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Este documento presenta un trabajo de fin de grado sobre la importancia de la comunicación multimodal como predictor del desarrollo lingüístico en la logopedia. El estudio revisa literatura teórica sobre el desarrollo de la comunicación multimodal en niños típicos y con necesidades especiales, y evalúa la aplicación de estos conocimientos en la práctica logopédica. El objetivo es demostrar que considerar gestos y otras modalidades no verbales es útil tanto para la evaluación como la intervención logopédica en edades tempranas.

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Este documento presenta un trabajo de fin de grado sobre la importancia de la comunicación multimodal como predictor del desarrollo lingüístico en la logopedia. El estudio revisa literatura teórica sobre el desarrollo de la comunicación multimodal en niños típicos y con necesidades especiales, y evalúa la aplicación de estos conocimientos en la práctica logopédica. El objetivo es demostrar que considerar gestos y otras modalidades no verbales es útil tanto para la evaluación como la intervención logopédica en edades tempranas.

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FACULTAD DE TERAPIA OCUPACIONAL, LOGOPEDIA Y ENFERMERÍA

Universidad de Castilla
La Mancha
Grado en Logopedia

Trabajo de fin de Grado

COMUNICACIÓN MULTIMODAL
COMO PREDICTOR DEL
DESARROLLO LINGÜÍSTICO
EN LA CLÍNICA LOGOPÉDICA

Realizado por: Sevilla Díaz, Rocío


DNI: 70737095-A
Tutor/a: Nieva Ramos, Silvia
Convocatoria: Ordinaria

Fecha de presentación: 17 de Junio de 2016

1
Resumen

El estudio que se presenta tiene como objetivo dar a conocer la importancia de la


comunicación multimodal en el desarrollo lingüístico. Para ello, se realiza una revisión
teórica que ofrece, por un lado datos referentes a poblaciones en edades tempranas con
desarrollo típico, haciendo mención a las características específicas debidas a
diferencias culturales y socioeconómicas y por otro lado, datos referentes a poblaciones
especiales: niños bilingües, niños con deficiencia auditiva y niños con Trastorno
Específico del Lenguaje (TEL).

Los resultados obtenidos aportan evidencia científica acerca del papel predictor de
los gestos en el desarrollo léxico y semántico. Estos datos son de gran utilidad para el
ámbito de la Logopedia, pudiendo ser útiles para la práctica tanto en los procesos de
evaluación como de intervención.

En conclusión, se destaca la necesidad de promover y tener en cuenta el uso de


gestos en etapas tempranas, especialmente en las intervenciones que son realizadas en
entorno natural donde las familias son parte activa.

Palabras clave: Comunicación multimodal, desarrollo lingüístico, Logopedia, gestos,


niños.

Abstract

The study presented, has the target of making public the significance that
multimodal communication has in relation to linguistic developement. For it, a
theoretical review is carried out and offers; on the one hand, datums on populations at
an early age with typical development with reference to the specific characteristics due
to cultural differences and socioeconomic. And on the other hand, datums on special
populations like: bilingual children or with hearing impairment and children with
specific language disabilities.

The results obtained show scientific evidence concerning gestures in lexical and
semantic development. That´s why, they are really hepful for the Speech Therapy field
and can be put into practice in both, assessment process and intervention.

To sum up, it should be pointed out the need to promote and take into account in
using gestures at early ages, specially, interventions that are made outdoors and families
take part, meaning those carried out from a naturalistic approach.

Keywords: Multimodal communication, language development, Speech Therapy,


gestures, children.

2
ÍNDICE
Pág.
1. INTRODUCCIÓN……………………………………………………... 4
1.1.Problemática y objetivo de estudio……............................................ 4
1.2.Concepto de comunicación multimodal……………........................ 5
1.3.Concepto de intervención naturalista………..................................... 6
2. MÉTODO…………………………………………………………….... 6
2.1.Revisión……………………………………………………………. 7
2.2.Resultados………………………………………………………….. 7
3. ANTECEDENTES…………………………………………………….. 8
3.1.Comunicación multimodal y desarrollo lingüístico………………... 8
3.1.1. Desarrollo multimodal en población típica…...……………. 8
3.1.1.1.Desarrollo multimodal entre padres e hijos……………. 11
3.1.2. Desarrollo multimodal en poblaciones especiales…………. 13
3.2.Intervención logopédica en entornos naturales…………………….. 14
4. DISCUSIÓN……………………………………………………............ 16
4.1.Futuras líneas de investigación…………………………………….. 17
5. CONCLUSIONES……………………………………………………... 17
6. BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………. 19

3
1. INTRODUCCIÓN

El desarrollo del lenguaje en las primeras etapas es un tema que suscita gran interés
en el ámbito de la Logopedia, sin embargo, hasta las últimas décadas no se había
prestado atención al papel de la comunicación multimodal dentro de este proceso, es
decir, al conjunto de expresiones faciales, gestos, movimiento de cabeza y prosodia
(Iverson, 2010).

Gracias a investigaciones llevadas a cabo por autoras como, por ejemplo, Iverson
(2010), Goldin-Meadow (2008) y Özçalışkan (2013) entre otros, hoy en día se puede
afirmar que la comunicación multimodal y, en concreto el uso gestos, es beneficiosa y
una parte activa del desarrollo lingüístico.

Por ello, desde el ámbito de la Logopedia se presenta una propuesta que promueve
su investigación, con el fin de que los aspectos multimodales de la comunicación sean
integrados en los procesos de evaluación e intervención del lenguaje, para de esta forma
poder obtener resultados más cercanos a la comunicación real, y también que los
usuarios preverbales no sean infravalorados.

