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Fuero Juzgo

Este documento presenta un extracto del Fuero Juzgo realizado por Juan de la Reguera Valdelomar en 1798. El Fuero Juzgo es una compilación de leyes godas que fue objeto de estudio por parte de eruditos e ilustrados españoles de finales del siglo XVIII, quienes realizaron diferentes ediciones y estudios sobre el texto para hacerlo más accesible y comprensible.
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Fuero Juzgo

Este documento presenta un extracto del Fuero Juzgo realizado por Juan de la Reguera Valdelomar en 1798. El Fuero Juzgo es una compilación de leyes godas que fue objeto de estudio por parte de eruditos e ilustrados españoles de finales del siglo XVIII, quienes realizaron diferentes ediciones y estudios sobre el texto para hacerlo más accesible y comprensible.
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FUERO JUZGO

de

JUAN DE LA REGUERA
VALDELOMAR
1798

Leyes Históricas de España


Boletín Oficial del Estado
FU E R O JUZGO
de Ju an de la R eguera Valdelomar, 1798
FUERO JUZGO
de Juan de la Reguera Valdelomar, 1798

Estudio Preliminar
Santos M. Coronas González

A G E N C IA E STA TA L B O L E T ÍN O F IC IA L D E L E STA D O
M A D R ID , 2015
Primera edición: septiembre de 2015

Imagen de cubierta: Concilio toledano, Códice Vigilano


Lomo: Clave de bóveda del Monasterio de El Paular
Ilustración del Estudio preliminar: Códice Vigilano

Colección Leyes Históricas de España.

© Estudio preliminar de Santos M. Coronas.


© Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado, para esta edición

[Link]

ISBN: 978-84-340-2239-3
NIPO: 007-15-111-0
Depósito Legal: M-27898-2015

Imprenta Nacional de la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado


Avda. de Manoteras, 54, 28050 Madrid
ÍNDICE GENERAL

EXTRACTO DE LAS LEYES DEL FUERO JUZGO,


DE JUAN DE LA REGUERA VALDELOMAR,
MADRID 1798

NOTA A LA PRESENTE EDICIÓN ...................................................... IX

ESTUDIO PRELIMINAR. Reguera y su extracto del Fuero Juzgo (1798) ..... XI

“ADVERTENCIAS” .......................................................................................... XIX

“PRÓLOGO SOBRE EL ORIGEN, PROGRESO, AUTORIDAD Y ESTA-


DO DE LAS LEYES GODAS DEL FUERO JUZGO” ................................... XXV

“TABLA DE LOS TÍTULOS DE LOS XII LIBROS DEL FUERO JUZGO


CON EL NÚMERO DE LEYES CONTENIDAS EN CADA UNO SEGÚN
EL CÓDICE ANTIGUO CASTELLANO PUBLICADO POR VILLADIE-
GO” .................................................................................................................... LXXIII

“INDEX DE LOS TÍTULOS DE LOS DOCE LIBROS DEL FUERO, CON


EL NÚMERO DE LEYES CONTENIDAS EN CADA UNO, SEGÚN LOS
TEXTOS LATINOS”......................................................................................... LXXIX
“TABLA DE LAS TRES CLASES DE LEYES DISTINGUIDAS EN EL
FUERO JUZGO” ..................................................................................... LXXXV
“TABLA DE LOS TÍTULOS EXTRACTADOS EN ESTE LIBRO DEL
FUERO JUZGO” ..................................................................................... XCI
“EXORDIO” ........................................................................................... XCV
“PRÓLOGO. De la elección de los Reyes y sus Adquisiciones” .................. XCVII

LIBROS
Primero ........................................................................................ 1
Segundo ........................................................................................ 7
Tercero ......................................................................................... 60
Cuarto .......................................................................................... 94
Quinto........................................................................................... 115
Sexto ............................................................................................ 144
Séptimo ........................................................................................ 173
Octavo .......................................................................................... 195
VIII

Noveno ......................................................................................... 227


Décimo ......................................................................................... 250
Undécimo ..................................................................................... 263
Duodécimo ................................................................................... 267

“REGULAE JURIS/APÉNDICE DE ALGUNAS REGLAS Y RAZO-


NES DE DERECHO CONTENIDAS EN EL FUERO JUZGO” .............. 284
NOTA A LA PRESENTE EDICIÓN

Esta edición, facsímil de la realizada en Madrid en 1798, pone fin a las diferentes
visiones ilustradas que del Fuero Juzgo tuvieron los principales eruditos y recopila-
dores de los reinados de Carlos III y Carlos IV.
En concreto, esta obra plasma la labor de síntesis de Juan de la Reguera Valde-
lomar que culminaría en su Novísima Recopilación, editada por la Agencia Estatal
Boletín Oficial del Estado en 1992.
Al haber manejado el autor fuentes tan diversas como la edición en castellano
de Alonso de Villadiego de 1600, y las latinas de Pithou, Lindenbrog y Códice Vigi-
lano, el resultado es, inevitablemente, heterogéneo y abigarrado. Se respeta la inte-
gridad de la obra, modificándose únicamente la ubicación de las tablas comparati-
vas del número de leyes contenidas en los doce Libros de las ediciones castellana y
latinas, que en el original figuran al final de la obra, así como de la tabla de las “tres
clases de Leyes” que el autor identifica en la edición de Villadiego (antiguas, sin
nota de tales y con identificación del rey o concilio que las aprueba). Con ello la
sistemática gana en claridad, lo que se pretende también con el mantenimiento de
la numeración original en arábigos a partir del Libro I. Hasta entonces se opta por
numeración separada en romanos.
Finalmente, una vez concluida la tarea de dotar la colección de Leyes Históricas
de España de las diversas y enriquecedoras visiones del Liber Iudiciorum/Fuero
Juzgo, la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado quiere agradecer el magisterio
y orientación ofrecidos por el director de la colección, don Santos Manuel Coronas
González.
ESTUDIO PRELIMINAR
Reguera y su Extracto del Fuero Juzgo (1798)

A fines del siglo XVIII, recogiendo la tradición secular de estudio del Derecho
patrio, se planteó la «cómoda lectura» de antiguos textos a empezar por el Fuero
Juzgo como fuente primordial y símbolo del Derecho patrio. Un erudito historiador
y jurista, el canónigo Juan Antonio Llorente, perteneciente a las últimas generacio-
nes de ilustrados españoles, ofreció en 1792 una edición mejorada del texto castella-
XII FUERO JUZGO

no del Fuero Juzgo editado en 1600 por Alonso de Villadiego. Una obra cuya nece-
sidad corría pareja con su escasez y que pudo hacer en los momentos de asueto de
su iglesia calagurritana. Necesidad y utilidad de una edición mejorada de las leyes
del Fuero Juzgo que quiso ofrecer a sus lectores con un discurso preliminar y que
sirve también para calibrar su propio conocimiento del texto fundamental1.
Sus datos sobre el origen y progreso de la compilación de leyes godas conocida
en su última denominación como Fuero Juzgo, remitían finalmente a la obrita ad-
mirable de Frankenau, Sacra Themidis Hispaniae Arcana (Hannover, 1703), tribu-
taria confesa de la Biblioteca Nova de Nicolás Antonio y, tal vez, según la crítica
hispana del siglo, de Juan Lucas Cortés, el que fuera considerado príncipe de los
prácticos por los libreros de Madrid, que abrió el camino al conocimiento histórico
del Derecho patrio2. Pero también a Tomás M. Fernández de Mesa, cuyo Arte histó-
rico, y legal, para conocer la fuerza y uso de los derechos nacional y romano en España
y de interpretar aquel por este y por el propio origen (Valencia, 1747), intentó mejorar
el antiguo género de las antinomias jurídicas, ofreciendo a los prácticos y teóricos
del Derecho español la historia de ambos derechos y los principios legales que ayu-
daban a formarse en estas artes3. Un tiempo en que un gran profesor literato, Ma-
yans y Siscar, y un teólogo-historiador igualmente ilustrado, Andrés Marcos Bu-
rriel, pensaban ya coleccionar sistemáticamente el antiguo Derecho español, civil y
canónico, base a su vez de unas instituciones de Derecho patrio, la gran aspiración
del siglo, apenas cubierta por la obra de los jóvenes doctores de la Universidad de

1
Leyes del Fuero-Juzgo, o Recopilacion de las leyes de los wisi-godos españoles, titulada prime-
ramente Liber Judicum, despues Forum Judicum, y ultimamente Fuero-Juzgo. Segunda edición del
texto castellano, mejor que la primera. Precede un Discurso preliminar, y una declaración de voces
antiquadas. Por el Doctor Don Juan Antonio Llorente…/ Madrid, Isidoro de Hernández Pache-
co, 1792. Al margen de las cinco ediciones latinas hechas fuera de España hasta entonces a partir de
la publicada en París 1579, la edición romance del Fuero Juzgo se debió por vez primera a Alonso de
Villadiego (Madrid, 1600), con notas, escolios y comentarios sobre la base de un antiguo manuscrito
de la Biblioteca de la Iglesia Primada de Toledo: Forus antiquus gothorum regum hispaniae : olim liber
iudicum hodie Fuero Iuzgo nuncupatus : XII libros continens ... : cui accessit breuis eorundem Historia
Regumq[ue] hispanorum catalogus et Index locupletissimus / autore Alfonso à Villadiego ... Madrid , P.
Madrigal, 1600; Todavía como Legislación antigua de los reyes godos de España se publicó enmendado
en Madrid con estudio preliminar del editor: El libro de los jueces o Fuero Juzgo: según el texto del Dr.
Alonso de Villadiego, que desde su publicación se ha seguido conmúnmente en los juzgados del Reino,
emendadas muchas erratas, y cotejado con el de la edición moderna de la Academia Española, que ha
servido para aclarar varios lugares obscuros de las leyes, [s. l.; s. n.] 1841; Valladolid , Maxtor, [2004]
2
GERARDO ERNESTO DE FRANKENAU, Sagrados Misterios de la Justicia Hispana. Tra-
ducción y edición de Mª A. Durán Ramas. Presentación, B. Clavero. Madrid, Centro de Estudios
Constitucionales. 1993.
3
«Todavía quedan de nuestros antiguos Fueros muchas reliquias, y se camina a obscuras en-
tre sus ruinas, y entre los tropiezos de las nuevas plantas, y edificios de estilos, leyes, y juzgados, y
cómo , y quando hemos de regirnos por lo antiguo, o por lo moderno, no lo podíamos alcanzar sin
estar bien impuestos en los drechos de entrambos tiempos, y en los Decretos Reales con que se nos
ha mandado, ya seguir el uno ya el otro , y tal vez a ninguno de ellos, sino un medio acomodado a la
mixta composicion de las presentes cosas de este Reyno, dando normas diferentes a las Jurisdiccio-
nes las quales ordenes se hallan encerradas en Archivos, donde no pueden registrarse sin muchissi-
ma costa». FERNÁNDEZ DE MESA, Arte histórico, y legal, Prólogo. En general, J. M. SCHOLZ,
«Penser les Institutes hispano-romaines», Quaderni Fiorentini per la Storia del pensiero giuridico
moderno VIII, 1979, pp. 157-178; M. PESET, «Derecho romano y Derecho real en las Universidades
del siglo XVIII», en AHDE, 45, (1975), pp. 273-339.
ESTUDIO PRELIMINAR XIII

Cervera, Asso y de Manuel con sus Instituciones de Derecho civil de Castilla (1771),
cuya quinta edición apareció en 1792, corregida y aumentada, al tiempo que la obra
de Llorente.
En el siglo del método raciocinado que obligaba a fijar los principios generales
del Derecho refiriendo a ellos las leyes como consecuencias suyas, en expresión de
Jovellanos4, ya en vísperas de la gran codificación francesa, el afán de los juristas
humanistas y de los ilustrados fue difundir la riqueza de principios y el valor sus-
tantivo de los antiguos códices legales. Y con ellos, los antiguos fueros considerados
como la expresión más genuina y simple del Derecho nacional5. Y cerrando el orden
supletorio castellano, las Partidas, representantes de ese romanismo que la ilustra-
ción nacionalista del siglo rechaza aunque estimadas al tiempo como integradoras
de ese Derecho hispánico fundamental, bien valoradas por Martínez Marina6, pero
también la consulta al rey, donde el Fuero Juzgo, con su legislación proveniente del
tiempo de la fundación de la monarquía hispana, se considera la primera fuente le-
gal y el símbolo de un derecho patrio que no habría dejado de fluir a lo largo de los
siglos, convirtiéndose en depósito de la legislación fundamental de la constitución
histórica española.
A esta labor difusora de los antiguos principios se sumó Llorente con la obra
humilde de facilitar la «comoda lectura» y la adquisición del Fuero Juzgo por los
jurisconsultos de su época, reeditando el texto legal conforme al único manuscrito
utilizado por Villadiego pero sin incluir sus comentarios con el fin de abaratar cos-
tes, ya que la obra había llegado a ser rara y cara después de los dos siglos pasados
desde su primera impresión. Carente de valor histórico y jurídico, la obra de Lloren-
te quedó en su propia cortedad de miras de ofrecer una lectura mejorada del texto

4
Carta al Doctor Prado de la Universidad de Oviedo [sobre el método de estudiar el derecho] (Gi-
jón, 17 de diciembre de 1795) en Obras Completas III. Correspondencia (1794-1811). Ed. crítica, in-
troducción y notas de J. M. Caso, Oviedo, 1986, pp. 175-184; S. M. CORONAS, «Jovellanos y el mé-
todo jurídico», en Jovellanos, el valor de la razón (1811-2011), ed. coord. por I. Sarasola et al. Gijón,
ACE, IFE siglo XVIII, 2011, pp. 323-335; cf. M. PESET REIG, Correspondencia de Gregorio Mayans
y Siscar con Ignacio Jordan Asso del Río y Miguel de Manuel Rodríguez (1771-1780), en AHDE, 36,
1966, pp. 547 y ss. J. L. BERMEJO, «La enseñanza del Derecho español en el siglo XVIII», en Derecho
y Administración publica en la España del Antiguo Régimen, Madrid, Centro de Estudios Históricos,
1985, pp. 143-187.
5
Siguiendo el criterio extremo de Burriel, para quien los fueros eran en general «leyes funda-
mentales de la Corona» (Carta a Juan de Amaya, (1751), Semanario Erudito, 2, 1787, pp. 64-128 y,
en copia mas fidedigna, proporcionada por Jovellanos, en el mismo Semanario, 16, 1787, pp. 3-222),
Jovellanos pudo matizar esa apreciación: «En él (Fuero Viejo de Castilla) se halla una colección de
fazañas, albedríos, fueros y buenos usos, que no son otra cosa que el derecho no escrito o consuetu-
dinario por que se habían regido los castellanos cuando se iba consolidando su constitución; en él,
en fin, están depositados los principios fundamentales de esta constitución», G. M. JOVELLANOS,
Discurso sobre la necesidad de unir al estudio de la legislación el de nuestra historia y antigüedades, (14,
febrero, 1780) Ed. BAE, vol. 46, p. 293; S. M. CORONAS, «Constitucionalismo histórico y neofora-
lismo en la historiografía del siglo XVIII», en Notitia Vasconiae 1, 2002, pp. 83-11 (en su apéndice do-
cumental figura el Discurso sobre la autoridad de los fueros municipales de España, atribuido general-
mente a Campomanes aunque su verdadero redactor fuera Antonio de Robles Vives, c.1770-1771).
6
Ensayo histórico-crítico de la antigua legislación y principales cuerpos legales de los reinos de León
y Castilla, Madrid, H. de Ibarra, 1808, cuya influencia se extiende a lo largo del siglo XIX [Madrid [s.
n.] 18342 ; Madrid, [s. n.]18453; ANTONIO RODRÍGUEZ DE CEPEDA, Lecciones sobre la historia
de la legislación castellana [extractada del Ensayo Histórico-Crítico del Doctor D. Francisco Martínez
Marina], Valencia, [s. n.] 1836.
XIV FUERO JUZGO

romance («cómoda lectura») incluyendo una declaración de palabras oscuras del


texto.
Sin embargo, el interés por el texto no era meramente histórico o literario; como
recordaba Llorente, algunas de sus leyes seguían siendo decisivas en puntos de de-
recho no decididos por leyes posteriores7. En este sentido, Llorente se acomodó a la
doctrina legal de la Real Cédula de 15 de julio de 1778 que, a consulta de la Chanci-
llería de Granada, declaró que los tribunales debían arreglarse en materia de suce-
sión intestada de bienes a lo dispuesto por el Fuero Juzgo, 4, 2, 12, «por quanto di-
cha ley del Fuero Juzgo no se halla derogada por otra alguna ... debereis
igualmente arreglaros a ella en la determinación de este y semejantes negocios, sin
tanta adhesión como manifestais a la de Partida, fundada únicamente en las autén-
ticas del derecho civil de los romanos y en el común canónico»8, nueva doctrina ju-
risprudencial que volvía a los fundamentos del orden jurídico tradicional de España
con aplauso nacional. Por entonces, y desde 1784, cobró fuerza la idea de editar el
Fuero Juzgo en latín y castellano, «cotejado con los más antiguos y preciosos códi-
ces» por la Real Academia Española, a cuyo fin trabajaron diversas comisiones a
partir de la inicial compuesta por Manuel de Lardizábal, Antonio Tavira, Antonio
Mateos Murillo, Gaspar de Jovellanos y José Miguel Flores, trabajo que al cabo dio
su fruto en la nueva edición de Madrid, 18159.
El plan de trabajo propuesto por Jovellanos a la comisión académica a partir de
la «completa, exacta y auténtica» relación de códices y el esmerado cotejo de su
contenido, dejaba claro que el interés por las leyes del Fuero Juzgo era meramente
histórico (“ora como depósito de la Constitución y del derecho de nuestros abuelos,
ora como fuente de la Constitución y las leyes vigentes») y no jurídico (“leyes anti-
cuadas y muertas; leyes que ya nadie obedece»). Y a esta labor de publicar, a la que
estaba llamada la Academia como primer cuerpo literario de la nación, se debía
sumar la ilustración de las leyes visigodas, entendiendo por ella no la herejía litera-
ria de creer mejorada la ley con glosas y comentarios (que convirtió a la jurispru-
dencia en una «ciencia arbitraria y venal») sino la perfecta inteligencia de la ley, su
origen, espíritu o esencia, uso y autoridad. Así el plan tenía dos partes principales:
la colección de leyes visigodas en la primera y en la segunda, su examen analítico.
Por ser designio de la Academia publicar al tiempo el código latino y el castellano,

7
¿A dónde recurrió el señor Don Carlos III antes que al Fuero Juzgo para demostrar la
legislación fundamental española del consentimiento paterno para los matrimonios de los hijos de
familia? ¿a dónde el Excelentísimo Señor Conde de Campomanes para persuadir la sugeción de los
feudos de las Iglesias a la regalía de amortización y tributo? ¿a dónde el Real y Supremo Consejo
de Castilla para las muchas decisiones que ha dado en favor de hermanos y otros consanguíneos
sobre que heredasen contra las intenciones de los conventos de religiosos de trinitarios Calzados de
la Provincia de La Mancha, ocasionando la feliz revolución de tratarse actualmente de establecer un
reglamento para tales sucesiones? Leyes del Fuero Juzgo, pp. 30-31; cf. R. FLORANES, Puntos cu-
riosos que para la historia de nuestra legislación y especialmente del Fuero Juzgo descubrió al impugnar
algunas aserciones del Dr. D. Francisco de Castro. Biblioteca Nacional, ms. 11.264.
8
J. FEBRERO, Librería de escribanos, tomo III, (cuarta impresión).Madrid, Imp. Viuda e Hijo
de Marín, 1797, pp. 355-364.
9
Plan de una disertación sobre las leyes visigodas (1785), Obras publicadas e inéditas de D. Gaspar
Melchor de Jovellanos. Colección hecha e ilustrada por Don Cándido Nocedal. I. Madrid, M. Rivade-
neyra, 1858 (BAE, vols. XLVI), pp. 455-456. Edición facsimil con estudio preliminar de Santos M.
Coronas González en la colección «Leyes Históricas de España», AEBOE, 2015.
ESTUDIO PRELIMINAR XV

la primera parte se dividió naturalmente en dos secciones correspondientes al códi-


go latino y al castellano, y en ambos las cuestiones pertinentes (compiladores, títu-
los, orden interno, estilo, editores// traducción, título, estilo y lenguaje, códices,
edición de Villadiego…). La parte segunda, dedicada al examen analítico de las le-
yes visigodas, se dividió en cuatro secciones: origen y fuentes de esas leyes, con es-
pecial atención a las costumbres septentrionales y españolas bajo dominio romano
y godo; espíritu de las leyes (públicas y privadas, civiles y penales); autoridad de las
leyes (real, conciliar) y uso, observancia y destino del código visigodo. Jovellanos
dejó escritas varias notas sobre algunos de los artículos en que dividió su plan para
responder a esas «disertaciones particulares» de los componentes de la junta acadé-
mica con el fin de unir luces y conocimientos necesarios para la obra, contando con
la sabiduría de Lardizábal encargado de dar forma al trabajo colectivo. Los treinta
años que media entre el plan de Jovellanos y la publicación del Fuero Juzgo, con
Prólogo académico, Discurso preliminar de Manuel de Lárdizabal y Glossarium/ /
Glosario de voces anticuadas y raras, dejó varios puntos sin tocar y, sobre todo, la
concepción jovellanista profundamente histórico-jurídica de considerar la ley visi-
goda depósito y fuente de la tradición constitucional y legal española.
Unos años después de la edición mejorada de Llorente y respondiendo a la mis-
ma filosofía de «facilitar la lectura e inteligencia del Fuero Juzgo», Reguera Valde-
lomar, un oficial letrado impuesto en las técnicas de relator en la Audiencia y Chan-
cillería de Granada, emprendió la labor de corregir el texto editado por Villadiego
con otras ediciones del Liber Iudicum latino, dentro de su plan de formar resúmenes
y extractos del Derecho español, a la vez que el ministerio de Gracia y Justicia de
Jovellanos y el Consejo de Castilla marcaron el método de corrección de la legisla-
ción pendiente de recopilar y la formación de unas instituciones del Derecho patrio
(Decreto de 5 de abril de 1798) . Así nació el Extracto de las leyes del Fuero Juzgo,
reducidas de la edición castellana y corregidas por la latina. Con notas de las concor-
dantes del Fuero Real. Formado para facilitar su lectura e inteligencia, y la memoria de
sus disposiciones (Madrid, Imprenta de la Viuda e Hijo de Marín, 1798) como pri-
mer tomo de una colección de resúmenes y extractos del derecho español antiguo y
nuevo10, siempre bajo la misma coletilla: «formado para facilitar su lectura e inteli-
gencia y la memoria de sus disposiciones»11. Su propia formación de jurista preocu-
pado por la concordancia del texto romance con el latino le llevó a comparar la

10
Resumen de la historia cronológica del Derecho y Leyes de España, formado por Juan de la
Reguera Valdelomar, Valencia, s. n.1798, pp. 3-6. Todavía el Estracto de las leyes del Fuero Juzgo :
reducidas de la edición castellana, y corregida por la latina : con notas de las concordantes en el Fuero
Real fue editada en 1846 [s. l.] [s. n.] (Barcelona, Imp. de Ramón M. Indar) en la Colección general
de códigos antiguos y modernos de España, formados con los Extractos de Reguera.
11
Extracto de las leyes del Fuero Viejo de Castilla. Con el primitivo fuero de León, Asturias y Gali-
cia. Se añaden el antiguo Fuero de Sepúlveda; y los concedidos por S. Fernando a Córdova y a Sevilla…
por el Lic. D. Juan de la Reguera Valdelomar, Madrid, Imprenta de la viuda e hijo de Marín, 1798
(facs. Valladolid, Maxtor, 2001); Extracto de las leyes del Fuero Real con las del Estilo, repartidas según
sus materias en los libros y títulos del Fuero a que corresponden… por el Lic. D. Juan de la Reguera
Valdelomar, Madrid, Imprenta de la viuda e hijo de Marín, 1798; Extracto de las Siete Partidas: redu-
cidas de su estilo antiguo, por el Lic. D. Juan de la Reguera Valdelomar, Madrid, Imprenta de la viuda
e hijo de Marín, 1799 (7 t. en 5 vols.; 8º); 2ª edición, Madrid, s.n., 1808; Extracto de leyes y autos de la
Recopilación: tomo I [-V], formado por el Lic. D. Juan de la Reguera Valdelomar, Madrid, Imprenta
de la viuda e hijo de Marín, 1799.
XVI FUERO JUZGO

edición de Villadiego con las latinas de Pithou y Lindenbrog y el antiguo códice


vigilano de la biblioteca de El Escorial, anotando las leyes respectivas que faltaban
y, con ello, su técnica preferida de resumir la parte esencial de su contenido. Al aña-
dir su concordancia con el Fuero Real y las Leyes del Estilo reunió textos emparen-
tados entre sí que unían el derecho antiguo español y el medieval castellano siguien-
do la línea oficial. Y como apéndice, las reglas y razones jurídicas de ciertas leyes,
con el doble objeto de facilitar al lector su instrucción y conocer el estilo antiguo.
Dos tablas correspondientes a los libros y títulos de las leyes del Liber Iudicum/
Fuero Juzgo hacen ver las diferencias entre ambos ejemplares, y otra más distingue
las leyes por su motes de antiquae, suscripciones reales y concilios.
Por entonces, la idea de formar un Extracto del Derecho español antiguo y nuevo
era una realidad difícilmente justificable cuando los textos carecían de ediciones
aceptables por lo que fueron ignorados mayormente por los ilustrados, aunque Re-
guera prometiera una instrucción de Derecho patrio antiguo (hasta el siglo XV) in-
teresante para cualquier persona, incluso profesores. Tomando como referencia crí-
tica los antiguos comentarios de Villadiego, intentó presentarse como un notorio
avance sobre lo escrito en la materia (ignorando la edición literaria de Llorente), y,
en cierta medida, como anticipo de los trabajos de la Academia de la Lengua sobre
el Fuero Juzgo.
SANTOS MANUEL CORONAS GONZÁLEZ
Catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones de la Universidad de Oviedo
E XTMuáCTO
DE LAS LE Y E S D E L FUERO

•--JUZGO,
REDUCIDAS D B LA EDICION C A S T E L L A N A ,
Y CORREGIDAS POR LA LATINA.

CON NOTAS
D e las concordantes en el Fu ero R e a l•

FORMADO
Para facilitar su lectura é inteligencia,
y la memoria de sus
disposiciones.

P o r el L ie . D , Ju a n de la R eg u era
Valdelomár.

Con privilegio en Madrid.


En la Imprenta de la viuda
,
i hijo de Marín .
Año de 1798.
A D V E R T E N C IA S .

i. A este extracto quedan sujetas


las 578 Leyes G o d a s , prim itivas y
fundam entales de E sp a ñ a , compre-
hendidas en el prologo , 1 2. libros , y
54. títulos del Fuero Juzgo , según
la antigua traducción castellana , que

Í losó y publicó el Doctor Alonso de


rilla d i ego en el año de 1600 , arre­
g la d a al exem plar M S. existente en
el archivo de la Santa Iglesia de To­
ledo ; cuya edición es la única que ha
corrido p a ra el estudio de ellas .
2. Se reducen todas en la sustan­
cia de sus preceptos prohibiciones y
-penas á estilo breve y fá c il de en­
tender y retener en la memoria , con
el f i n de proporcionar su digna lec­
tura á qualesquiera personas , y ce­
los Letrados la instrucción que deben
tener de ellas , p a ra distinguir las v i ­
v a s de las m uertas , y aplicar las
subsistentes á sus respectivos casos,
sin los obstáculos que les ofrece su
defectuosa edición.
xx

3. Se corrigen los muchos errores


de ella , que á cada paso detienen a l
lector , y a trastornando el sentido de
su letra confundida con una puntua-
cion desordenada , y y a ohscurecien-
dolo de modo que en partes no' puede
entenderse : y también se reform an y
advierten otros g ra v e s yerros, que to­
can y ofenden lo substancial dispo -
sitivo de las mismas leyes , compara­
do su texto castellano con el original
latino.
4. P a r a esta comparación ó cotejo
se han tenido presentes la p rim itiva
edición latina publicada en P a rís el
ano de 1579. por el célebre Ju risco n ­
sulto fra n cés P edro Pithéo , y repe­
tida por el P a d re Schoto en su tomo
3. de la E sp a ñ a ilustrada , la poste­
rior que imprimió en F ra n cfo rt el año
de 613. Federico Lindem brogio en su
colección de leyes , y el antiguo M S.
ó Código Vigilano conservado en la
R e a l Biblioteca del Escorial.
5. Con arreglo a este M S. y edi­
ción de Lindem brogio se manifiestan
XXI

a l pie de cada ley extractada , las wo-


ces y clausulas latinas que no con-
cuerdan con ella 6 le son contrarias ,
y las que de éstas dism inuyen , au­
mentan ó declaran la parte esencial
de sus disposiciones : se anotan algu­
nas leyes de la edición castellana que
fa lta n en la latina , 6 al contrario; y
a l fin de cada libro se re fere sobre el
orden y número de sus leyes y títu­
los la 'variedad entre ambos exem -
p la res .
6 . A continuación de las mismas
leyes se citan las del Fuero Real y
Estilo que concuerdan en el todo ó
en p a rte de sus establecimientos, ó los
reform an , amplían y declaran ; a fín
de que el lector pueda instruirse f á ­
cilmente del enlace y conexión , que
tienen las unas con las otras , y apro­
vecharse de este trabajo p a ra el buen
uso y estudio* de la Jurisprudencia
contenida en estos tres cuerpos de le­
gislación antigua.
7. E n un Apéndice se recopilan
literalmente en ambos idiomas las re­
XXII

g la s y razones de 'Derecho , que eont*


prebenden algunas de estas leyes cok
mo basa y fundam ento de sus precep­
tos ; asi p a ra que no carezca de la
instrucción y noticia de ellas el lector
de su extracto en lo dispositivo , como
porque form e idea del estilo antiguo
castellano á que fu ero n tradu cidas , y
de la mayor v irtu d y energía que
tienen en su original latino.
8 . P o r medio de dos Tablas, de
sus X I I . libros y correspondientes
títulos en latín y castellano,se demues­
tra el número de leyes contenidas en
cada uno , y su diferencia entre los
dos exem plares : por otra Tabla se
distinguen las que tienen el mote de
antiguas atribuidas á E u rico y Leo -
v i g il do , las que no lo tienen y se
atribuyen á Sisenando , y las poste­
riores subscriptas con el nombre del
1\ ey que las hizo , ó del Concilio en
que se establecieron.
9. E n su Prologo se m anifiesta
el origen , progreso , autoridad y es­
tado de estas Leyes , sus v a ria s reco -
X X III

f ilaciones por los R eyes Godos en el


Código titulado Liber, ó Forus Judi-
cum , sus posteriores conjirmaciones
p o r los de León y Castilla en distintos
tiempos hasta su traducción al caste­
llano , los códices antiguos M S. con­
servados en algunos archivos del R ey-
no , y las ediciones publicadas desde
la p rim itiva dePithéo en ambos idio­
mas,
10. D ebería agregarse un índice
alfabético de lo contenido en las leyes
extractadas : pero se omite porque
siendo éste tomo uno , y aun el prim e­
ro , de los que componen el Extracto
del Derecho Español antiguo y nue­
vo , Obra d que está dedicado el mis­
mo A u to r , se reserva p a ra ultimo de
ellos el indice general que los compre-
henda todos.
1 1 . P o r segundo tomo d é la mis­
ma obra seguirá el extracto de los p ri­
m itivos Fueros viejos de Castilla y
L e ó n , con los de Sepulveda , Toledo
y Cordova :como tercero el extracto de
las leyes del Fuero R e a l, con las del
XXIV

Estilo repartidas según sus m aterias


en los quatro libros y títulos d que
corresponden : y en otros tres de igual
clase quedarán extractadas las de Par­
tidas ; con los que se completa la p r i­
mera parte de la Obra respectiva a l
Derecho antiguo .
12. TU objeto del A utor y su in­
terés principal consiste en reducir á
breve tiempoy proporcionar á quales-
quiera personas la lectura é instruc­
ción del Derecho P a trio , y á los P ro ­
fesores el estudio , á que son obliga«
d o s , sin los g ra v e s obstáculos que les
presentan las ediciones de sus Códigos.
Se promete , por efecto de propia ex­
periencia , que el aplicado á repasar­
los por algunos anos , acaso no consi­
g a mas fru to que el que leyere su ex ­
tracto en pocos dias .
JP JRO JL O G O
SOBRE EL ORIGEN , PROGRESO , AU­
TORIDAD Y ESTADO DE LAS
LEYES GODAS DEL
F U ER O J U Z G O .

i. C^uando ya Imperios grandes


y Monarquías dilatadas por algunos
siglos habían sepultado entre sus
ruinas las leyes que sostuvieron su
vasto gobierno,y nuevos Reynos su*
cesores de otros conservaban la me«
moría de su existencia en algunas re­
liquias y maravillosos monumentos
de su poder é industria ; quando ya
Atenas y otras ciudades de la Grecia
se habían hecho famosas por el es­
tablecimiento de sus sabias leyes , y
de estas solo existían algunas en las
XII. Tablas de Roma ; y quando la
República conquistadora había aban­
donado sus primitivas leyes Regias,
y gobernada por las de su Pueblo y
Senado se iba ya acercando á la cum­
bre de su mayor imperio ; la Espa­
XXVI

ña permanecía sin los progresos con­


siguientes á su antigua población, y
sus sencillos habitantes, gobernados
sin Reyes ni Derecho escrito, solo
reconocían al N a tu ra l corrompi­
do con los errores del Gentilismo
propagado por toda la tierra.
2. Asi se mantuvo muchos si­
glos sin ley es, nombre y cuerpo de
nación. N i la venida de diversas
gentes , ni la introducción de los
Celtas y su íntimo enlace con los
Iberos ó Españoles pudo alterar el
plan de su vida obscura y sencilla;
tampoco les causó novedad en el sis­
tema de su gobierno el trato y co­
municación con los Fen icios, ni el
posterior comercio con los de Car-
tago establecidos en sus Colonias:
pero en tal estado llegó el caso de
pasar de un extremo á otro. Los
Romanos insaciables en sus conquis­
tas hicieron la España el teatro de
sus famosas guerras con los Cartagi­
neses; y al fin vencidos estos y echa­
dos de ella , consiguieron incorpo­
XXVII

rarla á su imperio en tiempo de la


paz universal precursora de Jesu­
cristo. Asi perdió su antigua liber­
tad , quedando sujeta á la confusa
multitud de leyes , que la Repúbli­
ca dominante hacía comunes á las
provincias conquistadas. Es despre­
ciable la rara opinión de que los E s­
pañoles nunca obedecieron las leyes
de Roma : y es cierto que baxo
de ellas pasaron algunos siglos, has­
ta que ocupada en parte por los Ala­
nos, Vándalos y Suevos, se introdu-
xeron sus bárbaras costumbres.
3. En este tiempo el Imperio
Romano había ya tocado al punto
de su mayor ascenso , y era preciso
que retrocediese. Dividido el Orien­
te y Occidente entre Arcadio y H o­
norio hijos y sucesores del gran
Teodosio el año de 395. principió
la revolución por sus tres Goberna­
dores , intentando hacerse señores
absolutos en Africa , Asia y Euro-
ropa. Con sus vidas pagaron su am­
bición los tres insurgentes : pero
XXVIII

aun no extinguido este incendio,


sobrevino otro que no pudo apagar­
se, y causó en breve tiempo la tur­
bación del Imperio. LosGodos, na­
ción bárbara y feroz originaria del
Norte , después de sus primeras ir­
rupciones hechas baxo el mando de
Atanarico, y continuadas en la Tra­
cia é Italia por su sucesor Alarico,
sitiaron tres veces á Roma en los
años de 408, 9 y 10 , entrando en la
tercera á sangre y fuego aquella Ciu­
dad señora de todo el mundo, y ren­
dida á discreción del vencedor.
4. A este glorioso triunfo de los
Godos contra un Pueblo estimado
por invencible se siguió su estable­
cimiento en Francia y posterior en­
trada en España por los años de 4 1 6
baxo su tercer caudillo ó R e y
A taúlfo , primero de los 33. que
compusieron en ella su Monarquía.
Era ya consiguiente la introducción
de sus leyes , objeto de todo con­
quistador : pero bien tuviesen algu­
nas escritas, según suponen los que
x x ix

creen haber Ataúlfo mandado desde


luego por edicto que se observaran
con las Romanas, ó consistiesen (co­
mo es verosímil) en usos y costum­
bres derivadas del Norte , no pudo
introducirlas en España. Fue muy
corto el territorio conquistado, y su
muerte muy pronta y violentamen­
te executada en Barcelona el año de
417; y en el mismo tuvo igual suer­
te su sucesor Segerico, por inclinarse
ambos á la paz con los Romanos.
5. Siguieron en e lR e y n o , ex­
tendiendo su nominación hasta el
año de 466 , IValia que obtuvo
muchas victorias de los Vándalos
é hizo la paz con Onorio á pesar de
los Godos ; Theodoredo que la rom­
pió , y murió en la horrible batalla
contra Atila ; Thurismundo muerto
por los suyos violentamente en el
primer año de su reynado 4^4 ; y
Thcodorico su hermano , que se hizo
señor de la mayor parte de España,
consiguiendo grandes victorias de
sus enemigos y de Recciario pode­
xxx

roso R e y de los Humnos. De estos


caudillos ó Reyes Godos se ignora
si establecieron leyes algunas : es de
creer no las hicieran ocupados en
sus guerras y conquistas incompati­
bles con la legislación : de esta se
trata quando se piensa en la conser­
vación de lo adquirido, en el gobier­
no pacifico de los pueblos , en el
buen orden de la vida y costumbres
de los subditos, y en el justo castigo
de los malos para asegurar el dere­
cho de los buenos.
6. A i paso pues que el Imperio
se iba precipitando ásu total ruina,y
caían de su tirano solio las leyes de
Roma , los Godos aumentaban su
dominación , y extendian sus usos
y costumbres a la tierra conquista­
da. Eurico séptimo de sus Reyes
desde el año de 467 á 83 , y primer
señor de toda la España, fue también
el primero que estableció leyes es­
critas , y fixó la época en que tuvo
principio el Derecho Español y su
primitivo Código, pocos años antes
xxxi

de propagarse en estos Reynos la


Religión Católica substituida á la
peste del Arrianismo. De sus ocho
sucesores hasta el año 572 se supone
no haber promulgado leyes algunas.
Parece increíble que no las hicieran
en el dilatado tiempo de mas de un
siglo , y que sin ellas pudiesen des­
empeñar el gobierno del vasto Rey-
no que tenían á su cargo : acaso se­
rán suyas algunas de las recopiladas
en el Códice Gótico ó Fuero Juz>go
distinguidas con el mote ó subscrip­
ción de antiguas.
7. De Leovigildo ,decimosexto
R ey Godo , se cree haber corregido
las leyes de Eurico , quitado las su-
perfluas, y promulgado muchas que
juzgó necesarias en los años de su
rey nado desde 572 á 8ó ; con lo que
tomo mas cuerpo dicho Código. A
estos Monarcas se atribuyen todas
las que en él se denominan antiguas,
y carecen del nombre de su autor,
que tienen otras de las recopiladas.
E l fundamento de atribuírseles con-
XXXII

siste en el hecho constante de haber


ambos establecido muchas, no ha­
llarse alguna subscripta con sus nom­
bres, y distinguirse con los de otros
R eyes posteriores las que cada uno
promulgó en su tiempo. Fue Leovi-
gildo terrible perseguidor de los Ca­
tólicos hasta el extremo de haber he­
cho martirizar al Principe Herme­
negildo su hijo. Trasladó el asiento
y Corte Gótica con la primacía de
la Iglesia de Sevilla á Toledo , don­
de permaneció hasta el fin de la M o­
narquía de los Godos.
8. Su hijo Recaredo I . , que rey-
no desde 586 á 601, fue tan católico
como valeroso. Reform ó las Igle-
sias;é hizo congregar el Concilio III.
Toledano que presenció y firmó con
70. Obispos; en el qual dexando los
Godos la secta Arriana , que habían
seeuido por mas de dos siglos , se
convirtieron todos , y profesaron la
F é Católica. También usó el oficio
de legislador , promulgando una ley
( 1. tit. 1. lib. 12. ) que prueba su
XX XIII

gran cuidado de administrar justicia


y determinar los pleytos sin espe­
cial afección á personas , y con
equidad y moderación para con los
pobres y miserables. De sus tres su­
cesores hasta el año de 612 no apa­
rece subscripta ley alguna en el C ó­
digo castellano del Fuero ; pero en
el latino se encuentra á G undem a-
ro por autor de la 19. tit. 2. lib. 4.
respectiva á la herencia paterna del
postumo, y á las donaciones entre
marido y muger.
9. Sisebuto , enemigo declarado
de los Judíos , sucesor en el R eyn o
desde 612 á 21 , promulgó algunas
leyes contra ellos. Tres solas (12 .
J3 . y 14 tit. 2. lib. 12 .) se hallan ba-
xo de su nombre entre las del Fue­
ro , por las que prohibió comprar
tener y circuncidar siervos cristia­
nos , concedió á estos la libertad de
ciudadanos de Roma , mando que
aquellos restituyesen lo adquirido
con engaño de sus antecesores, é im­
puso pena de muerte a] Judio que
XXXIV

circuncidase á Cristiano , o metiese


alguna Cristiana en su ley. Alaba
San Isidoro á este Principe de ani­
moso , justiciero , piadoso y sabio;
y refiriendo el hecho de haber obli­
gado á los Judíos con pena de muer­
te para que se convirtiesen, lo cul­
pa , diciendo que su zelo fue bueno,
pero no el medio; pues debía con­
vencerlos con la verdad de la Fe
Cristiana , y no forzarlos con mie­
do y poderío. Reformando este ri­
gor el Concilio IV. de T oledo, dis­
puso que á ninguno se hiciera fuer­
za para que fuese Cristiano.
io. De los dos i mediatos suce­
sores de Sisebuto hasta el año de
631 no se encuentran leyes algunas
entre las del Fuero : su hijo R eca -
redo II. reynó solos tres meses en
menor edad , por lo que San Isido­
ro y otros no lo ponen en el catá­
logo de los Reyes ; y Suintila , que
reynd diez años , aunque en los pri­
meros fue buen Principe , después
qual otro Salomón convirtió su v ir­
xxxv

tud en vicios que le privaron del


R eyn o , en que sucedió su compe­
tidor Sism ando. Por este tiempo
era ya preciso el establecimiento de
nuevas leyes acomodadas á las ocur­
rencias de los casos y á las varias cir­
cunstancias de aquel siglo, en que la
Religión Católica dominaba con
absoluto imperio y toral ruina de la
secta Arriana que había ocupado el
trono en los anteriores. Se dedicó
á hacerlas Sisenando , por sí o aso­
ciado de San Isidoro : á ambos se
atribuyen todas las que en dichoCó*
digo no tienen nota de antiguas ni
subscripción de sus autores.
ii. Congregó este Monarca en
el tercer año de su reinado el famo­
so Concilio Toledano IV. celebrado
en la Iglesia de Santa Leocadia á <.
de Diciembre de 633. y presidido
del Arzobispo de Sevilla San Isidoro;
al que asistió personalmente con los
Grandes de su Corte para el fin y con
el espíritu de humildad y religión
que manifiesta el exordio del mismo
XXXVI

Fuero. Por mas que algunos Escri­


tores , tratando del origen de este
Código ó Libro de Leyes Godas, se
desentiendan de haber sido Sisenan-
do uno de sus recopiladores, y otros
expresamente lo contradigan , y atri­
buyan con variedad á algunos de sus
sucesores, no hay razón para dudar,
y sí para creer que en aquel Conci­
lio se formalizó colección de ellas
compuesta de las antiguas y de las
nuevas establecidas por Sisenando; y
que á ésta quedaron sujetas las dos he­
chas por Eurico y Leovigildo.
12. Asi aparece del epígrafe ó
rubrica que tiene el antiguo MS.
existente en el archivo de la Santa
Iglesia de Toledo: E ste Libro f ú f e ­
cho de 66. Obispos en ó 4. Concepo de
loledo , ante la presencia del R ey D .
Sisnando en ó tercero anno que el reg­
no , en á era de 681. annos. N i la fá­
cil equivocación del escribiente en
la era de 681. por 6 7 1, ni la volun­
taria duda entre A A. sobre el nume­
ro de Obispos concurrentes al Con­
XXXVII

cilio, debe servir de argumento con­


tra el substancial contexto de la ru­
brica confirmado con el de la ley i.
tit. i. lib. 2., que estableció Recesuin-
to en el Concilio V I I I , mandando
guardar todas las escritas en este L i­
bro desde el segundo ano que regnó
nuestro P a d re el R ey D . Sisnando.
Aunque se crea equivocado en esta
ley castellana, y omitido el nombre
del R e y Chindasuindo que expresa
la original latina, subsiste á favor de
Sisenando un hecho constante y uni­
forme en los exemplares de ambos
idiomas , y una ilación legítima de­
ducida de él.
13. En todos se hallan distingui­
das tres clases de leyes,: unas con la
nota de antiguas , otras sin ella ni
distintivo alguno , y otras con la
subscripción de los Concilios y R e ­
yes sus autores; y entre estos no apa­
recen Eurico , Leovigildo , y Sise­
nando , de quienes no se duda haber
establecido muchas , y sido los p ri­
meros y principales legisladores. De
XXXVIII

que se infiere , que habiéndose for­


mado la colección ó Libro de ellas
en el Concilio IV, se distinguieron
las huevas de Sisenando de las pro­
mulgadas por Eurico y Leovigildo,
poniendo en estas la adequada subs­
cripción ó nota de antiguas , y omi­
tiendo en las otras el nombre de su
autor como notorio. También se de •
duce, que formadas después en los
Concilios VIII. y XVII, según se
manifestará, otras recopilaciones con
el agregado de las leyes hechas hasta
E gica, se subscribieron estas con los
nombres de sus respectivos autores,
y quedaron aquellas con el distinti­
vo que ya tenian.
14. E n el reinado de C hintila ,
sucesor de Sisenando , se congrega­
ron los Concilios de Toledo V. y V I.
presididos de San Eugenio Metro­
politano de aquella primada Iglesia,
y celebrados por los años de 636.
y 37. En ellos se establecieron siete
de las leyes contenidas en el prolo­
go del Fuero , prohibitivas de que
x x x ix

ninguno pudiese obtener el Reyno,


sin ser elegido por el Pueblo y Obis­
pos , y tener las qualidades preveni­
das , imponiendo excomunión á los
traidores, y aconsejando á los Prin­
cipes la piedad para con los culpados
arrepentidos. Siguióse Tulga , que
reinó dos años, Principe muy cató­
lico , clemente y recto , de quien no
se encuentra ley alguna entre las del
Fuero. Chindasuindo su sucesor en
640. promulgó muchas en varios ra­
mos de Jurisprudencia , que se ha­
llan dispersas baxo de su nombre en
los títulos de dicho Código. H izo
congregar en 646. el Concilio V III.
donde se estableció la ley 1 1 . del pró­
logo preceptiva, de que por muerte
del R e y eligiesen los Obispos y
Grandes de la Corte , con pena de
excomunión al que intentára serlo
por fuerza ó engaño.
15. Recem into su hijo reinó por
sí solo 22. años desde 650. á 72 : fue
muy amante y amado de sus vasa­
llos : y concurrió diligente á la exai-
XL

tacion de la Fe Católica y al culta


de las Iglesias. En el de 655. congre­
gó el Concilio V III. presidido de
San Eugenio , al que asistió pidien­
do humildemente la corrección de
las leyes. E n él se estableció la
quarta del mismo prólogo , persua­
diendo á los Principes sucesores el
buen gobierno del Pueblo y la rec­
ta administración de justicia con pie­
dad para con sus subditos , y maldi­
ciendo al contraventor que fuese
cruel con ellos. En los dos años si­
guientes de 657. y 58. se celebraron
los Concilios IX. y X. ; de los que
no resultan establecidas leyes algu­
nas , pero sí muchas de Recesuinto
incorporadas en el Fuero baxo de su
nombre, y entre ellas las promulga­
das contra los Judíos para extinguir
su falsa secta, con pena al contraven­
tor de morir apedreado o quemado,
ó de quedar por siervo perpetuo.
ió. E l numero de leyes de R e ­
cesuinto y su padre llegó á superar
al de las recopiladas por Sisen ando;
XLI

y éstas necesitaron ya purificarse de


lo derogado por las posteriores. Era
pues consiguiente la formación de
un nuevo Libro en que se incorpo­
rasen unas y otras con exclusión de
las inútiles; y lo hizo Reccsuinto mo­
vido de su extraordinario zelo por
el buen arreglo de la legislación. La
reformo , aboliendo algunas leyes
antiguas hechas por fuerza mas que
por derecho, declarando otras dudo­
sas , y añadiendo las muchas que hizo
con los Obispos y Grandes de su
C o rte, y con otorgamiento del Pue­
blo. Repartidas según sus materias
en los títulos correspondientes, de­
fendió la presentación judicial de
otro Libro para juzgar los pleitos;
mando observar perpetuamente las
contenidas en él, como bastantes pa­
ra hacer justicia ; y prohibió el uso
de las estrañas y Rom anas, permi­
tiendo solo saberlas para la privada
instrucción de cada uno. De este mo­
do recibid considerable aumento y
distinta forma el códice de Signan­
XLII

d o , y quedaron distinguidas las le­


yes nuevas con los nombres de sus
autores.
17. Por muerte de Recesuinto
en 672. sucedió en el R e y no W am ­
i a , electo, instado y amenazado por
los Godos. E n los primeros años pro­
mulgó cinco leyes , que con sus da­
tas se hallan incorporadas en dicho
C ó d igo: y en el quarto hizo congre­
gar el Concilio XI. en que no resul­
tan establecidas algunas. Siguióse £ r -
'vigio ambicioso del R e y no en 681;
el qual promulgó también varias le­
yes que se encuentran recopiladas
baxo de su nombre. En este año se
celebró el Concilio XII. de Toledo,
presidido de San Julián , Arzobispo
de aquella Iglesia: y en él se estable­
cieron las leyes 17. y 18. del prólo­
go del Fuero ; reconoció E rvig io
las de sus predecesores; y pidió á los
PP. la reforma de quanto en ellas
apareciese haber absurdo ó contrario
á la Justicia , y la formación de las
demáqgue se estimasen convenientes.
XLIII

18. Estableció contra los Judíos


las 28. leyes sujetas en las ediciones
latinas al tit. 3. lib. 12. baxo del epí­
grafe : D e novellis legibus Jud¿eorum>
quo et vetera conjirm antur , et nova
adjecta sunt ; las quales se les hizo
notorias para su observancia , como
aparece de la subscripción puesta en
seguida de ellas, y por conclusión
del libro: Lect¿e suntleges supraserió­
t e ómnibus Ju diéis in Ecclesia Sanc~
t¿e Maride Toleto , sub die 6 . K alend*
F eb ru a r. anno feliciter prim o regni
gloriosissifju nostri Jh rvig n R eg ís.
Estas leyes, de que carece la edición
de Villadiego , se encuentran tam­
bién traducidas y puestas por tit. 3.
del mismo lib. 12. en algunos de los
antiguos [Link]. castellanos conser­
vados en la Biblioteca del Escorial,
con el epígrafe y subscripción cor­
respondientes al original latino.
19. En el segundo año de su rey-
nado emendo y confirmó las leyes de
este Código , poniéndole el prólogo
que contiene uno de los citados
XLIV

M M .SS.; cuyo epígrafe dice: E l R ey


D . E la d io E r v ig io , del qual tiempo
fu ero n las leyes e?nendadas , y dadas
p o r valederas : y entre otras expre­
siones del difuso prólogo se leen las
siguientes: N os pusiemos señal sobre
cada un juicio que aviemos emenda­
do de los juicios antiguos :::: et decie­
mos en el prim ero prolcígo de este nues­
tro canon , que la ley adobada ella
adoba los transgrcimientos é los yerros
de los omes :::: é pusiemos en eguadéz.
de nostra cogitación escoger de ellas
las que pareciese é eran n\anijiestas,
/ ponerlas en este lib ro : é señalar las
emendadas , é las que acrecíanos , c
decir antigua em endada :::: ép o r ende
judgam os que fagan j)o r estas leyes
que i í o s emendamos , e por las que pu -
siemos é acrecíanos en este libro enj i n
de la 1 2 . parte desde el ano segundo
de nostro regno , 12 . días por p asar
del mes de E n ero á todo orne é a toda
muger ::::: é asáz las leyes que po~
siemos contra los Ju díos nos ju d g a ­
mos que va lan ¿ sean ten idas , é que
XLV

Se obliguen á ellas desde el tiempo que


dixiemos en la era en este prólogo ,
/ departiemos la razón , é señalamos
p o r escrito de nuestras manos , fr c .
20. E n el siguiente reinado de
E g tea desde 687. á 701. se celebra­
ron los tres Concilios Toledanos XV .
X V I. y X V II. por los años de 88. 93.
y 94. En el X V I. se formó la ley 10,
de dicho prólogo , descomulgando
á los traidores: y en el X V II. pos­
trado en tierra ante los PP. aquel re­
ligioso Monarca con admirable hu­
mildad y un memorial en las manos,
les habló asi, según la traducción de
Ambrosio de Morales. " Reducid
«también á buena claridad todo lo
«que en los Cánones de los Conci-
«lios pasados y en las leyes está per-
«plexo ó torcido, ó pareciese injus-
«to ó superfluo ; consultándonos y
«tomando nuestro parecer y consen-
«timiento para ello; dexando claras
« y sin ocasión de dudas aquellas le-
«yes solas que pareciesen ser razona-
«bles y bastantes para conservación
XLVI

«de la justicia, competente y sencilla


«decisión de los pleitos y castigos;
« y tomando estas leyes , que asi han
«de quedar , de las que hay desde el
«tiempo de la memoria del R ey Re-
«cesuinto hasta el tiempo del R e y
«W amba.”
2 i. Es sin duda que en este Con­
cilio (ó en el X V I.) se formalizo la
ultima Recopilación de Leyes G o ­
das , añadiendo á la anterior de R e-
cesuinto las demás promulgadas por
Wamba y E rvigio , y otras 19. que
se hallan en ella subscriptas con el
nombre de Egica. Asi quedo forma­
do el Códice Gótico F o ru s , ó Líber.
Ju dicw n , dividido; á imitación del
de Justiniano, en XII. libros con 54.
títulos además del prólogo , y com­
puesto de las leyes escritas en idio­
ma latino , según el estilo entonces
usado en todos los instrumentos pú­
blicos : pero traducidas al castellano
después de algunos siglos se tituló
L ib ro de los Jueces , y por corrup­
ción Fuero ó L ibro Ju z g o . Era ya el
XLVII

tiempo de que estas leyes primitivas


y fundamentales del R e y no produxe-
sen su saludable fruto: pero sazona­
do apenas y pendiente en dicho C ó ­
digo, impidieron su aprovechamien­
to y el laudable zelo de Egica sus
dos sucesores últimos R eyes Godos.
E n sus fatales reinados W itiz,a pre­
paró , y D on R odrigo consumó la
ruina de una Monarquía continuada
por tres siglos desde A taúlfo ,
22. E n el año de 714 . perdió el
infeliz Don Rodrigo con su vida la
vasta dominación de sus predeceso­
res , extendida á parte de la Francia
y Mauritania ; y los Africanos con
rápidos progresos se vieron absolu­
tos Señores de la España, La falsa sec­
ta , y leyes y costumbres bárbaras de
los nuevos conquistadores quedaron
substituidas á la Religión Católica
y legislación Goda ; y éstas reduci­
das á los estrechos límites de las mon­
tañas de Asturias y montes Pirineos
de Navarra y Aragón. A lli se fueron
recogiendo las tristes reliquias de los
XLVIII

Cristianos Godos, y eligieron esfor­


zados caudillos que los gobernaran,
y resistiesen el yugo mahometano.
Por ambas partes proporcionaron la
restauración milagrosas victorias ob­
tenidas de los infieles , y á pesar del
orgullo y multitud de estos fueron
aquellos extendiendo sus conquistas,
y consiguieron establecer los R e y -
nos de León y Castilla, Navarra y
Aragón.
23. En las quatro Coronas y
Condado de Barcelona tuvieron nue­
va vicia las Leyes Godas , y reina­
ron por tiempo de tres siglos hasta
el XI; pero vida enferma, y R eyno
agitado con el uso continuo de las
armas. En León , desde que D. Pe-
layo dio principio en Asturias á es­
te R eyno, hasta que Don Alonso V.
formó su célebre Fuero en el Con­
cilio del año de 10 20, no se recono­
cieron mas leyes que las del Fu ero
Ju z g o heredadas de sus predeceso­
res , y muy suficientes para el go­
bierno de toda la España. Asi es, que
XLIX

Don Alonso TI. las renovó, estable­


ciendo su Corte y oficios de Pala­
cio según la etiqueta y estilo de la
antigua de los Godos : Don Bermu-
do II. las confirmó, mandando tam­
bién observar los Cánones de los
Concilios Toledanos : y su hijo D.
Alonso V. hizo igual confirmación
de ellas en las Cortes generales cele­
bradas en Oviedo el año de 1003.
24. En Castilla, desde que prin­
cipió su gobierno por medio de Con­
des dependientes de León, hasta que
Don Sancho García séptimo de ellos
estableció como Soberano las prime­
ras leyes generales contenidas en el
F u ero viejo primitivo de aquel R e y -
no , rigió la misma legislación G o ­
da , siendo común á Leoneses y Cas­
tellanos : y asi continuó en los dos
R eynos , aun después de unidos en
Don Fernando I. el año de 1037.
En el de 1050. este gran Monarca
hizo congregar el Concilio ó C or­
tes de Coyanca, donde expresamen­
te se mandó, que en Castilla se guar­
L

dase el Fu ero del Conde D on Sancha,


y en León , Asturias, Galicia y Por­
tugal el Fu ero de D on Alonso V : y
se dio por supuesto y común el uso
de las Leyes Godas . Quedaron pues
estas con toda su virtud y fuerza sin
embargo de los Fueros primitivos
y proprios de ambos Estados ; aun­
que con menos uso en el de Castilla.
25. Distinta suerte experimen­
taron en Navarra y Aragón. Desde
que estos dos Reynos tuvieron su ori­
gen en el de Sobrarve hasta su prime­
ra unión en Don García Iñiges por
los años de 870, solo se formaron al­
gunas leyes de que se compuso el cé­
lebre L u ero de S o b ra rle : pero se­
parados después , y establecidos en
cada uno muchos Fueros particula­
res , se comunicaron los de Aragón
a Navarra con motivo de su segun­
da unión en Sancho Ram írez por el
año de 10 76 : y esta confusa multi­
tud de ellos desterró el uso de las
Leyes ^Godas , observadas desde el
principio de la restauración de E s ­
LI

paña por aquella parte. También per­


manecieron en Cataluña desde el pri­
mero de sus Condes hasta el séptimo
D on Ramón Berenguer, que unió el
Condado á Aragón en el año de 1 1 37.
Entonces y a,celebradas Cortes en Bar­
celona , se estableció un nuevo siste­
ma , escogiendo de ellas y de las R o ­
manas las mas convenientes , y for­
malizando la Obra intitulada U sáti­
cos ó Utsages.
26. Quedó pues reducido el im­
perio del FueroG odo á solos los pue­
blos de Castilla y León ; y aun en
ellos fue decayendo su autoridad con
los diversos Fueros especiales y mu­
nicipales que obtenían de los Señores
R eyes por razón de su población y
conquista, según se restauraban de
los M o ro s, y reunían á las dos Co-
roñas. Eran estos unos privilegios o
franquezas que tenían por leyes , y
cuya observancia procuraban con te­
naz empeño. E l corto numero de sus
disposiciones tocantes á los juicios
civil y crim inal, y el de las conte­
LII

nidas en los dos Fueros prim itivos


solo podía servirles para que se les
administrase justicia y proveyese en
los casos aforados ; mas no para los
ocurrentes, cuya decisión pende de
aquellas reglas y establecimientos ge­
nerales que deben comprehender los
códigos de legislación. Subsistía pues
el de las Leyes Godas , y aun solia
confirmarse al mismo tiempo en que
se concedían y propagaban los tales
Fueros.
27. Asi es, que Don Alonso V I.
conquistada la Ciudad de Toledo en
el año de 1085 , concedió á las tres
clases de sus vecinos los privilegios
de Fuero que son notorios, mandan­
do por el primero á favor de los
Muzárabes que sus pleitos se deter­
minaran por las antiguas Leyes d d
Fu ero Ju z g o . D iv id ió el supremo
gobierno en dos Alcaldes , uno de
los Muzárabes y otro de los Castella­
nos, puestos por las dos clases de an­
tiguos y nuevos pobladores Cristia­
nos; y reservó al Muzárabe privad-
LIII

vamente toda la justicia criminal.


