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Entornos Virtuales Aprendizaje

El documento analiza el concepto de entornos mediados de enseñanza-aprendizaje. Explica que este concepto implica la interacción de cuatro dimensiones: social, física, técnica y didáctica. También señala que un entorno mediado se refiere a un microcontexto diseñado considerando variables críticas como el rol del profesor, el alumno, las herramientas, entre otras, las cuales se encuentran mediadas por la tecnología. Finalmente, resume que un entorno mediado es un espacio de aprendizaje

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Entornos Virtuales Aprendizaje

El documento analiza el concepto de entornos mediados de enseñanza-aprendizaje. Explica que este concepto implica la interacción de cuatro dimensiones: social, física, técnica y didáctica. También señala que un entorno mediado se refiere a un microcontexto diseñado considerando variables críticas como el rol del profesor, el alumno, las herramientas, entre otras, las cuales se encuentran mediadas por la tecnología. Finalmente, resume que un entorno mediado es un espacio de aprendizaje

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Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

CAPÍTULO II 
El concepto de entornos mediados de 
enseñanza‐aprendizaje 
Significados posibles 
María Luisa Bossolasco 
[email protected] 
 
 “Las nuevas tecnologías no sólo constituyen un conjunto de 
herramientas,  sino  un  entorno  en  donde  se  producen  las 
interacciones humanas.” 
Burbules y Callister (2001) 

1. Introducción 
Diferentes  autores  (Barberà,  Badia  y  Mominó,  2001;  Mansur,  2005;  Cabero,  2006)  han 
venido señalando que en lo referido a la inclusión  de TIC en educación ‐y particularmente 
en  lo  atinente  a  la  virtualización  de  prácticas  educativas‐  existe  un  desarrollo 
desproporcionado  entre  el  surgimiento  de  recursos  tecnológicos  que  se  piensan  como 
alternativas  para  complementar,  diversificar  o  potenciar  los  procesos  educativos  y  la 
reflexión teórica que acompaña a los mismos. 
Con el propósito de reflexionar sobre algunos conceptos que ya  forman parte de nuestro 
lenguaje  cotidiano  en  el  área,  se  creyó  conveniente  revisar  el  aporte  de  algunas 
experiencias y reflexiones teóricas; sobre todo para analizar el uso habitual ‐y no siempre 
oportuno‐ que se hace de algunos de ellos. Es así que en el presente artículo se  presentan 
y  describen  algunos  conceptos  referidos  de  manera  más específica  al  contexto1  y  a  los 
microcontextos2  de  enseñanza‐aprendizaje,  es  decir,  a  los  espacios  que  se  diseñan  para 
enseñar y/o aprender  y  que  han  ido  incorporando  recursos  tecnológicos.  Se  verá  a  lo 
largo  del  artículo  que  fueron  surgiendo  múltiples  conceptos  nuevos  en  el  área  pero, 
además,  en  muchas  ocasiones  se  utiliza  un  mismo  término  para  referir  a  significados 
diversos. 
 

1
 Contexto educativo: “Es aquella situación educativa que tiene la intención explícita y compartida por parte 
de una comunidad concreta de promover el desarrollo  personal y el aprendizaje en alguno de sus diferentes 
ámbitos:  afectivo‐social,  intelectual‐cognitivo  o  físico‐psicomotor  (  )  Conjunto  de  relaciones  que  suceden 
entre  los elementos instruccionales en el seno de un ámbito social y cultural.” (Barberà,  Badia y Moninó, 
2001,  p.70)  Un  ejemplo  de  ello  sería  un  curso  formal  que  se  diseñe  para  dar  respuesta  a  una  demanda 
institucional.
2
 Microcontexto: Al interior de un contexto educativo se establecen diferentes  microcontextos. “Se trata de 
núcleos  de  prácticas  específicos  con  aquello  que  es  necesario  para  enseñar  y  aprender  en  un  periodo 
educativo concreto” (Barberà, Badia  y Mominó, 2001, p. 74) Se podría señalar, además que un microcontexto 
puede estar  creado alrededor de herramientas tecnológicas. Un ejemplo de ellos podría ser cada  uno de los 
módulos o unidades de un curso, que pueden estar cargo de diferentes  docentes.


Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

En  este  sentido  podemos  preguntarnos,  por  ejemplo:  ¿qué  es  un  entorno  de 
aprendizaje?,  ¿y  un  entorno  mediado?,  ¿es  lo  mismo  que  un  entorno  de  aprendizaje 
contructivista?, ¿o qué es un entorno personal de aprendizaje?, ¿si yo diseño un blog para 
mis alumnos, puedo  decir que eso es un entorno para enseñar?, cuando hablo de entorno 
virtual…  pienso  en  un  aula  virtual?,  ¿sólo  puedo  hablar  de  entornos  cuando  hablo  de 
aulas virtuales?, ¿el entorno se refiere a los recursos  tecnológicos que uso o implica otras 
variables?... 
En el presente artículo se analizarán algunos de los conceptos que  intentan  dar  respuesta 
a  estas  cuestiones.  Ahora  bien,  ¿por  qué  la  preocupación por conceptualizar y clarificar 
ideas  referidas  al  concepto  de  entorno?  Porque  se  ha  podido  ver  que  en  la  bibliografía 
referente al  tema, en los materiales sobre educación a distancia o formación online, en los 
relatos de experiencias sobre virtualización de la enseñanza y el aprendizaje, se observa un 
uso frecuente del término entorno,  pero  se  hace  evidente  que  aún  no  existe  un  acuerdo 
o uso unívoco  respecto al significado que lleva implícito dicho concepto. 