A continuación se realiza una breve explicación sobre la problemática existente,


objetivos de estudio planteados y la terminología a tener en cuenta.

1.1. Problemática y objetivo de estudio

Dada la importancia de la comunicación multimodal, en concreto la modalidad


gestual y verbal, se pretende mostrar la importancia de la combinación gesto-habla en el
desarrollo lingüístico, para que de esta forma se tengan en cuenta, no solo la producción
de palabras en modalidad verbal, sino también en la gestual, ya que, según Iverson
(2010), los gestos reflejan la comunicación potencial y una forma de obtener nuevos
significados.

En la actualidad hay diversos estudios que destacan el papel de los gestos en el


desarrollo lingüístico. Atendiendo a esto, se plantean las siguientes preguntas: 1) ¿son
las combinaciones de gesto y palabra importantes para el posterior desarrollo sintáctico
y/o léxico?, 2) ¿influye el uso de gestos de los cuidadores en el desarrollo sintáctico y/o
léxico de sus hijos?, 3) ¿de qué forma se presenta la comunicación multimodal en
poblaciones especiales?, y por último, 4) ¿es útil que se conozca dentro del campo de la
Logopedia la importancia de las combinaciones de gesto y palabra como precursoras del
desarrollo lingüístico?

Teniendo en cuenta estas cuestiones, el objetivo general que se propone es valorar


la aplicación a la práctica logopédica de los resultados obtenidos en la revisión teórica,
revisando su utilidad en los procesos de evaluación e intervención en edades tempranas.
Para conseguir este objetivo general, se plantean los siguientes objetivos específicos:
sistematizar los resultados obtenidos en los estudios seleccionados en relación con las
preguntas de las que partimos: 1) la relación de los gestos con el desarrollo lingüístico y
la interacción natural, 2) las diferencias/similitudes en el desarrollo multimodal en

4
población normotípica y en poblaciones especiales, concretamente en bilingüismo,
deficiencia auditiva y TEL y 3) el modelo logopédico de intervención naturalista en el
que podría aplicarse.

Debido a que la comunicación multimodal abarca numerosos aspectos, en este


estudio se han incluido únicamente los que se centran en habla y gestos, por ello de aquí
en adelante cuando se haga referencia a tal concepto, se habla de gestos y habla
específicamente. Se ha tomado esta decisión teniendo en cuenta la extensión limitada de
este estudio, por el mismo motivo son expuestos únicamente los estudios que se han
considerado de mayor relevancia.

1.2. Concepto de comunicación multimodal

Para lograr una definición de comunicación multimodal lo más completa posible es


necesario hablar en primer lugar del concepto comunicación, que en este caso consiste
en la transmisión de señales mediante un código común entre emisor y receptor. En
segundo lugar, el concepto multimodal hace referencia a la multiplicidad de modos, es
decir, a todos los recursos empleados que contribuyen a la formación de un significado
y pueden ser visuales, gestuales, verbales, escritos, etc. A su vez deben ser recursos que
estén conformados socialmente, para que de esta forma los significados puedan ser
transmitidos. Para ello es necesario contar con un sentido cultural compartido
(O'Halloran y Smith, 2012).

Teniendo esto en cuenta, la comunicación multimodal es el conjunto de


interacciones producidas entre emisor y receptor haciendo uso de todos los recursos
disponibles (prosodia, gestos, habla, expresión facial…) y comprendidos por ambas
partes (Iverson, 2010).

Como se menciona en apartados anteriores, este estudio se centra en el uso de


gestos y su combinación con palabras. Los gestos son movimientos que no actúan
literalmente sobre los objetos, es decir, movimientos de manos que forman parte de la
comunicación y del habla, aportando información a los receptores del mensaje (Novack,
Wekefield y Goldin-Meadow, 2015).

A continuación se realiza una breve descripción de los principales gestos


involucrados en el desarrollo lingüístico en edades tempranas realizado por Iverson,
Capirci, Volterra y Goldin-Meadow (2008). Se trata de una clasificación de gestos en la
cual diferencian dos grandes grupos, los gestos deícticos y los gestos representacionales.

Los gestos deícticos, son los que hacen referencia al ambiente inmediato. Se pueden
producir tres tipos diferentes de gestos deícticos: los realizados con el fin de mostrar
algo, los gestos de señalar, normalmente ejecutados con el dedo índice o palma de la
mano abierta dirigida hacia un referente, y por último, los gestos de petición ritualizada
que por lo general es similar a señalar pero acompañado de apertura y cierre de la mano.
El significado de los gestos deícticos se conoce gracias al contexto y no a su forma

5
(Özçalışkan y Goldin- Meadow, 2005a), además se corresponden con el formato de
atención conjunta.

Por último, los gestos representacionales, es el otro grupo diferenciado por Iverson
et al., (2008) y son los que hacen referencia a un objeto, persona, lugar u evento
determinado. La forma de estos gestos varía en función de su significado, y como
consecuencia son menos independientes del contexto. Dentro de este grupo se
distinguen dos subtipos: los gestos icónicos los cuales su forma tiene una relación
transparente con su significado. Existen significados de acción (por ejemplo llevar la
mano hacia la boca para comer), significados de objetos (por ejemplo poner el puño en
el oído para teléfono) y de atributo (por ejemplo extender los brazos para grande); y los
gestos convencionales que tienen formas arbitrarias (por ejemplo, mover la cabeza de
derecha a izquierda para decir no).

1.3. Concepto de intervención naturalista

En los últimos años, especialmente en el ámbito de la atención temprana, la


intervención naturalista, iniciada por Bronfenbrenner (1986) está adquiriendo un gran
protagonismo. Dentro de este enfoque se defiende el aprendizaje infantil centrado en los
intereses del propio niño, introduciendo actividades que ocurren en contextos naturales
para fomentarlo (Dunst, Raab y Trivette, 2012).

