ACCIDENTE DE LODOS ROJOS - HUNGRÍA
El mayor desastre medioambiental de la historia de Hungría tiñó de rojo 40 kilómetros
cuadrados de tierras, acabó con toda forma de vida en varios ríos menores e incluso llegó a
amenazar con verter en el río Danubio su mezcla de arsénico y metales pesados. Se trata de la
catástrofe química más grave de Hungría.
Pasado el mediodía del 4 de octubre del 2010 cuando un aluvión de 1.1 millones de metros
cúbicos de barro rojo con una imparable fuerza que derribó casas, arrastró animales
domésticos y se cobró la vida de 10 personas, causó heridas a otras 125 y daños económicos
calculados en 200 millones de euros en la ciudad de Kolondar. La Oficina de Gestión de
Desastres apuntó que 390 residentes tuvieron que ser reubicados temporalmente y 110
fueron rescatados de las poblaciones afectadas.
Kolontár y Devecser fueron las dos localidades más afectadas por la rotura de una balsa de
acumulación de lodos propiedad de la fábrica de aluminio MAL.
El "lodo rojo”, es un sedimento altamente tóxico y corrosivo derivado de la fabricación de
aluminio, que ha afectado a tres municipios al oeste del país. Las lesiones más comunes
causadas por el sedimento cáustico son quemaduras en la piel y los ojos.
Por la grieta abierta entre los muros norte y oeste se vertieron cerca de un millón de metros
cúbicos de lodos corrosivos que impactaron como un tsunami en Kolontár, a apenas un
kilómetro, y luego siguieron su curso destructivo.
El 12 de octubre, en Kolontar, los operarios finalizaron la construcción de un inmenso
dique de 1.500 metros de largo, 30 de ancho y 4 de alto, destinado a proteger al pueblo
de otra ruptura del depó[Link] luchar contra la contaminación de dicho lodo, un
helicóptero especial ha arrojado desde el aire yeso y ácido bioacético sobre el río
Marcal, un afluente del Danubio, para neutralizar el "barro rojo" que había llegado hasta
sus aguas, durante los días posteriores al escape de [Link] tras el desastre, el
valor PH en el río Raba, que desemboca en el Danubio, era de 9, ligeramente superior al
máximo tolerable de 8, mientras que en el Danubio, a la altura de Komaron, esa medida de
acidez se situaba en 8, según datos de Protección [Link] de la organización WWF-
Adena aseguran que en el río Marcal "ha muerto toda forma de vida" y han advertido de que
la región tardará años en recuperarse.
¿Catástrofe imprevisible? Desde 2003, organizaciones no gubernamentales tratan de advertir
sin éxito al gobierno y a la sociedad contra los peligros del almacenamiento de esas treinta
millones de toneladas de barro rojo acumulados desde hace décadas en cuatro grandes
reservorios diseminados por todo el país. De seiscientas a setecientas toneladas de estos
productos residuales de la industria del aluminio se producen cada año en Hungría.
Bibliografía:
[Link]
Fecha de revisión: 01/04/2013 23:31