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Jorge Ibarra no. 1: 4-14, enero-marzo de 1995.

Historiografía y R evolución
Revolución

Jor ge Ibarra

Historiador. Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

L a historiografía revolucionaria cubana tiene orígenes


y manifestaciones diversas. De remitimos a la
primera mitad del siglo en busca de sus fuentes
La ruptura más radical con el positivismo y el
idealismo historiográfico de la primera mitad del siglo
se produjo, sin duda, con la obra de Raúl Cepero Bonilla
tendríamos que invocar una diversidad de obras que Azúcar y abolición (1944). El cambio de perspectiva tuvo
no tuvieron una proyección revolucionaria. Ahora como fundamento: 1) la asunción del marxismo como
bien, a los efectos de analizar la relación entre método de valoración y ordenación del material
historiografía y proceso revolucionario es preciso histórico; y 2) la investigación de fuentes ignoradas por
tener en cuenta, ante todo, las obras que marcaron un la historiografía tradicional, interesada sólo en justificar
hito con relación a la historiografía de orientación el papel de las clases hegemónicas en la sociedad
positivista o hegeliana. De hecho el carácter precursor colonial. La crítica de Cepero caló hasta lo más hondo
e innovador del movimiento historiográfico en las motivaciones clasistas de los llamados
revolucionario estará signado desde su origen por la «fundadores de la nacionalidad»: Arango, Saco, Del
obra de Manuel Moreno Fraginals, Julio Le Riverend, Monte, Alfonso y Montoro; o sea, reveló los propósitos
Juan Pérez de la Riva y Raúl Cepero Bonilla. Los tres hegemónico s de los ideólogo s de la clase plantacionista
primeros iniciaron su formación como historiadores criolla. De ese modo, subvirtió las bases del positivismo
en centros de altos estudios; el último fue un y de las historias de las ideas de corte hegeliano y
autodidacto que revolucionó los estudios históricos. cuestionó seriamente el eclecticismo propio del
La influencia de la nueva historia de Febvre y Bloch pensamiento criollo, desde principios del XIX,
en el Colegio de México, donde se formaron Moreno cuidadoso siempre en conciliar tesis radicalmente
y Le Riverend, y en la Universidad de Grenoble, opuestas. Sin embargo, Cepero no pudo sustraerse a la
donde cursó estudios Pérez de la Riva, definiría en tentación de hacer extensivos sus juicios sobre los
más de un sentido la vocación de estos maestros de ideólogos de la plantación occidental a los
la historiografía cubana. representantes de las haciendas ganaderas de las regiones

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Historiografía y Revolución
centro orientales de la Isla. De ahí que no pudiera instituciones esclavistas en la preservación del sistema,
percatarse, en toda su hondura, de las dimensiones de constituyen algunos de los resultados más importantes
la ruptura histórica de 1868, de la diferencia de grado de este estudio que ha devenido un clásico de la
sustancial entre Céspedes y Saco, Aguilera y Del Monte. historiografía cubana. No sin exageración ha podido
La primera gran síntesis, de acuerdo con las nuevas aseverar Mario Sabattini que esta obra es «El capital»
orientaciones, sería elaborada por Julio Le Riverend de los estudios históricos y sociales del Caribe. Ciertos
para la Historia de la nación cubana. Años más tarde juicios de Moreno, en los cuales coincidiría con Le
escribiría un ejemplar estudio regional sobre la antigua Riverend, sobre la «crisis» del sistema esclavista de
provincia de La Habana. En la síntesis de Historia plantaciones han sido cuestionados por otros
económica prevalecería el propósito de reconstruir en sus estudiosos de la esclavitud cubana como Rebecca
grandes líneas generales la evolución económica del Scott y Laird Bergard. Por otra parte, las conclusiones
país. Es por eso que el acento estará puesto en el trazado a las que han llegado de manera independiente Oscar
de conjunto, en la trayectoria del proceso, antes que en Zanetti y Alejandro Carda sobre el papel del ferrocarril
la exégesis de los puntos de inflexión. No faltan, sin en el incremento de la rentabilidad de la plantación
embargo, interpretaciones de las causas que originan esclavista, y el estudio monográfico del autor de estas
virajes decisivos en el devenir histórico. En los últimos líneas sobre el movimiento hipotecario en la región
capítulos, referidos a la República, a diferencia de los de La Habana, tienden a confirmar el hecho de que
otros, en los cuales el autor realizó una investigación en las décadas de 1860 y 1870 los plantadores
acuciosa de fuentes primarias, se resumen los resultados esclavistas se libraron en gran medida de las deudas
de otros estudios del período. No obstante, aquí se que los ataban al capital comercial. Desde luego, la
formulan las hipótesis centrales referidas a la crisis rigurosa valoración de Moreno sobre los límites
estructural del sistema neocolonial. En su biografía de objetivos de orden tecnológico y agrícola que frenaban
la provincia de La Habana prevalece un enfoque integral, el desarrollo de la industria azucarera y los ingresos
en el cual los aspectos sociales del proceso histórico de los plantadores más allá de ciertos límites, siguen
constituyen el tejido en el cual se insertan hechos en pie. Lo que se le pudiera criticar a Moreno,
políticos, económicos y culturales. Un ejemplo de la entonces, sería que esas restricciones no habían
virtualidad del método empleado por el autor lo desembocado en la segunda mitad del siglo XIX en
constituye el hecho de que en ningún momento pretenda una crisis general del sistema esclavista de plantaciones
aplicar un esquema filosófico previo a la realidad de Occidente. En todo caso, la crisis no tendría lugar
histórica y, al mismo tiempo, se guíe por una serie de en las regiones de esclavitud plantacionista, sino en las
reglas enjundiosas en la explicación del proceso histórico. regiones en las que predominaba la hacienda señorial
El ingenio, de Manuel Moreno Fraginals, significó de ganado y la esclavitud patriarcal.
un corte en la historiografía cubana. Desde principios Fue Juan Pérez de la Riva quien impartió las
del siglo XVIII la plantación azucarera constituyó el principales lecciones de método a las nuevas
núcleo en torno al cual se estructuraría la sociedad generaciones de historiadores. Historiador, geógrafo y
esclavista cubana. Moreno comprendió que en la demógrafo, Pérez de la Riva cubrió vados del proceso
medida en que la vinculación de la economía insular histórico ante los cuales se habían detenido otros
al mercado mundial dependía de la producción estudiosos. Su proyecto para una Historia de la gente sin
azucarera, las otras ramas de la economía tendían a historia, su brillante hipótesis sobre «las dos Cubas» (la
subordinarse, de un modo u otro, a su expansión y Cuba A y la Cuba B), su estudio monográfico sobre
desarrollo. De hecho, el sentido de los cambios las migraciones del Caribe hacia la Isla y, por último, su
históricos que tienen lugar en la sociedad colonial investigación inconclusa de largo aliento sobre la
desde la aparición de la plantación azucarera se conquista del espacio insular, revelaron la sutileza, rigor
encuentran determinj9os, en última instancia, por su y amplitud de la concepción que animaba a sus
relación con el mercado mundial. Desde luego, sin la búsquedas en nuestro pasado. En el primero de estos
plantación no se puede explicar la sociedad colonial proyectos contó con la colaboración de uno de los
cubana, pero aquélla no será capaz de revelar la maestros de los estudios etnológicos e históricos
dinámica propia de determinados sectores de la cubanos, Pedro Deschamps Chapeaux. La
realidad sociocultural y económica. La elaboración de reconstitución, realizada por Deschamps, de la
series estadísticas de producción, exportación y precios trayectoria vital y de las condiciones de vida de
del azúcar; el análisis riguroso de la demografía destacadas personalidades de la comunidad de negros
esclavista; la periodización de las distintas etapas de la y mulatos libres de la sociedad colonial, contribuyó a
producción azucarera; la definición de la manufactura sentar las bases de la síntesis de la historia social que
esclavista y de sus límites objetivos; el papel de las proyectaban llevar a cabo.

