Ana Ortiz-Tallo Moya
Parejas, Familia y Sexualidad (MPGS)
INFORME PELÍCULA: SI DE VERDAD QUIERES.
DESCRIPCIÓN DEL CASO
A y X llevan 32 años casados, tienen dos hijos ya emancipados y tienen alrededor de 60 años.
La demanda la hace la mujer, al ver un folleto de la terapia, y afirmar “no poder más con la
situación”. X, en un principio no accede a acudir a terapia, pero al final lo hace “como un
favor”, aunque hace explícito en varias ocasiones que “esto no sirve para nada” y que su
matrimonio está bien como está, afirmando que “es un matrimonio normal para llevar 32
años casados”. En la primera sesión, X transmite al terapeuta su poco deseo de estar ahí y se
muestra reticente a hablar de ciertos temas, como puede ser la sexualidad.
A y X duermen separados desde hace años, por problemas de apneas nocturnas de él, y
admiten no haber tenido relaciones sexuales ni íntimas en los últimos 5 años. A no se
encuentra cómoda con esta situación, aunque X afirma que “cuando se acaba, se acaba”.
X trabaja en una oficina y A en una tienda de ropa durante la jornada, y en cuanto a su día a
día, siguen una rutina muy marcada en la que ella le prepara el desayuno, X se va a trabajar y
se vuelven a ver al final del día, cuando cenan juntos (aunque sin mucha conversación).
Posteriormente, X se sienta en el sofá y ve en la televisión ciertos programas de su interés,
mientras que A termina las tareas domésticas. X suele quedarse dormido, a lo que A responde
despertándole para que se vaya a la cama y ambos se acuestan, cada uno en su habitación.
En cierto momento de la terapia, A explota y se rinde, amenazando con un posible divorcio ya
que “no puede más”. A medida que transcurre la terapia, X se muestra cada vez más
implicado, en parte por miedo al divorcio, y se va dando cuenta de que existe una clara falta de
afecto en su matrimonio.
ANÁLISIS
A y X tienen un matrimonio estable en el que han perdido mucha comunicación. Únicamente
tienen conversaciones banales, y son muy escasas.
A muestra poca asertividad hacia su pareja, le cuesta mucho comunicarle las cosas que le
molestan, y se muestra insegura en sus interacciones, hasta el momento en que estalla. A
Ana Ortiz-Tallo Moya
Parejas, Familia y Sexualidad (MPGS)
también tiene un problema de autoestima lo que podría deberse a que siente que su marido
ya no la encuentra atractiva, por la falta de intimidad.
X muestra cierto desinterés por su relación matrimonial en un principio, se encuentra
acomodado en la convivencia sin demasiada comunicación aunque a medida que transcurre la
terapia se van percibiendo inseguridades y necesidades de intimidad, que por miedo o por
comodidad no ha demandado.
PROPUESTA DE TRATAMIENTO
El objetivo principal del tratamiento es que A y X aprendan a comunicarse y a tomar en serio
las demandas del otro. Además, es importante que recuperen un nivel de intimidad acorde con
su relación matrimonial y con las necesidades de la pareja.
En primer lugar, enseñaríamos a ambos habilidades de comunicación en pareja y fijaríamos un
espacio de tiempo al día para que compartan y hablen de sus necesidades. Practicaríamos esta
comunicación asertiva en terapia respetando los turnos de cada uno e insistiendo en que
durante ese tiempo que hemos reservado no podemos juzgar y debemos tomar en serio los
sentimientos del otro.
En terapia, haremos una lista de las actividades agradables que podrían practicar en pareja y
que a ambos les resultarían gratificantes, para ello sería interesante utilizar el cuestionario de
actividades agradables. Analizaremos sus horarios y fijaremos un tiempo determinado para
estas actividades. Es importante que pasen tiempo juntos, pero debe ser un tiempo que les
resulte agradable a ambos. Iremos estableciendo el plan de actividades por semanas durante
las primeras fases del tratamiento.
En cuanto a la intimidad física, en mi caso, yo esperaría a que A y X hayan aprendido pautas
básicas de comunicación y hayan pasado algo más de tiempo juntos. En la película, al tratarse
de una terapia intensiva, fuerzan la intimidad desde el primer momento, proponiéndoles en
primer lugar que se acaricien, para poco a poco con el paso de los días, recuperar las
relaciones sexuales. Me parece un buen planteamiento, el hecho de escalonar las fases de
intimidad sexual, y realizaría algo parecido, aunque un poco más adelante en el tiempo y
dedicando más tiempo a cada una de las fases de intimidad.