2.asociado - Escuela de Profetas
2.asociado - Escuela de Profetas
No hay que menospreciar la profecía (1 Tes. 5:20), ni al que profetiza. El Señor reparte sus dones y podrían
estarse levantando muchos “Samueles” entre nosotros, pero sin evidenciar todavía en mayor o menor grado su
don profético, son como niños, inmaduros espirituales, profetas en desarrollo y deben ser cuidados y
discipulados.
Tomando como ejemplo la vida del profeta Samuel se puede estudiar la forma de cuidar un profeta en
desarrollo:
1. El Profeta niño:
Samuel niño tipifica a los prospectos proféticos inmaduros (1 Sam. 2:11,18). Esto es, hermanos que
manifiestan anhelos por profetizar o ya evidencian sueños, visiones y han recibido Palabra de Dios.
Pero todavía no han sido instruidos en el ejercicio del don. Muy posiblemente traen problemas espirituales,
con la consiguiente necesidad de ministración de consejo, sanidad y liberación. Son como un niño pequeño
que hay que cuidar, alimentar, limpiar, sanar, educar.
Sin embargo, si Elí no hubiera cuidado a Samuel en esta etapa, Israel no hubiera tenido este gran Profeta.
Notemos que en su niñez Samuel ministraba al Señor delante de Elí (1 Sam. 2:18):
a) Esto quiere decir que necesitan conducción, el llamamiento profético fue después.
b) Puede haber servidores en todas las áreas de las iglesias que potencialmente son profetas y los
pastores los deben cuidar, supervisando su servicio y recíprocamente el servidor debe permitir que se le cuide.
c) Los apóstoles de los ministerios deben apartar tiempo para atender a sus prospectos proféticos en
instrucción, corrección, enseñanza y supervisión de sus actividades.
2. El profeta joven:
Samuel joven servía al Señor en presencia de Elí. (1 Sam.3:1,2). Elí lo cuidaba aunque escaseaba la Palabra,
la visión y los ojos de Elí casi se habían apagado. Tipifica a los prospectos proféticos que ya no son niños,
pero todavía están en crecimiento.
Aunque ya sirven al Señor, todavía no saben discernir su voz (1 Sam.3:7) y hay que conducirlos. Nótese aquí,
que:
a) Samuel respetaba y obedecía a su cobertura aunque estuviera en un lugar donde la Palabra del Señor
escaseaba (sin revelación), donde las visiones no eran frecuentes (sin Profeta) y Elí estuviera acostado
(acomodado) y casi no miraba (sin visión ministerial). (1 Sam.3:1,2).
b) Dios llamó a Samuel (1 Sam.3:7). Pero confundía la voz de Elí con la del Señor (1 Sam.3:4-9), y es
que la voz del Pastor es la voz de Dios. No conocía al Señor ni se le había revelado su voz, había que
enseñarlo.
c) Aún con todas las características adversas que tenía Elí, fue él quien dio las instrucciones a Samuel,
incluyendo como escuchar la voz del Señor, la labor de un Profeta.
d) Elí entendió que su aprendiz, Samuel, tenía llamamiento profético. Entonces lo instruyó, no hubo
egoísmos en la cobertura ni insujeción o rebeldía en el joven Profeta.
Profecía:
Es hablar con el corazón de Dios para el pueblo o la humanidad.
El espíritu de la profecía: Apocalipsis. 19:10
En el espíritu de la profecía, cualquier persona nacida de nuevo o que halla aceptado al Señor Jesús, y sea
llena del Espíritu Santo esta apto para profetizar, esto va a ser cuando hay un ambiente fuerte en la alabanza o
adoración, el espíritu de la profecía este trae el testimonio de Jesús, habla acerca de Consolación, Edificación,
Exhortación, (al hablar de exhortación no hablo de llamar la atención si no de animar.
1. Los Profetas:
En los tiempos mas antiguos al profeta se le llamaba vidente (1 Sam. 9:9) y lo buscaban cuando querían
consultar a Dios. Porque cuando Dios quería comunicar su voluntad al hombre, buscaba los profetas para
manifestarse por medio de ellos (Num.12:6). A partir de Pentecostés (Hech.2: 17,18), todo el pueblo de Dios
puede profetizar.
La escritura indica los movimientos proféticos y son básicamente dos.
Abarcan desde que Dios habló por un hombre, Adán (Gen.2:24; Ef.5:31,32), hasta que venga lo perfecto (1
Cor. 13:8,12).
Los profetas declaran la voluntad de Dios y El envía el mensaje profético, cuidando tres factores (Heb. 1:1):
a) El tiempo: Para asegurar su cumplimiento dentro de su plan, en el kairos (tiempo de Dios) no dentro
del cronos (tiempo humano) (Jn.7:4-6).
b) La ocasión: Es el momento oportuno, el cruce de Dios en el camino del hombre, para declararle su
voluntad para que camine en los caminos (planes) de Dios y no en los propios, que son imperfectos (Sal.1:1;
25;4,8,9).
c) La manera: Es forma de hablarle al hombre. Porque Dios se expresa apropiadamente, comunicando
su voluntad de manera que el hombre le pueda entender. Por ejemplo, a Pedro le habló de peces (Mr.1:17;
Luc.5:10), al centurión de soldados (Mat.8:9), a la samaritana de maridos (Jn.4:16-18), a Nicodemo de
enseñanzas (Jn.3:9-10), etc...
3. La frontera en Jesús:
En Jesús se movían los cinco ministerios (Ef.4:11), de esa manera es el mas grande de todos los profetas,
anunciado por Moisés, el que no escuche a ese profeta será cortado de entre el pueblo (Hech.3:22,23).
En los últimos tiempos Dios habló mediante su Hijo, Jesucristo, cuyo Espíritu hablaba en los profetas (1 P.
1:11).
El Testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía (Ap.19:9-10).
En el Verbo Encarnado (Jn. 1:14), Jesús, el espíritu de la profecía en persona visitó la tierra y le habló a los
hombres.
