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Flecha Del Tiempo

Este documento presenta un trabajo de investigación sobre la flecha del tiempo desde la perspectiva de la termodinámica. Explora definiciones de la dirección del tiempo propuestas por físicos como Eddington, Boltzmann y Russell. Examina cómo la entropía y la aleatoriedad están relacionadas con la flecha del tiempo. También analiza intentos de definir la dirección del tiempo sin utilizar el principio de causalidad basados en la memoria, la física clásica y la cosmología.

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Flecha Del Tiempo

Este documento presenta un trabajo de investigación sobre la flecha del tiempo desde la perspectiva de la termodinámica. Explora definiciones de la dirección del tiempo propuestas por físicos como Eddington, Boltzmann y Russell. Examina cómo la entropía y la aleatoriedad están relacionadas con la flecha del tiempo. También analiza intentos de definir la dirección del tiempo sin utilizar el principio de causalidad basados en la memoria, la física clásica y la cosmología.

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UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS

(Universidad del Perú, Decana de América)


ESCUELA PROFESIONAL DE FÍSICA
ÁREA DE CIENCIAS BÁSICAS

TRABAJO DE INVESTIGACIÓN:

FLECHA DEL TIEMPO EN LA PERSPECTIVA DE LA


TERMODINAMICA

PRESENTADA POR:

LOBATÓN CIRILO JHANNY JOEL ALEXANDER –


18130007

PROFESOR:

GARÍN JANAMPA AÑAÑOS

LIMA- PERÚ
2019
INTRODUCCIÓN

Desde el comienzo del universo, la flecha del tiempo, unidireccional y constante, tiene
un cierta característica que ha sido un dolor de cabeza para los grandes físicos en la
historia moderna. La irreversibilidad. También, el origen del universo contiene ciertas
variantes para considerar, como lo es la flecha del tiempo. Y el objetivo de este trabajo
es relacionar la termodinámica con este concepto del tiempo, recurriendo a los grandes
físicos Arthur Stanley Eddington, Ludwig Boltzmann, Bertrand Russell, etc. La entropía
tendrá protagonismo.
 Flecha del Tiempo

El concepto de tiempo es limitado y engorroso. El concepto de la dirección del tiempo


(flecha del tiempo) no es posible plantearlo sin recurrir a la relación causa-efecto en el
proceso irreversible de la evolución de la naturaleza y que el espacio tiempo es una forma
fundamental de la existencia de la materia. Entonces, como noción para interpretarla se
usa el concepto de flecha del tiempo.
El autor Arthur Stanley Eddington en su libro “The Nature of the Physical World”:
“Dibujemos una flecha del tiempo arbitrariamente. Si al seguir su curso encontramos
más y más elementos aleatorios en el estado del universo, en tal caso la flecha está
apuntando al futuro; si, por el contrario, el elemento aleatorio disminuye, la flecha
apuntará al pasado. He aquí la única distinción admitida por la física. Esto se sigue
necesariamente de nuestra argumentación principal: la introducción de aleatoriedad es
la única cosa que no puede ser deshecha. Emplearé la expresión “flecha del tiempo”
para describir esta propiedad unidireccional del tiempo que no tiene su par en
el espacio.”

Según Arthur Eddington, la flecha de tiempo es proporcional a la aleatoriedad de los


sucesos. Y esto se puede relacionar con la entropía.

Usando como base de ejemplo a las coordenadas cartesianas, sea un vector que parte
desde el origen hasta el infinito. Y obviando todas las propiedades y operaciones que
pueda sufrir un vector, y conservando solo en concepto de dirección, se puede representar
al tiempo como ese vector que va hasta el infinito. Su origen es el origen de coordenadas,
que análogamente seria el Big Bang y la dirección es la dirección que ahora mismo tiene.
El tiempo tiene una dirección, esa dirección va desde el pasado hasta el futuro, tal que
este es irreversible.
 Definiciones de la dirección del tiempo sin utilizar el
principio de causalidad.

