Experiencia Mexicana Edificios Instrumentados
Experiencia Mexicana Edificios Instrumentados
CONTENIDO
Página
RESUMEN EJECUTIVO 3
1 INTRODUCCIÓN 5
2 EDIFICIOS ESTUDIADAS 7
3 PROCEDIMIENTOS DE ANALÍSIS 14
4 ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN GENERAL 21
5 EFECTOS DE INTERACCIÓN SUELO-ESTRUCTURA (ISE) 29
6 MODELOS MATEMÁTICOS 34
7 CONCLUSIONES 42
8 RECONOCIMIENTOS 44
9 REFERENCIAS 45
RESUMEN EJECUTIVO
Para la evaluación de los daños en edificios ante eventos sísmicos intensos, se tienen
dudas concernientes a las respuestas estructurales por los diversos tipos de daños
observados. Entre los expertos se han generado conjeturas y especulaciones en varios
aspectos del comportamiento estructural, así como sobre los sistemas y técnicas de
rehabilitación que deben aplicarse a las estructuras dañadas. Estos hechos indican la
necesidad de contar con datos experimentales de las respuestas estructurales para
esclarecer tales controversias. Si bien existen provechosas investigaciones realizadas
en otros países, en México es necesario instrumentar edificios típicos debido a sus
características estructurales y a las particularidades de los suelos donde están
desplantados.
dominantes del sitio. Tres de ellos se localizan en los suelos blandos de la ciudad de
México y el restante en los suelos blandos de la ciudad de Acapulco.
Las características de la instrumentación son tales que han generado, por cada evento
sísmico, un número de registros que permite visualizar la respuesta tridimensional del
sistema suelo-estructura y así estudiar varios de los aspectos estructurales y
geotécnicos de dicho sistema. Dado que son equipos de alta resolución se han podido
analizar los registros de eventos de pequeña intensidad e incluso en dos de los
edificios también es posible analizar registros de vibración ambiental.
1. INTRODUCCIÓN.
2. EDIFICIOS ESTUDIADOS
Los cuatro edificios están desplantados en suelos blandos, tres de ellos se localizan en
la ciudad de México (edificios JAL, PC y MJ) y el otro en la ciudad de Acapulco (edificios
SIS). Los instrumentos empleados en estos edificios son acelerógrafos digitales
equipados con servoacelerómetros de gran sensibilidad y resolución. Los equipos de un
mismo edificio están interconectados para que el inicio de grabación de los registros sea
el mismo y además cuenta con una señal común de tiempo.
Edificio JAL
Durante los sismos de septiembre de 1985, el edificio sufrió algunos daños en sus
elementos estructurales y no estructurales, que consistieron en agrietamientos de
cortante en columnas y en muros de mampostería. Hubo fisuras mayores que 1 mm en
algunas columnas del estacionamiento principalmente, así como menores que 1 mm en
varias columnas en casi todos los niveles. Además, se presentaron desprendimientos
de material en ciertas columnas del séptimo nivel hacia arriba. En el muro de concreto
del cubo de elevadores se detectaron agrietamientos menores que 1 mm en varios
niveles. En las losas reticulares se produjeron grietas de hasta 2 mm de ancho en
nervaduras, que evidencian la formación de líneas de fluencia negativas y positivas.
Debido al nivel de daño que sufrió el edificio se llevó a cabo su primera rehabilitación
en 1986. Cuatro columnas interiores de los niveles de estacionamiento y todas las
columnas interiores de los niveles de oficinas se encamisaron con concreto reforzado
de 20 cm de espesor. Además, se construyeron muros de concreto reforzado en las
crujías extremas de los marcos exteriores en la dirección L, con la particularidad que
sólo la cara superior de estos muros se ancló a la losa.
Esta rehabilitación se realizó principalmente en las tres crujías de los marcos extremos
de la dirección T, consistiendo en la construcción de trabes de concreto de 20 cm de
base por 108 cm de peralte, así como en la ampliación de la sección de las columnas
existentes, formando un marco con material compuesto concreto reforzado y acero
estructural (figuras 2.1). Tanto las trabes nuevas como las ampliaciones de columnas
se recubrieron en sus tres caras externas con placas de acero estructural, y en la crujía
central se colocaron contraventeos metálicos en forma de V. Las diagonales son de
sección trasversal cuadrada hueca, y formadas con placas de acero estructural que se
soldaron a través de placas a los nuevos marcos. Los elementos verticales de estos
marcos se fijaron por medio de varillas de acero, la mitad de ellas soldadas a las
placas y la otra mitad pegadas con resina epóxica, a través de perforaciones en el
concreto de las columnas existentes. Estas varillas funcionan como conectores de
cortante al quedar embebidas en el concreto.
AZOTEA AO T
AC
AE N
N11 11O 15º
11E
9.45 m
L
N6 6O
6E 15.75 m
P.B. SN
SÓTANO
SC
SO
SE 15.95 mS
P1
-20 m
P2
-45 m
Edificio PC
Durante los sismos de septiembre de 1985 el edificio sufrió daños moderados, los
cuales fueron reparados, además de realizarse un refuerzo mediante la colocación de
muros de concreto en toda su altura y la sustitución de muros de mampostería por
muros de concreto. Dada la irregularidad del edificio, buena parte de estos daños se
concentraron en las columnas de la zona de transición entre los niveles de
estacionamiento y de oficinas donde hay un cambio brusco de rigidez en altura, así
como en los muros del cubo de las escaleras y de los elevadores (Rodríguez, 1992).
