Introducción:
En el presente análisis, estaremos desarrollando algunas interrogantes sobres lo
que es: el caso del 18 de agosto del avión militar de carga, Qué es la conciencia,
Qué es la conciencia de vigilia, Qué son los estados alterado de conciencia y la
realización de lo que es una síntesis de lo que es la explicación de la conciencia
de vigilia, de la misma manera intentaremos explicar cómo este constructo
psicológico nos permite interactuar y entender nuestro medio ambiente.
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Desarrollo:
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1-Trabajarás con este cuestionario y las preguntas serán
llenadas exclusivamente del libro recomendado, no
acepto otras respuestas que no sean de este del libro
(Charles Morris).
¿Desarrolle lo solicitado y de buenas respuestas que
sustente lo solicitado?
¿De su opinión sobre el caso del 18 de agosto del avión
militar de carga?
Como podemos ver el nivel de importancia que tienen los estados de conciencia
en nuestra conducta, en este caso las estadísticas lo muestran de manera clara, 2
de cada 7 pilotos tienden a quedarse medio dormidos mientras vuelan, hay varios
factores que inciden en esto, puede ser el cansancio, la fatiga, el aburrimiento, la
misma monotonía que hace que nuestro cerebro pierda parte del conocimiento de
manera consiente, son muchos los casos que por falta de atención mostremos
actitudes de falta de conciencia, por ejemplo, mientras hablamos por el celular
mientras conducimos, cuando nos levantamos para ir al baño por las noches son
muchos los detalles que no percibimos, así paso con este accidente aéreo, pues la
distracción, la falta de concentración, el sueño fueron posibles causas para el
origen de este. Es por esto que los estados de conciencia tiene una vital
importancia en la conducta humana.
¿Desarrolle: ¿Qué es la conciencia?
William James caracterizó la conciencia como un caleidoscopio que transforma la
información interna y externa en una corriente coherente y continua, una descripción
que ha resistido la prueba del tiempo. Recientemente, los científicos han empezado
a explorar los mecanismos neurológicos que entretejen trozos y piezas de
sensación y percepción, en el proceso dinámico que llamamos “conciencia”.
Por ejemplo, una teoría sostiene que las piezas individuales de información
recibidas de las diversas modalidades sensoriales son enviadas primero a áreas
específicas de la corteza cerebral, donde son analizadas y procesadas como los
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elementos de nuestra experiencia perceptual (vea el capítulo 3, Sensación y
percepción).
¿Desarrolle: ¿Qué es la conciencia de vigilia?
La mayoría de nosotros equiparamos la conciencia de vigilia con conocimiento:
cualquier cosa de nuestro ambiente que advirtamos y a lo que respondamos justo
ahora. El conocimiento es, de hecho, parte de la conciencia, pero sólo una parte.
En todo momento, estamos expuestos a una enorme variedad de estímulos del
mundo exterior, a todo tipo de sensaciones internas (como calor y frío, tacto,
presión, dolor, equilibrio), así como a una selección de pensamientos, recuerdos,
emociones y necesidades. Seleccionamos sólo lo que parece más importante en el
momento y luego filtramos todo lo demás. De esta forma, incluso cuando estamos
plenamente conscientes y alerta, sólo estamos al tanto de una pequeña parte de lo
que está disponible en la conciencia de vigilia.
Pero nuestro encéfalo sigue procesando la información fuera de nuestro
conocimiento inmediato y cambiará nuestra atención hacia las cosas que pueden
ser de especial importancia. Por ejemplo, si usted se encuentra en una habitación
atestada y ruidosa, y está ocupado en una conversación, ignorará las docenas de
conversaciones que se mantienen a su alrededor. Sin embargo, cuando alguien
cercano menciona su nombre, su atención cambia con rapidez.
¿Qué son los estados alterado de conciencia?
Los estados alterados de conciencia difieren de nuestra conciencia normal de vigilia
en el hecho de que estamos distanciados, en diversos grados, del ambiente externo.
Algunos estados alterados (como dormir, tener ensoñaciones y soñar) ocurren de
manera rutinaria, incluso espontánea. Otros son inducidos por drogas que alteran
la mente, como el alcohol; y otros se generan a través de la meditación y la hipnosis.
En este capítulo presentaremos las variedades de la conciencia humana,
empezando por la conciencia de vigilia.
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A continuación revisamos la forma en que los psicólogos estudian e intentan
explicar un estado natural de conciencia alterada: dormir y soñar. Luego hablaremos
de las formas en que la gente busca alterar los estados de conciencia.
Empezaremos con las drogas psicoactivas, de la cafeína al crack, poniendo
atención especial al abuso del alcohol. ¿Qué le hacen esas drogas a la gente?
¿Qué hacen por la gente? Por último, consideraremos la meditación y la hipnosis
desde una perspectiva científica.