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Jorge Ibarra
La significación que tuvieron para la cultura de la nacionalidad tan sólo a partir de ciertos rasgos
plantacionista las volantas, el sistema de alumbrado de que supuso se habían precisado en la actitud de los
gas, los últimos avances de la moda europea, así como ideólogos de los terratenientes con respecto a España
otros bienes de la civilización material, fue otra vía por a principios del siglo XIX, sin tener en cuenta que estas
la cual Pérez de la Riva accedió con frecuencia a la posiciones no habían cristalizado en la clase que definía
comprensión del pasado. La valoración con textual como terrateniente o en la sociedad en su conjunto; 2)
exacta de los precios y salarios, de las medidas y las al estudiar las actitudes de los ideólogos las definió e
pesas, en virtud de la crítica interna de la documentación, identificó como las actitudes de la burguesía cubana en
le permitía dibujar con precisión tendencias y hechos el siglo XIX, cuando de hecho esta clase no tomó cuerpo
ocultos por lo general al historiador presentista. La y forma hasta la década de 1880, con la abolición de la
reconstitución del paisaje geográfico y humano, el esclavitud. Por otra parte, se le critica no haber tenido
estudio de las regiones como espacios o totalidades en cuenta que las actitudes de los ideólogos no
demográficas, económicas, sociales, culturales y étnicas, coincidían siempre con las de la clase que representaban,
le abrió las perspectivas a una nueva dimensión de la por lo que dicha interpretación resultaba reduccionista.
historia nacional. La pasión obsesiva con la cual se Se le objeta también a este esquema haber definido
propuso reelaborar las estadísticas de la trata esclavista, como actitudes de la burguesía las tendencias
le impidió formular con exactitud ciertos cálculos reformistas o anexionistas que se correspondían en la
demográficos, que algún día han de ser esclarecidos primera mitad del siglo con las de la clase esclavista, o
por los continuadores de su obra. La última lección bien, con la posición independentista propia de la
que legó a sus colegas y discípulos fue su amor por la pequeña burguesía en la década de 1820. De hecho, la
historia, sentimiento sin el cual es imposible todo mayor parte de los estudios cubanos sobre la primera
esfuerzo investigativo. mitad del siglo XIX no definen a los plantadores
Muchas de las cuestiones no resueltas que habrían azucareros o cafetaleros ni a los señoriales hateros del
de enfrentar estos maestros de la historiografía cubana ganado como burgueses, sino como esclavistas o
en su propósito de construir una historia marxista habían feudales.
sido valoradas por Carlos Rafael Rodríguez en su Independientemente de las diferencias conceptuales
ensayo El marxismo y la historia de Cuba (1943). Las que pueden haber tenido algunos historiadores con
vicisitudes y obstáculos que debían sortear algunos de Aguirre, debe reconocerse que Seis actitudes... fue el
los historiadores marxistas más representativos en su primer ensayo marxista coherente que se opuso a la
intento de aplicar estas apreciaciones al proceso histórico concepción apologética de la historiografía burguesa y
nacional se ilustran a continuación. sirvió de base a las consideraciones fundamentales que
Los ensayos marxistas de interpretación de Sergio se formularon sus sucesores durante largo tiempo. En
Aguirre, Seis actitudes de la burguesía cubana (1943), y de Eco de caminos, Aguirre rectificó algunos de sus criterios
Oscar Pino Santos, Historia de Cuba (1963), se basaron sobre la aparición de la nacionalidad, al situarla a partir
fundamentalmente en fuentes secundarias. Ante las de 1868. Otros trabajos suyos sobre la clase obrera
críticas de que fue objeto su ensayo, Aguirre confesó cubana esclarecieron cuestiones que no habían sido
no haber trabajado nunca en los archivos y bibliotecas tratadas con suficiente rigor por sus predecesores.
con fuentes primarias, por considerar que era más La Historia de Cuba de Oscar Pino Santos fue
importante valerse del enfoque marxista de la historia. elaborada a partir de un ciclo de conferencias que
Su primer ensayo de interpretación había tenido como impartió durante su estadía como diplomático en la
punto de partida la aplicación del método marxista a República Popular China. A veinte años de la
la documentación que habían seleccionado previamente, formulación de las primeras tesis de Aguirre, Pino
e incorporado a sus síntesis, historiadores como Ramiro Santos contó a su favor con la labor pionera de Cepero
Guerra. y Le Riverend, la cual desbrozó su camino para elaborar
En Seis actitudes... Aguirre elaboró una primera un nuevo esquema marxista de la historia de Cuba.
síntesis histórica, en la cual se propuso definir las Nuestro colega eludió el esquema de las actitudes
corrientes políticas e ideológicas que atravesaban el siglo políticas de la presunta clase burguesa para definir a la
XIX cubano y el momento en el que hacía su aparición clase terrateniente como una clase esclavista. Por otra
la nacionalidad cubana. Este estudio, en la medida en parte, sostuvo el criterio de que la contradicción
que constituyó el primer análisis marxista del proceso principal de la primera mitad del siglo XIX era la
de formación nacional, devino referencia obligada para contradicción entre los terratenientes esclavistas y sus
los estudiosos de la nacionalidad. Las principales esclavos, la cual sería desplazada a partir de la década
objeciones que se le han formulado a la síntesis de de 1860 por la contradicción entre los citados
Aguirre han sido que: 1) intentó definir el surgimiento terratenientes y la metrópoli española. Esta nueva

