Sentencia Proteccion
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207º y 158º
ASUNTO: PP01-R-2017-000064
RECURRIDA: Sentencia Definitiva dictada por el Tribunal Primero de Primera Instancia de Juicio
del Circuito Judicial de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial
del estado Portuguesa, con sede Guanare, publicada en fecha 27 de abril de 2017.
SENTENCIA: DEFINITIVA.
II
PUNTO CONTROVERTIDO
III
Esta juzgadora pasa a publicar el extenso de la decisión, de conformidad con el artículo 488-D
de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, en los siguientes
términos:
El Tribunal Primero de Primera Instancia de Juicio del Circuito Judicial de Protección de Niños,
Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del estado Portuguesa, con sede en
Guanare, dictó Sentencia Definitiva publicada en fecha 27 de abril de 2017 que declaró Sin
Lugar la demanda de Colocación Familiar incoada por la representación de la Fiscalía Cuarta
del Ministerio Público, en beneficio de los niños: (identificación omitida de conformidad con lo
dispuesto en el art. 65 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.
Vid. Sentencia Nº 0483 de fecha 11.05.2010, Expediente Nº 2008-01730, caso: Ana Victoria
Uribe Flores contra Haim Meir Aron), nacidos en fechas 07/10/2013 y 03/05/2015, con edades
actualmente de tres (03) y dos (02) años de edad, respectivamente, en virtud que la ciudadana
MARÍA ADELINA RIERA HERRERA, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad
Nro. V-14.204.705, es parte integrante de la familia de origen, por consiguiente acuerda que
los niños sean Integrados con su Familia en su propio hogar -en el hogar de su abuela materna,
ciudadana MARÍA ADELINA RIERA HERRERA-, debiendo ésta ejercer la Responsabilidad de
Crianza, quien manifestó no tener impedimento para ejercerla y por cuanto consta de las
resultas del Informe Psicológico que cursa a los folios 41 al 42 de la actas procesales del
presente asunto que el ciudadano Julio César Chirapa Barrios, padre de los niños en beneficio
del que se obra en la acción, muestra escasa relación de apego y afecto con sus hijos de donde
la función paterna no se ha establecido ni estructurado en su proyecto de vida; y como
consecuencia de la “medida” de reintegración dictada, ratifica que la ciudadana MARÍA
ADELINA RIERA HERRERA tendrá la Responsabilidad de Crianza sobre sus nietos con todos los
derechos y deberes inherentes a la misma, así como representarlos legalmente en sus
derechos e intereses por ante los entes públicos y privados.
(Omissis).
Por tal razón, los errores in procedendo se refieren a las contravenciones a la ley procesal en
que ha incurrido el juez en la construcción de la sentencia debido a que la actividad procesal
desplegada por él, infringe normas que regulan las formas y modalidades de su actuación en el
juicio; a diferencia de los errores in iudicando que se producen en el hecho de juzgar” (Fin de
la cita_Subrayado propio de esta decisión de Alzada).
(...)
... los errores de juicio ocurren cuando la voluntad concreta de la ley proclamada por el juez
como existente en su sentencia, no coincide con la voluntad efectiva de la ley ...” (Casación
Civil. Biblioteca de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales. Serie Estudios. Caracas. 1998.
págs. 59 y 60).
“siguiendo las huellas de Chiovenda, como vicios de actividad y vicios de juicio, o también
errores in procedendo y errores in iudicando. Esta distinción, fundamental para entender el
instituto de la casación, parte del hecho de considerar la diversa posición en que se encuentra
el juez frente al derecho, según se trate de normas de derecho procesal, a las cuales tiene que
ajustar, observándolas, su actividad al proceder, o de normas de derecho sustancial, acerca de
cuya observancia por parte de los sujetos de la relación controvertida está el llamado a juzgar.