Este hacía sus juicios por el Libro
del Fu ero Ju z g o á todos los Cristianos
de la ciudad y su comarca , nobles
reliquias de los Godos que se halla­
ron en ella al tiempo de su conquis­
ta, y se habían mantenido en la R e ­
ligión Católica, aunque vasallos de
los Moros por todo el tiempo de su
dominación. E l otro Alcalde Caste­
llano juzgaba por el Fuero viejo del
Conde Don Sancho á los nuevos po­
bladores de la ciudad: pero sujetos
unos y otros en lo criminal' á las L e ­
yes Godas.
28. A estos dos Alcaldes elegidos
por las dos clases de vecinos tocaba
la jurisdicción ordinaria de la ciu­
dad , y lugares de su territorio, y
la extraordinaria de todo el A rzo­
bispado hasta la frontera de los M o­
ros : y por tanto debían venir á ella
las apelaciones de las villas cabezas
de partido , que se iban poblando á
Fuero de Toledo. Por el mismo hecho
de haberse autorizado de este modo
LIV

las Leyes Godas en aquella ciudad,


donde habían tenido su antiguo ori­
gen , se autorizaron también en to­
dos los pueblos y partidos que com­
ponían su reinado, dependían de
ella como cabeza, y acudían con sus
alzadas. Asi se reforzaron en exten­
sión y valor con la conquista de Cas­
tilla la nueva y Fueros dados por D.
Alonso V I , y con el M unicipal y
gen eral concedido á los pueblos de
ella por su nieto Don Alonso V II.
confirmando aquellos á las tres cla­
ses de vecinos, y mandando que to­
dos sus juicios se ju z g a ra n según el
F u ero Ju z g o .
29. A este Fuero de Don Alon­
so V II. se añadieron otros por Don
Alonso V III. y todos se insertaron
en uno por el Santo R e y Don Fer­
nando ; cuya colección, que forma­
ba el Fuero de Toledo añadido y con­
firmado , la dio traducida al latin
por Fu ero M unicipal á C ordova, Se­
villa , Murcia y otras ciudades que
la conservan en sus archivos. Esta
LV

traducción de Fueros, y el despacho


de privilegios en castellano, fue
efecto de la política del Santo R e y ,
cerciorado del daño que se origina­
ba al vasallo de tener las le y e s, y
formarse los despachos é instrumen­
tos públicos en lengua latina, según
se había verificado en el tiempo an­
terior. También hizo traducir el F u e­
ro Ju z g o para darlo por gen eral á las
mismas Ciudades , que aún conser­
van sus exemplares; siendo prueba
de esto los dos privilegios de Fuero
concedidos á la de Cordova con mo­
tivo de su conquista en 3. de Marzo
y 4. de Abril de la Era de 1279.
30. E n el primero despachado
para extender a aquella Ciudad el
Fuero de Toledo ya traducido, des­
pués de prevenidas algunas cosas alu­
sivas á é l, so añade: w Otorgo é man­
ad o, que el Libro Ju z g o que les
» yo d o , y lo m andaré traladar en
3»romance, sea llamado Fuero de Cor-
3 »dova con todas estas cosas sobredi­

c h a s , é que lo hayan siempre por


LVI

»F u ero ; é ninguno sea osado de 1 1 a-


»marle de otra guisa, &c.” E n el se­
gundo se hace repetida mención del
L ibro de los Jueces ; y entre los pri­
vilegios otorgados á los vecinos se
halla el [Link] , establezco
» y mando que el L ibro de los Jueces
»que yo les daré á los Cordoveses
» se traslade en v u lg a r, y se llame el
»Fuero de Cordova con todos los so-
»bredichos, y que estas cosas por to-
»dos los siglos sean por Fuero, &c.”
Los que creen pues, que el L ibro
Ju z g o ó de los Jueces citado en estos
privilegios es el de las Leyes Godas,
fundan con solidez la opinión de
que su traducción se hizo en tiempo
y por mandato del Santo R ey.
3 1. Preciso es confesar , que su
editor Villadiego se equivocó en
creer y afirmar, ff que aunque fue-
»ron hechas en latín , luego, para
»que mejor pudiesen ser de todos en­
cendidas y guardadas , fueron tra-
»ducidas en este romance antiguo de
» aquellos tiempos de los Godos , no
LVII

»tan dificultoso ni grosero como el


»de las Partidas y Fuero R eal.” Aun
es mayor el error de los que creen
*q u e la traducción publicada por
«Villadiego se hizo en el 4. Conci-
«lio de lo le d o y reinado de Sise-
«nando; y que su castellano es el
«mismo que se usó y habló desde la
«primitiva población de España, y
«una de las 72. lenguas repartidas
«por el mundo desde la división de
«las gentes.” Es también desprecia­
ble el sentir de que " este Código
«escrito por los Godos vino de ma-
»110 en mano hasta nuestro tiempo,
« y que casualmente alguno lotradu-
«xo de aquella frase antigua y len-
«gua Gótica en la materna y mas
«nueva de nuestros siglos.” Menos
violen ta, aunque infundada, es la
opinión de que cr se traduxeron del
«latin en tiempo de los Jueces de
«Castilla , Lain Calvo y Ñuño R a -
«sura ; y que por usar estos de
«ellas para sus juicios , se llamó
»su código L ibro de los Jueces en
LVIII

«el Concillo de Coyanca.”


32. Estas y otras raras opinio?
nes se han manifestado por algunos
de nuestros A A . tal vez animados
del deseo de establecer cada uno la
suya , dirigiéndose por distintos y
aun contrarios rumbos. Debieron
pues usar de la misma ingenuidad
con que Lindembrogio , hablando
de este Fuero , dice: " Latiné pri-
«míim promulgatus fuit: postea nes-
«cio cujus jussu in linguam , quam
«Romanam vo can t, translatus; ita
«tamen ut in ómnibus non respon-
«deat latinas editioni.” No es de ad­
mirar , que este célebre antiquario
de las leyes, como extrangero igno­
rase el Real mandato para la tra­
ducción del L ibro Ju z g o ó de los Ju e ­
ces en los dos citados privilegios
concedidos á Cordova. Es creíble,
que por este medio pensó el Santo
R e y restablecer la observancia de las
Leyes Godas : mas como muchas no
eran acomodables á las circunstan­
cias de aquel tiempo , proyectó la
LIX

formación del Codigo de las P a rti­


das , que por su muerte dexó encar­
gado á su hijo Don Alonso X,
33. Cumplió este Sabio Monar­
ca , y executó tan grande obra ; pe­
ro no pudo introducirla, ni aun pu­
blicarla por inconvenientes ocurri­
dos en la aceptación de sus pueblos.
Antes era preciso desasirlos de sus
especiales Fueros y Cartas-pueblas
que miraban como privilegios de sus
mayores , y desterrar los malos usos
y costumbres , fa ja r ía s y alvedrios,
porque se gobernaban algunos que
carecían de ellos. La execucion de
esta empresa se hacía indispensable
según el estado de Castilla y León
con el aumento considerable de las
ultimas conquistas y agregaciones de
los Reynos de Cordova , Sevilla,
Jaén y Murcia. Asi lo conoció Don
Alonso ; y que era urgente la nece­
sidad de reunir baxo de una legisla­
ción uniforme todo lo incorporado
á su Corona. Y á este fin , aun antes
de proceder á las Partidas, formó el
LX

F u ero R e a l , compuesto de algunas


leyes y fazañas de sus predecesores,
de muchas Godas trasladadas en to­
do ó en parte de sus disposiciones,
y de otras nuevas que estableció,
mandando juzgar por ellas todos los
pleitos, y prohibiendo con pena de
500. sueldos el uso de otras algunas.
34. A la publicación de este C ó ­
digo en el año de 1255. y á su gene­
ral admisión en los pueblos de Cas­
tilla y L eó n , fue consiguiente la de­
cadencia del Fu ero Ju z g o : mas sin
embargo no cesó del todo su uso,
como lo acreditan antiguas escritu­
ras conservadas en algunos archivos.
L a posterior resistencia de los Caste­
llanos, formalizada en 1270. contra
el Fu ero R e a l , hizo que éste perdie­
se su valor en toda Castilla, y que­
dase restituido á su primitiva fuerza
el Fuero 'viejo del Conde Don San­
cho ; y el no uso del mismo Código
en pueblos de León fue causa de que
en menos de un siglo , hasta el rei­
nado de Don Alonso X I . , solo se
LXI

observase en algunos lugares y es­


pecialmente en los Tribunales de la
Corte. E n este reinado , feliz para la
nueva legislación, quedo abandona­
da la antigua G o d a, que había per­
manecido sola en los tres primeros
siglos de la restauración, y continua­
do después confundida entre una
multitud de Fu erosyusosy afaedrios.
35. Aplicado Don Alonso IX .
con eficaz empeño al arreglo de la$
leyes , para la perfecta armonía en­
tre los derechos y obligaciones de
sus subditos, lo consiguió, corrigien­
do unas, dando valor y extensión á
otras , y proveyendo muchas nue­
vas en los ramos mas útiles de Juris­
prudencia. Establecidas algunas por
peticiones de Cortes hechas en los
años de 1325 , 29 , y 39. y otras en
las de Villarreal y Segovia de 1346.
y 47, formó y publicó en las de A l­
calá de 48. su famoso Ordenamiento
R e a l , dando á sus leyes el preferen­
te lugar para la decisión de los plei­
tos en la i. del tit. 2 8 , y disponien*
LXII

do que á falta de ellas se observasen


las del Fu ero R e a l y demás Fu eros
municipales en quanto se usaron, y
en defecto de unas y otras las de
P a rtid a s , que publicó y mandó guar­
dar como verdaderas leyes, corregi­
das de quanto estimó conveniente
para su introducción : también con­
firmó el Fu ero •viejo de C astilla, ó
de A lved rio , y otros á favor de los
Hijosdalgo , mandando se observa­
sen como hasta entonces. '
0,6. Esta ley de D on Alonso de­
cisiva del valor principal y subsidia­
rio de las demás , sin hacer especial
mención de las antiguas del Fuero
J u z g o , ha corrido confirmada por
todos sus sucesores , é incorporada
para su observancia en los posterio­
res códices y quadernos de leyes. E n
el nuevo Ordenamiento R e a l se puso
por 4. tit. 4. lib. 1 ; se insertó y man­
dó guardar su contenido en la 1. de
las 83. de T oro , y 3. tit. 1. lib. 2» de
la nueva Recopilación; y en la Prag­
mática de 14. de Marzo de 156 7,
LXIII

preceptiva de que se juzgasen todos


los pleitos por las leyes recopiladas,
se previno en quanto á las de Parti­
das y Fuero R e a l, que se guardase
lo dispuesto por la primera de Toro
y su inserta del R e y Don Alonso.
D e esta pues, ha procedido el extra­
ño abandono de las G odas, experi­
mentado desde entonces, y gradua­
do con las voluntarias opiniones de
algunos AA. que , o las han despre­
ciado como muertas, ó estimado so­
lo subsistentes aquellas , de que se
pruebe su continuo uso y exercicio.
37. Sin embargo, no se perdió
su digna memoria, ni cesó del todo
su curso. Los mas célebres Juristas
del siglo X V I. se valieron de ellas
en sus obras para apoyo de sus doc­
trinas y sentencias , citándolas como
leyes vivas del R e y n o , é incluyén­
dolas como las demás de esta clase en
sus Repertorios universales . También
se incorporaron algunas, é indica­
ron otras en la Recopilación de L e ­
yes de 15 6 7 , y en la posterior de
LXIV

Autos-acordados se les hizo varias re­


misiones para fundamento ó antece­
dente de lo dispuesto en ellos. E m ­
peñados á porfía muchos AA. de aquel
siglo en la publicación , que hicie­
ron con difusas glosas y comentarios,
del Fuero Real y Partidas, Ordenan­
zas Reales y Leyes de Toro , no hu­
bo alguno que se dedicara á hacerla
del Códice Gotico , basa en que se
ha fundado el Derecho de estos R ey-
nos. Es de admirar tal desidia en
nuestros Escritores , quando forma­
ban obras voluminosas con impro­
bo trabajo, parla inútil , concordan­
cia de nuestras Leyes con las R om a­
nas prohibidas y sin fuerza alguna
en España.
38. Asi quedaron las del Fu ero
Ju z g o reservadas por entonces en
M [Link]. latinos y castellanos. Pasan
de treinta los existentes en la Real
Biblioteca y Librería del Escorial,
y en otros archivos de Iglesias y
Pueblos del R e y n o , cuya descrip­
ción circunstanciada se omite en es­
LXV

te prologo, por no hacerlo demasia­


do extenso. Sin la vista y examen de
ellos se ha impreso en distintos tiem­
pos el códice latino por A A. estran-
geros : Pedro Pichéo, célebre Juris­
consulto Franees, fue el primero que
lo publicó en París el año de 1579.
baxo el título : Codicis Legum JV isi-
gothorum L ib r i X I I . b r c .; cuya edi­
ción repitió el P. Schotto en el to­
mo 3. de su España ilustrada. E n
Francfort el año de 16 13 . lo impri­
mió Federico Lindembrogio , po­
niéndolo por cabeza de su Colección
de leyes antiguas. Y últimamente
Heirrnecio y Bouquét repitieron su
impresión con tan corta variedad
de las anteriores , que puede tenerse
por una misma.
39. Publicó su Traducción cas­
tellana en el año de 1600. el Doctor
Alonso de Villadiego, afirmando en
sus advertencias haberla sacado á la
letra de un M.S. original, adquirido
de una librería muy antigua ; y que
para averiguar su autenticidad de ór-
LXVI

den del Consejo lo había tenido en


su poder los años de 1596. y 98. el
Doctor Antonio de Cobarrubias y
Leiva, Canónigo de la Santa Iglesia
de T oled o, y se había cotejado y ha­
llado conforme con otros dos MM.
SS. existentes en la librería de ella
y con otro de la de San Lorenzo el
Real. E n efecto consta de testimo­
nio puesto por cabeza de su obra
el cotejo y concordancia del citado
exemplar de Villadiego con otro de
dicha Iglesia : mas si se hubiera he­
cho con los demás existentes en ella,
y con los del Escorial, según lo exi­
gía la edición de tan apreciable C ó ­
digo , y juntamente se hubiese com­
parado el texto castellano con el ori­
ginal latino , se habrían advertido
los muchos y graves errores que con­
tiene , y de que necesita corregirse.
40. Por exemplo de ellos sirva
la ley 23. tit. 4. lib. 5. cuyo epígrafe
dice: Quepone cierto precio que se haya
de dar por el hombre libre que se 'ven­
diere ; y su texto dispone: Que aquel
LXVII

que compra orne lib r e , él estando de—


lantre a el •vendedor no debe tomar
mas de 12. soídos , nin el comprador
non debe mas á d a r : é si algun de los
tomar ó dier mas , debe recibir cien
azotes. E n su glosa supone Villadie­
go ser válida la venta del hombre li­
bre , no excediendo el precio de 12.
sueldos , aunque al comprador y
vendedor conste su libertad , sin em­
bargo de ser esto contrario á la l e y
12 . del mismo título prohibitiva de
tal venta : y para conciliarias , pre­
viene que la 23. debe entenderse
quando consienta ser vendido , para
participar del precio según lo per­
mite la ley 1 1 ; y que el de los 12.
sueldos se asignó á fin de que fácil­
mente pudiese volverlo, y restituir­
se á su libertad.
4 1. Es notable, que Villadiego,
habiendo tenido presente para su edi­
ción castellana la original latina de
P ith éo, no advirtiese el error de esta
ley , y lo manifestase en lugar de
glosarla, y concordarla con la opues­
LXVIII

ta en dicho título. Su epígrafe en las


ediciones latinas e s : D e evenditione
hujus codicis : y en su texto se lee:
Quntiescumqúe hunc codicem <venun-
d a ri constiterit , non amplius quam
12 . solidorum numerum accipere v en ­
d ito ri , v e l daré licebit em ptori, i^rc.
L o mismo se advierte en el códice 6.
de los [Link]. castellanos del Esco­
rial , donde esta ley tiene el epígra­
fe : P o r quanto precio debe ser este li­
bro com prado : y su texto asigna el
de los 12. sueldos, pero no al orne li­
bre ; cuya v o z , aunque se encuentra
en los otros M M .SS., se halla emen­
dada y testada en algunos, y al mar­
gen de la ley en el del num. 8. esta
nota: E ste libro que es llamado códi­
go. Aunque faltase toda esta prueba
del yerro del escribiente en el exem­
plar de Villadiego y otros , copias
il originales de é l , bastaría para re­
conocerlo la repugnante asignación
de precio al hombre libre , y la cor­
tedad de los 1 2. sueldos , á vista de
que por solo debilitarlo con alguna
LXIX

sangría, tenia el Medico la pena de


pagar 150. por la ley 6. t. 1. lib. 1 1 .
42. Tales defectos son muy pro­
pios de un libro q u e, habiendo cor­
rido mas de cinco siglos traslado de
unos exemplares latinos á otros , y
continuado después cerca de quatro
traducido al castellano y copiado en
[Link]. inumerables, se publicó ar­
reglado á uno de ellos sin la crítica
correspondiente , ni la corrección
que debió hacerse, cotexandolo con
otros de los muchos existentes en
ambos idiomas. Asi ha pasado por
tiempo de dos siglos la defectuosa
edición de Villadiego, siendo la tíni­
ca para el estudio de estas leyes tra­
ducidas , y haciéndose tan raros y
costosos sus exemplares, que 110 ha
sido culpable la ignorancia de ellas.
Ahora ya la R eal Academia de la
Historia trabaja con laudable zelo
para dar al publico su texto latino y
castellano corregido por medio de un
prolixo examen y cotejo de los an­
tiguos [Link]. conservados en las
LXX

Bibliotecas Reales y en archivos par­


ticulares. Esta obra las resucitara de
su estado m ortal, facilitando su dig­
no estudio á los profesores del D e­
recho Español que quieran instruir­
se de su principio y fundamento.
43. Es sin duda: que estas leyes,
fuente y origen de las demás del
R e y no: fueron establecidas con to­
da la autoridad de que son suscepti­
bles ; revisadas, corregidas y recopi­
ladas en los Concilios Toledanos por
los Católicos Reyes Godos con los
Grandes de su Corte y santos y doc­
tos Obispos concurrentes: siguieron
confirmadas por los de Castilla y
León , y observadas por algunos si­
glos en las dos Coronas sin embargo
de sus propios Fueros : no han sido
derogadas expresa y generalmente
por las posteriores ; antes sí en estas
se ha resumido y confirmado el ma­
y o r numero de aquellas, y en sus
códigos se han incorporado algunas
literalmente. A pesar de la vicisitud
de los tiempos muchas han sosteni­
LXXI

do, y aun conservan las calidades de


justas y convenibles al presente: y en
el se han visto renovadas algunas de
sus mas antiguas disposiciones.
44. D e estos constantes hechos
se deduce : que todas las Leyes del
F u ero Ju z g o , como propias del
R eyn o , exigen la perpetua observan­
cia correspondiente á su naturaleza:
que las no derogadas expresa o tá­
citamente por otras posteriores con­
servan su virtud para los casos preve­
nidos en ellas , y susceptibles de sus
preceptos; sin que les obste el no uso
o contrario uso9 perpetuos enemigos
de las ley es, auxiliados del temera­
rio capricho de algunos A A . Para
sostenerlas contra estos mando el Su­
premo Tribunal á los demás del R ey-
no en el año d e7 1 3 .(auto i . t . i . l . 2 .)
tuviesen mucho cuidado y atención
de observar las Leyes Patrias con la
m ayor exactitud; sin permitir el uso
y observancia de las Romanas y de­
más extrañas según la 8. tit. 1. lib. 3.
del Fu ero Ju z g o : y al mismo fin por
LXXII

Real Decreto de 12. de Junio de 714.


(auto 2. tit. 1. lib. 2 .) se previno;
fc que todas las leyes del R e y n o , no
«derogadas expresamente por otras
«posteriores , se deben observar li-
«teralmente , sin admitirse la escusa
«de no estar en uso.”
45. Cese pues el error de muchos
Letrados que , sin mas conocimien­
to de estas leyes que su sobrescrito
de antiguas, las tienen por caducas,
desprecian su estudio, y las dexan
reservadas para el curioso investiga­
dor de antigüedades. Cierto es , que
algunas no pueden ya tener curso,
por impedirlo su posterior reforma,
la variación del tiempo , ó el distin­
to sistema de gobierno ; y otras por
haber cesado las causas de su estable­
cimiento , ó perdido la qualidad de
justas y convenientes. Mas sin embar­
g o , aun las de esta clase son dignas
de la instrucción de todo literato, y
especialmente de los Legistas. E n
ellas hallará su desengaño el que
quiera convencerse de esta verdad.
T A 3 X JL
D E LOS TITU LO S D E LOS X I I. LIBROS
del Fuero Ju z g o
con el número de leyes contenidas en
cada uno según el códice antiguo
castellano publicado por
Villadiego.

PROLOGO. Leyes.
De la eleczon de los Principes,
é de lo que ganan................... 18.

Tit. LIBRO I.
de las cartas legales .
1. De las cartas legales , é del fa-
cedor de la ley......................... 9.
2. De las leyes.............................. 6.
i*-
LIBRO II.
DE LOS PLEYTOS.
1. De los Jueces , é de lo que jul-
gan......................................... 31.
2. De los comenzamientos de los
pleytos.................................... 10.
3. De los mandadores , é de las
LXXIV

Tit. Leyes,
cosas que mandan.................... io.
4. De las testimonias , é de lo que
han á testimoniar..................... 14.
5. De los escritos que deben va­
ler , ó non j é de las mandas de
los mortos................................ 1 8 .
83.
LIBRO III.
DE LAS NACENCIAS DE LOS
CASAMENTOS•
1. De las bodas............................ 10.
2. De las bodas que non son fe­
chas lealmentre........................ 8,
3. De las moyeres que llevan por
forcia....................................... 12.
4. Délos que facen adulterio... 18.
5. De los que casan con las paten­
tas ; é de los que dexan el há­
bito de Religion ÿ é de ios sodo-
míticos..................................... 7.
6. De los departimientos de los ca­
samentas , é de los desposados.. 3.
58.
LIBRO IV.
DE LA NACENCIA NATURAL.
i. De los grados......................... 7.
LXXV

Ti t. Leyes.
2. De los herederos...................... 21.
3. De los horfanos , é de los que
los defenden............................. 4.
4. De los bienes que pertenescen
por naturaleza......................... 7.
5. De los niños echados............... 3.
42.
L I B R O V.
DE LAS AVENENCIAS.
1. De las cosas de la Santa Eyglesa. 4.
2. De las donaciones.................... 7.
3. De los que dan los homes á ios
que les ayudan......................... 4.
4. De las cambias , é vendezones. 23.
5. De las cosas encomendadas , é
emprestadas............................. 10.
6. De los peños , é de las debdas.. 6.
7. De las franquezas,é de los fran­
queados.................................... 20.
7 4 -
LIBRO VI.
DE LOS MALFECHORES.
1. De los que acusan los malfe-
chores...................................... 8.
2. De los malfechores;é de los que
lo aconsejan ¿ é de los que dan
LXXVI

Tit. Leyes,
herbas...................................... 5.
3. De los que tuelen á las inoyeres,
que non hayan parto............... 7,
4. De los tortos que facen á las mo-
ye res ; é de las xagas de los
homes....................................... 11.
5. De las xagas: é de las mortes
de los homes............................ 21.
5 2-
LIBRO VIL ■
DE LOS FURTOS , E DE LOS
ENGAÑOS.
1. De los que demonstran el furto. *•
2. De los ladrones; é de los furtos. 2 3 -
3. De los que prenden homes por
foreia; é que los venden en otra
tierra........................................ 6.
4. De la garda, é del juicio de los
justiciados................................ 7 *
5. De los que falsan los escritos.... 9 -
6. De los que falsan los metales.... J n
55.
LIBRO VI I I .
DE LOS DANOS QUE FACEN
LOS HOMES.
1. De las forcias ; d de los fotza-
LXXVII

Ttit. Leyes,
dores.......................................... 13.
2. De las quemas ; é de los que­
madores................................... 3.
3. De los danos de los arbores , é
de los otros; é de las meses , é
de las otras cosas..................... 17.
4. Del daño del ganado , é de las
otras animabas......................... 31.
5. De los porcos que pacen : é de
las animabas que andan erradas. 8 .
6. De las abejas: é del daño que
fazen........................................ 3-
75-
LIBRO IX.
DE LOS SIERVOS' FUYDOS.
1. De los siervos que fuen á los se­
ñores ; é de los que los abs-
conden.................................... 21.
2. De los que van á la hueste ; é
de los que fuen de la................ 9.
3. De los que fuea á la Egiesa..... 4.
34-
LIBRO X.
DE ZAS PARTICIONES DE LOS
FITOS.
1 . Délos repartimentos de Jas tier-
LXXVIII

Tit. Leyes,
ras que son dadas á plazo.................19.
2. De las cosas que home tiene
veinte anos ó trenta.................. 6.
3. De los términos , é délos fitos.. 5.
3 a
LIBRO XI . -
DE LOS ENFERMOS; E DE LOS
FISICOS i E DE LOS MER­
CADEROS.
1. De los Físicos : clos enfermos... 8.
2. De los que quebrantan los mo­
numentos ................................. 2.
3. De los mercaderes que vienen
dultra portos............................ 4.
14.
LIBRO XI I .
DE TOLLER LAS SE1TAS , E
LAS CAMPANAS DE LOS
HEREGES.
1. De temprar el juizo................. 3.
2. De las leys de todos los here-
ges , é de todos los Judíos........ 17.
3. De los denuestos é de las pala­
bras odiosas............................. 8.
28.
Total de títulos 54, y leyes $ 7 8 . -------
i js r D js x
TITDLO RUM , QUI X II. L IB R IS
Codicis Wisigothorum continentur.

LIBER I.
Tit. De instrwncntis legalibus. Leg.
1. De legislatore.............................. 9.
2. De lege........................................ 6.

L I B E R II. —-
D e ncgotiis causarum.
1. De Judicibus et judicatis............ 34.
2. De causarum exordiis............... io.
3. De mandatoribus et mandatis.... io.
4. De testibus et testimoniis........... 12.
5. De scripturis valituris, et infir-
mandis ÿ ac defunctorum volun-
tatibus conscribendis.................. iq .
IT
LIBER III. —
D e ordine cotijupalr.
1. De dispositionibus nuptiarum.... 9.
2. De nuptiis iliicitis...................... 8.
3. Deraptu virginum, vel viduarum. 12.
4. De adulteriis.............................. 18.
LXXX

Tit. Leg,
5. De incestis et apostatis , atque
masculorum concubinatoribus.... 7.
6. De divortiis nuptiarum , et dis-
cidio sponsorum......................... 3.

L I B E R IV. —
1. De gradibus.............................. 7.
2. De successionibus...................... 20.
3. De pupillis , et eorum tutoribus.. 4.
4. De expositis infantibus.............. 3­
5. De naturalibus liberis................ 7.
41*
L I B E R V. —
D e transacúonibus.
1. De Ecclesiasticis rebus.............. 4.
2. De donationibus generalibus..... 7.
3. De patronorum donationi bus.... 4.
4. De commutationibus et venditio-
nibus.......................................... 22.
5. De commendatis, et commodatis. 10.
6. De pignoribus et debitis............. 6.
7. De libertatibus et libertis.... 21.
74*
L I B E R VI.
1. De accusationibus criminosorum. 8,
2. De malefiéis et consulentibus eos,
LXXXI

Tit. Leg*
atque veneficis............................ 5­
3. De excutientibus partum homi-
num............................................ 7 *
4. De contumelia , vulnere , et de-
bilitatione hominum................... 11 •
5. De caede et morte hominum...... 20.
51.
L I B E R VII. —
De furtis et fallactis.
u De indicibus furti......................
2. De furibus et furtis.................... 23.
3. De usurpatoribus et plagiatori-
bus mancipiorum....................... 6.
4. De custodia et sententia damna-
torum......................................... 7.
5. De falsariis scripturarum........... 8.
6. De falsariis metallorum.............. 5.
54-
L I B E R VIII. —-
De inlatis violerttiis et damnis.
1. De invasionibus et direptionibus. 13.
2. De incendis et incensoribus...... 3.
3. De damnis arborum , hortorum,
et frugum quarumque................ 17.
4. De damnis animalium, vel diver­
sarum rerum....... 30.
LXXXII

Tit. Leg.
5. De pascendis porcis,et animali-
bus errantibus denuntiandis....... S.
t . De apious et earum darnnis....... 3.
74*
L I B E R IX. —
D e fu r itivi s et rrfuzientibtis.
1. De fugitivis et occultatoribus, fu-
gamque prævenientibus.............. 18.
2. De his qui ad beilum non va-
dunt, aut de bello refugiunt...... 9.
3. De his qui ad Ecclesiam confu-
gium faciunt.............................. 4.
V — —•

31.
L I B E R X. —
D e divisionibus et temporibus,
atque limitibus.
1. De divisionibus, et terris ad pla-
citum datis................................. 19.
2. De quinquagenarii et tricenna-
lis temporis intentione................. 6.
3. De terminis et limitibus.............. 6.
31.
L I B E R XI. —
D e œç rôtis , meà icis , et mortilis;
• • • « •
et transmarims nepotiatortbus.1
1. De medicis et ægrotis.............. 8.
LXXXIII

Tit. Leg.
2. De inquietudine sepulcrorum..... 2*
3. De transmarinis negotiatoribus... 4*

LIBER XII. —
B e removendis p ra su ris , et omnium
lueretkomm sectis extinctis.
1. De temperando judicio , & re-
movenda pressura...................... 3.
2. De omnium haereticorum atque
judaeorum cunctis erroribus am-
putandis...................................... 17.
3. De novellis legibus judaeorum,
quo et vetera confirmantur , et
nova adjecta sunt............ 28.
48.
RESUMEN
de leyes castellanas y latinas.
Lib. Cast. Lat. Lib. Cast. Lat.
I. 33- 1 5 * VII. 55* 54*
IT. 83. 85. VITI. 7 5 * 7 4 *
III. 58. 57* IX. 3 4 * 3 r*
IV. 42. 4 1*
X. 3 o* 3
V. 74* 74* XI. 14* *4 -
VI. 5 2- 5 1* XII. 28. 48.
Total de leyes........ 57 ^ **••*5 7 5 *
T S
l l i
A
De las tres clases de leyes distinguidas en el
Fuero Juzgo , unas con la nota de antiguar,
otras sin ella , y otras con los nombres
de sus autores.

Leyes con nota de antiguas atribuidas á


Eurico y Leovigildo.
Lib. Tit. Leyes. Lib. Tit. Leyes.
2.»..'....»*2...« i. y 8. 6 n . 1 . . . 8.
3— 4 - y 5 - 3 •• ^ 5»
í> ••• 3* 4.... 2.8.a 11
3 ........... i.... 7. y 8. $.... 6.18. 19
a....1.a.4.6.8. ^ X••• • X* tt
3*— t. ¡5. 6. 2.... 3. á (5.x r
4- 1 á 5 15. á 19
7. á TO. 21.
14. á 16. 3.... 5. y 6
6.... 1. 4.... 2. 5. 7
4**'*• *•*(•* 1.... x. á 7. 6.... 1. 3* í>
2.... 1. 2. 4. 8«.••*«...».i.... 2. 3.6• 7
10. á 15. 9. á 12
3 - •* 3 * 2 ... 2. y 3
$•••• y 3- 3 ... 1 . * 1 5 . 1 7
^.... ......1.... x. 3*4*^* 4 - • 3 - á 1$
3 — i- y 2. 18. y 19
4.... 1. á 5. 22. á 28
7. á 12. 0.... 1.
15. á 17. 9.........1.. . x. 5. x4.
5 ... 1. á 10. 2.... 1. y 2.
6. .. 2. 10.........1.... 1. y 3.
7.... 2. 3.4. 5« ii......«.»x....x. 2.4*7*
7-áio.i5.j 3.... 1. y 2.
LXXXVI

Leyes si» nota atribulas al Rey Sisenando,


y San Isidoro.

Llb. Tit Leyes. ;Lib Tit. Leyes.


i .... .. i. á 9. 1 8... •«..««•i. *3-
.. 1. á 6. 2. 1.
(X*• • • • • • • • • • Qri • 3- y *°. 3­ 16.
.. x. 2. o. 4­ 29. 30.
7. 8. 10. 5 1. á 8.
4* .. 12. á 14. 6.. .. 2. y 3.
3 '3 - .. 4. p«** • • •• MX....
•• •• 2 - á 4*
4­ .. 1 . 6. y 7.
5* .i. .. 2. 3. 4. 9. á 13.
4 - .. 18. 1 7 . y 18.
.. 3. 11.20. Xti* < 3 - * 7 *
(y..... ►••• •
- 3­ 3 1. á 4.
.. 1. 10. 2 . $.á 19.
.. 21. ••• i» x . 3 *
- 5* 3.. . 1.2.3.$.
a. .. 1. y 2. 11.....1 ... 3. 6.
3­ • 0 ^ • 2.. .. 1. y 2.
4- •• 3 * y 4 ­ 3"»» 3 - y 4*
!>• .. i- 3 .á(5.p. 12 •• • » • I* X

Leyes subscriptas con los nombres de los Reyes


que las hicieron.

RECAREDO I. SISEBUTO.
Lib. 12. tit. 1. ley 1. Lib.12. t.2, L ía . á 14.
1
L x x x V II

CHINDASUINDO. j RECE3UINTO.
Lib. Tit. Leyes, j Lib. Tit. Leyes.
2 » « I • 2* à I
4><» i. á çj ï 7 á 31.
7 * y 10 2.. ..[Link].9.
í ***' 4. 6. 7.8 3 - 3- y 9­
12. â 14 4.... 9. y il.
3 • «• • •• %«• i - - 3* y 5 $•••• 5. 9. 10.
2.. .. 7. i l . y 1$.
3- ­ 3 ................. ï •••i» 2 < ij.t
4.... 12. 6. 9. 10.
5 *** 4* 2.. .. 3. y
•• ••»•»«•*2••• • y .
3 — *•
3 7­
9. y 18. 9. á i l .
3 '*‘* 4 *••• 11. 13.
»* I. 2» 17. y 18.
g.,........».i.,.. 2. y 6. *>•••• 1.2. ó. 7.
4 .. .. 14. y 19. 6.. .. 2. y 3.
20. y 23. 4 ........ 2.... 3 - 6. 8.
6.. .. y 6. 1 6. y 17.
7 -— 7 - Y M ­ 19. á 2 1.
o...—....... i .... ^ 7 3—**• y 4 *
2.. ..4. y $. ^ I«* • I»
3 - 7­ 3***- 4 ­
4... • i * ^» 6a 4.... 6 . y 13.
3 - I2- z4 2 1. y 22.
15. y 16. ï» 3 • 4 *
••••«•• «et 7.. .. 6. y 12.
5.. .. 2. 7. 8. 16. y 17.
R * On* *mmm « l i t i » I . y
y*»» V*m» 1 '2...* I.
10 2•••• 3 ".* 6.
2 .. .. «J,
4*—3* 4* 7*
5 •••• 1.2. 4.
LXXXVIII

Lib. Tit. Leyes. E G IC A .


7. a 11.
Y I7* Lib. Tit. Leyes.
7 .......... 2.... 8. 9. 10.
1 2. 1 3. 1 4 2•••••••••2 ••••

20.22.23 4.. .. 6. y 8.
5.. .. 1. y 16.
3 — *• 3­
4.... i. y 6. 17 y i8.
6.. .. 2. y 4. 3.......*>•••• 3* y 5*
8 *«.1 ■*•••.*i ••• • 1.^• 8. $ ........ 7.. . 18. y 19.
4 .. .. 1. 2. 16. b......... 1.... 2. y 3.
17.20 21 5.. .. 13. y^o.
y 31- 9... ,...1.... 19- y
xo.........2.... 4* y 6. 2.. .. 8. y 9.
3.. ........ 4 ­
1 2 ........ i. -. 2.
2.. .. 1. á 11. C O N C I L I O S
1$. á 17. de Toledo.
W AMBA. Cone, leyes del Prolog.
•2 •••• y
Lib 4. t.4. leyes $.6.7. 5......... 5-0- x3-
Lib 9. tit.2 lty 8 y 9. ó ........ ■7-- AI. 12.14
7 ........ i y 9.
ERVIGIO. 8......... ,. 3 . del
pro’og. y
l.i. tit.1.
3 "** 3 * lib. 2.
7.... 1. 11..............17. y18.
2•••• 2• 13 *.......... 1 5­
O# ^ 1 • 16............ 10.
1 «1 17...........
R E S U M E N
D e l número d e le y e s co rresp on d ien tes á cada
uno de los R e y e s y C o n c ilio s
sus autores.

Leyes antiguas atrib u id as á E u r ic o y


L e o v i g i l d o ................................................ 18 3 .
L e y e s sin nota que a trib u y e n al R e y
S ise n a n d o y S a n I s i d o r o .......................... 12 4 .
D e R e c a r e d o 1................................................... 0 0 1.
D e S is e b u t o ............................. 003.
D e C h in d a su in d o .............................................. 064.
D e R e c esuinto........... , ....................................... 152 .
D e W a m b a .......................................................... oo$.
D e E r v i g i o ........................................................... 008.
D e E g i c a ............................................... 0 19 .
D e los C o n c ilio s T o l e d a n o s ....................... 0 19 .

Totalde leyes.......... .............................. $78.


X A JB
De los títulos extractados en este Libro
del Fu ero Ju z g o .

P r ó lo g o :
De la elección de los Reyes,
y sus adquisiciones...............
Tit. L I B R O I. Pag.
1. De las cartas legales, y del au­
tor de la ley......................... i.
2 . De las leyes............................ 4.
L I B R O II.
1. De los Jueces y Juicios.......... 7.
2. De las demandas , exepciones,
y contextaciones.................. 30.
3. De los Procuradores............... 37.
4. De los testigos , y sus declara­
ciones.................................... 41.
5. De las escrituras y testamentos. 49.
L I B R O III.
1. De ios matrimonios................ 60.
2. De los casamientos ilícitos...... 66.
3. De las mugeres forzadas......... 70.
4. De los adulterios..................... 75.
5. De los incestuosos y sodomitas;
y Religiosos apóstatas 83*
a
XCII

Tir. Pag.
6. De los divorcios...................... 89.
L I B R O IV.
1. De los grados de parentesco.... 94.
2. De los herederos...................... 95
3 ­ De Ioí huérfanos y sus tutores. 103
4 ­ De los bienes pertenecientes
por naturaleza...................... 107
5 ­
De los niños expósitos............ 113
L I B R O V.
1. De las cosas de la Santa Iglesia. 1r f
2. De las donaciones................... 117
De lo que dan los Señores á ios
que les ayudan en la guerra.. 120
4 * De los cambios y ventas......... 122
5 *
'De los depósitos y emprestidos. 129
6. De las prendas y deudas......... 134
7 - De las libertades y libertos..... 13 7
LIBRO VI.
De las acusaciones................... 144.
2. De los maleficios , adivinos , y
hechizeros............................. 151.
3. De los abortos violentos........... 154.
4. De los agravios y heridas........ 155.
5. De las heridas y homicidios.... 163.
XCIII

Tit. L I B R O VII. Pag.


1. De los denunciadores del hurto. 173.
2. De los hurtos y ladrones......... I76.
3. De la aprehensión y venta de
hombres por fuerza............. I83.
4. De la custodia y justicia de los
reos...................................... I85.
5. De los falsarios de escritos..... 188.
6. De los falsarios de metales..... 192.
L I B R O VIII.
1. De las fuerzas , y forzadores... í 9 5 .
2. De las quemas , é incendiarios. 200.
3. De los daños en arboles , mié-
ses , &c............ .................... 202.
4. Del daño del ganado y de otros
animales............................... 210.
5. De los puercos y animales er­
rantes................................... 221.
6. De las abejas y sus daños........ 225.
L I B R O IX
1. De los siervos fugitivos........... 227.
2. De los desertores de la hueste... 2 3 9 *
3. De los refugiados á la Iglesia... 24.3.
L I B R O X.
I . De las particiones de tierras, y
sus arrendamientos.............. 2 50.
XCIV

Tit. Pag,
2. De las prescripciones............. 2 5ó,
3. De los términos y mojones.... 260,
L I B R O XI.
x. De los físicos y enfermos........ 263.
2 . De los sepulcros violados........ 265.
3. Délos mercaderes estrangeros. 265.
L I B R O XII.
1. De los juicios moderados........ 267.
2. De los hereges, judíos, y sectas. 269,
3. De las injurias y palabras odio­
sas........................................ 2S2.

NOTA.
¿ i l fin de este tomo se ponen otros
dos índices de sus títulos en la tín y
castellano antiguo , con el número de
leyes de cada uno , y el resumen de to~
das las contenidas en los X I L L ib ro s •
E X O R D I O
DEL FUERO JUZGO.
(T *
vSL/ ott el cuidado del amor de D ios , y
p o r la g ra n diligencia de D . Sisnan-
do , muy glorioso R e y de E sp a ñ a y
F ra n c ia (a ) , nos juntam os todos los
Obispos en la Ciudad de Toledo , p a ra
fo rm a r de común acuerdo con su R e a l
mandato é instrucción un tratado so­
bre las cosas de la Santa Iglesia y sus
establecimientos. D a d a s g ra cia s po r
todos prim eram ente d nuestro D ios
S a lv a d o r , y queriendo dicho R e y ha­
llarse presente en compañía nuestra ,
entró con sus muy g ra n d es y honrados
varon es , y postrado en tierra humil­
demente , nos suplicó y p id ió con mu­
chas lágrim as y suspiros , que reg á ­
semos á D ios por él. D espués nos
amonestó con g ra n devoción , que tíos
acordásemos de los decretos de sus
(0) Poseyeron los Godos c en teda Je Eíjja-
Sía la parte de Francia , que GaV,t
Gótica.
XCVI

p a d res , y proveyésemos de seguridad


y estudio sobre la g u a rd a de los de­
rechos de la Santa Ig le s ia , reform an­
do los malos usos de los hombres en el
tiempo anterior con todas las costum­
bres de ella , que se habían adoptado
como si fuesen mandamientos del P r in ­
cipe. A v irtu d de estas amonestacio­
nes , confiando todos en nuestro Se­
ñor , y dándole gracias como á P a d re
muy piadoso , entendimos ser muy ne­
cesario , que según su R e a l voluntad
y la nuestra se hiciese lo convenien­
te á D ios , asi en quanto d los Sacra­
mentos de la Santa Ig le s ia , que se
hadan en muchas de las de E sp a ñ a
de va rio s indebidos m odos , como en
otras malas costumbres establecidas
p o r el desenfreno de los P rin cipes;
poniéndoles el término y fren o ae la
disciplina , como también el modo en
que cada uno se g u a rd e de las cosas
que no debe hacer yy del castigo que
debe temer de nuestro Señor.
N ota Este Exórdio falta en las ediciones
latinas y Código Vigilano.
P R O L O G O .

DE LA ELECCION DE LOS REYES


Y SUS ADQUISICIONES.

J^ey . 3Sl
i Rey debe dexar al Reyno
las cosas que gane. Como el Sacerdote
se dice de sacrificar , asi el Rey de rei­
nar piadosamente haciendo derecho : y
de aqui es el antiguo proverbio, K ey se­
rá s , s i derecho hicieres . Debe tener en
sí las dos virtudes verdad y justicia , y
ser alabado por piadoso.
2. Ha de profesar la Fé Christiana,
y defenderla del engaño de los Judíos,
y del agravio de los Hereges. Debe ser
en sus juicios muy manso y piadoso; de
buena vida, y seso; y mas escaso que
gastador. No ha de tomar cosa alguna
por fuerza de sus subditos, ni otorga­
miento alguno de sus cosas; y si lo hi­
ciere , no ha de aplicarse á sus hijos , ni
partirse , y.sí quedar en el Reyno. En
las que ganare, ó le fueren dadas, no
debe atender únicamente su provecho, y
sí el derecho de su Pueblo y tierra. Las
XCVIII

adquiridas por él no debe haberlas nin­


guno de sus hijos , sino como mandáre:
y las que dexe por ordenar , ha de ha­
berlas su succesor: mas las que eran su­
yas proprias , y ganadas antes de ser
Rey , sean para sus hijos y herederos,
como también las dadas por sus amigos
y parientes * si de ellas no disponga en
testamento. El Rey antes de serlo , y de
recibir el Reyno , debe hacer juramento
ante los Obispos de guardar y cumplir
en todo esta ley, sin quebrantarla en mo­
do alguno. El contraventor clérigo 6 lego
que no la observe, además de ser desco­
mulgado, pierda la dignidad que tuviere.
3. , Debe el Rey ser manso y mesu­
rado con justicia y piedad para con sus
subditos, y con ella gobernar el Pueblo
que Dios le dió, reinando con humildad
de corazón y buenas obras. No ha de
juzgar por sí la muerte de hombre al­
guno ni otras cosas , sino es delante de
los Sacerdotes de Dios , y con su conse­
jo y el del Pueblo y Principes de la tier­
ra. Debe tener misericordia, juzgar ma­
nifiestamente ? y guardar mansedumbre
XCIX

y piedad en las culpas de los hombres,


de modo que aparezca con mas gracia
que rigor. Observando estas cosas con
piedad y mesura , se alegrará con sus
pueblos, y estos con él en nuestro Señor.
Asi pues será bienaventurado contra los
enemigos, quando esté bien con sus pue­
blos ; y estos, sacados de sus casas con
mesura y templanza, serán mas fuertes
en la destrucción de aquellos, á quienes
vence naturalmente la justicia que á él
lo defiende ; y por tanto serán mas bien
destruidos, teniendo en paz á su Pueblo.
De la mesura de los Principes nace el
ordenamiento de las leyes ; de el nacen
las buenas costumbres ; de éstas la paz y
concordia entre los pueblos 5 y de ésta el
vencimiento de sus enemigos: asi el buen
Principe que gobernando bien sus cosas,
y ganando las de sus enemigos , tuviere
á sus vasallos en paz, y destruya los ex­
traños , logrará perpetuo reposo y pla­
cer después de la vida de este mundo, y
además de su corona conseguirá la del
Reyno celestial. El Rey que por orgullo
ó poder contravenga á esta ley , y fuere
C

cruel contra sus pueblos por brabeza,


codicia , ó avaricia, sea descomulgado,
y vea por su mal obrar convertido en
pena su reinado.
4. Ha de tener el Rey mucha ins­
trucción del buen modo de reinar con
temor de Dios, obrando bien con man­
sedumbre, y juzgando rectamente. Debe
estar preparado á hacer merced , cui­
dando de adquirir con moderación , y
teniendo su corazón limpio y de buena
vida; pues en quanto gobierna el Pueblo
con mansedumbre y justicia , tanta mas
gloria ganará para el Reyno. Todo lo
adquirido y aumentado en él después de
ser Rey debe pasar á poder de su hijo,
y ninguno puede haberlo por razón de
parentesco , sino es su sucesor ; mas lo
ganado antes de serlo, debe partirse en­
tre sus hijos.
5. y 6. El que intente ser Rey , y
procure saber su futura muerte por me­
dios ilícitos para haber el Reyno, ó á es­
te fin juntare gente , sea descomulgado.
7. Ninguno procure hacerse Rey
contra la voluntad del reinante por obra,
CI

consejo , gusto , engaño , ó fuerza ; ni


atraer otros á sí, ni agregarse á ellos pa­
ra tal fin : los Sacerdotes avisen al Rey
de tales reos ; y el que no quiera descu­
brirlos , sea descomulgado. •
8. Por muerte del Rey ninguno tome
por fuerza el Reyno , sino fuere del li­
nage de los Godos, hidalgo, noble, dig­
no por sus costumbres , y con otorga­
miento de los Obispos y Grandes, y de
todo el Pueblo : el contraventor sea des­
comulgado para siempre. '
9. Nadie se atreva á tomar por fuer­
za el Reyno, ó procurar el engaño de
las gentes y muerte del Rey : el que lo
intente y sus cómplices y auxiliadores,
quebrantando en algún modo la fé y ju­
ramento de guardar al Rey y Reyno,
sean descomulgados, y condenados á las
penas del infierno. •
10. El lego extraño del Reyno, que
intente tomarlo, y el Obispo ó clérigo
que le ayude ó se otorgue con el, y de­
más cómplices , sean descomulgados pa­
ra siempre , sino es en caso de muerte ó
arrepentimiento, ó si hicieren los Obis­
CII

pos que el Principe les perdone; y el le­


go que asi proceda contra el Rey ó con­
tra su gente, y el que le auxilie ó se le
otorgue , pierda sus bienes : y también
sea descomulgado el que aconseje mal,
deshonra , ó muerte del Rey , ó diere
ayuda ó consejo sobre ello. Este no per­
done á los reos de tal delito, ni les qui­
te la sentencia de excomunión sin conse­
jo de los Sacerdotes. El que no quiera
guardar, ó quebrante estos establecimien­
tos , sea descomulgado como los que pro­
ceden contra la fé de los Christianos; y
el Rey que esta sentencia quebrantáre,
sea condenado para siempre ante Dios.
i i . Todo hombre que en algún mo­
do se aconseje sobre la muerte del Prin­
cipe ó pérdida de su lleyno , ó procure
hacerle daño en él, ó quitarle por enga­
ño su tierra ó gente, pierda la dignidad,
y quede para siempre por su siervo con
todas sus cosas : el Rey no pueda haber
piedad y misericordia de él; y si no qui­
siere cumplir esta constitución , pierda
sus bienes y honra, y su generación sea
despreciada para siempre ; y todo hom-
CIII

bre contraventor sea descomulgado.


12. Ninguno piense matar al Prin­
cipe , ni quitarle el Reyno , ni tomarlo
por fuerza; ni haga jurar consigo á otros
con arte ó engaño para hacerle m al, só
pena de ser descomulgado. El que quie­
ra purgarse de tal delito , debe vengar la
muerte del Principe como de su padre;
y no queriendo hacerlo , sea echado de
entre las gentes.
13. El Rey según su piedad y bon­
dad debe hacer merced á los culpados en
los anteriores establecimientos, que quie­
ran emendarse.
14. Se guarde todo lo establecido
por la salud y á favor del Principe : sus
hijos sean amados benignamente, y ayu­
dados y defendidos de todos: ninguno le
fuerce lo ganado y poseído con derecho
por él ó sus padres , ni haga daño ni
oposición en ello : el contraventor sea
descomulgado. ..
1 5. Todos observen lo establecido
á favor de los hijos del Rey, y los amen
benigna y firmemente , defendiéndolos
con derecho-: ninguno les quite lo gana­
CIV

do por ellos ó sus padres justamente, ni


lo adquirido ó dado por su trabajo ; ni
en ello se les baga daño alguno , só la
pena susodicha.
. 16. Ninguno pida que se haga mal
á los hijos y muger del Rey , ni intente
hacerles daño pública ni secretamente;
ni hable ni consulte sobre su muerte, pér­
dida del Reyno, ó destierro de él ; ni
les dé Orden por fuerza, ó entre en Re­
ligión ; ni procure echarlos del Reyno
sino es por culpa derecha: de modo que
la generación del Rey no ha de recibir
deshonra en sus personas ni daño en sus
bienes: y el que lo hiciere, ó consienta,
sea descomulgado para siempre.
17. En caso de quedar la Reyna
viuda y con hijos, nadie proceda contra
ellos en cosa alguna por embidia, ó arte
del diablo , ni les haga maleficio ni en­
gaño , ni consulte sobre su muerte ; ni á
ella y sus hiios dé Orden contra su vo­
luntad , ni los eche del Reyno, y haga
perder sus cosas sin derecho , pues de­
ben conservar en paz todas las hereda­
das ó dadas por su padre., ó adquiridas
CV

con derecho ; de las quales puedan dis­


poner como quisieren: ninguno se opon­
ga á que sean defendidos por las oracio­
nes de los Sacerdotes y por sus leyes;
pues quando estas no los defiendan, de­
ben hacerlo aquellos. El infractor de es­
ta ley sea para siempre descomulgado,
y privado del Reyno celestial.
18. Los que fieles sirvieren al Prin­
cipe , executando sus mandatos, y guar­
dándolos en quanto puedan , no deben
perder sin justa causa los derechos , dig­
nidades, y bienes que tengan en el Rey-
no : el Principe ha de mandarles según
sea menester , y beneficiarlos para que
se le sujeten los otros que después vinie­
ren , dexandoles la libre disposición de
lo adquirido con derecho, para que lo
den á sus hijos ó á quien quisieren. Los
que no sean fieles al Rey y executen lo
que les mande, queden á su Real volun­
tad , para hacer lo que quisiere de ellos:
y si alguno de esta clase fuere descubier­
to después de la muerte del Principe,
pierda quanto éste le hubiere dado y él
adquirido, y todo se restituya al Reyno.
CVI

NOTA.

L a s diez y ocho leyes de este P r ó -


logo establecidas en los Concilios T o le­
danos fa lt a n en las ediciones la tin a s
y M S . V igilan o . E n su extracto se
h a omitido como in u til y derogado todo
lo dispuesto sobre el modo de hacer la
elección de los R eyes Godos p o r los
Obispos y G randes y P u e b lo , acostum­
b ra d a en los tres siglos de su M on ar­
q u ía . F u e derogada esta elección por
contrario uso desde los prim eros R eyes
de L eón y C astilla ; y se estableció
hereditaria la sucesión del R eyno p o r
derecho de sangre en las leyes 2 . tit. 15.
p a r t . 2. y única tit• 3 . lib* 1. del F u e­
ro R e a l ,
i

JLXJBKO JPMIMEJBLO.
T IT U L O I.

DE LAS CARTAS LEGALES, Y D E L


AUTOR DE LA LEY.