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Historiografía y Revolución
perspectiva hizo posible una ruptura abierta con el investigación, en una época en la que el esquema excluía
esquema positivista de Guerra. toda búsqueda. Con el apoyo de la maestra de la
La fecundidad del método marxista de enseñanza de la historia, Hortensia Pichardo,
interpretación de la historia cuando se aplica a fuentes comenzaron a cambiar las orientaciones de la Escuela
soslayadas por la historiografía tradicional se patentizó a principios de la década de 1980.
de nuevo con la investigación que realizó Pino Santos Un hecho revelador de la concepción que rigió con
sobre la penetración del capital financiero en la Isla, El respecto a las ciencias históricas y sociales fue la
asalto a Cuba por la oligarquía financiera yanqui (1973). De desaparición de la Escuela de Sociología. Se consideró
la misma manera que Cepero revolucionó los estudios que la sociología era una ciencia burguesa que debía ser
históricos coloniales, en virtud de un cambio de proscrita. Algunos pensaban que la sociología sólo
perspectiva y de fuentes, Pino Santos introdujo cambios podía subsistir como disciplina de encontrarse
decisivos en los estudios de la historia republicana. subordinada, en calidad de sierva, a la llamada filosofía
El aporte de otros maestros de la historiografía marxista-leninista elaborada en el período stalinista. Las
cubana de la talla de José Luciano Franco, Luis Felipe ciencias históricas se encontraban sometidas por los
Le Roy, Fernando Portuondo y Hortensia Pichardo mismos vínculos de dependencia que la sociología a la
consistió en la develación y recapitulación de hechos y Madre Filosofía. Se trataba de la vieja concepción, según
pasajes de la historia política. El culto a las la cual los estudios de la sociedad constituían tan sólo
personalidades relevantes de la cultura y la política derivaciones del saber metafísico. En los planes de
nacional fue alentado por la obra de estos maestros. estudios se reflejaba esa dependencia de los estudios
Franco destacó también las luchas de los esclavos y los históricos a las orientaciones emanadas de los manuales
negros y mulatos libres, mientras que Portuondo de filosofía zdhanovianos-suslovianos.
describió aspectos relacionados con la ideología política De acuerdo con ciertas directivas expresadas en
y social del patriciado del 68 y del 95. Desde su cátedra artículos y circulares, se vedó el tratamiento de
universitaria, Hortensia Pichardo fue la maestra de una determinados temas por los historiadores y científicos
generación de investigadores. Otros estudiosos de la sociales.
misma generación continuaron su labor creadora o bien En oposición directa a concepciones del
llevaron a cabo sus primeras investigaciones en el comandante Ernesto Guevara, se crearon centros de
período revolucionario. Entre ellos se destacaron Violeta
investigación histórica que bien pronto se convirtieron
Serrano, Juan Jiménez Pastrana, Ladislao González
en centros de «becarios» sin resultados científicos y sin
Carvajal, Raúl Roa, Enrique de la Osa y Manuel Rivero
publicaciones. En El Socialismo y el hombre en Cuba, Che
de la Calle.
planteaba con claridad meridiana: «No debemos crear
El clima de libertad creativa existente en la
asalariados dóciles al pensamiento oficial, ni “becarios”
comunidad de historiadores y científicos sociales sufrió,
a partir de 1970, los embates de una política orientada que vivan al amparo del presupuesto, ejerciendo una
a implantar el modelo soviético de relaciones en el libertad entre comillas. Ya vendrán los revolucionarios
campo cultural y científico. Los efectos más deprimentes que entonen el canto del hombre nuevo con la auténtica
de la nueva orientación se hicieron sentir en una voz del pueblo».
diversidad de instancias. Al cabo de 10, 15, 20, 30... años de formar parte
Desde muy temprano, se puso de manifiesto en la de la plantilla de centros de investigación histórica,
Escuela de Historia de la Universidad de La Habana la ostentando categorías de investigadores titulares y
orientación ideológica que caracterizaría al período auxiliares, hubo decenas de «historiadores» que no
1970-1985. Es altamente significativo que, por una publicaron un libro ni media docena de artículos durante
razón u otra, sólo uno de los maestros de la el período referido.
historiografía antes mencionados haya impartido clases En la década de los 60, el profesor universitario
en sus aulas. El espíritu que la caracterizó durante cierto Sergio Benvenuto publicó un artículo en Cuba Socialista
tiempo fue el de una escuela de cuadros o cuando más donde expresaba el criterio de que los investigadores
el de una escuela de ideólogos, en la cual se impartía noveles de los entonces recién creados centros de
una visión monolítica de la historia. A pesar de la política investigación histórica debían disponer de un plazo
de puertas cerradas que se practicó con relación a los máximo de cinco años para publicar sus primeras obras.
historiadores durante el período en cuestión, algunos Durante el período 1970-1985 se elaboraron listas
profesores noveles empezaron a interesarse en la de autores que no podían publicar. Se hicieron pulpa
investigación del pasado y se dedicaron a trabajar en libros que se encontraban en la última fase de elaboración
silencio. Algunas de las obras fundamentales realizadas editorial. Hoy, estos libros, dado su contenido marxista,
durante esos años fueron producto de su entrega a la serían quemados, de ser presentados en una exposición