2. ¿Qué entender por entorno de enseñanza‐aprendizaje? 
Luego  de  realizar  una  búsqueda  bibliográfica  para  poder  definir  y  entender  a  qué  se 
refieren  cuando  utilizan  el  concepto  de  entorno  quienes  escriben  sobre  tecnologías  en 
la  educación,  educación  a  distancia  o  virtualización  de  la  enseñanza,  se  ha  podido 
observar  que  diferentes  autores  utilizan  el  mismo  concepto  para  referirse  a  diferentes 
cuestiones. En general el significado dependería de los términos anexos a esta palabra. En 
este sentido, a lo largo del presente  escrito se presentarán esos múltiples significados en 
relación a este  concepto y a otros conceptos asociados. 
Para comenzar se puede señalar que cuando pensamos en un entorno  mediado que tiene como 
propósitos específicos el proceso de enseñar ‐ aprender, se podría anticipar que “…es un lugar, 
espacio, comunidad o  sucesión de hechos que promueven el aprendizaje. Está compuesto por 
cuatro  dimensiones:  social,  física,  técnica  y  didáctica.  En  ocasiones,  el  entorno  de 
aprendizaje se define como el espacio y las convenciones  establecidas, pero es la dimensión 
didáctica la que convierte al entorno  en un entorno de aprendizaje” (Pirttiniemi y Rouvari, s.f.). 
En  esta  definición,  se  hace  evidente  que  el  concepto  de  entorno  llevaría  implícito  el 
interjuego  de  cuatro  dimensiones,  que  en  un  contexto  educativo  mediado  resultarían 
interdependientes.  Por  un  lado  se  encontrarían  aquellas  variables  asociadas  a  las 
relaciones que  se  establecen  entre  los  sujetos  participantes  (dimensión  social),  por  otro 
lado  la  cuestión  del  diseño  pedagógico  (dimensión  didáctica)  así  como  la  dimensión 
espacio temporal que enmarca el proceso (dimensión física) y por último aquella referida a 
los  recursos  o  herramientas  (dimensión  técnica).  En  este  mismo  sentido  Coll,  Mauri  y 
Onrubia  (2008)  identifican  dos  niveles  de  diseño  cuando  se  trabaja  en  contextos  de 
enseñanza‐aprendizaje  mediados;  uno  de  ellos  referido  al  diseño tecnológico, es decir la 
naturaleza  y  características  del  equipamiento  y  de  los  recursos  tecnológicos  puestos  a 
disposición. El otro,  indisociado del primero, refiere al diseño pedagógico o instruccional, 
es decir a la propuesta más o menos explícita sobre los contenidos, objetivos y una serie 
de  sugerencias  y  orientaciones  sobre  la  forma  de  utilizar  estas  herramientas  para  el 
desarrollo  de  las  actividades  de  aprendizaje.  Los  autores  sostienen  que  ambos  diseños 
están  interrelacionados  y  conllevan  cierto  nivel  de  interdependencia,  por  lo  cual  los 
reúnen y proponen hablar de diseño, tecno‐pedagógico o tecnoinstruccional, en donde se 


Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

integrarían ambos niveles de diseño. Estos  autores,  además  de  sostener  la  necesidad  de 


pensar  ambos  diseños  de  modo  indisociado  señalan  también  que  dicho  diseño  es  sólo 
un  referente  para  el  proceso  formativo,  ya  que  el  mismo  estará  sujeto  de  manera 
inevitable a las interpretaciones que los participantes hagan  de él y al uso que realicen del 
mismo. 
Es  decir  que  más  allá  de  diseñar  una  propuesta  de  enseñanza ‐ aprendizaje  desde  las 
variables  pedagógicas  y tecnológicas,  será  en  el  momento  de  la  implementación  de  esa 
propuesta  cuando  dicho  diseño  se  haga  efectivo  y  sufra  o  no  modificaciones.  Podría 
sufrir  cambios,  ya  que  es  en  la  organización  de  la  actividad  conjunta,  en  la  sucesión  de 
negociaciones  de  significados  donde  cada  grupo  de  participantes  redefine  y  recrea  los 
procedimientos  y  normas  de  uso  de  las  herramientas  incluidas  en  el  diseño  y  en  la 
propuesta  hecha  por  el  docente  o  el  equipo  de  trabajo.  Un  mismo  diseño  tecno‐
pedagógico  puede  llevarnos  a  resultados  diferentes,  dependiendo  de  las 
interpretaciones,  negociaciones,  significados,  niveles  de  motivación  o roles que asuman 
los participantes del proceso. 
Retomando y combinando los aportes de ambos grupos de autores podemos ver (Véase 
cuadro  Nº  1)  que  las  dimensiones  física,  técnica y didáctica propuestas por Pirttiniemi y 
Roubari (s.f.) tendrían su  correlato en los planteos de Coll, Mauri y Onrubia (2008) en el 
diseño  tecno‐pedagógico,  que  se  haría  efectivo  en  el  momento  mismo  de  su  uso,  en 
función de la dimensión social. Podríamos considerar entonces que un entorno mediado 
de aprendizaje es un microcontexto  que se conforma atendiendo a ciertas variables que 
desde  el  diseño  pedagógico  se  consideran  críticas  como  lo  son,  en  términos  de  Cabero 
(2006)  el  rol  del  profesor,  el  papel  del  alumno,  la  comunidad,  las  herramientas  de 
comunicación, los aspectos organizativos, los contenidos, el tipo de actividades formativas, 
las estrategias didácticas, los  modelos de evaluación; variables todas que en un contexto 
virtualizado se encuentran mediadas por herramientas tecnológicas. 
Cuadro Nº 1: Integración de los planteos de Pirttiniemi y Rouvari,  (s.f); Coll, Mauri 
y Onrubia (2008) y Cabero (2006) 
Coll, Mauri y Onrubia (2008)  Pirttiniemi y Roubari (s.f.)  Cabero (2006) 
Diseño  Dimensiones  Variables Críticas 
 Contenidos 
 E‐actividades 
Herramientas Tecnológicas 
Diseño Tecno‐pedagógico 

