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Conceptos Clave del Derecho Civil Español

Este documento presenta una introducción al derecho civil español. Explica que el derecho civil se puede definir de manera descriptiva o sintética, y analiza los planes de Gayo y Savigny para la organización de las materias del derecho civil. También discute la influencia de la Constitución en el derecho civil y el proceso de internacionalización e integración con el derecho de la Unión Europea. Finalmente, resume las influencias que han configurado los diferentes derechos civiles españoles, incluidas las del derecho romano, canónico

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Conceptos Clave del Derecho Civil Español

Este documento presenta una introducción al derecho civil español. Explica que el derecho civil se puede definir de manera descriptiva o sintética, y analiza los planes de Gayo y Savigny para la organización de las materias del derecho civil. También discute la influencia de la Constitución en el derecho civil y el proceso de internacionalización e integración con el derecho de la Unión Europea. Finalmente, resume las influencias que han configurado los diferentes derechos civiles españoles, incluidas las del derecho romano, canónico

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DERECHO CIVIL

CAPÍTULO 1: EL DERECHO CIVIL, EN GENERAL

1. CONCEPTO Y CONTENIDO DEL DERECHO CIVIL

Toda doctrina ha puesto de manifiesto la dificultad de dar una definición satisfactoria del
concepto de Derecho civil. No obstante, cabe destacar dos criterios doctrinales en orden a este
concepto:

- Las definiciones de carácter descriptivo: parten de una descripción y enumeración del


contenido básico del Derecho civil al entender que no es posible dar una idea
unitaria y así se dice que el Derecho civil es el Derecho de la persona, la familia y del
patrimonio (similar al criterio “gayano” en las Instituciones o en su obra “Res quotidiane”).

- Las definiciones sintéticas: ofrecen un Derecho civil de contenido unitario y hablan del
Derecho civil como Derecho privado común o general.

Además se puede decir que es Derecho privado común o general en doble sentido. Es
Derecho privado general porque las otras ramas del Derecho privado regulan sectores muy
concretos de la realidad social y porque en el Derecho civil común se encuentran los principios
jurídicos generales que las otras disciplinas aplican al campo concreto que regulan; es por ello, que
destacaba su función de derecho supletorio. El Derecho privado general es el Derecho de la vida
diaria.

La materia del Derecho civil está constituida por la persona y la familia, sus relaciones
patrimoniales y la sucesión hereditaria. Tiene permanencia en la variación y dentro de un clima de
variaciones propias del devenir histórico siempre ha tenido la presencia constante d ellos grandes
pilares del Derecho en general como lo son la persona, la familia y el patrimonio que conllevan la
contratación y la sucesión motriz causa; instituciones que fueron y siguen siendo permanentes en el
Derecho civil.

2. PLAN DE EXPOSICIÓN DE LAS MATERIAS DEL DERECHO CIVIL

Puesto que el contenido del Derecho civil regula instituciones a las que se le une materias
correspondientes a la teoría general del Derecho se exige un sistema de exposición, es decir, adoptar
un conjunto de reglas o principios que permitan exponer la materia ordenadamente.

Existen dos planes de ordenación de la materia:

• Plan de Gayo (también conocido como clásico o romano-francés) : las materias del Derecho civil
se agrupan entorno a tres partes, las personas, las cosas y las acciones. La mayor dificultad del
plan es que en la práctica la división no es tan absoluta y se dan relaciones en las que coinciden
elementos personales y reales, siendo así objeto de críticas positivas y negativas. Dentro de cada
una de las parcelas (tanto personas, cosas y acciones), se pueden encontrar materias que entre sí
no guardan homogeneidad.
Tuvo tal influencia hasta el punto de que, con pocas diferencias, fue adoptado por el Código de
Napoleón, patrón en buena debida de nuestro Código civil.

• Plan de Savigny: el Derecho civil se divide en cuatro grandes tratados (derechos de cosas o
reales, obligaciones y contratos, derecho de la familia y derecho de sucesión) a los que precede
una parte general en la que se estudian las materias de común aplicación a las relaciones jurídico-
civiles todas. A pesar de ser objeto de crítica, es el que se ha impuesto, anteponiendo el estudio de
las obligaciones y contratos al tratado de derechos reales. Es además, el Plan de estudios que ha
estado vigente en las Facultades de Derecho de España.

