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Guíón para La Celebración Del Miércoles de Ceniza

Este documento presenta un guion para la celebración del Miércoles de Ceniza. Inicia el tiempo de Cuaresma con la imposición de cenizas como signo de penitencia. Incluye lecturas bíblicas, oraciones y reflexiones para prepararse espiritualmente para la Pascua a través de la conversión, el ayuno y la limosna.

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Guíón para La Celebración Del Miércoles de Ceniza

Este documento presenta un guion para la celebración del Miércoles de Ceniza. Inicia el tiempo de Cuaresma con la imposición de cenizas como signo de penitencia. Incluye lecturas bíblicas, oraciones y reflexiones para prepararse espiritualmente para la Pascua a través de la conversión, el ayuno y la limosna.

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GUÍÓN PARA LA CELEBRACIÓN DEL MIÉRCOLES DE CENIZA

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.

Saludo:

Los saludo a todos ustedes como delegado de nuestro párroco (o sacerdote encargado).
Bendigamos juntos al Señor que nos convoca para alimentarnos con su Palabra y para
prepararnos mediante la penitencia a la celebración de las fiestas pascuales.

R. Bendito seas por siempre, Señor.

Monición:

Hermanos y hermanas, unidos a la Iglesia Universal, iniciamos hoy los cuarenta días de
preparación para la celebración de la Pascua de la resurrección del Señor, que es la fiesta
más grande de la fe. Empezamos un tiempo que pone el énfasis en la conversión, una etapa
del año en la que nos ejercitamos en la renuncia al mundo, a la carne, al pecado y al
demonio; tiempo en que la Iglesia manda la penitencia, que consiste en oración, abstinencia
y caridad, acompañados del arrepentimiento por nuestros pecados. Así nos unimos a la
muerte de Cristo, para resucitar con él, al mismo tiempo que nos fortalecemos en él para
vencer al mal en nuestras vidas.

La ceniza que hoy vamos a imponer sobre nuestra cabeza como signo de penitencia, nos
recuerda que este mundo material y temporal es pasajero y no vale la pena depender de él.
Mientras que hay que someter todo a la vida nueva y eterna que Cristo nos regaló el día del
Bautismo, por los méritos de su gloriosa Pasión y Resurrección. Dispongámonos a
participar con atención.

Oración colecta:

Que el día de ayuno con el que iniciamos, Señor, esta Cuaresma, sea el principio de una
verdadera conversión a ti, y que nuestros actos de penitencia nos ayuden a vencer el espíritu
del mal. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE JOEL 2,12-18:

Ahora-oráculo del Señor-convertíos a mí de todo corazón: con ayuno, con llanto, con luto.
Rasgad los corazones no las vestiduras: convertíos al Señor Dios vuestro; porque es
compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad, y se arrepiente de las
amenazas. Quizá se arrepiente y nos deje todavía la bendición, la ofrenda, la libación del
Señor nuestro Dios. Tocad la trompeta en Sión, proclamad el ayuno, convocad la reunión,

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congregad al pueblo, santificad la asamblea, reunid a los ancianos, congregad a muchachos
y niños de pecho. Salga el esposo de la alcoba; la esposa del tálamo. Entre el atrio y el altar
lloren los sacerdotes, los ministros del Señor, diciendo: "Perdona, Señor, perdona a tu
pueblo, no entregues tu heredad al oprobio; no la dominen los gentiles, no se diga entre las
naciones: ¿Dónde está Dios? El Señor sienta celo por su tierra y perdone a su pueblo.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Del salmo 50

R. Misericordia, Señor, hemos pecado.

1. Por tu inmensa compasión y misericordia,


Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas.
Lávame bien de todos mis delitos
y purifícame de mis pecados. R.

2. Puesto que reconozco mis culpas,


Tengo siempre presentes mis pecados.
Contra ti solo pequé, Señor,
haciendo lo que a tus ojos era malo. R.

3. Crea en mi, Señor, un corazón puro,


un espíritu nuevo
para cumplir tus mandamientos.
No me arrojes, Señor, lejos de ti,
ni retires de mi tu santo espíritu. R.

4. Devuélveme tu salvación, que regocija,


y mantén en mí un alma generosa.
Señor, abre mis labios
y cantará mi boca tu alabanza. R.

EVANGELIO

Escuchen, hermanos, el santo evangelio según san mateo (6,1-6.16-18):

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: Tengan cuidado de no practicar sus obras
de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán
recompensa con su Padre celestial. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con
trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben
los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des
limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede

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en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará. Cuando ustedes hagan oración,
no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las
esquinas de las plazas, para que la gente los vea. Yo les aseguro que ya recibieron su
recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora
ante tu Padre, que está allí en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la
apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya
recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la
cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y
tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará”. Palabra del Señor.

R. Gloria a ti, Señor Jesús.

HOMILÍA O REFLEXIÓN

IMPOSICIÓN DE LA CENIZA

PLEGARIA UNIVERSAL

Demos gracias a Dios nuestro Padre, que nos concede el don de iniciar hoy el tiempo
cuaresmal; roguémosle que durante estos días de salvación, la acción de su Espíritu
purifique nuestros corazones y los llene de su amor, y digámosle:

R. Danos, Señor, tu Espíritu Santo.

1. Por la Santa Iglesia de Dios, para que Él bendiga su penitencia, la proteja de los
ataques del enemigo, y la muestre a los hombres como instrumento de Salvación.
Oremos.
2. Por nuestros gobernantes, para que Dios les conceda la sabiduría de su Espíritu, a
fin de que promuevan mejores condiciones de vida entre sus gobernados. Oremos.
3. Para que el Señor se apiade de todos los hombres, y les conceda el arrepentimiento a
cuantos viven apartados del bien. Oremos.
4. Por todos nosotros, para que la práctica humilde y digna de las obras de piedad que
realizamos en esta cuaresma, nos libre de las intenciones vanas, y nos alcance una
recompensa en el Reino del Padre eterno. Oremos.

Ya que por Jesucristo somos hijos de Dios, digamos confiadamente a nuestro Padre:

Padre nuestro…

ORACIÓN CONCLUSIVA:

Señor, abre nuestro corazón a la justicia y a la caridad para que observemos así el único
ayuno que tú quieres, y que conduce a nuestra salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

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