0% encontró este documento útil (0 votos)
229 vistas20 páginas

Reseñas

Este documento describe lo que es una reseña académica y sus características. Explica que una reseña evalúa y describe textos de manera breve, incluyendo la opinión del autor. Se enfoca en reseñas de libros académicos recientes que son de interés para expertos en un campo. Las reseñas son escritas por investigadores jóvenes y leídas por pares académicos. También se usan reseñas en la universidad para que los estudiantes desarrollen habilidades de lectura y es

Cargado por

alejandra
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
229 vistas20 páginas

Reseñas

Este documento describe lo que es una reseña académica y sus características. Explica que una reseña evalúa y describe textos de manera breve, incluyendo la opinión del autor. Se enfoca en reseñas de libros académicos recientes que son de interés para expertos en un campo. Las reseñas son escritas por investigadores jóvenes y leídas por pares académicos. También se usan reseñas en la universidad para que los estudiantes desarrollen habilidades de lectura y es

Cargado por

alejandra
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

La reseña académica

Federico Navarro
Ana Luz Abramovich

¿Qué es la reseña?
La reseña (también conocida como “recensión”) es un género discursivo que
tiene como objetivo describir y evaluar textos de distintos tipos (cf. De Carvalho,
1991, p. 262; Moreno & Suárez, 2006, p. 1).
La evaluación es importante ya que la diferencia de otros géneros cercanos,
como el resumen, la revisión bibliográfica o el informe de lectura. Evaluar significa
otorgar valores positivos o negativos a diferentes aspectos del texto reseñado. De
esta manera, la reseña incluye la opinión del reseñador sobre el texto que se está
describiendo. En los otros géneros, las opiniones resultan menos importantes; lo
fundamental es proporcionar una descripción breve y lo más neutral posible de los
contenidos del libro.
En general, las reseñas abordan libros de publicación reciente ya que resulta de
interés para los lectores informarse sobre nuevas publicaciones. Es imposible leer
todos los libros que aparecen cada día. Por este motivo, las reseñas sirven como guías
breves para hacernos una idea de qué asuntos trata un libro (descripción) y acceder
a una opinión autorizada sobre su calidad (evaluación).
Por ejemplo, los diarios publican reseñas sobre novedades literarias, como una
novela o un libro de poemas. A continuación puede leerse una reseña que publicó el
diario La Nación sobre un libro de cuentos de Stephen King.
La reseña del libro de King es breve, tiene menos de 400 palabras. Luego de
brindar los datos básicos del libro (título, autor, editorial, traductor, extensión, precio),
el reseñador contextualiza el libro, en este caso dentro de la obra cuentística anterior
de King. En los siguientes párrafos se recorren los cuentos según criterios diversos,
describiendo su trama y otros aspectos, a la vez que se los evalúa continuamente.
El último párrafo resume las valoraciones vertidas antes y vuelve a contextualizar
el libro en relación con la obra de King.
Aunque las reseñas suelen repetir este esquema, mixtura de descripción y
evaluación, no existe un solo tipo de reseñas. Hay reseñas de textos literarios y
reseñas de libros de estadística o filosofía. Hay reseñas muy breves, como las que
se encuentran en las contratapas de los libros, que solo evalúan positivamente. Hay
otras reseñas, mucho más extensas, que evalúan varios libros sobre un mismo tema y

UNGS • 39
Federico Navarro y Ana Luz Abramovich

40 • UNGS
La reseña académica

presentan aportes propios del reseñador (se denominan artículos-reseña; cf. Swales,
2004, pp. 208-213). Hay reseñas de artículos, de cuentos, de novelas o libros enteros,
e incluso de colecciones de libros.
Para el ámbito universitario, nos interesa la reseña académica, es decir, aquella
que aborda libros o artículos académicos. Un libro académico es una publicación
cuyos contenidos y espacios de circulación están ligados de alguna manera a las
universidades u otros centros de investigación, si bien pueden tener un público más
amplio.

¿Quiénes leen y escriben reseñas?


