Geomagnetismo Y Prospección Magnética: Universidad Nacional de Tucuman
Geomagnetismo Y Prospección Magnética: Universidad Nacional de Tucuman
CATEDRA DE GEOFÍSICA
APUNTES DE
GEOMAGNETISMO
Y
PROSPECCIÓN
MAGNÉTICA
PARA ALUMNOS DE GEOLOGÍA
DE LA FACULTAD DE CIENCIAS NATURALES
DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE TUCUMAN
µ . m1m2/r2
F = 1/µ
donde m1 y m2 son las intensidades de los polos, r la distancia que los separa, y µ es la
permeabilidad magnética de la sustancia entre los polos. Para el aire vale 1,0000004 y vacío = 1.
Una propiedad importante de los polos es el hecho que los de igual signo se repelen y de signo
contrario se atraen.
Unidad de intensidad de polo: 1 Weber (Wb) cuando la fuerza de 1 Newton y la distancia de 1
metro, ó 1 Maxwell (M) cuando la fuerza es de 1 Dyna y la distancia de 1 centímetro.
Concepto fundamental de una materia magnetizada: Cada polo positivo tiene asociado un polo
negativo de igual intensidad, y los dos están siempre en toda sustancia magnética. Es imposible
separar estos dos polos. De aquí el nombre de Dipolo.
Si el cuerpo es irregular, los polos serán regiones irregulares opuestas entre sí. Pero el material
magnético más elemental siempre tendrá dos polos.
Barra Magnética: Puede ser considerada como una línea (segmento) cuyos polos magnéticos
están situados a 1/12 de su longitud medida desde los extremos.
Polos
(+) (-)
eje magnético
1/12l l 1/12l
Momento Magnético (M): Es la medida del tamaño de un imán igual al producto de la intensidad
de un polo por la distancia entre los dos, es decir: M = m x l.
m m l m m
+ - + - + - M = (m+m) l
l m m + - M = 2lm
M = ml + ml = 2l m l
Por lo tanto, dos imanes colocados a la par o a continuación, tienen el mismo momento magnético
total, porque importa es el producto y no sus elementos por separado.
Campo Magnético (H): Es la zona que rodea a un imán o cuerpo magnetizado. La extensión del
campo dependerá de la sensibilidad del instrumento con que se lo mida, por un lado, y de la
existencia de otro campo que lo limite por el otro.
La intensidad de un campo H se define como la fuerza que un campo magnético ejerce sobre un
polo magnético positivo idealizado como libre.
La fuerza de atracción entre dos polos es como dijimos F = m1m2/r2 con µ = 1 (aire similar al
vacío), entonces el campo magnético H en el punto donde está ubicado m1 se define como la
fuerza ejercida por unidad de intensidad de polo:
m2
r
∞ ∞
m1
Líneas de Fuerza: Un polo idealizado como libre y positivo en un campo magnético, se moverá
siguiendo una línea de fuerza magnética, y su sentido será siempre desde un polo positivo a uno
negativo.
Si colocamos una aguja magnética dentro de un campo magnético, se orientará tangente a las
líneas de fuerza del campo, que es lo que ocurre con la brújula. Las líneas y curvas descriptas por
las limaduras de hierro son esas líneas de fuerza, que tienen las siguientes propiedades:
1) En cualquier punto del campo una tangente a estas líneas nos dará la dirección de la
intensidad, y el sentido siempre de Norte a Sud.
2) La cantidad de líneas que atraviesan un área de 1 cm2, perpendicular a la dirección del campo
en un punto, es igual al valor numérico del campo H en ese punto. Es decir que la densidad
de líneas de Fuerza es igual a la Intensidad del campo.
3) El sentido de las líneas de campo es tal que siempre salen desde una fuente (polo positivo) y
terminan en un sumidero (polo negativo).
Inducción Magnética (B): En 1920 Oersted observó
que la aguja de una brújula colocada cerca de un
conductor rectilíneo con corriente, giraba hasta
colocarse perpendicular a este. Esta experiencia probó
que la corriente eléctrica producía efectos magnéticos.
