Niño de Octubre
Niño de Octubre
De Maribel Carrasco
PERSONAJES
Narrador
Hugo
Madre
Figo
Padre
Anciana
Anciano
Centinela
Árbol 1
Árbol 2
Árbol 3
Una Piedra
PRELUDIO
texto)
NARRADOR
VOZ NIÑO
Es la noche…
NARRADOR
VOZ NIÑO
NARRADOR
VOZ NIÑO
Y el pequeño Figo…
NARRADOR
VOZ NIÑO
NARRADOR
VOZ NIÑO
Hugo esta acostado en una cama con sábanas muy blancas, a un extremo de la
cama, una ventana. La figura del Narrador siempre estará presente, pero no será
casi imperceptible, se escuchará durante toda la escena, el tono del monitor que
PRIMERA PARTE
EL FRIO
HUGO
MADRE
La noche…
HUGO
¿Es el tiempo en que los vientos fríos llegan a las montañas y las pintan todas de
blanco?
MADRE
No mi niño…Es el tiempo en que el sol abre sus brazos para que las flores y los
MADRE
Sí Hugo.
HUGO
MADRE
Bueno, puede ser porque estas noches, los vientos helados del norte corren
pesados sobre las montañas y también sobre nosotros… (Cobija a Hugo con
una frazada)
HUGO
Pero la otra noche y la otra y la otra también sentí este frío y no soplaba ningún
viento…
(La madre toca con ternura la frente de Hugo, enseguida toma un vaso con agua
y se lo acerca)
MADRE
HUGO
NARRADOR
En los días fríos, en que el viento helado se colaba por todas partes, mamá
acercaba a Hugo una taza de chocolate caliente, cuando tomaba el primer sorbo,
sentía como si mamá lo envolviera en sus brazos y el frío se escurría como un
historia… Hugo pensaba que su Mamá era tan fuerte y tan dulce como los
HUGO
MADRE
HUGO
¿Y papá?
MADRE
HUGO
NARRADOR
El no es tan fuerte como mamá. A veces, por las noches, se pasa las horas
pasos tristes, como un animal herido, como una sombra que no tiene descanso…
Mira al cielo y pide consuelo… busca por todas partes y parece que no lo
encuentra.
HUGO
NARRADOR
A veces él habla solo, cuando está a la sombra del roble, como si el roble
entendiera sus palabras, a veces levanta los brazos, como si le pidiera algo, a
HUGO
MADRE
HUGO
MADRE
NARRADOR
viaje… Mamá bajó la mirada como si ensayara una oración… Había caído la
(Se escucha un sonido de olas a lo lejos, luego, el sonido se funde con el sonido
Érase una vez un pedazo de madera… pero no, no era una madera especial, no
era una madera de caoba o de un gran roble, no señor, este era un simple leño
de los que en invierno se echan en las estufas y en las chimeneas para encender
(Un pequeño fogón ilumina muy tenue, una pequeña cocina, allí una mesa de
madera con dos bancos. Junto a la mesa, una ventana. Sentado sobre una de
de madera.)
SILUETA DE NIÑO
Conozco bien ésa historia… la del niño que tenía una naríz larga, podríamos ser
primos o algo así, somos de la misma raíz, pero no del mismo árbol.
NARRADOR
No sé bien cómo ocurrió, pero el caso es que un día este pedazo de madera
SILUETA DE NIÑO
Ese narices largas, era un buen chico después de todo. Y al final de cuentas, si
que logró ser un niño…un niño como todos los demás, de carne y hueso. Un día
NARRADOR
Este carpintero, vivía con su mujer en una pequeña casa de madera en medio
del bosque, no tenían ningún hijo, por lo que algunas veces, se sentían un poco
tristes, pues sobre todo en las noches, cuando se reunían a tomar la merienda,
el silencio se hacia tan pesado entre los dos… pero cuando eso pasaba, aquel
SILUETA DE NIÑO
Un niño de ésos que brincan por todas partes y que ponen la casa al revés y
también la visten de colores. Uno de ésos niños que van a la escuela, que corren
y que se suben a los árboles a cortar manzanas…¡Un niño que conoce el sabor
de las manzanas!