B C D E F G
39
1
16.10 m 2,2
2 N
T
5
M-A M-A
3
25°
L
8,4
24,1
4 SIMBOLOGÍA
Columna
5,3 M-B M-E M-B M-B M-E M-B Muro de
concreto
5 Losa
3,2 Vacío
18.75 m 5'
A B C D E F G H I
4 N
T
5 25°
20.58 m L
6 SIMBOLOGÍA
Columna
Muro de
7 concreto
CISTERNA Vacío
7' Pilote
Dado
AE
AC
Azotea
16.10 m 6E
6C
N6
E8
18.75 m
E7
E8 EO EC
E7
3m
20,58 m
JR SE
PB SO SC
Sótano
SS
N v
T L
25º
El edificio fue construido para uso residencial y está conformado por 16 niveles de
apartamentos, la azotea, una planta baja y un semisótano como estacionamiento. La
planta del semisótano mide 32.4 m en dirección longitudinal (L) y 36.4 m en dirección
transversal (T), mientras que la planta típica es de 23.4 por 24.6 m en las direcciones
L y T respectivamente (figura 2.5). El semisótano tiene una altura de 2.9 m y está
desplantado a una profundidad de 0.8 m. La altura total del edificio es de 71.5 m.
Ao A'o A B C D E F
32,42
A B C D E F
T 23,41
3,54
Mi
N 4.00 4,95 5,13 6,28 3,05
3 L
1 1 C2 C4 C4 C4
T
C6 C7 C2 C4 C4 C4
3,09
C4
3,09
C4 N
2
2,3
C5
2 C5
L
C1 C3 C4
3 2,3 C1 C3 C4
C6 C4
3 C4
4,93
C6
C1 C3 C4 MAMPOSTERÍA
6 C5
MUROS DE
7 C4
C4
MAMPOSTERÍA
2,3
C5 Dimensiones en m 4,75
8
C4 C1
3,1
C3 C4
C6 C2 C4 C4 C4
9
C7 7 C4 Dimensiones en m
2,3
C5
5,3 8 C4
3,1
Mx C2 C4 C4 C4
9
AZ-N
Azotea AZ-O
AZ-S
AZ-E
12-N
Nivel 12 12-C
8-N
Nivel 8 8-C
4-N
Nivel 4 4-C
JN
SO-N
PB SO-O
Sótano Puesto V N
de registro L
SO-E T
La instrumentación fue instalada a finales del año 2001. Está compuesta de una red de
18 servoacelerómetros uniaxiales y dos triaxiales. La ubicación y orientación de los
sensores se muestra en la figura 2.6. Los sensores están interconectados en una
configuración maestro-esclavo, en la que al pasar cierto umbral, el sensor maestro
activa la operación simultánea de la red. La resolución de la instrumentación es tal que
permite registrar desde la vibración ambiental hasta sismos de gran intensidad.
Edificio MJ
El edificio fue restructurado en 1992 con el fin de darle mayor rigidez y resistencia. Los
trabajos consistieron en el encamisado de algunas columnas de las plantas de acceso y
planta baja con placas de acero, y colocación de contraventeos de acero a partir del
primer nivel, los cuales se anclaron a la estructura en las crujías extremas de las
fachadas principal y posterior; se construyeron muros de concreto reforzado de 15 cm
de espesor en las crujías extremas de las fachadas laterales y se anclaron al cajón de
cimentación.
Las dimensiones de la estructura en planta en los niveles de sótano son de 28.60 por
22.40 m y las dimensiones de la planta tipo y de azotea son de 28.60 por 18.00 m. Las
alturas de entrepiso en los niveles superiores son de 3.45 m, en la planta de acceso es
de 3.95 m, mientras que en la planta de sótano del mezzanine es de 3.55 m y en la
correspondiente al andén de la estación es de 3.60 m, sobresaliendo así la estructura
una altura de 21.20 m sobre el nivel de terreno.
3 PROCEDIMIENTOS DE ANALÍSIS
Los registros se procesan en dos etapas: la primera lo lleva a cabo el grupo encargado
de la operación y mantenimiento de la red acelerográfica. Los acelerogramas que se
graban en cada aparato son recuperados para editarlos y así asignar a cada uno las
características de la estación, del instrumento y del evento. En la segunda etapa se
realiza el procesamiento de los acelerogramas que consiste en los pasos siguientes:
Xi = X + X + Xi + Xi + Xi (3.1)
a s o c e et
donde
Xi desplazamiento absoluto de traslación en el i-ésimo nivel
a
X desplazamiento absoluto de traslación del suelo
s
X desplazamiento de traslación de la base con respecto al suelo
o
Xi desplazamiento de traslación en el i-ésimo nivel debido a cabeceo
c
Xi desplazamiento de traslación de la estructura en el i-ésimo nivel
e
Xi desplazamiento de traslación de la estructura en el i-ésimo nivel debida
et
a torsión.
Para los edificios que cuenta con una adecuada instrumentación es posible hacer la
descomposición del movimiento (aceleración, velocidad o desplazamiento). Se supone
que la losa del sótano es infinitamente rígida, y que los diafragmas de entrepiso son
infinitamente rígidos en su plano. Con está descomposición se puede estimar la
contribución en la respuesta estructural, de los movimientos de cabeceo y traslación de
la base debidos a los efectos de interacción suelo-estructura (ISE), así como los de
flexión y torsión de la estructura.
