0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas13 páginas

5952-Texto Del Artículo

Este artículo estudia la relación entre el río Paraná y la metrópolis de Buenos Aires desde una perspectiva regional. Analiza cómo las representaciones existentes del territorio que incluyen el río y su delta dificultan su consideración en la planificación metropolitana. Propone la noción de 'metrópolis fluvial' para superar estas dificultades y mejor integrar el Paraná en las reflexiones sobre el desarrollo de la región.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas13 páginas

5952-Texto Del Artículo

Este artículo estudia la relación entre el río Paraná y la metrópolis de Buenos Aires desde una perspectiva regional. Analiza cómo las representaciones existentes del territorio que incluyen el río y su delta dificultan su consideración en la planificación metropolitana. Propone la noción de 'metrópolis fluvial' para superar estas dificultades y mejor integrar el Paraná en las reflexiones sobre el desarrollo de la región.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Un territorio y un río metropolitanos: Buenos aires y el Paraná

Thomas Massin
estudios del hábitat | Vol. 16 (2) e051 | Diciembre 2018 | ISSN 2422-6483
url: https://revistas.unlp.edu.ar/habitat | FACULTAD DE ARQUITECTURA Y
URBANISMO. UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA

Un territorio y un río metropolitanos:


Buenos aires y el Paraná. 1

A metropolitan territory and a metropolitan river:


Buenos Aires and the Paraná

Thomas Massin *
Instituto Superior de Urbanismo. Universidad de Buenos Aires, Argentina /
Fundación Furban
[email protected]

Fecha de envío: 30/08/2017| Fecha de aceptación: 01/11/2018 | Fecha de publicación: DICIEMBRE 2018
Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución- NoComercial
- CompartirIgual 4.0 Internacional.

1. Una versión preliminar de este artículo fue publicada en las Actas de las 1as. Jornadas de
Investigación “Ríos urbanos: nuevas perspectivas para el estudio, diseño y gestión de los territorios fluviales”. Facultad de Ar-
quitectura y Urbanismo, Universidad Nacional de La Plata / Instituto de Arquitectura y Urbanismo, Universidad Nacional de San
Martín, 2 y 3 de noviembre de 2017. ISSN-e 2618-1975.

*. Doctor en urbanismo por las universidades de Buenos Aires (FADU-UBA) y de París 3 (CREDA). Es docente en la FADU-UBA
y en la Universidad de Palermo y consultor para la fundación Furban y el BID.
estudios del hábitat | Vol. 16 (2) e051 | Diciembre 2018 ISSN 2422- 6483

Resumen

Este artículo estudia la relación entre lo fluvial y lo urbano desde un enfoque regional, abarcando
la metrópolis de Buenos Aires y el río Paraná, en su tramo inferior. Éste constituye un objeto geo-
gráfico complejo, a la vez río, litoral, delta y “autopista marítima” para los barcos de ultramar. Esta
singularidad explicaría la dificultad de representación y de planificación de la metrópolis de Buenos
Aires en articulación con su gran entorno natural. Por lo tanto, suponemos que se trata de un “espa-
cio no concebido”, retomando la teoría lefebvriana. Para tratar de superar esta aporía, el artículo in-
troduce la figura de “metrópolis fluvial”e insiste en la doble dimensión medioambiental y operativa,
unida por la dimensión de representación, para integrar el Paraná en las reflexiones metropolitanas
creando un sentimiento de pertenencia colectiva y una identidad territorial.

Palabras clave: Área Metropolitana de Buenos Aires; río Paraná; representación; planificación ur-
bana

Abstract

In thisarticle, westudytherelationshipbetween fluvial and urbandimensionsfrom a regional


approach, coveringthemetropolis of Buenos Aires and the Paraná River, in itslowersection. Thela-
tteris a complexgeographicalobject, at thesame time a river, a coast, a delta, a “maritimehighway”
foroverseasships. Thisoriginalitycouldexplainthedifficulty of representing and planningthe Buenos
Aires metropolis in articulationwithitsgreat natural environment. Therefore, weassumethatitis a “not-
conceivedspace”, taking up theLefebvriantheory. To try toovercomethisaporia, thearticleintroduces
the figure of “fluvial metropolis” and insistsonthedoubleenvironmental and operationaldimension,
unitedbythedimension of representation. Thisshouldhelptointegratethe Paraná intothereflectionson
metropolitan processes, creating a feeling of collectivebelonging and a territorial identity.

