Góngora, Quevedo y Lope
Góngora,” El Príncipe de la Luz y las Tinieblas”
Nació en Córdoba en 1561 dentro
de una familia acomodada y culta.
Aunque estudió Leyes en
Salamanca, de vuelta a Córdoba,
siguió carrera dentro de la Iglesia.
Viajó mucho en misiones
eclesiásticas y sus poemas lo
hicieron famoso.
Cuando se instaló en Madrid en
1617, era ya considerado el mejor
poeta de su tiempo.
Amante de la vida lujosa y muy
aficionado al juego, se vio acosado
por las deudas.
Ya enfermo, regresó a Córdoba,
donde murió en el año 1627.
Góngora,” El Príncipe de la Luz y las Tinieblas”
Góngora ha pasado a la posteridad como hombre arisco, sombrío y
orgulloso y por sus famosas son sus enemistades personales y literarias.
Con Quevedo cruzó insultos y alusiones mordaces. Atacó asimismo a Lope
de Vega.
Contó también con numerosos y fervientes seguidores, que imitaron su
estilo hasta bien entrado el siglo XVIII.
Defiende una forma de entender y escribir la poesía como un ejercicio de
alto nivel intelectual, que exige el esfuerzo y la cultura de sus lectores. Sabe
que es un artista de minorías y está orgulloso de ello.
Luis de Góngora y su obra
•La obra lírica de Góngora circuló
de forma oral y manuscrita
durante su vida.
•Sus versos se editaron
póstumamente, algunas
ediciones con comentarios
eruditos, como si se tratara de un
clásico.
•Se conserva además un lujoso
manuscrito donde se pueden leer
los poemas de Góngora
acompañados de la fecha de
composición: el Manuscrito
Chacón.
Poemas populares y cultos
Los poemas en versos cortos de Góngora fueron ya muy populares
en su época y continuaron después.
LETRILLAS ROMANCES
• Las letrillas y otras composiciones de • Sus romances son muy notables y con
arte menor a veces tienen un tono serio y ellos el Romancero nuevo alcanza sus
tratan de temas graves, son muy mayores cimas. También en ellos se
frecuentes los textos de carácter alterna e incluso se mezcla lo serio y lo
humorístico o satírico. burlesco.
SONETOS
• Góngora fue un gran sonetista.
• Sus sonetos siguen el modelo clásico:
• Cuartetos expositivos.
• Tercetos conclusivos.
• Sus sonetos son de temas muy variados: amorosos,
satíricos-burlescos y morales.
Las obras mayores de Góngora
• Sin embargo, desde 1609, su intención explícita fue la de
crear un nuevo lenguaje poético mediante la
acumulación e intensificación de recursos retóricos
utilizados anteriormente y el uso de otros nuevos.
• Va a ser a partir de esta voluntad de forjar una nueva
poesía cuando componga sus obras mayores:
• Fábula de Polifemo y Galatea (1612).
• Soledades (1613-1614).
• Fábula de Píramo y Tisbe (1618).
Los temas en la poesía gongorina
AMOR
MITOLOGÍA
NATURALEZA
Estos temas tan conocidos son
reelaborados con el sello personal del
poeta, siempre deseoso de dejar
constancia de su nota distintiva y original.
Muchas de las composiciones del poeta
están basadas en sus propias
experiencias vitales, convenientemente
literaturizadas. Y, por supuesto, no cabe
olvidar la vertiente satírica y burlesca de
Góngora, tanto en poemas populares como
cultos.
Luis de Góngora y sus textos
Mientras por competir con tu cabello
cabello=oro
oro bruñido el sol relumbra en vano,
Descriptio
puellae: mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello; frente=lilio
descripción
tópica de la
belleza de la mientras a cada labio, por cogello,
dama. labio=clavel
siguen más ojos que al clavel temprano,
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello; cuello=cristal
goza
gozacuello,
cuello,cabello,
cabello, labio
labioyyfrente,
frente,
Carpe antes que lo que fue en tu edad dorada
Diem: el
poeta anima oro,
oro,lilio,
lilio, clavel,
clavel, cristal
cristalluciente
luciente
a gozar de
la belleza no
nosólo
sóloen
enplata
plata o víola
víolatroncada
troncada
mientras se vuelva, mas tú y ello juntamente
dure
en
entierra,
tierra,en
en humo,
humo, en polvo, en
en sombra,
sombra,en
ennada.
nada.
