Un satélite artificial es un ingenio enviado en una lanzadera espacial que se mantiene
en órbita alrededor de cuerpos del espacio. Los satélites artificiales orbitan alrededor de
satélites naturales, asteroides o planetas. Tras su vida útil, pueden quedar orbitando
como basura espacial, o pueden desintegrarse reingresando en la atmósfera (cosa que
ocurre solamente si su órbita es de poca altura).
Índice
1 Antecedentes históricos
2 Historia de los satélites artificiales
3 El hito soviético que cambió el mundo
4 Tipos de satélites artificiales
o 4.1 Por finalidad
o 4.2 Por tipo de órbita
5 Tipos de órbita de satélites
6 Países con capacidad de lanzamiento
7 Véase también
8 Referencias
9 Enlaces externos
Antecedentes históricos
La primera obra de ficción conocida que describe cómo un satélite artificial es lanzado a
una órbita alrededor de la Tierra, aparece en un cuento de Edward Everett Hale, The
Brick Moon (La luna de ladrillo), que fue publicado por entregas en Atlantic Monthly en
1869.
La idea reaparece en Los quinientos millones de la Begún (1879) de Julio Verne.1 En
este libro, sin embargo, se trata de un resultado inintencionado del villano, al construir
una pieza de artillería gigante para destruir a sus enemigos. Este le imprime al proyectil
una velocidad superior a la pretendida, lo que lo deja en órbita como un satélite
artificial.
En 1903, el ruso Konstantín Tsiolkovski publicó La exploración del espacio cósmico
por medio de los motores de reacción, que es el primer tratado académico sobre el uso
de cohetes para lanzar naves espaciales. Tsiolkovski calculó que la velocidad orbital
requerida para una órbita mínima alrededor de la Tierra es, aproximadamente, 8 km/s y
que se necesitaría un cohete de múltiples etapas que utilizase oxígeno líquido e
hidrógeno líquido como combustible. Durante su vida, publicó más de 500 obras
relacionadas con el viaje espacial, propulsores de múltiples etapas, estaciones
espaciales, escotillas para salir de una nave en el espacio y un sistema biológico cerrado
para proporcionar comida y oxígeno a las colonias espaciales. También profundizó en
las teorías sobre máquinas voladoras más pesadas que el aire, trabajando de forma
independiente en mucho de los cálculos que realizaban los hermanos Wright en ese
momento.2
En 1928, Herman Potočnik publicó su único libro, Das Problem der Befahrung des
Weltraums - der Raketen-motor (El problema del viaje espacial - el motor-cohete), un
plan para progresar hacia el espacio y mantener presencia humana permanente. Potočnik
diseñó una estación espacial y calculó su órbita geoestacionaria. También describió el
uso de naves orbitales para observaciones pacíficas y militares y como se podrían
utilizar las condiciones del espacio para realizar experimentos científicos. El libro
describía satélites geoestacionarios, y analizaba la comunicación entre ellos y la tierra
utilizando la radio, pero no trataba la idea de utilizarlos para comunicación en masa y
como estaciones de telecomunicaciones.3
En 1945, el escritor británico de ciencia ficción Arthur C. Clarke concibió la posibilidad
de utilizar una serie de satélites de comunicaciones en su artículo en Wireless World,
«Extra terrestrial relays». Clarke examinó la logística de un lanzamiento de satélite, las
posibles órbitas y otros aspectos para la creación de una red de satélites, señalando los
beneficios de la comunicación global de alta velocidad. También sugirió que tres
satélites geoestacionarios proporcionarían la cobertura completa del planeta, pudiendo
ser reemplazados cuando agotaran su vida útil.4
Historia de los satélites artificiales
Satélite ERS-2.
Los satélites artificiales nacieron durante la guerra fría entre Estados Unidos y La Unión
Soviética, que pretendían ambos conquistar el espacio. En mayo de 1946, el Proyecto
RAND presentó el informe Preliminary Design of an Experimental World-Circling
Spaceship (Diseño preliminar de una nave espacial experimental en órbita), en el cual se
decía que «Un vehículo satélite con instrumentación apropiada puede ser una de las
herramientas científicas más poderosas del siglo XX. La realización de una nave satélite
produciría una repercusión comparable con la explosión de la bomba atómica...».5
La era espacial comenzó en 1946, cuando los científicos comenzaron a utilizar los
cohetes capturados V-2 alemanes para realizar mediciones de la atmósfera.6 Antes de
ese momento, los científicos utilizaban globos que llegaban a los 30 km de altitud y
ondas de radio para estudiar la ionosfera. Desde 1946 a 1952 se utilizó los cohetes V-2
y Aerobee para la investigación de la parte superior de la atmósfera, lo que permitía
realizar mediciones de la presión, densidad y temperatura hasta una altitud de 200 km.
