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Resumen Skudmart

Felipe Escudero y Andrés Martínez crean un producto alternativo al formol para la preservación de cadáveres llamado Carus Corpus mientras estudian ingeniería. Tras varios intentos fallidos, logran desarrollar una fórmula exitosa pero cometen errores en la comercialización que generan desconfianza. Más tarde enfrentan problemas legales cuando el producto falla en algunos casos y su marca es registrada por otro. Aprenden la importancia de la planeación a través de varios tropiezos antes de establecer con éxito su

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Resumen Skudmart

Felipe Escudero y Andrés Martínez crean un producto alternativo al formol para la preservación de cadáveres llamado Carus Corpus mientras estudian ingeniería. Tras varios intentos fallidos, logran desarrollar una fórmula exitosa pero cometen errores en la comercialización que generan desconfianza. Más tarde enfrentan problemas legales cuando el producto falla en algunos casos y su marca es registrada por otro. Aprenden la importancia de la planeación a través de varios tropiezos antes de establecer con éxito su

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RESUMEN SKUDMART: QUIMICA CON LA MUERTE

Felipe Escudero, estudiante de ingeniería de procesos de la Universidad EAFIT, quien trabaja


como conductor de carros fúnebres, conoce a Andrés Martínez, compañero de clases, quien
también es conductor, pero del metro de Medellín; caen bien e inician una amistad. En un
principio Felipe empieza ayudando a Andrés a vender gominas y champús que el mismo producía,
en la funeraria en la que él trabajaba, y así empezaron el negocio. Sin embargo, tal negocio no dio
resultados, por lo que decidieron buscar algún problema en la funeraria o en el metro que
pudieran intentar resolver, y así volver a soñar con montar su propia empresa.

En clases, Andrés comenzó a notar que Felipe cada vez llegaba más tarde y oliendo extraño, razón
por la cual le pregunto que que estaba sucediendo, a lo que Felipe respondió diciéndole que le
tocaba preparar los cadáveres que llegaban a la funeraria. Andrés también noto que su
compañero llegaba con los ojos rojos, irritados, y es que el formol estaba haciendo efecto en él.
Entonces, ambos pudieron darse cuenta que el formol era un problema en el cual podían trabajar.

De esta manera empezaron su idea. En primer lugar, observando los componentes del formol y,
por cuales se les podía sustituir para no ser tóxico. Las pruebas de la nueva mezcla las ensayaban
en vísceras de cerdos, que comparaban con vísceras de cerdo en formol, para darse cuenta que les
hacía falta y que debían omitir. La nueva mezcla no funcionaba; al tercer o cuarto día de
preservación, las vísceras estaban llenas de gusanos, mientras que las del formol aún se
conservaban. A pesar de tirar la toalla varias veces y gastarse el sueldo en los productos, al año y
medio de investigaciones, por fin la mezcla les da resultado. Esta nueva sustancia, preservaba
mejor los cadáveres y no era toxica, entonces Felipe se arriesga a realizar pruebas en la funeraria y
esta tiene éxito, permitiendo así, que el cadáver estuviera conservado el tiempo suficiente para
ser velado y posteriormente enterrado.

La universidad en la que Felipe y Andrés estudian, hace un convenio con el Tecnológico de


Antioquia, donde se dicta la Técnica Profesional en Tanatopraxia, donde ellos se deciden presentar
para mostrar su producto innovador, que reemplazaría al formol. El día de la presentación, la
maquina inyectora se dañó y tuvieron que remplazarla por una jeringa de 5mm, con la que les
tocaba inyectar doscientas veces, ya que se debía suministrar 1 litro del nuevo producto al
cadáver. A los días, fueron a ver el cadáver inyectado con su sustancia, y otro inyectado con
formol; ambos estaban conservados; el de formol, duro y rígido, y el de los muchachos, estaba
como si acabara de morir. El Tecnológico de Antioquia certifico que el producto definitivamente
funcionaba, y muy bien. Ahí empezó el negocio, y empezaron cometiendo un error en mandar a
las funerarias muestras gratis, con etiquetas mal elaboradas y sin ningún respaldo; generando
desconfianza del producto y por tal razón no eran utilizadas.

En vista de la situación decidieron acudir con el profesor Mesa para que los guiara en el inicio de
su proyecto empresarial. Este por su parte, les aconsejo realizar un plan de negocio para que les
funcione su idea, pero ellos por no comprender cuál era el dichoso plan, hacen caso omiso. Días
después, el profesor Mesa llama a Felipe para pedirle autorización para hablar sobre su producto
en una conferencia que va a dictar; Felipe le da su permiso y a los pocos días hacen contacto con el
doctor, un hombre que había estado presente en la conferencia, y que estaba interesado en el
producto.
El doctor les propone a estos dos jóvenes comprarle su fórmula en quinientos millones de pesos;
ellos sin saber que responder acuden al profesor Mesa, quien los pone a pensar un poco sobre el
tema, y ellos deciden en no venderle, sino, hacer negocios. Después de varias alternativas
planteadas, llegan a un acuerdo que consistía en darle exclusividad al doctor, quien comercializaría
el producto, y el a cambio tenía que comprarles al mes quince millones de pesos en productos.
Pactado el acuerdo, Andrés y Felipe recibieron un adelante para producir su primer pedido,
arrendaron un local más amplio que en donde producían las gominas y champús, y cogieron
algunas cosas de sus casas para equipar la nueva sede de su empresa SKUDMART, cuyo nombre se
deriva de sus apellidos eSKUDero y MARTinez. Tiempo después, el doctor les consigue una finca
muchísimo más amplia y con una infraestructura mejor, a la cual trasladan su laboratorio.