Análisis Espectral
T
&&
∫
−i⋅2 πf ⋅t
X(f) = x(t)e
&& dt (3.2)
0
T T
&&
X(f) = ∫ 0
x(t)
&& cos(2πf ⋅ t)dt − i ∫ 0
x(t)
&& sen(2πf ⋅ t)dt (3.3)
Es decir, las amplitudes de Fourier ( X && ( f ) ) están compuestas por una parte real
&& ( f ) ) y una parte imaginaria ( X
(X && ( f ) )
R I
&& ( f ) y Y
Donde X && ( f ) son dos señales diferentes, y se puede escribir
La obtención de los cocientes espectrales se puede hacer con el cociente entre los
autoespectros de potencia o entre los espectros de Fourier de dos señales.
1
&&
⎛ G (f) ⎞ 2 X(f)
FT = ⎜ XX ⎟ = (3.10)
&&
⎝ GYY (f) ⎠ Y(f)
También con los autoespectros y espectros cruzados
G (f) G (f)
FTXY = XY y FTYX = YY (3.11)
GXX (f) GXY (f)
Estos cocientes espectrales son iguales sólo si las dos señales están relacionadas
linealmente (Bendat y Piersol, 1989).
Respecto al ángulo de fase entre las dos señales, se obtiene con el cociente de la parte
real y la parte imaginaria de la función del espectro cruzado de potencia
Para estimar los parámetros se utilizó un programa de cómputo MIMO (Yi y Mau,
1990) especializado en la identificación de sistemas con múltiples señales de entrada y
salida de edificios instrumentados. El programa se basa en el método de superposición
modal propuesto por Beck y Jennings (1980) donde un sistema estructural
representado como un sistema de ecuaciones diferenciales de segundo orden
acopladas, de N grados de libertad, se transforma en un sistema de ecuaciones
diferenciales desacopladas, con una variable dependiente del tiempo cada una.
Para ilustrar la importancia de los efectos ISE, se calculan los cocientes espectrales
entre los registros del sótano y terreno, en los tres componentes ortogonales de
movimiento T, L y V. Estos cocientes indican si el movimiento en la base de la
estructura se amplifica o se abate con respecto al movimiento del terreno y por lo
tanto, pueden revelar la presencia de los efectos ISE.
En la respuesta del movimiento de sistemas con efectos ISE, sus movimientos están
compuestos por su deformada de la estructura más los movimientos de traslación y
cabeceo de la base (figura 3.1). Si se asume que la cimentación es infinitamente
rígida, el desplazamiento total en cada nivel del edificio, se expresa con la ecuación
3.1, al igual que las aceleraciones y las velocidades. Esta ecuación es conveniente
trasformarla al dominio de la frecuencia porque interesa poder identificar las
frecuencias de vibración asociadas con los movimientos de traslación y cabeceo de la
base, así como la frecuencia fundamental de la estructura con base empotrada.
Una de las propuestas es con base en los cocientes espectrales (Paolucci, 1993; Meli et
al., 1998; Murià-Vila et al, 2004a) establecidos con la descomposición de las historias
de aceleración. El caso de la frecuencia de la estructura es con la identificación de las
ordenadas máximas de estos cocientes entre la aceleración absoluta en la azotea y la
suma de las historias de aceleración de la traslación horizontal absoluta de la base y la
traslación en la azotea debido al cabeceo. Por otra parte, las frecuencias asociadas con
el movimiento de cabeceo en la base, se pueden identificar mediante el análisis
espectral de los registros de aceleración vertical en dos de los costados opuestos del
sótano, entre sí y con respecto a la señal vertical al centro del mismo.
HΦry
fc = f1 γ 1 (3.17)
Xaz
T
Xso
fh = f1 β1 T
(3.18)
Xaz
T
Donde Xaz
T es la respuesta total en la azotea, Xso
T es la respuesta total en el sótano y
HΦry Xso
f1 = f1 1 − γ 1 az
− β1 T
(3.19)
X T Xaz
T
Para analizar los efectos ISE de torsión, Luco hace un planteamiento similar al anterior.
Conocida la frecuencia fundamental de torsión del sistema, esta se puede expresar
como una combinación de las frecuencias de los movimientos que componen la
respuesta total en torsión y así obtener una expresión para calcular la frecuencia de
torsión de la estructura con base empotrada.
El programa MIMO citado en la sección 3.1.2 no fue concebido para considerar los
efectos ISE (Durrani et al., 1994; Li y Mau, 1997) pero los mismos autores lo han
empleado para estimar las frecuencias de cabeceo aprovechando las posibilidades que
da el programa. En el IIUNAM se ha planteado para estimar la frecuencia fundamental
de la estructura, de cabeceo y de traslación teniendo en cuenta las señales
involucradas en los cocientes espectrales propuestos en el procedimiento no
paramétrico para identificar dichas frecuencias (Murià-Vila, et al, 2004a; Zapata et al,
2002).
Para el estudio de las respuestas de los edificios se aplicaron en primera instancia los
procedimientos no paramétricos para analizar los registros en el dominio del tiempo y la
frecuencia. El análisis en frecuencia, consistió en calcular los espectros de Fourier y de
potencia con los registros, así como varios cocientes espectrales y ángulos de fase entre
diferentes pares de registros, y así obtener las frecuencias de vibración más significativas
asociadas a los dos componentes horizontales principales de traslación y torsión del
sistema estructura-suelo. Los resultados completos de estos análisis se encuentran en
Murià Vila et al, 1994, 2001a y 2001b, Murià-Vila y Rodríguez, 2001, Zapata et al.
2001, Taborda, 2003.
