Paraguay
Paraguay
Internacional
del Trabajo
OIT
Paraguay: Situación actual de las mipymes y las políticas de formalización. Horacio Santander. Oficina de la
OIT para el Cono Sur de América Latina, 2017 (Informes Técnicos OIT Cono Sur, Nº 3).
Las denominaciones empleadas, en concordancia con la práctica seguida en las Naciones Unidas, y la forma
en que aparecen presentados los datos en las publicaciones de la OIT no implican juicio alguno por parte de la
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1. Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
2. La importancia de las mipymes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
3. Revisión de la literatura paraguaya acerca de las mipymes. . . . . . . . . . 6
4. Definición de mipymes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
5. Las mipymes: empleo, producto y productividad. . . . . . . . . . . . . . . 14
5.1. Las mipymes en la estructura económica paraguaya. . . . . . . . . . 14
5.2. Estudiando la productividad de las mipymes
con el Censo Económico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
5.3. Otras características y dinámicas de las mipymes . . . . . . . . . . . 24
6. Las condiciones de trabajo en las mipymes . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31
6.1. Concentración del empleo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31
6.2. Grado de especialización. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34
6.3. Incorporación de capital humano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35
6.4. Las mujeres y el empleo en las mipymes . . . . . . . . . . . . . . . . 36
6.5. Impacto en los jóvenes y el empleo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38
6.6. Informalidad empresarial y laboral . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41
6.7. Brechas salariales y distribución del ingreso . . . . . . . . . . . . . . 43
6.8. Afiliación sindical. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
6.9. Cotizaciones en el sistema de pensiones . . . . . . . . . . . . . . . . 48
6.10. Cobertura de seguro médico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50
7. El entorno regulatorio. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51
7.1. El marco normativo de las mipymes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51
7.2. Instituciones y políticas específicas dirigidas a
las mipymes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 58
7.3. Instituciones públicas y programas orientados
a la formalización y competitividad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
7.4. Instituciones públicas y programas de capacitación
y formación laboral. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 62
7.5. Instituciones públicas y programas de créditos
y financiamiento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65
8. Evaluación de las políticas, leyes y regulaciones orientadas
a las mipymes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 68
9. Conclusiones. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72
10. Recomendaciones de política. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 75
Bibliografía. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 78
Anexo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83
PARAGUAY
Situación actual de las mipymes
y las políticas de formalización
1. introducción
Paraguay ha experimentado en los últimos 17 años un crecimiento promedio anual del
3,6%, con un incremento del PIB per cápita real del 42% presentando importantes reduccio-
nes de la incidencia de la pobreza extrema –de 11,5% en el 2000 a 5,4% en el 2015–. Aun
1
cuando los últimos tres lustros constituyen los de mejor desempeño económico desde la
década del 70, la sociedad continúa mostrando importantes niveles de desigualdad, ya
que la pobreza afecta aún a uno de cada cinco paraguayos.
Durante este periodo de crecimiento económico se redujeron las tasas de desocupa-
ción y subocupación y se dinamizaron algunos indicadores asociados con la calidad
del empleo, así como el incremento de la cobertura de la protección social o el de una
moderada reducción de la informalidad. No obstante, persisten importantes brechas
que se reflejan en el hecho de que más de 2,2 millones de trabajadores ocupan empleos
considerados informales.
Como se presenta en este informe, una de las características de la estructura productiva
paraguaya es el predominio de las unidades económicas unipersonales (trabajadores por
cuenta propia), de micro y pequeñas empresas (muchas de ellas de carácter familiar),
la ausencia de un estrato significativo de empresas medianas, un pequeño número de
empresas de gran tamaño que concentra una importante proporción de la producción,
así como considerables brechas de productividad, desigualdad, empleo y condiciones
de trabajo entre empresas de diferente tamaño. Las características de la estructura
económica imponen obstáculos para el crecimiento de las empresas e impiden la
reasignación de recursos productivos y fuerza laboral de actividades de baja productivi-
dad a otras de mayor productividad.
1 De acuerdo con correcciones recientemente hechas por la Dirección General de Estadísticas, Encuestas
y Censos en los datos históricos de pobreza del país. La incidencia de la pobreza total era en el 2000 del
45,1%, reduciéndose en el 2015 a 26,6%.
2 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
2 Los datos referidos al 2000 se obtienen a partir de la Encuesta Integrada de Hogares (EIH) 2000-2001,
que abarcó temporalmente de agosto del 2000 a julio del 2001, pero para fines prácticos cuando se
haga referencia a ellos se los tratará como datos del 2000.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 3
Por un lado están aquellos que postulan, según las posiciones más afines a las existen-
tes en la mitad del siglo pasado, un enfoque económico en materia empresarial acorde
con el fordismo o producción en serie, donde cualquiera otra forma de producción es
considerada ineficiente (especialmente en la intensidad de uso de las energías) y, por
tanto, excluida del análisis.
Yoguel (2005) afirma que “La asociación positiva entre tamaño de la planta y la producti-
vidad de la mano de obra en un esquema de uso intensivo de la energía, fue el elemento
decisivo que justificó el predominio de las empresas grandes en la organización de la
producción”.
que las empresas de menor tamaño eran solo transitorias y que eran útiles únicamente
en países que iniciaban un proceso de industrialización, el que derivaría necesariamente
en la conformación de grandes empresas de producción en serie.
Acorde con esta visión negativa de las mipymes, diversos estudios en las décadas del 60
y 70 mostraron una confrontación con las grandes empresas en términos de “formali-
dad”, ya que mientras las segundas se encontraban legalmente constituidas con incenti-
vos gubernamentales beneficiosos, cumplimiento las leyes laborales para los empleados,
etc., las mipymes se hallaban sumergidas en la informalidad por el carácter “familiar” de
las mismas. De esta forma, se solía asociar a las mipymes con el “sector informal” o la
“economía sumergida”.
Luego de la crisis de los 70 y en parte como contraposición a los males asociados al
fordismo, surge la noción de que en las mipymes descansa la clave del desarrollo
industrial. Además, en esa misma época la Organización Internacional del Trabajo hace
un llamado para que los países del “tercer mundo” ayuden a las mipymes, otorgándo-
les mayores incentivos y generando políticas de promoción, introduciendo en el debate
público la preocupación por ellas de forma más definitiva y organizada.
Pero es a partir de la crisis de los 80 y la capacidad de adaptación demostrada por las
mipymes ante la misma –en contraposición al modelo de producción en masa de las
grandes empresas de corte fordiano– que comienza a debatirse un nuevo paradigma
al que se denominó “Especialización flexible” (Schmitz, 1993), basada en estructuras
menos rígidas y más adaptables en las que las mipymes ocupaban un papel principal.
Esto contribuyó a que las mipymes, antes vistas negativamente, empezasen a ganar
respeto entre los economistas, no por su fortaleza en tiempos ordinarios, sino por su
capacidad de subsistencia en épocas de crisis.
Sin embargo es necesario resaltar que economías de pequeña escala y especialización
flexible no son sinónimos. Si bien tanto el nuevo paradigma como las mipymes tuvieron
un auge simultáneo, esto se debió en parte a las crisis de la producción en serie y no
tanto a características compartidas entre ambas. De hecho, es factible la implementa-
ción del paradigma de la especialización flexible en grandes empresas, ya que lo que este
indica es una forma de relación, que no tiene necesariamente que ver con el tamaño de
la empresa. Si bien existe una diferencia y es que en las grandes empresas la especiali-
zación flexible se da como descentralización interna, mientras que en las pequeñas es la
forma en la que estas se relacionan con otras empresas (Schmitz, 1993), es evidente que
no es un paradigma excluyente de las grandes empresas ni centrado en las mipymes.
A partir de entonces, y bajo el nuevo paradigma, las pequeñas empresas comienzan a ser
consideradas como eficientes, flexibles y dinámicas (Späth, 1993), especialmente por
países en desarrollo, que necesitaban empresas adaptables que lograsen sobrevivir a los
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 5
efectos exteriores de las crisis, no obstante, su estudio no prosperó de igual forma, sino
hasta que fue tomado por los países industrializados (Schmitz, 1993).
En 1994 el Banco Mundial entrega tres argumentos centrales que apoyaban la política
de ayuda hacia el sector mipymes: el primero era que favorecían la competencia y el
emprendimiento, aumentando los beneficios de una economía flexible, por medio de
su eficiencia e innovación. El segundo, que las mipymes eran más productivas que las
grandes empresas, pero que no eran apoyadas por el sector financiero, haciéndose
necesaria la ayuda estatal. Finalmente, la evidencia empírica demostraba que las
mipymes eran más funcionales al empleo que las grandes empresas, debido a que
las primeras son intensivas en mano de obra, mientras que las segundas lo son en
maquinaria.
Es importante destacar que si bien el nuevo paradigma de la especialización flexible
permitió resaltar ciertas bondades de las mipymes para hacer frente a los cambios,
estas no han podido desprenderse de la etiqueta de “informales”, debido al incumpli-
miento por parte de las mismas de normativas relacionadas a la producción, el empleo
y la seguridad social.
En esta línea, Tokman y Martínez (1999) y Reinecke y White (2004) sostienen que
son las regulaciones inadecuadas las que impiden el desarrollo de las mipymes y las
obligan a desenvolverse en la informalidad, pero que las mismas se podrían transfor-
mar en “ciudadanos económicos plenos”, por medio de la eliminación de las barreras
que contribuyen a aumentar los costos de transacción del sector. La integración de las
empresas que incumplen las normas dependerá del desarrollo productivo de estas, el
que facilitaría el acceso a mercados y recursos, especialmente créditos, a un marco
regulatorio más amigable con las pequeñas y microunidades productivas y, en definitiva,
el desarrollo del bienestar del trabajador para aumentar la productividad laboral.
Los distintos diagnósticos del sector coinciden en que los problemas de las mipymes
son en general atribuibles a la mala gestión, baja productividad y el financiamiento
insuficiente. En conjunto o por separado, estos factores son serios obstáculos para el
desarrollo empresarial del sector. Con el fin de superar estas restricciones se ha buscado
diseñar y poner en práctica políticas públicas adecuadas en materias de regulación, así
como programas de fomento. Reinecke y White (2004) sostienen que la regulación por
lo general presenta un sesgo hacia las grandes empresas, y no existe una adecuada
comprensión por parte de los gobiernos acerca del papel de las mipymes como un factor
que contribuye a la consecución de las metas económicas y sociales de un país. En
consecuencia, desde esta óptica resulta posible remover los obstáculos que impiden el
pleno desarrollo de las mipymes, mediante reformas que reduzcan los costos directos
e indirectos de la regulación, para beneficiar a un grupo importante de empresas de
este sector.
6 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
Por su parte, Caballero (2002) publica un estudio utilizando como base la primera
encuesta a microempresarios urbanos del país, cuyo marco fue la Encuesta de Hogares
de 1999. En ella concluye que los microempresarios representan un sector altamente
heterogéneo, con indicadores extremos donde conviven como microempresarios desde
vendedores ambulantes, de educación más bien precaria, con altos niveles de subsisten-
cia y aquellos que tienen educación terciaria y que poseen una unidad productiva con
todas sus características. Este estudio trata de reducir este nivel de heterogeneidad
formando grupos a partir de criterios cualitativos e identificando las microempresas
como de Acumulación (AC), Subsistencia Media (SM) y Subsistencia Extrema (SE). De
acuerdo con el estudio, los de SE sobresalen por su gran proporción (68%) y presentan
los menores niveles de desarrollo y, en algunos casos, carecen de las características
de una unidad productiva. Los microempresarios de SM presentan algunas caracterís-
ticas de una unidad productiva plena constituyendo el 20% de los microempresarios y
presentando indicadores de desarrollo intermedios. El restante 11% de los microempre-
sarios pertenecen al grupo de AC, los que tienen todas las características de una unidad
productiva plena. Estos microempresarios son los que mejores indicadores socioeco-
nómicos presentan y, también, sus dificultades son diferentes. En este caso tienden a
tener problemas de financiamiento y créditos y estas dificultades pertenecen más a la
unidad productiva que a los propietarios, constituyendo esta una diferencia importante
con los otros grupos.
generen interés de parte de las micro y pequeñas empresas informales, para que logren
realizar los beneficios de la formalidad y permanezcan en ella. Aseguran que la informa-
lidad afecta las posibilidades legales de las pymes para participar en los procesos de
contratación pública y, además, resta eficiencia y competitividad a las propias empresas.
De acuerdo con lo expresado, afirman que es posible utilizar el mecanismo de las
compras con el sector público como un incentivo para la formalización de las pymes.