Ley i. I S l autor de la ley debe tener


instruccion(i)ó arte para formarla fun­
dada no por semejanza(2)ni con sutile­
za de silogismos^), sino en verdad y en
buenos y honestos preceptos.
2. No ha de hacerla dudosa ni dis­
putable^), y sí bien ordenada á favor
del pueblo (5).
3. Debe mirar que lo establecido en
la ley sea pasible y en beneficio del pue­
blo , de modo que parezca no hacerla
para sí(6), sino común para todos (7).
(1) virtutem.(2)non ex conjectura trahat for-
niam similitudinis.^neque sillogismorum acu-
mine figuras imprimat disputationis.(4)non dis-
ceptatione debet uti sed jure.(«;)ac manifestara
ia exoptata saivatione populi.(6)nullo privato
comrnodo. (^jpracsidiuraque oportun* legis in­
ducen*.
2 LlB. T.
4. Ha de usar de buenas costumbres
mas quo de elocuencia , de modo que
sus obras convengan con la verdad de
corazon(i)mas que con las bellas voces;
y enseñe(2)lo que diga con sus hechos
mas que con sus dichos ., executandolo
antes de decirlo. "
5. Debe mirar á Dios en el estable­
cimiento de las leyesf^), y cuidar mu­
cho de dar consejo (4), y de ser compa­
sivo para con los menores, y común á
estos y á los mayores(5); atendiendo á
la salud de todos, y al mejor modo de
gobernarlos y juzgarlos, y cuidando de
todos mas que de la utilidad de algu­
no (6).
6. Ha de hablar poco y bueno(7),
y juzgar clara y manifiestamente de mo­
do que todos entiendan el contenido de
la ley , luego que lo oigan, y lo sepan
sin duda ni dificultad alguna.
(i'plus virtute personet.(a exornet.(3)Deo sibi-
que conscius in adinvenrione.(4)consilio pio-
bis , et parvis admixtus.(s¡)civibus populisque
cornunis.(6)cornmodiiis ex uníversaJi consersu
exerceat gubeírnaculum, quám ingerat ex sin-
gulari pctestate judicium.^* eloquio clams.
T it . t. 5
7. Debe ser entendido en el modo
de juzgar derecho( 1), muy prevenido(2),
y no tímidj(3)para determinar. Ha de
ser moderado en el castigo, perdonando
á veces(4), y castigando al malhechor
con templanza en la pena. Debe cuidar
del hombre extraño, y ser mesurado con
los de la tierra^), sin despreciar á nin­
guno , ni hacer á uno mas derecho que
á otro.
8. Debe gobernar las cosas comu­
nes con amor á toda la tierra , y defen­
der las particulares de modo que todos le
tengan por padre , y cada uno por se­
ñor : y asi sea amado de los grandes , y
temido de los pequeños y menores(6),de
forma que ninguno dude servirle, y to­
dos se sometan á exponer sus vidas por él.
9. Tendrá su mayor gloria en ense­
ñar el modo de que las leyes sean guar­
dadas^); pues consistiendo en su esta­

fan indagando vivax.(a'in praevidendo fiyus.


(3 non anxius erit..4Ín parcendo asiduus (f,)in
indígena mansuetüs.'djsicque diligatur in toto
ut ci ueatQf in parvo.[•jjú det ipsis le¿ibus dis­
ciplinan!.
4 LlB. I.
blecimíento y observancia i )la salud del
Pueblo, antes debe reformarlas que las
costumbres de los hombres.

TITULO II.
LE Las l e y e s .

L e y i. B e b e ser la ley cumplida, per­


fecta^), y fundada en razon(3)y no en
sofismas ni disputas^); pues las malas
costumbres han de refrenarse no con be­
llas palabras , sino por costumbres (5).
2. Se dirige á demostrar las cosas
de Dios(6)y el modo de vivir bien : es
fuente de disciplina; manifiesta el dere-
cho(7); hace ordenar las buenas costum­
bres , gobernar la ciudad, y amar la
justicia(8): es maestra de virtud(9); Y
cuida de todo el Pueblo(io). (/. 1. 6.
¡ib. 1. F . R . y l. i, tit. i. ¡ib. 2. R ee.
(i'in considerando jure/i)in suadendis legibus
erit plena causa dicendi.(3)virtute.f4)quaeritur
illic non quid contentio dicat, sed quid actio
promac.($)ccthurno locutionura non , sed tem­
peramento virtutum.(6)lex est aemula divinita-
tis.(7)artifex juris boni.(8)justitiae nunciatrix.
•(9)vitac. x(o)anima totius corporis popularis.
T it . tt. $
3. Gobierna ía ciudad y al hombre
en las operaciones de toda su vida: es
común á hombres y mugeres , grandes
y pequeños(i), sabios é ignorantes, y á
hidalgos y villanos(2): se termina sobre
todo á la salud del Principe y dei Pue­
blo : y luce como el sol para con todos.
(/. 1. tit. 6. lib. 1. F . R . y /. 1. tit. i .
lib. 2 . R ecop .)
4. Debe ser la ley manifiesta , y
ninguno engañado por ella : ha de ob­
servarse según la costumbre de la ciu—
dad(3), y ser conveniente al lugar y
tiempo , justa , igual , honesta , digna,
necesaria y provechosa: y debe mirar si
de su contenido nace algún futuro daño;
si contiene mas provecho que perjui­
cio^); si es bueno lo que manda ; y si
puede observarse sinpeligro(5). (/. 2 t . 6 .
¿ib. 1 . F . R . y l. 1. tit. 1. lib* 2. Recm
5. La razón de su establecimiento
(i)j'jventutem complectitur et senectutem*
(i)ram urbanis quam rusticis fertur(3)secun—
dum naturam , et consuetudinem civitatis.
(4)si plus veritati prospiciat publicar, quám Re­
ligión! videatur obesse.($)ac sic honestatem
tueacur, ut non cura salutis periculo arguat.
ó L i b . T.
es el refrenar la maldad de los hombres,
para que los buenos vivan seguros entre
los malos , y que éstos dexen de serlo
por miedo de la pena. (/. 3. t 6. lib . 1,
F . R . y la 2. tir . r. lib. 2. í £<y .)
6. Por medio de la paz y de las le­
yes se constituye el Pueblo en tal estado
de salud, que no podrá ser vencido por
los enemigos , luego que en sí no sienta
tnal alguno, y se halle auxiliado de ellas.
Mas bien armados se estiman los hom­
bres por el derecho que por las armas;
y antes debe el Principe guardar justi-
cia(i)contra su enemigo que lidiar ccn
él: entonces será bienaventurado^ )en la
batalla lidiando , quando lleve derecho
ante síf 3); y teniéndolos á derecho y en
paz , serán ellos mas fuertes(4)para des­
truir los enemigos , á quienes quebranta
la justicia que defiende al ciudadano.
Nota. L a s leyes de [Link] y sus
dos títulos corresponden en su número
y orden con la edu ion latina y C. V ig.
(i'aequitatem/a)felicior Prncipis coneressio
e it 3 qua¡n domestica «quitas acteibit.
(4)5*vioies. - , .
7

Z IJ B M O S E G U N JD O .
T IT U L O I.
DE LOS JUECES , Y JUICIOS.

y se ob erven en todo el Reyno; pero no


las hechas con fuerza y sin derecho(i),
ni los juicios y escritos formados por
ellas: las antiguas establecidas con dere­
cho sean válidas ; y las demás añadidas
hechas y que se hicieren por el Rey con
los Obispos (2) y Grandes de la Cor­
te^), y con otorgamiento del Pueblofq.)
y doctrina de Dios($)valgan, y sean fir­
mes para siempre. (*)
2. Todo hombre debe obedecer los
mandamientos de Dios, amando y admi­
nistrando la justicia; y la amará con mas
verdad y firmeza, si tuviere un mismo
derecho con su próximo. Guardándo­
o s m e aequitate judicantis.(i')coram Sacerdoti-
bus.(3 officiis Palatinis.(4 audientium univer—
_sali consensu.(¿)jubente Domino et favente.
* Esta iey falta en el Coliga F ig .
$ L ib . ii.
los el Rey, debe dar leyes que sean para
sí y sus subditos, y obedezcan él y to­
dos sus sucesores y pueblos del Reyno:
ninguno se excuse de su observancia ; á
la qual pueda obligar el Principe por
fuerza(i)ó voluntad.
3. Ninguno piense obrar mal con'la
escusa de no saber las leyes y el derecho;
pues tal ignorancia no escusa de la pena.
(es la 4. tit. 6 lib. 1 . F . R .y la 2 , 1 . 1 .
¡ib , 2 , Recop.) *
4. Deben ordenarse primeramente
las operaciones del Principe , y defen­
der su salud y vida, y déspues las cosas
del Pueblo , de que es cabeza, para que
pueda aquel defender á éste con mas fir­
meza*
5. El Rey no obligue por fuerza i
hombre alguno para que le haga escrito
de lo que debiere á otro ; ni mande que
se lo haga , ni que uno pierda sin justi­
cia ni voluntad lo que otro le deba. Si al­
guno voluntario quiera dar algo al Prin­
cipe, ó éste se lo gane(z),debe expresar-
(i)necessitate.(a)pro evidenti prawtatione lu-
cratus fucrit. • ' . *
T it . i. 9
se en el escrito cómo y por qué se lo dá,
para que se entienda si lo hace por fuer­
za ó engaño del Principe, en cuyo caso
éste ha de dexarlo( i ), y deshacerlo, ó en
su muerte restituirlo al que lo dió ó á su
heredero. La cosa dada al Principe legí­
timamente sin apremio alguno debe que­
dar en su poder para que haga lo que
quisiere: si se forme escrito de la dona­
ción , valga , examinándose los testigos
de ella sobre que no intervino fuerza ni
engaño; y lo mismo si se haga sin escri­
to ante testigos. Lo que eLPrincipe gane,
y dexe sin ordenar en el Reyno , perte­
nece á éste como adquirido en él(2), y
su sucesor podrá disponer de ello como
quiera; mas lo heredado de su padre ó
parientes deben haberlo él y sus hijos, ó
sus legítimos herederos , y disponer se­
gún su voluntad: También pertenece á
estos y no al Reyno, en el caso de no ha­
cer manda, lo que hubiese ganado ó si­
do suyo antes de ser Rey, lo adquirido
de sus padres ó parientes , y lo donado,
(i)resipiscat improbitas Principis.(2)pro regni
ápice.
io L ib . n.
comprado, ó ganado en otro modo Esta
ley se observe solamente en las cosas del
Principe, y con tal que antes de obtener
el Re yno prometa guardarla con jura­
mento ; y el que quisiere haberlo dé otro
modo, sea descomulgado con todos sus
compañeros. Si alguno(L)inrente que­
brantarla, ó deshacerla oculta ó mani­
fiestamente, sea echado de la Corte, lue­
go que se descubra, pierda la mitad de
los bienes y la dignidad que tuviere , y
sea recluso en algún fuerte(2)higar para
siempre; y siendo hombre ordenado^),
pierda la mitad de sus bienes; .(*) Como
las leyes claras y manifiestas son útiles
para extinguir los delitos , asi las obscu­
ras impiden que el hombre pueda orde­
narlas , dan lugar á disputas, hacen im­
posible la clara decisión de los pleitos,
y ponen lazo á los hombres donde deben
dar término á los agravios : de ellas na­
cen muchas contiendas entre las partes
y dudas en los Jueces , de modo que es-
• •* ■
t •

(r'e x officio Palatino.(iNdeputato.($'rcligiosu5.


(*.) ü[Link] aquí tarta el fin de esta ley et la
primera en la edición latina y CoJ. P ig .
T it . i. 11
tos no pueden determinar los pleitos, ni
refrenar los delitos, reduciendo á dispu­
tas todas las cosas que no pueden de­
mostrarse por pocas palabras. Las leyes
de este libro asi emendadas como he­
chas de nuevo , ordenadas y puestas en
él y sus respectivos títulos valgan para
siempre, y se guarden por todos los del
Re yno, según las oyeron y otorgaron
los Obispos y los sabios Mayores de la
Corte(i); y también las hechas y confir­
madas contra los Judíos.
6. Todo hombre que fugitivo se pa­
se á los enemigos , para venir y hacer
daño contra nuestra gente y tierra ; el
.que de ella moviere ó procure hacer al­
guna revclucion ó escándalo en nuestros
pueblos} y el que intente matar al Prin­
cipe ó quitarle el Reyno; luego que se
le prueben estos delkos , ó alguno de
ellos, debe morir : y si el Rey por pie<-
dad le perdone la vida , sea cón tal de
que le saquen los ojos para que no véa
el mal que. codició hacer ¿ y tenga siem-

(i)Seniores Palatii, atque Grandin^i.


12 L ib . ir.
pre amargosa vida y pena(i). Los biene*
del que muera(2)por tal delito sean para
el Rey, y éste pueda darlos á quien qui­
siere , pero no al mismo reo, á quien
solo podrá dar en otros la vigésima par­
te del valor de ellos. No valga el escrito
que de sus bienes haga tal delínqueme
para librarlos con fraude de dicha con­
fiscación. (ss la i . 1. 2» lib» i. del F u e ­
ro R e a l)
7. Ninguno intente traición, ni inaí,
ni muerte(3/)contra la persona del Prin­
cipe, ni le atribuya falsamente culpa al­
guna , ni lo maldiga. El que- le suponga
algún mal faiso(4), sin mostrárselo antes
en bondad de su vida(5), y contra él qui­
siere levantarse con soberbia ó saña(6),
ó le dixere palabras viles, torpes ó inju-

(i)et decalvatus roo. flagclla suscipiat ; sub


perpetuo exilio redigandus^ et nullo temrore
ad Paladnum officium reversurus ; sed servus
Principis , et sub perpetua catena redactus.
{i)vel i'lius cui vita infelicissimé reservabitur.
(3)aut manus injicere ultionis (4'crimen , aut
maledictum intulerit.(«J)ita ut de vita sua non
bumiliter , et silenter admonere procureL
(6)conturtaelio$é. •
Tnr. i. i3
liosas, si fuese hombre de gran elase(i),
ordenado(2) ó lego, pierda la mitad de
sus bienes para el Rey; y siendo vil sin
dignidad , pueda el Rey dar su persona
y bienes á quien quisiere. Lo mismo se
observe con el que diga mal del Rey di­
funto , el qual debe recibir por ello cin­
cuenta azotes, y dar silencio á su locu-
ra(3): pero bien se permite , que asi en
vida del Principe como después de su
muerte cada uno pueda razonar por sus
bienes en sus pleitos y en lo pertenecien­
te á ellos según derecho ; pues la hon-
ra(4)del Principe debe guardarse de mo­
do que á ninguno se prive de su dere-
cho(5)( es la única tit. 5. lib. 1. F . R .)
8. Todos puedan saber las leyes ex­
trañas ; pero ninguno usarlas , ni las
Romanas para juzgar los pleitos.
9. No se presente ai Juez , para juz­
gar en pleito alguno, otro libro de leyes
sino es este(6)sopena de pagar al Rey

(i)ex nobi li bu3,idoneisqucfa)religiosus.f3 )opor*


tana silentia dabit.(4)reverencia.(«;)utdevotius
servetur justicia Dei.(6)nuper «dicus. •
*4 L ib . II.
treinta libras de oro, y en ella incurra
el Juez que , presentado otro libro pro­
hibido , no lo rompa: mas los que ale­
garen otras leyes, no para destruir éstas,
sino para afirmar (i)ios pleitos pasados
por ellas , sean exentos de dicha pena.
(/. 5. tit. 6. /ib. 1. Fuero R e a l )
10. Ninguno llame(2)ni sea lla­
mado á juicio en el día Domingo, aun
para pagar deuda, pues en él por reve­
rencia deben suspenderse todos los plei­
tos ; ni en los quince dias siete antes y
siete después de la Fiesta, y los de Na­
vidad, Circuncisión, Aparición, y A^.
cension del Señor, y Quinquagesima(3).
Asimismo se guarde el tiempo de la co­
secha de mieses desde quince de Agosto
hasta quince de Septiembre ; y el de las
vendimias desde quince de Septiembre^)
hasta quince de Octubre(f); pero en la
Provincia de Cartago debe guardarse des-,
de quince ;de Junio(6)hasta quince de

(1) comprobare, (a) executlone constringat.


(3) Pentecostés. (4) Oetobns. (O Novembñs,
(6 ) Julij, W *
T it . i. : 15
Agosto, porque en ella consumen mu­
cho pan las langostas( 1). En dichos dias
ninguno sea preso(2), ni llamado á plei­
to , sino fuere antes comenzado, en cu­
yo caso deberá responder en ellos sin am­
pararse de las ferias ; y siendo persona
que se le deba creer, se le dexará ir so­
bre su palabra(3); mas no siendo asi, da­
rá fiador de que pasados los dichos dias
vendrá al pleito, donde el Juez mandá-
re. En ellos puedan ser presos los reos
de muerte ; y pasado el Domingo y las
otras ferias , ha de executarse la pena,
y también en los dias de cosecha de pan
y vino(4). No se excuse por esta ley el
que , sabiendo que querian llevarle al
pleito en los otros dias , se esconda en
ellos, y se dexe ver en los feriados; pues
este ta l, aunque no se haya comenzado
el pleito, debe ser obligado por su ver-
dad(5), y siendo sospechoso(6), ha de
dar fiador, y en su defecto debe el Juez

(í)propter locustarum vastationem assiduam.


(a)sub execotione aliqua deputatus.(3'p’acito.
(4'messivis f vel vindemíalíbus feriis.^per
placitum.^de quo despictata sit placiti fides*
16 L ib . ir.
guardarlo(i)para que venga al pleito pa­
sados dichos dias. Al contraventor de es­
ta ley el Juez le haga dar nueve azo­
tes^), luego que lo sepa. (/. i. tit. 5.
lib • 2. Fuero R e a l.)
11. Ningún Juez lo sea de pleito no
contenido en las leyes : el Señor(3)de la
ciudad , ó el Juez de ella haga que las
partes se presenten al Rey, para que se
trate y determine, y establezca ley acer­
ca de él. (/. 1. t. 7. lib . 1. F . R .)
12. Los Reyes pueden añadir las
leyes de este libro : según ellas se deter­
minen los pleitos principiados ; mas los
fenecidos por las antiguas antes de su
reforma no puedan demandarse (4) de
nuevo por modo alguno. Las que añada
el Principe según ¿a ocurrencia de ios
pleitos deben valer como las otras.
13. Ninguno juzgue pleito sino el
Juez puesto por el Rey , ó escogido por
las partes con testimonio($)de dos ó
tres(6)hombres buenos : y el puesto por
(i)sub custodia manear.(2)<;o flagella.(3)Comes.
(4)resucitar¡. (4) signis aut subscriptionibus*
(6)trium testium.
T it . t. 17
el Rey ó Senor(i)de la ciudad , ó por
Jos que tengan sus veces, pueda enco­
mendar á otro eí conocimiento del plei­
to , y éste determinarlo con el mismo
poder que aquel tenia. (/. 2. t. 7. hb. 2.
F u ero R e a l.)
14. Los Jueces(2)no juzguen nue­
vamente los pleitos criminales ya fene­
cidos ; y sí los hagan cumplir: y estan­
do ausentes , pongan otros en su lugar,
que conozcan y determinen según dere­
cho. (/• 2. tit. 7. lib . 1. F . R .)
1 5. Deben constituirse los Jueces
con poder para determinar los pleitos
criminales y civiles ; pero los mandados
por el Rey para el fin solo de pacificar
á las partes(3), no han de juzgar pleito
alguno sino en quanto se les mande
16. Ninguno que no sea Juez, ni
el que lo sea en otra tierra^), pueda juz­
gar en la agena, ni mandar ni apremiar
por sí ni por Alguacil, sino fuere man­
dado por el Rey , ó por voluntad de
las partes , ó por el Juez(5)de la ciudad
(i)Cojmes.(aYTyuphadi.(3'assertores pacis dicti.
(4;ia territorio noasibi cominis*o.(5JComes.
18 L í b . ir.
u otros Jueces según la ley : el exceso
que en esto hubiere , debe corregirlo el
Señor de la tierra(i): el que lo hiciere
por causar agravio^ 2)pague una libra de
oro al agraviado ; y en caso de tomarle
alguna cosa por fuerza , ó de mandarla
tomar, debe restituirla con otro tanto: si
el que se hiciere Juez(3)mande á su sier­
vo ó al ageno executarlo(4), quanto éste
haga ó tome contra derecho, debe aquel
restituirlo en el modo dicho; y el Algua-
cil(5)que le obedezca, ó prendiere hom­
bre , ó tome alguna cosa por su manda­
to ó ruego, reciba cien azotes. (/. 7, t . 7.
lib . I. Fuero F e a I.)
17. Querellándose alguno de otro,
debe el Juez llamarlo por su carta ó se­
llo , que le dé el conductor ante hombres
buenos(ó), para que venga á responder.
Si llamado en este modo , quisiere dila­
tar el pleito ó no venir á él(7), escondién­
dose , pague cinco sueldos de oro al que-

(i)Provinciae dux (a)contumeliam, vel injurian*.


(3)quicun)que jidex (4 ad discucienda negotia
elegerit.(5;seu quisquis (6)ingenuis.(7)aut ad
judiciain venire concempserit..
T it . i. 19
reliante y otros cinco al Juez , y en su
defecto reciba cincuenta azotes con tal
que por estos no sea disfamado ; y no
viniendo por no querer, ni teniendo con
qué pagar los cinco sueldos, haya trein­
ta azotes sin otra pena(i). Si dixere no
haberse escondido ni recibido el manda­
to del Juez, ó que no lo despreció, y no
pueda probársele de modo aIguno(2), no
haya dicha pena, si quisiere salvarse por
su juramento de que no lo hizo por ca­
lumnia ni desprecio. Al que no quiera
venir por mandato judicial, ni dar per-
sonero que por él responda, el Juez de
la tierra(3)ó Señor de la provincia(4)de-
be apremiarlo al pago de cincuenta suel­
dos , los veinte para sí por razón del des­
precio, y los treinta para el querellante.
Si algún sacerdote(5) diácono , u otro
clérigo reglar(ó)no quisiere venir man­
dado del Juez , ni enviar quien respon­
da por él, ó despreciare-su carta ó sello,
ó se escondiere por no recioir el manda-
(ikbsque ulk testificandojactura.íVnulIo tes­
te -(3)negotii. (4)dux vfcl comes. (¿jEpiscopus.
(ójMonachus.
20 L íb. tt.
to haya la dicha pena de los legos; no
teniendo con qué pagaría, debe decirse
á su Obispo para que satisfaga por él(i);
y si éste no quisiere , ha de jurar(2)que
lo obligará á ayunar por treinta dias , y
á no comer en cada uno mas que un po~
co(3)de pan y agua á la hora de víspe-
ras(4)para castigo de su rebeldía : mas
si alguno fuere tan flaco ó doliente^),
que no pueda sufrir la dicha pena, no
debe el Juez imponerla tan fuerte, y sí
con arreglo á su estado , y de modo que
no le cause grave enfermedad(6)o muer­
te. Si el que no quiera venir mandado
del Juez , ó se esconda por no ser habi­
do , viniere en el quinto dia, pasados los
quatro desde el aplazado, no haya pena
alguna ; ni el que venga hasta los doce,
hallándose á cien millas de distancia ¡ ni
el que estando distante doscientas millas
se presente á los veinte y uno; y asi de­
be mirarse la mayor distancia á que se
hallara. Si el llamado debidamente por
(i)si. volueritja)coram judice.(3)refectionem.
(4)circa soiis occasum.($)aetatis , vel *gritud¿<*
nis instantia.^langorem máximum. .
Trr. i. it
el Juez se esconda, ó no venga' al plazo*,
debe éste aposesionar al actor en la cosa
demandada , salvo el derecho de aquel;
y viniendo después de los veinte y un
dias, pague veinte sueldos de oro, y diez
s i , hallándose distante cien millas , no
viniere en los once dias desde el plazo;
cuya pena sea por mitad para el Juez y
querellante. No se entienda lo dicho con
el que no pudiere venir por enfermedad,
creciente de ríos, nieves, ú otra causa
semejante, pudiendo probarlo con testi­
gos, ó por su juramento. (/. 5.^ 6. 5.
lib. 2. F . R .)
18. Si alguno se querelle de otro al
Juez, y éste no le quiera oir, ó dar su se­
llo, ó le dilate el pleito con alguna excu­
sa ó engaño (1), ó por amor al querella­
do, ó por otra causa, y aquel pueda asi
mostrarlo con testigos, debe el Juez dar­
le quanto habría de pagarle su contrario
según la ley(i), quedándole salvo su plei­
to , para demandar quando quisiere con
arreglo á derecho(3); y no pudiendo el
(i) occasioncs. (a) secundum legale judiciiun.
(3)usqac ad tempus iegibus constitutum.
22 L l S II
, »

querelloso probar con testigos que el Juez


lo hizo con engaño, ha de jurar éste no
haberlo hecho por amor, mala volun­
tad , ni engaño ; y asi sea libre. Puede
el Juez holgar(i)en su casa, y no ver
pleitos dos dias en la semana, ó en cada
uno á hora del medio dia, si quisiere;
pero en el demás tiempo debe oirlos y li­
brarlos sin tardanza alguna. (/. 8. tiu 7.
lib . i . F R )
i q. El Juez que por ruego(2)juzgue,
ó mande quitar algo injustamente, res­
tituyalo , pague otro tanto, y en su de­
fecto reciba cincuenta azotes: si juzgare
mal por ignorancia, pueda salvarse, ju­
rando que no lo hizo por amor, codicia,
ni ruego(3); yen tal caso no haya pena,
ni valga lo juzgado. (/. 2. tit, 2. h b • 2 ,
Fuero R ra i.')
20. El Juez no dilate los pleitos en
perjuicio de las partes(4): el que lo haga
por malicia ó engaño, ó por causarles
daño(5), debe reintegrar todo el que re-
(i)vacare.(a)per quodlibet commodum.(3)com-
modum.(4)causidicos , ne gravi dispendio ali-
quatenus onerentur.($)ut naufragium perferant.
T it . i. 23
«iban y muestren por su juramento des­
pués de ocho dias de comenzado el plei­
to. Si se hallare enfermo , ú ocupado en
pleito mayor del Rey ó Concejo(i), no
cause demora á las partes, y envíelas
luego , avisando el tiempo en que deban
venir á él.
21. Debe el Juez saber la verdad
del pleito primeramente por testigos y
escritos(2)que en él hubiere, y después
ocurrir al juramento de las partes, sien­
do necesario; y éste se reciba á falta de
prueba de testigos y escrituras^).
22. Si alguno dixere que tiene por
sospechoso al Juez, ó Señor(4)de la ciu­
dad , ó á su Vicario( 5), ó que quiere res­
ponder ante su Juez(6)ó que tiene á éste
por sospechoso, no debe tal excusa dila­
tar el pleito, mayormente siendo pobre.
Los Jueces asi tenidos por sospechosos
han de juzgar y oir el pleito con el Obis-»
po de la ciudad, y poner por escrito lo
juzgado. El que diga tener al Juez por
(i)publicae utilitati*.'a)deinde per scripturas.
(^seu certa indicia veritatis (4)Comitem.
(¡>)seu Tyuphadum.(6)Ducem.
24 L ib. ti.
sospechoso , sí pueda querellarse de éí
acabado y cumplido el pleito(i), puede
apelar para ante el Rey: probándose que
el Juez ú Obispo juzgó contra dere—
cho(2), debe restituir al agraviado quanto
se le tomó con otro tanto : y resultando
que juzgó según derecho(3), haya el que­
rellante la misma pena que habría el Juez
si hubiese juzgado mal; y no teniendo
con qué pagarla, reciba cien azotes ante
el Juez. Al que diga saber alguna cosa
útil y provechosa al Rey, no se le niegue
que entre á manifestársela. (/. 9. tit. 7;
¡ib, 1. F . R . )
. 2 3. En pleitos graves debe el Juez
hacer dos escritos iguales(4)con inclusión
de los mismos testigos , y darlos á cada
una de las partes, y en los leves haga
uno solo de sus declaraciones juradas(5),
y entregúelo al vencedor y un trasla-
do(ó)al vencido. Si el reo confiese la de-

(i)completis quae per judicium statuta sunt.


(a)neouiter. (3)justé. (4)duo judicia de re dis­
cusa subscriptione roborata.($)solae conditiones
ad quas juratur.(6}de conditionibus ab eisdem
testibus roboratum.
T it . i. 15
manda, no es necesaria prueba del actor;
y el Juez debe hacerlo escribir y rubri­
carlo de su mano, para que en adelante
no se dude de ello. Si presentados por
mandato del Juez los testigos de una par­
te , la otra se escondiere( i )al tiempo de
su eximen, debe hacerse éste, y entre­
garse á aquella escrito y sellado ; y la
otra que se escondió(2), por no asistir al
juicio, no pueda presentar testigos en él,
pero sí decir contra los examinados, an­
tes que mueran, los denuestos que qui­
siere^); y probándolos, nada valgan sus
dichos : si á todos los desdiga de modo
que no queden dos buenos(4), el que los
presentó pueda dar otros dentro de tres
meses para probar su pleito ; y no pu-
diendo haberlos; quede la cosa deman­
dada en quien antes la tenia. Y el Juez
debe haber traslado(5)de los pleitos que
juzgare , para evitar posterior contien­
da sobre ello. (/. 3. t. 13. lib. 2 . F R . )

(i)fraudulenter (i)de judicio se substraxerit.*


(3)qu°d rationabiliter in eis accuset.(4)qui dig-
ni in eodem testimonio maneant.($)exemplar
penes se reservare.
i 6 L ib . i i .
24. Ningún Juez tome por su tra­
bajo en pleito que juzgue mas de un suel­
do de veinte según la ley, sopeña de per­
der lo que debería haber con arreglo á
ella, y de pagar doble lo tomado de mas;
y el Alguacil que actué en el pleito solo
tome la decima parte de la demanda só
la misma pena: ambos hayan lo dicho de
la cosa vencida ó entregada; pero siendo
tal que de ella no puedan haberlo , han
de reintegrarse del que la tenia injusta­
mente , ó prestada , y no la devolvió en
el dia debido, ó del que siendo deudor
no quiso pagar. En pleito de partición
entre herederos, porque cada uno de­
manda su derecho, debe pagarse al Juez
y Alguacil de la parte correspondiente
á todos; mas si alguno no quisiere venir
al pleito, ó fuere rebelde, éste pague
por entero : y en pleito en que el reo re­
sulte salvo , deben satisfacer ambas par­
tes. Si el Alguacil(i)no hiciere lo que el
Juez le mande, y valga la demanda una
onza de oro ó poco menos , debe pagar
un sueldo al que obtenga la cosa en jui-
(i)sayo callidus.
T it . i. 17
ció ; y valiendo mas , pague un sueldo
por cada onza(i). A el Alguacil que ac­
tué en el pleito, si fuese de inferior ola-
se(2), deben darse cavalgaduras( 3pres­
tadas para el camino ; y siendo de clase
superior^), no pueda demandar mas que
seis de ellas (5).
25. El Duque , Conde, Vicario , u
otro Juez(6)que juzgare por mandato del
Rey, debe llamarse Juez, y haber el da­
ño ó provecho que como tal le corres­
ponda según la ley , después que haya
recibido el poder para juzgar.
26. Sea nulo todo pleito , otorga­
miento^), ó juicio contra derecho y ley,
ó dado injustamente por miedo ó man­
dato del Principe ; y el Juez que asi lo
diere no sea disfamado ni penado, juran­
do que lo hizo por miedo del Rey.
(i)si supra duas uncias usque ad libram auri ea-
dem res valeat , 10. flagella suscipiat ; ac si
crescente auri numero, crescat et paena flagelli.
(а) si minor causa est, et persona.(3)duos cabal­
los ab eo cujus causa est.(4)si major persona et
causa.(g,6 caballos pro itinere et dignitate.
(б) pacis assertor, Tyuphadus , millenarius, &c.
(7)$criptur* contractus.
28 . L ib . i i .
27. Todo contrato ó convenio he­
cho entre partes obligadas por el Juez á
fin de que el pleito juzgado injustamen­
te no se deshaga, sea nulo en qualquier
modo que se hiciere.
28. Los Obispos, que por mandato
de Dios deben tener en guarda(i)á los
pobres y cuitados(2), amonesten á los
Jueces injustos , para que se emienden,
y deshagan lo mal juzgado ; y no que­
riendo estos hacerlo por virtud de tal
amonestación, el Obispo de la tierra de­
be llamar al Juez injusto y á otros Obis­
pos y hombres buenos(3), y emendar el
pleito según derecho con el mismo Juez.
Si éste fuere tan tenáz que no quiera
emendarlo, pueda el Obispo juzgar por
s í, y hacer un escrito del juicio que re­
formare , y remitirlo al Rey con la par­
te agraviada, para que confirme lo que
le parezca justo. Si el Juez impida al
agraviado el venir ante el Obispo , pa­
gue dos libras de oro para el Rey.
29. El Juez , á quien se pida ante

(i)cura. (a)oppresa. (3)idonéis.


T it . i . 29
otro(i)la razón de lo juzgado, debe res­
ponder de ella: si el pleito viniere ante el
Rey , se ha de determínar(2)sin el Obis­
po y los otros Jueces ; y si ante alguno
de estos se principie ó acabe , y la parte
traxere otro nombrado por el Rey , ante
él debe responder el que lo juzgó : resul­
tando haber juzgado con agravio , haya
la pena de la ley(3); y apareciendo que
la parte se querelló injustamente , debe
satisfacer conforme á ella.
30. El Juez que tome, ó mande to­
mar , ó hacer algún daño en cosas que
no le toquen por derecho, debe satisfa­
cer el agravio y daño causado , como él
debia obligar* á otro que no hiciese tal
cosa (4). •
31. Qtfien no quisiere venir por
mandato del Rey , ó con engaño diga no
haberlo visto ni oido(5), siendo hombre
de superior clase(6), pague tres libras dé

(i)Comitem ciritatis, vel ante eos quos iH¿


ad suem personaro e¿gerit.ía)á judicifctfs-’ipd
fuerint instituti.(3)juxta leges satisfaciar peti—
tori. (4>ut poterac alios judicaie. accépuwe;
(ójcobilior.
3 © L ib . ti.
oro al R ey , ó reciba cien azotes sin per­
der por ellos su honra : mas si dexe de
venir por grave enfermedad, tempestad,
agua , nieve , ú otro impedimento inex­
cusable, no haya culpa ni daño alguno(i).
(/. i . tit. 4. lib. 1. F . R . )

TITULO II.
VE LAS DEMANDAS. EXEPC10NES,
Y CONTEXTACJONES.

Ley i. N in g u n o se excuse de respon­


der á quien lo dernande , por decir que
este no quiso demandar á aquel de quien
él tiene la cosa : pero, sí podrá excusar­
se por razón del tiempo prese ripto por
las leyes, (es la 2 . t. 10. lib . 2 F R )
2. El Juez debe, separar del pleito á
los que nada tengan-en él,.y dexar solos
aquellos que fueren partespuede tomar
personas que con él lo juzguen , ó le
aconsejen ; y no dexar que alguno tra­
en él, ayudando á una parre,-y es-
torvando á la otra: el que mandado(2)
(i)non, eric reus regí* ju$sÍQnjs ,.nec darani in-
dicti. ^a)admoüitus. *
T jt . i i . 31
del Juez no quisiere abstenerse, pagúele
10. sueldos de oro, y sea echado del jui­
cio con afrenta( 1). (/. 5. 1. 1. lib • 2. F . R .)
3. En pleito de muchos contra po­
cos no deben razonar todos, y sí el Juez
inandar que ambas partes elijan quien
por sí razone(i), para que ninguna se es-
torve por voces ni rodeos.(3) (es la 6.
t i í . 1. lib. 2. F . R .)
4. Quando el pleito deba traerse por
plazos(4), y el Juez asigne lugar donde
se trate , ó pague la deuda, ha de obli­
gar á ambas partes á que dén buen re-
caudo(5)de venir al pleito en el dia apla­
zado. El que no quiera venir en él, ó en
caso de ocurrirle enfermedad ú otro im­
pedimento no avisare al Juez ó á su con­
trario , ni viniere hasta el tiempo preve­
nido por la ley, (17. tit. 1.) p*igue la
pena prometida(6)al otro que vino al pla­
zo ; y quede salva la demanda: si el Juez
con(7)el Alguacil no quisiere hacer esto,
tomando el recaudo de una de las partes,
(x)contumelios¿.(a)qui eorum negocia suscipiat.-
^intencione , aut clamore.(4Íper sp on sionem
placiti.(s)placitani.(6)placiti «ai.^Jaut Sayo.
32 L ib . ir.
y de la otra(i)la pena que hizo prome­
ter á la que vino al plazo , debe pagarle
el tanto de lo suyo(2): y si entregare
á una parte el recaudo tomado de la
otra(3), ó por hacer daño quisiere qui­
tarle la pena prometida, (4)debe pagarla
de lo suyo , y quedar salva la demanda.
Si el recaudo tomado de las partes algu­
na lo pierda , el Juez y Alguacil hayan
la mitad de é l , y la otra mitad el ven­
cedor.
5. * El que muestre su querella al Rey,
pendiente el pleito, no puede separarse,
ni convenirse con su contrario, y sí de­
be seguirlo hasta la sentencia ,, pena de
pagar al Rey cada parte el valor de la
demanda: en esta pena incurran los que
litiguen ante otros Jueces , y después se
convinieren^), salvo si lo hagan por man­
dato del Rey ó Juez; y debe partirse en­
tre el Juez y Alguacil : el. que no tenga

(i)altera praetermissem.(a)paenam ilJswn „ qua


illum damnare voluit, quem solum sub plácito
missit, de sao adimpleat (3'aiK ruperit, vel
absconderit.(4)placiti.($)renuentes judicium.
* E s ta ley f a b o en e l God^-fíig.
Trr. ir. 33
con qué pagarla, reciba ioo. azotes, sin
que por esto se suspenda el pleito. (/.
tit. 7. ¡ib. i . F . R .)
6. Debe cada parte dar sus pesqui-«
sas y pruebas ante el Juez, y éste con-»
siderar qual sea mejoF(i): si por ellas no
pueda saber la verdad, mande al reo que
se salve(2)por su juramento de que no
hubo ni tiene la cosa(3)deinandada , ni
sabe de ella, ni cree(4), ni hizo lo que le
atribuyen; y jurando asi, pague el actor
5, sueldos. (II. 1.y 4. /. 12. lib. 2. F . R .)
7. El que se querelle de otro, y le
haga venir ante el Rey ó Juez injusta­
mente^), pagúele 5. sueldos por cada
1 o, millas.
8. El Juez de aquel que quiera que*
rellarse(6)en tierra de otro(7)envie á és-*
te sus letras selladas, rogándole que oiga
la querella , y le haga derecho ; y si re­
querido primera vez , no quisiere(8)ha*

(i)quae magis recipi debeat.(a)expiet/3)vej si


quid abeo requiritur.(4)vel quidquaoi inde ve-
jitatis scire. ($) ad prosequendum negotium.
(ó)acushtionem habere.(7)extra terriiorium, ia
quo manet.(8)distulerít.
^ L ib . ir*
cerlo , tome el requirente de los bienes
que halláre de él cerca de sí(i)el valor
de la demanda, y entregúelo al quere—
liante , para que lo tenga y guarde con
tal de que no haya de ello sino los fru­
tos y costas(2); mas si después quisiere
oirlo y tenerlo á derecho , restituyasele
lo tomado , menos los frutos expendidos
con razón por el querelloso; y resultan­
do injusta la demanda porque se pren­
dó dicho Juez , debe restituir á éste io
tomado con otro tanto de lo suyo. Si el
tal Juez requerido nada tenga cerca del
requirente , que pueda éste prendarle,
debe prendar qualquiera cosa que halla­
re cerca de sí en la tierra del otro, y dar
sus letras y mandamiento al querellante
para que la pueda tomar por prenda; y
si su dueño se queje de ello al Rey ó Se-
ñor(3)de la tierra, debe el Juez reque­
rido , que no quiso hacer justicia , pa­
garle de sus bienes el 4. tanto del daño
ocasionado; mas si la tal p -enda fuese
de bienes del demandado , nada pague
(i)in quibuscumque locis (a)de solis frugibus
usum, et expensas obtineat.<3)Duci, vel Comiti.
T it . 35
dicho Juez. Si éste despues(i)oyere e!
pleito, y hallare injusta la querella, ha­
ga un escrito(2)sellado al Juez requiren­
te; y el actor que fuere hombre libre res­
tituya lo prendado con el duplo , y pa­
gue el tanto por emienda; y siendo sier­
vo , entregue la prenda, haya i oo. azo­
tes , y sea señalado^): los siervos que
por su gusto ayudaren á prendar asi, re­
ciban ioo. azotes cada uno 9 y siendo
hombres libres, entreguen otro tanto de
la cosa prendada á su dueño , además
de la satisfacción que debe dar el que la
hizo prendar injustamente.
9. El que cediere su pleito á otro
poderoso para con su ayuda vencer á su
contrario , debe perderlo y la cosa de­
mandada con derecho. El Juez prohi-
ba(4)que razone en el pleito tal podero­
so ; y si éste no quiera separarse, pague
al Juez una libra de oro y otra á la par­
te contraria, y sea echado del-juicio por

(i)absque dilatione. (i''judiciura evidentibut


scripturis emitat, de cujus textu exemplar di­
rigat. (3) turpiter decalvatus. (4) de judicio
abjiciat.
36 L ib . u .
fuerza(i): y el hombre de inferior clase,
libre ó siervo, que prohibido por el Juez
no quiera dexar el pleito, reciba 50*
azotes. (/. 7. tú. 1. lib . 2. í l 2L )
10. Ninguno se excuse de respon­
der al siervo , cuyo señor se halle dis­
tante 50. millas ó mas. Queriendo el sier­
vo demandar por sí ó por su señor , el
Juez obligue al demandado para que le
responda por derecho, y le satisfaga se­
gún ley(2): si no fuere vencido, sálvese
por su juramento de que no sabe ni tie­
ne lo demandado , ni lo hizo ni mandó
hacer ; y asi salvo, debe el siervo darle
la satisfacción del hombre libre, pagan­
do 2 sueldos , si la demanda fuese de
menos de 5. Si el señor se halle á menos
distancia de 50. millas, no pueda el sier­
vo querellarse de hombre libre , ni de­
mandarle nada, sino es que aquel no
pueda venir por sí mismo al pleito , ó
envíe al Juez sus letras(3)en que mande
al siervo razonar por s í: y en caso de
que éste, demandando por su señor, cau-
(iteum injuria violenta.(a)si á servo faeric su*
peratus (3)epi«tolara manu sua subscriptam.
T it . i i . 37
se dano(t)en el pleito, ó lo pierda por
malicia ó negligencia, pueda el señor
renovarlo por si ó por procurador, y
demandar nuevamente su derecho.

TITULO III.
DE LOS PROCURADORES.

L ey r. 2 ? ara que por miedo del poder


no desfallezca la verdad(2), el Obispo ó
Principe , quando tengan pleito con al­
gún hombre , dén procurador que actué
por ellos ; pues parecería deshonra, que
hombre vil y baxo les contradijese. (/. 3.
tit . IO. ¡ib. 1. F . R .)
2. Debe el Juez preguntar al quere­
llante , si el pleito es suyo ó ageno ; y
respondiendo ser de otro , y mostrando
su poder para querellarse, haga escribir
en la carta(3)los nombres de ambos , y
guarde su traslado con los otros escritos
del juicio. El querellado pueda pedir que
se le muestre tal poder , para instruirse
de él, y de la razón ó cosa de la quere-
(i'[Link] magnitudo cu’minis evaquet
veritatem. (3)in judicio.
38 L ib . ir.
lia. (/. 2. tit . io. /¿¿. i. F. F .)
3, El que no sepa(i), ú no quiera
decir por sí su querella, la dé por escri­
to á su procurador con testigos ó se-
llos(2); y si éste se dexe vencer por con­
venio ó engaño, debe reintegrarle quan­
to aquel pierda ó podía ganar. El siervo
no pueda ser procurador en pleito , sino
es de su señor, ó del Rey , Iglesia , 6
pobre. (//, 1 0 ./ 17. tit. 1o . lib. 1.F. R .)
4. El Juez no mande á‘hombre al­
guno que haga penar á otro de gran cla-
se(3), y sí solo al inferior, pobre, y ha­
llado antes en delito: este no se ponga á
tormento , querellándose alguno de él
por procurador, sino es que el poder(4)
se halle firmado por 3. testigos ó por el
mismo ante el Juez; y si el atormentado
resulte inocente, el que dió procurador
haya la pena de la ley. (2, 1. 1. lib • 6.) Los
pleitos criminales puedan tratarse por
procurador, siendo éste hombre libre con-

(i)non pQtuerit.(a'testium signis aut subscrip-


tionibus roboratum.(3)qu*stio in nobilibus nul-
latenus per mandatum agitetur,(4)specialiter
commisus.
T n v iri. 39
tra otro líbre. El siervo acusado pueda
ponerse á tormento, aunque hombre li­
brease querelle de él por prucurador,
afianzando antes como mande el Juez; y
si resulte inocente, satisfaga el querellan­
te según la ley.
5. El procurador debe acabar el plei­
to lo mas pronto que ser pueda : si por
engaño ó pereza lo dilate mas de i o. dias,
pueda la parte, probando que lo demo­
ró sin su voluntad(2), tratar el pleito por
sí ó por otro procurador.
6. La muger no pueda actuar en
pleito ageno(3), y solo razonar en el su­
yo si quisiere; ni el marido en el de la
muger sin mandato de ésta, salvo si die­
re fianza de que habrá por firme lo que
hiciere; y perderá la pena prometida, si
la muger después quisiere deshacerlo.
Perdiendo el marido pleito que siga de la
muger sin su mandato, puede ésta nueva­
mente demandar por sí ó por otro; y en
tal caso, si aquel fue vencido por dere­
cho , y ella también lo fuere otra vez, de-
(i)vel servus.'2)absque praecepto.(3'per manda -
tum causam non suscipiat.
40 L lB , II.
be satisfacer según laley(i7i t. T.)al pri­
mer Juez * y á la parte contraria porque
le hizo trabajar injustamente. (/. 4.' t. lo*
lib. 1. F . R )
7i El daño y provecho del pleito
pertenece á la parte y no á su procura*
dor; y actuando éste fielmente como debe,
no pueda ser removido. Antes de entrat
en el pleito , ha de ajustar con su parte
lo que haya de darle(i); y no entregando
á esta lo ganado en él hasta 3. meses, el
Juez se lo haga restituir , y él pierda lo
prometido. (/. 17. t. 1 c* lib. r. F* R .)
8; Si antes de acabarse el pleito
muera la parte ó su procurador, no val­
ga el poder : mas sí antes de morir él se
hallaba fenecido el pleito , y por algún
impedimento no habia la parte recibido
la cosa juzgada, sus herederos hayan el
precio prometido, viniendo la cosa(2)eA
tiempo que el procurador hiciera que le
fuese pagada. (/. 1 8 . 1 .1o. lib* I. F* R »)
9. Ninguno pueda dar procurador
mas poderoso que él, para apremiar por
(i)pro commodo sui laboris.(2)si ad terminum
fuerit causa deducta,
T it . ni. 41
este medio á su contrario : el poderoso
que tenga pleito con pobre, y no lo siga
por sí, debe dar procurador menos pode­
roso que él, ó igual al pobre; y éste pue­
d a ponerlo tan poderoso como su con­
trario. (/. 1 6. f. 10 *lib. i. F . R .)
i o. Ninguno tenga forjadas las co­
sas del Rey: y si el guarda de ellas(i p u ­
siere demanda á alguno, pueda seguir el
pleito por sí ó por el procurador que
quisiere.

TITULO I V.
DE LOS TESTIGOS Y SUS DECLARA?
GIONES.

L e y i. N o se admitan por testigos en


modo alguno las homicidas, sorteros(2),
siervos, ladrones , y pecadores^); ni los
que dan yerbas(4), fuerzan á mugeres(5),
dicen falso testimonio , y consultan adi­
vinas^). (/. 9. r. 8. /ib. 2. F , R . )
2. Concluso el pleito y recibido? los
(1) ilie cui commissa res est. (1) malefici.
(3)criminosi. (4)benefici. (^)raptores. (6)qui ad
sortílegos, adivinos que concurrerint.
42 L tb. rr.
testigos con juramento según derecho,
pues sin el ninguno puede serlo , debe el
Juez dar la sentencia; y siendo iguales
en numero los de ambas partes, ha de
mirar quales sean mas dignos de credi­
to. Si alguno mandado( i )por el Juez
no quiera decir la verdad(2)por gracia,
amor ó ruego(3), ó diga que no la sabe,
y éste reúse jurarlo, nunca mas sea tes­
tigo en pleito alguno, si fuere hombre de
gran clase(4); Y siendo de infer;or( 5), re­
ciba 100. azotes, y sea difamado ; pues
el negar(6)!a verdad no es menor delito
que decir mentira.
3. Si alguno dixere cosa distinta de
la contenida en su declaración escrita,
valga esta, aunque quiera desdecirse : si
afirmare que no la hizo, el que la mues­
tre, ha de probar lo contrario; y no pu-
diendo, debe el Juez averiguar la verdad:
á este fin hará que ante sí forme el tes­
tigo otro escrito, cuya letra vea si se ase­
meja á la otra ; y además buscará otras
(i)admonitus.(a)de re quam novit.(3)aut per
venalitatem. (4) nobilis. (g) minoris dignitaús.
(6)supprimere.
T it . iv . 45
cartas hechas y reconocidas por el mis­
mo testigo, para ver si son semejantes i
la negada: sino pudiere haberlas, ha­
ga que el testigo jure no ser suya ; y si
después se le pruebe, que negó la verdad,
sea tenido por falso, y difamado por ma­
lo , y pague doble quanto haya perdido
aquel por quien no quiso decirla, siendo
hombre de gran clase (i), y siendo infe­
rior, que no tenga de que pagarlo, nun­
ca pueda ser testigo, y además reciba
ioo. azotes. Valga el testimonio de dos
hombres buenos(2): y el Juez mire si los
testigos son de buen linage(3), ricos y
de buena vida y fama(4), guardándose
de que el pobre(5)por razón de su mi­
seria llegue á decir mentira. ( 1. i • tit. 8.
lib. 2. F . R .)
4. El testimonio del siervo no valga
para probar delito contra alguno ó con­
tra su señor, aunque sea atormentado
para decir la verdad; salvo si fuere sier­
vo del servicio del Rey, y éste le cono-
(i)honestior persona, (a) idóneos. (3) ingenui.
<4)honestatis mentís perspicui. ($) compulsa*
inopia.
44 L ib . n.
ciere por bueno y sia pecado(i). Los de­
más siervos de la Corte(2)no sean creí­
dos , sino es que lo mande el Rey.
5. Ningún testigo se reciba por car­
ta : todos se presenten á decir la verdad
que sepan, y no otra cosa de lo que ha­
yan visto: si no puedan venir por viejos,
enfermos, ó muy distantes, y hayan de
decir su testimonio á alguno que lo diga
por ellos, (3)deben juntarse todos en la
tierra del que sea mejor, y decir la ver—
dad(4)ante el Juez , ó quien este mande,
¿algunos hombres buenos($), según la
sepan por su orden y baxo de juramen­
to ; de modo que los que deban decirla
por ellos , puedan jurar seguramente en
caso necesario, que lo oyeron jurar á ios
mismos testigos. Los que se reciban en
otro modo(6)no valgan. (//. lo , y 12.
tit. 8. lib . 2. F . R .)
6. El que diga testimonio falso con-

(i'nullis pravitatibus , aut criminalibus impli-


catus (a) .ad paiatinum servitium pertinentes.
(3)et si non sint omnes de uno territorio,
(^mandatum facere.(g)idoijeis.(6)aUter autem
mandatum non valeat.
T it . iv . 45
tra otro, si después se averigüe, ó él
mismo lo descubra , siendo hombre de
gran clase(i), pague al perjudicado quan­
to le haya hecho perder, y nunca mas
pueda ser testigo; y siendo hombre in­
ferior , que no tenga con que satisfacer,
se le entregue por siervo : no se anule el
pleito en que lo hubiere dicho, porque
exprese que lo hizo, sino es que pueda
probarse la verdad por otro modo, como
por buenos testigos ó escrituras. El que
corrompa á otro por ruego ó engaño, ó le
haga decir falso testimonio, y el que lo
diga por mala codicia, sean ajusticiados
como falsos(2). (/. 13. /. 8. lib. 2 . K
7. Si el que después de testificar en
algún pleito ante el Juez , y de haberlo
éste juzgado por su testimonio , dixere
que fue falso por amor, temor , ó rué-
go(3), queriendo asi quebrantar su pri­
mer dicho, debe este valer , y no el se­
gundo , ni por ello deshacerse el pleito;
salvo si se pruebe con mejores testigos,
1

(x'majoris loci.(a)ut falsarii teneantur , atque


insuper 100. flagelis , et turpite* perenni in­
famias subjacebunt. (3) muñere.
46 L ib. ir.
y buenas escrituras haber sido falso el
primero, en cuyo caso debe comenzar­
se nuevamente el pleito. Si trahidos an­
te el Juez los testigos de una parte, la
contraria que esté presente , dixere que
quiere contradecirlos , mas no sabe que
oponerles(i), el Juez debe determinarlo
según sus dichos , y dar al contradic­
tor para recobrarlo, y saber lo que quie­
ra decir contra ellos , seis meses de tér­
mino ; y pasados sin probar nada , no
pueda mas contradecirlos , ni dar otros
en el pleito: pero si en dicho plazo pu­
diere dar prueba para desdecirlos , debe
admitirsele contra los que fueren vivos,
y no contra los muertos: salvo si contra
estos pueda probarse la verdad por bue­
na escritura, en que manifieste haber di­
cho falsedad ó sido culpado de algún de­
lito. Quien quisiere demandar al difunto
sobre deuda , ó agravio que le hubiese
hecho , pueda probarlo ante el Juez con
buenos testigos ó escrituras.
8 . * No valga la anterior ley en quan-

fi)in reprobuiione.
* JeLstu ley fa lta en la edición latina y C. P ,
T it . i y . 47
co al plazo de los ó. meses para saber
una parte lo que deba alegar contra los
testigos de la otra: y conforme á ella
todo hombre pueda probar su pleito con
buenos testigos , y dar otros hasta 30.
años.
9 Quien obligue á otro á decir falso
testimonio contra alguno( 1), pague á éste
quanto podría haber ganado venciéndo­
lo : y si alguno ruegue á otro simplemen­
te para que declare , y éste lo haga, de-*
poniendo falsamente contra hombre li­
bre ó liberto para reducirlo á servidum­
bre , si aquel ignore la falsedad, el tes­
tigo debe dar la dicha satisfacción, 6
quedar por siervo perpetuo de aquel con­
tra quien depuso. Lo mismo se entienda
de los que digan falso testimonio , para
hacer libres los siervos agenos, ó hagan
á otros que lo digan.
10. En contienda mortal(2)entre
hombre libres , á falta de otros testigos
deben ser creídos los siervos , con tal de
que sean de la tierra^), y tengan cono-
(z) ingenuum et libertum. (2) exorta exdes«
(3) vicini.
4& L íb . ir.
cimiento del caso; pero no en otros*pleU
tos ni cosas grandes, y solo sí en las pe^
quenas sobre pocas tierras ó viñas, y en
otras cosas leves en que de continuo sue­
le ocurrir disputa entre hermanos y ve-t
cinos. También deben ser creídos en pleh
to sobre siervo tomado ó retenido por
fuerza , ó fugitivo de su Señor : lo qual
se entienda, siendo de buena vida(t) y
costumbres , y no muy pobres (2).
1 1 . Sean nulos ios conciertos en que
algunos prometan testificar en pleitos su­
yos ó de sus amigos, y no contra ellos:
cada uno haya 100. azotes , mas no por
esto sea difamado , ni pierda su honra;
antes sí pueda declarar la verdad de lo
que sepa.
12. El niño ó niña de 14. años cum^
piídos pueda ser testigo en todo pleito,
13. Los hermanos ? tios, ó sobrinos,
varones ó hembras(3), no puedan ser tes­
tigos contra estraños ; y solo sí en plei-i
tos entre parientes de un mismo linage,
(i)ab omni crimine alieni. (a) gravi oppressi
paupercate.(3)sive eorum filii ; nec nepos, nep-
tis , consobrini , vel amityil.
T it . IV . 49
y á falta de otros hombres libres. (/. g.
tit. 8. ¡ib. 2. F . R .)
14. * Al que por cuita niegue la ver­
dad , ó se perjure, el Juez lo prenda , y
haga dar 1 oo. azotes; no pueda ser tes­
tigo ; y la quarta parte de Sus bienes se
aplique al agraviado con el perjurio, se­
gún lo dispuesto por la ley de los falsos.

TITULO V.
V E LAS E S C R I T U R A S , Y T E S T A *
M E N T OS.

L ey 1. L/os escritos hechos según la


5

ley con expresión del dia y año de su fe­


cha, y signados del que los hizo y de los
testigos, deben ser firmes por toda vía:
y también s í , no pudiendo por causa de
enfermedad escribir el que debía hacer­
lo , ruege á los testigos que lo firmen > y
estos asi rogados(i)lo señalen ante el
Juez ; en cuyo caso , si se recobre de la
enfermedad, debe por sí escribirlo para
* E s t a tiy fa lta en ¡a tdieion latina y C. V .
y se baila repetida a l fin del titulo 7. ¡ib.
(1) illt rogara*.
jo L ib . ir.
que valga; pero si muera de ella, los testi-
gos( i )que firmaron por su ruego, lo deben
confirmar(2)hasta 6. meses.
2. El testigo rogado(3)de algún es­
crito no ponga su signo en él sin pre­
ceder su lectura: y si lo hiciere, no val­
ga su testimonio ni el escrito.
3. Los contratos y convenios(4)he-
chos por escrito según la ley valgan, con­
teniendo el dia y año de su fecha. (//. j.
y 2. tu. 1 1 . F._ R .)
4. Los hijos y herederos no proce­
dan contra lo mandado(5)por su padre,
por ser prohibido á todos quebrantar el
hecho de sus mayores. (/. 3. tit. 1 1 .
lib. 1. F . R .)
5. Quien procediere contra el con­
trato que hizo(6)debidamente sin fuerza
ó miedo, antes de darse sentencia^), pa­
gue la pena contenida en el escrito ; y
valga éste(8), y se guarde, aunque no

(i)testis ipse rogatus.(i)subscriptione roborare.