Las limaduras de hierro se orientaban formando
círculos con centro en el conductor. Y estas líneas no
iban de ninguna fuente a ningún sumidero. Se puede
decir que la corriente eléctrica se comporta como un
remolino de líneas de fuerza, lo que también ocurre a
la inversa, es decir que los campos magnéticos ejercen
fuerzas sobre cargas eléctricas en movimiento (la corriente eléctrica).
i.l µ.i.l
F α ó F = (en Newton) con µ la permeabilidad del medio
r π.r
2.π
La Inducción Magnética B se define como la fuerza por unidad de longitud del alambre, es decir:
F µ i
B = =
l π
2π r
Líneas de fuerza por unidad de polo: Partiendo de la definición de que una línea de fuerza por
cm2 establece una unidad de campo, analicemos cuantas líneas emite un polo unitario y cuántas
un polo de intensidad m. Esto se ve claramente en la siguiente relación:
Dicho de otro modo, cuando se introduce una sustancia en un campo magnético H, se imanta, es
decir que aparecen polos llamados inducidos, y por lo tanto generan sus propias líneas de fuerza.
La cantidad total de líneas por centímetro cuadrado es la Inducción Magnética o Flujo
Magnético B, que podrá ser mayor o menor que las del campo H original, dependiendo de las
propiedades magnéticas de la sustancia.
Por ello se dice que la permeabilidad magnética µ es la facilidad con que un campo se puede
establecer en una sustancia magnética.
Unidades Magnéticas:
El Gauss fue la unidad de medidas de la Inducción o Flujo Magnético B en el sistema CGS, que
se definía como líneas por centímetro cuadrado [φ φ/cm2]. Como esta cantidad era una unidad
muy grande, se definió el Gamma [γγ] = 10 G.
-5
En el sistema internacional (SI) B se mide en Weber [Wb] por m2, que se define como Tesla [T], ó
en Weber [Wb] por cm2 que es equivalente al Gauss [G].
El Tesla es la inducción de un campo en el que una carga eléctrica de un Coulomb, que se
desplaza perpendicularmente a las líneas de fuerza con una velocidad de un m/seg, se vé
sometida a una fuerza de un Newton
El Oersted es la unidad del Campo Magnético H en el sistema CGS y el Ampere por metro
[A/m] en el S.I.
Como la Inducción B y el Campo H son proporcionales en un valor constante que es la
permeabilidad µ (1,0000003 en el aire), y como los instrumentos magnéticos miden la inducción
B, se generó una gran confusión con las unidades porque los valores de ambos son muy
parecidos, aunque sus unidades sean diferentes.
Para el campo magnético de la Tierra se utiliza el nanoTesla = 10-9Tesla ó 1 nT = 10-9T
Para mayor claridad podemos confeccionar la siguiente tabla de conversión:
Cambiamos la sustancia por otra que se oponga al paso de las líneas originales, o dicho de otra
manera, se inducirán polos cuyas líneas de campo se restarán a las originales.
N(+) H S(-)
El total de líneas que atraviesan el cuerpo es la suma de las líneas debidas al campo H, más las
debidas al campo originado por los polos inducidos m. Si una unidad de polo genera 4π π líneas de
fuerza, un polo de intensidad m generará 4π πm líneas. Entonces la cantidad total de líneas B que
atraviesan el cuerpo será:
B = φ/A = φ′/A + 4π
πm/A ⇒ πm/A
B = H + 4π ⇒ πI
B = H + 4π
Dividiendo en H ⇒ πI/H, puesto que B/H = µ
B/H = 1 + 4π e I/H = k
Entonces: µ = 1 + 4π
πk o µ - 1) / 4π
k = (µ π
HP
S 2l N
Caso II: Fuerza magnética a 90° del centro del eje magnético.
HN
HP /HN = 2l/r HP = HN 2l/r
HP P
HS HN = m/r2
r
d HP = 2ml/r3
l r = √ d2+l 2
S N
HP = 2ml /(d2+l 2)3/2
S N
Esta relación de tangentes de los ángulos α
y β entre el eje del imán y la dirección al M
punto, y entre ésta y la del campo resultante,
tiene un gran significado en la Tierra.