Dimensión Pedagógica 
 Estrategias didácticas 
o Tecno‐Instruccional 

 Modelos de evaluación 
Fase de Diseño 
 Herramientas de 
Dimensión Técnica 
comunicación 

Dimensión Física   Aspectos organizativos 

 Comunidad virtual 
Fase de Aplicación  Dimensión Social   Papel del alumno 
 Papel del profesor 

Como  se  habrá  visto  hasta  aquí,  si  bien  no  todos  los  autores  explicitan  el  concepto  de 
entorno  en  sus  propuestas,  todos  ellos  estarían  haciendo  referencia  a  ese  contexto  en 
que  tiene  lugar  el  proceso  de  enseñar‐aprender,  que  incluye  el  interjuego  de  múltiples 
dimensiones  y  variables  en  dos  momentos  diferentes;  tanto  en  el  momento  del diseño 


Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

de la propuesta como en el momento de su aplicación. Se  hace referencia entonces, a un 
contexto que en el ámbito de la educación online, virtual o a distancia puede considerarse 
como entorno  mediado tecnológicamente, en tanto utiliza herramientas provenientes del 
campo de las TIC para dar marco a ese contexto. 

3. Entorno… ¿Como un conjunto de instrumentos mediadores o  como una 
concepción de enseñanza‐aprendizaje? 
Esta  primera  aproximación  en  el  intento  por  comprender  qué  vamos  a  entender  por 
entorno  vuelve  a  complejizarse  cuando  en  esa  búsqueda  por  esclarecer  conceptos  se 
pudo observar que habría dos  niveles de análisis para este término. 
Por  una  parte,  y  tal  vez  con  mayor  número  de  referencias,  se  encuentran  aquellos 
autores  que  focalizan  su  mirada  sólo  en  la  variables  físico‐técnicas  o  de  diseño 
tecnológico; es decir, centran su atención  en  los  instrumentos  mediadores  del  proceso, 
dando  lugar  a  la  aparición  de  algunas  siglas  que  se  han  popularizado,  como  lo  es  la 
sigla conocida como EVA (Entorno Virtual de Aprendizaje). 
Desde tales planteos se asocia entorno de aprendizaje mediado  con el espacio virtual en 
donde  tendrá  lugar  el  proceso.  Para  que  dicho  aprendizaje  pueda  darse  se  incorporan 
herramientas  tecnológicas  que  actúan  como  soporte,  refuerzo  o  instrumentos  de 
mediación  en  ese  proceso  de  enseñar  y  aprender.  Desde  tales  planteos,  lo  que  aparece 
como primera variable de análisis a considerar no está asociado al diseño pedagógico; éste 
vendría dado a posteriori. La variable  principal o lo que define el concepto de EVA son las 
herramientas tecnológicas seleccionadas como instrumentos de mediación o espacios  de 
encuentro  y  comunicación  entre  los  participantes.  El  entorno  es  entendido  como  entorno 
virtual y, como correlato, sinónimo de aula virtual (Plataforma de aprendizaje). 

Entorno = Herramientas 
Entorno = Entorno Virtual = Aula Virtual (Plataforma) 
Por otra parte, se puede ubicar otro grupo de autores que utilizan el concepto de entorno 
de aprendizaje para referirse a un modelo psicopedagógico teórico que serviría de sustento 
al diseño de contextos  de  enseñanza‐aprendizaje.  Tales  planteos  estarían  más  asociados 
a  lo  que  en  la  definición  propuesta  anteriormente  se  identifica  como  dimensión 
didáctica  o  diseño  pedagógico.  Podemos  encontrar  aquí  aportes  como  los  de  Esteban, 
(2000)  quien  retoma  los  planteos  de  Jonassen  de  la  Universidad  de  Pensilvannia  en 
donde se propone el  diseño de entornos de aprendizaje constructivistas. Es decir, aquí la 
tecnología  será  seleccionada  y  definida  a  posteriori,  en  tanto  será  uno  y sólo  uno  de los 
recursos utilizados para la conformación de ese espacio  de  enseñanza‐aprendizaje  que  se 
propone; esos recursos tecnológicos se definen y diseñan en función de ciertos presupuestos 
teóricos  que  explican  un  modo  alternativo  de  enseñar  y  aprender.  El  entorno  aquí  se 
asocia  a  un  modo  de  entender  ese  proceso  de  enseñanza ‐ aprendizaje,  a  un  modo  de 
concretar  y  llevar  a  la  práctica  el  diseño  de  las  actividades,  el  modo  de  evaluar,  la 
selección y presentación de  los contenidos. Se vincula a la concepción que como docente se 
tiene  sobre el modo en que aprenderán los alumnos, a los objetivos que se  propondrán y 
al rol que asumirá como mediador de ese proceso. 