NARRADOR
HOMBRE
(Se estremece, como si tuviera frío.) Esta noche el frío regresó con más fuerza.
(Se dirige hacia la ventana que está abierta y mira hacia afuera) Deben ser esos
vientos helados del norte que han vuelto, corren pesados sobre las montañas y
(Aún sin dejarse ver del todo. Al Hombre) ¡Espera! (El Hombre se hace el
HOMBRE
SILUETA DE NIÑO
HOMBRE
SILUETA DE NIÑO
HOMBRE
¿Quién yo?
SILUETA DE NIÑO
HOMBRE
NARRADOR
Y fue así que aquella extraña noche, el carpintero, comenzó a tallar poco a poco
una figurita, tan bien hecha, tan perfecta que parecía respirar por sí sola. Aquella
figura, era la de un pequeño niño que parecía que lo miraba desde el fondo de
sus ojos. Sorprendido por aquella magnífica obra, el carpintero miró por largo
tiempo la figurita, hasta que poco a poco, con el arrullo de las estrellas, fue
quedándose dormido…
(En este momento, la silueta del Niño se acerca más a la luz que es ahora más
intensa, vemos a Figo, un niño delgado, pálido, se aproxima hacia la mesa, como
NARRADOR
Y Figo se quedó muy silencio, como quien descifra el sueño del que duerme.
(La habitación del hospital, nuevamente se escucha el sonido del monitor, allí
Por un momento Hugo logra incorporarse un poco y trata de moverse. Mira hacia
la ventana)
HUGO
MADRE
En algunas horas…
HUGO
Tarda tanto…
NARRADOR
Han pasado los días y las noches y Hugo está cada vez más pálido. El más débil
rumor de viento lo hace estremecer de frío, ése frío que solo él es capaz de
MADRE
Puede ser que mañana salga un buen sol, ya verás mi pequeño, entonces no
HUGO
MADRE
No...
HUGO
MADRE
HUGO
MADRE
HUGO
escuela como todos los otros niños, mañana, mamá, y cuando regrese,
Mañana…
NARRADOR
Pero esa mañana no quería llegar…se adormecía en algún lugar de ésas noches
tan frías que no querían acabar, o se escondía en algún lugar de las horas o de
los días. Mientras tanto, Hugo se sentía cada vez más y más cansado, como si el
frío que lo envolvía lo fuera venciendo. Hasta que un día las palabras se le
NIÑO DE OCTUBRE
FIGO
PADRE
FIGO
PADRE
FIGO
PADRE
FIGO
(Insistente) Otra vez
PADRE
Aquella fue una noche de Octubre, Figo. Una noche toda llena de luceros que
FIGO
PADRE
(Mirándose las manos) ¡Eras tan pequeñito que cabías en una de mis manos!
FIGO
Y como un pequeño sol que nace entre los montes, papá me levantó hasta el
PADRE
FIGO
PADRE
Y se llamará Figo…
FIGO
NARRADOR
FIGO
Figo, de figurita...
PADRE
Figo, niño de los árboles…Figo, mi niño de Octubre…
NARRADOR
FIGO
PADRE
FIGO
PADRE
FIGO
PADRE
se asomen los primeros rayos del sol del viernes, habrás cumplido los ocho
años…
FIGO
NARRADOR
Y es que Figo tiene tanta prisa. Hace ya muchos días que está cada vez más
días se le fuera apagando, esa poderosa fuerza que nos hace aferrarnos a la
PADRE
FIGO
Cuando cumplí un año, aprendí a caminar mis primeros pasos, cuando cumplí
los dos, papá me enseñó a dibujar mis primeros caminos… cuando cumplí los
tres aprendí el nombre de los colores…a los cuatro, aprendí el nombre de casi
todas las cosas… a los cinco, papá me enseñó las primeras letras… a los seis,
aprendí a leer y a escribir… a los siete leí cuatro libros… y a los ocho….