A N
+m
α = MH x senα
CUPLA = mH x 2lsenα α
α
2l
S -m
F = -mH
Comportamiento de una aguja magnética en dos campos:
+mH
H
Posición I de Gauss
2lsenθ +mH’
d
2l’ θ
S’ N’ 2l
-mH’
-mH
El campo H’ debido al imán deflector será H’ = 2M’/d3 y el de la cupla debida al campo H será:
mH.2lsenθ θ. Para que el sistema quede en equilibrio las cuplas deben ser iguales, o la resultante
de las dos fuerzas actuantes sea colineal con el eje de la aguja, o sea:
θ = mH.2lsenθ
mH’.2lcosθ θ ⇒ θ = mH.2lsenθ
m(2M’/d3)2lcosθ θ ⇒ tg θ = 2M’/Hd3
Posición II de Gauss
S’ +mH’
H’
+mH
2lcosθ
θ
2l’ d
2l
-mH
N’ -mH’
H
El valor del campo H’ debido al imán deflector, será H’ = M’/d3 y la cupla que genera será
θ ó m(M’/d3)2l.cosθ
mH’.2l.cosθ θ
Nuevamente, para que el sistema esté en equilibrio, ambas cuplas deben ser iguales, es decir:
θ = mH.2l.senθ
m(M’/d3)2l.cosθ θ por lo tanto tg θ = M’/Hd3
Todas las sustancias pueden ser clasificadas según su comportamiento dentro de un campo
magnético. La base de esta clasificación fue establecida por Faraday en 1.845, quien demostró
que todos los materiales son afectados de alguna manera por un campo magnético.
∆H
-∆
Sustancias Paramagnéticas: Son las que presentan una definida atracción al campo magnético,
aunque esta respuesta también es suave, al igual que el diamagnetismo. Una varilla de este
material en medio de un campo, se orientará en la dirección de este.
I
N(+) H S(-)
La imantación también será proporcional al campo, pero dirigida en el mismo sentido puesto que la
susceptibilidad k es positiva. Ejemplo de estas sustancias son el Platino, Aluminio, Manganeso,
etc., con k del orden de 10-3 a 10-5. Por ser positivo y de un orden menor, el fenómeno Para-
magnético enmascara al Diamagnético. H
Diamagnetismo
∆H
-∆
HC H
Sustancia
sin H
imantación
INSTRUMENTAL MAGNÉTICO
El instrumental puede clasificarse como magnetómetros o variómetros. Los primeros son usados
para hacer mediciones absolutas y los últimos para monitorear variaciones sin referencia alguna
de la magnitud absoluta del campo. Una segunda distinción es que las mediciones sean escalares
o vectoriales. Un magnetómetro escalar mide la magnitud del campo sin considerar la dirección, en
cambio, un vectorial mide el campo en una determinada dirección. No obstante un magnetómetro
escalar puede medir vectorialmente si se conocen la dirección del Norte Magnético, la declinación
del lugar de medición, y se orienta apropiadamente el sensor. La clasificación más usada es la que
proviene del principio físico utilizado para la medición, a saber:
1) Magnetómetros de Torsión: Constan de un imán suspendido que adopta una posición de
equilibrio cuando se compensan la cupla ejercida por el campo de la Tierra sobre el imán con la
cupla debida a la torsión o a la gravedad. Un pequeño cambio en el campo hace que el imán gire y
adopte otra posición de equilibrio. Este principio fue utilizado en los primeros años de registración
continua en los Observatorios Magnéticos y siguen funcionando hasta hoy en algunos lugares,
como el Variógrafo Askania, el Q.H.M. (Quartz
Horizontal Magnetometer) y la Balanza de Schmidt.
Q.H.M.: Consiste de un cuerpo tubular del que cuelga
un imán de un hilo de torsión. Tiene un anteojo sobre
una ventana del tubo para observar un espejo adherido
en forma perpendicular al imán. Todo el sistema puede
rotar sobre un plano horizontal graduado para leer
ángulos.
Si el imán se libera en una posición próxima al Norte
Magnético, no se orienta en esa dirección, sino que
debido a una torsión residual θ del hilo se ubica en P1,
formando un ángulo α, con el NM. Si τ es el coeficiente
de torsión, M el momento magnético del imán y H el
campo que se desea medir, el equilibrio será:
α = τ.θ
(1) M.H.senα θ
Dando luego dos giros de 360º en sentido antihorario, el imán ocupará la posición P2 y el equilibrio
será:
(3) α-a2) = τ(θ
M.H.sen(α θ-2π
π)
sen a1 - sen a2
tg α =
2 - (cos a1 + cos a2)
πθ
4π 1 K
H= . ó H=
M α + a1) - sen (α
sen (α α - a2) α + a1) - sen (α
sen (α α - a2)
Balanza de Schmidt: Este instrumento permite medir componente vertical y horizontal del campo
magnético terrestre, aunque debe cambiarse la aguja magnética que provee el fabricante.