Estados Unidos había considerado lanzar satélites orbitales desde 1945 bajo la Oficina
de Aeronáutica de la Armada. El Proyecto RAND de la Fuerza Aérea presentó su
informe pero no se creía que el satélite fuese una potencial arma militar, sino más bien
una herramienta científica, política y de propaganda. En 1954, el Secretario de Defensa
afirmó: «No conozco ningún programa estadounidense de satélites».
Tras la presión de la Sociedad Americana del Cohete (ARS), la Fundación Nacional de
la Ciencia (NSF) y el Año Geofísico Internacional, el interés militar aumentó y a
comienzos de 1955 la Fuerza Aérea y la Armada estaban trabajando en el Proyecto
Orbiter, que evolucionaría para utilizar un cohete Jupiter-C en el lanzamiento de un
satélite denominado Explorer 1 el 31 de enero de 1958.
El 29 de julio de 1955, la Casa Blanca anunció que los Estados Unidos intentarían
lanzar satélites a partir de la primavera de 1958. Esto se convirtió en el Proyecto
Vanguard. El 31 de julio, los soviéticos anunciaron que tenían intención de lanzar un
satélite en el otoño de 1957.
El hito soviético que cambió el mundo
Artículo principal, Sputnik 1
Satélite soviético Sputnik 1.
Menú
0:00
Señal radial del Sputnik.
La Unión Soviética, desde el Cosmódromo de Baikonur, lanzó el primer satélite
artificial de la humanidad, el 4 de octubre de 1957; marcando con ello el comienzo de la
carrera espacial, logrando que la Unión Soviética, se adelantara a Estados Unidos en
dicha carrera. Este programa fue llamado Sputnik, el cual al momento de colocarse
exitosamente en órbita, emitió unas señales radiales en forma de pitidos, demostrando el
éxito alcanzado por los científicos soviéticos.7
Este programa fue seguido por otros logros rusos, como los programas Sputnik 2 y 3.
Cabe señalar que en el Sputnik 2, la URSS logró colocar en órbita el primer animal en
la historia, la perra llamada Laika. Con el Sputnik, la Unión Soviética, provocó una
inseguridad en los Estados Unidos, debido al temor de que los soviéticos tengan misiles
de largo alcance, dado que tenían la capacidad de lanzamientos orbitales.
En 1960 EE. UU. lanzó el primer satélite de comunicaciones: el Echo I era un satélite
pasivo que no estaba equipado con un sistema bidireccional sino que funcionaba como
un reflector. En 1962 EE. UU. lanzó el primer satélite de comunicaciones activos, el
Telstar I, creando el primer enlace televisivo internacional.
La SSN (Red de Vigilancia Espacial) ha estado rastreando los objetos espaciales desde
1957, tras el lanzamiento del Sputnik I. Desde entonces, la SSN ha registrado más de
26 000 objetos orbitando sobre la Tierra y mantiene su rastreo sobre unos 8000 objetos
de fabricación humana. El resto entran de nuevo en la atmósfera donde se desintegran o
si resisten, impactan con la Tierra. Los objetos pueden pesar desde varias toneladas,
como etapas de cohetes, hasta sólo unos kilogramos. Aproximadamente el 7 % de los
objetos espaciales (unos 560 satélites) están en funcionamiento, mientras que el resto
son chatarra espacial.
Se hace mención que una réplica idéntica, desarrollada en la República Socialista
Federativa Soviética de Rusia, del famoso Sputnik se encuentra en el vestíbulo principal
del edificio de las Naciones Unidas, en la ciudad de Nueva York, como símbolo del
desarrollo tecnológico alcanzado por el hombre.[cita requerida]
Tipos de satélites artificiales
Se pueden clasificar los satélites artificiales en dos grandes categorías: Satélites de
Observación y Satélites de comunicaciones.8
Entre los satélites de Observación se incluyen todos aquellos que recopilan datos y
envía esos datos a la tierra para su uso. Una gran cantidad de satélites en esta categoría
toman fotografías de la propia tierra (o el cuerpo al cual orbitan), usando diferentes
longitudes de onda. Pero también incluyen muy diversos campos de observación, como
fotografía u observación astronómica, detectores del ambiente espacial (rayos cósmicos,
viento solar, magnetismo), y otros campos.
Entre los satélites de Comunicación se incluyen los usados para retransmisión de
señales de un punto a otro de la tierra, facilitando las comunicaciones y la difusión. Este
es el uso más comercial de los satélites e incluye cobertura a radio, televisión, internet,
telefonía y otros usos.