Es fácil comprender que mientras en el primer caso el juez, frente al precepto de derecho
procesal que le manda adoptar en el proceso una cierta conducta externa (realizar ciertos
actos, ejecutarlos en cierta forma o en cierto orden, etc.) se encuentra con que es, frente a
dicho precepto, el destinatario obligado a obrar de conformidad con él, y en el segundo caso
ese mismo juez no está llamado a realizar determinadas actividades en observancia de la
norma, que no se dirige a él, sino solamente a conocer si la norma ha sido observada o no por
aquel que en la relación controvertida era su destinatario fuera del proceso. En el primer caso,
el juez está obligado a observar el derecho, y en el segundo está llamado a declararlo; en el
primer caso el derecho se presenta al juez como mandato práctico al cual debe él ajustarse
actualmente, y en el segundo como objeto de indagación histórica y desinteresada, como
problema que debe él resolver para juzgar si, con ocasión de una relación ya pasada, la
actividad ajena se ajustó a él. Siendo diversa para los dos casos la posición del juez frente al
derecho (en el primer caso se trata de obrar para observarlo, y en el segundo caso de conocer
si otro lo observó), es también diverso el alcance jurídico de los defectos en que puede incurrir
el juez en uno y otro caso: en el primer caso habrá solamente una contravención al precepto
procesal que imponía al juez observar en el proceso una determinada actividad, es decir, un
comportamiento exterior distinto del debido (vicio de actividad: error in procedendo); en el
segundo caso habrá algo más, a saber, un desacuerdo entre el derecho declarado por el juez y
el derecho efectivamente existente inter partes (vicio de juicio: error in iudicando), o sea, un
vicio que inficiona precisamente la función de declarar el derecho inter partes, que es, en el
proceso de cognición, la función típica del juez”. (Casación Civil. Ediciones Jurídicas Europa-
América. Buenos Aires. 1959, págs. 75 y 76)
Frente al compendio jurisprudencial y doctrinario esbozado supra, observa quien suscribe que
la jueza a quo, determinó en el dispositivo de su fallo lo que a continuación se transcribe
textualmente:
“PRIMERO: SIN LUGAR la demanda de Colocación Familiar pautada en el artículo 396 de la Ley
Orgánica para la Protección del Niño, la Niña y del Adolescente (rectius: Ley Orgánica para la
Protección de Niños, Niñas y Adolescentes), por cuanto La Colocación Familiar o en Entidad de
Atención es una medida de protección temporal dictada en beneficio de aquellos niños, niñas
y adolescentes privados de su familia de origen, mientras se determina una medida de
protección permanente y por cuanto la ciudadana MARÍA ADELINA RIERA HERRERA, al ser su
abuela materna forma parte de su familia de origen.
SEGUNDO: Se ACUERDA que los niños (identidad omitida por disposición del artículo 65 de la
LOPNNA), sean Integrados con su Familia en su propio hogar, debiendo ejercer su
Responsabilidad de Crianza la abuela, ciudadana MARÍA ADELINA RIERA HERRERA, antes
identificada, quien manifestó no tener impedimento para ejercerla y por cuanto consta en el
Informe Psicológico realizado por el experto que labora en este Circuito judicial de Protección,
que el padre muestra escasa relación de apego y afecto con sus hijos. La función paterna no se
ha establecido no estructurado en su proyecto de vida. Y así se decide.
TERCERO: Como consecuencia de la medida aquí dictada, la ciudadana MARÍA ADELINA RIERA
HERRERA, tendrá la Responsabilidad de Crianza de los niños (identidad omitida por disposición
del artículo 65 de la LOPNNA), con todos los derechos y deberes inherentes a la misma, para
representarlos legalmente en sus derechos e intereses por ante los entes públicos y privados.”
“Artículo 75. El Estado protegerá a las familias como asociación natural de la sociedad y como
el espacio fundamental para el desarrollo integral de las personas. Las relaciones familiares se
basan en la igualdad de derechos y deberes, la solidaridad, el esfuerzo común, la comprensión
mutua y el respeto recíproco entre sus integrantes. El Estado garantizará protección a la
madre, al padre o a quienes ejerzan la jefatura de la familia.
Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a vivir, ser criados o criadas y a desarrollarse en
el seno de su familia de origen. Cuando ello sea imposible o contrario a su interés superior,
tendrán derecho a una familia sustituta, de conformidad con la ley. La adopción tiene efectos
similares a la filiación y se establece siempre en beneficio del adoptado o la adoptada, de
conformidad con la ley. La adopción internacional es subsidiaria de la nacional.
Artículo 76. La maternidad y la paternidad son protegidas integralmente, sea cual fuere el
estado civil de la madre o del padre. Las parejas tienen derecho a decidir libre y
responsablemente el número de hijos o hijas que deseen concebir y a disponer de la
información y de los medios que les aseguren el ejercicio de este derecho. El Estado
garantizará asistencia y protección integral a la maternidad, en general a partir del momento
de la concepción, durante el embarazo, el parto y el puerperio, y asegurará servicios de
planificación familiar integral basados en valores éticos y científicos.
Artículo 78. Los niños, niñas y adolescentes son sujetos plenos de derecho y estarán protegidos
por la legislación, órganos y tribunales especializados, los cuales respetarán, garantizarán y
desarrollarán los contenidos de esta Constitución, la Convención sobre los Derechos del Niño y
demás tratados internacionales que en esta materia haya suscrito y ratificado la República. El
Estado, las familias y la sociedad asegurarán, con prioridad absoluta, protección integral, para
lo cual se tomará en cuenta su interés superior en las decisiones y acciones que les conciernan.
