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DE LA TRISTEZA DE LOS PARLANTES:
“LA ROPA”.
de ANDREA GARROTE.
Personajes.
NINA.
ANGELA.
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En un patio de planta baja, está NINA, una mujer de unos cuarenta años mal
sentada en un sillón de dos cuerpos de mimbre descascarado. En un costado un
montón de objetos indicernibles y herrumbrados. Se arropa en un largo sobretodo.
Detrás de ella, un ventanal.
Detrás del ventanal, una fiesta.
Un recuadro luminoso con livianas cortinas donde siluetas animadas murmuran,
bailan. Copas, alguna risa, música pero nada logra vencer el silencio del patio.
Entra ANGELA, joven y larga. Trae dos copas y una botella de vino. Se detiene al
ver a NINA.
1.
ANGELA ¿Se siente bien?
NINA ¿Yo? Sí, gracias.
ANGELA Hace frío, ¿no quiere entrar?
NINA Estoy bien acá. Es que no conozco a nadie.
ANGELA Yo sí. Soy administrativa. Pero están hablando de fútbol.
NINA ¿Querés sentarte?
ANGELA no se sienta.
NINA Algunos no trajeron a sus esposas.
ANGELA Yo no soy casada. Pero digo que suerte que tienen los hombres con el
fútbol, porque tienen un tema en común para compartir en cualquier ocasión.
NINA Es verdad y nunca ninguno cambia de opinión. ¿Me servís vino?
ANGELA (Pausa.) Sí. (Se sienta. Mira el vino llenar la copa. Se la ofrece.)
NINA Gracias.
ANGELA Tomo un poco y entro.
NINA Si, pobre, disfrutá, qué suerte que viniste sos tan agradable.
ANGELA Gracias. ¿Pero no quiere entrar?
NINA Estoy bien. Porque los temas que se suponen tenemos las mujeres en
común son tan personales.
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ANGELA No siempre, se supone la ropa y la comida también.
NINA Esos temas son totalmente personales.
ANGELA Qué descuidado que tienen los Graciano el patio sobre todo en
comparación con lo prolija que está la casa. ¿Vió qué cuidadita? Esa es ella,
hasta ordena de menor a mayor todos los objetos del escritorio.
NINA Yo tengo dos hijos, chicos normales, suerte. Bueno, los adolescentes
son así, un poco suicidas pero yo los hice tratar, sí. Estudian lo mínimo, sobretodo
Gusi, el desgano se hizo carne. Y así, en fin, mejor no hablar de eso. ¿Sos rubia
natural?
ANGELA Sí, pero menos. Mira, allá, la luz, están cayendo colillas de cigarrillo.
¿Ves? Las cenizas, ahí.
NINA Están vaciando un cenicero.
ANGELA Con razón tienen descuidado el patio. Les deben de tirar cualquier
basura.
NINA ¡Qué poco le importa a la gente otras gentes! Y estoy hablando de lo
macro y lo micro.
ANGELA Esto para mí es macro. Porque, ¿qué poder tienen los habitantes de
este edificio? ¿Qué posibilidades tienen de causar grandes males? Entonces,
dentro de sus posibilidades tirar basura al patio es criminal.
NINA Poder, poder, tienen. Gracias a dios tienen las psiquis atrofiadas.
ANGELA ¿Y entonces nosotras?
NINA Claro, pero por lo menos no tiramos basura al de la planta baja.
ANGELA Yo vivo en casa.
NINA Vos esperabas a alguien acá. Me di cuenta por las copas.
ANGELA (Sonríe.)Yo pienso que si la Graciano le pusiera un poco de vida al
patio, plantas, mantelitos y pintara, la gente no se atrevería a vaciar los ceniceros.
NINA En verano debe ser agradable tener un patio.
ANGELA ¿No tenés patio?
NINA Balcón. ¿Salís con alguien?
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ANGELA Sí, más ó menos, pero no. A veces pienso…, digo: hay tiempo. No te
voy decir que no quiero, a veces. No hay que negar. Yo estoy contenta así.
Aunque tengo miedo más que nada a acostumbrarme a...pero, sí, digamos que
salgo con alguien. Aparte estudio fotografía. Hablemos de vos.
NINA A mí me encanta ver fotos. De esas en que hay texturas raras y ves el
título y resulta que es la piel de un lobo marino ó algo así.
ANGELA Mira esos hierros oxidados. ¿Será que Graciano los usa? Hay hombres
que gustan de juntar cosas inservibles y dicen que las van a reparar.
NINA Mi marido junta linternas. Le fascinan. Tiene de todos los colores y
tamaños.
ANGELA Hay unas para el auto que son prácticas porque tienen baliza, sirena,
morse, tiro puntual y esfume. Y reloj, ah, y dos tipos de sirena.
NINA Sí, las conozco, llevan ocho pilas grandes
ANGELA ¿Estaremos congeladas?
NINA Yo creo que sí.
ANGELA ¿En qué pensabas antes de que yo llegara? Yo ya me voy. ¿Vos no
vas a entrar?
NINA No. Pensaba en que, ay, qué curioso, quería hacer un cuadro sinóptico
de mi vida ó un gráfico. Por que yo entiendo mejor cuando veo todo junto.
Entonces me decía: ¿Divido por temas ó pongo sucesos adentro de círculos de
colores entrelazados?
ANGELA También podés hacer líneas que se cruzan.
NINA ¿Y cómo se de que hablan?
ANGELA Fácil, mira, si va para arriba y para atrás: Tortuosa pasión. Si va para
abajo y para adelante: Insulsa compañía y así.
