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ORIGINAL

Validación española de la Iowa Rating Scale for Personality


Change (IRSPC) para la valoración de los cambios de
personalidad en pacientes con daño cerebral adquirido
María Guallart-Balet, Marta P. Jiménez-Cortés, Helena Tuquet-Calvo, Carmelo Pelegrín-Valero,
Javier Olivera-Pueyo, Sergio Benabarre-Ciria, Javier Tirapu-Ustárroz

Introducción. La Iowa Rating Scale for Personality Change (IRSPC) presenta una serie de características (énfasis en las fun- Complejo Hospitalario de Pamplona;
Pamplona, Navarra (J. Tirapu-
ciones motivacionales y emocionales, evaluación de las funciones ejecutivas ‘cognitivas’ en la vida cotidiana, estimación Ustárroz). Facultad de Ciencias
de la personalidad premórbida, valoración de la fiabilidad del informador) que hacen muy interesante su utilización tanto de la Salud y Deporte; Universidad
de Zaragoza (C. Pelegrín-Valero,
en la clínica como en la investigación. J. Olivera-Pueyo). Asociación
Objetivo. Validar en castellano la IRSPC para la evaluación de los ‘cambios de personalidad’ secundarios a las lesiones Aragonesa de Daño Cerebral
Adquirido, ATECEA; Zaragoza
cerebrales de la corteza prefrontal en general y del área ventromedial en particular. (M. Guallart-Balet, H. Tuquet-Calvo).
Hospital de Barbastro (M.P. Jiménez-
Pacientes y métodos. Tras el proceso de traducción y adaptación de la guía de la escala al castellano, se realizó un estudio Cortés). Hospital San Jorge; Huesca
de validación con 31 pacientes con daño cerebral traumático y se obtuvieron unos resultados de fiabilidad muy adecuados. (C. Pelegrín-Valero, J. Olivera-Pueyo).
Fundación Agustín Serrate
Resultados. Los resultados obtenidos al medir la consistencia interna de la IRSPC y los coeficientes de fiabilidad interob­ de Rehabilitación Psicosocial
servadores y test-retest apoyan dicha afirmación. La validez del instrumento es confirmada por la validez concurrente (S. Benabarre-Ciria); Huesca, España.
(comparándolo con el inventario neuropsiquiátrico) y la validez de constructo (comparando las puntuaciones de los pa- Correspondencia:
cientes antes y después del traumatismo). Dr. Carmelo Pelegrín Valero.
Hospital San Jorge. Avda. Martínez
Conclusiones. La IRSPC es un instrumento fiable y válido para la exploración clínica, en el contexto de una evaluación de Velasco, 36. E-22004 Huesca.
integral de los síntomas derivados de las enfermedades neurológicas en general, y en particular de aquéllas en las que se
Fax:
encuentra involucrada la corteza prefrontal ventromedial. + 34 974 247 110.
Palabras clave. Corteza prefrontal. Daño cerebral adquirido. Fiabilidad. Funciones ejecutivas cognitivas. Funciones ejecuti- E-mail:
vas conductuales. Síntomas frontales. Validez. cpelegrin@[Link]

Agradecimientos:
Prof. Joe Barrash (Universidad
de Iowa), por su gentiliza
Introducción ción entre los aspectos cognitivos y emocionales del en proporcionar de forma
desinteresada su escala y la guía
ser humano, incluyendo en estos últimos síntomas para su corrección.
La evaluación de los síntomas neuroconductuales somatoviscerales, sensaciones cenestésicas y propio-
Aceptado tras revisión externa:
asociados al daño cerebral adquirido con afectación ceptivas [4]. Las funciones, por lo tanto, de la corte- 09.09.14.
de la corteza prefrontal ventromedial, incluyendo en za prefrontal ventromedial son las ‘funciones ejecu-
Cómo citar este artículo:
ésta la corteza orbitofrontal, es un desafío clínico to- tivas conductuales’ o de autocontrol de los procesos Guallart-Balet M, Jiménez-Cortés MP,
davía no resuelto, dada la complejidad de las funcio- emocionales y motivacionales, es decir, la capacidad Tuquet-Calvo H, Pelegrín-Valero C,
nes mentales implicadas y la ausencia de marcadores de satisfacer los impulsos y emociones básicas si- Olivera-Pueyo J, Benabarre-Ciria S,
et al. Validación española de la
neurobiológicos y psicométricos fiables [1-3]. Así, guiendo estrategias socialmente aceptables, logran- Iowa Rating Scale for Personality
con frecuencia podemos encontrar pacientes con do un equilibrio entre la activación e inhibición con- Change (IRSPC) para la valoración
de los cambios de personalidad
lesiones en estas áreas con resultados normales en ductual que permita llevar a término de forma efi- en pacientes con daño cerebral
amplias baterías neuropsicológicas, mientras que caz los objetivos del ser humano acordes con sus adquirido. Rev Neurol 2015; 60:
17-29.
sus déficits pueden ocasionar consecuencias devas- preferencias personales. Por otro lado, en la corteza
tadoras de tipo interpersonal, laboral y legal. Las di- prefrontal dorsolateral se encontrarían localizadas © 2015 Revista de Neurología
ficultades para la valoración de estos déficits son de las ‘funciones ejecutivas cognitivas’, que incluyen las
tipo conceptual y representan las incógnitas existen- capacidades implicadas en la formulación de metas
tes del funcionamiento de la corteza prefrontal y su y las estrategias para lograr los objetivos, y las apti-
relación con el resto del cerebro humano. La corteza tudes para llevar a cabo estas actividades de una
prefrontal ventromedial, con otras áreas cerebrales, forma eficaz [5]. Incluye funciones como la capaci-
es la principal responsable del proceso de coordina- dad de identificar metas, planificarlas, elaborar al-

