Tipos de Deformación Geológica
Tipos de Deformación Geológica
2.-DEFORMACIÓN
2.1.-DEFINICION Y TIPOS
Las deformaciones son causadas por esfuerzos, de forma que ambos conceptos están ligados
por una relación de causa a efecto. Aparte de ser conceptos distintos, hay una diferencia en el
tratamiento de unos y otras que merece la pena destacar: los esfuerzos se definen y se analizan
para un instante dado, mientras que las deformaciones miden cambios producidos en un intervalo
de tiempo y se analizan comparando un estado final con uno inicial.
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Geología Estructural y Dinámica Global
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Figura 2-1- Las cuatro componentes de la deformación ilustradas con la cabeza de un trilobite.
en las relaciones geométricas internas. Por ejemplo, una dilatación no cambia la forma, pero
aproxima o aleja unas partículas y otras, con lo que las relaciones geométricas internas resultan
modificadas. La distorsión cambia la forma general del cuerpo y sus relaciones geométricas internas.
Las partículas se alejan o se aproximan y las líneas cambian el ángulo que forman entre sí. Esto
produce translaciones y rotaciones dentro del cuerpo que ya no se está comportando rígidamente.
Por tanto, estas translaciones y rotaciones son diferentes de las que producen una translación o
rotación de todo el cuerpo y que llamábamos movimientos rígidos, y se engloban dentro del
término deformación interna (“strain”).
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Tema 2- Deformación
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denomina discontinua o no afín (Fig.2-2). Este último caso implica que han intervenido
discontinuidades, bien porque han sido creadas por la deformación en cuestión, bien porque ya
existían y han sido utilizadas por la deformación.
Otro criterio que se utiliza para clasificar la deformación interna es el de los resultados
físicos. Según él, se clasifica en frágil y dúctil. La deformación frágil (“brittle”) es la que produce
rotura, mientras que la deformación dúctil (“ductile”) se realiza sin que el cuerpo se fracture. Es
obvio que la deformación frágil es discontinua y que la dúctil es continua. La deformación dúctil
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Figura 2-4- Deformación por plegamiento de dos capas. La deformación es continua e inhomogénea. Se ha
dibujado un pequeño elemento cúbico en el estadio indeformado para apreciar la distorsión. El vector
desplazamiento para un punto de ese elemento ha sido también representado.
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Tema 2- Deformación
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Figura 2-5- Vector desplazamiento de la deformación por traslación que experimenta George H. Davis cada
vez que va a su trabajo en el Departamento de Geología de la Universidad de Arizona. La deformación interna
en el interior del autobus no ha sido representada.
desplazamiento de G.H. Davis desde su casa a la Universidad de Arizona, donde trabaja y, como
puede apreciarse, no especifica el recorrido. La Fig.2-6 muestra el vector desplazamiento de la
India para el intervalo de los últimos 71 m.a., que tampoco especifica su recorrido. La trayectoria
en ambos casos podría representarse por una línea curva o quebrada que uniese las sucesivas
posiciones de un punto, tal como la dibujada a trazos en la Fig.2-6. Naturalmente, para cada punto
puede trazarse un vector desplazamiento. La diferencia entre el vector desplazamiento de un
punto y la trayectoria seguida por un punto puede verse también en la Fig.2-7. El conjunto de los
vectores desplazamiento para todos los puntos del cuerpo definen lo que se llama un campo de
desplazamiento. La Fig.2-8 muestra los campos de
desplazamiento de una deformación homogénea y de una
inhomogénea.
Figura 2-7- Vector desplazamiento y trayectoria de un punto material en una deformación inhomogénea (arriba)
y campo de desplazamiento para una superficie de esa misma deformación.
Figura 2-8- Campos de desplazamiento para una deformación homogénea (arriba) e inhomogénea (debajo).
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Figura 2-9- Seis tipos diferentes de deformación. A-translación, B- rotación. C, D y E - deformación interna
homogénea, F- deformación interna inhomogénea.