Jesús es la frontera entre dos pactos, es el testador y garante del Nuevo Pacto (Heb.9:16,17), como Profeta
vemos que:
a) Profetizó para Israel (Mat.15:24)
b) Nació y murió bajo la ley (Gal.4:4)
c) Bajo la unción profética limpió el templo de Dios (Mat.21:11,12)
d) Anunció el cumplimiento de la Escritura en Sí mismo. Era preciso que se cumpliera lo que está
escrito de El, en la Ley, los profetas y los Salmos (Luc.4:21; 24:44)
e) Como los suyos lo rechazaron se volvió a un pueblo que no era pueblo (Rm.9:25)
f) Y les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios (Jn.1:11,12).
En varias ocasiones, durante el desarrollo del Antiguo Testamento, Dios mostró su reprensión y descontento
con los profetas de Israel (Ez.13:1ss). Especialmente por no estar cumpliendo con la función que Él les
asignaba en beneficio de su pueblo.
El reclamo de Dios por las cosas que los profetas dejaban sin hacer, nos lleva a conocer la verdad de sus
funciones espirituales y arroja luz para entender el quehacer del profetismo actual.
A los profetas Elías y Eliseo se les conocía como: “los carros de Israel y sus hombres de a caballo” (2 Re.
2:12; 13: 14), sobrenombre que ilustra el papel de los profetas como una verdadera línea de defensa para el
pueblo de Dios, una elite guerrera para la protección de la iglesia.
De esa manera, los profetas a todo nivel deben constituirse en una línea defensiva para el pueblo de Dios, la
nación santa: la iglesia (2 P. 2:9).
• La buena batalla:
Es la buena batalla (2 Tm. 4: 7), contra nuestros enemigos, según los mandatos de Dios y sus estrategias. Se
pelea guardando las profecías, la fe y la buena conciencia (1 Tm. 1: 18; 6: 12); no como sin visión sino
dominando las apetencias del cuerpo (1 Cor. 9: 26,27); sufriendo penalidades, como buen soldado, sin
enredarse en los negocios de la vida diaria a fin de agradar al que lo reclutó como soldado (2 Tm. 3,4);
fortaleciéndose en el Señor y en el poder de su fuerza revestidos con la armadura de Dios (Ef. 6: 10-18).
1. La profecía:
La palabra original usada en profecía es propheteia1, que significa, predicción. Que es la acción de predecir,
anunciar un hecho antes que ocurra. Pero la profecía no consiste solamente en eso. Notemos:
a) Es la voz de Dios hablando al hombre y comunicándole su voluntad por medio de los profetas
(Num.12:6; Hech.2:17,21).
b) Tanto en el Antiguo Testamento (Num.11: 29; 1 Sam.10:6) como en el Nuevo (Hech.2:17; 19:6),
cuando el Espíritu de Dios está presente viene la Profecía y contiene dos características básicas (Heb.1:1):
• El tiempo: Para asegurar su cumplimiento dentro de su plan, en el kairos (tiempo de Dios) no dentro
del cronos (tiempo humano) (Jn.7:4-6).
• La ocasión: es la oportunidad, el tiempo cuando Dios habla porque la voluntad de El debe ser
cumplida en su tiempo y no en el tiempo humano (Sal.1:1; 25; 4, 8,9).
• La manera: es la forma, camino o método usado por Dios para hablar, que se adapta especialmente
para que el hombre entienda lo que Dios le quiere indicar.
c) Es un instrumento de Dios para que el pueblo no se desenfrene (Prov. 29:18).
d) La profecía anuncia la voluntad de Dios y sus planes establecidos en el cielo, los cuales deben ser
cumplidos en la dimensión terrena (Mat.6:10).
Tan importante es la profecía, que en el caso del Libro de la Revelación, se anuncia que es bienaventurado
todo aquel que lee y escucha las palabras de ella (Ap.1:3).
La Palabra Profética mas segura es la que está escrita y se hace bien en prestarle atención porque es lámpara
que brilla en el lugar oscuro, hasta que la claridad Cristo aparece en el corazón (2 P. 1:19).
Pero ninguna profecía de la Escritura debe ser objeto de interpretación exclusivamente personal (2 P. 1:20),
sino debe ser compartida en los Ministerios apostólicos y proféticos, a quienes se les ha dado el
discernimiento del Misterio de Cristo y ahora reciben por el Espíritu la revelación que en otras generaciones
no se dio a conocer a los hijos de los hombres (Ef. 3:4,5).
2. El Espíritu de la Profecía:
El testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía (Ap.19:10). Una revisión de las palabras originales usadas
en este verso indica que:
a) Para espíritu la palabra usada es neuma, que significa corriente de aire, aliento, brisa. A nivel divino
se refiere a Dios, el Espíritu de Cristo o el Espíritu Santo.
b) Y para testimonio: la palabra usada es marturia1, que significa: una evidencia dada, legal o en
general. El diccionario define testimonio como la aseveración de una cosa; un instrumento legal en que se
da fe de un hecho; una prueba, comprobación de la verdad de una cosa.
Así, el testimonio de Jesús es el espíritu (Espíritu de Cristo) de la profecía (Ap.19:10). Así el Apóstol Pedro
indica que dentro de los profetas el Espíritu de Cristo profetizaba los sufrimientos de Cristo y las glorias que
seguirían (1 P. 1:10; Hech. 2:18-21).
Todos los que poseen el testimonio de Jesús, el espíritu de la profecía, son hermanos y como característica
especial adoran solamente a Dios (Ap.19:10).
3. La importancia de la profecía:
Sirve para que el pueblo no se desenfrene (Prov. 29:18), para que tenga control de su vida espiritual y
material. En la profecía Dios revela el estado espiritual y material de cada quien y da indicaciones para
mejorar y advertencias en caso de no obedecer (Ap.2,3).