Como ejemplo de estos análisis se muestran en las figuras 4.1, 4.2 y 4.3 algunos de los
cocientes espectrales entre azotea centro y terreno o sótano centro de los edificios JAL,
PC y MJ respectivamente. Para los dos primeros edificios (figuras 4.1 y 4.2) se comparan
los espectros de eventos sísmicos de diferentes intensidades (tabla 4.1) y se aprecia que
la forma de las curvas y los intervalos donde aparecen las ordenadas máximas varían
de un evento a otro. Además, para algunos eventos aparece más de una ordenada
significativa asociadas a un pequeño intervalo de frecuencias, las cuales corresponden a
las frecuencias características del sistema estructura-suelo. Esto es indicio de que el
sistema exhibe un comportamiento no-lineal durante el evento sísmico. En estas
figuras conviene recordar que si el sistema fuera lineal y desacoplado sólo aparecería una
Figura 4.1 Cocientes espectrales del edificio JAL calculados entre los registros
de azotea centro (AC) y superficie del terreno (S) de antes (eventos 93-3, 93-
11, 95-1).y después de la segunda rehabilitación (eventos 97-2, 99-3).
ordenada en dicho intervalo, cuya amplitud y ancho de banda dependería del valor del
amortiguamiento, y además estas no variarían de un evento a otro. Destaca en las
figuras que después de ocurrir los sismos más intensos las frecuencias de vibración
disminuyeron en los edificios PC y JAL. Esto se verificó de dos maneras: una con pruebas
de vibración ambiental y otra con el análisis paramétrico que se presenta más adelante.
En estos dos edificios los componentes frecuenciales del movimientos del terreno está
esencialmente en el intervalo de 0.2 a 2 Hz y la frecuencia dominante del suelo es
aproximadamente 0.5 Hz, es decir que son edificios que están en cuasir esonancia con
el suelo. En el edificio PC evidencia en los cocientes espectrales que los intervalos de
las frecuencias fundamentales se traslapa en los tres componentes; por lo tanto, con el
procedimiento no paramétrico conduce a iguales intervalos de frecuencias para los
componentes T y L, y para la torsión son ligeramente mayores (Murià Vila et al,
2001b).
Figura 4.1 Cocientes espectrales del edificio PC para los eventos 90-1, 95-1 y 99-3
Lo que indican los resultados es que las frecuencias naturales de vibración son sensibles
al nivel de amplitud de la excitación. Fenómenos similares han sido reportados en la
literatura (Anderson et al, 1991; Durrani et al, 1994; Murià Vila y González, 1996, Meli et
al, 1998; Murià Vila et al, 1997 y 2001a), donde edificios instrumentados presentan
cambios en sus frecuencias naturales de vibrar aún sin exhibir daño estructural. Más aún,
en pruebas de vibración forzada, se ha detectado un decremento en la frecuencia natural
de vibración del edificio a medida que se incrementa el nivel de la amplitud de la
Los resultados anteriores revelan que durante un evento sísmico las frecuencias
naturales de vibración de una estructura varían en función de las amplitudes de
excitación que le afectan. Para analizar este aspecto es particularmente interesante
estudiar las respuestas registradas de los edificios JAL y PC porque después de 15 años
se cuenta con eventos sísmicos de diferentes intensidades, que manifiestan un
comportamiento sensible a estas y una acumulación de daño que para el edificio JAL
representa un apreciable deterioro en rigidez de su estructura (Murià Vila, et al 1994 y
2001b, Zapata et al, 2001, Correa, 2005, Correa y Murià Vila 2005). Esto a pesar de
que las aceleraciones del terreno y las intensidades sísmicas han sido pequeñas y
moderadas.
Las características de los sismos más significativos que se han registrado aparecen en
la tabla 4.1. Los eventos 95-1, 99-1 y 99-3 fueron los de mayor intensidad horizontal
(Arias, 1970), siendo éstas últimas de: 19.5, 13.7 y 19.7 cm/s, respectivamente. Las
cuales contrastan con el valor de 376 cm/s estimada de los registros de la estación
SCT del macrosismo de 1985. Destacan los eventos 94-3, 95-1, 95-2, 99-1 y 99-3 por
ser los que han producido ciertos daños visibles en le edificio JAL, tanto en elementos
estructurales como no estructurales.
desplazamientos fueron de 38 cm/s2 y 3.7 cm, en la superficie del terreno, y 130 cm/s2
y 17 cm en la azotea, respectivamente. De los eventos registrados después de la
segunda rehabilitación, el 99-3 fue el que produjo las aceleraciones y desplazamientos
mayores; en la superficie del terreno fueron de 37 cm/s2 y 3.7 cm y en azotea de 304
cm/s2 y 28 cm, respectivamente.
Con los desplazamientos se calcularon las distorsiones medias del sistema entre los
niveles instrumentados. También se estimaron las de la estructura restando a los
desplazamientos absolutos los correspondientes a los efectos de interacción suelo-
estructura, debidos al cabeceo y a la traslación de la base; éstas distorsiones son las
que afectan al edificio. En los eventos 94-3, 95-1, 95-2, 99-1 y 99-3 las distorsiones
exceden 0.15 %, con valores máximos de hasta 0.54%, las cuales corresponde a la
formación de agrietamientos en muros de mampostería (Alcocer et al., 1999).
