Sucesiones:
Jueves 21 de marzo.
Jueves 09 de mayo.
Lunes 16 de septiembre.
Jueves 17 de octubre.
Debe entenderse que constituye un modo para adquirir la propiedad, que siempre
deberá hacerse. Opera solamente por causa de muerte. Las sucesiones, entonces,
no podrán adelantarse hasta que el titular de los bienes haya fallecido. No podrán,
a su vez, cederse los derechos hereditarios sino a partir de la apertura de la
sucesión (muerte).
Sucesiones intestadas (abintestadas – sin testamento).
Sucesiones testadas El testamento es un anexo obligatorio.
Sucesiones mixtas. Es común cuando el testador realiza un testamento con
sus bienes actuales, pero adquiere otros posterior a este.
Es importante partir de la pregunta de si hay o no hay testamento. Los testamentos
se anulan por sentencia judicial y se revocan por voluntad del otorgante.
La apertura de la sucesión, por regla general, es el último domicilio del causante;
esto no significa que es el lugar de fallecimiento, sino donde tenía su domicilio. Si
su domicilio no era en Colombia, la apertura se hará en el asiento principal de sus
negocios. OJO: No es a elección, lo que lo determina es si vivía o no en Colombia.
Esta apertura se hará ante el funcionario competente. Mínima y menor cuantía ante
el juez civil municipal; mayor cuantía ante el juez de familia.
Los procesos de sucesión NO son de carácter contencioso, son liquidatorios. No se
interponen excepciones y tiene etapas propias del trámite.
Delación o deferimiento de la herencia:
Puede darse en cualquiera de dos momentos:
Por regla general, se da con la apertura de la sucesión, es decir, con la
muerte del causante.
Por excepción, es decir, menos común, esta puede darse cuando existe
testamento y en este hay una condición suspensiva. Hasta tanto no se
cumpla la condición, el legatario no podrá pedir su herencia, pues aún no
tiene facultad.
Derecho de opción y aceptación de la herencia (formas y repudio).
Si es sucesión intestada, al heredero lo llama la Ley; si la sucesión es testada, a
este heredero lo llama el testamento.
Herencia y posesión de la herencia:
¿Cómo se puede adquirir la herencia?
¿Cuándo se adquiere la herencia?
Requisitos para suceder por causa de muerte:
Capacidad (no se refiere a la capacidad de goce, sino a una capacidad
especial a la cual se refiere la Ley).
Dignidad.
o Indignidad Por sentencia judicial.
o Desheredamiento Por testamento.
Vocación sucesoral.
El testamento es un acto jurídico unilateral por excelencia.
Deferimiento de la herencia (Art. 1008 CC)
La herencia se defiere a cualquiera de dos títulos (Art. 1008 CC).
Universal No hay testamento. Todos los bienes son para todos los
destinatarios; Existe uno o varios bienes para uno o varios asignatarios.
Singular Existe un testamento. Generalmente trae unas asignaciones
específicas, lo que significa que se singulariza el patrimonio. Puede suceder
que exista un testamente que implique una sucesión a título universal (dejo
todos mis bienes a B y a C; esto quiere decir que no especificó cuáles bienes
dejaba a cada uno).
Si hay un solo bien, no da el carácter de singular a la herencia.
Si la asignación es intestada o testada de carácter universal, los asignatarios serán
llamados herederos. Si la asignación es testada a título singular, los asignatarios
serán legatarios.
Las sucesiones testadas pueden degenerar en intestadas, cuando el testamento,
en medio de la sucesión, se anula. Cuando el testamento no existe, no se requiere
de sentencia judicial para restarle mérito.
Sucesión intestada (Art. 1009 CC)
La Ley hace el llamamiento a partir de la muerte. En estos casos, es decir, en los
cuales no hay testamento, la Ley constituye el título. El modo será la sucesión por
causa de muerte.
Los bienes que entran a heredarse son aquellos que pertenecían al patrimonio del
difunto al momento de su muerte.
Art. 1009 inc. 2: La sucesión mixta también puede originarse de la confusión al
interpretar la redacción de una de las cláusulas testamentarias (le dejo le producto
de la venta de la fina a B y C – sin embargo, mientras la finca no se venda, será de
todos y sólo la venta se le asignará singularmente a B y C).
Art. 1010: La persona se sucede en sus bienes que tengan apreciación económica.
Las asignaciones existen cuando hay muerte. La partición en vida no es una
sucesión, pues en este caso sólo se liquida.
Asignatario es la persona a quien se le hace la asignación, es decir, quien tiene la
calidad de heredero o legatario. Asignatario es todo aquel que es llamado o por la
Ley o por el testamento; asignatario es el género.
Art. 1011: Todos son asignatarios desde que tengan vocación hereditaria. Deberán
demostrar la calidad de asignatarios en que se encuentran. Habrá casos en que no
se tiene la calidad de asignatario al momento de la muerte, y que sólo creen que
tienen el Derecho; estos son llamados herederos putativos.
Cuando fallece el presunto padre del hijo extramatrimonial no reconocido, o séase,
este hijo no ha sido filiado (reconocido como hijo), habrá que adelantar un proceso
declarativo de filiación extramatrimonial con presunto padre muerto. Este
proceso NO suspende la sucesión.
Si la sucesión está en curso al momento de reconocerse al heredero putativo, con
la Sentencia se ordenará modificar el folio de registro civil de nacimiento. En este
momento, será reconocido como heredero y entrará a la sucesión
Si la sucesión ha finalizado al momento de reconocerse al heredero putativo, con
la Sentencia se ordenará modificar el folio de registro civil de nacimiento. En este
momento podrá pedir una partición adicional.
Si la sucesión ha finalizado sin el reconocimiento de los otros herederos, estos
deberán pedir la partición de herencia.
Si los herederos ya recibieron, pasarán a ser deudores del nuevo asignatario.
Respecto del hijo presuntamente adoptivo o hijo de crianza, se le reconocerán
algunos derechos de familia, pero no los de carácter patrimonial, como la sucesión,
pues para adquirirlos requiere del vínculo jurídico. Debe tener la calidad de heredero
debidamente legitimada.
Apertura de la sucesión:
Art. 1012: La sucesión se abre al momento de la muerte de la persona. La sucesión
se abre en el último domicilio de esta, no importa si se encontraba en un lugar
diferente.
El proceso de sucesión se regirá por las reglas del domicilio en que se abre la
sucesión (si muere un Miami, pero con domicilio en Medellín, este se regirá por la
legislación colombiana; si tenía su domicilio en Miami y muere en Medellín, este se
regirá por la legislación norteamericana). El proceso de sucesión es obligatorio para
adquirir por el modo “sucesión por causa de muerte”. Este domicilio determinará la
competencia del juez por factor territorial.
Si su domicilio no era en Colombia, la apertura se hará en el asiento principal de
sus negocios. OJO: No es a elección, lo que lo determina es si vivía o no en
Colombia.
Por regla general, la sucesión se puede adelantar en CUALQUIER tiempo, pues no
hay prescripción de la herencia. Excepcionalmente, podría estar operando una
posesión material de la herencia; en este caso podría presentarse una prescripción
de la herencia.
El juez competente es el que se determine con base en el factor objetivo (materia y
cuantía). Si la sucesión es de mínima cuantía, el juez competente será el juez civil
municipal en única instancia (también lo serán los jueces de pequeñas causas si los
hay); si la sucesión es de menor cuantía, el juez competente será el juez civil
municipal en primera instancia y civil del circuito en segunda instancia; si la sucesión
es de mayor cuantía, el juez competente será el juez de familia en primera
instancia.
Si el trámite de la sucesión es notarial, no importa la cuantía para determinar la
competencia del notario, pues este lo conocerá con cualquier cuantía, pero sí
habrá que tenerse en cuenta el factor territorial, pues este trámite se deberá
adelantar en el último domicilio del causante. Lo que determina que sea por vía
judicial o por vía notarial depende de la voluntad de los interesados; si uno de los
asignatarios no acepta la vía notarial o dentro del trámite notarial desiste, se
tramitará por vía judicial. Los pasos son:
Demanda de Sucesión (cumpliendo los requisitos del Art. 82 CGP). Además,
deberá establecerse un acápite denominado “inventarios y avalúos”; los
bienes deben estar perfectamente diferenciados, incluyendo el título de
adquisición, es decir, cómo lo adquirió el causante.
Como anexo, deberá acompañarse a la demanda el folio del registro civil de
defunción.
Acreditar la calidad del asignatario: heredero –demostrando el vínculo con
el folio del registro civil de nacimiento, para saber si está en alguno de los 4
órdenes hereditarios– o legatario –demostrando que lo es aportando el
testamento, sin tener que demostrar si está o no dentro del orden hereditario–
Poder conferido por el o los asignatarios. En este poder TIENE que darse
facultades especiales para presentar la diligencia de avalúos e inventarios y
presentar el trabajo de partición y adjudicación.
En el poder deberá indicarse si el asignatario acepta la herencia pura y simple
o con beneficio de inventario.
El tramite será:
Auto interlocutorio que rechace de plano la demanda (falta de competencia
del juez), que la inadmita (falta alguno de los requisitos formales) o que se
declare abierto y radicado el proceso de sucesión. El proceso de sucesión
NO TIENE AUTO ADMISORIO, pues estás no se admiten, sino que se
declaran abiertas. En este auto se reconocen a los asignatarios es sus
respectivas calidades. En el mismo auto se ordenará emplazar a los
interesados, es decir, a los acreedores o a cualquier otra persona que tenga
interés, pero no a otros herederos; a estos otros herederos habrá que citarlos
y notificarlos personalmente.
En el auto que abre la sucesión, deberá revisarse que se haya aceptado el
poder como apoderado judicial, pues, de lo contrario, el apoderado no podrá
seguir actuando de este proceso.
Cuando los bienes superen el valor de $22’000.000, el juez ordenará oficiar
a la DIAN, informando quién falleció y el activo que ha dejado (Art. 54 del
estatuto tributario) para que este informe si el causante tenía o no deudas de
plazo vencido con ella. Primero se dará informe de esto a la DIAN que a los
acreedores, incluso si estos tienen garantía real.
El abogado de los interesados deberá solicitarle al juez que fije fecha y hora
para la audiencia de inventarios y avalúos, pues esta es trascendental en el
proceso, sobre todo cuando hay diferencias entre los asignatarios.
Luego de haber comparecido y haberse notificado, los herederos tienen un
término de 20 días que podrían prorrogarse por 20 días más para ejercer el
derecho de opción. Este derecho se traduce en manifestar si se acepta o
repudian la herencia. Si el heredero guarda silencio en esos 20 días, la Ley
presume que repudia la herencia (repudio tácito).