Sin embargo, también es usual clasificar los satélites por su finalidad específica, y
también por el tipo de órbita que describen:
Por finalidad
Satélites de comunicaciones, son los empleados para realizar telecomunicación
(radio, televisión, telefonía).
Satélites meteorológicos, son utilizados para la observación del medio ambiente,
meteorología, cartografía sin fines militares, utilizados principalmente para
registrar el tiempo atmosférico y el clima de la Tierra
Satélites de navegación, que utilizan señales para conocer la posición exacta del
receptor en la tierra, como los sistemas GPS, GLONASS y Galileo.
Satélites de reconocimiento, denominados popularmente como satélite espía, son
satélites de observación o comunicaciones utilizados por militares u
organizaciones de inteligencia. La mayoría de los gobiernos mantienen la
información de sus satélites como secreta.
Satélites astronómicos, son satélites utilizados para la observación de planetas,
galaxias y otros objetos astronómicos.
Satélites de energía solar, son una propuesta para satélites en órbita excéntrica
que envíen la energía solar recogida hasta antenas en la Tierra como una fuente
de alimentación.
Estaciones espaciales, son estructuras diseñadas para que los seres humanos
puedan vivir en el espacio exterior. Una estación espacial se distingue de otras
naves espaciales tripuladas en que no dispone de propulsión o capacidad de
aterrizar, utilizando otros vehículos como transporte hacia y desde la estación.
Fuente:8
Por tipo de órbita
Aunque hay enorme diversidad de órbitas posibles, generalmente se clasifican las
órbitas de los satélites artificiales de La Tierra por su altura:
Órbita baja terrestre (LEO): Son satélites de órbita baja están a una altura de 700
a 1400 km y tienen un periodo orbital de 80 a 150 minutos.
Órbita media terrestre (MEO): Es de órbita mediana rota de 9 000 a 20 000 km y
tiene un periodo orbital de 10 a 14 horas. También se la conoce como órbita
circular intermedia.
Órbita geoestacionaria (GEO): Es una órbita a una altura de 35 786 km sobre el
ecuador terrestre. Tiene un periodo orbital de 24 horas permaneciendo siempre
sobre el mismo lugar de la tierra.
Fuente:8
Tipos de órbita de satélites
Este artículo o sección necesita referencias que aparezcan en una publicación
acreditada.
Este aviso fue puesto el 22 de marzo de 2017.
Por altitud
Órbita baja terrestre (LEO): una órbita geocéntrica a una altitud de 0 a 2000 km
Órbita media terrestre (MEO): una órbita geocéntrica con una altitud entre
2000 km y hasta el límite de la órbita geosíncrona de 35 786 km. También se la
conoce como órbita circular intermedia.
Réplica del PeruSat-1, el satélite más avanzado que posee Perú.
Órbita alta terrestre (HEO): una órbita geocéntrica por encima de la órbita
geosíncrona de 35 786 km; también conocida como órbita muy excéntrica u
órbita muy elíptica.
Por el astro al cual orbitan
Órbita areocéntrica: una órbita alrededor de Marte.
Órbita de Mólniya: órbita usada por la URSS y actualmente Rusia para cubrir
por completo su territorio muy al norte del planeta.
Órbita geocéntrica: una órbita alrededor de la Tierra. Existen aproximadamente
2465 satélites artificiales orbitando alrededor de la Tierra.
Órbita heliocéntrica: una órbita alrededor del Sol. En el Sistema Solar, los
planetas, cometas y asteroides siguen esa órbita. El satélite artificial Kepler,
sigue una órbita heliocéntrica.
Por excentricidad
Órbita circular: una órbita cuya excentricidad es cero y su trayectoria es un
círculo. La velocidad orbital es constante en todos los puntos de la órbita.
o Órbita de transferencia de Hohmann: una maniobra orbital que traslada a
una nave desde una órbita circular a otra.
Órbita elíptica: una órbita cuya excentricidad es mayor que cero pero menor que
uno y su trayectoria tiene forma de elipse. La velocidad orbital no es constante,
es máxima en el perigeo y mínima en el apogeo9
o Órbita de Mólniya: una órbita muy excéntrica con una inclinación de
63,4º y un período orbital igual a la mitad de un día sideral (unas doce
horas).
o Órbita de transferencia geoestacionaria: una órbita elíptica cuyo perigeo
es la altitud de una órbita baja terrestre y su apogeo es la de una órbita
geoestacionaria.
o Órbita de transferencia geosíncrona: una órbita elíptica cuyo perigeo es
la altitud de una órbita baja terrestre y su apogeo es la de una órbita
geosíncrona.
o Órbita tundra: una órbita muy excéntrica con una inclinación de 63,4º y
un período orbital igual a un día sideral (unas 24 horas).