La profecía actúa conduciendo al Cuerpo Místico de Cristo a todo nivel: personas individuales, familias,
asambleas, misiones cristianas; por eso no debe ser menospreciada, mucho menos anulada, sin embargo, toda
debe ser examinada cuidadosamente, reteniendo lo bueno (1 Tes. 5:20,21).
Con el derramamiento del Espíritu Santo, se generaliza la profecía a toda la asamblea cristiana, distribuyendo
el ejercicio de ese don en tres niveles, cada uno con sus propias funciones y objetivos, siendo todos
gobernados y regulados por el Espíritu Santo, quien los evidencia para el bien común (1 Cor. 12:7).
La profecía es dada por gracia y debe ser usada en proporción a la fe (Rom. 12:6). Especialmente la profecía
debe ser ejercida con amor (1.Cor.13:2).
Según el orden mostrado en Hechos 2: 17 y 18, pueden apreciarse que el ejercicio profético en el cuerpo
místico de Cristo se desarrolla en tres niveles:
TEXTO CLAVE: No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición
de las manos del presbiterio. Ocúpate en estas cosas permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea
manifiesto a todos.
INTRODUCCION
Existe una gran necesidad en las iglesias locales por tener presbiterios proféticos, los cuales fortalezcan,
liberen y ayude a la iglesia a moverse en un gran nivel del ministerio y rompimiento espiritual.
Estoy sorprendido de ver que un gran numero de iglesias, no tuvieran tiempo para el presbiterio profético, a
pesar que esto fue practicado en la primera iglesia, y fue restaurada en la iglesia moderna hace ya mas de
cincuenta años.
Las iglesias deben de tener la revelación del poder del presbiterio profético y separar un tiempo para ellos
periódicamente.
David Blomgren’s book, Prophetic Gatherings in the church, es un clásico en el tema de los presbiterios
proféticos, pero lamentablemente ahora esta fuera de circulación.
Steve Schultz acaba de editar un manual sobre presbiterios proféticos, y tuvo la visión para ver esta práctica
restaurada en la iglesia.
DESARROLLO
1 – EL PRESBITERIO PROFÉTICO
El presbiterio profético es el momento cuando los presbíteros (ancianos) imponen sus manos y profetizan
sobre un selecto grupo de creyentes para hablarles de la voluntad de Dios sobre sus vidas, para impartirles
dones y liberarlos como miembros del ministerio.
Un presbítero es un anciano, quien posee el don de profecía, preferentemente un presbiterio debe de estar
compuesto por Apóstoles y Profetas quienes forman parte del ancianato de la iglesia local.
Los presbíteros no tienen que ser necesariamente, parte de la iglesia local, donde el presbiterio esta siendo
formado; en otras palabras, las iglesias locales pueden tener presbíteros que pertenecen a otras iglesias para
establecer el presbiterio.
Bill Hamon define el presbiterio profético, como un momento cuando dos o mas profetas / o ministros
profetas imponen manos y profetizan a individuos en un tiempo y lugar especifico.
Los presbiterios proféticos son establecidos por muchas razones:
El presbiterio profético es gubernamental, porque ellos son establecidos por la autoridad (ancianos) de la
iglesia. Esto es diferente de cuando recibimos palabras proféticas de parte de un equipo profético.
Los presbíteros, tienen mucho que soltar y establecer para aquellos que vana recibir los ministerios
(candidatos), los candidatos son escogidos por el liderazgo de la iglesia.
El presbiterio profético, no es un tiempo para todos y para que cada uno en la iglesia reciba una palabra
profética.
El equipo del presbiterio profético puede consistir de dos o mas presbíteros; tres o cuatro presbíteros es lo
ideal; cada presbítero un tiempo para profetizar sobre los candidatos delante de toda la congregación.
Cada presbítero tiene una parte de la palabra profética de Dios que soltar y ninguno tiene toda la palabra de
Dios; los presbíteros deben de trabajar como un equipo.
No debe de existir ninguna competencia entre los miembros del presbiterio, estos deben de ser personas
maduras (ancianos); el presbiterio es liderado por un anciano presbítero, preferentemente un apóstol con más
experiencia y madurez que los otros miembros del presbiterio.
Los apóstoles deben de profetizar con autoridad y revelación desde su oficina apostólica, asimismo ellos
también establecen unciones ministeriales.
Los profetas son muy necesarios en los presbiterios, porque ellos traen detalles y claridad cuando sueltan la
palabra del señor desde sus oficinas proféticas. Tanto los apóstoles como los profetas constituyen un poderoso
equipo en un presbiterio.
Los presbíteros con un don de profecía, pueden profetizar de una manera regular al pueblo de Dios; no tienen
que esperar por una unción especial para profetizar porque ellos ya tienen el don. El simple don de profecía es
para edificación, exhortación y consolación.
Los apóstoles y los profetas pueden hablar para dar dirección, corrección y revelación porque en ellos reside
los dones del espíritu: Palabra de sabiduría, palabra de conocimiento, fe etc. estos dones operan desde sus
oficinas.
El presbiterio profético, va mas allá de la edificación, exhortación y consolación incluye también Imparticion,
dirección, confirmación y revelación, por razón de que en ellos se encuentra el don de profecía, poder y
unción.
La fuerza y el poder de un presbiterio profético, dependerá de los candidatos y los presbíteros cuanto mas
maduros, mas dones y mas calificados sean los candidatos más fuerte y poderoso será el fluir profético.
La fe de la iglesia y la atmósfera creada por la oración, el ayuno y la adoración, también determinara la fuerza
y el poder del presbiterio.
El deseo de Dios para las Iglesias, es que estas tengan reuniones proféticas poderosas
Si el presbiterio es conducido apropiadamente, el fluir y la Imparticion será poderosa esto será una gran
momento de refrigerio y bendiciones para toda la iglesia.
Aun aquellos que no reciban un ministerio también se alegraran y serán bendecidos viendo a otros siendo
fortalecidos y enviados en el cuerpo de Cristo, nos alegraremos con aquellos que se alegran.