Insisten asimismo en la necesidad de la creación de una ley de promoción de la micro
y pequeña empresa que permita la implementación de una plataforma institucional y un
conjunto de mecanismos legales integrados que faciliten el desarrollo empresarial del
sector pyme. Una ley de este tipo debe incluir la focalización y clasificación del grupo
meta, la simplificación de los trámites de formalización y la facilitación del cumplimiento
de las obligaciones tributarias, laborales y administrativas por parte de las pymes, así
como incluir otros aspectos vinculados a servicios financieros, capacitación y acompaña-
miento, información, acceso a mercados y tecnologías, entre otros. En ese contexto, las
políticas y programas de acceso a la contratación pública representan uno de los pilares
para su inclusión y participación en la economía nacional.
Concerniente al mundo de las microfinanzas podemos citar un documento preparado por
el Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Cooperación Italiana en
el 2010. Dicho estudio aporta información y análisis que permiten conocer las facilida-
des y restricciones existentes en torno a productos y servicios micro-financieros.
Así, mediante la disponibilidad de información sistematizada, se espera promover el
aprovechamiento y la creación de oportunidades que ofrece el mercado localmente. En
cuanto a la demanda, permite identificar de manera detallada el perfil de los microempre-
sarios por medio del aprovechamiento extensivo de una encuesta aplicada a microempre-
sarios urbanos en el 2009.
En relación con la oferta, es el resultado de una investigación de mercado que combina
encuestas y entrevistas en profundidad a representantes del sector. El trabajo sugiere
que el marco regulatorio y de supervisión apropiada para el sector constituye uno de los
principales desafíos del desarrollo de las microfinanzas en el país, debido a la diversi-
dad de entidades que ofrecen estos servicios. Considerando las características particu-
lares del microcrédito como actividad y producto financiero, sugiere que el paso más
importante para crear un esquema de control para las microfinanzas consiste en diseñar
regulaciones apropiadas para la actividad misma de concesión de microcréditos. Estas
regulaciones deberían incluir, entre otras, las clasificaciones de cartera, previsiones,
castigos, garantías y reprogramación de operaciones.
Considerando que las instituciones de microcréditos operan en forma masiva con
personas de menores ingresos y nivel educacional limitado, la regulación debe exigir
la observancia estricta de normas de equidad, transparencia, información y justicia
contractual para estos tipos de operaciones. Recomienda un sistema de reglas básicas
10 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
que deberían cumplir las normativas y niveles de supervisión de manera de contar con
un sistema eficiente, pero que siga cumpliendo con el rol de facilitar el acceso al crédito a
microempresarios con menores posibilidades.
4. definición de mipymes
El término mipymes proviene del concepto de micro, pequeña y mediana empresa.
Desde una perspectiva conceptual las micro y pequeñas empresas son aquellas que
se ubican en el extremo inferior de la distribución de empresas de cada economía, pero
en la práctica, para clasificar a las empresas dentro de las categorías mencionadas se
han utilizado diferentes criterios, ya que la catalogación resulta compleja por la diversi-
dad de empresas y porque cada mercado establece reglas según sus condiciones para
operar. Por tanto, como criterio de clasificación se han utilizado algunas de las siguientes
variables de manera individual o combinada:
• Número de trabajadores.
• Tipo de producto.
• Tamaño de mercado.
• Inversión en bienes de producción por persona ocupada.
• Volumen de producción o de ventas.
• Valor de producción o de ventas.
• Trabajo personal de socios o directores.
• Separación de funciones básicas de producción, personal, financieras y ventas
dentro de la empresa.
• Ubicación o localización.
• Nivel de tecnología de producción.
• Orientación de mercados.
• Valor del capital invertido.
• Consumo de energía.
CUADRO 1
Definición de mipymes según criterios utilizados
País / sector Criterio Micro Pequeñas Medianas
Argentina a/
Construcción Hasta US$ 305 mil Hasta US$ 1,9 millones Hasta US$ 15,6 millones
Servicios Hasta US$ 227 mil Hasta US$ 1,4 millones Hasta US$ 11,4 millones
Máximo de
Comercio Hasta US$ 812 mil Hasta US$ 4,9 millones Hasta US$ 41 millones
ventas anuales
Industria y por sector
Hasta US$ 682 mil Hasta US$ 4,2 millones Hasta US$ 34 millones
minería
Agropecuario Hasta US$ 195 mil Hasta US$ 1,2 millones Hasta US$ 9,4 millones
1 a 19 (industria y 20 a 99 (industria y
SEBRAE c/ construcción)/ construcción)/
(trabajadores) 1 a 9 (comercio y 10 a 49 (comercio y
Brasil b/
servicios) servicios)
Estatuto pyme
150 mil 1,5 millones
(facturación anual)
Estatuto pyme Hasta Hasta Hasta
Chile d/ (ventas) 96 mil 997 mil 3,9 millones
Personal empleado 1a9 10 a 49 50 a 199
Ventas anuales Hasta Hasta Hasta
Uruguay e/ netas de IVA 257 mil 1,3 millones 9,6 millones
Personal empleado 1a4 5 a 19 20 a 99
Fuente: Elaboración del autor.
a/
Los rangos de ventas se establecen por sectores según Resolución General 103-E/2017 de la Secretaría de
Emprendedores y de la Pequeña y Mediana Empresa. En el caso de las medianas se presentan los tramos
correspondientes a las denominadas medianas del tramo 1. En el caso de las denominadas medianas del tramo
2, los montos son construcción (hasta US$ 23,4 millones), servicios (hasta US$ 16,2 millones), comercio (hasta
US$ 58,5 millones), industria y minería (hasta US$ 49,4 millones), agropecuario (hasta US$ 15 millones). Los
montos en la Resolución General 103-E/2017 están expresados en pesos argentinos. Tipo de cambio al 30 de
abril de 2017: un dólar equivalía a 15,3858 pesos argentinos.
b/
No hay una clasificación unificada.
c/
Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas.
d/
Los valores en la Ley 20.416/2010 que Fija Normas Especiales para las Empresas de Menor Tamaño están
establecidos en Unidades de Fomento (UF). Al 30 de abril de 2017 una UF equivalía a 26.561,42 pesos chilenos.
Tipo de cambio al 30 de abril de 2017: un dólar equivalía a 666,06 pesos chilenos.
e/
Ministerio de Industria, Energía y Minería según lo establecido en el Decreto 504/07 del 20 de diciembre del
2007. Los valores en el decreto están establecidos en Unidades Indexadas (UI). Al 30 de abril de 2017, una UI
era equivalente a 3,6180 pesos uruguayos. Tipo de cambio al 30 de abril de 2017: un dólar equivalía a 2,1843
pesos uruguayos.
12 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
En el caso de Paraguay, de acuerdo con la Ley 4.457 de mipymes del 2012, legislación
especialmente redactada para el sector, en su artículo 4 establece que los criterios de
clasificación serán el número de trabajadores ocupados y el monto de facturación bruta
anual del ejercicio fiscal anterior, requiriéndose en el siguiente artículo que los criterios
sean concurrentes, primando en caso de dudas el de la facturación anual. El Decreto
11.453/2013 reglamenta la ley mipymes y especifica en el caso de empresas nuevas con
menos de un año de existencia que el criterio de clasificación debe ser el activo patrimo-
nial declarado por el propietario. De esta forma la clasificación de las mipymes queda
establecida como se observa en el cuadro 2.
CUADRO 2
Clasificación de las mipymes según criterios utilizados
Empresas existentes Empresas nuevas sin
facturación anual. Activo
Clasificación Cantidad de personas Facturación anual patrimonial equivalente
ocupadas (Guaraníes) en salarios mínimos (SM)
Hasta 10 (incluidos el
Hasta 500 millones Hasta 100 SM mensuales
Microempresa (MIE) propietario y familiares
(US$ 88 mil) a/
(US$ 35 mil) a/
que trabajen en ella)
Hasta 1.200 SM
Hasta 6.000 millones
Mediana empresa Hasta 50 personas mensuales
(US$ 1,06 millones)
(US$ 416 mil)
Fuente: Elaboración del autor.
a/
Tipo de cambio al 30 de abril de 2017: un dólar equivalía a Gs 5.661,21. El salario mínimo era de Gs 1.964.507.
De acuerdo con dicha normativa no serán consideradas como mipymes las empresas que
se dediquen a la intermediación financiera, seguros, negocios inmobiliarios y el ejercicio
de las profesiones liberales, toda vez que estas actividades se regulen por leyes especia-
les en vigencia.
La legislación existente deja abierta la posibilidad de flexibilizar estas definiciones
estableciendo subclasificaciones de acuerdo con el tipo de sector, de actividad y localiza-
ción territorial de la empresa, la que debe contar con las autorizaciones municipales y de
los organismos de control pertinentes.
Para el presente estudio, por la disponibilidad de los datos existentes y con fines
puramente analíticos, se clasifican los tamaños de empresa en función del número de
trabajadores ocupados (sean o no remunerados).
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 13
GRÁFICO 1
Promedio de personas que declaran tener negocio, 2000-2015
(porcentajes)
21 a 50 personas 1,6
11 a 20 personas 3,0
6 a 10 personas 12,4
2 a 5 personas 81,7
GRÁFICO 2
Promedio de personas que declaran tener negocio y trabajadores por cuenta propia, 2000-2015
(porcentajes)
21 a 50 personas 0,2
11 a 20 personas 0,4
6 a 10 personas 1,6
2 a 5 personas 10,6
economía paraguaya, al igual que América Latina y el Caribe, se caracteriza por la gran
3
3 Estimaciones de la OIT para 2013 indican que para América Latina y el Caribe los cuenta propia represen-
tan en promedio 87,4% de los ocupados seguidos por un promedio de 11,2% de personas que declaran
ser propietarios de microempresa con dos a diez personas ocupadas.
16 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
GRÁFICO 3
Estructura del empleo por tamaño de empresa y categoría de ocupación, 2015
(porcentajes)
7,1 4,0
11,2
22,5
5,1
4,8
4,6 8,2
7,0
8,0
17,6
Cuenta propia - unipersonal Asalariados en empresa privada
Cuenta propia en empresa de 11 a 20 personas
familiar de 2 a 5 personas Asalariados en empresa privada
Familiar no remunerado de 21 a 50 personas
Asalariados en empresa privada Asalariados en empresa privada
de 2 a 5 personas más de 50 personas
Asalariados en empresa privada Asalariados en el sector público
de 6 a 10 personas Empleados domésticos
No sabe/no responde
Esta estructura en las unidades económicas permite entender la distribución del empleo
por tamaño de empresa, según se presenta en el gráfico 3. Los trabajadores por cuenta
propia explican el 30,7% del empleo; de estas el 22,5% se identifica como cuenta propia
unipersonal y el 8,2% como cuenta propia que tienen trabajadores no remunerados a su
cargo –la mayoría de ellos familiares– y conforman unidades económicas microempre-
sariales de carácter familiar.
Asimismo, el 17,6% de los ocupados son asalariados del sector privado que desempeñan 4
sus actividades en unidades económicas con dos a cinco ocupados, que junto con el 7%
que trabajan en empresas con seis a diez ocupados permite concluir que el 24,6% de los
4 Incluye a empleados y obreros del sector privado, así como los propietarios de las unidades económicas.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 17
Por consiguiente, se afirma que uno de cada dos ocupados son cuenta propia o trabajado-
res asalariados que se hallan ocupados en unidades económicas microempresariales de
menos de diez ocupados. Esta relación también es observable a nivel de América Latina
y el Caribe, ya que entre cuenta propia y microempresarios absorben el 56% de la mano
de obra regional.
Completan la distribución el sector público, que ocupa el 11,2% de la mano de obra, los
trabajadores domésticos que representan el 7,1% de los ocupados y los trabajadores
familiares no remunerados con el 8%. Estos últimos, si bien se encuentran en todos los
estratos de tamaño de empresa, se concentran mayoritariamente en las microempre-
sas con dos a cinco ocupados o vinculados, como ya se mencionó, a cuenta propia, que
conforman con ellos unidades económicas microempresariales de carácter familiar.
Considerando los datos para América Latina y el Caribe, esta estructura es similar a la del
resto de los países del continente, donde los trabajadores por cuenta propia explican el
28% del empleo, las micro y pequeñas empresas absorben el 48% de los ocupados y las
medianas y grandes empresas emplean el 19% de la fuerza laboral.
Es factible destacar que existen grandes diferencias en las características de las
unidades económicas consideradas como unidades empresariales. Algunas de estas son
básicamente de subsistencia, mientras que otras son empresas con gran volumen de
demanda, tanto a nivel de mercados internos como externos y en algunos casos satisfa-
ciendo mercados muy sofisticados.