Las reseñas aparecen en revistas y publicaciones periódicas, como los diarios.
En el caso de las reseñas académicas, son comunes en revistas académicas depen-
dientes de universidades o centros de investigación, sobre todo dentro de las ciencias
sociales y las humanidades (Moreno & Suárez, 2008). En algunas revistas pueden
aparecer bajo otros nombres, por ejemplo “comentario bibliográfico”, “galera de
corrección” o “crítica de libros”.
Las reseñas abordan por lo general libros (Becher, 2001 [1989], pp. 115-116)
de aparición reciente que puedan ser de interés para quienes trabajan en el área que
toca la revista. Es decir, se trata de libros especializados en distintas disciplinas
científicas. De esta manera, las revistas leídas por científicos y expertos dedican un
espacio importante a informarse sobre novedades editoriales.
Justamente, la comunidad de pares –personas que se desenvuelven en el área
de la que se trate– son los lectores potenciales de las reseñas. El reseñador, elegido
entre uno de esos expertos, se dirige a sus pares y en buena medida escribe a partir de
los presupuestos que comparte con ellos. Esto significa que para escribir una buena
reseña hay que conocer a fondo el tema que trata el libro y, sobre todo, la disciplina
en la que se inserta. Los comentarios del reseñador se conectan con el área de saber en
la que se produjo la obra reseñada (Motta-Roth & Rabuske Hendges, 2010, p. 28).
A pesar de esto, los reseñadores suelen ser jóvenes científicos que buscan una
primera oportunidad para publicar. Por este motivo, las reseñas son una excelente
oportunidad para comenzar a familiarizarse con las reglas del juego de cada disci-
plina, obtener libros gratis para reseñar y leer las últimas publicaciones de interés.
Los investigadores más formados dejan gradualmente de escribir reseñas académicas
para centrarse en géneros discursivos como el artículo de investigación (cf. Hyland,
2004 [2000], p. 43).
A su vez, dado que los libros reseñados deben ser relevantes para la disciplina,
sus autores suelen ser importantes. De esta manera, se produce una asimetría entre el
poder del autor, ya consagrado, y el poder del reseñador, todavía por hacerse conocer.
Cuando el libro es satisfactorio para el reseñador, la asimetría entre autor y reseñador
no presenta inconvenientes. El problema puede surgir cuando el reseñador considera
que el libro es malo y debe dar cuenta de esto ante los pares expertos. ¿Cómo hacer

UNGS • 41
Federico Navarro y Ana Luz Abramovich

para evaluar negativamente a un autor que puede ser nuestro futuro jefe, director,
jurado, etc.? Lo más común es llevar a cabo críticas moderadas, indirectas o disi-
muladas, a la vez que se las balancea con aspectos positivos.

¿Por qué escribir reseñas en las materias universitarias?


La reseña académica que se escribe en las materias de las carreras universitarias
no tiene como finalidad principal describir y evaluar novedades editoriales, sino
objetivos didáctico-pedagógicos, como organizar y controlar la lectura de biblio-
grafía de la materia u otra bibliografía del área de conocimiento. Se busca que el
estudiante desarrolle y ponga en juego capacidades de lectura de textos científicos
y escritura académica, como la de distinguir lo importante de lo accesorio en el
texto reseñado y proponer una lectura crítica propia.
Por este motivo, en las reseñas académicas escritas en el trayecto de forma-
ción, muchas veces se reseñan textos parciales (como un capítulo de un libro) y
que no fueron publicados recientemente. Por otro lado, el estudiante-reseñador
no tiene como objetivo informar a los pares sobre una novedad editorial, sino
demostrar a los docentes, quienes conocen a fondo el libro reseñado, que han he-
cho una lectura ordenada, profunda y crítica. La presentación por escrito permite
a los docentes evaluar estas capacidades de lectura y escritura del estudiante, así
como su posibilidad de verter una opinión crítica informada en esa área particular
del conocimiento científico.

¿Quién habla en la reseña?


Es importante distinguir en la reseña la voz del reseñador de la voz del autor
reseñado. Una manera de hacerlo es utilizar verbos de cita (como “plantea”, “señala”,
“afirma” o “sugiere”). Estos verbos permiten introducir la voz del autor reseñado,
a la vez que plantean la posición del reseñador con respecto al aspecto citado. Por
tanto, no se restringen a dar cuenta de lo que el autor reseñado afirma. En realidad,
permiten al reseñador explicar las operaciones discursivas, cognitivas y teórico-
metodológicas que detecta en el libro reseñado. Una buena reseña no solo describe
y evalúa los contenidos de un libro, sino que analiza el proceso de investigación y
de escritura que está detrás de ese libro. De esta manera, el reseñador hace explícita
la hoja de ruta de ese libro. Por ejemplo:
El autor define el concepto X y, a continuación, rastrea su aparición en un
conjunto de textos que recopila a partir de ejemplares de Y.

La hipótesis Z, planteada recién en la segunda mitad del libro, es sostenida


a partir de dos argumentos principales: P y Q.