El liderazgo de la Iglesia en su totalidad, deberá estar presente cuando el presbiterio esta ministrando, el
liderazgo deberá oír las palabras proféticas que se digan, a aquellos que están bajo su liderazgo.
El liderazgo de la Iglesia es el responsable de ayudar y guiar a los candidatos después que ellos reciban la
ministracion profética; asimismo los miembros deberán animar y respaldar a los candidatos, la unción de todo
el cuerpo es necesario para tener un presbiterio fuerte y poderoso.
Aquellos que no estén recibiendo la ministracion del presbiterio, no deberán permanecer sentados y mostrarse
como espectadores de lo que esta aconteciendo; deberán ayudar creando una atmósfera de ideal por medio de
la fe y de sus oraciones los cuales ayudara a los presbíteros y a los candidatos a recibir la plenitud de
bendición del señor.
Es muy sabio invitar a presbíteros que no son conocidos por la iglesia y que no estén familiarizados con
aquellos que van a recibir la ministracion del presbiterio.
Después que cada presbítero a profetizado (no es necesario que cada presbítero profetice sobre cada uno de
los candidatos) será el momento en que cada presbítero imponga las manos sobre cada uno de los candidatos
y ore. (Sobre las parejas)
Este es un tiempo de Imparticion y transferencia de unción y dones espirituales. Cada candidato será animado,
confirmado, fortalecido y soltado dentro de una gran esfera en el ministerio como resultado del presbiterio
profético.
La iglesia también será bendecida oyendo la palabra soltada sobre los candidatos esto ayudara a la iglesia y al
liderazgo a discernir los dones y el llamado sobre los candidatos; la iglesia será edificada a consecuencia de
que personas claves (candidatos) hayan recibido bendición del presbiterio profético.
Los candidatos deberán ser miembros de la iglesia local y serán escogidos y seleccionados por el liderazgo;
deberán ser salvos, llenos del espíritu y evidencia de madurez espiritual.
No es sabio que el presbiterio escoba, personas que no están calificadas para este ministerio; se recomienda
que los candidatos sean miembros de la iglesia local, por lo menos un año, para prevenir que personas se unan
a la iglesia solo con la intención de recibir esta clase de ministerio.
El ministerio profético no es para arreglar problemas que los miembros pudieran tener creemos que todos los
creyentes pueden recibir profecía, las iglesias hoy están levantando equipos proféticos con este propósito.
Sin embargo el presbiterio profético, es un momento en el cual un grupo seleccionado de creyentes puede
recibir una profunda ministracion profética.
Es recomendable que el numero de los seleccionados sea entre tres y siete; el presbiterio puede tomar algunos
días para ministrar proféticamente, este no es el momento de llamar a los profetas para profetizar sobre
cualquier cosa que se mueva en la iglesia.
Después que los candidatos reciban profecía de parte del presbiterio, se puede llamar a las personas de la
congregación y soltar palabra profética sobre ellos, esto se hace para animar a los creyentes, pero no es la
razón principal de la venida de los presbíteros a la iglesia; asimismo la iglesia como cuerpo puede recibir una
palabra profética durante la ministracion del presbiterio.
Creyentes de la iglesia local pueden pedir ser parte del presbiterio. De todas maneras el liderazgo carga con la
responsabilidad de seleccionar los candidatos; aquellos que sean seleccionados serán advertidos, para
prepararse espiritualmente para el presbiterio.
Ayunar por los candidatos y por el presbiterio, siempre traerá fortalecimiento precisión a la palabra profética.
Toda la iglesia puede ser motivada a ayunar por el presbiterio. Esto creara una atmósfera para que el Espíritu
Santo pueda hablar a la iglesia.
La gente que no quiera una palabra profética, no debe de ser forzada a recibirla; si uno de los cónyuges desea
ser parte del presbiterio y el otro no, no debe de ser necesariamente excluida.
Si uno de los cónyuges no califica y el otro si, es recomendable que ellos reciban ministracion como pareja. Si
uno de los cónyuges no es salvo, el cónyuge salvo puede recibir la nominación al presbiterio.
Los candidatos pueden ser potenciales líderes o potenciales ministros de la iglesia ellos pueden ser personas,
quienes sienten que en el liderazgo están entrando a un nuevo nivel del ministerio.
Muchas iglesias grandes poseen abundantes candidatos y ellos deben de ser escogidos cuidadosamente por
medio de la oración; puede haber una tendencia a que algunas personas se sientan ignoradas.
Pero todos deben de entender que existe un tiempo de prueba, y nadie debe de sentirse ofendido por no haber
sido escogido; una iglesia puede tener un presbiterio cada año o cada dos años, dependiendo de la necesidad.
Los lideres deben de tomar tiempo en enseñar y preparar a la iglesia si nunca han tenido un presbiterio; la
iglesia necesita la revelación y el entendimiento de ese tiempo.
El presbiterio debe de establecerse en la iglesia local, esta reunión no debe de llevarse a cabo en una célula o
casa; toda la iglesia debe de entender la importancia de este momento y participar si e s posible.
Un pequeño mensaje debe de ser dado antes de que el presbiterio actúe y momentos de adoración debe darse
en intervalos para mantener el espíritu profético fuerte.
Todas las profecías deben de ser grabadas en video o audio, para luego ser revisadas por el liderazgo.
El candidato tiene la responsabilidad de tomar acción en la palabra que le fue dado.
La escritura fundamental para el presbiterio profético esta en 1 Timoteo 4:14 Pablo Advierte a Timoteo a no
ser negligente con el regalo que recibió a través de la profecía con la imposición de manos de parte del
presbiterio.
Timoteo pudo haber sacado beneficios si el hubiera meditado en la palabra profética y se hubiera entregado
enteramente a ella.
Esta práctica estuvo ausente en la iglesia por muchas generaciones, hasta la aparición del Movimiento de la
lluvia tardía (Latter Rain Movement) en el año de 1940.
