Sevilla Díaz, Rocio PDF
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Universidad de Castilla
La Mancha
Grado en Logopedia
COMUNICACIÓN MULTIMODAL
COMO PREDICTOR DEL
DESARROLLO LINGÜÍSTICO
EN LA CLÍNICA LOGOPÉDICA
1
Resumen
Los resultados obtenidos aportan evidencia científica acerca del papel predictor de
los gestos en el desarrollo léxico y semántico. Estos datos son de gran utilidad para el
ámbito de la Logopedia, pudiendo ser útiles para la práctica tanto en los procesos de
evaluación como de intervención.
Abstract
The study presented, has the target of making public the significance that
multimodal communication has in relation to linguistic developement. For it, a
theoretical review is carried out and offers; on the one hand, datums on populations at
an early age with typical development with reference to the specific characteristics due
to cultural differences and socioeconomic. And on the other hand, datums on special
populations like: bilingual children or with hearing impairment and children with
specific language disabilities.
The results obtained show scientific evidence concerning gestures in lexical and
semantic development. That´s why, they are really hepful for the Speech Therapy field
and can be put into practice in both, assessment process and intervention.
To sum up, it should be pointed out the need to promote and take into account in
using gestures at early ages, specially, interventions that are made outdoors and families
take part, meaning those carried out from a naturalistic approach.
2
ÍNDICE
Pág.
1. INTRODUCCIÓN……………………………………………………... 4
1.1.Problemática y objetivo de estudio……............................................ 4
1.2.Concepto de comunicación multimodal……………........................ 5
1.3.Concepto de intervención naturalista………..................................... 6
2. MÉTODO…………………………………………………………….... 6
2.1.Revisión……………………………………………………………. 7
2.2.Resultados………………………………………………………….. 7
3. ANTECEDENTES…………………………………………………….. 8
3.1.Comunicación multimodal y desarrollo lingüístico………………... 8
3.1.1. Desarrollo multimodal en población típica…...……………. 8
3.1.1.1.Desarrollo multimodal entre padres e hijos……………. 11
3.1.2. Desarrollo multimodal en poblaciones especiales…………. 13
3.2.Intervención logopédica en entornos naturales…………………….. 14
4. DISCUSIÓN……………………………………………………............ 16
4.1.Futuras líneas de investigación…………………………………….. 17
5. CONCLUSIONES……………………………………………………... 17
6. BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………. 19
3
1. INTRODUCCIÓN
El desarrollo del lenguaje en las primeras etapas es un tema que suscita gran interés
en el ámbito de la Logopedia, sin embargo, hasta las últimas décadas no se había
prestado atención al papel de la comunicación multimodal dentro de este proceso, es
decir, al conjunto de expresiones faciales, gestos, movimiento de cabeza y prosodia
(Iverson, 2010).
Gracias a investigaciones llevadas a cabo por autoras como, por ejemplo, Iverson
(2010), Goldin-Meadow (2008) y Özçalışkan (2013) entre otros, hoy en día se puede
afirmar que la comunicación multimodal y, en concreto el uso gestos, es beneficiosa y
una parte activa del desarrollo lingüístico.
Por ello, desde el ámbito de la Logopedia se presenta una propuesta que promueve
su investigación, con el fin de que los aspectos multimodales de la comunicación sean
integrados en los procesos de evaluación e intervención del lenguaje, para de esta forma
poder obtener resultados más cercanos a la comunicación real, y también que los
usuarios preverbales no sean infravalorados.
4
población normotípica y en poblaciones especiales, concretamente en bilingüismo,
deficiencia auditiva y TEL y 3) el modelo logopédico de intervención naturalista en el
que podría aplicarse.
Los gestos deícticos, son los que hacen referencia al ambiente inmediato. Se pueden
producir tres tipos diferentes de gestos deícticos: los realizados con el fin de mostrar
algo, los gestos de señalar, normalmente ejecutados con el dedo índice o palma de la
mano abierta dirigida hacia un referente, y por último, los gestos de petición ritualizada
que por lo general es similar a señalar pero acompañado de apertura y cierre de la mano.
El significado de los gestos deícticos se conoce gracias al contexto y no a su forma
5
(Özçalışkan y Goldin- Meadow, 2005a), además se corresponden con el formato de
atención conjunta.
Por último, los gestos representacionales, es el otro grupo diferenciado por Iverson
et al., (2008) y son los que hacen referencia a un objeto, persona, lugar u evento
determinado. La forma de estos gestos varía en función de su significado, y como
consecuencia son menos independientes del contexto. Dentro de este grupo se
distinguen dos subtipos: los gestos icónicos los cuales su forma tiene una relación
transparente con su significado. Existen significados de acción (por ejemplo llevar la
mano hacia la boca para comer), significados de objetos (por ejemplo poner el puño en
el oído para teléfono) y de atributo (por ejemplo extender los brazos para grande); y los
gestos convencionales que tienen formas arbitrarias (por ejemplo, mover la cabeza de
derecha a izquierda para decir no).