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Jorge Ibarra
en Flagler Street, por los grupos políticos cavernarios de Cuba que se impartían desde el nivel primario. De
de Miami. hecho, en los textos sobre la clase obrera no se enseñaba
Se dio el caso de que se enviara, en lugar de los propiamente la historia de los obreros, sino la de algunas
historiadores que habían sido invitados a conferencias organizaciones proletarias y sus luchas. De ese modo,
en el exterior, a funcionarios designados ad hoc para la historia de la clase era sustituida, a su vez, por la
leer las ponencias de éstos. Se negó el derecho a que historia de los activistas obreros.
destacados profesores e historiadores participaran en Las condiciones ya descritas contribuyeron al
eventos en países capitalistas. Este era un privilegio de aislamiento de los estudiosos con respecto a la
círculos muy reducidos. También se les impidió a historiografía marxista contemporánea y a los últimos
destacados historiadores el que hicieran sus candidaturas avances de los métodos de investigación histórica. La
para el doctorado en ciencias históricas. Sin embargo, obra del eminente historiador polaco Witold Kula era
éste se le otorgó a su vez a personas que no tenían una conocida por unos pocos en Cuba. Se ignoraban
obra historiográfica. Se dirá que estas medidas represivas también las investigaciones del historiador marxista ruso
no alcanzaban a más de una decena de estudiosos, pero Boris Porshenev. De Pierre Vilar, Eric Hobsbawn y E.
tuvieron un efecto intimidatorio sobre la comunidad P.Thompson apenas se conocían uno o dos textos. Los
de historiadores e indujeron a la formación de un aportes y las discusiones que suscitaron la cliometría
pensamiento uniforme. estadounidense y el estructuralismo francés fueron del
A pesar de haberse creado una Unión de dominio de un círculo muy reducido.
Historiadores, dejaron de celebrarse los congresos que Hoy día comienza a tomarse conciencia de que
se efectuaban anualmente bajo la dirección de Emilio la historia no es una sierva de la política, sino su maestra
Roig de Leuchsenring. Esta asociación no tuvo siquiera más ilustre. La historia no ha pretendido nunca aportar
un local, y durante quince años de existencia sólo efectuó soluciones a los hombres del presente, sino tan sólo
un escuálido congreso en La Habana. Durante estos ponerlo s en condiciones de pensar sus problemas
años, no se creó una revista especializada en historia. actuales revelándoles la dialéctica de los cambios en el
Se creó la categoría de «vaca sagrada», autoridad tiempo. Esa era la concepción de Engels, según la cual,
inapelable del conocimiento histórico. No se publicaron la concepción marxista de la historia, «no podía servir
artículos en las distintas revistas culturales en los cuales de excusa para no investigar la historia». Refiriéndose a
se expresaran discrepancias con los maestros los repetidores de enunciados marxistas que se
consagrados. Los directores de algunas de estas desentendían de la realidad histórica, Engels decía,
publicaciones preferían conservar sus cargos y evitar invocando las palabras del propio Marx: «todo lo que
amonestaciones de sus superiores por el hecho de sé es que no soy marxista». Tanto para Marx como
ofender a un historiador oficial. para Engels la vía principal para fundamentar y
Paralelamente, desapareció, en gran medida, la crítica desarrollar científicamente el marxismo era el estudio
historiográfica que se venía ejerciendo durante la década de la historia y de las ciencias sociales. Por eso Engels le
de 1960. Mientras Juan Marinello exhortaba, a fines de recriminaba a la joven intelectualidad que abrazaba el
la década del 70, al ejercicio de la crítica artística y socialismo no investigar la historia de la economía y de
literaria, en el campo historiográfico no se alzó ninguna las formaciones sociales. Fue precisamente de esos
voz abogando porque se estimulara la crítica y la discípulos infieles, que rechazaban la investigación en
discusión. Desde luego, dadas las relaciones cautelares nombre del esquema, los llamados socialistas de cátedra,
vigentes, de haberse propiciado el intercambio de ideas de los que Marx dijo: «Sembramos dragones y sólo
críticas, éste hubiera tenido el carácter de una censura hemos recogido pulgas.»
unívoca a toda producción historiográfica que no se Pudiera pensarse que el conjunto de interdicciones
encontrara subordinada directamente a las exigencias institucionales ya descritas era suficiente para impedir
de la coyuntura política. todo esfuerzo creativo en el área de los estudios
Lo más característico de las relaciones tutelares históricos. Sin embargo, la realidad resultó ser mucho
impuestas al campo historiográfico fue el propósito más compleja. Independientemente de las políticas
de desnacionalizar progresivamente la historia de Cuba. dictadas por los funcionarios, el camino trazado por
En este orden de cosas, el intento de suplantar la los maestros de la historiografía revolucionaria y por
asignatura Historia de Cuba por la de Historia del las instituciones creadas en la década de 1960, los
Movimiento Obrero en el nivel preuniversitario intereses científicos y la actitud revolucionaria de los
constituyó un peldaño dentro de un plan más amplio. investigadores, así como los nuevos espacios creados
En la mayor parte de las carreras universitarias se con la fundación del Ministerio de Cultura, frustraron
introdujo la asignatura Historia del Movimiento el propósito de convertir a los historiadores y científicos
Obrero, como última etapa de los estudios de historia sociales en cuadros incondicionales a sus dictados.

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Historiografía y Revolución
Hemos destacado la orientación dogmática impuesta José Cantón Navarro por otra. Los primeros sostenían
en determinados momentos en la enseñanza de la la imposibilidad de reducir el universo ideológico
historia, pero debe tenerse en cuenta que con martiano a la conceptualización propuesta por este
anterioridad al triunfo de la Revolución no había escuelas último. La definición de Martí como un demócrata-
de historia en las universidades del país ni archivos revolucionario, a juicio de los primeros, era aplicada a
históricos provinciales. Tampoco en ningún otro una variedad de pensadores heterogéneos y
momento de nuestra historia el discurso de las contrapuestos entre sí. La profundidad y amplitud de
dirigencias revolucionarias había exaltado tanto las las proyecciones revolucionarias de Martí rebasaban el
tradiciones patrióticas y revolucionarias. El culto a las contenido implícito al concepto de demócrata-
tradiciones revolucionarias del pasado llegó a convertirse revolucionario. Cantón sostenía, por el contrario, el
en una mística popular. Este ambiente no podía menos punto de vista según el cual había algo de común entre
que estimular los estudios históricos. la mayoría de los pensadores anticoloniales, por lo cual
La existencia de criterios oficiales diversos sobre la Martí debía incluirse en este concepto. En el Anuario
historiografía se puso de manifiesto a fines de la década Martiano, Luis Toledo Sande polemizaba con Cintio
de 1970. En uno de los acuerdos de la Comisión de Vitier y Jorge Ibarra. Si bien se podía discutir una
Ciencia y Cultura del Congreso del Partido Comunista variedad de temas, el celo excesivo con el que se
de Cuba, se estableció que los historiadores debían defendía en ocasiones el punto de vista propio sobre
formular sus hipótesis, independientemente de cuál Martí, frustraba una comunicación más libre y
pudiera ser el criterio oficial sobre un período espontánea entre los estudiosos.
determinado de la historia, por lo que debían basarse Los análisis de los investigadores martianos se
tan sólo en la documentación consultada en el curso de limitaban, por lo general, a valorar las connotaciones
sus investigaciones. de su discurso o de su accionar, sin profundizar en el
La creación de nuevos espacios para las contexto histórico o social en el que se movía el héroe
investigaciones históricas por el Ministerio de Cultura cubano. En esa época hubo un solo intento de síntesis
contribuyó a impartirle un nuevo sesgo a los estudios del período histórico comprendido entre 1878 y 1898:
martianos. Es preciso hacer un recuento de la situación el valioso e inteligente acercamiento a la sociedad
de este sector de la historiografía. cubana de la segunda mitad del siglo XIX, realizado
La destitución de Cintio Vitier como director de la por Ramón de Armas con el título La Revolución pospuesta.
Sala Martí de la Biblioteca Nacional fue una de las El estudio acucioso de la organización del Partido
primeras medidas tomadas a principios de la década Revolucionario Cubano (PRC) en la Isla, efectuado por
de 1970 por la política sectaria. Para los nuevos Ibrahim Hidalgo, nos reveló todo un universo político.
custodios del legado martiano, se trataba de impedir Sin embargo, esta obra adolece de una falta de
que diversionistas y desviados ideológicos pudieran contextualización del devenir político en la sociedad
comunicar su percepción del Héroe Nacional. Al de la época. Hidalgo incurrió también en cierto
pensamiento martiano sólo podían tener acceso los moralismo y cultolatría martiana cuando descalificó,
elegidos, autodenominados marxistas-leninistas. Martí política y moralmente, a los patriotas que discreparon
no era el venero, la fuente, en la cual podían beber en algún momento con el fundador del PRC.
todos los cubanos que habían identificado su destino Los estudios martianos contaron con los aportes
con el de la patria frente al «Norte revuelto y bruta!», de Juan Marinello, Cintio Vitier, Fina García Marruz,
sino el coto privado de un grupo selecto. Durante Roberto Fernández Retamar, Carlos Rafael Rodríguez,
aquellos años, Cintio Vitier se vio obligado a publicar José Antonio Portuondo, Bias Roca, Luis Toledo Sande,
en México su estudio Ese sol del mundo moral, ante las Rafael Almanza, Josefina T oled o, Raúl Rodríguez de
objeciones de una comisión censora que se opuso a su la 0, Hebert Pérez, Mercedes Santos Moray, Salvador
edición en Cuba. En esas circunstancias, la fundación Morales, Ángel Augier, Julio Le Riverend, Eduardo
del Centro de Estudios Martianos en 1977 constituyó Torres Cuevas, Mary Cruz, Adalberto Ronda, Graciela
un primer contén a la ofensiva sectaria. A las Chailloux, Diana Abad, Bernardo Callejas, Marcos
publicaciones del Centro tuvieron acceso todos los Llanos, Salvador Bueno, Alga Marina Elizagaray y Luis
estudiosos del pensamiento martiano. En sus marcos A. Argüelles, entre otros.
se debatieron distintas concepciones sobre la ideología Muchas de las síntesis y monografías realizadas
y el papel de José Martí en la historia de Cuba. Le durante el período han rebasado el nivel descriptivo
correspondió a Roberto Fernández Retamar para problematizar y explicar determinados hechos y
instrumentar la nueva orientación. Se discutieron con tendencias. Los investigadores del Centro de Estudios
limpieza tesis tan opuestas como las de Pedro Pablo Martianos han contribuido decisivamente con sus obras
Rodríguez y Ramón de Armas, por una parte, y la de a la labor realizada por docenas de investigadores, que

