INSTITUTO SUPERIOR TECNOLOGICO SANTA ROSA
ENFERMERIA TECNICA Y FARMACIA
CURSO: ANATOMIA DEL CUERPO HUMANO
TEMA: SISTEMA LINFATICO
DOCENTE: LIC. WILLY FONSECA DURAND
ALUMNO: JORGE LUIS ALBUJAR FERNANDEZ
TURNO: DOMINGOS
LIMA – JULIO DEL 2019
SISTEMA LINFATICO DEL SER HUMANO
El sistema linfático es una parte importante del sistema inmunológico que está
implicado en la defensa frente a bacterias y otras infecciones. Además, se
encarga de destruir tanto las células viejas y anormales, como las tumorales.
Es una red de órganos, ganglios linfáticos, conductos y vasos linfáticos que
producen y transportan linfa desde los tejidos hasta el torrente sanguíneo.
Debemos conocer muy bien qué es la Linfa y el Líquido Intersticial. Para
comprender el sistema linfático
Líquido Intersticial:
El líquido intersticial se produce cuando la sangre llega a los capilares para
hacer ese intercambio de nutrientes y oxigenación, y parte del plasma
sanguíneo se “escapa” por los poros de los capilares, y el sistema linfático
debe devolverlo a la circulación.
La sangre que contiene proteínas, agua, oxígeno, azúcares, células,
hormonas… ejerce una presión sobre las paredes de los capilares, tejido
poroso que está compuesto por células, y lo que hacen estas células es “filtrar”
los elementos más pequeños que transporta la sangre, los nutrientes cuyo
tamaño sea capaz de entrar por esos pequeños poros como el agua, sales
minerales, proteínas, azúcares, aminoácidos, coenzimas, hormonas… todo ese
fluido que sale es el Líquido Intersticial, y a la capacidad de los capilares de
filtrar ese líquido hacia las paredes de los capilares se la denomina presión
hidrostática capilar, y la presión que devuelve parte del líquido de las paredes
al riego sanguíneo es la presión osmótica.
Se debe aclarar que el líquido del intersticio no es sangre, ya que no lleva
glóbulos rojos ni las proteínas más grandes, es decir, es un filtrado del
plasma sanguíneo (sería la sangre sin células), unos 20 litros al día
gracias a la presión hidrostática y osmótica. El cometido de este líquido es
impregnar o revestir a las células permitiendo que éstas se comuniquen,
repartan nutrientes y generen sus desechos metabólicos, para que ese líquido
sea renovado y no atasque el hueco intersticial, el Sistema Linfático lo drenará
mediante la linfa.
Linfa:
El Sistema Linfático empieza como hemos visto, en el espacio intercelular de
los tejidos y lo va devolviendo todo al aparato circulatorio a través de los
capilares linfáticos, quienes recibirán el exceso de líquido intersticial o la
prelinfa, que una vez entra en los vasos capilares linfáticos, se convertirá en
linfa.
La linfa es un líquido cuya composición es parecida al plasma sanguíneo,
excepto porque tiene menos proteínas y en vez de llevar glóbulos rojos,
son blancos, esto es contiene elementos celulares para la defensa del
organismo (leucocitos, macrófagos, linfocitos y granulocitos).
Es un fluido transparente que va drenando todo nuestro organismo a
través de los capilares linfáticos, que funcionan igual que los del aparato
circulatorio, derivando en venas linfáticas más pequeñas.
Si alguno de estos conductos llega a obstruirse, el líquido se acumula en
esa zona del cuerpo produciendo un edema o linfedema, que provoca
hinchazón de la zona o extremidad donde aparece, infecciones crónicas,
limitación de movimiento y endurecimiento de la piel, a día de hoy no existe
cura para esta patología aunque su pronta detección puede ayudar a mejorar la
calidad del vida del paciente.
Funciones del Sistema Linfático
Las funciones del sistema linfático son 3:
1. Transporte y renovación del líquido intersticial y linfa hacia el Sistema
Circulatorio mediante un sistema de conductos que se denomina vasos
linfáticos.
El Sistema Linfático no tiene ningún órgano que bombee su líquido por el
cuerpo, pero sí se aprovecha de las contracciones de los capilares y
otros músculos:
• El músculo liso, hace que los vasos linfáticos se contraigan de forma
intermitente que impulsa la linfa, se encuentra en el aparato urinario,
gastrointestinal, visual y el respiratorio.
• Los músculos esqueléticos, que se ponen en funcionamiento con el
movimiento de nuestro esqueleto. Los vasos linfáticos aprovechan esas
contracciones para impulsar la linfa.
• Sistema Valvular propio del Sistema Linfático, parecido al de las venas,
que provoca que la linfa avance y no retroceda ni se obstruya.
2. Filtra la sangre para limpiar los desechos, toxinas y microorganismos
patógenos el cuerpo humano. Un ejemplo claro son los ácidos grasos o
lípidos y proteínas, que se eliminan desde el intestino mediante el sistema
linfático torácico porque no se pueden filtrar por los capilares sanguíneos hasta
el hígado o los riñones.
3. Función inmunológica debido a su alta carga en glóbulos blancos,
trascendental para combatir las infecciones del organismo.