¿Realice una síntesis de que es la explicación de la
conciencia de vigilia
Los fundadores de la psicología consideraban que el principal interés de su nueva
ciencia era el estudio de la conciencia (o, en el caso de Freud, del inconsciente) por
medio de la introspección y el análisis. Sin embargo, a principios del siglo XX, los
conductistas y otros psicólogos rechazaron la conciencia como tema y a la
introspección como método a favor del estudio de la conducta directamente
observable y mensurable (como se describió en el capítulo 1, La ciencia de la
psicología). Watson, uno de los fundadores del conductismo, declaró: “Creo que
puedo escribir una psicología sin usar jamás los términos conciencia, estados
mentales o mente…” (1913). Sin embargo, a inicios de la década de 1960, el interés
en los estados alterados de conciencia, el auge de la psicología cognoscitiva, los
avances en psicobiología (en especial la neurociencia) y la insatisfacción general
con los estrechos límites del conductismo dieron lugar a un renovado interés en la
conciencia.
¿Qué son las ensoñaciones?
En el clásico relato corto de James Thurber, “La vida secreta de Walter Mitty” (1942),
el sumiso y tímido personaje central pasa gran parte de su tiempo entretejiendo
elaboradas fantasías, en las cuales destaca como un aventurero audaz y dinámico.
Poca gente vive en su imaginación en el grado en que lo hacía Walter Mitty, pero
todos tenemos ensoñaciones: cambios espontáneos en la atención, al parecer sin
esfuerzo, del aquí y ahora a un mundo de fantasía privado.
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El impulso de tener ensoñaciones parece presentarse en oleadas, surgiendo
aproximadamente cada 90 minutos y llegando a su punto máximo entre el mediodía
y las 2 P.M. (Ford-Mitchell, 1997). De acuerdo con algunas estimaciones, la persona
promedio pasa la mitad de sus horas de vigilia fantaseando, aunque esto varía de
una persona a otra y también de una situación a otra. Por lo regular, tenemos
ensoñaciones cuando preferiríamos estar en otro lugar o haciendo otra cosa; así
que las ensoñaciones son un escape momentáneo.
¿Las ensoñaciones son trayectorias aleatorias que recorre su mente? De ninguna
manera. Algunos estudios demuestran que la mayoría de las ensoñaciones son
variaciones sobre un tema central: pensamientos e imágenes de metas y deseos
insatisfechos, acompañados por emociones que surgen de una valoración de dónde
estamos ahora en comparación con dónde deseamos estar (Baars y McGovern,
1994). Algunas personas imaginan escenarios placenteros, divertidos, amenos,
libres de culpas y preocupaciones.
¿Explique que es el sueño y defínalo?
Los seres humanos pasan cerca de la tercera parte de su vida en el estado alterado
de conciencia conocido como sueño: un estado natural de reposo caracterizado por
una reducción en el movimiento voluntario del cuerpo y una menor conciencia del
entorno. Nadie que haya tratado de permanecer despierto más de 20 horas
seguidas duda de la necesidad de dormir. Algunas personas afirman que nunca
duermen, pero cuando se les observa en condiciones de laboratorio, se constata
que en realidad duermen profundamente sin estar conscientes de hacerlo. Cuando
a la gente se le priva de sueño, ansía dormir con tanta fuerza como anhelaría la
comida o el agua después de un periodo de privación (vea En el límite: La mayoría
de nosotros necesita dormir más). El simple hecho de descansar no nos satisface.
Los seres humanos no estamos solos en nuestra necesidad de dormir; todas las
aves y mamíferos duermen, y aunque los científicos no están seguros acerca de los
reptiles, las ranas, los peces e incluso los insectos, todos estos animales pasan por
“estados de reposo” similares al sueño. De hecho, la mosca de la fruta, Drosophila,
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un sujeto favorito de los estudios genéticos debido a que se reproduce con rapidez,
es notablemente parecida a nosotros: se mantiene activa durante el día y
somnolienta en la noche; cuando se le priva de sueño necesita largas siestas para
recuperarse; y la cafeína la mantiene despierta, mientras que los antihistamínicos
la adormilan (Shaw, Cirelli, Greenspan y Tononi, 2000).
Los psicólogos definen los sueños: como experiencias visuales y auditivas que
nuestra mente crea cuando dormimos. La persona promedio tiene cuatro o cinco
sueños vívidos por noche, lo que representa alrededor de dos horas del tiempo total
que pasamos durmiendo; la mayoría de los sueños ocurren durante el sueño MOR.
Experiencias menos sorprendentes similares al sueño, que se parecen a la
conciencia normal de vigilia, son reportadas alrededor del 50 por ciento del tiempo
durante el sueño no MOR.
La mayoría de los sueños duran casi tanto como lo harían los eventos en la vida
real; no se proyectan en nuestra pantalla mental justo antes de despertar, como se
creyó alguna vez. Por lo general, los sueños consisten en una historia secuenciada
o una serie de historias. Los estímulos, tanto externos (como el silbato de un tren o
un avión que vuela bajo) como internos (digamos, punzadas de hambre), pueden
modificar un sueño en curso, pero no pueden iniciarlo. A menudo los sueños son
tan vívidos que es difícil distinguirlos de la realidad.
¿Qué es ritmo circadiano?
El ritmo circadiano: es un ritmo biológico regular con un periodo aproximado de
24 horas. El reloj biológico humano está gobernado en gran medida por un
pequeño racimo de neuronas localizadas en la región inferior del hipotálamo.
¿Qué es núcleo supraquiasmático?