Muchas iglesias empezaron a operar en presbiterios durante la época de Latter Rain Movement de cualquier
manera esta practica ha declinado significativamente.
Una de las razones, es que muy pocos libros fueron escritos por los líderes de Latter Rain Movement. Es una
tecnología espiritual que el enemigo desea esconder de la iglesia local, tengo la esperanza de verlo restaurado
completamente.
Los líderes no podrán meter esto a la iglesia si ellos no lo creen y lo han entendido.
El presbiterio profético es parte de la restauración y de la verdad presente; las iglesias deben de recibir y
operar en ella.
Estamos viviendo en tiempos de restauración; las iglesias restauradas están recobrando la verdad, revelación y
ministerio que a estado ausente y negado en la iglesia por generaciones; con la verdad restaurada, viene una
habilidad mayor para romper y desatar los ministerios.
David Blomgren menciona trece (13) beneficios de la imposición de manos y la y profecía por el presbiterio.
1. Una realización mayor de responsabilidad y realización para funcionar en el ministerio.
2. Un aprecio mayor por los variados ministerios en el cuerpo de Cristo y la necesidad de ellos.
3. Un establecimiento de ministerios en la asamblea local.
4. El encontrar el lugar de cada uno en el cuerpo de Cristo.
5. Confirmación de la voluntad de Dios para el candidato.
6. Un desarrollo mayor de los ministerios locales.
7. Asistencia especial a través de la revelación profética y las vidas individuales.
8. Fortalecimiento de la iglesia en el entendimiento de los propósitos de Dios recibidos por el ministerio
profético.
9. El nivel espiritual crece a través de la búsqueda de Dios en oración y ayuno.
10. Toda la iglesia recibe dirección profética.
11. La Imparticion de dones y bendiciones a los creyentes por la imposición de manos.
12. Un reconocimiento mayor del orden de Dios en la autoridad de los líderes locales como supervisores
de las vidas del pueblo.
13. Un depósito de fe en los corazones de la congregación, para ver el propósito de Dios cumplido.
La palabra hebrea para imposición de manos es: Samak esta palabra implica responsabilidad y obligación de
la persona cuñado recibe la imposición de manos.
La palabra griega para imposición de manos es: Epitithemi esta palabra implica contacto, el cual es un canal
para trasmitir.
Timoteo recibió un don por medio (canal) de la profecía con la imposición de manos por el presbiterio. La
profecía es un canal a través del cual la gracia y los dones son transferidos.
La persona que recibe estos dones tiene la responsabilidad y obligación de cuidar la gracia y los dones que
ha recibido.
Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieran antes en
cuanto a ti, milites por ella la buena milicia. 1 Timoteo 1:18
Las profecías que Timoteo recibió, lo ayudo a pelear las batallas espirituales.
Pablo le recuerda (le manda) de acuerdo a esas profecías.
El recipiente de esas profecías no debe de tomar, muy a la ligera al presbiterio profético, al que más se le dio
mas se le demandara.
El recipiente tiene la responsabilidad y obligación de pelear con la palabra profética.
La palabra profética dada por el presbiterio profético, debe de ser meditado por el candidato y usado como
una arma de guerra en contra del enemigo.
Y llamo Jacob a sus hijos, y dijo: Juntaos, y os declarare lo que os ha de acontecer en los días venideros.
Juntaos y oíd, hijos de Jacob, escuchad a vuestro padre Israel. Génesis 49: 1,2
Las Reuniones proféticas, son ocasiones cuando son revelados los destinos de las personas, esto se puede ver
cuando Jacob reunió a sus hijos en Génesis 49; el hablo proféticamente a sus hijos y les dio detalles de sus
destinos y de sus promesas.
Es muy importante que las iglesias y creyentes, separen un tiempo para reuniones proféticas, esto soltara
momentos de poder, especialmente cuando van acompañados de oración y ayuno.
La imposición de manos es uno de los fundamentos doctrinales de la iglesia. Heb 6:1,2
La profecía ha sido uno de los vehículos que el señor ha usado para dar dirección bendición, activación e
Imparticion a su pueblo.
Algunas veces la palabra profética que se habla durante una reunión del presbiterio profético, no tiene su
cumplimiento muchas veces hasta anos mas tarde.
Con el presbiterio profético, los creyentes pueden prepararse para el futuro alineándose ellos mismos con la
palabra del señor; la palabra del señor será probada pero el creyente que camina en fe y obediencia vera el
resultado deseado.
B. El espíritu de profecía.
1. El espíritu de profecía es la esencia del testimonio de Jesús.
"...Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía." Ap. 19:10
Podríamos definir el espíritu de profecía como un ambiente espiritual, normalmente durante un tiempo de
adoración, en el cual el Espíritu Santo trae una unción especial para profetizar. Esto ocurre con frecuencia en
las congregaciones que adoran con fervor y pasión. Cuando el pueblo adora a Dios el Señor también desea
responder al clamor de su pueblo. Dios muchas veces responde a través del espíritu de profecía.
2. Cuando está presente el espíritu de profecía, cualquier persona que ejerce una medida de fe puede
profetizar.
Mientras el don de profecía y el ministerio del profeta funcionan a través de personas específicas que operan
en los dones espirituales de revelación, el espíritu de profecía opera a través de personas que no
necesariamente tienen el don de profecía. Esto sucede porque el manto profético del Espíritu Santo está
presente, y cualquiera que entra bajo ese manto puede recibir la unción profética en ese momento y hablar una
palabra profética.
"Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados." 1 Co. 14:31
La mayoría de los mensajes proféticos dados a través del espíritu de profecía por personas que no tienen
dones proféticos serán menos profundos que las palabras habladas por profetas o personas que tienen el don
de profecía. Por ejemplo, pueden ser palabras como, "El Señor me hace sentir que Él está derramando de su
amor sobre cada corazón, sanando las heridas." Estas palabras son para edificar, animar y exhortar a la
congregación. No es una revelación de eventos futuros ni da dirección a la congregación, sino es una
explicación profética de lo que Dios está haciendo en el Espíritu ahora.