El Estado promoverá su incorporación progresiva a la ciudadanía activa y creará un sistema
rector nacional para la protección integral de los niños, niñas y adolescentes.” (Fin de la
cita_Resaltados con negrillas y subrayados propios de esta decisión de Alzada).
Los artículos 7 y 9 de la Convención Sobre los Derechos del Niño, expresan que:
Artículo 9. Los Estados Partes velarán porque el niño no sea separado de sus padres contra la
voluntad de éstos, excepto cuando, a reserva de revisión judicial, las autoridades competentes
determinen, de conformidad con la ley y los procedimientos aplicables, que tal separación es
necesaria en el interés superior del niño. Tal determinación puede ser necesaria en casos
particulares, por ejemplo, en los casos en que el niño sea objeto de maltrato o descuido por
parte de sus padres o cuando éstos viven separados y debe adoptarse una decisión acerca del
lugar de residencia del niño.”
Deriva de tales preceptos normativos de la Convención Sobre los Derechos del Niño, lo que
nuestra norma constitucional ha sentado y recogido en los artículos 75, 76 y 78 que
previamente fueron colacionados por esta Alzada, quedando aun más patentizado el cómo en
el orden jurídico internacional y nacional se conjugan la preponderancia de la familia de origen
nuclear (papá-mamá) y a falta de estos, por causas debidamente comprobadas, y a razón del
interés superior de niños, niñas y adolescentes, la necesaria intervención de la autoridad
competente y previa observancia de procedimientos y ley aplicable, acordar la modalidad
idónea de familia sustituta que garantice el desarrollo pleno de los derechos, intereses y
garantías de niños, niñas y adolescentes.
Es por ello, que más adelante, en desarrollo de los señalados principios, la propia Ley Orgánica
para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes articula un sistemático conjunto normativo
que propenden a la comprensión de la familia como asociación natural de la sociedad y el
espacio fundamental para el desarrollo integral de las personas y en especial de los niños,
niñas y adolescentes. Así, el artículo 345 de la LOPNNA, establece el concepto de familia de
origen acogido por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y en la Convención
Sobre los Derechos del Niño y en el que se recogen los elementos de la definición de familia
extendida además de la nuclear, pretendiendo abarcar en su mayor expresión las categorías
tradiciones de la familia en el Derecho de Familia venezolano hasta el cuarto grado de
consanguinidad como preservación de los vínculos de parentesco de niños, niñas y
adolescentes.
En sintonía a ello, surgen cónsonos los artículos 394 al 405 de la Ley Orgánica para la
Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, a objeto de la comprensión máxima que los
operadores de justicia debemos desplegar en garantía de la protección integral de los niños,
niñas y adolescentes que se hallen susceptibles de acordársele, por su interés superior, una
medida de protección temporal, y posteriormente permanente, dado la imposibilidad de vivir,
ser criados y desarrollarse en el seno de su familia de origen nuclear, entendida ésta por la
compuesta de padre y madre o por uno sólo de ellos.
Ya hemos señalado que las modalidades temporales de Familia Sustituta como medidas de
protección deben ser dictadas por un juez o jueza de protección en beneficio de niños, niñas o
adolescentes que se encuentren separados o privados de su familia de origen nuclear, las
cuales se ejecutan en las modalidades de colocación familiar o en entidad de atención, pero
entre ambas siempre deberá preferirse la primera modalidad temporal (Colocacion Familiar).
Al amparo de este orden normativo, encuentra esta Alzada que la decisión alcanzada por la
jueza a quo se asienta en una errada interpretación de la normativa jurídica aplicable al caso,
al declarar sin lugar la Colocación Familiar accionada por la Fiscalía Cuarta del Ministerio
Público con competencia en materia de protección, civil e instituciones familiares actuando en
defensa de los derechos e interés de los hermanos Chirapa Caro y a instancia de la ciudadana
MARÍA ADELINA RIERA HERRERA, por considerar que lo procedente es la reintegración a su
familia de origen y no la colocación familiar; pues por el contrario de acuerdo a la normativa
vigente en esta materia y al desarrollo doctrinario que existe al respecto, ha quedado
establecido que cuando se presente una situación de hecho que amerite la separación de
manera temporal o permanente de un niño, niña o adolescente de sus padres biológicos
(quienes conforman su familia de origen nuclear), debe tenerse a los miembros de su familia
de origen extendida (entre ellos sus abuelos) por ser conveniente, como primera opción para
determinar la modalidad de familia sustituta aplicable para dicho infante o adolescente tal y
como lo establecen los principios fundamentales que regulan la Institución Jurídica
denominada Familia Sustituta, principios que están consagrados como ya se señaló en el
artículo 395 de la LOPNNA.