42 • UNGS
La reseña académica

¿Cómo es la reseña?
Las reseñas, por lo general, no presentan secciones con subtítulos, como sucede
por ejemplo con el artículo de investigación. Sin embargo, sí suelen incluir ciertas partes.
En general, son tres partes (De Carvalho, 2001; Navarro, 2011; cf. Motta-Roth, 1998).
Primero, una contextualización del libro en el tema, en la disciplina, en la obra
y trayectoria del autor, en la colección o editorial, etc. El enfoque es muy general y
se suele reponer información que puede no estar presente en el libro reseñado. ¿Cuál
es el tema del libro? ¿Quién es su autor? ¿Qué aportes hace el libro a la disciplina?
Esta es la parte más difícil de la reseña porque requiere conocer a fondo el tema y
la disciplina. Puede haber algunas evaluaciones generales del libro o de su autor,
por lo general positivas.
Segundo, una descripción detallada de los capítulos del libro o de los temas
que aborda. Las descripciones incluyen evaluaciones positivas y negativas de cada
aspecto relevante. Las evaluaciones suelen estar bien fundamentadas, y en el caso
de las evaluaciones negativas es común la sutileza y la cortesía. Se utilizan citas
textuales cuando resulten importantes. El reseñador puede hacer aportes propios,
pero siguiendo las necesidades del libro reseñado. Esta parte puede ser más o menos
extensa, dependiendo del espacio que permita la revista donde se publicará la reseña
o, en el caso de la reseña en la universidad, de las indicaciones que den los docentes.
Tercero, una breve conclusión y resumen de lo dicho. A su vez, se contextua-
liza el libro a futuro: quién lo leerá, a quién le servirá, qué cambios traerá para la
disciplina, qué significará para la producción del autor. Muchas veces se incluye una
evaluación general que resuma las evaluaciones positivas y negativas anteriores y,
finalmente, recomiende o no recomiende su lectura.

Figura 1. Partes de la reseña académica.

UNGS • 43
Federico Navarro y Ana Luz Abramovich

¿Cómo escribir una reseña en la universidad?


Durante la lectura del texto a reseñar:
1) Leer el libro o artículo tomando apuntes en los márgenes. Prestar
especial atención a la introducción y la bibliografía (para escribir la
contextualización), al índice (para organizar la descripción) y a las
conclusiones (para escribir tanto la contextualización como las evaluaciones
y conclusión del reseñador).
2) Buscar información en otras fuentes que ayuden a contextualizar la reseña.
Puede consultarse un manual de la disciplina o la bibliografía citada por
el propio libro o artículo, o preguntar a un profesor o colega. En ciertas
páginas de Internet (como portales de bibliotecas o universidades), puede
consultarse la filiación institucional y otras publicaciones del autor.
3) Identificar claramente la distinción entre los conceptos académicos
utilizados, las hipótesis sostenidas por el autor y los datos presentados.
4) Intentar identificar puntos débiles, contradicciones, omisiones y errores en
el libro o artículo. Esto permitirá fundamentar las evaluaciones negativas.
5) Determinar en qué aspectos se realizan aportes válidos a la disciplina. Esto
permitirá fundamentar las evaluaciones positivas.
Durante la planificación de la reseña:
1) Hacer un mínimo esquema de qué se dirá en cada una de sus partes. Incluir
las tres partes: contextualización, descripción y evaluaciones, y conclusión.
2) Definir si la descripción de cada sección del libro será extensa o resumida.
A la vez, si se incorporarán evaluaciones parciales de cada una de las partes
descriptas o se realizará únicamente una evaluación general al final.
Durante la escritura de la reseña:
1) Prestar especial atención para distinguir con claridad la voz del autor y la
voz del reseñador. Como se dijo anteriormente, los verbos de cita (“el autor
sostiene que…”) sirven para esto.
2) Incluir citas textuales si resultan útiles para resumir una postura del autor,
ejemplificar un concepto o fundamentar una crítica.
3) Recordar que la presentación de la postura propia del reseñador y su
justificación es muy importante, dado que se trata de una de las capacidades
que se busca que los estudiantes pongan en juego en este tipo de ejercicios.
4) No omitir ninguno de los datos relevantes del texto reseñado: autor, año,
título, lugar de publicación y editorial.
5) Incluir las referencias bibliográficas únicamente si se utilizaron otros textos
además del reseñado.

Un ejemplo de reseña en economía


A continuación se presenta una reseña publicada en Realidad Económica, revista
especializada en ciencias sociales, en particular en economía. Todos sus números