Sin embargo, la presencia del espíritu de profecía también facilita el trabajo de profetizar para los que tienen
el don de profecía y para los profetas. Un ambiente espiritual que está cargado de la presencia de Dios
siempre ayudará a que escuchemos más claramente del Señor.
3. Ejemplos bíblicos.
Es interesante notar que en cada una de las siguientes ocasiones vemos a personas comunes sin dones
proféticos entrar en el fluir profético de Dios a través del espíritu de profecía.
a. Cuando Dios puso el espíritu que estaba en Moisés sobre los 70 ancianos.
"Y salió Moisés y dijo al pueblo las palabras de Jehová; y reunió a los setenta varones de los ancianos del
pueblo, y los hizo estar alrededor del tabernáculo. Entonces Jehová descendió en la nube, y le habló; y tomó
del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta varones ancianos; y cuando posó sobre ellos el espíritu,
profetizaron, y no cesaron." Nm. 11:24,25.
b. Después de que Saúl fue ungido rey.
"Después de esto llegarán al collado de Dios donde está la guarnición de los filisteos; y cuando entres allá en
la ciudad encontrarás una compañía de profetas que descienden del lugar alto, y delante de ellos salterio,
pandero, flauta y arpa, y ellos profetizando. Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y
profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre." 1 S. 10:5,6.
c. Saúl y sus mensajeros cuando Saúl procuraba matar a David.
"Entonces Saúl envió mensajeros para que trajeran a David, los cuales vieron una compañía de profetas que
profetizaban, y a Samuel que estaba allí y los presidía. Y vino el Espíritu de Dios sobre los mensajeros de
Saúl, y ellos también profetizaron... y fue a Naiot en Ramá; y también vino el Espíritu de Dios, y siguió
andando y profetizando hasta que llegó a Naiot en Ramá." 1 S. 19:20,23.
d. Los nuevos creyentes en Efeso.
"Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y habiéndoles impuesto Pablo las
manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas y profetizaban." Hch. 19:5,6.
C. El don de profecía.
Hay ciertas personas en las cuales Dios ha depositado el don de profecía. Estas personas profetizan
regularmente y con bastante precisión en la congregación. Con distinción al espíritu de profecía, la personas
que tienen el don de profecía pueden profetizar en cualquier momento. Podríamos decir que el espíritu de
profecía mora en ellos.
1. No todas las personas tienen este don. El Espíritu Santo es quien reparte los dones espirituales como El
quiere.
"... a otro profecía... Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno como él
quiere." 1 Co. 12:10,11.
El don de profecía no es para todos. Sí, todos pueden profetizar (1 Co. 14:31), pero no todos tienen el don de
profecía. El don de profecía es un regalo de gracia. Dios lo da a quien le place dárselo.
2. Las palabras que se dan son para edificación.
"Pero el que profetiza habla a los hombre para edificación, exhortación y consolación." 1 Co. 14:3
El propósito de las palabras proféticas que da una persona con el don de profecía es de edificar al cuerpo de
Cristo. La profecía no debe traer condenación, predicción, corrección, dirección ni ser de juicio. Debe ser una
palabra que edifica, anima, exhorta y trae consuelo.
3. No es igual a una predicación.
Algunas iglesias han querido reclamar la autoridad de un profeta para sus predicadores. Algunos han sugerido
que en don de profecía es simplemente igual a la habilidad de predicar. Sin embargo, la definiciones griegas
difieren con esta idea.
a. Profecía: PROPHETEUO (4395), predecir eventos, hablar bajo inspiración, ejercer el ministerio del
profeta. Hablar el consejo divino.
b: Predicar: EUAGGELIZO (2097), anunciar, declara buenas nuevas.
D. El ministerio del profeta.
1. Es uno de los cinco ministerios de la ascensión.
"Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo." Ef.
4:11,12.
El ministerio del profeta es uno de los cinco que Dios ha establecido para establecer, alimentar y gobernar la
iglesia. Al igual que el apóstol, evangelista, pastor y maestro, esta persona tiene el llamado de Dios sobre su
vida para ser un profeta en el cuerpo de Cristo.
2. El profeta trabaja juntamente con el apóstol para establecer y edificar la iglesia.
"edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo
mismo... en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu" Ef.
2:20,22.
"misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a
sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu." Ef. 3:5
"Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros..." 1 Co. 12:28
Dios usa a los apóstoles y profetas como piedras de cimiento para la iglesia. Podríamos comparar el apóstol al
arquitecto, que se preocupa por como está siendo edificado el edificio. Por el otro lado, el profeta es como un
inspector que ve más allá de la situación presente, hacia el futuro. Cada uno tiene una función necesaria. El
profeta puede traer palabras de dirección, corrección, y revelación.
3. Recibe y habla revelación de Dios para la iglesia.
El profeta es una vasija que Dios escoge para funcionar continuamente y con precisión en palabra de
conocimiento, palabra de sabiduría, discernimiento de espíritus, visiones, revelaciones, declaraciones
proféticas, corrección y confirmación de ministerios. Es una persona que ha sido llamado por Dios al
ministerio del profeta y ha cultivado sus dones de revelación.
4. Ejemplos de profetas del nuevo testamento.
a. El profeta Agabo profetizó una gran hambre en la tierra y así ayudó a la iglesia a prepararse.
"En aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. Y levantándose uno de ellos, llamado
Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual
sucedió en tiempo de Claudio." Hch. 11:27,28.
b. Los profetas Judas y Silas consolaron y confirmaron la iglesia de Antioquía.
"Y Judas y Silas, como ellos también era profetas, consolaron y confirmaron a los hermanos con abundancia
de palabras." Hch. 15:32.
c. Juan recibió la revelación profética del libro de Apocalipsis. Aunque no es llamado por el título profeta,
vemos una similitud de partes del libro de Apocalipsis con algunos de los libros de los profetas del antiguo
testamento. También vemos que es llamado a profetizar.
