El Trompo
Introducción
El origen del trompo es muy antiguo. Ya es citado en la literatura de Virgilio en su
obra “Eneida” y algunos poetas romanos confesaban que tenían más afición al
trompo que a los estudios.
No tiene un origen definido, pero se tiene conocimiento de la existencia de trompos
desde el año 100 a.C., ya que se han encontrado ejemplares de arcilla en las orillas
del río Éufrates. Hay algunas pinturas antiguas donde se encuentran representados,
así como en algunos textos literarios de vieja data, por ejemplo en textos del
historiador romano Marco Porcio Catón.
Inicialmente en Chile, los trompos se hacían de madera de espino con el fin de que
fueran muy resistentes para soportar los golpes que reciben de sus adversarios.
Hoy se han masificado y su fabricación se hace con diferentes tipos de maderas y
también se les ve de múltiples colores.
Desarrollo
Un trompo es un objeto que puede girar sobre una punta, sobre la que sitúa su
centro gravitatorio de forma perpendicular al eje de giro, y se equilibra sobre un
punto gracias a la velocidad angular, que permite el desarrollo del efecto
giroscópico.
El efecto giroscópico permite que se mantenga sobre su punta hasta que el vector
peso (masa – gravedad) termina por tomar una inclinación con respecto al eje
provocando una variación en la localización del centro de gravedad. Esto provoca
una variación en la trayectoria de giro que comienza a describir círculos propiciando
la caída del trompo. De esta manera la caída es directamente proporcional al
mencionado ángulo y al vector peso, e inversamente proporcional a la velocidad de
giro.
Es un juguete tradicional de madera, con forma de pera invertida, que tiene una púa
de fierro en la punta sobre la cual gira. En su superficie, desde el extremo contrario
a la punta, se enrolla un cordel o lienza que servirá para arrojarlo al suelo.
Lo básico de este juego es tratar que el trompo permanezca girando el mayor tiempo
posible.
Conclusión:
El trompo es un juego típico chileno que se juega principalmente en fiestas patrias.
Ha sido uno de los juegos más populares y conocidos entre todos los niños hasta
finales de la década de los ochenta, actualmente, como la mayor parte de los juegos
tradicionales, está prácticamente desaparecido.
Hoy la elaboración se ha industrializado y las maderas son más bien blandas,
incapaces de durar en el “quiño”, prueba que cosiste en “herir” al trompo perdedor
con la púa.
El diseño del trompo también ha variado. Primeramente eran cónicos. Luego
empezaron a fabricarse con otros estilos como el trompo “taguas”, puntudos abajo
y abiertos en la parte superior. Hay otros sin púa, que solo bailan en la punta y otros
están hechos con el coquito de la palmera.