NINA Supongo que depende también de cada personalidad. Yo vivo hace
dieciocho años en tortuosa pasión e insulsa compañía todo a la vez.
ANGELA Qué bien.
NINA No tanto porque te aburrís cuando no sufrís y no te aburrís cuando
sufrís.
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ANGELA ¿Todo con tu marido? ¿Quién es? ¿Es de mi piso? Yo soy del tercero.
NINA Ni siquiera sabemos nuestros nombres. Nina Márquez.
ANGELA Angela Fabiana Wieder. Con doble v. No conozco ningún Márquez.
NINA Mejor son todos unos locos de mierda. (Ríe, luego Ángela ríe
también.) Márquez es mi apellido. Márquez es mi padre.
ANGELA ¿Tenés amigas?
NINA Sí, bastantes, pero tengo dos mejores.
ANGELA Yo también. Pero claro con Lidia tenemos un grado de comunicación
tan profundo que ni hablamos.
NINA ¿Y qué hacen?
ANGELA Jugamos cartas.
NINA ¿Tarot?
ANGELA No, un juego que yo sé que no es muy conocido. ¿Te tiraste las cartas?
NINA Sí, por que sí. Yo no creo. Pero acertó todo. Este no es mi año. Que la
parte superior de mi cuerpo se pelea con la inferior y hasta que no se amiguen
mejor no hacer nada. Parece oscuro pero yo lo entiendo perfectamente.
ANGELA Se están divirtiendo adentro.
NINA Entrá, en serio, por mí. Viste que yo me entretengo sola.
ANGELA No me gustan estas reuniones, nunca vengo.
NINA Te dejaron plantada.
ANGELA No, no me dejaron plantada pero surgió un inconveniente.
NINA Te digo si hay algo que soy, es discreta.
ANGELA Yo también. Sin embargo hay una pregunta que quiero hacerte.
¿Puedo?
NINA Dale.
ANGELA ¿Vos antes de que yo llegué estabas entretenida?
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NINA Sí, con lo del gráfico.
ANGELA Y vos dijiste que cuando no te aburrís, sufrís. Entonces, ¿estabas
sufriendo?
NINA Eso era para la línea del amor.
ANGELA Pero vos dijiste tu vida y en la vida están todas las líneas. No es para
que te pongas mal pero estabas sufriendo.
NINA Con razón con tu única amiga jugás a las cartas.
ANGELA Disculpa, la sonrisa es porque me divierte razonar. No que estés mal.
NINA Estoy mal.
ANGELA Discúlpame.
NINA No sos la responsable, no tenés absolutamente nada que ver con mi
estado de ánimo. No pretendí hacerte sentir culpable de nada. Tampoco pretendo
halagarte.
ANGELA Ah.
NINA ¿Porqué estás callada?
ANGELA ¿Tengo que hablar?
NINA ¿Qué pensás?
ANGELA Nada.
NINA Podés hablar igual, no te reprimas, de hecho la mayoría de la gente lo
hace todo el tiempo.
ANGELA Bueno. Creo que tu personalidad te trae grandes problemas.
NINA Nosotras nos parecemos.
ANGELA No.
NINA Un poco.
Pausa.
ANGELA Voy a entrar.
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NINA Espera, querés, tomá otro vaso.
ANGELA enciende un cigarrillo.
NINA Hoy una línea cambia de rumbo ó por lo menos debería.
Pausa.
ANGELA NINA, ¿hablamos de ropa?
NINA Esta bien.
Pausa.
NINA Que lindo tapado. ¿Es paño?
ANGELA No, es beúr italiano.
NINA Se nota.
ANGELA Sí, es más liviano y no por eso menos abrigado. Lo mejor es que no
se le hacen bolitas.
Pausa.
ANGELA Tus aros son bonitos.
NINA Sí. Y muy ponibles.
Pausa.
ANGELA Fue un placer, en serio. (Se levanta.) Después te veo.
NINA Espera. ¿Sabés que me dijo mi marido antes de entrar a esta casa?
ANGELA No.
NINA Me dijo: "Tan sólo tu presencia me resulta insoportable"
ANGELA (Se sienta.) Perdoná, no te ofrecí. (Saca sus cigarrillos.) ¿Querés?
NINA Sí. (ANGELA se lo enciende. NINA pita.) Yo no fumo.
ANGELA Qué bien.
NINA No va a ser fácil.
ANGELA ¿Te habló de separarse?
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NINA ¿Salís con un hombre casado?
ANGELA ¿Qué?
NINA Fue una pregunta. A mi no me asusta.
ANGELA Sí, es casado.
NINA ¿La mujer la sabe?
ANGELA No. Si fuera por mí. (Sonríe.) También junta linternas.
Se instala un silencio tenso, no se miran. Ambas realizan un esfuerzo para
controlarse y no dejar ver la turbación tremenda que sienten internamente.
NINA Seguro no tenés una tiza, ¿no?
ANGELA (Abriendo su carterita. Temerosa.) Sí, sí tengo una tiza. Mirá, tomá. Si
la querés te la doy.
NINA parte la tiza le da la mitad a ANGELA, se miran. Comienzan a hacer rayas y
círculos en la pared, en el piso.
2.
NINA Me da igual. Hasta es lógico. Es lógico. Nuestra relación, ¿cómo te
diría?, es pobre. Así que callada, ANGELA, ya sé suficiente. No me sorprende.