(3 advocatus.(4)placita.(5)contra priorum jus-
tam definitionem. (6)conscriptum. (^antequám
causa dicatur.;8jet delude qux sunt in eo defi­
nita serventur.
T it . v . 52
contenga pena, ó con derecho se exe­
cute de alguna deuda(i). (/. I. tit. ir .
lib. 1. F . R .)
6. No valga lo que hícieren(2)los
siervos sin mandato de sus señores* ni lo
que prometan por escrito, ó con testigos.
7. Sea nulo el mandato y convenio
hecho con arte sobre cosas contrarias á
derecho(3), ó sobre homicidio , hurto, ú
otras prohibidas. (/. 6. 1 1 . lib. 1. F . R .)
S. Nadie pueda obligar su persona
y todos sus bienes en contratos de una
cosa: los otorgantes no se impongan mas
pena que la de pagar el duplo de la cosa
el que no la entregue; y siendo sobre di­
nero , la pena se extienda hasta el tres
tanto. Sea nulo todo escrito y contrato
hecho contra esta ley. (/. 5. t . 1 1 . lib. I.
F . R . y ley 247. del Estilo.)
9. No valga el contrato , ni su es­
crito hecho por fuerza ó miedo, como si
al que lo hiciere le tengan en la caree!,
ó con miedo(4)de perder la vida ó fa-
(i)justissimé et de re sibi debita.(2)paciscantur,
vel definiant.(3)de turpibus , et ilicitis rebu*.
(4)sub gladio.
<52> X-iB. n.
ma(i), ó quieran hacerle alguna otra
fuerza. (es la 4. t. 1 1 . lib. 1. F . R . )
10. Los menores de 14. años no
puedan testar , ni hacer otra manda(2)
de siís bienes por medio de escrito ni de
testigos , sino en caso de enfermedad ó
peligro de muerte , en el que bien pue­
den mandar lo que quisieren, siendo ma­
yores de 1 o. años: mas si después sana­
ren , no valga lo mandado; salvo si rein­
cidan en la enfermedad, ó lo otorguen
de nuevo , ó hayan cumplido los 14.
años. No puedan testar , ni ser testigos
los niños, ni los viejos que estuvieren io-
cos(3)sin intervalos de sanidad; mas lo
que estos dispusieren en el tiempo que la
tengan , debe valer.
1 1 . Valga el testamento hecho en
cualquiera de estos 4. modos : por escri­
to firmado de mano del testador y de los
testigos; ó signado por una y otra par­
te ; ó si lo fuere por otro que lo escriba,
ó señale por el testador^), no sabiendo
(i)aut ignominiampatiatur.(a)quascumqiie defi-
nidones.(3)vel in qualibet aetate dementes. (4si
•ubscxibers , vel íacwe con prievaleat.
Tir. V. 53
éste escribir ; ó ante testigos sin escrito
alguno. El executado en los x. primeros
modos debe mostrarse al Obispo(i)den-
tro de 6. meses; y si el testador puso six
señal , deben jurar los testigos(i)que la
hizo. El que le hiciere del tercer modo
debe valer , mostrándose ante el Obispo
hasta 6. meses , y jurando los testigos y
el que ío escribió por el testador, no te»
ner engaño, y haberlo escrito y firmad«
según su mandato. El que se hiciese en
el quarto modo valga , después que los
testigos juren haber sido rogados par*
que lo fuesen de él $ lo qual hagan antis
el Juez dentro de 6, meses, jurando toda
su contenido, y firmándolo por sí mis-«
mos ó por otros testigos : y después de
esto deben haber los testigos por su tra­
bajo la 20. parte del dinero del difunto,
y no de ios demás bienes, deudas , y li­
bros que han de haber sus herederos. A
estos deben hacerlo saber los testigos has­
ta 6. meses; y no haciéndolo, ó no cum­
pliendo dentro de ellos lo dicho en esta
(i)Sacerdoti pateat publicandum.(i)testift qui
pro testatore subscriptor accessit.
54 L ib . i i .
ley , sean tenidos por falsos ; salvo si lo
dexen de hacer por engaño de otro hom­
bre, ó por mandato del R ey, ó por otra
cuita. * (/. 1 . t . 5. lib. 5. F- R .)
12. El que muera en romería ó hues­
te^), si hubiere consigo hombres libres,
debe escribir ante ellos por sí mismo su
testamento; y no sabiendo escribir, ó no
pudiendo por razón de enfermedad , ha
de hacerlo ante sus siervos(2), sabiendo
el Obispo que son de buena fé , y que
antes no han sido hallados en pecado(3):
y lo que estos dixeren con juramento,
hagalo escribir el Obispo ó Juez , y sea
confirmado por ellos(4)y por el Rey($).
13 . El testamento ¿el difunto hecho
por escrito debe manifestarse ante el
Obispo(6)hasta 6. meses : y si alguno lo
escondiere por engaño, ó no quisiere
mostrarlo, pague de sus bienes otro tan­
to de lo que debían haber del testamen­

* Ftilta esta voz en la edición latina.


(i)itin;:re , aut publica expeditione.^2)volunta-
tem servís insinuet.(3)fraudulenn.(4)subscrip-
tione.($)roboratum.(6)coram quolioet Sacerdo­
te , vel tcstibus pubiieetur. «
T it . v. $$
to los interesados en él. (/. 13. tit. 5.
¡ ib. 3 . F . R .)
14. Si el que hiciere el contrato es­
crito y los testigos de él muriesen, y
aparezca la senal( 1 )de ellos , deben cote­
jarse tres ó quatro escritos semejantes pa­
ra comprobarlo; salvo si según las leyes,
y el tiempo en que se hicieron, no deban
valer tales escritos.
r ?. En los lugares donde no se ha­
llare el numero de testigos que manda
la ley, debe el testador escribir su testa­
mento , diciendo expresamente que lo or­
dena hacer , y poniendo en fin de él(2)
que lo firma de su mano. Desde que lo*
hijos, ó herederos hubieren tal testamen­
to hasta 30. años , debe mostrarse den­
tro de 6. meses al Obispo de la tierra <>
al Juez; quien ha de tomar otros 3. ta­
les escritos de la misma mano del testa­
dor; y comprobado asi , el Obispo ó
Juez confirme(3)por otros testigos(4)el
escrito del testamento , y valga de este
modo.
(i)signum , vel subscriptio.^diem et annutn.
(3) subscriptione. (4) idonei.
56 L ib. ir.
16. Si en los escritos, que con de-r
recho(i)hicieren los padres de deudas ú
otras cosas , ocurriese disputa entre los
Jiijos , y aquel, contra quien se muestre,
dixere no saber si es cierto ó no , debe
el que lo presente jurar no haber hecho
en él engaño ni perjuicio alguno, ni sa­
ber que otro lo hiciese, y que su padre
lo mandó hacer(2)segun se halla. Des­
pués aquel, contra quien se muestre, de­
be jurar que ignora si el escrito es ver­
dadero j que no puede entenderlo^), ni
sabe que su padre lo luciese ; y que no
reconoce en /él su señal ni letra(4). He­
cho todo esto, ambas partes deben bus­
car en sus casas($)otros escritos ó cartas
flechas por su padre; y el Obispo ó Juez
debe mirar si son ó no semejantes Iqs sig­
nos y letra de unos y de otros, de modo
que hayan de valer ó no; y no pudien-
do hallarlos en sus casas , ha de buscar
otros el que presente el dudoso para com­
probarlo por semejanza. Si por estos mc-
(i)justis3 imé , ac legitimé.(i)voluit ordinare ac
roborare.'^Jaulla cogitatione sapere.'4)subscrip-
tionem.(sjin sciiniis domesticó.
T it . v . 57
dios no pueda saberse la verdad, debe
ser de cuenta del que mostró( i )tal escriT
to las costas que hiciere para su prueba,
y para los testigos que traxere de lexos:
y nada de ello pague su contrario^). Si
éste contradiga el escrito por causar tra­
bajo y gasto al que lo muestre y pruebe
con buenos testigos ser legítimo, debe
pagar la pena contenida en él, y no pu-
diendo , ó no queriendo satisfacerla , ha
de dar al otro, porque le hizo trabajar in­
justamente, todos los bienes habidos de su
padre autor del escrito. Esta ley valga
solo en los escritos hechos por los padres,
y disputados(3)por los hijos y nietos enr
tre s í: mas por alguna otra razón ó de­
recho bien puede contradecirse el escrito.
1 7. El que hiciere escrito dando al­
go ó vendiendo á otro, si después resul­
te haber dicho otra cosa por engaño ante
testigos, debe pagarle toda la pena con­
tenida en él ; y además sea disfamado, y

(i)nec i He qui scripturam profert damna siis-


tineat.(a)nec í 11c qui eam contempsit pacnani
«cripturae cogatur implere. (3)injusta conten-
tione.
5$ L i b . it .
nunca pueda demandar lo dado y otor­
gado en el escrito , ni contra este reci­
birse testigo alguno ; pues lo hecho por
escrito manifiesta y debidamente no de­
be deshacerse ni corromperse por medio
de testigos. Esta ley se observe entre los
que fueren de una dignidad y poder(i)*
y aun siendo ambas partes iguales en po­
de^ 2), si la interesada en el escrito lo
hubo por fuerza, ó pareciere hecho mas
por cuita que por voluntad^), debe per­
der quanto demandare , y restituirse al
que se lo dió ; y tal escrito sea nulo.
18. Ninguno haga juramento ni en
©tro modo se comprometa contra el Rey,
ni contra sus cosas(4).

(1) gradu, vel ordine. (2) atque conditione.


(3) potius exactum , quám oblatum. (4) Nem®
citra fidem regiam , vel propria causarum ne-
gotia se cum alio praesumat vinculis nectere
juramenti.... aut in deceptione potestad* re*
gi* , vel cujuslibet tam scelerati fraudis au-
deat actione constringi....... praesumptor illius
legis poenae subjaceat , quae perfidia noscitur,
et contra Regem agentibus.
59
NOTA.

E l numero y orden de los títulos


« 7 0 1• t 7 *
*

lañ o con la diferencia siguiente. L a


ley i. tit. i. fa lta en el M '. S .; y asi en
é l como en dicha edición se halla p o r
ley i. la ultima p a rte de la 5. cas te*
lla n a : en el M . S. se aumenta y pone
p o r ley ultima 32. del mismo tit. la
3 . del tit. 2. lib. 6 .: y en la edición se
encuentra p o r ley 19. una con el ep í­
g r a fe . D e data Episcopis potestate
distringendi judices nequiter judi-
cantes. L a ley 5 tit. 2. es la 10. en
la edición latina y M . S . : y en ambos
e x empiares fa lta n las leyes 8. y 14.
tit. 4 y se aumenta en el tit. 5. la
ley 1 o. De supcrfluis scripturis con­
fettis.
6o

JLIJBJELO TBJBCJEMO.
TITULO I.
X>E LOS MATRIMONIOS.

Ley I. 1 l hombre libre pueda casar


5

con muger libre y conveniente, intervi­


niendo el consejo y licencia de sus pa-*
rientes(i). 14 .t. [Link] . 3 . F . R .)
2. La soltera desposada con volun­
tad de su padre(a) no pueda sin ella ca­
sar con otro ; y si lo hiciere , ambos se
pongan en poder de su esposo con todos
sus bienes ; y la madre , hermanos , ó
parientes que lo consientan, paguen una
libra de oro á quien el Rey mande. (3)Si
el padre de ella concierte el matrimonio
y las arras, y se case(4)antes de efectuan­
do , debe ser entregada á quien fue pro-
metidav (/. 2. t. 7 . /ib . 4 . R R -)

(r)perquirendo prosapie solemniter consensu,


Comite permitente.(a)aut aliorum própinquo-
rum, quibus ex Jege hujusmodi potestà» tn -
buitur.(3)eandem legem custodiri.(4)si ab ha©
vita transient.
T í t . i, 6i
3. Concertado ei matrimonio entre
los futuros esposos, ó entre sus paíkes ó
parientes , y dada la sortija en señal de
arras , aunque no medie escritura , no
pueda el uno separarse sin la voluntad
del otro : y llevese á efecto el matrimo­
nio y y el cumplimiento de las arras.
4. * Si hechos los esponsales , y da­
das las arras * muriese el esposo después
de besar a la esposa , haya ésta la mitad
de lo que él la hubiere dado , y la otra
mitad sus herederos $ mas no habiendo-
la besado , nada debe haber: y si -ella
muera , sea de sus herederos lo que hu*
biese dado al esposo, aunque éste la ha­
ya besado ó no. (/. 6. f . 2 ¡ib. 3. F . R )
5. Las mugeres de menor edad ca­
sen siempre con hombres mayores; y lo
hecho en otro modo no valga, si lo con­
tradiga alguna de las partes. Desde el
dia de los esponsales hasta el del matri­
monio , no debe esperar un esposo al
otro mas que 2. años por su voluntad, ó
la de sus padres ó parientes , si fueren
de edad cumplida: mas si en dicho tiem-
* Etta Ity falta en la edición latina, y <Q.ír.
62 L ib . iir.
po quieran ambas partes mudar los con­
ciertos , para demorar el matrimonio, ó
si alguna por desgracia estuviere ausen­
te , no puedan dilatarlo mas de 2. años:
aviniéndose á que el uno espere al otro
solamente hasta 2. años , sea firme el
trato; y no valga en otro modo, ni la es­
critura de casamiento ni las arras. La
muger que en dicho tiempo quiera tras­
pasar su voluntad sin otra cuita, faltan­
do á lo prometido , pague la pena pues­
ta en el concierto, y no pueda alterar co­
sa alguna de é l: mas la viuda bien pue­
de casar con qualquiera que le sea con­
veniente^) , y tenga la edad cumplida.
6. Qualquiera de los Principes de la
Corte , ó Grandes(2)de la gente Goda,
que demande por muger para su hijo(3)
á la hija de otro, virgen ó viuda , no
pueda darle en arras(4)mas que la deci­
ma parte de sus bienes; y queriendo el
padre darlas por su hijo á la nuera, pue­
da dar el diezmo de lo que éste deba he*
(i)honesté et legaliter nubere.(i)ejr palatii nos­
tri primatibus et senioribus^3)seu sibi.(4,dotis
titulo.
T it . i. 63
redar después de su muerte : lo qual ha
de haber la esposa con 10. mancebos(i),
10. mancebas(2), 20. caballos , y el va­
lor de i 2 >. sueldos en Dueñas(3), y de to­
do ello pueda disponer como quisiere,
no teniendo hijos: mas si muera intesta­
da , debe tornar al marido , ó á los pa­
rientes mas cercanos de éste. La soite-
ra(4)y sus padres no puedan mandar por
arras al esposo ni á sus padres mas que
lo prevenido en esta ley, ó en las Roma­
nas , según las quales tanto debe dar la
muger al marido, quanto éste diere á
ella de sus bienes. Si el esposo prometie­
re por escrito ó por juramento dar mas
de lo dicho, pueda revocar el exceso , y
restituirlo á su poder: mas si por miedo
del juramento ó por negligencia no qui­
siere , ó no pudiere demandarlo, puedan
hacerlo sus padres ó parientes. Si el ma­
rido, después del año de casado, quisiere
por amor ó gusto(5)dar algo á la muger,
pueda hacerlo libremente; pero antes del
año ni el á ella , ni ésta á él pueda dar
(x)puero6.(a)puellas.(3)in ornamentis.(4)puella>
vel mulier. ($) metito conjugalis obsequii.
64 L ib. nr.
dar mas que las arras en el modo dicho,
sino es en caso de grave enfermedad ó
miedo de muerte; Los demás hombres
que no sean de la Corte , y tengan bie­
nes con valor de 10 $. sueldos, den i $ . á
la esposa en arras(i), y ioo. los que tu­
vieren el valor de i ® : y asi en esta for­
ma puedan darse las arras en corta y
grande cantidad. ( leyes i. y 2. titi 2,
iib . 3. F . .
7. El padre pueda demandar y guar+
dar las arras de la hija : y no estando
presente(2)él ó la madre, deben recibir­
las , y entregarlas á ella sus hermanos ó
parientes mas propinquos. ( /. 3. tit. 2«

8. Muerto el padre , pueda la ma­


dre casar sus hijos é hijas; y por muer­
te ó casamiento de ésta deben casarla
sus hermanos que sean de edad cumpli-
da(3), y á falta dé éstos los tios ; y si el
hermano no quiera casarla, pueda ella
casarse por consejo de sus parientes : y
pidiéndola algún hombre conveniente^),
(1) dotera. (3) defuerint. (3) adole*centi«¿
(4) natalibus ac^ualis.
• T it . i. 6$
el tío y hermanos(i)deben hablar con sus
parientes mas cercanos , y todos juntos
admitirlo ó desecharlo. (//• 2 ./ 6« fif. j .
¡ib . 3. F . R . ) .
9. Si los hermanos dilaten el casa­
miento de la hermana , y la nieguen á
quien la pida por dos ó tres veces , cón
el fin de que , casando por sí, pierda la
herencia paterna; y ella entendiendo es­
te engaño , busque casamiento razona­
ble^), no debe perderla: mas si aquellos
lo dilaten , no por engaño y sí á fin de
casarla mejor, y ella sin atender á su
honra(3), elija marido de inferior clase,
pierda todo su derecho á dicha herencia,
mas no debe perder el que tuviese á los
bienes de sus hermanos y parientes. (/. 2.,
tit. 1. lib. 3. F . R . ')
. 10. Quien quisiere casarse , ó á su
hijo ó pariente , pueda dar arras de sus
proprios bienes, de los adquiridos del
señor(4), ó de los ganados legítimamente*
(i)patruus sive fratres.(a)raaritum nacalibas suis
aequalem. (3)honestitatis su* Qblita. (4)Priaci-
pmn dono coilatis.
66 Lib. iii.

TITULO II.
DE LOS CASAMIENTOS ILICITOS.

L ey i . S i la muger , muerto el mari­


do , casáre con otro antes de cumplir el
año, ó hiciere adulterio , süs hijos y deí
difunto deben haber la mitad de sus bie­
nes , y no teniendo hijos de él, sus pa-
rientes( i )mas cercanos: mas la que case
antes del año por mandato del Principe,
no haya pena alguna. (/. 13 . tit. 1.
/ib. 3. F . R .)
1 . La muger que case, ó haga adul­
terio con su siervo ó liberto, y se le
pruebe , debe morir; y asi ella como él
sean azotados con barillas y quemados.
Luego que el Juez entienda tal casamien­
to , debe separarlos , y haber sus bienes
los hijos del otro marido , y no tenién­
dolos , los parientes mas cercanos de ella
hasta el tercer grado, y á falta de estos,
el Sefior(2)debe haberlo todo, pues los
hijos de tal casamiento no pueden here­
dar. La muger viuda ó virgen que tai
(x) heredes defunctl (2) fiscus.
TlT. IT. 67
hiciere, sufra la dicha pena: y si se aco­
giere á la Iglesia, quede por sierva de
quien el Rey mande. (/, 1. /. \ \ . lil?. 4.
F . R .')
3. Si Iamuger libre c a e , ó haga
adulterio con siervo ag^no , aunque sea
del R e y , luego que el Juez lo sepa , de­
be separarlos , y dar la pena merecida
y á cada uno 100. azotes(i); y si no quie­
ran separarse la tercera vez , debe man­
dar que se les den 100. azotes, y que ella
se ponga en poder de 'sus parientes(2):
si estos la dexen que se vuelva(3)otra vea
al siervo, quede psr sierva del señor de
él con los hijos nacidos dé tal ayunta­
miento , y los bienes sean para sus pa­
rientes mas propinquos : y si los hijos
prueben con buenos testigos haber esta­
do libres por 30. años, y no haber en
este tiempo dado sus padres nada á sus
señores en reconocimiento de servidum­
bre , sean libres de ella. Esta ley se ob-

(i)et si se iterumconjunxerUt, eos judex com*


prehendi debeat, et unicuique ioo.üagella im-
ponere non desistat. (a)parentum. (3)si pareóte!
retrorsum dimisseriot.
68 L ib. iit.
serve también con los hombres libres que
casen con qualesquiera siervas. ( ley 3.
tit . i x. lib. 4. F . R )
4. Si muger liberta se juntare con
siervo ageno, el señor de éste debe
requerirlos tres veces ante tres testigos
para que se separen ; y si aun no qui­
sieren hacerlo, quede por sierva de él:
pero si no los requiera antes de que ten­
gan hijos , quede ella libre , y los hijos
de tal ayuntamiento sean siervos del se­
ñor. Lo mismo se entienda de los liber­
tos que casaren(i)con siervas agenas sin
voluntad de su señor ; mas si con esta
casare su liberta con siervo , y haga al­
gún pacto con é l, debe valer.
5. Si alguno case á su sierva con
siervo ageno sin voluntad de su señor, y
se pruebe con buenos testigos(2), debe
éste haberla por sierva con todos sus hi­
jos , y lo mismo si alguno case su sier­
vo con sierva agena. (/. 4. /. 1 1 . lib . 4.
F.R.)
6. La muger, cuyo marido estuvie­
re ausente , no case con otro hasta cer-
(*) miscuerint. (1) certit probatieoibus.
T lt. IT. 69
ciorarse(i)él y ella de la muerte del pri­
mero : y si casáren , no estando ciertos,
y después venga el ausente, ambos sean
puestos en su poder, para que los ven­
da, 6 haga de ellos lo que quisiere. ( /. 1 1 .
tit. 1. lib. 3. F . R .)
7. Los que engañen á mugeres li­
bres ó mancebas(2), y dexando ancUc
los siervos como libres, las amonesten
para que se casen con ellos á fin de ha­
ber sus hijos por siervos , sean difama-
dos(3)p°r malos, queden libres los tale*
hijos , y la muger haya todo lo dado y
prometido en las bodas, sí pruebe que se
le dió el marido por libre; mas no pro­
bándolo ella ó sus parientes^), el señoc
debe haberlos por siervos y á sus hijo*
con todos sus bienes. Lo mismo se entien*
da de los que con tal engaño casaren sus
siervas con hombres libres: y también se
observe con los libertos que casaren con
siervas ó siervos agenos. (/. 5. tit. i f .
lib. 4. F . R .)
8. El hombre libre, para casar con
(1) certis cognoscat indiciís. (a) paellas.
(3) notentur infamia. (4) parentes.
yO LlB. III.
jnuger libre(i),debe hablar primeramen­
te con las padres de ella, y pudiendo ha­
berla por muger, dar á éstos las arras se­
gún derecho. Si ella casare contra la vo­
mitad de su padre ó madreé), y éstos
lio quisieren recibirla á su gracia, no de­
be heredarlos ni sus hijos(3); pero que­
riendo los padres darle alguna cosa, pue*
danhacerlo. (/. 14. tit* i. ¡ib. 3. F > R .)

TITULO III.
D JS Z A S U U G E R E S FORZADAS.

Z y y . E i que por fuerza se lleváre á


jnuger virgen ó viuda, si ésta por acaso
ce restituya antes de perder su virgini­
dad ó castidad , incurra en perdimiento
de la mitad de sus bienes aplicados á ella;
fnas si llegó á perderla , se le den 200.
azotes, y sea entregado por siervo á la
forzada ó su padre ; con la qual nunca
pueda casar en modo alguno : y si por
ventura lo hiciere ella, (4)pierda quanto
(i)puella.(a)absque cognítione et con«ensu pa-
rentuai.(3)muHer cum fratribus si*is.(4)una cuna
ipso raptor amitat.
T it. ITT. 7t
debería haber de los bienes de él , y ha-
yanío los parientes que tal pleito consi­
guiere^ i). Si el forzador tuviere hijos de
otra muger , éstos hayan sus bienes , y
él solo quede por siervo de la forzada.
(/. i . tit. i o. lib. 4. R R .)
2. Si los padres de la muger forni­
da la saquen de poder del forzador , és-r
te quede por su siervo , y ella no pufeda
casar con é l; y si casaren, ambos debeji
morir : mas acogiéndose al Obispo ó Igle­
sia , deben vitfir separados , y ser sier­
vos de los padres de ella.
3. Si los padres de la forzada se
acordaren con el forzador , estando ella
desposada con otro , deben pagar á éste
el quatro tanto de lo prometido:, y el
forzador debe quedar por siervo del es­
poso. (/. 6. tit. 10. lib. 4. F . R .)
4. Si los hermanos en vida del pa­
dre consintieren llevar la hermana por
fuerza, hayan toda la pena del forzador,
menos la de muerte : pero si muerto el
padre , dieren la hermana á alguno que
’(i)parentibus quorum negotium hoc fueritase-
qutum instantia. .
72 L tb. m .
se la lleve por fuerza , ó lo consientan,
por quanto asi la casaron con hombre
vil y contra su voluntad, debiendo hon­
rarla, pierdan la mitad de sus bienes para
ella, y reciba 50. azotes cada uno: y los
que prestaren auxilio en la fuerza ha­
yan la pena de la ley ultima de este títu­
lo ; y el forzador quede por siervo con
todos sus bienes en la forma dicha(i).
(/. 5. tit. 10. ¡ib. 4. F . R . )
5. El que se lleve por fuerza la es­
posa agena, pierda todos sus bienes apli­
cados á ella y al esposo por mitad ; y
no teniéndolos, ó siendo muy pocos, sea
dado por siervo de ambos, y puedan ven­
derlo y partir su precio: y si el forza­
dor tuvo acto carnal con ella , debe ser
castigado. (/. 3. tit. 10. ¡ib. 4. F . R .)
6. Quien matáre al que se lleve mu-
ger forzada, no pague homicidio , pues
lo hizo defendiendo la castidad. (/. I.
tit. 1 7, lib. 4. F . R .)
7. El forzador de muger(2)pueda ser
(z)-aptor autem superior! legeetin rebus,etin
status sui dignitate danmetur. (a)virginis, ve!
viduz.
T it . n i . 73
acusado hasta 30. años y no después; y
aviniéndose á casar con ella, pueda ha­
cerlo.
8. Si el siervo se llevare por fuerza
i muger libre con noticia ó mandato de
su señor , este sea obligado á pagar por
é l, como manda la ley : mas si lo hicie­
re sin la volqntad del señor, debe ser
preso y señalado en la frente(i), y reci­
bir 300. azotes : y si llegó á juntarse(2)
con la forzada , sea decapitado (3).
o. Si el siervo lleváre forzada muger
liberta , y ambos fueren convenibles^),
el señor pague por él 100. sueldos , si
quisiere, ó entregúelo á ella, con tal que
no puedan casarse t si acaso se juntaren
y tuvieren hijos, éstos con el padre que­
den por siervos del señor: y si el siervo
fuere muy 1aido(5)y vil, y la muger otra
tal, el señor debe dar á ella el valor del
siervo; y éste sea castigado con 100. azo­
tes , y raido en la frente(6), y quede por
siervo para siempre en su poder.
(i’Jdecalratione foedítate mulctatus.(a)copulari
<ju*sivit.(3)paenali sententiae subjacebit.
(4)idonei.(5)rusticus. (6)turpiter decaJvatus,
7* L ib . iit .
i o. El siervo que lleváre por fuer­
za sierva agena, reciba 200. azotes, sea
raido en la frente(i), y separado de la
sierva , si quisiere el señor de ella.
1 1 . Los que engañen(2)las mugeresó
hijas agenas, ó las viudas ó esposas, por
medio de alguna persona libre ó sierva,
luego que se les pruebe tal delito , debe
el Juez prenderlos, y ponerlos en poder
del padre , esposo ó marido de la muger
engañada, para que haga de ellos lo que
quisiere : y los que casaren por fuerza á
muger libre sin mandato del Rey , pa­
guen á ella 5. libras de oro ; y el casa­
miento se deshaga, sino quisiere consen­
tirlo. (/. 7. tit . 10. ¡ib. 4. F R .)
12. Todo hombre que ayudare á lle­
var muger forzada , pague. 6. onzas de
oro , y reciba 50. azotes, si feere libre;
y siendo siervo que lo haga sin volun­
tad de su señor(3), éste pague por él
quanto debe satisfacer el hombre libre.
(/. 2. tit* 10. lib . 4. F . R .)
( i)decalvatus.(a)solicitatores.(3)centum flagela
suscipiat^ quod si servus in xaptu interfuerit
cum donaini volúntate.
75
TITULO IV .
T> JS LO S ADULTERIOS.

L ey i . S i alguno cometa adulterio


forzando muger agena , y tuviere hijos
legítimos, éstos hayan sus bienes , y él
será puesto en poder de la forzada( i ); y
no teniendo hijos que deban heredarle,
se entregue al marido de ella con todos
sus bienes, para que se vengue de él co­
mo quisiere. Si el adulterio fuese con vo­
luntad de la muger , ésta y él deben po­
nerse en manos del marido , para que
haga de ambos lo que quiera. (/. i . 7.
JUk 4. R R .)
2. Formalizado ante testigos el casa­
miento entre el esposo y la esposa ó
entre sus padres , y dadas las arras se­
gún costumbre , si después ella hiciere
adulterio > ó se despose ó case con otro,
ambos se entreguen por siervos al espo­
so , y también sus bienes á falta de hijos
legítimos que deban heredarlos. (/. 2.
tiu 7. lib. 4. F . R . )
3. A la adultera no aprehendida en
(1) mariti malieris.
76 L ib . tit.
el adulterio pueda acusar el marido an­
te el Juez por indicios , presunciones y
otras cosas convenibles(i); y probándo­
lo , se le entreguen ella y el adultero,
para que haga de ambos lo que quisiere.
(/. 1. tit. 7. lib. 4. F . R .)
4. Si el marido ó esposo matare á
la muger y al adultero(2), nada pague
por el homicidio. (/. 1 . 1 . 17. lib. 4. F . R .)
5. Si el padre mate á la hija que en
su casa hiciere adulterio , no haya pena
alguna: mas si no quisiere matarla, pue­
da hacer de ella y del adultero lo que
quisiere , y ambos sean en su poder : si
después‘de la muerte del padre la halla­
ren en tal delito sus hermanos ó tios,
quede en poder de éstos con el cómplice,
para que hagan de ellos lo que quisie­
ren. (/. 6. tit. 7. lib. 4. F . R . )
6. Los padres pueden matar á los
que hicieren adulterio en su casa; pero
no los siervos á los adúlteros que halla­
ren en ella , y sí solo deben guardarlos,
hasta que los presenten á su dueño ó al
(i)competentibus signi$.(2)adulterum cum adul-
t«ra.
T it . iv . 77
Juez que los castigue según la ley.
7. Si el hombre, á cuya casa se fue­
re alguna muger á hacer adulterio , qui­
siere casar con ella, y sus padres lo con­
sientan , debe dar á éstos por arras quan­
to quieran , ó lo que él concertáre con
la manceba(i); y ésta(2)no herede al pa-
dre(3)con sus hermanos, si los padres
no quisieren.
8. Si la muger libre voluntariamen­
te hiciere adulterio con alguno, éste pue­
da haberla por muger si quisiere ; y si
no , echese la culpa á sí misma. (/. fin .
tit. 7. lib. 4. F . R .)
9. La que cometa adulterio con ma­
rido ageno , y se le pruebe , sea puesta
en poder de su muger, para que se ven­
gue de ella como quisiere. /. 4. tit. 6.
lib. 3. F . R . ) ;
10. Los siervos y siervas deben ser
atormentados por el adulterio de su se­
ñor ó señora, hasta que se sepa la verdad.
1 1 . No valga la libertad que ¡algu­
no diere á su siervo ó sierva, á fin dé que
(1) cum ipsa mulieic. (2) puella. (3)de pafrcntum
rebus. ..
yS L ib . i i i .
encubra el adulterio, y de que no se le
dé tormento para que diga la verdad en
razón de él.
12. Si el marido de la adultera pu­
diere probar conocidamente el delito,
ella y el adultero sean puestos en su po­
der con todos sus bienes, no teniendo hi­
jos legítimos de otro casamiento : si los
tuviere el adultero , deben heredarlo , y
él sea puesto en poder del marido ; y si
los tenga la muger de otro matrimonio
anterior ó posterior, deben haber los hi­
jos del primero su parte de herencia ; y
las legítimas de los otros habidos después
del adulterio se entreguen ál marido , y
éste las dé á los hijos después de la muer­
te de ella. Puesta la. adultera en poder
del marido > no -pueda ésté en modo al­
guno juntarse con ella camalmente; y si
lo hiciere, pierda lo que debia haber de
sus blenés, y hayanlo sus hijos legítimos,
y á fálta de éstos sus herederos(r)mas
propinqúos. Esta ley se observe también
con lbs desposados, ('/W. t. i;lib . 4. F . /?.)
13. Si la adultera hiciere al marido
(1) mulieri» hxredibus.
T it . iv . 79
tonto ó insensato por medio de yerbas
ú otro mal hecho( i ), de modo que aun­
que sepa el adulterio, no pueda acusar­
lo , ni separarse del amor de ella , pue­
dan acusarla(2)su$ hijos legítimos de edad
competente^), como podria él hacerlo;
y á falta de ellos sus parientes mas pro-
pinquos , porque acaso la muger no lo
mate , ó se pierda la herencia de los hi­
jos ó parientes , mientras no fuere ven-»*
gado el adulterio: si se probare^), deben
haber sus bienes por muerte de ella(5)
los hijos que hubiere después del delito,
ó los parientes á falta de hijos. Si estos
no tengan la edad competente para acu­
sar , los párientes mas cercanos del ma­
rido que muestren el adulterio , han de
haber la quifcta parte de los bienes de
ella por su trabajo , y las otras 4. partes
sus hijos. Si no quisieren acusar los hijos
tii parientes por amor á la madre ó por

(i)potionibui , vel maleficiorurti factionibus.


(a)adulteriem accusare , vel comprobar^ 3 )vel
solertia.(4)tunc adulter et adultera cum rebus
suis illis tradeodi sunt servitüri.(g)post ejus
viri obitum.
So L ib . irr.
dádiva ó negligencia, el Rey debe cons­
tituir persona que siga el negocio y to­
me por su trabajo lo que le asigne de Jos
bienes de ella. Y por ser tal delito de di­
fícil prueba con personas libres , pues
suele cometerse muy oculto, puedan los
dichos acusadores , en caso de no poder
probarse con ellas, pedir al Juez que ave­
rigüe la verdad por lo$ siervos y siervas
del marido( <). {ley 62. del E stile.)
14. El hombre libre que hiciere por
fuerza adulterio ó fornicio con muger li­
bre , reciba 100, azotes, y quede por
siervo de ella ; con la qual nunca pueda
casar en modo alguno : y si después de
recibirlo por siervo casare con é l , debe
ser sierva de sus parientes con todos sus
bienes. (/. 1. tit. 10. lib. 4. F . R .)
15. Si la sierva voluntariamente co­
meta adulterio fuera de la casa de su se­
ñor , éste pueda solamente vengarse(2)
de ella : y al hombre que lo haga con
buena(3)sierva en casa de su señor, se le
den 100. azotes, y 50. si ella fuere vil(4).
(i)per qu*stionem familiae utriusque domini.
¿2)eam judicare.(3)idonea.(4)inferior.
T it . iv . Si
i 6. El hombre libre que por fuerza
hiciere adulterio con sierva agena den­
tro ó fuera de la pasa de su señor , pa­
gue á éste 20. sueldos y reciba 5ay. azo­
tes: si el siervo lo hiciere, se le den 200.
y si lo mandare hacer su señor , pa­
gue éste por é l , y sufra como el hom­
bre libre la pena dicha.
17. Si muger(i)libre fuere puta pú­
blica, y admita sin vergüenza á muchos
hombres, elSeñor(2)de la ciudad le haga
dar en su presencia 300. azotes, y des­
pués la dexe(3)con tal que nunca mas sea
hallada en semejante exceso(4): si reinci­
diere en é l, se le den otros 300, azotes,
se entregue por sierva á algún mezqui-
no(5), y destierre de la ciudad para siem­
pre. Si cometiere tal delito por voluntad
de su padre y madre á fin de poder vivir
con lo que gane , y esto asi pueda pro­
barse , cada uno de ellos reciba 100. azo­
tes. Si fuere sierva , el Juez la prenda,
y haga dar 300. azotes, se le desuelle la

(i)puella, sive iinjlier.(i)Coraes.(3)discusia di-


mittatur. (4)nec unquam ia civiuttt vem«a¿i
aditus detm.(5jpauperi.
82 L ib. iii .
frente(i), y entregue á su señor, con tal
que la haga morar lejos de la ciudad , ó
la venda en lugar de que no pueda vol­
ver á ella : y en caso- de no querer ven­
derla ni enviarla fuera , si ella tornase á
su delito(2), el señor reciba 50. azotes,
y la sierva se entregue por tal al mez-
quino(3)que mandare el Rey, Conde, ó
IXique(4), de modo que no entre después
en la ciudad. Si la sierva por voluntad
del señor hiciere adulterio , por el inte­
rés de la ganancia, y asi se pruebe, de­
be recibir él tantos azotes como ella se­
gún queda dicho. Lo mismo se observe
con los que hicieren fornicio publicamen­
te por las villas ó aldeas : y si acaso el
Juez por interés ó descuido no quiera
pesquisar tal exceso, ó negáre(5), pague
30. sueldos á quien el Rey mande , y el
Señor(6)le haga dar 100. azotes.
18. Si el Sacerdote, Diácono ó Sub­
diacono se juntare con muger por ca­
samiento ó adulterio , el Obispo ó Juez
(1) decalvata. ( 2 ) ad civitatem reversa fuerit.
(3)pauperi..(4)juc¿x. (¿,)aut contextare vel dis­
tringere nolueric.(6)Comes civitatis.
T it . iv . $3
proceda á su separación; y puesto en po­
der del Obispo , éste ha de colocarlo en
Jugar de penitencia con arreglo á los
pecretos(i), pena de pagar 2. libras de
oro al Rey ; y no pudiendo remediarlo,
llame al Consejo(2), ó digalo al Rey : y
la muger cómplice reciba 100. azotes.
E l Obispo observe la sentencia de los
Decretos(3)por tal delito, asi en hombres
como en mugeres : mas en quanto á su
castigo y acusación no pueda proceder
todo hombre^), sino es en caso de ser
muy manifiesto el delito , y acusado ó
probado.

TITULO V.
D E ZOS INCESTUOSOS , SODOMITAS,
Y RELIGIOSOS APÓSTATAS .

L ey 1. I S l que case ó haga adulterio


con la esposa de su padre, muger de sus
parientes , ó con parienta suya ó de su
muger hasta el sexto grado, sea luego se-
(i)Canones. (2) conciliurn appellet. (3) Patrurn
sencentia Canonum decretis ordinata.(4)non pas»
sim licentiam damus.
84 L i b . III.
parado por el Juez , y recluso en Mo­
nasterio donde haga penitencia para
siempre(i): y de sus bienes se hará lo
dispuesto por la ley. (/. i . tit% 8. lib • 4.
F R .) #
2. Ninguno case con muger virgen
ó viuda, religiosa ni penitencial, ni con
su parienta ni otra alguna, de que resul­
te hecho de mala fama(2): tal casamien­
to se tenga por falso, y convierta en for­
nicio ; y el hombre y muger que lo hi­
cieren , sean luego separados por el Sa­
cerdote ó Juez, aunque ninguno los acu­
se , y desterrados(3)sin escusarse por­
que hayan vivido juntos largo tiempo;
y sus bienes sean para los hijos que tu­
vieren de otro matrimonio, y no tenién­
dolos , para los de este casamiento; pues
sin embargo de ser nacidos de pecado,
fueron purgados por el bautismo ; y á
falta de unos y otros hijos , hayan sus
bienes los parientes mas cercanos. E s-
to(4)se observe con las personas de Or-
den(5)prohibidas de casar por los De-
(íljugiter.^notam infami*.(3)exi]io perpetuo.
(4>imilis quoque fonna.($)de religiasis.
T rr. v. 85
creros(i); pero no se enrienda con laj
rmigeres que casaren por fuerza , y no
consintieren antes ni después. Los Sacer­
dotes y Jueces , que sabiendo tal delito
no quieran castigarlo, cada uno pague
5. libras de oro al Rey ; y en caso de no
poder castigarlo, avisen á S. M. para que
lo haga. (/. 4. t. 10 . lib. 4. F . R .)
3. Si el hombre clérigo ó lego que
recibiere el hábito de religioso , ó fuere
dado por sus padres ai Monasterio, des­
pués se torne al mundo(z), y haga vida
seglar, debe ser difamado y restitui­
do á la Religión, como mandan los De­
cretos , y hacer en los Monasterios pe­
nitencia para siempre. Esto no se entien­
da con los que salgan engañados por
otro , ó se vuelvan á la Religión por su
voluntad , no tomando el marido otra
muger, ni ésta otro marido ; ni con
los que tomen la Orden por dolor ó en­
fermedad tan grave , que no les permi­
ta saber si la recibian, ni acordarse de si
la pedían: los bienes de los que la dexen
pertenecen á sus hijos 6 parientes ; de
(1) Canonum sententia. (a) apostatizando.
$6 L ib . i i i .
modo que teniendo muger é hijos de
ella , debe haber ésta , mientras viva,
quanto hubiere dado al marido antes de
tomar la Orden, y después de su muer­
te han de haberlo sus hijos , y á falta de
ellos sus herederos, y los del marido ha­
yan los bienes de éste: Lo mismo se ob­
serve con las mugeres: y asi en caso de
que la penitencial virgen ó viuda de-
xe la Religión , y se torne al siglo ó case,
debe haber igual pena , y hacerse de sus
bienes según lo dispuesto para con los
hombres , aplicándose aquellos á sus hi­
jos ó herederos , y á los del marido lo
que éste la hubiere dado. Y por quanto
las mugeres suelen hacer esto (i) muy
amenudo , no puedan haber sus herede­
ros , y sí los del marido, loque éste die­
re por arras(z)á la muger ó esposa an­
tes ó después de las bodas. Y las tales
personas que dexaren la Religión, no
puedan acusar , ni ser testigos'>ni agen­
ciar pleitos agenos. (/. i . f.9. lib . 4. F . R .)
4- Por quanto algunas viudas suelen
mezclar por engaño el hábito seglar con
(i)apostatizandi precipitatio.(a)titiilo dotali:
T it . v . 87
el de Religión , mostrando(i)paños de
ésta en algún tiempo(2), y cosiendo des­
pués otros muy sutilmente por la parte
interior de las sayas, y asi engañan á los
que las casan(3), porque solo ven el ex­
terior; si alguna hiciere tal engaño, tra­
yendo por dentro hábito seglar , y ma­
nifestando por fuera otro distinto , éste
que asi muestre debe tenerse por de Re­
ligión ; y la viuda que por tal escusa
quiera defenderse en lo succesivo , ade­
más de sufrir la pena susodicha , incur­
ra en la establecida por los Decretos y
Leyes.
5. A los que yacieren con varones,
y á los que los sufran(4), el Juez, luego
que lo sepa, debe hacerlos castrar y en­
tregar al Obispo de la tierra en que co­
metan el delito , para que sean puestos
con separación en cárceles donde hagan
penitencia : en esta pena no incurra el
que fuere forzado en el hecho, y lo des-

(1) religiosa veste. (2) tempore luctus sui.


(3) intuentium fallunt oculos. (4) masculorum
concubinatores, vel hi qui talia consentiente*
pertulerint.
88 L tb . iit .
cubra él mismo: y si los reos de tal de­
lito fueren casados , sus hijos legítimos
deben haber sus bienes; y sus mugeres
hayan los suyos y las arras , y puedan
casarse con quien quisieren. (1.2 . tit. p-
¿ib. 4. F : R . )
6. * Todo hombre lego , ó de Or-
dcn( 1), grande ó pequeño(2), que yacie­
re con otro , y se le pruebe , luego al
punto sea castrado por mandato del Rey
ó Juez, y además haya la pena estable­
cida por los Sacerdotes en su Decreto.
7. Ninguno se junte con la barraga­
na^ )de su padre, hijo , ni hermano , ni
con la que estos hubieren yacido, sea li­
bre ó sierva: el que á sabiendas come­
tiere tal exceso) sea desterrado para siem­
pre , y sus bienes deben haberlos sus hi­
jos legítimos, y á falta de ellos los he­
rederos mas propinquos. (/. 3» tit. 8.
¡ib. 4. F . R .)
* Esta leyfilfa en el Código t'ig.
( i)de relTgiosjs.(i)cujusl!bet ctatis aut generis.
Í3)concubina.
*9
TITULO V I.
2>E LOS D I V O R C I O S .

L ey i. USTinguno case con muger que


fuere dexada(i)por su marido, sino le
conste ciertamente la dexacion por es­
crito ó por testigos : si lo hiciere perso­
na^ )que no pueda ser apremiada á la
separación por el Señor(3)de la ciudad,
Vicario , ó Juez, estos avisen al Rey(4),
y siendo persona de inferior clase( 5), lue­
go la hagan separar; y asi la muger ca­
sada por adulterio contra la voluntad de
su primer marido, como el que la reci­
ba , sean puestos en poder de éste, para
que haga de ellos lo que quisiere : esto se
entienda , sino estuvieren separados por
juicio(6), ó si el primer marido no haya
casado con otra. La muger dexada in­
justamente debe haber las arras que le
haya dado el marido, y éste reintegrarla
de lo que hubiese tomado. Si estando la
muger en poder(7)del marido , diere á
(i)repudiata.(i)nobilÍ5 -.(3 )Comes;(4 )ut sevcrita-
tem legis «xcipiant,($)minoris loci.(6)si causam
adhuc inauditammanere constiterit.(7)sub metu.
QO L ib. iit.
éste con engáño(i)la quinta parte(2)de
un dinero porque la dexe , aunque sea
por escrito , no valga , y debe restituír­
sele quanto hubiere dado por escrito.
2. Ninguno dexe á su muger, ni se
aparte de ella por medio de escrito, tes­
tigos, ni en otro modo , sino es por cau­
sa de adulterio; y pudiendo probarlo el
marido , debe el Juez ponerla en su po­
der, para que haga de ella lo que quisiere:
en caso de querer tomar Orden, sepa e!
Sacerdote la voluntad de ambos; y estan­
do conformes, ninguno de ellos pueda
casarse despuesi. Si alguno se apartare de
sumuger en otro modo, y de ello hiciere
escrito , no valga éste, y ella debe haber
las arras dadas por él y todos sus bie­
nes libremente, y también los del mari­
do no teniendo éste hijos legítimos de
aquel matrimonio ú de otro , en cuyo
cáso , antes que ella los demande, pue­
dan hacerlo sus hijos : si no los hubiere
de aquel casamiento , ni el marido los
tenga de otro , deben haber dichos bie-
(1) q'iocumque argumento persuasa aut decepta.
(2) uiiquamde suisreb. scripturam conscripserit*
T i t . vr. 9r
nes los hijos que ella tuviere de otro ma­
trimonio , y pudieren probar el hecho,
y á falta de éstos, sus parientes mas cer­
canos que lo acusaren. Si el marido obli­
gase á la muger á hacerle escrito de se-
paracion , o la dexare sin e l, o casare
con otra, debe recibir 200. azotes, y ser
señalado feamente(i) y desterrado para
siempre ; y pueda el Principe darlo por
siervo á quien quisiere ; y la muger que
con él se case , sabiendo que tenia otra,
se ponga en poder de ésta, para que ha­
ga de ella lo que quiera, menos matarla:
si los hijos(2)probaren al padre este de­
lito después de muerta la madre , sea
puesta en su poder la muger delinquen­
te , no teniendo hijos(3), para que hagan
de ella lo que quisieren; pero no pue­
dan matarla. Y porque las mugeres sue­
len dexar á los maridos mas amenudo
por amor de los Reyes ó Grandes^), si
alguna ayudada del Principe ó de otro
hombre , ó por engaño quiera separarse
(i)turpiter decalvatione foedatus.(a)aut si filii
desunt, prepinqui haeredes. (3)falta en el latin.
(4) Judicum.
92 L ib. in.
de su marido , y casar con otro , debe
ser restituida ai primero, y haber la pe­
na susodicha respectiva al marido, y ha­
cerse de sus bienes lo mismo que queda
dispuesto de los de él : y asi se observe
para con el hombre que case con esposa
ó muger agena. Si el marido sea tal que
yaciere con varón, ó quisiere que su mu­
ger involuntaria haga adulterio , pueda
ella casar con otro ; y si acaso , perma­
neciendo juntos, fuere él dado por sier­
vo á alguno , y ella quisiere separarse,
debe guardar castidad , y no casar con
otro hasta que muera el marido.
3. Lo dispuesto en la ley precedente
acerca de los varones y mugeres casadas
y de sus bienes se observe entre los des­
posados, que se aparten y casen con otros
después de dadas las arras, y hecha la
promesa como manda la ley : y si por en­
fermedad ó voluntad quisieren entrar en
Religión , deben hacer lo dispuesto en
ella (i).
(i)^ui sine parí consensu , aut egritudini* ma­
nifesto periculo ad religionis propositum, calli-
ditate magis quam devotione conversationis,
aspirare praesumpserint.
93
NOTA.
E n la edición latina f a lt a la ley 4.
del tit. 1. de este libro 5 y por consi­
guiente se altera desde ella el orden nu­
meral de las demás hasta 9. que con­
tiene: lo mismo se advierte en el Código
V i ? . ; pero en él se añade y pone p o r
ley de dicho título una con el epígra­
f e : Ne sine dote conjugium fíat. L a s de
los otros títulos se hallan conformes
en su numero y o rd en , á excepción de
fa lt a r en el Código V ig . la ley 6. del
tit . 5. que asigna la p en a del sodomita.
94

JLXJBJBLO Q
TITULO I.
DE LOS GRADOS DE PARENTESCO.

L e y i. á 7. Í 2n el primer grado su­


perior están los padres: en el 2. los abue­
los paternos y maternos: en el 3. los vis-
abuelos : en el 4. los trasvisabuelos: en
el 5. los quartos abuelos : en el 6. los
quintos abuelos : y en el 7. los sextos
abuelos(i)de parte del padre y de la
madre. En el primer grado inferior es­
tán los hijos : en el 2. los nietos : en el
3. los visnietos : en el 4. los trasvisnie-
tos : en el 5. los quartos nietos: en el 6.
los quintos nietos: y en el 7. los sextos
nietos(2). En el segundo grado transver­
sal se cuentan los hermanos : en el 3.
los sobrinos , hijos de hermanos , y los
tíos , hermanos de padres : en el 4. los
nietos de hermanos , los hijos de tios, y
(1. y a)septimo gradu qui sunt cognati , recta
linea supiíi , iníráque propriis nominibus non
appellancur,aed ex transversa linea continentur.
T it . i. 95
los hermanos de los abuelos : en el 5. los
visnietos de los tíos , y los hermanos de
los visabuelos: en el 6. los terceros nie­
tos^), y los hermanos de los terceros
abuelos: y en el 7. los quartos nietos de
los tios paternos y matemos.

TITULO I I.
DE LO S HEREDEROS.

L e y 1. L a s hermanas hayan igual­


mente que los hermanos los bienes del
padre ó madre que muera sin testamen­
to. (/. 10. tit. 6. lib. 3. F . R . )
2. En la heredad del padre suce­
dan los hijos, por su falta los nietos, ppr
la de éstos los visnietos , y en su defec­
to , y de padre y madre, Iiereden los
abuelos. (/. 1. tit. 6. lib. 3. F . R .)
3. y 4. Al intestado sin ascendien­
tes ni descendientes legítimos hereden
los parientes transversales mas propin-
quos ; y nada hayan los mas remotos.
( /. 1. tit. 6. lib. 3. F . R . )
5. : Al que no tenga otro heredero
(1) fratás, et-sóroris.
96 L ib . iv .
deben suceder igualmente los hermanos
y hermanas que lo sean de padre y ma­
dre ; los que fueren de padre le here­
den en los bienes de éste ; y los que lo
sean de madre deben haber los bienes
de ella. (/. i 2. tit. 6. lib. 3. F . R .)
6. Los abuelos paternos y maternos
deben haber igualmente los bienes del
difunto nieto adquiridos por éste : mas
los habidos de sus padres ó abuelos de­
ben tornar á estos según los dieron.
(I. 10. tit. 6. lib. 3 . F . R .)
7. Los tios paternos ó maternos del
difunto deben heredarle igualmente.
8. Si el difunto no tenga hermanos,
y sí un sobrino de uno de ellos y mu­
chos de otros hermanos , todos deben
partir sus bienes igualmente. ( /. 13 . t. 6.
lib . 3. F . R . )
9. y 10. Las mugeres sucedan igual­
mente con los varones en los bienes de
sus padres , abuelos , hijos , y parientes
mas cercanos.
11. El marido debe haber los bie­
nes de la muger , y ésta los de é l, por
falta de pariente hasta el 7. grado.
T it . ir. 97
12. Si los clérigos, monges, y mon­
jas que no rengan heredero hasta el 7.
grado, no dispongan de sus bienes, debe
haberlos todos la Iglesia que servían.
13 . Por muerte de la madre(i)de—
ben quedar sus hijos en poder del padre,
y tener éste los bienes de ellos , no ca­
sando con otra ; pero no pueda vender
ni enagenar cosa alguna , y sí solo per­
cibir todo su fruto, y expenderlo con sus
hijos en común : si el padre casare con
otra, debe tener la tutela de ellos y de
sus bienes en la forma dicha ; con tal
que los ponga todos por escrito ante el
Juez, ó parientes de la madre á quie­
nes correspondería la tutela por muerte
de é l: y si después que case no quiera
tenerla , el Juez elija por tutor al mas
cercano de dichos parientes : quando el
hijo ó hija quiera casarse , luego el pa­
dre le dé su parte de la herencia mater­
na , reteniendo para sí el 3. de ella en

(i)patre mo-tuo, filii in potestate matris con­


sistant; quod si marito superstite , uxor forsi-
tam moriatur, &c. ( in C. P ig . matre mortua,
filii in patris potescate consistant.)
9 $ L ib . i v .
usufructo por razón de su guarda: y aun­
que no case el tal hijo ó hija, debe dar­
le el padre la mitad de lo que le toque
de dicha herencia después de cumpli­
dos 20. años, y retener en su vida la
otra mitad, la qual por su muerte ha de
quedar á los hijos. El padre que se case,
debe mostrar , y extremar(i)todos ios
bienes pertenecientes á sus hijos de par­
te de la madre , de modo que no les ha­
ga agravio , quando entren en casa de
la madrastra. Lo mismo se observe para
con los nietos : y si el padre enagenare
algo de dichos bienes , ó los quiera te­
ner mas tiempo del debido , debe resti­
tuirlo todo, y reintegrar de los suyos
proprios á los hijos á quienes toque por
su madre. (/. 3. tit. 7. lib. 3. F . R .)
1 4 . * En esta ley se refiere y renue­
va el contenido de la anterior ¿ y se fun­
da con varios textos de la Sagrada Es­
critura y dichos de Salomón , el dere­
cho de los padres para obtener la tutela
de sus hijos.
(a) reformare.
*Esta leyfalta enla ediciónlatina, y C. V ig .
T ít*. n. 99
^
15. La madre que no se case des­
pués de la muerte de su marido , debe
partir igualmente con sus hijos, mientras
viva, los frutos de los bienes del difun­
to ; pero no puede venderlos , ni dar á
ninguno de ellos : y entendiendo éstos,
que la madre quiere enagenarlos por
mala voluntad ú otro motivo , avisen a!
Señor( 1 )ó Juez de la ciudad , para que
impida(2)su extravio ; pero el fruto que
ella debe haber , pueda darlo á quien(3)
quisiere^). Si algunos fueren enagena-
dos de la parte de la madre, muerta ésta,
deben ser reintegrados , y repartidos
igualmente entre sus hijos. Si case la ma­
dre después de muerto el marido, desde
el mismo dia deben haber los hijos la
parte que tocaría á ella de los bienes de
el difunto, si no casase,
1 ó. La muger en vida ó muerte del
marido no pueda demandar cosa algu-.
na de lo que éste ganare con los siervos

(i)ad Comitem.(2)ut matrem suam contextatio-


ne commoneat.(3)filio vel filiae.(4)sed quod de
ipso usu sibi debito justé conquirere potuerit,
faciat quodcumque illi placuerit.
to o L ib . I V .
de ella , ó en la hueste.
1 7. Si el marido y muger debida­
mente casados , viviendo juntos , ganen
ó aumenten alguna cosa, el que de ellos
sea mas rico que el otro debe haber
tanto mas de la ganancia , quanto mas
tenga de bienes, y cada uno lo haya
después de la muerte del otro , y pueda
dexarlo á sus hijos , ó pariente y estra­
dos que quisiere: mas si hicieren escrito
de lo que ganen, debe haber cada uno la
parte que en él se exprese. Lo que ga­
nare el marido en la hueste, ó por do­
nación del Rey ó Señor, ó de amigos
estraños , deben haberlo sus hijos y he­
rederos después de su muerte ¿ y pueda
disponer de ello como quisiere. Lo mis­
mo se entienda de las mugeres (1).
18. El nacido , que no viviere 10.
dias y reciba el Bautismo, no pueda
heredar los bienes de sus padres.
19. Si el hijo ó hija , muerto el pa­
dre , viviere 10. dias ó mas al menos, y
fuere bautizado, haya su madre la legi-
(i)si quorumcumque muñere aliquid vicjeantur
|>«icepisse. '
T lT . II. lO í
tima paterna que le correspondía >y por
muerte de ésta, no pueda el padre haber
de los bienes de ella lo perteneciente al
hijo, ó hija , salvo si muestre que vivió
i o. dias ó mas al menos, y fue bautizado.
Si el tal padre ó madre que deba here­
dar al hijo , no tuviere otros , sus nietos
hayan la herencia(i), y á ninguno de es­
tos puedan los padres mejorar mas que
á otro sino es en el 3 : pero sí puedan
dar á la Iglesia(2)lo que quisieren del 5*
según la ley ( 1. tit. 4. de este libro): y
no teniendo hijos , nietos , ni visnietos,
puedan hacer lo que quieran; y en caso
de no disponer de ello, deben heredar
los parientes mas propinquos del padre
ó madre : de modo que si muerto el hijo,
el padre que debía haber su herencia, no
hiciere mandad), deben suceder en ella
sus herederos mas propinquos; y lo mis­
mo se entienda de los de la madre: y asi,
muriendo el hijo en vida de ambos pa­
dres , y dexando hijos , deben éstos ha­
ber enteramente la parte que habría su
(i)integram, et intemeratam.(a)vel libertii, seu
cuilibet. (3) testamentum.
jo í L ib. iv .
padre ó madre , si viviese, de los bienes
de los abuelos. Si el hijo casado muera en
vida del padre , antes de darle éste toda
su parte de herencia, y mueran también
sus hijos en vida del abuelo , debe haber
ia muger de aquel lo que éste le hubiese
dado antes de morir , y nada mas pueda
demandar. Si el hijo, viviendo con el
padre , nada hubiere recibido de él , en
tal caso la muger solo podrá demandar
las arras que le diese el marido. Si el hijo,
por obediencia al padre, le permita te­
ner los bienes de su herencia materna, y
después los diere á su muger ó á otro,
valga esta donación , no teniendo hijos
de ella ; pero habiéndolos, éstos deben
heredarlo. (/. 7. tit . 6. lib. 3. i 7. R . )
20. Si por muerte del marido que­
dase la muger preñada , el hijo que des­
pués naciere debe heredar igualmente
que los otros los bienes del padre : y si
éste dispusiere de ellos, no teniendo otros
hijos, debe haber el nacido las 3. quar—
tas partes. Si el marido y muger, duran­
te el matrimonio , se dieren algo de sus
respectivos bienes, y después tengan hi-
T it . ir. 10$
jos , tal donación no valga , y hayan es­
tos la herencia del padre, salva la quinta
parte que puede dar por su alma á quien
quisiere : mas lo que se dieren antes de
juntarse en el matrimonio, debe valer, y
no pueda deshacerse por los hijos naci­
dos después. (/. 3. tit . 1 2. lib. 3. F . R .)
2 1. Todo hombre ó muger libre(i)
sin hijos, nietos, ni visnietos, pueda ha­
cer de sus bienes lo que quisiere; y nin­
gún otro ascendiente ni pariente trans­
versal pueda deshacerlo : mas si muera
intestado, deben heredarle los mas pro-
pinquos como manda la ley. (/. l . t . 6.
¡ib. F. R .)