Componente T
0.70
Distorsión de entrrepiso,
0.70
Frecuencias, en Hz
0.60
0.60 0.60
Frecuencia, en Hz
0.40 0.40
0.20
0.30 0.30
0.00 0.20
0.20
0 5 10 15 20 0 5 10 15 20 25
0.0 0.2 0.4 0.6
IArias , cm/s IArias , cm/s Distorsión de entrrepiso, en %
Componente L
Distorsión de entrrepiso,
0.80 0.80
Frecuencias, en Hz
0.60
0.70 0.70
Frecuencia, en Hz
0.50 0.50
0.20
0.40
0.40
0.00 0.30
0.30
0 5 10 15 20 0 5 10 15 20 25
0.0 0.1 0.2 0.3 0.4
IArias , cm/s IArias , cm/s Distorsión de entrrepiso, en %
Con el propósito de conocer las variaciones de las propiedades dinámicas del sistema,
y estimar las pérdidas de rigidez en función de los cambios que han sufrido las
frecuencias de vibración se realizó un análisis secuencial de los registros sísmicos por
tramos de 5, 10 o 15 s para determinar las variaciones en las propiedades dinámicas
durante cada uno de los sismos. Este análisis se utilizó la técnica paramétrica basada
en el método de superposición modal que se implementó en el programa MIMO (Yi y
Mau, 1990, Cruz et al, 2007). Para estimar los parámetros estructurales se empleó un
modelo donde se definen como señales de salida los registros de los componentes
horizontales obtenidos en los niveles instrumentados de la estructura y como señales
de entrada los registros de los componentes horizontales de la estación de terreno.
Con este modelo se calcularon las propiedades dinámicas correspondientes a los
modos de las direcciones L y T, así como de torsión. En todos los casos se identificaron
dos modos y con ellos se logra reproducir satisfactoriamente las respuestas
registradas. Los factores de participación modal de los modos fundamentales fueron
superiores al 90%.
En la figura 4.5 se ilustra el caso del edificio JAL. Se presentan tres pares de gráficos,
en el superior aparecen los acelerogramas de azotea centro de los eventos registrados
después de la segunda rehabilitación y en la inferior se presenta la variación de las
frecuencias fundamentales de cada componente calculadas secuencialmente en tramos
de 10 s. La línea horizontal discontinua representa la frecuencia dominante del suelo.
Se observa que los valores de las frecuencias tienen una dependencia con la amplitud
del movimiento. En la fase intensa de los eventos ocurrió la mayor reducción de las
frecuencias y después de ésta fase, de los eventos más intensos, hay una recuperación
parcial de las frecuencias.
En dicho edificio, el análisis de los eventos registrados entre 1993 y 1995, antes su
segunda rehabilitación, las frecuencias de la dirección T variaron entre 0.41 y 0.30 Hz, las
cuales se relativamente bajas para un edificio de 14 pisos, lo que significa que es una
estructura muy flexible en el componente T. Estas frecuencias son menores a las
dominantes del suelo donde esta desplantado el edificio. Respecto a las frecuencias
estimadas del primer evento en la dirección L (0.69 Hz) y la torsión (0.70 Hz) variaron a
valores cercanos a las frecuencias dominantes del suelo. A finales de 1995 iniciaron los
trabajos de la segunda rehabilitación y durante estos se registraron los eventos 96-1 y
97-1. Concluida la segunda rehabilitación los valores de las frecuencias se
incrementaron significativamente en la dirección T y en torsión. Ante los eventos 99-1
y 99-3 el sistema exhibió de nuevo una respuesta no-lineal, las frecuencias
disminuyeron a tales valores que los modos fundamentales de la dirección T y L
estuvieron en cuasi resonancia con el movimiento del terreno. Este hecho condujo a que
las amplitudes del movimiento de la dirección T fueran mayores a las registradas antes
de la segunda rehabilitación.
las reducciones se recuperan al final del evento 99-3. Estas disminuciones de las
frecuencias sugieren una aparente pérdida de rigidez del sistema. Si se asume que las
masas no cambian, estas pérdidas pueden derivarse de la variación de las frecuencias
entre dos eventos. En el primer caso, previo a la segunda rehabilitación, las pérdidas
estimadas con los valores TP de las frecuencias en los componentes T, L y de torsión
(tabla 4.2), entre el primer evento registrado (93-3) y el último evento en donde se
estimó la menor frecuencia (95-2) las reducciones fueron de 41, 51 y 40 %,
respectivamente. En el segundo caso, para los eventos ocurridos después de la
segunda rehabilitación, las pérdidas entre el primer evento (97-2) y en el evento que
se calcularon las menores frecuencias (99-3) las reducciones fueron de 58, 55 y 52 %,
respectivamente.
ACELERACIÓN (cm/s2) DIRECCIÓN
FRECUENCIA (Hz)
FRECUENCIA (Hz)
FRECUENCIA (Hz)
TIEMPO
Figura 4.5 Variación de las frecuencias durante los eventos sísmicos registrados
después de la segunda rehabilitación, la línea discontinua representa la frecuencia
dominante del suelo.
Tabla 4.2. Las frecuencias y amortiguamientos críticos estimados en el edificio JAL con
las técnicas no-paramétricas (TNP) y paramétricas (TP).
Las pérdidas estimadas después de los eventos 99-1 y 99-3 revelan significativas
reducciones de rigidez. Para la dirección T contrasta con el ligero daño observado en la
inspección visual. En cambio la de la dirección L es congruente con las pérdidas del
primer periodo de observación. Para estos eventos el segundo procedimiento sugiere
pérdidas menores, esto puede explicarse en buena medida por las reparaciones de los
aplanados en los muros y columnas realizados inmediatamente después de ocurrido los
sismos.