NARRADOR
FIGO
Ser un niño como todos los demás niños que juegan y brincan y trepan a los
NARRADOR
Papá sabe que el regalo que Figo quiere en su cumpleaños parece tan lejano…
Y es que Figo no es como los otros niños que juegan, brincan y trepan a los
PADRE
(Lo contiene en un abrazo) ¡Shhh¡ Calma, caballito, calma, que bien sabes, no
debes agitarte…
FIGO
Figo, no debes correr… No debes cansarte… no debes moverte…No debes
NARRADOR
No puede ser como los demás por más que quiere y es que Figo ha nacido con
débil que apenas trota y ya se cansa… Por eso Figo no puede hacer lo que
hacen los demás niños… por eso papá y mamá lo cuidan tan amorosamente y
HUGO
MADRE
momento, mi pequeño…
NARRADOR
Figo tenía tanta curiosidad de saber lo que era ser un niño como los demás, un
niño que no tuviera que cuidarse de todo, hasta del más ligero sobresalto…
FIGO
PADRE
Puede ser que la risa tenga el sabor de una inmensa rebanada de sandía…
FIGO
Los ojos de papá se llenaron de respuestas… pero las respuestas, cuando salen
de los ojos, a veces no están dispuestas a decirse. (El padre, comienza a tocar el
acordeón) Papá tocó el acordeón durante un rato, como si aquella música fuera
la fuente de su fortaleza… El sabía que aquella pequeña gota de agua, tan frágil,
que era Figo, estaba a punto de secarse. Y mecido por aquella música Figo cerró
(Un paraje solitario, parece todo cubierto de hielo, el viento sopla con tal fuerza
que se le escucha bufar. Vemos a Hugo luchando contra ése viento helado, que
le impide seguir adelante, hasta que vencido, cae. En ése momento, a unos
ANCIANO
¡Vaya! ¿Quién anda dejando trampas por el camino! ¡Suficientes cosas tengo
que esquivar para que aparte de todo…! (Descubre a Hugo) Pero si es un… ¡Un
HUGO
ANCIANO
¡Ya me doy cuenta! Con razón no puedes hacer nada contra este viento. Si uno
parte, es un lugar tan aburrido… Así que habrá que buscarte un buen lugar…
HUGO
ANCIANO
HUGO
ANCIANO
HUGO
ANCIANO
¡Siempre! Por eso es mejor caminar, alejarte de aquí y buscar otro sitio… ¡Y eso
para ver si Hugo la ha seguido, pero no, Hugo se ha quedado en su sitio) Mira,
HUGO
ANCIANO
Haces demasiadas preguntas para estar tan cansado y tan friolento… ¡Pero así
son los de tu edad! ¿Porqué esto y porqué lo otro? Te diré, mi maleta está vacía,
la llevo por si hay algo que merezca la pena llevar… pero hasta ahora… no he
encontrado mucho… Solo esto… (Abre la maleta, por sus movimientos, vemos
que saca una pequeña taza, invisible. Respira el aroma de la supuesta taza y se
la ofrece a Hugo) Anda, bebe un poco, así te quitarás ése frío que llevas encima
HUGO
ANCIANO
HUGO
(Hugo toma la supuesta taza y bebe. Después, un poco más aliviado) El frío se
ha ido…como cuando…
ANCIANO
HUGO
¿A dónde vas?
ANCIANO
¡Shhh! ¡Ya lo he dicho! ¡Vamos a alguna parte! ¡Así que vamos! ¡Vamos! ¡Y no
preguntes demasiado!
parecida a una lagartija sabia. Se encuentra inmóvil, mirando hacia arriba, con la
boca abierta y la mirada fría. Está toda lleno de polvo, como si hubiera
Figo que camina con mucha dificultad, parece sediento, hasta que se detiene
ANCIANA
eres?
FIGO
ANCIANA
despierta! ¿Es que estás dispuesto a dejar que este gran desierto acabe
contigo?
FIGO
No puedo seguir…
ANCIANA
¡Te secarás! ¡Como todo por aquí! ¿Cómo caíste en este desierto?
FIGO
(Mirando hacia todos lados) Estoy perdido…
ANCIANA
¿Perdido? ¡Entonces verás cosas que jamás imaginaste ver! ¡Mira a lo lejos!
FIGO
ANCIANA
Te lo dije.
FIGO
ANCIANA
ANCIANA
Mira, eso que allá ves, no es un bosque así nada más… Es un bosque especial y
esos son árboles especiales. En ellos se puede contar la edad de la gente, los
que están muy crecidos y de troncos muy anchos pertenecen a la gente que ya
FIGO
ANCIANA
marchado.