Entorno = Concepción de enseñanza ‐ aprendizaje 


Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

Resumiendo  lo  planteado  hasta  aquí  vemos  entonces  que  cuando  hablamos  de  un 
entorno, podemos hablar de diferentes cuestiones  y es necesario tener claridad respecto 
de aquello a lo que nos referimos  cuando  se  utiliza  ese  concepto.  Se  ha  podido  ver  que 
hay  autores  que  se  refieren  de  modo  específico  a  los  instrumentos  que  mediarían  el 
proceso  de  enseñanza‐aprendizaje  mientras  que  otro  grupo  ‐tal  vez  minoritario‐ 
entiende al entorno como el modelo teórico que sustenta el diseño de ese microcontexto 
tecnológico. 
Se  ha  mencionado  también  que  cuando  pensamos  en  la  conformación  de  un  contexto 
de enseñanza‐aprendizaje mediado tendríamos que considerar dos niveles, el del diseño 
y  el  del  uso  efectivo.  A  nivel  de  diseño  habría  que  atender  de  modo  simultáneo  e 
interdependiente  a  cuestiones  tecnológicas  y  pedagógicas,  las  cuales  se concretarán  de 
modo  más  o  menos  similar  dependiendo  de  los  usos  efectivos  que  hagan  los 
participantes,  de  los  significados  que  construyan y de las negociaciones que surjan entre 
ellos. 
En  el  próximo  apartado  se  avanzará  en  clarificar  algunas  cuestiones  referidas  a  este 
concepto  de  entorno,  asociado  ahora  de  manera  más  directa  a  las  herramientas 
tecnológicas.  Se  podrá  ver  allí  que,  también al interior de aquellas referencias en donde 
se  asocia  el  entorno  mediado  de  manera  específica  con  el  nivel  tecnológico,  existen 
posturas alternativas. 

4.  En  el  plano  del  entorno  virtual,  desde  el  nivel  tecnológico. 
¿Plataformas educativas o mediación instrumental? 
Tal como se fue anticipando en los apartados anteriores, se parte  del supuesto de que los 
instrumentos no deberían constituirse en el  centro del análisis ni en el centro del diseño, 
son sólo un recurso, una  herramienta  más  que  junto  a  otras  variables  constituyen  un 
ámbito, un lugar, un espacio en donde se establecen convenciones entre  sujetos,  con  un 
objetivo  didáctico.  A  pesar  de  ello,  tal  como  se  ha  señalado,  la  bibliografía  actual  y 
muchos relatos de experiencias en  el área priorizan la otra mirada. Por tal motivo se cree 
necesario traer  luz y continuar definiendo algunos conceptos. 
Como  ya  se  señaló,  cuando  se  menciona  el  concepto  de  entorno  virtual  de  aprendizaje 
(EVA)  en  diferentes  materiales  bibliográficos,  algunos  autores  hacen  referencia  de 
manera casi directa a una plataforma o aula virtual, mientras que otros autores presentan 
el  término  desde  un  marco  amplio,  homologando  el  concepto  de  entorno  al 
microcontexto tecnológico, sin especificar ningún tipo de herramienta o  recurso. Focalizan 
más  bien  en  el  papel  que  tales  instrumentos  ejercen  en  la  mediación  instrumental  y 
conformación del pensamiento. 
En  la  primera  línea  de  pensamiento,  podemos  presentar  como  ejemplo los planteos de 
Onrubia,  Colomina  y  Engel  (2008),  quienes  hacen referencia a que son cada vez más las 
instituciones  educativas  de  nivel  superior  que  implementan  el  uso  de  plataformas  de 
enseñanza  y  aprendizaje  o  sistemas  de  gestión  de  aprendizaje  –Learning  Management 
System  (LMS)3‐.  Para  estos  autores,  tales  plataformas  serían  en  sí  mismas  “entornos 

3
Plataformas educativas o LSM: Sistemas de gestión de aprendizaje que integran  los componentes necesarios 
para la gestión de materiales de aprendizaje, la gestión  de los participantes, herramientas de seguimiento y 
evaluación  de  los  aprendizajes,  espacios  de  creación  de  contenidos  en  colaboración  (wiki),  y  canales  de 


Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

virtuales de enseñanza y aprendizaje  para impartir cursos completamente a distancia o de 
naturaleza mixta… donde… la primera generación de este tipo de entornos, basada  en la 
distribución  de  contenidos  de  aprendizaje  y  evaluación  mediante  pruebas  objetivas  ha 
dado  paso  a  una  segunda  generación,  más  orientada  hacia  la  comunicación  entre  los 
participantes”  (Onrubia,  Colomina y Engel, 2008, p. 238). 
Los autores identifican y describen de manera explícita, y a modo  de ejemplo, una serie de 
plataformas  de  uso  comercial  (Web  CT,  Blackboard)  o  de  desarrollo  de  software  libre 
(Moodle, Claroline) describiendo los componentes con que cuentan dichas herramientas 
para  diseñar instancias de enseñanza‐aprendizaje. 
En una segunda línea de pensamiento se podrían tomar como referencia  los  aportes  de 
Guerrero  (2003),  quien  parece  identificar  a  los  EVA  como  la  tecnología  infovirtual  que 
actúa  como  mediadora,  instrumentos  de  mediación  que  para  el  autor  no  deberían 
distinguirse  sólo  como  simples  artilugios  tecnológicos  de  carácter  neutro,  sino  que 
afectarían  de  manera  concreta  los  procesos  internos  de  los  sujetos  que  interactúan  con 
o  a  través  de  ellos.  Este  autor  al  referirse  al  entorno  virtual  de  aprendizaje  (EVA)  no 
identifica ni describe ninguna herramienta o recurso en particular, su análisis va más allá 
de  los instrumentos, poniendo de manifiesto que la actividad de aprendizaje  no  es  ajena 
al  material  con  el  que  se  actúa,  por  el  contrario,  nos  conforma.  En  tal  sentido  señala 
que  todas  “las  tecnologías  que participan en un proceso educativo pueden considerarse, 
como  sistemas  de  actuación  (acción  externa),  pero  también  como  fuente  para  la 
generación  de  nuevos  modelos  cognitivos  o  marcos  de  pensamiento  (representación 
interna)” (Guerrero, 2003, p. 4). 
Vemos  entonces  que  ante  una  misma  sigla,  aparentemente  estandarizada  como  EVA, 
nos encontramos ante significaciones diversas. Podríamos pensar en una plataforma o un 
aula virtual, pero tal  como señala Guerrero (2003) se considera que lo que constituye al 
entorno como tal no es la herramienta, sino la influencia mediacional  que  en  ella  tiene 
lugar y que no está dada sólo por esa herramienta.  Partiendo de esta idea propuesta por 
Guerrero  (2003)  y  focalizando  en  la  tecnología  infovirtual  que  puede  actuar  como 
instrumento  de  mediación  en  la  conformación  de  un  entorno  mediado,  se  presentan  a 
continuación  algunas  categorizaciones  de  herramientas  tecnológicas  y  recursos 
existentes. 