2. MÉTODO
6
2.1. Revisión
2.2. Resultados
7
función de dar una visión global de la temática, no siendo explicados de forma explícita
en el presente documento.
Este estudio se centra en poblaciones de niños con desarrollo típico y en
poblaciones especiales de 0 a 6 años. Se elige este rango de edad ya que en un número
elevado de comunidades autónomas del Estado Español, la atención temprana es de 0 a
6 años, siendo numerosos los niños hablantes tardíos que se están comunicando con
gestos y/o palabras y no reciben atención logopédica en estas edades, y si los padres
participan en programas de intervención naturalista es posible que pudieran mejorar. Es
necesario que este tipo de intervención se lleve a cabo de forma temprana, ya que si se
espera demasiado se podrían desarrollar graves problemas de comunicación y/o
lenguaje.
Los resultados obtenidos son, en su mayoría, estudios que hacen referencia al papel
de la multimodalidad en el desarrollo lingüístico de poblaciones normotípicas y
especiales y al uso de gestos en los intercambios entre padres e hijos. Exceptuando 3
artículos, los estudios trabajados son en inglés, aunque en algunos de ellos la población
analizada era de habla hispana.
Una vez finalizada la búsqueda de estudios publicados entre el año 2000 y la
actualidad, los artículos seleccionados para el análisis del desarrollo lingüístico y
multimodalidad fueron 23, para el análisis de intervención naturalista y comunicación
multimodal 9, para el estudio de la comunicación multimodal entre padres e hijos 7 y 9
para el análisis de las poblaciones especiales. En total, los artículos manejados han sido
48.
A continuación se muestran de forma desarrollada los datos obtenidos en los
diferentes estudios seleccionados.
3. ANTECEDENTES
8
que el niño con su mirada y gesticulación, provoca la respuesta de la madre facilitando
su aprendizaje (Fasolo y D´Odorico, 2012).
Estos resultados están en sintonía con los obtenidos por Murillo y Belinchón (2012)
al examinar la coordinación longitudinal de los patrones gestuales y vocales durante el
periodo de transición a las primeras palabras en niños de 9 a 15 meses. Obtienen que los
patrones multimodales aumentan con la edad y, además, que los patrones que se
producen a los 12 meses, especialmente los formados por gesto más vocalización,
predicen el desarrollo léxico a los 15 meses.
Gesto deíctico
Gesto icónico
Autoras como Stanfield, Williamson y Özçalışkan (2014), señalan que los gestos
icónicos aparecen a los 26 meses, más tarde que los deícticos, que a los 12 meses ya
están presentes. Esto se debe a que la relación entre símbolo y referente es menos
transparente que en el caso de los gestos deícticos. Para demostrarlo, realizaron un
estudio con niños de 3 y 4 años y con adultos. Los resultados pusieron de manifiesto un
efecto significativo de la edad, ya que los adultos realizaron la tarea mejor que los niños
de 4 años, y los niños de 4 años mejor que los de 3 años. Novack, Goldin-Meadow y
9
Woodward (2015) coinciden en la existencia de dificultades para su comprensión antes
de los 3 años, aunque lo identifican como un gesto diferenciándolo de un simple
movimiento.
Existen diferencias entre estos dos tipos de gestos, como señalan Stanfield et al.
(2014) los gestos icónicos son cognitivamente más complejos que los deícticos, ya que
aunque los niños puedan asociarlos aproximadamente a los 18 meses, no entienden su
relación con el referente hasta varios meses después. A su vez, la incidencia de los
gestos icónicos en el hogar es más baja.
En el trabajo realizado por Murillo y Belinchón (2013), observan que a los 9 meses
predominan las vocalizaciones aisladas frente a los gestos aislados y las combinaciones
gesto más vocalización. Sin embargo, a los 12 meses aumentan considerablemente las
combinaciones de gesto y vocalización, igualándose con las vocalizaciones aisladas a
los 15 meses. Otro aspecto que resaltan es la alta tasa de aparición de gestos como el de
señalar, el de alcance y el de ofrecimiento, usados normalmente con función declarativa
e imperativa, y con mayor predominancia de combinaciones vocálicas frente a
consonánticas. Partiendo de estos datos, concluyen que los patrones multimodales
aumentan con la edad, siendo las combinaciones gesto más vocalización, importantes en
la consolidación de la producción de palabras y en el desarrollo léxico posterior.