Luis de Góngora y sus textos
De pura honestidad templo sagrado,
cuyo bello cimiento y gentil muro
de blanco nácar y alabastro duro
La mujer fue por divina mano fabricado;
como un
templo al que pequeña puerta de coral preciado,
claras lumbreras de mirar seguro,
adorar. que a la esmeralda fina el verde puro
El amor habéis para viriles usurpado;
humano
como amor soberbio techo, cuyas cimbrias de oro
espiritual. al claro sol, en cuanto en torno gira,
ornan de luz, coronan de belleza;
ídolo bello, a quien humilde adoro,
oye piadoso al que por ti suspira,
tus himnos canta, y tus virtudes reza.
Luis de Góngora y sus textos
Un monte era de miembros eminente
éste, que - de Neptuno hijo fiero -
de un ojo ilustra el orbe de su frente,
émulo casi del mayor lucero;
cíclope a quien el pino más valiente,
bastón, le obedecía tan ligero,
y al grave peso junco tan delgado,
que un día era bastón y otro cayado.
Negro el cabello, imitador undoso
de las obscuras aguas del Leteo,
al viento que lo peina proceloso
vuela sin orden, pende sin aseo;
un torrente es su barba impetüoso,
que - adusto hijo de este Pirineo -
su pecho inunda, o tarde, o mal, o en vano
surcada aun de los dedos de su mano.
Luis de Góngora y sus textos
Era del año la estación florida
en que el mentido robador de Europa
(media luna las armas de su frente,
y el Sol todos los rayos de su pelo),
luciente honor del cielo,
en campos de zafiro pace estrellas,
cuando el que ministrar podía la copa
a Júpiter major que el garzón de Ida,
náufrago, y desdeñado sobre ausente,
lagrimosas de amor dulces querellas
da al mar; que condolido,
fué a las ondas, fue al viento
el mísero gemido,
segundo de Arión dulce instrumento.
Del siempre en la montaña opuesto pino
al enemigo Noto,
piadoso miembro roto,
breve tabla, delfín no fue pequeño
al inconsiderado peregrino
que a una Libia de ondas su camino
fïó, y su vida a un leño (…).
Luis de Góngora y sus textos
Amarrado al duro banco porque si es verdad que llora
de una galera turquesca, mi cautiverio en tu arena,
ambas manos en el remo bien puedes al mar del Sur
y ambos ojos en la tierra, vencer en lucientes perlas.
un forzado de Dragut Dame ya, sagrado mar,
en la playa de Marbella a mis demandas respuesta,
se quejaba al ronco son que bien puedes, si es verdad
del remo y de la cadena: que las aguas tienen lengua;
«Oh sagrado mar de España, pero, pues no me respondes,
famosa playa serena, sin duda alguna que es muerta,
teatro donde se han hecho aunque no lo debe ser,
cien mil navales tragedias: pues que vivo yo en su ausencia.
pues eres tú el mismo mar Pues he vivido diez años
que con tus crecientes besas sin libertad y sin ella,
las murallas de mi patria, siempre al remo condenado,
coronadas y soberbias, a nadie matarán penas».
tráeme nuevas de mi esposa, En esto se descubrieron
y dime si han sido ciertas de la Religión seis velas,
las lágrimas y suspiros y el cómitre mandó usar
que me dice por sus letras; al forzado de su fuerza.
Luis de Góngora y sus textos
Anacreonte español, no hay quien os tope,
que no diga con mucha cortesía,
que ya que vuestros pies son de elegía,
que vuestras suavidades son de arrope.