En el mes de septiembre se da el lanzamiento de su marca Carus Corpus (Cuerpo Amado) y los


productos, esta vez, con todas las de la ley: nuevas etiquetas y empaques.

Tiempo después, el doctor los invita a cenar a su casa. Luego de cenar el doctor les comenta que
estaba preocupado porque los productos no se vendían, ellos se sorprendieron y llegaron al
acuerdo de bajar el tope mínimo a diez millones. Pero después de esta preocupación, llegó otra
aún más fuerte: fueron demandados, ya que tres cuerpos se pudrieron en Tulúa y, Felipe decide
investigar para saber cuál fue el motivo del hecho. Mientras investiga se da cuenta que las dos
señoras, trabajadoras del doctor, que ofrecen el producto, sólo lo ofrecen pero no explican el
procedimiento para utilizarlo, sin contar que no tenían experiencia en este tipo d productos, pues
eran vendedoras de muebles. Alarmado, decide visitar con el doctor, los lugares donde se
comercializa el producto, y allí se da cuenta de problemas aún mayores: la venta del producto que
es de 500 ml por frasco, dividido en dos frascos más pequeños de 250 ml, según el doctor porque
de esta forma se ganaba más, pero solo él. Así que Felipe decide llamar a Andrés y comentarle lo
sucedido; los dos acuerdan en terminar la exclusividad con el doctor, quien además registro la
marca Carus Corpus como suya.

Después de todos los problemas ocurridos, y sabiendo que no podían hacer nada por recuperar su
marca, deciden crear una nueva marca con el nombre de Eternal Rest connueva etiqueta,
producto, logo y gastos; y vuelven a iniciar de cero, pero a las funerarias no les interesaba el
producto ya que era más barata y creían que era imitación del Carus Corpus. Para recomenzar su
proyecto, deciden ir a una feria en Popayán, donde entran colados y encuentran a Don Disanchez,
dueño de una distribuidora, a quién le piden permiso para mostrar sus productos a un lado en el
stand. Pero para su sorpresa, en el stand de al frente, esta el doctor con la marca que se había
robado Carus Corpus. Disanchez después de ver todo esto se vuelve su nuevo socio, pero esta vez
el trato es sin exclusividad, y a un precio propicio donde de ambas partes salen beneficiadas.

Entonces deciden contratar a Federico Gomez, el primer gerente comercial que tuvo Skudmart, y
el realiza un contacto en Argentina con Ricardo Peculo para que fueran a mostrar su producto. El
costo del viaje rondaba los diez mil dólares. Andrés y Felipe volaron derecho a la ciudad de
Buenos Aires dispuestos a presentar a lo grande su invento, pero llegando a la ciudad los llevan a
un hotel frio, de allí los llevaron a la Universidad de Buenos Aires donde realizarían las prácticas en
un cuarto pequeño, peor a un era la conferencia que ellos iban a realizar a 300 personas, pero de
ellas solo 18 fueron confirmadas; al saber esto decidieron no ir y mejor regresarse para Colombia.
Habían tenido un tropiezo y un fracaso aun mayor.
Deciden volver donde el profesor Mesa para que los ayude esta vez enserio con su proyecto. El
profesor Mesa les explica más, concretándoles cada paso de lo que se debe hacer en un plan de
negocios, poniéndolos esta vez en la tarea de realizarlo.

Mientras ellos realizaban su plan, se presentaron en un concurso donde ganaron el segundo


puesto; el premio fue veinte millones en un cheque el cual se demoro seis meses para ser efectivo,
y diez millones en computadores, diplomados, entre otras cosas.

La versión 23 fue la definitiva para que el plan de negocio quedara excelente para mandarlo a
México donde se presentarían. Escudero y Martínez deciden entonces conseguir el dinero para ir
a México, pero siguiendo su mala suerte no podían viajar ya que la visa no era permitida; así que el
profesor fue a representarlos donde esta vez ocuparon el primer puesto. El rector de la
universidad los llamó a felicitar, ellos no conocían la noticia, pero se alegraron un montón al
saberlo.

Felipe Escudero y Andrés Martínez crean su planta de producción de ETERNALREST en Argentina y


laboratorios Skudmart para preparar a los funerarios de Buenos Aires en el oficio de tanatopraxia;
donde sólo operaran colombianos.

Al leer el libro me doy cuenta que se pueden crear infinidades de productos donde se preserve el
medio ambiente y se pueda competir en el mercado, aunque a su vez en el libro muestra lo poco
inteligentes que somos a la hora de ver que un producto genera dinero, dejando a un lado la
planeación que se debe hacer desde el inicio para que un proyecto prospere.

En mi opinión Felipe Escudero y Andrés Martínez realizaron las cosas al revés, ya que siempre se
ha entendido que uno debe al crear un producto, registrarlo para que no sea robado, tener claro a
quién o quienes se le va a vender el producto y tomar buenas decisiones que no perjudiquen el
producto. Además creo que fueron un poco inconscientes, ya que sabían que se debía hacer un
plan de negocios, no lo hicieron solo por que el profesor Mesa no les explicó detalladamente la
primer vez. Debieron ser más inteligentes desde un inicio, sino sabían, pues investigar y así no les
hubiera pasado tantas cosas malas, aunque de ello aprendieron mucho y la Colección
Académica EAFIT (el libro) permite a nuevos empresarios ser más puntuales en lo que deben hacer
para no caer en la trampa de la avaricia.

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