El núcleo supraquiasmático: (NSQ) y que recibe señales de la retina
concernientes a los ciclos de luz y oscuridad y participa en la regulación del reloj
biológico. El NSQ secreta neurotransmisores específicos en regiones del encéfalo
que a su vez controlan la temperatura del cuerpo, el metabolismo, la presión
sanguínea, los niveles de hormonas y el hambre, los cuales varían en el curso del
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día. La gente que trabaja turnos nocturnos o que viaja a través de varias zonas
horarias a menudo experimenta una perturbación de los ritmos circadianos: la
desincronización, que se caracteriza por el hecho de que las funciones del cuerpo
están fuera de sincronía.
10. ¿Qué son los ritmos del sueño?
A lo largo de los años, los investigadores han acumulado una gran cantidad de
observaciones acerca de lo que sucede en nuestro cuerpo y encéfalo durante el
sueño. En un estudio típico, los investigadores reclutan voluntarios que pasan una
o más noches en un “laboratorio de sueño”. Los voluntarios duermen cómodamente,
mientras se monitorean sus ondas encefálicas, movimientos oculares, tensión
muscular y otras funciones fisiológicas. Los datos de dichos estudios muestran que,
aunque existen diferencias individuales significativas en la conducta de dormir, casi
todos pasan por las mismas etapas del sueño, cada una marcada por patrones
característicos de ondas encefálicas, actividad muscular, presión sanguínea y
temperatura corporal (Anch et al., 1988; Carlson, 2000). La figura 4-1 ilustra la
actividad eléctrica relacionada con el encéfalo, corazón y músculos faciales en cada
etapa.
11. ¿Qué es el Sueño MOR?
Los ojos se mueven con rapidez bajo los párpados cerrados. Esta etapa de sueño
de movimientos oculares rápidos (MOR) se distingue de todas las otras etapas
del sueño (llamado no MOR) que la preceden y la siguen.
El sueño MOR también se llama sueño paradójico porque aunque las medidas de
las funciones fisiológicas son muy parecidas a las registradas durante la conciencia
de vigilia, la persona en esta etapa parece estar profundamente dormida y es
incapaz de moverse; los músculos voluntarios del cuerpo están esencialmente
paralizados. Algunos investigadores sugieren que el sueño MOR.
12. ¿Qué es el Sueño no MOR?
El sueño no MOR (Stickgold, Rittenhouse y Hobson, 1994). El primer periodo MOR
de la etapa 1 dura alrededor de 10 minutos y es seguido por las etapas 2, 3 y 4 del
sueño no MOR. Esta secuencia de etapas del sueño se repite durante toda la noche,
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promediando 90 minutos de la etapa 1 MOR a la etapa 4, para después empezar
de nuevo. Normalmente, una noche de sueño consta de cuatro a cinco ciclos de
sueño de este tipo. Pero el patrón de sueño cambia a medida que avanza la noche.
Al principio dominan las etapas 3 y 4, pero conforme pasa el tiempo, los periodos
de la etapa 1-MOR se vuelven gradualmente más largos y las etapas 3 y 4 se hacen
más cortas, hasta que a la larga desaparecen del todo.
13. ¿Qué es el trastorno del sueño?
El estudio científico de los patrones típicos de sueño ha arrojado luz sobre los
trastornos del sueño, incluyendo el sonambulismo y los terrores nocturnos, el
insomnio, la apnea y la narcolepsia.
14. ¿Qué es el sonambulismo?
Los niños tienen mayor probabilidad que las niñas de ser sonámbulos. En contra de
la creencia popular, no es peligroso despertar a un sonámbulo, pero no es fácil
hacerlo porque el sonambulismo por lo común tiene lugar durante una etapa de
sueño muy profundo (Hobson, 1994).
15. ¿Qué son los terrores nocturnos?
Los terrores nocturnos ocurren durante las etapas 3 o 4 del sueño no MOR, y son
totalmente diferentes de las pesadillas (Zadra y Donderi, 2000). Las personas por
lo general no pueden ser despertadas en el momento en que se presentan los
terrores nocturnos, empujarán a cualquiera que trate de consolarlas y no pueden
recordarlos la mañana siguiente. También ocurren más a menudo cuando la
persona está muy cansada.
16. ¿Qué es el insomnio?
El insomnio, la incapacidad para conciliar el sueño o permanecer dormido, aqueja
a unos 35 millones de estadounidenses. La mayoría de los episodios de insomnio
surgen de eventos estresantes y son temporales (vea Aplicación de la psicología:
Cómo enfrentar el insomnio ocasional). Pero para algunas de las personas que lo
padecen, el insomnio es una perturbación persistente.
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Los tratamientos también pueden causar problemas. Algunos medicamentos para
combatir el insomnio provocan ansiedad, pérdida de memoria, alucinaciones y
conducta violenta (Gathchel y Oordt, 2003; Morin, Bastien, Brink y Brown, 2003).
17. ¿Qué son las pesadillas?
Las pesadillas, que despiertan a la gente durante el sueño MOR, son sueños
atemorizantes que la gente puede recordar.
Aunque las pesadillas y los terrores nocturnos son más comunes en los niños, es
posible que también los adultos los experimenten en momentos de estrés (Muris,
Merchelbach, Gadet y Moulaert, 2000). Ni las pesadillas ni los terrores nocturnos
indican por sí solos problemas psicológicos. La gente ansiosa no tiene más
pesadillas que otra gente. Sin embargo, es factible que las personas cuyas
pesadillas surgen de una experiencia traumática se vean atormentadas durante
años por episodios aterradores en la noche.