5. ¿Qué herramientas?... ¿En qué lugar del triángulo pedagógico? 
Para  entender  y  categorizar  la  diversidad  de  recursos  tecnológicos  que  existen  en  la 
actualidad  y  que  podrían  constituirse  en  herramientas  para  promover  la  comunicación 
mediada,  diseñar  o  almacenar  materiales,  generar  espacios  de  trabajo  colaborativo  o 
configurar  entornos mediados, se proponen a continuación dos tipologías, no  únicas, las 
cuales difieren en función de la variable‐eje que se toma  como referencia: 
 El lugar que ocupan las TIC en el triángulo interactivo. 
 La evolución en la concepción de la red Internet. 
 

comunicación ‐sincrónicos y asincrónicos‐, diseñado con el fin de permitir una comunicación  unidireccional 
(páginas web, tableros de anuncios), bidireccional (correo electrónico,  mensajería interna) o multidireccional 
(foros, chat, videoconferencias). Onrubia, Colomina y Engel. 2008. p. 238.


Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

A  continuación  se  hará  una  breve  referencia  a  cada  una  de  estas  tipologías,  las  cuales 
pueden contribuir a clarificar conceptos, identificar recursos y anticipar posibles usos de 
los mismos. 

5. 1. El lugar que las TIC ocupan en el triángulo interactivo 
En primer lugar se presenta la categorización propuesta por Coll,  Mauri y Onrubia (2008). 
Estos autores agrupan las herramientas TIC  en función del lugar que las mismas ocupan 
en el triángulo interactivo que se establece entre la persona que aprende (Alumno: A), la 
persona  que  enseña  (Profesor:  P)  y  el  contenido  que  se  pretende  enseñar  y  aprender 
(Contenido:  C).  Puede  apreciarse  que  los  autores  van  haciendo  una  caracterización  del 
uso  de  estas  herramientas,  desde  aquellas  cuestiones  más  simples,  en  donde  las  TIC 
median  entre  dos  de  las  variables  del  triángulo  interactivo,  pasando  luego  por 
herramientas  que  pueden  actuar  como  mediadoras  de  la  actividad  conjunta  entre  tres 
de  estas  variables  hasta  constituirse  en  configuradoras  de  un  entorno  o  espacio  de 
trabajo y aprendizaje. 
• Las  TIC  como  instrumento  mediador  de  la  relación  entre  el  alumno y los contenidos 
(Tareas) de aprendizaje. Es el uso que  se hace regularmente de las TIC por parte de los 
alumnos para  buscar y seleccionar materiales de aprendizaje o información  en  la  red, 
acceder  a  repositorios  de  tareas,  realizar  actividades  de  aprendizajes  como  preparar 
informes  o  elaborar  una  presentación.  (Ejemplo:  procesador  de  texto,  búsqueda  en 
Internet, armado de un audiovisual.). 

Cuadro Nº 2: TIC 
mediador alumno‐
contenido 

 
• Las  TIC  como  instrumento  mediador  en  la  relación  entre  el  profesor  y  los 
contenidos  (y  tareas)  de  enseñanza‐aprendizaje.  Se  pueden  mencionar  como 
ejemplo  la  búsqueda,  selección  y  organización  que  puede  hacer  el  docente  de 
información  relacionada  con  el  contenido  a  enseñar,  la  elaboración  de 
materiales,  la  planificación  de  las  actividades,  el  registro  del  proceso,  etc. 
(Ejemplo:  Búsqueda  en  revistas  científicas  especializadas,  presentaciones  en 
Power Point, planillas para registro de seguimiento o calificaciones). 
 


Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

Cuadro Nº 3: TIC 
mediador profesor‐
contenido 

• Las  TIC  como  instrumento  mediador  de  la  relación  entre  los  profesores  y  los 
alumnos o entre los alumnos. Aquí actuarían  como  herramientas  para  promover  la 
interacción  y  comunicación  que  se  necesita  para  dar  respuesta  a  las  tareas  o 
acceder  a  los  contenidos;  o  bien,  comunicación  entre  los  estudiantes  no 
directamente  relacionados  con  las  tareas  de  aprendizaje.  (Ejemplo:  correo 
electrónico,  blog,  redes sociales. 

Cuadro Nº 4: TIC 
mediador profesor‐
alumnos 

 
• Las  TIC  como  instrumento  mediador  de  la  actividad  conjunta  desplegada  por 
profesores  y  alumnos  durante  la  realización  de  la  tarea.  Aquí  las  herramientas  se 
utilizan  para  presentar  los  materiales  y  promover  la  comunicación  entre  los 
participantes.  Se  utilizan  además  para  llevar  a  cabo  el  seguimiento  de  los 
intercambios  y  del  proceso,  para  solicitar  u  ofrecer  retroalimentación relacionada con 
el desarrollo de la actividad y  sus productos o resultados. (Ejemplo: Foros de Moodle). 