Esto último es más evidente si se compara la estructura del empleo a nivel de área
urbana-rural. En el gráfico 4 se observa que, en el 2015, en el área urbana el 43,8% de los
ocupados de 15 años o más de edad trabajaban en mipymes a cambio de una remunera-
ción, siendo las unidades económicas con dos a cinco ocupados las que absorben a casi
una cuarta parte de la PEA ocupada urbana. En este sentido es importante destacar que
el 19,1% de los ocupados urbanos asalariados trabajan en empresas del sector privado
con dos a cinco personas ocupadas (sean o no remuneradas) y el 4,7% son cuenta propia
a cargo de microempresas familiares con cinco o menos familiares no remunerados,
ocupando en conjunto este tipo de unidades productivas el 23,8% de los trabajadores
urbanos, todos ellos con algún tipo de remuneración. Le siguen en importancia relativa
las unidades productivas donde laboran de seis a diez ocupados que absorben el 8% de
los ocupados asalariados urbanos.
18 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
GRÁFICO 4
Estructura del empleo por área de residencia, 2015
(porcentajes)
100 1,7
5,4
6,0
90 7,8
3,4 15,3
80
14,0
6,6
70
60 18,9
28,1
50
6,7
40 4,7 2,4
6,3 M
I 13,8
30 5,7
P 2,5
8,0
Y 2,8
20 5,5
M
10 19,1 E
S 15,3
0
Urbana Rural
En las áreas rurales una porción cercana al 30% de la población ocupada de 15 años o
más de edad son cuenta propia unipersonales. Las mipymes concentran el 40% de los
ocupados remunerados, pero a diferencia de lo que ocurre en áreas urbanas, las microem-
presas familiares resaltan en su participación concentrando el 14% de los ocupados
cuenta propia y las empresas privadas constituidas por dos a cinco personas ocupadas
alrededor del 15,3% de los ocupados remunerados. Las microempresas de seis a diez
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 19
ocupados dan trabajo al 5,5% de los ocupados rurales, en tanto las grandes empresas
rurales absorben poco menos del 2,5% de la PEA ocupada rural.
Se afirma a partir de las diferencias observadas en las estructuras de empleo urbano-
rural de acuerdo con el tamaño de las empresas y la categoría de empleo, que las políticas
orientadas a las mipymes requerirán ser focalizadas de manera distinta considerando su
tamaño, actividad y área de residencia.
CUADRO 3
Indicadores de la economía no agrícola por tamaño de empresa, 2010
(porcentajes)
Mipymes
50 y más ocupados
11 a 19 ocupados
20 a 49 ocupados
1 a 10 ocupados
Cuenta propia
Indicador Total
Total
Porcentaje de unidades económicas 71,0 28,3 25,4 1,7 1,2 0,7 224.242 unidades
Porcentaje de ocupados 30,2 42,5 26,1 6,7 9,8 27,3 799.153 ocupados
Porcentaje de ingresos por ventas 4,2 32,8 11,3 8,6 12,9 63,0 241 mil millones de Gs.
Contribucion al VAB corriente total país 3,6 24,7 9,3 6,1 9,3 50,6 78,96
Índice de Herfindhal s/número de
0,10
unidades económicas a/
Las mipymes, respecto de las grandes empresas y sin considerar a los cuenta propia,
representan una cuarta parte de las unidades económicas y emplea a dos quintas partes
de los ocupados, representando su contribución alrededor de una tercera parte del total
de ingresos por concepto de ventas. Es interesante hacer notar la contribución de las
microempresas con uno a diez ocupados, ya que las mismas pese a representar el grueso
de las unidades económicas y ocupar al mayor porcentaje de ocupados en las mipymes,
solo generan el 11,3% de las ventas globales de la economía no agrícola privada. Esto
último está muy relacionado con la productividad de las unidades económicas, como se
verá más adelante.
Las grandes empresas representan el 63% de los 24 mil millones de guaraníes producto
de las ventas de la economía no agrícola privada, mientras que los cuenta propia lo hacen
con poco más del 4%.
En el cuadro 3 también se aprecia la contribución al Valor Agregado Bruto (VAB) corriente
del país del 2010 por parte de las mipymes. Este indicador es una medida gruesa pero
5
de suma utilidad para el diseño de políticas públicas, pues permite tener una idea de la
contribución del valor agregado del sector mipyme al total del VAB nacional, así como la
incidencia del valor agregado de las mipymes. En este caso se puede observar que el
sector no agrícola privado genera el 79% del VAB nacional, de este porcentaje las mipymes
representan el 25%, es decir, uno de cada cuatro guaraníes del VAB nacional son generados
por las mipymes no agrícolas. Teniendo en cuenta el indicador, dicha participación si bien
es importante se cataloga como de baja incidencia, aun cuando contribuyen con una
tercera parte de las ventas de la economía no agrícola privada.
El grado de concentración y diversificación en la economía no agrícola privada se mide
con el Índice de Herfindhal (IH), el que es un número entre cero y uno. Si se trata del
6
VABi
5 Contribución al VAB corriente total país = x 100
donde i = tamaño de empresa. VAB total país
6 Índice de Herfindhal == IH= S donde “s” es la proporción del número de empresas por estrato que
2
it
pertenecen a cada sector en el total del número de empresas del país. Este índice también es calculado
para las ventas utilizando la misma fórmula.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 21
reporta un valor de 0,10 en el caso del índice calculado del número de unidades económi-
cas y de 0,16 para el índice calculado de las ventas. Estos valores caracterizan a un
mercado moderadamente concentrado según el número de empresas y ventas respecti-
vamente, aunque un tanto menos en el caso del número de unidades económicas.
Por lo general la literatura referida a las mipymes asocia a ellas, con carácter de hecho
estilizado, una fuerza de trabajo con bajos niveles de productividad que constituye el
reflejo de la existencia de un sector como las mipymes, de gran magnitud en términos de
unidades económicas y generación de empleo, caracterizada por una elevada heteroge-
neidad productiva tanto a nivel intersectorial (entre ramas de actividad) como intrasec-
torial (entre estratos empresariales). Esta situación es propia de países que no han
transitado de sectores de baja productividad hacia sectores con mayor productividad.
En el caso de Paraguay, la productividad de las unidades económicas se estima a
partir del Censo Económico 2010, el que permite el estudio de la economía no agrícola
de carácter privado (industria, comercio y servicios), distinguiendo los cuenta propia 8
para el 2010 en casi 24 mil guaraníes nominales, siendo las empresas del sector con uno
a diez ocupados las que presentan los niveles de productividad más baja equivalentes a
14.400 guaraníes, en tanto los ocupados en empresas con 20 a 49 ocupados en el otro
extremo del sector, producen en promedio casi 41 mil guaraníes por hora. En los extremos
de la distribución de las empresas por tamaño en la economía no agrícola privada
encontramos a trabajadores cuenta propia con una productividad promedio equivalente
7 En el caso de incluir en el cálculo a los cuenta propia, el IH sobre el número de unidades económicas es
de 0,23 y el IH sobre ventas sería de 0,25, los que corresponderían a mercados altamente concentrados.
8 En el caso del Censo Económico 2010, los cuenta propia incluyen tanto a aquellos que realizan sus
actividades de manera unipersonal como a aquellos que con cinco o menos familiares no remunera-
dos constituyen unidades económicas microempresariales de carácter familiar. Por tanto, cuando se
mencione a las mipymes con base en los datos del Censo Económico 2010, estas últimas no se hallarán
incluidas en dicha definición.
9 Productividad laboral por hora trabajada: indicador que permite estimar el valor de la producción
generada por un trabajador por hora trabajada.
22 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
CUADRO 4
Indicadores de la economía no agrícola privada por tamaño de empresa, 2010
(porcentajes)
50 y más ocupados
11 a 19 ocupados
20 a 49 ocupados
1 a 10 ocupados
Cuenta propia
Indicador Total
Mipymes
Productividad laboral por hora trabajada
5,1 23,9 14,4 36,7 40,6 73,3 32,4
(en miles de Gs. nominales)
Ventas por ocupado
41,8 232,4 130,9 385,5 398,1 697,1 301,6
(en millones de Gs. nominales)
Índice de productividad laboral por hora 15,8 73,6 44,5 113,1 125,2 226,1
Índice de productividad sobre ventas brutas 13,9 77,1 43,4 127,8 132,0 231,2
Especialización de la empresa según intensidad
721,7 129,8 230,5 78,2 75,7 43,3
de empleo
Convergencia de los salarios 0,7 1,1 0,8 1,3 1,4 2,4 1,7
Fuente: Elaboración del autor a partir del Censo Económico 2010 y la EPH 2010.
a un poco más de cinco mil guaraníes por hora trabajada y los ocupados en las grandes
empresas con niveles alrededor de los 73 mil guaraníes por hora trabajada. El índice de
productividad nos permite hacer comparaciones entre empresas y, de acuerdo con la
información suministrada por el cuadro 4 los niveles de productividad de las mipymes
equivale al 33% de las grandes empresas, ampliándose o reduciéndose la brecha de
acuerdo al tamaño de las empresas. En el caso de las microempresas su productividad
equivale al 20% de las grandes, para las pequeñas la misma equivalente al 50% y en el
caso de las medianas la misma representa el 55,3% de las que cuentan con 50 o más
ocupados. Estas diferencias son propias de la heterogeneidad estructural de la economía
paraguaya pero a la vez coinciden con la realidad observada para América Latina. 10
10 Datos del BID (2010) indican que en el sector manufacturero de América Latina las empresas que
emplean de 20 a 49 trabajadores en comparación con las que cuentan con 10 a 19 trabajadores son
aproximadamente 50% más productivas. La productividad se duplica con creces en empresas con más
de 100 trabajadores.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 23
convergencia con el salario mínimo legal, pero esto no es así, observando a las empresas
que componen al sector de manera desagregada. En las microempresas con diez o menos
ocupados, el indicador es equivalente a 0,8, lo que indicaría que un asalariado en este
tipo de empresas estaría percibiendo solo el 80% del salario mínimo legal. En las grandes
empresas el indicador es equivalente a 2,4, lo que indica que en empresas con 50 o más
ocupados la remuneración en promedio más que duplica el salario mínimo establecido
legalmente.
Las razones de la heterogeneidad de la estructura productiva paraguaya se deben buscar
en la pequeña dimensión de los mercados internos, la especialización sectorial, el entorno
institucional y regulatorio inadecuado, así como en las políticas públicas no focalizadas al
interior del sector de las mipymes.
CUADRO 5
Principales obstáculos para el desarrollo empresarial, 2010
(porcentajes)
Obstáculos para el desarrollo empresarial América Latina y el Caribe Paraguay
Prácticas de competidores en el sector informal 14,6 29,0
Fuerza de trabajo con educación inadecuada 10,2 14,3
Corrupción 7,7 13,4
Acceso al financiamiento 14,7 8,7
Legislación laboral 3,7 6,1
Electricidad 8,8 5,2
Licencias y permisos de negocios 3,0 4,9
Delitos, robos y desórdenes 9,4 4,9
Inestabilidad política 8,1 4,0
Funcionamiento de los tribunales de justicia 1,2 3,2
Regulaciones de aduanas y comercio exterior 4,2 2,2
Administración impositiva 9,2 1,4
Acceso a los terrenos 1,1 1,3
Transporte 2,4 1,3
Tasas impositivas 1,7 0,1
Fuente: Elaboración del autor con base en la Enterprise Surveys. Paraguay. Perfil de país 2010, Banco Mundial (2012).
compita deslealmente con ellas preocupa al 40% de las pequeñas empresas y al 45% de
las empresas medianas.
Considerando los cinco principales obstáculos señalados por las empresas pequeñas
podemos citar a la corrupción, la fuerza de trabajo con educación inadecuada, la
competencia del sector informal, delitos, robos y desórdenes y el funcionamiento de
los tribunales de justicia. Las empresas medianas coinciden con las pequeñas en las
cuatro primeras preocupaciones (en un orden de importancia diferente), pero la quinta
es desplazada por los inconvenientes generados para su desarrollo por la legislación
laboral existente.