18. ¿Qué es la apnea y la Narcolepsia?
Otro trastorno del sueño, la apnea, afecta a entre 10 y 12 millones de
estadounidenses.
Esta condición, que a menudo es heredada (Kadotani et al., 2001), se asocia con
dificultades para respirar y ronquidos durante la noche.
En casos severos, la víctima realmente deja de respirar después de quedarse
dormida (Vgontzas y Kales, 1999).
La narcolepsia es un trastorno hereditario cuyas víctimas se quedan dormidas sin
advertencia en medio de una conversación u otra actividad que requiere estar alerta.
La gente con narcolepsia a menudo experimenta una súbita pérdida del tono
muscular cuando expresa cualquier tipo de emoción.
19. ¿Explique que soñamos? ¿Y porque soñamos?
Los individuos varían mucho en lo que sueñan, los sentimientos asociados con sus
sueños y la frecuencia con la que los recuerdan. No obstante, algunos patrones
sobresalen.
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El contenido del sueño se relaciona con el punto en que se encuentre de su ciclo de
sueño, lo que estaba haciendo antes de dormir, su género, su edad e incluso su
posición socioeconómica. Por ejemplo, aunque los sueños de los hombres y las
mujeres se han vuelto más similares a lo largo de las últimas décadas, los hombres
sueñan más a menudo con armas, personajes no familiares, personajes masculinos,
interacciones agresivas y resultados de fracaso, mientras que es más probable que
las mujeres sueñen que son víctimas de una agresión (Bursik, 1998; Domhoff, 1996;
Kolchakian y Hill, 2002).
¿Porque soñamos?
Durante mucho tiempo los psicólogos han estado fascinados por la actividad
onírica y por el contenido de los sueños, y han propuesto diversas explicaciones.
De acuerdo con Freud, las personas se permiten expresar en sus sueños deseos
primitivos que están relativamente libres de controles morales. Por ejemplo,
alguien que no tiene conciencia de sus sentimientos hostiles hacia una hermana
puede soñar que la asesinan. Pero, incluso en un sueño, esos sentimientos
hostiles pueden ser censurados y transformados en una forma simbólica.
20. ¿Desarrolle el texto estados alterados de
conciencia provocados por drogas?
¿En qué difiere el problema actual de las drogas de su uso en otras sociedades y
otros tiempos? Casi en todas las culturas conocidas a lo largo de la historia, la gente
ha buscado maneras de alterar la conciencia de vigilia, a menudo mediante el uso
de drogas psicoactivas, es decir, sustancias químicas que cambian el estado de
ánimo, las percepciones, el funcionamiento mental o la conducta de la gente. De
hecho, muchas de las drogas disponibles en la actualidad, legal o ilegalmente, se
han utilizado durante miles de años. Por ejemplo, la marihuana se menciona en el
libro de recetas herbales de un emperador chino que data del año 2737 a.C. En
Sudamérica, los nativos de los Andes mastican las hojas de la planta de la coca
(que contiene cocaína) como estimulante, una costumbre que se remonta al menos
hasta el imperio Inca del siglo XV. En el siglo XIX, los europeos comenzaron a
agregar coca al vino, el té y las pastillas (Platt, 1997). En Estados Unidos, el láudano
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(opio disuelto en alcohol) era el principal ingrediente en numerosas medicinas de
venta libre (o de patente). Siguiendo esta tendencia, en 1886 un farmacéutico de
Atlanta combinó hojas machacadas de coca de los Andes, nueces de cola ricas en
cafeína de África occidental, jarabe de azúcar de caña y agua carbonatada en una
medicina de patente que llamó “Coca-Cola”. La nicotina y el alcohol también son
drogas psicoactivas con un largo historial de consumo. En 1492, Cristóbal Colón
descubrió no sólo América, sino también el tabaco, que los nativos americanos
usaban con propósitos religiosos y medicinales. Colón, otros exploradores y sus
tripulaciones llevaron la planta (y el hábito) a España; el acto de fumar por placer
gradualmente se difundió por toda Europa. En cuanto al alcohol, hay evidencia
arqueológica que sugiere que los grupos de la Edad de Piedra tardía comenzaron
a producir aguamiel (miel fermentada condimentada con savia o fruta) hace
alrededor de 10,000 años. Los egipcios y los babilonios, los griegos y los romanos
consideraban al vino como un “regalo de los dioses”. El vino con frecuencia es
objeto de alabanzas en la Biblia, mientras que difícilmente se menciona el agua
como bebida común. ¿El “problema” actual de las drogas es diferente al consumo
de drogas en otras sociedades y otros tiempos? De muchas maneras, la respuesta
es sí. En primer lugar, los motivos para el consumo de drogas psicoactivas han
cambiado. En la mayoría de las culturas, las sustancias psicoactivas se han utilizado
como parte de rituales religiosos, como medicinas y tónicos, como bebidas nutritivas
o como estimulantes culturalmente aprobados (muy similar a nuestro consumo de
café). En contraste, el consumo de alcohol y otras drogas en nuestra sociedad
actual es principalmente recreativo. En su mayor parte, la gente consume drogas
psicoactivas para relajarse, divertirse con amigos (y desconocidos), o para
“elevarse” en escenarios específicamente diseñados para la recreación y la
embriaguez, o de manera privada en su hogar. Ya sea de manera social o solitaria,
el consumo actual de sustancias psicoactivas está en gran medida divorciado de las
tradiciones religiosas y familiares. En segundo término, las drogas en sí han