¿No imitaréis al terenciano Lope,
que al de Belerofonte cada día
sobre zuecos de cómica poesía
se calza espuelas, y le da un galope?
Con cuidado especial vuestros antojos
dicen que quieren traducir al griego,
no habiéndolo mirado vuestros ojos.
Prestádselos un rato a mi ojo ciego,
porque a luz saque ciertos versos flojos,
y entenderéis cualquier gregüesco luego.
Anécdotas e insultos en los Siglos de Oro
• Bultuntún
• Cagalindes
• Carcunda
• Casquivano
• Catacaldos
• Chisgarabía
• Crapuloso
• Fantoche
• Gaznápiro
• Haragán
• Lechugino
• Malandrín
• Mamenrto
• Manguarrián
• Mercachifle
• Petimetre
• Tragasantos
• Tragaviroles
• Verriondo
• Vidaperdurable
• Zascandil
• Zurumbático
Francisco de Quevedo
• Francisco Gómez de Quevedo y Villegas
nace en 1580 en Madrid en el seno de una
familia noble. Estudió en las Universidades
de Alcalá y Valladolid, donde adquirió una
profunda educación humanística.
• Desde muy temprano dio muestras de su
talento como escritor, aunque su crianza en
la Corte y sus relaciones le llevaron por el
camino de la política y la diplomacia.
• En 1613 viaja a Italia, acompañando al
duque de Osuna. Allí participará en
diversas intrigas.
• De vuelta a España, la caída en desgracia
del duque de Osuna le supone unos meses
de encierro y un periodo de destierro en
Villanueva de los Infantes (Ciudad Real).
Quevedo “ Humanista barroco de los contrastes”
• Con la subida al trono de Felipe IV y el
ascenso al poder del conde-duque de
Olivares vuelve a Madrid y apoya las ideas
reformistas del conde-duque.
• No tarda en enemistarse con el valido,
contra el que escribe sátiras.
• Tras un breve y fracasado matrimonio,
pasa buena parte del final de su vida en
prisión en San Marcos de León, donde es
recluido por el conde-duque en 1639.
• Con la caída del valido es liberado, ya
muy enfermo, en 1643.
• Murió en Villanueva de los Infantes en
1645.
Su producción poética es extensa y variada; en él se da esa disociación
chocante entre el sarcasmo y la hondura poética y de pensamiento.
Quevedo, humanista y escritor
• Conviene indicar una característica muy
peculiar de la lengua poética de Quevedo:
su intensidad afectiva.
• El temperamento de Quevedo, inquieto,
violento y atormentado, brota esporádica
y abruptamente en su poesía, quebrando la
armonía y equilibrio renacentistas
consustanciales a los motivos y formas
tradicionales de los que parte el escritor.
• Por eso, su poesía es profundamente
original, porque, como en Lope de Vega,
pero de otro modo, la del poeta inunda sus
poemas, brotan de su vivencia personal
Quevedo y su obra poética
POEMAS DE TEMA POEMAS SATÍRICO-
FILOSÓFICO, MORAL Y POEMAS AMOROSOS BURLESCOS
RELIGIOSOS
Abordan temas Impregnados de Son los que más
típicamente barrocos petrarquismo y claramente ponen de
como: neoplatonismo, aunque manifiesto la capacidad
➢La muerte. muchas veces el ideal para la agudeza y el
➢La brevedad de la amoroso se ve enturbiado por ingenio lingüístico de
vida. la presencia destructora de Quevedo.
➢La fugacidad del la muerte. Los objetos de su sátira
tiempo. Al lado de esta poesía son muy variados:
➢La censura de vicios amorosa sublime, cuya voz mujeres, maridos
diversos. lírica suele ser la del propio burlados, judíos, médicos,
➢El desengaño. poeta, son frecuentes también boticarios, abogados,
las composiciones en las que jueces, escritores
Desde una perspectiva aborda el amor en clave (Góngora en particular),
sublime en la que se satírica, irónica, paródica, las modas, el poder del
funden el cristianismo y cómica o abiertamente dinero, etcétera.
el neoestoicismo. erótica.