En sintonía con lo expresado, el artículo 400 ejusdem, establece que “cuando un niño, niña o
adolescente ha sido entregado o entregada para su crianza por su padre o su madre o por
ambos a un tercero apto o apta para ejercer la responsabilidad de crianza, el juez o jueza,
previo el informe respectivo, considerará esta como la primera opción para el otorgamiento de
la colocación familiar de ese niño, niña o adolescente”. De lo cual se deduce que al ser la
abuela materna de los referidos niños, el tercero a quien su padre, luego del fallecimiento de
la madre de estos, le confió la crianza de sus hijos (ver informe técnico, folios 35 al 36), es esta
quien debe ser considerada como primera opción para atribuirle la colocación familiar de los
referidos infantes, certificada como ha sido por parte del equipo multidisciplinario, su aptitud
para ejercer dicha institución familiar en favor de sus nietos.
Por lo expuesto estima esta alzada, que yerra la jueza a quo al no aplicar estas normas para la
resolución del caso que nos ocupa, en lo que respecta a la preferencia que debemos dar los
operadores de justicia con competencia en esta materia, quienes tenemos bajo nuestra
responsabilidad la decisión de determinar a través de la figura de la Colocación Familiar las
personas con quienes deben permanecer temporalmente para sus cuidados y crianza un niño,
niña o adolescente cuyos padres no estén presentes bien sea porque han fallecido o porque se
ignora su identidad, o porque se desconoce su paradero o que lamentablemente por cualquier
otra razón no cumplen con el deber de brindarles los cuidados y la protección debida,
violentándole con ello su derecho a la protección integral, esto mientras se resuelve la
situación que vulnera o amenaza sus derechos o hasta el momento en que sea posible desde el
punto de vista legal, establecerse una modalidad de familia sustituta que sea permanente
como por ejemplo la adopción, siempre y cuando resulte imposible e inconveniente para su
interés superior la inserción o reinserción a su familia de origen nuclear (padre-madre).
Por consiguiente, siendo que en el presente caso la acción no fue ejercida por el ciudadano
Julio César Chirapa Barrios, en su condición de progenitor de los hermanos Chirapa Caro y
quien, en el orden factual y legal representa la familia de origen nuclear de los niños, la
ciudadana Jueza a quo al no dictar la Medida de Protección de Colocación Familiar, que es la
institución familiar idónea y adecuada para otorgar la responsabilidad de crianza de los niños
de autos a un tercero distinto al padre y a la madre, sentenciando la causa en primera
instancia a través de una “reintegración” que no tenía cabida en derecho por cuanto los niños
jamás han salido del seno de la familia de origen, entendida la que representa la abuela
materna como la familia de origen extendida, y tampoco se trataba de la integración con el
padre quien no ha ejercido la responsabilidad de crianza sobre sus hijos, circunstancia jurídica
que situó a los hermanos Chirapa Caro en estadío de desprotección al dejarlos sin
representación legal alguna bajo el amparo de una figura que legalmente no faculta a un
tercero ejercer la custodia y representación legal para determinados actos de los niños, lo que
conlleva a la vulneración de derechos tan importantes de rango constitucional como el
derecho a la salud, a la educación, a la recreación, entre otros fundamentales, que deben ser
asegurados a todo niño, niña o adolescentes que se encuentre en el territorio nacional, bajo
los principios rectores de la Doctrina de la Protección Integral.
Siendo ello así, y declarada como ha sido la nulidad de la sentencia proferida por el a quo en
fecha 27/04/2017, ha sido criterio doctrinal y jurisprudencial reiterado, que el recurso de
apelación constituye un mecanismo por el cual se produce un nuevo examen de la
controversia en el segundo grado de jurisdicción o segunda instancia, lo cual enviste al juez de
alzada de potestad para controlar la regularidad formal del proceso seguido en la instancia
inmediata inferior, revisar los posibles errores de forma o fondo del fallo apelado, así como
también valorar las pruebas admisibles en esa instancia y que tengan interés las partes, por lo
que el examen pleno de la controversia puede ser abordado por el Juez de Alzada constatados
como hayan sido el o los vicios delatados, o bien la infracción de norma alegada, verbo y
gracia, el presente caso; por consecuencia, es deber de esta jurisdicente descender a las actas
procesales para entrar al conocimiento del asunto debatido, como es la procedencia de la
Colocación Familiar en Familia Sustituta de los hermanos Chirapa Caro y proceder al
juzgamiento del mérito del asunto controvertido con las actuaciones cursantes en autos, de
manera sucinta y breve atendiendo el nuevo paradigma previsto por nuestra Ley especial,
garantizando con ello los principios de economía y celeridad procesal.