Finalmente se hacen algunas consideraciones en relación con la conveniencia d Ema tercer o


no la llamada Parte general. Las opiniones son unánimes y mientras hay autores que la consideran
imprescindibles ( De Castro), hay otras que afirman que “convendría sustituirla por un Derecho de
la persona”.

3. EL DERECHO CIVIL Y LA CONSTITUCIÓN

Cabe afirmar que no se puede entender el Derecho civil sin tener en cuenta las normas
constitucionales.

Posiblemente, a partir de la Constitucion de Weimar de 1919 las normas constitucionales


europeas dejan de ser exclusivamente fuente del Derecho público, para incluir entre sus normas
leyes fundamentales de naturaleza privada, reguladoras de relaciones entre particulares, y desde
luego, normas de orientación en la legislación civil (un ejemplo de esto sería la Constitución
Española de 1931).

La importancia de las normas constitucionales en todo el Ordenamiento juridico y, por tanto,


en el Derecho civil es decisiva. No cabe llevar a cabo interpretación alguna sobre materia propia del
Derecho civil prescindiendo de la Constitución. Además de normas ordenadoras de los poderes del
Estado, son normas que al fundamentarse en el principio de limitación del poder, reconoce y
concede verdaderos derechos al ciudadano frente a la organización estatal. La norma constitucional
se erigen en una verdadera norma jurídica de carácter general; de ahí que se hable de “eficacia
interprivada” de la Constitución.

El constitucionalista moderno supone un conjunto de normas directamente vinculantes que


tiene una clara influencia en todo el Ordenamiento jurídico y por ello mismo en el Derecho civil. La
norma constitucional aparece como ley fundamental d ellas relaciones entre los particulares, tanto
como norma de inmediata aplicación, como norma programática que sirve de orientación y pista a
la legislación civil ordinaria.

El derecho civil ha quedado sujeto a la carta constitucional que impone la intérprete una
obligada consonancia con la disciplina constitucional por ciento de la aplicación de normas
concretas al mismo tiempo que están aplicando los principios constitucionales en lo que te ha
llamado la técnica de la disposición combinada.
Las normas constitucionales inciden de manera fundamental sobre todas las instituciones del
derecho civil, con una puerta disolvente de los viejos esquemas ir a los viejos conceptos que
necesariamente deben cambiarse, como es el caso de la filiación, el matrimonio, la obligación de
alimentos entre parientes, o todo lo relacionado con la protección del medio ambiente, etc.

4. LA INTERNALIZACIÓN DEL DERECHO CIVIL

De la internacionalización de la vida jurídica encontramos manifestaciones en la práctica


totalidad de las ramas del Derecho y por tanto en el campo de las normas civiles que se hace más
intensa cuando nos encontramos ante procesos de integración supranacional de España en la Unión
Europea.

Para conocer bien el proceso de integración juridica en el Ordenamiento español en la realidad


jurídica europea, es necesario remontarse al Tratado de París de 1951 y de ahí hasta llegar al
momento actual con el Tratado de Niza y otros Acuerdos y Tratados.

La adhesión de España al proceso de integración europea supone la necesaria adecuación e


integración de nuestro Ordenamiento civil en el conjunto de normas comunitarias y a la inversa.

Nos encontramos con un Derecho comunitario originario o primario y con el Derecho


comunitario derivado que son disposiciones emanadas por los Organismos institucionales de la
Unión Europea. A todo esto se debe añadir la importancia de a jurisprudencia del Tribunal de
Justicia Europeo.

CAPÍTULO 2: EL DERECHO CIVIL ESPAÑOL

1. LAS DIFERENTES INFLUENCIAS QUE HAN DETERMINADO EL MOMENTO


ACTUAL DE LOS DIFERENTES DERECHOS CIVILES ESPAÑOLES

El Derecho civil, conforme a su naturaleza, es el menos apto para la exportación pues, el


Derecho positivo, a diferencia del Derecho natural, pertenece a un tiempo y a una cultura.

En el proceso histórico del Derecho civil queda evidente que desde el siglo XVIII hasta hace
poco, pero no en la actualidad, habia una lucha en torno a la “unidad del Derecho civil” frente a las
posiciones de los foralistas. Pero ya no se puede sostener una posición centralista en esta cuestión y
menos desde la promulgación de la Constitución española de 1978.
El statu quo se mantuvo desde el siglo XIX ientras se discutía y se trataba de resolver el problema
de la Codificación.

