Cuidado de enfermería
La enfermería abarca abarca los cuidados autónomos y en colaboración que se
prestan a las personas de todas las edades, familias, grupos y comunidades,
enfermas o sanas, en todos los contextos, e incluye la promoción de la salud, la
prevención de la enfermedad y los cuidados de los enfermos, discapacitados y
personas moribundas. Funciones esenciales de la enfermería son la defensa, el
fomento de un entorno seguro, la investigación, la participación en las políticas de
salud y en la gestión de los pacientes y los sistemas de salud, y la formación. (CIE,
2002).
La enfermería, como parte integral del sistema de atención de salud, abarca la
promoción de la salud, la prevención de la enfermedad y los cuidados que se
prestan a quienes padecen enfermedades físicas, enfermedades mentales, y a las
personas discapacitadas de todas las edades, en todos los entornos de atención de
salud y en otros ámbitos de la comunidad. En este amplio abanico de atención de
salud, los fenómenos de especial preocupación para las enfermeras son las
“respuestas a los problemas de salud efectivos o potenciales” por parte de
personas, familias y grupos (ANA, 1980, P.9). Estas respuestas humanas
conforman un amplio abanico que va desde las reacciones para el restablecimiento
de la salud tras un episodio individual de enfermedad hasta la elaboración de
políticas para promover la salud de una población a largo plazo.
La función única de las enfermeras en el cuidado de las personas, enfermas o
sanas, consiste en evaluar sus respuestas ante su situación de salud y ayudarlas a
realizar aquellas actividades que contribuyan a la salud, a la recuperación o a una
muerte digna que ellas mismas realizarían sin asistencia si tuvieran la suficiente
fortaleza, voluntad o conocimientos para hacerlo, con el fin de ayudarlas a obtener
una independencia total o parcial lo más rápidamente posible (Henderson, 1977,
p.4). En el entorno sanitario global, las enfermeras comparten con otros
profesionales de la salud y de otros ámbitos de servicio púbico las funciones de
planificación, implementación y evaluación para garantizar la idoneidad del
sistema sanitario con el fin de promover la salud, prevenir la enfermedad y cuidar
de las personas enfermas y discapacitadas. (ICN, 1987).
La enfermería como profesión
La enfermería es una profesión y como tal, profesa una vocación con una misión.
Esta es, proveer el cuidado del paciente, cumpliendo los mejores estándares de
calidad y seguridad en salud disponibles. La gestión y ejecución de los cuidados de
enfermería deben estar sustentadas y justificadas en evidencia científica y por lo
tanto, se hace necesario que las enfermeras(os) desarrollen investigación, para
contribuir en los fundamentos de su quehacer.
Los profesionales de enfermería entregan gran parte de su tiempo de trabajo a la
labor asistencial y de gestión del cuidado, lo que dificulta detenerse a reflexionar
algunos conceptos en los cuales está basada su profesión. Se hace necesario
meditar sobre las bases y cimientos deontológicos de la profesión de enfermería, y
considerar las responsabilidades éticas y jurídicas, todo lo cual obliga a ejercer una
labor profesional consecuente a éstas. Esto implica una permanente
autoevaluación y mejoramiento de su labor asistencial y a la vez, fundamentar los
procedimientos en la evidencia científica. Por consiguiente, en este artículo, se
describirán cómo la investigación es parte estructural y básica para la excelencia
del cuidado, los campos de desarrollo de la enfermería en la investigación, las
competencias del profesional de enfermería que le permiten desarrollar estudios
de investigación y la relevancia del equipo para la creación, desarrollo y ejecución
de la investigación.