Al respecto se debe indicar que en la presente causa está plenamente probado que los niños
de autos se encuentran viviendo con su abuela materna, en principio antes del fallecimiento
de su hija, la madre de los niños, quien habitaba en la casa materna con sus hijos y dependían
económicamente de los medios que proveía la demandante, ciudadana MARÍA ADELINA RIERA
HERRERA, y específicamente ha cuidado de sus nietos de forma exclusiva desde el 17/12/2015,
fecha en la cual como se constata en autos ocurre la defunción de la madre de los niños,
brindado toda la protección necesaria, sobre todo el amor y el afecto de una familia, a los
niños de autos, cubriendo todas sus necesidades, alimentación, vestido, salud, educación,
recreación y todo lo que ellos han requerido para su sano desarrollo físico y mental, toda vez
que el progenitor de los niños no se hace cargo de ellos en ningún aspecto bien sea afectivo o
material, por lo que solicitó sea acordada la única figura legal que permite otorgar la
responsabilidad de crianza a un tercero que no sea padre o madre, entendidos éstos como
familia de origen nuclear, a la demandante en su condición de abuela materna y por
consiguiente tratarse de su familia de origen extendida, requiriendo se declare con lugar la
Colocación Familiar de los niños: (identificación omitida de conformidad con lo dispuesto en el
art. 65 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes. Vid. Sentencia Nº
0483 de fecha 11.05.2010, Expediente Nº 2008-01730, caso: Ana Victoria Uribe Flores contra
Haim Meir Aron), nacidos en fechas 07/10/2013 y 03/05/2015, con edades actualmente de
tres (03) y dos (02) años de edad, respectivamente, en casa de su abuela materna MARÍA
ADELINA RIERA HERRERA.
VALORACIÓN PROBATORIA
Pruebas Documentales:
2. Acta de Defunción de la de cujus Denny Coromoto Caro Riera, documental que riela a
los folios 08 y 09 del presente asunto; la cual por ser documento público y expedida por el
órgano competente para ello es apreciada por quien juzga y valorada plenamente de
conformidad con el artículo 77 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo en concordancia con los
artículos 1.359 y 1.360 del Código Civil y con el artículo 429 del Código de Procedimiento Civil.,
para demostrar el fallecimiento de la referida ciudadana, desprendiéndose además de dicha
documental datos de relevancia tales como la fecha cierta de la muerte, el domicilio de la
fallecida para el momento de su deceso, el vínculo filiatorio con la demandante. Así se decide.
3. Declaración rendida ante la Fiscalía por la ciudadana MARÍA ADELINA RIERA HERRERA,
cursante al folio 10 del asunto principal, esta Juzgadora la aprecia por ser documento emanado
de funcionario público, del cual deriva la pretensión incoada y la exposición vertida en ella,
ratifica el petitum del thema decidenddum, por lo cual se valora plenamente, de conformidad
a lo establecido en los artículos 1.357, 1.359 y 1.360 del Código Civil en concordancia con el
artículo 77 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo y con el artículo 429 del Código de
Procedimiento Civil, conforme a las reglas de la libre convicción razonada, tal y como lo
consagra el literal “k” del artículo 450 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y
Adolescentes. Y así se aprecia.
Pruebas Periciales:
1. Informe Social y Psicológico, realizado a los ciudadanos MARÍA ADELINA RIERA HERRERA, en
su condición de Abuela Materna de los hermanos Chirapa Caro así como al ciudadano Julio
César Chirapa Barrios progenitor de los niños Chirapa Caro. Cursan a los folios 31 al 38,
Informe Social de fecha 13/11/2016, entre cuyas conclusiones resalta la siguiente: “Por
consiguiente tomando en cuenta la dinámica familiar el núcleo donde se han venido
desarrollando los niños y la causa que originó la demanda se considera procedente la
continuidad del ejercicio de la responsabilidad de crianza requerida en la persona de Maria
Adelina Riera.” Asimismo consta en el Informe Parcial Social de fecha 13/11/2016, a los folios
35 al 36, que en la entrevista del ciudadano Julio César Chirapa Barrios que “laboralmente
hablando refiere el entrevistado estar desempleado ocasionalmente ayuda a un tío en un
auto-lavado acota estar haciendo diligencia para un trabajo fijo el cual le genere un ingreso
con el cual pueda contribuir con la crianza de sus dos hijos al respecto de ello señala estar en
completo acuerdo que la abuela materna ciudadana Maria Adelina Riera ejerza la
responsabilidad de crianza provisionalmente, mientras mejora su situación económica logre
conseguir un trabajo fijo…”
En lo relativo a la Valoraciones Psicológicas, realizadas a los ciudadanos supra señalados,
resultas que cursan a los folios 39 al 42, constan las siguientes conclusiones relevantes: “Los
aspectos intrasiquicos y psico-sociales encontradas en las partes evaluadas la señora: MARIA
ADELINA HERRERA revela competencias emocionales, cognitivas y actitudinales que le
permiten el ejercicio del cuido y protección de sus nietos,…” “No se hallaron indicadores
patológicos que impidan la medida solicitada”. “El clima familiar se caracteriza por una
apropiada interrelación. De la misma manera ha logrado construir un buen nexo de apego.”