Una característica de todos estos intentos es que todos tienen una naturaleza empírica.
Veamos los principales:

1. El primero fue propuesto por el científico inglés Bertrand Russell (1872-1970)


quien intentó definir la dirección del tiempo con base en la memoria de las
personas. Russell, en su libro “Nuestro conocimiento del mundo externo”
escribió: “como yo quiero relacionar a la física con el experimento preferiría decir
que establecemos el orden en el tiempo con ayuda de la memoria y nuestra
experiencia diaria de la sucesión en el tiempo. Lo que se recuerda se asocia
generalmente con el pasado; y en los límites del presente existe lo antes y después.
Todo lo asociado con algún recuerdo se relaciona con el pasado”. Iniciando con
esto, podemos definir el orden en el tiempo y la diferencia entre el pasado y el
futuro desplazándose paso a paso por todos los eventos. Analicemos la posición
de Russell, considerando que tenemos una memoria ideal, es decir, que no
olvidamos nada. Supongamos que M1 denota todo lo que tenemos en la memoria
en el momento de tiempo t1, y M2 todo lo que recordemos en el momento de
tiempo t2. Entonces, si M1 forma parte de M2, podemos decir que M1 < M2, por lo
que el momento de tiempo t1 anteceder· al momento de tiempo t2. Ahora
supongamos que el tiempo de pronto cambio su dirección. Esto significa que todos
los procesos tienden a desaparecer. Podemos nosotros determinar con ayuda de
nuestro criterio esta variación de la dirección del tiempo. A primera vista, esto
supone que es muy sencillo de hacer. Si el tiempo corre del futuro hacia el pasado,
entonces rápidamente registraríamos la variación en la forma como se realizan los
fenómenos a nuestro alrededor. Si el tiempo cambia su dirección para todos los
procesos, aun para aquellos asociados con la memoria, entonces resulta inútil
apoyarse en la memoria para la determinación de la dirección del tiempo. En este
caso, al inicio tendremos una gran memoria M2 y después una menor memoria
M1, la cual es una parte de M2. En la inversión del tiempo, el momento de tiempo
t2 preceder· al momento de tiempo t1 pero como t2 corresponde a una mayor
cantidad de memoria M2 en comparación con t1, entonces nos parecer· que t1
ocurrió antes. En los hechos, si en el momento de tiempo t2 tenemos una mayor
cantidad de memoria M2 recordaremos lo que ocurrió en el momento de tiempo
t1. Es obvio que t1 se asocia al pasado, por lo que cuando ocurre t1 tenemos la
memoria M1 que forma parte de M2, ello como resultado de la disminución de la
cantidad de memoria, no podremos recordar el momento t2. De esta manera, la
definición subjetiva de la dirección del flujo de tiempo está en contradicción con
una definición objetiva. Por esta razón, el intento de Russell de definir la dirección
del tiempo no es válida, es decir, la dirección del tiempo no puede ser definida por
sensaciones subjetivas.

2. Como un segundo intento veamos la posición desde el punto de vista de la física


clásica no relativista. Esta parte de la física considera a todo sistema físico como
un conjunto de partículas regidas por las ecuaciones de Newton. Aquí se supone
la existencia de un tiempo absoluto único. Las fuerzas mediante las cuales
interactúan las partículas en un momento dado, se definen por las posiciones y
velocidades de las partículas en dicho momento. Por lo anterior, el estado de dicho
sistema en cierto momento determina de forma única el estado del sistema en
todos los momentos posteriores. Esta posición, cuando se extrapola hacia todo el
universo, nos lleva al determinismo de Laplace, de acuerdo con el cual, toda la
historia del universo de forma ˙nica se define en un pasado lo suficientemente
lejano. El estado del universo en todo momento de tiempo se considera como un
efecto de su estado en un momento de tiempo anterior. Aquí vemos que la
dirección de las relaciones causales está· de acuerdo con la dirección del tiempo.
Los problemas que enfrenta este segundo intento son primeramente la suposición
de que el universo es un sistema conservativo; en segundo lugar, queda indefinido
por qué existe una dirección preferencial del tiempo (del pasado al futuro). Esto
˙último tiene relación con el hecho de que sabemos que las ecuaciones de Newton
son invariantes con respecto al tiempo. Si cambiamos la dirección del tiempo de t
a -t las ecuaciones de movimiento no cambian, por lo que tendremos dos
soluciones válidas r(t) y r(-t). Ello significa que todo proceso físico elemental se
puede realizar en la dirección del pasado al futuro o del futuro al pasado de la
misma manera, lo que significa que el estado futuro del universo podrá· definir su
historia, y, por lo tanto, el efecto ocurrir· antes de la causa. Aquí observamos una
contradicción de la relación causa-efecto. En tercer lugar, la interacción de las
partículas que satisfacen la tercera ley de Newton se considera instantánea, por lo
que es natural definirla como una relación simétrica y no como una relación causal
(anti simétrica) como ocurre con la dirección del tiempo.

