Mérida, octubre de 1997
UNIVERSIDAD DE LOS ANDES
FACULTAD DE HUMANIDADES Y EDUCACIÓN
PPDHL
MATERIA: HISTORIA Y FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN
BREVE ENSAYO COMPARATIVO ENTRE PAULO FREIRE Y PLATÓN
Javier Graterol
..."la historia, como tiempo de acontecimiento
humanos, está hecha por los hombres, al mismo
tiempo que, los hombres se van haciendo también
en ella. Y, si el quehacer educativo, como
cualquier otro quehacer humano, se da sólo
'dentro' del mundo humano, que es histórico-
cultural, las relaciones hombre-mundo debe
constituir el punto de partida de nuestras
reflexiones, sobre aquel quehacer."
Paulo Freire
Paulo Freire, importante e influyente teórico de la educación en Latinoamérica,
con una gran experiencia en el trabajo con comunidades rurales (en alfabetización y
educación), parece haber sido fuertemente influenciado por la obra de Platón; las
huellas de éste en las ideas y planteamiento de Freire son notorias, aunque no
encontramos referencias o citas directas tomadas del filósofo griego1.
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Revisamos hace tiempo, además de ¿Extensión o comunicación? ..., Pedagogía del oprimido y
Educación como práctica para la libertad; así que confiamos esto que decimos a la memoria.
1
En este breve ensayo trataremos de precisar cuáles son las similitudes y
diferencias en la concepción de la educación entre estos dos autores. Nos basaremos
en la lectura del libro del brasileño titulado ¿Extensión o comunicación? La
concientización en el medio rural (1978) y en lo que hemos aprendido sobre Platón en
el curso de Historia y Filosofía de la Educación.
Para comenzar recordemos que Platón distingue entre el falso y el verdadero
filósofo, lo cual se parece mucho al deslinde que Freire hace entre la falsa y la verdadera
educación: la antidialógica y la dialógica. El fundamento de estas diferencias
descansa en un principio socrático: "el más sabio de vosotros es aquel que... reconoce
que nada es su sabiduría"; es decir, el educador o el filósofo debe asumir que para
llegar al verdadero conocer, hacia la sabiduría o —con Freire— a la verdadera
educación, debe aceptar su propia ignorancia. Éste autor nos dice, reformulando el
planteamiento socrático, que no hay ignorancia absoluta ni saber absoluto2,
..."El saber comienza con la conciencia de saber poco (en cuanto alguien
actúa). Es sabiendo que sabe poco, que una persona se prepara para saber
más. Sí tuviésemos un saber absoluto, ya no podríamos continuar
2
..."educar y educarse, en la práctica de la libertad, es tarea de aquellos que saben que poco
saben —por esto saben que saben algo, y pueden así, llegar a saber más—, en diálogo con aquellos que,
casi siempre, piensan que nada saben, para que éstos, transformando su pensar que nada saben en saber
que poco saben, puedan igualmente saber más." (Freire, p. 25)
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sabiendo, porque éste sería un saber que no estaría siendo. Quien todo
supiese, ya no podría saber, porque no investigaría. El hombre, como un
ser histórico, inserto en un permanente movimiento de búsqueda, hace y
rehace constantemente su saber..." (Freire, 51).
Ese "tomar conciencia de saber poco", de reconocer nuestro 'pequeño conocimiento',
nuestro 'mínimo saber', según Freire, corresponde a la mera opinión, o doxa, es lo que
llamaba Platón la "facultad de juzgar por las apariencias". Estos dos autores
desestiman la realidad 'dada' del mundo sensible, de las apariencias, como fuente para
proporcionar el desarrollo de un verdadero conocimiento. Para ninguno de ellos éste
se puede limitar al nivel de la opinión, debe superarse; ascender hacia el mundo de las
esencias —diría Platón, elevarse hacia la esfera donde..."las cosas son desveladas y
se alcanza la razón de las mismas"... (p. 26) —diría Freire.
El método de Platón para conseguir elevarse por encima del mundo sensible es
la dialéctica, a través de la cual el hombre puede ascender de lo sensible a lo inteligible,
pasando de la multiplicidad a la unidad y mostrando a ésta como fundamento de
aquella. Es a través del diálogo que esto se logra, el filósofo debe separar lo espeso
de lo sutil, lo oscuro iluminarlo a través de contrastes y contradicciones.
Por su parte, el método que Freire sigue para salir del mundo de la doxa es la
"educación para la libertad", la educación dialógica, la cual es igualmente una dialéctica.
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En ella el educador es a su vez educando y el educando es al mismo tiempo educador,
ambos sujetos cognoscentes están mediatizados por objetos cognoscibles (la realidad).