¡Por dios! ¿Será posible? Mejor no preguntar.¿Hace cuánto tiempo salen? ¿Donde
se conocieron? ¿Cada cuánto mantienen relaciones? ¿Tienen planes? ¿Te hace
promesas? ¿Querés hijos? ¿Qué dice de mí? ¿Te considerás una artista?
¿Sacás fotos así, de texturas? ¿Estás enamorada? ¿Lo sabe mucha gente? Voy a
entrar a ahí y voy a hacer el escándalo más grande de la historia de portland s.a. Y
no me importa quedar como una loca. Después de todo no soy más que la mujer
de. En cambio ustedes cargaran con la anécdota todos los días laborables del
año. Y para los demás pisos serán el infiel y la arrastrada con la que hay que tener
reparos. Voy a dedicar mi vida a molestarlos. No, no voy a dedicar mi vida a
molestarlos. Yo lo sabía, lo supe siempre. Y no es la primera vez. Siempre anda
con mujeres. En general bastante más chicas que vos. Hay una, Mariana, hace
cinco años que llama y corta. Yo le digo sos muy lengua larga. El me dice: Sólo
puedo ser sincero con vos. Siempre fue así. Soy la madre de sus hijos.
Le arrojan una lata en la cabeza que justo logra esquivar.
ANGELA Ustedes tienen que hablar. Yo siempre se lo advertí. No tengo nada
contra vos. Es más, me caíste bien. Iba a invitarte y mostrarte mis fotos. Tengo
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toda una serie. Titulada "Alcantarillas de Almagro". Justamente son alcantarillas y
pienso que te gustarían. Sugieren el infinito. ¿Entendés? No quiero pelearme. No
soporto las discusiones pasionales. El me ama. Tiene miedo de que te vuelvas
loca y sí, sos la madre de sus hijos. Está preso de tu inestabilidad emocional. Por
eso quiero que te tranquilices. Entendé que debe ser torturante vivir con alguien
como vos. Te odio. Dormís a su lado, sos dueña de su cotidiano y ese vitalicio
titulo de madre. Pero yo jamás lo presioné. Jamás. Le dije bien clarito: “Me vas a
perder”. Todo tiene su límite. Deshacete de esa relación tan horrorosa. Estoy
harta. Y vos no te preocupes. Yo voy a terminar con esto. Acumule demasiado
resentimiento contra ese hombre. ¿Qué tipo de relación tendríamos? No, soy
joven. Ustedes se van a tener que olvidar siempre de mí.
Le arrojan una cáscara de banana. Y otra lata.
3.
Sentadas.
Pausa.
NINA ¡Que frío!
ANGELA Cierto.
NINA Pensaba. Qué bonitos esos zapatos que venden ahora de taco alto
pero cuadrado.
ANGELA Sí, yo tengo unos y están bien. Son muy estables. (Pausa.) Este patio
tan feo, dan ganas de limpiar.
NINA Sí, después pintarlo. Blanco.
ANGELA Claro. Bueno, voy a entrar.
NINA Bueno, un gusto.
Se besan torpemente.
ANGELA entra.
Alguien vuelve a vaciar un cenicero.
NINA mira caer las cenizas y extiende la mano hacia ellas.
Las mira en su mano.
FIN PRIMERA PARTE.
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SEGUNDA PARTE.
Living casa de NINA. Mesa delicadamente preparada para la cena. Silloncitos.
ANGELA sola, se sienta, se para.
ANGELA ¿Llegue temprano?
NINA (Desde la cocina.) No, perfecto. Termino esto y voy.
ANGELA mira el living con avidez. Pasa la mano por el sofá, se la mira. Levanta
un adornito del estante y pasa el dedo, se lo mira. Se saca un chicle de la boca,
piensa dónde dejarlo, lo pega debajo del sofá. Levanta una foto y la suelta al oir a
NINA.
Entra NINA animada y sonriente.
NINA Sentate.
Se sientan las dos en un sofá.
Silencio. Se evaden.
NINA Estoy muda. No puedo hablar y yo no soy así. (Pausa.) Pero no sé que
me pasa, estoy...muda. Mirá que en otras circunstancias y de verdadera tensión
nunca perdí el habla. Me acuerdo una vez, fuimos a Bolivia, tuvimos que hacer
un viaje en micro, de noche y por una carretera sinuosa, unos abismos. Eso, sí,
un paisaje hermosísimo pero bueno, el asunto es que no se veía nada y el chofer
como loco a una velocidad. Te imaginarás el cuadro. Nadie decía nada. Jorge; que
no me preocupe que si los nativos no estaban asustados, no había que
preocuparse, etc, etc. Yo no aguantaba mas, pero callada, Nina sos extranjera,
bueh, todo ese tema de los argentinos fuera del país, y un tema personal sobre un
problemita que tuve una vez, no viene al caso. De pronto escucho un murmullo. Y
provenía de dos señoras que estaban sentadas del otro lado del pasillo, le miro las
bocas y me doy cuenta que estaban rezando. Y ahí nomás me levanto y le grito al
chofer que si va a seguir manejando así, yo me quiero bajar, aunque estemos en
medio de los Andes, yo me bajo o usted baja la velocidad porque esta arriesgando
la vida de todos. Y hablé un rato largo sobre la responsabilidad, los accidentes,
sobre lo que me trasmitía Bolivia, etc. Todos mudos del susto que tenían, Jorge
porque por ser correcto es capaz de morirse y el chofer porque, claro, yo lo tenía
intimidado. Así que en plena cordillera, a la madrugada, de extranjera, pude hacer
que disminuyera la velocidad. Yo parada en el medio del pasillo del micro que
seguía moviéndose y Jorge que me apretaba la muñeca, me hacía torniquete, yo
no daba cuenta, al día siguiente tuvimos que ir a un dispensario. Cuando
llegamos, una Holandesa me agradeció, bueno. ¿Estas bien vos?
