0% encontró este documento útil (1 voto)
118 vistas24 páginas

Procedimiento Contencioso Aduanero en Perú

El documento presenta una investigación sobre el Procedimiento Contencioso Aduanero en el contexto del Derecho Contencioso Tributario en Perú, regulado por el Código Tributario. Se analiza la legitimidad de la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria (SUNAT) para interponer demandas contenciosas administrativas y se discuten las implicaciones de la unificación de procedimientos entre la Aduana y la tributación interna. Además, se abordan las modificaciones recientes en el procedimiento contencioso administrativo y sus efectos en la administración de tributos aduaneros.

Cargado por

Alfred Pardo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (1 voto)
118 vistas24 páginas

Procedimiento Contencioso Aduanero en Perú

El documento presenta una investigación sobre el Procedimiento Contencioso Aduanero en el contexto del Derecho Contencioso Tributario en Perú, regulado por el Código Tributario. Se analiza la legitimidad de la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria (SUNAT) para interponer demandas contenciosas administrativas y se discuten las implicaciones de la unificación de procedimientos entre la Aduana y la tributación interna. Además, se abordan las modificaciones recientes en el procedimiento contencioso administrativo y sus efectos en la administración de tributos aduaneros.

Cargado por

Alfred Pardo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE DERECHO Y CIENCIAS

POLÍTICAS.
(FILIAL ANDAHUAYLAS).

INVESTIGACION JURIDICA.

“PROCEDIMIENTO CONTENCIOSO
ADUANERO”.

PRESENTADO POR:
JHUREY MARTINEZ TORRES.

ANDAHUAYLAS, JUNIO DE 2018.

1
DEDICATORIA

La vida es como un camino que nos toca recorrer,


un corto tiempo de aprendizaje en el que tenemos la
fortuna de encontrarnos con maestros valiosos, que
tienen la virtud y nobleza de compartir sus conocimientos,
de trasmitir información trascendente para llegar con
éxito a nuestro destino; mi agradecimiento al Dr. Cesar
Vladimir VALER JAIME por su dedicada labor y
compromiso con la docencia.

“DIOS SIN MÍ SIGUE SIENDO DIOS, PERO YO SIN DIOS NO SOY NADA”.

2
AGRADECIMIENTO

A Dios, a mis padres, a todos mis docentes y amigos que me brindaron

todo su apoyo para seguir avanzando, cuyo afecto y compañía me

ayudan a ser mejor cada día. Por los consejos, los buenos momentos, las

alegrías y el aprendizaje. Gracias por ello.

3
INTRODUCCIÓN

Se entiende por procedimiento administrativo al conjunto de actos y diligencias

tramitados en las entidades, conducentes a la emisión de un acto administrativo que

produzca efectos jurídicos individuales o individualizables sobre intereses, obligaciones o

derechos de los administrados, según lo establecido por el artículo 29° de la Ley Nro.

27444, Ley del Procedimiento Administrativo General.

Los procedimientos administrativos que inician los administrados ante las

entidades para satisfacer o ejercer sus intereses o derechos se clasifican en procedimientos

de aprobación automática o de evaluación previa por la entidad, de conformidad con lo

dispuesto por el artículo 30º de la Ley Nro. 27444 y el TUPA de la SUNAT.

El ordenamiento jurídico aduanero y el Código Tributario regulan los

procedimientos aduaneros, sin perjuicio, que la Administración Aduanera disponga las

medidas y procedimientos tendientes a asegurar el ejercicio de la potestad aduanera.

En tal sentido, el artículo 205° de la LGA señala que el procedimiento contencioso,

incluido el proceso contencioso administrativo, el no contencioso y el de cobranza coactiva

se rigen por lo establecido en el Código Tributario, en tal sentido, en esta Unidad

corresponde desarrollar los principales procedimientos aplicables a materia aduanera.

En tal sentido, corresponde en primer lugar analizar el principal procedimiento

aduanero: el procedimiento de despacho de las mercancías.

4
Respecto al procedimiento de despacho, el artículo 2° de la LGA define por

despacho al cumplimiento del conjunto de formalidades aduaneras necesarias para que las

mercancías sean sometidas a un régimen aduanero.