[Link]  Rev Neurol 2015; 60 (1): 17-29 17


M. Guallart-Balet, et al

ternativas de solución de una manera ordenada se- – La complejidad de los síntomas hace necesario
cuencialmente, monitorizar la respuesta de una for- que los ‘ítems’ sean detallados de una forma am-
ma flexible con respuesta adaptativa a las contingen- plia con ejemplos de la vida cotidiana para au-
cias ambientales y realizar un análisis mantenido de mentar la fiabilidad, desde el punto de vista cua-
si se ha obtenido el objetivo deseado. Si bien estas litativo, de las respuestas, disminuyendo así la
dos áreas de la corteza prefrontal tienen unas co- subjetividad del juicio del evaluador y aumen-
nexiones con áreas cerebrales diferentes, una histo- tando la fiabilidad interobservadores [8].
logía distinta y un desarrollo ontogénico no unifor- – Desde la perspectiva cuantitativa, es decir, de la
me [6], en la mayoría de las entidades clínicas, con la gravedad de un determinado ‘síntoma’, algunas
excepción quizás de las fases iniciales de la demen- escalas aceptan que la frecuencia de la observa-
cia frontotemporal, no es posible establecer una ción de una determinada conducta va implícita
disociación entre sus funciones, es decir, separar lo con una mayor gravedad del ítem, afirmación que
motivacional y emocional de lo cognitivo y meta- dista de ser una realidad en la clínica, no exis-
cognitivo. La complejidad se acrecienta cuando de- tiendo una correlación entre la frecuencia de la
bemos considerar que, para que la corteza prefrontal presentación del síntoma y su repercusión fun-
como ‘cerebro ejecutivo’ funcione con normalidad cional [14].
en las actividades de la vida cotidiana, requiere la in- – La fuente de información también es un aspecto
tegridad y coordinación de múltiples sistemas cog- importante, debido a la frecuente ausencia de
nitivos (memoria de trabajo, atención selectiva, me- conciencia de enfermedad de los pacientes; por
moria episódica…) y de autorregulación emocional ello se debe usar un informador que tenga la
y conductual [7]. Esta complejidad se refleja cuando oportunidad de observar al paciente en un am-
intentamos diseñar una metodología que evalúe la plio rango de situaciones; no obstante, en oca-
disfunción de la corteza prefrontal. Desde la pers- siones debemos controlar como factor de confu-
pectiva del diseño de una entrevista o cuestionario, sión la influencia que tiene en el informador su
algunas de estas dificultades serían las siguientes: experiencia personal con el paciente y su rela-
– Es difícil diseñar un instrumento que integre de ción interpersonal [15].
forma equilibrada y compensada los distintos clus­
ters de síntomas neuropsiquiátricos que pueden En definitiva, un instrumento válido y fiable para
aparecer después del daño cerebral adquirido evaluar los síntomas neuropsiquiátricos de los tras-
prefrontal [8]. tornos neurológicos debe cumplir los siguientes re-
– Estos ‘síntomas’ son muy complejos y, por lo tan- quisitos (Tabla I):
to, difíciles de definir operativamente, tanto des- a) Evaluación estandarizada de un amplio espectro
de la perspectiva de la psicopatología descriptiva de ‘cambios de personalidad’ o ‘trastornos dise-
como desde el campo de la neuropsicología clí- jecutivos metacognitivos y motivacionales/emo-
nica [3,9,10]. cionales’ que pueden observarse en el daño cere-
– Constructos tan fundamentales para compren- bral adquirido.
der la conducta humana como la autoconciencia b) Cuantificación de la diferencia de su expresión
tienen un componente implícito muy difícil de debido a la enfermedad neurológica respecto de
verbalizar por los sujetos y de inferir por los ob- los rasgos de personalidad premórbidos.
servadores [11], y es preciso implementarlos, a c) Obtención de la información a través de una
ser posible en pacientes con un cierto grado de persona que tenga la oportunidad de observar el
independencia funcional, para objetivar su adap- comportamiento del paciente en su vida coti-
tación a situaciones nuevas [12]. diana.
d) Aumento de la fiabilidad de las respuestas tanto
Desde una perspectiva metodológica, los cuestio- desde el punto de vista cuantitativo, proporcio-
narios o entrevistas semiestructuradas diseñados con nando una ‘forma sencilla de evaluación’, como
este objetivo, además de intentar resolver en la me- cualitativo, a través de ejemplos de comporta-
dida de lo posible las dificultades conceptuales an- miento en la vida cotidiana.
tes descritas logrando una adecuada ‘validez de e) Evaluación de los trastornos psicopatológicos más
contenido’ del instrumento, deberían cumplir las si- generales que pueden aparecer después del daño
guientes características: cerebral adquirido.
– Estar preparados para controlar el sesgo de con- f ) Incorporación de ítems de control para la detec-
fusión que supone la ‘personalidad premórbida’ ción de informadores no fiables y no basarse so-
del paciente [13]. lamente en su juicio clínico.

18 [Link]  Rev Neurol 2015; 60 (1): 17-29


Validación española de la IRSPC en pacientes con daño cerebral adquirido

Tabla I. Revisión de los principales instrumentos para la medición de síntomas neuropsiquiátricos en pacientes con daño cerebral adquirido con lesiones prefrontales (ampliado de
[8,13,16,17]).

aa ba ca da ea fa Otras características

Executive Function Behavioral Rating Scale No No Sí Sí No No Muy centrada en la valoración de las funciones ejecutivas cognitivas

Iowa Collateral Head Injury Interview Sí No Sí Sí No No Validada en nuestro país. Se asemeja a la ISRPC en algunos aspectos

Dysejecutive Questionnaire No No Sí Dudoso No No Validado en nuestro país. Explora las funciones ejecutivas cognitivas

Validado en nuestro país. Utilizado en demencias,


Neuropsychiatric Inventory Sí No Sí Sí Sí No
pero también en daño cerebral adquirido

Behavior Rating Inventory Inicialmente diseñado para la valoración de las funciones ejecutivas
Sí No Sí No No No
of Executive Functions en niños. Valora funciones fundamentalmente ejecutivas cognitivas

Validada en nuestro país. Es probablemente el instrumento más usado en el


Frontal Systems Behavior Scale Sí Sí Sí Dudoso No No
momento actual. Diseñada para evaluar los tres circuitos frontosubcorticales

ISRPC: Iowa Rating Scale for Personality Change. a Véase el texto.