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Jorge Ibarra
por su propia cuenta propiciaron el movimiento del movimiento obrero el que llevó a los autores a no
historiográfico cubano. Recientemente, ha sido profundizar suficientemente en la significación del
designado Cintio Vitier presidente de esta institución, movimiento estudiantil, ni a detenerse en el estudio de
como expresión de la voluntad de cambio y las tendencias antimperialistas que animaban a los
rectificación que anima a la Revolución Cubana. Se sectores medios de la sociedad. En las más de setecientas
reivindicó también a estudiosos martianos tan relevantes páginas de los tres volúmenes de la obra, la figura de
como Iván Schulman y Manuel Pedro González. Antonio Guiteras sólo se menciona en una ocasión.
En otras áreas de los estudios históricos cubanos, la Aun cuando Gerardo Machado no es valorado como
labor de los fundadores de la historiografía un simple títere, de acuerdo con las distintas versiones
revolucionaria fue continuada por la promoción surgida revolucionarias de la época, los autores no analizan
con la Revolución. De estos nuevos estudiosos sólo detallada y rigurosamente las contradicciones entre la
dos se dedicaron a tiempo completo a la investigación burguesía doméstica, representada por Machado, y el
histórica, César García del Pino y Jorge Ibarra, mientras capital financiero estadounidense. El hecho de que la
que el resto, en ocasionales incursiones por el pasado, gestión de Machado en el poder se distinguiera por su
elaboraron distintas síntesis y monografías. Así, las represión a los obreros y estudiantes, y por todo tipo
investigaciones de Joel y Ariel James, Carlos del Toro, de zalamerías y genuflexiones públicas a la cancillería
José Tabares, Carlos Chaín, Jesús Chía, Francisco López de Washington, no obsta que representase intereses
Segrera, Fernando Martínez, Enrique Sosa, Walterio nacionales de la burguesía enfrentados a los mecanismos
Carbonell y Lionel Soto constituyeron valiosos aportes de dominación neocolonial. Estos reparos y otros que
al acervo historiográfico común, aunque el quehacer pudieran formularse a la obra de Soto y Silva, tendrían
nuestro se encontrara dominado en ocasiones por una como fundamento el hecho de que los autores se han
visión presentista de la historia. valido, para el análisis histórico, tan sólo de las categorías
El mérito historiográfico principal de Walterio sociológicas marxistas, sin tener en cuenta métodos de
Carbonell radica en haber valorado el aporte del negro reconstrucción de los hechos propios de la disciplina
a la cultura y a la sociedad cubana como un fenómeno histórica. De esa suerte, la obra ha oscilado desde la
social total, de acuerdo con la perspectiva de Georges perspectiva de una síntesis marxista a la de una crónica
Gurvitch acerca de este tipo de procesos. Hasta o relato de los hechos realizado por protagonistas de
entonces, la historiografía burguesa había obviado o la época, sin que se logre, en muchas ocasiones, un
subvalorado la participación del negro en el quehacer esfuerzo superior de síntesis. Defecto común, por otra
histórico nacional. Sólo Fernando Ortiz y Elías Entralgo, parte, a los historiadores de nuestra generación.
entre los estudiosos de primera línea, habían hecho La obra de Eduardo Torres Cuevas se ha
justicia a los grupos étnicos preteridos. Se le ha criticado caracterizado por el número de interrogantes que le ha
a Carbonell, quizás con excesiva acritud, haberse formulado al discurso historio gráfico cubano. Nuestro
abroquelado en posiciones negristas, pero éste no hacía colega ha sabido plantear también diversas objeciones
otra cosa que pagar con la misma moneda a los que pertinentes a la labor de sus predecesores. Sus intereses
por acción u omisión le habían concedido un papel investigativos se han proyectado hacia temas de la
marginal a la contribución del negro a la sociedad historia de la Iglesia Católica, de la masonería, del
cubana. Como quiera que sea, todavía no se han pensamiento cubano del siglo XIX y de la esclavitud
realizado investigaciones de fondo que valoren colonial. Si bien sus estudios acerca de la esclavitud y
equilibrada y ponderadamente los aportes de los grupos de la masonería oriental en la década de 1860, de la
étnicos constitutivos del pueblo cubano al proceso de composición social de la dirigencia autonomista y del
formación de la cultura nacional. pensamiento de Varela avalan en más de un sentido
Lionel Soto y Arnaldo Silva son los autores de la algunas propuestas de la historiografía cubana, su ensayo
primera gran síntesis histórica marxista de la coyuntura sobre Saco no esclareció ni aportó la solución, tal como
revolucionaria de los años 30. Se trata de un acucioso él pensaba, a la polémica de cien años de duración sobre
estudio de las condiciones de vida y del accionar de los la figura más controvertida de la historia de Cuba. Se
grupos y clases que protagonizaron la revolución contra discute, y se seguirá discutiendo por mucho tiempo, en
la dictadura de Gerardo Machado. Los autores torno a la figura de José Antonio Saco. En ese sentido,
criticaron, con razón, las distintas versiones su intento evidencia que no se ha trascendido la
historiográficas burguesas que le concedían un carácter problemática tradicional en torno al reformismo criollo.
decisivo a la gestión mediacionista de Welles en el En la medida en que sus incursiones en la órbita
derrocamiento de la dictadura machadista, al tiempo ideológica de los representantes de la corriente
que soslayaban el papel clave desempeñado por la clase reformista se propusieron dar el tono yel sentido del
obrera. Ha sido, quizás, este propósito reivindicativo devenir histórico colonial y de la clase esclavista en su