Este es un procedimiento complejo que involucra elegir un régimen aduanero al

cual la mercancía deberá someterse, mediante la presentación de un documento

denominado DAM, Declaración Simplificada. Cabe agregar, que dependiendo del régimen

se establecerán sus obligaciones, deberes y responsabilidades y en caso de incumplimiento,

se incurrirán en las infracciones pertinentes.

5
RESUMEN

La presente investigación parte por estudiar el Procedimiento Administrativo

dentro la Administración Tributario, denominada – Derecho Contencioso Tributario – el

mismo que se encuentra regulado por el Código Tributario, y más estrictamente, los juicios

de invalidez del acto administrativo aplicados en materia tributaria.

En ese sentido, cuestionamos la legitimidad activa para obrar de la Administración

Tributaria, en estricto la de la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración

Tributaria (SUNAT), respecto a la demanda contenciosa administrativa contra la

Resolución emitida por el Tribunal Fiscal (RTF), siendo éste último el superior jerárquico

y última instancia en materia resolutiva, pero que, excepcionalmente, facultado por el

artículo 157° del Código Tributario, la SUNAT interpone demanda contenciosa cuando

ésta demuestra que la RTF es nula de acuerdo a lo contemplado en el artículo 10° de la Ley

del Procedimiento Administrativo General (LPAG), evidenciándose la carencia de un juicio

de validez del acto administrativo previo, y una norma bastante poco flexible concerniente

a la nulidad del acto administrativo a razón de la aplicación en demasía de los numerales 1

y 2 del mismo cuerpo de ley, las mismas que se refieren a aquellas resoluciones que

contravienen a las normas o tengan un vicio de invalidez.

Finalmente, consideramos que el segundo párrafo del artículo 13° de la Ley que

regula el Proceso Contencioso Administrativo (LPCA) se refiere al proceso de lesividad,

por ende, la legitimidad activa para obrar no se contempla dentro de los parámetros de la

mencionada norma, por lo tanto al igual que muchos autores, afirmamos que dicho

6
artículo no resulta aplicable en temas tributarios si no el referido artículo 157° del Código

Tributario, al ser norma especial.

7
ÍNDICE DE CONTENIDOS

1.1. Dedicatoria…………………………………………………………………………………………………………………..2

1.2. Agradecimiento…………………………………………………………………………………………………………….3

1.3. Introducción………………………………………………………………………………………………………………4-5

1.4. Resumen………………………………………………………………………………………………………………………6

CAPITULO I: EL PROCEDIMIENTO CONTENCIOSO ADUANERO:

1. Antecedentes………………………………………………………………………………………………………….11-12

2. El tribunal fiscal y el tribunal de aduanas…………………………………………………………………..12-13

3. La incorporación del tribunal de aduanas al tribunal fiscal………………………………………….13-14

4. El código tributario y la ley general de aduanas………………………………………………………………14

5. La unificación del procedimiento contencioso tributario…………………………………………….14-15

CAPITULO II:

2. Principales modificaciones……………………………………………………………………………………………15

CAPITULO III:

3. Desarrollo y problema de las modificaciones………………………………………………………..……15-17

3.1. Reconsideración……………………………………………………………………………………………………..17-18

8
3.2. Comiso administrativo…………………………………………………………………………………………….18-19

3.3. La cuantía mínima y la calificación de las apelaciones de puro derecho………………………..19-20

3.4. Demanda contencioso-administrativa………………………………………………………………………..20-21

3.5. La queja…………………………………………………………………………………………………………………21-22

CAPITULO IV: CONCLUSIONES Y BIBLIOGRAFÍA.

4. Conclusiones………………………………………………………………………………………….………….…23-24

5. Referencias Bibliográficas…………………………………………………………………………………………….25

9
CAPÍTULO I

EL PROCEDIMIENTO CONTENCIOSO ADUANERO:

1.1. ANTECEDENTES:

En el Perú los tributos aduaneros (derechos arancelarios) son administrados por la

Superintendencia Nacional de Aduanas (La Aduana), mientras que los principales tributos

internos son administrados por la Superintendencia Nacional de Administración

Tributaria (SUNAT). Ambas instituciones dependen del Ministerio de Economía y

Finanzas y cuentan con autonomía funcional, económica, técnica, financiera y

administrativa.

