SARGENTO CANDELARIA.
Hola, soy Candelaria Pérez, mas conocida como la sargento
candelaria.
Yo nací en 1810, en el barrio de la Chimba, la verdad es que
nunca pude aprender a leer ni a escribir, porque desde muy
pequeña tuve que trabajar, la verdad como empleada doméstica,
tanto en Valparaíso, como después me tuve que ir al Perú, con
una familia de holandeses a los 23 años. No tuve mayores
contratiempos, en mi estadía allá por lo que logré reunir
dinero y puse un negocio, al que llamé “la fonda de la
chilena”. Allí iban peruanos, iban chilenos también, a comer y
a distraerse, pero lamentablemente cierto, fue saqueada cuando
comenzó la guerra contra la confederación Perú -boliviana.
Yo decidí apoyar al ejército chileno, primero fui espía,
disfrazada de marinero, me colaba en la flota, chilena atracada
en el callao y les daba información sobre los movimientos de
peruanos y bolivianos, después me pillaron y me encarcelaron,
pero cuando salí libre, me presenté ante el batallón chileno
para enrolarme en sus filas, al principio se burlaron de mí por
ser mujer, ante mi insistencia me dieron la misión de ser
cantinera y enfermera.
Pero al poco tiempo empecé a pelear, fusil en mano, en el campo
de batalla, y arengar a los soldados para luchar con bravura,
fue tanto mi arrojo que fui crucial para derrotar a la
confederación Perú- boliviana, y tras el triunfo en la batalla
de Yungay, fui ascendida a sargento.
Fui la primera mujer en ejercito de Chile.
En 1840 fui recibida con honores y recibí el grado de alférez y
una pensión vitalicia de 17 pesos mensuales, que no solventaban
mis gastos básicos.
Fallecí en Santiago el 28 de marzo de 1870, mis funerales no
fueron los que merecía, ya que solo fueron cinco personas. Mis
pertenencias militares se perdieron del museo nacional y hasta
hoy se desconoce su paradero.