Audiencia de inventarios y avalúos:
Se realiza con el fin de hacer una relación entre activos – valores y pasivos
– valores del causante, debidamente detallados, especificando cada bien
según sea de género o de cuerpo cierto y su respectivo título de adquisición.
En cuanto a los pasivos, deberá aportarse su soporte.
Si hay diferencias en los pasivos, estos se objetarán para excluirse; si estos
no se objetan, quedará incluidos.
Para los activos se seguirá la misma regla. Si hay diferencia entre estos (se
relacionan más o menos activos), con el objetivo de que se excluya el activo
indebidamente incluido. La audiencia se suspende para resolver la objeción.
Las objeciones deben estar debidamente probadas.
Por auto, el juez fija los activos y pasivos que harán parte de la sucesión. Es
un acto interlocutorio objeto de recursos; si se apela, será concedida en el
efecto suspensivo. Se enviará al superior jerárquico (Sala de Familia del
Tribunal Superior), quien confirmará o revocará la decisión del ad quo.
Partición y adjudicación:
Estando en firme la diligencia de inventarios y avalúos, el juez, a petición de
parte, decretará la partición y adjudicación. Se correrá traslado de 3 días para
nombrar al partidor o realizar la partición conjunta.
Si no está el paz y salvo de la DIAN, el juez NO PODRÁ decretar la partición
y adjudicación. Algunos jueces la decretan, pero no la aceptan hasta tanto
no se entregue este certificado.
El partidor (debe ser abogado) tiene que presentar su acta de posición
(posesionarse) ante el juez; tras ello, tendrá 30 días para presentar el acta
de partición, que podrán ser prorrogables.
Si hay irregularidad en la partición, ésta deberá objetarse, con el fin de que
el partidor rehaga la partición. En algunos casos, cuando hay menores de
edad, la Ley le ordena al partidor que debe adjudicarle inmuebles a éste.
En la sucesión no hay costas, pues nadie “gana o pierde” el proceso.
El juez dictará una sentencia aprobatoria de la partición. La sentencia NO
resuelva nada diferente a aprobar la partición.
Con la partición y la sentencia terminará el proceso. No es obligación del
abogado registrar la sentencia, pues esta obligación es del interesado.
Trámite notarial de la sucesión:
Si el trámite es notarial, entonces hablaremos de una “solicitud de sucesión”.
Esta sucesión se creó con el Decreto 902 de 1988. Tiene que haber total
acuerdo entre los asignatarios para adelantar la sucesión por este medio.
Si durante el curso del trámite notarial surge un desacuerdo entre los
interesados, el notario dará por terminado el trámite notarial.
Procedimiento del trámite:
Solicitud dirigida al notario, con los requisitos de forma de una demanda,
estableciendo con claridad el último domicilio del causante.
Se emplaza a los herederos conocidos, pero cuya ubicación se desconozca.
A este se le nombrará un curador, pero este NO PODRÁ repudiar.
Si se localiza al heredero y es citado, pero NO comparece, la sucesión no
podrá terminarse.
Realizar el escrito definitivo de inventarios y avalúos, con su relación de
activos-valores y pasivos-monto, debidamente probados. No basta con
enunciar los bienes, sino que se debe probar la propiedad sobre estos.
Se realiza la partición y adjudicación.
Los anexos están compuestos por todos los documentos de propiedad del
causante, testamento (si lo hay), registros civiles de nacimiento.
La notaria competente es la ubicada en el último domicilio del causante. Si
hay varias notarías, será a elección del interesado.
Si hay falencias de forma, el notario las exige, aunque no por auto.
El notario declara abierto y radicado el proceso de sucesión del causante
mediante un auto y se ordena el emplazamiento de los interesados y,
también, ordena oficiar a la DIAN cuando el activo de la sucesión supere los
$22’000.000 (Art. 844 Estatuto Tributario).
La DIAN tendrá 20 días prorrogables para emitir el paz y salvo.
En la escritura pública están determinadas las hijuelas, donde cada
asignatario tendrá una adjudicada. La escritura pública es la prueba de que
ha terminado la sucesión.
La representación de los menores, tanto en el proceso judicial como en el notarial,
debe ser probada (guarda debidamente nombrado). Cuando los menores hacen
parte de este proceso, la Ley exige que, en la medida de lo posible, la adjudicación
de las hijuelas de este sea con los bienes inmuebles.
Reglas relativas a la sucesión (intestada).
Se parte de un momento llamado delación de la herencia; esta delación o
deferimiento de la herencia se da a partir de la muerte. Esta delación es el llamado
que hace la ley a todos los asignatarios para que ejerzan su derecho de opción.
Cuando la sucesión es intestada, será a título universal.
A partir de este momento, el asignatario tiene la facultad de ejercer este derecho de
opción mediante dos formas, que son excluyentes entre sí:
1. Aceptación de la herencia.
Constituye una manifestación tácita o expresa del asignatario frente a la herencia,
mediante la cual la recibe.
Tácitamente El asignatario realiza actos de cuidado o de disposición
(cesión de derechos hereditarios) de la masa hereditaria. La aceptación
tácita se entiende que se hace con beneficio de inventario.
La aceptación tácita también operará cuando se ceden los derechos
hereditarios, pues equivale a disponer de su derecho.
Expresamente El asignatario acude al proceso de sucesión por sí
mismo (sucesión de mínima cuantía) o por intermedio de apoderado, ya
sea en el momento de iniciarlo o que, cuando este ya se ha iniciado, el
heredero es convocado y, tras ello, ejerce su derecho de opción.
o Aceptación pura y simple: Se manifiesta expresamente y, como
consecuencia de ello, surge la obligación de cubrir con su propio
patrimonio las obligaciones sucesorales.
o Aceptación con beneficio de inventario: Significa que el
asignatario pagará los pasivos de la herencia sólo hasta con el
monto de los activos de la misma.
Si se manifiesta expresamente que se acepta la herencia, pero no se dice bajo qué
modalidad, se entiende que es con beneficio de inventario. Si el asignatario realiza
actos que conlleven a una aceptación tácita o expresa, no podrá posteriormente
repudiar la herencia.
Cuando el asignatario no ejerce su derecho de opción, se da la figura de la
transmisión de ese derecho de opción, figura que no operaría en una aceptación
tácita, por lo que concluimos que sólo aplica al no ejercicio de este.
Características de la aceptación:
Es un acto o un hecho irrevocable. Esto significa que es definitiva; por lo
tanto, el heredero no se puede retractar o arrepentir tras haber aceptado. Sin
embargo, este carácter de irrevocable tiene una excepción, denominada
rescisión de la aceptación. Podrá rescindirse cuando el asignatario
demuestre que aceptó con un vicio en el consentimiento (Art. 1291 CC).
Tiene efectos retroactivos, lo cual significa que la aceptación de la asignación
produce efectos desde que se da la delación de la herencia.
Es indivisible, por cuanto no se puede aceptar una parte y repudiar el resto,
así como tampoco aceptar condicionalmente (Arts. 1284 y 1285 CC).
Siempre se hará de manera pura y simple, refiriéndose que no podrá
aceptarse a plazo o condición.
2. Repudio de la herencia (Art. 1282 CC).
Cuando el asignatario es una persona que no tiene la libre administración de sus
bienes, o que no puede representarse por sí mismo, el ejercicio del derecho de
opción se hará mediante representante legal (guardador en cualquiera de sus
formas), pues este derecho es un acto de capacidad plena. Se les prohíbe aceptar
por sí solas aún con beneficio de inventario.
Este representante podrá ser testamentario cuando los padres del menor, antes
de su muerte, lo han designado expresamente. Podrá ser legítimo en virtud de su
cercanía con el menor, es decir, un pariente cercano (abuelos, tíos). También podrá
darse la curaduría dativa, que es cuando se postula un no-pariente o un pariente
lejano. Debe aclararse que el ICBF sólo actúa en favor del menor, lo que se traduce
en que velan por él. JAMÁS adquieren la representación de este.
Repudio expreso El asignatario manifiesta expresamente al juez o al
notario que no desea aceptar la asignación. El repudio expreso debe provenir
del asignatario plenamente capaz. Este repudio conlleva a excluir al
asignatario como heredero por expresa voluntad del mismo.
Si quien pretende repudiar es un incapaz, el representante o curador que
vaya a hacerlo en nombre de este deberá contar con autorización judicial
(Art. 494 CGP). Si el juez considera que no hay fundamentos para tal repudio,
el representante estará obligado a aceptar.
¿Qué sucede con el derecho sobre la herencia cuando es repudiado? Dentro
de la sucesión intestada, opera la figura de suma de asignación. Dentro de la
sucesión testada, y en los casos expresamente señalados por la Ley, recibirá el
nombre de acrecimiento. Aquí, sólo procederá si se presenta la figura del “co-
asignatario”, es decir, cuando son asignatarios del mismo bien.
Repudio tácito (Art. 1290 CC) Existe citación y notificación al heredero
sobre el proceso de sucesión. El juez concede un término de 20 días (Art.
492 CGP) a partir de tal notificación, prorrogables por otros 20, para que se
den una de dos situaciones:
a. Que el heredero acepte expresa o tácitamente.
b. Que el heredero repudie expresamente.
Si no existe pronunciamiento durante esos 20 días, ni pide la prórroga
debidamente justificada, ante tal silencio, se presume entonces que repudia
su asignación.
La doctrina ha precisado que la presunción del artículo 1290 del Código Civil es una
auténtica presunción de derecho. Así mismo, el artículo 1292 ibídem establece, a
su vez, que el repudio no se presume de derecho sino en los casos previstos por
la Ley, trayendo como concordancia el artículo 1290, antes citado. Esto significa
que tales presunciones, una vez verificadas, no podrán desvirtuarse.
Rescisión del repudio:
Tal acción tiene por objeto dejar sin efectos el repudio. Por regla general, el repudio
es irrevocable, pero podrá rescindirse en los siguientes casos.
Que el asignatario que repudió por sí mismo o a través de su representante,
demuestre vicio del consentimiento, con excepción del error.
Que el asignatario repudia para defraudar a sus acreedores. Se rescinde
hasta el monto debido, cuando este es menor a la asignación; si es mayor,
se rescindirá todo el repudio, y el asignatario continuará obligado con su
acreedor por la deuda restante (Art. 1295 CC).
Repudio intempestivo (Art. 1283 CC).