La existencia de dos órganos principales de administración tributaria obedece a

criterios de orden técnico, político y legal, entre los que cabe destacar uno, por ser el de

mayor importancia: la racionalidad de la actuación de la Aduana no coincide

necesariamente con la de los órganos de administración de los tributos internos.

Me explico:

Las administraciones de tributos internos tienen como objetivo principal la

recaudación, es decir, la obtención de los recursos económicos (dinerarios) necesarios para

la satisfacción de las necesidades del Estado.

La Aduana, en cambio, tiene la misión primordial de controlar el ingreso y salida

de mercancías del territorio nacional, es decir, la verificación del cumplimiento de los

requisitos necesarios para que dicho ingreso o salida se realice en forma legal, así como

facilitar el comercio exterior del país. Uno de los aspectos que conforman ese cometido es

10
la administración de los tributos de importación, o sea el control tributario. De este modo,

se aprecia que la recaudación no constituye la empresa principal de la Aduana, sino una de

las tareas que realiza, entre otras, para cumplir sus fines, que son más amplios.

La Aduana es también uno de los principales organismos ejecutores de la política

de comercio exterior del Estado. El contexto internacional contemporáneo, la globalización

de la economía, la formación de bloques económicos entre los países, etc.; han motivado

que la Aduana disminuya su papel recaudador y que se fortalezcan los otros niveles del

control y de promoción que ejerce (prohibiciones y restricciones a la importación,

aplicación de normas de origen y de medidas paraarancelarias, procedimientos especiales,

regímenes de incentivo, etc.).

Esta diferente racionalidad respecto a los objetivos principales de cada órgano de

administración de tributos se materializó, asimismo, a nivel procedimental, con el

establecimiento de procedimientos contenciosos administrativos y de órganos de

resolución distintos en todas las instancias.

1.2. EL TRIBUNAL FISCAL Y EL TRIBUNAL DE ADUANAS:

En 1934 cuando se promulgó la Ley No 7904, se creó el Consejo Superior de

Contribuciones en el Ministerio de Hacienda, que fundamentalmente se encargaba de

conocer y resolver, en la última instancia administrativa, las reclamaciones de los

contribuyentes contra pretensiones de cobro del fisco, con excepción de los derechos de

importación, materia que estaba bajo la competencia, también en la última instancia

administrativa, del Cuerpo Consultivo de Aranceles de Aduanas, que se estableció en

forma paralela. Ambos eran organismos sui generis, toda vez que estaban conformados por

11
representantes del gobierno, del Poder Judicial y de los contribuyentes. En primera

instancia las reclamaciones las resolvían la Dirección General de Contribuciones y la

Dirección General de Aduanas, respectivamente, ambas integrantes del Ministerio de

Hacienda.

Posteriormente, en el año 1964 del Gobierno decidió crear en forma independiente

el Tribunal Fiscal y el Tribunal de Aduanas, sobre la base del Consejo Superior de

Contribuciones y del Cuerpo Consultivo de Aranceles de Aduana, como última instancia

administrativa en materia de tributación interna y en materia aduanera. Ambos tribunales

dependían del Ministerio de Economía y Finanzas y funcionaron en forma independiente,

conforme a los criterios propios de cada especialidad, hasta los inicios del año 1996.

1.3. LA INCORPORACIÓN DEL TRIBUNAL DE ADUANAS AL TRIBUNAL

FISCAL:

Los compromisos asumidos por el Perú a raíz de su reinserción en el sistema

económico y financiero internacional (que implicaba cambios en la estructura orgánica del

Estado), el reforzamiento y la modernización de las dos principales instituciones

administradoras de tributos (SUNAT Y LA ADUANA), hechos a los que se sumaron

motivos presupuestales y de racionalización administrativa, originaron que el Tribunal de

Aduanas fuera absorbido desde el punto de vista orgánico-institucional, por el Tribunal

Fiscal, según mandato del Código Tributario que fue modificado a partir de abril de 1996.