Entonces, 'la 'educación como práctica de la libertad',
..."no es la transferencia o la transmisión del saber, ni de la cultura, no es la
extensión de conocimientos técnicos, no es el acto de depositar informes o
hechos en los educandos, no es la 'perpetuación' de los valores de una cultura
dada', no es el 'esfuerzo de adaptación del educando a su medio'"... [la
'educación como práctica de la libertad'] ..."es sobre todo y antes que todo, una
situación verdaderamente gnoseológica. Aquella, en que el acto cognoscente
no termina en el objeto cognoscible, ya que se comunica a otros sujetos,
igualmente cognoscentes." (p. 89)
Pero ¿cómo proceden, cuáles es la metodología que el verdadero educador y el
verdadero filósofo (que a fin de cuenta es un maestro) utilizan para formar, para
enseñar, para educar? Freire propone una educación problematizadora que no
manipule ni domestique a los hombres, que no llene al educando de "conocimientos"
como si fuera un recipiente. Por el contrario, el educador debe dialogar con el
educando y problematizarlo, el objetivo es desarrollar en el hombre un pensamiento
crítico, basado en la razón, interrelacionado con el mundo, con la realidad, con los otros
hombres y con la práctica. El paradigma cognoscitivo de Freire es indudablemente la
ciencia, como nos lo confirma en el siguiente pasaje:
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..."si el conocimiento científico y la elaboración de un pensamiento riguroso, no
pueden prescindir de su matriz problematizadora, la aprehensión de este
conocimiento científico, y el rigor de este pensamiento filosófico, no pueden
prescindir, igualmente, de la problematización que debe hacerse en torno al
saber, que el educando debe incorporar." (p. 60).
Todo lo anterior es bastante parecido a la Mayeútica socrática, la cual tiene
mucho de ese dialogar y problematizar de Freire. El maestro confronta con su
método dialéctico al discípulo para hacerle "recordar" las ideas que tiene en sí mismo
pero que ha olvidado, igualmente el maestro no "deposita" —como diría Freire— sino
que recupera el conocimiento que está en su discípulo, a través de la dialéctica, que no
es sino diálogo, pero a la vez problematiza al discípulo porque lo confronta consigo
mismo, con su discurso, con el mundo sensible y con el de las ideas.
Como ya señalamos arriba, el modelo gnoseológico de Freire es la ciencia: la
investigación racional y empírica del siglo XX. Este autor parece haber prestado
mucha atención no sólo a la filosofía sino también a la antropología y la lingüística,
ciencias que han punteando en el presente siglo las investigaciones sociales. Con
respecto a Platón, podemos decir que su paradigma gnoseológico es la filosofía, la
investigación racional, desestima las otras ciencias por que no miraban hacia el
mundo de las esencias. Sin embargo hay que tomar en cuenta que en la época de
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Platón el desarrollo de las otras ciencias estaba en germen, no se puede comparar con
el desarrollo que han tenido las ciencias en la actualidad, inclusive las ciencias sociales.
En cuanto al objetivo de la educación y la filosofía que cada uno propone
también se encuentran diferencias y similitudes a la vez. Una diferencia es que Platón
aspira a alcanzar la idea del bien, la cual se encuentra en el mundo de las ideas; Freire
por su parte propone la búsqueda de un humanismo concreto, la continua recreación
por parte del mismo hombre del mundo en que vivimos, pero sin modelos ideales, ni
míticos, ni imaginarios, el ideal humanista de Freire es concreto y rigurosamente
científico3;
"Humanismo que no se nutre de la visión de un hombre ideal, fuera del mundo,
de un perfil del hombre fabricado por la imaginación, por mejor intencionado
que esté quien lo imagine.
"Humanismo que no incluye la búsqueda, de concretización de un modelo
intemporal, una especie de idea o mito, al cual el hombre concreto se aliene."
(p. 83).
3 No obstante, su posición política socialista implica la propuesta de un mundo utópico, por tanto,
imaginario e ideal. Todo marxista, socialista o comunista está fundado en la búsqueda de un mundo
utópico (a distintos grados), ideal. Y su investigación y actividad política está basada y permeada por
esa premisa.
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Freire desecha los mundos ideales, su preocupación son los hombres concretos, de
carne y hueso y no los compara con un ideal, asimismo entiende al hombre dentro de
un contexto histórico-cultural el cual hay que entender si queremos entender a esos
hombres, de allí su interés por la antropología y la lingüística. Para Freire toda acción
del hombre resulta... "de las relaciones hombre-naturaleza (que se prolonga en relación
hombre-espacio histórico-cultural)"... (p. 55). Para Platón en cambio toda acción,
toda meta, por tanto la educación también lo está) debe estar referida al mundo de las
ideas, al mundo ideal.
Freire y Platón aunque coincidentes en sus planteamientos son dos hombres de
épocas y ambientes muy distintos. El que sus obras confluyan de manera tan
acentuada señala la importancia que Platón continúa teniendo en la historia
contemporánea.