Consiste en que el legitimario acuerda con quien le debe la legítima, para que éste
disponga de ella (el futuro asignatario le dice al testador que no le deje nada). La
Ley no permite este tipo de repudio, en razón de que no se puede aceptar
asignación alguna sin que esta se haya deferido.
Recibe el nombre de intempestiva en virtud de que es un repudio que se realiza
con anterioridad al deferimiento de la herencia, es decir, con anterioridad a la muerte
o al cumplimiento de la condición.
Sin embargo, se ha establecido que, aunque se está prohibido repudiar antes de la
muerte, sí se le permite al asignatario repudiar antes de cumplir la condición.
Formas de aceptación de la herencia:
Se referirá en este acápite el procedimiento para aceptarla:
I. Si se acepta la asignación de manera pura y simple.
Se refiere a cuando el asignatario recibe, sin limitación, en el pasivo dejado por el
causante, es decir, se obliga a cubrirlo en su totalidad, con bienes de la sucesión y
aún con sus bienes propios. Esta manifestación debe realizarse expresamente.
Dentro del procedimiento, el asignatario será llamado por la Ley (sucesión
intestada) para ejercer el derecho de opción en cualquiera de sus dos modalidades
(aceptación o repudio). El asignatario, al momento de comparecer al proceso de
sucesión, ejercerá su derecho de opción de una manera determinada.
II. Si se acepta la asignación con beneficio de inventario (Art. 1304 CC).
El beneficio de inventario sólo opera para la sucesión. Consiste en que el
asignatario, al ejercer el derecho de opción, manifiesta expresa o tácitamente que
recibe la herencia (activos y pasivos) y, a su vez, manifiesta también expresamente
que recibe los activos y los pasivos, pero estos últimos sólo hasta por el valor de los
activos adjudicados.
Cuando algunos asignatarios reciben con beneficio de inventario y otros reciben de
manera pura y simple, se entenderá que todos reciben con beneficio de inventario
(Art. 1305 CC). Cuando el heredero es el Estado (no se verifican los 4 órdenes
hereditarios), acudirá a través del ICBF y tendrá que aceptar siempre con beneficio
de inventario. Si debiendo aceptar con beneficio de inventario, aceptar de manera
pura y simple, su aceptación será limitada y será tomada como si hubiese sido con
beneficio de inventario (Art. 1307 ibídem).
También estarán obligados a aceptar con beneficio de inventario los herederos del
propietario fiduciario, con la misma limitación de restituir el bien una vez cumplida la
condición (Art. 1308 CC). Esta obligación también se predica si el único heredero
del propietario fiduciario es el ICBF.
¿En qué consiste el inventario?
Es la relación de activos y de pasivos que apruebe el funcionario que conoce de la
sucesión. El heredero responderá hasta por el monto adjudicado.
Beneficio de separación (Art. 1435 CC).
Dentro de la sucesión en general (testada o intestada), el beneficio de separación
es una facultad que tiene el acreedor del causante para solicitarle al juez que se
separe el patrimonio del causante con el patrimonio de los herederos, con el fin de
que no se confundan los mismos para efectos de que el acreedor del heredero no
pueda perseguir los bienes de la sucesión.
El beneficio de separación se tramita como incidente ante el juez que conoce de la
sucesión y sólo podrá ser rechazada cuando no se haya reconocido el crédito.
¿En qué casos no procede el beneficio de separación? (Art. 1437 CC).
Cuando el acreedor del causante tenga una obligación cuyo título o crédito
ya haya prescrito o no haya sido reconocido como acreedor.
Cuando el acreedor del causante haya reconocido al heredero como deudor,
aceptando un pagaré, prenda o fianza de este.
Cuando los bienes de la sucesión han salido de las manos del heredero o se
han confundido con los bienes de este, de manera que no sea posible
reconocerlos.
Una vez reconocido el beneficio de separación por auto interlocutorio que resuelve
el incidente y debe ser registrado: los herederos no podrán desconocer tal beneficio.
Si hay varios acreedores, el beneficio de separación se extiende a todos por el solo
hecho de que lo pida al menos uno de ellos.
Es necesario precisar que el beneficio de separación sólo puede pedirse dentro del
proceso de sucesión, no antes ni después de este. Éste beneficio NO elimina la
posibilidad de perseguir bienes del heredero.
3. Transmisión de la asignación (Art. 1014 CC).
Se refiere a los casos en que el asignatario, siempre que tal calidad no le esté
prohibida por la Ley, no alcanza a ejercer su derecho de opción y, por tal situación,
transmite a su descendiente inmediato (y sólo este) el ejercicio de tal, para que este
lo ejerza por él.
¿Qué debe contener la transmisión?
Para que se dé la figura de la transmisión, es necesario que haya:
Transmitente: Es el antecesor.
Transmisor: Es quien no alcanza a ejercer el derecho de opción.
Transmitido: Es el descendiente próximo del transmisor, que entrará a
ejercer el derecho de opción que tuvo este. NO podemos confundir la figura
del transmitido con la del representante.
Para que opere esta figura, los intervinientes deben suceder (morir) en este orden.
Esto significa que, si el transmisor muere antes que el transmitente, la figura no
operará. Para que el transmitido pueda ejercer el derecho de opción en la sucesión
del transmitente en nombre del transmisor, deberá aceptar la herencia de este
último (del transmisor).
En ese orden de ideas, habrá lugar a la representación cuando el transmisor sea
quien muera antes del transmitente.
Así mismo, no habrá lugar a la transmisión cuando nos encontramos ante la figura
de la conmoriencia (Art. 1015 CC). Si perecen dos o más personas llamadas a
sucederse entre sí, sin poder determinarse quién murió primero, ninguna de ellas
sucederá en los bienes de las otras.
Características de la transmisión:
Debe haber dos muertes (transmitente y transmisor).
Las muertes deben ser sucesivas, es decir, en el orden mencionado.
El transmisor debe fallecer antes de haber ejercido su derecho de opción.
Los transmitidos no pueden aceptar una parte y repudiar la otra dentro de la
sucesión del transmisor, pero sí podrán hacerlo respecto de las cuotas del
transmisor en la sucesión del transmitente.
El transmitido debe ser capaz y digno frente al transmisor para poder ejercer
el derecho de opción por este en la sucesión del transmitente. A su vez, el
transmisor debe haber sido capaz y digno frente al transmitente.
¿Podrá ser la porción conyugal objeto de transmisión?
Dentro del matrimonio existen gananciales y/o porción conyugal; esta última sólo
existe si están casados y, a su vez, sólo operará cuando uno de los dos fallece. El
cónyuge sobreviviente tiene la posibilidad de reclamar gananciales o porción
conyugal. Debe aclararse que estos son excluyentes, es decir, no se pueden
reclamar ambos.
Al elegir porción conyugal, surgirá tal derecho (la porción no hace parte de la
herencia). Si el cónyuge supérstite muere antes de haber ejercido su derecho sobre
la porción conyugal, estos podrán transmitirse, por lo que los herederos podrán
exigirlos dentro del proceso de sucesión.
En el caso de que elija obtener gananciales, estos NO se transmitirán.
Efectos de la transmisión:
El trasmitido recibe la herencia que le correspondería al trasmisor en la
sucesión del transmitente.
En caso de repudio, no podrá recibirse la herencia.
Si se repudia en perjuicio del acreedor, este último podrá adelantar una
acción de recisión de repudio, cuando se demuestre que, en ejercicio del
derecho de opción en nombre del transmisor, el transmitido repudia con tal
fin (perjudicar al acreedor).
El transmitido, aunque reciba la herencia del transmitente, NO es heredero
de este, sino que es un mero beneficiario de la herencia.
Si existen varios transmitidos, unos podrán aceptar y otros repudiar.
En la figura de la representación, el representante SÍ es un heredero, con el
nombre de “heredero por representación”.
Derecho real de herencia (Art. 665 CC).
Es un derecho real de carácter incorporal, pues recae sobre una universalidad, en
la cual hay una expectativa de derecho. La herencia es de los herederos o
legatarios, pero aún no son propietarios. El derecho de herencia NO es un derecho
de propiedad; así las cosas, un heredero al cual no se le ha adjudicado su herencia,
podrá únicamente enajenar su derecho de herencia.
La herencia, una vez adjudicada, deja de ser, para los herederos, una herencia
(derecho real de herencia) y se vuelve un derecho real de propiedad, adquirido con
título en la Ley o en el testamento y a través del modo llamado sucesión por causa
de muerte.
¿Cómo se llega al derecho real de herencia?
Hablamos entonces de la llamada “posesión de la herencia”. La posesión será:
Material: Se fundamenta en el Art. 762 CC. Ésta puede estar en cabeza de
un heredero o de un tercero, por cuanto cualquiera de ellos puede ser
poseedor de la herencia, por sí mismos o a través de otro. La finalidad de la
posesión material, aún dentro de la herencia, es adquirir por prescripción.
o Posesión regular Requiere de buena fe y de un justo título.
o Posesión irregular Falta con alguno de los requisitos para adquirir
por posesión regular.
Legal: Se adquiere desde que se presenta el deferimiento o delación de la
herencia, aun cuando el heredero lo ignore (Art. 783 CC). Quien repudia
válidamente una herencia, se entenderá que jamás la poseyó. Tiene como
características:
o Individual y sucesiva Se le confiere a cada persona y, si este no
recibe (repudia), se sucede a los sucesores de quien repudió.
o Indivisible La posesión legal se da sobre toda la universalidad de la
herencia, no sobre bienes determinados.
o De orden público Los efectos jurídicos no se modifican por actos de
mera voluntad.
Cesión de derechos hereditarios (Art. 1959 CC).
El derecho de herencia consiste en que el asignatario que ha sido llamado al
ejercicio del derecho de opción, se ve facultado para ceder, a cualquier título, el
derecho que le asiste en la herencia.
El requisito principal para que pueda operar la cesión del derecho es que se haya
presentado la delación de la herencia, por lo que no puede cederse a futuro (cedo
mi derecho para cuanto mi padre muera), en virtud de que el derecho sólo nace con
tal deferimiento. Es un requisito sustantivo.
Ceder el derecho de herencia constituye una forma de aceptación tácita de la
misma, pues implica el ejercicio del derecho de opción, sin importar si la cesión se
ha hecho bajo título oneroso o gratuito. Debe precisarse que también puede cederse
el derecho de herencia tras haberla aceptado expresamente.
¿Cómo se cede el derecho de herencia? (Art. 1967 CC).
Quien cede a título oneroso su derecho de herencia, sin especificar los efectos de
que se compone, no se hará responsable sino de su calidad de heredero, lo que
significa que sólo lo hace responsable como heredero (responder frente al derecho
cedido) y no respecto a determinado bien.