Es preciso destacar, también, que no había razones suficientes para la existencia de

dos Tribunales, con dos presupuestos y dos administraciones. Debe recordarse que los

derechos de importación son tributos y que en la práctica ambos cumplían la misma

12
función. A lo anterior se agrega la ventaja de la reducción de gastos administrativos, la

unificación de formatos y de los textos de las resoluciones y la integración de los vocales

que ahora forman parte de una sola institución.

1.4. EL CÓDIGO TRIBUTARIO Y LA LEY GENERAL DE ADUANAS:

Si bien desde el 22 de abril de 1996 existe un sólo órgano de resolución en última

instancia administrativa en materia aduanera y de tributación interna, permanecían

vigentes dos procedimientos diferenciados para la impugnación administrativa de los actos

de la Aduana (regulados por la Ley General de Aduanas) y de los órganos administradores

de los tributos internos (regulados por el Código Tributario).

1.5. LA UNIFICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO CONTENCIOSO

TRIBUTARIO:

Con la entrada en vigor de la nueva Ley General de Aduanas aprobada por Decreto

Legislativo No 809, a partir del 25 de diciembre de 1996 se dispuso que (salvo algunas

excepciones específicas), los procedimientos de impugnación de los actos emitidos por la

Aduana serían regulados por el Código Tributario.

En la actualidad se mantienen las racionalidades distintas en materia aduanera y en

materia de tributación interna, respecto a los objetivos principales de cada órgano de

administración de tributos; sin embargo, se ha logrado la unificación orgánica-institucional

(fusión por absorción) de la última instancia administrativa en materia contenciosa y la

unificación de los procedimientos para el trámite de las impugnaciones de índole

contencioso-administrativo.

13
Empero y a pesar de sus ventajas, la referida doble unificación (orgánica-

institucional y procesal) ha creado también algunos problemas derivados principalmente

de la diferencia existente entre el objetivo principal de la administración aduanera y el de

los órganos de administración de los tributos internos, así como de la forma y oportunidad

en que se efectivizó legislativa y funcionalmente aquella. De manera que los órganos de

resolución en primera instancia administrativa en materia aduanera han encontrado ciertos

obstáculos para la aplicación de las normas procesales del Código Tributario que fueron

diseñadas originalmente para el procedimiento contencioso relativo a tributos internos.

2. PRINCIPALES MODIFICACIONES:

Algunas de las principales modificaciones en el procedimiento contencioso

administrativo en materia aduanera han recaído sobre los siguientes temas:

Apelación de las multas impuestas por la Aduana El recurso de reconsideración El

comiso administrativo La cuantía mínima y la calificación de las apelaciones de puro

derecho La demanda contencioso-administrativa La queja.

3. DESARROLLO Y PROBLEMA DE LAS MODIFICACIONES:

Apelación de multas impuestas por la Aduana:

De acuerdo con la nueva Ley General de Aduanas y su reglamento, no son apelables

al Tribunal Fiscal los actos de la administración que impongan la sanción de multa en los

casos siguientes:

Cuando los responsables de los almacenes aduaneros impidan a la autoridad

aduanera las labores de inspección o de reconocimiento, destinen áreas autorizadas para

14
recinto aduanero a fines distintos y cuando ubiquen mercancías sin nacionalizar en áreas

diferentes a las autorizadas;

Cuando los declarantes o los despachadores de aduana no presenten la declaración

jurada de su movimiento operacional correspondiente al ejercicio anual anterior, dentro

de los treinta (30) días siguientes al término del período, o la presenten en forma

extemporánea, incompleta o con información errónea; si no comunican la composición de

su directorio o gerencia, así como el cambio de domicilio dentro del plazo de cinco días de

efectuado; el uso indebido de documentos identificatorios otorgados por la Aduana, o su

no devolución cuando se renueven, si cambian de representante legal o cuando un servidor

del agente deje de prestar servicios para éste; cuando no llevan los libros, registros y

documentos aduaneros exigidos o los mantienen desactualizados, incompletos o sin

cumplir con las formalidades prescritas para cada libro o registro.