44 • UNGS
La cita bibliográfica
Federico Navarro

La cita bibliográfica permite introducir otros textos o fuentes de información


en el texto que estamos elaborando. Puede consistir en citas literales entre comillas,
reformulaciones de lo leído, datos numéricos específicos o simplemente la referen-
cia a otro texto en el que se pueden verificar, ampliar o contrastar los temas que
abordamos en nuestro propio texto. En suma, la cita bibliográfica es la referencia a
la fuente textual de la cual extraemos información.
Pero también la cita bibliográfica es fundamental para sostener nuestro aporte
a partir de otros textos previos. Esto se debe a que el conocimiento científico no
consiste en hallazgos inéditos y aislados, sino en una continuidad y negociación
entre lo que tenemos para aportar y lo que los demás han aportado previamente.
Nuestro texto debe necesariamente dialogar con otros textos, tanto para confirmar
las propuestas de otros como para ampliarlas o, incluso, refutarlas.
Las referencias a otros textos son tan importantes en la investigación académica,
en particular en las humanidades y las ciencias sociales, que se han codificado en
ciertas secciones. Por ejemplo, en la sección “Referencias bibliográficas” al final de
libros, artículos y ponencias, y en la sección “Estado de la cuestión” al comienzo de
monografías y tesis. También, en géneros específicos, como la “Reseña”, el “Informe
de lectura” o el “Artículo de revisión bibliográfica”.

¿Qué fuentes bibliográficas citar?


Las fuentes bibliográficas utilizadas en nuestro texto deben ser seleccionadas
según criterios defendibles. Es importante evitar caer en la mera yuxtaposición de
fuentes o en la tendencia a incluir todo lo que se leyó. Sea el criterio que sea, lo
importante es que ese criterio exista y pueda hacerse explícito.
Pero además de criterios teóricos internos al texto, hay numerosos criterios que
tienen que ver con factores disciplinares. En primer lugar, las fuentes deben estar
actualizadas, es decir, ser recientes. Este criterio varía disciplinarmente: en ciertas
disciplinas, como la biología, las fuentes deben ser extremadamente recientes,
mientras que en otras disciplinas, como la filosofía, se puede trabajar sobre fuentes
antiguas. En segundo lugar, las fuentes deben ser reconocidas por la comunidad
disciplinar en la que nos insertemos: autores y libros importantes y prestigiosos
en buena medida; citar una fuente bibliográfica poco aceptada por la comunidad
académica puede quitar seriedad o poner en duda nuestro propio texto. En sentido

UNGS • 179
Federico Navarro

similar, es conveniente buscar fuentes ligadas a instituciones (como universidades


o centros de investigación) o editoriales prestigiosas (que publican libros y revistas
de investigación) en el mundo académico. En tercer lugar, es preferible citar fuentes
primarias, es decir, el texto donde originalmente se propuso una hipótesis o se realizó
cierto hallazgo, y no manuales u otros textos que se refieren a esa fuente primaria. En
cuarto lugar, sigue siendo más aceptado, al menos por ahora, citar fuentes impresas
en papel (aunque tengan una versión equivalente en formato digital) que fuentes
exclusivamente digitales.
En este sentido, resulta interesante el caso de Wikipedia. Se trata de una fuente
no citada por los escritores académicos expertos, aunque sí puede ser utilizada, en
algunos casos, durante la formación de grado. Su atractivo radica en que ofrece en
general un enorme, actualizado y preciso caudal informativo sobre cualquier tema.
Sin embargo, no tiene un autor concreto que firme los contenidos, constituye una
fuente secundaria (y a veces errónea) y exclusivamente digital y los textos están en
constante revisión (no hay, en sentido estricto, una fecha de publicación, aunque
sí de consulta). Por tanto, Wikipedia presenta varias falencias insalvables según
la lógica del saber científico: no hay un autor que se haga responsable por sus
contenidos, estos contenidos siempre están referidos a otros textos primarios (y en
ocasiones presentan errores), no existe una edición fechada que citar y esa edición
es exclusivamente digital.

¿Cómo se relaciona la cita con nuestro texto?


La inclusión de citas debe estar justificada en el desarrollo del tema que estamos
llevando a cabo. En particular, la cita bibliográfica no puede hablar por sí sola. Es
conveniente comentarla e interpretarla mediante reformulaciones y evaluaciones. De
esta manera, podemos hacer explícito qué nos interesa destacar de esa cita.

180 • UNGS
La cita bibliográfica

En este fragmento (Gould, 1983 [1981]), la cita está claramente ligada al texto
en el que se inserta. Antes de la cita, se explica una distinción atribuida a Darwin; la
cita demuestra y refuerza esa afirmación con la formulación exacta y original de tal
postura. A su vez, luego de la cita, el autor resume y reformula la postura de Darwin.
También es común destacar por medios gráficos (con itálica o subrayado) ciertos
elementos de una cita bibliográfica en discurso directo. De esta manera, también
dejamos constancia de nuestra apropiación de la cita. En estos casos, es común usar
la frase “subrayado nuestro” o “énfasis nuestro”, como en el siguiente fragmento
(Nogueira, 2010, p. 4):

Es posible, además, quitar elementos irrelevantes o que distraigan la atención


del lector, sobre todo en citas demasiado largas. Es preciso dar cuenta de ese recorte
(usualmente con [...]) para no perder la literalidad de la cita, como en el siguiente
fragmento (Escandell Vidal, 2006 [1996], p. 47):

Asimismo, los corchetes pueden utilizarse para agregar aclaraciones inevita-


bles –por ejemplo, referencias– que pueden perderse al incluir una cita fuera de su
contexto, como se ve a continuación (Escandell Vidal, 2006 [1996], p. 54):

UNGS • 181
Federico Navarro

¿Quién habla en la cita bibliográfica?