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ANGELA ¿Por qué no viene?
NINA Es lógico que se retrase, la última vez que invité una amiga a cenar se
puso a jugar a la guerra del golfo en la computadora. (Pausa.) ¿El te escucha? Y
después, ¿te contesta?
ANGELA parece no haberla escuchado. Prenden cigarrillos.
NINA Perdona, me fui del trato, sin preguntas. ¿Qué te pasa? Pensé que eras
una chica jovial, aguda, inquisidora, estas hecha una cosa.
ANGELA No puedo creer que haya aceptado hacer esto.
NINA Lo propusiste vos, Ángela, fue una idea tuya.
ANGELA (Acepta. Piensa. Inconforme, retoma.) Mira, vos queres vengarte, yo no.
NINA: Sí, quiero vengarme, que tiene de malo.
ANGELA Yo a Jorge no lo odio.
NINA Yo tampoco lo odio, en todas sus partes. Angela, es nuestro plan, no te
eches atrás, mirá que cociné toda la tarde.
ANGELA No, tranquila, lo vamos a hacer, yo estudié tres años actuación.
NINA ¡Qué lindo!
ANGELA Lo que te quiero decir es que no soy una persona vengativa como vos.
NINA ¿Esto te parece una venganza? Limpiar la casa, poner las copas altas,
mechar una colita con ciruelas y hacer salsa de setas con crema a las finas
hierbas. En todo caso mi venganza es digna o chiquita. Es buena.
ANGELA Yo lo que necesito es disfrutar.
NINA ¿Disfrutar, qué?
ANGELA Disfrutar todo. Tengo problemas con eso. Ahora estoy nerviosa, quiero
tranquilizarme y disfrutar. No me mires así. Disfrutar estar sentada, estar sana. En
serio, aún con vos en esta casa, yo puedo disfrutar de estar sentada. Yo trabajo de
pie para mí estar sentada es un valor.
NINA Es admirable.
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ANGELA Supuse que lo entenderías así, Nina. Si preparas una comida, es tu
ventaja, disfrutar su cocción, y además, después no lo estas echando en cara
todos los días, porque sos la única que llevas a los chicos al médico, a windows,
sabés lo que pasa en el colegio, sacas la basura. ¡Disfrutá sacar la basura!
¿Entendes lo que te digo? Porque si acumulas angustia y resentimiento se la tiras
a tu familia y tu familia después no te soporta.
NINA vuelve a deprimirse. Arroja el cigarro por la ventana.
ANGELA Estas muy linda. Traje la cámara.
NINA ¿Qué?
ANGELA Sí. (Arroja el cigarrillo por la misma ventana.) Estoy haciendo una serie
de momentos de mi vida y este es importante, me saco fotos en todas partes, el
otro día le saqué a los chicos de la sección embutidos del Disco. Hay una donde
se aprecia la textura del “Leverbush” brotando entre los dientes de uno de los
muchachitos. Y sin modestia el nivel es bastante bueno, pero hay tres o cuatro
francamente geniales, salieron super ambiguas. No te preocupes lo pensé bien.
Mirá, cuando Jorge se ponga muy tenso y piense que yo estoy tensa por la
situación, saco la cámara y él se va a tranquilizar porque va entender que yo lo
comprendo y que a pesar de todo soy una persona que se puede tomar con humor
esta horrible coincidencia.
NINA Pero, ¿vos queres seguir con Jorge?
ANGELA ¿Y vos?
NINA Traigo vino. (Sale.)
ANGELA No hace falta. Que linda la casa. Me moría de curiosidad, antes, ahora
no, ya esta, ahora que la veo, es un departamento como cualquier otro. ¡Cuántos
discos viejos! (Mira a ver si viene Nina e intenta abrir un pequeño placard pero
esta cerrado. Hace fuerza)
Entra Nina casi en el mismo gesto tratando de descorchar una botella. Se miran,
las caras en tensión. Ángela decide seguir en su desaforado intento de abrir el
placard. Sale el corcho, se abre el placard, Ángela cae al piso. Se ven algunos
trajes colgados y dos guitarras.
ANGELA Perdón, no sé que me pasó.
NINA Vos disfrutá, disfrutá todo. (Toma de la botella, luego sirve en las copas.)
ANGELA Estoy ansiosa. Quiero que venga ya.
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TIMBRE
ANGELA ¡NO!
NINA Tranquila. Esperémoslo acá, entre nosotras conversación amena, él
siempre toca el portero, avisa que llegó, que está subiendo. ¡No! Mejor vamos a la
cocina,
(Arrastra a ANGELA hacia la cocina. Se detiene ante la mesa toma dos
vasos y se los da a ANGELA que los abraza contra su pecho.)
No, él abre la puerta y nos encuentra llegando con estos platos.
(Mira a ANGELA y la sienta.)
Hablemos de las obras sociales, ¿qué opinas de osedac?
ANGELA Tienen buenos especialistas zonales, pero en los consultorios
centrales no podes ni pisar, es tanta la cantidad...
NINA De gente, dan mal los turnos.
ANGELA Cada diez minutos.
NINA Nadie tarda sólo diez minutos.
TIMBRE.