FIGO
¿Porqué se va la gente?
ANCIANA
¡Eso es un gran misterio! Pero así es como debe ser, la gente llega, se queda por
FIGO
ANCIANA
Pues porque todo comienza y todo termina. Es la vida, a veces termina un poco
antes, pero así es como tiene que ser. Nadie tiene una respuesta a ello, ni
siquiera yo, que he vivido tanto. (El arrullo se escucha más alto) Escucha, que
El Camino Correcto
ANCIANO
Después de este recorrido y de haberme dado cuente que eres una persona
fiable, contestaré a tu adónde voy: Un día tuve un sueño, soñé que un día partiría
HUGO
¿Qué sendero?
ANCIANO
¡El sendero con el que soñé! No preguntes tanto. Nos falta mucho camino para
encontrarlo.
HUGO
¿Cómo lo sabes?
ANCIANO
Un sendero que nos mostrará el camino correcto no puede estar cerca… ¡Las
nuestras narices!
HUGO
ANCIANO
Tú te quedarás aquí.
HUGO
¿Solo…?
ANCIANO
HUGO
Soy miedoso…
ANCIANO
deferencia. Un día tendrás que vencer ése miedo… Un viajero no logra llegar
muy lejos acompañado todo el tiempo por el miedo… Así que, como es lógico, en
estos casos, esperaremos aquí juntos.
(Le quita la maleta a Hugo y la coloca en el suelo, luego se para sobre la maleta)
HUGO
¿Esperar que?
ANCIANO
HUGO
adónde.
ANCIANO
¡Vaya! Esa es la mejor pregunta que has formulado hasta el momento. Bueno,
me gustaría poder darte una respuesta, pero el único que puede saber hacia
HUGO
aquello?
ANCIANO
HUGO
ANCIANO
¡No puede ser! Yo llevo demasiado tiempo aquí y nunca he logrado ver nada de
nada… y tú… ¡Ya has visto algo! Debes considerarte afortunado. Eso no le pasa
a cualquiera. ¡A ver! (Se pone las manos de Hugo en sus ojos. Mira)
HUGO
ANCIANO
HUGO
ANCIANO
El mar es… ¡Es peligroso para los que no saben nadar! ¡Eso es!
HUGO
¿Qué es nadar?
ANCIANO
pronto si tuviera que contestar a todas tus preguntas ¿Qué es esto y que es lo
HUGO
¿Cómo volar?
ANCIANO
HUGO
ANCIANO
No, no, no, no señor. A mí no me gusta nada ésa cosa tan grande que se come
todos los días al sol…
HUGO
¡Tienes miedo!
ANCIANO
¡De vez en cuando todos tenemos miedo! Eres fastidioso cuando no haces
HUGO
ANCIANO
¿Si no adónde? ¡Además todo allí está lleno de agua… ¡Agua salada!
HUGO
ANCIANO
HUGO
¡Quisiera ir allí!
ANCIANO
HUGO
ANCIANO
Pero no es el mío…
HUGO
No podría ir solo…
ANCIANO
Entonces espera aquí. Puede que algún incauto pase por aquí y te acompañe, yo
HUGO
ANCIANO
Es que no subes a mirar bien (Lo sube a la maleta) ¡Así es como debes de
vigilar! Desde una buena torre como esta. Bueno, ya que encontraste tu camino
correcto yo debo seguir buscando el mío… (Le quita la maleta y se aleja) ¡Bah!
Siempre me pasa. ¡Estos que no saben nada, son los que lo encuentran todo y
yo…! ¡Bah! (Hugo a quedado solo, de pronto entra otra vez el Anciano) ¡Está
HUGO
ANCIANO
(Alejándose) ¡Entonces dale algo a alguien, cuando realmente tengas algo que
dar!
despierta)
FIGO
ANCIANA
(Despertando) ¿Cuál?
FIGO
ANCIANA
FIGO
ANCIANA
FIGO
ANCIANA
¡No levantes tanto la voz! Mis piernas y mis brazos son muy cortos, pero mis
orejas son muy profundas… Escucha, no hay más que hacer por él…
FIGO
ANCIANA
A veces suceden estas cosas… Son misteriosas las razones de los árboles
FIGO
¿A dónde?