Es importante distinguir nuestra propia voz de la voz del autor que estamos
citando. Una manera de hacerlo es utilizar verbos de cita. Estos verbos permiten in-
troducir la voz del autor citado a la vez que plantean nuestra posición con respecto al
aspecto citado. En realidad, son verbos que no se acotan a sinónimos de “decir”, sino
que incluyen también referencias a los procesos cognitivos y teórico-metodológicos
que lleva acabo el autor citado. Así:

coincidencia
demuestra
posición descubre
El autor
neutral plantea revela
señala detecta
afirma
El autor explica
sostiene
escribe
sugiere
discrepancia
confunde
El autor olvida
pasa por alto

Figura 1. Verbos utilizados para introducir la voz del autor citado.

Construir nuestra propia posición con respecto a la cita resulta una estrategia
fundamental ya que las citas no solo sirven para apoyar nuestra propia postura, sino,
en muchas ocasiones, para discutirlas y refutarlas. Se puede plantear, por tanto, una
distinción orientadora entre dos tipos de cita. En primer lugar, la cita de autoridad
consiste en hacer referencia a autores y obras reconocidos que validan nuestra propia
posición. En segundo lugar, la cita polémica consiste en hacer referencias a autores
y obras para atacarlos y refutarlos. A continuación puede verse un ejemplo de esta
última (Gould, 1983 [1981]):

182 • UNGS
La cita bibliográfica

Sin embargo, en la mayoría de los casos se sigue una estrategia intermedia: las
citas académicas son retomadas y modificadas parcialmente. Es decir, la cita suele
servir para validar nuestra posición a partir de una polémica parcial con la fuente
citada. En el siguiente ejemplo (Zimmerman, 2003, p. 48) puede verse esta posición
intermedia y negociada:

La cita bibliográfica muchas veces incluye la manera en que debe entenderse


su relación con el texto que estamos elaborando. De esta manera, podemos aclarar

UNGS • 183
Federico Navarro

si la cita bibliográfica funciona como un apoyo o contraste con el tema o posición


que venimos desarrollando. Muchas veces se usan frases como “véase” o “ver”,
“consúltese”, “compárese” o “comparar”, “cf.” (que significa véase o compárese,
justamente), como en el siguiente fragmento (Adelstein, 2005):

Por otro lado, podemos optar por ser más o menos fieles a las palabras exactas
que aparecen en el libro citado:

Figura 2. Tipos de cita según su proximidad con la fuente

De esta manera, podemos optar por ser absolutamente fieles a las palabras origi-
nales del autor citado y no hacer ninguna modificación (discurso directo), por sintetizar
los aspectos que queremos destacar, pero refiriendo a un fragmento específico en el
que nos basamos (discurso indirecto con referencia bibliográfica), o por apropiarnos de
esas palabras en nuestra propia reformulación sin remitir a un espacio textual específico
(discurso indirecto sin referencia bibliográfica). En términos generales, es necesaria
una mayor cercanía con la fuente cuando proponemos una lectura polémica (es decir,
que debe confirmarse con una cita) o cuando queremos conservar la formulación
original (por ejemplo, porque utiliza términos técnicos que no pueden reformularse).
A la inversa, es mejor separarse de la fuente cuando llevamos a cabo una apropiación
personal de la cita o cuando queremos hacer una generalización.

184 • UNGS
La cita bibliográfica

Cuando las citas bibliográficas en discurso directo entrecomillado (primer caso)


son extensas (más de tres o cuatro líneas), suelen incluirse en fuente más pequeña,
con márgenes más amplios y sin comillas, como se ve a continuación (Escandell
Vidal, 2006 [1996], p. 61):

¿Qué abreviaciones y palabras extranjeras se usan en la cita?


En los textos académicos, son comunes ciertos términos latinos. Es importante
poder utilizarlos para demostrar un mayor conocimiento de las convenciones de
este tipo de discurso. Además, resultan útiles porque se usan en todos los idiomas.
Algunos de ellos son:

• i.e.,: es decir.
• e.g.,: por ejemplo.
• cf.: ver o comparar.
• et al.: y otros (autores).
• apud: citado por.
• op. cit.: buscar en notas previas la referencia. Se usa para no repetir
una referencia completa. Su uso es cada vez menos frecuente porque
es reemplazado por el sistema autor-año (ver más adelante).
• Ibíd. o Ibídem: buscar en la última nota la referencia. Al igual que
el caso anterior, se usa para no repetir una referencia completa y
resulta cada vez más infrecuente en el discurso académico.