cambiado. Las sustancias psicoactivas actuales suelen ser más fuertes que las
usadas en otras culturas y tiempos. En la mayor parte de la historia occidental, el
vino (que contiene un 12 por ciento de alcohol) a menudo se diluía en agua. El licor
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duro (que contiene entre un 40 y un 75 por ciento de alcohol) no apareció sino hasta
el siglo X d.C. Y la heroína que hoy circula por las calles es más fuerte y más adictiva
que la disponible en las décadas de 1930 y 1940. En tercer lugar, regularmente
aparecen nuevas drogas sintéticas con consecuencias impredecibles. En la década
de 1990, el Instituto Nacional para el Abuso de las Drogas de Estados Unidos creó
una nueva categoría, “drogas de club”, para referirse a las sustancias psicoactivas
cada vez más populares producidas en pequeños laboratorios o incluso en las
cocinas de las casas (a partir de recetas disponibles en Internet). Por la naturaleza
de la fuente, se desconocen los ingredientes psicoactivos y los posibles
contaminantes, así como los síntomas, toxicidad y consecuencias a corto y largo
plazo, lo que hace a esas drogas especialmente peligrosas. El hecho de que a
menudo se consuman en combinación con alcohol multiplica el riesgo.
Por último, aunque los científicos y el público saben más que en el pasado acerca
de los efectos negativos de algunas drogas psicoactivas, esas drogas siguen
consumiéndose ampliamente. Los cigarrillos son un ejemplo evidente. El reporte del
Secretario de Salud de EUA publicado en 1964 confirmó un vínculo directo entre el
tabaquismo, las enfermedades cardiacas y el cáncer de pulmón. La investigación
posterior estableció que los cigarrillos son peligrosos no sólo para los fumadores
sino también para las personas que los rodean (fumadores pasivos) y para sus hijos
no nacidos (Ness et al., 1999). No obstante, millones y millones de personas en el
mundo siguen fumando, y otros tantos millones consumen drogas que saben que
son peligrosas.
21. Desarrolle lo siguiente: Que son las drogas
psicoactivas, abuso de sustancias, dependencia de las
sustancias, tolerancia y síntomas de abstinencia?
Si definimos las drogas de manera amplia, como lo hicimos antes, para incluir la
cafeína, el tabaco y el alcohol, entonces la mayor parte de la gente alrededor del
mundo consume algún tipo de droga de manera regular. La mayoría de esas
personas usan las drogas con moderación y no sufren efectos negativos. Pero para
muchos, el consumo de sustancias cae en el rango de abuso de sustancias (un
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patrón de consumo de drogas que disminuye la capacidad para cumplir las
responsabilidades en el hogar, el trabajo o la escuela) que deriva en el uso repetido
de una droga en situaciones peligrosas o que conduce a problemas legales
relacionados con el consumo de la misma. Por ejemplo, las personas están
abusando del alcohol si la bebida les causa problemas de salud y conflictos dentro
de su familia o en el trabajo (D. Smith, 2001). Las razones de esta conducta
autodestructiva no son del todo claras, pero están empezando a surgir algunas
iniciativas alentadoras. Por ejemplo, un investigador encontró que el “encéfalo
adicto” es cualitativamente diferente del encéfalo no adicto de diversas maneras,
incluyendo el metabolismo y la respuesta a las señales ambientales (Leshner,
1996). Otros investigadores se han concentrado en el papel que juegan los
neurotransmisores en el proceso adictivo, advirtiendo que las drogas adictivas
hacen que se eleven los niveles de dopamina en el encéfalo (Glassman y Koob,
1996). Además, numerosos estudios han demostrado que las personas que son
dependientes o adictas al alcohol u otras drogas (incluyendo la nicotina) registran
una tasa más alta de enfermedades mentales que la población general (por ejemplo,
Merikangas et al., 1996; Pomerleau, 1997). Lo contrario también es cierto: las
personas que sufren problemas psicológicos tienen mayor probabilidad de abusar
del alcohol y otras sustancias (Flynn et al., 1995). Cualquiera que sea la razón, el
abuso de sustancias es el principal problema de salud en Estados Unidos (Martin,
2001). El abuso progresivo de muchas drogas, incluyendo el alcohol, puede dar
lugar al consumo compulsivo o dependencia de la sustancia, que se conoce también
como adicción (vea la tabla 4.1). Aunque no todos los que abusan de una sustancia
psicoactiva desarrollan dependencia, ésta por lo regular se produce después de un
periodo de abuso. La dependencia a menudo produce tolerancia, que hace que se
requieran dosis más altas de la droga para producir sus efectos originales o para
prevenir los síntomas de abstinencia (los desagradables efectos físicos o
psicológicos que se producen al descontinuar el consumo de la sustancia). Al
analizar las drogas y su consumo, es conveniente agrupar las sustancias
psicoactivas en tres categorías: depresores, estimulantes y alucinógenos (vea la
tabla sinóptica Drogas: Características y efectos). (En el capítulo 14, Terapias,
14
consideraremos una cuarta categoría de drogas psicoactivas, los medicamentos
usados en el tratamiento de las enfermedades mentales). Esas categorías no son
rígidas (la misma droga puede tener efectos múltiples o efectos diferentes en
distintos usuarios), pero esta división ayuda a organizar nuestro conocimiento
acerca de las drogas.