1 TITULO III.
DE LOS HUERFANOS Y SUS TUTORES.

L ey 1. Los menores de 15. años(2)


sinpadreymadreseanllamadoshuér­
fanos.(3)
2. Si el huérfano pierda cosa por
engaño de alguno, debe contarse el tiem-
(1) sive nobilis sive inferior.(i)infra 2g. annos.
(3) pupiilos.
io 4 L ib . tv.
po de los 15. años( 1 )desde que sus pa-
dres(2)la perdieron^); y si en vida de
éstos pasaren 30. después de perdida,
no pueda aquel demandarla.
3 Muerto el padre, queden sus hi­
jos menores baxo la tutela de la madre,
si quisiere , y no se case , formando es-
crito/4)de sus bienes ; y si casare , el
que de ellos tenga la edad de 20. á 30.
año (5), debe haber en guarda á los otros
hermanos y sus bienes , y reintegrar
de su parte lo que de ellos vendiere,
gaste , ó pierda por su negligencia , to­
mando el 1 o. del fruto con que viva, sin
hacer grandes gastos en ellos, mostran­
do los que hiciere(6)al Juez , y cobrán­
dolos de los bienes comunes de sus her­
manos. Si alguno de estos no tenga la
edad y aptitud debida para la tutela de
los demás , debe haberla el tio ó su hijo
(i)illos annos in pupillorum actionibus compu-
tandos es,e.(i)pater videlicet, aut mater.
(3)id est, ut ex eo tempore cum pupillaribus
annis ad go. pertendant, de quo á parentibus
esse rem constat amissam.(4)iuventarium.
(g)ad 20. annorum perveniat aetatem.
(6)pro comraunibus necessitatibus aut negotiis.
T i t . IIT. 10 5
en dicha forma , y no siendo hábil , el
Juez la dé á otro pariente. La madre, u
otro tutor , ha de hacer escrito(i)de to­
dos los bienes dexados á los huérfanos
por su padre ante 3. ó 5. testigos(2), y
á presencia de sus parientes , ó de los
testigos del escrito, y darlo al Obispo ú
otro Sacerdote , á quien manden(3)los
parientes , que lo entreguen á los huér­
fanos , luego que cumplan la edad. Su
tutor de&e responder por ellos á las de­
mandas que les fueren puestas; y no ha­
ciéndolo , el demandante se entregue por
el Juez de la cosa demandada , salvo el
derecho de ellos para quando tengan
edad cumplida : y si estos en juicio ven­
cieren al demandante , debe entregarles
él ó su heredero lo recibido con todos sus
frutos y derechos , y pagar además 1 o.
sueldos por haber demandado la cosa
que no pudo obtener. El tutor de los me­
nores pueda defenderlos , si quisiere^);
y si por negligencia perdiere sus bienes,
(1) brevis. ( 2 ) testium subscriptione firmetur.
(3) elcgerint. (4) pro pupillorum lucris , vel eo-
rura rebus tutor intendere vel causare.
ic ó L ib . TV.
debe reintegrarlos de los suyos proprios.
(//. 2 . y 3. tit. 7. lib. 3. F . R . y II. 2.
y 225. del E stilo .)
4. Si el tutor por sí ó por otro hi­
ciere que el menor, cuya persona y bie­
nes renga en su poder , aunque sea ma­
yor de 24. años(i), le haga algún escri­
to de demanda^), liberación, ó avenen­
cia , no valga ; y quando llegue á edad
en que deba haber sus bienes, le dé cuen­
ta y razón de ellos ante el Obispo(3) ó
Juez , recibiendo escrito para que no se
los demande. Asi pueda el huérfano pe­
dir lo que le sea debido , y disponer de
ello libremente; y si aun estando en guar­
da , y teniendo 1 o. años cumplidos, le
ocurra enfermedad ó peligro de muerte,
pueda hacer de sus bienes lo que quisie-,
re según la ley (10. tit. 5. lib. 2.) Si el
tutor mandare de lo suyo en vida ó muer­
te alguna cosa á sus hijos ó á otro quab*
quiera , sin haber dado á los huérfanos
. el resguardo de sus bienes , según el es­
crito hecho de ellos al tiempo de reci-
(i)annum 14. (1) securitatis , aut alicujus obli-
gationis. (3) coram sacerdote.
T it . m. 10 7
birlos en guarda, ó si tuviese alguna co­
sa conocida de ellos , todo debe reinte­
grarlo^). (/. 2. tit . 7. lib . 3. i 7. R . )

TIT U LO IV.
X)E ZOS B IE N E S P E R T E N E C IE N T E S
POR N A T U R A L E Z A .

L ey T. ILdíos padres y abuelos no pue­


dan disponer de sus bienes , desheredar
á los hijos y nietos (*), ni mejorar á al­
guno de estos en mas que el tercio; pe­
ro á falta de ellos puedan darlos todos á
hombre extraño. La mejora de dicho ter­
cio hecha en cosa especial valga ; y el
mejorado no pueda hacer de ella sino lo
dispuesto por el padre ó abuelo. Puedan
dar á Iglesias y otros lugares(2) el 5. de
sus bienes además del dicho tercio; y
estos no se saquen de lo ganado del Key
ó Señor, de lo qual podrán disponer co-
(1) qui res tutoris habuerit.
(* ) Por esta ley se derogó la antigua que per­
mitía ó los padres y abuelos dit poner libre­
mente de sus bienes , y d l a muger de su dote
é favor de extraños.
(2) libertis , seu quibuslibet.
io$ L ib . iv .
mo quisieren. No puedan desheredar á
los hijos ó nietos por culpa leve ; pero sí
herirlos y castigarios(i)mientras estén
en su poder: y el que de ellos les hicie­
re grande agravio ó deshonra^), dando
golpe con palma , puño ó piedra , palo
ó correa(3), tirándole por el pie , mano
y cabellos con deshonor^), denostando
publicamente(5), ó deshonrándolos, re­
ciba 50. azotes ante el Juez, y pueda ser
desheredado por el padre ó abuelo: mas
si después pida merced(6)á sus padres,
y éstos lo reciban en su amor(7), y le
instituyan heredero , no debe perder la
herencia. (/. 9. tit. 5. lib. 3. F . R . y
U. 213. r 2 14. del E s t ile .).
2. La muger con hijos ó nietos no
pueda dar á Iglesia ni otro lugar mas
que la quarta parte de sus arras(8), y las
otras 3. queden para ellos ; mas no te­
niendo alguno vivo, pueda hacer lo que
quisiere. La que tenga hijos de dos ó

(i)flagellare, et corrigere. (^)gravibus injurii».


(3)flagello.(4)contumeliosé.(t;)aut publice quod-
cumque crimen objiciant. (6)veniam. (7)111 gra-
tiam. (8) de dote sua.
T it . iv . 109
mas maridos no pueda dexar á los de uno
las arras habidas del otro ; pues cada
hijo ó nieto debe haber por muerte de
su madre las dadas á ésta por su padre
ó abuelo. (/. 1. tit. 2. lib . 3. F . R .)
3. Los hijos puedan tomar( r )lo que
quisieren de lo que al tiempo de sus bo­
das r ó después, reciban(2)de sus padres
en siervos , viñas, tierras , casas, vesti­
dos , ú otros ornamentos j mas lo que
recibieren de extraños por razón de las
bodas en vestidos ú otras cosas , deben
volvérselo. Si muerto el padre vinieren
sus hijos á heredarle , todos partan sus
bienes igualmente , salvo lo dado al hijo
extremadamente^), como manda la ley
( 1 9 . tit . 2.) En vida del padre pueda el
hijo ó hija disponer de lo que le hubiere
dado al tiempo de sus bodas y aun des­
pués de su muerte, con tal que se tase, y
los hermanos tomen otro tanto , y par­
ran igualmente los demás bienes.
4. Los hermanos de padre y madre
hayan los bienes del que de ellos muera
(1) judicare.(2)per traditionem , scripcuram vel
donacionem. (3) juxu leges donawit.
11 o L ib . rv.
intestado sin hijos y nietos : los de un
padre hereden los bienes de éste ; y los
de madre partan los bienes de ella. Los
hijos de hermanos difuntos concurran
con sus tios igualmente á la herencia de
sus abuelos, como dice la ley (8. tit* 2.):
y los padres y abuelos puedan mejorar
álos hijos 6 nietos según la ley (19. t. 2.)
5. El que en vida de su padre ó ma­
dre gane alguna cosa del Rey ó Se-
ñor(i), pueda darla ó vender como qui­
siere^); y los padres(3)nada puedan de­
mandar de ella: mas de lo que gane por
su trabajo en la hueste , viviendo junto
con el padre, debe éste haber el tercio.
(/. 7. tit. 4. lib . 3. F . R .)
6. * El Obispo no tome(4)cosa de
las Iglesias de su obispado, ni pueda
prescribirla por 30. ó mas anos ; pues
en todo tiempo debe reintegrarla , y
qualquiera puede demandarla en juicio,
y acusar por ello, si no lo hicieren los

(i)aut patronorum. (2) juxta eam conditionem


quae in legibus continetur. (3) dum vivit.
(4) auferat.
* E s ta ley y la siguiente fa lta n en e l £• V ig *
T it . iv . n i
Patronos de la Iglesia(i). Ningún tiem­
po valga al que forzare cosa de las da-
das(2)por los fieles á la Iglesia, y la ten­
ga en su poder , ó la diere á otro: siem­
pre que se le pruebe,debe restituirla, y
satisfacer de sus bienes ; y á falta de és­
tos entregue la cosa forzada , y haya la
pena de excomunión puesta en el Con­
cilio XI. de Toledo; de modo que si
valga la cosa io. sueldos, debe hacer
penitencia por 20. dias, y valiendo mas
ó menos, haya doble la dicha pena : en
ella incurra el que tenga por fuerza la
cosa que forzó su antecesor; y el Juez
que no cumpla esta ley, ó no lo diga al
Rey para que la juzgue, pague á la Igle­
sia quanto el Obispo deberia satisfacer.
Lo dicho se entienda de todas las Igle­
sias mayores y menores(3), y Monaste­
rios de monges y monjas t y á los Pre-
lados(4)de ellas , quando los elijan los
Obispos , les hagan saber todos sus de­
rechos , y les manifiesten qualquiera otro
que por algún escrito supieren tener ; y
(i)h*redes fundatoris.(a)testata vel collata.(3)ab*
solutis, vel diocsesanis.(4)Sacerdotes Rectoresq.
112 LlB . IV.
el Prelado(i)tome de él un exemplar fir­
mado del Obispo, para que sepa tratar
los negocios de la Iglesia, y demandar
sus pertenencias.
7. El siervo de la Iglesia franquea­
do y libre de todo servicio de ella(2),
puueda casar con muger libre, y sus hi­
jos sean liofes; mas el franqueado^), en
quien la Iglesia retenga algún señorío(4),
si casare con tal muger, sea azotado por
tres vec#s(5), y separado por el Juez ; y
no queriendo apartarse , cada uno se
quede como estaba, y sus hijos sean sier­
vos del Rey: lo que alguno les diere , y
lo que ganen con ello(6), debe haberlo
el que se lo dió ó sus herederos, y á fal­
ta de estos su señor(7): y lo dicho se en­
tienda asi del hombre franqueado de la
Iglesia como de la muger.
(1) ad Rectorem. (a) per canonicam sententiam
debito ordine manumissi. (3) k Sacerdote.
(4)retento patrocinio^«;)sub trina verberum ul-
tione, vel commonitione. (6) res omnes quae in
talium libertorum jure de persona ingenua quo­
libet modo transfusae , cum his etiam quae sibl
ex talium sexu filias potuit profligare, vel con-
quirere. (7) Princeps.
TITULO V.
VE LO S N I Ñ O S E X P O S IT O S .
Ley i. L/os padres del nino(i)cfes-*
3

echado que después lo reconozcan , sí


fueren libres , deben dar por él al que
lo haya criado un siervo ó su valor: no
queriendo hacerlo, el Juez lo haga redi­
mir^), y los destierre para siempre ; y
no Teniendo con que redimirlo , el que
lo desechó sea siervo por él.
2. Si el siervo ó sierva desechare á
su hijo sin noticia del señor(3), el que lo
crie debe haber la tercera parte de su
valor , y el señor probar y jurar que no
lo supo ; y en caso de saberlo, quede el
criado por siervo del que lo crió. . : .
3. El que diere á criar su hijo sier­
vo debe pagar al que lo crie un sueldo
cada año hasta la edad de diez , y cum­
plidos , nada pague , pues el servicio del
niño vale la soldada; y no dando el suel­
do , quede el niño por siervo del que lo
crió.
(1) expositi. (i)de proprietate parentum*
( 2) in fraudem doajiaorum.
Ï 14
NOTA.

E n la edición latina y Código V z-


gitano fa lt a la ley 14, del tit, 2. de
este libro , y p o r consiguiente desde
ella se altera el orden num eral de
la s restantes hasta las 20. que con­
tiene ; y también fa lt a n en dicho Có­
digo las leyes 6 * y 7. del tit . 4. L o s
demás títulos se hallan conformes en
el numero y orden de sus leyes , sin
otra diferencia que la de estar el 4.
pu esto p o r 5. y éste p o r 4. en los dos
exemplares latinos .
ZIJBJEO Q U I N T O .
T I T U L O I.
DE LAS COSAS DE LA SANTA
IGLESIA .

i.
T ¿-/as cosas dadas por los Prin­
cipes y demás fieles á las Iglesias(i)sean
siempre firmes en poder de éstas. (/. i .
/. 5. lib . i . F. /. 5. 2« i . .Rrr.)
i. Luego que el Obispo fuere orde­
nado , forme escrito(2)de las cosas de la
Iglesia ante 5. hombres buenos(3)que lo
firmen ; y por él pueda su sucesor de­
mandarlas : la que falte de ellas se rein­
tegre de sus bienes por sus herederos; y
si alguna resulte vendida > se restituya
con todos sus frutos 3 dando el precio al
comprador. Lo mismo se entienda con
los otros clérigos^). ( es parte de la 2.
t. 5 J ib . i . F . R . y 1.6 . t. 2. lib . i.R e c .)
3. Si el Obispo ó clérigo sin conse-

(i)votivé , ac potentialiter.(i)inventariura.
(3)ingenuis. (4)Presbiteris, etDiaconis.
116 L ib. v.
jo(i)de los otros clérigos venda ó dé cosa
de la Iglesia , no valga, sino lo hiciere
según los decretos de los Santos Pa-
dres(2).
4. Los herederos del Obispo ó Clé­
rigos , que ponen sus hijos en servicio de
la Iglesia , y tienen heredades ó présta-
mo(3)de ella , si después se tornen le­
gos , ó dexen el servicio, luego pier­
dan lo que hayan de la Iglesia: lo mis­
mo se entienda de los demás clérigos
que tienen cosa de ella ; y aunque la
tengan largo tiempo , no la debe perder
la Iglesia. Los hijos dados(4)á ésta por
las mugeres( 5)de los Sacerdotes ó de otros
clérigos, para servir después de la miar­
te de éstos, solamente por merced(6)pue-
den tener los préstamos(7)que tuvieron
sus padres.

(1) praeter consensum. (2) Sanctorum Canonum


instituía. (3)aliquid ex munificentia Ecclesi*.
(4)commendati.($)viduas.(6)pro sola miseratio-
ne. (7)rebus ecclesiasticis.
TITULO II.
DE LAS D O N A C I O N E S .

L e y i. N o valga la donación hecha


por fuerza ó miedo. (/. 7. í. 12 . lib . 3.
F F .)
2. El que reciba donación del Rey
pueda hacer de ella lo que quisiere: no
se revoque sino es por culpa suya: y
muriendo intestado, deben haberla sus
herederos. (/. 8, t. 12. lib . 3. F. F . y
7. 6. 10. ¡ib. 5. F f í.)
3. La muger no pueda haber mas
que sus arras de la donación que el Rey
hiciere al marido; ni éste de la hecha á
la muger pueda demandar después de
su muerte, sino lo que ella le diere. (/. 8.
/;/. 12 . lib. 3. F . R . )
4. Si la muger reciba en arras(i)al~
guna donación de su marido , y tenga
hijos de éste, debe haberla(2)con los fru­
tos hasta su muerte, según él lo haya
mandado(3);y nada pueda enagenar sino
en esta forma, salva la quinta p^rte de
(i'extra dotem.(2)quodcumque donatum acce^
perit. (3)secundum ordinaticnem te$tatQris<
n S L ib . v.
que puede disponer como quisiere : todo
lo demás quede por su muerte á los di­
chos sus hijos; y no teniéndolos , pue­
da hacer de ello lo que quiera. Si muera
intestada , y superviva el marido , haya
éste la tai donación ó sus herederos.
Lo mismo se observe con lo donado por
las mugeres á los maridos.
5. Si la muger , muerto el marido,
permanezca en castidad , sin cometer
adulterio , ó casare en el modo debido,
pueda disponer libremente de lo que le
haya dado el difunto , no teniendo hijos
de él j mas muriendo intestada sin ellos,
debe tornar la donación al marido ó á
sus herederos; y también ha de restituir­
se á éstos en el caso de cometer adulte­
rio , ó de casar indebidamente. (/. 9.
tit, 12 . lib. 3. F R.)
6. Luego que la cosa fuere entrega­
da al donatario , no pueda el donante
demandársela en modo alguno ; ni tam­
poco , si por estar distante la cosa, le
entregue el escrito de ella , pues en tal
caso se estima perfecta la donacion(i).
(1) videtur vera traditio.
T ir. ir. xi^;
Si el donante dixere no haberla dado, ni
hecho el escrito , y sí que éste le fue
hurtado , debe el donatario , para que
valga, probar con testigos, que se la dió;
y no probándolo , jure el otro su dicho,
y asi no valdrá la donación. Quien hi-
cié re escrito de sus cosas á favor de al­
guno , aunque no se lo entregue en su
vida, debe haberlos después de su muer­
te , por no haberlo revocado el donante:
mas si éste, no habiendo dado la posa ni
el escrito al donatario , mude su volun­
tad , será firme el escrito que después hi­
ciere ; y si el donatario muera antes de
recibir la cosa , debe quedar ésta en el
donante ó sus herederos. El que diere
cosa con condición de tenerla mientras
viva, y haberla después de su muerte e!
donatario , pueda revocar tal donación,
por quanto se asemeja á testamento. Si
engañado alguno por falsa donación hi­
ciere algunas impensas(i), debe el do­
nante satisfacerlas ó sus herederos: y si
el que reciba la cosa donada por escrito
ó sin é l, la diere después al donante pa-
(i) in utilicute donatoris.
fio Lib. v.
ra que la tenga, y muriese antes que éste,
pueda no obstante disponer de ella ; y
muriendo intestado , deben haberla sus
herederos , y no los del donante. ( //. 2.
6 -y 10, tit. 12. lib. 3. F . R . )
7. Si el marido diere alguna cosa í
la muger , ó ésta á é l, hagale escrito de
ella por su mano(i)ante dos ó tres tes­
tigos^), y asi valga ; salvo si el ma­
rido la obligue á executarlo por fuerza,
ó si se hiciere de modo que según la do­
nación se estimen los bienes de cada uno
como manda la ley.

TITULO III.
DE LO QUE DAN LOS SEÑORES
Á LOS QUELES AYUDAN EN LA
GUERRA.

L ey 1. E l que reciba armas ü otra


cosa en la lid , para ayudar al Señor en
ella(3), debe haberlas por suyas; si des—

(x)subscriptione, vel signo, (a)qui subscribant,


vel signa faciant. (3)si quis ei quem in patro­
cinio habuerit , arma dederit , aut aliquid
donaverit.
T lT . III. I 2 I
pues tomáre otro señor(i), ha de resti­
tuirlas al primero. Lo mismo se entien­
da de sus respectivos hijos; pues los del
que ayude, mientras sirvan al patrón,
deben haber quanto este hubiese dado á
su padre; y lo mismo si contra su vo­
luntad Fueren desamparados por el pa­
trón , ó sus hijos ó nietos. Si el que ayu­
de en hueste ó lid ganare alguna cosa,
debe haber la mitad de ella , y la otra
mitad el Señor ó sus hijos : y si murie­
se el tal vasallo con hija y sin hijo , ésta
debe quedar en poder del Señor(2), para
que la case con hombre conveniente^),
y haber quanto le hubiere dado á su
padre ó madre: mas si ella se case con
hombre vil ó baxo contra la voluntad del
Señor, debe restituirse á este ó á sus he­
rederos quanto hubiese dado á sus padres.
(/• 4. tit . 13 . ¡ib. 3. F R . )
2. Las armas que el Señor(4)diere
al Sayón para que le sirva(5), no debe
demandarlas; pero sí ha de haber lo que
éste gane con él. (/. 6 .t. 13 . ¡ib. 3. F . R .)
( i)patronum.(i)patroni.(3)aequtlem.f4''patronus.
(¿;arma que sayonibus obsequio donantur.
122 LlB, V.
3. El que en defensa de su Señor
gane con él alguna cosa, sino quiera ser*
le fiel , ó lo desampare , debe haber la
mitad de ella , y la otra mitad el Señor
con lo demás que éste le haya dado.
4. Si alguno dexe á su Señor y se
vaya con otro, éste debe darle tierra , y
aquel ha de haber la suya y quanto le
hubiere dado.

T IT U L O IV .
IDE LOS CAMBIOS Y VENTAS.

L ey r. JÍLd cambio, que no se hiciere


por fuerza ó miedo , valga como la
compra.
2. El vendedor, que no sea abona-
do(i), debe dar fiador(2)al comprador;
y valga la venta. ( /. 4 . M o. lib. 3 . F . R . )
3. La venta hecha por escrito ó sin
él valga después de entregado el precio
ante testigos ; mas no la executada por
fuerza ó miedo. (/. 3 . 1 . 10. lib . 3 . F .R .)
4. Quien tome senal(3)por alguna
cosa debe cumplir lo prometido. Si el
(1) idoneus. (2) ingenuum. (3) arras.
T it. iv . 123
comprador por enfermedad ú otra gra­
ve causa no pueda pagar(i)al plazo, en­
víe otro que por él lo haga ; y sino, pier­
da la señal que dio , y no valga la ven­
ta. (/. 2. tit. 10. lib . 3. F , R .)
5. Pagada una parte del precio y no
la otra(z), valga la venta: y el compra­
dor , que no la satisfaga al plazo, pague
las usuras de ella ; salvo sí se pacte que
no valga la venta, no pagando el precio
al plazo. (/. 2. t. ir . lib. 3. F . R . )
6. Si el comprador , no habiendo
pagado todo el precio , diga por engaño
haber pagado mas de lo que en realidad
satisfizo, debe entregar doble al vende­
dor quanto dexó de pagarle^),
7. El que tome , compre , ó reciba
dada cosa agena, sabiendo serlo, y pu-
diendo probarlo su dueño, pagúela á és­
te con 3. tantos; si fuere liberto, pagúe­
la doble; y siendo siervo el que la tome,
debe satisfacerla y recibir 100. azotes.*
8. No se deshaga la venta , porque
(i") ocurriré, ( i ) promíssa. (3) quantum de justo
pretio traudatum est,
♦ E sta ley falta en la edición latina >yC , V .
T2 4 L ib . V.
diga el vendedor que la hizo en poco
precio. (/. 5. tit. io. lib 3. F . R . )
9. El que diere ó venda cosa agena,
pagúela doble á su dueño, y al compra­
dor el precio con las mejoras , que hu­
biere hecho y el Juez estime. (/. 6. t, 1 o.
lib. 3. F . R .)
10. La cosa puesta en contienda y
con razón demandada(i), no se pueda
dar , vender , ni mudar de un lugar á
otro. (/. 1. tit. 12. lib. i. F . R .)
1 1 . El hombre libre que consienta
ser vendido , y parta el precio con el
vendedor, quede por siervo y no pueda
restituirse á su libertad , sino es pagan­
do él mismo ó sus padres el precio at
comprador, quien en tal caso debe reci­
birlo. (/. 8. tit. 10. lib. 3. F . R . )
12. Si hombre libre venda á otro li-
bre(2), el Juez lo prenda, y haga pagar
100. sueldos de oro(3), y restituir á su
estado el vendido; y si no tenga de qué
pagarlos, reciba 100. azotes, y quede
(i>quam alter aut petere cepit, aut recip«rt
rationabiliter poterat. (1) vcl donaverit.
( 3 ) qu°s venditus pcrcipiat.
T it . i v . 125
por siervo de él: siendo el vendedor sier­
vo , haya 200. azotes , sea señalado en
la frente(i), y quede por siervo del ven­
dido. Lo mismo se observe con las mu—
geres libres(2). (/.8. t. 10. IÜZ 3. F - R . )
13. No pueda el padre vender, dar,
ni empeñar al hijo: el que lo fefciba , no
adquiera derecho en é l, y pierda el pre-
cio(3)que hubiere dado. (/. 8. tit. 10*
H F 3. F . R .)
14. El que á sabie ndas tome en qual-
quier modo alguna cosa de siervo ageno,
debe perderla y el precio dado por olla,
y el que lo reciba, no sea obligado á vol­
verlo : pero si el siervo venda algún ani­
mal , vestido , u otra cosa de su peculio
ó de su señor, ó de otro que se la diere
para vender, valga la venta; salvo si
pruebe el señor con testigos ó por su ju­
ramento , no ser la tal cosa del peculio
del siervo, y haberla éste vendido sin su
voluntad. Esto se entienda de las cosas
viles y pequeñas j pues las grandes(4)no
(i)turpiter decalvatus. (2)venditi$, ve! donatis.
(3)vel se poaitfoni* corwuodum. (4}majores, et
necessari*.
n 6 L ib v.
pueden venderse sin licencia del señor#
(/. 9. tit. 10. lib. 3. F F .)
15. El que vendiere su siervo , sí
este quiera acusarlo de algún delito, re­
cíbalo | y restituya el precio al compra­
dor , para que pueda vengarse de él cc-
mo quisiere ; y lo mismo se entienda de
las siervas. Los siervos vendidos, dados,
ó cambiados , no sean atormentados( 1),
ni creídos contra los primeros señores,
sí de ellos digan algún delito# (/, 10#
t. 10. lib . 3. F , R .)
16. El que venda su siervo, no sa­
biendo las cosas que éste tenia , pueda
demandarlo(2)hasta que las halle. (/, 12#
tit. 10. lib. 3. F . R .)
17. El siervo que se redima con su
peculio sin noticia de su señor , no sal­
ga de su poder , por quanto dió lo que
era de éste. (/. 1 1 . 1 . ir\ lib. 3. F R .)
18. Ninguno sea obligado á vender
su siervo : si se acogiere á la Iglesia, y
en ella se queje del mal trato del señor,
el clérigo , ó quien la guarde , debe en—
(i)¡n priorumí dominorum capite. (2) inquirere,
«t sibi vendicare rera venditi.
T it. iv . 127
tregarselo sin escusa alguna : y el que
con engaño compre tal siervo para otro,
que lo compre ocultamente y sea ene­
migo del señor , debe restituirlo á éste,
y perder el precio, aunque al tiempo de
la venta ó después sepa el engaño ; y el
comprador debe pagarle otro tal siervo.
19. El que diere , venda , ó cam­
bie su siervo por culpa(i)que hubiere he­
cho , puede avenirse(2)con el agraviado,
ó darle el siervo por la culpa : y si el
comprador no quiera responder por él,
ó dar satisfacción, reciba su precio, res­
tituya el siervo al vendedor , y éste sa­
tisfaga por éí. (/. 12. t. ro. lib. 3 ,F . R .)
20. Los privados de la Corte(3)oblU
gados á dar caballos ú otras cosas(4)aí
Rey ó Corte , no puedan enagenar sus
bienes ; el que los reciba , debe pagar-
los(5), y hacer tal escrito como haría el
otro j y el que compre(6)parte de ellos
pague la deuda según lo que tome. Si el

(i)criminis rcatu obnoxius.(a)pro eo compone­


Te compelendus. (3)curiales, vel privati.
(4)vel in arca publica functionem exolvere con­
sueti. (5)censum exolvere. (6)perceperit.
ii3 L ie . v*
que reciba bienes de tales hombres no
hiciere escrito de ello, ó estuviere por
un año sin pagar la renta(i), luego que
el Rey lo sepa, ó el Conde ó Juez, debe
perder el precio y quanto hubiere dado
con la heredad(2), y el Rey pueda darla
al vendedor ó á quien quisiere. Los di­
chos privados puedan vender , dar, y
cambiar sus bienes á otros que estén en
la Corte(3), con tal que estos paguen la
deuda de aquellos : pero el hombre sola-
riego(4)no puede vender la heredad(5)en
modo alguno ; y el que la compre, pier­
da el precio y todo lo percibido(ó).
2 1. El que sin mandato de Juez ven­
da , dé, ó mande á Otro tomar la cosa,
antes de obtenerla en juicio , pague otra
tal ó su precio ; y el Juez luego la haga
entregar á quien la tomó; al qual no pue­
da demandarse en adelante , aunque no
tenga razón en ella(7). (/. 2. tit* 12#
lib. i . F . R . )

(i)reddere censionerti.(i)id quod accepit.


(3)inter se.(4)plebeis.(g'glebam saam.
(6)ab officii hujus hominibus. (7)etiam ti bona
*it causa petentis.
T it . rv. 129
22. El que recobre de poder de ene­
migos algún siervo del Reyno , haya la
tercera parte de su valor, y restituyalo
á su dueño ; y el que lo compre de ellos,
debe entregárselo sin escusa, y recibir
el precio que jure haber dado , y la me­
jora que hubiere hecho en él. (/. 7. /. 15 .
¡ib* 4* F . R » )
23. El comprador y vendedor de
hombre ¡ibre(i)que estuviere presente,
no dé ni tome por él mas de 12. suel­
dos , pena de too. azotes,

T IT U L O V.
VE LOS DEPOSITOS Y EMPRESTIDOS,

L ey i- HKl que reciba caballo , buey,


ú otro animal encomendado ó prestado,
y se le muera, pague otro tai á su due­
ño , si éste le dió alguna cosa por guar­
darlo^); mas si nada tomó por su custo-
dia(3), y jure que no murió por su cul­
pa ó negligencia, no sea obligado á pa­
garlo : y lo mismo se observe en las co-
(i)quotiescumque hunc codicem constiterit ve-
nundari. (i)vel pro conducto. (3)incrcede.
1 30 L ib . v .
sas prestadas. (/. 3 . t. ?5. //^. 3 • F JR.)
2. Quien tome prestado ó alquilado
algún caballo, muía , ú otro animal, si
en su poder se muera por enfermedad,
debe jurar, que no fue por culpa ó ne­
gligencia suya, y asi no será obligado á
pagarlo ; pero si muera por muchas he-
ridas(i) ó por grande carga(2)ó traba-
jo(3), debe satisfacer otro tal al dueño:
y si el animal hiciere daño á algún hom­
bre , pagúelo aquel que lo tenia presta­
do. ( / . i . tit. 17 . lib. 3 . F . R . )
3. El que reciba oro, plata , vesti­
dos , ú otra cosa para guardar ó ven­
der^), si se le pierda ó queme con otras
en su casa, debe venir al dueño con tes­
tigos , darle un escrito de todo lo perdi­
do , y jurar que no tiene, ni se ha apro­
vechado de nada de ello , y asi no será
obligado á pagar , salvo el oro 6 plata
que no pudo arder. Si durante el incen­
dio de la casa, alguno se llevare(5)cosa

(i)nimium caedendo (a)vel fasces carneando.


(3) aut quocumque onere , vel percussione.
(4) commendand* , sive custodiendse.
(g)rapuent.
T it . v. 13 1
de ella(i), sabiéndolo su dueño , y pu-
diendo hallarla , debe pagársele con el
quatro tanto; y si encuentre cosa de las
que tenia encomendadas, debe entregar­
la á su dueño: si le hurten alguna de las
que tuviere en encomienda ó guarda, de­
be dársele tiempo razonable(2)para de-
mandarla(3)al ladrón , y pudiendo ha­
llarla , ha de restituirla á su dueño , y
hacer suyo lo demás(4)que pueda ganar
del ladrón; pero si no lo hallare en di­
cho tiempo , pague la mitad de la cosa
al dueño, y éste pierda la otra mitad : y
si despees el dueño la encuentre escon­
dida en casa del que la recibió y dixo
habérsele perdido ó hurtado, éste debe
pagarle por ella lo mismo que el la­
drón satisfaría. (/. 8.f. lib .^ .F .R .)
4. El que tome dinero prestado con
promesa de dar usuras , si lo pierda por
su culpa(5), debe pagarlo con ellas; mas
perdiéndose por acaso y no por su cul­
pa ó negligencia , debe el dueño haber
( i)dominus domus diligenter inquirat.(i)ut ordo
docet. (3)investigatione perquirere.
(4)compositionem furti. ($)vel per frauden».
L ib . v.
su dinero sin usuras ; y si con él hiciere
otro tanto de ganancia y despueslo pier­
da , pague el dinero prestado con las
usuras.
5. Quien perdiere la cosa que ten­
ga prestada ó encomendada, y salve las
suyas de incendio, agua , enemigos , ó
de otro tal acaso , pagúela sin escusa al­
guna : si salvare parte de las suyas, tá­
sense las salvadas , y según esto(i)pa-
gue lo que el Juez mandare : y si las
pierda todas y salve la agena, debe ha­
ber de esta la parte que mande el Juez,
por ser justo que el daño no lo sufra solo
el que , metiéndose en grande peligro,
y esforzandose para salvar lo ageno,
perdió lo suyo. (//. 1. 2. y 4. 1$.
lib. 3 . F . R . )
6. Si la cosa encomendada al sier­
vo sin noticia de su señor se perdiere,
ni éste ni aquel debe pagar nada de ella;
y el que asi la dio debe imputarse la cul­
pa ; mas siendo animal , y perdiéndose
por engaño del siervo(2), debe el señor
(i)juxta modum perditae rei, vel liberat*.
fraudera pastorum.
TtT. V.
satisfacerlo: y lo mismo se observe en las
cosas prestadas que se pierdan por en­
gaño ó malicia. (/. 9. t . 15. lib, 3 - F . JL)
7. Si el siervo huyere con cosa que
pida prestada por mandato del señor,
debe éste pagarla : mas pidiéndola sin su
orden , y jurando el señor que no lo su-*
po ni mandó, nada pague; pero sí debe,
y el dueño de la cosa , buscar al siervo.
Lo mismo se entienda de las cosas enco­
mendadas.
8. El que diere su dinero á usura,
no tome mas de un sueldo por siete(i)
al año , ni mas que tres partes(2)de un
di lero por cada sueldo ; y asi tome su
principal con esta ganancia : si el que
lo reciba prometiere mas de lo dicho por
alguna necesidad , no valga ; y el usu­
rero que se lo hiciere ofrecer, pierda to*
da la usura, y tome solo su dinero. ( /. 6.
tit. 2. Lb. 4. F . R .)
9. Quien preste pan, vino , aceyte,
ú otra tal cosa(3), no haya por razón de
usura mas que la tercia^): y asi el que
(i'de solidis octo. (1) tes silicuas. (3)aanona
geaus. v4) teitiaai paríem.
»34 LlB. V.
tome dos medios, debe dar tres en fin
del año.
i o. El que tuviere testamentof i }, des­
pués de mostrarlo ante testigos(2), debe
entregarlo al heredero que haya de ha­
ber mas parte de los bienes 9y si lo die­
re á otro, pague á aquel el duplo por eí
engaño. El que tenga encomendadas es­
crituras comunes entre partes, asi como
testigos, (3)juicios , contratos, donacio­
nes , y otras tales , y las diere á la una
parte sin la otra, debe demandarlas^),
y dar juntamente á ambas.

T IT U L O VI.
D S L A S P R E N D A S Y DEUDAS .

L e y i. T¡STinguno pueda prendar por


sí á otro : el hombre libre que lo hicie­
re por fuerza , pague el duplo del pre­
cio , y el siervo pague la prenda y re­
ciba 100. azotes. (/. 2. f. 19. lib . 3. F . R .)
2. Quien por razón de deuda diere
(i)commendatum.(a)sicut est in legibus consti-
tutum.(3)testamenta.(4)revocare qirod dedit, et
ómnibus restituere.
T it . t i. 13$
prenda á otro y se la hurte , sea obli­
gado como ladrón. ( /. 13 . tit . 13.
¿ib. 4. F . R . )
3. Si dada prenda por deuda, se hi­
ciere escrito(i)de ésta, prometiendo e!
deudor pagarla á plazo , desde que se
cumpla hasta 1 o. dias debe el acreedor
guardar la prenda,"y requerirlo, si fue­
re á raiz(2), para que la tome , y pague
la deuda : si no quisiere satisfacerla , 6
no viniere al dia del plazo por su negli­
gencia , debe pagar usuras desde él : y
no viniendo en los 10. dias , ni pagan­
do en dicho modo , el acreedor mues­
tre^) y venda la prenda por el precio
que estimen tres hombres buenos(4), y
de su importe tome la deuda, y el resto
lo entregue al dueño. (/. 1 . 1. 19. ¡ib. 3.
F . R . y ley 2 15. del Estilo. ) ►
4. Si el que reciba prenda , y cobre
la deuda al plazo , no quisiere darla, 6
la vendiere antes de dicho tiempo , ó se
utilice de ella , ó no quiera mostrarla*
debe restituirla al dueño, y pagarle ade«*
(i)cautionem. (a) in propinquo. (3) judia vel
proposito civiutis. (4) vcl jadex.
i jó L ib. v.
más la mitad de su valor. (/. 3. tit . 19,

5. El reo de muchas deudas ó cul­


pas debe antes pagar al que primeramen­
te lo demande , ó muestre por juicio(i)
ó prueba, ó por su confesión: si muchos
juntos lo demanden , pague á cada uno
según lo debido, y sino, quede por sier­
vo de todos: el Juez debe saber la can­
tidad de cada deuda , y hacerla pagar
según fuere(i), y de lo que reste satisfa­
cer á los demás; y el deudor(3)quede
siervo de aquellos por la deuda(4). (/. 5.
tit» 20. lib. 3. F . R )
6. El que en su vida no fuere de­
mandado , no es justo que lo sea después
de muerto : y á fin de que ninguno en­
gañe á su heredero, no sea creido, muer­
to su deudor , ó el que le haya hecho
fuerza ó agravio , sino lo acredite -por
escrito ó con buenos testigos, en cü-
'yo caso sus hijos, ó herederos que tengan
■ sus bienes > deben satisfacer la deu-
(i)per placirum 'a'quaerere cui magis reus , vel
debitor maneut.;3)si non fberit unde composi-
tio ezolvi debeac. ^4) vel reatu.
T it . v i. 137
da(i), y siendo ésta mayor que los bie­
nes , y no queriendo pagarla, deben dar­
los al demandante, y quedar libres. (/. 6.
f. 20. lib. 3. F . R . y /. 68. del Estilo.)

TITULO V IL
D E L A S L I B E R T A D E S Y LIBERTOS .

Ley r. V a l g a la libertad y demás que


diere alguno á su siervo por escrito , ó
ante 3.0 5. testigos fidedignos.
2. No valga la libertad dada á sier­
vo ageno ó comun(i): el que la diere,
restituyalo con otro al dueño; y querien­
do éste que quede libre, debe haber dos
por él. Quien quisiere franquear(3)al
siervo que tenga común , debe antes li­
brarlo de sus compañeros por ruego ó
precio , y hacerlo ante el Sacerdote ó
Diácono ; y si lo hiciere(4)sin voluntad
de su socio , pierda para éste la parte
que en él tuviere.
3. Al siervo que diga ser libre, debe
(í)jaxta qtiod possident de rebus defuncti.
(2)in fraudem domini. (3) msnu niittei«.
(4) ex integro.
i $$ L ib . v.
el Juez defender , y dar tiempo para
buscar sus testigos y justificaciones.
4. AI libre demandado por siervo
no debe tenerlo el demandante en su
guarda : y el Juez cuide de que dé fian­
za de no hacerle daño (1).
5. Si el que quite alguna cosa al hom­
bre libre ó liberto, después quiera de­
mandarlo como siervo , debe restituirle
antes lo tomado.
6. El que á su sierro llame libre(i)
ante el Juez, y después quiera deman­
darlo por siervo, dé á éste otro siervo, y
él quede libre.
7. Si el libre por miedo dixere á al­
guno que es siervo , no debe obstarle;
pero ha de presentarse al Juez, y probar
que es libre; y no probándolo^), quede
por siervo.
8. El que demande al libre por sier­
ro , debe mostrar porque sea siervo: y

(i)sed judiéis reserveraf arbitrio, si debeat sub


fidejusore consistiré dummodo nihil violentia
•pulsante patiatur»íe)qui sub testimonio quem-
libet iiberuna e m dueiit. (3; et si tti vus cwa-
▼ incitur.
T it . v i i . 139
«1 siervo que diga ser libre, ha de acre­
ditar que lo es : el Juez reciba los mas
y mejores testigos; y si por precio fuere
corrompido , y condenare indebidamen­
te , él y quien lo corrompió(i)sean pe­
nados como falsos según la ley(2).
9. Quien franqueare su siervo por
escrito, ó ante el Sacerdote ó 2. ú 3. tes­
tigos , sin retener en él poder alguno ni
otra cosa, no pueda tornarlo á la servi­
dumbre , sino que le deshonre , injurie,
ó acuse: si el señor diga que retuvo al­
gún poder, y no pueda probarlo por es­
crito , los testigos presenciales declaren
la verdad , y valga lo pactado.
1 a. Si -el liberto deshonre ó haga
agravio al señor, ó lo hiera con el puno
ú otra cosa(3),ó lo acuse falsamente de
delito porque deba ser decapitado, y asi
lo pruebe el señor , pueda restituirlo á
su servidumbre.
11. El hijo ó heredero del señor no
pueda tornar el liberto á servidumbre,
pues debe guardar lo hecho por éL No
(1) petitor. (2) de his qui injusté judicaveiint.
(3) quolibet ictu.
14<> Lrn. v.
puedan ser testigos el liberto ni sus hijos
y nietos contra los del señor; y el que
lo fuere , no sea creido , y se torne a la
servidumbre; pero en otras cosas pue­
dan demandarlos(i); ni sean testigos con­
tra otro alguno sino á falta de hombre
libre : lo mismo se entienda de los seño­
res^); pero los hijos del liberto pueden
testificar contra todo hombre (3).
12. Si el liberto , á quien el señor
haya dado alguna cosa , se fuere de él á
otro lugar(4^ y muera sin hijos legíti­
mos , quanto tenga debe tornar al señor
ó á los hijos de éste : si permaneciendo
en la tierra, gane alguna cosa con su
trabajo, pueda dar la mitad á quien qui­
siere, y la otra mitad de e haberla el se*-
ñor con lo que le hubiere dado : y si
busque otro señor(5), y baxo de él gane
alguna cosa, debe haber la mitad de ella
el que lo libertó, y la otra mitad ios hi-
jos(6)dei liberto, si fueren libres(7), ó

(1) Desde esta clausula t t /.* Ir y ia. en la edi­


ción latina , y Cod F'ig- 'a)[Link] p'rmissum esc
<íescrvis.(3)oranimodis/4 alio sefvitio»($)patro*
iwm.(6jp.o.'íimi. (^)sive servi sintv$ive libeii.
T it . vit. 141
podrá él mismo darla á quien quisiere.
ISingun liberto , varón ó hembra, des­
ampare á su señor mientras viva , pena
de perder quanto éste le hubiere dado,
y de ser restituido á su poder (1).
13. Si el siervo franqueado por es­
crito y coa prohibición de disponer de
su peculio , lo diere ó venda, no valga;
y el señor y sus hijos deben demandarlo:
mas no interviniendo tal prohibición,
puede hacer de ello lo que quisiere , y si
muera intestado sin hijos, el señor ó sus
herederos deben heredarlo.
14. Los siervos de la Corte(2)no se­
rán libres si el Rey no hiciere escrito
de ello por su mano. . ,
15. Los dichos siervos .no puedan
franquear á los que sean suyos, ni valga
tal libertad sino se hiciere con real otor­
gamiento^): ni puedan vender sus sier­
vos y heredades sino á otros siervos del
Rey , ni dar tierras ó siervos á Iglesias
ó pobres: ningún hombre libre los com­
pre : y del precio que aquellos hubieren

(x) obsequio. (4) físci. (3) praeceptione.


142 L ib . V*
de lo vendido(i), den á Iglesias y pobre»
por su alma*
1 6. Si el liberto ó alguno de su fa~
milia case con persona del linage de su
señor, ó hiciere á éste alguna oposicion(2)
ó daño(3), debe ser restituido á la servi­
dumbre.
17. Si alguno por su alma diere su
siervo libre á la Iglesia ó Religion(4), no
pueda tornarse á la servidumbre de sus
hijós(5); pues la cosa dada(6)á Dios no
debe volver á poder de los hombres.
18. Los libertos(7)y sus descendien­
tes deben seguir al Rey en la hueste* co­
mo se les mande , só pena de ser resti­
tuidos á la servidumbre del señor liber­
tador; salvo los que se queden ocupados
en negock>(8)por mandato del señor,
Rey, ó Conde(9), ó impedidos absoluta­
mente por enfermedad ú otra tai cosa.
19. Los libertos ó sus hijos, que por
(i)de térra , vel mancipiis.(a)convexaveiint.
(3)vel aliquid adversus eos egeriht. (4) quos
Sanctorum loéis depatavit, vel ordo Religio-
eís , vel ordinario manumitentis (<;}haeredis.
(^)adhesa. (7)Fiscales. (&)pro publicis utilit*-
tibu5. (9)Priocipe, Duce , vel Comité suo.
T it . YIT. I43
arte , 6 engaño dexen( 1 )á sus señores ó
ajos hijos y parientes(2)de estos, luego
se restituyan á la servidumbre : mas los
hijos de libertos , que lo dexen(3), hayan
la pena de la ley precedente.
20. El que por cuita negare la ver­
dad ó se perjure, sea preso, haya 100.
azotes , no pueda ser testigo , y pierda
la quarta parte de sus bienes para el per­
judicado con el perjurio , según lo esta­
blecido por la ley para con los falsos. (*)

(i)de patrocinio se aarerant. (i)vel qui ex eit


geni ti fuerint. (3) perenniter servituii.
(*) E tta ley es la 14. tit 4. lib. 1. se repite
aquí indebidamente $ y no se encuentra en la
edición latina t y Cod. V ig .

Nota. A las 4. leyes del tit . 1. se


añaden 3 . en el Cod, Vig* ; y en élfa lta n
las leyes 18 .7 20. tit, 7. ,y la y» tit, 4 .:
esta fa lt a también en la edición latina*
y en ella al tit . 7. se aumenta por ley 19.
una que fa lta en la castellana . Los de­
más títulos de este libro están confor­
mes en el orden y numero de sus leyes•
JLIJBMO SJEXTO .
T IT U L O I.
d e z a s a c u s a c i o n e s .

L ey i . Í l señor(i)del siervo acusado


5

de delito sea obligado á presentarlo al


Juez , y apremiado á ello por el Conde
ó Señor de la ciudad: y no siendo habi­
do , debe el Juez prender, y guardar(2)
al siervo.
2. El que quisiere acusar á hombre
de la Corte(3)por homicidi0(4)6 enemi­
go contra el R ey, pueblo ó tierra , y
pueda probarlo , hagalo por escrito con
3. testigos(5), sometiéndose, sino lo prue­
be , á la pena correspondiente al acusa­
do^); y asi debe dársele tormento á és­
te, y resultando sin culpa, quede aquel
por su siervo , para que haga de él lo
que quisiere menos matarlo: si el acusa-
(i)dominus villicus, vel actor loci, cujus ser­
vias fuerit accusatus. (2) discutere. (3)aequalern
sibi nobilitate , vel dignitate Palatini ofricii.
(4)vel adulterio. (5) 3. tesciura subscriptione.
(6) inscriptio üat.
T it . r. 145
dor quiera avenirse con el acusado , pa­
gue á este quanto estimen(i), y la pena
que haya recibido. Antes de darse el
tormento , debe el acusador proponer
por escrito al Juez todo el hecho como
pasado, y entregárselo reservadamen­
te^): si el atormentado confiese su deli­
to , sea castigado^), y sino, debe haber
el acusador la dicha pena : mas si éste
por sí ó por otro manifieste todo el he­
cho como pasó al acusado , antes de ex­
ponerlo al Juez por eserito(4), no debe
procederse al tormento. Lo mismo se
observe para con las otras personas li­
bres que no sean de la Corte : y siendo
el delito de hurto , ú otro tal porque no
deba ser decapitado el reo , no sean por
él tormentados los hijosdalgo y pode­
rosos de la Corte(5): mas si el acusador
no pueda probarlo, debe el acusado pur­
garse por su juramento. Los hombres de
inferior clase acusados de hurto , homi­
cidio ú otros delitos , no deben ser tor-
(i)quantum ipse inlata sibi taxaverit suplida.
(a)ut sic qu;estionis examinado fiat.;3)cr-minis
reas habend. (4)ocuÜ&($)utsunt Primad Palarii.
146 L ib. v i .
mentados; no excediendo el hurto(i)ó
cosa de 500. sueldos(2), haga(3)la com­
posición que mandan las leyes ; y no
pudiendo probarse^), purgúese el reo
por su juramento , y pague el actor lo
establecido en ellas para con el injus­
to demandante. El hombre inferior que
quiera acusar á otro de superior clase,
V probar la acusación , no se someta á
la pena(5)del talion ; mas no proban­
dola , y jurando el acusado no haber
cometido el delito, ó no tener la cosa
demandada , pague como injusto de­
mandante quanto manda la ley. El tor­
mento debe darse á presencia del Juez ó
de hombres buenos por tres dias, y de
modo que el tormentado no muera , ni
pierda miembro : si por ventura murie­
se , ó por mala voluntad(6)del Juez, ó
por algún engaño ó cohecho de la parte
contraria, ó por no [Link] impedido el
exceso en el tormento , sea el Juez en—

(i'nisi maior fuerit causa (í'si autem actio mi-


noris sit quancitatis ( 3 ¡per probationem convic-
tus.(4)si convinci ron potuerit.^gjinscribere non
•praesumat ^ójmalitia.
T i t . t. 14 7
tregado á los parientes del muerto, para
que le den otra tal pena ; mas si pueda
purgarse por su juramento , y los testi­
gos presenciales juren, no haber interve­
nido mal, engaño , ni cohecho, y sí solo
ocurrido la muerte por falta de seso(i)en
el Juez , ó de cuidado en impedir el ex­
cesivo tormento, debe en tal caso pagar
á los parientes 300. sueldos(2), ó quedar
por siervo de ellos , no teniendo de qué
pagarlos, y el acusador ha de ser pues­
to en poder de ellos , para que le den la
misma pena que al muerto.
3. El acusado ó traido ante el Juez
por demanda de 300. sueldos sea apre­
miado como manda la ley Caldaria(3), y
purgándose según ella, el acusador no
haya pena alguna. Si el hecho fuere ma­
nifiesto , debe darse tormento al reo; y
confesándolo , satisfaga como manda la
ley anterior. Lo mismo se observe con
las personas que sirvan de testigos y
sean sospechosas (4). *
(i)indiscretione. (a) 500/3) per examinationenj
aquae ferventis.(4)vilibus , et infamia notatis.
* E s t a l e y e n e l C o i . f^ ig . e s 3a. t , 1. l i ó , 2 ,
14* L ib. vt.
4. El siervo ó sierva no deben ser
atormentados contra sus señores , sino
por delito de adulterio, ó por enemi-
ga(i)contra el Rey , Pueblo ó tierra(2),
por falsa moneda, homicidio , ó propi­
nación de yerbas(3)para matar ; y si lo
fueren por tales delitos de sus señores,
y los manifiesten^), deben morir(5)con
estos ; mas no , si los descubrieren vo­
luntariamente antes del tormento.
5. El siervo acusado de delito no
debe ser atormentado, hasta que el acu­
sador di fianza de pagar otro tal á su
dueño , sino resulte culpado : y si mu­
riese en el tormento , ó perdiere miem­
bro^), quede libre en poder(7)de su se­
ñor , y pague á éste el acusador otros
dos iguales ó su valor, y otro tal el Juez
que permitió el exceso en el tormento.
Este no se dé á hombre liore ni siervo,
hasta que ante el Juez y á presencia del

(i)aliquid dictum , vel dispositum. (a)gentem,


vel pacriam. (3 maleficium (4 si <onscii , et
ocultatores sceleris reperiuntur. (5 condemnari
p a riti cum dominisjuxta volumatein Princi­
pi«. (6)debilitacus fuerit. tffm patrocinio.
T lT . I, i *7
dueño jure el acusador no proceder con
mala voluntad ni engano : y si muriese
en él, y quien lo haga atormentar inius*
tamente no tenga con qué pagarlo, de­
be quedar por siervo en lugar del muer­
to. Si el siervo fuere ageno, y pueda su
dueño mostrar que no es culpad) en el
delito , pagúele otro tal el acusador , y
las costas de la prueba que regule el Juez:
si resulte culpado en cosa leve, podrá el
señor, si quisiere, pleitear(i)por él; asi
que(2)segun el hecho sea azotado, si fue«
re culpado en cosa grave , y no quiera
el señor avenirse á composicion(3). El
hombre libre , y el franqueado que fue­
re idoneo de buena forma , no pueda
atormentarse , sino valga la demanda
250. sueldos; pero el inferior pueda ser­
lo en demanda de 100. sueldos: si mue­
ra ó pierda miembro en el tormento, el
Juez que obró sin moderación debe pa­
garle ó á sus parientes 200. sueldos y y
300. el que lo hizo atormentar ; y la
mitad de esto han de satisfacer , si ej
(i)componere. (ajomnis fur. (3)servus pro cri­
mine tradatur.
15 o L tb. vt .
franqueado fuese de inferior clase.
6, El que acuse falsamente á otro
por delito contra el Rey , Pueblo ó tier­
ra , ó por faUedad( i )en los mandatos
del Rey ó Juez , ó por la ejecución ó
uso(2)de escrito falso, por fabrica de fal­
sa moneda, propinación de yerbas(3),
comisión de adulterio, y otros delitos ta­
les porque deba de ser decapitado ó
perder sus bienes , y lo probase , no ha­
ya pena alguna: pero si lo hiciere falsa­
mente por embidia con el fin de que pier­
da la vida ó sus bienes, se entregue por
siervo al acusado, y haya la misma pe­
na que éste habría en su persona y bie­
nes. Quien supiere cosa contra el Rey ó
Principe(q), hagala saber inmediatamen­
te por sí ó por medio de otro hombre fiel,
si estuviere en el mismo lugar , y si no,
por medio de carta que escriba ante el
conductor y testigos fieles , que se ex­
presen en ella(5), y lo sean de la acu-

(i'fraudubn'a í[Link]. (3)venefí-


cium , ve! mulefi ium. (4) quod ad cognkionem,
J’[Link] possit deduci. (5) 3. testes qui siniuí
cuín ipso subscriban: epistolaffl.
T JT. T. 151
sacion , refiriendo el hecho bien orde­
nado (1).
n. Nadie ruegue al Rey por los reos
de delito contra su muerte(2)y tierra:
pero si quisiere hacerles merced por vo­
luntad ó por Dios , hagalo con consejo
de los Sacerdotes ó Mayores de la Corte.
8 . Todos los delitos deben seguir á
sus autores; y asi por estos no han de
ser penados sus padres , hijos , herma­
nos , parientes , ni vecinos, ni el mari­
do por la muger , ni ésta por él. Solo el
delinqiiente sea castigado; y con él mue­
ra el delito , sin que sus hijos ni herede­
ros sean obligados por razón de él. (/.p,
tit. 7. lib. 4. F . R . )

TITULO II.
Z>B LOS MALEFICIOS , ADIVINOS,
Y HECHICEROS.

