INTRODUCCIÓN
Con esta práctica se pretende identificar y diferenciar los diferentes tipos de cadenas
tróficas un ambiente específico y los diferentes organismos del mismo, de esta
manera comprendemos la utilización, clasificación y hábitat de cada uno de ellos.
Todas las comunidades biológicas están compuestas por diversas formas de vida
relacionadas entre sí, que comparten hábitat pero que compiten por sobrevivir y
reproducirse, alimentándose de la vegetación, de otros seres vivos o de la materia
en descomposición, en un circuito que usualmente se comprende como una cadena,
pues cada eslabón depende de los demás para subsistir.
En el mundo, hay tipos de hábitat que albergan variadas especies de animales y de
vegetación. Para una bacteria, un charco puede ser su hábitat, para una hormiga la
simple tierra puede ser su hábitat.
Estos son hábitat que pertenecen a un lugar específico, en el cual las condiciones
medioambientales y geográficas hacen posible que la vida animal y vegetal se
reproduzca y prospere.
Pero, para considerar a un hábitat como tal, éste debe reunir dos características
fundamentales: es imposible definir hábitat donde no existe un componente biótico,
es decir, seres vivos. Y, en Los seres vivos interactúan de forma continua e intensa
entre ellos y con el medio segundo lugar, debe haber una referencia espacial, del
sitio donde aparece este elemento biótico. De ahí que el hábitat no es solo un lugar
donde viven ciertos tipos de organismos, también se contemplan las condiciones
medioambientales del área habitada.
MARCO TEORICO
ECOSISTEMA:
Por ecosistema se entiende a la comunidad de seres vivos cuyos procesos vitales
están relacionados entre sí. El desarrollo de estos organismos se produce en
función de los factores físicos del ambiente que comparten.
Los ecosistemas aglutinan a todos los factores bióticos (es decir, a las plantas,
animales y microorganismos) de un área determinada con los factores abióticos del
medio ambiente. Se trata, por lo tanto, de una unidad compuesta por organismos
interdependientes que forman cadenas tróficas o alimenticias (la corriente de
energía y nutrientes establecida entre las especies de un ecosistema con relación
a su nutrición).
BIOMA:
El bioma es una gran comunidad caracterizada por especies de plantas y animales
presentes. El bioma es una biocenosis en su sentido amplio y es el resultado de una
serie de interacciones entre el clima, los factores bióticos y el sustrato donde se
asienta. Los biomas están distribuidos como fajas alrededor del mundo. Sin
embargo, no suele haber una línea de demarcación precisa entre biomas
adyacentes, sino una vasta zona de transición donde los biomas se superponen. En
un bioma es uniforme el tipo de vegetación (hierbas, coníferas, árboles caducifolios.)
que constituyen la clave para su reconocimiento y clasificación.
HABITAT:
Hábitat es un término que hace referencia al lugar que presenta las condiciones
apropiadas para que viva un organismo, especie o comunidad animal o vegetal. Se
trata, por lo tanto, del espacio en el cual una población biológica puede residir y
reproducirse, de manera tal que asegure perpetuar su presencia en el planeta.
El hábitat está dado por una combinación de factores bióticos y abióticos: este
ambiente se corresponde, por lo tanto, con distintas características geográficas,
climatológicas, etc.
CADENA TRÓFICA:
Se conoce como cadena trófica, cadena alimenticia o cadena alimentaria al
mecanismo de transferencia de materia orgánica (nutrientes) y energía a través de
las distintas especies de seres vivos que componen una comunidad biológica
o ecosistema. Su nombre proviene del griego trophos, “alimentar”, “nutrir”.
Así, puede hablarse de productores, consumidores y descomponedores en
una cadena trófica:
Productores. Son aquellos que se nutren empleando la materia inorgánica
y fuentes de energía como la luz solar. Es el caso de la fotosíntesis.
Consumidores. En cambio, son los que se nutren de la materia orgánica de
otros seres vivos, sean productores (los herbívoros comen plantas) o sean
otros consumidores (los depredadores comen otros animales). Dependiendo
del caso, podemos hablar respectivamente de consumidores primarios y
secundarios (llamados finales si carecen de depredadores naturales).
Descomponedores. Son, finalmente, los que colaboran en el reciclaje de la
materia orgánica, reduciéndola a sus componentes más elementales y
permitiendo que sea reaprovechada por los productores. Hongos, bacterias e
insectos son de los principales descomponedores.
FLUJOS DE ENERGIA:
El flujo de energía se refiere a cantidad de energía en forma de alimentos que llega
a la comunidad por medio de diversos niveles tróficos y la cantidad que sale de ella.
El flujo de energía (en el que intervienen agentes biológicos y no biológicos) impulsa
los ciclos del carbono, del oxígeno, del nitrógeno y del fósforo. Los nutrientes
circulan por el sistema impulsados por la acción de la fotosíntesis y vuelven a
reciclarse gracias a la acción de los descomponedores. Se eliminan o añaden
nutrientes constantemente; la aportación de más sustancias naturales o materiales
sintéticos que los que el ecosistema puede procesar altera los ciclos
biogeoquímicos.