En nuestro criterio, todos los requisitos anteriores los nifiesto la publicación de casos de graves cambios
cumpliría la Iowa Rating Scale of Personality Change neuroconductuales y disejecutivos con normalidad
(IRSPC) [16]. En este sentido, hay que reseñar que en los test neurocognitivos asociados a lesiones de
se han diseñado varios instrumentos para valorar, a la región prefrontal ventromedial [18]. Lesiones en
través de entrevistas semiestructuradas, los sínto- esta área cerebral se han asociado a múltiples ‘cam-
mas neuropsiquiátricos, fundamentalmente deriva- bios de la personalidad’ que se incluyen en la IRSPC,
dos de la lesión o disfunción de los sistemas fronto- como son los siguientes [8]: irritabilidad e impa-
subcorticales, en las enfermedades neurológicas. En ciencia; falta de iniciativa, impersistencia y falta de
la tabla I se recogen los que consideramos más inte- interés; perseveración; impulsividad; inestabilidad
resantes y un análisis de ellos basado en los requisi- emocional; déficit de planificación; inflexibilidad cog-
tos anteriormente detallados [17]. Se podrían aña- nitiva y conductual; juicio empobrecido y dificultad
dir, entre otros, instrumentos como el Comprehensi­ en la toma de decisiones; insensibilidad; comporta-
ve Executive Function Inventory, disponible en nuestro miento inadecuado; embotamiento emocional; agre-
país y que valora atención, control de las emociones, sividad y disminución de la autoconciencia. Por otra
flexibilidad, control inhibitorio, iniciación, organi- parte, el funcionamiento cerebral a través de com-
zación, planificación, autocontrol y memoria de tra- plejos sistemas de circuitos neuronales hace que es­
bajo, pero, como sucedía hasta hace poco con el Be­ tos complejos constructos de síntomas puedan ob-
havior Rating Inventory of Executive Function, sólo servarse en otras lesiones corticales, en especial con
está dirigido a adolescentes. implicación del polo temporal anterior, subcortica-
Por el contrario, la IRSPC cumpliría todos los les, de la corteza insular anterior [4] e incluso cere-
criterios antes descritos, por lo cual el objetivo nu- belosas, que dan lugar al síndrome cognitivo-afecti-
clear de nuestro estudio, con el permiso del autor, vo cerebeloso [19], por lo cual este instrumento pue-
ha sido validarla en nuestro país. La existencia de de ser útil en múltiples patologías de ‘daño cerebral
un instrumento que nos ayude a valorar estos pro- adquirido’.
cesos ejecutivos cognitivos, motivacionales y emo- El objetivo principal de nuestro estudio ha sido la
cionales de elevada complejidad resulta fundamen- adaptación y validación de la IRSPC a nuestro país.
tal en la práctica clínica. Con frecuencia pasan de­ La hipótesis es que la IRSPC es un instrumento fia-
sapercibidos o subestimados tanto en el ámbito clí- ble y válido para evaluar la patología neuropsiquiá-
nico como médico-legal, a pesar de la implicación trica, en especial la secundaria al daño cerebral de
que tienen sobre la funcionalidad de los afectados, la corteza prefrontal ventromedial, en la patología
incluso a pesar de la amplia literatura existente des- neurológica. La validación en España de esta escala
de la publicación del caso Elliot, que pone de ma­ está apoyada por la experiencia de nuestro grupo

[Link]  Rev Neurol 2015; 60 (1): 17-29 19


M. Guallart-Balet, et al

en la validación de este tipo de instrumentos [20-22], voluntaria, firmando un consentimiento informado


en especial en el daño cerebral adquirido secunda- tras haberles comunicado verbalmente y por escri-
rio a lesiones cerebrales traumáticas. Para ello soli- to el objeto de la investigación. Los pacientes fue-
citamos el permiso del autor, quien nos facilitó la ron evaluados, a través de un informador (familiar
escala con su hoja de corrección y la guía para su de primer grado), por dos entrevistadoras (neuro­
utilización. psicóloga y médica psiquiatra, ambas expertas en
valoración de daño cerebral adquirido) al mismo
tiempo para valorar la fiabilidad interobservadores;
Pacientes y métodos posteriormente, 15 días después, las dos entrevista-
doras evaluaron de nuevo y de forma independien-
Para conseguir este objetivo, utilizamos una mues- te al paciente para valorar la fiabilidad intraobser-
tra de pacientes con edades comprendidas entre 18 vadores. Todos los informantes eran familiares di-
y 60 años que ingresaron de manera consecutiva en rectos del paciente, lo conocían antes del trauma-
el centro de día de la Asociación Aragonesa de Da­ tismo y mantenían un contacto regular con el afec-
ño Cerebral Adquirido durante los años 2010-2012. tado después del traumatismo. Un miembro del
Los criterios de inclusión fueron haber sufrido un grupo, distinto a los dos que habían evaluado pre-
traumatismo craneoencefálico grave entre uno y dos viamente a los pacientes en el estudio de fiabilidad,
años antes de nuestra exploración (tomando como los evaluó con el Neuropsychiatric Inventory (NPI)
índices la escala de coma de Glasgow inicial, la du- [26,27], instrumento seleccionado para realizar la
ración del coma y de la amnesia postraumática), y validez concurrente de la IRSPC.
tener una capacidad de marcha independiente con
una puntuación > 4 en el ítem de la movilidad de la Instrumentos
escala Functional Independence Measure [23], es
decir, que los pacientes incluidos en el estudio pre- IRSPC
sentaran un grado de movilidad y funcionalidad su- Desarollada por Barrash et al, integrantes del grupo
ficiente que evitara síntomas apáticos por déficits de la Universidad de Iowa [8,16], consta de la valo-
físicos graves [24]. Los criterios de exclusión en el ración, mediante 30 ítems, de los trastornos neuro-
momento del estudio fueron demencia postraumáti- conductuales y psicopatológicos asociados al daño
ca según los criterios del Manual diagnóstico y es­ cerebral adquirido. Los ítems que pretenden valorar
tadístico de los trastornos mentales, cuarta edición, los déficits secundarios a lesiones de la corteza pre-
texto revisado, afasia grave postraumática que im- frontal ventromedial y, como antes hemos mencio-
pida la comunicación con el paciente, trastorno nado, por esa dificultad de disociación también de
mental grave previo, abuso de drogas neurotóxicas, la corteza prefrontal dorsolateral, los podemos sub-
estar afecto de un trastorno neurológico anterior al dividir en los siguientes grupos: los relacionados
actual, incluido traumatismo craneoencefálico y, por con la valoración de las funciones volitivas y la reac-
último, ausencia de informador. tividad emocional, las funciones ejecutivas cogniti-
Hemos seleccionado la patología postraumática vas, la cognición social y la autoconciencia. No he-
por nuestra experiencia en su valoración y la vulne- mos realizado modificación alguna sobre los ítems;
rabilidad de la corteza prefrontal a ser dañada en no obstante, más adelante en la discusión realizare-
esta circunstancia [25]. Los criterios de inclusión mos algunas consideraciones respecto a la ‘validez
los cumplieron 33 pacientes; dos de ellos rehusaron de contenido’, en nuestro criterio, de la escala.
participar en el estudio. Las causas de exclusión En segundo lugar, la IRSPC incluye otros tras-
fueron, fundamentalmente, la dependencia funcio- tornos psicopatológicos más generales (depresión,
nal para la movilidad (un 20% de los pacientes in- obsesividad, falta de vitalidad o fatiga, ansiedad, de-
gresados presentó una puntuación en el ítem de la pendencia, suspicacia, intolerancia al estrés...) que
movilidad de la Functional Independence Measure pueden observarse en la patología neurológica del
< 4, lo cual suponía un obstáculo importante para sistema nervioso central y se asemejan mucho en
la valoración de los pacientes en la vida cotidiana y, contenido a instrumentos de cribado de psicopato-
en especial, en actividades novedosas); asimismo, el logía general clásicos. Por último, consta de cuatro
‘abuso de sustancias previo’ fue un motivo de exclu- ítems infrecuentes en la clínica neuropsiquiátrica,
sión en cinco casos. Estas circunstancias nos han que se utilizan para valorar la fiabilidad del infor-
dificultado obtener de una forma más rápida una mador: ‘comportamiento tipo A’, ‘vanidad’, ‘austeri-
muestra de estudio representativa. Tanto los suje- dad’ y ‘presencia de conductas manipulativas’. Éstos
tos como los informadores participaron de forma pueden ser útiles, en especial en casos de sobresti-

