Tema: El Sermón del Monte
Pregunta: Como interpreta usted el Sermón del Monte? Esta de acuerdo con una de las opciones dadas,
o tiene su propio punto de vista?
Busco un método general que aplica al sermón en su totalidad, y no una interpretación de los versos
individuales.
Pregunta: A quien está dirigido el Sermón del Monte en Mateo 5:1? A los doce discípulos, a la multitud,
a la humanidad por las edades, a los judíos? Y porque adopta su punto de vista?
Foro: 200 palabras minimo, 250 palabras maximo.
Comentario a dos estudiantes: 75 palabras minimo, 150 palabras maximo por estudiante.
El Sermón del Monte es un discurso realizado por Jesús en una ocasión especial donde se encontraba
con sus discípulos y como audiencia por extensión una multitud. Tanto Mateo como Lucas recopilaron
los dichos de Jesús para estructurar sus evangelios respectivamente. Aunque algunos alegan que este
sermón es un conjunto de enseñanzas aisladas de Jesús y luego estructuradas por los evangelistas, me
inclino por la posición que dice que los autores sinópticos Mateo y Lucas recibieron el mensaje central
de Jesús, pero luego hicieron el arreglo literario para darle la forma que conocemos actualmente. De
esta forma, este sermón “transmite la voz y la autoridad de Jesús” (LEA, p. 201).
Existen dos particularidades para la correcta interpretación del Sermón del Monte. Primeramente, Jesús
en esta magistral enseñanza corrige algunas concepciones erróneas que tenían los judíos en cuanto a la
ley de Moisés y arroja luz sobre estas porciones usando la fórmula de contraste …oísteis que fue dicho…
pero yo os digo… Jesús se presenta en este monte alto, al igual que Moisés, pero como el que tiene la
mayor autoridad. En segundo lugar, este sermón tiene un contenido dirigido a sus discípulos, aún
cuando una multitud estaba también próxima a ellos. La intención de Jesús no fue prescribir un nuevo
decálogo o un conjunto de normas salvíficas y mucho menos una serie de leyes ceremoniales. Este
discurso define lo que Jesús esperaba de sus discípulos y por extensión, de todo discípulo cristiano en
todas las edades en cuanto a su carácter, deber y actitud como seguidor de Cristo.