Buenos Aires´Metropolitan Area; Paraná River; representation, urban planning

æ Área Editorial Fau | 2


estudios del hábitat | Vol. 16 (2) e051 | Diciembre 2018 ISSN 2422- 6483

Introducción Figura 1: Plan Regulador de la Ciudad de Buenos Aires

La visita en mayo de 2017 a Buenos Aires del


urbanista francés reconocido por sus trabajos
sobre el Gran París y el Gran Moscú, Antoine-
Grumbach, volvió a poner de manifiesto la im-
portancia de la “geografía”, como medio natu-
ral, en la construcción tanto simbólica y política
como operativa de las áreas metropolitanas. En
el caso del Área Metropolitana de Buenos Ai-
res (AMBA) y del corredor metropolitano que la
conecta a Rosario, este enfoque abre a una re-
flexión rica. En efecto, la proximidad del río Para-
ná, soporte de actividades industriales pesadas,
y de su Delta, que alberga una población muy
vulnerable, a estas dos metrópolis, lo convierte Fuente: Municipalidad de Buenos Aires (1962)
en una pieza clave para la planificación metro-
politana. Tener en cuenta el Paraná como ele-
mento territorial estructurador permite salir de adopta tres escalas de planeamiento. Una co-
la visión meramente funcional o mitificada, he- rresponde al Área Urbana, equivalente a la juris-
redada de la figura del eje fluvial industrial, que dicción de la CABA; otra al Área Metropolitana,
impide la comprensión de las lógicas espaciales conformada por la CABA y los sectores urbanos
y de los desafíos sociales y medioambientales de los partidos limítrofes en un radio de 30 km; la
que allí se ponen en juego. Por lo tanto, en este última al Área Regional que comprende el Área
artículo estudiamos la relación entre lo fluvial y Metropolitana y los partidos en un radio de 100
lo urbano desde un enfoque regional, abarcan- km (fig. 1).
do la metrópolis de Buenos Aires, el río Paraná
en su curso inferior y su Delta. Más específica- En paralelo, aparece el concepto de eje fluvial
mente, queremos demostrar que las representa- industrial. Después de varias referencias a la
ciones cartográficas e iconográficas que existen industrialización del litoral en el Primer Plan
de este territorio hacen que sea difícil conside- Quinquenal (1946-1951), se usa el término en el
rarlo para la planificación. Proponemos enton- Esquema Director Año 2000 (Presidencia de la
ces la figura de metrópolis fluvial para tratar de Nación, 1969), un documento de planeamiento
superar estas dificultades. a escala regional que orienta la visión del área
por casi dos décadas. En este esquema se hace
hincapié en la organización espacial de la me-
La representación del río y del delta a escala trópolis, basándose en la hipótesis que la mis-
metropolitana: las dificultades conceptuales ma continuaría creciendo de manera lineal, y se
consolida la visión regional sobre el borde fluvial,
El Paraná y su Delta y la metrópolis, los parientes proyectándose “ejes preferenciales de urbaniza-
pobres de la planificación ción”. Más precisamente, se considera al territo-
rio comprendido por Capital Federal y 25 parti-
Si bien la mancha metropolitana se representa dos de la Provincia de Buenos Aires como una
por primera vez en un documento de planifica- faja costera donde se desarrolla una metrópolis
ción en 1925, el Plan Regulador y de Reforma de lineal entre dos ejes paralelos de urbanización
la Ciudad elaborado por la Comisión de Estéti- que dibujan una franja de 20 km de ancho entre
ca Edilicia, es en la década de los 1960 cuan- La Plata, Buenos Aires y Rosario. Esta expansión
do aparecen los primeros planes y planos para metropolitana lineal respeta la configuración na-
la región metropolitana. Así en 1962 se publica tural de la costa del Paraná y del Río de la Plata y
el Plan Regulador de la Ciudad de Buenos Ai- se opone a la configuración radio concéntrica y
res (Municipalidad de Buenos Aires, 1962), que centralizada tradicional (fig. 2).

