HISTORIA DE UN BASURERO
Un día, el señor Lápiz, quien alguna vez sirvió
para hacer las tareas de una niña en la
escuela, despertó y vio que se encontraba
en un tiradero de basura. Al verse solo en un
lugar tan feo, se puso de pie y se acercó a
una botella que se encontraba a su lado.
—Señor Lápiz: ¡Hola, soy el señor Lápiz!
¿Quién es usted?
—Señora Botella: Vaya, vaya. Parece que
tenemos un nuevo visitante... Yo soy la
señora Botella.
—Señor Lápiz: ¿Qué vino a hacer aquí, en
este lugar tan horrible?
—Señora Botella: Bueno, yo no vine. La verdad es que me trajeron en una
bolsa de plástico y aquí me abandonaron, junto con todos mis demás amigos.
Mira, él es el señor Papel, ahí están la señorita Lata de aluminio, la señora Pila
y el señor Vaso de plástico; todos tenemos graves problemas.
—Señor Lápiz: Me gustaría escuchar cuáles son sus problemas, porque yo
también tengo uno.
—Señor Papel: Bueno, yo no he llevado la vida que hubiese querido. Tenía
pensado ser utilizado por los dos lados, y ser aprovechado al máximo; después
me hubiera encantado que me llevaran a un centro de acopio de papel y
conocer muchos más amigos e irnos juntos a una planta de reciclaje para que
nacieran de nosotros nuevos cuadernos... Ay, pero, verás, todo esto fue solo un
sueño, porque la verdad es que me encuentro en un horrible tiradero de basura,
donde nadie me sabe apreciar y pronto, muy pronto, se acabarán mis días.
(Llora).
—Señora Botella: Calma, amiguito. A mí no me fue mejor que a ti… Yo me rompí
y, desde entonces, sin querer, he estado lastimando a personas y perros
hambrientos que andan por aquí buscándose la vida en este basurero
incontrolado. (Pone cara de tristeza).
—Señorita Lata de aluminio (suspira desesperada): Mi problema es que nunca
me descompondré y el ambiente contaminaré.
—Señora Pila: Yo soy la más preocupada del grupo, aunque soy de una familia
muy distinguida, en este lugar puedo contaminar la cantidad de agua que
consume una familia durante toda su vida.
—Señor Vaso de plástico: Yo estoy preocupado, porque, al igual que toda mi
familia, estoy fabricado de poliestireno, un material muy contaminante.
—Todos: ¡¡NOSOTROS NO QUEREMOS CONTAMINAR EL AMBIENTE; SOLO
CONTAMINAMOS CUANDO NOS DESECHAN MAL!!
—Señor Lápiz: Siento mucho su situación, pero... ¡Qué les parece si les damos
soluciones a las niñas y los niños para que nos ayuden! ¡Así resolveremos nuestros
problemas!
—Todos: ¡Fantástico! Es una excelente idea, pues así ayudaremos a cuidar el
ambiente.
—Señor Papel: Si me ponen en una caja para papel reciclado y me llevan al
centro de acopio, me trasladarán a la planta de reciclaje. Así se salvarán
muchos árboles, además se ahorrará agua y energía.
—Señorita Lata de aluminio: A mí, llévenme a un lugar donde me compren, para
que de ahí me transporten a una planta de reciclaje de aluminio. Si separan y
reciclan el aluminio, ayudarán a ahorrar agua, energía y a reducir mucho la
destrucción y contaminación del ambiente.
—Señor Vaso de plástico: Mi caso es muy triste. A nosotros los desechables nadie
nos recicla ni nos reutiliza. Lo peor es que tardamos hasta 150 años en
descomponernos. Lo mejor sería que traten de evitar comprar cualquier envase
desechable.
—Señora Pila: Aunque soy la más contaminante, sé que se fabrican muchas pilas
recargables, que, aunque son más caras, duran muchísimo más. Además, se
pueden encontrar muchos lugares como centros comerciales o tiendas de
aparatos electrónicos que tienen contenedores especiales para pilas. Ahí me
pueden depositar, allí no contamino. ¡Por favor, no me tiren NUNCA a la basura,
porque contamino muchísimo!
—Señora Botella: Yo también tengo excelentes noticias. Yo soy reciclable e
inofensiva cuando no me rompen. Si me llevan a un lugar donde me puedan
comprar, me llevarán a la fábrica de reciclaje de vidrio, así no lastimaré a nadie
y volveré a nacer en forma de un florero, frutero, vaso, plato u otra botella.
—Señor Papel: Todo lo que dicen está muy bien, pero nosotros solitos jamás
podremos llegar al lugar que dicen…
—Señora Pila: No, por eso hagamos un pedido a los niños, las niñas y a todas las
personas.
—Todos: PARA QUE EL AMBIENTE PUEDAS CUIDAR Y UNA VIDA MÁS SANA
DISFRUTAR, SÉ UN CONSUMIDOR RESPONSABLE: RECICLA, REPARA, REUTILIZA Y
REDUCE.