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Figura 2-10- Campos de desplazamiento para los seis tipos diferentes de deformación de la figura anterior. A-
translación, B- rotación. C, D y E - deformación interna homogénea, F- deformación interna inhomogénea.
Las deformaciones del cuerpo rígido se miden por parámetros que expresan el cambio de
posición: la translación rígida por la distancia recorrida por el cuerpo y la rotación rígida por el
ángulo que éste ha girado. La deformación interna utiliza parámetros de tres tipos diferentes,
que miden respectivamente cambios en la longitud de las líneas, cambios en los ángulos y cambios
en volumen. Los principales de esos parámetros se describen a continuación.
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Tema 2- Deformación
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Figura 2-11- Arriba, cálculo de la elongación y elongación cuadrática de una línea. Abajo, ejemplo de una
deformación elástica con el cálculo de la elongación en los diferentes estadios.
Para expresar los cambios en la longitud de las líneas, es decir, la deformación longitudinal,
se utilizan la elongación o extensión, el estiramiento, la elongación cuadrática y la deformación
natural o logarítmica. Elongación o extensión es el cambio en longitud de una línea en relación
con el estado indeformado y la fórmula que la expresa es (Fig.2-11):
e = (lf-l0)/ l0 = ∆l/ l0 ,
donde l0 es la longitud inicial de la línea y lf la longitud final. P. ej., una línea que midiera
originalmente 1 metro y después de la deformación midiera un metro y medio, habría sufrido una
elongación e = (1’5 - 1)/1 = 0’5 ó, lo que es lo mismo, del 50%. Las elongaciones positivas
implican aumento en la longitud de las líneas y las negativas disminución. Se habla a menudo de
alargamiento y acortamiento respectivamente.
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Estiramiento de una línea es la relación entre sus longitudes inicial y final:
S = lf/ l0 . Se comprueba fácilmente que S = (1 + e).
Se llama elongación cuadrática al cuadrado del estiramiento:
λ = S2 = (lf/ l0)2 = (1 + e)2 .
La deformación natural o logarítmica se define como el logaritmo natural o neperiano
del estiramiento:
ε = ln (1 + e) = 1/2 ln λ . El fundamento es que que si consideramos incrementos
infinitesimales de deformación, la elongación viene dada por: e = dl/l . Integrando todos los
incrementos infinitesimales se obtiene:
lf
dl/l = ln (lf/ l0) = ln (1 + e) = ε .
l0
Un belemnite fósil como éste puede represental la deformación finita lineal de una roca. Los fragmentos oscuros
corresponden al fósil que ha sido fracturado. Los fragmentos resultantes, unidos por fibras minerales, han sido
separados dando lugar a un fósil mucho más largo que el original.
Los cambios en los ángulos, o deformación angular, se expresan por el ángulo de cizalla
y valor de la cizalla. El ángulo de cizalla se define, a partir de dos líneas que eran inicialmente
perpendiculares, como la deflección experimentada por ese
ángulo recto, es decir, por lo que se han apartado ambas líneas
de su perpendicularidad inicial. Se suele denotar con la letra
ψ, y su significado puede apreciarse en la Fig.2-12. Las líneas
mediana y de charnela del fósil de un braquiópodo son
perpendiculares inicialmente. Después de la deformación
(debajo), la mediana (línea de trazos) ha girado un ángulo y
con respecto a la normal a la charnela (línea de trazos y
puntos). Se dice entonces que la mediana se ha cizallado ese
ángulo o que ha sufrido un cizallamiento de ese ángulo. El
valor de la cizalla es la tangente del ángulo de cizalla:
γ = tg ψ .
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Este parámetro también puede dar una
idea de cómo se han desplazado una serie de
líneas paralelas unas con respecto a otras
(Fig.2-13). De hecho, el ángulo ψ en la figura
es el ángulo de cizalla de las líneas paralelas
a la capa punteada.
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Dado que se parte de una esfera de radio unidad, las longitudes de los ejes de la deformación
son las longitudes de líneas cuya longitud inicial era la unidad. Por tanto, son iguales a los
estiramientos de las líneas paralelas a ellos, o a la raíz cuadrada de sus elongaciones cuadráticas.
