CASO EMPRESARIAL
”TOYOTA MOTOR CORPORATION “
La empresa Toyota Motor Co es considerada un ejemplo perfecto sobre la calidad.
Se instauró y desarrollo en Japón, además, ha enriquecido la teoría y la práctica
sobre la calidad al punto de desarrollar su propia escuela, que de otra parte es
considerada como las más exigentes relacionadas a este tema. Aparte de ser una
de las empresas más recordadas en la industria automotriz a nivel mundial.
Para la organización el trabajo en equipo, la constancia, la fidelidad en los
procesos y el espíritu perfeccionista fueron los principios de la familia Toyoda,
que ya desde sus comienzos, lograban poner a prueba cuando afrontaron
grandes adversidades financieras, como sucedió en la época de la Segunda
Guerra Mundial.
Logrando Superar las crisis que se fueron dando, progresaron, basados en el
respeto a las personas y la creatividad ligada a la innovación. De esta manera,
se convirtieron en el símbolo económico del sistema de producción Just in time,
el control de inventarios mejorando la logística de distribución en el mercado
mundial y el control de costos.
Actualmente, tiene valor en la fabricación de sus productos con altos estándares
de calidad, aprendizaje de los errores, observación y una comunicación efectiva
y respetuosa entre todos los miembros de la compañía, logrando una gran
satisfacción al cliente, tanto como por el producto, como el servicio prestado.
HISTORIA DE LA EMPRESA
Toyota es una de las empresas de mayor reconocimiento y recordación en la
industria automotriz a nivel mundial. Al repasar el éxito y triunfo del gigante
automotor no es coincidencia encontrar que las mismas características que se
mantuvieron desde su fundación lo ha posicionado en la actualidad como el
número uno en Estados Unidos, Europa y una influyente participación en América
Latina en los distintos períodos de su existencia. (Autopasion18, s.f.) (Noticias.
2010).
El trabajo en equipo, la constancia, la fidelidad en los procesos y el espíritu
perfeccionista fueron los principios de la familia Toyoda, que ya desde sus
comienzos lograban poner a prueba cuando afrontaron grandes adversidades
financieras, como sucedió en la época de la Segunda Guerra Mundial. Superada
la crisis progresaron basados en el respeto a las personas y la creatividad ligada
a la innovación. De esta manera, se convirtieron en el símbolo económico del
sistema de producción Just in time, el control de inventarios mejorando la
logística de distribución en el mercado mundial y el control de costos.
Actualmente, a estos principios se le sumaron también la creación de valor en la
fabricación de sus productos con altos estándares de calidad, aprendizaje de los
errores, observación y una comunicación efectiva y respetuosa entre todos los
miembros de la compañía. Toyota continúa orgullosa de llevar y brindar a todos
sus usuarios los mejores automóviles, camionetas, camperos y pickups del
mercado.
Toyota Motor Corporation fue fundada en septiembre de 1933 cuando Toyoda
Automatic Loom creó una nueva división dedicada a la producción de automóviles
bajo la dirección del hijo del fundador, Kiichiro Toyoda. El primer motor tipo A se
produjo en 1934 y fue empleado por primera vez en mayo de 1935 en el modelo
A1. Toyota Motor Co. fue establecida como una empresa independiente en 1937.
Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial la compañía se centró en producir
camiones para el ejército japonés. Debido a la escasez de suministros en el país
asiático, los camiones militares fueron fabricados lo más simple posible.
Toyota comenzó a expandirse en los años 1960 con una nueva instalación de
investigación y desarrollo. En Tailandia se creó una división de la marca. También
se establecieron acuerdos con Hino Motors y Daihatsu. A finales de la década
Toyota se había internacionalizado, hecho que se confirma con la exportación de
su millonésima unidad.