ANCIANA
FIGO
ANCIANA
Podrías.
FIGO
(Descubre algo más) ¡Mira! ¡Allá hay otro pequeño árbol! pero se está secando…
ANCIANA
FIGO
ninguna parte, yo estoy bien en casa, con mamá y con papá… ¿Puede un
ANCIANA
Tendría que buscar un tun tun tun rojo, tan rojo como…
FIGO
ANCIANA
FIGO
¡Lo buscaré y ningún viento nos derribará! Eh, pequeño árbol, crecerás como
todos ésos otros, tan grande, hasta que un día tengas que marcharte también,
ANCIANA
FIGO
¿A dónde?
ANCIANA
FIGO
¡El sol de mi cumpleaños! (La Anciana ha quedado inmóvil otra vez) ¡Eh! ¿Qué
NARRADOR
Por fin, después de varios días, Hugo abrió los ojos. Desde el fondo de su
corazón, que ahora es tan profundo como un pozo, papá dice que el pequeño
HUGO
MADRE
HUGO
Estoy cansado…
MADRE
HUGO
MADRE
HUGO
Llegaré.
MADRE
Y ancho y profundo…
HUGO
Ya lo sé mamá…
MADRE
HUGO
Navegar.
MADRE
Estarías tan solo…
HUGO
MADRE
¿Y si tienes miedo?
HUGO
MADRE
¿Y si tienes frío?
HUGO
MADRE
HUGO
Lloraré…
MADRE
HUGO
No mamá, debes dejarme ir, no puedo llevar a nadie… bueno, a lo mejor querrás
MADRE
¿Regresarás?
HUGO
MADRE
HUGO
MADRE
¿Porqué?
HUGO
Eso es un misterio que yo tampoco sé… pero así debe ser, mamá. Así.
MADRE
NARRADOR
Hugo quiso seguir hablando de su viaje por venir, pero sus palabras se quedaron
guardadas en un suspiro. Volvía otra vez a ése sueño que sólo él conocía…
(Vemos la figura del hombre, que ahora está bajo un gran árbol, toca el
acordeón.)
NARRADOR
Apenas llegó el jueves y repentinamente Figo se puso más pálido que nunca…
No tenía más fuerza para sostenerse en pie. Como en los días en que todo se
pone triste, papá llora desde el fondo de sus ojos, como guardando su dolor para
tratar de parecer sereno… (El Padre se sienta en una silla que está a un lado de
completo…su pequeño corazón está más cansado que nunca, parece la luz de
una pequeñísima llama… Bajo el cobijo de la música, papá parece proteger por
sobre todas las cosas, la luz de ésa débil llama que está a punto de extinguirse…
FIGO
(Respirando con dificultad, a su padre) Mañana, cuando los primeros rayos del
PADRE
FIGO
PADRE
FIGO
PADRE
FIGO
Nadie puede saberlo, es un sueño que solo yo conozco y que debo guardar para
mí. Para cuando salgan los primeros rayos del sol de la mañana, regresaré.
NARRADOR
ventana, luego, con su dedo índice dibuja un camino, como quien se prepara
¿Me esperarás?
PADRE
NARRADOR
Apenas pudo decir estas palabras, y poco a poco, Figo se dobló como una
pequeña espiga entre los brazos de papá y se quedó dormido. Bajo la sombra de
sus manos, papá sintió la paz de aquellos ojos cerrado, parecía que el pequeño
Figo tenía en los labios pálidos, finísimos, una leve sonrisa, también dormida,
PADRE
(Abrazando a Figo) Anda, pues niño mío… Te abrazo, para que vayas en paz, te
amparo contra todos los fuertes vientos, para que tu despertar sea bueno. Yo
estaré aquí esperando tu regreso. Que mañana, cuando abras los ojos, hayan
CRUCE DE CAMINOS
(Esta escena será representada con imágenes, las imágenes que podrían estar
viendo o imaginando Hugo y Figo antes de iniciar su viaje. Cada uno está en su
área, ninguno de los dos logra ver al otro todavía, pero escuchan su voz.)