La uniformidad del Derecho civil español es, para Albadalejo, una característica básica y
fundamental, pues el Derecho civil vigente en España no es solo para todo el territorio nacional,
sino que coexisten varios. Y en su conjunto, el Derecho civil español es fruto de la tradición.
Los elementos que han configurado los Derechos civiles españoles son:

1º. La influencia del Derecho románico es fundamental en un proceso lento y que cabe
diferenciar en una primera y segunda romanización.

2º. La influencia del Derecho canónico que fue Derecho supletorio en Cataluña, por encima
del Derecho romano y que a partir del siglo XIII con el “Corpus Iuris Canonici” va a influir de
manera decidida en muchas e importantes instituciones.

3º. La doctrina de los Autores clásicos de los siglos XVI y XVII.

4º. Las recíprocas influencias entre el Derecho llamado de Castilla y los Derechos forales. Es
un proceso enriquecedor que se manifestó en la obra Codificadora y que no ha dejado de tener
realidad en las últimas reformas legislativas del Código civil.

2. LAS NOTAS ESENCIALES DEL DERECHO CIVIL ESPAÑOL

Son las siguientes:

1. Pluralidad legislativa manifestada en la coexistencia del derecho civil general o común y los
derechos forales o especiales.

2. Ser un derecho cuyo sentido ultimo es la persona como ser de fines, en cuanto su sentido y
finalidad son Son la protección y el servicio a la persona, a la que protege y matices ni
distinciones, desde un sentido ontológico y no positivista.

3. La libertad de autonomía entre las partes es un rasgo consustancial con el derecho civil, no
solo en el campo de la relaciones patrimoniales, sino también en muchas manifestaciones de la
vida Personal y colectiva.

CAPÍTULO 3: LA CODIFICACIÓN ESPAÑOLA

1. EL MOVIMIENTO CODIFICADOR, EN GENERAL

Codificar es la obra científica que lleva acabo un mismo legislador, ordenando en forma
articulada y sistemática todas las disposiciones que deben regular una parcela de las relaciones
sociales, dignas de ser tenidas en cuenta por el legislador.

El fenómeno codificador se caracteriza, a mi juicio, por esas dos notas respecto a la


legislación precedente: empieza a nacer un derecho privado estatal frente al anterior de naturaleza
extra-estatal, y, además ese nuevo derecho es un derecho de la burguesía, conformado de acuerdo
con sus exigencias, que se diferencia de las leyes anteriores que tenían como “fuente” casi única el
derecho romano.
La codificación supone una visión total del mundo, la coincidencia de una serie de
principios rectores que dan unidad orgánica al ordenamiento de la sociedad y hacer un buen código
es organizar la convivencia de acuerdo con el sentimiento idea nacional, lo que no es tarea fácil.
En el siglo XVIII nace la libertad del hombre como libertad del Estado; “laissez faire,
laissez passer”.

La idea de un código civil único, claro e inspirado en la razón, se impone. Las grandes
elaboraciones doctrinales Bien fundadas y mejor sistematizadas habían preparado el camino de la
codificación en Europa. Se impuso la idea de codificar el derecho civil porque se pensó que tenía
más ventajas que inconvenientes ya que facilitaba el conocimiento y aplicación del derecho y
permitía elaborar los principios generales positivos que habían de servir de base para adaptar el
derecho a toda la complejidad de circunstancias de la vida real.

2. LA CODIFICACIÓN ESPAÑOLA. CIRCUNSTANCIAS QUE LA MOTIVARON Y


DIFICULTADES QUE TUVO QUE SUPERAR

La idea de grandes recopilaciones se va formando en España a lo largo de muchos siglos.


Durante la Edad Moderna nos encontramos con importantes Colecciones de Recopilaciones como el
Ordenamiento de Montalvo, Las Leyes de Toro y Nueva Recopilación. Pero ninguna de estas
grandes Colecciones puso remedio a esos problemas que hacían necesaria la labor codificadora,
pues con ellos no se logró la unidad legislativa ni se derogaban las antiguas leyes.

La idea de unidad nacional y la codificador tiene su origen en las Cortes de Cádiz, pues la
codificación como meta legislativa, se asienta en los principios constitucionales y la unidad política
carece de sólidas bases cuando no descansa en la civil.