“En el joven padre, JULIO CÉSAR CHIRAPA BARRIOS se hallaron los siguientes aspectos: …
Muestra escasa relación de apego y de afecto con sus hijos.” “La función paterna no se ha
establecido ni estructurado en su proyecto de vida” “No ha construido una identidad laboral ni
vocacional”.
Por cuanto el thema decidenddum del presente asunto constituye para los operadores de
justicia un verdadero reto en la aplicación del principio del interés superior del niño, niña y
adolescente a que se contrae el artículo 8 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas
y Adolescentes en concordancia con los artículos 26, 395 y siguientes eiusdem, esta Juzgadora,
en atención al contenido in fine del artículo 488-B eiusdem, determinó la necesidad de oír la
opinión del infante de autos que por su edad garantizaba interacción, teniendo presente para
ello el Acuerdo de Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia acerca de las Orientaciones
Sobre la Garantía del Derecho Humano de los Niños, Niñas y Adolescentes a Opinar y a Ser
Oídos en los Procedimientos Judiciales ente los Tribunales de Protección, lo cual ocurrió en la
misma fecha fijada como oportunidad para la celebración de la Audiencia de Apelación del
presente asunto, celebrada en fecha 15/06/2017, todo lo cual, se dejó constancia en el Acta
para oír la opinión de los niños, niñas y adolescentes, que corre inserta a los folios 79 y 80 del
recurso tramitado por ante la Alzada, signado con el número PP01-R-2017-000064, cuya
resolución condujo al nuevo examen de la controversia debatida en primera instancia. En la
misma concluye esta Jurisdicente, y así nuevamente lo ratifica, que el niño, cuya medida
excepcional de protección temporal se debate, ante esta Juzgadora y conforme al principio de
inmediación, se desenvolvió de forma natural y acorde a su edad, ya que la interacción a las
preguntas e indagaciones que hiciere la ciudadana Jueza del Tribunal Primero Superior fueron
expuestas de forma natural y coherentes de acuerdo al nivel de comprensión que posee sobre
el tipo de pregunta que se le formulaba ofreciendo respuestas asertivas y acordes a las
mismas, extrayéndose de dicha opinión vínculos afectivos sólidos y sanos con relación a su
abuela materna que denotan una armonía familiar que incide favorablemente en el desarrollo
integral de los infantes y que hacen viable la colocación familiar solicitada. Así se establece.
Por tanto, habiéndose oído al niño en el asunto debatido que es de su interés directo y en los
términos que establece el artículo 80 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y
Adolescentes y el Acuerdo de la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia, que contiene las
“Orientaciones sobre la garantía del derecho humano de los niños, niñas y adolescentes a
opinar y a ser oídos en los procedimientos judiciales ante los Tribunales de Protección”, estima
esta juzgadora que se garantizó el derecho a la escucha y opinión del niño de autos a los fines
de establecer la colocación familiar como modalidad de familia sustituta adecuada al caso
concreto, conforme a lo dispuesto en el artículo 395, literal a) de la Ley Orgánica para la
Protección de Niños, Niñas y Adolescentes. Y así se estima.
Para dilucidar cuál es el espíritu del legislador al respecto, debemos recordar que la normativa
legal dispuesta en la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, aplicable
al caso de marras, es el contenido en el artículo 8 eiusdem, que contempla el principio de
preeminencia y de aplicación obligatoria cual es el interés superior de niños, niñas y
adolescentes, el cual está orientado a asegurar el desarrollo integral de los niños, niñas y
adolescentes, así como el disfrute pleno y efectivo de sus derechos y garantías, y en su
parágrafo primero se dispone que para determinar éste interés superior en una situación
concreta se debe apreciar su opinión, la necesidad de equilibrio entre los derechos y garantías
de los niños, niñas y adolescentes y sus deberes, la necesidad de equilibrio entre las exigencias
del bien común y los derechos y garantías del niño, niña o adolescente, la necesidad de
equilibrio entre los derechos de las demás personas y los derechos y garantías del niño, niña o
adolescente y la condición específica de los niños, niñas y adolescentes como personas en
desarrollo.
Asimismo se observa de las actas, que la progenitora cohabitaba con sus hijos en el hogar de la
abuela materna y permanecen allí bajo los cuidados de esta última, desde la fecha del
fallecimiento de la madre de los niños y sin que el padre haya intentado o accionado voluntad
alguna de ejercer su rol de padre y los deberes y derechos de la Patria Potestad y muy
especialmente el de la responsabilidad de crianza, evidenciándose de las actas que éste jamás
ha cumplido con tal responsabilidad; por lo cual este tribunal considerando que la colocación
familiar tiene como objeto otorgar la responsabilidad de crianza de manera temporal y
mientras se determina una modalidad de protección permanente y definitiva más acorde al
interés superior del niño, niña y adolescente, debe verificar si se han cumplido los supuestos
generales y específicos previstos por el legislador para acordar la medida de protección de
Colocación Familiar solicitada.