Órbita hiperbólica: una órbita cuya excentricidad es mayor que uno. En tales
órbitas, la nave escapa de la atracción gravitacional y continua su vuelo
indefinidamente.
Órbita parabólica: una órbita cuya excentricidad es igual a uno. En estas órbitas,
la velocidad es igual a la velocidad de escape.
o Órbita de captura: una órbita parabólica de velocidad alta donde el objeto
se acerca al planeta.
o Órbita de escape: una órbita parabólica de velocidad alta donde el objeto
se aleja del planeta.
Por inclinación
Órbita inclinada: una órbita cuya inclinación orbital no es cero.
o Órbita polar: una órbita que pasa por encima de los polos del planeta. Por
tanto, tiene una inclinación de 90º o aproximada.
o Órbita polar heliosíncrona: una órbita casi polar que pasa por el ecuador
terrestre a la misma hora local en cada pasada.
o Satélite artificial mexicano Morelos II, uno de los más avanzados de su
época, el cual ha sido utilizado en el 2004.
Por sincronía
Órbita areoestacionaria: una órbita areosíncrona circular sobre el plano
ecuatorial a unos 17 000 km de altitud. Similar a la órbita geoestacionaria pero
en Marte.
Órbita areosíncrona: una órbita síncrona alrededor del planeta Marte con un
periodo orbital igual al día sideral de Marte, 24,6229 horas.
Órbita geosíncrona: una órbita a una altitud de 35 768 km. Estos satélites
trazarían una analema en el cielo.
o Órbita cementerio: una órbita a unos cientos de kilómetros por encima de
la geosíncrona donde se trasladan los satélites cuando acaba su vida útil.
o Órbita geoestacionaria: una órbita geosíncrona con inclinación cero. Para
un observador en el suelo, el satélite parecería un punto fijo en el cielo.
Órbita heliosíncrona: una órbita heliocéntrica sobre el Sol donde el periodo
orbital del satélite es igual al periodo de rotación del Sol. Se sitúa a
aproximadamente 0,1628 UA.
Órbita semisíncrona: una órbita a una altitud de 12 544 km aproximadamente y
un periodo orbital de unas 12 horas.
Órbita síncrona: una órbita donde el satélite tiene un periodo orbital igual al
periodo de rotación del objeto principal y en la misma dirección. Desde el suelo,
un satélite trazaría una analema en el cielo.
Otras órbitas
Órbita de herradura: una órbita en la que un observador parecer ver que órbita
sobre un planeta pero en realidad coorbita con el planeta. Un ejemplo es el
asteroide (3753) Cruithne.
Punto de Lagrange: los satélites también pueden orbitar sobre estas posiciones.
Países con capacidad de lanzamiento
Un total de once países y el grupo formado por la ESA (Agencia Espacial Europea) han
lanzado satélites a órbita, incluyendo la fabricación del vehículo de lanzamiento. Existe
también otros países que tienen capacidad para diseñar y construir satélites, pero no han
podido lanzarlos de forma autónoma sino con la ayuda de servicios extranjeros.
Primer lanzamiento por país
Año del primer Cargas útiles en
País Primer satélite
lanzamiento órbita a 201810
Unión
1957 Sputnik 1 1.510 (Rusia, Ucrania)
Soviética
Estados
1958 Explorer 1 1.579
Unidos
Francia 1965 Astérix 61
Japón 1970 Osumi 172
China 1970 Dong Fang Hong I 316
Reino Unido 1971 Prospero X-3 47
India 1981 Rohini 89
Israel 1988 Ofeq 1 18
Irán 2009 Omid 1
Corea del Kwangmyŏngsŏng-
2012 2
Norte 311
Corea del
2013 STSAT-2C 24
Sur
El programa espacial de Brasil ha intentado en tres ocasiones fallidas lanzar satélites, la
última en 2003. Iraq aparece en ocasiones como país con capacidad de lanzamiento con
un satélite de 1989 aunque no ha sido confirmado. Corea del Norte afirma haber
lanzado su satélite Kwangmyongsong en 1998, aunque tampoco está confirmado. La
ESA lanzó su primer satélite a bordo de un Ariane 1 el 24 de diciembre de 1979.