Algunos autores, entre ellos Fasolo y D´Odorico (2012) quisieron averiguar cuál es
la relación entre la producción temprana del gesto, las combinaciones de gesto con
palabra y las formas de transición sucesivas en las habilidades léxicas y sintácticas. Para
ello contaron con una muestra de 24 niños de 18 y 24 meses. Obtuvieron como
resultado que los niños producen una media de 30 gestos a los 18 meses, siendo más
frecuentes los deícticos. Al mismo tiempo, observaron que los gestos en relación
complementaria con el habla, es decir, cuando gesto y palabra tienen un referente
común, son más frecuentes que los que se refieren a cosas diferentes (los gestos en
relación suplementaria). La relación que se pudo ver entre los 18 y los 24 meses es la
confirmación de que la cantidad de gestos producidos a los 18 meses está relacionada
positivamente con la Longitud Media de Enunciado (LME) a los 24 meses.
10
Es importante destacar que las combinaciones de palabra con gesto en relación
complementaria se relaciona con el tamaño del léxico y la LME, y la combinación de
palabra más gesto suplementario con la complejidad de las oraciones a los 24 meses.
También indican que las formas de “transición” permiten practicar a los niños en el paso
de una palabra a dos palabras.
Para finalizar, Murillo, Galera y Casla (2015) realizan un estudio para averiguar el
papel de las combinaciones de palabra y gesto después de la etapa de dos palabras. A
partir de los resultados obtenidos, afirman que después de esta etapa, el uso de gestos no
está directamente relacionado con la competencia lingüística, es decir, las
combinaciones de palabra con gesto, predicen las construcciones lingüísticas en un
primer momento y cuando los niños tienen cierto nivel de lenguaje, distribuyen la carga
semántica entre el habla y los gestos según la complejidad del mensaje. No obstante, es
necesario destacar que la producción de gestos disminuye según aumenta la edad y la
competencia léxica hablada (Stefanini, Bello, Caselli, Iverson y Volterra, 2009).
Así, el maternés tiene cuatro funciones principales: aumenta las interacciones con el
bebé dando importancia a sus preferencias, entabla y mantiene su atención y facilita la
adquisición del lenguaje adaptando la comunicación al nivel de sus bebés. Las
madres/padres emplean la comunicación multimodal para apoyar sus emisiones. Por
ejemplo, emplean gestos deícticos concretos para eliminar la ambigüedad y hacer más
redundante el lenguaje (Saint-Georges et al., 2013). Por lo tanto, se concluye que el
11
maternés proporciona información enriquecida a los bebés, donde madre/padre y bebé
forman parte de un bucle interactivo que tiene gran impacto en la adquisición de su
lenguaje.
Por otro lado, podría esperarse que las diferencias culturales afecten en el uso de
gestos y por lo tanto, en el desarrollo lingüístico. Para comprobar esta hipótesis,
Iverson, Volterra y Goldin-Meadow (2008) analizaron de forma longitudinal las
producciones multimodales de 6 niños monolingües (3 italianos y 3 estadounidenses),
desde los 10 a los 24 meses. Se esperaba que los italianos, inmersos en una cultura rica
en gestos desarrollaran más gestos que los estadounidenses, y así fue. Los niños
italianos usaron más gestos deícticos y de representación, en su mayoría icónicos, que
12
los niños estadounidenses. Por tanto, existe evidencia a favor de que el entorno y la
cultura pueden tener influencia en el uso de gestos.
En este apartado se exponen una serie de estudios destacados en los que el objetivo
de investigación se dirige a las poblaciones especiales.
En primer lugar nos centramos en los análisis realizados con niños bilingües y su
uso de los gestos. Algunos estudios, entre los que destaca el realizado por Nicoladis,
Pika y Marentette (2009), señalan que los niños bilingües usan más gestos que los
monolingües. Otro estudio relevante es el de Smithson, Nicoladis y Marentette (2011),
en él se analizan las producciones verbales y gestuales de niños monolingües de inglés,
bilingües de mandarín-inglés y bilingües de francés-inglés. En esta investigación el
grupo que menor uso de gestos hizo fueron los bilingües de mandarín-inglés, y el que
mayor uso hizo el grupo bilingüe de inglés-francés. Por lo tanto se puede observar que
los resultados obtenidos no correlacionan con los de estudios anteriores, sugiriendo que
el uso de gestos puede estar más influenciado por la cultura que por la condición
bilingüe-monolingüe.
Por otra parte, un estudio realizado por Valicenti-McDermott et al., (2013) con
niños monolingües (español) y bilingües (inglés-español) diagnosticados de Trastorno
del Espectro Autista, indica que los más propensos al uso de gestos y vocalizaciones
fueron los bilingües.