En este sentido, en desarrollo del derecho a ser criado en su familia de origen, los artículos
395, 396 y 398 de la Ley Orgánica de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, relacionados
con la Medida de Protección denominada Colocación Familiar, como modalidad de familia
sustituta, establece un orden de prelación según el cual, a los efectos de la colocación, debe
agotarse las posibilidades de que la misma sea en la familia de origen extendida de los niños y,
de no poder lograrse, se hará en una familia sustituta inscrita en el respectivo programa,
evaluada y considerada idónea, si tampoco ello es posible, entonces se dictará la medida de
Colocación en la Entidad de Atención más apropiada a las características y condiciones del
niño, niña o adolescente involucrado en el asunto.
En el caso de autos, es indiscutible que los niños tienen derecho a vivir, ser criados y
desarrollarse en el seno de una familia, siendo en este caso su abuela materna miembro de la
familia de origen extendida de los mismos y en virtud de ello la persona idónea para ejercer
temporalmente el rol de custodia derivado de la responsabilidad de crianza de los niña hasta
tanto el padre asuma su responsabilidad en cuanto al cumplimiento de sus deberes como
progenitor.
Del contenido de las actas que conforman el presente asunto, se evidencia que los hermanos
Chirapa Caro, casi desde que nacieron han vivido y se han desarrollado en la residencia de su
abuela materna, ciudadana MARÍA ADELINA RIERA HERRERA, lo cual hace concluir a esta
Juzgadora que es ésta quien ha estado bajo los cuidados de los infantes; situación que ha
originado que se solicite a este Tribunal, la regularización de su permanencia a través de la
medida de Protección de carácter temporal de Colocación Familiar en familia de origen
extendida.
En el caso de autos debe aplicarse preferentemente los principios señalados en el artículo 395
de la LOPNNA, especialmente los referidos a la garantía del derecho a opinar y ser oído, la
conveniencia de que existan vínculos de parentesco entre el niño, niña o adolescente con la
persona o personas que puedan integrar la familia sustituta así como el principio del interés
superior de niños, niñas y adolescentes, toda vez que según ha quedado demostrado con las
documentales y las experticias que cursan a los autos, el padre carece de las capacidades y
aptitudes actuales para garantizar el sano y equilibrado desarrollo de los infantes; por
consiguiente, en aras de la legislación en materia de niños, niñas y adolescentes en relación a
la aplicación de la medida de protección de Colocación Familiar, debido a que del contenido de
las actas que conforman el presente expediente, del informe técnico parcial correspondiente,
y demás medios probatorios cursantes en autos se evidencia que la abuela materna de los
niños es la persona que se ha encargado de darle todos los cuidados que ellos requieren desde
muy temprana edad, ya que habitan en el mismo inmueble brindándole la protección
necesarias para su sano desarrollo y bienestar, tanto físico como psíquico, asimismo, ha sido
quien ha ejercido hasta ahora de hecho todos los atributos del contenido de la responsabilidad
de Crianza como lo son: amar, criar, formar, educar, custodiar, vigilar, mantener y asistir
material, moral y afectivamente a sus nietos, los niños de autos, motivo este por el cual debe
ser considerada la referida ciudadana, quien además forma parte de la familia de origen
extendida, como la primera opción para otorgarle la medida de protección de Colocación
Familiar, después del exhaustivo análisis de las actas que rielan en el presente expediente. Así
se establece.
En este orden de ideas, oído la opinión del niño: (identificación omitida de conformidad con lo
dispuesto en el art. 65 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.
Vid. Sentencia Nº 0483 de fecha 11.05.2010, Expediente Nº 2008-01730, caso: Ana Victoria
Uribe Flores contra Haim Meir Aron), nacido en fecha 07/10/2013 y con edad actual de tres
(03) años de edad, estima quien suscribe que están dados los supuestos de hecho y se
cumplen los presupuestos legales que el Juez debe tomar en cuenta al momento de
determinar cuál es la modalidad de familia sustituta más conveniente al interés superior de los
niños en el caso que nos ocupa, observándose que la ciudadana MARÍA ADELINA RIERA
HERRERA, cumple con todas las condiciones necesarias para colocar a los niña de autos en su
hogar, lo cual hace procedente la medida de protección de colocación familiar solicitada. Así se
decide.