Analizaremos el procedimiento para determinar la componente vertical, ya que es similar para la
horizontal pero cambia la disposición del soporte para apoyo de la aguja.
Hay dos cuplas en juego que son la magnética Cm y la de gravedad Cg, que deben ser iguales si
el sistema está en equilibrio: -mZ
Si S0
S0 lectura con α=0
f f.cosα
α
Si = S1, S2 etc., lecturas en α l/2
puntos distintos con
distintos α.
Centro de
gravedad
Aguja magnética a b
l/2 b.cosα m.g.senα
a.senα
α m.g.cosα
mg
lco
l.cosα
ss
+mZ
α+a.senα
Cg = m.g(b.cosα α) = Cm = z.m.l.cosα
α = z.M.cosα
α
Cuando una bobina gira alrededor de un eje diametral alineado en forma paralela a un campo, el
flujo de líneas de campo no cortará el plano de la bobina y por lo tanto no se generará una f.e.m.
La inclinación de este eje es la inclinación del campo. Este fue el principio físico en que se basó el
Inductor Terrestre, un instrumento muy usado también en observatorios y que tenía 0,1´ de
precisión.
F = 23,4874 fp
El sensor consiste de una botella con agua o kerosene, ya que el hidrógeno es una sustancia
paramagnética con un electrón por átomo. Todo el sensor está envuelto en una bobina a la que se
le aplica una fuerte corriente continua, para generar un campo polarizante que asegure la
orientación de todos los momentos atómicos.
Cuando se corta la corriente, los protones del líquido tienden a orientarse según el campo de la
Tierra, pero al ser este muy débil y existir una masa atómica, se produce el fenómeno del trompo y
precesan alrededor de este campo con una frecuencia que es proporcional a la intensidad de dicho
campo, siendo la razón giromagnética la constante de proporcionalidad. La misma bobina se utiliza
para medir la corriente alterna inducida por la precesión.
Este magnetómetro es un medidor escalar del valor absoluto del campo magnético, y para obtener
la mayor sensibilidad en la medición debe colocarse el eje de la bobina del sensor a 90° del
campo de la Tierra, lográndose generar así la máxima señal en la precesión.
El sensor es sencillo, robusto y no le afectan los cambios térmicos ni de altitud. Por ello este tipo
de magnetómetro es el más usado tanto para mediciones sobre el suelo y el agua o desde el aire
en aviones. Además permite detectar cambios del campo magnético de hasta ±1nT.
N(-)
F
Dipolo
Geomagnético X≡NG
S(+) I
D
H NM
N(-)
Ecuador
Magnético
S(+)
Eje del Dipolo
Geomagnético
4 – La unidad del C.M.T. en el sistema CGS es el oersted, pero debido a su baja intensidad se
utiliza el gamma (γγ) o últimamente el Tesla (T) cuya relación es 1gamma = 10-5 oersted = 10-
9
Tesla = 1nanoTesla (nT).
5 – Si el dipolo geomagnético fuera el único causante del C.M.T., la inducción magnética sería de
unos 62.000 nT en los Polos y 31.000 nT en el Ecuador.
6 – Además del campo generado por el dipolo geomagnético, también existe un campo no dipolar
que es el responsable de la mayor parte de las irregularidades del C.M.T. Si restamos al
C.M.T. el campo dipolar geomagnético, lo que nos queda es el campo no dipolar. Las
componentes de este campo también se muestran en cartas magnéticas donde se ve que este
campo tiene centros de alta inducción positiva y negativa llamados vórtices, que son en
definitiva los causantes de las irregularidades del C.M.T.
7 – En los polos geomagnéticos Norte y Sur la inclinación debería ser de +90° y –90°
respectivamente, lo que no ocurre justamente por la influencia del campo no dipolar. Y más
aún, existen lugares de la Tierra donde la inclinación de los campos dipolar y no dipolar se
suman para dar una inclinación total de ±90°, lo que se conoce como polos de máxima
inclinación magnética. Obviamente estos polos no son antípodas.