20 [Link]  Rev Neurol 2015; 60 (1): 17-29


Validación española de la IRSPC en pacientes con daño cerebral adquirido

mación por parte del informador de los síntomas del


paciente [28]. Figura 1. Hoja de puntuación de la Iowa Rating Scale for Personality Change.
De forma similar a la Frontal Systems Behavior
Scale [13], valora el estado premórbido de cada ítem,
es decir, parte de un nivel basal previo y lo compara
con el estado actual en una escala Likert de 1 a 7,
valorando el cambio en una puntuación final que
objetiva los cambios observados antes y después del
daño cerebral adquirido. Esta tabla está en la hoja
de recogida de datos, donde se incluyen las varia-
bles sociodemográficas, antecedentes neuropsiquiá-
tricos, datos relevantes de la historia clínica, inter-
valo desde el inicio de la enfermedad, problemas
económicos/legales, datos del informador y la vali-
dez que concedemos a la información sobre el pa-
ciente que nos proporciona su familiar (Fig. 1). La
IRSPC, en su guía para la evaluación de los pacien-
tes, se caracteriza por relatar con ejemplos conduc-
tuales en la vida cotidiana del paciente para estimar
de la manera más precisa desde la perspectiva tanto
cualitativa como cuantitativa los cambios del pa-
ciente en cada uno de los ítems y así facilitar la res-
puesta del informador y la fiabilidad de la valora-
ción clínica. Por ejemplo, en la valoración del ítem
‘inflexibilidad’, en la puntuación máxima se realiza la
siguiente descripción: ‘es tan inflexible que amigos y
familia suelen frustrarse con él’; ‘las personas que le
conocen pueden evitar conversar ciertos temas con
él para no discutir’; ‘puede llegar a ser una persona
de difícil trato por querer normalmente las cosas a
su manera y generalmente no estar dispuesto a que
se hagan a la manera de los otros’.
Previamente a la publicación definitiva de la IRSPC,
se realizó un análisis factorial del instrumento con
una muestra de 115 pacientes con daño cerebral y
se obtuvieron cinco factores: ‘disfunción ejecutiva’,
‘déficit de la conducta dirigida a un objetivo’, ‘tras-
tornos en la conducta interpersonal y social’, ‘dis-
trés y reactividad emocional’, ‘apatía y aplanamien-
to emocional’ y ‘desinhibición’, que apoyan la validez tabilidad, inestabilidad emocional, dificultad para
de constructo del instrumento [29]. En el trabajo tomar decisiones, juicio empobrecido, déficit de
original de fiabilidad, el estudio de fiabilidad inter­ planificación, falta de iniciativa y perseveración, y
observadores fue elevado, con índices de concor- ausencia de conciencia de enfermedad [30]. Más
dancia entre 0,8 y 0,96. El mismo grupo ha realiza- recientemente, los autores han realizado un análisis
do un estudio de validez de constructo del instru- de los principales componentes de la escala, com-
mento, comparando pacientes con lesiones fronta- parando un grupo de 28 pacientes con lesiones ven-
les ventromediales (n = 7), lesiones frontales no ven- tromediales respecto a 96 pacientes con lesiones
tromediales (n = 14) y lesiones cerebrales de otras cerebrales en otras áreas; los autores han objetivan-
localizaciones (n = 36); los pacientes con lesiones do cinco dimensiones: ‘comportamiento social in-
ventromediales puntúan de forma significativa más adecuado’, ‘déficit ejecutivo y en la toma de decisio-
cambios en los siguientes ítems: embotamiento emo- nes’, ‘disminución de la motivación y aplanamiento
cional, falta de interés (apatía), baja reactividad emocional’, ‘irascibilidad’ e ‘intolerancia al estrés’. Al
emo­cional, incongruencia emocional, intolerancia comparar ambos grupos, documentaron diferen-
al estrés, comportamiento social inadecuado, irri- cias estadísticamente significativas en las tres pri-

[Link]  Rev Neurol 2015; 60 (1): 17-29 21


M. Guallart-Balet, et al

gües, y los que retrotraducen deben desconocer la


Figura 2. Metodología empleada para traducir la Iowa Rating Scale for versión original de la escala. Las discrepancias entre
Personality Change.
ambas traducciones se resolvieron por consenso. La
versión en el nuevo idioma entonces se valida. Hay
que detallar además que, antes de iniciar el proceso
de recogida de la muestra, las dos entrevistadoras se
entrenaron para asegurar que las condiciones de ad-
ministración en los distintos pacientes eran iguales.
Se recogió una base de datos sociodemográficos
y clínicos: intervalo desde el traumatismo craneo-
encefálico e índices de gravedad (puntuación de la
escala de coma de Glasgow al ingreso y las 24 ho-
ras, duración de la amnesia postraumática…), con-
siderándose un traumatismo craneoencefálico gra-
ve cuando tenía una puntuación igual o inferior a 8
en la escala de coma de Glasgow o una duración de
la amnesia postraumática superior a una semana
de duración. Asimismo, como hemos descrito, se
valoró la movilidad del paciente mediante la Func­
tional Independence Measure. No incorporamos las
pruebas de neuroimagen estática debido a las ca-
racterísticas del daño cerebral traumático con pre-
dominio de lesiones axonales difusas que interrum-
pen las conexiones corticosubcorticales y, por lo
tanto, consideramos que la aportación al estudio de
validación del instrumento iba a ser reducida.

NPI
Hemos seleccionado este instrumento para el estu-
dio de validez concurrente, debido a que, si bien fue
diseñado inicialmente para pacientes con demen-
cia, su uso se ha extendido a otras patologías neu-
rológicas, con publicaciones internacionales en el
campo del daño cerebral traumático [40] y una am-
plia difusión en la bibliografía nacional e interna-
cional como herramienta para evaluar la patología
meras dimensiones, lo cual también consolida la va- neuropsiquiátrica en múltiples enfermedades neu-
lidez del instrumento [29]. rológicas. Está diseñado para ser completado por el
profesional sobre la base de una entrevista semies-
Traducción y traducción inversa de la escala tructurada con un informante. Valora 12 aspectos:
Para asegurar la validez y fiabilidad de un cuestiona- delirios, alucinaciones, agitación/agresividad, depre-
rio diseñado en un país o cultura diferentes, debe sión/disforia, ansiedad, júbilo/euforia, apatía, desin-
ser sometido a un proceso denominado de adapta- hibición, irritabilidad/labilidad, comportamiento mo-
ción transcultural que lo haga adecuado a las cos- tor aberrante, trastornos del sueño y trastornos del
tumbres y estilo de vida del nuevo país. El proceso apetito/conducta alimentaria. Cada ítem cuenta con
de adaptación incluye técnicas de traducción-retro- una pregunta filtro inicial que identifica la presen-
traducción, en este caso castellano, para asegurar cia del síntoma. En caso de respuesta afirmativa, la
que las preguntas son equivalentes en los dos idio- entrevista se dirige a una serie de preguntas adicio-
mas. La figura 2 expone un ejemplo sencillo. La tra- nales que permiten obtener información sobre la
ducción debe ser semántica y no literal, enfatizando frecuencia y la gravedad del síntoma. La puntua-
la equivalencia conceptual e intentando dar sentido ción de cada ítem es el valor resultante de multipli-
a los ítems en castellano, pero sin variar el significa- car la frecuencia por la intensidad; y la puntuación
do o la intención de cada ítem en la versión original. total del NPI es el resultado de sumar las puntua-
Todos los traductores que participaron son bilin- ciones de todos los síntomas. El rango oscila de 0 has-