El siguiente ejemplo (Mahlberg, 2005, p. 14), en inglés, utiliza varios de estos


recursos, incluso combinándolos de forma simultánea. Se lee “véase por ejemplo
Renouf y otros autores 2004”.

UNGS • 185
Federico Navarro

¿Cómo se relacionan las citas en el texto y la referencia


bibliográfica completa?
El método más usado actualmente para relacionar las múltiples citas a lo largo de
nuestro texto y las referencias bibliográficas completas es el denominado Autor-Año. En
este sistema, se brinda la información básica (apellido del autor y fecha de publicación,
además del número de página si es necesario) para poder encontrar, al final del texto, la
referencia bibliográfica completa, como en el siguiente ejemplo (Ruíz Pérez, 2003, p. 456):

Texto principal:

Referencias bibliográficas:

186 • UNGS
La cita bibliográfica

Las referencias bibliográficas se listan en orden alfabético de autor y, para cada


uno de ellos, en orden cronológico de la más antigua a la más reciente. Cabe aclarar
que solo se incluyen en las referencias bibliográficas los textos citados.
Este sistema tiene dos ventajas claras. Por un lado, es económico: permite citar
varias veces un mismo texto sin tener que brindar toda la información bibliográfica
cada vez que lo hacemos. Por el otro, es independiente: permite que las referencias
bibliográficas, ubicadas al final, puedan leerse de forma autónoma y siguiendo un
orden lógico (por autor). De esta manera, podemos averiguar rápidamente qué obras
cita el texto que leemos y de qué autores son. Además, la poca información que
brinda es, a pesar de todo, suficiente: es importante conocer el autor y el año, pero
no tanto la editorial o la ciudad de publicación.
Existen otros dos sistemas ya en desuso. El primero incluye la referencia
bibliográfica en nota al pie de la cita en el texto principal y puede hallarse en las
humanidades en español. El segundo incluye las referencias bibliográficas en nota
al final, pero ordenadas en el orden en el que se cita, y puede hallarse en las inge-
nierías o en medicina.

¿Qué información incluye la referencia bibliográfica?


La referencia bibliográfica debe incluir no solo lo dicho por la fuente elegida,
sino también la información completa sobre su ubicación y publicación. La infor-
mación que en general no puede faltar es la siguiente:

• Autor o autores.
• Año de publicación.
• Título.
• Si es un artículo, libro (incluyendo a los editores) o revista en la que
apareció.
• Editorial o institución que publica.
• Lugar de publicación (ciudad, en ocasiones aclarando región o país
para evitar ambigüedades).
• Páginas o capítulos de los que se extrajo la cita.

Y el orden usual, si bien existen modificaciones según las normas de cita, es


el siguiente:

AUTOR FECHA TÍTULO LIBRO/REVISTA LUGAR EDITORIAL PÁG.

Si incluimos referencias bibliográficas sin detallar este tipo de información,


nuestro propio texto carecerá de rigor. Implícitamente, al brindar la cita bibliográfica
completa, ponemos en juego nuestra credibilidad: cualquier lector debe poder hallar

UNGS • 187
Federico Navarro

el texto citado en una buena biblioteca o base de datos y verificar si lo que decimos
que alguien dice es cierto o no. En otro sentido, la cita bibliográfica informa al
lector dónde poder ampliar su conocimiento sobre los diferentes temas abordados.
Resulta útil leer las referencias bibliográficas independientemente del texto en el que
aparecen: es una forma de armar un mapa de publicaciones que abordan un tema.
Otra información puede resultar necesaria dependiendo del tipo de texto del
que se trate:

• Página web donde puede encontrarse.


• Otras fechas: edición original, traducción, fecha de consulta (para
páginas web).
• Edición: 1ª, 2ª, 3ª.
• Estado: en prensa (todavía no se publicó), aceptado (por un congreso
o revista), en preparación, inédito.
• DOI (digital object identifier): identificación única para documen-
tos electrónicos (en general en revistas o instituciones académicas
reconocidas).

¿Cómo cambian las normas de cita según el texto citado?


Como decimos más arriba, la información completa sobre las fuentes citadas
varía según el tipo de texto del que se trate. En consecuencia, no es lo mismo citar
un artículo publicado en una revista o en un libro, citar una página web o un libro
completo, o citar una conferencia en un congreso. Si tomamos como ejemplo la
norma de cita APA (American Psychological Association), muy utilizada en ciencias
sociales, citaremos de la siguiente manera:

Libro completo:
Shotton, M.A. (1989). Computer addiction? A study of computer dependency.
London, England: Taylor & Francis.