1.40 0.60
1.20
0.50
Frecuencias, en Hz
Frecuencias , en Hz
1.00
0.40
0.80
0.30
0.60
0.40 0.20
0.20 0.10
90-1
94-1
Dirección L Dirección L
94-3
94-3
95-1
95-2
95-1
96-1
97-1
Dirección T 95-2
97-2
Dirección T
98-1
97-2
99-1
99-2
99-1
99-3
99-4
99-3
03-1
Eventos 99-4
Eventos
Figura 4.6 Variación de las frecuencias fundamentales de vibración de los edificios JAL
y PC con los eventos registrados entre 1990 y 2003
Para conocer la importancia de los efectos ISE, es frecuente recurrir al cálculo de los
cocientes espectrales entre los registros del centro del sótano y los del terreno en los
tres componentes ortogonales de movimiento T, L y V. En estos cocientes se puede
observar si el movimiento en la base de la estructura difiere o no del movimiento del
terreno. Los efectos ISE producen en la respuesta de la estructura del edificio los
movimientos de traslación, cabeceo y torsión de la base, de tal forma que el
desplazamiento total de la azotea puede expresarse con la ecuación 3.1
Para el caso del edificio JAL, dado que cuenta con acelerógrafos en el terreno y el
sótano, con una distribución tal que es factible determinar la contribución en la
f1 fH fc f1 KH Kc f1 f 1
Eventos X0 XT Hφ X T
(Hz) (Hz) (Hz) (Hz) (10-3 t-m) (10-6 t-/rad)
93-3 0.37 0.01 0.09 2.69 1.26 0.39 166 31 1.05
93-4 0.35 0.02 0.08 2.41 1.31 0.37 133 34 1.06
93-11 0.35 0.02 0.07 2.16 1.33 0.37 106 35 1.06
94-1 0.37 0.02 0.08 2.59 1.32 0.39 153 34 1.05
94-3 0.29 0.02 0.06 1.72 1.19 0.30 67 28 1.03
95-1 0.28 0.02 0.06 1.72 1.18 0.29 68 27 1.04
95-2 0.29 0.02 0.06 1.78 1.21 0.30 73 29 1.03
96-1** 0.34 0.02 0.07 2.11 1.36 0.37 102 36 1.09
97-1** 0.60 0.06 0.26 2.06 1.20 0.73 117 33 1.22
97-2* 0.64 0.05 0.29 2.43 1.22 0.79 163 35 1.23
98-1* 0.63 0.06 0.28 2.15 1.22 0.78 127 35 1.24
99-1* 0.54 0.02 0.25 3.15 1.13 0.63 272 29 1.16
99-2* 0.54 0.04 0.22 2.43 1.20 0.63 162 33 1.16
99-3* 0.45 0.04 0.17 2.00 1.12 0.51 109 29 1.13
* Concluida la segunda rehabilitación ** Segunda rehabilitación en proceso
f1 fH fc f1 KH Kc f1 f 1
Eventos X0 XT Hφ X T -3 -6
(Hz) (Hz) (Hz) (Hz) (10 t-m) (10 t-/rad)
93-3 0.65 0.03 0.21 3.07 1.40 0.75 202 39 1.15
93-4 0.61 0.04 0.19 2.74 1.39 0.70 160 38 1.15
93-11 0.57 0.05 0.17 2.14 1.38 0.65 98 38 1.14
94-1 0.55 0.04 0.14 2.26 1.44 0.61 110 41 1.11
94-3 0.42 0.04 0.10 1.81 1.32 0.46 70 34 1.10
95-1 0.45 0.02 0.13 2.57 1.26 0.49 141 31 1.09
95-2 0.45 0.02 0.09 3.02 1.46 0.47 196 43 1.04
96-1** 0.48 0.02 0.08 3.14 1.66 0.51 212 55 1.06
97-1** 0.56 0.03 0.12 2.77 1.62 0.61 200 61 1.09
97-2* 0.74 0.03 0.20 3.44 1.65 0.85 307 64 1.15
98-1* 0.74 0.04 0.13 3.10 2.04 0.82 249 97 1.11
99-1* 0.52 0.05 0.14 1.93 1.38 0.58 96 44 1.13
99-2* 0.59 0.03 0.17 2.82 1.44 0.67 205 48 1.13
99-3* 0.52 0.03 0.18 2.70 1.23 0.59 189 35 1.13
* Concluida la segunda rehabilitación ** Segunda rehabilitación en proceso
Con este análisis, se encontró que las reducciones de las frecuencias de la estructura
(f1) fueron similares a los del sistema ( f 1 ). Lo anterior indica que las variaciones de las
frecuencias de cabeceo y de traslación de la base tienen poca influencia en la variación
de las frecuencias del sistema, lo cual muestra que es válido estimar las pérdidas de
rigidez en este edificio a partir de las frecuencias del sistema.
En las características de los efectos ISE de torsión del edificio, estimadas con el
modelo simplificado. Las contribuciones totales medias en la respuesta en azotea de
los eventos 97-2 y 98-1 fueron 6 por ciento, y para los eventos de 1999 aumentaron a
10 por ciento. En cuanto a las relaciones medias de las frecuencias de torsión de la
estructura y del sistema fueron de 1.03 a 1.09. Estos valores superan las
contribuciones obtenidas antes de la rehabilitación.
Con estos análisis se pudo estimar que los movimientos de traslación y cabeceo de la
base asociados a los efectos ISE en los edificios altos contribuyen entre 10 y 40 por
ciento en la respuesta de la azotea de los edificios estudiados. En la figura 5.2 se
muestra las contribuciones estimadas en los edificios JAL (segunda rehabilitación), PC
y SIS para los centros más intensos que se han registrado en cada edificio. También se
determinaron, con base en los datos experimentales, las frecuencias de vibración
fundamental del sistema suelo-estructura y las frecuencias hipotéticas en caso de estar
empotrada su base en un suelo infinitamente rígido. Con los métodos espectrales,
paramétrico modales y simplificado se realizaron análisis de los registros con ventanas
de tiempo secuenciales, lo que permitió observar durante cada evento sísmico, como
varían las frecuencias del sistema. Los modelos empleados con el método de
identificación paramétrico modal fueron útiles para saber cuando es válido el método
simplificado.