22. Desarrolle lo siguiente: ¿Que son los depresores y
desarrolle cada uno alcohol, barbitúricos y opiáceos?
Los depresores son sustancias químicas que retardan la conducta y el pensamiento
al acelerar, o bien, al hacer más lentos los impulsos nerviosos. En términos
generales, el alcohol, los barbitúricos y los opiáceos tienen efectos depresores. La
gente toma depresores para reducir la tensión, olvidar sus problemas o aliviar
sentimientos de inadecuación, soledad o aburrimiento.
Alcohol La droga psicoactiva usada con más frecuencia en las sociedades
occidentales es el alcohol. Muchas personas no ven nada malo en el consumo social
moderado.
La mayoría de los médicos está de acuerdo, con ciertas reservas: para los adultos
saludables resulta poco dañino beber uno o dos vasos de vino, latas de cerveza o
tragos de licor al día, a menos que la persona esté embarazada, tome
medicamentos de prescripción o de venta libre, trabaje con equipo potencialmente
peligroso o planee conducir un auto o dar un paseo en bote. De hecho, el consumo
moderado puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en hombres
y mujeres.
Pero a pesar o quizá debido al hecho de que es legal y socialmente aprobado, el
alcohol es el principal problema de drogas en Estados Unidos. Al menos 17.6
millones de estadounidenses tienen problemas con la bebida, o son alcohólicos.
Tres veces más hombres que mujeres son bebedores problema. Para ambos sexos,
el abuso y la adicción al alcohol son más altos en el rango de edad de 18 a 29 años.
Después de aumentar en la década de 1990, el consumo del alcohol entre
adolescentes estadounidenses ha disminuido ligeramente (vea la figura 4-4).
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El alcohol es una droga sumamente adictiva con efectos a largo plazo
potencialmente devastadores. El consumo crónico excesivo daña prácticamente a
todos los órganos del cuerpo, empezando por el encéfalo. El consumo crónico y
excesivo de alcohol se asocia con deterioros en las habilidades perceptual-motoras,
el procesamiento visual espacial, la solución de problemas y el razonamiento
abstracto (Nixon, 1999). El alcohol es la causa principal de enfermedades hepáticas
y daño renal, es un factor importante en las enfermedades cardiovasculares,
incrementa el riesgo de ciertos tipos de cáncer y puede producir disfunción sexual
e infertilidad. El alcohol es particularmente dañino para el sistema nervioso durante
la adolescencia. Las áreas del encéfalo que no están totalmente desarrolladas sino
hasta los 21 años son especialmente susceptibles al daño por los altos niveles de
intoxicación etílica (Ballie, 2001). Aproximadamente 100,000 estadounidenses
mueren cada año como resultado del consumo del alcohol en combinación con otras
drogas o por problemas relacionados con el alcohol, lo que lo convierte en la tercera
causa de mortalidad prevenible, después del tabaco y los patrones de dieta y
actividad (Van Natta, Malin, Bertolucci y Kaelbert, 1985). Los costos sociales del
abuso del alcohol también son altos. El alcohol está implicado en una proporción
importante de muertes violentas y accidentales, incluyendo suicidios, lo que lo
convierte en el principal factor causante de muerte entre los jóvenes, sólo después
del SIDA. El alcohol está implicado en más de dos terceras partes de todos los
accidentes automovilísticos fatales, dos terceras partes de todos los asesinatos, dos
terceras partes de las golpizas a cónyuges y en más de la mitad de todos los casos
de maltrato infantil violento. Más aún, el consumo del alcohol durante el embarazo
se vincula a diversos defectos congénitos, de los cuales el más notable es el
síndrome de alcoholismo fetal (vea el capítulo 10, Desarrollo del ciclo vital).
En total, el abuso del alcohol le cuesta a la sociedad estadounidense más de 150
mil millones de dólares al año por pérdidas de productividad, delitos, accidentes y
tratamientos médicos (Steele y Josephs, 1990; National Instituto on Drug Abuse,
1999). Además, existe un costo incalculable en el trauma psicológico que sufren los
casi 30 millones de hijos de personas que abusan del alcohol.