El fenómeno codificador en España ha de sufrir enormes vicisitudes, avances y demoras sin


cuento, “un proceso que parecía no llegar a su fin”. El panorama era muy complicado porque a las
complicaciones ya existentes, se unía “el regionalismo enarbolado” que exigía un delicado
equilibrio entre la conveniencia de armonizar la variedad legistaltiva existente y el deseado
principio de unidad legislativa.

Con la llegada de la Ley de Bases de 1888 que tuvo como antecedente fundamental el R.D.
De 2 febrero 1880 que, con excelente criterio, dio mayor participación y de manera oficial, a la
intervención de los representantes forales.

3. LA LEY DE BASES DE 1888

La Ley de Bases del 11 de mayo 1888, autoriza al gobierno para publicar el Código civil con
arreglo a las condiciones y bases establecidas en la mencionada Ley. Consta de ocho artículos y en
el octavo se afirma como la redacción del Condigo se acomodara a las 27 bases de que consta. Aun
siendo norma jurídica no iba dirigida a los ciudadanos, sino al gobierno para redactar el Código
civil. Una vez cumplida aquella misión, garantía impuesta por el poder legislativo, se acabó su
misión.
La ley de Bases de 1888 tiene, a no dudarlo, un indudable valor interpretativo de nuestro
Código civil.

4. PRINCIPIOS QUE INFORMARON LA CODIFICACIÓN ESPAÑOLA

1. Importancia de los principios históricos que informaron nuestro Código civil

La labor del jurista que trata de interpretar el Derecho en vigor, es por esencia histórica. Del
mismo modo que la historia es el conocimiento del pasado todavía vivo entre nosotros, el Derecho
en vigor en un país en un momento dado, casi nunca es de igual fecha. Median entre sus normas
diferencias de tiempos enormes; se hallan reglas inventadas por juristas romanos al lado de otras del
siglo pasado o fruto de nuestra propia generación. Por tanto, la labor del jurista es doble; por un
lado reconstruye el pensamiento del legislador moderno, y por otro lado, el pensamiento de quien
en su origen anterior la expresó.

Con relación a nuestro Código lo anterior se confirma con la Ley de Bases de 11 de mayo de
1888.

2. Los principios olímpicos de la Codificación civil española

Para estudiar la Codificación civil española hay que tener en cuenta un doble factor temporal
de gran importancia:
- Es un fenómeno tardío en relación a la marcha general de la Codificación europea.
- Es un proceso prolongado en el tiempo ya que su inicio puede ponerse en la Constitución
de Bayona de 1808.

La Codificación civil española, aparece como un movimiento legislativo que empieza bajo un
signo político esencialmente liberal y termina en la época de la Restauración.

El C.c. Español se sustenta sobre una triple base política:


1º. Reivindicación de la potestad legislativa del Estado respecto de las materias civiles
que podrían hallarse también bajo potestades distintas.
2º. Unidad legislativa.
3º. Liberalismo político y económico.

En los tres principios se une una sola intención: la de desmantelar a nivel de la legislación civil, las
ideas políticas del Antiguo régimen.

1º. Reivindicación de la potestad legislativa del Estado respecto de las materias civiles que
podrían hallarse también bajo potestades distintas: nos referimos a la cuestión de regulación del
matrimonio. La codificación se enfrenta con la Real cédula de Felipe II, en la que el rey declara
aplicable en España, la obra legislativa del concilio de Trento, y reclama para el Estado la
recuperación de la autonomía legislativa en la materia.

2º. Unidad legislativa: es un principio constitucional que aparecen en todos los textos
constitucionales españoles. Su precedente más remoto está en la constitución francesa de 1791. Es
un principio que se proclama como a soluto en la constitución de Cádiz y en las siguientes pero que
en las constituciones de 1869 y 1876 se redacta admitiendo excepciones, dentro de las cuales se
insertará la subsistencia de los derechos forales. Dentro del principio de unidad legislativa
distinguiremos tres factores:
a) Elemento unificador: para un texto como el proyecto de 1851, está constituido por una
adaptación de la legislación castellana y código civil francés
b) El mecanismo unificador: viene constituido esencialmente por la disposición final
derogatoria. Que tiene carácter absoluto en el artículo 1992 del proyecto de 1851 y que se
limita solo al derecho en el artículo 1976 del código civil.
c) Mecanismo de mantenimiento de los derechos forales: está constituido de una parte por la
limitación de la cláusula derogatoria final al derecho común de Castilla, y de otra por las
normas del título preliminar que consagra la subsistencia de los derechos forales.