æ Área Editorial Fau | 3


estudios del hábitat | Vol. 16 (2) e051 | Diciembre 2018 ISSN 2422- 6483

Sin embargo, en estos dos documentos, el papel Figura 2: El eje fluvial industrial, Esquema director Año 2000
dado al Paraná y al Delta en su relación con la
metrópolis resulta poco preciso. Una expresión
clara de eso es la manera de tener en cuenta
la superficie insular –o deltaica– de los partidos
que integran la metrópolis.1 Por ejemplo, en el
censo de población de 1970 (INDEC, 1970), el
mapa del Gran Buenos Aires integra la parte
insular de Tigre y de San Fernando. Es el caso
también de los documentos de planificación de
la Provincia de Buenos Aires, como el del Minis-
terio de Infraestructura, Vivienda y Servicios Pú-
blicos (2006). Si desde un punto administrativo
esta delimitación parece lógica, desde un punto
de vista geográfico y funcional conlleva serios
problemas. Otros documentos de planificación
no aportan mucha clarificación a este situación,
ya sean el Plan Urbano Ambiental (Consejo del Fuente: Presidencia de la Nación (1969)
Plan Urbano Ambiental, 1999) o el Estudio para
la Formulación del Esquema Director Intermuni-
cipal del Borde Metropolitano (Provincia de Bue- dificultad de representación y por lo tanto de
nos Aires, 2010). Finalmente, en cambio, desde planificación de la metrópolis en articulación
la Subsecretaría de Urbanismo y Vivienda de la con uno de sus grandes entornos naturales
Provincia de Buenos Aires (2007) existe una vo- (con la llanura pampeana).
luntad, aunque meramente formal, de separar
los territorios insulares de los partidos, integran- El documento final del Plan Urbano Ambiental
do el Delta. Esta situación ambigua simboliza la contempla los espacios abiertos de escala re-
gional. Más precisamente, propone elaborar un
plan de manejo del Delta del Paraná, con parti-
1. Tigre, San Fernando, Escobar, Zárate, Campana (donde la
parte deltaica representa los dos tercios de la superficie del cipación plural que incluya a la población isle-
partido). ña, que conjugue la preservación de sus carac-

Figura 3: Plan Urbano Ambiental - Documento final

Fuente: Consejo del Plan Urbano Ambiental (2000)

æ Área Editorial Fau | 4


estudios del hábitat | Vol. 16 (2) e051 | Diciembre 2018 ISSN 2422- 6483

Figuras 4 a y b: Lineamientos Estratégicos para la Región Metropolitana de Buenos Aires

Fuente: Subsecretaría de Urbanismo y Vivienda de la Provincia de Buenos Aires (2007)

terísticas naturales singulares con un desarrollo documento, esta parte se considera como “en-
socio productivo controlado, y que tenga en lace” y “espacio de recreación” (fig. 4b).
cuenta los convenios internacionales de defen-
sa de los humedales. Sin embargo, a pesar de Finalmente, el Estudio para la Formulación del
estas intenciones, el documento no distingue Esquema Director Intermunicipal del Borde Me-
gráficamente el Delta de la costanera o de los tropolitano (Provincia de Buenos Aires, 2010)
otros espacios abiertos de gran escala (fig. 3). tampoco ofrece una consideración clara del
Delta, cuando nos parece que es un elemento
A su vez, los Lineamientos Estratégicos para central de la planificación de las periferias me-
la Región Metropolitana de Buenos Aires sos- tropolitanas.
tienen que la potencia natural y el grado de
conservación del Delta del Paraná en contacto Por lo tanto, a lo largo de los últimos 60 años, en
con la zona urbana del Gran Buenos Aires es los documentos de planificación, publicados
un privilegio que pocas ciudades poseen. Sin desde el Estado federal, la Provincia de Buenos
embargo, la amenaza de impactos irreversibles Aires o la CABA, se destaca la dificultad (asu-
por un uso indebido es obvia. “Preservar esta mida o no) de integrar el Delta y el Paraná en la
gran reserva verde es primordial y las figuras planificación metropolitana. Y cuando se hace,
de protección propuestas para el conjunto del es de una manera confusa y en general funcio-
mismo deberían contar con planificación espe- nalista. Identificamos tres tipos de dificultades
cífica para regular los usos y preservar el ca- que pueden explicar esta situación: la termino-
pital biológico del Delta” (Subsecretaría de Ur- logía, el imaginario, la escala.
banismo y Vivienda de la Provincia de Buenos
Aires, 2007:189). Se propone, por lo tanto, orien-
tar estas áreas al desarrollo de usos turístico re- Las razones de estas dificultades conceptuales
creativos, productivos, científicos, educativos,
etc. evaluando los impactos positivos y nega- El término río resulta insuficiente para conno-
tivos de la propuesta. Desde un punto de vista tar las singularidades geográficas del Paraná:
gráfico, sin embargo, las propuestas específi- en su tramo inferior lindante a la metrópolis de
cas para el Delta no se representan de manera Buenos Aires, no es un mero curso de agua, ni
clara: la reserva de biosfera está coloreada con solamente un Delta, inmenso espacio abierto a
un verde más claro que el resto del Delta, que pocos kilómetros del foco metropolitano. El ale-
no está categorizado (fig. 4a). En otro mapa del mán y el francés, entre otros idiomas, distinguen