Si pudiéramos ver los polos Norte paleomagnéticos de los últimos 7.000 años desde una vista
polar de la Tierra, notaríamos que todos están dentro de un círculo de unos 11° desde el Polo
Geográfico, es lo que se ha llamado cabeceo del dipolo geomagnético. Promediando estos polos
desaparece el cabeceo y tendremos el dipolo centrado que se conoce como dipolo axial.
Al representar de esta misma manera los polos de rocas con millones de años de edad, se
observó que estos polos se iban alejando cada vez más del Polo Geográfico, y más aún, los polos
paleomagnéticos de diferentes continentes lo hacían en diferentes direcciones. Esto no significaba
que el campo no fuera dipolar, sino que, junto a otras evidencias como el encaje de las costas de
un continente con otro (por ejemplo Sudamérica y Sudáfrica) y la correlación de rocas entre
continentes, fueron la prueba que hacia falta para demostrar la deriva de los continentes.
Promediando los polos paleomagnéticos por intervalos iguales o mayores a los 104 años, y
corrigiendo la posición por deriva continental, las direcciones obtenidas son consistentes por lo que
se concluye que el C.M.T. fue siempre dipolar.
Continuando con la determinación de la inducción en el pasado, se descubrió algo inesperado:
algunas rocas tenían magnetización inversa, es decir que la dirección del campo era opuesta a la
esperada. En otras palabras, el polo Norte magnético era positivo y el Sur negativo. Esto tenía dos
posibles interpretaciones: que el campo estaba invertido cuando se formó la roca, o existía una
propiedad intrínseca desconocida de las rocas que se magnetizaban en dirección opuesta a la del
campo del momento.
La última fue descartada rápidamente porque para una misma época todas las rocas sin excepción
tenían la misma polaridad. Así se construyó una escala de polaridad-tiempo que comprende:
épocas de períodos del orden del millón de años con el campo predominantemente de una
polaridad, y eventos con períodos más cortos con polaridad normal e inversa. Es decir que una
época con polaridad normal tiene eventos donde predomina la polaridad normal, pero también
tiene eventos con polaridad inversa. Últimamente se los llama cronos y subcronos.
Cronología de las reversiones del C.M.T. los últimos 120 millones de años.
En cuanto al mecanismo para ordenar las corrientes de convección, es obvio que sería el de la
rotación terrestre. Este ordenamiento se produciría por efecto de la Fuerza de Coriolis. Como
consecuencia de ello, el campo magnético resultante tendrá simetría respecto del eje de rotación
terrestre.
Veamos ahora el mecanismo de una dínamo autoexcitada. Una dínamo convierte energía
mecánica en una corriente eléctrica. El modelo más simple es la inventada por Faraday: Un disco
de material conductor de la electricidad, cobre, que rota por encima de un imán ubicado cerca de
su borde. El movimiento del conductor cortando las líneas del campo magnético del imán induce
una pequeña corriente eléctrica en el disco. Si el imán se reemplaza por una bobina por la que
circula una corriente, el efecto será el mismo.
Si la misma corriente inducida se utiliza para
alimentar la bobina, se obtiene un sistema auto
alimentado. Este modelo se disipara rápida-
mente por la resistencia del conductor y porque
la corriente es muy débil. Agrandando el modelo
puede lograrse el efecto deseado.
El núcleo terrestre tiene un diámetro de 6.904
kilómetros, y las evidencias indirectas sugieren
que su parte externa estaría constituida por
material buen conductor (hierro y níquel) en
estado fluido. El movimiento de este material,
iniciado por convección, sería ordenado por la
rotación terrestre. Luego, en el Núcleo se darían
las condiciones físico-mecánicas para que
existan una o más dínamos autoexcitadas.
En la figura vemos una línea de campo magnético dipolar
arrastrada por la rotación de una esfera dentro de un casquete
esférico estacionario. La esfera y el casquete son conductores
y el contacto eléctrico es perfecto entre ellos. Como la línea de
fuerza tiende a desplazarse por el movimiento, ello dará origen
a un campo toroidal de mayor intensidad que el inicial, y que
estará confinado dentro de la esfera conductora. En
consecuencia, en el Núcleo se cumplen todas las condiciones
físico-mecánicas y electromagnéticas necesarias para que se
establezcan mecanismos similares a los de las dínamos
autoexcitadas.