22 [Link]  Rev Neurol 2015; 60 (1): 17-29


Validación española de la IRSPC en pacientes con daño cerebral adquirido

ta un máximo de 144, de forma que, a mayor valor,


más grave es la psicopatología. Seleccionamos este Tabla II. Características clínicas y demográficas de los pacientes de la
muestra de estudio.
instrumento para la validez concurrente por su fácil
aplicación, la amplia utilidad en la bibliografía mun-
Edad media 43 ± 13,21 años
dial y el estar validado en España. Además de los
trabajos internacionales nombrados, se ha utilizado Varones 25
recientemente en nuestro país para el estudio psi- Sexo
copatológico de pacientes con traumatismo craneo­ Mujeres 6
encefálico [31].
Casado 13

Diseño del estudio de validez de la IRSPC


Estado civil Soltero 17
Realizamos una traducción de la escala sin produ-
cir modificaciones del contenido, al considerar que Separado 1
la validez de contenido y aparente estaban justifica-
das por los trabajos que, utilizando el instrumento, Primarios 32,3%
se han publicado en revistas de elevado impacto en
Estudios Medios 38,7%
distintas patologías y por la relevancia internacio-
nal del grupo de investigación que diseñó el instru- Superiores 29,0%
mento; no obstante, debido al avance constante de
las neurociencias en este campo, nos hemos toma- Tiempo transcurrido desde el accidente 1,27 ± 0,20 años
do la licencia de realizar algunas consideraciones al
respecto en la discusión de los resultados. Se dise- < 8 puntos 26
Puntuación en la
ñaron los siguientes estudios para la validación en Glasgow Coma Scale
9-12 puntos 5
castellano de la IRSPC:
– Se calculó el coeficiente de Cronbach de consis- > 7 días 21
tencia interna. Duración de la
amnesia postraumática
– Como se ha comentado, se valoró la fiabilidad in- > 30 días 10
terobservadores y la fiabilidad test-retest con la
Puntuación en el Neuropsychiatric Inventory 22,54 ± 17,98 puntos
metodología descrita.
– Para validación concurrente usamos el NPI, de
amplísima difusión y utilización nacional e inter-
nacional en el campo de la neuropsiquiatría; tie- Se constató un alto grado de consistencia inter-
ne la ventaja de su sencillez de aplicación y que na de la ISRPC tanto en la valoración de los ítems
incluye muchos de los síntomas que se objetivan antes del accidente como después del traumatismo
en los afectados por daño cerebral traumático. (0,86 y 0,90). La fiabilidad interobservadores es muy
elevada, antes (coeficiente de correlación intraclase,
El número reducido de la muestra nos ha impedido CCI: 0,96) y después del daño cerebral adquirido
realizar un análisis factorial confirmatorio para au- (CCI: 0,84), lo cual es altamente destacable, al eva-
mentar la evidencia de que la escala tiene una ade- luar en la vida cotidiana cogniciones con sus corres-
cuada validez de constructo; no obstante, este as- pondientes conductas asociadas difíciles de ope­
pecto ya se ha demostrado de forma reciente por rativizar como ‘déficit de planificación, ‘dificultad
los autores [29]. pa­ra tomar decisiones’, etc. La fiabilidad test-retest
El análisis de los datos recogidos se realizó con el también fue muy elevada antes y después del acci-
programa estadístico SPSS v. 15.0. dente, y tanto para un observador como para el otro
(antes: 0,88 y 0,90; y después: 0,96 y 0,91).
En la tabla III se muestran todos los ítems de la
Resultados escala con los resultados medios obtenidos por uno
de los entrevistadores antes y después del daño ce-
Los datos sociodemográficos de la muestra se refle- rebral, y la comparación de medias mediante la prue-
jan en la tabla II. Hay, como era previsible, un pre- ba de la t de Student. Dado el reducido tamaño mues-
dominio de varones con una edad media quizás un tral, no hemos realizado análisis factorial y hemos
poco por encima de lo previsible teniendo en cuenta utilizado el realizado recientemente por los autores
las características epidemiológicas habituales de los originales de la escala. De acuerdo con sus resulta-
afectados por un traumatismo craneoencefálico. dos, hemos clasificado los ítems en cuatro grupos:

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M. Guallart-Balet, et al

– Sensibles a las lesiones frontales ventromediales.


Tabla III. Puntuaciones medias y comparación de medias antes y después del accidente de los ítems de – Secundarios a los procesos de adaptación a la le-
la Iowa Rating Scale for Personality Change.
sión (distrés).
– Ítems o variables independientes.
Antes Ahora Comparación de medias
– Variables de control.
Irritabilidad (vm) 2,84 3,97 0,006
Hemos encontrado diferencias significativas en prác-
Falta de iniciativa (vm) 1,98 4,59 0,0001
ticamente todos los ítems relacionados con disfun-
Perseveración (vm) 2,16 3,84 0,0001 ción de la corteza prefrontal, con la excepción, por
escaso margen (p = 0,06), del embotamiento emo-
Depresión (distrés) 1,90 3,84 0,0001 cional, siendo las diferencias altamente significati-
Impulsividad (vm) 2,86 3,87 0,036
vas en la mayoría de los otros ítems: ‘falta de inicia-
tiva’, ‘perseveración’, ‘impersistencia’… Asimismo,
Obsesividad (independiente) 2,90 4,14 0,003 destacan las diferencias en ítems que tienen que ver
con el proceso de adaptación de los pacientes a sus
Inestabilidad emocional (vm) 2,51 3,87 0,004
graves secuelas neurocognitivas, como son ‘depre-
Fatigabilidad (independiente) 1,62 4,59 0,0001 sión’, ‘necesidad de dependencia’ e ‘intolerancia al
estrés’. Respecto a las ‘variables independientes’
Impersistencia (vm) 2,13 4,44 0,0001
consideradas por los autores, solamente en el ítem
Déficit de planificación (vm) 2,22 4,90 0,0001 ‘fatigabilidad’ se encuentran diferencias significati-
vas entre antes y después de producirse el daño ce-
Inflexibilidad (vm) 3,23 4,63 0,0001 rebral adquirido. Respecto a las variables de con-
Juicio empobrecido (vm) 2,68 4,28 0,0001
trol, se encuentran los resultados previsibles, es de-
cir, igual o menor puntuación después del accidente
Ansiedad (distrés) 2,71 3,82 0,002 en los ítems ‘conducta tipo A’, ‘vanidad’ y, en menor
medida, ‘austeridad’ y ‘conductas manipulativas’.
Insensibilidad (vm) 3,00 3,56 0,038
Estos datos apoyan, en nuestro criterio, la ‘validez
Comportamiento social inadecuado (vm) 2,48 3,71 0,0001 discriminante’ del instrumento.
Respecto a la validez concurrente, hemos usado
Dependencia (distrés) 1,77 4,13 0,0001 la comparación de la IRSPC con el NPI, el inventa-
Impaciencia (vm) 3,71 5,37 0,0001 rio neuropsiquiátrico de mayor reconocimiento in-
ternacional y ampliamente utilizado en el campo de
Comportamiento tipo A (control) 3,29 2,39 0,802 las neurociencias. Así, respecto a este instrumento,
Embotamiento emocional (vm) 2,86 3,57 0,068
la puntuación de la IRSPC antes del accidente no
se correlaciona con la del NPI, con un coeficiente
Retraimiento social (vm) 2,28 3,38 0,001 de correlación de Pearson de 0,1; por el contrario,
el coeficiente de correlación del NPI con la IRSPC
Agresividad (vm) 2,33 3,31 0,009
después del daño cerebral era del 0,61, con un nivel
Dificultad para tomar decisiones (vm) 2,2 4,49 0,0001 de significación de p = 0,0001, lo que apoya la vali-
dez concurrente del instrumento objeto del estudio
Vanidad (control) 2,57 2,33 0,512 de validación.
Suspicacia (independiente) 2,11 3,06 0,022