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Historiografía y Revolución
conjunto, ha incurrido en un error común a la Los diversos ensayos históricos realizados por
historiografía cubana. De un modo u otro, todos hemos Francisco López Segrera evidenciaron la imposibilidad
pretendido historiar el período colonial, o bien a sus de renovar los estudios históricos a partir de los
clases hegemónicas, a partir de las evoluciones o esquemas generales de la teoría de la dependencia,
involuciones ideológicas de sus pensadores, aplicados a los resultados historiográficos alcanzados
identificados con la corriente reformista-anexionista. por otros estudiosos. Las limitaciones del método
Todo hace pensar, sin embargo, que el pensamiento empleado se ponen de relieve aún más, en virtud del
dominante durante el siglo XVIII y la primera mitad talento que el autor despliega en determinados
del XIX, el pensamiento más representativo de la clase momentos, al investigar por su cuenta procesos y
plantacionista, en tanto respondía a sus motivaciones tendencias históricas concretas a los cuales adecua las
clasistas más inmediatas, se encontraba atrincherado en categorías gramscianas. En tanto las formulaciones
los cabildos coloniales, en las instituciones económicas marxistas de Gramsci constituyen por lo general
de carácter corporativo, entre los funcionarios de la categorías intermedias, no globales, López Segrera ha
administración colonial. En ese sentido, un Claudio podido vincularlas con deter minados hallazgos
Martínez de Pinillos sería más representativo de las historiográficos para explicarlos de manera acabada e
aspiraciones de la clase plantacionista en su momento integral. Los aportes más importantes de López Segrera
histórico que un Saco o un Del Monte. Sólo en el largo a la historiografía cubana se encuentran, ante todo, en
o medio plazo histórico los ideólogos a lo Saco o Del sus investigaciones sobre la economía, la sociedad y la
Monte anticipaban las demandas futuras de su clase, cultura cubana de las décadas de 1930 a 1960, y en sus
mientras los voceros como Martínez de Pinillos observaciones sociológicas sobre la intelectualidad
representaban las demandas inmediatas del presente, cubana en el mismo período. Su intento fallido de
de la coyuntura. Por ello, mientras no se estudien las introducir en los estudios de la historia de Cuba los
instituciones esclavistas, no se podrá detectar los esquemas de Gunder Frank constituye una advertencia
registros más sensibles del pensamiento de la clase para las futuras generaciones de historiadores.
esclavista de plantaciones. Los dos largos ensayos de interpretación histórica
El estudio monográfico de Joel James, La República de Germán Sánchez Otero constituyen un abordaje
dividida contra sí misma, tiene por objeto la descripción y original del proceso histórico cubano en el período
explicación del universo político republicano en las dos 1933-1958. A partir de las categorías de lo nacional y
primeras décadas de este siglo, a partir de las categorías lo popular, Sánchez analiza las proyecciones y tendencias
propias de la superestructura social. El autor no de la ortodoxia y del Movimiento 26 de Julio. Los
interrelaciona los niveles políticos, sociales, culturales y ribetes antiyanquis de las campañas populistas de
económicos de la realidad histórica. Las referencias a Eduardo Chibás son destacados por el autor, interesado
vínculos de este género son escasas. La crítica dogmática en subrayar el hilo de continuidad histórica ente la
condenó de manera inapelable este estudio de James, y ortodoxia y la dirigencia ventiseísta. En su estudio sobre
lo tildó como un estudio de sociología política formal. la ideología de los asaltantes al Cuartel Moncada,
Ahora bien, las posibilidades heurísticas del enfoque describe y explica la especificidad del marxismo de su
de nuestro colega se pondrían de manifiesto en virtud dirigencia. La discusión de algunas de las hipótesis y
de la relativa autonomía del discurso y de la práctica problemas historiográficos implícitos al enfoque de
políti«a. En el curso de su exposición, el autor revelaría Sánchez Otero deben constituir una premisa para los
no sólo la existencia de un monopolio de las actividades proyectos investigativos sobre el populismo cubano
y cargos políticos ejercidos por las dirigencias en el período antes citado.
revolucionarias originales del 95, sino también una lógica Asistido de diversos métodos y técnicas, José A.
implícita a los enfrentamientos políticos, que regía de Tabares intentó la labor de reconstrucción de los años
manera implacable a nivel de la superestructura. Las 30 y de la vida de uno de sus principales dirigentes
causas eficientes de una variedad de determinaciones históricos, Antonio Guiteras. La labor investigativa de
de la superficie política se encuentran con frecuencia Tabares complementó, en cierto sentido, el estudio
ceñidas a nivel de la lucha por el poder. La descripción biográfico de la figura de Guiteras que Oiga Cabrera
fenomenológica del acontecer político tiene su llevaba a cabo por su cuenta. En ese camino, Tabares
explicación inmediata, por consiguiente, en una realizó más de un centenar de entrevistas y agotó
distribución del poder y en una práctica consustancial prácticamente las fuentes escritas del período (prensa,
de éste. Estudio de sociología política e histórica, con archivos...). Los estudios de Tabares permiten sustentar
él James rompe, por consiguiente, con el empirismo la tesis de que, independientemente del movimiento
característico del historicismo en boga hasta nuestros obrero, en amplios sectores populares y de la clase
días. media existía una fuerte tendencia antimperialista. Las