Del Río (2006), denomina intervención naturalista al “conjunto de procedimientos


psicoeducativos destinados a facilitar el desarrollo del lenguaje que consisten en
adaptaciones de las ayudas naturales que padres y adultos en general, ofrecen a los
niños pequeños impulsando así su desarrollo comunicativo y lingüístico. Los padres
usan estas ayudas en situaciones de la vida cotidiana de manera intensiva, no planificada
y ni siquiera intencional. La reconversión de esas ayudas en estrategias de intervención
intencional es el núcleo de la intervención naturalista” (p. 139).

Algunos de los procedimientos que se llevan a cabo desde la intervención


naturalista son los orientados a gestionar el espacio comunicativo del niño, la
adaptación del lenguaje dirigido al niño en situaciones interactivas y el uso de
estrategias específicas de comunicación. Además, se incorpora a los padres en la toma
de decisiones de los objetivos de intervención y del proceso terapeútico, construyendo
así una relación de colaboración e igualdad entre familia y terapeuta (Del Río, 2006).

2. MÉTODO

En este apartado se exponen las distintas metodologías de búsqueda llevadas a cabo


para poder responder a las preguntas planteadas, así como los resultados obtenidos de
dicha búsqueda.

6
2.1. Revisión

En primer lugar, con el propósito de tomar contacto con el tema seleccionado, se


realizó una búsqueda general inicial. Para llevar a cabo esta búsqueda se tuvieron en
cuenta las siguientes bases de datos: Google Académico, Medline, Pubmed, Elsevier,
PsychInfo y ProQuest. La búsqueda inicial se realizó en inglés y español. Las palabras
introducidas para la búsqueda en español fueron: comunicación multimodal, niños,
infancia, desarrollo del lenguaje y gestos. Las palabras empleadas para la búsqueda en
inglés fueron: multimodal communication, children, infancy, gesture y language
development. Los resultados obtenidos en español fueron escasos aunque de gran
utilidad y ayudaron a formar la base sobre la cual se desarrollaría toda la búsqueda,
proporcionando unas nociones generales sobre el tema a tratar y autores relevantes. La
búsqueda en inglés, sin embargo, fue más fructífera y se obtuvo gran número de
artículos relevantes. La búsqueda inicial ayudó a identificar los autores más relevantes,
así como bases de datos y términos adecuados para realizar con éxito la búsqueda
sistemática.

Para la búsqueda sistemática, se seleccionaron las bases de datos Google


Académico, ProQuest, PubPsych, PubMed y PsychInfo, haciendo uso de términos
identificados previamente en la búsqueda inicial. Los términos usados se seleccionaron
teniendo en cuenta los criterios de inclusión establecidos. Se buscaban publicaciones
relacionadas con la comunicación multimodal, específicamente el uso de gestos y su
relación en la adquisición del lenguaje en edad temprana y en niños con desarrollo
típico, para ello los términos seleccionados fueron: language development, imitation,
multimodal communication, multimodality, gesture, gesture-plus-word combination,
children, infancy ,typical development, lexical y syntax. Para el tipo de intervención, los
términos empleados fueron: speech therapist, naturalistic intervention y clinical
intervention. Para los tipos de gestos se usó: representational gestures, action and
gestures, iconic gesture, iconicity y pointing gesture. Para la búsqueda de estudios
relacionados con la comunicación multimodal entre padre e hijos, fueron:
multimodality, parent, conversation y sus combinaciones con los términos anteriores.
Por último, las palabras empleadas para la búsqueda de comunicación multimodal y
poblaciones especiales fueron: deaf, bilingual, children, cross-cultural maternal,
specific language impairment y sus combinaciones con los términos anteriores.

Finalmente, se realizó una búsqueda manual partiendo de los artículos


seleccionados para localizar así estudios que pudieran ser de interés.

2.2. Resultados

Los estudios seleccionados son en su mayoría empíricos, aunque también se


incluyen teóricos y de revisión. Esta selección de estudios permite obtener una visión
general de los conocimientos existentes en comunicación multimodal y desarrollo
lingüístico en la actualidad. Algunos de los artículos seleccionados han cumplido la

7
función de dar una visión global de la temática, no siendo explicados de forma explícita
en el presente documento.
Este estudio se centra en poblaciones de niños con desarrollo típico y en
poblaciones especiales de 0 a 6 años. Se elige este rango de edad ya que en un número
elevado de comunidades autónomas del Estado Español, la atención temprana es de 0 a
6 años, siendo numerosos los niños hablantes tardíos que se están comunicando con
gestos y/o palabras y no reciben atención logopédica en estas edades, y si los padres
participan en programas de intervención naturalista es posible que pudieran mejorar. Es
necesario que este tipo de intervención se lleve a cabo de forma temprana, ya que si se
espera demasiado se podrían desarrollar graves problemas de comunicación y/o
lenguaje.
Los resultados obtenidos son, en su mayoría, estudios que hacen referencia al papel
de la multimodalidad en el desarrollo lingüístico de poblaciones normotípicas y
especiales y al uso de gestos en los intercambios entre padres e hijos. Exceptuando 3
artículos, los estudios trabajados son en inglés, aunque en algunos de ellos la población
analizada era de habla hispana.
Una vez finalizada la búsqueda de estudios publicados entre el año 2000 y la
actualidad, los artículos seleccionados para el análisis del desarrollo lingüístico y
multimodalidad fueron 23, para el análisis de intervención naturalista y comunicación
multimodal 9, para el estudio de la comunicación multimodal entre padres e hijos 7 y 9
para el análisis de las poblaciones especiales. En total, los artículos manejados han sido
48.
A continuación se muestran de forma desarrollada los datos obtenidos en los
diferentes estudios seleccionados.