Ley 1. E i que consulte adivinos ó en*


cantadores sobre la vida ó muerte del
Rey ó de otro hombre, y el que respon-
(i)ut posrea quod mandaverit negare non possit,
(2jpro causa gentis aut patriae.
152 L ib . vt.
da , queden(i)con sus bienes por siervos
de la Corte(2), y también el hijo que use
el mismo oficio; mas no lo usando , de­
be haber los bienes del padre y la digni­
dad que éste pierda. Los siervos que co­
metan tal delito , sean atormentados y
vendidos para tierras ultramarinas.
2 El que dé yerbas(3)á otro, sea
puesto en su poder, para que haga de él
io que quisiere ,*pero si muera con ellas,
debe ser luego atormentado, y morir de
mala muerte (4).
3. El Juez que trate de inquirir ía
verdad , ó probar alguna cosa por me­
dio de adivinos ó agoreros(5), y el hom­
bre que los consulte sobre la vida ó muer-
te(o)de otro, ó para que le respondan so­
bre alguna cosa , incurra en la pena de
la ley primera: y asi el agorero, como
el que se guie por sus adivinaciones, reci­
ba 100. azotes(7); y además, reincidien­
do en este delito, no pueda ser testigo. *

(inflige!lis caesi.f2)físci (3>venefícus, id e:t, qui


venena confi it.(4)turpissima ■ 5 aut eorum sí­
miles. 6'ía)utis. aur Kgritudinjs (7)50. flagella»
(*) E ita n y fu i tu en el C'od. f rig%
TlT. IT. 153
4. Los hechiceros(i), y los que ha­
cen caer piedra(2)en las viñas ó mieses,
hablan con los diablos , tuercen las vo­
luntades de hombres(3)y muge res, hacen
circo(4)de noche, y ofrecen sacrificio á
los diablos , reciban 1 0 0 . azotes, y sean
señalados con fealdad(5)en la frente, lle­
vados por 1 0 . villas(6)al rededor de la
ciudad , y puestos por el Juez en lugar
donde vivan sin im pedirla los demás
hombres , ó remitidos al Rey para que
disponga de ellos : y el que los consulte,
reciba 1 0 0 . azotes(8).
5. Quien por encanto ó ligamiento
cause mal á otro , ó á los animales , vi­
ñas , mieses , y campos , ó hiciere cosa
porque muera alguno(9), ó quede mudo,
ó reciba otro daño , sufra en su persona
y bienes quanto daño hubiere hecho.

(i)et immisores tempestatum.(i)grandinem.


(3)qui per invocarionem demonum.(4)nefarias
invocanones.(5)decalvati deformiier (6 convi-
cinas possesiones. (*7) nocere. (8) 200 flagella.
(c>)alium laedere , vel mortificare.
*54 Lib. v i.

TITULO III.
BE LOS ABORTOS VIOLENTOS.

para que aborte ó muera el feto , haya


pena de muerte : la sierva que las tome,
reciba 200. azotes ; y la libre pierda su
dignidad , y se dé por sierva á quien el
Rey mande.
2. El que hiera á muger preñada,
o la haga abortar , si muriese , haya la
pena de muerte; y si aborte sin otro da­
ño , y ambos sean libres , y el feto esté
formado, pague 15o.(2)sueldos, y 100.
no estando aun formado.
3. La muger que hiera á otra por
fuerza, ó por engaño(3)íe cause aborto
ó perdida de algún miembro(4), sufra la
pena de la ley anterior.
4. El que haga abortar muger sier­
va , pague 20. sueldos á su señor.
5. El siervo que cause aborto á mu-
(i)potionem. (a)a«jo. (3)per ocasionen!.
(4) debilitaverit.
T it . iit. 155
gtr libre, reciba 100. azotes, y sea da­
do á ella.
6. El señor del siervo que haga
abortar á sierva agena, pague 1o. suel­
dos á su dueño; y al siervo se den 100,
azotes (1). .
7. La muger que mate á su hijo an­
tes ó después de nacido , ó tome yerbas
para abortarlo, ú en otro modo ahogar­
lo^), sea condenada á muerte, ó priva­
da de la vista , según quiera el Juez:
igual pena haya el marido que consien­
ta ó mande hacer este delito tan exten­
dido por todo el Reyno,

TITULO I V.
DE LOS AGRAVIOS Y HERIDAS.

Ley r. E i que hiera á otro en la ca­


beza y cause tumor sin sangre(3), pague
5. sueldos(4), 20. si le toque al hueso,
100. si se lo quebrante; y la mitad si
fuere siervo el herido. El siervo que asi

(1) 200. fla^ella. (2) extinguere. (3) livorem.


(4) pro cute rupta solidos decem.
156 L ib . v i .
hiera á otro , pague solo la tercera par­
te de lo dicho , y reciba 150. azotes(i);
pero si lo hiciere á hombre libre , pague
lo mismo que este satisfaría hiriendo á
siervo ageno(2): y en caso de no querer
su dueño hacer el pago, sea entregado
el siervo por las livores (3). (/. 3. tit . 5.
¡ib. 4. F . R . )
2. Si el que por fuerza entre en casa
agena con cuchillo sacado(4)ú otra arma,
y quiera matar al señor de ella, fuere
muerto, no debe demandarse su muerte:
si dentro mate á alguno, luego debe mo­
rir ; y si no hiciere delito de muerte(5),
pague el daño que cause, como mandan
las leyes. Si en la casa robe alguna cosa,
pagúela con 1o. tantos, ó sea entregado
por siervo al señor ; y si nada hurte ni
cause daño , reciba 100. azotes por la
fuerza, y pague 100. sueldos(6) , y á
falta de estos haya 200. azotes. En esta
pena incurra el que con él entre como
amigo y por su gusto, y no por su man—
(1) go. 70. flngella suscipiat Í3)pro crimi-«
ne. (4)gladio evaginato. (5)criminalem.
(6) solidos 10.
TlT. TV. 157
dato, ni para auxiliarle(i); y no tenien­
do con que pagar el daño , reciba 150.
azotes : mas si fuere en su ayuda , y lo
haga por su mandato , ó junto con él,
debe el señor(2)demandar(3)el daño y
pena por todos , y no será culpado el
que obró por mandato de él. Si el sier­
vo entrare en casa agena por fuerza, y
sin noticia del señor , reciba 200. azo­
tes , y entregue lo tomado ; y si este lo
supo , pague por él quanto debe satisfa­
cer el hombre libre , según queda dicho.
(/. 6. tit. 5. lib. 4. F . R . y ley 74. del
E s t ile .)
3. El que tire á otro de los cabe-
llos(4), ó le señale(5)en el rostro ó cuer­
po con correa ó palo(6), hiriéndole , ó
tirándole villanamente(7)por fuerza, ó
le corte en algún sitio, ó lo ate por fuer­
za , ó meta en carcel(8)ó en guarda al­
guna , ó mande á otro que le prenda ó
ate, debe recibir en su persona lo mismo

(i)nec in ejus obsequio vel patrocinio constitu-


tus. (a^patronus. (3)sat¡st'acere. '4)decalvarc\
($)turpibus macu)is.(6 flapello , fuste , aut q 10-
cumque iccü.(7/raalitios¿.(SquocBmque vinculo.
i$$ L ib vr.
que hizo ó mandó hacer , y además el
Juez le castigue , y el agraviado haya
quanto estime por el daño recibido: mas
el que diere palmada , puñada , coz , ó
herida en la cabeza, no ha de haber
otra tal pena , pues ocaso resultarla de
ella mayor daño ó peligro , y sí debe re­
cibir io. palos(i)por palmada , 20. por
puñada ó coz , y 30. por contusión sin
sangre en la cabeza , probando que fue
en casual riña sin animo de matar ó he­
rir. Por ojo sacado pague 100. sueldos,
y por el herido, quedando con alguna
vista , una libra de oro ; por nariz cor­
tada del todo 100. sueldos, y cortada en
parte que cause fealdad, pague según esta
fuere ; y lo mismo se entienda por he­
rida en labios ú orejas. El que hiera en
las espaldas de modo que el herido que­
de corcobado(2), pagúele 100- sueldos;
y lo mismo si le corte mano , ó en ella
cause herida que la inutilice : por dedo
pulgar cortado pague 50. sueldos , 40.
por el segundo , 30. por el tercero , 20.
por el quarto , y 10. por el quinto; y lo
(^flagella. (a)cui ponderositas facta fuerit.
T ir. iv. 150
mismo por cada dedo de los pies : por
diente quebrado 10. sueldos(i); y una
libra de oro por pierna quebrantada,
quedando el herido cojo(2). Todo esto se
observe entre hombres libres : pero el
siervo , que hiciere alguna de estas co­
sas al libre , sea entregado á éste para
que haga de él lo que quisiere. Prosigue
esta ley asignando p en a p ecu n ia ria , y
de azotes a l hombre libre que hiciere
alguno de dichos daños á siervo ageno ;
a l liberto que lo haga con hombre libre;
y a l siervo que lo execute con otro sier­
vo: y previniendo , que todo se observe
en hombres y mugeres , y el J u e z lue­
g o lo execute , p en a de perder su d ig ­
n id a d y si lo [Link] por amor 6 ruego ,
y de ser apremiado por el Obispo y Se u
ñor de la tierra á la satisfacción del
daño. (/ 3. t it . lil\ 4 . F . R . )
4. Quien detuviere por fuerza(3)al
que vaya de camino , y nada le deba,
pague 5. sueldos , ó reciba 50. azotes;
y siendo su deudor que reuse pagarle,
debe presentarlo al Juez, sin causarle
(1) 12. (ajdebilis. (3) injuriosé.
i6o L ib . v i .
injuria , para que le administre justicia:
y si lo hiciere el siervo sin voluntad de
su señor(i), éste pague por él lo dicho
que debe pagar el hombre libre(2). (/. ¡ 2 .
tit. 4. lib. 4. F . R .)
5. El ignorar las disposiciones de
las leyes no es menor culpa, que el obrar
contra ellas, sabiéndolas : asi pues to­
do el que haga ó mande hacer daño á
otro(3), y diga no saber las leyes ni ha­
ber pena por el hecho, debe sufrir en
su persona el mismo daño, tormento,
peligro , y deshonra , y además 100.
azotes , y ser feamente señalado(4)para
su perpetua deshonra.
6. No debe ser culpado el que mal­
trate al que quiera herirle por fuerza:
quien hiera ó mate al que antes intente
herirle(5)sin razón con palo , arma , ó
en otro modo , no pague homicidio ni
haya pena ; por ser mejor, que vivien­
do se defienda , que lo venguen después

(i)domino jubente. (a)quod si servus sine jus-


sionedomini commisserir, ioo. accipiat flagella.
(3)vel ¡Ilícita perp2trans.(4,deformiter decalve-
tur.(ej)incaut¿ praesmuptuosus.
T it . iv . 161
de muerto. El que por saña(i)tire á otro
con arma, aunque no lo hiera , debe pa­
gar i o. sueldos por el intento. (/. i . t, i 7.
lib. 4. F . R . y ley 59. del E s t ile .)
7. Ningún siervo debe injuriar, al­
borotar , ni alterar sin razon(2)con hom­
bre libre( 3), só pena de 10 azotes(4), si
fuere bueno(5), y 50. si fuere vil : y el
libre ó noble , que provoque al siervo
para la injuria, cúlpese á sí mismo.
8. El que hiera á otro , y le cause
luego la muerte(6), sea penado por el
homicidio ; no muriendo luego, sea pre­
so , ó dé fiador de estar á derecho ; y si
sanare , pague 70. sueldos(7), ó reciba
100. azotes(8), y además satisfaga al he­
rido quanto el Juez estime por la herida.
9. El que voluntario hiera(9)á siervo
ageno , y le cause daño , pague otro tal
á su dueño , ^ téngalo en su guarda y
á su costa hasta que sane : no sanan­
do^ o)luego, pague por la herida lo que
el Juez estime ; y si después sanare , el
(i)iratus. (2) indebité. (3) nobili, et illustri.
(4.1 40. (5) idoneus. (6) súbito. (7) 20. (8) 300,
(yjde&iiitaverit. (10J si sanare potuerit.
i 62 Lib. vr.
señor lo reciba con io. sueldos que aquel
le dé por su locura (i).
io El siervo que sin voluntad(2)de
su señor hiera hombre libre, si éste mue­
ra luego(3), sea penado por el homici­
dio ; no muriendo , sea luego preso(4);
y si sanare , haya 200. azotes : si el se­
ñor quiera satisfacer por é l, lo haga de
quanto el Juez estime ; y no queriendo,
debe darlo al herido por emienda (5).
(/. 12. tit. 1 o./ib. 3 , F . R . )
11. El siervo que hiera á otro , ha­
ya 100. azotes, y satisfaga la heridafó):
el Juez estime al menos valor del siervo
por razón de ella: y sino quiera el señor
admitir esta satisfacción , se le dé otro
tal siervo ó su valor por el otro señor,
el qual se quede con el herido. Lo mis­
mo se observe en las siervas.

(i)facti temeritate. (2) sine jussione domini.


(3)exindé. (4) statim. (5) pro culpa.
(6;si exindé debilitatus agnoscitur.
TITULO V.
Z>E LAS HERIDAS Y HOMICIDIOS.

Ley i. j£ f l que mate á otro sin que-


rer( i )ni tenerle mala voluntad, no debe
morir. (/. i. tit, 17 . lib . 4. F , R .)
2. El que involuntario mate á otro,
sin verlo(2)ni saberlo, ni tenerle ene­
mistad , y asi lo pruebe ante el Juez, de­
be ser absuelto.
3. Quien mate á otro por ocasión,
cayendo sobre él casualmente, ó empu-
jado(3)por otro , no haya pena j y el
que lo empujó sin mala voluntad, pague
una libra de oro. (/. 5 . 1 . 1 7. lib . 3. F . R .)
4. Si el que riñendo con otro, y
procurando herirle, mate sin querer á
alguno, el Juez sepa qual de los dos mo­
vió la riña; y siendo el que no hirió, pa­
gue á los parientes del muerto 100. suel­
dos de oro , porque voluntario dió mo­
tivo á la muerte, y 50. el causante de
ella porque la hizo sin querer. ( /. 6.
tit . 17 . lib • 4. F . R . )
(i)nesciens.(2)stantem , venientem , vel praeter-
euntena. (jjau t re quacumque impulsus.
1 Ó4 L lB . VI.
5. Si el que quiera meter paz entre
hombres que riñan, muriese por acaso,
quien lo mate, y pruebe por su juramen­
to , ó con buenos y muchos testigos(r),
que no quiso hacerlo , pague á sus pa­
rientes una libra de oro; y si lo hiera en
este modo , pague la tercera parte.
6. Quien hiriese á alguno con el
pie ó puño, ó en otro modo por causar­
le deshonra(2), si lo mate , debe ser pe­
nado por el homicidio.
7. El que , jugando(3)tire piedra ú
otra cosa adonde estén muchos hombres,
y hiera ó mate á alguno, y pruebe por
su juramento ó con testigos, que no qui­
so hacerlo , no sea obligado al homici­
dio , mas por su locura pague una libra
de oro á sus parientes, y reciba 50. azo­
tes. (/. 7. tit. 17. lib. 4. F . R . que es
la 13. tit. 23. lib . 8. R ec.)
8. Si el maestro, castigando al dis­
cípulo locamente(4)lo hiera y mate, ó
el patrón ai que le ayude(5),ó el señor al
(innúmero et dignitate idoneis. (2)injuriam.
(3)incautus , aut indiscretus. (4)indiscreta dis­
ciplina. (5;in patrocinio constitutum.
T it . v . 165
mancebo que le sirva , no debe ser difa­
mado ni penado por el homicidio, si lo
hizo sin ódio(i)y mala voluntad. ( /. 8.
t it . 17. lib. 4. F . R .)
9. El que por ocasion(2)y no por
gusto mate á siervo ageno , pague á su
dueño la mitad de lo que pagaria por
hombre libre(3)muerto casualmente.
10. El siervo que por acaso(4)y
no por su gusto matare á hombre libre,
pague la mitad(5)de lo dicho acerca de
los que matan por ocasion(6)á los hom­
bres libres.
1 1 . El que matare á otro por su
gusto y no por acaso , sea penado por
el homicidio. (/. 1. tit» 17. lib . 4«
F . R .) ^
12. Ningún señor mate su siervo
sino con orden de Juez(7)por delito co­
metido publicamente: siendo este tal por­
que deba morir , luego el señor ó quien
quiera acusarlo, dé cuenta al juez ó Se-

(í)invidia , nec malitia.(a)supra scriptis casibus


di ve sis (3) de ingenuis constituta. (4) supra
se»iptis casibus.(5)compositionem.(6;casu.
(*7}extra publicum judicium.
i6 6 L ib . v i .
fior de aquella tierra: (i )si fuere proba­
do , se le dé muerte, ó por el Juez ex­
presando en escrito el motivo de la con­
dena , ó por su señor en cuyo poder
sea el hacerlo matar, ó reservarle la vi­
da. Si el siervo , resistiéndose á su señor
por mal tratamiento , lo hiera ó intente,
y éste defendiéndose lo mate luego en el
acto de la saña , no sea obligado al ho­
micidio , si lo pruebe por su juramento,
6 con siervos testigos presenciales^). El
señor que por crueldad(3)mate á su sier­
vo , que no fuere condenado por el
Juez(4), sea desterrado para siempre, y
hayan sus bienes los parientes mas pro-
pinquos : igual pena sufra el que por su
gusto(5)mate á siervo ageno ó lo man­
de matar, y además pague otros dos ta­
les al dueño : y no incurra en dicha pe­
na el que hiera y mate á su siervo ó al
ageno porque este le injurie, ó le haga

( i) lo contenido desde este numero hasta el


(i)falta en la edición latina y C. Vig.(3)malitia.
(4)libram auri fisco persolvat, et perenni infa­
mia denotatus , testifican ei ultra non JiceaL
($)ex deliberatione,
T it . v . 167
algún despecho(i), ó porque quiera cas­
tigarlo^), probando por su juramento ó
testigos que no quiso matarlo. Si el sier­
vo dixere , que hizo el homicidio por
mandato ó consejo(3)de su señor , y
pruebe que éste lo obligó por castigo,
reciba 100. azotes , y sea señalado^); y
jurando el señor que no lo mandó hacer,
no haya la pena de esta ley. El señor
del siervo , que mate á su compañero,
pueda hacer de él lo que quisiere: y
siendo ageno el muerto , debe darlo ai
señor de éste por homicidio. El ladrón
que mate en casa ó cainino(5), luego
sea penado: y por ser mas culpado el
que manda ó aconseja hacer el homici­
dio , que el que lo executa , si dixere el
siervo(6)que su señor se lo mandó, y no
pudiere probarlo con testigos, no debe
ser creido , y si castigado por el homi­
cidio , ó entregado á los parientes del
muerto , para que hagan de él lo que

(i)incitatiOne injuriae , vel ira commotus.


(a)dum disciplinara ingerít (3)consensu.
(4)turpiter de¿alvatus.(c;)propter furti rapacita-
tem msidians.(6)per discussionetn ante judicem.
i6 $ L ib. vr.
quisieren ; y el señor debe salvarse por
su juramento ante el Juez, y no pudien-
do, sea decapitado el que lo mandó ha­
cer, y el siervo que lo hizo, reciba 200.
azotes , y sea señalado feamente(i). El
que mate con consejo de otro(2)muera
por ello, y el que le aconseje , aunque
no le acompañe, reciba 2CO. azotes, sea
señalado(3), y pague 50. sueldos á ios
parientes del nv’erto , y no teniendo dé
qué pagar , quede por siervo de ellos.
13. Ningún señor sin juicio ó ver­
ro manifiesto^) corte al siervo mano,
nariz , labios , lengua , oreja , pie , ni
otro miembro , ni lo mande hacer, ni le
saque ojo , pena de 3- años de destierro;
en cuyo tiempo deben guardarle sus bie­
nes los hijos, que no sean cómplices , ó
los parientes , ó el mismo Juez , y res­
ponderle de ellos quando vuelva.
14. Por falta de acusador el Juez de­
be prender y castigar al homicida: pueda
acusarlo la muger por la muerte del ma-
(i'turpiter d°calvatus.(iNcommuni consilio.
(3)decalvationis foeditacem suscipiat.
(4,absque judiéis examinatione.
T it . v . 169
rido , y éste por la de ella : y probando
el delito , el Juez lo castigue según ley.
Si aun no probado el pleito, muera el
marido ó muger, puedan acusar sus hi­
jos , ó parientes herederos ; y no acusan­
do, pierdan la herencia. Si el Juez, mos­
trado el homicidio(i), no proceda á su
castigo , ó lo dilate , pague 150. suel-
dos(2)mitad del homicidio al que lo de­
mande , porque no quiso vengarlo : y
hasta que sea juzgado que lo hizo, nin­
gún > tome los bienes del homicida.
1 5. Puedan acusar al homicida los
parientes mas propinquos del muerto;
y no queriendo , ó retardándolo, pue­
dan los otros parientes y extraños. El
que quiera acusar(3)por algún engaño,
ó defender al homicida , pague doble al
acusador, lo que debería haber por de­
fenderlo.
16. Al voluntario homicida ó mal­
hechor no valga escusa ni poder(4)algu-
no: si se acogiere al altar , no pueda sa­
carse sin mandato(5)del Sacerdote : és-
(1 admonitus. (2) 250. solidos. .'3' excurare.
(4)nulla occasio,vel potestas/j^absque cónsul tu.
170 L ib . v i.
te(i)lo saque del altar , y eche de la
Iglesia(2), si el que quiera prenderlo le
diga , y jure ser condenado á muertef^j
por su delito : y en tal caso no debe mo­
rir , y sí entregarse á los parientes del
muerto , para que hagan de él lo que
quisieren, menos matarlo.
17 . Quien por su gusto(4)mate á
padre, madre, hermano, ú otro parien­
te , muera del modo que mató ; y sus hi­
jos , no siendo cómplices , ni teniéndo­
los de otro matrimonio, hayan la mitad
de sus bienes , y la otra mitad los hijos
del muerto ; estos los hayan todos, si
aquellos sepan ó consientan el delito del
padre; y á falta de unos y otros hijos
deben haberlos los parientes mas cerca­
nos del muerto que acusen al homicida.
18 El que mate á padre, hijo , mu-
ger, marido , hermano, suegro , yerno,
u otro pariente , debe luego morir(5): y

(í)consulto Sacerdote.(,2)ot extra chorum pro-


jiciat.(3)reddito sacramento ne eundem scele-
ratum publica mortis paena condemnet.
(4, proposito , vel intentione pravac voluntatis.
(5)morte damnetur.
T it . v. 17 1
si se acoja á la Iglesia, y el Rey ó Se­
ñor le perdone la vida por piedad , sea
desterrado para siempre( 1), y sus bienes
de los herederos del muerto según la ley
anterior; y á falta de pariente de éste
^ean los bienes para el Rey.
19. El que mate á hijo, padre, her­
mano , ó pariente , si pruebe con buenos
testigos ante el Juez que lo hizo(2 Agra­
viado ó defendiéndose, sea absuelto sin
pena alguna en su persona y bienes , si
procuró en el modo debido no hacer el
homicidio (3).
20. El señor del siervo , que mate
por acaso(4)á otro siervo , pague al de
éste la mitad de lo debido por homici­
dio casual(5), ó debe dar el siervo por
emienda.
2 1. E s t a ley es la 20. tit. 7. del
¡ib. 5. repetida á la letra : y fa lt a en
la edición latina.
(1) in potestate parentum , vel propinquorum
tradendus (i)gravibus coactus injuriis. (3)illa
discretione servata , qua? in cunctis casibus est
de homicidiis constituta.(4)cunctis suprascrip-
t¡s casibus.(4)-íx medietate suramam , quae de
casu táii tst occisione taxata.
E n la edición latina resulta con­
forme este libro en el número y coor­
dinación de sus títulos y leyes , sin
mas variedad que la de estar inver­
tida en el tit . 2. la numeración de las
leyes 3. 4. y 5, en 5. 3* y 4»; y f a l­
tar la ley 2 1. tit. 5. repetida en el
castellano , y puesta por 20. del tit . 7.
lib. 5.: esta ley fa lt a también en el
M . S. ó Cod. Vig. ;y en él se omite la 3.
del tit . 2 .prohibitiva de consultar adi­
vinos ó agoreros ¡ y la 3. del tit. 1. res­
pectiva al apremio dispuesto por la ley
Caldaria , bien que ésta en dicho Códi­
go se halla colocada por ultima del t í­
tulo 1. lib . 2. segun queda anotado en
*7 3

ZZJBJELO SJEJPTZMO.
TITULO I.
DE LOS DENUNCIADORES DEL
HURTO.

L ey i. acusado de hurto no de­


be darse tormento , hasta que el acusa-
dor(i)á presencia del Juez y tres testigos
(2)se somera á la pena del talion para el
caso de que resulte sin culpa(3):sino pu­
diere presentarlo, manifieste(4)su nom­
bre at Juez, y éste lo apremie para saber
la verdad(5):si el Juez no pudiere haber­
lo por miedo ó defensa de algún podero*
so, avise luego al Rey y en su ausencia
al Obispo ó Señor(6)de la tierra, y no lo
haciendo , se entregue de sus bienes al
querelloso quanto hubiese perdido. Si el
que manifieste el hurto no lo probare,
(i)si indicem presentare noluerit.(2)per placi-
tum 3 testium roboratione firmatum.(3)¿t post-
quam innocentia potuerit aecusati , distringa-
tur accusator, ut pro agnoseenda veritate indi-
«em pracsentet invitus.(4)saltem.(c;)ut vera con-
vincat esse qu* judicavit (<5 )judici.
174 L ib . vrr.
sea obligado á satisfacerlo todo y disfa­
mado por ladrón (i) ; y no teniendo de
que pagar, se entregue por siervo(2)á
aquel que difamó de ladrón, y ai otro á
quien mintió: si fuere siervo, pague seis
tantos y reciba ioo. azotes; y no pudien-
do satisfacer por sí, ni queriendo su se­
ñor hacerlo por él, éste debe entregar eí
siervo por emienda (3).
2. El siervo que descubriere hurto
sin voluntad(4)de su señor , no debe ser
creído, si éste no dixere que aquel es
bueno y leal (5).
3. El que voluntariamente descubra
el hurto, sabiendo quando se hizo,no ha­
ya pena ni pida premio por descubrirlo;
mas si hubiere partido con el ladrón,res^
tituya al dueño la parte que él hubo.(/.8,
tit . 13 . lib. 4. F , R .)
4. El que denunciáre al ladrón, sin
saber el hurto, no haya mas premio que
el valor de la cosa hurtada, con tal que
(i)quod si rei causa est,ingenuus novencuplatn
compositionem exsolvat.(2) pariter.(3)pro rea-
tu.(4) conscientia. ($) de honéstate mentís ejus
proferens testiraonium verum.
T it . t. 175
el dueño de- ella se halle reintegrado ; y
siendo el ladrón tal que deba morir por
el hurto y no tenga bienes, ha de haber
el denunciador la 3. parte de la cosa.
( L 8. tit. 13 . lib . 4. F . R . )
5. El que acuse de hurto, propina­
ción de yerbas ó veneno, ú otros delitos
tales(i), acuda al Juez(2), para que pes­
quise y averigüe el hecho,y sabido,man­
de prender al reo ; y siendo el delito tal
porque no deba morir, le haga dar satis­
facción al agraviado , y no teniendo con
que darla, quede por su siervo : si el reo
pueda purgársele dé por libre,y el acu­
sador haya la pena que él habría , si le
fuese probado el delito. A ninguno se
castigue ocultamente (3), y sí á presen­
cia de muchos, ni tampoco antes de que
se le justifique el delito por algunas
pruebas, ó de que el acusado se obligue
á la pena del talion: y asi debe darse tor­
mento al reo.
(i)aut quibuscumque factis illicitis. (2)in cujus
territorio est constitutus.(3)comes , aut judex
nullum discutere solus praesumat , ne aliquod
possit esse colludium, ut innocens fortase tor­
menta sustineat.
iy& L ib. vir.
TITULO II.
D E LOS H URTO S Y LAD koN ES.

Ley t. que demandáre la cosa


hurtada ó perdida, debe mostrar al Juez
sus señas secretamente,para que sepa la
verdad.
2. El siervo que hurte y después lo­
gre libertad , debe ser penado (i) y no el
señor libertador; mas si hurtare después
de ella, sea castigado(2)y satisfaga como
siervo ; y siendo el hurto tal porque no
deba restituirse á la servidumbre , pa­
gue y quede libre.
3. El siervo que pasáre á otro se­
ñor, si hurte ó haga daño al primero,
pague el segundo por él,si quisiere, y si­
no, será(3) atormentado según su delito.
( /. 4. tit. 13. lib . 4. R R .)
4. Si el hombre libre asociado con
siervo ageno hurte 6 robe alguna cosa(4)
pague la mitad de la satisfacción cor-
(i)sicat servus.(e)centum flagella sustineat. (3)
tradaturad penain.(4)aut ilicitum quodcumqut
committat. •
Tii*. n. . 177
respondiente al hurto , y sean azotados
publicamente; y siendo el delito tal por­
que deban ser decapitados, mueran am­
bos juntos.
5. El señor que cometa hurto con su
siervo, pagúelo todo y reciba cien azo­
tes ; y el siervo no haya pena, porque
obedeció al señor.
6- El que aconseje á siervo ageno,
para que hurte ó le haga algún daño (1)
con el malicioso fin de ganarlo para sí
y de que lo pierda su señor, pague á és­
te el importe del hurto y daño con siete
tantos, y el siervo haya cien azotes. (/. 1 ,
tit. 13 . lib. 4 F. R-)
7. Se entiendan ladrones,y como
tales sean castigados, los que sepan y
consientan el hurto, y á sabiendas reci­
ban la cosa de él. ( l,i ,t ,i$ .lib .4 .F .R .)
8. Nadie compre cosa de quien no
conozca sin buen fiador(2),de modo que
no pueda alegar ignorancia del vende­
dor : el que lo hiciere, sea preso y obli—

(i)aut alias res illicitas committendas , vel


etiani adversus se ipsum.(i)cui credit possit.
178 L ib . vit .
gado á presentar el vendedor (1), reciba
la mitad del precio dado , y restituyala
á su dueño; prometiendo ambos conju­
ramento buscar fielmente al ladrón,y no
pudiendo hallarlo , se entregue la cosa
al dueño; pero si éste supiere del ladrón,
y no quiera manifestarlo, debe perderla,
y haberla el comprador : y lo mismo se
entienda de los siervos. (/. 7./;/• 13 .
lib . 4. F . R . )
9. El que á sabiendas compre cosa
hurtada, sea preso y obligado á presen­
tar el vendedor y á satisfacer como la­
drón; y no pudiendo hallarlo, pague dos
(i)auctorem præsentet infra tempus suffícienter
à judice constitutum:et si fur ipse habuerit unde
conipositionem exsolvat, integram aut similem
rem domino rei sarciat: possideat autem emp-
to r, si particeps fraudis non invenitur. securé
quod emit; vel si dominus voluerit, rem furti-
vamsibi recipiat, et furem cum omni compo-
sitione furti tradat emptori. Si autem non ha­
buerit fur undè , sicut dictum est, compositio-
nem domino, aut emptori exsolvat, legibus ins-
titutus teneatur modus. Qnem si non potuerit
invenire, approbet se aut sacramento,aut testi-
bus innocente™, quod eum furem nescierit, et
quod apud eum agnoscatur , accepta pretil rae-
dietate, restituât.
T it . n. 179
tantos mas que pagaría el ladrón. (/. 6.
tit . 13. lib. 4 . F . R . ) •
10. El que hurtare tesoro del Rey,
ó le hiciere daño (1), reintegre lo toma­
do con nueve tantos.
1 1 . El que hurte cencerra de yegua
(2) 0 buey, pague un sueldo á su dueño,
por la de baca dos partes de un sueldo
(3) , y por la de obeja carnero ú otro ga­
nado la tercera parte (4).
12. El que hurte fierros de molino
ú otro ingenio( 5),restituyalos, pague lo
mismo que por otro robo, y además ha­
ya 100. azotes.
13. El que hurte qualquiera cosa,
si fuere libre, pague 9 tantos de su va­
lor, y 6 tantos si fuere siervo, y cada uno
haya 100. azotesjy caso de no pagarlos,
quede por siervo del dueño de ella.
14. Quien prendiere al ladrón debe
presentarlo al Juez, y éste imponerle la
pena de la ley anterior. Si el hurto se
hiciere por hombre libre y siervo, ó por
(i)de thesauris publicis pecuniam , aut aliquid
involaverit.(2)de jumento.(3) dúos tretnisses,^;
tremissem (£)aliqu¡d.
180 L ib . vil.
muchos de una y otra clase juntos, to­
dos lo satisfagan(i), pagando el libre (2)
la mitad de seis tantos,y recibiendo cada
uno cien azotes.
15. y 16. Si el ladrón preso de día
quisiere defenderse con arma , y alguno
le mate , no sea éste obligado al homici­
dio, ni el que matáre al ladrón nocturno
aprehendido con el hurto(3), /. 1. tit .io .
lib. 4. F . R .)
17. El que maltrate vestidos agenos
ú otra cosa, ó hurte alguna al caminan­
te^), pague el 9 tantos(5)de solo lo hur­
tado ó maltratado.
1 8. Quien á sabiendas reciba ó en­
cubra cosa robada por otro en ocasión
de fuego ó agua(ó) ó en qualquiera otra
debe pagarla con el 4. tanto. 15.
lib. 3. F. R .)
19. El heredero del ladrón no ha­
ya pena corporal, pues murió con él su
delito ; pero sí debe satisfacer como si
'i)medietatem.(2)novencupli, ct servus medie-
tatem sexcupli. (3)re furtiva.(4) aut in aliquo
contigerit.($)secunduni legem componat.(6)rui-
na , vel naufragio.
T it . i i . 18 1
viviese; y no bastando la herencia, de-
xela( i )por via de satisfacción, y quede
libre. ( l.g. tit. 1 3. lib. 4. F. R . y ¿67.
del Estilo.
20. El que por fuerza quite algún
ladrón ó malhechor (2) al que lo pren­
da, si fuese hombre de gran clase(3), re­
ciba cien azotes y presente el reo ante el
Juez , y no pudiendo hallarlo , sufra la
pena del ladrón, ó pague tanto como és­
te hurtó(4); y siendo hombre de inferior
clase, y no presentando el reo, reciba la
misma pena y daño que éste debería ha­
ber. El que por fuerza quitáre reo de
otro delito sin hurto, haya 100. azotes,y
no presentándolo, reciba la pena debida
al red: si fuese siervo el que esto hiciere
sin voluntad del señor, haya 200. azotes
y presente al reo, y en su defecto pague
por él su señor, y sino , debe éste dar el
siervo por el daño,ó sea justiciado según
derecho. Si alguno prenda ladrón, con-

(i)faciat cessionem.(a)aut reum.(3)niajoris loci.


(4)componat de suo quantum fur satisfacere po-
tuerac.
I?2 L tb. v ti .
tra quien no tenga demanda(i),haya por
su trabajo la quarta parte de lo que de­
ba pagar el ladrón. (/. 1 1 . t» 1 3. lib. 4.
F .R .)
2 1. Si el siervo hurtáre alguna cosa
á su señor ó á otro siervo (2) del mismo
dueño, éste disponga de él á su arbitrio,
y el Juez nada tenga que ver con él.(/.4.
tit . '3 . lib, 4. F , R . )
22. El que prendiere ladrón ú otro
malhechor llévelo al Juez, y no lo tenga
en su casa mas de un dia y noche, pena
de pagar al Juez cinco sueldos por el
exceso: y siendo siervo el que esto hicie­
re sin voluntad de su señor , reciba 100.
azotes , y haciéndolo con ella,éste(3)pa-
gue por él 10. sueldos para el Juez y
parte agraviada por mitad.
23. Quien de noche á escondidas^)
mate caballo, buey ú otro animal ageno,
y se le pruebe, pagúelo con q. tantos, y
no probándosele,sálvese por su juramen­
to. Si lo hiciere el siervo sin voluntad de
(i)et furem praesentaverit, pro praesumptione
sola [Link] suscipiat.(i)conservo.(3)si ho-
nestioris loci persona est*(4)nocte , aut occulté.
T it . ii . 185
suseñor(i)y se le pruebe, éste pague por
él como ladrón los 9. tantos de la cosa
hurtada; y no pudiendo probársele, debe
ser atormentado; y sí después manifies­
te el hurto, pagúela con 6. tantos, ó que­
de por siervo del robado ; y resultando
inocente , debe dar á su señor el que lo
hiciere atormentar la satisfacción preve­
nida en las anteriores leyes

TITULO III.
DE LA APREHENSION Y VENTA
DE HOMBRES POR FUERZA.

L ey 1. JE j I hombre libre que robáre(2)


siervo ageno ,pague(3)otro tal á su due­
ño: y el siervo que lo robe debe restituir­
lo y recibir además cien azotes, y no pu­
diendo haberlo , su señor pague otro tal
al del robado hasta que éste sea restitui­
do. ( / .i. tit. T4. lib. 4. F . R . )
2. El libre que vendiere siervo ó
sierva agena en otra tierra, pague qua-
tro á su dueño y además reciba 100.
azotes ; y no pudiendo darlos , debe él
(i)immittente domino.^usurpaverit/^cumeo.
184 L lB . V II.
mismo quedar por siervo. ( /.I. tit, 14.
lib. 4 . F . R -)
3. El que venda (1) hijo ó hija de
hombre ó muger libre en otra tierra,ó le
lleve á ella(2)y saque de su casa con en­
gaño, quede por siervo de su padre, ma­
dre ó hermanos,quienes puedan justiciar­
lo^ )ó venderlo,ó tomar de él la satifac-
ciondel homicidio, que son 300. suel­
dos^); y pudiendo los padres recobrar
(5) al hijo , pague el vendedor 150. (6)
mitad del homicidio, ó quede por siervo
de ellos. (/. 2. tit. 14. lib. 4 . F . R )
4. El siervo, que vendiere al ageno
sin noticia del señor , reciba 150. azo­
tes, y restituyalo á su dueño; si éste pue­
da hallarlo, ó prenderlo, no pida premio
alguno por la prisión al señor del ven­
dedor; mas si no pudiere hallarlo , el
Juez apremie sin demora al dueño del
que lo vendió, para que dé al del vendi­
do otro tal siervo, ó en su lugar el mis-
(i)plagiaverit, vel solicitavérit.^et in populos
nostros,vel in alias regiones transferrifeceritfe)
occidere.(4)«;oo.(5)si ex peregrinis ad propriam
legioném potuerit revocare plagiator.(6)2$o.
T it . i i i . 1$5
mo vendedor, el qual permanezca en su
poder, hasta que se verifique la restitu­
ción del otro.
5. El señor del siervo , que por su
mandato vendiere hombre libre , pague
como si el vendedor fuese libre , y haya
además 100. azotes, y el siervo no debe
haber pena alguna.
6. El siervo que venda hombre li­
bre sin mandato(i)de su señor, luego se
entregue á los pa dres del vendido , para
que hagan de él lo que quisieren: y si el
vendido se tornáre ó huyere, y el señor
del siervo quiera satisfacer por é l, debe
pagarle una libra de oro.

TITULO IV .
X>E LA custodia y justicia
DE tos REOS.

Ley 1. JÍ-*fl que acusare ante el Juez


á otro sobre hurto, y después reciba de
el alguna cosa(2)sin noticia del Juez, pa­
gue á éste cinco sueldos; y siendo siervo
el acusador, reciba 100. azotes, si lo hi-
( i)consciemia.(2)in compositionem.
i8 6 L ib . v ii.
ciere sin voluntad del señor , y éste no
haya pena alguna; mas si lo hizo con su
mandato, pague por él lo mismo que el
libre. (/. 14. tit. 13. lib. 4. F . R .)
2. Al acusado de hurto ú otro deli­
to debe el Juez prender y castigar; y no
pudiendo por sí hacerlo, pida auxilio al
señor de la tierra( 1), y éste luego debe
dárselo.
3. Si alguno quebrante cárcel ó en­
gañe al Alcayde, ó si éste suelte los pre­
sóte por engaño sin orden del Juez, haya
la misma pena debida á ellos.(/. 1 1 1 3.
lib. 4. F . R . )
4. Al preso sin culpa nada pida el
Juez ni Alcayde por su guarda y soltu­
ra ; y al culpado lleve el Alcayde dos
partes de un sueldo(2): si fuere el preso
tal, que quede sobre su palabra, y pueda
dar satisfacción,el Juez se la hagadar(3),
y pueda retener la decima parte por su
trabajo: y el que tóme mas de lo dicho,
(O íi comité civitatis.'a) per singulos quos ca-
piunt singulos tremisses.(3)ut ad exolvendam
composionem relaxetur, ipse judex eandem co-
gatur impleie.
T it . iv . 187
pagúelo doble. (/. 12. tit. 13 .
5. El Juez(i)que ajusticie de muer­
te al inocente , debe morir del mismo
modo ; y el que injustamente por ruego
ó interés diere por libre al culpado dig­
no de ser ajusticiado^), pague lo toma­
do con siete tantos á la parte agraviada,
y sea privado de oficio , disfamado y
apremiado por el Juez sucesor á pre­
sentarle el reo suelto para su castigo.
6. El Juez no perdone por amor
ni en modo alguno(3)á los malhechores:
si los sufriere , y suelte á los que deban
ser ajusticiados de muertefq.), satisfaga
por el homicidio,y todo el daño que pa­
garía el preso. ^
7 Ninguno sea ajusticiado á escon­
didas^) , pues debe el Juez hacerlo pu­
blicamente ante todos(6).
(i)quolibet beneficio corruptus.(i)morte dig-
nus.(3 patrocinio, aut amicitia.(4)si favens cri-
minibus non judicaverit innocentem, et absol—
yerit criminosum (g)occisurus.(6)in conventu.
188
TITULO V.
de los Falsarios de escritos.

Ley I . I S l que mude algo del man­


damiento del Rey, ó lo deshaga, ó aña—
da(i)en tiempo, dia ú otras cosas , y e!
que falseare sello Real ú otras señales,
pague al Rey la mitad de sus bienes , si
fuere hombre de superior clasc(2), y si
vil(3)pierda la mano con que hizo el de­
lito. ( /. 6. tú , 12. lib. 4. F . R .)
1. El que hiciere falso escrito ó á
sabiendas use de él(4), y quien deshaga
su verdad ó la corrompa, y falseare sello
ó señal, ó lo use, y el que lo aconseje^)
pierda la quarta parte de sus bienes , si
fuere hombre de superior clase y se le
pruebe. El que hurte escrito ageno ó lo
corrompa , si después manifieste ante el
Juez y testigos que lo hizo, esta manifes-
tacion(6)valga tanto como el mismo es­
crito , y no pudiendo acordarse de su
contexto, pruébelo el dueño con su jura-
(i)demerit, sustraxerit, aut interposaerit.(i)ho-
nestior.(3)minor persona.(4)in judicium protu-
lerit,(<;;conscius.(£)k testibus roborata
T it . v. 189
mentó y un testigo, y valga esta prueba
como el escrito. Si el que lo hurte no ten­
ga bienes equivalentes al perjuicio cau­
sado al dueño , quede por su siervo con
quauto tenga: si fuere hombre de vil cla-
se(i)el que lo hurte ó corrompa, después
que lo manifieste al Juez, debe ser sier­
vo del dueño del escrito, y sufrir la pe­
na de 100. azotes, como también el hom­
bre de gran clase(i). Lo mismo se obser­
ve con los falsarios que hurten, corrom­
pan, ó escondan mandas(3) ágenas , ú
otro escrito á fin de conseguir lucro, ó de
causar perjuicio á sus dueños» El que
por descuido pierda alguna escritura su­
ya ó diga que se la hurtaron,puede pro­
barla ante el Juez con los testigos de ella;
y siendo todos muertos, y pudiendo ha­
llar otros que digan haberla yisto y sa­
ber su contenido, pueda probarla con
ellos y recuperar lo perdido. (/.4. /. 12 .
lib. 4 . F , R ,)
3, El que ignorante muestre falso
escrito ó mandamiento del Reyuno se
(i)humUior.(i)poten3.(3) testamenta^) commo­
ni loria Regis , si ve Judiéis.
iqo L ib . v ir .
tenga por falsario : si pruebe quien se la
dio, éste haya la pena establecida : y si
ambos lo supieren , sean penados como
falsos. (/. 10. tit. i 2. lib . 4. F . R .)
4. Quien oculte manda( 1 )de muer­
to ó haga falsedad en ella, sea disfama­
do por falsario, pierda lo que debería
haber, y se aplique á los agraviados ; y
en caso de que nada debiese haber de
ella, sea penado como falso.
5. El que falseáre manda(2)de hom­
bre vivo, ó haga(3)escrito de disposición
de sus bienes , ó la manifieste contra su
voluntad, sea juzgado como falso.
6. El que se suponga falso nombre
ó linage(4)ó falsos parientes(5),ó hiciere
otra impostura , sea penado como falso.
7. El deudor que con engaño por
escrito ó palabra se suponga obligado á
Otras muchas deudas(6) , sea disfamado,

(i)voluntatem.(2) testamentum.(3)falsaverit. (4)


vel genus mutat.(g) aut parentes finxerit.(6)^ui
cum alio de negotio spedali definiens , gene­
ralem scriptis constitutionem subintroduxerit,
atque ita circumvenerit aliquem , ut dum una
causa fit convenientia,callidé intexat linde om-
T it . v. 191
y pague al engañado la pena establecida
en la ley de los falsos : en ella también
incurra el que con fraude hiciere escri­
to ^ ), suponiendo empeñadas sus cosas
antes á otro, para hacer perder su deu­
da al acreedor que las tenga por prenda
de ella : tal escrito sea nulo , y valga el
ultimo; y asi quien lo hiciere , como el
cómplice y sabedor del engaño, haya
dicha pena en sus personas y bienes.
8. El que por escrito diere á algu­
no la cosa agena,ó la propia antes ya
empeñada á otro, si se le pruebe,pague
la pena y lo prometido en el escrito, y
por su muerte sus herederos; quienes en
caso de importar mas lo prometido que
la herencia , y de no querer pagarlo,de­
ben dexarla(2)por via de satisfacción; y
si el que antes tenia la cosa empeñada^)
supiere el engaño, pague igual pena y
nem de aliis negotiis alterius vocem extingat;
vel si proveniat, ut sub aliis verbis aliud simu­
laos aliquem dolose in quocumque decipiat.
(i)propter evacuandam posteriorem scripturam.
(a)de eo saltem quod ex rebus ejus possident,
cogendi sunt facere cessionem (3) in cujus no­
mine prior scriptura conscripta dignoscitur.
192 L ib . vir.
lo prometido(i), y ambos sufran en sus
personas y bienes la establecida en la
ley de los falsos.
(*) 9. Los Escribanos Reales ó de
los pueblos , ó los que el Rey mande, es­
criban y lean las Reales constituciones:
ninguno lo execute , ni las alegue falsas,
ni falsos escritos del Rey, ni ios escriba
ni dé : al contraventor se dén 200. azo­
tes , se le señale feamente y corte el de­
do diestro pulgar.

TITULO V I.
DE LOS FALSARIOS DE METALES.

L ey 1. P « a , darse tormento á los


siervos para decir la verdad contra sus
señores(2) falseadores de moneda : si el
que tal delito manifieste fuere siervo age*
no, y se pruebe su dicho , debe quedar
libre , queriendo su dueño y pagándole
el Rey su precio; y sino,debe darsele(3)
(i)proiirissione , vel poenam posteriori scriptu-
ra contentam.(*)esta ley falta en la edición lac­
tina y Cod. Vig (a)in capite domini,domina vi*
(3)k fisco.
T it . v i. i 93
tres onzas de oro y seis ai descubridor
que fuere hombre libre(i).
2. El que hiciere (2) maravedis(3)
falsos, ó los rayere ó cercene, pierda la
mitad de sus bienes para el Rey;y sien­
do hombre de vil clase (4) , quede por
siervo de quién el Rey mande:y en igual
pena incurra el que hiciere(5)falsa mo­
neda ó la batiere(ó). Si fuere siervo tal
delinquente, se le corte la mano diestra,
y reincidiendo en el delito , sea presen­
tado al Rey para que lo justicie(7) como
quisiere. El Juez que no quisiere pren­
der tales reos luego que lo sepa, y casti­
garlos asi, debe perder la quarta parte
de sus bienes para el Rey. ( l . j . tit. 12 .
¡ib. 4. F . R . y l. 78. del Estilo.
3. Quien tomare oro por labrar(8),
y lo falsee ó mezcle con otro metal(9),sea
justiciado como ladrón. ( /. 8. tit • 1 2.
lib. 4. F . R .)
4. Los plateros que labren oro,pla-
(i)pro revelata veritate.(a)solidos.(3)adultcrave-
rit.(4)humilior (g)sculpserit.(ó) sive formaverit.
(7)super eum sententia depromatur.(8)ad facien­
da ernamenta.(9)vhiori.
19 4 L ib . v il.
ra ú otro metal, si hurten de él(i)alguna
cosa, sean tenidos por ladrones.(/.p.r.i2.
lib. 4. R R . )
5. Ninguno rehúse recibir marave­
dí entero(2)sino fuere falso; ni demande
nada por ello(3) que pese menos , pena
de pagar 3. mrs.(4)al rehusado: y lo mis­
mo se entienda de la meaya de oro(5).
(i)de rebus sibi commissis, aut traditis.(a)soli-
dum integri ponderis (3) pro ejus comrautatio-
oe.(4)so]idos.(5)tremisses.

NOTA. E n la edición latina y Cod,


V ig . se halla conforme este libro en el
número y órden de sus títulos y leyes,
sin otra diferencia que la de fa lta r en
el quinto la ley 9,
x95
ZIJBJRO O C T A V O -
TITULO I.
DE ZAS TUERZAS Y FORZADORES.
Ley i . I S l mancebo libre , liberto , 6
siervo que hiciere algún daño por man­
dato de su patrón ó señor, no haya pe­
na alguna , pues lo hizo sin su voluntad;
y ha de satisfacerlo todo el mandante.
(/. io, tit. 4. lib. 4. F . R . y ley 252*
del E stilo .)
2. El que por fuerza despoje á otro
de lo suyo , sin preceder juicio , pierda
su demanda aunque sea justa , y el for­
zado recobre la posesión de todo ello: y
quien tome por fuerza la cosa que no
podía obtener en juicio , pierda su de­
manda , y entregue otro tanto de ella a!
forzado. (/. 4. t it . 4. lib . 4 , F . R . )
3. Si muchos se junten para matar
6 herir, el que los haga juntar , ó man­
de á algunos que hieran , sea preso por
el Juez y señalado(i), reciba 60. azotes,
(1) infamia notatus.
196 L ib. vnr.
y sea obligado á nombrar todos sus com­
pañeros : si estos fueren hombres libres
que no estén en su poder , cada uno re­
ciba 5o. azotes; y siendo siervos de otro,
y no de aquel con quien fueron , el Juez
los mande tender ante s í , y dar á cada
uno 200. azotes. (/. 11. t. 4. lib . 4 .F .R - )
4. El que por fuerza encierre al se­
ñor 6 dueña en su casa ó corral, ó man­
de á otros que no lo dexen salir, pagúe­
le 30. mrs.(i)deoro, y reciba 100. azo­
tes ; y los que le aconsejen(2)ó ayuden,
si fueren libres, pague cada uno 15. mrs.
al agraviado,y haya too. azotes; y 200.
si fueren siervos, y lo hicieren sin man­
dato de su señor. Quien encerrare por
fuerza al señor ó dueña fuera de su casa,
de modo que no pueda ir á ella, pagúe­
le la pena por la fuerza , y reciba 1 oo.
azotes, y cada uno de los que le ayuden,
si fueren libres, haya otros 100. azotes,
y pague 10. mrs.(3)al agraviado: en cu­
ya pena incurran también los que por
su autoridad tomen casa agena, y es-

(x) solidos, (a) coaseaseriot. (3) 30. solidos.


T it . i . 197
cribieren(i)lo hallado en ella. (/. 12 .
tit. 4. lib . 4. jF. R . )
5. Ninguno tome por fuerza lo que
otro tenga en su poder, despues que este
ocurra al Rey(i), y diga ser suyo ó de
quien sea, só pena de restituirlo todo
con el duplo y frutos que jure. El siervo
que lo hiciere sin mandato de su señor,
reciba 200. azotes , y no queriendo éste
satisfacer por él, debe darlo, y entregar
la cosa(3): mas si el dueño de ella lo hu­
biese obligado ó aconsejado para que lo
hiciera , con el fin de ganar el siervo,
pague lo llevado con las setenas á su se­
ñor , y éste haya el siervo libremente.
6. El que convide á otros para ro­
bar ganado ú otras cosas, pague lo ro­
bado con 1 1 . tantos al agraviado, y ca­
da uno de los otros que con él fueron pa­
gue 5. sueldos , y no teniendo con qué
satisfacerlos, reciba 50. azotes. Si lo hi­
ciere el siervo sin voluntad del señor,

(i)de'cribere , aut obóignnre/i'post nomen re­


gí» potestatis , vel dominorum suorum ausu
usurpare praesumat ante judieium.
(g)rem ablataaa cum fru?.ibu$ restituât.
19 8 L ib . vn r.
restituya lo tomado , y haya 150. azo­
tes. (/. 1 ^. tit. 4. lib. 4 . F . R )
7. Ninguno inquiete la cosa agena
mientras su dueño estuviere en la hues-
te(i). El que ocupe por fuerza la cosa
que podría ganar en juicio, estando au­
sente su dueño, restituyala con el duplo;
y no teniendo derecho en ella , pagúela
con el triplo. El emplazado por el Juez
para venir á juicio , antes de irse á la
hueste, debe responder por sí ó por otro;
y yéndose sin hacerlo , el Juez entregue
al demandante la cosa, y el ausente pue­
da pedirla después que vuelva. (/. 13 .
tit. 4. lib . 4. F . R . )
8. Si el siervo del que esté en la
hueste cometa algún delito, el Juez lo
castigue según ley : mas siendo tal , por
que deba el señor satisfacer ó dar el sier­
vo , debe el Juez custodiarlo hasta que
el señor vuelva de la hueste, y satisfaga
ó dé el siervo. Y si alguno sin derecho
tomare el siervo , ó el Juez lo hiciere
atormentar ó matar, pueda el señor de­
mandarlo quando vuelva.
(i)absentis,necin expaditione publicacoastituti.
T lT . I. IQ9
9. Quien en hueste robe ó fuerce
alguna cosa, restituyala con el 4. tanto;
y no teniendo de qué pagarlo, entregúe­
la , y reciba 150. azotes : y si lo hiciere
el siervo sin voluntad de su señor , res­
tituya lo forzado , y haya zoo. azotes.
( /. 14. tit. 4. lib. 4 . F R )
1 o. Aquel, en quien se hallare par­
te de la cosa robada , debe nombrar los
cómplices en el robo; y sino, será obli­
gado á satisfacer, pagando la fuerza(i),
y restituyendo lo tomado con 1 o. tan-
tos(i), y además , si fuere hombre li-
bre(3), reciba 100. azotes, y 200. si fue­
re siervo. (/. 17. t. 4. lib . 4. F . R . )
1 1 . El que muestre á otro alguna
cosa, para que la robe, reciba 100. azo­
tes , si se le pruebe. ( /. 16. tit» 4.
lib. 4 . F . R )
12. Quien forzare cosa de otro, que
vaya á su camino(4), ó le hiciere algún
agravio, satisfágalo con el 4 . tanto ; y
si le cause otro daño , pagúelo según la
(i)pro scelcre rationem reddat (i>nndecupli
[Link] restituar. (3) honestioris loci
persona.(4)qui initinere, vel in opere constituto.
200 L ib. vnr.
ley. Si el siervo lo execute sin Voluntad
del señor , reciba ioo. azotes , y éste
debe satisfacer por é l, ó dar el siervo.
(/. 18. t. lib. F . R . y 11. 7 1 * y 73-
del E stilo . )
13 . El que mate ó hiera á otro que
estuviere forzando cosa agena, no haya
pena alguna. ( /. 1. tit . 17. lib. 4. F , R .)

T IT U L O II.
X>E L A S Q UEM AS y E IN C E N D IA R IO S .

L ey I. 5 Cl que en ciudad incendiare


casa agena , sea quemado, y de sus bie­
nes se reintegre el valor, y quanto jure
su dueño que tenia en ella , á pre­
sencia de los testigos que mandare el
Juez. Si después de juzgado(i)se le prue­
be que con engaño juró mas de lo que
valia la casa y tenia en ella, pague el
exceso con el duplo al interesado. Si aca­
so el incendio quemare otras casas , los
dueños según el valor de ellas partan los
bienes del reo ; y satisfecho el dueño de
la primera, cada uno de los demás jure
(i)si post datum sacramentum.
T it . ii. 201
su pérdida ; y resultando perjuro , pa­
gue lo llevado de mas con el duplo al
interesado. El que incendiare casa fuera
de la ciudad , pague su valor y todo lo
perdido en ella á su dueño , jurándolo
éste ante testigos. Si el fuego queme otras
contiguas , juren sus dueños lo perdido,
pagúese de lo que reste de los bienes del
reo, y éste reciba i oo. azotes; y no te­
niendo para hacer el pago, se dé por
siervo al dueño de la casa. Si el incendia­
rio fuere siervo , y su señor quisiere li­
brarlo^), debe pagar por él , y dársele
ioo.(2)azotes ; y no pagando,debe dar­
lo , para que sea decapitado. ( /. 1 1 .
tit* 5. ¿ib. 4. F . R.*) .
2. El que incendiare monte ó arbo­
lado ageno en qualquier modo , debe ser
preso por el Juez, recibir 100. azotes,
y satisfacer lo quemado según lo apre­
cien peritos. Si el siervo lo hiciere sin
voluntad del señor(3), se le den 150. azo­
tes , y éste satisfaga por él ; y no que­
riendo pagar, debe dar el siervo por el
daño. (/. 1 1 . tit . 5. lib . 4 . F . R .)
(i)i suplicio, (a)[Link]. (3)domino nesciente«
202 L lB . V III.
3. Si el caminante hiciere fuego en
el campo para cocer la comida ó calen­
tarse , ó para otro fin, tenga cuidado de
no hacer dano(i), y dé apagarlo si se
prendiere en el rastrojo(2)ó paja: y si
por acaso quemare mies, era, viña , ca­
sa, vergel(3), ú otra cosa, pague su va-
lor(4)por el descuido.