En general, los principales obstáculos identificados que preocupan a las empresas se
relacionan a un entorno relacionado directamente con la seguridad jurídica de las mismas
y la fortaleza de las instituciones de una sociedad. El quinto obstáculo hace referen-
cia a la educación de los trabajadores, la que se halla vinculada directamente con la
baja productividad de la fuerza de trabajo a nivel de las pequeñas empresas, pero que
también afecta a las demás de distinto tamaño. Amerita destacar que si bien el acceso
26 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
GRÁFICO 5
Principales obstáculos para el desarrollo empresarial, 2010
(porcentajes)
6,5
Sistema tributario 11,6
12,0
11,8
Regulaciones de aduana y comercio exterior 18,4
12,3
3,2
Tasas impositivas 10,4
15,2
29,7
Legislación laboral 31,4
16,0
10,4
Acceso al financiamiento 20,0
21,1
19,8
Licencias, permisos y negocios 23,9
22,0
24,2
Transporte 28,7
22,1
41,2
Funcionamiento de los tribunales de justicia 23,2
27,9
40,2
Delitos, robos y desórdenes 39,4
33,6
53,2
Competencia del sector informal 43,4
37,1
51,5
Fuerza de trabajo con educación inadecuada 57,1
46,1
41,2
Corrupción 52,3
51,7
0 10 20 30 40 50 60
al financiamiento es un obstáculo identificado por un poco más del 20% de las empresas
pequeñas y medianas, no es la de mayor relevancia. Esto se podría explicar al hecho de
que la mayoría de las empresas formales entrevistadas cuentan con una antigüedad en
el mercado que en promedio ronda entre 17 años en el caso de las pequeñas y 26 años
en el caso de las grandes, lo que implica que la mayoría de ellas se halla consolidada en el
mercado y en su estrato correspondiente.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 27
RECUADRO 1
Informalidad microempresarial
Son pocas las fuentes que permiten estimar el grado de informalidad empresarial,
especialmente a nivel microempresarial. Para ello se debe contar con estudios y
encuestas especialmente diseñadas para tal efecto. Afortunadamente en el caso
de Paraguay se cuenta con la Encuesta de Microempresarios Urbanos 2009, llevada
adelante por la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEEC) y
el PNUD, que permite estimar el grado de informalidad de las unidades económi-
cas microempresariales con base en su registro y tenencia del Registro Único del
Contribuyente (RUC) en la Subsecretaría de Estado de Tributación del Ministerio de
Hacienda.
De acuerdo con esta fuente, el 23,1% de las microempresas del área urbana posee
RUC, en tanto las otras tres cuartas partes no se ha registrado en el Ministerio de
Hacienda, imposibilitadas de contar con ningún otro tipo de registro municipal
o estatal, ya que es obligatoria la tenencia del RUC para cualquier otro registro o
habilitación (cuadro 6).
Los niveles más bajos de registro impositivo se hallan en la rama agropecuaria y de
servicios. Menos del 10% de los microempresarios urbanos dedicados a actividades
agropecuarias cuenta con el registro impositivo y solo uno de cada cinco microem-
presarios del sector servicios cuenta con RUC. Les siguen los microempresarios del
sector comercial donde el registro impositivo llega a 24% y el sector productivo o
industrial donde el 30% de los microempresarios cuenta con RUC.
Si consideramos el tamaño de la unidad económica por número de ocupados, el
registro es de solo 14% en el caso de los cuenta propia. En el caso de contar con
dos ocupados, donde uno de ellos es el propietario, la proporción llega al 30% y
sobrepasa el 40% en el caso de tres o más ocupados. En todo caso estos porcentajes
son considerados bajos teniendo en cuenta que el sector representa una válvula de
escape importante a la hora de emplear la mano de obra en la economía paraguaya.
CUADRO 6
Microempresarios según tenencia de RUC, 2009
(porcentajes)
Si No
Rama de actividad
Comercio 24,1 75,9
Servicios 21,9 78,1
Producción 29,8 70,2
Agropecuario 6,8 93,2
Tamaño de empresa
Cuenta propia 14,1 85,9
2 ocupados 29,6 70,4
3 ocupados 41,8 58,2
Más de cuatro ocupados 43,4 56,6
Fuente: Elaboración del autor con base en la Enterprise Surveys. Paraguay. Perfil de país 2010, Banco Mundial (2012).
Nota: Pequeña empresa (5 a 19 trabajadores), mediana empresa (20-99 trabajadores) y empresa grande (100 a
más trabajadores). Solo se incluyen empresas formales del sector manufacturas y servicios.
CUADRO 7
Indicadores de innovación empresarial en el sector formal manufacturero y de servicios, por
tamaño de empresa
(porcentajes)
Indicadores de innovación empresarial Pequeña Mediana Grande Total
Porcentaje de empresas que introdujeron nuevos productos 20 29 33 22
Porcentaje de empresas que mejoraron significativamente
23 38 44 26
sus productos
Porcentaje de empresas que introdujeron nuevas o mejoras
38 38 58 40
significativas en sus procesos productivos
Porcentaje de empresas que introdujeron nuevos métodos
21 25 32 22
de comercialización
Porcentaje de empresas que modificaron de forma significativa
33 43 49 36
su organización
Porcentaje de empresas que invirtieron con el objetivo
42 52 63 45
de innovar
Promedio de inversión anual en innovación (millones
43 377 2903 380
de guaraníes)
Principales obstáculos para innovar
Carencia de personal en la empresa con las calificaciones
17 25 26 19
requeridas para encarar procesos de innovación (porcentajes)
Escasez en el mercado laboral de personal con las calificaciones
20 28 35 23
requeridas por la empresa (porcentajes)
Reducido tamaño de mercado (porcentajes) 12 12 12 12
Dificultades de acceso o costo excesivo del financiamiento
26 17 17 24
a la innovación (porcentajes)
Insuficientes incentivos a la innovación por deficiencias en las
32 34 29 32
políticas públicas (porcentajes)
Fuente: Elaboración del autor con base en la Encuesta de Innovación Empresarial 2010-2012 (CONACYT– DGEEC–BID).
RECUADRO 2
Demografía de las empresas
Los datos de los registros administrativos del Ministerio de Trabajo, Empleo y
Seguridad Social (MTESS) permiten conocer el comportamiento de los nacimientos
(inscripciones) y defunciones (cierres) de las empresas en los últimos 15 años. Aun
cuando se estima un subregistro importante de los padrones administrativos del
MTESS en relación con los empadronamientos del Instituto de Previsión Social (IPS) y
del Ministerio de Hacienda (MH), se debe considerar de manera prioritaria su fortale-
cimiento al ser el único censo de esa naturaleza a nivel público y teniendo en cuenta
que la tasa de creación de nuevas empresas probablemente capta mejor el nivel de
la capacidad empresarial y el dinamismo de una economía que los datos acerca
de la proporción de la creación de empleo o el trabajo sostenido por las pequeñas
empresas. De hecho, la densidad de entrada de nuevas empresas muestra una
mayor covariación con el nivel de ingreso de los países, de acuerdo con la literatura
relacionada con el tema.
En el cuadro 8 se aprecia por quinquenios y tamaño de empresa, de acuerdo con
el número de trabajadores registrados, que tanto el mayor porcentaje de inscripcio-
nes como de cierres patronales se registra en el sector de las microempresas. En el
transcurso de los 15 años de análisis, el registro de inscripciones se concentra en
las microempresas por encima del 90% en cada quinquenio y la proporción de cierres
de las mismas representa casi la totalidad de los cierres registrados en cualquiera
de los lustros analizados. Al ser el sector de las microempresas el que concentra la
mayor proporción de empleo registrado, la mayor parte de los trabajadores cesantes
también proviene de dicho sector.
La tasa de creación estimada estuvo cercana al 4% en el primer quinquenio, rondó
el 6% en el lustro 2006-2010 y prácticamente fue del 5% en el tercer lustro. La tasa
de cierre estuvo entre el 2% y el 21,4% en los últimos 15 años, pero en el caso de
este indicador la precisión es deficiente, porque no todas las empresas que cierran
completan los requisitos para ser consideradas clausuradas, especialmente entre las
de menor tamaño y tipo unipersonal.
Si consideramos el tamaño de la unidad económica por número de ocupados, el
registro es de solo 14% en el caso de cuenta propia. En el caso de contar con dos
ocupados donde uno de ellos es el propietario la proporción llega al 30% y sobrepasa
el 40% en el caso de tres o más ocupados. En todo caso estos porcentajes son
considerados bajos teniendo en cuenta que el sector representa una válvula de
escape importante a la hora de emplear la mano de obra en la economía paraguaya.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 31
CUADRO 8
Inscripciones y cancelaciones patronales en el MTESS, por tamaño de empresa y total de
trabajadores afectados, 2000-2015
2000-2005 2006-2010 2011-2015
Tamaño
Porcentaje
Porcentaje
Porcentaje
Porcentaje
Porcentaje
Porcentaje
Apertura
Apertura
Apertura
de empresa
Cierre
Cierre
Cierre
Menos de 10
8.525 20,0 719 14,9 14.152 25,3 622 15,8 16.621 29,1 580 11,2
personas
10 a 20
485 1,1 51 1,1 697 1,2 27 0,7 616 1,1 47 0,9
personas
21 a 50
208 0,5 26 0,5 235 0,4 24 0,6 219 0,4 30 0,6
personas
Más de 50
66 0,2 9 0,2 62 0,1 12 0,3 75 0,1 14 0,3
personas
Total de
9.304 22,0 805 1,0 15.174 27,0 685 17,0 17.531 31,0 671 13,0
empresas
Total de
42.656 4.829 55.987 3.934 57.197 5.170
trabajadores
Tasa promedio
de creación y 3,7 2,4 5,6 2,2 4,9 1,9
cierre
Fuente: Elaboración del autor a partir de datos del MTESS.
El empleo por cuenta propia representaba el 38,1% del total en el 2000. Esta proporción
se redujo a 30,7% en el 2015. En este caso se debe hacer una diferenciación de los cuenta
propia denominados unipersonales, por prestar sus servicios de manera individual, de
aquellos cuenta propia al frente de empresas de carácter familiar con dos a cinco familia-
res no remunerados a su cargo, la mayor parte de ellos concentrados en áreas rurales,
como se ha mencionado anteriormente. Es en este último grupo donde se dio la mayor
parte de la reducción porcentual, reduciéndose de 13,3% a 8,2%.
En el caso del empleo en las microempresas de dos a diez personas que ocupan a una
o más personas en carácter de asalariados, las mismas siguen concentrando la mayor
parte del empleo dentro de las empresas privadas, representando algo más del 24% del
total de ocupados, observándose una leve disminución en aquellas empresas con dos a
cinco ocupados, compensada, a su vez, por un incremento en el plantel de empresas de
seis a diez personas.
Se observan también leves incrementos porcentuales en el empleo de las empresas
pequeñas (11 a 20 personas), medianas (21 a 50 personas) y grandes (más de 50
personas). Por otra parte destaca el incremento de la población ocupada en el sector
público, el que se incrementó de 7,5% en el 2000 a casi 11,2% en el 2015.
Es interesante destacar que en el 2000 existía igual proporción de cuenta propia y de 11
11 Asociado al trabajo de los cuenta propia en unidades microempresariales de tipo familiar existe una
importante presencia de Trabajadores Familiares no Remunerados (TFNR) que trabajan con estos. La
presencia de TFNR se reduce a medida que crece el tamaño de las empresas. La Encuesta de Hogares
no permite diferenciar a TFNR que trabajan con cuenta propia en unidades económicas microempre-
sariales de tipo familiar con dos a cinco ocupados de aquellos que lo hacen en unidades económicas
microempresariales de dos a cinco ocupados con presencia de asalariados en su estructura productiva.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 33
GRÁFICO 6
Estructura del empleo por tamaño de empresa, 2000 y 2015
(porcentajes)
30
24,8 EMPRESAS PRIVADAS
25 22,5
20 18,6
17,6
15 13,3
11,2
9,8
10 8,2 8,0
7,0 7,5 7,5 7,1
5,8
4,6 4,8 5,1
4,0 4,0
5 3,3
0
privada de 2 a 5 personas
privada de 21 a 50 personas
el sector público
unipersonal
Empleados domésticos
Asalariados en
Cuenta propia -
Asalariados en empresa
Asalariados en empresa
Cuenta propia en empresa
Familiar no remunerado
Asalariados en empresa
privada de 11 a 20 personas
privada de 6 a 10 personas
Asalariados en empresa
Asalariados en empresa
2000 2015
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
Nota: La suma de los porcentajes no es igual a 100 porque no se incluyen los caso de “no respuestas/no sabe” surgi-
das del cruce de variables.
CUADRO 9
Población ocupada de 15 y más años de edad, según categoría de ocupación, 2000 y 2015
(porcentajes)
Categoría de ocupación 2000 2015
Cuenta propia 38,3 30,8
Empleado y obrero público 7,5 11,2
Empleado y obrero privado 30,8 38,0
Patrón o empleador 6,1 5,0
Familiar no remunerado 9,8 8,0
Empleo doméstico 7,5 7,1
No responde 0,0 0,0
6.2. Grado de especialización
Como se observa en el gráfico 7, el trabajo por cuenta propia de tipo unipersonal y el
empleo en las microempresas de dos a cinco ocupados (ya sean las de tipo familiar o que
cuenten con el servicio de asalariados) se encuentran sobrerrepresentados en el sector
primario (donde predomina la agricultura). Alrededor del 30% y 35% del empleo aproxima-
damente en ambas categorías se concentra en este sector (entre cinco y diez puntos
porcentuales por encima del porcentaje que representan los empleos del sector primario
en el total de ocupados). Una parte importante del trabajo familiar no remunerado se
concentra en actividades primarias, reflejando la importancia que tienen sobre el empleo
dichas actividades caracterizadas por la baja intensidad de capital que concentran.
