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Casacion 1

La demandante interpuso una demanda de indemnización contra dos empresas ferroviarias luego de que su hijo de 11 años, que padecía autismo, fue atropellado por un tren. En primera instancia se declaró infundada la demanda, pero en apelación se reformó la sentencia y se ordenó una indemnización parcial. Los recursos de casación de las empresas fueron declarados infundados y se confirmó la sentencia de segunda instancia.

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Casacion 1

La demandante interpuso una demanda de indemnización contra dos empresas ferroviarias luego de que su hijo de 11 años, que padecía autismo, fue atropellado por un tren. En primera instancia se declaró infundada la demanda, pero en apelación se reformó la sentencia y se ordenó una indemnización parcial. Los recursos de casación de las empresas fueron declarados infundados y se confirmó la sentencia de segunda instancia.

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CASACION: 1714-2018

Demandante: Lis Geraldine Rojas Loyola


Demandado: Ferrocarril Central Andino Sociedad Anónima y Ferrovías Central Andina
Sociedad Anónima
Lis Geraldine Rojas Loyola interpuso demanda de indemnización por daños y perjuicios
contra Ferrocarril Central Andino Sociedad Anónima y Ferrovías Central Andina
Sociedad Anónima a fin de que le paguen la suma de ciento cincuenta mil millones
cincuenta y tres mil soles (S/150’000,053,000.00) disgregados de la siguiente forma:
a) cincuenta y tres mil soles (S/ 53,000.00) por daño emergente
b) ciento cincuenta mil millones de soles (S/ 150’000,000,000.00) por daño moral
Que el día veintisiete de julio de dos mil diez, su hijo Bruno Hernán Rodríguez Rojas de
once años de edad, quien padecía de autismo, fue atropellado por el tren número 1001
de propiedad de la empresa Ferrocarril Central Andino Sociedad Anónima, conducido
por John Rony López Jara, produciéndose su deceso instantáneo. Como consecuencia
de ello se inició un proceso penal ante la Tercera Fiscalía Provincial Penal de Santa
Anita por el delito contra la vida, el cuerpo y la salud – homicidio culposo contra el
conductor del tren -John Rony López Jara-, teniendo como resultado final que, mediante
resolución de fecha doce de enero de dos mil once, se declare no ha lugar la
formalización de la denuncia, disponiéndose el archivo definitivo.
Contestación:
No tiene por qué imputársele responsabilidad ya que la pretensión demandada se
sustenta en la responsabilidad objetiva por considerarse el tren como un bien riesgoso;
teniéndose en cuenta que es concesionaria de la operación y mantenimiento de la
infraestructura vial de acuerdo con el contrato de concesión celebrado con el Estado, no
constituyendo peligro la vía férrea y no estando probado que el accidente haya ocurrido
porque la vía férrea no contaba con las barras de protección. Añade que no se ha
acreditado qué norma se ha trasgredido o qué norma exige que la zona en que yacía el
menor luego de huir del control de su madre, era necesario que Menciona que las vías
férreas en muchos lugares atraviesan lugares poblados sin que por ello las personas
estén autorizadas a transitar por los rieles o que dichos rieles estén aislados por barras
u otros; por lo cual, a su caso no es aplicable el concepto de bien riesgoso
Sentencia:
Respecto a Ferrovías Central Andina Sociedad Anónima, la demandante no ha
demostrado regulación que indique que el área del accidente haya debido estar
protegida por vallas o medidas de seguridad que impidan o dificulten en gran medida el
paso de peatones por las vías del tren; además, según el Reglamento Nacional de
Ferrocarriles, Decreto Supremo número 032-2005- MTC, la vía del tren es una vía
exclusiva y restringida, estando prohibido que personas ajenas a la actividad ferroviaria
se encuentren allí de cero (0) a cinco (5) metros a cada lado de la vía, es decir, no se
aprecia qué norma haya podido violentar la demandada, tampoco se ha demostrado
que debido al mal mantenimiento de la vía férrea, el día de los hechos se haya producido
el accidente, pues el Informe Técnico número 332-10-UIAT-PNPG-1 indica que los rieles
no tienen carencia ni deformaciones a la vista y están en buen estado de conservación
y uso, por lo que es evidente que respecto de esta demandada la demanda no puede
prosperar.
Recurso de apelación:
La sentencia de primera instancia, al analizar la “imprudencia de la demandante” en
torno al razonamiento sobre la ruptura del nexo causal
Respecto a la antijurídica, solo emite pronunciamiento sobre la empresa Ferrovías
Central Andina Sociedad Anónima (organización ferroviaria), mas no sobre la empresa
Ferrocarril Central Andino Sociedad Anónima (operador ferroviario). Asimismo, se limita
a señalar que la legislación ferroviaria no regula la seguridad de la vía “exclusiva” del
tren obligándole a colocar “mallas” u otros elementos de seguridad, sin tener en cuenta
los artículos 31, 36, 38, 51 y 52 del Decreto Supremo número 032-2005-MTC que
obligan a dicha empresa a implementar medidas de seguridad en la vía férrea, que no
se verifican en el tramo en el cual su hijo sufrió el accidente