Si la cesión es a título gratuito, el cedente estará, ante el cesionario, exonerado de
cualquier responsabilidad.
La cesión, a su vez, podrá ser total o parcial, tanto si es sobre toda la cuota o sólo
una parte de ella respectivamente. En el caso de la cesión parcial a título oneroso,
el cedente sólo será responsable hasta por la cuota cedida. La cesión de derechos
hereditarios SIEMPRE se hará por escritura pública, aún si no hay bienes
inmuebles dentro de la herencia.
Con la cesión, el cesionario ocupará el lugar del cedente, es decir, entrará a
reemplazarlo dentro del proceso de sucesión. El cesionario ocupará la calidad que
tenía el heredero, pero como cesionario, no como heredero, y seguirá la suerte que
hubiera tenido el hereditario.
Capacidad y dignidad para suceder (Art. 1018 CC).
Para suceder por causa de muerte se requiere ser capaz y ser digno. La capacidad
NO tiene nada que ver con la capacidad de ejercicio (edad o condición mental), sino
que debe verse desde el punto de vista de las incompatibilidades. El incapaz por
edad o por discapacidad mental, absoluto o relativo, sucede.
La capacidad de goce se adquiere con el sólo nacimiento.
La Ley protege al nasciturus. Tendrá derecho a suceder aun antes de nacer,
siempre que su padre muera antes de tal acontecimiento. Su cuota dentro de la
sucesión se guardará hasta que se verifique su nacimiento; en caso de morir, se
sumará su asignación a los herederos restantes.
Debe diferenciarse entre la existencia legal, la cual se presenta con el nacimiento
(Art. 90 CC), de la existencia natural, que se presenta con el acto de concepción.
Para ser capaz de suceder es necesario existir naturalmente al tiempo de abrirse
la sucesión; así mismo, si la herencia o legado se ha dejado bajo condición
suspensiva, será también preciso existir en el momento de cumplirse la condición.
En el supuesto en que el hijo nazca, es decir, tenga existencia legal y muera poco
después de haber nacido, sus derechos sucesorales pasarán a su heredero más
próximo (ascendiente porque éste no tiene descendientes) el cual sería su padre.
Si no nace (no tiene existencia legal/ “nace muerto”), su posible herencia sólo se
sumará a los demás herederos.
¿Puede por testamento dejarse una asignación al “primer nieto”?
Sí. El mismo Art. 1019 del Código Civil establece que, con todo, las asignaciones a
personas que al tiempo de abrirse la sucesión no existen, pero se espera que
existan (es una probabilidad), no se invalidarán por esta causa si existieren dichas
personas antes de expirar los diez (10) años subsiguientes a la apertura de la
sucesión.
Valdrán con la misma limitación las asignaciones ofrecidas en premio a los que
presten un servicio importante, aunque el que lo presta no haya existido al momento
de la muerte del testador (X bien al primero que cree la vacuna contra el SIDA).
Incapacidad para suceder (Art. 1020 CC).
No pueden suceder quienes no tengan personalidad jurídica, siendo ésta una
incapacidad absoluta, a saber:
Establecimientos de comercio.
Patrimonios autónomos.
Herencia yacente.
Consorcios.
Uniones temporales.
Cofradías.
Gremios.
La incapacidad también puede recaer en personas determinadas, pues la Ley
determina que ciertas personas, en razón de su oficio, profesión, cargo o probable
influencia en el testador, son incapaces para heredar o ser legatarios. Se trata de
una incapacidad relativa, por cuanto no es incapaz ante cualquier causante, sino
ante un testador en específico.
Estas incapacidades sólo se presentan cuando es por testamento (Art. 1022 CC),
que consagra las incapacidades por parte del último confesor (eclesiástico) y
confesor habitual, así como sus parientes hasta el tercer grado de consanguinidad.
También serán incapaces para suceder por testamento:
El notario que autorice al testamento, así como sus dependientes y parientes
de éste hasta el tercer grado de consanguinidad, segundo de afinidad y
primero civil.
Los testigos del testamento solemne, sea abierto o cerrado. (un pariente no
puede ser testigo, pues hay incompatibilidad).
En general, quienes actúen en o tengan algún cargo en el testamento.
El incapaz o el indigno.
Indignidad para suceder (Art. 1025 CC).
Es una sanción legal que recae en determinadas personas por la realización de
determinadas conductas constitutivas de causales. Esta sanción se traduce en la
incapacidad para heredar, sin importar el orden hereditario o si es legitimario forzoso
(descendientes).
Estas causales deben ser declaradas judicialmente, por cuanto se mencionó que
son sanciones legales contenidas en la Ley; esto significa que la indignidad requiere
de Sentencia Judicial. Para que operen estas causales, deben alegarse después de
la apertura del proceso de sucesión.
Si se declara judicialmente la indignidad de manera posterior al proceso de
sucesión, el interesado pondrá en conocimiento del juez la Sentencia que así lo
haya declarado, para que se rehaga la partición y se ordene al legatario restituir lo
que se le ha dado como herencia, pues la indignidad operará retroactivamente, esto
es, perderá su vocación hereditaria.
Por su parte, si la indignidad se declara durante el proceso de sucesión, el
interesado dará información al juez que tramite la sucesión, declarando que tal
legatario no podrá ser adjudicatario. El mismo efecto se producirá cuando la
indignidad se haya declarado antes de iniciarse el proceso de sucesión.
Estas causales de indignidad son:
1. Cometer homicidio contra el antecesor, por obra o consejo, o dejarlo perecer
estando en posibilidad de salvarlo. La Sentencia Penal debe estar en firme
para que se configure esta causal.
2. Cometer atentado grave contra la vida, el honor o los bienes del antecesor,
de su cónyuge o de cualquiera de sus ascendientes o descendientes. El acto
debe probarse mediante Sentencia Penal.
3. No socorrer al antecesor, pudiendo hacerlo, que se encuentre en estado de
demencia o destitución. En tal causal debe incurrir el consanguíneo hasta
el sexto grado. Socorrerlo también se extiende hasta acompañarlo hasta
que se le nombre un curador que lo represente.
4. Obtener, por fuerza o dolo, alguna disposición testamentaria favorable y en
desmedro de los intereses de los otros herederos, o evitar que el antecesor
teste. Esta fuerza o dolo pueden ser concurrentes, y deben ser declarados
mediante Sentencia penal. El error no es causal de indignidad, pues tal
situación nace en el causante, y este no se induce.
5. Ocultar y detener dolosamente el testamento del difunto. En este caso, el
dolo se presume, y se entiende doloso el mero hecho de ocultarlo o
detenerlo. Existe inversión en la carga de la prueba; quien lo ha detenido u
ocultado deberá probar que no fue con dolo.
6. Abandonar sin justa causa a la persona de cuya sucesión se trata, estando
obligado, por Ley, a suministrar alimentos. Se exceptúa al heredero o
legatario que, habiendo abandonado al causante, este haya manifestado
expresamente su voluntad de perdonarlo y de sucederlo.
7. Ser condenado con Sentencia ejecutoriada por la comisión de alguno de los
delitos contemplados en el Título VI, Capítulo I del Código Penal, siendo el
sujeto pasivo de la conducta la persona de cuya sucesión de trata.
8. Abandonar sin justa causa y no prestar las atenciones necesarias a su
antecesor, teniendo las condiciones para hacerlo, si este en vida se hubiese
encontrado en situación de discapacidad (absoluta). Debe entenderse que
quien abandona es quien tenía el deber de cuidar, en este caso, el
ascendiente o descendiente del discapacitado (Art. 1027 CC).
NO es lo mismo indignidad que desheredamiento, aunque sus causales sean
sustancialmente similares. La indignidad SIEMPRE deberá ser declarada mediante
Sentencia Judicial, mientras que el desheredamiento SIEMPRE deberá constar
dentro del testamento; el testador es quien deshereda.
Indignidad por rechazo del cargo (Art. 1028 CC).
Serán indignos de suceder el tutor o curador que, nombrados por el testador, se
excusaren (rechazar el cargo) sin causa legítima (justa causa). Las causales para
terminar la curaduría están contenidas en el Art. 104 Ley 1306 de 2009.
El curador general tiene dos funciones principales, las cuales son cuidar a la
persona y administrar sus bienes. Debe precisarse que los tipos de curador son:
Testamentario Es nombrado mediante un testamento solemne. La
persona, mientras tiene capacidad, designa su curador, es decir, quien va a
representarlo en una futura discapacidad. Produce efectos antes de la
muerte del testador.
Legítimo Para cuando no hay curador testamentario. Está en grado de
parentesco cercano al pupilo, de acuerdo a la prelación de parientes. Debe
ser solvente económicamente para que no tenga interés en los posibles
bienes del menor.
En caso de que haya disputa entre quienes quieran ser curadores, el juez
escogerá entre los parientes.
Dativo A falta de testamento y de parientes cercanos, el juez nombrará un
curador, con mayor discreción. Son aquellos parientes lejanos, no parientes
o el “padrino”.
El albacea es un ejecutor testamentario antes de que termine la sucesión, pero
después de la muerte del testador. Bajo esta causal, el albacea será indigno del
sucesor. Pueden concurrir las calidades de albacea y curador (curador antes de la
muerte del testador y albacea para ejecutar su testamento tras la muerte de este).
El albacea siempre lo nombra el testador. El juez lo ratifica tras la muerte del
testador.
Si el guardador (curador general) o el albacea (curador testamentario) no tienen
vocación testamentaria, no podrán incurrir en esta causal de indignidad.
En virtud del artículo 1029 del Código Civil, también será incapaz (indigno) de
suceder quien, a sabiendas de la incapacidad, haya prometido al difunto hacer pasar
sus bienes o parte de ellos. bajo cualquier forma, a una persona incapaz (le prometo
a mi padre que, si me deja X bien, yo se lo voy a dar al establecimiento de comercio
donde el laboró toda su vida).
Son también indignos de suceder quienes incurran en las causales establecidas en
los Arts. 172 y 338 CC y Art. 113 Ley 1306 de 2009.
Para que un tercero alegue una causal de indignidad, éste deberá tener algún
interés en las disposiciones testamentarias.
¿Cómo puede sanearse la indignidad?
En primera medida, será por el tiempo (Art. 1030 CC). Si con posterioridad al hecho
generador de una causal de indignidad se presenta una asignación testamentaria,
se entiende que la causal ha sido saneada (perdonada por el testador) No podrá
alegarse la causal ni aun cuando pueda probarse que el difunto no tuvo
conocimiento de esos hechos al tiempo de testar ni después.