50 50 50
0 0 0
JAL PC SIS JAL PC SIS JAL PC SIS
Estructura
Cabeceo base
Traslación base
Torsión base
Los valores de rigidez, calculados con los métodos analíticos, tienen una aceptable
aproximación con los estimados a partir de los datos experimentales, sólo cuando
estos se obtuvieron con los modelos que consideran los efectos de grupo de pilotes. En
la tabla 5.4 se comparan las rigideces obtenidas de planteamientos teóricos y se
comparan con los estimados del método de Luco. Para el cálculo con el programa
Dyna5 se consideraron las características de los diferentes estratos del suelo de
desplante. En la figura 5.2 los modelos que no incluyen los efectos de grupo de pilotes
se denominan “Dyna” y los que los incluyen “Dyna(EG)”; y el modelo según el
procedimiento de las RCDF (2004) se asocian al modelo “NTC”.
Las rigideces en traslación calculadas con las normas dan valores similares a los
obtenidos con Dyna5 sin incluir los efectos de grupo, lo cual es de esperarse dado que
las expresiones propuestas en las RCDF (2004) no consideran dichos efectos. En el
caso de cabeceo, con las normas se obtienen valores intermedios entre los resultados
arrojados por Dyna5 cuando se incluyen los efectos de grupo y cuando estos se
desprecian.
Las diferencias entre los resultados obtenidos con las normas y Dyna5 sin efectos de
grupo respecto a los asociados con Dyna5 con efectos de grupo, varíaron en cada
edificio, pero en todos fue significativa. Los porcentajes de reducción dependen
sensiblemente del número de pilotes, así como de la relación entre el diámetro y la
separación de los mismos. Para los edificios estudiados, las reducciones,
correspondiente a la rigidez del conjunto de pilotes, variaron entre 27 y 94 por ciento.
Estos resultados son coherentes con estudios experimentales realizados en otros
países (Novak, 1991, El-Sharnouby y Novak, 1984).
Tabla 5.4 Comparación de rigideces asociadas a los efectos ISE de los edificios JAL, PC
y SIS calculadas con los métodos analíticos y con el método simplificado de Luco
Otro aspecto interesante que se evidenció del análisis comparativo de las rigideces,
obtenidas con los diferentes métodos, es que estas pueden variar durante la vida útil
de los edificios a consecuencia de movimientos sísmicos de intensidad media a alta y a
asentamientos diferenciales que puede deteriorar la rigidez en la interfase suelo-
cimentación o una pérdida de contacto parcial con el suelo de las caras laterales y/o en
su cara inferior del cajón de cimentación.
6. MODELOS MATEMÁTICOS
Un modelo matemático de un sistema físico puede establecerse con base en las leyes
fundamentales de la dinámica, del análisis estructural y constitutivas de los materiales,
incorporando todos los aspectos que participan significativamente en el mismo. Los
resultados de la aplicación de un modelo matemático determinado son sensibles a sus
características, por lo que las incertidumbres asociadas a estas pueden conducir a
incertidumbres elevadas sobre la relación entre la respuesta real y la respuesta
predicha.
Existen varios estudios que han propuesto criterios simples para considerar
explícitamente el deterioro de la rigidez lateral de una estructura (Anderson et al.,
1991; Durrani et al., 1994; Freeman et al., 1980; Gamboa y Murià-Vila, 1996; Paulay
y Priestley, 1992; Tena, 1992, Fuentes y Murià Vila, 2001). El criterio de Paulay y
Priestley (1992) ha sido incluido en el reglamento de construcciones de Nueva Zelanda
(NZS, 1995). Ellos sugieren diferentes factores de reducción (FR) para los momentos
de inercia y las áreas de las secciones trasversales de los elementos estructurales
como función de la ductilidad global (μ). En este mismo sentido, reglamentos de otros
países han adoptado criterios similares como son los de Grecia y Japón (Paz, 1994;
AIJ, 1994)
Edificio JAL
Cabe destacar que durante los sismos más intensos registrados, antes de la segunda
rehabilitación del edificio, los intervalos de variación de las frecuencias experimentales
en los componentes L y torsión (R) fueron amplios. Lo cual se explica por la importante
participación que tienen los muros de mampostería en tales componentes, y por el
deterioro que estos muros sufren, siendo este hecho un factor de peso en la respuesta
dinámica del edificio ante intensidades sísmicas pequeñas y moderadas.
Ya que los daños ocasionados a los muros de mampostería por los eventos 94-3 y 95-
1, en la quinta y sexta pruebas de vibración ambiental (VA 5 y VA 6), se omitió su
rigidez en el modelo para movimientos de baja amplitud (C-VA 2).
Tiempo (s)
DISTORSIÓN DE ENTREPISO (% )
Tiempo (s)
Para validar los modelos calibrados no basta con que las frecuencias naturales de
vibración concuerden con las experimentales, es necesario que los desplazamientos
relativos también coincidan aproximadamente con los experimentales. En la figura 6.1
se muestra el caso del modelo C-SIS 3 para reproducir la respuesta estructural ante
los eventos 94-3 y 95-1. En el evento 95-1 la respuesta en L se reprodujo bien a lo
largo de todo el evento, y la respuesta en T presentó algunas discrepancias en fase y
amplitud.