GRÁFICO 7
Estructura porcentual del empleo por tamaño de empresa y rama de actividad, 2015
100
90
80 44,4
55,6 56,8 54,0 51,8
70 61,7
66,4
60
50
21,1
40 14,4 22,9
30
33,5 44,5
20 34,5 26,0 33,9
30,1 25,2
10
9,7 7,6 4,4 1,5
0
Cuenta propia 2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50 Más de 50 Total
- unipersonal ocupados
Primario Secundario Terciario
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
Nota: No incluye sector público ni empleo doméstico.
En todos los estratos de empresas, desde las microempresas con seis a diez ocupados a
aquellas consideradas grandes con más de 50 personas ocupadas, el empleo se encuentra
relativamente especializado en el sector terciario (con más del 50% del empleo). Este
nivel de especialización también se observa entre cuenta propia unipersonales y, en
menor medida, en las unidades económicas con dos a cinco ocupados. De acuerdo con
Caves (1998) y Burachik (2002), esta especialización sería un rasgo característico de las
micro y pequeñas empresas explicado por factores como los requerimientos de escala,
capacidades, complejidad y otras barreras a la entrada.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 35
CUADRO 10
Distribución porcentual de los ocupados por tamaño de empresa, según años de estudio,
2000 y 2015
Años de Más Sector
Solo 2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50 Total a/
estudios de 50 público
2000
6 años o menos 72,5 62,7 48,8 31,6 29,5 23,6 8,9 55,8
7 a 12 años 22,9 31,2 37,4 44,7 52,6 51,1 31,6 31,6
Más de 12 años 4,5 5,9 13,4 23,1 18,0 25,1 59,3 12,4
2015
6 años o menos 55,1 43,5 28,7 19,1 20,5 12,8 4,9 36,1
7 a 12 años 34,3 42,4 48,2 47,8 48,4 53,6 18,7 39,1
Más de 12 años 10,5 14,0 23,0 33,1 31,1 33,6 76,4 24,7
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
a/
No incluye empleo doméstico.
Esto coincide con la Encuesta de Empresas del Banco Mundial donde más de la mitad
de todas las empresas del sector manufacturero formal –independiente del tamaño–
considera que la fuerza de trabajo con educación inadecuada constituye un importante
obstáculo para el desarrollo empresarial. El bajo nivel de educación se traduce en baja
productividad e ingresos y, por lo general, las condiciones de trabajo en que opera una
buena parte de las mipymes desalientan las inversiones en capital humano o atraen
mano de obra de menor calificación. La situación de las mipymes será compleja si se
considera que los canales de transmisión de conocimiento entre empresas también
presentan limitaciones en presencia de una estructura productiva poco articulada.
Estos desafíos se deben enfrentar mediante programas que busquen favorecer las
necesidades del sector productivo y de las mipymes, en particular. Los sistemas de
educación técnica y formación profesional son clave, pero para las empresas pequeñas
y más aún las microempresas, el acceso a estos sistemas es difícil, ya que por lo general
están diseñados en función de las demandas de las empresas formales, insertas en la
institucionalidad, quedando sin respuesta otros segmentos de empresas.
GRÁFICO 8
Participación de las mujeres en el empleo por tamaño de empresa, 2000 y 2015
(porcentajes)
60
51,8
50 45,3
42,1
39,3
40
33,7 32,5
29,1 28,3
30 26,7 27,2
25,6
10
0
Solo 2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50 Más de 50 Sector
público
2000 2015
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
Nota: La suma de los porcentajes no es igual a 100 porque no se incluyen los caso de “no sabe/no responde” surgidas
del cruce de variables.
diferente respecto del 2000 cuando representaban 39% de la fuerza de trabajo ocupada.
Sin embargo, analizando la participación de las mujeres por tamaño de empresa se
observan importantes cambios. La participación femenina creció 10% o más en microem-
presas de seis a diez ocupados, en las pequeñas empresas (11 a 20 ocupados), en las
grandes empresas y en el sector público, alrededor del 7% en microempresas con dos a
cinco ocupados y en menor medida entre cuenta propia y empresas con 21 a 50 ocupados
(2%) (ver gráfico 8). Aun cuando la participación femenina se haya incrementado en las
empresas privadas con más de diez personas ocupadas de manera importante, la realidad
nos muestra todavía una alta concentración de las mujeres trabajadoras en los sectores
caracterizados por una elevada informalidad, como lo son los trabajos por cuenta propia y
las microempresas de dos a cinco ocupados.
CUADRO 11
Distribución porcentual de mujeres ocupadas por tamaño de empresa, según área de residencia,
2000 y 2015
Más Sector
Área Solo 2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50 Total a/
de 50 público
2000
Área urbana 31,1 31,4 5,5 4,8 5,1 5,7 16,4 444.789
Área rural 52,2 39,6 2,2 0,6 0,6 0,3 4,5 283.945
Total país 39,3 34,6 4,2 3,2 3,4 3,6 11,7 728.734
2015
Área urbana 27,2 27,9 6,9 5,6 6,1 5,9 20,5 714.773
Área rural 36,4 44,3 4,1 2,3 0,7 1,2 11,0 376.780
Total país 30,3 33,6 5,9 4,5 4,2 4,3 17,2 1.091.553
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
a/
No incluye empleo doméstico.
Aunque en general las cifras por tamaño de empresa para el 2015 muestran una mayor
participación de las mujeres en todos los estratos de empresas privadas respecto
del 2000, la misma sigue siendo menor a la de los hombres. El cuadro 11 muestra un
interesante aspecto de la distribución de mujeres ocupadas por tamaño de empresa
que se ha dado en estos tres lustros. Aunque todavía dos terceras partes de las mujeres
ocupadas realizan sus actividades laborales como cuenta propia y en microunidades
económicas, muchas de ellas de carácter familiar, este porcentaje se ha reducido respecto
al 2000 cuando estos dos estratos reunían el 75% de las mujeres activas ocupadas.
Una mejor educación y mayores oportunidades han impulsado a las mujeres a buscar y
conseguir puestos laborales en empresas de mayor tamaño, especialmente en las áreas
urbanas. Asimismo, normativas de discriminación positiva vigentes en el sector público,
han permitido incrementar de manera importante la participación femenina y, en el
2015, las mujeres representaban más de 180 mil trabajadores del sector público (52%
de los funcionarios públicos son mujeres y el sector concentra al 17% de las mujeres
ocupadas).
sistema educativo (OIT, 2014c, CEPAL y OIT, 2013), la que parece confirmarse en el caso
paraguayo. Asimismo, asociado a lo anterior, una menor participación de jóvenes en las
microempresas que suele constituirse para muchos de ellos, de acuerdo con la literatura
acerca de las mipymes, en puerta de entrada al mundo del trabajo. Esto último implica
que muchas de las características del empleo juvenil, como la inestabilidad y la elevada
informalidad, estarían asociados con el perfil de los puestos de trabajo que generan
las microempresas.
GRÁFICO 9
Participación de jóvenes en el empleo por tamaño de empresa, 2000 y 2015
(porcentajes)
35 32,0 31,1
29,2 28,7
30
26,1 25,4
24,8
25
21,2 20,7
20
15 13,1
9,5
8,6 8,7 7,8
10
0
Solo 2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50 Más de 50 Sector
público
2000 2015
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
13 Mejores controles del trabajo infantil y la necesidad de una mejor formación previa a la inserción al
mercado laboral también estarían explicando la menor participación de los jóvenes, especialmente de
aquellos con 18 años o menos de edad.
40 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
de vida laboral de los jóvenes, pues al ir acumulando edad y experiencia, son capaces de
postular y encontrar puestos laborales en empresas de mayor porte y exigencias en los
requerimientos laborales del trabajador.
En general, tanto en las microempresas de dos a cinco ocupados (muchas de ellas de
carácter familiar) como en aquellas que cuentan con seis a diez ocupados, la partici-
pación laboral de menores de 25 años se ha reducido de 32% a 25% en el caso de las
primeras y de 31,1% a 29,2% en el caso de las segundas.
Aunque la reducción de la participación de los jóvenes en las microempresas resulta
auspiciosa debido a su importante asociación con la informalidad laboral, es importante
mencionar que aún una cuarta parte del trabajo en las mismas es realizada por jóvenes
menores de 25 años, para ellos la forma de inserción laboral de manera frecuente se da
bajo la forma de trabajador familiar no remunerado (TFNR). Esta condición se da tanto
por la situación de bajos ingresos que enfrentan algunas familias como porque para
ciertos segmentos esta estrategia es válida para que los jóvenes adquieran conocimien-
tos y habilidades que facilitan el acceso a un empleo y posterior generación de ingresos
laborales (OIT, 2008a).
Por otro lado, el impulso de normativas que permiten la contratación de jóvenes en su
primer empleo bajo un régimen laboral más flexible ha permitido un sustancial aumento
de la ocupación de jóvenes de 15 a 24 años, especialmente en los estratos de empresas
de mayor tamaño. En las grandes empresas la participación juvenil pasó de 13,1% en el
2000 a representar una cuarta parte de los ocupados en este tipo de empresas en el
2015. En este sentido se debe recordar que diversos estudios de la OIT han enfatizado
la necesidad de velar por un buen inicio para los jóvenes cualquiera sea la modalidad
de inserción, especialmente porque se ha demostrado que los primeros empleos tienen
efectos notables en las trayectorias laborales y personales (OIT, 2007; 2010 y 2014d).
Al respecto, un estudio reciente de Dema et al. (2015) encuentra que un buen primer
empleo mejora de manera significativa las condiciones de trabajo de los jóvenes en
empleos futuros.
En el cuadro 12 se observa el cambio que se ha producido en la distribución de la población
juvenil por tamaño de empresa y área de residencia en los últimos 15 años. Resaltan
dos hechos significativos, primero –y mencionado con anterioridad–, una menor partici-
pación de la ocupación juvenil en microempresas de dos a cinco ocupados a nivel país,
sobre todo en las áreas rurales; y segundo, un aumento de la participación juvenil en
las pequeñas, medianas y grandes empresas de las áreas urbanas y especialmente
llamativo en las áreas rurales donde la misma era prácticamente nula.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 41
CUADRO 12
Distribución porcentual de jóvenes de 15 a 24 años ocupados, por tamaño de empresa, según
área de residencia, 2000 y 2015
Más Sector
Área Solo 2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50 Total a/
de 50 público
2000
Área urbana 10,5 43,8 15,1 9,3 6,8 7,3 7,1 260.182
Área rural 13,3 71,7 9,5 1,5 1,3 1,0 1,8 263.763
Total país 11,9 57,9 12,2 5,4 4,0 4,1 4,4 523.945
2015
Área urbana 8,4 40,5 14,1 10,4 9,8 9,9 6,9 325.273
Área rural 15,7 59,5 10,3 4,0 4,1 4,1 2,4 232.688
Total país 11,5 48,4 12,5 7,7 7,4 7,5 5,0 557.961
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
a/
No incluye empleo doméstico.
De acuerdo con la Conferencia Internacional del Trabajo del 2014 y 2015 se concluye que
diversos factores económicos, estructurales, institucionales e incluso políticos convier-
ten a la informalidad en un fenómeno multidimensional. Como bien se estableció en
dichas conferencias, existen la informalidad empresarial y la informalidad laboral, y lograr
la formalidad empresarial no necesariamente se traduce en la reducción de la informali-
dad laboral y viceversa.
GRÁFICO 10
Tasa de empleo informal por tamaño de empresa, 2010 y 2015
(porcentajes)
100,0 99,0
100
89,5 87,9
86,8
83,7
79,6
76,3
80 71,5 70,5
66,3
60,5
55,7
60
47,4
34,9
40 31,2
19,4 17,5
20
0
Solo 2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50 Más Sector Empleo Total
de 50 público doméstico país
2010 2015
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
De acuerdo con la OIT, cuatro son los aspectos que inciden de manera importante en
el nivel de formalización de las unidades productivas, especialmente en las micro y
pequeñas empresas. En primer lugar, la baja productividad de este tipo de empresas
no les permite enfrentar los costos de la formalidad. En segundo lugar, los complejos
procedimientos para el registro, junto con una regulación inadecuada para las caracte-
rísticas de las micro y pequeñas empresas, dificultan la formalización. Tercero, existe la
percepción de escasos beneficios de la formalidad. Por último, la reducida fiscalización y
la escasa sanción social no contribuyen a la formalización.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 43
GRÁFICO 11
Variación del ingreso medio real de la actividad principal por área de residencia, según tamaño de
empresa, 2000 y 2015
(porcentajes)
40 36,9
30
22,0
19,1
20 17,6
14,7
12,6 12,8
9,7 9,7
10 7,4
3,3 3,8
2,0 1,7 2,5 1,6
0
-4,9 -4,8 -5,5
-10 -9,2 -8,6
-11,1
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
44 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
GRÁFICO 12
Ratio de ingreso medio de la actividad principal de cada tamaño de empresa respecto del ingreso
medio de la actividad principal nacional, 2000 y 2015
(porcentajes)
250
200
150
100
50
0
Solo 2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50 Más Sector Empleo
de 50 público doméstico
2000 2015
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 45
GRÁFICO 13
Porcentaje de ingreso medio por tipo de empresa / ingreso medio de la empresa de 50 y más
ocupados, 2000 y 2015
120
100
80
60
40
20
0
Solo 2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50 Más Sector Empleo
de 50 público doméstico
2000 2015
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
Igualmente se aprecia que para el 2015 los ingresos laborales de los ocupados en las
microempresas de seis a diez ocupados, así como en las denominadas empresas
pequeñas, medianas y grandes, si bien superan el promedio de ingreso de la economía
en 25%, 57%, 37% y 43%, respectivamente, reflejan a su vez el deterioro del poder de
compra que han sufrido en el tiempo reduciéndose las diferencias respecto del 2000 (ver
el gráfico 11). Esto se podría deber, entre otros factores, a un rezago en la actualización
del salario mínimo respecto de la inflación, la falta de aumento de la productividad, así
como al uso de tecnologías de producción poco eficientes.
