Acción cambiaria
Acción del latín actio de agere, que significa hacer. Cambiaria: stricto sensu: relativo
a la cambial; lato sensu: relativo a los títulos de crédito. Es decir, derecho que se tiene a
pedir en juicio lo que se nos debe.
Procesalmente, es la facultad de acudir a una autoridad judicial para exigir que se
realice la conducta omitida. Es la acción ejecutiva proveniente de un título de crédito (nulla
executio sine titulo) que compete al acreedor cambiario para exigir judicialmente del deudor,
el cumplimiento (pago o aceptación) de una obligación cartularia (la contenida en un título
de crédito) (artículos 150 y 167 Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, LGTOC
y 1391 Código Civil Federal).
Clasificación
La acción cambiaria es de dos tipos:
o Directa, en contra del aceptante y sus avalistas (artículo 151 LGTOC) o contra el
suscriptor del pagaré y sus avalistas (artículo 174 LGTOC).
o Vía de regreso, contra cualquier obligado: girador, endosantes o avalistas de ambos
(artículo 151 LGTOC); librador, endosantes y avalistas en el caso del cheque.
Sujetos de las acciones cambiarias
o Activos: el beneficiario del título y quien lo paga siendo el responsable.
o Pasivos: quienes firmaron el título, excepto el endosante que asienta la cláusula sin
mi responsabilidad.
Diferencias
La acción directa y en vía de regreso se distingue por las personas en contra de
quienes proceden, por el modo en que se perfeccionan y por la forma en que se extinguen.
Carácter ejecutivo de la acción cambiaria
El artículo 167 LGTOC prescribe que la acción cambiaria contra cualquiera de los
signatarios es ejecutiva por el importe de ésta, y por el de los intereses y gastos accesorios,
sin necesidad de que previamente se reconozca la firma del demandado.
Contra ella no pueden oponerse sino las excepciones y defensas enumeradas en el
artículo 8 de la LGTOC, en los siguientes términos:
Contra las acciones derivadas de un título de crédito, sólo pueden oponerse las siguientes
excepciones y defensas:
I.- Las de incompetencia y de falta de personalidad en el actor;
II.- Las que se funden en el hecho de no haber sido el demandado quien firmó el documento;
III.- Las de falta de representación, de poder bastante o de facultades legales en quien
subscribió el título a nombre del demandado, salvo lo dispuesto en al artículo 11;
IV.- La de haber sido incapaz el demandado al suscribir el título;
V.- Las fundadas en la omisión de los requisitos y menciones que el título o el acto en él
consignado deben llenar o contener y la ley no presuma expresamente, o que no se hayan satisfecho
dentro del término que señala el artículo 15;
VI.- La de alteración del texto del documento o de los demás actos que en él conste, sin
perjuicio de lo dispuesto en el artículo 13;
VII.- Las que se funden en que el título no es negociable;
VIII.- Las que se basen en la quita o pago parcial que consten en el texto mismo del
documento, o en el depósito del importe de la letra en el caso del artículo 132;
IX.- Las que se funden en la cancelación del título, o en la suspensión de su pago ordenada
judicialmente, en el caso de la fracción II del artículo45;
X.- Las de prescripción y caducidad y las que se basen en la falta de las demás condiciones
necesarias para el ejercicio de la acción;
XI.- Las personales que tenga el demandado contra el actor.
Además en el Código de Comercio ([Link].), específicamente el artículo 1403,
encontramos otras excepciones que pueden ser aplicables a los títulos de crédito cuando
sean en aparejada ejecución:
Contra cualquier otro documento mercantil que traiga aparejada ejecución, son admisibles
las siguientes excepciones:
I.- Falsedad del título o del contrato contenido en él;
II.- Fuerza o miedo;
III.- Prescripción o caducidad del título;
IV.- Falta de personalidad en el ejecutante, o del reconocimiento de la firma del ejecutado,
en los casos en que ese reconocimiento es necesario;
V.- Incompetencia del juez;
VI.- Pago o compensación;
VII.- Remisión o quita;
VIII.- Oferta de no cobrar o espera.