En los 70 la compañía continuó ampliando horizontes y se le otorgó a la empresa
su primer Control de Calidad japonés a principios de la década y se estableció
una presencia en automovilismo. En 1982 Toyota Motor Company y Toyota Motor
Sales se fusionaron, dando lugar a Toyota Motor Corporation. A finales de la
década de los 80 empezó a lanzar nuevas marcas, siendo la primera Lexus en
1989.
En 1990 Toyota incrementó su presencia en Europa, creando para ello TMME,
Toyota Motor Europe Marketing & Engineering, para ayudar a vender vehículos
en el continente. Dos años después, Toyota creó una base en el Reino Unido,
TMUK, ya que los automóviles de la empresa se habían convertido en muy
populares entre los conductores británicos. También se crearon bases en Indiana,
Virginia y Tianjin. En 1999, la empresa decidió cotizar en la Bolsa de Nueva York
y Londres.
Productos: RAV4, FJ CRUISER, SW4, LAND CRUISER, 4RUNNER PRADO, LAND
CRUISER 200, HILUX 4
Crisis 2008
Tras un favorable 2007 en donde la multinacional japonesa Toyota arrebató el
liderazgo en la industria automovilística a General Motors, vino un oscuro 2008,
año en que empezaron a surgir los primeros reportes de aceleradores y frenos
defectuosos en sus más recientes modelos de la recién estrenada línea de
automóviles (Sanchez E. , 2012). Lo curioso está en que la crisis no se desató
sino hasta el 2009, año en el que los reportes salieron a la luz sin Toyota de por
medio (Sanchez E. , 2012) y que sus ventas globales cayeron un 21,8% con
respecto al mismo mes del año anterior, lo cual fue el nivel más bajo de los
últimos 8 años (El Mundo, 2008).
Toyota anunció El 21 de enero, Toyota llamó a revisión a 2,3 millones de
vehículos en EE UU. Las especulaciones empezaron a surgir (Sanchez E. , 2012)
y Toyota alegó que se tenía ya programado una revisión general para el 2009, lo
cual es una práctica habitual, y que los fallos simplemente estaban relacionados
con presuntos errores humanos. Las autoridades estadounidenses empezaron a
investigar si Toyota subestimó las primeras denuncias de clientes acerca de los
fallos, y si, tras tomar conciencia de éstos, se ocultaron durante algún tiempo los
problemas de seguridad (Sanchez B. , s.f.). Ante la avalancha de
cuestionamientos hacia la empresa por su desenvolvimiento ante una crisis de
una magnitud como ésta, relacionada directamente con la seguridad misma de
sus clientes, el presidente de la compañía y nieto del fundador, Akio Toyoda,
ofreció una nueva conferencia de prensa. En dicha conferencia, Toyota ofrecería
disculpas públicas de la manera tradicional japonesa, es decir, con una
reverencia. Para los medios asiáticos, el grado de inclinación de su reverencia se
interpretó –según la cultura oriental- como una petición de disculpa por los
trastornos causados a sus clientes y no como un acto de asumir culpas por los
defectos de los autos. La intención no fue el problema, sino la forma.
Para el otro lado del mundo, estas “disculpas” fueron interpretadas como una
actitud loable, pero insuficiente. El “pragmatismo asiático” no se vio en esta
muestra emocional de resolución de crisis, los clientes más que disculpas aún
querían respuestas…soluciones.
En los meses subsiguientes, Toyota anunció al público en general la revisión de
los pedales de los ocho modelos deficientes reportados hasta la fecha. Esta acción
obviamente conlleva un alto costo financiero en la empresa. Se entiende que los
directivos vienen primando la credibilidad y responsabilidad por encima del valor
monetario. Lamentablemente, y como sucede en la mayoría de las empresas, la
solución adecuada se da a posteriori de la metida de pata más terrible. Ocultar y
-en especial- ignorar información tan relevante como un reporte de fallos en la
estructura de uno de sus productos es sin duda un error que pudo costarle a una
compañía como Toyota, que basa su imagen en la fiabilidad de sus productos,
un quebrantamiento irreparable en su relación con sus clientes y futuros clientes.