ANGELA Ay, ¿En qué médico nos conocimos? Rápido, ¿En que médico nos
conocimos?
NINA Torbino.
ANGELA ¿Qué es torbino?
NINA Eh...
TIMBRE
NINA Eh... es, es obstetra, no es pediatra, pediatra.
ANGELA No. ¿Por qué voy a ir a un pediatra? Pagneto. Julieta, Oculista.
NINA atiende el portero.
NINA Jorge? A Vanina, nena, sos vos. ¿Qué pasa? ¿No tenés llave? (...) ¿Qué
haces acá? (...) ¿Estas llorando?(...) No te puedo abrir. Usted se iba a quedar a
dormir en lo de Mariela, señorita. Se me vuelve a la disco y la busca. Ahora tenés
miedo, para algunas cosas sos grande y para tomarte un taxi. Pagarás otra vez la
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entrada. No me importa si hay gente. ¡No la dejen pasar porque hicimos un trato,
ella hoy dormía en lo de Mariela! (Corta.)
ANGELA ¿Quién era?
NINA La nena mía. Que perdió a su amiga bailando, vaya a saber donde. No la
puedo hacer subir, sería insano de mi parte.
ANGELA ¿No tiene llave?
NINA (Mientras descorcha una botella.) Las dejó en lo de Mariela. A ella le
encanta ir a dormir ahí.
ANGELA ¿Qué edad tiene ya?
NINA Trece.
ANGELA No es un poco chica para que...
TIMBRE.
NINA Será posible. (Atiende.) ¿Qué pasa? No, señorita, va, la busca, la
encuentra y la espera. ¡Basta! No le abro. Se va al baño del boliche y se queda
ahí, dormis ahí. No vuelvas sola de noche. Bueno, basta. Hasta mañana.
¡Contesta! (...) hasta mañana vida mía. (Corta. Sirve vino en los vasos, le da uno a
Angela) Te descuidas y te consumen.
ANGELA Cuando nos conocimos, bueno antes, me dijiste que tenías dos hijos
varones.
NINA Tengo dos hijos varones.
ANGELA Bueno, te olvidaste de Vani.
NINA ¿Vanina?
ANGELA No la nombraste.
NINA No me acuerdo de lo que me decís. Mira, tratemos de convivir por lo menos
esta noche, es lo que queríamos.
ANGELA Sí. Sin agresión, disfrutemos. (Pausa.) ¿Jugamos cartas, algo?
NINA No me gusta jugar. ¿Con quién estudiaste actuación?
ANGELA No, con uno que no es conocido. ¿Y esa ropa?
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NINA Nada, es ropa.
ANGELA Tocás la guitarra.
NINA No. Tocaba.
ANGELA El mayor, Gusi, ¿Qué edad tiene?
NINA Dieciséis. Tiene una novia. Una nena.
ANGELA Qué bien. Él era bastante retraído.
NINA Sí, no nos hablaba. Ella tampoco me hablaba. Ella estudia en el mismo
curso, y se baja la pollerita permanentemente. Usa una pollerita muy cortita y vive
bajándosela. Se inclina hacia delante se levanta un poquito y efectúa este
movimiento. Es su principal signo vital. Primero pensaba, estos no me hablan
porque soy la madre, un lugar despreciable, a esa edad son unos incivilizados.
Una tardecita en vez de dormir la siesta, los espié. Fue terrible, esas cosas no se
tienen que hacer.
ANGELA ¿Qué viste?
NINA No se hablaban, Angela, ni entre ellos. No era conmigo, ni con Jorge, o los
adultos, no se HA-BLA-BAN. Ella estaba tirada en la cama apoyada contra la
pared, del equipo de música salía algo muy desagradable, ella de vez en cuando
se bajaba la pollerita, se la acomodaba. Y Gusi estaba tirado boca arriba, con la
cabeza debajo de la mesa del teclado de la computadora que tiene un movimiento
hacia fuera, y con una birome escribía debajo, como labrando la formica.
ANGELA Pobrecito.
NINA Cuando sentí la puerta de calle, entre al cuarto a ver que escribía y estaba
su nombre varias veces y toda una enorme guarda de arabescos finitos, rayones y
líneas de puntos. Le comenté a Jorge esto, pero el no percibe mucho. Yo lo quería
mandar a Gusi a algún lugar.
ANGELA Pero Gusi se analiza.
NINA ¿Jorge te dijo eso?
ANGELA Hace más de un año.
NINA Sí, pero con distintos. Dura más o menos tres sesiones con cada terapeuta.
Que se yo, por ahí le sirve igual.
ANGELA Y sí, esas cosas nunca se saben.
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NINA Primero fue con una mujer, la tipa, la llamaba. Al mes empezó: Que quería
un hombre. Que quería un hombre. Y lo mandamos con un hombre, pero
después resulta que le parecía que era homosexual y si, averiguamos y lo era.
Volvimos con una mujer, todo bien, marchaba...¡Criminal! Esta mujer. Cuando
atendía encerraba bajo llave a sus hijos en cuartos separados, para que no se
peleen y no hagan ruido.
ANGELA (Interviene como para cumplir.)¡Dios mío!
NINA Sí, un día Gustavo pide ir al baño, ella como que medio no quería, pero, le
dijo espera. Abrió con llave. Y Gusi se levantó del diván a espiar, estuvo bien él,
como que lo presintió. Gustavo percibe mucho. Y alcanzó a ver a un nene de unos
cinco años durmiendo arroyadito a los pies del inodoro. Sobre la loza, ¿entendés?