"Y él me dijo: Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes." Ap.
10:11.
3. Todas las personas que profetizan no son necesariamente profetas.
Simplemente porque alguno profetiza no significa que es profeta o que llegará a ser un profeta. El ministerio
del profeta es sólo para las personas que Dios llama a este ministerio. Podemos ver esta distinción en Hechos
21:8-11. Pablo está en la casa de Felipe el evangelista quien tenía cuatro hijas que profetizaban. Sin embargo,
Dios escogió mandar a un profeta para entregarle un mensaje a Pablo.
"Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado Agabo, quien viniendo a
vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo:..." Hch.
21:10,11.
III. Conclusión.
Podemos ver que a través de la Biblia existe el ministerio profético en varios grados de profundidad y
función. Cualquier cristiano que desea profetizar desea una buena cosa (1 Co. 14:1). Sin embargo, es
importante distinguir entre los cuatro niveles de profecía y no cometer la equivocación de poner toda profecía
en un mismo nivel. De esta forma evitaremos los abusos de profecía que han llevado a muchos a la perdición
y edificaremos el Cuerpo de Cristo para la gloria de Cristo Jesús.
B. Dios se comunicaba con los hombres y mujeres del antiguo testamento a través de varios medios.
1. Su voz audible.
A lo largo de toda la Biblia, vemos como Dios ha escogido hablar a varias personas con su voz audible. Entre
ellas están Adán y Eva, Caín, Noé, Abram, Moisés, Samuel, etc. En una ocasión, Dios habló audiblemente a
todo el pueblo de Israel. Sin embargo, ellos no aguantaron escuchar su voz audible.
"Y Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a Dios; y se detuvieron al pie del monte... El sonido de
la bocina iba aumentando en extremo; Moisés hablaba, y Dios le respondía con voz tronante." Gn. 19:17,19
2. La ley.
El pueblo de Israel fue contaminado por el pecado. Para que ellos pudieran conocer lo bueno de lo malo, Dios
les dio la ley. En la ley están escritas todas las ordenanzas de Dios para obtener un pueblo santo para El. Sin
embargo, el pueblo no pudo guardar la ley.
3. Los sacerdotes.
Dios escogió a Aarón y a sus hijos para ser sacerdotes. Su trabajo incluía el hacer intercesión por el pueblo y
consultar a Dios por el pueblo. Fueron mediadores, aquellos que se paraban entre el pueblo y Dios.
Durante el tiempo del sacerdocio del antiguo testamento los sacerdotes utilizaban el Urim y el Tumim para
consultar a Dios.
"El se pondrá delante del sacerdote Eleazar, y le consultará por el juicio del Urim delante de Jehová; por el
dicho de él saldrán, y por el dicho de él entrarán, él y todos los hijos de Israel con él, y toda la congregación."
Nm. 27:21.
4. Los profetas.
Desde los días de Moisés, Dios comenzó a levantar profetas quienes hablarían su palabra al pueblo. Vemos
que el ministerio del profeta del antiguo testamento fue de proclamar al pueblo la palabra de Dios, ya que
ellos rehusaban escuchar y obedecer la ley.
"Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les
hablará todo lo que yo le mandare." Dt. 18:18
C. Dios se comunicó con el hombre a través de Jesús.
1. Jesús llegó a la tierra como la plenitud y cumplimiento de todas las formas de comunicación que Dios ha
utilizado desde la creación.
"Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en
estos postreros días nos ha hablado por el Hijo..." He. 1:1,2a.
a. El es la voz audible de Dios. Cuando Jesús hablaba, la gente estaba oyendo la voz de Dios mismo.
b. El es el cumplimiento de la ley. Es el único que pudo guardar la ley. También es el Verbo (Jn. 1:1), griego,
LOGOS (3056), la Palabra de Dios.
c. El es el sumo sacerdote.
"Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra
profesión." He. 4:14.
d. El es el cumplimiento de la promesa de un Profeta.
"Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis." Dt. 18:15.
2. Es restaurada la posibilidad de tener una relación íntima con Dios.
En el antiguo testamento, muy pocos hombres llegaron a tener una relación con Dios. Dios se conocía a través
de los sacerdotes, la ley y los profetas. Sólo unos cuántos hombres y mujeres escogidos por Dios llegaron a
tener comunicación directa y una relación con Dios.
Con la venida de Jesús vemos como Dios restaura el acceso a una relación con El. El pecado del hombre fue
juzgado en la cruz y ahora nuestra relación está restaurada si recibimos a Cristo.
"porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo." Ro. 10:13.
"pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la
diestra de Dios... Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de
Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es de su carne, y teniendo un
gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe,
purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura." Hch. 10:12,19-22.
II. CADA CREYENTE PUEDE OÍR LA VOZ DE DIOS Y PERCEBIR LOS PENSAMIENTOS DE DIOS.
A. Dios quiere comunicar sus pensamientos con nosotros.
La Biblia nos enseña que Dios desea comunicar sus pensamientos con nosotros pero no todos están recibiendo
lo que Dios está comunicando. Podríamos ilustrar esto como una antena de radio que transmite una señal.
Aunque la señal está en todas partes, sólo los que tienen su radio sintonizado a la estación escucharán la señal.
Así es con la "transmisión" de los pensamientos de Dios.
"¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se
multiplican más que la arena..." Sal. 139:17,18a.
B. Jesús dijo que sus ovejas oyen y conocen su voz.
Cada persona que es una verdadera oveja de Jesucristo tiene que aprender a oír y conocer la voz de Jesús.
Familiarizarse con la voz de Jesús es un proceso que cada creyente tiene que pasar. Al recibir a Cristo, el
nuevo creyente entra al redil de Jesús. Como una oveja nueva en el redil, el nuevo creyente tiene que aprender
a distinguir entre la voz del Pastor y la voz ajena.
"Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a
sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las
ovejas le siguen, porque conocen su voz." Jn. 10:2-4.
"pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las
conozco, y me siguen." Jn. 10:26,27.
C. Tenemos que ejercer nuestros sentidos para discernir lo que viene de Dios y lo que viene de otra
fuente.
Hay tres posibles fuentes de donde pueden venir nuestros pensamientos.
1. El enemigo, esto es la inspiración demoniaca.
2. La carne, los deseos carnales y la imaginación carnal.
3. El Espíritu de Dios.
Es nuestra responsabilidad ejercer y afinar nuestros sentidos para discernir de donde vienen nuestros
pensamientos. Al sintonizar nuestro "receptor" espiritual (realmente nuestro espíritu humano) al Espíritu de
Dios, recibiremos los pensamientos de Dios.
"pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos
ejercitados en el discernimiento del bien y del mal." He. 5:14.
D. Dios utiliza los distintos sentidos para hablar con su pueblo.
1. Ver. Dios se revela a algunas personas por medio del sentido de ver. Uno puede ver en varios niveles.
a. Imágenes visuales. Las imágenes visuales son un cuadro que uno ve en su mente que se relaciona con lo
que Dios quiere revelar.
c. Sueños. Un estado de la mente en que imágenes, pensamientos e impresiones pasan por la mente mientras
uno está dormido.
"José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he
aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer,
porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es." Mt. 1:19,20.
b. Visiones. Experiencia parecida a los sueños pero pueden ocurrir mientras la persona está despierta.
"Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a
Macedonia y ayúdanos. Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto
que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio." Hch. 16:9,10.
"Este (Cornelio) vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba
donde él estaba, y le decía..." Hch. 10:3
2. Oír. Mientras algunos han oído audiblemente la voz de Dios, otros lo han oído en su corazón o su mente.
Ambas formas son válidas.
"Y tras el fuego un silbo apacible y delicado. Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y
se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?" 1 R.
19:12b,13.
3. Sentir. La palabra del Señor puede venir al individuo como un sentir.
"Y dije, No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un
fuego ardiente, metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude." Jer. 20:9.
E. Cada creyente debe buscar los dones del Espíritu Santo, especialmente profecía.
1. Debemos tener conocimiento de los dones.
"No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales." 1 Co. 12:1.
2. Debemos anhelar los dones. La palabra griega traducida aquí "procurad" es ZELOO (2206), celar.
Debemos anhelar los dones.
"Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis... Así que, hermanos,
procurad profetizar, y no impidáis el hablar lenguas;" 1 Co. 14:1,39.
3. Debemos practicar los dones.
"pero hágase todo decentemente y con orden." 1 Co. 14:40.
Algunos han tomado los capítulos 12 y 14 de 1ª de Corintios para decir que no debemos practicar los dones
porque crean confusión y desorden. Mientras los abusos de los dones pueden causar confusión, un uso
correcto trae edificación al cuerpo de Cristo. Pablo aquí dice, "hágase todo". No por los abusos de algunos
cuantos vamos a desechar lo que Dios regaló a su iglesia.
1. Ser miembro activo del Ministerio Apostólico y Profético Puerta al Cielo Internacional. O alguna de
las iglesias afiliadas y/o bajo la cobertura de ella.
2. Ser un diezmador y ofrendador.
3. Asistir a los servicios Media Hora antes de que empiece. Si por alguna razón no va ha asistir, por
favor llame, no espere que yo lo llame, ya no es una oveja, sea responsable.
4. Debe de asistir a las reuniones de Oración, para apoyar la intercesión. Si así se le solicita.
5. Asistir a las clases de profetas.
6. Ser una persona sujeta a las autoridades de gobierno de la iglesia, y a su líder en el grupo de profetas.
Tener buen testimonio en la iglesia.
7. Ser persona comprometida con la visión de la iglesia y con grupo de profetas. La visión de la iglesia
es una actitud colectiva, pero es dirigido por un líder, el cual la aplicara de acuerdo a la revelación que tenga
de ella, los comentarios y los consejos son bienvenidos pero, no se asuma como que tienen que ser
implementados inmediatamente. La palabra profética, los sueños y las visiones, serán juzgados y soltados a
discreción del líder de los profetas, si se requiriera una segunda instancia será referido a los ancianos de
gobierno antes de hacerlo publico a la iglesia o persona en lo individual.
8. No se tolerara la insistencia de profecía en el parqueo de la iglesia o a domicilio; Esto será tomado
como un acto de desobediencia y rebeldía. Si se descubre a alguien; en primera instancia será confrontado
por el líder de los profetas, en segunda instancia será llevado ante los ancianos de gobierno en la iglesia y en
ultima instancia ser expuesto ante toda la congregación; esto esta basado en la palabra de Dios. Esto no es un
espíritu de control, es necesario traer orden a un ministerio tan delicado como este. La base del ministerio
profético no es su Don, su Espíritu o su Ministerio, es la obediencia a Dios y las personas que el a puesto, si
no puedes ser leal a alguien palpable y que puedes ver en la tierra, jamás podrás sujetarte al Dios que no ves.
9. Aunque el llamado y los Dones, en este caso proféticos, son irrevocables. La función en el espíritu,
don y ministerio pueden ser revocados y aun condenados departe de Dios, Giezi el siervo de Eliseo, fue
castigado por su desobediencia y avaricia. La necesidad de imponer su voluntad no es de Dios.
10. Solamente los profetas previamente autorizados, y no sin consultar a los lideres de los profetas, están
autorizados para dar palabra de Guianza, Dirección, Corrección, Reprensión, Juicio, Revelación, Consejo,
Unción para enviar a alguien. Recuerden los demás que la base aquí es Consultar. Esto no limita a los del
Espíritu y el Don, ellos podrán irse desarrollando en estas áreas a discreción del líder, dentro de los
parámetros de la Edificación, Exhortación, Consolación.