Dimensión profética del sacramento
Según Mester, la salud tiene que ver con la vida. Por eso está envuelta del mismo respeto cuasi-sagrado
con el que el pueblo de la Biblia cubría el origen de la propia vida (Sal 139,138; Job 10, 8-12)1 Dios
es amigo de la vida (Sab 11, 26), envió a su hijo para que todos tuviera vida y vida en abundancia (Jn
10,10). Frente al sacramento de la unción de los enfermos nos podemos preguntar: ¿Se debe salvar
solo el alma o también el cuerpo? ¿Es suficiente ungir con oleo al enfermo? ¿Basta orar por el enfermo?
¿Qué más se puede hacer?
Frente a nuestra realidad, son los pobres los que más sufren todo tipo de enfermedad. Son ellos los que
no pueden curarse porque no tiene acceso a la medicina. Los hospitales públicos, es un lugar en el que
el enfermo va muriendo poco a poco, ya sea por la falta de atención o medicamentos, las condiciones
de insalubridad e higiene son inhumanas.
¿Cuál será entonces el papel del cristiano frente al sacramento de la unción de los enfermos? Nuestra
misión pastoral debe ir en función de erradicar la enfermedad, luchar por un derecho a la salud en el
que no solo los ricos tengan acceso a la medicina sino también los pobres, es decir buscar una salvación
no solo del alma sino también del cuerpo, la oración sin la acción es insuficiente y el sacramento de la
unción de los enfermos se queda muy corto si solo se dedica a cumplir formulas o ritos… Es necesario
ir más allá, buscar la salud integral de la persona humana.
Según Mester, el trabajo en favor de la salud del pueblo forma parte de la acción más amplia de la
organización de la sociedad y tiene que ver con la lucha de la justicia. Además, para defender la vida,
se debe atacar las causas de la muerte, el trabajo en los hospitales no puede ser separado del trabajo
preventivo de la enfermedad en las comunidades. La ley por la salud va unido a nuestro compromiso
de fe con Dios y con los hermanos. No es una línea moralizante, individualista y alienante, sino en una
línea muy realista y evangélica que identifica amor a Dios con amor al prójimo.2
Jesús no sólo denuncia las causas que generan la falta de salud del pueblo, ni sólo hace gestos de
solidaridad con los enfermos, sino que también procura involucrarlos en la curación que piden. Hace
crecer al enfermo en su conciencia con relación a sí mismo y a su misión, y le ayuda a hacer de la
propia enfermedad el instrumento de su curación y liberación3
Bibliografía
Mesters Carlos. Los profetas y la salud del pueblo. Recuperado de: https://bit.ly/2Vk6JHf
1
Mester. Los profetas y la salud del pueblo. Pág. 3
2
Mester. Pàg.11
3
Mester. Pàg.16