Quevedo y su estilo
Juegos de
Deformaciones palabras Equívocos
grotescas
Dilogías
Equívocos
Polisemias
Paradojas
Antítesis Hípérboles Paronomasias
Quevedo, humanista y escritor
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera:
Hipérbaton:
mas no de esa otra parte en la ribera,La postrera sombra que me llevare el
dejará la memoria, en donde ardía: blanco día podrá cerrar mis ojos
nadar sabe mi llama el agua fría,
y perder el respeto a ley severa.
Metáfora:
Alma, a quien todo un dios prisión ha La
sido,
postrera sombra (la última
venas, que humor a tanto fuego han dado,
sombra) que me llevare el blanco día
medulas, que han gloriosamente ardido,
(que me lleve el día de mi muerte)
su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
Quevedo, humanista y escritor
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera:
mas no de esa otra parte en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:Hipérbaton:
nadar sabe mi llama el agua fría, Y esta alma mía podrá desatar su afán
y perder el respeto a ley severa. ansioso a hora lisonjera
Alma, a quien todo un dios prisión ha sido,
Metáfora:
venas, que humor a tanto fuego han dado,
Desatar su afán ansioso= olvidar su
medulas, que han gloriosamente ardido,
pasión.
su cuerpo dejará, no su cuidado;
En hora lisonjera= a la hora de la muerte,
serán ceniza, mas tendrán que
sentido;
será lisonjera, es decir, agradable,
polvo serán, mas polvo enamorado.
porque permitirá al poeta dejar de sufrir.
Quevedo, humanista y escritor
De esta
Cerrar
forma,
podráQuevedo
mis ojos
dice
la postrera
que cuando
muera,
sombra
su “llama”
que me llevare
(metáfora
el blanco
por día,
amor)
romperáy podrá
la ley de
desatar
la Muerte
esta alma
y no mía
beberá el
agua del
hora
Leteo
a suque
afánleansioso
haría olvidar
lisonjera:
su amor.
Hipérbaton:
Pero[mi alma] no dejará en la
mas no de esa otra parte en la ribera, ribera de esa otra parte la memoria
dejará la memoria, en donde ardía: en donde ardía
nadar sabe mi llama el agua fría,
y perder el respeto a ley severa.
Quevedo habla de la descripción del
Alma, a quien todo un dios prisión ha sido,
INFRAMUNDO según el mundo clásico
venas, que humor a tanto fuego han dado,
Losmedulas,
antiguos griegos
que han creían que cuando ardido,
gloriosamente una
persona moría iba al inframundo.
su cuerpo
Para entrar dejará, nohabía
al inframundo su cuidado;
que cruzar el río Aqueronte, con la ayuda
serán ceniza, mas tendrán sentido;
del barquero Caronte, quien cobraba una moneda por el viaje.
polvo serán, mas polvo enamorado.
A la entrada del inframundo, las almas eran juzgadas. Si se salvaban, antes
de ir al cielo, las almas bebían las aguas del río Leteo que les hacían olvidar
su identidad y borraban cualquier recuerdo de su vida pasada.
Quevedo, humanista y escritor
Cerrar podrá mis ojos la postrera Muerte
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía Vida
PLANO hora a su afán ansioso lisonjera:
DE LA Amor
MUERTE mas no de esa otra parte en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama el agua fría,
Olvido
y perder el respeto a ley severa.
▪ Futuros en
perífrasis de
Alma, a quien todo un dios prisión ha sido,
posibilidad
PLANO venas, que humor a tanto fuego han dado,
▪ Presente
DEL medulas, que han gloriosamente ardido,
▪ Pasado aún
AMOR Y
cercano: vivencia
LA VIDA su cuerpo dejará, no su cuidado;
▪ Futuros absolutos
serán ceniza, mas tendrán sentido;
▪ Afirmación
polvo serán, mas polvo enamorado.