Argentina a la fecha (2018) se encuentra en fase de pruebas de los prototipos Vex como
paso intermedio para el desarrollo final de su propio lanzador satelital Tronador II el
cual se prevé que este listo para el periodo 2020-2022
Primer lanzamiento por país incluyendo la ayuda de otros12
Año del primer Cargas útiles en
País Primer satélite
lanzamiento órbita a 2018
Unión Soviética 1507 (Rusia,
1957 Sputnik 1
(Rusia) Ucrania)
Estados Unidos 1958 Explorer 1 1619
Canadá 1962 Alouette 1 48
Italia 1964 San Marco 2 27
Francia 1965 Astérix 68
Australia 1967 WRESAT 21
Alemania 1969 Azur 54
Japón 1970 Osumi 173
China 1970 Dong Fang Hong I 312
Reino Unido 1971 Prospero X-3 43
Intercosmos
Polonia 1973 2
Kopernikus 500
Países Bajos 1974 ANS 6
España 1974 Intasat 24
India 1975 Aryabhata 88
Indonesia 1976 Palapa A1 16
Checoslovaquia 1979 Magion 1 5
Bulgaria 1981 Intercosmos 22 1
Brasil 1985 Brasilsat A1 17
México 1985 Morelos I 12
Suecia 1986 Viking 12
Israel 1988 Ofeq 1 17
Luxemburgo 1988 Astra 1A 4
Argentina 1990 Lusat 1 19
Pakistán 1990 Badr-1 6
Corea del Sur 1992 Kitsat A 24
Portugal 1993 PoSAT-1 2
Tailandia 1993 Thaicom 1 9
Turquía 1994 Turksat 1B 15
Chile 1995 Fasat-Alfa 3
Malasia 1996 MEASAT 4
Noruega 1997 Thor 2 9
Filipinas 1997 Mabuhay 1 2
Egipto 1998 Nilesat 101 5
Singapur 1998 ST-1 10
Dinamarca 1999 Ørsted 9
Sudáfrica 1999 SUNSAT 6
Arabia Saudita 2000 Saudisat 1A 12
Emiratos Árabes
2000 Thuraya 1 9
Unidos
Argelia 2002 Alsat 1 6
Grecia 2003 Hellas Sat 2 4
Nigeria 2003 Nigeriasat 1 6
Irán 2005 Sina-1 1
Kazajistán 2006 KazSat 1 1
Colombia 2007 Libertad 1 2
Vietnam 2008 VINASAT-1 3
Venezuela 2008 VENESAT-1 3
Letonia 2009 Venta-1 1
NEE-01 Pegaso
Ecuador 2013 2
NEE-02 Krysaor
TKSAT-1 (Túpac
Bolivia 2013 1
Katari)
PUCP SAT-1
Perú 2013 5
Pocket-PUCP
Uruguay 2014 Antel-Sat 1
Batsú-CS1
Costa Rica 2018 1
(Proyecto Irazú)
Kazajistán lanzó su satélite en 2006 de forma independiente, pero fue fabricado por
Rusia y el diseño del cohete tampoco era autóctono. Canadá fue el tercer país en
fabricar un satélite y lanzarlo al espacio, aunque utilizó un cohete estadounidense y fue
lanzado desde Estados Unidos. El San Marco 2 de Italia fue lanzado el 26 de abril de
1967 utilizando un cohete Scout estadounidense. Australia lanzó su primer satélite el 29
de noviembre de 1967, sin embargo utilizaba un cohete donado Redstone. Las
capacidades de lanzamiento del Reino Unido y Francia están ahora bajo la ESA y la
capacidad de lanzamiento de la Unión Soviética bajo Rusia. El Libertad 1 de Colombia
lanzado en 2007 es un satélite miniaturizado de menos de 1 kg. El 28 de septiembre de
2012 fue lanzado en China el segundo satélite propiedad de Venezuela, el satélite de
observación Miranda (VRSS-1, por sus sigla en inglés). El 26 de abril de 2013, Ecuador
lanzo su primer satélite, construido dentro del país, con la ayuda de un cohete chino.13
El 20 de diciembre de 2013, Bolivia lanzó su primer satélite, construido en China, con
la ayuda de un cohete chino.14 Perú desarrolló sus dos primeros satélites, PUCP SAT-1
y Pocket-PUCP, que fueron lanzados y puestos en órbita el 21 de noviembre del 2013
por un cohete ruso Dnepr-1. El satélite costarricense Batsú-CS1, construido en el país
por la Asociación Centroamericana de Aeronáutica y del Espacio (ACAE) y el Instituto
Tecnológico de Costa Rica (TEC), fue lanzado el día 2 de abril de 2018 con la ayuda de
la compañía estadounidense SpaceX, por medio del cohete Falcon 9.15