La rotación terrestre hace que los diferentes circuitos cerrados
de corriente que puedan establecer en el Núcleo fluyan en la
misma dirección, de modo que todo el conjunto sería
equivalente a corrientes que fluyen por la parte exterior de un
gran círculo perpendicular al eje de rotación terrestre. A
medida que nuevos circuitos de corrientes individuales nacen,
crecen y desaparecen en forma sistemática o errática, el
campo magnético resultante tendrá variaciones de iguales
características.
La teoría de la dínamo autoexcitada no es capaz de explicar
los cambios de polaridad del C.M.T. En cambio dos dínamos
autoacopladas, en ciertas condiciones, las corrientes que
circulan por sus bobinas pueden cambiar de signo, y por lo
tanto la polaridad de los campos magnéticos asociados a
ellos. En la siguiente figura se ilustra este caso.
Resumiendo, se demostró que el sistema tiene dos estados de equilibrio con la corriente de uno de
ellos del sentido opuesto a la del otro. La intensidad de la corriente en las dínamos tiene
oscilaciones alrededor de los valores medios que definen dichos estados de equilibrio. El sistema
es estable para oscilaciones pequeñas en las corrientes de las dínamos.
En la figura se muestra un ejemplo de este comportamiento para la corriente de la bobina de una
de las dínamos. La corriente de la otra bobina se comporta en la misma forma en este ejemplo,
pero se han encontrado casos en que la corriente de la bobina de una de las dínamos oscila
cambiando de signo, mientras que la corriente de la otra nunca cambia de signo.
Según la teoría de las dínamos autoexcitadas acopladas electromagnéticamente, la reversión de la
polaridad del C.M.T. podría ser un fenómeno ocasional en el curso de sus permanentes
oscilaciones de amplitud. Así se podría producir cambios de polaridad de corta duración (eventos),
como verdaderas reversiones en su comportamiento de mayor duración (épocas, intervalos), las
que corresponderían a cambios duraderos desde un estado de equilibrio a otro. El comportamiento
de estas dínamos acopladas concuerda con las características del C.M.T. durante sus períodos de
polaridad normal y reversa, y sugiere que estos dos estados tienen iguales niveles de energía. Ello
sugiere que el C.M.T. se habría comportado en el pasado como un oscilador notablemente
simétrico.
En un sistema de dos dínamos autoexcitadas rígidas, acopladas electromagnéticamente, la
distribución del lapso transcurrido entre dos reversiones sucesivas depende del período de las
oscilaciones de amplitud de la corriente respecto de los valores medios de los dos estados de
equilibrio del sistema y del número de oscilaciones presentes entre dos reversiones sucesivas.
Pero las dínamos fluidas que originarían el C.M.T. son mucho más complejas, de modo que el
análisis hecho para las rígidas tiene poco valor. Sin embargo, es razonable pensar que, dada la
sensible dependencia de los lapsos igual polaridad de una dínamo rígida a los cambios de
condiciones físicas del sistema, en una dínamo fluida estos lapsos tendrían que ser sensibles a las
componentes erráticas del movimiento de los fluidos. Esto llevó a sugerir que el C.M.T. tiene las
características de un oscilador bipolar estable, que sufre cambios de polaridad cuando es excitado
por fluctuaciones erráticas de gran intensidad y con la polaridad adecuada, como sería el campo
no dipolar.
Existe la probabilidad de que la suma de las componentes axiales de los campos no dipolares
individuales supere en magnitud al campo bipolar y, si su polaridad es adecuada, origine una
reversión del C.M.T. Entonces, El proceso mediante el cual el campo magnético terrestre cambia
de polaridad estaría determinado por las características del campo no dipolar, cuyas variaciones y
fuentes son independientes de las del campo dipolar.
El desplazamiento hacia el Oeste del campo es una particularidad común del campo no dipolar y
de la variación secular, es decir que ambos están íntimamente relacionados. Por sus
características, la fuente del campo no dipolar debe estar en el Núcleo fluido y asociada a
remolinos turbulentos que serían procesos erráticos en el movimiento del material fluido. El
nacimiento, desarrollo y extinción de dichos remolinos explicarían las variaciones en la intensidad
del campo no dipolar.