Quevedo, humanista y escritor
Alma,Cerrar podrá
a quien todomis
unojos
diosla prisión
postrera ha sido,
sombra que me llevare el blanco día, VIDA
venas, que humor a tanto fuego han dado,
y podrá desatar esta alma mía
medulas,
horaque
a su han
afán gloriosamente ardido,
ansioso lisonjera:
mas no de
su cuerpo esa otra
dejará, no parte en la ribera,
su cuidado;
dejará la memoria, en donde ardía:
serán nadar
cenizas, MUERTE
sabemas tendrán
mi llama sentido;
el agua fría,
polvo yserán,
perdermas
el respeto a ley severa.
polvo enamorado.
Alma, a quien todo un dios prisión ha sido,
venas, que humor a tanto fuego han dado,
medulas, que han gloriosamente ardido, PLANO
DEL AMOR
su cuerpo dejará, no su cuidado; Y LA VIDA
serán ceniza, mas tendrán sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
Quevedo, humanista y escritor
Fue sueño ayer, mañana será tierra:
poco antes nada, y poco después humo;
y destino ambiciones y presumo,
apenas punto al cerco que me cierra.
Breve combate de importuna guerra,
en mi defensa soy peligro sumo:
y mientras con mis armas me consumo,
menos me hospeda el cuerpo, que me entierra.
Ya no es ayer, mañana no ha llegado,
hoy pasa y es, y fue, con movimiento
que a la muerte me lleva despeñado.
Azadas son la hora y el momento,
que a jornal de mi pena y mi cuidado,
cavan en mi vivir mi monumento.
Quevedo, humanista y escritor
¡Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados
por quien caduca ya su valentía.
Salíme al campo, vi que el sol bebía
los arroyos, del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.
Entré en mi casa; vi que, amancillada,
de anciana habitación era despojos;
mi báculo, más corvo y menos fuerte;
vencida de la edad sentí mi espada.
Y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.
Quevedo, humanista y escritor
¡Ah de la vida! ¿Nadie me responde?
Aquí de los antaños que he vivido,
la Fortuna mis tiempos ha mordido,
las Horas mi locura las esconde.
¡Que sin poder saber cómo ni adónde
la salud y la edad se hayan huido!
Falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.
Ayer se fue; mañana no ha llegado;
hoy se está yendo sin parar un punto;
soy un fue, y un seré, y un es cansado.
En el hoy y mañana y ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.
Quevedo, humanista y escritor
¡Ay, Floralba ! Soñé que te... ¿Direlo ?
Sí, pues que sueño fue: que te gozaba.
¿Y quién, sino un amante que soñaba,
juntara tanto infierno a tanto cielo ?
Mis llamas con tu nieve y con tu yelo,
cual suele opuestas flechas de su aljaba,
mezclaba Amor, y honesto las mezclaba,
como mi adoración en su desvelo.
Y dije: “Quiera Amor, quiera mi suerte,
que nunca duerma yo, si estoy despierto,
y que si duermo, que jamás despierte”.
Mas desperté del dulce desconcierto;
y vi que estuve vivo con la muerte,
y vi que con la vida estaba muerto.
Quevedo, humanista y escritor
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una alquitara medio viva,
érase un peje espada mal barbado;
Era un reloj de sol mal encarado.
érase un elefante boca arriba,
érase una nariz sayón y escriba,
un Ovidio Nasón mal narigado.
Érase el espolón de una galera,
érase una pirámide de Egito,
las doce tribus de narices era;
Érase un naricísimo infinito,
frisón archinariz, caratulera, Hipérbole + Comparación +
Metonimia
sabañón garrafal morado y frito.
Quevedo, humanista y escritor
Yo te untaré mis obras con tocino
porque no me las muerdas, Gongorilla,
perro de los ingenios de Castilla,
docto en pullas, cual mozo de camino;
Apenas hombre, sacerdote indino,
que aprendiste sin cristus la cartilla;
chocarrero de Córdoba y Sevilla,
y en la Corte bufón a lo divino.