3º. El liberalismo político y económico: el liberalismo político se manifiesta en la consagración del


principio de igualdad ante la ley. Todos los ciudadanos tienen la misma capacidad jurídica.
Igualmente se reconoce la capacidad adquisitiva de las antiguas manos muertas. El liberalismo
económico se revela en dos grandes medidas. De una parte y la visión acerca de la función del
dinero en el tráfico y en segundo lugar, por sus medidas en pro de la libertad de disposiciones de
bienes.

El código civil mantiene posturas matizada. Las instituciones fideicomisarias se mantienen,


pero limitadas al segundo grado, en cuanto a la indisponibilidad de los bienes. En cambio, el censo
enfitéutico vuelve a ser admitido.

5. REDACCIÓN Y ENTRADA EN VIGOR DEL CÓDIGO CIVIL

Tanto la redacción, publicación y entrada en vigor del Código civil no estuvo exenta de
problemas y retrasos.
La Ley de Bases de 1888 disponía en su art. 2 que el Código había de ser redactado por la Sección
de Derecho Civil de la Comisión de Códigos, oyendo a todos los individuos de la misma y por
tanto, en dicha redacción se tenían en cuenta las fuentes que se dicen en la Base 1ª.

Sin embargo, la redacción del texto codificado se llevó a cabo con muchas prisas, queriendo
ganar ahora todo el tiempo perdido con anterioridad, y el texto redactado se mandó publicar en la
“Gaceta de Madrid” (el actual BOE) por Real Decreto de 6 de octubre de 1888, que comenzó el 9
de octubre y terminó el 8 de diciembre. Por una Ley de 26 de mayo de 1889 se ordena hacer y
publicar una edición reformada del Código civil, con las enmiendas y adiciones que se habían
producido en las Cámaras y así resultasen aprobadas.

Para la historia de la codificación española resultan de interés las Reales Órdenes de 8 de


diciembre de 1888y 29 de julio de 1889 por las que se significa el Real agrado de S.M. De la Reina
a los miembros de la Comisión General de Codificación que intervinieron en la elaboración del
Código civil y de los que igualmente trabajaron en la redaccion de enmiendas y adiciones de la
edición reformada, que finalmente permitió la publicación de nuestro Código civil.
6. LAS DOS EDICIONES DEL CÓDIGO CIVIL

De la publicación del Código civil se dio cuenta a las Cámaras y constituida las
correspondientes Comisiones emitieron dictamen favorable, a pesar de todo lo cual se llevaron a
cabo tantas y tan importantes enmiendas que el Gobierno aceptó hacer una segunda edición
corregida de este Código teniendo en cuenta las enmiendas y adiciones que a juicio de la Sección de
lo civil de la Comisión General de Codificación sean necesarias o convenientes, segun el resultado
de la discusión habida en ambos Cuerpos Colegisladores.

La primera de las ediciones de ellas va del el 1 de mayo de 1889 hasta el 27 de julio de


1889 y la segunda de ellas (revisadas) desde el 27 de julio de 1889 hasta la fecha.

7. EL CÓDIGO CIVIL ESPAÑOL Y SU ESTRUCTURA Y CONTENIDO

El Código civil se mandó publicar por R.D. El 6 de octubre de 1888 y tras las visicitudes, su
segunda edición entregó en vigor por R.D. De 24 de julio 1889, que con numerosas modificaciones,
sigue vigente.

En cuenta a si estructura, aunque hay alguna leve modificación, sigue el plan del Código
francés, el cual a su vez estaba inspirado en el Plan de Gayo:

⁃ Título preliminar ( “de las normas jurídicas, su aplicación y eficacia” ,art 1-16)
⁃ Libro I (“de las personas”; arts. 17- 332).
⁃ Libro II (“de los bienes, de la propiedad y sus modificaciones”; arts. 333-608).
⁃ Libro III (“de los diferentes modos de adquirir la propiedad”; arts. 609-1087).
⁃ Libro IV (“de las obligaciones y contratos”; arts. 1088-1975).

Los libros se dividen en títulos, esto en capítulos y los capítulos y secciones en artículos,
con una disposición final que el artículo 1976,13 disposiciones transitorias, y finalmente, termina
con cuatro disposiciones adicionales, relativas a las tres primeras a la revisión decenal del código
civil.