Capítulo de libro:
Haybron, D.M. (2008). Philosophy and the science of subjective well-being. En
M. Eid & R.J. Larsen (Eds.), The science of subjective well-being (pp. 17-43).
New York, NY: Guilford Press.

Artículo de revista:
Light, M.A., & Light, I.H. (2008). The geographic expansion of Mexican immi-
gration in the United States and its implications for local law enforcement. Law
Enforcement Executive Forum Journal, 8(1), 73-82.

188 • UNGS
La cita bibliográfica

Ponencia en congreso:
Liu, S. (2005, mayo). Defending against business crises with the help of intelligent
agent based early warning solutions. Ponencia presentada en el Seventh Interna-
tional Conference on Enterprise Information Systems, Miami, FL.

Texto publicado en internet:


Mitchell, S.D. (2000). The import of uncertainty. Consultado en http://philsci-
rchive.pitt.edu/archive/00000162/

Nota periodística:
Schwartz, J. (1993, 30 de septiembre). Obesity affects economic, social status.
The Washington Post, pp. 1-4.

En todos estos casos, la referencia en el texto principal es así:


(Light & Light, 2008, p. 81).

¿Cómo cambian las normas de cita según la disciplina, editorial,


revista...?
Además de la obvia diferencia de cita según el texto citado, existe una impor-
tante variación según el espacio en el que se publique nuestro texto. De esta manera,
habrá diferencias según la disciplina (física, ingeniería, filosofía, derecho), según
la editorial, según la revista y según el congreso. En general, se trata de aspectos
superficiales como, por ejemplo, si se usa el nombre de pila del autor completo o
abreviado. Sin embargo, debemos averiguar cuáles son las normas en cada caso y
adaptarnos a ellas para ser publicados.
A continuación, se muestran algunos ejemplos sobre cómo citar un artículo de
dos autores publicado en una revista según distintas normas de cita de gran influencia
(incluimos APA, ya mencionada):

APA (American Psychological Association), usada en ciencias sociales:


Light, M.A., & Light, I.H. (2008). The geographic expansion of Mexican immi-
gration in the United States and its implications for local law enforcement. Law
Enforcement Executive Forum Journal, 8(1), 73-82.
Referencia en el texto principal: (Light & Light, 2008, p. 81).

UNGS • 189
Federico Navarro

Chicago Style, usada en humanidades:


Weinstein, Joshua I. y Ken Brown 2009. “The Market in Plato’s Republic.” Clas-
sical Philology 104:439-58.
Referencia en el texto principal: (Weinstein y Brown 2009, 440).

MLA (Modern Language Association Referencing), usada en humanidades:


Beattie, Valeri, and Sheila Blair. “The Mystery at Thorfield: Representation of
Madness in Jane Eyre.” Studies in the Novel 28.4 (1996): 493-505. Impreso.
Referencia en el texto principal: (Beattie y Blair 504).

Vancouver System, usada en medicina:


1. McInnes D, Bollen J. Learning on the job: metaphors of choreography and the
practice of sex in sex-on-premises venues. Venereology 2000; 13(1):27-36.
Referencia en el texto principal: sigue el sistema de nota al final.

Bluebook, usada en derecho:


Michael Pertschuk & Kenneth M. Davidson, What’s Wrong With Conglomerate
Mergers?, 48 Fordham L. Rev. 1 (1979).
Referencia en el texto principal: sigue el sistema de nota al pie.

En cualquier caso, lo más importante (y en ocasiones lo más difícil) es utilizar


una única norma de cita a lo largo de todo nuestro texto, sea cual fuere. La incon-
sistencia, esto es, usar una norma de cita en la página 2 y otra norma en la página
16, hace que nuestro texto luzca poco elaborado y, en consecuencia, poco serio.
Una estrategia posible es usar una norma de cita que nos parezca fácil de recordar y
funcional a nuestro estilo y apegarnos a ella. Luego, de ser necesario, adaptaremos
el texto en su totalidad a la norma que se nos requiera.

Últimas precisiones
Cuando queremos traducir un título en las referencias bibliográficas, lo podemos
incluir a continuación del título original entre corchetes (según APA).
Si se citan varias obras de varios autores, se ordenan primero por orden alfa-
bético y después desde la más antigua hasta la más reciente (y con letras si hay más
de un texto del mismo año). Dentro del texto principal, se repite el año pero no el
apellido (Bolívar, 2003, p. 224):

190 • UNGS
La cita bibliográfica

Dentro de las Referencias bibliográficas ubicadas al final, algunas normas de


cita no repiten el apellido y usan una raya, mientras que otras sí lo hacen (APA),
como en el siguiente ejemplo:

Cuando no hay autor, se puede citar el autor institucional (por ejemplo, Real
Academia Española) o poner en su lugar el título (según APA), como en el siguiente
ejemplo (Baldasso de Fiocchetta, 2010, p. 189):

Cuando carecemos de un dato, se escribe s.d. (sin datos). De todas formas, es con-
veniente rastrear los datos faltantes en bibliotecas y apuntes para brindar citas completas.