¿Por qué censuras tú la lengua griega
siendo sólo rabí de la judía,
cosa que tu nariz aun no lo niega?
No escribas versos más, por vida mía;
aunque aquesto de escribas se te pega,
por tener de sayón la rebeldía.
Lope de Vega,, “El Fénix de los ingenios”
Notable prosista y gran dramaturgo, Lope de
Vega fue asimismo un excelente poeta. Nos
ocuparemos ahora de su obra lírica.
Al Lope poeta le ha perjudicado su increíble
genio para el teatro, ya que su fama se debe casi
exclusivamente a sus comedias, siendo su obra
lírica tan fecunda como su creación teatral.
En su poesía nos muestra muy diversas facetas:
el poeta vitalista, el petrarquista, el imitador de
Góngora, el poeta filósofo, el religioso.
Es especialmente importante su capacidad para
hacer literatura de sus propias experiencias
personales, con lo que anticipa el espíritu de los
escritores moderno.
Lope de Vega y su obra
• Como autor lírico recogió sus composiciones en:
Rimas (1602)
Lope se muestra en sus diversas
Rimas sacras (1614) facetas líricas:
• Poeta vitalista
Rimas humanas y divinas del licenciado • Poeta petrarquista
Tomé de Burguillos (1635) • Imitador de Góngora
• Poeta filosófico
• Poeta religioso
Romancero espiritual (1619)
Triunfos divinos (1625) Lope vierte literariamente sus
experiencias cotidianas, para
poetizar la circunstancia,
preludiando con ello el espíritu
“AMAR Y HACER VERSOS del escritor moderno.
ES TODO UNO”
Lope de Vega y su obra
• Sus romances fueron famosísimos. Fue uno de los representantes más
conspicuos del llamado Romancero nuevo o artístico.
• Fue un fecundísimo escritor de sonetos, de los que compuso más de mil. Los
sonetos son la base de sus Rimas (1602). Estas Rimas parten de la tradición
petrarquista, pero la trascienden por la fuerza vital y emocional que transmiten.
El estilo de la lírica deLope de Vega
LOPE
CONCEPTISMO DE CULTERANISMO
VEGA
• Eclecticismo: mezcla la poesía gongorina con el conceptismo,
integrando ambas corrientes.
• Influencia de su vida personal: difícil distinguir vida amorosa de
vida poética. Sus amantes aparecen bajo seudónimos.
• Universalidad y sencillez: es mucho más directa en expresión y
forma.
• Alternancia de temas profanos y religiosos: su vida de sacerdocio
le impulsó a ello, con arrepentimiento de su vida anterior.
• Sensibilidad hacia la poesía popular: en sus poemas de
inspiración popular el autor consigue aunar sencillez, musicalidad y
emoción.
En su poesía se sintetizan estas tendencias y escuelas, pero fue su propio carácter
el que impuso, sobre todo ello, un lenguaje natural, vivaz, espontáneo.
Quevedo, humanista y escritor
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.
Quevedo, humanista y escritor
Ir y quedarse, y con quedar partirse,
partir sin alma, y ir con alma ajena,
oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;
arder como la vela y consumirse,
haciendo torres sobre tierna arena;
caer de un cielo, y ser demonio en pena,
y de serlo jamás arrepentirse;
hablar entre las mudas soledades,
pedir prestada sobre fe paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;
creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia,
fuego en el alma, y en la vida infierno.
Quevedo, humanista y escritor
Que al amor verdadero no le olvidan el
tiempo ni la muerte
Resuelta en polvo ya, mas siempre hermosa,
sin dejarme vivir, vive serena
aquella luz, que fue mi gloria y pena,
y me hace guerra, cuando en paz reposa.
Tan vivo está el jazmín, la pura rosa,
que, blandamente ardiendo en azucena,
me abrasa el alma de memorias llena:
ceniza de su fénix amorosa.