Se trata, como se puede apreciar, de las llamadas multas administrativas que no

tienen naturaleza tributaria. Por esta razón el reglamento de la Ley General de Aduanas ha

precisado que, frente a una sanción administrativa, son órganos de resolución en primera

instancia: Las intendencias operativas de la Aduana y la Intendencia Nacional de

Fiscalización, correspondiendo a las primeras conocer y resolver las reclamaciones que se

produzcan en su jurisdicción (aduanas provinciales) y a la Intendencia Nacional de

Fiscalización las reclamaciones de los asuntos que debe conocer originalmente.

Adicionalmente, la Intendencia Nacional de Recaudación Aduanera es competente para

resolver los recursos de apelación, en lo concerniente a las resoluciones emitidas por la

15
Intendencia Nacional de Fiscalización en los asuntos que conozca originalmente y por las

Intendencias de Aduana.

Las demás multas establecidas en la Ley General de Aduanas, que son la mayoría,

(todas de índole tributaria por estar vinculadas a los derechos de importación, a los

regímenes aduaneros o a los de beneficios especiales), se resuelven conforme al

procedimiento establecido en el Código Tributario, vale decir, los órganos de resolución

en primera instancia son las intendencias de Aduana en las reclamaciones que se produzcan

en su jurisdicción y la Superintendencia Nacional de Aduanas en las reclamaciones de los

asuntos que conozca originalmente. En segunda instancia, es competente para resolver las

apelaciones el Tribunal Fiscal.

Las disposiciones que regulaban el anterior procedimiento contencioso tributario

establecían que el Tribunal Fiscal era competente para resolver todas las apelaciones sobre

multas establecidas en la Ley General de Aduanas, con excepción de las multas

administrativas recaídas sobre los agentes de aduanas, pero esta excepción no establecía de

manera expresa y taxativa cuales eran estas multas, por lo que en cada caso era necesario

efectuar un análisis de la multa cuestionada para interpretar si debía o no ser conocida por

el Tribunal Fiscal, lo que complicaba la resolución de los expedientes.

3.1. RECONSIDERACIÓN:

La anterior Ley General de Aduanas y su reglamento contemplaban como una etapa

del procedimiento contencioso el recurso de reconsideración, el cual se interponía ante el

mismo órgano que había resuelto la reclamación. Los supuestos para la presentación de

una reconsideración eran tres: cuando la resolución recaída sobre la reclamación contenía

16
errores formales, hubiere omitido resolver algún asunto planteado en la reclamación o

cuando el recurso se sustentaba en nueva prueba instrumental.

En la nueva normatividad procesal vigente, la reconsideración ha sido eliminada

del procedimiento contencioso tributario; supresión que constituye un acierto toda vez que

no se justificaba la existencia de un recurso que debía ser resuelto por el mismo órgano que

había emitido pronunciamiento en la etapa de reclamación y que difícilmente podía

cambiar de criterio. Además, la reclamación es, en rigor, una reconsideración, porque se

formula ante la misma autoridad que ha expedido el acto reclamado, por lo que la

reconsideración se tornaba en una etapa repetitiva e inútil.

Sin embargo, la reconsideración se mantiene vigente para solicitudes no

contenciosas que no estén vinculadas a la determinación de la obligación tributaria, por

ejemplo, una solicitud para renovar el documento de identidad para ingresar al recinto

aduanero, etc.

3.2. COMISO ADMINISTRATIVO:

Según el Código Tributario no es posible interponer reclamación contra la

resolución que dispone el comiso de bienes; solo corresponde presentar recurso de

apelación dentro del tercer día de decretado el mismo.

Este precepto legislativo ha dado lugar a uno de los conflictos más graves en la

aplicación de las normas procesales derivado de la unificación de los procedimientos, a que

me referí anteriormente.

17
En realidad, el comiso a que se refiere el Código Tributario no tiene la misma

naturaleza que el comiso establecido en la Ley General de Aduanas. En materia aduanera,

debido a que la Aduana es el órgano encargado de controlar el ingreso de las mercancías al

país, sus funcionarios están en constante contacto con éstas y tienen mayor oportunidad

de detectar infracciones sancionadas con el comiso, por lo que esta sanción es aplicada

frecuentemente. En cambio, el comiso que impone SUNAT (órgano encargado de

administrar los tributos internos) se aplica de manera excepcional. Asimismo, el comiso

administrativo utilizado por la Aduana supone la pérdida de la propiedad; lo que no sucede

necesariamente cuando la SUNAT aplica dicha sanción.