No podrá sanearse la indignidad en las sucesiones intestadas.
Transmisión de una herencia o legado viciado con indignidad (Art. 1034 CC).
A los herederos se transmite la herencia o legado de que su autor se hizo indigno,
pero con el mismo vicio de indignidad de su autor, por todo el tiempo que falte para
completar los diez años (purga).
Cuando se dice que se transmite no se refiere a la figura de la transmisión como
tal, sino al acto jurídico mediante el cual los bienes se trasladan de un patrimonio a
otro por causa de muerte de su titular.
Vocación sucesoral:
Se genera desde la capacidad para suceder, y se representa en el llamado que
hace la Ley o el testamento dentro la sucesión de una persona.
Se adquiere por el solo hecho de tener un vínculo jurídico con el causante, ya sea
que se haya generado por la misma Ley o por el testamento. Capacidad para
heredar no es lo mismo que tener vocación hereditaria.
Así las cosas, el hijo extramatrimonial no reconocido sí tiene capacidad para
heredar, sin embargo, no tiene vocación hereditaria, pues no tiene ese vínculo
jurídico que le otorga tal vocación. Respecto de los asignatarios forzosos, sí
tendrán vocación hereditaria, incluso si son desconocidos dentro de un testamento.
¿Cómo se prueba esa calidad de heredero?
Los legatarios probarán la calidad de heredero con el testamento; los herederos,
por su parte, con el folio del registro civil de nacimiento.
Determinación del asignatario (Art. 1113 CC).
El asignatario debe ser determinado o determinable dentro del testamento; en caso
contrario, la asignación se tendrá por no escrita (es ineficaz). Debe determinarse al
asignatario por su nombre o por indicaciones claras del testamento (apodo).
El carácter de determinado o determinable de los asignatarios se da tanto para las
sucesiones testadas como para las sucesiones intestadas.
El INC 2 consagra la excepción a la determinación, referida a que valdrán las
asignaciones destinadas a objetos de beneficencia, aun cuando no sean para
determinadas personas.
No se entregará a las instituciones de beneficencia pública cuando:
Cuando el testador lo prohíba expresamente. Puede excluir a un
establecimiento de beneficencia determinado o a todos en general.
Cuando el testador haya manifestado su voluntad de dejarlo a los pobres de
determinado lugar, en donde no exista establecimiento público de
beneficencia o caridad.
El error en el nombre o calidad del asignatario NO vicia la disposición, si no hubiere
duda acerca de la persona. Sin embargo, la asignación que pareciere motivada por
un error de hecho (sobre el objeto – cosa), de manera que sea claro que sin este
error no hubiera tenido lugar, se tendrá por no escrita.
Las asignaciones valen siempre que haya certeza en el sujeto y en el objeto, incluso
si hay error. Dependerá del juez realizar este estudio.
Representación (Art. 1041 CC).
Solamente opera dentro de la sucesión intestada. Por esta figura entendemos una
situación de vacancia que se presenta en el asignatario.
La representación puede darse cuando:
Hay incapacidad del asignatario para suceder por haber muerto antes del
causante (premuerto). El asignatario no está al momento de darse la delación
de la herencia, pero sí ha existido en algún momento.
El asignatario repudie.
El asignatario ha sido desheredado.
El asignatario ha sido declarada indigno.
¿Quién es el representante?
Se ubica única y exclusivamente en el primer y tercer orden (en el que reciben la
herencia). El representante únicamente es el descendiente. Esta representación
conlleva a que el asignatario, que no pudo o no quiso recibir, termine cediéndole su
asignación a su descendiente. El representante recibe para sí mismo.
Este descendiente también deberá cumplir con algunos requisitos. Son partes de la
representación:
Causante: Es quien muere.
Representado: Padre o madre del representante que no pudo o no quiso
aceptar su herencia.
Representante: Recibe la herencia para sí, en representación de su padre o
madre. Siempre es un descendiente.
El Art. 1044 CC establece entonces que se puede representar al ascendiente cuya
herencia se ha repudiado. Se puede, asimismo, representar al incapaz (el que,
habiendo nacido, falleció antes del causante), al indigno, al desheredado y al que
repudió la herencia del difunto.
NO PUEDE representarse a un legatario, pues esta figura sólo opera dentro de la
sucesión testada.
Diferencias entre transmisión y representación:
Transmisión Representación
Opera tanto en la sucesión testada Sólo opera en la sucesión intestada.
como en la intestada.
El transmisor no alcanza a ejercer su El representado sí ejerce su derecho de
derecho de opción. opción, pero repudia.
Deben verificarse dos muertes; primero No es necesario que haya una muerte.
la del transmitente y luego la del Basta con que se haya repudiado la
transmisor. herencia.
El transmitido la ejerce dentro del Únicamente se presenta frente al
primer grado de descendencia. descendiente más próximo que haya,
en su primer y tercer orden.
Se transmite la herencia de la que su No se transmite el vicio de indignidad.
autor se hizo indigno con el mismo vicio.
Para que haya representación se requiere que quien haya existido y ya no exista
tenga descendencia; si no tiene descendencia, o si nunca existió, no operará la
figura de la representación (Art. 1043 CC).
Los representantes NO adquieren la calidad de herederos; son representantes.
Estirpe (Art. 1042 CC).
Se habla de éstos sólo cuando opera la figura de la representación. La estirpe
representa la “cabeza”, es decir, quien va a ocupar este lugar porque la “cabeza” no
puede recibir, sea por muerte o por incapacidad.
Los que suceden por representación heredan en todos casos por estirpes, es decir,
que cualquiera que sea el número de los hijos.
Órdenes hereditarios (Art. 1045 CC).
Esta figura jurídica se ubica dentro de la institución denominada sucesión intestada.
El primer orden lo constituyen los hijos legítimos (matrimoniales), ilegítimos
(extramatrimoniales) y los hijos legítimos adoptivos.
Ley 1934 de 2018: El primer orden lo conformarán los descendientes de grado más
próximo (tanto hijos como nietos).
Debe adelantarse primero la liquidación de la sociedad conyugal dentro de la
sucesión, en caso de que esta se encuentre vigente. Por regla general, el cónyuge
supérstite recibe gananciales, los cuales equivalen al 50% de los activos brutos de
la sociedad. El 50% restante pasará a la herencia, distribuyéndose entre los
herederos por partes iguales.
Para que la sucesión se rija por esta Ley, requiere que la muerte se haya dado,
cuanto menos, en el año 2019. En caso de que haya testamento con asignación
condicional (condición suspensiva), esta deberá cumplirse con posterioridad al 01
de enero de 2019.
En el segundo orden, contenido en el artículo 1046 del Código Civil, aplica cuando
el causante NO tiene descendencia. En este caso, se irá al segundo orden, el cual
lo constituyen los ascendientes de grado más próximo.
También estará compuesto por sus padres adoptantes (adopción simple y
concurren con los bilógicos o con los abuelos a falta de los biológicos; o por
adopción plena, que excluyen a los biológicos). La adopción simple se mantuvo
vigente hasta 1989, siendo derogada mediante Decreto 2737 de 1989. También
hace parte de este segundo orden el cónyuge o compañero permanente del
causante, siendo concurrente con los demás ascendientes.
Si en este segundo orden únicamente está el cónyuge, este NO podrá recibir, y se
seguirá al tercer orden.
En cuanto al tercer orden, el artículo 1047 ibídem establece que, si el difunto no
deja descendientes ni ascendientes, le sucederán sus hermanos y su cónyuge o
compañero permanente.
La herencia se divide la mitad para hermanos y la otra mitad para su cónyuge o
compañero permanente. Son herederos tipo, es decir, estos, por sí mismos, agotan
el orden. Si no hay hermanos, pero sí hay cónyuge, en este caso, el cónyuge SÍ
recibe, y aquí se agota el orden.
Los hermanos se clasifican en:
De simple conjunción Reciben la mitad de lo que recibiría el de doble
conjunción.
De doble conjunción Recibe “una cabeza”.
La sociedad patrimonial se da cuanto se está en unión marital de hecho y no hay
sociedad conyugal. La sociedad conyugal se forma con el matrimonio, salvo que,
antes de celebrarse dicho matrimonio, se hicieron capitulaciones; en este caso, no
se forma sociedad conyugal, sino que se forma sociedad patrimonial.
En ningún caso podrá haber sociedad conyugal y sociedad patrimonial, ni siquiera
con personas distintas. Son excluyentes entre sí. Tampoco podrá haber más de
una sociedad conyugal o sociedad patrimonial vigente.
“Activo líquido partible”.
Respecto del cuarto orden, éste se encuentra compuesto por los sobrinos; el
sobrino que haya está llamado por la Ley a reclamar como heredero. Esto opera
cuando el padre de este (hermano del causante) falleció antes que el causante.
Los sobrinos, en este orden, reciben por cabeza. Toda la herencia se divide por el
número de sobrinos que haya.
Superado el cuarto orden, es decir, pasando al quinto orden, el Estado será quien
reciba esta herencia (Ley 75 de 1968), a través del Instituto Colombiano de
Bienestar Familiar (ICBF). El llamamiento opera por el solo hecho de que reclame,
sin tener que demostrar que faltan los otros cuatro órdenes hereditarios. El quinto
orden siempre se agota.
Hay dos formas para que el ICBF intervenga:
El mismo ICBF tiene funcionarios cuya competencia es la de investigar si
determinado causante tiene o no herederos.
Ante la denuncia de un particular. Éste pone en conocimiento del ICBF la
muerte de determinado causante y que este no tenía herederos; con base en
esa denuncia, el Instituto hace la profundización en la investigación. Si se
demuestra que efectivamente no hay otros herederos, el Instituto acude ante
el juez de familia o al competente para que lo reconozca como heredero, y
adelantará entonces el proceso de sucesión.
o Una vez adjudicada la herencia al ICBF (y estando en firme la
Sentencia), el Instituto deberá pagarle al denunciante una
compensación equivalente al 30% del valor de los bienes.
o El Instituto puede incluso atacar el testamento, teniendo que
demostrar que este tiene alguna causal de nulidad.
o El ICBF es un interesado; así mismo, puede también alegar
incapacidad o indignidad del resto de los herederos.
Estos bienes adquiridos por el ICBF pasan a ser bienes fiscales (titularidad estatal),
es decir, estos podrán ser transferidos por el Instituto a cualquier título.
Porción conyugal (Art. 1230 – 1231 CC).
Debe haber condición de pobreza al momento de la muerte.
No debe haber lugar a separación de cuerpos por culpa.
El derecho a la porción se genera sólo al momento de la muerte. Es excluyente de
los gananciales, es decir, optar por una implica la renuncia de la otra.