3. El tercer intento que podemos citar en el afán de definir la dirección del tiempo
sin recurrir a la relación causa-efecto está basado en la cosmología. Como
sabemos, actualmente se trabaja sobre la base de dos modelos cosmológicos: el
de la gran explosión y el estacionario. El más aceptado es el modelo de la gran
explosión ya que es el que de forma más sencilla explica los resultados de un
universo en expansión lo que se demuestra por el alejamiento mutuo de las
galaxias, como reportó Hubble (precisamente con este alejamiento mutuo asocian
a la dirección irreversible del tiempo), y además se obtiene como solución de las
ecuaciones de Einstein aunque sin explicar el origen de la singularidad. Este
modelo se describe en las teorías gravitacionales newtoniana y de la relatividad
general de Einstein (ambas teorías son invariantes en el tiempo y contemplan la
existencia de una singularidad en el tiempo inicial), donde la densidad varía con
el tiempo, teniendo tres posibilidades: si la densidad fuera muy alta, de tal manera
que la materia fuera detenida por el campo gravitacional, el universo se contraería
(gran apachurrón) y tenemos un universo cerrado; si el universo se sigue
expandiendo siempre, es decir, la densidad tiende a disminuir fuertemente, el
universo es un universo abierto (gran enfriamiento); y, finalmente, si la densidad
varía muy poco tendríamos un universo plano (crítico) que se expande, pero muy
lentamente. Este intento tiene dos inconsistencias básicas. Hasta la fecha no se
tienen suficientes datos experimentales para calcular de forma exacta la constante
de Hubble, por lo que no hay todavía una evidencia clara del tipo de universo que
tenemos: abierto, cerrado o crítico (Michael, 1989). La segunda inconsistencia, y
posiblemente aplicable a todos los intentos mencionados, es que el tiempo como
una forma de existencia de la materia no es posible asociarlo con algún proceso
físico. Es necesario comentar que de acuerdo con las ecuaciones para el campo
gravitacional, sí se puede describir la geometría del espacio tiempo sin la
presencia de materia. Sin embargo, el concepto del continuo espacio-tiempo
queda como un concepto abstracto si no se considera como una forma de
existencia de la materia. Un ejemplo que ilustra esto es cómo explicar la gran
unificación (idea propuesta por Einstein donde las interacciones fuerte, débil,
electromagnética y gravitacional se unifican) limitándose únicamente a la
geometría del espacio-tiempo, sin considerar la física de partícula elementales.

 Entropía

La entropía se puede considerar como una medida de la cercanía o lejanía a la que se


halla un sistema en equilibrio; también se puede considerar como una medida del
desorden (espacial y térmico) del sistema. La segunda ley afirma que la entropía, o sea,
el desorden de un sistema aislado nunca puede decrecer. Por tanto, cuando un sistema
aislado, alcanza una configuración de máxima entropía, ya no puede experimentar
cambios: ha alcanzado el equilibrio.

Un sistema ordenado posee menor


entropía. Pero, a medida de que el caos
aumenta en el sistema, el desorden
aumenta la entropía; pero, esta no
disminuye.
Los sistemas tienden a buscar su estado más probable, es decir, busca un nivel más estable
que tiende a ser lo más caótico. Se llama estado de máxima entropía en el preciso instante
cuando el sistema esté a punto de cambiar de un estado “e” a un estado “e+1”.
La entropía está relacionada con la tendencia natural de los objetos a caer en un estado de
desorden. Todos los sistemas no vivos tienden hacia el desorden; si los deja aislados,
perderán con el tiempo todo movimiento y degenerarán, convirtiéndose en una masa
inerte.
La entropía de un sistema es el desgaste que el sistema presenta por el transcurso del
tiempo o por el funcionamiento del mismo.
Los sistemas altamente en trópicos tienden a desaparecer por el desgaste generado por su
proceso sistémico. Los mismos deben tener rigurosos sistemas de control y mecanismos
de revisión, reelaboración y cambio permanente, para evitar su desaparición a través del
tiempo.
Ahora, una vez conocida el concepto de entropía, se puede entender un intento para
definir la flecha de tiempo, pero esta vez en una perspectiva termodinámica
Un intento está basado en el segundo principio de la termodinámica. Este principio fue
formulado primeramente por el físico Nicolas Leonard Sadi Carnot (1796- 1832) como
el hecho de que el calor puede fluir sólo de un cuerpo caliente a uno frío pero no a la
inversa, de donde se deduce la imposibilidad de construir un móvil perpetuo de segunda
clase, el cual podría, a través del enfriamiento de los cuerpos que lo rodean, transformar
el calor tomado de su alrededor en trabajo.
Posteriormente, el físico alemán Rudolf Emanuel Clausius (1822-1888) y el físico
británico William Thomson (1824-1907) generalizan este concepto mediante una
ecuación donde introducen la entropía como una función de estado.