Falta de interés (vm) 2,18 4,27 0,0001 Discusión


Austeridad (control) 2,40 3,16 0,085
Consideramos que, a pesar de las limitaciones del
Incongruencia emocional (vm) 2,11 2,94 0,004 estudio, hemos demostrado que este instrumento,
en su adaptación a nuestra lengua, es válido y fiable
Conductas manipulativas (control) 3,35 3,71 0,387
para la valoración del ‘cambio de personalidad’ de-
Intolerancia al estrés (distrés) 2,45 4,47 0,0001 bido a enfermedad neurológica y, en concreto, en
este caso, al daño cerebral adquirido de causa trau-
Falta de autoconciencia (vm) No valorado 4,12 mática. Es una herramienta más, disponible para
vm: ítems relacionados con lesiones frontales ventromediales.
los profesionales tanto en el ámbito clínico como
médico-legal, para la estimación de la controverti-

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Validación española de la IRSPC en pacientes con daño cerebral adquirido

da entidad nosológica de ‘cambio de personalidad las emociones [1,4], que proporcionarían el nivel
debido a otra afección médica’, o más en concreto adecuado de atención, interés y recursos emocio-
para la valoración de los complejos síntomas aso- nales y mentales en cada situación del individuo.
ciados a las lesiones de la corteza prefrontal, los cir- Estos conceptos se aproximarían a los de ‘resisten-
cuitos corticosubcorticales y las áreas cerebrales cia proactiva a las interferencias’, necesaria para evi-
involucradas en la integración de la cognición con tar la impulsividad cognitiva y mantener la persis-
la motivación y las emociones. Como hemos docu- tencia en un objetivo [34]; lo contrario sería el fenó-
mentado en la introducción, aporta aspectos nove- meno que con frecuencia subyace a la apatía, deno-
dosos que no se incluyen en los instrumentos vali- minado ‘superficialidad cognitiva inapropiada’ con
dados en nuestro país más utilizados, como pueden falta de profundidad y de motivación en el pensa-
ser el cuestionario disejecutivo o la escala de com- miento. En definitiva, los pacientes con trastornos
portamiento del sistema frontal. Así, la valoración de la corteza prefrontal ventromedial pueden tener
cualitativa de los ítems, mucho de ellos difíciles de trastornos en la motivación cognitiva asociados a
operativizar con la ayuda de ejemplos de la vida co- aplanamiento o embotamiento emocional, caracte-
tidiana, ha resultado en la práctica muy útil para rizándose su conducta por escaso interés y creativi-
que el informador pueda proporcionar datos fiables dad, distraibilidad fácil, respuestas o explicaciones
de la vida de cada día del paciente y podamos infe- superficiales, falta de preferencias con respuesta a
rir de ellos una evaluación válida y fiable. Las cuali- estímulos neutros o irrelevantes y sugestionabilidad
dades del instrumento incluyen instrucciones cla- fácil. Por ello, la valoración de estos aspectos moti-
ras, vocabulario sencillo, escasa ambigüedad en las vaciones es fundamental en la evaluación clínica
preguntas y en la guía, una buena construcción de del daño cerebral adquirido, lo cual aumenta el in-
los ítems, etc., y son factores que en nuestro criterio terés clínico de la IRSPC con los ítems 2, 9, 19, 20
aumentan la validez de la escala y la fiabilidad, como y 25 que valoran estos aspectos. Relacionado con
se ha puesto de relieve en los altos índices de con- los aspectos motivacionales de la conducta huma-
cordancia que hemos obtenido en la fiabilidad intra na, resulta reseñable que la IRSPC incluye la ‘fatiga-
e interobservadores. bilidad’, entendida como ‘fatiga central’, que se ha
Hay que destacar, en primer lugar, que la IRSPC definido como la ‘dificultad para iniciar o mantener
incluye muchos ítems que tienen que ver con la una actividad voluntaria asociada a la sensación de
motivación y la respuesta emocional de los pacien- cansancio constante’ [35]. La ‘fatiga central’ se aso-
tes, lo cual consideramos imprescindible en la eva- cia a lesiones que afectan los circuitos atencionales,
luación general del daño cerebral adquirido, inclu- el sistema reticular ascendente, los ganglios basales
yendo las funciones ejecutivas cognitivas, debido a y el sistema límbico; no es simplemente una sensa-
que el nivel de motivación, entendido como el im- ción de agotamiento físico, sino que tiene un im-
pulso (drive) asociado a la consiguiente respuesta o portante componente cognitivo. Por ello, la ‘fatiga
reactividad emocional, sería necesario para mante- mental’ puede influir notablemente en la iniciación
ner la perseverancia y la monitorización constante de una actividad dirigida hacia un fin, en la aten-
en una actividad dirigida o focalizada a un objetivo. ción selectiva, la memoria de trabajo, la monitori-
Cada vez existe más acuerdo en que la motivación y zación de una actividad… representando una di-
la emoción tienen un papel crucial en la determina- mensión en la acción humana que probablemente
ción de la conducta humana, dirigiendo el ‘control es el resultado de la integración de las emociones,
ejecutivo’. La motivación es imprescindible, entre volición, cognición y motilidad. Algunos estudios
otras funciones, para la toma de decisiones en si- han puesto de relieve que los pacientes con fatiga
tuaciones novedosas o ambiguas, la iniciación de ac- realizaban significativamente peor que los no fati-
tividades, el mantenimiento de la ‘memoria de tra- gados tests como el de la clasificación de cartas de
bajo’ que dirige nuestra actividad, la atención selec- Wisconsin, lo que apoya la necesidad de controlar
tiva, la evocación de material de la memoria de tra- este aspecto en la exploración neuropsicológica clí-
bajo, el aprendizaje basado en la automonitoriza- nica [36]. No tener en cuenta este aspecto puede
ción del logro, la gestión de las funciones del dar lugar, tanto en enfermedades neuropsiquiátricas
lenguaje… [32]. Nos aproximaríamos parcialmente co­mo médicas, a fenocopias de un síndrome apático-
al concepto de ‘relevancia’ (salience) de algunos au- disejecutivo [9].
tores [33], que hacen referencia a los procesos psi- En el análisis de validez de contenido de la IRSPC
cológicos y autonómicos, dada la relación de la cor- vemos que incluye ítems que valoran las funciones
teza prefrontal ventromedial con las estructuras ejecutivas ‘cognitivas’. Éstas son un complejo cons-
corticales, límbicas y subcorticales vinculadas con tructo que contiene muchas funciones de alto nivel