æ Área Editorial Fau | 5


estudios del hábitat | Vol. 16 (2) e051 | Diciembre 2018 ISSN 2422- 6483

Figura 5: Detalle del mapa MundusNovus de Diego Ribero en Figura 6: Ilustración de un libro de lectura para primer grado
1529 inferior

Fuente: copia en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos Fuente: Albornoz Videla (1950)

claramente entre fluss / rivière y Strom / fleuve, y trabajos de investigación en el campo de las
entre los cursos de agua según su importancia ciencias humanas sobre el río y su Delta. Eso
y si desemboca o en otro río o en el mar. En es- favorece la existencia de un imaginario colec-
pañol, como en inglés, se usa el término río de tivo, alimentado por relatos antiguos y míticos
manera genérica. 2 Estaausencia léxicaimpide (fig. 6), resumido por Rodolfo Walsh (1995:198):
que se considere con claridad el Paraná, más “Una región casi tan extensa como la provin-
aún cuando se trata de un megariver (Latru- cia de Tucumán espera ser conquistada por
besse, 2008). En esta categoría se encuentran segunda vez. Cercano y desconocido, el Delta
los ríos con caudal medio anual superior a los del Paraná revive la odisea de sus pioneros”.
17.000 m3/s y caracterizados por la existencia Así, para las instancias públicas, el Delta es un
de brazos entre islas aluviales.3 La misma con- espacio singular y el lema de los documentos
fusión ocurre con el término litoral, que se usa de planificación ha evolucionado desde su “mo-
con frecuencia para hablar de la margen dere- dernización” hasta su “desarrollo” y “fomento”,
cha del Paraná, cuando en los restantes países entre mediados del siglo XX y los años 2000. En
de habla hispana se reserva exclusivamente cambio, desde hace una década se promueve
para el borde marino (Dadon, 2003). Esta ambi- su “conservación” y “aprovechamiento”.
güedad terminológica es geográfica e histórica,
pero también refleja la naturaleza atípica del Pa- A su vez, la escala considerable de la metrópolis
raná cuyo calado lo convierte en una “autopista de Buenos Aires y del megariver Paraná y de su
marítima” para los barcos de ultramar, a seme- Delta, dificultan la representación cartográfica
janza de un litoral marítimo. de este territorio: presentan características que
superan los límites de los objetos río y ciudad,
Si bien las primeras representaciones carto- en tres dimensiones (Monnet, 2001):
gráficas del Paraná datan del siglo XVI (Forget,
2011) (fig. 5), existen relativamente pocos datos • superación de las capacidades perceptivas
del individuo: la metrópolis y el Delta no pue-
2. Aunque existe el adjetivo calificativo fluvial, el sustan- den ser abarcados por la mirada del individuo,
tivo asociado no se usa en castellano. no pueden ser recorridos totalmente, no pue-
3. En Sudamérica, los ríos Paraná, Amazonas y Orinoco. den ser conocidos de manera familiar en su

