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Oración de Confianza y Misericordia

El salmo expresa la humildad y fragilidad del autor como arcilla en manos del alfarero, Dios. El autor pide a Dios que ponga sus manos misericordiosas en su miseria para salvarlo y llenar su vida de alegría. Reconoce a Dios como su padre fiel y bueno que perdona y libera de la tentación.

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Oración de Confianza y Misericordia

El salmo expresa la humildad y fragilidad del autor como arcilla en manos del alfarero, Dios. El autor pide a Dios que ponga sus manos misericordiosas en su miseria para salvarlo y llenar su vida de alegría. Reconoce a Dios como su padre fiel y bueno que perdona y libera de la tentación.

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ORACION SALMICA (salmo 85)

Mi corazón es pobre, Señor, yo me siento de barro;


soy como arcilla abandonada, que espera las manos
del alfarero.

Pon tus manos, Señor, tu corazón, en mi miseria,


y llena el fondo de mi vida. Sálvame. Confío en Ti.
Quisiera decirte lo que eres para mí:
Tu eres mi Dios, tú eres mi Padre, tú me quieres.
Te estoy llamando todo el día.
Da alegría a quien quiere ser tu amigo,
que mi confianza la he puesto en Ti.

Yo sé que tú eres bueno y me perdonas.


Se que eres misericordioso con quien abre su corazón
a tu amor y lealtad.
Escúchame. Atiéndeme. Te llamo.
Yo vengo a estar contigo y a quedarme junto a ti.

Me callo ante tu presencia,


porque tú conoces lo íntimo de mi vida.
Aquí estoy, Señor, con mi corazón como es:
Que no oculte nada a tus ojos abiertos.
Aquí estoy como arcilla fresca
esperando ser modelada por tus manos misericordiosas.

Tú eres grande. Tú haces maravillas. Tú el único Dios.


Enséñame Señor, tus caminos
y que mis pasos sigan tus huellas con fidelidad.
Que mi corazón sin dividirse sea todo tuyo.
Te doy gracias de todo corazón, Señor, Dios mío,
te diré siempre que tú eres amigo fiel.
Me has salvado del abismo profundo.

¡Yo he experimentado misericordia!


Me has liberado de los lazos de la tentación.
¡Yo he experimentado misericordia!
Me has hecho revivir, volver al buen camino.
¡Yo he experimentado tu misericordia!

Tú, Señor, estás siempre dispuesto a ayudarme


y animar mi corazón cuando decae.
Tú, Señor, toma mi corazón de barro
y moldéalo según la grandeza de tu ternura.

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