¿Dónde puedo conseguir más información?


La principal fuente de información práctica sobre normas de cita son las ma-
terias, revistas, editoriales y congresos académicos en los que vayamos a presentar
nuestro texto. Algunos ejemplos:
Revista chilena del área de humanidades (lingüística). Disponible en: <http://www.
scielo.cl/revistas/signos/einstruc.htm>.
Congreso (literatura). Disponible en: <http://rosalia.dc.fi.udc.es/AISO/Congreso-
Cambridge/normased.pdf>.
Existen también innumerables manuales y guías de estilo. Pueden mencionarse
los siguientes:
• APA. (2010). Publication manual of the American Psychological Association.
Washington DC: American Psychological Association. 6th edition.
• Botta, M. (2002). Tesis, monografías e informes. Nuevas normas y técnicas
de investigación y redacción. Buenos Aires: Biblos.
• García Negroni, M.M., K. Stern & L. Pergola (eds.) (2004 [2001]). El arte
de escribir bien en español. Manual de corrección de estilo. Buenos Aires:
Santiago Arcos Editor.
Internet es un recurso rico en información al respecto, si bien hay que asegurarse
que la fuente tenga un aval institucional y académico. Algunos portales útiles son:
UNGS • 191
Federico Navarro

• Diccionario de dudas: disponible en:


<http://buscon.rae.es/dpdI/>.
• Manuales de estilo:
<http://www.apastyle.org/learn/faqs/index.aspx>.
<http://www.ucd.ie/library/students/information_skills/citation>.
<http://www.chicagomanualofstyle.org/tools_citationguide.html>.
• Páginas especializadas en escritura:
<http://www.ungs.edu.ar/prodeac>.
<http://www.escrituraylectura.com.ar/posgrado/normativa.htm>.
<http://owl.english.purdue.edu/owl/section/2/>.
Existen también programas informáticos que generan la referencia en la norma
requerida: <http://www.dairyscience.info/harvard/referencegen.php>.

¿Qué fragmentos citamos en este capítulo?


Adelstein, A. (2005). Los modelos de texto en la teoría terminológica. Ponencia presentada
en las VI Jornadas de Traducción y Terminología del CETRATER Departamento de
Idiomas Modernos, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Tucumán,
21 al 23 de septiembre.
Baldasso de Fiocchetta, S. (2010). “El continuum entre la zona temporal y la zona con-
cesiva de las formas todavía / aún *”. En Castel V. & L. Cubo de Severino (eds.). La
renovación de la palabra en el bicentenario de la Argentina. Los colores de la mirada
lingüística (pp. 180-189). Mendoza: Editorial FFyL, UNCuyo.
Bolívar, A. (2003). “La descortesía como estrategia política en la democracia venezolana”.
En Bravo, D. (ed.). La perspectiva no etnocentrista de la cortesía: identidad socio-
cultural de las comunidades hispanohablantes. Actas del I Coloquio Internacional
del Programa EDICE. Estocolmo, septiembre de 2002 (pp. 213-226). Estocolmo:
Stockholms Universitet.
Escandell Vidal, M.V. (2006 [1996]). Introducción a la pragmática. Barcelona: Ariel. 2ª
edición.
Gould, S.J. (1983 [1981]). La evolución como hecho y como teoría. Dientes de gallina y
dedos de caballo (pp. 271-280). Madrid: Blume.
Mahlberg, M. (2005). English General Nouns. A corpus theoretical approach. Ámsterdam:
John Benjamins.
Nogueira, M.E. (2010). “Breves notas sobre el concepto de régimen social de acumulación
y su pertinencia actual”, Revista Piquen, 12(13), pp. 1-10.
Ruiz Pérez, P. (2003). “Los márgenes del cuento tradicional en los siglos de oro (notas de
lectura a la obra de Maxime Chevalier)”. Cauce, 26, 449-467.
Zimmerman, K. (2003). “Constitución de la identidad y anticortesía verbal entre jóvenes
masculinos hablantes de español”. En Bravo, D. (ed.). La perspectiva no etnocentrista
de la cortesía: identidad sociocultural de las comunidades hispanohablantes. Actas
del I Coloquio Internacional del Programa EDICE. Estocolmo, septiembre de 2002
(pp. 47-59). Estocolmo: Stockholms Universitet.

192 • UNGS

También podría gustarte