Denotando a los estiramientos, elongaciones y elongaciones cuadráticas según los ejes mayor,
intermedio y menor de la deformación con los subíndices x, y, z respectivamente:
X = Sx = (1 + ex ) = (λx )1/2, Y = Sy = (1 + ey ) = (λy )1/2 , Z = Sz =
(1 + ez ) = (λz )1/2. Debido a esas equivalencias, los ejes de la deformación
se denotan a menudo como Sx, Sy, Sz, ó como (λx )1/2, (λy )1/2, (λz)1/2, ó
incluso como lx , ly , lz, aunque esos valores representan el cuadrado de
los valores reales de los ejes del elipsoide. Otras veces, los subíndices
empleados son 1,2 y 3 y los ejes de la deformación se denotan como S1,
S2, S3, (λ1 )1/2, (λ2 )1/2, (λ3 )1/2, ó como λ1, λ2, λ3.
Ningún eje de la deformación puede valer cero, pues eso implicaría un acortamiento del
100%, que es imposible. Por tanto, para todas las deformaciones homogéneas puede definirse un
elipsoide de tres ejes. Lo que si es posible es que la elongación sea cero en alguna dirección: en
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ese caso, el estiramiento será igual a uno, es decir, esa línea tendrá una longitud final, después de
la deformación, igual a la longitud inicial. Las elongaciones de los ejes se denominan principales.
Figura 2-18- Deformación homogénea de un grupo de braquiópodos (izquierda) y elipse de deformación asociada.
El estado indeformado se muestra a la derecha.
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De acuerdo con los valores de los ejes de la deformación, ésta puede clasificarse en tres tipos:
Deformación uniaxial es aquella en la cual dos de los ejes de la deformación valen 1, lo
que implica que sólo ha habido elongación en una de las direcciones principales.
Deformación biaxial es aquella en la que uno de los ejes de la deformación vale 1. Cuando
esto sucede, lo normal es que el eje que vale 1 sea el intermedio (Y) y, en ese caso, se dice que la
deformación es de tipo plane strain (deformación plana en traducción literal).
Deformación triaxial se da cuando ninguno de los ejes vale 1 ó, lo que es lo mismo,
cuando ninguna de las tres elongaciones principales vale cero.
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longitud en un incremento concreto de deformación infinitesimal. Las líneas sin deformación
longitudinal separan dos campos en cada caso: el campo del acortamiento (en blanco), en el cual
todas las líneas se han acortado, aunque unas más que otras, y el campo del alargamiento o
estiramiento (en gris), en el que todas se han alargado. Las líneas sin deformación finita para una
deformación en tres dimensiones pueden apreciarse en la Fig.2-22.
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Tipo 3: K = 1. Se llaman intermedios y se representan a lo largo de la bisectriz del
gráfico. En ellos, X/Y = Y/Z. Cuando no se ha producido pérdida de volumen durante la
deformación, estos elipsoides representan una deformación de tipo “plane strain”. En efecto, si
no ha habido dilatación, Sx. Sy. Sz = 1, pues las longitudes iniciales de esas líneas eran la unidad
y definían un cubo de lado unidad cuyo volumen, igual a una unidad cúbica, no ha cambiado. Si
la deformación fue de tipo “plane strain”, Sy = 1 y la ecuación primera se simplifica: Sx. Sz = 1.
Sustituyendo en la fórmula de K y operando:
K = [( Sx / Sy)-1]/ [ ( Sy/ Sz)-1 ] = [( Sx. Sz) - ( Sz)]/ [1 - Sz] = 1.
Tipo 4: × > K > 1. Se denominan alargados o constricionales y se representan entre la
bisectriz y el eje de ordenadas.
Tipo 5: K = ×. Se llaman prolatos. Son elipsoides de revolución, con los dos ejes
menores iguales: X > Y = Z. Su forma es, por tanto, parecida a la de un cigarro puro y en el
gráfico de Flinn vienen representados por puntos sobre el eje de ordenadas.
