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La Pelona

El poema describe cómo una mujer negra llamada "la pelona" ha cambiado su estilo para imitar a las mujeres blancas, abandonando su estilo tradicional. Ahora usa maquillaje, zapatos de tacón, peinetas y fuma cigarrillos, en un intento por parecerse a su patrona blanca. El poema sugiere que ha perdido su identidad original y autenticidad para adoptar modas foráneas.
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La Pelona

El poema describe cómo una mujer negra llamada "la pelona" ha cambiado su estilo para imitar a las mujeres blancas, abandonando su estilo tradicional. Ahora usa maquillaje, zapatos de tacón, peinetas y fuma cigarrillos, en un intento por parecerse a su patrona blanca. El poema sugiere que ha perdido su identidad original y autenticidad para adoptar modas foráneas.
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LA PELONA vuelve a ser la misma de antes.

Cómo has cambiado, pelona Menos polvos, menos guantes,


cisco de carbonería menos humo de tabaco.
te has vuelto una negra mona Vuelve con tu negro flaco
con tanta huachafería. que te adora todavía
Y si no, la policía
Te cambiaste las chancletas te va a llevar de la jeta
por zapatos taco aguja, por dártela de coqueta
y tu cabeza de bruja con tanta huachafería.
la amarraste con peinetas.
Por no engordar sigues dietas
y estás flaca y hocicona.
Imitando a tu patrona
has aprendido a fumar.
Hasta en el modo de andar
cómo has cambiado, pelona.

Usas reloj de pulsera


y no sabes ver la hora.
Cuando un negro te enamora
le tiras con la cartera.
¡Qué…! ¿También usas polvera?
permite que me sonría.
¿Qué polvos se pone usía?:
¿ocre? ¿rosado? ¿rachel?
o le pones a tu piel
cisco de carbonería.

Te pintaste hasta el meñique


porque un blanco te miró
«¡Francica, botá frifró
que son comé venarique…!»
Perdona que te critique,
y si me río, perdona.
Antes eras tan pintona
con tu traje de percala
y hoy, por dártela de mala
te has vuelto una negra mona.

Deja ese estilo bellaco,

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