æ Área Editorial Fau | 6


estudios del hábitat | Vol. 16 (2) e051 | Diciembre 2018 ISSN 2422- 6483

conjunto. En efecto la escala que permite repre- el tercer espacio hace eco de la triplicidad del
sentar a la vez el AMBA y el Delta se encuentra espacio, conceptualizada por Lefebvre (1974).
entre 1/500.000 y 1/1.000.000.
Lefebvre propone pensar el espacio en términos
• superación de los límites de las unidades de de representaciones, de usos, de prácticas y de
gestión, de administración del territorio: no exis- apropiación. Esta teoría, desarrollada en la déca-
te un cuerpo político-administrativo que pueda da de los 1970 en Francia, va en contra de la “cul-
representarlos como conjunto y unidad; tura” de esa época: la del arquitecto, el urbanista y
el tecnócrata, defensores de un espacio abstrac-
• superación de las posibilidades de concep- to, determinado sin tener en cuenta las prácticas
tualización unitaria, ya que los límites dados por sociales. De manera sintética, mientras que el
criterios de la continuidad del tejido urbano y las “espacio percibido” refleja la práctica espacial de
unidades geomorfológicas no coinciden con la una sociedad y el “espacio vivido” es aquel prac-
articulación funcional ni con el área de influencia. ticado por los individuos, el “espacio concebido”
-el que aquí nos interesa- lo es por los políticos,
En definitiva, es muy difícil pensar la metrópolis los planificadores, los urbanistas, los tecnócratas,
y su entorno natural, ya que están constituidos los expertos. Se trata de las representaciones del
en gran parte por territorios escasamente cono- espacio. Para Lefebvre, es el espacio dominante
cidos y erróneamente conceptualizados. Dicho en una sociedad, vector de ideologías.
de manera directa, no se sabe muy bien qué
hacer con el Delta y el Paraná y esta situación Esta propuesta de Lefebvre tuvo mucha influen-
ambigua favorece a los actores y los intereses cia y fue retomada y actualizada por numero-
privados. Por lo tanto, nos parece muy impor- sos autores: Edward Soja en primer lugar o el
tante tratar de superar estas limitaciones y con- geógrafo francés Moine (2006) quien analiza el
siderar el Delta como interfaz con la metrópolis. territorio identificando tres subsistemas en inte-
Para eso, el concepto de “tercer espacio” es una racción. Además de la referencia espacial que
buena herramienta heurística. es el espacio geográfico en su dimensión ma-
terial y el sistema de los actores, la dimensión
simbólica es central: son los sistemas de repre-
Superar estas dificultades por el tercer espacio sentación del espacio geográfico, constituidos
por filtros individuales, sociales e ideológicos.
Representar el tercer espacio
De estos aportes teóricos podemos concluir que:
La noción de tercer espacio (Vanier, 2000, 2003)
permite considerar las periferias metropolita- • La representación del Delta y del Paraná es un
nas, el Delta en primer lugar, como un territorio desafío para la planificación de la metrópolis: el
específico. Es decir, que combina y supera las espacio concebido o la representación del es-
categorías clásicas para imaginar nuevas for- pacio es fundamental.
mas de gestión y de planificación. En efecto, los
espacios periféricos metropolitanos tienen ne- • Hay que evitar de caer en una planificación
cesidades urbanas sin tener las características funcional, centralizada, autoritaria, tecnócrata,
de densidad urbana. Además, presentan algu- que sirva al interés de los actores dominantes,
nas especificidades de los espacios rurales, en en una lectura inspirada por Lefebvre.
las zonas agrícolas, forestales, húmedas y natu-
rales que los componen. Esta situación implica • Por lo tanto, para pensar el Delta y el Paraná
que las periferias metropolitanas no entran en desde una visión metropolitana, hay que supe-
una lectura binaria del espacio. De ahí surge rar la visión tradicional y considerarlo como un
la necesidad de superar las dicotomías tradi- territorio específico y central.
cionales: urbano / rural, centro / periferia, por
ejemplo. Vanier le da una dimensión material, Además de varios estudios y propuestas que se
funcional y política al concepto; de esta forma han hecho en otras metrópolis del mundo que

æ Área Editorial Fau | 7


estudios del hábitat | Vol. 16 (2) e051 | Diciembre 2018 ISSN 2422- 6483

Figura 7: Proyecto Epsilon de Claudio DellaPaolera

Fuente: Subsecretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (2002) y DellaPaolera (2010)

hacen hincapié en la representación espacial A su vez el análisis de Martín Menini(fig. 8) des-


del río como elemento metropolitano central taca la situación del AMBA en un verdadero
(París, Moscú, Montreal, entre otras), dos pro- ecotono, zona fronteriza entre distintos ecosis-
puestas gráficas y proyectuales de arquitectos temas naturales: la Pampa húmeda, el Delta
argentinos son pistas interesantes. del Paraná, y el Río de la Plata. Eso “significa
un enorme potencial de desarrollo sustentable
para consolidar su rol estratégico frente a cre-
Dos propuestas de representación cimiento exponencial de Brasil como nueva po-
tencia mundial” (Menini, 2013:52). El proyecto
La hipótesis de partida del Proyecto Epsilon de propone la preservación de los ecosistemas na-
Claudio DellaPaolera (fig. 7) es que la sustenta- turales: delta, humedales, dunas, ríos, bosques.
bilidad del desarrollo urbano del AMBA depen-
de del manejo apropiado de la franja costera Estas dos pistas plantean ideas muy interesan-
del Río de la Plata. En efecto, sostiene que la tes, que proponemos profundizar insistiendo en
contaminación del Río de la Plata es una ame- la doble dimensión medioambiental y operativa,
naza para la salud, que se ocupan 2.600 hectá- unida por la dimensión de representación.
reas de suelos agrícolas por año y que el Delta
avanza 50 metros por año. Además, afirma que
la ausencia de políticas integrales de manejo La propuesta de la metrópolis fluvial
de la costa metropolitana evidencia que no se
asumió la importancia de la condición de asen- El papel del Delta en la metrópolis: dimensión
tamiento costero, inhibiendo el desarrollo bajo operativa, dimensión medioambiental y repre-
condiciones de calidad ambiental. Propone sentación
entonces pensar el humedal del río como opor-
tunidad y no como amenaza, incorporando un Desde un punto de vista operativo, los grandes
territorio fluvial de 12.000 hectáreas al planea- ríos navegables, el Paraná especialmente, son
miento metropolitano, donde podrían localizar- soportes fundamentales de los flujos globaliza-
se parques, equipamientos deportivos, infraes- dos y sus puertos son el lugar de interfaz entre
tructura ambiental y de transporte.4 lo local y lo global (Forget, 2011; Massin, 2017).