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M. Guallart-Balet, et al

interrelacionadas entre sí: identificar un objetivo, funciones cognitivas, se define como la capacidad
establecer un plan de acción, seleccionar los me- para monitorizar y controlar los propios procesos
dios necesarios para la ejecución de un plan, llevar cognitivos [41]. Los pacientes con lesiones frontales
a cabo el plan establecido en una secuencia tempo- ventromediales pueden presentar, además de difi-
ral adecuada y verificar que el resultado alcanzado cultad para reconocer los estados emocionales de
corresponde con el objetivo marcado inicialmente las personas, una pérdida de la capacidad para man-
[5]. La IRSPC incluye e intenta evaluarlos mediante tener una representación mental de sí mismos on
los ítems que valoran ‘dificultad para tomar deci- line (autointrospección) [42], que, asociada a sus
siones’, ‘déficit de planificación’, ‘juicio empobreci- dificultades para estimar las experiencias psicológi-
do’, ‘inflexibilidad’, ‘perseveración’ y ‘falta de auto- cas desde la perspectiva de los demás, determina
conciencia’. Estos dos últimos incluirían las dificul- una incapacidad para autorregular la conducta tan-
tades de estos pacientes para aprender de los erro- to desde la perspectiva de las normas sociales como
res, es decir, de la experiencia. También se valoran de las reglas morales, con persistencia de conductas
en los ítems que evalúan la ‘motivación’ y en el ítem sociales inapropiadas y dificultades para producir
‘impulsividad’, que hace referencia al control de los respuestas interpersonales adaptativas [43].
impulsos y de decisiones inapropiadas. La corteza Al margen de estas dificultades metodológicas
prefrontal también está involucrada en la ‘cogni- inherentes a la complejidad de las funciones cere-
ción social’, definida como la habilidad de construir brales de alto nivel que pretendemos evaluar, hay
representaciones de las relaciones entre uno mis- que reseñar que la IRPSC valora las funciones eje-
mo y los otros, y de usar flexiblemente esas repre- cutivas a través de la información de un familiar.
sentaciones para guiar el comportamiento social Esta aproximación en la valoración de las funciones
[37]. En la IRPSC, la cognición social está represen- ejecutivas mediante las entrevistas estructuradas
tada, fundamentalmente, por los ítems ‘insensibili- como la IRPSC tendría, en nuestra opinión, una
dad’, ‘comportamiento social inadecuado’, ‘incon- aportación incuestionable; así, la valoración sería
gruencia emocional’ y ‘retraimiento social’, aunque más ‘ecológica’ que cualquier otro tipo de abordaje,
este último ítem haría más referencia a aspectos debido a que evaluaríamos el comportamiento del
volitivos y emocionales. En el estudio de la demen- paciente en su vida cotidiana con un ambiente fa-
cia frontotemporal se pone de relieve la importan- miliar y social similar, en la mayoría de la ocasiones,
cia de la corteza prefrontal ventromedial en la cog- al anterior de la enfermedad, y probablemente en
nición social y, en concreto, del circuito frontal-ín- actividades donde el paciente ya tenía capacidades
sula-cingulado anterior, cuyo sustrato anatómico premórbidas y los informadores conocían cómo las
son las células de von Economo, una población efectuaba antes del accidente o enfermedad. Así,
neuronal única que probablemente tiene un papel por ejemplo, en el ítem ‘déficit de planificación’, no
fundamental en la citada cognición social [38]. hace referencia al rendimiento cognitivo deficiente
Desde el punto de vista de la validez de contenido, en una tarea estandarizada como la torre de Lon-
en esta área quizás la IRPSC debería incluir de for- dres o la torre de Hanoi, sino a la ejecución ineficaz
ma más explícita las disfunciones morales, espe- de actividades de la vida real debido a una anticipa-
cialmente en relación con la falta o disminución del ción y previsión inadecuada de las contingencias
sentimiento de culpa que pueda dar lugar a com- para realizar una actividad, a ser posible novedosa y
portamientos pseudopsicopáticos en pacientes con poco estructurada (por ejemplo, realizar una com-
lesiones ventromediales prefrontales [39]. pra importante, afrontar una situación vital compro-
Otra área que quizás objetivamos poco repre- metida, etc.), en la vida cotidiana. La información, a
sentada en la IRPSC es la evaluación de la autocon- través de un observador que conoce bien el funcio-
ciencia, definida como un atributo humano que no namiento del paciente en los problemas cotidianos,
solamente nos permite la conciencia de uno mismo, los cuales usualmente poseen un contenido emo-
sino que nos permite captar la posición de uno mis- cional, antes y después del daño cerebral adquirido,
mo en su entorno social; sería una función mental es una herramienta necesaria en la valoración del
cuyo cometido sería controlar la propia actividad daño cerebral adquirido. Con ello aumentamos de
mental, representar las experiencias actuales en re- forma significativa la validez ecológica respecto a la
lación con las previas y utilizar el conocimiento ad- valoración de pruebas utilizadas en ambientes es-
quirido para resolver situaciones novedosas o guiar tructurados, como la consulta, que son emocional-
la toma de decisiones para el futuro [40]. Muy rela- mente neutras. Valorando de forma muy positiva
cionada con el concepto de ‘metacognición’, que se los esfuerzos realizados por el campo de la neuro­
considera un proceso con mayor jerarquía que las psicología clínica por aumentar la validez ecológica