HUGO
HUGO
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
¿Bajo el agua salada…?
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
FIGO
Esta noche…
HUGO
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
FIGO
¿Todo?
HUGO
Sí.
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
Cuando me aleje,
FIGO
Cuando me aleje,
HUGO
¿Y que harás cuando termine tu viaje?
FIGO
(La voz de Figo se pierde como en un eco, la música del acordeón se mezcla con
el sonido del monitor que a empezado a escucharse cada vez más, ahora
NARRADOR
En medio de aquella noche, poco a poco Hugo se fue doblando como una
pequeña espiga entre los brazos de mamá y por primera vez en muchos días,
mamá sintió la paz de aquellos ojos cerrados… parecía que el pequeño Hugo
tenía en los labios pálidos, finísimos, una leve sonrisa, también dormida, sonreía
como cuando mamá y papá le contaban aquella vieja historia, la del niño de los
árboles… Hugo sonreía como quien está a punto de irse para luego, descansar.
(El sonido persistente del monitor se pierde poco a poco hasta mezclarse
suavemente con una lejana música de un acordeón, que poco a poco se hace
más presente. El Narrador apaga la luz, como si apagara una vela. Oscuro
momentáneo)
SEGUNDA PARTE
HUGO: EL PRINCIPIO DEL VIAJE
CENTINELA
(En voz baja, a Hugo que continúa en su cama) ¡Eh, niño! (Le muestra un
sendero) ¿Miras todos estos caminos? Uno de ellos es el tuyo ¡Vamos! ¡Vamos!
HUGO
¿Cómo lo sabes?
CENTINELA
CENTINELA
HUGO
No…
HUGO
CENTINELA
¿Cuál es tu camino?
HUGO
CENTINELA
HUGO
CENTINELA
No hay caminos cortos… Para llegar a tocar la orilla del mar, hay que atravesar
HUGO
llegaré…
CENTINELA
HUGO
¿Cuál es tu destino?
CENTINELA
HUGO
¿Y cuál es mi destino?
CENTINELA
CENTINELA
Escucha, debes llegar allí a los primeros rayos del sol del amanecer.
HUGO
CENTINELA
De lo contrario, te perderás…
(Sopla el viento)
HUGO
CENTINELA
Son vientos sabios, ellos conocen mejor que nadie los caminos, van y vienen y si
HUGO
CENTINELA
HUGO
¿Qué es efímero?
CENTINELA
Es como un suspiro…apenas nace y ¡zas! Se va. Los vientos han dicho que
CENTINELA
Lo reconocerás…
HUGO
¿Porqué?
CENTINELA
HUGO
No te vayas…
CENTINELA
(El Centinela se va, Hugo lo despide. Luego se sube a la maleta, para mirar a lo
ARBOL 1
ARBOL 2
ARBOL 3
Seguramente se dió cuenta de que una figurita de madera no puede ser más que
ARBOL 1
No se puede ser dos cosas al mismo tiempo… o eres árbol o eres un niño…
ARBOL 2
ARBOL 3
FIGO
ARBOL 1
ARBOL 2
Somos tu raíz.
ARBOL 3
FIGO
No, no he vuelto, no puedo quedarme aquí, yo busco un…
ARBOL 1
¿Un corazón?
ARBOL 2
Me lo suponía…
FIGO
ARBOL 1
ARBOL 3
ARBOL 2
Corazones de alcachofas…
FIGO
ARBOL 1
FIGO
regreso.
ARBOL 2
No, no puedes ser un niño como los demás, eres un árbol, aún pequeño ¡Pero
FIGO
No…
ARBOL 1
FIGO
Reír es como… ¿Como el sonido que las hojas hacen, cuando bailan con el
viento?
ARBOL 1,2,y 3
FIGO
ARBOL 1, 2 y 3
¡No y no!
ARBOL 1
ARBOL 2
FIGO
No….
ARBOL 3
FIGO
No… No podría… mi corazón es tan pequeño que podría romperse con una
llorada…
ARBOL 2
Entonces no, no eres un niño, uno de verdad… Todos ellos ríen y gritan y corren
ARBOL 1
ARBOL 3
ARBOL 2
ARBOL 3
ARBOL 1
ARBOL 2
ARBOL 1
FIGO
ARBOL 2
¡Y muy fuertes!