Si bien existen brechas entre los salarios pagados en cada estrato y que estas aumentan
a medida que se avanza en la diferenciación productiva, también es cierto que en el caso
paraguayo estas mismas brechas se han reducido, por un lado por el aumento de las
remuneraciones en los estratos de empresas de tipo unipersonal y microempresarial,
donde los mercados laborales se caracterizan por ser más competitivos y con salarios
flexibles, pero por debajo del mínimo legal. Por otro lado, el fenómeno también estaría
explicado por el estancamiento de los salarios pagados en los estratos de empresas
superiores como parece indicar el gráfico 13, debido a rezagos en sus actualizaciones,
acuerdos contractuales que generan rigideces en la determinación de los salarios, escaso
poder negociador organizado de los trabajadores y un salario legal mínimo que es visto
más como techo que como piso al momento de negociar salarios.
Según la literatura relacionada a instituciones laborales como el salario mínimo, cuando
existen sectores en donde el salario mínimo resulta excesivamente alto, los niveles de
46 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
CUADRO 13
Estructura del empleo por tamaño de empresa y quintil de ingreso, 2000 y 2015
(porcentajes)
2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50 Más de 50 Sector
Solo Total
personas personas personas personas personas público
2000
Quintil I 16,1 21,4 10,5 4,0 0,1 0,7 0,1 14,3
Quintil II 19,3 18,9 16,6 8,6 4,5 7,7 2,6 16,0
Quintil III 22,7 18,0 18,9 22,1 27,7 16,9 9,1 19,2
Quintil IV 22,0 20,3 22,6 20,4 31,3 25,4 26,1 22,3
Quintil V 19,8 21,3 31,4 44,9 36,3 49,2 62,1 28,2
2015
Quintil I 20,7 21,6 6,3 4,3 3,8 2,3 1,6 14,3
Quintil II 20,2 19,8 15,1 12,6 10,1 9,4 5,7 16,6
Quintil III 20,3 19,3 22,0 19,6 20,0 18,5 15,8 19,7
Quintil IV 22,0 18,6 26,6 28,7 27,8 28,3 27,7 23,1
Quintil V 16,9 20,7 30,0 34,8 38,2 41,5 49,3 26,2
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 47
6.8. Afiliación sindical
Paraguay presenta una baja tasa de afiliación sindical, la que es prácticamente
inexistente en las micro y pequeñas empresas. La tasa de afiliación sindical es cercana
al 7% (cuadro 14), casi totalmente explicada por la proporción de asalariados afiliados
en el sector público y en menor medida por la afiliación de asalariados en las empresas
grandes. La casi inexistente afiliación sindical en los estratos de empresas con 20 o
menos ocupados se explica en gran parte por lo establecido en las normativas laborales
del país que solo permiten la posibilidad de organizar un sindicato al interior de una
empresa si la misma cuenta con 20 trabajadores (Art. 292, Ley 213/93 del Código del
Trabajo).
La reducida representación sindical en las empresas más pequeñas limita las posibili-
dades de participación en negociaciones para mejorar sus condiciones de trabajo o
la defensa de sus derechos que quedan reducidas a las intervenciones del Estado o a
gestiones individuales desde una posición de mayor vulnerabilidad. Las relaciones
laborales y la negociación colectiva desempeñan un papel importante en la mejora de la
seguridad del empleo y las condiciones de trabajo, por este motivo la OIT recomienda que
se aliente a las mipymes y a sus trabajadores para que estén debidamente representa-
dos en cumplimiento del principio de la libertad sindical y de asociación.
CUADRO 14
Características de asalariados por tamaño de empresa, 2015
(porcentajes)
Más Sector Total
Solo 2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50
de 50 público país a/
No pertenecen
a sindicato o
n.a. 99,5 99,8 98,5 96,3 93,3 71,8 93,0
asociaciones de
empleados
Contrato indefinido/
n.a. 10,4 21,6 32,8 44,8 52,7 80,6 34,4
nombrado
Contrato definido
n.a. 1,7 3,3 10,9 6,2 4,2 5,9 4,3
temporal con factura
Contrato definido
n.a. 8,6 23,4 19,7 25,4 28,3 13,1 15,6
temporal sin factura
Vacaciones pagadas n.a. 15,4 29,6 39,6 53,1 62,3 87,7 42,3
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
a/
Las estimaciones para el total país consideran a todos los ocupados asalariados incluidos los empleados domés-
ticos y aquellos que no sabe/no responde a la pregunta de tamaño de empresa. No se incluye a cuenta propia ni
TFNR.
declaran haber disfrutado de las mismas. Si bien este indicador se incrementa en las
empresas de mayor tamaño, resalta el hecho de que la brecha con el sector público es
superior a 25 puntos porcentuales, incluso respecto de las grandes empresas.
tanto en el sector público más del 80% de los trabajadores aportaban a alguna de las cajas
del Estado en el 2015, en el sector privado la proporción de ocupados aportando a alguna
de las cajas (la principal es el Instituto de Previsión Social (IPS), de carácter mixto, pero
existen también otras de carácter enteramente privadas) es mínimo en las microem-
presas de dos a cinco ocupados, representa casi una cuarta parte entre los que laboran
en microempresas de seis a diez ocupados, 35,2% en las pequeñas empresas y llega al
51% en las empresas medianas. En las empresas grandes el porcentaje de aportantes es
cercano al 69%, pero ni siquiera en estas últimas, donde los controles son relativamente
mejores que en los demás estratos, se alcanzan los niveles observados en el sector
público.
Fundamentalmente la explicación de esta baja proporción de población cotizante sería
de carácter institucional. El sistema de pensiones evidencia una amplia heterogenei-
dad en cuanto a los parámetros existentes, tanto en lo que atañe a la tasa de contribu-
ciones y a las condiciones de otorgamiento de las prestaciones como al tratamiento
de los diversos grupos de trabajadores. De acuerdo con Aliamo y Tapia (2014), las
opciones de reforma pasan por la promoción de mejores trabajos que se alcanzarán
en la medida que se mejore la calidad y la pertinencia de los sistemas de formación
para el trabajo; se aumente la cobertura de la seguridad social, de un modo sosteni-
ble y consistente con la generación de empleo formal, y de manera transversal; y se
fortalezca la institucionalidad en la ejecución de políticas laborales y de seguridad
social. Casalí y Velásquez (2016) mencionan también un conjunto de áreas prioritarias
que deberían abordarse con celeridad, tal es el caso de la excesiva fragmentación del
sistema contributivo, la necesidad de promover un marco regulatorio que garantice un
adecuado funcionamiento con relación a la gestión de la recaudación de la seguridad
social, la incorporación de los trabajadores independientes como sujetos obligados a
cotizar a la seguridad social y la necesidad de promover la reducción de la informalidad
de forma progresiva y sostenida.
CUADRO 15
Porcentaje de ocupados aportantes a una caja de jubilación, por tamaño de empresa,
2000 y 2015
11 a 21 a Más Sector Total
Área Solo 2a5 6 a 10
20 50 de 50 público país
2000
Aporta a una caja de jubilación - 2,0 13,2 34,4 43,0 56,0 81,4 13,0
2015
Aporta a una caja de jubilación - 5,0 23,7 35,2 50,8 68,6 82,5 22,0
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
50 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
CUADRO 16
Porcentaje de ocupados por tamaño de empresa, según tenencia de seguro médico, 2000 y 2015
11 a 21 a
Área Solo 2a5 6 a 10 Más de 50 Sector público Total
20 50
2000
IPS 5,9 4,6 12,7 30,6 40,4 43,5 43,9 12,3
Seguro privado 3,4 5,1 9,2 12,8 13,3 19,6 25,1 7,5
Total país a/
10,4 10,3 22,1 43,5 53,8 64,2 75,3 20,8
2015
IPS 9,3 9,5 26,4 35,2 48,4 67,7 53,7 23,3
Seguro privado 4,5 5,5 7,4 10,6 9,8 8,2 17,2 7,1
Total país a/
14,4 15,6 34,0 46,1 58,5 76,0 79,6 31,7
Fuente: Elaboración del autor con base en la EIH 2000-2001 y la EPH 2015.
a/
Incluye todo tipo de seguro médico, IPS y seguros privados.
14 La OIT estimó para el 2013 que el 47% de los trabajadores de la región cotizó en algún sistema de
protección en salud.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 51
Los elevados niveles de informalidad laboral tienen como consecuencia una baja
cobertura de los sistemas de salud estando a su vez relacionado con la predominancia
de empleo por cuenta propia y en microempresas que se ha demostrado en este informe.
En la medida que haya más personas ocupadas en empleos informales, mayor será
el número de personas excluidas de las instituciones del sistema de protección social
como es el caso del sistema de salud (Casalí, Cetrángolo y Goldschmit, 2017). Debido
a la elevada vulnerabilidad de los ocupados de las empresas más pequeñas se hace
necesario avanzar en el diálogo social hacia sistemas más inclusivos.
RECUADRO 3
Marco regulatorio
Leyes que afectan a todas las empresas
1. Ley 1.352/88 que establece el Registro Único de Contribuyentes.
2. Ley 125/91, Reforma Tributaria y la Ley 215/93 que modifica y amplía la Ley
125/91 sobre nuevo régimen tributario.
3. Ley 2.421/04 de reordenamiento administrativo y de adecuación fiscal y la Ley
4.673/12 que modifica y amplía disposiciones de la creación del Impuesto a la
Renta del servicio de carácter personal.
4. Ley 213/93, Código Laboral, actualizada luego por la Ley 496/95.
5. Ley 5.764/16 que modifica el artículo 255 de la Ley 213/93 que establece el
Código del Trabajo y deroga el artículo 256 del mismo.
6. Ley 742/91, Código Procesal Laboral.
52 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
7. Ley 1.416/99 que modifica el artículo 385 de la Ley 496/95 que modifica,
amplía y deroga artículos de la Ley 213/93 y artículos de la Ley 884/81 que
regula las condiciones de trabajo en el transporte automotor terrestre.
8. Ley 1.183/85, Código Civil.
9. Ley 1.034/83, Código del Comerciante.
10. Ley 1.860/50 que crea el Instituto de Previsión Social, actualizada por las Leyes
427/73, 98/92, 532/94, 3.453/08, 3.990/10, 4.169/10, 4.426/11 y 2.655/16.
11. Ley 154/69 de quiebras y su modificación, Ley 5.025/13.
12. Ley 60/90 de promoción de inversiones.
13. Ley 117/91 de inversiones.
14. Ley 811/96 que crea la Administración de Fondos Patrimoniales de Inversión.
15. Ley 94/91 que modifica y amplía la Ley 772/79 de mercado de capitales y crea
la Comisión Nacional de Valores.
16. Ley 260/93 que modifica los incentivos fiscales para el mercado de capitales.
17. Ley 1.630/00 de patentes de invenciones.
18. Ley 2.593/2005 que modifica y deroga artículos de la Ley 1.630/00 de
patentes e invenciones.
19. Ley 1.294/98 de marcas.
20. Ley 1.328/98 de derechos de autores y derechos conexos.
21. Ley 1.344/98 de defensa del consumidor y del usuario.
22. Ley 294/93 de evaluación de impacto ambiental.
23. Ley 117/93 que regula las sociedades de capital e industria.
24. Ley 438/94 que crea las sociedades cooperativas.
25. Ley 836/80, Código Sanitario.
26. Ley 1.652/00 que crea el Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral.
27. Ley 2.051/2003 de contrataciones públicas.
28. Ley 90/90 de promoción de exportaciones.
29. Ley 2.422/04, Código Aduanero.
30. Ley 1.095/84 de Aranceles Aduaneros.
31. Ley 593/95 que aprueba el Protocolo de Promoción y Protección Recíproca de
Inversiones Provenientes de Estados no partes del MERCOSUR.