Cuadro Nº 5: TIC 
mediador actividad 
conjunta 

 
• Las  TIC  como  instrumentos  configuradores  de  entornos  o  espacios  de  trabajo  y 
aprendizaje.  Se  pueden  incluir  aquí  los  espacios  de  aprendizaje  que  se  pueden 
configurar  en  línea  como  materiales  de  aprendizaje  autosuficientes  o  espacios  de 
trabajo  colaborativos  en  línea.  (Ejemplo:  Aula  virtual  diseñada  para  el  trabajo 
colaborativo, combinando las herramientas  que  ésta  ofrece  o  el diseño  de  un  entorno 
personal de aprendizaje ‐PLE‐). 


Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

Cuadro Nº 6: TIC 
configurador de 
entornos

5.2. La evolución en la concepción de la red Internet 
Una  segunda  tipología  que  puede  contribuir  a  categorizar  herramientas  y  recursos,  está 
relacionada  con  la  evolución  que  ha  tenido  la red Internet, desde la Web 1.0 a la Web 
2.0… y la inminente llegada de la Web 3.0 4. 
Una  distinción  clave  para  entender  este  fenómeno  debería  focalizarse  en  los  programas, 
recursos, utilidades y  servicios  que ofrece la  Web 2.0 por sobre la Web 1.0. En la Web 2.0 
los  usuarios  se  transforman  en  creadores  de  contenidos,  pueden  incorporar  y  coordinar 
información  de  fuentes  distintas  y  surge  la  posibilidad  de  intercambiar,  compartir  y 
reutilizar los contenidos creados por uno mismo y por otro. 
Cobo y Pardo Kuklinski (2007) identifican una serie de descriptores  de  este  fenómeno  y 
al  mismo  tiempo  elaboran  un  interesante  mapa de aplicaciones que si bien a la fecha se 
ha  renovado  y  modificado,  puede  servir  como  marco  de  referencia  para  entender  la 
amplia  variedad  de  utilidades  existentes.  A  los  fines  del  presente  escrito  sólo  se 
mencionarán  los  cuatro  ejes  que  identifican  estos  autores  y  algunos  ejemplos 
prototípicos de cada uno de ellos: 
• Social Networking (Redes sociales): Herramientas que permiten la conformación 
de  redes  de  personas,  instancia  de  intercambio  social  y  la  creación  de 
comunidades  de  aprendizaje  (Facebook, Ning, Myspace, Twitter.) 
• Contenidos: Refiere a aquellas herramientas que favorecen la  lectura y la escritura 
en línea, así como la distribución e intercambio  de  estos  registros.  En  su  interior 
podemos  encontrar  recursos  para  diseñar  blogs  (Blogger),  gestores  de  sitios  web 
(Joomla), creadores de wikis (Wikispaces) procesadores de texto y hojas de cálculo 
en  línea  (Google  Docs),  espacios  para  compartir  diferentes  tipos  de  materiales 
como videos (You Tube),  fotos (Flickr), presentaciones (Slideshare) o textos (Scribd). 
• Organización  social  e  inteligente  de  la  información:  Herramientas  y  recursos 
que  permiten  etiquetar,  sindicar  e  indexar  material  existente  en  la  web,  con  lo 
cual se facilita el orden y  almacenamiento  de  la  información  y  los  recursos  allí 

4
Web 3.0 o web semántica “es una visión de Internet en las que la información  puede ser comprensible para 
‐y  no  sólo  localizable  y  accesibles  por‐  los  ordenadores,  con  la  finalidad  de  que  ellos  puedan  realizar 
exactamente  las  mismas  tareas  que  los  humanos  y  no  limitarse  únicamente,  como  de  hecho  lo  hacen 
ahora,  a  almacenar, buscar, encontrar, procesar, combinar y transferir información” (Coll y Monereo,  2008, 
p. 42).


Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

disponibles.  Se  ubican  aquí  los  buscadores  (Google),  lectores  RSS,  marcadores 
sociales de favoritos (Delicius, Connotea). 
• Aplicaciones  y  servicios:  Incluyen  en  esta  clasificación  aquellas  herramientas, 
software  y  plataformas  en  línea  que  ofrecen  servicios  de  valor  añadido  al 
usuario, que en general combinan e integran recursos descriptos en los tres ítems 
anteriores  (Gmail,  Google  Earth,  escritorios  virtuales,  organizadores  de 
proyectos, etc.). 
Combinando  la  clasificación  propuesta  por  Coll,  Mauri  y  Onrubia  (2008) sobre el lugar que 
pueden ocupar las TIC en el triángulo interactivo y  la  señalada  por  Cobo  y Pardo  Kuklinski 
(2007) sobre los recursos  web 2.0 existentes, podrían surgir múltiples combinatorias de usos 
de  tales herramientas. A modo de ejemplo se proponen algunas: 
• Un  blog  (Gestor  de  contenidos)  que  podría  ser  utilizado  por  el  docente  para 
publicar  información  a  sus  alumnos  (TIC  mediador  alumno‐contenido)  o  bien 
para  proponer  actividades  en  donde  los  alumnos  deban  intercambiar  ideas, 
consultar  al  docente  y  enviar  respuestas  a  las  tareas,  utilizando  la  opción  de 
comentarios del blog y/o  generando sus propios blog indexados en el blog inicial 
del docente  (TIC mediador de la actividad conjunta alumno‐docente‐contenido). 
• Una  plataforma  virtual  (Aplicación‐servicio)  que  puede  ser  utilizada  por  el 
docente  para  subir  el  programa  de  la  cátedra,  textos,  prácticos  descargables, 
incluir  recordatorios  sobre  plazos  de  entrega  y  publicar  calificaciones  (TIC 
mediador  alumno‐contenido)  o  ese  mismo conjunto de recursos para diseñar un 
contexto  de  enseñanza  ‐  aprendizaje  desde  una  metodología  colaborativa  en 
donde  se  presente material  diseñado  por el  docente  en  diferentes formatos,  se 
generen  espacios  de  intercambio  entre  alumnos‐docentes  y  entre  alumnos 
para  poder  dar  respuesta  a  las  tareas,  deban  indexar  material  localizado  en  la 
web,  generar  y  publicar  sus  producciones  (TIC  como  instrumento  configurador 
de entornos o espacios de trabajo y  aprendizaje). 
Se  podría  señalar,  a  partir  de  los  ejemplos  presentados,  que  lo  que  determina  los  usos 
posibles  de  las  herramientas  no  es  la  herramienta  en  sí,  sino  el  propósito  con  que  se 
utilizan  o  se  combinan  esa  serie  de  recursos  y  el  lugar  que  las  mismas  ocuparán  en  ese 
triángulo pedagógico (alumno‐docente‐contenido). En otros términos, se podría señalar  que 
esas  herramientas  podrían  pensarse  como  una  variable  más  en  la  configuración  de  un 
entorno mediado de enseñanza‐aprendizaje. 