¡Oh memorïa cruel de mis enojos!,
¿qué honor te puede dar mi sentimiento,
en polvo convertidos sus despojos?
Permíteme callar sólo un momento:
que ya no tienen lágrimas mis ojos...
ni conceptos de amor mi pensamiento.
Quevedo, humanista y escritor
Esta cabeza, cuando viva, tuvo
sobre la arquitectura de estos huesos
carne y cabellos, por quien fueron presos
los ojos que, mirándola, detuvo.
Aquí la rosa de la boca estuvo,
marchita ya con tan helados besos;
aquí los ojos de esmeralda impresos,
color que tantas almas entretuvo.
Aquí la estimativa en que tenía
el principio de todo el movimiento,
aquí de las potencias la armonía.
¡Oh hermosura mortal, cometa al viento!,
¿dónde tan alta presunción vivía
desprecian los gusanos aposento?
Sor Juana Inés de la Cruz, “La décima Musa”
En el barroco hispanoamericano debemos
destacar la importante figura de sor Juana Inés
de la Cruz (Juana Inés de Asbaje y Ramírez; San
Miguel de Nepantla, actual México, 1651 -
Ciudad de México, id., 1695). Fue la mayor
figura de las letras hispanoamericanas del siglo
XVII. Niña prodigio, aprendió a leer y escribir a
los tres años, y a los ocho escribió su primera
loa. Admirada por su talento y precocidad, a los
catorce fue dama de honor de Leonor Carreto,
esposa del virrey Antonio Sebastián de Toledo.
Esta poetisa mexicana escribió importantes
poemas en metros tradicionales o en sonetos,
además de Primero Sueño, obra en la que
describe la salida del alma del cuerpo durante la
noche para contemplar el universo. Su talento
fue estimado en su época y reconocido por los
virreyes, quienes le encargaron a menudo
poemas y obras de teatro.
Sor Juana Inés de la Cruz, “La décima Musa”
Hombres necios que acusáis Queréis, con presunción necia,
a la mujer sin razón, hallar a la que buscáis,
sin ver que sois la ocasión para pretendida, Thais,
de lo mismo que culpáis: y en la posesión, Lucrecia.
si con ansia sin igual ¿Qué humor puede ser más raro
solicitáis su desdén, que el que, falto de consejo,
¿por qué queréis que obren bien él mismo empaña el espejo,
si las incitáis al mal? y siente que no esté claro?
Combatís su resistencia Con el favor y el desdén
y luego, con gravedad, tenéis condición igual,
decís que fue liviandad quejándoos, si os tratan mal,
lo que hizo la diligencia. burlándoos, si os quieren bien.
Parecer quiere el denuedo Opinión, ninguna gana;
de vuestro parecer loco, pues la que más se recata,
al niño que pone el coco si no os admite, es ingrata,
y luego le tiene miedo. y si os admite, es liviana.
Sor Juana Inés de la Cruz, “La décima Musa”
Siempre tan necios andáis ¿O cuál es más de culpar,
que, con desigual nivel, aunque cualquiera mal haga:
a una culpáis por cruel la que peca por la paga,
y a otra por fácil culpáis. o el que paga por pecar?
¿pues cómo ha de estar templada Pues ¿para qué os espantáis
la que vuestro amor pretende, de la culpa que tenéis?
si la que es ingrata, ofende, Queredlas cual las hacéis
y la que es fácil, enfada? o hacedlas cual las buscáis.
Mas, entre el enfado y pena Dejad de solicitar,
que vuestro gusto refiere, y después, con más razón,
bien haya la que no os quiere acusaréis la afición
y quejaos en hora buena. de la que os fuere a rogar.
Dan vuestras amantes penas Bien con muchas armas fundo
a sus libertades alas, que lidia vuestra arrogancia,
y después de hacerlas malas pues en promesa e instancia
las queréis hallar muy buenas. juntáis diablo, carne y mundo.
¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?