infraestructuras sobre las tierras deltaicas nos parece un tanto


4. Sin embargo esta propuesta de construir equipamientos o arriesgada.

æ Área Editorial Fau | 8


estudios del hábitat | Vol. 16 (2) e051 | Diciembre 2018 ISSN 2422- 6483

Figura 8: Proyecto de Martín Menini

Fuente: Menini (2013)

Es decir que existe una dimensión económica des portuarias y agropecuarias se encuentran
considerable de los ríos (actividades portuarias, agua arriba y la calidad del agua que abastece
logísticas, turísticas…), inherente al funciona- el AMBA es (muy) poco controlada. A su vez, el
miento de las metrópolis. El desafío es entonces Delta alberga poblaciones socialmente muy
combinar distintas lógicas (productividad agrí- vulnerables con niveles de Necesidades Bási-
cola, rentabilidad turística, tranquilidad residen- cas Insatisfechas extremos (Massin, 2017). Por
cial…), en una relación de combinación y no de lo tanto, los desafíos de una transición hacia un
competencia por los recursos (espacio, mano desarrollo equilibrado del delta y de la metrópo-
de obra, agua, mercado inmobiliario…) (Vanier, lis son muy grandes.
2013). Ahora bien, la planificación no dispone
todavía de conceptos lo suficientemente innova- Para tal transición, el Paraná tiene que ser un
dores y robustos como para abordar una nueva elemento central para la planificación metro-
generación de políticas públicas. En este marco, politana. El delta inferior es, sin duda, el “ver-
y como sostiene Vanier, el tercer espacio no con- dadero pulmón verde” de la región (Subsecre-
lleva problemas de división o recorte administra- taría de Urbanismo y Vivienda de la Provincia
tivo pero lleva a imaginar otras relaciones entre de Buenos Aires, 2007) y las modificaciones
los poderes políticos territorializados y los espa- inducidas por el cambio climático refuerzan los
cios de vida en las dinámicas metropolitanas. desafíos de su gestión (Fanchette, 2006; Meyer
&Nijhuis, 2014). En las regiones metropolitanas,
En cuanto a la dimensión medioambiental, a las zonas naturales, en particular los deltas,
una escala amplia, el Delta del Paraná es de una están afectadas directamente por los cambios
importancia primordial para el mantenimien- planetarios, pero están también en posición de
to de los equilibrios ecológicos, hidrológicos aportar soluciones innovadoras, al constituir
y geoquímicos del Río de la Plata y del AMBA. espacios abiertos indispensables para la soste-
Además, la situación aguas abajo de Buenos nibilidad de las metrópolis.
Aires cuestiona el papel del Paraná para los
equilibrios medioambientales de la metrópolis. Respecto de la dimensión de representación
En efecto, las industrias pesadas, las activida- visual y mental de la metrópolis, el río Para-