TITULO I II .
DE LO S D A Ñ O S EN ARLOLES,
M I ES E S ¡ &C.

L ey T. 1 que corte arboles sin man­


dato de su dueño(5), pague 3. sueldos
por manzano , 5. por olivo, 2. por en­
cina de bellota mayor, y 1. por la de
menor ; y [Link] árbol grande , aun­
que sea infructífero, pague 2. sueldos.
El que los cortare por fuerza ó sober­
bia^) , debe dar otros tales , ó pagar do­
ble la dicha pena. ( //. 2. y 2. tit . 4.
¡ib. 4. R R .)
(1) ne ignis longius dilabatur. (2) in spinis.
(S'ipomarium. '4'quantum flamma consumpsit.
($)inscio domino. (6)praesumptivé.
T it . i i i . 2©3
2. Al que destruya huerto ageno, el
Juez inmediatamente le haga satisfacer el
daño á su dueño , y además, si fuere
siervo , reciba 50. azotes.
3. Si el que corte arbol(i), cayendo
éste matare algún hombre , pague(2)el
homicidio, por quanto antes de que cai­
ga debe avisar á los que esten inmedia­
tos , que se guarden de é l; en cuyo caso
no haya pena , si alguno de ellos fuere
herido ó muerto: y aun avisando, si ma­
te bestia , debe dar por ella otra tal á su
dueño; y si matare hombre viejo, enfer­
mo , ó dormido , ú otro que no pueda
guardarse , pague el homicidio ; y si lo
hiera de modo que pierda miembro, de­
be satisfacer como manda la ley. El que
corte por fuerza árbol ageno , reintegre
á su dueño por razón de ella : y si mue-
ra(3)el mismo cortador, precediendo avi­
so del señor del árbol para que se guar­
dase , no sea éste obligado ai homici­
dio^). (/. 9. tit. 17 . lib. 4. F . R . )
(i)vel aliquid damni fecerit.(aMamnum persol-
vat. '3)dum incidit. (4)morsejus nullatemis re-
quiratur.
204 L ib . v in .
4. Si el árbol cortado ó quemado en
parte cayere y matare á alguno, el que
lo cortó ó mandó cortar , no estando
presente, no debe responder del daño.
(/. 9. ttt. 17. lib . 4. F . R . )
5. Quien corte , arranque , queme,
ó destruya viña agena , pague por ella
á su dueño otras dos tales, y éste se que­
de con la destruida : y el que tome el
fruto de ella por fuerza y restituyalo con
dos tantos mas, jurándolo aquellos que
lo cogieron. Si lo hiciere el siervo sin
voluntad de su señor , reintegre todo el
daño , y por cada vid reciba 1 o. azotes;
y queriendo el señor satisfacer por él,
pague por 6. vides un sueldo : pero si el
daño fuere grande, y el señor no quisie­
re reintegrarlo, debe dar el siervo por
razón de él. (/. 3. t. 4. lib. 4. F- R . )
6. El hombre de gran clase(i), que
cortare soto ageno , debe rehacerlo , y
daF(2)satisfaccion de su locura : si cau­
se por razón de ello algún daño en la
mies, pague á su dueño lo que el Juez(3)
(O rnajoris loci. (a) pro damno satisfaciat.
(3)sicut inspectio habueric estimantium.
T it . nr. 205
mandare, y además 1 o. sueldos: siendo
lugar de fruteros ó prado cercado , sa­
tisfaga 5. sueldos ; y no habiendo en éi
mas que campo, solo sea obligado á re­
hacer el soto. El hombre de inferior cla­
se que tal hiciere , debe pagar el daño
que se estime(i); y siendo siervo sin vo­
luntad de su señor , reciba 100. azotes
además de satisfacer el daño , y rehacer
el soto. Esto se entienda de los que lo
executen por su gusto; pues el que lo hi­
ciere por ocasión , no es obligado á mas
que á rehacer el soto , por no estimarse
agravio lo que el hombre no hace por su
gusto.
7. Quien cortare(2)palos de soto age-»
no , no habiendo fruto en el campo, en­
tregúelos al dueño con 4. tantos; y ha­
biéndolo , pague por cada palo una mea-
ya(3>. y resultando daño en el fruto, de­
be reintegrarlo. Lo mismo se entienda
de los huertos cerrados de soto.
8. El dueño del monte, que apre­
hendiere á alguno cortando en é l, ó sa-
(i)sepem reparet , ec $0. flagella publicé sas-
cipiat. (i)vel iaceaderit. (¿Jsipgulos tremístw.
20Ó L ib . v it i .
liendo con su carro cargado de arcos de
cubas ó de otra lena sin su voluntad,
debe haber para sí el carro , bueyes , y
demás que le hallare.
9. Si el que tenga vina , prado , ú
otro lugar con fruto ó pasto, hiciere al
rededor alguna cerca(i), tal que impida
el paso , sino por la viña ó mies , y pa­
sando alguno cause daño en ella, no sea
éste obligado á sanearlo: y si en campo
sin frutos hiciere alguno vailados(2)ií
otras defensas , pueda sin embargo en­
trar en ellos quien quisiere (3).
1 o. El que meta yeguas, bueyes,
bacas, ú otros ganados en mieses ó viña
agena, pague todo el daño que se estime:
si fuere hombre de gran clase, satisfaga
5. sueldos por buey ó caballo, y una
meaya(4)por cada cabeza de ganado me­
nor ; y siendo de inferior clase , reinte­
gre el daño y la mitad de dicha pena,
y además reciba 60. azotes(5). Si lo hi­
ciere el siervo sin voluntad de su se­
ñor , éste ó aquel debe pagar el daño,
(i)fossas. (í)fossis cinxerit. Í3)iter agens.
(4)singulos tremisses. ($)quadraginta tíagelli.
T it . ni. *07
y además haya el siervo 60. azotes.
1 1 . Ei señor del ganado que paste
en mies ó viña agena, debe dar á su
dueño otra tal con los frutos que se esti*
men ; y no teniéndola , ha de entregar
otro tanto fruto según el daño apreciado.
12. Quien introduxere ganado en
prado prohibido( 1 )á tiempo que la yer­
ba no pueda crecer para su siega, si fue­
re siervo, reciba 60. azotes(2), y reinte­
gre el feno que se estime á su dueño;
siendo hombre libre de inferior clase, pa­
gue unameaya(3)por dos cabezas de ga­
nado , y además el daño del feno según
se aprecie; y si fuere hombre de mayor
clase , satisfaga el daño, y un sueldo
por dos cabezas del ganado.
13 . Quien hallare ganado ageno en
su mies , viña , huerto , ó prado , no lo
eche de alli con saña(4), de modo que le
cause daño; y si debe llevarlo á su casa,
encerrarlo en ella , y hacerlo saber al
dueño, para que á su presencia ó de los
vecinos se tase el daño que hiciere el ga-
(i)tempore quo defenditur^i^o. ictus flagello-
rum (3)tremissem unum.(4)non expellat iratu*.
2 0 ? L ib. viit.
nado. A este fin ambas partes vengan y
midan lo dañado ; y restituido el gana­
do , esperen hasta que se coja el pan en
aquel lugar y asignado otro tanto ter­
reno sin daño en otro sitio , cojan ante
testigos el grano de ambos , y quanto el
dañado produzca menos que el otro , lo
reintegre según derecho el dueño del ga­
nado. En caso de que éste reciba algún
perjuicio, por haber sido echado con sa-
na( i ), debe el que lo echó retenerlo para
s í, y pagar su valor al dueño : mas ocur­
riendo el daño casualmente sin culpa aí
tiempo de encerrarlo , pague su dueño
la mitad de él(2)segun la ley anterior.
1 4. El que por fuerza quitare ganado
al que lo saque de su mies, si fuere hom-*
bre de gran clase(3), pague al dueño de
ella 5. sueldos , y el daño doble; y sien­
do hombre vil(4), que no tenga con qué
pagar dichos sueldos , reciba 50. azotes,
y 100. si fuere siervo. El que hurte á

(i'íper iracundiara immoderaronis. (a)damnuni


solvatur ex medio , et quae superioribus legibus
sunt statuta permaneant.-^honestior,
(4)humilioris loci persona.
T it . i i i , 209
otro(i), ó tome por fuerza de su casa el
ganado que tuviere en corte( 2), por daño
hecho, pagúele 8. sueldos y el daño doble;
y además si fuere siervo reciba 100. azo­
tes , y el señor no haya pena alguna.
15 . El que en su viña , mies, pra­
do , ó huerto hallare ganado ó bestias
agenas, luego en el dia ó en otro lo haga
saber al dueño; y no viniendo éste á reci­
birlo y pagar el daño, los vecinos lo ta­
sen, y el Juez lo apremie al pago, según lo
pruebe ó jure el perjudicado. Si el dueño
no viniere á recibirlo , y á satisfacer el
daño, el que lo prendió debe darle solo
de beber, tenerlo encerrado tres dias,
y después de ellos soltarlo : y sí aun no
viniere el dueño á recogerlo, y satisfa­
cer , debe pagar el daño doble por el
desprecio : mas si viniendo , y suplican­
do que se lo suelte , y que vaya con él
para tasar el daño , el otro no quisiere
hacerlo , y sí matar el ganado , y esto se
le pruebe , pague un sueldo por cada
cabeza del mayor , y por cada una del
menor una meaya(3); lo qual tamoien se
(i)iavolaverit.(3;ciausiira.(3)singulQS tremieses.
21o L ib . vnr.
entienda con aquellos que tuvieren el ga­
nado encerrado , y no avisen al dueño
antes de 3. dias. El siervo que tal hicie­
re sin voluntad de su señor , reciba 100.
azotes ; y éste no haya daño alguno.
16. El ganado que saliere de la mies
antes de ser echado , no debe prendarse
por el dueño de ella, pues se ignora si lo
hizo: mas si el señor del ganado, ú otro
lo echare fuera, será obligado á pagar
el daño.
17. Si el que hallare ganado en su
mies , le corte labios ú orejas , ó le haga
otra cosa con que lo desfigure , quedase
con él, y pague otro tal sano á su dueño.

TITULO IV .
D EL D AÑO D E L GANADO , Y DE
OTROS A N I M A L E S .

L ey i. E i que saque caballo ageno, u


otro animal de la traba(i), pasto , ó pri­
sión en que se halle, sin voluntad de su
dueño, pague á éste un sueldo: y si mu­
riese por causa de la soltura , debe en-»
(1; de pedica.
T it . iy . 2i i
iregarle otro tal. Si fuere en él á algún
lugar(i), ó con él labre sin voluntad del
dueño , restituyalo con otro igual(2); y
no pudiendo éste haberlo hasta tres dias,
será aquel obligado por ladrón.
2. Quien llevare bestia prestada , y
la diere á otro que corra y camine(3)en
ella sin voluntad del dueño, pague á
éste un sueldo por io. leguas(4), y por
menos satisfaga según el trabajo y cami­
no : y en caso de enflaquecerse ó morir­
se, quedese con ella, y entregue á su due­
ño otra tal sana.
3. El que corte crin ó cola á caba­
llo ageno, debe entregarlo con otro igual
á su dueño: y siendo otro animal , pa­
gue la tercera parte de un maravedí^).
4. Quien por embidia castre caba­
llo , toro , puerco , ó otro animal age-
no(6)que guarde su dueño, y no deba
ser castrado , pagúelo doble.

(i^si cum aliquo atribulare coegerit (a)si tamen


ipsa aut altera die eum dominus suus invenerit.
(3»supra definitionem cursu , oneribus , vel
itinere fatigaverit.(4)millia.(5 singulos trientes.
(ójinvito domino, vel nesciente^
212 L lB VIII.
5. El que hiciere abortar baca age-
na preñada , ú otro animal, debe que­
darse con ella, y dar otra tal al dueño
con su becerro.
6. Quien haga abortar yegua agena,
debe pagar al dueño un potro de un año.
7. Si algunos animales ó ganados
entre sí se hieran ó lastimen, el dueño
del que cause el daño quedese con el da­
ñado , y pague al señor de éste otro tal
sano.
8. El que mate ó hiera animal age­
no , que no le hiciere daño , pague otro
tal á su dueño , y además 5. sueldos,
siendo hombre libre ; y si siervo, reciba
100. azotes(i): y si lo hiera ó mate por­
que le hizo daño, satisfaga su valor, y
quede libre. .
9. Quien unciere buey ageno, para
hacer(2)alguna labor , ó acarrear sin vo­
luntad de su dueño , pagúelo á éste con
otro tal. (/. 15. ttU 5. lib. 4. F . R .)
I o- El que encierre ganado ageno,
sin haberle éste hecho daño alguno , si

(1)50. flagella.(a)pro volúntate sua retinenduna.


T it . TV. 213
fuere siervo, reciba 100. azotes(i); y
siendo libre , pague al dueño dos partes
de maravedí(2)por dos cabezas: y si al­
guna se muera ó enflaqueciere , debe sa­
tisfacer según la ley anterior.
1 1 . Quien meta caballo ageno, ye­
gua , ú otro animal para trillar sin vo­
luntad de su dueño , pague un sueldo
por cabeza; y si por acaso muera , pa­
gue además otro igual.
12. El dueño del animal , que hi­
ciere algún daño, debe dar otro por ra­
zón de él , ó satisfacer lo que el Juez
mandare.
13. El que hiriese yegua ú otro ga­
nado , y por ello la enflaqueciere ó mate,
quedese con ella , y pague otra tal á su
dueño ó su valor : y lo mismo sea del
buey j caballo , y demás animales.
14. El dueño del ganado que se
mezclare con otro, sabiéndolo é l, si des­
pués se salga sin su noticia, debe jurar
al señor del otro, no haber salido por su
culpa ni engaño, ni tenerlo , ni haberlo
dado; y asi sea libre : mas si lo traxere
(1) 40. flagella. (a) tremissem unurn.
214 L ib . vitt.
á su casa con el suyo, y hasta 8. días no
lo manifieste(i publicamente en el Con­
cejo , pagúelo doble.
i 5. Quien atare cabeza ó huesos de
ganado muerto ú otra cosa á la cola de
algún caballo ó de otro animal, porque
se espante , si por ello resulte muerto ó
enflaquecido , pague otro tal sano á su
dueño; y no ocurriendole daño , reciba
50. azotes, siendo hombre libre, y 100.
si fuere siervo.
16. El que tenga buey , baca , ú
otro animal bravo , mátelo luego antes
que haga daño : y si noticioso por los
vecinos que se lo digan , lo tuviere des­
pués sin matarlo , y hiera ó mate á al­
gún hombre, debe satisfacer como man­
da la ley del homicidio(2), pagando 500.
sueldos por hombre honrado, y 300. por
el libre de inferior clase que tuviere la
edad de 20 á 50. años, y la mitad de lo
dicho por el liberto^): por hombre ma­
yor de 50. años hasta ó 5. pague * 50.(4)
(i'judicem non monuerit. (^)\o contenido entre
este numero y el (3) falta en la edición latina.
(4) 200. solidos.
T it . iv . 215
sueldos; 160. por el de 14; 130. por el
de 13 ; 120. por el de 1 2 ; 11 o. por el
de 11 ; 100. por el de 10 ; 90. por el
de 8.(1); 80. por el de 4. á 6. años; 70.
po- el de 2. á 3 ; y 60. por el de un año.
Si el homicidio fuere de muger, pague el
dueño del tal animal 150. sueldos por la
de 1 5. hasta 40. años; y 200. por la de
40. á 60; por la mayor de 60. pague
100. sueldos; y por la menor de 1 5 , sa­
tisfaga la mitad de lo dicho acerca de los
niños menores de 15. según la edad de
cada uno. Si el muerto fuere siervo age­
no , el dueño del animal pague al señor
otros dos siervos iguales.
17. Quien tuviere buey u otro ani­
mal bravo(2), mátelo luego, ó echelo de
s i, y lo haga saber á los vecinos ; y no
queriendo matarlo ni echar de sí, pague
doble todo el daño que después hiciere.
18. El que provoque ó incite con­
tra sí al buey , perro, ú otro animal, si
éste de resultas le hiciere algún daño,
debe echarse la culpa á sí mismo.
(1 Vi vero novem , aut octo , vel «eptem anno­
rum fuerit. (2)nocivum , vel vitiosum.
ii6 L ib . vitt.
19. El dueño del perro que muerda
¿ algún hombre, y le cause daño ó mate*
no haya pena alguna , sino es que lo in­
cite para que muerda , en cuyo caso de­
be pagar todo el daño según la ley co­
mo si él mismo lo causase: mas si lo
azuzare pa^a prender ladrón ó malhe­
chor , no debe haber pena.
20. El dueño del perro(i)que mata­
re ovejas 11 otro ganado, debe darlo al
perjudicado, ó matarlo luego; y no que­
riendo hacerlo , dele pagar doble quan­
to daño después causare. * .
21. El que corte vestido ageno , ó
ío rompa ó enzucie de modo que no pue­
da limpiarse sin afear el paño , pague
otro igual entero á su dueño , ó entre­
gue su valor , y quedese con el roto 6
sucio : si lo hiciere el siervo sin volun­
tad de su señor, y éste no quiera satis­
facer por él, debe entregarlo por emien­
da según fuere el hecho.
22. Si alguno pusiere en su viña ó
campo pozos de trampa(2), para matar
ciervo ú otro animal de monte, y en
(1) canis damnosus. (a) sudes.
T it . i v . 217
ellos cayere el que vaya á hurtar ó ha­
cer otro daño , éste se impute la culpa,
porque injustamente quería tomar lo age­
no. (/. 22 tit, 4 /ib. 4. F . R . )
23. Si alguno hiciere hoyos para
coger animal de monte , tendiere arcos
ú otros lazos ó ballestas en lugar oculto,
por donde suele haber camino( 1), y ca­
sualmente cayere en ellos y se dañe 6
mate otro animal, pagúelo á su dueño,
por quanto debió avisar á los vecinos pa­
ra que se guardasen de los lazos : mas si
después de avisados cayese alguno por
acaso , pues el se buscó el m al, no debe
haber pena el cazador: y si el caído lo
ignore por venir de otra parte(2), y se
mate ó cause algún daño , debe pagar el
cazador la tercera parte de la pena esta­
blecida en la ley precedente de los hom­
bres muertos y dañados ; pues no debió
poner tal peligro en camino pasagero.
24. El que cierre camino público
(i^in locis secretis , vel desertis , ubi nulla via
est. quae consueverit frequentari , nec ubi pe-
cudum possit esse accesus.(i;de locis longin-
quioribus.
21 3 L tb. vnr.
con soto ó vallado, si fuese hombre po­
deroso, pague al Rey 20. sueldos, y 10.
siendo inferior : al siervo que tal haga,
el Juez lo prenda y conduzca al soto, le
dé roo. azotes , y obligue á abrir el ca­
mino como antes estaba , aunque tenga
mieses en él. (/. 1. r. 6. ¡ib, 4. F . R .)
2 5. Ninguno cierre los caminos por
donde suelen los hombres pasar é ir á
los pueblos(i): debe dexarse la mitad de
cada parte descubierta de modo que losr
caminantes tengan sitio para descansar:
el contraventor poderoso(2)pague al Rey
1 5. sueldos, y 8. el inferior. El que ten­
ga mies , viña, ó prado inmediato al ca­
mino cerquelo de soto, y no pudiendo
por ser pobre , lo haga de vallado (3).
(/. 3. tit. 6. lil\ 4. F R .)
26. El que encierre ganado de ca­
minante , por hallarlo en campo abierto
ó pasto desamparado , pague dos partes
de un sueído(4)al dueño por cada dos ca­
bezas; y si lo echare fuera, para que no
(i)viam , per quam ad cvitatem, vel ad pro­
vincias nostras iré cons"evimus. ^m ajor per­
sona. (3/ossatum. (4/tremis5em.
T it . iv . 219
paste, pague dicha pena por 4. cabezas:
si tal cosa hiciere el siervo sin mandato
de su señor, éste no haya pena, y aquel
reciba 100. azotes. (/. ^. t. 6. lib. 4. F . R .)
27. Los caminantes por campos ó
lugares de pasto cerrados , puedan des­
cargar en ellos, y apacentar sus bestias
y ganados por solos dos dias , y darles
de comer las ramas de los árboles ; pero
no estar mas tiempo, ni cortarlos por la
raíz sin voluntad de su dueño. ( /. 4./. 6.
lib . 4 R R . )
2*?. El que haga lat#>r junto al va­
do del riofi), ó por donde pase ganado,
é hiciere vallado , debe en él hacer soto:
y sino lo hiciere , y por ello reciba al­
gún daño , no debe haber satisfacción al­
guna , por no ser justo que su negligen­
cia perjudique á otro.
. 29. Los rios grandes , en que se
echan redes, y por donde vienen los sal­
mones y otros pescados de mar y las
barcas con mercaderias , nadie los cier-
re(2)para su propria utilidad y quitar
la de otros ; pero bien puede hacer soto
(i)vel pracruptum ripae. (ajad integrura.
210 L tb. vm.
hasta el medio del rio donde está el agua
mas fuerte , dexando la otra mitad libre
para beneficio común : el contraventor
pague 5. sueldos, y el soto se deshaga
luego por el Señor ó Juez de la tierra(i),
y además el hombre de superior clase
satisfaga 10. sueldos al impedido, y eí
inferior pague 5. y reciba 50. azotes.
Habiendo dos dueños de ambos lados deí
río, no deben cercarlo todo, aunque di­
ga cada uno que cerró su mitad , pues
eí uno debe cerrar la de arriba v el otro
la de abaxo, dexando paso por medio; y
no habiendo mas de un sitio que puedan
ambos cerrar, lo hagan, dexando paso á
las barcas y redes. Si el Senor(2)ó Juez
quebrantare el soto hecho en la forma
dicha, pague 10. sueldos(3)al dueño : y
si otro hombreólo quebrante, pague 5.
sueldos, y reciba 50. azotes, y el siervo
otros 50. (5) (/. 6. tit. 6. ¡ib. 4. F R )
30. El quequebrante molinos ó pes­
queras , rehágalo dentro de 30. dias, y
(1) Comité civitatis. (2) Comes civitatis.
(3) 5. solidos. (4'minor persona,
($)centum flagella.
TlT. IV . 2 21
pague 20. sueldos(i); y no rehaciéndolo
en ellos , satisfaga otros 20.(2)y reciba
i oo. azotes: lo mismo se entienda de los
quebrantadores de estancos(3)de agua.
(/. 14. tit. y lib. 4. F . R . )
31. Si en tierras donde hubiere
rios(4)alguno hurte el agua á otro , ó
con engaño la hiciere correr por sitio no
acostumbrado , pague un sueldo por ca­
da 4. Jioras del dia , y siendo en corta
cantidad(5), pague la tercera parte de
un sueldo(ó), y además entregúela al que
la debió haber por tanto tiempo quanto
corrió extraviada. El siervo que esto hi*-
ciere por su gusto , reciba loo. azotes,
siendo mucha el agua, y 50, si fuere poca,

TITULO V.
DE LOS RUERCOS Y ANIMALES
ERRANTES.

Ley 1. Q-uien hallare en su monte al


tiempo de la vellota puercos agenos , to-r
(i)triginta.(a)alios triginta.(g)qui sunt circamo-
lina.(4)ubi majores aqu« sunt.($)ubi ayteru mi­
nores sunt derivaciones aquarum. (6)treinissein,
222 L ib . vrir.
me prenda al pastor y avíse al dueño;
y aviniéndose con él á dexarlos por el
monte hasta el tiempo en que deban ser
diezmados, y á tomar el diezmo de ellos,
restituya la prenda: si el dueño no se
conforme en darle el diezmo, y el señor
del monte los halle otra vez en é l, aun­
que sean pocos , pueda tomar( i )uno , y
siendo muchos , tome dos sin exigir otra
pena , y requiera tercera vez al dueño
sobre si quiere que continúen en el mon­
te , pagando el diezmo acostumbrado: y
no aviniéndose á darlo , y encontrándo­
los tercera vez, tome el diezmo por su
derecho. Si alguno m^ta sus puercos en
monte ageno , tratando dar el diezmo
de ellos, y los tenga después hasta el in­
vierno y tiempo de yelos , pague el diez­
mo al primero , y de 20. cabezas una
según costumbre, .
2. Si dos compañeros tuvieren con­
tienda sobre vellota del monte , diciendo
uno tener el otro mas puercos que él,
pueda cada uno(2)en su parte de tierra
(i)unum occidat.(i)qui mínus habuerit , lKeat
el secundum quod dividet, porcos ad glandena
in portione sua suscipere.
T it . v. 223
meter Igual porción de ellos , y después
partirlos(i), según la partición que hu­
biesen hecho de la tierra.
3. Si alguno meta sus puercos en
monte ageno con pacto d.e dar el diez­
mo , y antes de pagarlo se los lleve(2),
sea obligado á su pago, y á satisfacer
además como ladrón. Si el siervo hicie­
re tal cosa sin voluntad de su señor, éste
pague el diezmo debido, y aquel reciba
100. azotes ; mas si lo hiciere de man­
dato del señor , éste satisfágalo todo co­
mo ladrón.
4. Quien echare(3)puercos agenos
errantes en su monte, debe manifestarlo
á sus vecinos , ó tenerlos encerrados: si
el dueño no viniere á dar satisfacción,
tome un puerco por la primera vez , y
haga saber al Juez como los tiene encer­
rados : y si aun no pareciere el dueño,
debe guardarlos como los suyos , y to­
mar el diezmo por razón del daño(4); y
quando parezca, debe pagar por la guar­
da de ellos lo que el Juez estime.
( i)decimas dividant. (a) amoverit. (3) invenerit.
(4)pro glandibus,
2 24 L ib . v m .
5. Si alguno hallare en su pasto
abierto manada de ovejas ó bacas age-
nas , observe lo dispuesto en la ley pre­
cedente acerca de los puercos : mas el
que tenga parteen el pasto y los que fue­
ren por el camino(i)no hayan pena al­
guna , pues estos tales pueden pacer el
ganado en campo que no sea cerrado: el
que tuviere parte en pasto(2)cerrado, no
pueda introducir su ganado en la de su
vecino ó compañero sin licencia de éste
ó de su guarda.
6. Quien hallare caballo ú otro ani­
mal errante, pueda tomarlo, y debe lue­
go dar cuenta al Sacerdote , Señor , ó
Juez(3)del pueblo manifiestamente en
Concejo ante los vecinos: y no hacién­
dolo asi, sea obligado por ladrón. Lo
mismo se entienda de las demás cosas.
7. Quien halle animal ageno erran­
te y sin guarda , debe cogerlo de modo
que no le cause daño , y guardarlo tan
bien como cosa suya; y pareciendo su
(i)hospites. (a)qui vero sortera suam forté to-
tam concluserit. (3)Episcopo, Comí ti , Judici,
aut senioribus loci.
T it . v. 225
dueño, y hallándolo sin daño, debe dar­
le por cada cabeza menor la quarta par­
te de un sueldo( 1), y quanto jure haber
gastado en él : pero si el que lo halló lo
hiciere perdidizo(2), pague otros dos
iguales ai dueño.
8. El que aprehenda caballo u otro
animal errante, no lo venda, atuse, tras--
quile , ni haga otra señal(3): el que lo
vendiere ó desfigure^), sea obligado co­
mo ladrón ; y quien lo atuse, trasquile,
ó señale, pague 3. sueldos. (/. 10. 13.
lib. 4 . F ' R . )

TITULO VI .
DE ZAS ABEJAS Y SUS DAÑOS.
Ley 1. E i que hallare abejas agenas
en su monte , piedras, ó árbol, haga 3.
corchos(5)de modo que por alguno no
pueda hacer engaño : y quien asi no lo
hiciere , y quebrante señal agena , pa­
gúelo doble al engañado , y reciba 10.
(i)quaternas siliquas.(2 si evertit/3)nulli liceat
characteres infrin^ere.(4)aut daré praesumpserit,
($)ües decurias qu* vocantur characteres,
2 26 L ib . v n r.
azotes(i). (/. 17. tit. 4. lib. 3. F . R . )
2. Quien hiciere abejera de abejas
en poblado, y causare perjuicio á otros
vecinos , luego debe mudarlas de allí, y
ponerlas en sitio(2)dondeno hagan daño
á hombres ni animales: si después de re­
querido no quiera mudarlas, y las abe­
jas maten algún animal , pague por él
otros dos iguales; y si lo dañaren , qué­
dese con él , y pague otro tal sano á su
dueño con mas 5. sueldos.
3. El que entrare en sitio de abejas
para hurtarlas, y fuere allí aprehendido,
aunque no las hurte , pague 3. sueldos,
y reciba 50. azotes: si algo tomare, pa­
gúelo con 9. tantos, y haya la dicha pe­
na de azotes: si fuere siervo, reciba 100.
azotes, no llevándose nada de la abejera;
y llevándose alguna cosa , pagúela con
6. tantos : y si el señor no quisiere dar
satisfacción por é l, debe darlo por ra­
zón de ella.
(1) 20. flageila, (a)in abditis locis transferre.
Nota. E s t e libro está conforme en e l
número de sus títulos y leyes con los
exemjjlares latinos.
227

L I B R O MOTMNO.
T IT U L O I.
DE LOS SIERVOS FUGITIVOS.

Ley T, E l hombre libre que oculte al


siervo fugitivo, lo dé con otro tal á su
dueño : y si lo hiciere el siervo sin vo­
luntad de su señor , éste no haya pena,
y cada uno délos siervos reciba ioo.
azotes.
2. Quien soltare al siervo fugitivo
aprisionado , pague io. sueldos al señor;
y siendo hombre que no tenga con que
pagarlos, reciba i oo. azotes, y sea obli­
gado por el Juez á que lo busque y res­
tituya ; no pudiendo hallarlo(i), debe él
quedar por siervo del señor. Si tal exce­
so cometiere el siervo con voluntad de
su dueño , éste satisfaga en el modo di­
cho ; y si lo hiciere sin ella, reciba i oo.
azotes y y no pudiendo hallar al fugiti­
vo , quede por siervo en lugar de é l, y
(i)servum sequalis meriti domino reddere non
moietur, aut si non habueric unde componac&c.
228 L ib. ix.
siempre que lo encuentre, debe restituir­
lo á su señor , y él tornarse al suyo.
3. Si el siervo fugitivo acudiese á
alguno para que lo encubra , éste debe
luego presentarlo al Juez : si lo retenga
por 8. dias , y lo dexe huir á otro lugar,
pague dos tales al dueño, y si fuere ha­
llado en su casa , debe entregárselo con
otro tal, por no haber querido presen­
tarlo al Juez en el tiempo debido (r).
4. El que ignorante reciba siervo
ageno , ó lo encubra en su casa un dia
ó noche , sin saber que fuese huido(2),
ó pueda probar que no lo encubrió, se
dé por libre : mas si lo tuvo en ella por
alguna causa 2 , 3 , 6 4 dias, debe mos­
trar á su señor hasta 6. meses donde es­
tuvo y lo alimentó , ó presentar aque­
llos que lo tuvieron(3); si no pudiere ha­
llarlo , ha de purgarse por su juramento;
(i)intra diem legibus constitutum. (2) domino
quaerenti fugitivum suunrprsebeat sacramentum,
se nescisse quod fu$>eret (3)conventus ü domino,
ubi postea manserit, vel á quo hujnanitatein
ausceperit, cogatur ostendere: et infra 6 . mea­
ses aut inveniat fugitivum , aut eos , apud quos
postea fuerit, ostendat.
T ít . i. 229
y el que después lo tuvo , debe presen­
tarlo , ó dar otro tal: y pudiendo ser ha­
llado , restituyalo á su señor , y se dé
por libre. "
5. El que aconseje á siervo ageno
para que huya, ó lo encubriere en su
casa sabiendo que es fugitivo, restituya­
lo á su señor con otros dos tales ;y no
pudiendo hallarlo , entregúele tres. Lo
mismo se entienda de las siervas.
6. Si el siervo fugitivo estuviere es­
condido en alguna casa 5. ú 8. dias(i),
sin conocerlo el que lo reciba ó alimen­
te en ella , debe éste antes de los 8. dias
decirlo al Juez ó Vicario de la tierra(2),
según lo expuesto en la ley precedente
de los siervos fugitivos; y sino lo dixere,
debe entregarlo á su señor con otro tal;
y no pudiendo hallarlo, pague por él
otros dos iguales. • .
7. El siervo que á sabiendas mos­
trare el camino á otro fugitivo1, re­
ciba 200. azotes(3); y su señor no* haya
pena. ....
(i'quinque aut sex dies. (2) proxim¿ civitatis,
aut territorii. (3) 100. fiagslla. .
130 LlB. IX.
8 . El dueño de la casa donde vinie­
re el siervo fugitivo, luego lo haga saber
á los Merinos ó Senor(i)de la tierra, y
pueda tenerlo en ella si quisiere , para
que lo reciba su dueño : mas si por aca­
so se huyere , no haya pena, jurando
ante aquellos , á quienes lo manifestó,
no saber su paradero, ni haberle acon­
sejado la fuga.
9. Si el siervo vendido fuera del
Reyno por su señor se volviese, y éste
lo vendiere otra vez fuera de é l , sea
obligado por el Juez á redimirlo del se­
gundo comprador, entregándole su pre­
cio , y otro igual siervo al primero ; y
nunca mas pueda venderlo , ni tenerlo
en su servicio, pues queda libre por ha­
berse vuelto.
10. El siervo fugitivo sea obligado
á decir el nombre de su señor, y si éste
lo hizo huir á fin de lucrarse del que lo
reciba en su casa; y probado tal engaño,
pague el señor por razón de él quanto
deben satisfacer los encubridores de sier­
vo ageno , por ser justo, que tal delito
(1) villicus , ítque praepositus prioiis loci.
T it . i . 231
se torne contra aquel que lo intentó.
11. Si el siervo fugitivo dixere ser
libre, y como tal habite desconocido y
asalariado en casa de alguno, sea obliga­
do y presentado ante el Juez según la
ley(i); y si éste lo hallare conceptuado
como libre y no por siervo , y después
su señor lo encuentre en la casa , ha de
haber el salario prometido , y no debe
culpar al dueño de ella , pues ignoraba
que era siervo huido. Si llevado por el
señor se huyere otra vez , y viniere
á la misma casa , el dueño de ella debe
luego presentarlo al Juez , y entregarlo
al señor , baxo la pena del que encubre
siervo ageno. -
12. Si el señor hallare su siervo fu­
gitivo en casa de algún hombre rico ó
poderoso(2), éste debe luego entregárse­
lo , afianzando aquel , que no le dará
castigo alguno , hasta que se averigüe y
pruebe su condición libre ó servil; y no
dando el señor esta fianza, quede el sier-
(i)secundum superiorem legem judici ante prae-
sentetur et disaltiatur. (2)potentis , aut cujus-
libet. ,
1 3* L ib . ix ..
vo en dicha casa, hasta que el Juez man*
de lo que se haga de él.
13. El que aprehendiere siervo age­
no fugitivo hasta las 30. millas del lu­
gar de la fuga , ha de haber la tercera
parte de un maravedí, y á este respecto
quanto mas fueren las millas(i); y luego
debe entregarlo á su señor con todo quan­
to le hallare consigo. Si se huyere del
aprehensor , éste sea libre , jurando al
señor , que no hizo la fuga por su enga­
ño ni consejo: mas si después se le prue­
be que tomó del siervo alguna cosa por
su soltura, ó que por su engaño hizo la
fuga , debe pagar otros dos siervos tales
al señor, no pudiendo ser hallado el fu­
gitivo; y si le encuentre , entregúelo con
otro tal. .
14. Si el siervo fugitivo diga ser li­
bre , y case en otra tierra con muger li­
bre , y después venga el señor deman­
dándolo , no haya pena alguna la mu-

(i)tremissem accipiat: per centum millia unum


«olidum pro beneficio consequatur: sicque dum
creverit numerus millium , crescat et numerus
solidorum.
T it . i. 233
ger, si ésta ó sus parientes prueben , ó
el Juez averigüe , que él se hacia libre:
pero sus hijos en tal caso deben ser sier­
vos , y seguir al padrear), no queriendo
el señor dexarlos.
15. El señor del siervo fugitivo que
justamente gane alguna cosa con su in­
dustria ó trabajo , debe haberlo todo:
mas si le hallare algo hurtado, debe en­
tregarlo á su dueño. El que lo hiciere
huir , ó lo encubra, debe satisfacer todo
el daño que causare el siervo, ó delito
que cometa.
16. Si el siervo fugitivo, diga ó nó
ser libre, casare con muger libre, todos
sus hijos deben ser siervos como é l, y
puede el señor demandarlos con todo su
peculio : y lo mismo sea de las siervas
fugitivas que casen con hombres libres.
17. • Si luego que el seqor demande
su siervo fugitivo , no se lo entregare el
que lo tenga ó le haya hecho huir , debe
(i)et filii qui ex eis sunt procreati, conditio-
nem mairi > sequantur ^ à servo vero , si volue-
rit e a, non separetur : si tarnen hoc et domi­
nus servi voluerit.
234 L ib . IX.
darla con otros quatro iguales , y con
cinco sino fuere habido; y pudiendo ser
hallado, hayalo su señor, y devuelva
uno de los cinco. Si el siervo hiciere tal
cosa sin voluntad de su dueño, y éste
quiera satisfacer por é l, pague al señor
del fugitivo otros dos tales ; y no que­
riendo pagar por aquel, debe dar el sier­
vo por vía de satisfacción. Lo mismo se
observe con las siervas. '
1 8. El hombro libre ó siervo que en­
cubra ladrones: á sabiendas , sea obliga­
do por el Juez á presentarlos , y recíba
además 200; azotes ; y no pudiendo pre­
sentarlos , sufra él mismo la pena debi­
da á ellos. .
19. El Juez que hallare siervo fu­
gitivo , estando ausente su due$o> mués­
trelo al señor de la tierra(i), y téngalo
en guarda, para dárselo al dueño quan—
do venga.
20. * Todo el que recibiere siervo

(i)ut id quod judex apud reum aut fugitivum


invenerit, absente eo qui reum aut fugitivum
persequitur , Comí ti éivitatis ostendat.
* Esta ley [Link] enlaediciónlatinay C.l
T it . i . 235
ageno fugitivo , aunque éste diga ser li­
bre , luego lo presente al Juez, para que
indague su condición, y resultando sier­
vo , entregúelo á su dueño : al que asi
no lo cumpla , si fuere siervo ó liberto,
se le den 150. azotes públicamente; y
siendo libre , deben dársele 100, y ade­
más pague una libra de oro al señor, y á
falta de ella reciba 200. azotes. En la
misma pena incurran todos los otros ve­
cinos del lugar que escondieren al sier­
vo fugitivo , ó no lo muestren, ó echen
de él. En todos los lugares donde hubie­
re tales siervos, los vecinos se junten, y
los pesquisen , y atormenten , hasta sa­
ber su condición, el motivo de su fuga,
y el lugar de ella : y sabido esto, los en­
treguen á sus señores, ó se los envíen
según queda dicho: y en caso de no cum­
plirlo asi, y de ser hallados los tales sier­
vos en el lugar, todos sus vecinos de
ambos sexos , y de qual quiera clase ó
dignidad hayan la pena de 200. azotes.
Si los Merinos ó Jueces , ó los que ten­
gan cargo de justicia , ó los Prelados de
las Iglesias , y Sacerdotes no. quisieren
236 L i f . ix .
castigar en el modo dicho á ios omisos
en pesquisar tales siervos , ó á los reos
de su ocultación, los Obispos ó Señores
de la tierra los hagan dar 300. azotes á
cada uno : y si éstos por amor, interés,
ó miedo no quieran executar dicha pena,
hagan penitencia por 30. dias como des­
comulgados , no comiendo en ellos vian­
da , ni bebiendo vino ; y solo sí á hora
de vísperas tomen un poco pan por sus­
tento , y un vaso de agua, para que su­
fran pena de- amargura , por no haber
aquerido administrar justicia. A los Jue­
ces que no quisieren hacerla, deben dar
esta pena los Señores de la tierra , quie­
nes en caso de no ejecutarla , paguen al
Rey tres libras de oro. Todos los natu­
rales de España, que quisieren comprar
siervos de persona desconocida, no lo
hagan , hasta que sean presentados ante
el Juez y hombres buenos , y se sepa si
son ó nó proprios del vendedor , y éste
lo díga y jure: si después se averigüe no
ser suyos, deben restituirse á sus dueños;
y hasta que estos vengan , y hayan la
satisfacción correspondiente , según de-
T it . i . 237
recho del vendedor, debe éste ser asegu­
rado por el Juez.
21. * El que reciba en su casa , y
diere limosna á siervo fugitivo que vi­
niere como romero, y lo tenga en ella
un dia y una hora( 1), no haya pena al­
guna , jurando no conocerlo. Si perma­
neciere en la casa dos , ó tres dias , el
dueño de ella debe avisar al Juez(2)an-
tes de 8. según la ley precedente, y pre­
sentarlo ante el Merino y testigos(3), y
el Juez debe interrogar al siervo , é in­
dagar su dueño , el tiempo y motivo de
su fuga, y el lugar de su aprehensión^),
formando escrito de todo ello por sí ó
por los testigos(5): si el siervo lo mani­
fieste , quede en poder del que lo pre­
sentó al Juez, para entregarlo á su señor
hasta 8. dias, y estando éste muy distan-»
te , ha de haber 30. millas(6)por cada
* Esta ley te pene por 9. de este tit. en la
edición latina y por 8. en el Cod. Fig.
(i)quasi peregiinuin ad horamsuscepit.(!2)judici,
villico , et praeposico. (3)coram idoneo teste.
(4'aut quando , aut ubi ille , qui eum praesentat,
susceperit.($)judex, aut alii qui adfuerint maní*
sua subscribere.(6)ao. per dies singulos miliibus.
LlB. IX.
dia , y recibir por ellas el interés de un
maravedí(i), y entregárselo , según el
plazo que se le diere , ó á su hombre ó
procurador que mas cerca se hallare á
presencia de testigos ; y asi quede libre.
Si presentado al juez, y preguntado(2)
por su señor , no quisiere decirlo, debe
quedar en poder del Juez , y éste guar­
darlo , y presentarlo al Principe en Con-
cejo(3), según queda dicho. El que reci­
ba , ú ocidte al siervo fugitivo , aunque
no lo conozca , y no lo preservare al
Juez ó señor en el modo expuesto , res­
tituyalo á éste con otro tal; y en caso de
no ser habido(4), ha de entregar dos por
él. En esta pena incurra el Juez que no
cumpliere lo dicho. Y si algún siervo re­
cibiere á otro sin voluntad de su señor,
haya roo. azotes, y entregue el fugiti­
vo á su dueño j y no pudiendo hallarlo,
su señor pague otro tal, ó dé el siervo
por via de satisfacción.
(i) per triginta millia tremissem unam,
(a) perquisitus ipse qui praesentavic.
(3) regiis obtutibus. (4) si perierit.
239
TITULO II.
DELOSDESERTORES DE LA HUESTE,

L ey i . S i el Capitán que tenga mil


soldados en la hueste , tomare precio de
alguno(i)de ellos, por dexarle ir á su
casa, pague lo tomado con 9. tantos al
Señor de la hueste(2): y si nada recibie­
re de é l, y le permita volverse , estan­
do sano, ó si no quisiere obligarlo á sa­
lir de su casa para la hueste, pague 20.
mrs.(3). El Capitán de 500. hombres
que tal hiciere, pague otros 20. mrs. El
de 100. pague 10 ; y el de 10, hombres,
pague 5: y este dinero debe partirse en­
tre la compañía^),
2. Si los mandaderos del Señor(5),
que obliga los hombres á ir en la hueste,
les tomen algo de sus casas, ó les hagan
fuerza , y se les pruebe , paguen lo to­
mado con nueve tantos, y además reci-

(i)si thyuphadus ab aliquo de thyuphadia sua.


(a)Comiti civitatis.(3)solidos.(4)in centena ubi
fuerint dinumerata, (g)servi dominici , id est,
compulsores exercitus , quando Gothos in hos-
tem compellunt exije.
a 40 L ib . i x .
ba cada uno cincuenta azotes.
3. Si el que deba mandar 100. hom­
bres en la hueste , los dexe(i)en la ba­
talla , y se torne á su casa debe ser de­
capitado : acogiéndose al Obispo (2) ó
Iglesia , no haya muerte, y pague 300.
sueldos al Señor de su tierra^), quien
dé aviso ai Rey para partirlos entre su
compañía^), y nunca mas pueda ser Se­
ñor de 110.(5), Y sí de solos 10. hom-
bres(0). Si permitiere por ruego ó pre­
cio , sin voluntad del Señor de la hues-
te(7), que alguno de los 100. se torne á
su casa, ó lo dexare en ella sin ir á la
hueste, pague todo lo tomado con nueve
tantos al Señor de su tierra , y éste lo
haga saber al Rey, para que por su man­
dado se reparta entre la compañía en la
forma dicha : y si no tomare precio al­
guno por dar tal permiso, pague 1 o.
mrs. al Señor de su tierra(4 )en la forma
expuesta.
(i)si centenar ius dimittens centenam in hoste.
(a)ad altaría sacra. (3 Comiti civitatis. (4) ad
ipsam centenam. (5) centenarius. (6;decanus*
(7)Praepositi hostis , aut thyuphaüi sui.
(H)solidos decem Comiti civitatis.
T it . ir. 24x
4. Si el que deba mandar ro. hom-
bres(i)en la hueste , estando sano , se
quedare en su casa , ó se vuelva á ella
de la hueste, pague 1 o. mrs. al Señor de
su tierra(2): y si por ruego consiga que
lo dexen, satisfaga 5. mrs. ; y el Señor
lo haga saber al Rey , para que se par­
tan por su mandato entre la compañía.
Si alguno , después de ser contado en la
hueste , no quisiere ir á ella, ó se quede
en su casa, ó se vuelva á ésta , reciba
100. azotes publicamente en el merca­
do , y pague 1 o. mrs.
5. Si los siervos del Señor, que obli­
gan los hombres á ir en la hueste , to­
maren algo de alguno que esté sano, por
permitirle que no vaya , deben pagarlo
con 9. tantos al Señor de su tierra; y si
nada tomen por tal permiso , paguen
mrs. El que ha de mandar mil hombres,
pesquise al que mande 100. , y éste aí
que mande 10 : y averiguando que al­
guno por ruego ó dádiva se volvió á su
casa , ó no quiso ir en la hueste, lo ha-

( i ) Decaaus. (2) Comiti civitatis,


2 ^2 LTB. IX.
ga saber al Señor de la tierra(i)del tal fu*
gado , para que tomen la satisfacción
que manda la ley; todo lo habido por
razón de ello debe entregarse á los sir-
vientes(2)del Señor de la hueste, y ade­
mas 9, tantos en caso de negar , ó no
querer manifestar lo tomado: si el Señor
quisiere demandar esto por ruego ó dá­
diva que se le haga, la satisfacción que
debian hacer aquellos, pagúela doble de
sus bienes á los que debian entre sí par­
tirla : y si después que el Señor la reci­
ba , no la hiciere saber al Rey ó al Se­
ñor de la hueste, ó no quisiere darla pa­
ra que la partan los que deben haberla,
pagúela chn 10. tantos(3)de sus bienes.
6, En cada ciudad ó castillo , si el
Señor , ó quien deba dar la cebada^),
no la tuviere por su descuido, ó no quie­
ra darla , los que deben haberla, avisen
luego al Señor de la hueste(5); quien, si
el despensero no quisiere darla, lo haga

(i'jPraeposito Comítis civitatis. (2) thyuphadia,


centenaris , decanis , vel servis dominicis.
(3)undecupli. (4 Comes civitatis , vel annon*
dispensator. (^Comiti exercitus.
T it . ii. 243
saber al R ey: y contados los dias en que
no se dió la debida , reintégrela con 4,
tanto el Señor de la ciudad ó su cebadero.
7. Todo el que con desprecio de su
vida se metiere entre sus enemigos , y
recobre de ellos algún siervo ú otra cosa,
si después viniere su dueño , debe dar á
éste por merced las dos terceras partes
de ella, y quedarse él con la otra tercera
por su trabajo. Y el que aconsejare ó
muestre al siervo algún modo de huirse
de los enemigos , y volverse á su señor,
haya la decima parte de él por su trabajo.
8. Asignado tiempo y lugar para la
hueste por el Rey ó alguno de sus Ricos-
hombres^), todo el que recibiere su man­
dato , ó que supiere en algún modo el
lugar de ella, debe ir inmediatamente
sin escusa ni demora , y no puede que-r
darse en su casa: el que asi no lo cumpla,
si fuere de gran clase como Rico-hom­
bre^), sea echado de la tierra , y pierda
todos sus bienes , para que el Rey dis­
ponga de ellos como quisiere; y los hoin-
(i)quemlibet de Ducibus t vel Comitibus.
(a)Dux , Comes , sive Gardingus.
244 L ib . IX*
bres de inferior clase(i)ó los caudelado-
res que mandan la hueste , y los que la
sacan(2), sino estuvieren prontos en ella,
ó no vayan en el dia asignado, ó huye­
ren á escondidas , sean señalados con
fealdad(3), y cada uno reciba 200. azo­
tes, y pague una libra de oro al Rey(4),
quien debe darla á quien quisiere : y si
este donatario las perdiere por algún de­
lito , de modo que tornen al Rey, debe
éste darlas á otro, y no á aquel de quien
fueron, pues nunca mas ha de haberlas.
En esta pena incurran los Duques y Ri­
cos-hombres que no hicieren el manda­
to del Rey, y todos aquellos que huye­
ren de la batalla, ó se fueren de ella sin
licencia del Señor( 5), y sean grandes ó
(i)thyuphadi scüicet. (2'exercitus compulsores,
vel hi qui compelluntur. (3)turpi decalvatione
foedati.(4)quod si non habuerit und? exolvat.::;
perpetuae sarvituti subjacetur , ut quod de eo
suisque Rex ordinare decreverit, habeat potes-
tatemé chillos sané abhujusmodi legis sententia
decrevimus permanere inocuos , quos aut prin­
cipalis absolverit jussio, aut minores adhuc
aetatis retinuerit tempus , aut senectutis vetus­
tas , aut etiam aegritu ainis cujuscumque grávi­
da represserit moles, &c.
TlT. IT. 245
pequeños, el que de ellos se halle impe­
dido de ir á la hueste por grave enfer­
medad , debe ser reconocido por el Obis­
po de la tierra , ó buenos hombres que
éste mande , y creido con testimonio de
ellos que acredite , si reconocida la en­
fermedad le mandaron quedar en su
casa por impedido de lidiar , é ir a la
hueste : mas si este tal después se mejo­
re , debe presentarse en ella en la misma
hora que pueda con todo su poder según
lo expuesto en la ley precedente(i). To­
dos los que hayan de ir á la hueste , de­
ben llevar consigo la mitad(2)de sus sier­
vos desde 20. hasta 50. anos, y presen­
tarlos armados según costumbre ; y en
caso de llevar menos de dicha mitad , se
haga pesquisa , y los que falten de ella,
queden en poder del Rey para que haga
lo que quisiere. Ningún Conde , Duque,
Rico-hombre(3),ni otro alguno que deba
mandar en la hueste , permita que otro
dexe de ir á ella por ruego ni por escu­
sa alguna, ni le consienta ausentarse: el
(1' ley siguiente debe decir.(■ a)decimam partem.
(3) thyuphadus.
246 L ib . ix .
que lo hiciere, y por razón de ello tome
alguna cosa , debe restituirla con el 4.
tanto , y pagar al Rey 30. sueldos de
oro(i), si fuere de los mayores(2)de la
Corte ; y siendo de inferior clase , resti­
tuyalo doble, y reciba 50. azotes(3).
9. En qualquier caso de levanta­
miento de enemigos contra este Reyno,
todo hombre natural de é l, sea Obispo,
Clérigo, Conde , Duque, Rico-hom-
bre(4), Infanzon(5), ú otroque se halle
en la comarca de ellos , ó llegare á
su frontera , ó viniere por ventura de
otra tierra , y todo el que estuviere cer­
ca de la frontera ha9ta 100. millas del
lugar en que se haga la lid , luego que
el Rey lo diga , ó su hombre(6), ó él lo
supiere por otro medio, debe estar pron­
to inmediatamente con todo su poder
para la defensa del Reyno. El que se es-
(i)libram auri.(2)de Primatibus Palatii.^mino­
res vero personas ab honore vel dignitate inge-
nuitatis privatas in potestatem Principis sunt
redigendae. (4)thyuphadus, aut Vicarius.
(g)Gardingus.(6jmox áDuce,seu Comité,thyu-
phado, vel Vicario , aut á quolibet fuerit ad-
monitus.
T it . ii. 247
casare en algún modo, ó por engaño no
quisiere ayudar prontamente á los de-*
más para amparar la tierra , y salir con­
tra los enemigos , si estos hicieren algún
daño , ó cautivaren á hombre del Rey-
110, sea echado de la tierra , y penado
según la ley precedente , si fuese Obis­
po , Sacerdote , Diácono , ú otro .Cléri­
go, y no tenga con qué satisfacer el da­
ño ; y siendo lego de superior ó inferior
clase , pierda la dignidad que tuviere, y
quede por siervo perpetuo del Rey, quien
haga de él lo que quisiere: y de los bie­
nes de aquellos que tal hagan, y no ten­
gan dignidad , sean clérigos ó legos, se
reintegre á los perjudicados todo el daño
que hicieren los enemigos en la tierra. Si
en la de España, Galicia, ó.Francia, ú
otra del Reyno , sobreviniere algún es­
cándalo , y todo el que se hallare en la
dicha inmediación de 100. millas , luego
que lo sepa en qualquier modo, ó se le
mande por el Rey ó Rico-hombre( 1), no
(i)quisquis á Sacerdotibus ,Clericis, Ducibus,
Comitibus , thyuphadis , Vicariis, vel quibus-
libet admonitus fuerit.
L ib . lx.
acudiere inmediatamente á deshacerlo,
y amparar la tierra del Rey y su gente,
si fuere Obispo ú otro qualquier Sacer—
dote(i), sea echado de toda la tierra, y
sus bienes queden á disposición del Rey.
Los que por estar enfermos no pudieren
ir á sosegar el escándalo, envíen todo su
poder á los Obispos y Clérigos en su ayu­
da , y á beneficio de la tierra y pueblo,
só la dicha pena : y en ella no incurran
los que puedan mostrar con buenos tes­
tigos haber estado enfermos , de modo
que no pudieron ir ni prestar auxilio.

TITULO III.
DE LOS R E F U G I A D O S A LA
IGLESIA.

defendiere con armas.


2. Si el refugiado á la Iglesia(2)no
dex^re las armas que tenga, el que lo
(i)aut fortassé ex officio Palatino , vel quoli­
bet persona dignitatis , aut inferior.(a)ad fic-
clesiæ porticmn.
T it . nr. 249
mate no hace agravio alguno, ni debe
ser penado por ella.
3. El que por fuerza sacare del al­
tar al siervo, ó á su deudor , sin entre­
garlo el Sacerdote ó guarda de la Igle­
sia , pague á esta 100. sueldos por la
deshonra , si fuere hombre de superior
clase ; y siendo inferior, pague 30 y
en su defecto reciba 100. azotes : y el
señor haya libremente su siervo , y el
otro(i)su deudor.
4. Ninguno saque por fuerza al re­
fugiado á la Iglesia , ó á su pórtico: de­
be demandarse al Sacerdote ó Diácono
para que lo dé; y siendo tal que no deba
morir, ha de rogar el Sacerdote al que
intente prenderlo, que lo perdone. Si al­
gún deudor se acogiere á la Iglesia, ésta
no debe defenderlo , y sí entregarlo in­
mediatamente á su acreedor, con tal que
no lo hiera(2), ni tenga atado, y le asig­
ne plazo para el pago de su deuda.
(i)cieditor. (2)nequaquam caedere.
Nota. Los tit. y leyes de este libro con -
vienen con los Cod. Lindemb. y Vig. á es-
cepcion de fa lt a r en estos la /. 20. tit . i.
250

JLIJBJRO D ECIM O .
TITULO I.
DE LAS PARTICIONES DE TIERRAS
Y SUS ARRENDAMIENTOS.