𝑞𝑟𝑒𝑣
𝑑𝑆𝑠𝑖𝑠𝑡 = 𝑑
𝑇
La naturaleza parece pues preferir el desorden y el caos. A pesar de que Clausius intenta
relacionar el segundo principio de la termodinámica con la evolución del universo como
un todo, el primero que intenta relacionar a la dirección del tiempo con la dirección de
evolución de los procesos de acuerdo con el segundo principio de la termodinámica fue
el físico austriaco Ludwig Boltzmann (1844-1906).
Boltzmann obtiene las leyes de la termodinámica a partir de principios estadísticos para
predecir y describir el movimiento de la partícula de sistemas con un número grande de
partículas. Como resultado, el segundo principio de la termodinámica adquiere un
carácter probabilístico, a través de la variación temporal de la función H de Boltzmann.
En el marco de su formulación, la entropía para todo sistema cerrado no simplemente
permanece constante o aumenta, sino que ahora se dice que es más probable que la
entropía aumente y menos probable que disminuya. Surge la pregunta ¿del segundo
principio de la termodinámica en su formulación termodinámica o estadística permite la
determinación de la dirección del tiempo? Si el aumento de la entropía es una ley
dinámica en el sentido riguroso entonces no habría duda. El crecimiento monótono de la
entropía daría un criterio exacto para la determinación de la dirección del tiempo.
Sin embargo, la formulación estadística de la entropía lleva a una serie de preguntas. Una
de ellas está relacionada con la paradoja de la direccionalidad estadística.

 Teoría de Bolztmann

Establece la irreversibilidad en el micro mundo y, al mismo tiempo, establece que el


movimiento de cada molécula se rige por las leyes de la mecánica newtoniana (teoría
invariante en el tiempo), por lo que debería ser reversible. Esta es la situación que genera
la paradoja estadística y conduce a que una molécula que se mueve en una dirección se
podrá· también mover en la dirección contraria con una velocidad inversa. Sin embargo,
recordemos que de acuerdo con la distribución de Maxwell ambas direcciones de
velocidad son igualmente probables. Boltzmann, al desarrollar esta paradoja, supone la
posibilidad de que la desviación con respecto de un proceso maxweliano es una
fluctuación. La probabilidad de una fluctuación resulta ser muy pequeña, lo que hace muy
complicada la determinación de la dirección del tiempo. Otro argumento en contra para
relacionar la dirección del tiempo con la dirección de ocurrencia de los procesos físicos
es la paradoja de periodicidad propuesta por Ernst Zermelo (1871-1953) y después
formulada por Henri Potincaré en el lenguaje de los sistemas dinámicos: todo estado
posible de un sistema deber· repetirse un número infinito de veces. Ello indica que el
tiempo asociado con el desarrollo de este sistema tendrá· un carácter no dirigido sino
cíclico.
 Conclusiones

La teoría de la flecha del tiempo aun es algo difícil de entender, debido a las definiciones
del tiempo, y a las paradojas que se generan al tratar de brindar una base sólida para
definir la flecha del tiempo. El gran Boltzmann generó ciertas grietas en sus argumentos
como la paradoja de las direcciones de una molécula. Como en la termodinámica se usa
valores estadísticos, estas son solo suposiciones y valores aproximados y probabilidades,
mas no valores certeros como los que queremos.

 Bibliografía

1. Clausius, R. (1850). “Über die bewegende Kraft der Wärme”


2. Clausius, R. (1865). “Ueber verschiedene für die Anwendung bequeme Formen der
Hauptgleichungen der mechanischen Wärmetheorie”
3. Clausius, R. (1865). “Ueber verschiedene für die Anwendung bequeme Formen der
Hauptgleichungen der mechanischen Wärmetheorie”

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