ANGELA (Incomoda, distraída.)¡Qué bestia!
NINA: Dice que la tipa despertó al nene, y el nenito como asustado, no sabía para
donde correr porque las demás puertas tenían llave también. Entonces ella le
abrió una puerta, le dijo vaya un momento con su hermana. Y el nene se puso a
llorar, que con la hermana no. ¿Me estás escuchando?
ANGELA SÍ
Se quedan las dos en silencio, súbitamente tristes.
ANGELA (Se levanta. Toma su bolso.) No creo que haya sido buena idea.
Cuando Jorge venga, cuando entre por esa puerta y yo lo vea, voy a tener que
actuar la sorpresa y disimular. Vos podes hacerte la tarada pero lo mío es más
complejo. Digo de actuación. Además, yo no soy lo que vos pensás, Nina.
NINA Pero, porque decís eso, ¿Si yo no pienso nada?
ANGELA (Pausa.) Yo...es difícil, yo no soy de quedarme callada y a través de
lo que deduzco. De lo que Jorge me cuenta sé más sobre vos, sobre los chicos y
pude entender algunas cosas.
NINA Bueno, pero lo que él te diga...
ANGELA No, claro, no. Lo que pasa es que, como te decía, yo no soy una
persona de guardarme. Y con vos, con lo Gusi, estoy nerviosa porque no puedo
dejar libre mi naturaleza. Yo soy como transparente. Percibo los estímulos y los
dejo salir.
NINA Si entiendo decis sin límite, vomitas mucho.
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ANGELA No tan así. Soy como un papel vegetal que refracta pero que
previamente efectúa una elaboración.
NINA No entiendo porque tarda tanto, es un estúpido. ¿Vos no le habrás
advertido?
ANGELA (Levanta la voz. Amenazante.)¡ Estoy hablando de mí!
NINA Perdón, te escucho.
ANGELA No te interesa.
NINA Sí, claro, que sí.
ANGELA Ah, ¿si? Si para vos soy un fragmento. Una pieza que colabora con
tu morbo.
NINA ¿Yo soy la morbosa? ¿Y de quién se reían ustedes?
ANGELA De vos, no.
NINA ¿Y por qué no se reían de mí?
PAUSA.
NINA ¿Querés irte?
ANGELA No.
NINA ¿Porqué no te causo gracia?
ANGELA No sé.
NINA Ah. Yo puedo ser graciosa, bueno, yo tuve una época, se que puedo, no
quiero ser pedante pero tenía “angel”...tenía... donai..
ANGELA Donaire. Ya sé. ¿Te puedo sacar una foto?
NINA No sé.
ANGELA Es tarde.
NINA ¿Caliento algo?
ANGELA No.
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NINA Toma otra copa.
ANGELA Sí.
Beben las dos.
ANGELA Ya no voy a cenar.
NINA Compré cositas para el brindis. ¿Vos querés comer? Yo te sirvo, te miro.
ANGELA No, gracias, no quiero comer.
NINA Tres horas cocinando, lenta la carne. Como me había olvidado las ciruelas
tuve que volver a bajar. ¿Queres la receta de salsa de setas y crema a las finas
hierbas y un postre helado con frutas y baño de miel?
ANGELA Yo no cocino.
NINA ¿Queres te sirvo?
ANGELA No, yo no como, gracias.
Suena el teléfono. NINA atiende. ANGELA saca su cámara de fotos.
NINA Hola. (...) (LE SEÑALA EL TUBO A ANGELA.) Ya me di cuenta que llegas
mas tarde. (...) Te dije que hoy venía una amiga, que cenábamos. (...) Ajá, bueno,
(...) Claro, es lógico. (A ANGELA.) Parece que le cayó un amigo de Montevideo.
(...)No hay problema, amor. Un rato más. ¿Cuánto? (...) Para el café entonces.
Chau.
ANGELA Lo esperamos. Quédate ahí. (Foto.) No te muevas mucho por que
es sin flash, (Foto.) ¿Ves? El tiempo de apertura del diafragma, es bastante.
Sentate en la ratona. (Foto)
NINA primero aturdida, se adapta rápidamente a la situación. Parecen dos
profesionales. NINA posa. Angela toma un velador y la enfoca juego luz .
ANGELA Estás tensa. No te burles, no poses.
Nina cada vez más incómoda.
NINA ¡Qué locura! ¿Qué tengo que hacer?
ANGELA Pensá en otra cosa.
NINA No, no voy a pensar en otra cosa, me resultaría muy desagradable, pensar
en otra cosa.
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ANGELA ¿A qué te referís? (Sigue sacando fotos)
NINA Nada, no me hagas caso.
ANGELA No decíme, ¿qué estás pensando?
NINA Pienso que es muy raro, ¿entendes? Todo esto es... raro.
ANGELA Bueno, no te enojes, a ver contáme: ¿Dónde tenes el televisor?
NINA En el dormitorio. Fue todo un logro, le tuvimos que comprar uno a los chicos,
uno para cada cuarto. Yo no quería tenerlo acá porque cenábamos mirando la tele,
el único momento para juntarnos todos...
ANGELA Comprendo. Y ahora cenan sin tv.
NINA Los viernes, los demás días, come cada uno en su cuarto.
Pausa.
NINA No sé que es, pero me puse mal.
ANGELA Esta bien, esta bien, listo.
NINA No me parece correcto, simplemente.
ANGELA Bueno.