L ey !. L
J U, a partición (1) una vez he­
cha no debe deshacerse por modo al­
guno.
2. Hecha partición entre hermanos,
aunque no haya escritura de ella, valga,
si pueda probarse(2), por testigos. ( /.8.
t. 4. lib. 3. F. R )
3. Sise hiciere partición entre mu­
chos compañeros , deben pasar los me­
nores por lo que quieran (3) los mas y
mayores.
4. Cada uno de los compañeros res­
ponda por sí y por el otro quando fuere
Hamado(4)sobre las cosas cpmunes; mas
si se dexe vencer por su culpa ó engaño
(i)divisio justa. (sMummodo k testibus ¡donéis
comprobetur , et divisio ipsa plenam habeat
firmit ítem (3) justé constitutum. (4) judicialiter
appellatus.
T it . i . 251
(1), esto no perjudique al socio ausente
que quisiere demandar su cosa (2) : lo
mismo se observe quando uno de ellos
demande por sí y por el otro la cosa co­
mún. .
5. Quien quebrante partición de
heredad, y tome parte alguna de lo age­
no , pague otra tanta de lo suyo. (/. 3.
t. 4. lib. 3. R R .)
6 . El que ignorante haga casa ó viña
en heredad de su compañero sin noticia
de éste ó con ella, y pueda probarlo por
su juramento ó con testigos, debe darle
otra tal y tanta tierra , y quedarse con
la tomadarmas si lo hiciere prohibido por
su socio , pierda lo hecho y plantado en
ella. Si alguno diere , venda ó cambie á
otro tierra agena,que nunca haya sido su­
ya, y el que la reciba hiciere en ella casa
vina huerto u otro plantío ó labor, y su
dueño no la demande con el doloso fin
de gainar la labor hecha, ó por estar au-
(i)si cohaeres ejus justissimé seu etiam per co-
mentum aut per ignaviam fuerit superatus.
(a)sed si separare negotium legaliter intende-
rit, permitatur. . . .
2 ¿2 LlB. X.
sente ó ignorante , no debe perderla el
que la hizo, pudiendo probar esto ante
el Juez.; y el que se la dio ha de pagar­
le otras dos iguales.
7. El que plante viña en tierra age-
na por fuerza ó sin mandato (1) de su
dueño, ó estando éste ausente ó no con­
tradiciendo^ 2)pierda todo lo plantado».
(/. i . t . 4. lib. i . F . R .)
8 . La partición de tierras entre Go­
dos y Romanos no se quebrante en mo­
da alguno T pudiendo probarse ; ni los
Romanas tomen y demanden de las dos
partes de los Godos,, ni estos de la terce­
ra parte de aquellos, sino quanto el Rey
les diere:ni las hechas por los padnes(3)
se quebranten por sus hijos y parientes;
9. Si en montes indivisos entre Go­
dos y Romanos alguno de ellos tome
parte ó hiciere labor, y quede otra tan­
ta tierra, debe ésta entregarse al otro; y
en caso de no quedar , partan ambos la
labrada.
1 o. Lo partido ó hecho por el sier-
(i)sine permissione/a)domino nesciente, vel ab-
sente.(3;íi parentibus vel vicinis*
T it . r. 253
vo sin mandato de su señor, no querien­
do éste, no valga sino en quaoto manda
la ley.
1 1 . Si el que reciba tierras á renta
cierta no la pague al dueño(i), pueda
éste tomarlas libremente , y aquel debe
perderlas por su culpa. ( /. 4. tit . 17.
lib . 3. F . R . )
12. El que tome tierra por cierto
tiempo , cumplido éste, debe reintegrar­
la al dueño según lo prometido. (/. 2.
/. 17. lib . 4. F\ R . )
13. El que ocupe ó labre mas tier­
ra de la que le arriende el dueño, ó tale
el monte por sí ó por sus hijos nietos ú
otros hombres, pierda quanto tome mas
de lo dado, y quede á elección del due­
ño el reintegrarse de ello, ó aumentar
la renta. Si alguno diere á plazo tierra
sola , sin incluir monte ni campo , nada
tome de éste el que la reciba sin man­
dato de su dueño,
14. Ocurriendo disputa sobre el
quanto de la tierra dada á plazo entre el
(1) si canonem constitutum singulis annis ira-
plere neglexerit.
254 L ib . x*
que la reciba y el que la diere , éste ó
por su muerte sus herederos juren ante
testigos no haber dado mas de lo que
muestran , y hecho asi, pongan señal
que evite posterior contienda: si no qui­
sieren jurar, ó duden quanto dieron sus
antecesores , deben dar á cada uno de
modo que quanto ellos laboraron ó to­
maron se cuente en los cinquenta años
( i ) ; y no deben tomar mas de lo que el
dueño les diere ó muestre , pena de pa­
garlo doble, .
15. Si el arrendatario de tierra die­
re á otro la 3. parte de ella para labrar,
cada uno pague la renta correspondien­
te á su partida.
1 ó. Si los Godos tomaren algo de
la 3. parte de los Romanos, éstos se res­
tituyan luego por el Juez , sin que el
Rey pierda de su derecho ; mas los te­
nedores puedan ampararse con la tenen-
(i)sed ad tota aratra, quantum ipsi vel paren­
tes eorum in sua forte suiceperant, per singula
aratra quinquagennos aripennes daré debent: ea
tamen conditione , ut quantum occupatum ha-
buerint, vel cultum , nisi quinquaginta arip-
pennes concludant.
T it . i. M5
cia de cinquenta años.
1 7. El hijo de sierva casada coa
siervo ageno sea común de ambos seño­
res ; y pues siendo único no puede ser­
vir á los dos , debe estar con la madre
hasta la edad de doce años en que pue­
de hacer servicio, y cumplidos, el señor
de ella pague al del siervo la mitad del
precio del hijo según estimen los hom­
bres buenos: y lo mismo se observe sien­
do los hijos muchos y no pares : igual­
mente se parta entre los dos señores to­
da cosa mueble que ambos siervos ga­
nen estando juntos ; y la labor que hi­
cieren en heredad agena ó qualquiera
otra cosa no mueble paríase por mitad
como el hijo. Si alguno de los señores
no quiera que los siervos estén juntos,
pueda separarlos hasta un año j pero si
los dexe juntos mas tiempo por negli­
gencia, quanto ganen después del año
debe partirse igualmente entre los dos
señores; y lo mismo se entienda si per­
manezcan juntos mas de un año sin no­
ticia de sus amos(i).
(i)unus dominus , vel arabo nescierint.
2$Ó L ib . x.
1 8. El derecho respectivo á cosa de
peculio se entienda asi de la mueble co­
mo de la inmueble.
19. El que tenga arrendada tierra
ó vina pague la renta al plazo , aunque
el dueño no la pida : si retarde el pago
algún tiempo , debe hacerlo doble ; y si
con malicia no lo hiciere en cinco años
(1) por quitar la tierra al dueño en cin-
quenta, piérdala con quanto hubiere me­
tido en ella.

T IT U L O II.
DE LAS PRESCRIPCIONES.

tierras que no fueren


demandadas en el tiempo de 50. anos,
no puedan serlo después.
2. Los siervos fugitivos , que no
fueren hallados en 50. años , no puedan
demandarse(2)en adelante. ( /. 6. t. 1 1 .
lib. 2. F . R . )
3. Los pleitos civiles y criminales
(i)si ita reddere dissimulet debitum, ut domi­
num reí íegum tempus excludat usque ad 50.
nnnos.(2)ad servitium revocare.
TlT. IT. 257
no demandados ni determinados (1) en
30. años(2)no pueden serlo después por
impedirlo este tiempo : el que intente
hacerlo pague una libra de oro á quien
el Rey mande. ( /.4. t. 1 [Link] 2. F : R .)
4. No puedan demandarse los sier­
vos del Rey que con ciencia de éste al­
guno tenga pacificamente por 30. anos,
los que no se demanden estando presen­
tes en la tierra , ni los que anduvieren
fuera de ella por 50. años como libres.(3)
(1 .6 . t. 11. lib. 2. F . R .)
5. El que tuviere 30. años la cosa
de otro pacificamente y sin calumnia^
(i)si definita, atque exacta non fuerint.(a) ve*
mancipia quae in contentione posita fuerint, aut
sunt, ab alio taroen possessa.(3) si per tricennii
tempus , seu fiscus de quorumlibet jure quod-
cumque tenuerit, seu quislibet de fisci extra
mancipia fiscalia , aut cujuspiam rebus aliquid
fortase possederit, perenni sibimet jure vindi-
c e t, et retentet::: Servi vero fisci , quorum de
stirpe servili evidens origo patuerit, quamvis
xesoluti, atque per diversa vagantes , nihil in
pensione tributi persolverint , quamvis fuga,
vel latebris, seu patrocinio quorumcumque de-
fensi , latuerint, servitutem conditionis non
erunt poenitus evasuri ^ sed in originem pris-
tindin absque temporum praejudicio redigendi.
(4) absque tempori« interruptione,
1 55 L ib . x.
no debe después perderla porque alguno
la demande : antes de cumplido dicho
tiempo debe demandarse judicial ó ex-
trajudicialmente; y si el tenedor no res­
pondiere en derecho, y lo dilatare ó es­
tuviere en otra tierra 6 en la hueste del
R e y , el Juez dé ai demandante la pose­
sión ó cosa demandada ante dos ó tres
testigos , para que la guarde á fin de in­
terrumpir por este medio los 30. anos;
en cuyo caso remita su carta al Algua­
cil ó Mayordomo hecha de su mano en
esta forma. « El Juez á tal Sayón salut:
«mandamos (1) que tal cosa que fulan
«demanda á fulan que tiene agora en so
«poder, que ye la metades en poder se-
« ñaladamentc ante dos testimonios ó arv-
«te tres, que la tenga fata ocho dias ; é
«si dalguna cosa es dentro que no sea
señalada de so señor , que la señaledes
« de vuestra señal porque non haya hy
« nengun engaño: é vos Don Sayón non
«tomedes ende nada.« Si la casa estu­
viere junta con otras, para evitar algún
engaño, el Juez ó Alguacil debe cerrar
( 1 ) inforraamus.
T it . ir. 259
ía puerta y señalarla con su sello hasta
ocho dias, en los que debe tenerla el de­
mandante sin expender nada de ella ni
gastarla, antes sí beneficiándola en quan­
to pueda ; y pasados, dexe la casa libre
á su primer tenedor , sin que haya ca­
lumnia alguna por esta detención de los
ocho dias , pudiendo mostrar desde el
dia de la demanda hasta 30. años que
la cosa debe ser suya; y si no pueda
mostrarlo, ha de dar la satisfacion que
debe el injusto demandante: y si algo de
ella hubiere expendido ó mal parado,
pagúelo con 4. tantos, y no pueda mas
demandarla. Si fueren muchas las cosas
demandadas y en varios lugares, la po­
sesión dada por el Juez de una de ellas al
demandante valga tanto como si la diese
de todas. (//. 7 .7 9 . f. 1 1 . lib. 2. F . R .)
6. Al preso ó desterrado( 1 )que des­
pués de libre y restituido á la tierra (2)
demande cosa suya , no se le cuente el
tiempo de su prisión ó destierro en los
30. ó 50. años, por quanto no pudo
demandarla en él.(/.io.M 1. lib ,2 .F .R .)
(1; regio jussu. (a)ad sua bona.
260 Ltb. x.
TITULO III.
D E LOS T E R M IN O S Y MOJONES .

L ey 1. 2L/os términos y mojones per­


manezcan como antiguamente,sin mu­
darse por modo alguno.
2. El hombre libre que los quitare
con engaño , porque no aparezcan, pa­
gue por cada uno 30. sueldos al perju­
dicado , y el siervo haya 50. azotes , y
restituyalos á su lugar: pero el que aran­
do , ó poniendo viña , arranque alguno
involuntariamente , vuélvalo á su sitio,
y no haya pena. ( /.6.t.q.. lib.4. F. R .)
3. Ocurriendo disputa sobre mojo­
nes , deben pesquisarse las señales pues­
tas antiguamente y los montes eras y
caminos hechos para la división de tier­
ras , y las piedras hincadas por señales;
y en su defecto se han de reconocer los
arboles cortados de antiguo para divi­
dirlas.
4. El que tome heredad de su veci­
no mas allá de sus limites, no siendo ve­
cino de la tierra ó no lo sabiendo(i),y la
j ) si quis iatra términos alíenos per absentiam
T it . nr. 261
tuviere asi 50. arios ó mas , luego que
los reconozcan y hallen los vecinos,pier­
da lo tomado de mas y tenido dicho
tiempo fuera de los mojones(i): esto se
entienda, pudiendo saberse que era suya
la tal tierra ó de sus antecesores : mas si
por el transcurso del tiempo se ignore
quien la tuvo primero ó cuya era, y no
lo expresen testigos ni escrituras , debe
cada uno continuar en lo que tenga; pe­
ro el que pueda mostrar por mojones ú
otro medio que la tuvo primeramente,
no debe perderla porque el otro la haya
tenido largo tiempo, ni obstarle aquel
que la hubiese tomado por fuerza ó en­
gaño. El que de ellos quisiere haberla,
no la tome por fuerza, y sí debe deman­
darla en juicio ; y en el caso de fuerza
pueda el otro acusarlo por razón de ella,
y vencerlo por forzador(2).
5. La parte de heredad dada ven-
aut per ignorantiam domini partem aliquam
forré possederit. (i)n ec contra signa evidencia
debitum dominium ullum tempus longe posses­
sionis excludar. (2) liceat hunc domino veré ut
violentum accusare , aut invasorem per judi­
cium legibus abdicare.
2Ó2 L ib . x.
dida ó cambiada á alguno por los Roma­
nos antes de la entrada de los Godos de­
be subsistir en toda forma, y no pu-
diendo aparecer por señales ó mojones
aquel á quien pertenezca, debe dividirse
por el Juez en que ambas partes se aven­
gan , y éste haga jurar á los hombres
antiguos de la tierra que lo supieren, so­
bre que muestren los mojones sin enga­
ño. Ninguno ponga mojon nuevo sin
concurrencia de su compañero ó veci­
no , so la pena de forzador el hombre
libre , y de 200. azotes el siervo que tal
haga sin voluntad de su señor.

Nota. E n la edición latina y Cod.


V ilj. están conformes los títulos y leyes
de este libro 1 o. sin mas variedad en
su número y orden , que la de aumen­
tarse al tit. 2. la ley 7. Depraefixo an­
norum numero en dicho Código•
JL1JBJELO II 3
TÍTULO I.
DE LOS FÍSICO S Y E N F É R M O S .

Ley T. TSTingun Físico ( i) sangre ni


medicine á muger libre sino á presencia
de su padre ó madre , hijos hermanos
tios ú otros parientes ; y si el dolor ins­
te^) de modo que no pueda esperarlos,
asistan los vecinos buenos(3) , para evi­
tar baxo esta razón algún engaño de
maldades muy fácil de ocurrir^): el que
la medicine en otra forma pague i [Link].
á sus parientes ó marido. ( /. i . tit- 1 6.
¡ib. 4. F . R . )
2. Ninguno visite á los presos sin
presencia de sus Alcaydes , no sea que
por miedo de la pena pidan alguna be­
bida mortal, por la que perecería la jus­
ticia : el que lo hiciere emiendelo y sea
por ello penado(5).
(i)medicus. (2) si m»cessicas emerserit aepritu-
dinis.(3) aut coram servis aut ancillis idoneis.
(4)quia diffícillimum non e s t , ut sub tali occa­
sione ludribrium interdum adhaerescat.(5) sen­
tenciara cura ultione percipiec.
264 L tb. x t .
3. y 4. Antes de concertarse el Fí­
sico con el enfermo y de asegurar su ha­
ber por razón de asistencia y curación,
ha de ver y conocer la enfermedad ó
dolor(i): tratada su sanidad , debe pro­
curarla quanto mas pueda; y si murie­
se , nada haya de lo pactado, ni suscite
queja de una parte contra la otra.
5. El que quitare nube de los ojos
haya 5. sueldos por su trabajo.
6. El que sangre á hombre y lo
debilite, debe pagarle 1 50. sueldos(2): si
le cause la muerte , sea puesto en poder
de sus parientes para que hagan de él lo
que quisieren ; y siendo siervo el muer­
to ó debilitado con la sangría , entregue
otro tal á su dueño.
7. El que ensenare á alguno su ar­
te, haya 12. sueldos por su trabajo-
8. El Físico no pueda ser preso en
la cárcel, aunque no sea conócido , sino
es por homicidio : y el que debiere algo
dé buen fiador.
(i ut viderit vulnus , aut dolores agnoverit.
(2) ioo . solidos.
265
TITULO II.
D E LOS SEPU LCRO S VIOLADOS .

L ey I. S i alguno quebrante monu­


mento de muerto, ó lo despoje de sus
vestidos y ornamentos , restituya lo to­
mado, pague una libra de oro á sus he­
rederos, y en defecto de estos al Rey , y
reciba 100. azotes,si fuere hombre libre;
y siendo siervo , restituya , sufra 200.
azotes, y sea quemado en fuego ardien­
te. ( /. 1. 18. lib . 4. F . R . )
2. El que hurte monumento (1) de
muerto queriéndolo para sí , pague 12.
sueldos á sus parientes(2): si lo hiciere
el siervo con orden de su señor, éste pa­
gue por é l, y executandolo sin ella, re­
ciba 100. azotes, y restituya lo hurta­
do á su lugar. (/.3. tit. 18. lib»4. F . R .)
(i)sarcogafum.(i) haeredibus mortui.

TITULO III.
D E LOS M E R C A D E R E S E S T R A tf-
G ERO S .

Ley 1. Si el mercader estrangero


206 L ib. xi.
vendiere ai natural de este Rey no oro
plata panos vestidos u otras cosas en tér­
minos razonables y convenientes , aun­
que después resulten hurtadas , no haya
calumnia alguna el comprador.
2. Ningún Juez de esta tierra juz­
gue á los mercaderesestrangeros litigan­
tes entre s í: estos respondan (i ) según
sus leyes y ante sus Jueces(2).
3. El mercader estrangero, que lle­
ve consigo siervo(3)de este Reyno ,haya
100. azotes(4) y pague una liara de oro
al Rey.
4. Si alguno tome siervo(5) de este
Reyno para que le lleve sus mercade­
rías , debe darle por su trabajo 3. mrs.
en cada año, y al fin del plazo restitu­
yalo á su dueño.
(i)suislegibus audiantur (a)apud lelonarios suos.
(3)desedibus nostris mercenarium audeat in
loca sua trantgrre.(4)200. flagella.^) mercena­
rium pro vegetando comertio suo.

Nota. Los títulos y leyes de este li­


bro están conformes en su número y or­
den con la edición latina y Cod. Vig •
2 Ó7

x i jb jr o x i x
T I T U L O I.
D i ZOS JU IC IO S MODERADOS.

tos y negocios trabajen , y cuiden de


averiguar la verdad, y determinar ios
del rico como los del pobre(i)sin acep­
ción de personas ; y moderen las penas
de las leyes contra los viles y pobres(2)
en algunas cosas, pues si en todo obra­
sen como manda el Derecho no harían
gracia alguna en ningún tiempo(3).
2. Ningún Conde , Rico-hombre,
Merino^), ni otro poderoso para bene­
ficio suyo grave al pueblo con contribu­
ciones , costas , dispendios , ni labores;
ni tome cebada de ciudad ni de la tierra.
Los defensores de la Real hacienda y pa-

(i'contentiones examinare, (i)circa victas per­


sonas paupertate depresas severitatem le^is
aliquantulum temperare, ^misericordise man-
suetudo deseretur. (4) Comes , Vicarius , vel
ViJlicus.
2ÓS L rB . x ir .
trimonio(i)no tengan poder alguno so­
bre los demás hombres , ni les hagan
agravio; y si alguno de estos tuviere
pleito ó demanda contra siervo del Rey,
el defensor de su hacienda hagale ir ante
el Juez; de la tierra ó provincia, para
que lo juzgue y proceda á satisfacer el
agravio á cada uno. Los Merinos y Ma­
yordomos del Rey(2}provistos para de­
fender la tierra continúen sin mudarse
cada año , por ser esto en gran daño de
los pobres(3); y no han de rogar al Juez
(4)que ios provea , ni éste tome de ellos
cosa alguna. El Juez que no guarde esta
constitución, pierda su dignidad, y pa­
gue al Rey io libras de oro; y los Sa­
cerdotes avisen al Rey, y sino, hayan la
pena establecida en el Concilio , y ade­
más reintegren de sus bienes quanto hu­
bieren perdido los pobres, por no haber­
lo noticiado al Rev.
3. E sta ley está en latín ;y su con-

(i)Rector provincias , si ve Comes patrimonii,


aut actores fisci.(a)Numerarii , vel defensores.
(3)populis.(4)nuIlum beneficium judici daré de­
beat.
T it . i . *69
texto se reduce á confirmar y resumir
los 13. Cánones del Concilio X I I I . To­
ledano celebrado en el año 4. del reyna-
do de E rvig io ¡ e r a de y 21* y año 683.

TITULO IL
DE LOS HEREGES ¡ JUDIOS ,
Y SECTAS.

L e y r. contiene esta ley disposi­


ción alguna , y solo manifiesta en g e ­
neral las muchas maldades de los J u ­
díos y de otros enemigos de la Santa F e,
y el animo del R ey y fin de Iqs leyes d i­
rigido á vencerlos y reducirlos , hasta
quedar los fieles en p a z y concordia.
2. Ninguno de este Reyno , ni ex­
traño de él ó de otra tierra , dispute en
publico ni secreto maliciosamente con­
tra la Fé de los Cristianos única verda­
dera , ni la contradiga, y desprecie los
Evangelios , Sacramentos de la Iglesia,
Artículos de laFé, y Mandamientos an­
tiguos de los Santos Padres ; ni lo sien­
ta en su corazón , ni por palabras lo ex­
prese , contradiga y dispute. El contra-
270 LlB. xit .
ventor , si fuere hombre poderoso ó de
órden(i), pierda la dignidad , honra(2),
y bienes ; y el lego pierda su honor y
bienes , y sea echado de la tierra^ )para
siempre , sino quiera arrepentirse y vi­
vir según los Mandamientos de Dios.
3. Valgan y se observen inviolable­
mente todas las leyes contra el engaño^)
y personas de los Judíos; y el que de
estos las quebrante, y se le pruebe , ha­
ya la pena y daño de la ley ( 1 1 . de es -
te tit .)
4. Ningún Judío blasfeme(5)en mo­
do alguno, ni dexe la Santa Fé de los
Cristianos recibida por el baptismo, ni
la contradiga de obra ó palabra , ni la
quebrante(6)en publico ni secreto, ni
huya ni se esconda por no recibirla. Nin­
guno procure ni espere tornarse á su
error y descomulgada ley ; ni lo sienta
en su corazón , y muestre por palabra
ú obra ; ni intente quebrantar sus esta­
blecimientos hechos publicamente , ni
(i)ex quacumque Religionis potestate, vel Or­
dine fuerit. (i) loci honore. (3) loco solutus.
(^)perfidiam.(5)profanet aliquateaus.(6)insultet.
T it . ii. 271
murmure de ellos ; ni encubra al que
fuese sabedor de las cosas prohibidas y
las practique ; ni omita descubrir al que
las oculte y el lugar de la ocultación.
El contraventor haya la pena estableci­
da en la ley ( 1 1 . de este tit.') I. 3. tit. 2.
¡ib. 4. F- A - ) ,
5. El Judío no haga su Pasqua en
la quartadecima( 1 )de mes alguno, ni ce­
lebre fiesta en los dias acostumbrados, ni
guarde las Fiestas mayores ni menores
según su antiguo error, ni las Ferias,
Sábados y demás : el aprehendido en
ellas haya la pena establecida en la ley
( 1 1 . d e este tit.) Iq . tit. 2. ¡ib. 4. F . R .)
6. Ninguno case con su parienta,
ni haga adulterio é incesto con ella has­
ta el sexto grado, ni celebre bodas sino
según la costumbre de los Cristianos, pe­
na de ser castigado.
7. No hagan circuncisión de su car­
ne , ni permitan que otro se la haga ;' ni
hombre alguno libre, siervo ó liberto, y
natural ó extraño de la tierra execute en
si ni en otro tal afrenta de su carne : el
1 )luna 14. mensis alicujus.
272 L ib . xii.
que lo hiciere, ó consienta que se la ha­
gan, haya la pena de la ley ( 1 1 .de este tit.)
8 . No puedan ser testigos en pleito
contra Cristiano , aunque sea siervo , ni
hacerlo atormentar y acusarlo: pero bien
pueden serlo en pleitos entre s í , y con­
tra sus siervos según la ley, y deman­
dar y acusar ante Jueces#Cristianos.
10. No puedan, estén ó no bapti­
zados , testificar contra Cristianos ; pero
sí sus descendientes que sean de buena
fé , y costumbres aprobadas por el Sacer­
dote , R ey, ó Juez.
1 1 . Al Judío que quebrante los es­
tablecimientos y prohibiciones délas an­
teriores leyes , ó lo intente , deben los
otros según su promesa matarlo con sus
manos , y apedrearlo, ó quemarlo. Eí
Principe , que quisiere tener piedad de
tal delinqiiente , y perdonarle la vida,
debe darlo por siervo á quien quiera , y
entregar sus bienes á otros Judíos , con
tal que nunca mas vuelvan á su poder(i),
ni él salga de la servidumbre.
(i)ut nec rem amisam recipiat dominus , nec
libertatem reparet seivus.
T it . ii . 273
12. Ningún Judío compre ni reci­
ba dado siervo Cristiano , pena de per­
der el precio , y de quedar libre el sier­
vo : el que lo circuncide, pierda sus bie­
nes para el Rey ; y el siervo ó sierva,
que no quisiere ser Judío , quede libre.
1 3. Los siervos Cristianos que esta­
ban en poder de los Judíos al tiempo de
la ley establecida por el Rey D. Recare-
do prohibitiva de que lo estuviesen , ha­
yan el privilegio de ciudadanos de Ro­
ma , y sean libres como estos. Si alguno
de ellos, debiendo ser libre por virtud de
la dicha ley , hubiere sido vendido i <>
puesto en poder de otro por escrito ó en
otro modo, tal obligación no valga , se
anule la venta, el vendedor haya su pre­
cio según la ley, y el siervo quede libre,
y según su peculio obligado á dar algu­
na cosa á su señor. Los siervos adquiri­
dos por los Judíos después de la dicha
le y , se vendan ó liberten , y á los que
debiendo ser libres por virtud de ella, se
hubieren restituido á la servidumbre , 6
permanecido en ella , se les dé la satis­
facción como á hombres libres. Los Cris-
274 L ib . XIT-
tianos circuncidados por los Judíos, ú
observantes de sus costumbres, sean pe­
nados como manda la ley. Los Judíos
que se conviertan á la Santa Fé de los
Cristianos , hayan su parte en los sier­
vos de los padres; pero ni estos ni los
hijos partan los que ya estaban vendidos,
y deben ser por entero del comprador.
Lo adquirido con engaño por los Judíos
de los Reyes antecesores , se deshaga y
restituya al Rey; y sus siervos baptiza­
dos , donde quiera que se hallaren , se
les entreguen para que al punto los li­
berten , dándoles luego su correspondien­
te peculio ; y no teniéndolo por s í , les
den el que puedan , según sus faculta­
des , y por razón de él les hagan el ser­
vicio debido como los demás libertos.
. 14. Ningún Judío tenga en su po­
der ni en su servicio asalariado á Cris­
tiano alguno libre ni siervo , ni lo agre­
gue á sí en modo alguno(i); pero bien
pueda vender su siervo á Cristiano en es­
te Reyno y no fuera de é l; y en caso de
no tener peculio alguno , el vendedor le
(1) quolibet titulo.
T it . ir. 275
dé quanto diga el comprador, y sea bas­
tante para su alimento y vestido. El Ju­
dío que quiera franquear su siervo, que
se tornó Cristiano(i), debe hacerlo se­
gún costumbre(2)de los ciudadanos de
Roma sin quedar obligado el liberto á
hacerle servicio(3)alguno , antes sí pue­
da vivir donde quisiere lejos de su com­
pañía. Si el Judío vendiere ó franqueare
su siervo con algún engaño , de modo
que de la tal venta ó libertad pueda re­
cibir algún perjuicio en adelante, el que
lo descubra haya todos sus bienes : el
Cristiano que tal engaño hiciere , y no
tenga bienes, quede por siervo de quien
el Rey mande, y teniéndolos , pierda la
mitad de ellos , y sea difamado para
siempre : el siervo que lo descubra, que­
de libre , y en su lugar el Rey dé otro á
su dueño , y además haya una libra de
oro de los autores del engaño. Si algún
Judío circuncide á Cristiano, ó meta al­
guna Cristiana en su ley , sea decapita­
do ; y el que lo descubra debe haber su
(i)servum Christianum. (2)ad dignitatem.
(3)obsequio in suamsectam, ritumve traduxerit.
276 L ib . xíí.
premio(i), y el Rey todos los bienes de
él. Los siervos nacidos de ayuntamien-
to(2)de Cristianos y Judíos, deben ser(3)
Cristianos , y no queriendo serlo , sean
azotados publicamente , señalados^), y
dados por siervos perpetuos al Cristiano
que el Rey mandare: el Judío que estan­
do en tal ayuntamiento quiera tornarse
Cristiano, pueda hacerlo, y no querien­
do , sea separado de él , y echado de la
tierra para siempre: y el que se convir­
tiere á la Fé , yVecibiere el baptismo,
haya todas sus cosas libremente. Esta ley
hecha por amor de piedad y de Religión,
y para la conservación del Pueblo valga
perpetuamente: los Reyes sucesores que
guardaren lo establecido en ella, sean
confirmados en su Reyno , y el que la
traspase , y no la observe , sea difama-
do(5)en este siglo , y su vida perezca al
tiempo de pensarlo , y en el del Juicio
sea separado de la grey de los Fieles de
Cristo , puesto á la parte siniestra con
(i)cum augmento denuncíanos, (a)coenobiis.
(3 effíciantur. (^tumiter decalvati. (g)ignomi-
niosior cunctis hominibus.
T l T . IT. 277
los Judíos, y quemado en llamas de fue­
go con el Diablo por compañero.
15. N h g un hombre de qualquiera
Religión , Orden, ó Dignidad , ni de la
Corte , grande y pequeño , ni de gente
y familia alguna, ni de Principes y po­
derosos, intente(i), ni piense en su cora­
zón amparar á los Judíos no baptizados,
para que permanezcan en su fé(2) y cos­
tumbres , ni á los baptizados que se tor­
nen á su perfidia y malos usos ; ni se
atreva á defenderlos en cosa alguna para
perseveraren su maldad; ni procure ayu­
darles por medio de razones(3)y de obras
para venir contra la Santa Fé de los Cris­
tianos , probando , diciendo, ó teniendo
cosa alguna contra ella en público ni se­
creto. El que lo piense hacer , si fuese
Obispo , Clérigo , Religioso, ó Lego , y
se le pruebe , sea separado de la compa­
ñía de los Cristianos y descomulgado
por la Iglesia , y pierda la quarta parte
de sus bienes para el Rey ; y además se
entienda contra él la sentencia dada por
(i)aut obtineat, aut subprimat. (a) detest anda
fide.(3)argumento, et facrione.
27$ L i b . xit .
el Rey Sesebuto en la ley anterior.
1 6. E s ta ley contiene la siguiente
abjuración que hicieron contra su ley
los Judíos de Toledo en tiempo del Rey
Reccsuinto : Al Señor nuestro mov pia­
doso , é mocho ondrado(i)el Rey Don
Ressisindo: Nos todos los Judíos de la
Cibdad de Toledo, que avernos de soes-
criber , é de fazer señales de yuso en
esta ley saludes. Nos nos membramos(2),
que con bien, é con derecho en otro
tiempo nos construistes(3), que faziemos
preyto(4), é escripto per mandado del
Rey Cintilla, que es pasado, que debies-
semos todos gardar é tener la fe de los
Christianos , é assi yerro de nostros pa­
dres nos destorva , que non creamos en
el nostro Señor Jesu-Christo verdadera-
mentre , nin que tengamos la fé de los
Christianos firmementre( 5): porende ago­
ra de nostro grado , é de nostro placer,
respondemos á la vostra Alteza(6), assi
por nos, como por nostras moyeres, co-
(1) Serenissimo. 2) meminimus. (3) compulsos
fuisse. (4)placitum. (5)sinceré. {6) spopondiraus
gloriae vestrae»
T it . t i. 279
mo por nostros fiyos, por este nostro es-
cr¡pto(i), que daqui adelantre non faga-
mos(2)ninguna costumbre de los Judíos.
A los Judíos que no se quisieren bapti­
zar non avermos ninguna compana(3)
con elos en ninguna manera ; non nos
casaremos(4)eon ninguna de nostro li-
naye fasta 6. grado; nen faremos encesto
con nenguna molier de nostro linaye,
nin nos , nin nostros fiyos, nin nostra
generación ; mas assi los varones, como
las molieres , daqui adelantre nos casa­
remos con los Christianos : non farémos
circuncisión de nostra carne : non gar-
darémos la Pasca , nin los Sábados , se­
gundo como solen gardar los otros Ju­
díos , nin las otras festas : non departi­
remos los manjares segundo la su cos­
tumbre ; nin faremos nenguna cosa de lo
que án los Judíos usado, nin costumbra-
do, nin de como ellos viveren, mas to-

(i)placitum nostrum. (i)in nullis observationi-


bus , in nullis incestivis usibus misceaniur.
(3)nullo execrando consortio consociemur.
(4'non incestiva pollutione in conjunctione, vel
fornicatione jungamur. •
2 So L tb. xir.
do creeremos con limpia fé, é con agra-
dabel( i )volunrat , é con grant devoción
en Christo , fiyo de Dios vivo , segundo
como los Evangelios , é los Apostólos
mandan , é aquel confesamos , é ondra—
mos : é todos tememos esta Santa Fé de
los Chritianos verdaderamentre , é assi
en los dias de festas , como en los casa­
mentas , como en los manyares , como
en todas las otras costumbres ; nin nin­
gún contrato , nin ningún engaño , nin
ninguna(2)razon , non tenemos contra
ella de nostra parte , porque non com-
plamos , é ñon fagamos todas las cosas
que prometimos; é de las carnes del por­
co , esto prometimos gardar , que si las
non podiermos comer , porque non lo
avernos usado , toda via todas las cosas
que furen con ella cochas cómelas emos
sen todo enoyo , é sin todo asco(3). E si
dalgun de nos fur fallado que pasa con­
tra estas cosas que son de suso dichas,
ó en la menor délas , ó que ose fazer
dalguna cosa contra la Fé Christiana : ó
(i'grato animo (a)oppositionis abjectu , vel fal­
la d * argumento. (3)absque fastidio et horrore.
T jt. ii . 281
si tardarmos de fazer estas cosas que
prometimos de palabra , ó de fecho : ju­
ramos por aquel mismo Padre, & Filio,
é Espiritu-Santo , que es un Dios en
Trinedat , que qualquier de todos nos
que fure fallado que passase estas cosas,
ó dalgunas dellas, que nos lo quememos,
é lo apedreemos. O si por ventura la
vuestra piadat le quisier gardar la vida,
manrinente(i)sea luego siervo, é que de­
des él , é toda su bona á quien quisier—
des por siempre : ó que fagades del, ó
de sos coas lo que quisierdes , non tan
solamentre porque avedes poder de Rey,
por nos que volo otorgamos por este nos­
tro escripto , é este preyto : é este nos­
tro escripto fu fecho doze dias andados
de Kaiendas Marcias en el 6. ano que
vos regnastes.
17. Todo Cristiano de uno y otro
sexo, y especialmente el nacido de Cris­
tianos , que se hallare haberse circunci­
dado ú observar las costumbres de ios
Judíos , sea castigado con muy crueles
penas y la de muerte , para que entien-
( 1 ) m ox.
282 L tb . x ii.
da la gravedad de su delito ; y sus bie­
nes sean para el Rey, porque no lo con­
sientan sus herederos ó parientes.

TITULO I I I .*
DE LAS INJURIAS Y RALABRAS
ODIOSAS.

L ey i. á 6. J & i que por saña dixere


á otro podrido de la cabeza , no sién­
dolo , haya 50. azotes ; 30. si le diga
vizco , toposo , ó deslaidado ; y 150. el
que le dixere tinoso 6 gotoso , incircun­
ciso ó señalado , corcobado , ó sarrace­
no , sin serlo.
7. Si teniendo alguno en su mano
lanza ú otra arma, otro cayere sobre
ella y se hiera , éste se impute la culpa,
purgándose aquel por su juramento de
no haberlo hecho voluntario.
8. El que sin derecho tire á otro
por el pie ó cabello , sin causarle heri­
da, pague 5. sueldos al agraviado, ó re­
ciba 50. azotes.
* E s te título falta en la edición latina y V v l f l

ng'i.
283
NOTA.

L a ley 3. del tit . 1. de este lib. 12.


en que se resumen y confirman los 13 .
Cánones del Concilio X I I L de Toledo,
fa lt a en la edición latina y Cod. V ig „;
y también el tit. 3. de las injurias &c.
pero en lugar de este tit • se encuentra
en dicha edición otro De novellis legi­
bus Judaeorum , quo et vetera confir-
mantur , et nova adjecta sunt 9 el qual
contiene 28. le)es , algunas muy difu­
sas , establecidas por el R ey E rvigio
contra los fudtos y su falsa secta : y
a l pie de el la siguiente nota. Lectae
sunt leges suprascriptae ómnibus Judiéis
in Eccíesia Sanctse Mariae : Toleto sub
die 6. Kalend. Februar. anno feliciter
primo regni gloriosissimi domini nostri
Ervigii Regis.
M JEGUJLJE ju jb l is
quae in Codicis Wislgothorum legibus
continentur.

L I B E R I.
1. Cum experimenta rerum ma­
ims tenet artificis , ad dispositionem
formae frustra quaeritur investigado ra-
tionis : in improvisis certè acuta se ex­
petit ratio indagatione cognosci ; in non
ignotis autem experimento faciendi se
properat reserari. ( L i . tit. n)
2. Latentis rei , quia species igno-
ratur , non immerito consideration's or­
do requi ritur : cùm vero expertos usus in
speculo visionis fides veritatis adducit,
non jam materia formae ratiocinatio-
nem dicti, scd Operationen! facti de­
posed. (/. i. tit i.)
3. Excesus morum non coercendi
sunt cothurno locutionum , sed tempe­
ramento virtutum. ( L i . tit. 2.)
4. Pacis oleo , et legum vino tota
plebium massa in statu salutari con-
A JP E N J D I C J E
de algunas reglas y razones de Derecho
contenidas en el Fuero Juzgo.

L IB RO I.
i. El Maestre que der la forma
de la obra ante sí, en vano demanda la
razón porque fu fecha por fazer aquela
forma : cá en as cosas que non son co-
nicidas debe orne substilizar por las cog-
nocer , é por las saber; mas en as cosas
que orne vee ante sí, debe orne fazer se­
gundo que éldemostra la forma.(/. i J . ■ .)
2. Onde en a cosa que es encobier-
ta , porque se non demostra la forma,
debe orne substilizar como fú fecho ; é
en a cosa que orne vee , é que ha usada,
non debe orne pesquerir otra razón , se
non facer la obra segundo la obra que
vee. ( /. ¡ . titm i .)
3. Las malas costumbres no son
de refrenar solamentre por bella palau­
la , mas por vertudes. ( /. 1. tit . 2.)
4. Por la paz é por las leys el pue­
blo que es en estado de salude non po-
i8 6 .
creta exaeret hostibus inde invicta, un­
de illesos artus producere videntur, jus-
tis adjuta legibus tela. Erunt viri me­
lius aequitate quam telo muniti ; ut con­
tra hostem ante justitiam dirigat Prin­
ceps , quam vibret spicula miles. ( /. 6.
tir. 2 .)
5. Felicior tune illa Principis con-
gresio erit , quam domestica aequitas
anteibit. Experimentum naturalis est rei,
ut justitia confodiat hostem, quae tu-
taverit civem. Sicut modestia Principum
temperantia est legum , ita concordia
civium victoria est hostium. ( /.ó. r. 2.)
L ib e r I L
1. Sicut legum evidentia populo-
rum est excesibus utilis , ita santionum
obscuritas turbat ordines equitatis. (/. 1.
tir. 1.)
2. Dum quaedam bene ordinata ne­
buloso verborum tractu consistunt, ipsa
sibi repugnantiam nutriunt, dum liti—
gantium controversias lucidè non exclu-
dunt. (ibi)
3. Omnis scientia sana ordinabiliter
vitat ignorantiam execrandam. (/. 3 1.)
287
drá ser vencido por los enimigos, pues
que non sentir nenguno mal entre sí, é
fuere ayudado de las leys : é los omes
se ternán por mejor armados por Dere­
cho que por armas. ( /. 6. tit, 2 .)
5 Estonce puede ser muy bien
aventurado el Príncipe en la batalla li­
diando , quando levar derecho ante sí:
cá cosa es probada por natura , que la
justicia porque se defiende el cibdadano
quebranta al enimigo. Onde como la
mesura del Principe es enterpretamen-
to de la ley , asi la concordia de los cib-
dadanos vence los enimigos. (/,6 ./7 /.2.)
Libro I I .
1. Asi como las leyes paladinas
son provechosas por toller los pecados
de los omes;asi las escuras destorvan,que
las non puede orne ordenar. (¿5. tit. 1 .)
2. Algunas cosas fuertes son orde­
nadas por escuras palauras, é de alli nas­
ce contienda , porque los pleytos non
pueden ser departidos claramente por
elas. ( alli . )
3. Toda la ciencia por derecho des­
ama ignorancia. (/. 3. tit . 1 .)
2SX
4. Qui intelligere noluit, bene ag^
re contemnit. (/. 3. tit. 1.)
5. Non insonrem faciet ignoranti*
causa quem noxiorum damnis implica-
verit culpa, ( ib i )
6. Solet contingere, ut plus commo­
di de aliena salute conquirat, quàm de
propria militate quisque percipiat : in
multis enim , quia multorum salus at­
tenditi, majoris lucri sumina percipitur.
7. In cassum vivens detractionis in
defunctum jacula mitit, cùm jam de-
functus nec institutionibus imbui , nec
increpationibus possit argui : et prò cer­
to illius insania innotescit , qui frustra
in non sentientein detractionis verba
transmitit. ( 9. tir. 2. )
8. Vidimus interdum justitiam ab
iniquis judicious ex suo loco seclu-
sam , et debito vigore solutam : injusti—
tiam autem et loco justiti* introductam,
et multis modis decretorum vinculis al-
ligatam. ( /. 27. tit, 2. )
9. Nonnumquam gravedo potesta-
tis depravare solet justitiam sanctionis;
qu* dum saepe valet, certum esc quod
. . l8 9
4. El ome non quiso entender, por
non facer bien. (/. 3. t. I )
5. El que mal face non debe ser sin
pena , maguer que diga que non sabe
las leyes , é el derecho. ( allí. )
6. Venir suele que el Principe ma­
yor pró gana de salud de los otros que
de la suya: cáquanto los omes son mas,
tanto mayor ganancia suele avenir de
ellos. ( /. 5. tir. 1 .)
7. Aquel que es vivo en vano dice
mal del muerto, cá el muerto non puede
ya entender el castigo , nin se puede
emendar : é semeya loco aquel que dice
mal del muerto , que non siente nada.
( /. 7. tit. 1 .)
8. Vemos ya muchas veces , que la
justicia era corbada , é perdie su virtud
por los malos Jueces ; y el tuerto era
puesto en lugar de justicia : cá algunos
Jueces pues que han judgado tuerto &c.
( /. 27. tit . 1.)
9. A las veces los señores con su
poder suelen destorvar la justicia ; é
pues que ellos siempre son poderosos,
siempre semeya que la pueden destor-
2ÇO
sæpe nocet. (A 28. tit, 2.)
i o. Non minor reatus est vera sup-
primere , quam falsa confingere. (/. 2.
tit, 4. )
1 1 . Cavendum esse videtur, ne for­
te quisque compulsus inopia , dum ne-
cessitatem tolérât , præcipitanter perju­
rare non metuat. (/. 3. tit. 4.)
12. Falsorum testium obstinata ne-
quitia nescit habere modum falsa di-
cendi , sed crimini crimen nititur copu­
lare perjurii. (A 7. tit. 4. )
13. Quod utilitati multorum est
congruum, non est nostræ legis decre­
to prætermitendum , ne tanta cuiquam
pateat nocendi facultas ? quanto nihil
esseputatex lege quod metuat. (/. 10. f.4.)
14. Justè repellitur præsumptio il-
lius , qui facta seniorum injustè conatur
irrumpere. (A4, tit. 5.)
15. Interdum nécessitas ita sæpe
concurrit , ut solemnitas legum libéré
adimpleri non possit. (A 15. tit . 5.)
Liber I I I .
1. Sollicita cura in Principe esse
dignoscitur, cum pro futuris utilitatibus
291
var. ( 1 . 2 6 . tit. 1. )
10. Non es menor pecado de negar
la verdad, de lo que es dicer mentira*
(/. 2. tit. 4.)
11. Mocho debe gardar el Juiz
que la testimonia que es pobre, por la
coyta que há , non venga decir mentira.
(/. 3. ti.4.)
12. La maldat de las falsas testi­
monias non saben prender mensura en
decir falsedat; mas añade mas un per­
jurio á otro. ( /. 7. tit. 4. )
13. Lo que es provecho de mochos
ornes non es derecho que lo lexemos,que
non fagamos ende ley , que los ornes
non hayan mas poder de facer mal, por
dicer que non temen la pena de la ley.
( /. 10. tit . 4. )
14. Derecho es , que sea defindido
el que quier quebrantar el fecho de sos
mayores. (/. 4. tit. 5.)
1 5. Los omes han coyta á las veces
é no puedencomprir las leyes.(/. 1 ^.t. 3.)
Libro I I I . 293
1. El coydado de los Principes es
estonce comprido , quando elos piensan
2<)2
beneficia populorum providentur. /. x.t . i .
2. Dum praeteritorum facta recoli—
mus , futuris ponere praesumptionious
terminum consultissimum arbitramur.
3. Jus naturae tunc directum in
spem procreationis futurae transmittitur,
quando nuptiarum foedus totius solem-
nitatis concordia ordinatur. ( /. 4. t. 1.)
4. Nam si aut aetate , aut persona-
rum incompetenti conditione adnectitur
copula nuptialis, quid restat in procrea­
tionis origine , nisi ut quod nasciturum
est, aut disimile maneat, aut deforme ?
5. Nec poterit in pacis concordia
nasci, quod per discordiam originis nos-
citur seminari. ( ibi )
6. Videmus quosdam non avidos
amore naturae , sed illectos cupiditatis
ardore , filiis suis tam inordinatè dispo­
nete foedera nuptiarum , ut in eorum
actis , nec aetate consors sit ordo , nec
moribus, ( i b i )
7. Resistendum est pravorum ausi-
bus , ne pravitatis amplius frena laxen-
tnr. (/. 7, tir. 2.)
8 . Omne quod honestatem vitae com-
293
del provecho del pueblo. (/. T. tit. t, )
2. Quando nos acordamos de los
fechos de los que son pasados , damos
termino é conseyo á los que han de ve­
nir. ( /. 3. f. 1.)
3. El derecho de natura é fiuza de
bona crianza estonce quando el casa­
mento es fecho ordenadamentre como
debe. ( /. s • t. 1. )
4. Quando el casamento es fecho
entre tales personas que non son duna
edat, qual cosa esperamos de la crian­
za , fueras que aquelo que ha de nascer,
ó non se meyará al padre nin á la ma­
dre , ó será de duas formas ? ( alli . )
5. Aquel a cosa non puede nacer en
paz,la qual es fecha por discordia.(¿?///.)
6. Nos vimos ya algunos que eran
enganados por gran cobdicia , que casa­
ban sosfios tan desordenadamentre, que
en 6 casamento nin se acordaban las
personas en edat , nin en costombres.
(/. 5. t. 1. )
7. Contrastar debemos á Iqs malos
que non osen malfacer. (/. 7, t. 2.)
8, Toda cosa porque val minos
294
maculat, legalis nccesse est ut censura
coerceat. ( /. 1 1 . tit. 3. )
9. Si perpetratami scelus legalis cen*
sura non reprimit, sceleratorum temeri-
tas ab acUuetis vitiis nequáquam quiescit.
10. Noxiapræteritorumoperum pra­
vi tas fecit, futuris temporibus legem po­
neré. (/. 2. t. 5.)
f i . Non poterunt in negotiis secu-
laribus fideles existere , qui devotionem
sanctam comprobantur temerasse V. 3 .t . 5.
12. Non relinquendum est scelus
inultum , quod detestandum semper et
execrabile morum pravitate censetur.
13. Tunc potius genti ac patriæ
nostræ dementi pietate consulimus, cum
et pravorum funditus sedera stirpare cu-
ramus , et in male actis vitiorum termi-
num ponemus. (/. 7. tit. )
14. Si alienam conjugem violare si­
ne crimine non est, quanto magis illam
contemnere, quam sponte sua unusquis-
que possidendam sortitus est? (/. 2. t. 6.)
Liber I V .!
i. Cum inlicita quæque perpetrad
cognoscimus , legem ponere secuturis
295
nuestra vida , debe ser defendida por
ley. ( /. i i . t. 3. )
9. Se la ley non tormenta el mal
que es fecho , los malos , é los sandeos
non dexarán de facer mal. (/. 13 . t. ¿ .)
10. Los malos fechos que son pa­
sados nos facen poner ley de justiza á
los que son de venir. ( 1.2. t. 5.)
11. Non pode ser fiel en preyto
ayeno el que quebranta la orden de la
santa Religión. ( /. 3. t. ^ )
1 2. Non debemos dexar el mal del
que es descomongado é maldito: onde
los que yacen con los varones , &c.
( /• >• L $ )
13. Estonce da mos por conseyo bo­
no á la gente é á la tierra, quando nos
follemos los malos de la tierra , é pone­
mos termino á los que son fechos. ( /. 6.
tit. 5. )
14. Si pecado ye yacer con moyer
ayena, mayor pecado es lexar la sua,
con que se casó por so grado. (/.2. t.6.)
Libro I V .
1. Quando nos entendemos algu­
nas cosas mal fechas , debemos poner
opportune compellimur. (/. i . tit. 5.
2. Quidquid indiscreta parentum
voluntate decernitur , legali necesse est
ut censura coerceatur. ( /. 3. tit. 5. )
3. Deus justus judex , qui justitiam
intemporaliter diligit, non vult servire
justitiam tempori , sed tempora potius
aequitatis lege concludit. ( /. 6. tit. 5. )
4. Deo igitur fraudem facit , qui
justitiae aliquid substrahit. {ibi)
5. Magna est confusio generis , ubi
dissimilitudo unius parentis statum de-
generat progenitae prolis : hoc enim ne­
cesse est , ut inveniatur in frutice quod
tractum est in radice. ( /. 7 tit . 5 )
L iber V.
1. Justè quod per ambitionem dede­
rat videtur amittere, qui suo dominio rem
census alieni nititur applicare. (/. r 3,^.4.)
2. Cum aliquid insolita fraudis exis-
tit, necesse est contra notandae callidi—
tatis astutiam praeceptum novae consti-
tutionis opponi. ( /. 17. tit . 4. )
3. Si cura rei familiaris omitti non
debet, quanto magis utilitatis publics,
quam semper augeri necesse est? /. 1 p. /.4.
297
termino á las que son de venir. (/. i .^.4.)
2. Quanto que los padres fazen des­
guisado contra los fyos, menester es que
por nuestra ley se mexore. ( /. I. /. 4.)
3. Dios que es derecho Juiz, é ama
justicia en todo tiempo , non quier que
la justicia perezca en ningún tiempo: cá
Dios es justicia. ( /. 6. t. 4.)
4. Doñeas quien tolle alguna de
justicia , engano faz á Dios. ( allí.)
5. Grant confusión é de la linage,
quando el fyo non semeya al padre; que
aquello que es de la raiz deba ser en á
cima. ( /. 7. t. 4. )
Libro V
1. Cá derecho es que pierda aquelo
que dió , porque coydó de ganar el aye-
no por cobdiza. ( /. 14. t. 4. )
2. Muchas veces nacen las Ieys de
los preytos que los ornes fazen algún en­
gano ; é por toller aquel engano es fe­
cha nueva ley. ( /. 18. /. 4. )
3. Si nos debemos aver cuidado de
gardar las cosas propias , mocho mas
debemos gardar é acrecentar las cosas
que son de común. ( /. 20* t. 4.)
298
4* Si viventis cujuslibet manifesta
culpa non apparet , nefas esse non du-
bitandum est , ut eum quisquam post
obitum mansisse sibi reum accuser. (/»6.
tit. 6.)
L iber V I.
1 . Diversorum criminum noxis di­
verso sunt poenarum genere feriendi.(/. 2.
tit. 2. )
2. Sicut pia veritas mendatii asser-
tione non capitur, ita non est consequens
ut latens veritas mendatio investigetur.
(/. 5. tit . 2.)
3. Quorumdam saeva temeritas sae-
vioribus pcenis est legaliter ulciscenda:
ut dum metuit quisque pati quod fece-
r it, saltern ab iliicitis invitus abstineat.
( /. 3. tit. 4.)
4. Non minoris est noxae legum sta.'
tuta nescire , quam sciendo prava eom-
mittere. (/. 5. tit. 4.)
5. Non est putanda resistentis im-
probitas , ubi violenter conspicitur prae-
sumentis audacia : commodius erit irato
viventem resistere , quám se post obitum
ulciscendum relinquere. ( /. 6. tit. 4-)
4. Si algún orne es culpado , é en
sua vida non le fur demonstrado , non
es tuerto que lo demostré orne después
sua morte ; é que esto non faga nengun
orne. ( /. 6. t. 6.)
Libro V I
1 . Los que facen pecados de mo­
chas maneras, de mochas maneras de­
ben ser penados. ( 1 . 2 . t. 2.)
2. Asi como la verdad non es pren­
dida por la mentira , non debe orne
pesquerir la verdad por la mentira. (/.3.
tit. 2 .)
3. La moy gran sandese de mo­
chos ornes es de vengar por moy gran
pena ; que mientre que cada uno teme
á ser penado por lo que ficier , se garde
mas de malfacer. (/. 3. t. 4. )
4. Non es menor culpa de non sa­
ber orne los establecimentos,de lo que es,
sabiéndolos, facer contra elos. (/. \ )
5. Non debe ser culpado el orne
que maltrata aquel que quier feri r por
fuerza : cá meyor es al orne mientre que
vive , que se defenda, que dexar que lo
venguen depoys su morte. (/. 6. /. 4. )
joo
6. Dum malorum pravitas conspi-
cit constituta sibi supplicia preterire non
posse , vel metu saltern territur à malis
abstineat, quern malæ voluntatis inten­
do ad illicitum facinus sponte sæpe præ-
cipitat. ( /. i 6. tit . 5. )
Liber V IL
i. Apparet et ilium furi esse simi-
lem, qui rem furtivam sciens comparas­
se cognoscitur. (/. 9. tit. 2. )
L iber V I I L
1 . Crimen videre non potest, quod
non est ex volúntate commissum. (/.6. r. 3.)
2. Negligentia unius ad damnum al-
terius redundare non convenit. (/. 28. r.4.)
L ite r I X .
i . Consulendum est talibus per dis—
ciplinam , quos studia utilitatis propriæ
non invitant. (/. 9. tit. 2.)
Liber X .
1 . Quod à multis vel à melioribus
justé constitutum est, à paucis vel dete-
rioribus non convenit aliquatenus immu-
tari. (/. 3. tit . i. )
2. Previdentissimi , justique juris
est, ut formam inveterare censure, quæ
301
6. Por tal que la maldat de los ma­
los , pues que ven que non poden esca­
par , que non sean penados dexe si al
que non de fazer mal con medo de pe­
na ; lo que farian mochas veces por so
grado hú podiesen. (/. 26. t. <.)
Libro V I L
1. Cá bien semeya ladrón todo orne
que compra cosa de furto , sabiéndo­
lo. ( /. o. t. 2 .)
Libro V I I I ;
1. Cá non semeya tuerto lo que
orne non faz por so grado. ( /. 6. t. 3.)
2. Cá non es derecho que algún
por su negligencia, otro haya daño.
(/« 28, t, 4 .) . \
Libro IX .
1. Doñeas tales ornes debemos nos
á mandar por castigo que se non quie­
ren amparar por facer so pró. (/,8. t.2.)
Libro X .
1. Lo que ploguer á los mas é á los
meyores , eso deben pagar los que son
menores. ( /. 3. t. 1.)
2. Razones de derecho,que aquelo
que fú est¿ibilicido antiguamentre sen ra-
3 ° 2

ab aequitatis ratíone dissentit , novellis


etiam sanctionibus commendemus : nec
immerito prius nascendi causas expedit
arbitran* , & ita demum legem ponere
nascituris. ( /. 17. tit. 1. )
3. Saepe contentionis acie improbos
vidimus sinceram intelligentiam desere-
re, quae ut refelli possit compendio bre-
vitatis uti convenit. ( /. 18. tit. 1. )
4. Quanto praesuris conditio urge-
tur humana , tanto multis remediis cle-
mentiam principalem necessitati consu-
lere decet humanae. (/. 6. tit. 2.)
Liber X I I .
1. Qui necessariam culpis hominum
severitatem disponimus , convenit ut
Deo placita miseris remedia impenda-
mus. ( /. i . tit. J , )
2. Si in totum judicii proprietas at­
tendata^ misericordiae proculdubio man-
suetudo deseretur. ( ibi. )
3°3
zon, que sea emendado por nueva ley:
é primeramentre debemos catar la razón
unde nasció, é despoys facer la ley é las
otras cosas que han de venir. (/. ij.t.Q.)
3. Muchas veces vimos algunos que
por son agudos de mal, mudan el dere­
cho é el entendeminto de las leys: c por
toller el engano de estos atales , conve­
nenos de abreviar las cosas.
4. Quant los ornes de nostro Rey-
no son mas coytados , tanto nos convie­
ne mas de dar conseyo por las otras
coy tas. ( /. 6. t. 2.)
Libro X II.
1 . Nos que ponemos pena á la mal-
dat de los ornes, qual debemos , con­
viene nos , que avamos mercet de los
mesquinos, como plaga á Dios. (/. 1 j . 1 .)
2. Cá si los Jueces lo quisieren to­
do á fincar como manda el derecho , en
ningún tiempo non farien nenguna mer-
cet. ( allí . ) •

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