En la apertura de la sucesión, el cónyuge supérstite decidirá si opta por gananciales
o por porción conyugal. En los eventos en que haya reclamado los gananciales
antes de la muerte (liquidación de sociedad conyugal/patrimonial), podrá reclamar
porción conyugal dentro de la sucesión.
Sucesiones testadas (Art. 1055 CC).
La Ley se refiere a esta como “más o menos solemne”, pero debe aclararse que el
testamento siempre será solemne, es decir, deberán agotarse unas formalidades
previamente establecidas.
Los testamentos no podrán ser ilegales (desconocer la porción hereditaria de algún
legitimario forzoso, como los hijos). El notario, dentro del testamento abierto, está
obligado a recibir toda la información y voluntad del testador, sin poder intervenir
salvo en el caso de ilegalidad; el testamento debe ser recepcionado.
El testamento es una manifestación de la voluntad de una persona (unilateralidad),
generalmente distribuyendo los bienes en vida, para que estos sean adjudicados a
partir de su muerte. El testamento nunca y en ningún caso tendrá efectos antes de
la muerte de testador.
Si el testamento nace viciado (irregularidades por situaciones de forma), igual
surtirá efectos, aunque después podrá perderlos. La nulidad del testamento sólo
podrá alegarse a partir de la muerte del testador.
En cuanto a las situaciones de fondo (preterición de un hijo, es decir, desconocerlo
o no tenerlo en cuenta), no se hablará de nulidad sino de reforma del testamento,
la cual procederá de manera judicial.
¿Qué se debe hacer para otorgar un testamento?
Dependerá de las clases de testamento.
Solemnes.
o Abierto 3 testigos hábiles, esto es, que tengan el cumplimiento de
los requisitos de Ley para ser testigo.
o Cerrado.
Menos solemnes.
o Privilegiados, excepcionales.
Verbal: La persona que está en peligro de muerte (moribunda)
otorga un testamento, por lo que “se salta” la parte del
otorgamiento y de los testigos. Este testamento caduca cuando
el moribundo que lo otorga, se recupera.
Militar.
Marítimo.
La caducidad del testamento sólo se predica de los testamentos
excepcionales o privilegiados.
Debe tenerse un escrito privado y acudir ante el notario para otorgar el testamento.
No es necesario abogado, pero es recomendable para una asesoría, aunque este
NO intervenga en la parte dispositiva.
El testador deberá firmar el acta de diligencia de otorgamiento del testamento (lo
lee el notario con la presencia el testador y los 3 testigos). En caso de que el testador
no sepa firmar o no pueda hacerlo, deberá hacerlo uno de los 3 testigos a ruego.
Surtida la firma, quedará perfeccionada la solemnidad y el otorgamiento de la
escritura testamentaria.
El notario siempre deberá observar las condiciones mentales del testador.
Estos testamentos abiertos se otorgan con reserva, es decir, pese a que es abierto
(está a la vista de cualquier persona), el notario no podrá entregar copia del mismo
a cualquier persona. El testamento se registra en la oficina de registro de
instrumentos públicos.
Partiendo del artículo 1055 del Código Civil, el testamento es un acto porque
requiere de la manifestación de la voluntad, siendo esta voluntad de carácter
unilateral. Tal acto es más o menos solemnes, lo que significa que TODOS los
testamentos son solemnes, sin embargo, algunos son menos solemnes que otros.
En este acto, una persona (mayor de 12 años – incapacidad relativa) dispone del
todo o de una parte de sus bienes, para que tenga pleno efecto después de su
muerte, conservando la facultad de revocar las disposiciones contenidas en él
mientras viva.
También podrá acudirse al testamento para reconocer un hijo extramatrimonial, para
desheredar o para nombrar un curador de un incapaz.
Puede otorgarse varios testamentos por parte de una misma persona, siempre y
cuando no se estén excluyendo los bienes o se estén contrariando las
disposiciones. En caso de contradicción, prevalece el testamento posterior. Sólo
podrá revocar el testamento el mismo testador.
Principios que rigen al testamento:
1. Revocabilidad.
Como acto unilateral y voluntario, el testador puede revocar el testamento que ha
sido debidamente otorgado; podrá revocarlo incluso el menor de edad mayor de 12
años que a esta edad lo ha otorgado.
Si el testamento se otorga antes de los 12 años, éste será inexistente, pues está
viciado de nulidad absoluta. Tras cumplir los 12, deberá otorgar uno nuevo.
Partiendo del artículo 1057 del Código Civil, todas las disposiciones testamentarias
son esencialmente revocables, sea en todo o en parte, pues este se compone de
una o varias disposiciones. No tiene que decirse expresamente que se revoca, por
tanto las disposiciones también pueden entenderse revocadas con el otorgamiento
de un nuevo testamento.
Excepciones:
El testamento se puede revocar en todas sus disposiciones, salvo el reconocimiento
del hijo extramatrimonial, la cual se mantendrá vigente aun cuando expresamente
se revoque el testamento contentivo de tal disposición o se otorgue uno nuevo. La
razón de ser de esto es que no se puede revocar el reconocimiento de un hijo, sea
o no testamentario.
2. Solemnidad.
El acto jurídico no puede ser otorgado sino con las formalidades legales de cada
testamento. La falta de solemnidad conlleva a la inexistencia del testamento, pues
esta es parte de la sustancia del acto jurídico.
3. Unilateralidad.
Indica que, en ningún caso, el testamento puede ser otorgado de manera conjunta,
ni podrá otorgarse en beneficio recíproco (cláusulas captatorias). Serán nulas todas
las disposiciones otorgadas conjuntamente (Art. 1059 y 1117 CC).
4. Indelegabilidad (Art. 1060 CC).
En ningún caso podrá otorgarse testamento a través de otra persona. El menor de
13 años otorga el testamento por sí mismo, NO a través de sus padres. El
discapacitado mental absoluto podrá otorgar testamento en momentos de lucidez,
pero deberá hacerlo el mismo y no a través de su curador.
No podrá otorgarse ni siquiera a través de apoderado, aun cuando este cuente con
poder especial para hacerlo.
5. Sólo lo otorgan personas naturales.
Un testamento no puede ser otorgado por una persona jurídica, es decir, una
Sociedad, por ejemplo, no puede testar, pues tal facultad sólo le corresponde a un
individuo.
6. Efectos mortis causa.
Los testamentos sólo tendrán efectos después de la muerte. No se producirán antes
de verificarse esta, salvo que en el testamento se reconozca a un hijo
extramatrimonial o se nombre un curador, casos en el cuales el testamento surtirá
sus efectos únicamente respecto de estas cláusulas antes de.
No debe confundirse la figura del testamento con la partición de bienes en vida; tal
partición nunca constituirá un testamento, ni una sucesión (Art. 487 CC).
7. Gratuidad.
El testamento es un acto gratuito por excelencia, en todos los casos. En el
testamento no podrá haber compensaciones, cláusulas captatorias, pactos, etc. El
testamento NO es una donación.
Clases de testamento (Art. 1064 CC).
1. Solemne.
Es aquel en que se han observado todas las solemnidades que la Ley
ordinariamente requiere; es el testamento común, el cual siempre deberá hacerse
por escrito (público). Los testamentos solemnes pueden ser:
a. Abierto (Art. 1070 CC) También llamado testamento nuncupativo o
testamento público, es aquel en que el testador hace sabedores de sus
disposiciones a los testigos, y al notario cuando concurren.
Testamento abierto ante juez: No será necesario hacerlo ante notario cuando
en el municipio no lo hay, por lo cual el testamento se hará ante 5 testigos, y
de ello quedará un escrito, que deberá ser publicado por parte de un juez de
familia. El juez citará a los 5 testigos para que manifiesten ante el despacho
si reconocen las firmas del testamento abierto (firmas del testador y testigos);
cuando las reconocen, el juez procede a firmar el testamento y a ordenar su
protocolización en una notaría del círculo que corresponda al municipio del
domicilio del testador.
Testamento abierto ante notario (Art. 1070 CC): El notario será el del lugar
del domicilio del testador al momento de querer otorgar el testamento.
Deberá otorgarse frente al notario o su suplente (quien ejerce como notario
al momento de otorgar el testamento. Es otorgado por el notario con
autorización de la Superintendencia de Notariado y Registro) y 3 testigos.
En la escritura pública en la que se otorgue el testamento, se expresará el nombre
y apellido del testador (tal como aparece en la cédula); el lugar de su nacimiento,
nacionalidad, vecindad (debe estar avecindado en el territorio), edad (sólo para
constatar si es mayor o menor de edad – no obstante, es conveniente colocar la
edad que tenga), las circunstancias de hallarse en su entero juicio; los nombres de
las personas con quienes hubiere contraído matrimonio, de los hijos habidos o
legitimados en cada matrimonio (ante lo cual deberá probarse la filiación o el
reconocimiento judicial), y de los hijos naturales del testador, con distinción de vivos
y muertos; y el nombre, apellido y domicilio de cada uno de los testigos.
Toda escritura pública en la que se otorgue testamento abierto debe registrarse
ante la oficina de registro de instrumentos públicos (Decreto 208 de 1975). Si no se
registra, el testamento no será ineficaz ni existente (no podrá alegarse su ineficacia
por la falta de registro).
b. Cerrado También llamado testamento secreto, es aquél en que no es
necesario que los testigos y el notario tengan conocimiento. Es la voluntad
de un testador manifestada a través de un escrito privado, que no es
conocido por ninguna persona diferente al testador; por lo tanto, el testador
tiene que saber leer y escribir. Este testamento se otorgará ante notario y 5
testigos, los cuales tendrán que ser hábiles.
Dentro del testamento cerrado, su solemnidad se compone de dos partes:
Constituirse ante notario (Art. 1080 CC): El testador redacta su
testamento en un escrito privado, el cual introduce en un sobre. Con el
sobre contentivo del documento, cerrado (no violentado) y los 5 testigos
hábiles, se le manifiesta al notario que se quiere otorgar testamento
cerrado. El testador puede sellar el sobre frente al notario o escribir sobre
el “testamento cerrado”. El notario verificará que el testamento no haya
sido conocido por los testigos y que el sobre no haya sido violentado.
El testador, los testigos y el notario deberán firmar el sobre e identificarse
por su nombre, cédula (identificación) y domicilio, señalándose también
el lugar, día, mes, año y hora del otorgamiento. El notario procederá a
guardar el sobre en una cajilla de seguridad de la notaría o de una entidad
que asegure el cuidado de ese sobre. El testamento cerrado se otorga
cuando firman todos y el notario lo recibe para guardarlo en la cajilla de
seguridad y ahí mismo queda solemnizado.