No se ha valorado que el artículo 6 del Decreto Supremo número 032-2005- MTC
establece que la máxima velocidad de operación para los trenes de mercancías es de
dieciséis kilómetros por hora (16 km/h) en zonas urbanas, mientras que el maquinista
declaró haber conducido a una velocidad de veinticinco kilómetros por hora (25 km/h),
es decir a una velocidad mayor a la establecida en la citada norma, lo que acreditaría
su actitud negligente al transitar por una zona urbana a alta velocidad. Además, al
tomarse en cuenta el “Informe Técnico” no se han revisado las obligaciones del operador
ferroviario según el Decreto Supremo número 032-2005-MTC, que no puede limitarse a
conducir “sin mayores presiones valorativas respecto al entorno de la vía” pues deben
respetar las velocidades máximas según la ley, No se ha valorado que el artículo 6 del
Decreto Supremo número 032-2005- MTC establece que la máxima velocidad de
operación para los trenes de mercancías es de dieciséis kilómetros por hora (16 km/h)
en zonas urbanas, mientras que el maquinista declaró haber conducido a una velocidad
de veinticinco kilómetros por hora (25 km/h), es decir a una velocidad mayor a la
establecida en la citada norma, lo que acreditaría su actitud negligente al transitar por
una zona urbana a alta velocidad. Además, al tomarse en cuenta el “Informe Técnico”
no se han revisado las obligaciones del operador ferroviario según el Decreto Supremo
número 032-2005-MTC, que no puede limitarse a conducir “sin mayores presiones
valorativas respecto al entorno de la vía” pues deben respetar las velocidades máximas
según la ley, También es responsable la empresa Ferrovías Central Andina Sociedad
Anónima porque es la que da el permiso de operación a Ferrocarril Central Andino
Sociedad Anónima y le ha seguido renovando el permiso sabiendo que el maquinista
John Rony López Jara cegó la vida de su menor hijo y ocasionó más de nueve
accidentes registrados entre descarrilamientos, muertes, heridos y otros hechos
presentados en la etapa postuladora.
Sentencia segunda instancia:
El dos de noviembre de dos mil diecisiete, la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de
Justicia de Lima expide la sentencia de vista de página mil setecientos cuarenta, que
revoca la sentencia de primera instancia que declaró infundada la demanda sobre
indemnización por daños y perjuicios (responsabilidad extracontractual), y reformándola
la declararon fundada en parte, debiéndose fijar la suma de ocho mil quinientos soles
(S/ 8,500.00) por concepto de daño emergente y la suma de ochocientos mil soles (S/
800,000.00) por concepto de daño moral, con costas y costos del proceso; bajo los
siguientes fundamentos.
Nexo causal:
Se señala que se ha confundido la naturaleza jurídica del término “imprudencia de la
víctima”, asumiéndose como verdad absoluta que a los menores de edad no se les
puede atribuir imprudencia por tener la condición de inimputables, pese a que la doctrina
ya ha dejado por sentada, que tratándose de responsabilidad extracontractual se debe
apreciar el hecho
objetivo y establecer la causa generadora del evento, que en el caso en cuestión fue
que la víctima haya estado recostada dentro de la vía férrea, así como las circunstancias
que se describen en el Informe Técnico número 332-10-UIAT-PNP-G-1 y que no se han
valorado
En buena cuenta, los impugnantes sostienen que el accidente ocurrió por hecho propio
de la víctima y que ello originaría la inexistencia de causalidad en los términos prescritos
en el artículo 1972 del Código Civil; se afirma además que es la demandante quien es
responsable del daño, al haber perdido a su hijo, quien tenía la condición de autista,
Conclusión:
Las anomalías procesales aquí anotadas no generan nulidad alguna, sometiéndose este
Tribunal a lo prescrito en el artículo 397 del Código Procesal Civil, en cuanto indica que
no se casará la sentencia si hay defectos en la motivación cuando la parte resolutiva
sea la adecuada, más aún si los errores existentes han sido subsanados.
Habiéndose desestimado las infracciones normativas denunciadas corresponde
declarar infundada la casación planteada, no pudiendo este Tribunal Supremo emitir
pronunciamiento sobre el monto de la indemnización, en tanto sobre ese aspecto ni
demandante ni demandadas han efectuado impugnación.
Decisión:
Por estos fundamentos, y en aplicación del artículo 397 del Código Procesal Civil;
declararon: INFUNDADOS los recursos de casación interpuestos por las demandadas
Ferrovías Central Andina Sociedad Anónima y Ferrocarril Central Andino Sociedad
Anónima, mediante escritos obrantes a páginas mil ochocientos setenta y seis y mil
ochocientos veintiocho, respectivamente; en consecuencia NO CASARON la sentencia
de vista de fecha dos de noviembre de dos mil diecisiete (página mil setecientos
cuarenta); DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el Diario Oficial
“El Peruano”, bajo responsabilidad; en los seguidos por Lis Geraldine Rojas Loyola
contra Ferrovías Central Andina Sociedad Anónima y otra, sobre Indemnización por
Daños y Perjuicios; y los devolvieron

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