NINA Estoy preocupada, porque a esta altura, nosotras deberíamos haber
cenado y vos te tendrías que haber dado cuenta de que mi marido es tu...
Servite. (Le da otro vaso) Pensemos. ¿Me lo hubieras dicho?
ANGELA No. No te hubiera dicho nada.
NINA ¿Por él?
ANGELA Sí, y por todos. Yo, ¿por qué te lo tendría que decir?
NINA No te olvides, que nosotras nos hicimos amigas, en la osedac.
ANGELA Sí, eso ya lo sé. Mirá, yo no hubiera hecho nada, pero cuando él
llegue lo miraría con reproche.
NINA Yo también.
ANGELA ¿Por qué si vos no sabés que yo soy la amante?
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NINA ¡Porqué llegó tarde, carajo! ¡Una vez que preparo una maldita cena, que
organizo algo! ¡Si le falta el respeto a una amiga mía, me falta el respeto a mí!
¡Mira la hora que es!
ANGELA Bueno, entonces lo tuyo es un enojo más manifiesto y lo mío una
acusación más sórdida, más subterránea, que recién comienza.
NINA No, no estoy de acuerdo. Miralo con tristeza. ¿De qué lo vas acusar si él a
vos no te engañó? Ya sabías que era casado y tuviste la mala suerte de hacerte
mi amiga.
ANGELA Bueno, pero no somos tan amigas, sólo estuvimos charlando una
hora, en una sala de espera.
NINA ¿Y qué? Aunque hayan sido cinco minutos. Para mí la amistad, sucede.
Como una inspiración.
ANGELA Pero hay que consolidarla.
NINA Para eso estaba esta cena.
ANGELA Bueno pero descubro que sos la esposa de Jorge.
NINA Bueno, pero deberías sentirte culpable, no enojarte conmigo.
ANGELA No me estoy enojando con vos. Sólo que no podríamos consolidar
nuestra amistad.
NINA ¿Porqué no?
ANGELA Nina, con Jorge, tengo una relación anterior a nuestro encuentro en
la osedac.
NINA ¡Nunca nos encontramos en la osedac! Y yo siempre te trate de maravillas.
ANGELA Fue en el patio de la Graciano.
NINA ¡¿Querés comer?!
ANGELA ¡Te dije que yo no como!
¿Me dejas ir al baño?
ANGELA Sí, claro.
ANGELA SALE.
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NINA Se acerca al placard , va a cerrarlo, saca una guitarra. Se sienta en el sillón
Intenta afinarla, fracasa. Mira la guitarra. La deja y trae la otra del placard.
La afina, se convence. Entra ANGELA visiblemente pintada..
ANGELA Vas a tocar.
NINA Te maquillaste más.
ANGELA No, un poco. ¿Se nota?
NINA ¿Usaste mis cosméticos?
ANGELA No.
NINA A ver acercate.
ANGELA se acerca, NINA la inspecciona.
NINA El delineado con líquido es un arte.
ANGELA A vos te sale bien.
NINA Sí. ¿Qué piel tenés?
ANGELA Mixta. Toca.
NINA No sé.
ANGELA (Mientras Nina puntea casual con la guitarra.) Estudiaste guitarra y
flauta. A los diez años empezaste el conservatorio de música en la municipalidad
de San Fernando. Luego dos años particular con el mismísimo Sagreras. En un
baño escribiste “La falsa perla” tu primera Zamba. Fuiste la reina de los fogones
desde el normal hasta la universidad, luego dejaste todo.
Como profesionales concentradas cantan La falsa perla, zamba.
PRIMERA
ADENTRO
Por tus ojos dejé mi tierra,
tras tu huella va mi alazán,
el viento que me despeina
me da tanta libertad,
el viento que me despeina
me de tanta libertad
Yo buscaba la perla,
la perla de tu mirada.
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Ay vidita, ay esperanza.
Ay, la perla era falsa.
(VUELTA)
Ay vidita, ay esperanza.
Ay, la perla era falsa.
recitado
Aroma de los trigales,
ternura del ceibo en flor,
mis ojos enamorados
se bañaron de arrebol.
Fogones entre los yuyos,
sapos del valle triste,
el chilicote cantaba
pero vos no me quisiste.
SEGUNDA
ADENTRO
Repechando en mi alazán
la luna me hace pensar
que soy una falsa perla
me rompo por adornar.
Que soy una falsa perla
me rompo por adornar.
La luna también es falsa,
alumbra un rato y se va.
No importa que no me quieras,
me basta con adornar.
(SE ACABA)
No importa que no me quieras,
me basta mi libertad,
libertad,
libertad, libertad, libertad
Letra: Ingrid Pelicori, Irina Alonso y Pablo Caramelo.
NINA Tocas muy bien y cantas también muy bien.
ANGELA Sí, bueno yo hice todo el conservatorio. Pero tocaba para mis abuelos
nada más. Desde hace unos años, ¿viste? Que ya no se canta. No esta de moda.
TIMBRE.
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NINA ¡Es él! Cambie el plan, realmente lo vamos a enloquecer. Ya debe estar
esperando el ascensor, así que escuchá bien. Yo me escondo y vos lo recibís
como si fuera tu casa, Vos sos Nina. Sos Nina, no lo niegues nunca.
Nina corre a meterse en el placard. Ángela trata de detenerla.
ANGELA Estas loca. No Nina por favor.
Nina cierra la puerta por dentro.
ANGELA (Respira con dificultad.) Por favor salí, yo nunca pasaba, en las clases,
nunca pasaba, me gustaba mirar, Yo fui tanto tiempo porque había unos chicos de
los cuáles yo estaba enamorada.