Las bacterias no suelen estar en la sangre, sino en los tejidos haciendo que
estén al nivel del líquido intersticial, en ese nivel precisamente encontramos
unas células que se llaman Macrófagos (un tipo de glóbulo blanco) que actúan
contra muchos tipos de bacterias, y los Linfocitos B y T (protegen de virus,
bacterias y controlan a las células cancerosas), que son glóbulos blancos que
se especializan en ciertas bacterias, es decir, necesitan que las bacterias estén
en contacto con ellos.
Las bacterias entran en el los vasos linfáticos, llegan al ganglio linfático más
cercano (donde viven los linfocitos), allí se se reproducen y multiplican para
luchar por la inmunidad celular actuando como filtro defensivo.
Partes del Sistema Linfático
El Sistema Linfático es un sistema abierto, al contrario que el circulatorio
que es cerrado, compuesto por linfa, vasos linfáticos y ganglios linfáticos.
Se divide en los sistemas derecho e izquierdo, siendo el primero cuando la
linfa procede del brazo derecho, el tórax y la cabeza, y el segundo, llamado el
conducto torácico que es el que recorre el resto del cuerpo, ambos
desembocan en las venas subclávias derecha e izquierda que a su vez están
conectadas con sus respectivas arterias.
Además, también trabajan la médula ósea, el bazo y el timo, considerados
órganos linfáticos y, en su función inmunológica, las amígdalas y las placas
de Peyer, considerados en este término, tejidos linfáticos.
Vasos Linfáticos
Los vasos linfático son los conductos mediante los que se transporta la linfa
por el organismo, de ellos se derivan los capilares linfáticos que son más
pequeños repartidos por casi todos los tejidos del organismo, y donde
comienza todo el proceso de intercambio del líquido intersticial y la recolecta de
la linfa.
Son muy parecidos a las venas, aunque el tamaño de los linfáticos es mayor.
Ganglios Linfáticos
Los ganglios o nódulos linfáticos son unos agrandamientos de unos 25mm
que se encuentran de forma intermitente a través de todo el sistema, sobre
todo allá donde haya confluencia de vasos linfáticos, el cuerpo humano tiene
entre 600 y 700 ganglios en total.
Se acumulan sobre todo en los niveles de la ingle, cervical, axilar, ganglionar y
cerebral. Estos ganglios contienen células defensivas (los linfocitos B y T)
y filtran toda la linfa, razón por la cual están repartidos por todo el cuerpo, ya
que así el organismo se asegura estar limpio de bacterias e infecciones.
Por ejemplo, las células cancerígenas que producen metástasis en otras partes
del cuerpo, es porque se han desprendido de su tumor y viajan por el Sistema
Linfático hasta otros órganos o tejidos, esto provoca en muchos casos la
inflamación de los ganglios linfáticos ya que son ellos los que se esfuerzan en
combatir esas células cancerosas.
Órganos Linfáticos
LA MÉDULA ÓSEA
La médula ósea se considera el órgano principal primario, puesto que de ella
nacen casi todo lo que nuestro organismo necesita para defenderse de todas
las infecciones y enfermedades.
El sistema inmunológico se vería gravemente afectado si la médula ósea
funcionase mal o sufriese alguna enfermedad inmunodepresora como la
tuberculosis o la leucemia. En el Sistema Linfático es clave ya que en ella se
crean los linfocitos, que viajan para madurar en el timo.
EL TIMO
El timo es el órgano más importante del Sistema Vascular Linfático porque se
encarga de la creación de los Linfocitos T.
Está compuesto por dos lóbulos y cada uno a su vez, compuesto por la
corteza(zona externa) y la médula (zona interna), en la primera zona se
encuentran los linfocitos inmaduros y en la segunda, los maduros que son
capaces de reconocer células extrañas y atacarlas.
EL BAZO
El bazo es un pequeño órgano situado en el costado izquierdo bajo las
costillas, funciona en la digestión trasformando alimentos y transportando
nutrientes, pero es esencial para la defensa de nuestro organismo porque
fabrica linfocitos, filtra la sangre, almacena células y destruye glóbulos viejos.
Se le considera el mayor ganglio linfático del organismo con un alto
porcentaje de linfocitos B que al filtrar la sangre detectan los antígenos y los
eliminan.
Tejidos Linfáticos
LAS AMÍGDALAS
Las amígdalas están situadas a los lados de la parte posterior de la garganta,
son dos masas de tejido linfático que defienden al organismo de la entrada de
cuerpos externos que pueden ser dañinos para el organismo.
Son capaces de filtrar gérmenes que intentan invadir nuestro cuerpo y
pueden producir anticuerpos para proporcionar inmunidad local, procesan
el líquido linfático desde ellas hasta los ganglios linfáticos para la destrucción
de bacterias.
LAS PLACAS DE PEYER
Las placas de Peyer son folículos de tejido linfático agrupados en cúmulos
irregulares que se encuentran en el intestino delgado y en las amígdalas.
Al estar formadas por linfocitos B, detectan los patógenos que tratan de
entraren el sistema y acaban con ellos.
En resumen, el sistema linfático se encarga de recoger la linfa que se forma en
los tejidos y la devuelve al torrente circulatorio, hace de filtro natural, ya que
controla la composición del líquido que recoge y lo limpia por el bazo. Además,
es muy importante para el sistema de defensa del organismo, ya que en los
órganos que lo forman se crean y almacenan los linfocitos, que son uno de los
principales tipos de células inmunitarias.