6. ¿Entorno para enseñar… o para aprender? 
Los planteos que se han puesto de manifiesto hasta el momento  están en relación directa 
con el diseño de entornos que tienen como  propósito definido el aprendizaje de un grupo 
de personas, aprendizaje  que  tendría  lugar  a  través  de  una  influencia  educativa  ejercida 
por quien asume el rol de docente y previamente diseñado por ese  docente. Estaríamos 
pensando entonces en entornos de enseñanza‐aprendizaje formales. 
Paralelo  a  ello,  ha  surgido  en  los  últimos  tiempos  una  nueva  concepción de entorno. 
Por un lado se encontraría un tipo de  entorno que focaliza su atención en una sola de las 
variables de ese  proceso  de  enseñanza‐aprendizaje,  ubicando  el  eje  en  el  proceso  de 
autorregulación  del  aprendizaje.  Son  sistemas,  nuevos  enfoques  de  aprendizaje,  una 

10 
Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

nueva  manera  de  aprender  que  ayuda  a  los  estudiantes  a  tomar  el  control  y  gestión 
de  su  propio  proceso  de  instrucción  y  están  siendo  identificados  como  PLE,  por  sus 
siglas  en  inglés  (Personal  Learning  Environment)5.  Los  PLE  son  entornos  creados  por 
cada  usuario,  integrando  episodios  de  aprendizaje  formales  e  informales  en  una 
experiencia  única;  se  potencia  sobre  todo a partir del uso de redes sociales que pueden 
cruzar las fronteras  institucionales  y  con  la  utilización  de  herramientas  de  sindicación 
de  contenidos  permiten  conectar  una  serie  de  recursos  y  personas  claves ‐existen en la 
red Internet que se unen dentro de un espacio gestionado por cada persona particular. La 
idea  de  un  PLE  tiene  sus  sustentos  teóricos  en  los  planteos  del  “ conectivismo”6, 
conjunto  de  formulaciones  que  intentan  explicar  cómo  se  suceden  los  procesos  de 
aprendizaje  en  la  era  digital,  en  donde  la  tecnología  ha  irrumpido  en los modos en que 
vivimos, nos comunicamos y aprendemos. 
Otra  propuesta  de  entorno  que  considera  en  simultáneo  las  dos  variables,  enseñar‐
aprender,  y  también  sustentada  en  los  planteos  del  conectivismo  sería  el  MOOC,  por 
sus  siglas  en  inglés  (Massive  Open Online Course)7. Un MOOC es también una forma de 
aprender  en  un  mundo  interconectado  que  se  genera  a  partir  de  crear  una  red  de 
personas  interesadas  en  un  mismo  tema.  A  diferencia  del  PLE,  el  MOOC  es  un  curso 
porque  tiene  un  inicio  y  un  final,  existe  un  material  instruccional,  hay  facilitadores  y 
participantes. En general se crea  a  partir  de  diseñar  un  evento  en  donde  las  personas 
que  se  interesan  por  un  tema  y  gestionada  por  referentes  en  ese  tema,  se  reúnen 
virtualmente  y  hablan  de  ello  en  forma  estructurada.  En  general  no  responde  a  una 
institución  educativa,  formal,  particular;  es  más  bien  una  forma  de  conectarse  y 
colaborar. Es abierto, ya que en general  son gratuitos y todo el trabajo que se hace en los 
espacios  de  trabajo  está  accesible  para  que  las  personas  puedan  leer,  reflexionar, 
participar;  lo  que  allí  se  genera  es  compartido  para  que  todos  los  participantes  se 
beneficien  de  ello.  Al  mismo  tiempo  es  masivo,  participativo;  cualquier  persona  puede 
sumarse. No se solicitan tareas específicas  sino que se solicita a los participantes que se 
involucren en el trabajo de otras personas, que participen y establezcan conexiones entre 
ideas  y  personas,  generando  redes.  Por  otra  parte  es  online  y  distribuido,  no  se 
encuentra  centralizado  en  un  solo  sitio  web;  las  entradas,  el  espacio  de  encuentro,  el 
entorno  se  configura  con  recursos  de  la  web  2.0  (blogs,  videos,  twitter,  tags)  que  se 
conectan para crear el  entorno  del  curso.  Consecuencia  de  ello  no  hay  un  camino  único 
a  seguir, sino que cada participante traza su propio recorrido. 
   