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¿Qué hace al alcohol tan poderoso? Fisiológicamente, el alcohol afecta primero a
los lóbulos frontales del encéfalo (Adams y Johnson-Greene, 1995), los cuales
figuran de manera destacada en las inhibiciones, control de impulsos, razonamiento
y juicio. A medida que continúa el consumo, el alcohol deteriora las funciones del
cerebelo, el centro de control motor y equilibrio (Johnson-Greene et al., 1997). A la
larga, el consumo de alcohol afecta la médula espinal y la médula oblongada, que
regulan funciones involuntarias como la respiración, la temperatura corporal y el
ritmo cardiaco. Un nivel de alcohol en la sangre del 0.25 por ciento o más puede
causar que esta parte del sistema nervioso se paralice afectando gravemente su
funcionamiento; niveles ligeramente más altos pueden causar la muerte por
envenenamiento etílico (vea la tabla 4-2). Los efectos psicológicos del alcohol
dependen no sólo del individuo, el ambiente social y las actitudes culturales, sino
también de cuánto beba una persona y con qué rapidez (vea tabla 4-2). Incluso en
cantidades moderadas, el alcohol afecta la percepción, los procesos motores, la
memoria y el juicio. Disminuye la agudeza visual, la percepción de profundidad, la
percepción de las diferencias entre luces brillantes y colores y el funcionamiento
espacial cognoscitivo; en resumen, el alcohol anula las condiciones necesarias para
conducir un automóvil con seguridad (Matthews, Best, White, Vandergriff y Simson,
1996). El consumo prolongado afecta la recuperación global de los recuerdos y
provoca lagunas; por esta razón, los bebedores son incapaces de recordar cualquier
cosa ocurrida mientras estaban bebiendo. El término miopía alcohólica (Herzog,
1999; Steele y Josephs, 1990) se refiere a la falta de visión inducida por el alcohol
que lleva a los bebedores a desestimar las muchas señales conductuales en el
ambiente y los hace menos capaces de dar sentido a las señales que perciben, lo
que, a su vez, los conduce a hacer juicios inadecuados (Nixon, 1999). Por ejemplo,
docenas de estudios demuestran que el alcohol está correlacionado con
incrementos en la agresión, hostilidad, violencia y conducta abusiva (Bushman,
1993; Bushman y Cooper, 1990; Ito, Miller y Pollock, 1996). Así entonces, la
intoxicación hace a la gente menos consciente y disminuye su interés en las
consecuencias negativas de sus acciones.
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El mismo principio se aplica a las víctimas potenciales. Un estudio reciente
demostró que cuando las mujeres están intoxicadas disminuye su habilidad para
evaluar con precisión una situación peligrosa con un potencial agresor masculino,
por lo que se incrementa su riesgo de sufrir un ataque sexual (Testa, Livingston y
Collins, 2000). La miopía alcohólica también explica por qué es más probable que
la gente intoxicada tenga relaciones sexuales sin protección que cuando está sobria
(MacDonald, Fong, Zanna y Martineau, 2000; Mac- Donald, MacDonald, Zanna y
Fong, 2000). Capítulo 4 Estados de conciencia 173 efectos conductuales de los
niveles de alcohol en la sangre Niveles de alcohol en la sangre Efectos conductuales
0.05% Sentirse bien; menos alerta. 0.10% Reacción más lenta; disminución de la
cautela. 0.15% Tiempo de reacción mucho más lento. 0.20% Supresión de las
habilidades sensorio motoras. 0.25% Tambaleo (grave deterioro de las habilidades
motoras); la percepción también está limitada. 0.30% Semiestupor. 0.35% Nivel de
anestesia; posibilidad de muerte. 0.40% Probabilidad de muerte (generalmente
como resultado de falla respiratoria).
23. Desarrolle lo siguiente: ¿Que son los estimulantes y
desarrolle cada uno, cafeína, nicotina, anfetaminas y
cocaína?
Las drogas clasificadas como estimulantes van de sustancias moderadas de
amplio consumo (como la cafeína en el café) a las más peligrosas y adictivas
sustancias conocidas (anfetaminas, cocaína y nicotina). Lo que los estimulantes
tienen en común es que excitan el sistema nervioso central, incrementando
temporalmente el estado de alerta mental y reduciendo la fatiga física. En efecto,
los estimulantes ponen en alerta a la mente y el cuerpo estimulando artificialmente
la respuesta de lucha o escape (vea el capítulo 12, Estrés y psicología de la salud).
La cafeína: se presenta de manera natural en el café, té, la coca y el chocolate, y
a menudo se agrega a bebidas de cola y a medicamentos de venta libre (vea la
figura 4-6). Al ser probablemente el estimulante de mayor uso y mayor aceptación
social, la cafeína da al café y a las bebidas de cola un “estímulo” (en parte por el
ligero incremento en el ritmo cardiaco). Aunque es relativamente benigna, la cafeína
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puede volverse adictiva. Quienes la consumen en exceso pueden experimentar
síntomas de abstinencia (fatiga, dolores de cabeza y dificultad para concentrarse).
La nicotina: el ingrediente adictivo en el tabaco, es probablemente el estimulante
más peligroso y adictivo que se consume en la actualidad. Estudios recientes han
encontrado que las propiedades neuroquímicas de la nicotina son similares a las de
la cocaína, las anfetaminas y la morfina (Glassman y Koob, 1996; Pontieri, Tanda,
Orzi y DiChiara, 1996). Cuando se fuma, la nicotina tiende a llegar al encéfalo todo
de una vez luego de cada bocanada, lo que provoca un acceso similar a la
“excitación” experimentada por los consumidores de heroína. El ritmo cardiaco del
fumador se incrementa y los vasos sanguíneos se estrechan ocasionando piel
opaca, manos frías y aceleración del proceso de formación de arrugas y
envejecimiento (Daniel, 1971). La nicotina afecta los niveles de varios
neurotransmisores, como la norepinefrina, dopamina y serotonina, y dependiendo
del tiempo, la cantidad fumada y otros factores, puede tener efectos sedantes o
estimulantes.