32. Ley 1.028/97, general de ciencia y tecnología.
33. Ley 2.279/03 que modifica y amplía la Ley 1.028/97 de ciencia y tecnología.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 53
A continuación se describen las principales leyes que regulan este sector de manera
específica.
La Ley 4.457/12 para las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (mipymes), tiene por
objeto establecer un marco regulatorio que permita promover y fomentar la creación,
desarrollo y competitividad de las mismas, para incorporarlas a la estructura formal
productora de bienes y servicios y darles identidad jurídica.
En ese sentido la ley crea el Sistema Nacional de Mipymes en cumplimiento de una
política nacional que posibilite el trabajo integral, armonizado y conjunto de organismos
involucrados en la creación, formalización, desarrollo y competitividad de las mipymes.
54 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
RECUADRO 4
Plan Nacional de Desarrollo 2030
A partir del 2013 el gobierno encaró un amplio plan de desarrollo denominado “Plan
Nacional de Desarrollo 2030” (PND 2030), el que establece las bases para que, por
medio de un nivel de crecimiento económico elevado y sustentable, sea posible
reducir la pobreza y la desigualdad económica y social existentes en el país. En
concordancia con los objetivos y los lineamientos establecidos en el PND 2030 y el
compromiso del Gobierno Nacional con la transformación de la estructura económica,
social e institucional, se estructuraron tres ejes temáticos definidos como pilares de
la estrategia de desarrollo: a) el crecimiento económico inclusivo, b) la reducción de
la pobreza y la promoción del desarrollo social y c) la inserción de la economía en los
mercados internacionales y en la economía global.
De acuerdo con sus objetivos el plan posee ejes transversales donde surgen estrate-
gias específicas a ser priorizadas en términos de las políticas públicas.
Ejes transversales
Ejes Gestión pública
estratégicos Igualdad de Ordenamiento Sostenibilidad
eficiente y
oportunidades territorial ambiental
transparente
Reducción de
Desarrollo social Servicios sociales Desarrollo local Hábitat adecuado
la pobreza y
equitativo de calidad participativo y sostenible
desarrollo social
Crecimiento Regionalización
Empleo y Competitividad e Valoración del
económico y diversificación
protección social innovación capital ambiental
inclusivo productiva
Igualdad de Atracción de
Inserción de Integración
oportunidades inversiones, Sostenibilidad del
Paraguay en el económica
en un mundo comercio exterior hábitat global
mundo regional
globalizado e imagen país
Respecto de las políticas hacia las mipymes, estas se hallan comprendidas en el eje
de crecimiento económico inclusivo que, conectado al eje gestión pública eficiente
y transparente, da lugar a la estrategia competitividad e innovación. Los propósitos
que persigue este plan son:
• Impulsar la diversificación productiva tanto del sector primario como industrial,
basada en la incorporación de tecnologías y procesos de innovación en la
generación de bienes y servicios, poniendo especial énfasis en las pequeñas
y medianas empresas.
60 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
persona(s) física(s) desde los 18 años –del sector privado– que realicen actividades de
producción agropecuaria, industrial, comercial, servicios y artesanal en el segmento de
las microempresas. Este crédito se utiliza exclusivamente para la adquisición de activos
fijos o capital operativo. Su financiación es hasta 36 meses a una tasa anual del 18%.
La ley también crea las Cédulas Mipymes, que a la fecha de elaboración del presente
informe ronda las 2 mil empresas inscritas, un número reducido en relación con la totalidad
de mipymes actualmente en funcionamiento en el país. Resta redoblar esfuerzos en
aras de promocionar los beneficios que acarrea la inscripción en el citado registro y dar
seguimiento al comportamiento de las mipymes en función de los mismos. Se trata de
identificar si los incentivos y beneficios que oportunamente se pensaron para promover
la formalización del sector, están en línea con las necesidades del sector.
La simplificación de trámites para la formalización de las empresas era un aspecto
que ya estaba considerado antes de la ley en una normativa anterior, pero esta vuelve
a redactarse abarcando en esta ocasión a las gobernaciones y municipalidades. En
la práctica, sin embargo, tanto el Sistema Unificado de Apertura y Cierre de Empresas
(SUACE) como las gobernaciones y municipios no adaptaron sus sistemas para atender
de forma diferenciada a las mipymes.
En cuanto al financiamiento la ley solo establece la creación de mecanismos que promove-
rán el acceso al crédito sin mencionar cuáles serían los mismos. También se menciona que
en el Presupuesto General de la Nación se deben presupuestar 15 mil salarios mínimos
(alrededor de US$ 84 millones) como fondos destinados al desarrollo de las mipymes.
Como estos fondos no se hallan blindados y finalmente es el presupuesto financiero del
Ministerio de Hacienda el que establece las prioridades al momento del desembolso de
los recursos del Estado, se cree poco probable que estos recursos puedan ser fondeados
para las mipymes.
Aun cuando la ley habla de un tratamiento diferenciado no establece exenciones impositi-
vas prácticamente, pues no innova en el pago de los principales impuestos del país
y deja bajo la potestad de los municipios la reducción o no de las patentes municipa-
les, lo que ante una falta de promoción e información adecuadas es de nula aplicación.
También establece cierta flexibilidad para la presentación de registros contables para
las mipymes, pero se desconoce hasta el momento el impacto de dicha medida si se
considera nuevamente el número de mipymes inscritas en el registro se podría inducir
que es reducida.
En cuanto a la flexibilización establecida en las relaciones laborales, la ley de mipymes
contempla su aplicación solamente a las micro y pequeñas empresas, excluyendo a las
medianas. Permite a las mismas establecer un contrato de 12 meses, renovables por
otros 12 meses a cuyo vencimiento el contrato concluirá sin obligación de preavisar
ni indemnizar. Esta medida observada por los sindicatos ha tenido poco impacto más
que nada por la falta de información y el escaso número de empresas registradas en el
registro de las mipymes.
Paralelamente a las microempresas la autoridad administrativa del trabajo, en este caso
el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, puede autorizar el pago de salarios
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 69
sobre una base no inferior al 80% del salario mínimo legal establecido para actividades
diversas no especificadas, durante los tres primeros años contados desde su formaliza-
ción. También el impacto de esta medida ha sido reducida en las microempresas del país,
pues generalmente las empresas informales suelen pagar una base inferior al mínimo
para luego pagar a destajo por producción u horas de trabajo adicionales, funcionando el
salario mínimo como un techo y no un piso.
En cuanto a las cotizaciones de seguridad social a cargo del Instituto de Previsión Social,
la nueva normativa no considera ningún tipo de flexibilización y el mismo sigue siendo
obligatorio para las mipymes, según el régimen de seguridad social establecido para
todas las empresas del país y sus trabajadores dependientes ocupados. A esto se agrega
lo que establece la reciente normativa (Ley 5.741/16) que instaura un sistema especial
de beneficios del sistema de seguridad social (IPS) a los microempresarios, el que regula
la incorporación obligatoria al Seguro Social del IPS de los propietarios o responsables
de las microempresas definidas como tal en la Ley 4.457/12 para las mipymes bajo el
régimen general y facultando al MIC (para fines prácticos al viceministerio de mipymes)
responsable de la aplicación de la normativa. Por un lado no se ha evaluado aún los
efectos de los costos de producción de las mipymes de dicha normativa, aun cuando la
misma llena un vacío de cobertura para un importante contingente de la población activa
nacional. Por otro lado se sobrecarga al viceministerio de mipymes en sus funciones,
ya de por sí dispone de pocos recursos humanos y financieros, con responsabilidades
que van más allá de las establecidas en la normativa de su creación y que no han sido
evaluadas criteriosamente en su aplicabilidad práctica.
Asimismo, la ley de mipymes abarca mecanismos de capacitación y promoción tecnoló-
gica para fomentar el desarrollo de las mismas. Nuevamente, como ya se ha mencionado,
la barrera que enfrenta la institución es la debilidad de recursos técnicos y financieros
para llevar adelante las funciones para los que fue creado. Además, la articulación de
planes entre organismos del Estado es escasa y requiere mucho trabajo de coordinación,
el que no es frecuente en el sector público, debido a la ausencia de una cultura de planifi-
cación conjunta y un organismo planificador con mayor relevancia, lo que también afecta
a la coordinación y apoyo de actividades públicas-privadas a nivel nacional.
Un aspecto positivo a resaltar es que el fortalecimiento de los controles cruzados entre el
IPS, el MTESS y el Ministerio de Hacienda ha permitido alcanzar una tasa de formalización
de la mano de obra de alrededor del 48% en el primer trimestre del 2017. Son considera-
dos ocupados formales para dicha medición los asalariados que cotizan al sistema de
jubilación y los trabajadores independientes que están inscritos en el Registro Único de
Contribuyentes.
Paraguay ha tenido como prioridad social, desde el 2005, la lucha contra la pobreza y
la extrema pobreza, la mejora de la salud y el apoyo a la agricultura familiar campesina.
70 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
La AFD es una institución estatal de segundo piso que financia por medio de las institu-
ciones financieras pero que juega con las reglas de mercado de las mismas. Los créditos
72 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
orientados a las mipymes en el sentido de los plazos, los montos y las tasas no son
suficientes para que estas puedan crecer y desarrollarse en el mercado interno y externo.
El Fondo de Garantía tiene una capitalización de US$ 8 millones, lo que es insuficiente
para las necesidades actuales de las medianas empresas, que son las que más oportuni-
dades de crecimiento y creación de empleo tienen.
Los productos financieros del Banco Nacional del Fomento tampoco son del todo
adecuados para financiar a las micro y pequeñas empresas, pues ofrecen créditos al 18%
anual y los montos son muy reducidos considerando cierto tipo de inversiones producti-
vas como, por ejemplo, la compra de maquinarias o rodados.
9. conclusiones
En Paraguay predominan unidades productivas muy pequeñas, de baja productividad,
intensivas en mano de obra y que concentran una elevada proporción del empleo. Esta
situación impide encadenamientos con empresas de mayor tamaño limitando en muchos
casos la adopción de nuevas tecnologías de producción y su crecimiento.
En el plano laboral esta situación estructural genera brechas importantes de trabajo
decente y condiciones de trabajo respecto de las empresas más grandes: de calidad del
empleo, de ingresos, de productividad, educativas, de cobertura de la seguridad social, de
grado de sindicalización y de informalidad.
Los datos incluidos en este informe ilustran la magnitud de las brechas en todas estas
dimensiones. La brecha de productividad es amplia, al punto que el diferencial entre
productividades de las mipymes en conjunto, en la economía no agrícola privada, equivale
al 33% de las grandes empresas.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 73
Para el 2015 los datos revelan que en las microempresas con dos a cinco ocupados el
84% del empleo es informal y en las microempresas con seis a diez ocupados desciende
al 72%. Si bien estas proporciones se han reducido respecto del 2010 (representaban
87,9% y 79,6% del empleo para ambos tipos de microempresas), aún se mantienen por
encima del nivel nacional de informalidad, cercano al 71%. A medida que se asciende por
los diferentes estratos de tamaño de empresa se observa una reducción del empleo
informal, pero aún así, incluso en empresas grandes, afecta a más del 30% de la fuerza
de trabajo.
Las políticas específicas dirigidas a las mipymes son de tiempo tan reciente como el
marco normativo que las regula. Aun cuando su mención en las políticas de Estado nunca
ha estado ausente, formando parte de toda macroplanificación presentada en los últimos
años, tanto política como económica, nunca han podido bajar a niveles de microplanifi-
cación por la ausencia de datos e instituciones dedicadas con exclusividad a estudiar el
sector y enfrentar la problemática a nivel nacional y local.
Una política de Estado definida con claridad y su aplicación en la práctica dependerá
en gran medida del grado de institucionalidad que se logre a partir de la reglamenta-
ción y aplicabilidad del reciente marco normativo que rige al sector. En este sentido
es importante resaltar que la aplicación exitosa de programas y proyectos dirigidos a
las mipymes dependerá de manera importante de datos actualizados del sector que
visibilicen y empoderen tanto a empleadores, trabajadores y gobierno en el logro de
los objetivos.
Las agendas productiva y laboral de las instituciones públicas deben estar coordina-
das, de tal modo que reflejen políticas públicas diseñadas sobre la base de Políticas
de Desarrollo Productivo (PDP) que permitan transformar, diversificar y articular
mejor la estructura productiva, reposicionar hacia actividades de mayor productividad
e intensivas en conocimientos, y así generar más y mejores empleos, con políticas
laborales, educativas y de formación que mejoren la calidad del empleo y el respeto a
los derechos laborales.