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Jorge Ibarra
investigaciones de Olga Cabrera, por su parte, revelan, generación revolucionaria del Centenario del nacimiento
inequívocamente, que en estos sectores populares, de José Martí. Desde el triunfo revolucionario se
representados por Guiteras, se elaboró, en cierto publicaron decenas de estudios biográficos de mártires
sentido de forma autónoma, un programa hacia el del proceso revolucionario, cuya relación de autores
socialismo. De ese modo, estos estudios develan la otra no puede abarcarse en esta apretada síntesis, dado el
cara del movimiento antimachadista, insuficientemente breve espacio del que disponemos.
tratada en la obra de Lionel Soto. Las investigaciones históricas de las gestas
En su estudio sobre Guiteras, Tabares caracterizó independentistas realizadas por Abelardo Padrón,
acertadamente las dos tendencias fundamentales del Rodolfo Sarracino, Francisco Pérez Guzmán, Gilberto
movimiento revolucionario de los años 30 y del Toste, José Abreu, Juan Losada, Nidia Sarabia, Mary
gobierno Grau-Guiteras, como nacional reformista y Ruiz de Zárate, Adolfina Cossío, Rolando Álvarez
nacional-revolucionaria. De acuerdo con el autor, Estévez, Andrés Castillo, Oscar Loyola, Dolores Bessy
Ramón Grau San Martín debía ser ubicado en la Ojeda, Enrique Buznego, Gustavo Pedroso, Ángel
tendencia reformista. Sin embargo, los enunciados de García y Pedro Mironshuk,1 aún cuando muchos de
esta proposición no son suficientemente explicados. estos autores hayan tendido a destacar más la
Algunos estudiosos plantean que una cosa era el Grau continuidad que las diferencias entre las distintas
del año 33, y otra el de los años subsiguientes; que una generaciones, sus obras han enriquecido la suma de
cosa era su antimperialismo de entonces, y otra su conocimientos históricos factuales de la época. Al
oposición posterior a entrar en arreglos con los estudio del período 1868-1898 contribuyeron también
comunistas. Según aquéllos, Grau era, en fin de cuentas, con su obra estudiosos de las generaciones precedentes
quien firmaba los decretos que Guiteras llevaba a su como Raúl Roa, Juan Jiménez Pastrana, Rafael Cepeda,
despacho. Comoquiera que sea, la compleja figura de Octaviano Portuondo, Raúl Aparicio y Andrés Cué.
Grau y de algunos dirigentes del Directorio Un esfuerzo superior de síntesis deberá integrar los
Revolucionario demandan un estudio más detallado resultados de la historiografía cubana de la segunda
que quizás en algún momento el propio Tabares pueda mitad del siglo XIX.
llevar a cabo. Los estudios históricos regionales, alentados por la
En Los dos últimos años de la Revolución del 30, Tabares obra de Pérez de la Riva y de Le Riverend, abrieron
develó el sentido y la orientación reaccionaria una brecha con relación al campo trazado por las
fundamental que se agrupó en torno a Fulgencio Batista llamadas historias locales, interesadas tan sólo en describir
e impuso su programa de liquidación del movimiento hechos políticos de la superficie que tenían lugar en las
revolucionario. Jesús Chía, por su parte, realizó una de municipalidades de la Isla. Otro poderoso estímulo al
las investigaciones monográficas más acabadas y desarrollo de la historiografía regional constituyó la
profesionales de su generación. El estudio de los política propulsada por el Partido Comunista de Cuba
monopolios jaboneros puede considerarse un ejemplo y la Academia de Ciencias, desde los años 60, y con
de investigación de empresa. posterioridad por el Ministerio de Cultura desde los
El ensayo histórico sobre el proceso de formación 70, de alentar la creación de archivos históricos y museos
nacional cubano de Carlos Chaín se atiene estrictamente locales, así como grupos de investigación regional. Los
a los requisitos de la teoría marxista de la nación, pero estudios regionales han dado un paso de avance en la
no logra la suficiente fluidez en la exposición del medida en que se han planteado definir las regiones
decursar histórico. Quizás lo más significativo de su geohistóricas como espacios que se distinguían por su
obra es que coincidió de manera independiente con estructura interna. En ese camino se han propuesto una
otros estudios realizados en la época sobre la diversidad de definiciones de la región. Aún no han
cristalización de la nación en el curso de la Guerra aparecido conceptos alrededor de los cuales se integre
Grande. Hoy día constituye una referencia obligada para la labor de equipos de investigación de las distintas
los estudios del proceso de formación nacional. regiones. Debe destacarse la obra pionera de Oiga
Se publicaron también estudios biográficos de Frank Portuondo y Rafael Duharte en Santiago de Cuba, de
País y José Antonio Echeverría, realizados por William José Abreu en Holguín, de Gustavo Sed Nieves en
Gálvez y Julio García Oliveras, respectivamente, Camagüey, de Hernán Venegas y Carmen Guerra en
caracterizados por una reconstitución minuciosa del Santa Clara, de José Aneiros en Sancti Spíritus, de Ángel
accionar de los héroes revolucionarios y de su discurso Velázquez en Manzanillo, de Fe Iglesias en La Habana,
político. Si bien no faltaron testimonios de época y para mencionar sólo algunos.
sociedad en estos relatos, debe señalarse que adolecieron La tercera promoción generacional dio muestras
de la fa:lta de un análisis del trasfondo ideológico, de haber aprendido la lección de sus maestros. La obra
cultural y social, así como de mentalidades de la de Oscar Zanetti y Alejandro García, sin duda la más