3. ANTECEDENTES

3.1. Comunicación multimodal y desarrollo lingüístico

Son numerosos los estudios que ponen de manifiesto la importancia de la


comunicación multimodal en el desarrollo lingüístico. A continuación se exponen dos
apartados referentes al desarrollo multimodal en población típica en primer lugar, y en
segundo lugar, desarrollo multimodal en poblaciones especiales.

3.1.1. Desarrollo multimodal en población típica

En la población típica, los gestos prelingüísticos aparecen entre los 9 y 10 meses,


proporcionando una forma de comunicación. A su vez, el uso de gestos tiene un carácter
predictor del desarrollo lingüístico en un futuro próximo. Cuando aparecen las primeras
palabras, los niños producen combinaciones de gesto más habla, esto les permite
completar la información que quieren transmitir y que aún no tienen los medios para
hacerlo de forma únicamente verbal (Iverson y Goldin-Meadow, 2005).

La atención conjunta es la capacidad del niño de combinar gestos deícticos con la


mirada hacia la madre y explica gran parte del desarrollo verbal y adquisición léxica, ya
que la madre responde proporcionando la etiqueta de algo que le suscita interés. Por lo

8
que el niño con su mirada y gesticulación, provoca la respuesta de la madre facilitando
su aprendizaje (Fasolo y D´Odorico, 2012).

En esta línea, Esteve-Gibert y Prieto (2014) realizaron un estudio en el que analizan


los patrones de voz y gesto desde el periodo de balbuceo hasta el predominio de una
palabra y la alineación temporal entre estas dos modalidades. La muestra son bebés de
11 a 19 meses, los cuales son grabados en situación de juego. Los resultados obtenidos
fueron, por un lado, mayor presencia de gestos combinados con palabra que gestos
aislados, apareciendo estos últimos antes que el balbuceo y, por otro lado, una mayoría
de gestos deícticos con función declarativa respecto a gestos icónicos. Por consiguiente,
se puede apreciar que ambas modalidades, gestual y verbal, están coordinadas al menos
temporalmente.

Estos resultados están en sintonía con los obtenidos por Murillo y Belinchón (2012)
al examinar la coordinación longitudinal de los patrones gestuales y vocales durante el
periodo de transición a las primeras palabras en niños de 9 a 15 meses. Obtienen que los
patrones multimodales aumentan con la edad y, además, que los patrones que se
producen a los 12 meses, especialmente los formados por gesto más vocalización,
predicen el desarrollo léxico a los 15 meses.

A continuación se exponen diferentes estudios relacionados específicamente con los


gestos deícticos e icónicos.

Gesto deíctico

El gesto deíctico es el más frecuente y el que aparece de forma más temprana. En un


estudio realizado por Cartmill, Hunsicker y Goldin- Meadow (2014) con el objetivo de
demostrar que señalar y decir su nombre a la vez no es una conducta redundante, sino la
base para la construcción de una nueva combinación del habla. Analizan las
combinaciones de gesto deíctico más sustantivo de 18 niños desde los 14 a los 30 meses
(por ejemplo: un niño señala una botella y dice: “botella”). Encuentran que estas
combinaciones eran predictoras de las combinaciones de determinante más sustantivo
(“la botella”). Esto no sucede cuando el gesto deíctico está combinado con otro tipo de
enunciados, por ejemplo: “dame”. Además, según Delgado, Gómez y Sarriá (2010) y
Delgado y Sarriá (2011), el gesto deíctico cuenta principalmente con dos funciones
privadas, la de contemplación y la de autorregulación.

Gesto icónico

Autoras como Stanfield, Williamson y Özçalışkan (2014), señalan que los gestos
icónicos aparecen a los 26 meses, más tarde que los deícticos, que a los 12 meses ya
están presentes. Esto se debe a que la relación entre símbolo y referente es menos
transparente que en el caso de los gestos deícticos. Para demostrarlo, realizaron un
estudio con niños de 3 y 4 años y con adultos. Los resultados pusieron de manifiesto un
efecto significativo de la edad, ya que los adultos realizaron la tarea mejor que los niños
de 4 años, y los niños de 4 años mejor que los de 3 años. Novack, Goldin-Meadow y

9
Woodward (2015) coinciden en la existencia de dificultades para su comprensión antes
de los 3 años, aunque lo identifican como un gesto diferenciándolo de un simple
movimiento.

Respecto a las combinaciones de habla más gesto icónico y su comprensión


Stanfield et al., (2014) investigan cómo los niños empiezan a entender combinaciones
donde los gestos icónicos transmiten información adicional. Las primeras
combinaciones de gesto más palabra se producen con gestos deícticos en su mayoría, y
con 3 años se empiezan a emplear las combinaciones de habla más gesto icónico. Los
resultados de este estudio realizado con 36 niños de 2 a 4 años, indican que la
comprensión es evidente a los 3 años, mejorando significativamente con la edad.

Existen diferencias entre estos dos tipos de gestos, como señalan Stanfield et al.
(2014) los gestos icónicos son cognitivamente más complejos que los deícticos, ya que
aunque los niños puedan asociarlos aproximadamente a los 18 meses, no entienden su
relación con el referente hasta varios meses después. A su vez, la incidencia de los
gestos icónicos en el hogar es más baja.

A continuación se exponen diferentes investigaciones referentes a las


combinaciones de gesto más palabra en edades tempranas.

