Las características de un liderazgo
Capacidad de argumentación
Uno de los aspectos más
importantes de un buen líder es
que tenga capacidad de
argumentar. Para un líder no
debe existir la frase: “No tengo
palabras para describirlo”, debes
acostumbrarte a tener siempre
las palabras adecuadas, la
mejor forma de describir y definir
tus pensamientos, lo que
quieres y lo que crees correcto.
Control emocional
Un líder no puede dejarse llevar
preso de la ira, o el pánico, un líder
tiene que controlar sus emociones.
¿Te imaginas al presidente de tu
país depresivo en televisión? No
estamos diciendo que tengas que ser
perfecto pero sí que aprendas a
controlar mejor tus emociones.
Confianza y seguridad
Si un líder no es seguro entonces no
hay característica de liderazgo
que valga, el liderazgo incluye
confianza y seguridad. ¿Si tú
mismo no crees en ti mismo y en tus
palabras como van a hacerlo los
demás? Los demás no pueden creer
por ti, tú debes creer en ti mismo y
luego los demás creerán en ti.
Cuidar la imagen
Estoy refiriéndome a tu imagen
como persona, no a la física aunque
también hay que cuidarla. Que
mejoremos constantemente como
persona no significa que no
podamos aprender a desenvolvernos
socialmente para caer mejor a las
personas.
Rasgos del liderazgo
Carácter/Integridad
Los líderes inspiran confianza. Lo
que el líder piensa, dice y hace está
perfectamente alineado. No existe
disparidad.
Competencia/Ingenio
Lo líderes buscan la excelencia en
todo lo que hacen. Invierten tiempo en
convertirse en los expertos del tema
que lideran. Gracias a esto y al
desarrollo de su capacidad
estratégica, demuestran una
capacidad instintiva sobre los
negocios y lo que debe hacerse.
Piensan Globalmente
Tienen la capacidad de elevar su
pensamiento respecto a
oportunidades o problemas a
diferentes niveles.
Enfocados en los Clientes
Entienden que el negocio existe por
los clientes. No permiten que la
burocracia interna impida el
crecimiento del negocio o la
organización.
Son receptivos a los cambios:
Entienden que el cambio es
inminente. Aceptan el cambio y lo
promueven de ser necesario.
Entienden las nuevas reglas del
juego, enfrentan al cambio
directamente y maximizan las
oportunidades que el cambio ofrece.
Son buenos comunicadores
Trabajan consistentemente en sus
habilidades como comunicadores.
Son capaces de resumir y explicar
claramente sus ideas. Saben escribir.
Entienden que escribir es el filtro más
importante para separar buenas y
malas ideas.
Construyen equipos efectivos:
Contratan y atraen al mejor talento.
Son colaboradores. Colocan las
relaciones por encima de las metas
personales. Se aseguran que su
equipo entrega resultados
Transmiten energía y estimulan a
los demás
Tienen una visión clara y logran
comunicarla. Emanan altos niveles de
energía consistentemente. Ellos
demuestran que aman lo que hacen.
El entusiasmo funciona como un
“multiplicador” de la fuerza de trabajo
de la organización.