Por estas razones, se realizaron análisis analíticos de las diagonales de acero y de los
elementos compuestos concreto reforzado–acero estructural de rehabilitación, con
objeto de identificar las fuentes de la pérdida de rigidez de la estructura, estimada con
base en los registros sísmicos, y poder representar la rigidez efectiva de tales
elementos en los modelos del edificio para los eventos 99-1 y 99-3. Los resultados de
tales análisis fueron que las interfaces concreto–acero y concreto–concreto son
susceptibles de perder rigidez, al superarse su capacidad para tomar las fuerzas
cortantes inducidas por dichos sismos, y que las diagonales de acero pierden rigidez al
variar sus condiciones de apoyo por el deslizamiento de las placas de acero que las
ligan a la estructura original. Para estimar su influencia en la rigidez, se construyeron
modelos de elementos finitos en los que se tuvieron en cuenta su deterioro, y con ellos
se calibraron diagonales de rigidez lateral equivalente para emplearlas en los modelos
del edificio.
El modelo C-SIS 5 incluyó entonces los siguientes aspectos: módulos elásticos para
altos niveles de esfuerzos, secciones agrietadas en aquéllas columnas del sótano en
que se detectó deterioro, exclusión de la mampostería debido a los niveles de
distorsión alcanzados, estimación de la rigidez de las trabes y columnas de la segunda
Las consideraciones hechas permitieron que las frecuencias calculadas con el modelo
C-SIS 5 concuerden bien con las frecuencias experimentales. Para el evento 99-3, se
construyó el modelo C-SIS 7, siendo la diferencia con el C-SIS 5, el hecho de que se
tomara en cuenta deterioro tanto en las interfaces concreto–acero como el de las
interfaces concreto–concreto, criterio que se basó en un análisis demanda contra
capacidad de las interfaces ante fuerza cortante. Las diagonales equivalentes para este
caso incluyeron también los efectos de este tipo de deterioro.
Tiempo (s)
Tiempo (s)
Figura 6.2 Distorsiones de entrepiso experimentales (línea continua) y teóricas (línea
discontinua) del evento 99-3 y comparación con las variaciones de las frecuencias
(FAP) y de amortiguamiento crítico (ξAP) obtenidos del análisis de los registros.
Además de estos factores propuestos por Paulay y Priestley (1992) se tuvo que
establecer otros para las losas planas reticulares y muros de mampostería (tabla 6.3),
y para los elementos compuestos de rehabilitación y las diagonales de acero. En el
caso de las losas planas los factores se estimaron con base en el criterio de sección
agrietada para definir el ancho de viga equivalente de las losas (Gamboa y Murià Vila,
1996), mientras que para los muros de mampostería se estimaron de acuerdo con los
resultados de ensayes experimentales de muros de mampostería desarrollados por
Flores y Alcocer (1996). La pérdida de rigidez de los elementos de rehabilitación
(Fuentes y Murià Vila, 2001) se consideró con un criterio de secciones desacopladas,
mientras que para las diagonales se tomaron dos fuentes de pérdida de rigidez: la
debida al cambio en las condiciones de apoyo al deslizar las placas de acero de los
elementos de rehabilitación y la debida al daño directo cuando se someten a
distorsiones de entrepiso elevadas. Estos factores de reducción y estos criterios se
emplearon en la construcción de modelos calibrados simplificados.
En la tabla 6.4 se presentan para el edificio JAL las frecuencias de vibración teóricas
obtenidas con los modelos calibrados refinados y las identificadas de los registros
sísmicos de los eventos 95-1 y 99-3, y se comparan con las obtenidas de los modelos
calibrados simplificados. Se aprecia que los modelos simplificados tienen frecuencias
muy cercanas a las obtenidas con los modelos refinados, por lo que también estiman
adecuadamente las frecuencias experimentales.
Tabla 6.3 Factores de reducción para losas planas reticulares y muros de mampostería
Losas reticulares Muros de mampostería
Vigas equivalentes γ < 0.0015 0.0015 ≤ γ < 0.0020 γ ≥ 0.0020
0.30 Ib 0.50 Ab 0.35 Ab 0
Ib = inercia de la sección trasversal bruta; γ = distorsión de entrepiso;
Ab = área de la sección trasversal bruta
Para los modelos ingenieriles se emplearon las principales hipótesis que se utilizan en
la práctica profesional, las cuales se recopilaron por medio de una encuesta aplicada a
despachos de cálculo estructural (Murià Vila et al, 1997). En la tabla 6.5 se presentan
los errores de los modelos ingenieriles sin considerar la mampostería con respecto a
los experimentales. Se observa que los modelos ingenieriles sobrestiman las
frecuencias reales y presentan errores significativos.
7 CONCLUSIONES
Las frecuencias de vibración y los amortiguamientos durante cada uno de los eventos
sísmicos analizados muestran una sensible dependencia con las amplitudes de las
respuestas a los movimientos sísmicos. Las frecuencias disminuyen en función de las
amplitudes y después de las fases intensas de los sismos grandes se observa que no
se recupera el valor inicial, y en consecuencia hay una cierta pérdida de rigidez del
sistema estructura-suelo. En cambio, en los de muy pequeña intensidad se recupera
totalmente. Los amortiguamientos aumentan en función de la amplitud, pero tal
tendencia no siempre está bien definida.
Con las propiedades dinámicas obtenidas del análisis de los registros con técnicas
paramétricas se lograron reproducir las respuestas registradas. Para ello bastó incluir,
en todos los casos, los dos primeros modos de vibración por cada componente.
Además, se advierte que, en la mayoría de los edificios estudiados, el modo
fundamental contribuye en la respuesta en azotea en más de 90 por ciento. Este hecho
es importante, porque sugiere que es factible representar y estudiar las estructuras de
los edificios con un reducido número de grados de libertad.
8. RECONOCIMIENTOS
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