En virtud de estas diferencias el Tribunal Fiscal, con el fin que los contribuyentes

no se vean perjudicados por desconocimiento de las nuevas normas procesales que

establecen la apelación directa en plazo perentorio, se ha visto obligado a interpretar que

las disposiciones sobre apelación del comiso establecidas en el Código Tributario no son

aplicables al comiso en materia aduanera, considerando, en cambio, que para impugnar la

aplicación de un comiso aduanero se debe seguir el procedimiento contencioso tributario

regular, es decir que debe existir una reclamación en primera instancia administrativa

previa a la apelación ante el Tribunal Fiscal.

3.3. LA CUANTÍA MÍNIMA Y LA CALIFICACIÓN DE LAS APELACIONES DE

PURO DERECHO:

Se ha dejado sin efecto el requisito que establecía el anterior procedimiento en el

sentido que el quantum materia de la controversia tenía que exceder un determinado

monto (aproximadamente US $. 3,000), para que el Tribunal Fiscal conociera y resolviera

18
las apelaciones. Si bien la finalidad de la cuantía mínima para apelar era atendible en teoría

(evitar un número excesivo de apelaciones), en la práctica se produjeron situaciones no

deseadas, como el abuso de algunas autoridades aduaneras que imponían sanciones en el

límite de dicha cuantía o de los propios interesados que, para eludir dicho requisito,

formulaban apelaciones de puro derecho cuando no correspondía. Por tanto, se optó por

la modificación legislativa y actualmente todas las apelaciones pueden ser resueltas por el

Tribunal Fiscal, respetándose así la pluralidad de instancias en materia administrativa, el

legítimo derecho a la defensa y los demás principios del debido proceso.

Por otro lado, también se ha modificado el tratamiento de las apelaciones cuyo

fundamento se basa en cuestiones de puro derecho, para dar paso a lo que dispone el

Código Tributario sobre esta materia. En efecto, como he señalado, anteriormente la

apelación de puro derecho era una vía que se usaba para obviar el requisito de la cuantía

mínima. Actualmente y ya eliminada la condición de la cuantía, el Código Tributario

ordena al Tribunal Fiscal la calificación previa de la impugnación como de puro derecho.

En caso contrario, debe remitir el recurso al órgano competente con notificación al

interesado, para que se tenga por interpuesta la reclamación en primera instancia.

3.4. DEMANDA CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVA:

Conforme al Código Tributario, con la resolución del Tribunal Fiscal termina el

procedimiento administrativo, pero tanto el contribuyente como el fisco pueden acudir al

fuero común para impugnar la sentencia administrativa, porque dicha facultad está en la

esencia del sistema de control judicial adoptado por el Perú. En este contexto, antes de las

reformas procesales objeto de estos comentarios, contra lo resuelto por el Tribunal Fiscal

19
se podía interponer recurso de revisión directamente ante el Poder Judicial. En la

actualidad, no solo ha cambiado su denominación por el de demanda contencioso-

administrativa, sino que se ha fijado un procedimiento diferente, el cual implica entre otras

modificaciones: su presentación ante el Tribunal Fiscal que califica su admisibilidad, el

plazo de presentación, el pago previo de la deuda (SOLVE ET REPETE) o una garantía

adecuada, cuando la demanda es formulada por el contribuyente. Además, se ha

establecido nuevos plazos para la presentación de alegatos e informe oral y para que la Corte

Suprema de Justicia expida sentencia. Todas estas modificaciones están dirigidas a acelerar

el proceso en su fase judicial.

3.5. LA QUEJA:

La queja no constituye una etapa en el contencioso tributario, sino que, más bien,

es un recurso que sirve como medio de defensa al contribuyente ante irregularidades que

la administración pudiera cometer durante el trámite del procedimiento.