Remolinos del orden de los 400 km de diámetro en la parte superior del Núcleo Externo pueden
justificar las anomalías del campo no dipolar observadas. Para explicar este fenómeno algunos
autores sugieren que la parte exterior del Núcleo rota con velocidad angular menor que la del
Manto y la Corteza, y que el acoplamiento entre el Núcleo y el Manto inferior no es rígido, es del
tipo electromagnético en el cual el elemento de acoplamiento es justamente el campo dipolar.
La corriente eléctrica inicial para la dínamo es factible que haya sido originada en un proceso
electroquímico, y su campo asociado habría sido amplificado gracias a la energía cinética del
Núcleo.
No puede asegurarse que el C.M.T. funcione exactamente como un sistema de dínamos auto-
excitadas y acopladas, pero es una teoría que se ajusta bastante a las particularidades del interior
de la Tierra y su dinámica.
PROSPECCIÓN MAGNÉTICA
El cálculo e interpretación de las anomalías magnéticas es mucho más compleja que las
gravimétricas. Esto se debe fundamentalmente a que todo cuerpo anómalo tiene dos polos de
distinto signo, mientras que en gravedad podemos considerar que la atracción de masas equivale
a solo un polo positivo o negativo, según la densidad sea mayor o menor que las masas
circundantes. Además, la magnetización remanente que generalmente no es considerada, puede
causar muchas veces un efecto muy significativo.
Antes de analizar las anomalías, debemos reconsiderar la susceptibilidad de las rocas. Aunque
esta es adimensional, su valor se expresa en unidades electromagnéticas (uem) en el sistema
cgs., solo para advertir que el sistema usado es el cgs y no el SI. Los valores de susceptibilidad
usados pueden ser convertidos al SI con solo multiplicarlos por 4π.
Algunos minerales como la magnetita, ilmenita y pirrotita tienen alta susceptibilidad, siendo la
primera la mayor. Por ello, la susceptibilidad de todas las rocas se mide como un porcentaje de
magnetita. La verdadera susceptibilidad de la magnetita varía entre 0.1 y 1.0 uem, dependiendo
del tamaño del grano, forma e impurezas, adoptándose como media k=0.35 uem. Una roca con un
1% de magnetita tendrá una susceptibilidad k=0.003, es decir 3.10-3 uem. Los valores medios para
diferentes tipos de roca son los siguientes:
En estos casos la magnetización total, suma de ambas, será muy distinta de la inducida
que intentamos interpretar. En rocas basálticas la relación Ir/Ii suele ser a veces mayor
que 10, en cambio para rocas graníticas es aproximadamente 1, en las metamórficas <1 y
en las sedimentarias <0,1.
Como el campo magnético en una dirección dada, vertical por ejemplo Z, es la derivada negativa
del Potencial en esa dirección:
dV 2z(-1/2)(k.F.A) z (k.F.A)
ZA = = =
dz (x2+z2)3/2 (x2+z2)3/2
Siempre es conveniente orientar el sistema coordenado de modo que la dirección x coincida con el
Norte Magnético. La componente horizontal del campo se obtiene del mismo modo.
dV x (k.F.A)
Hx = =
dx (x2+z2)3/2
La componente horizontal y vertical total será la suma de las parciales debidas a cada polo:
ZA = ZAn + ZAp y HA = HAn + HAp
Igual que para el monopolo, usamos la misma ecuación
θ)
a = L cos(180-θ θ)
b = L sen(180-θ zp = z n + b
Con estas relaciones se puede construir la próxima gráfica, que nos muestra lo complejo que se
vuelve interpretar las anomalías debidas a un dipolo a diferentes inclinaciones.
Las ecuaciones vistas se vuelven aún más complejas si se quiere determinar el efecto magnético
de una esfera, pero habrá similitud en las curvas resultantes.
También puede calcularse el efecto de cuerpos de sección irregular. Para ello existe un
desarrollo matemático similar al que Talwani utilizó para gravimetría, y que tiene su aplicación
mediante el uso de programas de computación adecuados.
Bibliografía