Triduo
En este primer día del Triduo a la Virgen María en la advocación de la Medalla Milagrosa,
nos congregamos en comunidad alrededor de ella, la Madre del salvador, que derrama sus
gracias sobre nosotros seguidores de Cristo y sobre nuestras familias. La santísima virgen
que conforma y participa con nosotros en la Santa Iglesia y nos encamina hacia el
verdadero amor que es Jesucristo. Puesto de pie iniciamos nuestra celebración
cantando……
Monición a la lectura
Primera lectura libro de Judith (13,17-20)
En la primera lectura La heroína bíblica Judit, es considerada la figura de
María, Virgen poderosa, valerosa y fiel. La alabanza "Bendita tú entre las
mujeres..." en la tradición cristiana estos versos de Ocías es aplicado a María,
madre de Dios. Escuchemos
Lectura del libro de Judith
En aquellos días, todos se quedaron asombrados y, postrándose en adoración
a Dios, dijeron a una voz:
- «Bendito eres, Dios nuestro, que has aniquilado hoy a los enemigos de tu
pueblo».
Y Ozías dijo a Judit:
- «Que el Altísimo te bendiga, hija, más que a todas las mujeres de la tierra.
Bendito el Señor, creador del cielo y tierra, que enderezó tu golpe contra la
cabeza del general enemigo. Los que recuerden esta hazaña de Dios jamás
perderán la confianza que tú inspiras. Que el Señor te engrandezca siempre
y te dé prosperidad, porque no dudaste en exponer tu vida, ante la
humillación de nuestra raza, sino que vengaste nuestra ruina, procediendo
con rectitud en presencia de nuestro Dios».
Todos aclamaron:
- «¡Así sea, así sea!».
Palabra de Dios
Salmo
R/ Tú eres el orgullo de nuestra raza.
El altísimo te ha bendecido, hija,
Más que a todas las mujeres de la tierra.
Bendito el Señor, creador del cielo y tierra.
Que hoy ha glorificado tu nombre de tal modo,
Que tu alabanza estará siempre en la boca de todos
Los que se acuerden de esta obra poderosa de Dios.
Evangelio
Todas las bienaventuranzas tienen que ver con la actitud que debemos tener
los Hijos de Dios con respecto a la construcción del Reino. El Señor está con
quienes libremente optan por el Reino y eligen seguir al Señor, sirviendo a
Dios y al prójimo. Así se refleja en las diferentes actitudes y virtudes de
María. Nos ponemos de pie y cantamos el aleluya.
Evangelios Mateo 5, 1-12
Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le
acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados
los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos
serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos
alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque
ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos
serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de
la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis
cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal
contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra
recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron
a los profetas anteriores a vosotros. Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES
- Por la IGLESIA para que sea signo de esperanza en medio del mundo.
Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes de las naciones para que promuevan el desarrollo de
los pueblos, hagan desaparecer la injusticia, la violencia, el hambre en el
mundo y así reine la PAZ. Roguemos al Señor.
- Por la PAZ de todo el mundo, para que cesen las ambiciones, desaparezcan
las injusticias y enemistades y brote por todas partes el amor y la paz.
Roguemos al Señor
- Por la unidad de la FAMILIA, para que seamos testimonios de fe y ejemplo
de vida. Roguemos al Señor.
- Por las Asociaciones de la Medalla Milagrosa, para que conscientes del
amor que María nos ha manifestado, sepamos expresar la devoción y
agradecimiento que le debemos.
Roguemos al Señor.
- Por cada uno de nosotros aquí reunidos para que el Señor y a través de su
trabajo diario, nos ayuden a crecer siguiendo siempre el buen camino.
Roguemos al Señor