Combinaciones de gesto más palabra

En el trabajo realizado por Murillo y Belinchón (2013), observan que a los 9 meses
predominan las vocalizaciones aisladas frente a los gestos aislados y las combinaciones
gesto más vocalización. Sin embargo, a los 12 meses aumentan considerablemente las
combinaciones de gesto y vocalización, igualándose con las vocalizaciones aisladas a
los 15 meses. Otro aspecto que resaltan es la alta tasa de aparición de gestos como el de
señalar, el de alcance y el de ofrecimiento, usados normalmente con función declarativa
e imperativa, y con mayor predominancia de combinaciones vocálicas frente a
consonánticas. Partiendo de estos datos, concluyen que los patrones multimodales
aumentan con la edad, siendo las combinaciones gesto más vocalización, importantes en
la consolidación de la producción de palabras y en el desarrollo léxico posterior.

Algunos autores, entre ellos Fasolo y D´Odorico (2012) quisieron averiguar cuál es
la relación entre la producción temprana del gesto, las combinaciones de gesto con
palabra y las formas de transición sucesivas en las habilidades léxicas y sintácticas. Para
ello contaron con una muestra de 24 niños de 18 y 24 meses. Obtuvieron como
resultado que los niños producen una media de 30 gestos a los 18 meses, siendo más
frecuentes los deícticos. Al mismo tiempo, observaron que los gestos en relación
complementaria con el habla, es decir, cuando gesto y palabra tienen un referente
común, son más frecuentes que los que se refieren a cosas diferentes (los gestos en
relación suplementaria). La relación que se pudo ver entre los 18 y los 24 meses es la
confirmación de que la cantidad de gestos producidos a los 18 meses está relacionada
positivamente con la Longitud Media de Enunciado (LME) a los 24 meses.

10
Es importante destacar que las combinaciones de palabra con gesto en relación
complementaria se relaciona con el tamaño del léxico y la LME, y la combinación de
palabra más gesto suplementario con la complejidad de las oraciones a los 24 meses.
También indican que las formas de “transición” permiten practicar a los niños en el paso
de una palabra a dos palabras.

En la misma línea, Özçalışkan y Goldin- Meadow (2005b) apoyan estos resultados


con una investigación longitudinal realizada a los 14, 18 y 22 meses, observando un
aumento significativo de las combinaciones de gesto más habla a los 14 y 22 meses. En
este trabajo añaden que las combinaciones suplementarias evolucionan con el tiempo y
predicen el desarrollo sintáctico del niño. En otro estudio realizado por las mismas
autoras (Özçalışkan y Goldin- Meadow, 2009) ponen de manifiesto que los gestos
actúan como precursor de nuevas construcciones lingüísticas, pero no hacen más
complejas las ya existentes.

Para finalizar, Murillo, Galera y Casla (2015) realizan un estudio para averiguar el
papel de las combinaciones de palabra y gesto después de la etapa de dos palabras. A
partir de los resultados obtenidos, afirman que después de esta etapa, el uso de gestos no
está directamente relacionado con la competencia lingüística, es decir, las
combinaciones de palabra con gesto, predicen las construcciones lingüísticas en un
primer momento y cuando los niños tienen cierto nivel de lenguaje, distribuyen la carga
semántica entre el habla y los gestos según la complejidad del mensaje. No obstante, es
necesario destacar que la producción de gestos disminuye según aumenta la edad y la
competencia léxica hablada (Stefanini, Bello, Caselli, Iverson y Volterra, 2009).

3.1.1.1. Comunicación multimodal entre padres e hijos

En este apartado, se muestran varios estudios en los que se analiza el uso de la


comunicación multimodal de los padres con respecto a sus hijos, y qué influencia tiene
sobre ellos.

Autoras como Murillo y Belinchón (2013) ponen de manifiesto que el lenguaje


adulto y su combinación entre componentes gestuales y vocales tienen un efecto
facilitador en el aprendizaje del lenguaje, que redunda en una mayor eficacia
comunicativa. El maternés es la forma espontánea y característica en la que madres,
padres y cuidadores hablan a sus bebés. Esta habla dirigida a los niños forma parte un
proceso de interacción donde el niño comienza a adquirir el lenguaje. Este proceso es
crucial para el desarrollo cognitivo, emocional y lingüístico, en el que tanto la madre
como el hijo hacen contribuciones importantes.

Así, el maternés tiene cuatro funciones principales: aumenta las interacciones con el
bebé dando importancia a sus preferencias, entabla y mantiene su atención y facilita la
adquisición del lenguaje adaptando la comunicación al nivel de sus bebés. Las
madres/padres emplean la comunicación multimodal para apoyar sus emisiones. Por
ejemplo, emplean gestos deícticos concretos para eliminar la ambigüedad y hacer más
redundante el lenguaje (Saint-Georges et al., 2013). Por lo tanto, se concluye que el

11
maternés proporciona información enriquecida a los bebés, donde madre/padre y bebé
forman parte de un bucle interactivo que tiene gran impacto en la adquisición de su
lenguaje.

Un estudio realizado por Tamis- Le Monda, Bornstein y Baumwell (2001) indica


que la capacidad de respuesta de la madre influye de manera significativa en la
adquisición de hitos del lenguaje expresivo en bebés. Esto se produce en parte gracias a
la atención conjunta, ya que la madre proporciona etiquetas de los objetos o eventos que
resultan de interés para el niño. Los resultados indican que el 100% de los niños con
madres receptivas a los 9 meses dijeron sus primeras palabras a los 11 meses, mientras
que los hijos de madres menos sensibles lo hicieron a los 13 meses. Añaden que en este
proceso de interacción ambos tienen un papel activo e influye tanto la madre como el
hijo.