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Historiografía y Revolución
representativa del período, se caracterizó por la forma González, Mercedes García, Imilcy Balboa y Ricardo
en que asimiló las enseñanzas de Pérez de la Riva, Quiza.
Moreno Fraginals y Julio Le Riverend. De hecho, sus La segunda y tercera promoción de historiadores
estudios monográficos sobre la United Fruit Co. y los han aplicado más o menos creativamente el marxismo
ferrocarriles cubanos se encuentran en el nivel a una nueva documentación, a la vez que han enunciado
intermedio entre la micro y la macro historia, en el cual nuevas hipótesis y problemas historio gráficos. Una de
se ubica El ingenio de Moreno. Desde este ángulo sus limitaciones más evidentes ha consistido en haberse
privilegiado, Zanetti y García pudieron acercarse y captar conformado con poner en práctica técnicas
los hechos más particulares y generales relacionados tradicionales de valoración de los hechos históricos. En
con los estudios de las empresas. Tanto en el estudio realidad, no ha tenido lugar una puesta al día con los
de la United Fruit como en el de los ferrocarriles, los últimos avances metodológicos de las ciencias históricas.
autores dedicaron un capítulo preliminar a las premisas No se trata, desde luego, de copiar o aplicar
geográficas que condicionaron las actividades mecánicamente las últimas modas procedentes de las
productivas, agrícolas y de transportación en la Isla. Si universidades europeas o estadounidenses. De hecho,
bien en el estudio de la United Fruit apenas aparece no han faltado ensayos apresurados por adaptar la
relacionada la descripción del medio geográfico con historia de Cuba a los esquemas de la nación de Stalin,
las actividades productivas, en el estudio de los a los patrones de dependencia descritos por Gunder
ferrocarriles la explicación geográfica aparece Frank, o a las categorías del pensamiento de Adorno y
estrechamente vinculada a la infraestructura económica Horkheimer, o sea, a las formulaciones de la Escuela
del país. La diversidad de métodos empleados con el de Frankfurt. Desde luego, estos intentos apriorísticos
objeto de explicar el funcionamiento del complejo no han podido explicar los fundamentos de la sociedad
económico y social de la plantación y del ferrocarril, cubana, aun cuando hayan iluminado ciertos aspectos
dan cuenta de la concepción integral que presidió la de la realidad histórica o contribuido a ejercitar las
obra. Zanetti y García, en su estudio de la United Fruit, facultades intelectivas de investigadores jóvenes. Como
elaboraron por primera vez en la historiografía cubana bien destacó Engels a propósito de las técnicas de
series estadísticas de salarios reales. Así mismo, hicieron investigación histórica: «...no se trata de sacar de las
estudios de costos de producción, de rendimientos cabezas las concatenaciones de las cosas, sino
agrícolas y de procesos de comercialización. En la describirlas en los mismos hechos.» En algunos
medida en que, en su síntesis sobre los ferrocarriles historiadores, el afán por expresar opiniones propias y
cubanos, Caminos para el azúcar, prevaleció la intención reforzar su personal visión del mundo o el interés en
de reconstituir en su conjunto un proceso, la exposición fundamentar historiográficamente la última teoría de
aparece estrechamente vinculada a las fuentes la historia en boga, ha sido con frecuencia más evidente
consultadas. Ahora bien, la descripción no está exenta que el deseo desinteresado de averiguar lo que realmente
de una calificación de actitudes y tendencias intrínsecas sucedió en el pasado. Esta última actitud debe conducir
a las proyecciones de los intereses dominantes en las al historiador a construir sus propias categorías en la
empresas ferrocarrileras. El propósito de los autores medida en que broten de la realidad histórica, o adaptar
de abarcar un conjunto los llevó de la mano a valorar aquellas categorías existentes que sean compatibles o se
los vínculos de la infraestructura ferrocarrilera con las avengan con los hechos estudiados. La actitud
distintas regiones del país y su papel en la formación desinteresada sugiere el empleo de métodos de
de un mercado interno. Además, sus análisis sobre investigación que contribuyan a esclarecer hechos y
rentabilidad no se limitaron a la de las empresas tendencias pertinentes o significativos, no simples
ferrocarrileras, sino también a la forma en que éstas la curiosidades o trivialidades del devenir histórico.
propiciaron en la industria azucarera. Los estudios históricos cubanos han tendido a
Formular criterios sobre la labor historiográfica de reseñar o explicar hechos o nociones económicas, o
la tercera promoción generacional de historiadores bien a reconstituir y definir acontecimientos y procesos
resulta prematuro en más de un sentido. En la medida políticos. Los esfuerzos por relacionar o integrar estos
en que se ha suprimido gran parte de las prohibiciones campos se han efectuado, por lo general, vinculando
y obstáculos institucionales del período gris de la sin mediación alguna lo económico y lo político. No se
historiografía cubana, por llamarlo de algún modo, los ha considerado que lo social pudiera constituir un
jóvenes estudiosos se encuentran en condiciones de dar terreno intermedio, una argamasa en la cual se fundieran
pasos de avance decisivos en la elaboración de una o integraran lo económico y lo político, o bien que
historia de Cuba. En este sentido debe destacarse la pudiera articular un campo de determinaciones
labor realizada hasta el presente por Enrique Collazo, históricas propias. En muchos casos se le ha
Jorge Ibarra Guitart, María Antonia Márquez, Doria conceptuado como una mera expresión o un débil

13
Jorge Ibarra
barniz de lo económico. Tal concepción ha estado La historia social tendría también como objeto el
presente en las historias políticas, económicas y sociales estudio de la cultura en todas sus manifestaciones,
tradicionales, ya fueran de orientación positivista o particularmente el lenguaje, las creencias, costumbres y
marxista. Se ha obviado, también con demasiada tradiciones populares, las pautas y el contenido de la
frecuencia, el hecho de que lo social conforma un educación transmitida por el sistema escolar, las actitudes
campo privilegiado donde toman forma las actitudes de deferencia en las relaciones interclasistas, los patrones
de clases y grupos, así como sus estados de ánimo. clasistas del espacio urbano, las prácticas religiosas, los
El reduccionismo, por su parte, ha pretendido mitos y rituales, las formas de sociabilidad, en tanto
identificar a lo social con la estructura clasista. Este explican las relaciones sociales y de poder propias de
estrecho enfoque ha excluido el estudio de la una sociedad. La historia social, en última instancia, se
estratificación etnocultural y etnosocial que se superpone propondría acceder por esas vías al conocimiento del
a la estructura de clases. Si tratáramos de definir la historia pueblo, ese gran desconocido de los estudiosos, cuyos
social en su forma más suscinta o embrionaria, movimientos imperceptibles o manifiestos han inclinado
podríamos parafrasear a Eugene Genovese, de acuerdo por lo general la balanza del poder e impulsado los
con el cual ésta sería el relato de quién domina a quién, grandes cambios históricos. Hasta el presente, el discurso
cómo y por cuánto tiempo. Desde luego, las clases historio gráfico se ha limitado a enunciar su nombre
dominantes han ejercido el poder por la coerción militar, de manera encomiástica o a encumbrar de manera
sin mediación alguna, muy raras veces en la historia. A exclusivista o reduccionista a sus clases constitutivas
los efectos de esclarecer las relaciones de poder (obreros, campesinos, pequeños productores o
fundamentales de una sociedad, las cuales no se expresan distribuidores, intelectuales), sin estudiar los vínculos
tan sólo en términos de un simple dominio, sino de internos que los unen e integran en una entidad superior.
una hegemonía cultural e ideológica, de un consenso, la De lo que se trataría entonces para nosotros, estudiosos
historia social debe explicar la incidencia que tiene el del hombre en sociedad, sería contribuir al conocimiento
número de los hombres, o sea, el movimiento y la de la gente sin historia, de manera que ésta se encuentre
composición de la población en la estabilidad de una cada vez más en condiciones de participar y ser artífice
sociedad a través del tiempo. Las investigaciones de de su propio destino.
familia, parentesco y género revelan, en su particularidad,
desde los microcosmos de las relaciones privadas, hasta Notas
los grandes conflictos, crisis, mediaciones y avenencias
que recorren a una sociedad en una época determinada. 1. El breve tiempo de que dispusimos para entregar este artículo a
En otro plano, la historia de las mentalidades debe la nueva dirección de la revista Temas no nos permitió incluir todos
los autores que coadyuvaron con su esfuerzo personal a la temática
iluminar, en más de un sentido, la historia del orden diversa de la historiografía cubana. Toda omisión es involuntaria.
imperan te, o sea, de las relaciones de poder. Las Confío ampliar este trabajo en un estudio historiográfico más integral,
maneras de sentir y pensar que se expresan en las que abarque tanto a los autores nacionales como extranjeros, así
producciones culturales, en el léxico, en la conducta como a destacados bibliógrafos que hicieron posible la labor de
anómala de ciertos grupos y estratos, ponen de todos. En esta nueva síntesis valoraría también la labor de los
historiadores cubanos que han estudiado procesos históricos
manifiesto el grado de tensión existente entre las clases latinoamericanos. En este reducido espacio tratamos de incluir en
hegemónicas y las subalternas. La evaluación de la una sola temática a colegas que han trabajado más de una.
densidad psicológica y cultural de las relaciones sociales
le permiten al historiador social formarse una idea de
la consistencia histórica de éstas. En este contexto, la
afirmación de E.M. Forster en el sentido de que «la
verdadera historia de la raza humana es la de los afectos
humanos» no parece arbitraria del todo. ©
, 1995.

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