NINA (Desde el placard.) Por eso no pasabas, por lo que pensaban esos
energúmenos. Ellos te arruinaron tu carrera, exactamente igual que a mí.
ANGELA Soy Nina Fredes, Marquez de soltera. Estudié guitarra y flauta. A los
diez años empecé el conservatorio de música en la municipalidad de San
Fernando. Luego dos años particular con el mismísimo Sagreras. En un baño
escribí “La falsa perla” mi primera Zamba. Fui la reina de los fogones desde el
normal hasta la universidad, luego me case, ¿enamorada?
NINA Sí.
ANGELA ¿Dónde fui de Luna de Miel?
NINA A Chubut.
ANGELA ¿Por qué?
NINA Es privado.
ANGELA ¿De qué signo soy?
NINA Cáncer.
ANGELA ¿Qué edad tengo?
NINA Basta, tenés que hacerlo sola, yo no te puedo ayudar.
Angela mira la puerta horrorizada.
TIMBRE.
ANGELA Es el portero. ¿Atiendo?
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Nina no contesta.
ANGELA Cambiando la voz. Hola (...) No, Vanina, es acá, es tu casa. No podes
subir. (...) Soy una amiga, no escuchá, soy tu mamá. (...) Estoy bien, gracias por
preguntar, no puedo abrir, Vanina, chiquita sé que es un gran favor el que te pido,
cuidate mucho esta noche. (...) Sí estoy bien, no, no me voy a matar. Ya lo hice y
le prometí a todos que no lo iba a volver a hacer. (...) bueno, los patines, mañana
mismo, los rollers, si esta bien. Andate a lo de la abuela, yo la llamo para que te
espere despierta.
NINA No tiene abuela, mi suegra murió el año pasado y mi madre esta en Chubut.
ANGELA Te dije Mariela, tu amiga Mariela. (...) Yo la llamo a la madre y le digo
que ella esta acá. (...) (GRITA) Andate Vanina , no te quedes ahí, esta calle es
peligrosa. (Cuelga.)
Se sienta angustiada por haberle gritado a su nueva hija. Pausa.
NINA Angela, ¿te pido un favor?
ANGELA ¿La voy a buscar?
NINA No, no ¿Te pones un disco?
ANGELA Sí, ¿cuál querés?
NINA Esta puesto.
Música. Nina sale bailando, Angela incomoda. Nina insiste para que se sume.
Angela hace algunos pasitos se suma a desgano. Mientras Nina baila Angela
comienza a recoger su cartera, su saquito, y disimuladamente va bailoteando
hasta la puerta. Cuando esta por salir Nina para la música.
NINA (Sosteniendo la cámara de fotos de Ángela.) ¿No te olvidas algo?
ANGELA Dámela.
NINA niega.
ANGELA Mira, Nina dame la cámara. ¿Sí? Tranquila (extiende u mano como su
fuera a quitarle un arma.) Me das eso, yo me voy. ¿Lo hacemos otro día? Hoy ya
es tarde, te llamo por teléfono, ¿queres?
NINA Andate.
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ANGELA ¿Queres la cámara? Quédatela es muy buena, te la regalo. Pero dame
el rollo.
NINA ¿El rollo? ¿Querés el rollito?
ANGELA Sí.
NINA (Se cuelga la cámara) Vamos a esperar a Jorge, juntas. (Mientras acomoda
a Angela.) Tirate en el sillón si queres, ponete cómoda sacate los zapatos.
(Angela resignada le obedece. Nina apaga luces, deja sólo unas lámparas. Se
detiene) ¿Queres irte?
ANGELA Sí.
NINA se sienta a su lado. La mira.
NINA ¿Tenes hora?
ANGELA Sí.
Pausa.
NINA Ese reloj que tenes ahí es mío. (Pausa. Se descuelga la cámara.) Toma.
ANGELA la acepta. La mira.
ANGELA Hubo una época en que todas teníamos mochilas parecidas y un día
me llevé una equivocada. Fui con mi abuelo a devolverla pero la mía nunca
apareció. Yo tenía una foto adentro.
La foto era a upa de mi mamá. Tres años, tendría. Tenía puesto un jardinerito, con
una polerita a rayas de colores. Y en la cabeza una bolsita de red, amarilla. ¿Te
acordás las viejas bolsas de las compras? Con las manijas hacía presión, así,
hacia abajo. Entonces tengo, la carita saliendo por los agujeros de la red. La piel
en rombos.
NINA Yo tengo una bolsita de esas.
ANGELA ¿En serio? ¿Sabés de cuales te hablo?
NINA Sí, guardo una. ¿Querés que te la traiga?
ANGELA Sí, gracias.
NINA se levanta, sale. ANGELA la espera.
NINA vuelva trae la bolsita de red y se la da a ANGELA. Se miran emocionadas.
NINA se sienta en el sillón, alienta a ANGELA con un gesto. ANGELA vuelve a
acomodar la cámara. NINA la recibe, ANGELA se sienta en sus piernas y se
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coloca la bolsa en la cabeza haciendo presión contra su cara. Se dispara la foto.
Ellas siguen igual. NINA apoya la cabeza en ANGELA y se acurruca más.
Suena el timbre.
ANGELA se sobresalta.
NINA (La abraza.) No. No. Quedate. Quedate así. (Susurra.) Qué importa.
Quedate... así.
Ellas van cerrando los ojos. Se escucha la llave en la puerta.
OSCURO.