(Tratan de detenerlo)
FIGO
ARBOL 1, 2 y 3
FIGO
¡Debo regresar cuando se despierten los primeros rayos del sol! ¡El sol de mi
cumpleaños!
ARBOL 2
FIGO
(Los árboles aprisionan entre sus ramas a Figo, su voz se va perdiendo poco a
(Hugo corre hacia donde se escucha la voz y encuentra a Figo, atrapado entre
unas ramas)
HUGO
¡Despierta! ¡Despierta!
(Lo libera)
FIGO
HUGO
Calma…
FIGO
¿Quién eres?
HUGO
Hugo…
FIGO
Yo soy Figo…
HUGO
FIGO
Figo de figurita…
HUGO
FIGO
HUGO
(Sonríe) ¡Figo…! El niño de aquel cuento viejo que me contaban papá y mamá…
pequeño y frágil….
FIGO
HUGO
FIGO
Una pesadilla…
HUGO
FIGO
HUGO
¿No lo sabes?
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
¿Lo crees?
FIGO
Lo sé. (Mira la maleta que lleva Hugo) ¿Qué llevas en ésa maleta?
HUGO
HUGO
Para tener algo que dar… He comenzado un viaje muy viaje, voy al mar.
FIGO
HUGO
FIGO
despertaré.
HUGO
¿Cómo lo sabes?
FIGO
HUGO
¿Qué buscas?
FIGO
No te lo puedo decir…
HUGO
¿Porqué?
FIGO
Porque es un secreto…
(Sopla el viento frío, Hugo se estremece.)
HUGO
FIGO
¿De qué?
HUGO
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
A la sombra de los árboles. Descansaremos.
NARRADOR
Figo y Hugo habían descubierto un nuevo camino. Aquel viaje había comenzado
con ése maravilloso encuentro. A paso seguro y firme, los dos pequeños viajeros
(El Narrador, ilumina un área, en la que podemos ver una serie de imágenes en
teatro de sombras que representará los caminos por los que transcurren los dos
viajeros)
NARRADOR
siquiera un principio del manto del mar en la lejanía. Los ánimos habían
HUGO
FIGO
No puedes darte por vencido… (Señala un área del escenario) Quizá en lo alto
de ésa montaña podamos descubrir la orilla del mar… ¡Vamos Hugo! ¡Solo un
NARRADOR
Hugo caminaba cada vez más lentamente, hasta que se quedó atrás tan
silenciosamente, que Figo no pudo darse cuenta de que sus pasos ya iban
solitarios…
LA LEALTAD
FIGO
(Felíz, sin percatarse de que Hugo ya no está con él) ¡Eh! ¡Allí! ¡Allí está! ¡El mar
Hugo! ¡Hemos llegado al mar! (Se vuelve para buscar a Hugo) ¡Hugo, corre!
¡Debes ver cuán grande es! ¡Cuanta agua! ¡El mar! ¡Hemos llegado Hugo! ¡El
mar! (De pronto se detiene) ¿Hugo? (Intenta ir en su busca, pero se tropieza con
PIEDRA
FIGO
(Desconcertado) ¡No!
PIEDRA
Es tarde…
FIGO
PIEDRA
FIGO
¡Hugo!
PIEDRA
Nada puedes hacer… queda muy poco tiempo para el amanecer y tú debes
PIEDRA
No hay más que hacer por él ¿Recuerdas? Es un misterio el que los árboles se
FIGO
PIEDRA
FIGO
PIEDRA
FIGO
Sí, es mi amigo…
PIEDRA
¿Y cómo puede saber un niño de madera, con un corazón tan pequeño como
FIGO
Lo sé porque…
PIEDRA
FIGO
PIEDRA
piedra!
FIGO
¡Yo no quiero ser una piedra! (Se libera de la sombra-piedra y corre a buscar a
Hugo) ¡¡¡Hugooo!!!
PIEDRA
FIGO
PIEDRA
¡El tiempo avanza! ¡Ya es muy tarde! ¡No debes correr! ¡Tienes prohibido correr!