Por último, Rowe, Özçalışkan y Goldin- Meadow (2008) estudian sí el uso de


gestos entre padres e hijos en edades tempranas (de 14 a 34 meses) ayuda a predecir su
vocabulario. Encuentran que los gestos producidos a los 14 meses son un predictor
significativo del vocabulario a los 43 meses. El uso de gestos de los padres a los 14
meses no parece predecir el vocabulario de sus hijos a los 43 meses, pero sí fomenta su
uso de gestos a los 14 meses que a su vez predice el vocabulario a los 43 meses.

Comunicación multimodal en presencia de diferencias socioeconómicas y


socioculturales

El uso de la comunicación multimodal también está influenciado por las diferencias


socioeconómicas y socioculturales de cada familia, a continuación se muestran dos
estudios que apoyan esta afirmación.

En primer lugar se expone un estudio realizado por Rowe y Goldin-Meadow


(2009a) basado en que, a nivel general, los niños que provienen de familias con un nivel
socioeconómico bajo, llegan a la escuela con menos vocabulario que los niños de
familias con nivel socioeconómico más alto. Por consiguiente, con el fin de identificar
cuál es la causa, se registraron audiovisualmente las interacciones de 50 niños con sus
familias a los 14 meses, y se evaluó su vocabulario a los 54 meses. Los resultados
fueron que las familias con ingresos más altos hacían mayor uso de gestos a los 14
meses acompañados de habla controlada y esto repercutió en un mayor vocabulario a
los 54 meses. Por lo tanto, esta diferencia en el repertorio de vocabulario podría deberse
al bajo uso de gestos en el entorno familiar en edad temprana.

Por otro lado, podría esperarse que las diferencias culturales afecten en el uso de
gestos y por lo tanto, en el desarrollo lingüístico. Para comprobar esta hipótesis,
Iverson, Volterra y Goldin-Meadow (2008) analizaron de forma longitudinal las
producciones multimodales de 6 niños monolingües (3 italianos y 3 estadounidenses),
desde los 10 a los 24 meses. Se esperaba que los italianos, inmersos en una cultura rica
en gestos desarrollaran más gestos que los estadounidenses, y así fue. Los niños
italianos usaron más gestos deícticos y de representación, en su mayoría icónicos, que

12
los niños estadounidenses. Por tanto, existe evidencia a favor de que el entorno y la
cultura pueden tener influencia en el uso de gestos.

3.1.2. Desarrollo multimodal en poblaciones especiales

En este apartado se exponen una serie de estudios destacados en los que el objetivo
de investigación se dirige a las poblaciones especiales.

En primer lugar nos centramos en los análisis realizados con niños bilingües y su
uso de los gestos. Algunos estudios, entre los que destaca el realizado por Nicoladis,
Pika y Marentette (2009), señalan que los niños bilingües usan más gestos que los
monolingües. Otro estudio relevante es el de Smithson, Nicoladis y Marentette (2011),
en él se analizan las producciones verbales y gestuales de niños monolingües de inglés,
bilingües de mandarín-inglés y bilingües de francés-inglés. En esta investigación el
grupo que menor uso de gestos hizo fueron los bilingües de mandarín-inglés, y el que
mayor uso hizo el grupo bilingüe de inglés-francés. Por lo tanto se puede observar que
los resultados obtenidos no correlacionan con los de estudios anteriores, sugiriendo que
el uso de gestos puede estar más influenciado por la cultura que por la condición
bilingüe-monolingüe.

Por otra parte, un estudio realizado por Valicenti-McDermott et al., (2013) con
niños monolingües (español) y bilingües (inglés-español) diagnosticados de Trastorno
del Espectro Autista, indica que los más propensos al uso de gestos y vocalizaciones
fueron los bilingües.

En segundo lugar nos centramos en niños con discapacidad auditiva y su uso de la


comunicación multimodal. Depowski, Abaya, Oghalai y Bortfeld (2015) realizan un
estudio en diadas de padres oyentes y sus hijos con discapacidad auditiva, los cuales no
usan Implante Coclear. Encontraron que, en las diadas en las que existen niños con
discapacidad auditiva, se mantiene durante más tiempo la atención conjunta y se hace
un uso significativamente mayor de gestos (no signos) que en las diadas con niños
oyentes, que tienden a usar la modalidad oral. Por tanto, se encuentra evidencia de que
los padres de niños con discapacidad auditiva emplean más recursos y más modalidades
(visual, táctil y auditiva) para involucrar a sus hijos en la interacción comunicativa.

Por último, Lavelli, Barachetti y Florit (2015) estudian la relación entre gesto y
habla en niños con Trastornos Específico del Lenguaje (TEL) y sus madres durante la
lectura compartida de libros. Para ello participaron en el estudio 45 niños y se
diferenciaron 3 grupos: TEL expresivo y Desarrollo Típico (DT). Encontraron que los
niños con TEL y sus madres utilizan más combinaciones de gestos con palabras para
añadir información al habla que en DT, siendo también más sensibles a los gestos y las
señales comunicativas maternas. Por tanto, podría darse que la relación que se establece
entre habla y gesto en niños con TEL es más fuerte que en DT, pudiendo tratarse de un
dispositivo de andamiaje para ellos. Por otra parte, Lüke y Ritterfield (2014) realizaron
un estudio con 20 niños entre 3 y 5 años, y encontraron que el uso de gestos icónicos es

13
un método eficaz para el aprendizaje en niños con TEL, especialmente en procesos de
mapeo lento (aprendizaje de una palabra nueva y su referente).

3.2. Intervención logopédica en entornos naturales

Existen dos modelos generales de intervención: directa, cuando se trabaja con el


niño y mediada, cuando se trabaja con los padres y/o educadores, que a su vez están en
contacto con el niño (Galvan-Bovaira y Del Río, 2010).