Una disposición final que es el artículo 1976, trece disposiciones transitorias que se refiere al
criterio legislativo que se debe seguir en el paso de la legislación antigua a la nueva, y finalmente,
termina con cuatro Disposiciones adicionales, relativas las tres primeras a la revisión decenal del
Código civil. Las disposiciones pueden ser:

• Las disposiciones adicionales: que son aquellas que regulan cuestiones que no han sido tratadas
en el texto originario.
• Las disposiciones transitorias: son las que establecen normas para un determinado momento
caracterizadas por su temporalidad.
• Las disposiciones derogatorias: son las disposiciones que se establecen para dejar sin efecto
disposiciones anteriores a esta norma.
• Las disposiciones finales: aquellas en las que se suele recoger cuestiones relativas a la entrada en
vigor y a la fecha de eficacia de esa norma.
Nuestro Código civil contiene el Derecho civil español que es el general a toda España, bien
sea de manera directa o como derecho supletorio.

El Código civil regula las instituciones fundamentales, pero ni todo su contenido es Derecho
civil, ni todo el Derecho civil está dentro del Código. En definitiva, tales deficiencias son
coherentes con la Base 1ª en el sentido en que no fue intención de promulgar un texto único civil,
sino “el primer Cuerpo legal “ de Derecho civil.

8. JUICIO CRÍTICO QUE HA MERECIDO EL CÓDIGO CIVIL

El Código civil fue recibido “con gran frialdad” y segun revelaban las opiniones de la época,
con gran hostilidad.

Es un texto legal digno, lleno de prudencia legislativa que no se limitó a “copiar” el patrón
francés, modelo del que se apartó cuando tuvo que hacerlo. Desde el punto de vista social es
moderadamente individualista y liberal y en la llamada “cuestión foral” no solamente declaró
subsistentes los Derechos forales, sino que se acercó a ellos en la medida de lo posible.

El Código civil español tiene el fundamento de la doctrina del “usus modernus Pandectarum”
contrastado con un conocimiento nada superficial de las corrientes doctrinales de la época.

9. EFICACIA DEROGATORIA

La derogación total y absoluta e incondicionada de todas las normas vigentes hasta la entrada
en vigor del nuevo Código, terminando así con la diversidad legislativa que hasta ese momento se
daba en España.

La Disposición final derogatoria plantea algunas cuestiones importantes y algunas de ellas son
las siguientes:

1º. De la regla derogatoria quedan exceptuadas las leyes que el propio Código declare
subsistentes.

2º. El sentido de la frase “en todas las materias que son objeto de este Código”, frase que a
juicio de Castán no debió haberse transcrito al Código de la Ley de Bases, ha planteado
también el problema de su preciso alcance.

3º. La subsistencia de los Derecho forales es otro de los límites que se establecen en el art.
1976 del C.c., que al referirse al Derecho civil común, evidencia que quedan fuera de su
alcance derogatorio los llamados Derechos forales.

4º. En cuenta a la derogación de “usos y costumbres” a los que hace mención expresa el art.
978 del C.c., hay que entender que se refiere a los que sean contrarios a las disposiciones del
Código, pues en defecto de ley se aplica la costumbre, (art. 1, apartados 1 y 3 del C.c.).
VALORACIÓN CRÍTICA

La creación del Código civil fue debido a la necesidad organizar las distintas materias
legislativas en un único Código, ofreciendo ventajas a la hora de buscar una ley concreta. En otras
palabras, es una obra legislativa que daba respuesta a aquellos problemas prácticos que pudiesen
surgir.

El Código civil se elaboró en 1889, llevando vigente 130 años por lo que a mi parecer,
algunos de los pilares de este Código responden a una ideología bastante tradicional en muchos
aspectos.

Su publicación en 1889 fue acogida con frialdad debido a algunos errores en su estructura,
aunque atendiendo a la finalidad del Código que es facilitarle al individuo la comprensión y
aplicación de dichos conocimientos legislativos, el Código habría cumplido su propósito.

Por último, su contenido también fue objeto de crítica debido a algunas imperfecciones en el
mismo. En mi opinión, la sociedad va evolucionando con ritmo más acelerado que el derecho por lo
que las necesidades de las personas en cada época son diferentes y el Código debería adecuarse a
las exigencias de la sociedad en cada etapa.

Ana Julián García 1ºA.

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