æ Área Editorial Fau | 9


estudios del hábitat | Vol. 16 (2) e051 | Diciembre 2018 ISSN 2422- 6483

Figura 9: La figura de la metrópolis fluvial

Fuente: elaboración propia

ná puede considerarse un elemento central liberal global, con el cual las políticas de es-
prospectivo. En efecto, la complejidad metro- calas inferiores se articulan. Así los principales
politana pensada desde los medios naturales argumentos políticos usados para defender el
permite la movilización de un imaginario co- proyecto de Eje del Sena son la competencia
lectivo. De este modo, el río Paraná se inscri- económica (atractivo del territorio, integración
be como soporte lineal de la metrópolis y su portuaria, desarrollo de las actividades pro-
identidad geográfica coincide con la pertinen- ductivas) mientras que los argumentos socia-
cia industrial y portuaria. Como ejemplo, po- les y medioambientales se encuentran relega-
demos citar a el caso del Grand Paris -término dos (Brennetot, Bussi&Guermond, 2013). Son
impreciso y adueñado por muchos actores y estas las dimensiones que destacamos en el
que agrupa varios componentes- que refleja modelo de metrópolis fluvial.
la voluntad de promover la escala metropoli-
tana. Los trabajos del Atelier International du
Grand Paris permitieron hacer emerger la idea La metrópolis fluvial o la representación me-
de considerar la metrópolis desde sus már- tropolitana desde el río
genes y la inversión de la mirada, para darle
una identidad compartida por la mayoría de Se imponen dos pistas para integrar el Para-
los actores. Especialmente, la propuesta de ná en las reflexiones metropolitanas: crear un
Grumbach que considera el Gran París hasta sentimiento de pertenencia colectiva y una
sus puertos de Ruan y Le Havre, a lo largo del identidad territorial. De esta forma, el Paraná
Sena es muy eficiente a la hora de ampliar la debe tornarse el marco de una gran metrópo-
mirada sobre la metrópolis parisina. Una de lis donde lo urbano y lo natural estén reconci-
las críticas al proyecto (contra la voluntad de liados, donde no se vea más como un espa-
su autor) fue que se inscribe en un marco neo cio codiciado por actores privados, sino como

æ Área Editorial Fau | 10


estudios del hábitat | Vol. 16 (2) e051 | Diciembre 2018 ISSN 2422- 6483

elemento unificador para todos los actores. El • Lo que implica también su consideración en
Paraná es el pretexto para pensar un equilibrio los documentos locales de planificación,
entre el urbanismo intenso y difuso, para pen-
sar la forma de la metrópolis contemporánea • Hacer colaborar y cooperar los puertos: las fu-
en un esquema de metrópolis fluvial, que se turas decisiones políticas en cuanto a la ubica-
inspira en el desarrollo metropolitano lineal ción de las actividades portuarias metropolitanas
proyectado en las décadas 1950 y 1960 pero van a ser capitales para el futuro de la metrópolis,
de manera integrada. Somos conscientes que creando un nuevo escenario metropolitano;
todo proyecto de planificación necesita una
voluntad y un impulso políticos, tanto más • Establecer reglas claras para evitar una agri-
fuerte cuanto más complejo es el proyecto, cultura intensiva en el Delta;
pero nos inscribimos en un enfoque prospecti-
vo optimista y de largo plazo. • Preservar los espacios abiertos metropolita-
nos, lo que necesita hacer evolucionar el siste-
El modelo de metrópolis fluvial (fig. 9) retoma ma actual de área protegida, poco legible;
en parte las propuestas del Esquema Direc-
tor año 2000 (Presidencia de la Nación, 1969) • Desarrollar un transporte público masivo, de
con la linealidad metropolitana sostenida por calidad y accesible a todas las clases sociales,
el transporte público y la integración del Del- que estructure y “consolide” el corredor. Reafir-
ta, así como los Lineamientos Estratégicos mamos la importancia del transporte público en
para la Región Metropolitana de Buenos Aires la estructuración territorial, si es pensado con un
(Subsecretaría de Urbanismo y Vivienda de la objetivo de eficiencia y de equidad social.
Provincia de Buenos Aires, 2007). Además, el
modelo propone integrar el corredor a esta La figura de metrópolis fluvial permite ir en contra
visión y le agrega nuevas dimensiones. Por de la lógica jerárquica y centralizadora que se ha
un lado, el esquema tiene en cuenta las prin- impuesto desde hace medio siglo; en cambio,
cipales vulnerabilidades (poblaciones de po- presenta un sistema reticular y policéntrico en el
cos recursos y hogares con NBI, principales cual las relaciones interurbanas juegan un papel
zonas inundables, espacios ecológicamente decisivo. De este modo, la metropolización se ve
frágiles y codiciados por el desarrollo de ur- como un conjunto de territorios circundante al
banizaciones cerradas y principales zonas de foco metropolitano que ofrecen amenidades y
desecho de efluentes industriales). Por otro ventajas para la población y las actividades. Así,
lado, frente a ellas, presenta seis pistas de estos espacios le ofrecen recursos a la aglome-
planificación: ración mientras se benefician de los servicios y
equipamientos de la ciudad central, en una ló-
• Considerar el Paraná como elemento central gica de complementariedad y de articulación
de la planificación metropolitana, entre varios tipos de territorios.

Bibliografía

Albornoz Videla, G. (1950). Evita. Buenos Aires: Luis Lasserre.