IX.- Novación de contrato;
Las excepciones comprendidas desde la fracción IV a la IX sólo serán admisibles en juicio
ejecutivo, si se fundaren en prueba documental.
La Suprema Corte de Justicia ha declarado, mediante jurisprudencia, que “la
obligación cambiaria consignada en la letra de cambio es líquida...‘ (Apéndice 1917-1975,
IV parte, «pp.» 717 y 1209).
En efecto, la autoridad judicial, a solicitud del portador de un título de crédito que no
ha sido aceptado o pagado, decretará el embargo de los bienes del obligado cartular, la
venta de los mismos y con el precio se satisfará el crédito cambiario.
Contenido de la acción cambiaria.
El último tenedor del título tiene acción para reclamar: el pago nominal del título
(artículo 152, fracción I, LGTOC), los intereses moratorios al tipo legal (6% anual en
conformidad con el artículo 362 [Link].) desde el día del vencimiento si se trata de una
letra de cambio; en el caso del pagaré se computarán al tipo pactado, a falta de pacto, al
tipo de rédito fijado en el documento, y en defecto de ambos, al tipo legal (artículos 152,
fracción II, y 174 LGTOC); los gastos del protesto y otros gastos legítimos (artículo 152,
fracción III, LGTOC), por ejemplo el cargo bancario por falso cobro y; el precio de cambio
entre la plaza en que debería haberse pagado la letra y la plaza en que se haga efectiva,
más los gastos de situación (artículo 152, fracción IV, LGTOC).
Si se ejercita la acción antes de que el título haya vencido se descontarán del título
los intereses al tipo legal (6%) si es letra de cambio; el pacto, si es pagaré. Por su parte, el
obligado en vía de regreso o el avalista que pague el título, podrá exigir lo que hubiere
pagado, más los accesorios arriba señalados, calculados de acuerdo a lo que realmente
pagó menos los costos judiciales imputables a él (artículo 153 LGTOC).
Ejercicio de la acción cambiaria
La acción cambiaria se ejercita por falta de aceptación o aceptación parcial; por falta
de pago o pago parcial; por quiebra o concurso del girado o aceptante (artículo 150,
LGTOC).
Cuando el título se acepta parcialmente o el girado o aceptante son declarados en
quiebra o en concurso, la acción cambiaria procede a ejercitarse –por su importe total o por
la parte no aceptada- antes del vencimiento del título (artículo 150, segundo párrafo,
LGTOC).
Para ejercitar la acción directa, no se requiere requisito especial, basta el mero
incumplimiento del deudor. Para la acción de regreso es necesario levantar debida y
oportunamente el protesto. Cuando la acción de regreso no se perfecciona porque no se
presentó oportunamente el documento para su aceptación, ya que así lo requería; o porque
no se solicitó el pago en tiempo, o porque no se levantó puntualmente el protesto, entonces
el título se perjudica y perjudicado el título, no se concede acción de regreso a su
beneficiario, pues aquélla, al no ejercitarse adecuadamente, caduca (artículo 160,
fracciones I y II, LGTOC).
Aun cuando el título esté perjudicado, la acción directa procede contra el aceptante
y sus avalistas. No debemos olvidar que el aceptante, el girador y los endosantes responden
solidariamente del pago de las prestaciones a que hemos aludido. El último portador del
título tiene facultad para ejercitar la acción cambiaria contra todos los obligados cambiarios
simultáneamente o contra alguno o algunos de ellos, sin perder por ese hecho la acción
cambiaria contra los otros, y sin hallarse obligado a seguir el orden que guarden sus firmas
en el título. Entiéndase que igual derecho asiste a cualquier obligado que pague el título en
contra de los signatarios anteriores, del aceptante y sus avalistas (artículo 154 en relación
con el numeral 34 LGTOC).
El legislador ha previsto en el artículo 157 LGTOC, fórmulas extrajudiciales para que
el acreedor cambiario pueda hacer efectivos sus derechos.