El testamento cerrado estará guardado en una cajilla de seguridad
indefinidamente, esto es, hasta que se den las causales para que se dé
la apertura del mismo.
Apertura (D960 de 1970): Se presenta sólo a partir del momento de la
muerte del testador, es decir, de la apertura de la sucesión. Cualquier
interesado presunto en la sucesión podrá solicitar la apertura y
publicación del testamento, presentando prueba legal de la defunción del
testador, copia de la escritura exigida por la Ley 36 de 1931, y cuando
fuere el caso, el sobre que la contenga, o petición de requerimiento de
entrega a quien lo conserve.
Sólo el testador podrá revocar el testamento cerrado, en todo o en parte,
únicamente mediante escritura pública, indicando el punto o puntos objeto
de la revocatoria. También podrá revocarse tácitamente con el
otorgamiento de un nuevo testamento cerrado.
Cuando el testador no pudiere entender o ser entendido de viva voz, sólo podrá
otorgar testamento cerrado.
Testigos inhábiles (Art. 1068):
No podrá ser testigo en un testamento:
Los menores de dieciocho años.
Los que se hallaren en interdicción por cusa de demencia.
Todos los que actualmente se hallaren privados de la razón.
Los condenados a alguna de las penas designadas en el artículo 315 ibídem,
numeral 4 y en general, los que por Sentencia ejecutoriada estuvieren
inhabilitados para ser testigos.
Los amanuenses del notario que autorice el testamento.
Los extranjeros no domiciliados en el territorio. Esto significa que el testigo
debe ser la persona con quien el testador tiene una relación permanente,
pues el testigo conoce de la capacidad del testador.
Las personas que no entienden el idioma del testador.
Los ascendientes, descendientes y parientes dentro del tercer grado de
consanguinidad, o segundo de afinidad del otorgante o del funcionario
público que autorice el testamento.
El cónyuge o compañero permanente del testador.
Los dependientes o domésticos del testador, su consorte, del funcionario que
autorice el testamento y de las otras personas comprendidas en los
numerales 12 y 17.
Los que tengan con otro de los testigos el parentesco o las relaciones de que
habla en los números 12 y 14.
El sacerdote que haya sido el confesor habitual del testador, y el que haya
confesado a este en la última enfermedad.
Los herederos y legatarios, y en general, todos aquellos quienes resulte
provecho directo del testamento.
Dos, a lo menos, de los testigos deberán estar domiciliados en el lugar que se otorga
el testamento, y uno, a lo menos, deberá saber leer y escribir, cuando sólo
concurren tres testigos, y dos cuando concurren cinco.
En virtud del artículo 1061 del Código Civil, podrá testar todo aquel que no sea
inhábil para hacerlo. Son inhábiles para testar:
El impúber (menor de 12 años).
El que se hallare bajo interdicción por causa de demencia. Podrá testar en
momentos de lucidez, certificado por el médico psiquiatra o neurólogo.
El que actualmente no estuviere en su sano juicio por ebriedad u otra causa.
Sano juicio se refiere a la aptitud plena para testar.
Todo el que de palabra o por escrito no pudiere expresar su voluntad
claramente.
El ciego podrá testar (siempre abiertamente) y ante notario o funcionario que haga
las veces de tal. Su testamento será leído en alta voz dos veces: la primera por el
notario o funcionario, y la segunda por uno de los testigos, elegido al efecto por el
testador. Se hará mención especial de esta solemnidad en el testamento.
El mudo podrá testar cerradamente, siempre y cuando tal declaración se escriba
en presencia del notario y los testigos.
2. Menos solemne o privilegiado.
Es aquél en que pueden omitirse algunas de estas solemnidades, por consideración
a circunstancias particulares, determinadas expresamente por la Ley (testamento
verbal, militar y marítimo).
Estos testamentos cuentan con un tiempo de caducidad, el cual se determina por el
tiempo que dure la circunstancia particular y determinada, es decir, finalizada tal
situación, el testamento queda caducado, en virtud de que el testador ha vuelto a
“circunstancias ordinarias”, por lo que deberá otorgar un testamento ordinario
(solemne).
Nulidad:
En cuanto al testamento, este puede devengar nulo cuando se otorga por un inhábil
para testar (Art. 1061 CC). La nulidad tiene que ser demandada, es decir, presentar
tal pretensión por las causas específicas; estas nulidades son de carácter absoluto
e insubsanable. También genera la nulidad del testamento las inhabilidades de los
testigos (Art. 1068 CC). Así mismo, estas nulidades también son de carácter
absoluto e insubsanable.
También dará lugar a nulidad cuando el testamento contiene vicios del
consentimiento del testador. El consentimiento es un elemento de existencia, pero
los vicios de este generan nulidad; en estos casos, la nulidad siempre será de
carácter relativa y subsanable.
Es también causal de nulidad la falta de la solemnidad de cada uno de los
testamentos. Ello se refiere al modo escrito, que sea suscrito por el mismo testador
y ante 5 testigos (testamento cerrado), entre otras, según sea, como se dijo, el tipo
de testamente del que se esté hablando; para este caso se constituye una nulidad
relativa.
¿Cómo acudir la jurisdicción para solicitar la nulidad del testamento?
Debe aclararse que la acción de nulidad tiene un término de caducidad, que, en
este caso, será de 4 años, contados a partir de la muerte del testador. Las nulidades
se tramitan ante un proceso verbal declarativo.
Para estos casos, la pretensión principal será la de “declarar la nulidad (absoluta o
relativa, dependiendo de la causal) del testamento otorgado por –nombre de la
persona–, mediante escritura pública número xxx, fecha día/mes/año, ante la
notaría xx, del círculo de Medellín.
Debe resaltarse que NO hay prejudicialidad. Al juez de familia no puede pedírsele
que suspenda el proceso de sucesión.
El anexo principal de la demanda será la copia auténtica de la escritura pública que
autoriza el testamento. También es necesario aportar el folio de registro civil de
defunción, en aras de probar los efectos del testamento; no debe confundirse con
el certificado de defunción.
Por la naturaleza de la pretensión, este es un proceso de primera instancia; por ello,
es menester que se anexe poder para actuar. Sólo podrá adelantar este proceso un
abogado titulado, en el entendido que este proceso NO podrá ser llevado por
consultorios jurídicos o por personas con simple conocimiento. La segunda
instancia será la Sala de Familia del Tribunal.
Asignaciones testamentarias (Art. 1113 CC).
Todo asignatario testamentario deberá ser una persona cierta y determinada (o
determinable), natural o jurídica, ya sea que se determine por su nombre o por
indicaciones claras del testamento. De otra manera, la asignación se tendrá por no
escrita, es decir, será tenida como ineficaz.
La asignación testamentaria es indelegable. No puede delegarse ni siquiera por la
voluntad del testador.
Si indeterminadamente el testador deja algo a sus “parientes”, se entenderá dejado
a los consanguíneos del grado más próximo, según el orden de la sucesión ab
intestato.
Si la asignación estuviere concebida o escrita en tales términos que se sepa a cuál
de dos o más personas ha querido designar el testador, ninguna de dichas
personas tendrá derecho a ella (Art. 1123 CC).
NOTA: Según el artículo 1120 CC, el acreedor cuyo crédito no conste sino por el
testamento, será considerado como legatario para las disposiciones del artículo
precedente.
Determinación del objeto (Art. 1124 CC).
El objeto, por regla general, también tiene estar determinado e identificado, sea
como especie o sea como cuerpo cierto.
Toda asignación deberá ser o a título universal o de especies determinadas, o que
por las indicaciones del testamento puedan claramente determinarse, o de géneros
y cantidades que igualmente lo sean o puedan serlo. De otra manera se tendrán por
no escritas.
Sin embargo, si la asignación se destinare a un objeto de beneficencia expresado
en el testamento, sin determinar la cuota, cantidad o especies que hayan de
invertirse en él, valdrá la asignación y se determinará la cuota, cantidad o especies,
habida consideración de la naturaleza del objeto, a las otras disposiciones del
testador y a las fuerzas del patrimonio, en la parte de que el testador pudo disponer
libremente. El juez hará la determinación, oyendo al personero municipal y a los
herederos, y conformándose en cuanto fuere posible la intención del testador.
Asignación rehusada (Art. 1125 CC).
El testador asigna un objeto determinado a una persona para que esta le entregue
a otra parte del mismo, cuando la otra haya cumplido determinada condición, o se
pruebe determinada necesidad en esta otra.
Ejemplo: A deja una asignación para para B, con la carga de que este último le
entregue una parte a C una vez este necesite alimentos. Si C rehúsa la asignación,
el bien en su totalidad quedará en cabeza de B (el rehúso será su justificación). Por
otra parte, si B esconde tal asignación o no permite que C conozca de la misma,
entonces no adquirirá el bien y este se radicará en cabeza de C.
Para este caso, C tiene 10 años para reclamar dicha asignación, para cumplir la
condición o para constituirse en estado de necesidad.
Asignaciones testamentarias condicionales (Art. 1128 CC).
Los actos o negocios jurídicos (incluido el testamento) pueden estar “alterados”, es
decir, que, siendo la asignación pura y simple, esta puede estar sujeta a una
condición, puesta únicamente por el testador.
Asignaciones testamentarias a plazo (Art. 1138 CC).
Las asignaciones testamentarias pueden estar limitadas a plazos o días, de que
dependa el goce actual o la extinción de un derecho, y se sujetarán entonces a las
reglas dadas en el título de las obligaciones a plazo.
Asignaciones testamentarias modales o con carga (Art. 1147 CC).
Se adquieren el derecho desde el mismo momento de la muerte del testador, es
decir, con la apertura de la sucesión, pero con la obligación de aplicarlo a un fin
determinado. La carga es un modo y no una condición suspensiva, pues tal modo
NO suspende la adquisición de la cosa asignada.
La asignación con carga es un encargo impuesto por el testador, que puede ser a
su favor (del testador), a favor del asignatario o a favor de un tercero.
La carga impuesta no puede ser sobre la realización de actos inherente al bien
adquirido, sino en beneficio de otra persona.
Asignaciones forzosas (Art. 1226 CC).
Son las que el testador es obligado a hacer y que, de no haberse hecho, o séase,
haber sido desconocida, se suplen; de todas formas, se hacen, pues así lo ordena
la Ley, a petición del afectado.