El crecimiento por sí solo no es suficiente para modificar las brechas de productividad y
de condiciones de trabajo, así como de informalidad entre empresas de diferente tamaño.
Dichas brechas incluso constituyen obstáculos para mayores niveles de crecimiento
económico y socialmente inclusivo.
La literatura económica resalta la estrecha vinculación entre cuatro elementos fundamen-
tales para explicar un crecimiento empresarial inadecuado: un entorno poco propicio para
el desarrollo de empresas sostenibles, la elevada heterogeneidad productiva, las peores
condiciones laborales en las mipymes y la desigualdad.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 75
10. recomendaciones de política
Se afirma que si no se tienen claros los ejes prioritarios ni los propósitos de la política
orientada hacia un colectivo tan heterogéneo como el de las mipymes, los programas
que se implementen no tendrán los frutos deseados y serán poco aprovechados por los
beneficiarios. Un error frecuente de los programas orientados al sector de las mipymes ha
sido ignorar el hecho de que las mismas conforman un conjunto diverso, tanto en tamaño
como antigüedad, rama de actividad, eficiencia productiva, capacidad de innovación
tecnológica, entre otros factores. Por tanto, una de las primeras recomendaciones en el
caso paraguayo estaría dirigida a conocer dicha heterogeneidad con el fin de focalizar
las políticas y diferenciar las acciones orientadas a las micro, pequeñas y medianas
empresas. Esto pasa por definir claramente qué se entenderá por mipymes y cuantificar
su existencia junto con sus características, tanto en el ámbito formal como informal.
76 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
Así también el éxito de cualquier política pasa por el fortalecimiento institucional. En este
aspecto se debe fortalecer el rol del viceministerio de mipymes como agente coordina-
dor de las políticas orientadas al sector, evitando sobrecargarlo de funciones ajenas a su
cometido e impulsando la formalización de las empresas y poniendo en funcionamiento
el Fondo mipyme para financiar acciones de producción y exportación identificando
previamente los sectores competitivos. Se debe aprovechar la baja presión tributaria
(apenas del 13%) para atraer inversiones, fortalecer la integración productiva y posicio-
nar a las mipymes a nivel local y regional. En este sentido es importante la participa-
ción de los municipios y las gobernaciones en las políticas de desarrollo de las mipymes,
siendo necesario una mayor información y sensibilización para que estas se organicen
institucionalmente y apoyen a este sector localmente. Una parte de los royalties que
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 77
las gobernaciones y municipios reciban deberían ser destinados para el apoyo a estas
empresas.
Un importante apoyo para el desarrollo y crecimiento del sector podría obtenerse incenti-
vando y respaldando su participación en las licitaciones y contrataciones públicas. Si bien
la Ley de Contrataciones Públicas da ciertas preferencias a las mipymes, en la práctica
esta es poco utilizada. En la realidad los productos importados y las negociaciones vía
precios y otros factores políticos ganan preferencia a la hora de la compra. El Estado es un
gran comprador y estos mecanismos de compra permiten fomentar la competencia y las
economías de escala, tan necesarios para hacer rentables las inversiones empresariales
locales.
Considerando las fuerzas del mercado laboral, se precisa adaptar la oferta de capacita-
ción con la demanda de la misma. Con el aumento de la inversión extranjera es necesario
un sistema más ágil y moderno de capacitación laboral sin que haya una superposi-
ción de funciones entre instituciones como existe actualmente. Además, es imperioso
ampliar los programas de capacitación y difusión tanto para empresarios como trabaja-
dores con el fin de que tengan presente la información relevante acerca de sus derechos
y obligaciones. Se debe fomentar la instalación de modelos de gestión más modernos
en los que los trabajadores y la gerencia trabajen en conjunto con el propósito de
instalar procesos de innovación, mejora continua, capacitación por competencias y
medición de avances. Con la flexibilización laboral establecida por ley en las micro y
pequeñas empresas se deberá fortalecer la inspección laboral para el cumplimiento de
los derechos laborales, con el fin de que no se produzcan abusos que permitan ventajas
competitivas desleales.
Las asociaciones de pequeñas y medianas empresas habían desaparecido práctica-
mente en Paraguay resurgiendo recientemente con la Cámara Paraguaya de la Pequeña
y Mediana Empresa (CAMAPYME), que está trabajando con las empresas del interior del
país. Por tanto, su gestión será sumamente necesaria para abrir espacios de diálogo entre
el gobierno, el sector privado y la sociedad civil, lo que es indispensable para la construc-
ción de una visión compartida, especialmente al tratarse de un sector tan importante
como el de las mipymes. No obstante, esta visión será insuficiente si no se traduce en un
apoyo participativo, integral y sobre todo coordinado.
78 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
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apoyo a las MYPYMES en América Latina y el Caribe (Caracas, SELA).
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Späth, Brigitte (1993). “Small firms in Latin America: Prospects for economic and socially
viable development”, en B. Späth, Small firms and development in Latin America
(Ginebra, OIT).
Tokman, Víctor y Martínez, Daniel (1999). “Costo laboral y competitividad en el sector
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Yeng, José Antonio; Sosa, Enrique y Cartier van Dissel, Serge (2007). Estudio legal sobre
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Yoguel, Gabriel (2005). “Las PYMES y su importancia para la competitividad estratégica.
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Cimoli y G. Yoguel, Redes, jerarquías y dinámicas productivas (Buenos Aires, FLACSO/
OIT/Miño y Dávila).
anexo
CUADRO A-1
Unidades económicas, personal ocupado por principales variables económicas, por estrato de personal ocupado, 2010
Sector
económico Valor agregado
Unidades
y estrato bruto (en
económicas
de personal millones de Gs)
ocupado
Personal ocupado
Remunerado
No
remunerado
Tercerizado /
Comisionista
Total de
remuneraciones
Gastos por compras
de bienes y servicios
Ingresos por
suministro de bienes
y servicios
Total En miles de Gs
Total 224.242 799.153 430.799 322.250 46.104 13.942.155.030 177.518.876.567 240.997.246.341 67.782.140
CUADRO A-2
Composición del empleo por área de residencia según categoría de empleo y tamaño de empresa,
2000 y 2015
(porcentajes)
2000 2015
Tamaño de la empresa Área Total Área Total
Urbana Rural país Urbana Rural país
CUADRO A-3
Distribución porcentual de ocupados por rama de actividad, según tamaño de la empresa,
2000 y 2015
Rama de actividad
2000 2015
Tamaño de
No responde
la empresa
Secundario
Secundario
Terciario
Terciario
Primario
Primario
Total Total
Solo 38,0 13,3 48,7 0,0 100 30,1 14,4 55,6 100
2a5 46,3 18,2 35,5 0,0 100 34,5 21,1 44,4 100
6 a 10 24,3 30,2 45,5 0,0 100 9,7 33,5 56,8 100
11 a 20 6,5 26,2 67,3 0,0 100 7,6 26,0 66,4 100
21 a 50 5,7 27,1 67,2 0,0 100 4,4 33,9 61,7 100
Más de 50 2,2 42,2 55,5 0,0 100 1,5 44,5 54,0 100
Sector público 0,0 0,8 99,2 0,0 100 0,0 1,3 98,7 100
Empleado
0,0 0,0 100,0 0,0 100 0,0 0,0 100,0 100
doméstico
No sabe 0,0 48,5 51,5 0,0 100 1,5 30,1 68,4 100
No responde 28,5 35,9 23,3 12,2 100 0,0 21,5 78,5 100
Total 30,8 16,9 52,3 0,0 100 19,7 19,2 61,1 100
Fuente: EIH 2000-2001 y EPH 2015.
86
CUADRO A-4
Distribución porcentual de ocupados por grupos de años de estudio, según tamaño de la empresa, 2000 y 2015
Grupos de años de estudios
Tamaño de 2000 2015
empresa
1a6 7a9 10 a 12 Mas de 1a6 7a9 10 a12 Mas de
Cero NR Total Cero NR Total
años años años 12 años años años años 12 años
Solo 5,8 66,7 13,1 9,8 4,5 0,1 100 3,0 52,2 12,3 22,0 10,5 0,0 100
ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
2a5 5,8 57,0 15,8 15,4 5,9 0,2 100 1,5 42,0 16,3 26,2 14,0 0,1 100
6 a 10 2,6 46,3 13,1 24,3 13,4 0,3 100 0,6 28,0 12,2 36,0 23,0 0,1 100
11 a 20 0,2 31,4 18,7 26,0 23,1 0,6 100 0,5 18,5 12,9 34,9 33,1 0,0 100
21 a 50 0,6 28,8 21,7 30,9 18,0 0,0 100 0,5 20,0 9,8 38,6 31,1 0,0 100
Más de 50 0,2 23,4 22,5 28,6 25,1 0,3 100 1,0 11,8 12,2 41,5 33,6 0,0 100
Sector público 0,2 8,8 8,6 23,0 59,3 0,2 100 0,0 4,8 2,9 15,8 76,4 0,0 100
Empleado
4,8 61,3 19,1 13,6 0,9 0,3 100 1,8 45,2 17,9 27,5 6,6 1,0 100
doméstico
No sabe 0,0 43,5 17,7 14,2 24,0 0,5 100 1,0 14,6 9,2 42,4 32,2 0,5 100
No responde 7,4 40,5 29,8 16,2 6,0 0,0 100 0,0 0,0 27,4 20,6 52,0 0,0 100
Total 4,4 52,1 15,2 16,5 11,6 0,2 100 1,5 34,6 12,8 27,3 23,7 0,1 100
Fuente: EIH 2000-2001 y EPH 2015.
PARAGUAY: SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MIPYMES Y LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN 87
CUADRO A-5
Participación de mujeres en el empleo por tamaño de empresa, según área de residencia,
2000 y 2015
(porcentajes)
Área de Más Sector
Solo 2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50 Total
residencia de 50 público
2000
Área urbana 46,2 30,9 21,1 20,8 27,9 20,4 38,7 33
Área rural 38,9 22,8 9,9 8,0 12,0 3,9 42,9 28
2015
Área urbana 51,5 37,2 30,3 35,0 34,7 31,4 52,4 41
Área rural 38,7 30,3 20,5 24,2 8,0 14,7 49,6 32
CUADRO A-6
Participación de jóvenes de 15 a 24 años por tamaño de empresa, según área de residencia,
2000 y 2015
(porcentajes)
Área de Más Sector
Solo 2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50 Total
residencia de 50 público
2000
Área urbana 8,0 25,7 28,5 22,0 20,4 13,7 8,7 18
Área rural 9,0 37,5 36,6 17,4 21,9 10,1 14,8 25
2015
Área urbana 7,3 24,6 28,1 29,5 25,5 24,1 8,0 19
Área rural 10,3 25,1 31,5 25,9 28,5 31,0 6,8 20
CUADRO A-7
Distribución del empleo por quintil de ingreso según tamaño de empresa, 2000 y 2015
(porcentajes)
Sector Empleo No
Solo 2a5 6 a 10 11 a 20 21 a 50 Más de 50 No sabe Total
público doméstico responde
2000
Quintil I 28,8 61,0 5,1 1,1 0,0 0,2 0,1 3,4 0,0 0,3 100
Quintil II 30,8 48,0 7,2 2,2 0,9 1,9 1,2 7,3 0,4 0,0 100
ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
Quintil III 30,2 38,1 6,8 4,6 4,8 3,5 3,5 8,2 0,3 0,0 100
Quintil IV 25,2 37,0 7,0 3,7 4,7 4,5 8,6 7,9 1,2 0,2 100
Quintil V 18,0 30,7 7,7 6,4 4,3 6,9 16,2 9,0 0,8 0,1 100
Total 25,5 40,6 6,9 4,0 3,3 4,0 7,3 7,5 0,6 0,1 100
2015
Quintil I 32,9 51,2 3,3 1,4 1,3 0,8 1,2 6,9 1,1 0,0 100
Quintil II 27,5 40,1 6,7 3,5 3,0 2,9 3,8 9,0 3,4 0,1 100
Quintil III 23,3 32,9 8,2 4,6 5,0 4,8 9,0 8,1 4,0 0,1 100
Quintil IV 21,6 27,1 8,5 5,8 5,9 6,3 13,4 6,2 5,2 0,0 100
Quintil V 14,6 26,6 8,5 6,2 7,1 8,1 21,1 2,9 4,5 0,3 100
Total 22,7 33,7 7,4 4,7 4,9 5,1 11,2 6,3 3,9 0,1 100
Fuente: EIH 2000-2001 y EPH 2015.
Equipo de Trabajo Decente y Oficina de Países de la OIT
para el Cono Sur de América Latina
Tel: +56-2 2580-5500 – email: [email protected] – www.ilo.org/santiago
Santiago de Chile