En materia aduanera, las disposiciones que regulaban el anterior procedimiento

contemplaban la posibilidad que los reclamantes utilizaran dicho recurso solamente

cuando la administración no expedía sus fallos dentro de los plazos previstos en el

reglamento de la Ley General de Aduanas y señalaban, además, que la queja debía ser

resuelta por el superior jerárquico dentro de la propia administración aduanera, lo que

entorpecía su eficacia como medio de garantía para el reclamante.

Actualmente, la queja no solamente puede ser interpuesta bajo ese supuesto,

porque el Código Tributario establece que puede ser presentada cuando existan, en general,

actuaciones o procedimientos del órgano de primera instancia que afecten directamente o

20
infrinjan lo establecido en ese texto legal, con lo cual ahora los alcances de la queja son más

amplios. Por otro lado, el encargado de resolver la queja ya no es el superior jerárquico en

la misma administración, sino que es resuelta por el Tribunal Fiscal, ante el que se presenta

el recurso directamente y que debe resolverlo en un plazo muy breve (20 días).

21
CONCLUSIONES:

La nueva Ley General de Aduanas ha establecido de manera explícita y taxativa

cuáles son las multas administrativas no apelables al Tribunal Fiscal, lo que permite precisar

también aquellas multas de naturaleza tributaria que, si son apelables, (todas las demás).

Esta disposición no se encontraba contenida en el procedimiento contencioso tributario

anterior y la competencia para conocer en grado de apelación por el Tribunal Fiscal era

apreciada según la naturaleza de las multas, mediante criterios subjetivos.

El procedimiento contencioso administrativo vigente comprende dos fases: la

reclamación y la apelación. De esa manera se ha eliminado el recurso de reconsideración

en el contencioso aduanero que el anterior establecía como una segunda etapa, posterior a

la reclamación y previa a la apelación y que producía una dilatación innecesaria del

procedimiento.

La impugnación del comiso aduanero tiene un procedimiento contencioso que

comprende dos etapas: la reclamación y la apelación; y cuyos plazos para la interposición

de los recursos y para la solución de los expedientes son establecidos en el Código

Tributario y, por tanto, son más expeditivos que los que se fijaban en el procedimiento

derogado. Sin embargo, estimo que las disposiciones que regulan el procedimiento para

contradecir el comiso administrativo aplicado por la Aduana, deberían incorporarse en el

Código Tributario de conformidad con el criterio interpretativo del Tribunal Fiscal antes

expuesto, a fin que correspondan a su verdadera naturaleza, lo cual favorecería a la

Administración Tributaria y al Tribunal Fiscal, permitiéndoles un mejor manejo de los

22
expedientes; y a los contribuyentes porque de ese modo conocerían con claridad el trámite

que deben cumplir al impugnar un comiso decretado por la Aduana.

El procedimiento contencioso tributario vigente no restringe en forma alguna el

derecho del contribuyente de apelar ante el Tribunal Fiscal, habiéndose eliminado el

requisito de la cuantía mínima que establecía el anterior procedimiento. Por otro lado, si

bien la interposición de la apelación de puro derecho en el nuevo procedimiento

contencioso tributario se mantiene como una facultad del contribuyente que puede

ejercitarla sin haber reclamado previamente, ahora la calificación del recurso la realiza el

Tribunal Fiscal, de acuerdo con las normas del Código Tributario que son muy exigentes y

precisas. Además, la reforma ha permitido la eliminación de su propósito elusivo de la

derogada cuantía mínima.

La demanda contencioso-administrativa ante el Poder Judicial contra las

resoluciones del Tribunal Fiscal, ha sufrido modificaciones importantes en cuanto a su

procedimiento, otorgándosele mayor participación al Tribunal en lo que se refiere a la

admisión de aquella.

La queja en el procedimiento contencioso aduanero vigente tiene alcances más

amplios que los previstos anteriormente en la Ley General de Aduanas que regulaba el

procedimiento antes de la reforma, ya que ahora se formula directamente ante el Tribunal

Fiscal y es resuelta por éste.

23
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 Tesis Biblioteca UAP.

 Revista De Derecho Aduanero.

 Diccionario Jurídico.

 Diccionario Actual Sinónimos – Antónimos.

 Entrevista De A Los Docentes De Derecho.

 Páginas Weps de Internet Sobre el Sistema Aduanero en Perú.

24

También podría gustarte