Se suplen aún con perjuicio de las disposiciones testamentarias expresas del
testador. Se impone la asignación por encima de la voluntad del testador. Las
asignaciones forzosas son:
Los alimentos que se deben por la Ley a ciertas personas. Sirven de título
ejecutivo:
o Sentencia judicial por condena de alimentos, o decisión administrativa
que fija la cuota alimentaria provisional que está en firme.
o Acuerdo común, avalado por autoridad administrativa o judicial
(comisario, defensor o juez de familia) También se refiere a la
conciliación igualmente avalada.
o Los alimentos que ofrece el alimentante y que son aprobados
administrativa o judicialmente por el comisario, defensor o juez de
familia.
La porción conyugal.
Las legítimas Es aquella cuota de los bienes de un difunto (que se sacan
del activo líquido) que la Ley asigna a determinadas personas; reciben el
nombre de legitimarios, que son, por consiguiente, herederos. Son
legitimarios:
o Los ascendientes.
o Los descendientes personalmente o representados.
Las legítimas son un derecho como asignación forzosa, establecido por la Ley que,
como mínimo, debe recibir un legitimario en toda sucesión. Sólo puede excluirse a
un legitimario cuando hay desheredamiento.
La legítima es la parte del patrimonio que siempre va a recibir el legitimario con
preferencia sobre otros (se prefiere al legitimario).
Las legítimas siempre se establecen de manera pura y simple, esto es, no se
someten a plazo, condición o modo/carga (Art. 1250 CC).
Las legítimas son la mitad de la masa sucesoral, en su activo líquido. Primero se
procede a efectuar las bajas generales (Art. 1016 CC).
Desconocimiento de las asignaciones forzosas:
Respecto de las asignaciones forzosas, existen casos en los cuales el testador
puede desconocerlas:
Cuando un asignatario incurre en causal de desheredamiento, y no ha sido
perdonado ni expresa ni tácitamente (asignándole en el testamento).
Cuando el cónyuge o compañero permanente ha incurrido en una causal de
indignidad.
Medidas indirectas de protección de las asignaciones forzosas:
El causante vaya a realizar donaciones por causa del matrimonio, siempre y
cuando tales asignaciones sean revocables. Esta donación no puede superar
más de la cuarta parte del patrimonio de la persona (Art. 1844 CC).
Posibilidad de realizar insinuación cuando las donaciones irrevocables
superen los 50 salarios mínimos legales mensuales vigentes.
Prohibición legal de gravar las asignaciones forzosas (legítimas) a condición,
modo o plazo (Art. 1250 CC).
Interdicción por discapacidad mental. Se protege que el discapacitado no
disponga de lo debe conservar para respetar las legítimas.
La posibilidad de los herederos de invocar los acervos imaginarios. Estos son
mecanismos de protección para los herederos ante las donaciones,
revocables e irrevocables que puedan afectar su legítima. Son las
donaciones que hace el padre al hijo en vida, y que luego se imputan (como
ya le dio a un hijo y al otro no, se le tiene en cuenta como sucesión lo que le
dio a uno de ellos estando en vida el padre).
Es también la donación que hace el padre a un tercero.
Con la Ley 1934 se modificó la figura de los acervos imaginarios.
Mecanismos directos de protección de las asignaciones forzosas:
En cuanto a estos, tenemos la acción de reforma del testamento (Art 1274 y 1278
CC), la acción de petición de herencia y la acción de nulidad, pues, en esencia,
estas acciones buscan proteger las legítimas. Son medios directos porque buscan
proteger las legítimas a través de la pretensión ante un juez. El legitimado por activa
es el legitimario, ascendiente o descendente.
1. Acción de reforma de testamento:
Se acudirá a un proceso declarativo verbal ante el juez de conocimiento. Es un
proceso puro, es decir, el legitimario presenta la demanda con la siguiente
pretensión: Que se declare la reforma del testamento esta declaración conlleva
a que el testamento no pueda ser ejecutado en los términos en que se otorgó.
Al reformarse el testamento, la sentencia del juez declarativo da la juez de la
sucesión que rehaga la partición. El interesado se la hará llegar. El legitimado por
activa demandará a los demás herederos que recibieron lo que no les correspondía.
Estos últimos serán entonces los sujetos pasivos de la pretensión. Esto opera en
caso de que el proceso de sucesión ya haya terminado.
En caso de que la sucesión haya iniciado o esta no se haya iniciado, la sentencia
declarativa servirá de base para adelantarse y hacer la correcta partición.
El anexo principal de esta demanda será el testamento; si es abierto, será la
escritura pública. Si es cerrado, primero deberá acudirse a la apertura del mismo,
pues este trámite tendrá que ser adelantado con anterioridad a la posible acción de
reforma. También deberá anexarse el folio de registro civil de defunción y el folio de
registro civil de nacimiento del legitimario, que acredite el parentesco con el
testador. En caso de que se trate de legitimarios ascendientes, deberá aportarse
el folio de registro civil de matrimonio.
Este proceso siempre será de competencia del juez de familia, cualquiera que sea
su cuantía. Las audiencias se regirán por los artículos 372 y 373 del Código General
del Proceso, así como los recursos y su concesión.
2. Acción de petición de herencia:
Significa que ya ha terminado el proceso de sucesión. Se pide la herencia porque
el proceso ya ha terminado y se ha desconocido a un legitimario al no ser llamado,
sea en sucesión testada o intestada.
En las sucesiones testadas, tendrá legitimación el legatario que fue desconocido
dentro de la sucesión. En las sucesiones intestadas, tendrá legitimación el heredero,
es decir, quien tiene derecho a la herencia. Legitimarios forzosos sólo son los
ascendientes y descendientes.
La acción de petición de herencia prescribe en 10 años (Art 1326 CC). Son
irrenunciables los efectos personales de la filiación, pero sí puede renunciarse a los
efectos patrimoniales de esta.
IMPORTANTE: LEER ART. 10 LEY 75 DE 1968.
Según el artículo 1236 del Código Civil, la porción conyugal es la cuarta parte de los
bienes de la persona difunda, en todos los órdenes de sucesión, a excepción de
los descendientes.
Habiendo tales descendientes, el cónyuge supérstite será contado entre los hijos, y
recibirá como porción conyugal la legítima rigurosa de un hijo.
Puede haber porción conyugal y porción marital simultáneamente. Concurriendo
estas, y estando dentro del primer orden (porción como legítima), tal porción se
dividirá entre dos.
Nota: NO hay derecho a gananciales cuando no hay sociedad patrimonial.
3. Acción de nulidad del testamento:
La pretensión principal será la de dejar sin efectos el testamento. En este caso, el
testamento actualmente SÍ está surtiendo efectos. Esta acción se presenta a partir
de la muerte del testador, y no resulta menester que se haya abierto el proceso de
sucesión, o que abierto, termine.
Con la acción de nulidad se atacan los vicios de forma o falta de solemnidades (que
vendrían siendo los mismos requisitos de forma – menos testigos de los exigidos,
incapacidad del testador, testigos inhábiles, vicios del consentimiento, etc.)
La acción de nulidad del testamento se tramitará a través de un proceso verbal, en
el cual se demandarán a los beneficiarios que se benefician con el testamento
irregular. El demandante será el heredero que considere que el testamento está
viciado. La carga de la prueba de la nulidad incumbe al demandante, pues no basta
su mera enunciación, esto es, tiene que probar la causal de nulidad.
Si un testamento es declarado nulo, eliminará aún la figura del desheredamiento
(dejará sin efectos esta cláusula); sin embargo, no dejará sin efectos la cláusula que
reconoce al hijo extramatrimonial.
Por regla general, la nulidad deja sin efectos el acto jurídico a partir del momento en
que se declare, pero en este caso, tendrá efectos retroactivos. La sentencia de
nulidad dictada en primera instancia puede ser objeto del recurso de apelación; la
segunda instancia es definitiva, pues no existe la casación para este proceso.
Si la declaratoria es parcial, la parte del testamento que no se dejó sin efectos
seguirá en su régimen de sucesión testada. La parte que ha sido declarada nula se
regirá por los lineamientos de la sucesión intestada, siendo en su conjunto, una
denominada sucesión mixta.
Acrecimiento:
El acrecimiento, per se, es una figura que sólo se presenta dentro de la sucesión
testada. Entonces ¿qué sucede con la cuota de uno de los herederos cuando,
siendo dos o más, uno de ellos fallece? Aunque tenga un efecto similar, no se habla
de acrecimiento en la sucesión intestada sino de aumento.
El artículo 1206 del Código Civil nos establece que, destinado un mismo objeto
(asignación) a dos o más asignatarios, la porción de uno de ellos, que por falta de
este se junta a las porciones de los otros, se dice acrecer a ellas.
La figura de la transmisión es incompatible con la figura del acrecimiento (Art. 1212
CC). Si habiendo ejercido el derecho de opción el asignatario muere (no ha operado
la transmisión), el derecho acrecerá a los demás coasignatarios.
Si el legatario muere antes del testador, su porción (derecho del asignatario que no
fue modificado – revocado por el testador) acrecerá a quien compartía con este el
mismo objeto o asignación, o séase, a los coasignatarios.
Si muere antes de ejercer el derecho de opción, hay transmisión.
Características del acrecimiento:
1. Testamento: Hay un llamado conjunto, lo que supone que los
coasignatarios están llamados en la misma cláusula o en cláusula posterior
del mismo testamento. En caso de que haya varios testamentos, el último
revocará el primero, pues se cumple la última disposición.
2. Accesorio: Depende de la muerte del testador y de la existencia de
coasignatarios.
3. Renunciable: El coasignatario beneficiado puede renunciar al acrecimiento
sin renunciar a su cuota, pero no al contrario, es decir, no puede renunciar a
su asignación (cuota) y aceptar lo que le llega por acrecimiento.
4. Por excelencia transferible: Es de su naturaleza jurídica. Por ministerio de
la Ley, la cuota del asignatario que acrece se transfiere a sus coasignatarios.
NOTA: Este acrecimiento no tendrá lugar entre los asignatarios de distintas partes
o cuotas en que el testador haya dividido el objeto asignado: cada parte o cuota se
considerará en tal caso como un objeto separado; y no habrá derecho a acrecer
sino entre los coasignatarios de una misma parte o cuota. Tal cuota o asignación de
tramitará bajo el régimen de la sucesión intestada.
Si se asigna un objeto a dos o más personas por iguales partes, habrá derecho a
acrecer (Art. 1207 CC).
Es importante aclarar que, para que opere el acrecimiento, no puede darse la figura
de la sustitución. Esta figura significa que el testador está creando un sustituto para
el asignatario.
El coasignatario deberá asumir el acrecimiento (si lo acepta) con todas las cargas
que tenía para su asignatario inicial.