El gráfico de Flinn se muestra en la Fig.2-23. El origen de los dos ejes de coordenadas no
es el cero sino el uno, y representa una deformación cero en la cual el elipsoide sería una esfera.
En lugar de elipsoides se han dibujado paralelepípedos rectángulos, pudiendo el lector imaginarse
el elipsoide inscrito en cada uno de ellos. Los 5 tipos de elipsoides que se definen a partir del
parámetro K de Flinn se han representado en la Fig.2-24, junto con las líneas sin deformación
longitudinal finita en ellos y la superficie que las contiene. Obsérvese que esas superficies no
siempre son cónicas, como en la Fig.2-22 y que en un caso, el de “plane strain” (tipo 3), son dos
planos que coinciden con las secciones circulares del elipsoide.
Figura 2-24- Los cinco tipos de elipsoide con las líneas sin deformación longitudinal finita.
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Figura 2-25- Tres casos de cizallamiento puro (a, b y c) y un cizallamiento simple (d). El estado inicial es el cubo
blanco y el estado deformado es el paralelepípedo sombreado.
La deformación interna puede clasificarse también en dos tipos según que los ejes de la
deformación permanezcan fijos o no a las mismas partículas materiales. Se define deformación
coaxial como aquella en la que sí permanecen fijos y deformación no coaxial como aquella en
la que no permanecen fijos. Para entender lo que ésto significa, supongamos que en una roca que
está sufriendo una deformación interna homogénea, existe un objeto pretectónico esférico, por
ejemplo, un nódulo o un oolito. Desde el primer incremento de deformación, el objeto se transforma
en un elipsoide cuya forma es la del elipsoide de deformación. La línea más larga en él es paralela
al eje X y la más corta al eje Z y ambas líneas coinciden con unas partículas materiales determinadas.
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Tema 2- Deformación
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Si a lo largo de los sucesivos incrementos, esas líneas
materiales son siempre la más larga y más corta
respectivamente, la deformación es coaxial, como en el
ejemplo de las Figs.2-19 y 2-20. En caso contrario, la
deformación es no coaxial.
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Cuando el
cizallamiento simple es
homogéneo, una esfera que
estuviera inscrita dentro de
las tarjetas se transformaría
en un elipsoide. Su eje
intermedio, Y, tendría la
dirección perpendicular a la
dirección de cizallamiento
y estaría contenido en el
plano de cizallamiento. Una
circunferencia contenida en
el plano perpendicular al de
flujo que contiene a la
dirección de cizallamiento
se transforma en una elipse, cuyos ejes mayor y menor son los ejes X y Z del elipsoide de
deformación (Fig.2-27). Dado que el eje intermedio no sufre elongación a lo largo del proceso,
los cizallamientos simples se suelen representar dibujando sólo el plano XZ. La deformación por
cizallamiento simple puede ser heterogénea, para lo cual basta que el ángulo y cambie de unos
puntos a otros. En el modelo con tarjetas, ésto puede imponerse utilizando para deformarlas cuñas
de bordes no rectos, como dos de las representadas en la parte inferior de la Fig.2-27. Cuando la
deformación es heterogénea, pequeñas circunferencias dibujadas en el estado indeformado darían
elipses distintas en el deformado.
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Figura 2-29- Seis estadios de un cizallamiento simple. Las líneas representan las posiciones sucesivas de las dos
rectas perpendiculares entre sí inicialmente que van a coincidir con ejes de la deformación finita.
Puede apreciarse a primera vista que el cizallamiento puro es coaxial y no rotacional, y que
el cizallamiento simple es rotacional, pues el eje mayor de la elipse, p. ej., se va tumbando a
medida que la deformación progresa. El ángulo que forma el eje X con el plano de flujo se denomina
θ, y es, respectivamente, de 39°, 36° y 32° en la figura. Que el cizallamiento simple es no coaxial
es algo menos evidente. Para apreciarlo, se ha dibujado en la Fig.2-28 la prolongación hacia
arriba del eje X, hasta el borde superior del paralelogramo. Puede verse que después del primer
incremento, el eje está muy cerca de la esquina superior derecha y que en los sucesivos incrementos
se va alejando de ella. Es obvio que no siempre coincide con las mismas partículas materiales y,
por tanto, la deformación es no coaxial.