5
 Para ampliar la idea sobre PLE, se puede visualizar el video de Adell, J; ¿Qué es un PLE. Personal Learning 
Environment? En http://www.youtube.com/  watch?v=PblWWlQbkUQ, consultado el 17/08/12. 
6
 Teoría  del  aprendizaje  desarrollada  por  George  Siemens.  Para  ampliar,  una  traducción  de  sus  planteos 
en  http://www.diegoleal.org/social/blog/blogs/index.  php/2007/03/08/conectivismo?blog=2, consultado el 
17/08/12. 
7
 Para ampliar la idea sobre MOOC se puede visualizar el video creado por Cormier, D. y Gillis, N. (2010), 
¿What is a MOOC? University Of Prince Edwars Island.  En 
http://www.youtube.com/watch?v=_vNWI2Ta0Kk&feature=player_embedded,  consultado el 17/08/12. 

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Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

7. Ideas finales… que inician la reflexión 
A  partir  de  la  recopilación  de  los  aportes  anteriores  se  podría  concluir  que 
dependiendo  del  foco  en  donde  se  centre  el  proceso  (enseñar‐aprender)  se  podrían 
identificar  entornos  de  enseñanza ‐ aprendizaje  y  entornos  personales  de  aprendizaje 
(PLE).  Sin  duda  estos últimos, si bien son personales y tienen como fin último promover 
el  autoaprendizaje,  están  siendo  elaborados  y  configurados  por  muchos  docentes  en 
educación  superior  y  utilizados  a  posteriori  en  sus  propios  procesos  de  enseñanza,  tal 
como  lo  propone  Adell  (2011).  Como  un  complemento  interesante,  con  un  nivel  mayor 
de  estructuración y diseñado en sus inicios por grupos referentes de un  tema particular, 
estarían los MOOC. 
Por otra parte, cuando se piensa en entornos en términos de EVA,  no  necesariamente  se 
hace  referencia  a  un  aula  virtual,  diseñada  a  partir  de  una  plataforma  educativa. 
Independientemente  de  las  posibilidades,  ventajas  o  limitaciones  que  este  tipo  de 
recursos  ofrece,  existen  en  la  actualidad  múltiples  experiencias  educativas  que  han 
incorporado  en  sus  prácticas  las  herramientas  propias  de  la  web  2.0  como  recursos 
posibles  para  crear  tales  entornos.  En  este  sentido  se  pueden  revisar  los  planteos  de 
Barberà (2008) quien reflexiona sobre  los niveles de calidad en la enseñanza con este tipo 
de herramientas,  las dudas que comportan la inclusión de este tipo de tecnologías en  los 
contextos  educativos;  añadiendo  una  serie  de  recomendaciones  para  usar 
educativamente, bajo criterios de calidad, lo que ofrecen  estas nuevas herramientas. 
Para  finalizar,  pero  sin  duda  como  referencia  primera  en  el  momento  de  pensar  en  la 
inclusión  de  prácticas  de  virtualización  en  los  procesos  de  enseñanza‐aprendizaje,  sería 
importante  considerar  que  los  recursos  tecnológicos  no  son  identificados  ya  por  los 
autores  como  variable  inicial  o  determinante  en  el  momento  del  diseño  de  una 
propuesta  educativa.  Se  cree  que,  tal  como  sostiene  Cabero  (2006)  “los  procesos  de 
enseñanza‐aprendizaje  son  sistémicos  y  todas  las  variables  deben  adaptarse  a  las 
características  de  los  estudiantes y de la acción formativa” (Cabero, 2006, p. 5). 
En este sentido sería conveniente definir previamente el qué y el para qué… para pensar 
luego en el cómo y con qué. 

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Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

Referencias bibliográficas 

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junio de 2012 en: https://www.youtube.com/watch?v=PblWWlQbkUQ  
 Barberà, E. (2008) Calidad de la enseñanza 2.0. RED, Revista de Educación  a 
Distancia.  Número  monográfico  VIINúmero  especial  dedicado a la evaluación de la 
calidad en entornos virtuales de aprendizaje. 
http://www.um.es/ead/red/M7/elena.pdf Consultado el 10/06/2010. 
 Barberà,  E.  y  Badia,  A.  (2005)  El  uso  educativo  de  las  aulas  virtuales emergentes en 
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 Barberà, E; Badia, A. y Mominó, J. (2001) La incógnita de la educación a distancia. ICE‐
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 Burbules, N. y Callinster, T. (2001) Educación: Riesgos y promesas  de las nuevas 
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 Cabero, J. (2006) Bases pedagógicas del e‐learning. Revista de Universidad y Sociedad 
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http://www.uoc.edu/rusc/3/1/dt/esp/cabero.html 
 Cobo, C. y Pardo, H. (2007) Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva  o medios fast food. 
Consultado el 20/10/10 en: http://www.planetaweb2.net/  
 Coll, C; Mauri, T. y Onrubia, J. (2008) La utilización de las tecnologías de la información 
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 Coll, C. y Monereo, C. (2008) Educación y aprendizaje en el siglo  XXI: Nuevas 
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 Cormier,  D.  y  Gillis,  N.  (2010)  ¿What  is  a  MOOC?  University  Of  Prince Edwars 
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Litwin, E. (comp.) Tecnologías educativas en tiempos  de Internet. Amorrortu. Bs As. 

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Bossolasco: El concepto de entornos mediados de enseñanza‐aprendizaje 

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