NARRADOR
Figo no quiso escuchar más las palabras de aquel ser oscuro. Si bien no conocía
lo que era la amistad, de alguna forma había aprendido que era el cariño y la
lealtad.
(Vemos a Hugo sentado, estremecido por un terrible frío, llega Figo, muy
agitado)
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
Lloro…
FIGO
(Moja sus dedos con las lágrimas de Hugo) Claro que todavía tienes fuerza, se
necesita fuerza para llorar… yo no puedo llorar por más que quiera… ¡Vamos!
HUGO
FIGO
¡Yo mismo lo he visto! ¡Tan grande como el cielo… tan grande como nuestro
sueño!¡ He visto la orilla del mar! ¡Está allí! (Señala) ¡Detrás de la montaña!
HUGO
FIGO
NARRADOR
Figo y Hugo volvieron a caminar juntos, en la mirada de Hugo aún brillaban dos
lágrimas, pero esta vez eran como los luceros que anuncian el amanecer.
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
otras a mar.
FIGO
(Recoge con un dedo una lágrima del rostro de Hugo, y mira a través de ella)
HUGO
tostadas!
NARRADOR
Y por primera vez, Hugo sintió que aquel intenso frío que lo había cansado
HUGO
(Felíz, como recuperando su fuerza) ¡El frío se ha ido…! Figo, escucha, un día, tú
FIGO
¿Cómo lo sabes?
HUGO
NARRADOR
Rápidamente se dirigieron a la orilla del mar, de pronto, Figo recordó las palabras
de aquel ser oscuro a lo lejos… ¡Te agitarás! ¡No soportarás! ¡Tu corazón se
romperá en pedacitos! Y como si aquel eco hubiera caído como una inmensa
más…
EL LENGUAJE DE LA AMISTAD
FIGO
HUGO
FIGO
FIGO
HUGO
Lo soy.
FIGO
HUGO
FIGO
Nunca te vayas…
HUGO
NARRADOR
Hugo y Figo comprendieron que lo que más les unía, era el lenguaje de la
amistad, Figo supo entonces de la fuerza que nos da el contar con un amigo. Y
TERCERA PARTE
FIGO
HUGO
FIGO
¿No regresarás?
HUGO
FIGO
HUGO
Y así será… te lo prometo. ¡Mira como la luz ha comenzado a abrirse paso entre
FIGO
HUGO
FIGO
HUGO
A veces pasan cosas así, a veces los encuentros son como un suspiro, pero
FIGO
HUGO
Despertaré en tu corazón…
FIGO
HUGO
Shhhh… Serás tan fuerte como un roble, Figo… (Comienza a cerrar los ojos,
FIGO
NARRADOR
Hugo y Figo se fueron doblando como dos pequeñas espigas hasta que los dos
cerraron sus ojos. Parecía que tenían en los labios pálidos, finísimos, una leve
de un buen sueño… Mientras tanto, la luz de los primeros rayos del sol se
EL DESPERTAR
que Hugo se levanta, abre la maleta y como en un ritual, se lleva las manos a su
Vuelas.” **
FIGO
NARRADOR
puñado de hermosas plumas, cuyo espíritu, despierto, ya estaba muy lejos. Hugo
despide.)
NARRADOR
Figo lo miró por última vez y poco a poco lo dejó irse. Supo que por fin su amigo
descansaba. En la paz de sus ojos cerrados, leyó el mensaje bueno que Hugo le
FIGO
(Felíz tratando de ir hacia donde Hugo) ¡Hugo! ¡Mira! ¡Una lágrima! ¡Una lágrima!
¡Tenías razón! ¡He comenzado a llover con el corazón, Hugo! ¡He comenzado a
NARRADOR
FIGO
Dice que Hugo no se ha ido, dice que Hugo está aquí… (Señala apaciblemente
su corazón)
EL REGRESO
NARRADOR
La mañana del viernes de Octubre había llegado. Papá, estaba allí, esperando a
FIGO
(Despertando) Papá…
PADRE
carcajada de sandía…
PADRE
Ha vuelto mi niño de Octubre, y el color de sus mejillas. Hoy será un buen día,
Figo.
FIGO
PADRE
CAE TELON
**Poema Náhuatl