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Validación española de la IRSPC en pacientes con daño cerebral adquirido

y la estandarización de la evaluación neuropsicoló- reciente realizado por el grupo que diseñó el instru-
gica de las funciones ejecutivas, la realidad clínica mento [47].
es la aparición frecuente de casos con pruebas de En conclusión, consideramos que la versión es-
laboratorio ‘normales’ y una disfunción ejecutiva pañola de la IRSPC es una escala válida y fiable para
notable en la vida cotidiana, incluso casos de forma evaluar los trastornos neuropsiquiátricos, en prin-
inversa: malos rendimientos en la prueba con capa- cipio secundarios a patología postraumática, por
cidad para compensar esos déficits en la vida diaria ser la muestra que hemos utilizado para su valida-
[44]. Estos hallazgos han sido ratificados en una pu- ción. Es un instrumento que valora de forma ecoló-
blicación de revisión, donde la correlación entre los gica las funciones ejecutivas ‘cognitivas y conduc-
test administrados y las escalas de valoración de las tuales’ de la vida cotidiana del paciente después de
funciones cognitivas, en especial el Behavior Rating la lesión neurológica, con especial énfasis en los
Inventory of Executive Function y el Dysexecutive trastornos motivacionales y de reactividad emocio-
Questionnaire, fue muy limitada [45]; probablemen- nal, así como síntomas relacionados, como la fati-
te, la utilización de un test multitarea sea un medio gabilidad. Los aspectos motivacionales y emociona-
de incrementar la validez ecológica y la capacidad les son valorados ampliamente en este instrumento
funcional del sujeto [10]. y tienen un papel imprescindible en el esfuerzo
La necesidad de un observador o informador mental necesario para la autorregulación de las con-
puede dar lugar, entre otras dificultades, a que su ductas del ser humano [48]. A diferencia de otros
información por distintos motivos no sea fiable. instrumentos, proporciona una metodología de eva-
Para ello, la IRSPC valora un aspecto que no lo tie- luación que permite discriminar, desde una pers-
ne en cuenta ningún otro instrumento según nues- pectiva longitudinal, los ‘cambios de la personali-
tro conocimiento y revisión sobre el tema: la fiabili- dad’, controlando el sesgo que suponen los posibles
dad de las respuestas del informador, con cuatro rasgos anómalos de personalidad premórbida. Tam-
ítems de control. Dos de ellos son de tipo ‘negativo’, bién permite una exploración psicopatológica ge-
es decir, comportamientos sociales no adaptativos: neral de síntomas menos específicos reactivos al
‘conducta manipulativa’ y ‘vanidad’; mientras que daño cerebral adquirido. Por último, la inclusión de
los otros dos son características ‘positivas’: ‘perso- cuatro ítems de ‘control’ permite detectar informa-
nalidad tipo A’ y ‘austeridad’. En nuestro estudio de dores poco fiables (búsqueda de ganancia secunda-
validación, realizado con pacientes con daño cere- ria, agotamiento del cuidador...). Estas aportaciones
bral traumático, hemos constatado la utilidad de hacen de él, en nuestro criterio, un instrumento que
estos ítems de control necesarios para objetivar ‘in- puede aportar muchas ventajas respecto a las esca-
formadores’ que por distintas motivaciones puedan las que existen en la actualidad traducidas al caste-
sobrestimar los síntomas postraumáticos; este llano para la valoración de la patología neuropsi-
abordaje, generalmente subestimado en la evalua- quiátrica en los trastornos neurológicos con impli-
ción neuroconductual, resulta imprescindible en la cación de la corteza prefrontal, de los circuitos
práctica médico-legal. Más cuestionable es la utili- frontosubcorticales y de otras áreas neurológicas
dad del ítem ‘austeridad’ en la evaluación de pa- implicadas en la integración de la cognición con la
cientes con patología neurológica, como la demen- motivación y las emociones. Hay que constatar, sin
cia frontotemporal, en concreto su variante tempo- embargo, que este instrumento u otros similares no
ral, donde se ha constatado un comportamiento de son la prueba de referencia para la evaluación del
preocupación sobrevalorada por el dinero en forma daño cerebral adquirido secundario a lesión de la
de tacañería exagerada, como parte de la clínica corteza prefrontal [3]; por ello, debe complemen-
neuropsiquiátrica de la demencia semántica. tarse con una correcta exploración psicopatológica,
Dentro de la valoración, es muy importante la neurológica y neuropsicológica, probablemente con
evaluación que se realiza del comportamiento del la utilización de un test multitarea [10] y una bate-
paciente antes del accidente o de la aparición de la ría para la evaluación de la cognición social [49]. El
enfermedad neurológica. Es necesario evaluar este estudio de las emociones mediante registros elec-
aspecto, porque, en muchos de los estudios sobre el trofisiológicos del sistema nervioso autónomo a di-
tema, da la impresión de que se parte de un nivel versos estímulos puede ser una aproximación tanto
basal óptimo de los pacientes que es muy lejano de para el campo de la clínica como de la investigación
la realidad clínica. Así, se han descrito déficits eje- [50] para constatar los déficits motivacionales y
cutivos en diversos trastornos de personalidad, en el aplanamiento emocional, todo ello integrado en el
especial en los del cluster B [46], e incluso en la po- resto de pruebas complementarias indicadas en ca­
blación anciana normal, en este caso en un estudio da caso.

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Validación española de la IRSPC en pacientes con daño cerebral adquirido

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neuropsychological tool for early diagnosis of frontal variant 148-58.

Spanish validation of the Iowa Rating Scale for Personality Change (IRSPC) for the appraisal of changes
in personality in patients with acquired brain injury

Introduction. The Iowa Rating Scale for Personality Change (IRSPC) presents some features (puts an emphasis on the
motivational and emotional functions; evaluates the ‘cognitive’ executive functions in the daily life; estimates the pre­
morbid personality; values the informant reliability) that make it use really interesting for both clinical and research.
Aim. The aim of this study was the Spanish validation of the IRSPC, which evaluates the ‘personality changes’ secondary to
prefrontal cortex brain injury and particularly those located in the ventromedial area.
Patients and methods. After the translation and the Spanish adaptation of the scale guide, we carried out a validation
study with 31 patients suffering from traumatic brain injury, getting good reliability.
Results. The data obtained by measuring the internal consistency of the IRSPC and the inter rater and test-retest reliability
support this statement. The instrument validity is confirmed by the results of the concurrent validity (comparing IRSPC and
Neuropsychiatric Inventory) and the construct validity (scores before and after the trauma).
Conclusions. The IRSPC is a valid and reliable instrument for clinical examination in the context of a comprehensive
evaluation of the symptoms resulting from neurological diseases and particularly from the ventromedial prefrontal cortex
injury.
Key words. Acquired brain injury. Executive behavioral functions. Executive cognitive functions. Frontal symptoms. Prefrontal
cortex. Reliability. Validity.

[Link]  Rev Neurol 2015; 60 (1): 17-29 29

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