Por último, Lavelli, Barachetti y Florit (2015) estudian la relación entre gesto y
habla en niños con Trastornos Específico del Lenguaje (TEL) y sus madres durante la
lectura compartida de libros. Para ello participaron en el estudio 45 niños y se
diferenciaron 3 grupos: TEL expresivo y Desarrollo Típico (DT). Encontraron que los
niños con TEL y sus madres utilizan más combinaciones de gestos con palabras para
añadir información al habla que en DT, siendo también más sensibles a los gestos y las
señales comunicativas maternas. Por tanto, podría darse que la relación que se establece
entre habla y gesto en niños con TEL es más fuerte que en DT, pudiendo tratarse de un
dispositivo de andamiaje para ellos. Por otra parte, Lüke y Ritterfield (2014) realizaron
un estudio con 20 niños entre 3 y 5 años, y encontraron que el uso de gestos icónicos es
13
un método eficaz para el aprendizaje en niños con TEL, especialmente en procesos de
mapeo lento (aprendizaje de una palabra nueva y su referente).
14
Por ello, se promueven programas de “lectura dialógica” para hacer competentes a
los padres tanto en su comportamiento verbal como gestual.
4. DISCUSIÓN
¿Influye el uso de gestos de los cuidadores en el desarrollo sintáctico y/o léxico de sus
hijos?
Todas las investigaciones aquí mencionadas coinciden en papel facilitador que tiene el
uso de gestos realizados por los cuidadores en la comprensión del lenguaje, ya que, por
ejemplo el uso de gestos deícticos elimina la ambigüedad del mensaje, proporcionando
de esta forma un lenguaje más enriquecido (Saint-Georges et al., 2013). Con el gesto
deíctico, también se produce el fenómeno de la atención conjunta, en el cual los padres
proporcionan etiquetas de objetos o eventos a sus hijos, haciendo que de esta forma se
produzcan sus primeras palabras de forma más temprana (Tamis-Le Monda, 2001). Por
último, los gestos usados por los padres cuando sus hijos tienen 14 meses, repercuten en
el repertorio de gestos que tiene su hijo a esa misma edad, siendo esto un posible
predictor del volumen de vocabulario meses después, por lo que el uso de gestos de los
15
padres podría predecir el vocabulario de sus hijos de forma indirecta (Rowe et al.,
2008).
¿Es útil que se conozca dentro del campo de la Logopedia la importancia de las
combinaciones de gesto y palabra como precursoras del desarrollo lingüístico?
En primer lugar es importante destacar que son escasas las investigaciones llevadas a
cabo desde el ámbito de la Logopedia centrándose de forma específica en la
comunicación multimodal en edades tempranas. Pese a ello, creemos que los datos
aportados en estos estudios son de gran relevancia para la aplicación práctica en esta
disciplina. En segundo lugar, estos estudios aportan evidencia científica a cerca de la
importancia de evaluar de forma explícita el uso de gestos en edades tempranas, por
ejemplo, durante la lectura de libros, ya que proporciona al niño una base para el
desarrollo de nuevos recursos, siendo muy recomendable incluirlo en los protocolos de
evaluación. Desde su papel predictor del lenguaje, considerar el lenguaje desde una
perspectiva multimodal, ayudaría a detectar posibles dificultades posteriores respecto al
uso del lenguaje, otorgando así al uso de gestos una importante función preventiva.
Además, la observación de la multimodalidad es un recurso que se debería tener en
cuenta durante todo el proceso de intervención del lenguaje, sobre todo en edades
tempranas, ya que se ha visto que además de facilitar la comprensión del mismo, los
gestos tienen un carácter predictor para el desarrollo léxico y sintáctico posterior. Por
ello, sí hacemos consciente el uso de gestos por parte de los padres, los familiares
cercanos y de los profesionales de la Logopedia, así como otros profesionales en
contacto con niños con dificultades, como parte de la interacción terapéutica, se pueden
conseguir resultados positivos.
16
mano a la boca para beber, la realidad es que todos tienen un algo de convencional, ya
que son usados gracias al acuerdo de una cultura en común.
Por otro lado, disponer de más investigaciones en esta línea ayudaría a mejorar la
evaluación y por lo tanto, su posterior intervención, ya que sabríamos de qué forma se
manifiestan, a qué edad, qué gestos les resultan más útiles en el proceso aprendizaje,
etc. Estos avances permitirían diseñar registros y material específico que nos ayudase a
sistematizar primero su evaluación y después su intervención si fuese necesario.
Los materiales de evaluación que tienen en cuenta el uso de gestos son escasos.
Mencionamos el Inventario de Desarrollo Comunicativo MacArthur (8-15 meses), en el
cual se dedica un apartado a gestos y acciones, aunque como sabemos está indicado
para que lo cumplimenten los padres y no los logopedas. Las familias no tienen la
obligación de conocer el papel de los gestos en el desarrollo lingüístico temprano de sus
hijos y esto puede ocasionar que no le presten la atención necesaria.
5. CONCLUSIONES
17
naturalista, así como en poblaciones especiales, siendo necesario que los logopedas
investiguen de forma activa estos aspectos para de esta forma mejorar la práctica basada
en evidencia científica.
18
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