Las anfetaminas: son poderosos estimulantes sintéticos, comercializados por
primera vez en la década de 1930 como atomizador nasal para aliviar los síntomas
del asma. A nivel químico, las anfetaminas son parecidas a la epinefrina, una
hormona que estimula el sistema nervioso simpático (vea el capítulo 2, Bases
biológicas de la conducta). Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército
proporcionaba rutinariamente a los soldados anfetaminas en forma de píldoras para
aliviar la fatiga. Después de la guerra, la demanda de las “píldoras de energía”
aumentó entre los trabajadores nocturnos, los conductores de camiones, los
estudiantes y los atletas. Debido a que las anfetaminas tienden a suprimir el apetito,
se recetaban ampliamente como “píldoras de dieta”.
La Cocaína: son Aislada inicialmente de las hojas de la coca en 1885, la cocaína
llegó a usarse ampliamente como anestésico tópico para las cirugías menores (y
todavía se usa, por ejemplo, en el anestésico dental novocaína). A principios de
siglo, muchos médicos creían que la cocaína era benéfica como estimulante
general, así como una cura para el consumo excesivo de alcohol y la adicción a la
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morfina. Entre los usuarios más famosos de la cocaína se encuentra Sigmund
Freud. Cuando descubrió que la cocaína era adictiva, Freud hizo una campaña en
su contra, al igual que muchos de sus contemporáneos, y el consumo de la droga
cayó en descrédito.
24. ¿Desarrolle: ¿Que son los alucinógenos y marihuana?
Los alucinógenos son drogas naturales o sintéticas que causan cambios en la
percepción del mundo externo o, en algunos casos, permiten la experiencia de
paisajes, escenarios y seres imaginarios que pueden parecer más reales que el
mundo exterior. No se sabe cuántos grupos culturales han usado alucinógenos. Los
historiadores creen que los indígenas americanos han usado al menos durante
8,000 años la mezcalina, una sustancia psicodélica con forma de hongo o “botones”
encontrada en la parte superior del cactus del peyote.
La marihuana: es una mezcla de flores y hojas secas y hechas trizas de la planta
de cáñamo Cannabis sativa (que también es una fuente de fibras para cuerdas y
Tejidos). A diferencia del LSD, el uso de la marihuana tiene una larga historia. En
China, el cáñamo se ha cultivado al menos durante 5,000 años. Los antiguos
griegos conocían sus efectos psicoactivos y durante siglos se ha utilizado en la India
como intoxicarte. Pero no fue sino hasta el siglo XX cuando se popularizó en
Estados Unidos. En la actualidad la marihuana es la droga ilegal de uso más
frecuente en Estados Unidos, y la cuarta droga más popular entre los estudiantes
después del alcohol, la cafeína y la nicotina (Treaster, 1994). La figura 4-8 muestra
el incremento en el consumo de la marihuana entre los adolescentes en los años
recientes.
25. ¿Desarrolle: ¿Presente los factores, que han
identificado los psicólogos y que hacen más probable
que una persona llegue a abusar de las drogas?
El hecho de que una persona consuma una droga psicoactiva y los efectos que
tenga esa droga, son cosas que también dependen de las expectativas de la
persona, el escenario social y las creencias y valores culturales. En ocasiones, el
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solo hecho de esperar que una droga produzca un efecto particular es suficiente
para producirlo (Jensen y Karoly, 1991; Kirsch, 1999; Mitchell, Laurent y de Wit,
1996). En algunos estudios de laboratorio, se dice a los participantes que el
investigador está estudiando los efectos de la marihuana o la cafeína, por ejemplo,
y que recibirán cantidades controladas de la droga. De hecho, algunos reciben
placebos (marihuana de la que se ha eliminado el ingrediente activo o café
descafeinado). Con frecuencia, esos participantes actúan como si en realidad
hubieran consumido marihuana o cafeína. Se desconoce si los placebos tendrían el
mismo efecto en un escenario más natural, en el que la gente no pensara que está
participando en un estudio o que es observada por científicos. Pero existe amplia
evidencia de que las expectativas influyen en la conducta relacionada con la droga.
El escenario en el que se consumen las drogas es otro determinante importante de
sus efectos. Cada año miles de pacientes hospitalizados reciben analgésicos
basados en opiáceos antes y después de una cirugía. En esas condiciones, tienen
experiencias que un consumidor de heroína o cocaína podría considerar como
“estar elevado”, pero es más probable que las consideren confusas en lugar de
placenteras.
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Conclusión:
Para concluir podemos apreciar todo lo relacionado con, estados de conciencia,
qué importancia tiene en nuestra conducta, que factores inciden en estos estados,
que pasa cuando no estamos consiente, que pasa además mientras dormimos,
como actúa nuestro organismo en cada estado de conciencia, que pasa cuando
existe un trastorno que nos afecte parte de nuestra conciencia, es por esto que
debemos entender la implicación que tienen los estados de conciencia en la
conducta y cómo podemos evitar posibles accidentes en nuestra vida.
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Bibliografía:
Morris, CHARLES G., Maisto Albert A.
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