Brennetot, A., Bussi, M. &Guermond, Y. (2013). Le Grand Paris et l’axeSeine. Métropoles, 13.
Consejo del Plan Urbano Ambiental. (2000). Plan Urbano Ambiental, Documento final.
Dadon, J. (2003). Argentina, de espaldas al mar. Le Monde diplomatique, Edición Cono Sur, 53.
Recuperado de: http://www.ecologiamarina.com.ar/down/diplo.pdf
Della Paolera, C. (2010). Proyecto Epsilon. Revista de Arquitectura SCA, 238.

æ Área Editorial Fau | 11


estudios del hábitat | Vol. 16 (2) e051 | Diciembre 2018 ISSN 2422- 6483

Fanchette, S. (2006). De l’importance des liensgéographiephysique/géographiehumainepourcomprendre les ris-


ques de submersion des deltas surpeuplés. Hérodote, 2 (121), 6–18.
Recuperado de: https://www.cairn.info/revue-herodote-2006-2-page-6.htm
Forget, M. (2011). Le Paranaargentin, un fleuve du nouveau monde (Tesis doctoral).
Recuperado de: http://theses.univ-lyon2.fr/documents/lyon2/2011/forget_m
Forget, M. &Bravard, J.P. (2011). The role of historicalsources in thefunctionalrepresentation of a river in the New
World. The case of theargentinian Paraná. WaterHistory, 3 (3), 227-246.
INDEC. (1970). Censo Nacional de Población, Familias y Viviendas.
Latrubesse, E. (2008). Patterns of anabranchingchannels: theultimateend-memberadjustment of mega rivers. Geo-
morphology, 101, 130–145.
Recuperado de: https://www.unl.edu.ar/rcem2009/img/cursos/a1.pdf
Lefebvre, H. (1974). La production de l’espace. París: Anthropos.
Massin, T. (2017). El corredor metropolitano entre Buenos Aires y Rosario: un espacio complejo de la metropoliza-
ción (Tesis doctoral).
Recuperado de: http://www.theses.fr/2017USPCA005/document
Ministerio de Infraestructura Vivienda y Servicios públicos de la Provincia de Buenos
Aires. (2006). Contribución al PET.
Menini, M. (2013). Las dinámicas del crecimiento urbano. Revista de Arquitectura SCA, 244.
Meyer, H. y Nijhuis, S. (2014). Urbanized deltas in transition. Amsterdam: TechnePress.
Moine, A. (2006). Le territoirecomme un systèmecomplexe: un concept opératoirepourl’aménagement et la géogra-
phie. L’EspaceGéographique, 2 (35), 115–132.
Recuperado de:
https://www.cairn.info/revue-espace-geographique-2006-2-page-115.htm
Monnet, J. (2001). Mexique, Amérique latine et Amériquesface à la métropolisation et à la mondialisation. Historiens
et Géographes, 374, 369–378.
Municipalidad de Buenos Aires. (1962). Plan Regulador de la Ciudad de Buenos Aires.
Presidencia de la Nación. (1969). Esquema Director para el Año 2000. ORM.
Provincia de Buenos Aires. (2010). Estudio para la Formulación del Esquema Director Intermunicipal del Borde
Metropolitano.
Subsecretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. (2002). Proyecto Epsilon.
Subsecretaría de Urbanismo y Vivienda de la Provincia de Buenos Aires. (2007). Lineamientos Estratégicos para la
Región Metropolitana de Buenos Aires.
Recuperado de:
https://www.mininterior.gov.ar/planificacion/pdf/planes-reg/Lineamientos-Estrategicos-para-la-Region-Metropoli-
tana-de-Buenos-Aires.pdf
Vanier, M. (2003). Le périurbain à l’heure du crapaudbuffle :tiersespace de la nature, nature du tiersespace. Revue
de GéographieAlpine, 91 (4), 79–89.
Recuperado de: https://www.persee.fr/doc/rga_0035-1121_2003_num_91_4_2264
Vanier, M. (2000). Qu’est-ce que le tiersespace ?Territorialitéscomplexes et constructionpolitique. Revue de Géogra-
phieAlpine, 88 (1), 105–113.
Recuperado de: https://www.persee.fr/doc/rga_0035-1121_2000_num_88_1_4626
Walsh, R. (1995). El violento oficio de escribir: obra periodística (1953-1977). Buenos Aires: Planeta.

æ Área Editorial Fau | 12


estudios del hábitat | Vol. 16 (2) e051 | Diciembre 2018 ISSN 2422- 6483

æ Área Editorial Fau | 13

También podría gustarte