La intervención naturalista incluye métodos de aprendizaje que responden a los


intentos de comunicación del niño, donde la respuesta del adulto refuerza y mantiene la
participación del niño. Para ello, dentro de estos enfoque se hace uso de estrategias que
fomentan la comunicación temprana y desarrollo del lenguaje en contextos cotidianos y
significativos (Dunst, Raab y Trivette, 2012).

En Logopedia, el empleo de este modelo consiste en dar una perspectiva


interactiva, ecológica y sociofuncional, introduciendo cambios en la intervención
cuando son necesarios, para de esta forma impulsar la adquisición y desarrollo de las
habilidades comunicativas utilizando el lenguaje como instrumento. Del Río (2016)
sostiene que llevar a cabo una intervención logopédica naturalista requiere un trabajo
organizado, sistemático y consciente, además de individualizado para cada niño y
familia, previa evaluación realizada de forma exhaustiva.

A continuación se exponen algunas investigaciones, en las cuales se intenta


aportar evidencia sobre cómo fomentar el desarrollo del lenguaje desde un entorno
familiar y mediante actividades cotidianas tiene efectos en el tratamiento del habla,
lenguaje y/o comunicación.

Farrant y Zubrick (2013) hacen un estudio con el objetivo de conocer el papel de


la lectura conjunta entre niños y padres, ya que suponen que esto aumenta los niveles de
vocabulario y facilita el desarrollo temprano del lenguaje. En este estudio participaron
5.101 niños con edad media de 9 meses y sus padres. El resultado fue que en los
hogares con niveles bajos de lectura, el vocabulario de los niños fue pobre, al contrario
que en los hogares en los que había mayor presencia de lectura, implicando así la
atención conjunta, el uso de gesto y el etiquetado verbal, que ayuda a aumentar la
cantidad y calidad de las lecturas.

En esta línea, Kümmerling-Meibauer, Meibauer, Nachtigäller y Rohlfing (2015)


hicieron un estudio para averiguar si la lectura de libros acompañada de gestos predecía
el desarrollo del vocabulario meses después. Esta investigación se realizó durante 17
meses y participaron 11 diadas (madres e hijos de 14 meses). Las tareas propuestas eran
la lectura de libros de objetos con y sin relacionar y el juego libre. Los resultados
indican que los niños señalan significativamente más durante la lectura que durante el
juego y que la lectura oral de libros combinada con gestos a los 14 meses, predice el
desarrollo del vocabulario a los 24 meses.

14
Por ello, se promueven programas de “lectura dialógica” para hacer competentes a
los padres tanto en su comportamiento verbal como gestual.

En conclusión, en este apartado se ha ofrecido una breve selección de los numerosos


estudios que tienen como objetivo de investigación la comunicación multimodal, en
concreto el uso de combinaciones de gesto y palabra. Para finalizar es necesario
destacar que todos ellos consideran este tipo de combinaciones como precursoras del
desarrollo lingüístico temprano.

4. DISCUSIÓN

El objetivo de este estudio consistía en sistematizar los resultados obtenidos en


diferentes investigaciones referentes a la comunicación multimodal y el desarrollo
lingüístico en edades tempranas. Con la información obtenida durante este proceso
ofrecemos algunas respuestas a las preguntas que fueron planteadas al inicio.

¿Son las combinaciones de gestos y palabra importantes para el posterior desarrollo


léxico y/o sintáctico?

Como se puede ver en el apartado 3.1 (Comunicación multimodal y desarrollo


lingüístico), los gestos son un claro predictor del lenguaje con el tiempo.
Concretamente, Murillo y Belinchón (2012) afirman que los gestos producidos a los 12
meses, predicen el desarrollo léxico a los 15 meses. Del mismo modo, Fasolo y
D`Odorico (2012), indican que los gestos presentes a los 18 meses se relacionan de
forma positiva con la Longitud media de Enunciado (LME) a los 24 meses. Por último,
Özçalışkan y Goldin-Meadow (2009) afirman que los gestos son precursores de nuevas
construcciones lingüísticas aunque no complejizan las ya existentes. Respecto a la
combinación gesto y palabra, coinciden en que las combinaciones de palabra con gestos
en relación complementaria a los 18 meses, predicen la LME meses después y que la
combinación con gestos en relación suplementaria predicen la complejidad de las
oraciones a los 24 meses.

¿Influye el uso de gestos de los cuidadores en el desarrollo sintáctico y/o léxico de sus
hijos?

Todas las investigaciones aquí mencionadas coinciden en papel facilitador que tiene el
uso de gestos realizados por los cuidadores en la comprensión del lenguaje, ya que, por
ejemplo el uso de gestos deícticos elimina la ambigüedad del mensaje, proporcionando
de esta forma un lenguaje más enriquecido (Saint-Georges et al., 2013). Con el gesto
deíctico, también se produce el fenómeno de la atención conjunta, en el cual los padres
proporcionan etiquetas de objetos o eventos a sus hijos, haciendo que de esta forma se
produzcan sus primeras palabras de forma más temprana (Tamis-Le Monda, 2001). Por
último, los gestos usados por los padres cuando sus hijos tienen 14 meses, repercuten en
el repertorio de gestos que tiene su hijo a esa misma edad, siendo esto un posible
predictor del volumen de vocabulario meses después, por lo que el uso de gestos de los

15
padres podría predecir el vocabulario de sus hijos de forma indirecta (Rowe et al.,
2008).

¿De qué forma se presenta la comunicación multimodal en poblaciones especiales?