Por todas las razones de hecho y de derecho expuestas en la motiva del presente fallo, esta
Juzgadora llega a la libre convicción razonada, que prospera en derecho la Medida de
Protección de Colocación Familiar de los niños: (identificación omitida de conformidad con lo
dispuesto en el art. 65 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.
Vid. Sentencia Nº 0483 de fecha 11.05.2010, Expediente Nº 2008-01730, caso: Ana Victoria
Uribe Flores contra Haim Meir Aron), nacidos en fechas 07/10/2013 y 03/05/2015, con edades
actualmente de tres (03) y dos (02) años de edad, respectivamente, en el hogar de la
ciudadana MARÍA ADELINA RIERA HERRERA, plenamente identificada en autos, quien es
miembro de su familia de origen extendida, tomando en consideración, que existe un anillo
familiar en dicho hogar, siendo que la referida ciudadana solicitante de la presente medida es
su abuela materna. Y Así se Decide.
En todo caso, dado que en el sub examine se conoce el paradero o ubicación del padre de los
niños a cuyo beneficio se otorga la presente medida, hasta tanto se logre la integración de los
niños con su progenitor, la ciudadana María Adelina Riera Herrera debe colaborar con el
fortalecimiento de los vínculos familiares entre sus nietos, los Hermanos Chirapa Caro, y su
padre el ciudadano Julio César Chirapa Barrios y su familia paterna de origen extendida, de
conformidad con lo preceptuado en el artículo 27 de la LOPNNA y 397-D eiusdem.
Asimismo, en atención a lo previsto en el contenido del artículo 401-B, por cuanto no existe en
la entidad federal del estado Portuguesa, Programa de Colocación Familiar, se acuerda el
seguimiento permanente que debe haber de la Colocación Familiar a través de una evaluación
integral con el respectivo informe bio-psico-social-legal elaborado por los integrantes del
Equipo Multidisciplinario del Circuito Judicial de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de
la Circunscripción Judicial del estado Portuguesa, sede Guanare, consignando sus resultados de
este seguimiento al respectivo Juez de Mediación, Sustanciación y Ejecución cada tres (03)
meses, mientras permanezca vigente la presente medida de protección.
A los fines de resguardar la integridad de la doctrina que dimana de esta órgano superior, se
ordena librar oficio a los órganos judiciales de protección –Servicio Autónomo de la Defensa
Pública y Ministerio Público Especializado en Materia de Protección de Niños, Niñas y
Adolescentes, quienes se encuentran facultados por la Ley especial y sus propias normativas
para el ejercicio de acciones que propenden a garantizar el derecho a vivir, ser criados y
desarrollarse en el seno de su Familia de Origen (nuclear o extendida) o en Familia Sustituta,
bien de forma temporal o permanente, a los fines que las acciones judiciales que presenten
ante este Circuito Judicial de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, se ajusten a los
presupuestos de Ley, conforme a la doctrina que dimana de la presente decisión. Y así se
decide.
IV
DISPOSITIVA
Por los razonamientos precedentemente expuestos, este Tribunal Superior del Circuito de
Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del estado Portuguesa,
con sede en Guanare, actuando en nombre de la República Bolivariana de Venezuela,
Administrando Justicia y por Autoridad de la Ley, DECLARA:
PRIMERO: CON LUGAR, el recurso de apelación interpuesto por la parte recurrente en contra
de la sentencia dictada en fecha 27 de abril de 2017, por el Tribunal Primero de Primera
Instancia de Juicio del Circuito Judicial de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, de la
Circunscripción Judicial del estado Portuguesa, sede Guanare. Y Así se Decide.
SEGUNDO: SE ANULA la sentencia dictada en fecha 27 de abril de 2017, por el Tribunal Primero
de Primera Instancia de Juicio del Circuito Judicial de Protección de Niños, Niñas y
Adolescentes, de la Circunscripción Judicial del estado Portuguesa, sede Guanare.
Déjese transcurrir el lapso previsto en el Artículo 489-B de la Ley Orgánica para la Protección
de Niños, Niñas y Adolescentes, vencido el cual sin que las partes hayan anunciado recurso
alguno, se bajará el expediente íntegro y en original al Tribunal de origen. Y Así se Establece.
La Jueza Superior,
La Secretaria Temporal,
Abog. Amny Josefina Montenegro Navas
En igual fecha y siendo las 3:27 p.m. se publicó y agregó el presente fallo a las actas del
expediente de lo cual se deja constancia de conformidad con lo consagrado la Ley Orgánica
para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes. De igual manera se ordenó su inserción en
el Sistema Juris 2000, así como su correspondiente publicación en el portal informático
[Link]
La Secretaria Temporal,
FABB/AmnyM/JuleidithPacheco.
[Link]
Ijf-D8rhfhwQqFCjYgG2ZtJ2c6bK-1rKLgf-gHQ