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coinciden con los ejes de la deformación también eran perpendiculares entre sí antes de la
deformación y, además, eran las únicas líneas perpendiculares antes que lo son también después,
aunque por el camino hayan podido no serlo, lo que sucede cuando la deformación es no coaxial.
Sin embargo, un estudio detallado de las estructuras de una región puede dar una idea del
mecanismo predominante, debido a que no sólo cuenta la forma del elipsoide, sino que éste se
puede subdividir internamente en una serie de zonas que indican diferentes historias de las líneas
con orientaciones diferentes. En la Fig.2-30, arriba, se ha representado una deformación progresiva
por cizallamiento puro y la posición y longitud de 4 líneas, a, b, c y d, en cuatro estadios de la
deformación. Debajo se han dibujado 4 gráficos, uno para cada línea, con su historia a lo largo de
los diferentes intervalos. Cuando una línea sufre acortamiento, puede tender a plegarse, y un
estrato, filón o dique paralelo a ella lo hará si se dan determinadas condiciones que estudiaremos
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infinitesimal (i.l.s. = 0) en el primer incremento de la
deformación y las que no tuvieron deformación
infinitesimal (i.l.s. = 0) en el último incremento. Las zonas
obtenidas son las siguientes (Fig.2-31):
Zona 1: Todas las líneas se han alargado y,
por tanto, la deformación finita es positiva (+f.l.s.) y la
infinitesimal en el último incremento también (+i.l.s.). Sin
embargo, las líneas con i.l.s. = 0 del primer incremento
separan dos subzonas dentro de ella. En la Subzona 1a las
líneas siempre se han alargado (+i.l.s), como la línea b de
la Fig.30. Por tanto, las capas o filones que tuvieran esa
orientación sólo han podido sufrir fragmentación o
boudinage. En las Subzona 1b, en cambio, las líneas se
acortaron al principio, (-i.l.s.) aunque luego se alargaron
tanto que su longitud final es mayor que la inicial. Sería el Figura 2-33-Subdivisión en zonas de la
elipse de deformación finita en un
caso de la línea d de la Fig.2-30. Capas o filones con esa cizallamiento simple. La dirección de
orientación han podido sufrir plegamiento al principio, pero cizallamiento está indicada por el par de
flechas inclinadas.
luego éste puede haber sido desplegado e incluso pueden
mostrar boudinage.
Zona 2: Está separada de la anterior por las líneas de f.l.s. = 0. Son, por tanto líneas
más cortas de lo que eran al principio (-f.l.s.), pero al final se estaban alargando (+i.l.s.). Capas o
filones con esa orientación pueden por tanto mostrar pliegues parcialmente desplegados o bien
boudinados.
Zona 3: Está separada de la anterior por las líneas sin deformación longitudinal
infinitesimal en el último incremento (i.l.s. = 0) y representa las líneas que siempre se han acortado
(-i.l.s., -f.l.s), como la línea a de la Fig.2-30. Las capas o filones con esa orientación mostrarán
sólo pliegues.
Las distintas estructuras que pueden aparecer en las diferentes zonas han sido ilustradas
como estructuras menores dentro de dos pliegues mayores en la Fig.32. En el caso ilustrado en la
Fig.31, correspondiente a un cizallamiento puro, las líneas que separan zonas no coinciden nunca
entre sí y las zonas se distribuyen simétricamente a ambos lados de los ejes de la deformación.
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líneas acortadas al principio y alargadas al final. Esta distribución asimétrica de las zonas permite
diferenciar deformaciones por cizallamiento simple de otras por cizallamiento puro en áreas donde
hay capas, diques o filones con muchas orientaciones distintas antes de la deformación.
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Geología Estructural y Dinámica Global
José Ramón Martínez Catalán
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