Son escasas las investigaciones encontradas con respecto a la comunicación multimodal


en poblaciones especiales, por ello los apartados referentes a estas poblaciones no han
podido ser desarrollados en profundidad. En algunos casos los resultados no son
indiscutibles, por ejemplo en comunicación multimodal y bilingüismo, ya que Nicoladis
y sus colaboradores (Nicoladis et al., 2009) afirman que los niños bilingües hacen
mayor uso de gestos y más tarde Smithson et al., (2011) indican que la presencia de
mayor uso de gestos está más relacionado con la cultura en la que están inmersas las
diferentes poblaciones, que con la condición de bilingüe-monolingüe. Como puede
observarse, los datos no son del todo concluyentes, por lo que es necesario seguir
investigando para poder profundizar en este tema.

¿Es útil que se conozca dentro del campo de la Logopedia la importancia de las
combinaciones de gesto y palabra como precursoras del desarrollo lingüístico?

En primer lugar es importante destacar que son escasas las investigaciones llevadas a
cabo desde el ámbito de la Logopedia centrándose de forma específica en la
comunicación multimodal en edades tempranas. Pese a ello, creemos que los datos
aportados en estos estudios son de gran relevancia para la aplicación práctica en esta
disciplina. En segundo lugar, estos estudios aportan evidencia científica a cerca de la
importancia de evaluar de forma explícita el uso de gestos en edades tempranas, por
ejemplo, durante la lectura de libros, ya que proporciona al niño una base para el
desarrollo de nuevos recursos, siendo muy recomendable incluirlo en los protocolos de
evaluación. Desde su papel predictor del lenguaje, considerar el lenguaje desde una
perspectiva multimodal, ayudaría a detectar posibles dificultades posteriores respecto al
uso del lenguaje, otorgando así al uso de gestos una importante función preventiva.
Además, la observación de la multimodalidad es un recurso que se debería tener en
cuenta durante todo el proceso de intervención del lenguaje, sobre todo en edades
tempranas, ya que se ha visto que además de facilitar la comprensión del mismo, los
gestos tienen un carácter predictor para el desarrollo léxico y sintáctico posterior. Por
ello, sí hacemos consciente el uso de gestos por parte de los padres, los familiares
cercanos y de los profesionales de la Logopedia, así como otros profesionales en
contacto con niños con dificultades, como parte de la interacción terapéutica, se pueden
conseguir resultados positivos.

Para finalizar, es necesario hacer referencia al debate existente respecto a la


clasificación de los gestos. En este estudio se ha aplicado la clasificación propuesta por
Iverson et, al (2008) aunque no es la única. Este debate es debido a la presencia de
rasgos en común entre los diferentes tipos de gestos, como es el caso del nivel de
convencionalidad. Si bien es cierto que algunos gestos, como el pulgar hacia arriba para
indicar aprobación, son más convencionales que otros, como por ejemplo llevarse la

16
mano a la boca para beber, la realidad es que todos tienen un algo de convencional, ya
que son usados gracias al acuerdo de una cultura en común.

4.1. Futuras líneas de investigación

Dentro del ámbito de la Logopedia, la intervención en el lenguaje en edades


tempranas ocupa un lugar muy importante. Los datos obtenidos coinciden en que los
gestos son anteriores al lenguaje y a su vez tienen un carácter predictor del mismo
(Özçalışkan y Goldin-Meadow, 2005). Debido a esto, creemos importante continuar
trabajando sobre ello, y especialmente investigaciones que estén destinadas a los
procesos de evaluación e intervención logopédica.

Además, sería beneficioso seguir investigando cómo se presenta la comunicación


multimodal en diferentes poblaciones, por ejemplo en niños con Retraso del Lenguaje,
bilingües, con Discapacidad Auditiva, Trastorno Específico del Lenguaje, etc. También
son escasos los estudios relacionados con el uso de gestos en intervención logopédica
con enfoque naturalista. Promover investigaciones de este tipo en el entorno natural de
los niños puede ayudar a obtener datos de especial relevancia, ya que es en el entorno
natural donde se producen la mayoría de los gestos.

Por otro lado, disponer de más investigaciones en esta línea ayudaría a mejorar la
evaluación y por lo tanto, su posterior intervención, ya que sabríamos de qué forma se
manifiestan, a qué edad, qué gestos les resultan más útiles en el proceso aprendizaje,
etc. Estos avances permitirían diseñar registros y material específico que nos ayudase a
sistematizar primero su evaluación y después su intervención si fuese necesario.

Los materiales de evaluación que tienen en cuenta el uso de gestos son escasos.
Mencionamos el Inventario de Desarrollo Comunicativo MacArthur (8-15 meses), en el
cual se dedica un apartado a gestos y acciones, aunque como sabemos está indicado
para que lo cumplimenten los padres y no los logopedas. Las familias no tienen la
obligación de conocer el papel de los gestos en el desarrollo lingüístico temprano de sus
hijos y esto puede ocasionar que no le presten la atención necesaria.

5. CONCLUSIONES

En este trabajo, se ha realizado una revisión sistemática referente a comunicación


multimodal, específicamente el uso de gestos, en edades tempranas. Gracias al análisis y
recopilación de estas investigaciones, se puede decir que existe suficiente evidencia
científica a favor de los gestos como precursores del lenguaje oral y que estos gestos lo
acompañan a los largo de su desarrollo. Por ello, parece coherente fomentar el uso y la
valoración de gestos y de la combinación de gestos con palabras, en el entorno natural
y en los procesos de evaluación e intervención logopédica.

Se percibe escasa evidencia científica o no se ha podido acceder a ella, en cuanto


a investigaciones relacionadas de forma explícita con la Logopedia, intervención

17
naturalista, así como en poblaciones especiales, siendo necesario que los logopedas
investiguen de forma activa estos aspectos para de esta forma mejorar la práctica basada
en evidencia científica.

18
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