UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR
FACULTAD DE INGENIERÍA CIENCIAS FÍSICAS Y MATEMÁTICA
INGENIERÍA CIVIL
IMPACTO AMBIENTAL
Marzo 2019 – Agosto 2019
CÓDIGO ORGÁNICO DEL AMBIENTE (COA)
FABIAN DAHIB CHINCHIN PINOS
JONATHAN DANIEL FRAGA ECHEVERRIA
ANTHONY ESTEBAN LÓPEZ MORALES
JEFFERSON ALEXANDER TOLEDO LUZÓN
Grupo 5
Paralelo 1
Curso Octavo
Ing. Stalin Rojas
D.M. Quito, 8 de mayo de 2019
Contenido
1. INTRODUCCIÓN ........................................................................................................................... 3
2. LIBRO PRELIMINAR ...................................................................................................................... 3
2.1 TITULO I. OBJETO, ÁMBITO Y FINES .................................................................................... 3
2.2 TITULO II. DE LOS DERECHOS Y DEBERES Y PRINCIPIOS AMBIENTALES .............................. 4
2.3 TITULO III. RÉGIMEN DE RESPONSABILIDAD AMBIENTAL ................................................... 9
1. INTRODUCCIÓN
El COA o CODA conocido como el “Código orgánico del ambiente”, como lo dice en su
nota general al inicio del código entrará en vigencia después de doce meses de que se haya
publicado en el registro oficial, es decir, como fue registrado el 6 de abril del 2017 entro en
vigor a partir del 6 de abril del 2018 y en la actualidad se encuentra vigente.
Cabe recalcar también que este código revoca al título VI del Texto unificado de legislación
secundaria del ambiente (TULAS o TULSMA).
El presente texto está conformado de VI libros y libro preliminar que están enfocados hacia
el ambiente y sus derechos, así como también, las obligaciones y deberes que tienen que
cumplir los operadores de actividades, obras o proyectos, que estén en el proceso de
realización o ejecución y que puedan o generen un impacto ambiental, de igual manera las
sanciones que se deban dar por el incumplimiento de la normativa especificada en este
código.
2. LIBRO PRELIMINAR
2.1 TITULO I. OBJETO, ÁMBITO Y FINES
OBJETO
Art. 1.- Este Código tiene por objeto garantizar el derecho de las personas a vivir en un
ambiente sano y ecológicamente equilibrado, así como proteger los derechos de la
naturaleza para la realización del buen vivir o sumak kawsay.
ÁMBITO DE APLICACIÓN
Art. 2.- Las normas contenidas en este Código, así como las reglamentarias y demás
disposiciones técnicas vinculadas a esta materia, son de cumplimiento obligatorio para todas
las entidades, organismos y dependencias que comprenden el sector público, personas
naturales y jurídicas, comunas, comunidades, pueblos, nacionalidades y colectivos, que se
encuentren permanente o temporalmente en el territorio nacional.
FINES
Art. 3.- Son fines de este Código:
Regular los derechos, garantías y principios relacionados con el ambiente sano y la
naturaleza, previstos en la Constitución y los instrumentos internacionales ratificados por
el Estado;
Establecer los principios y lineamientos ambientales que orienten las políticas públicas
del Estado. La política nacional ambiental deberá estar incorporada obligatoriamente en
los instrumentos y procesos de planificación, decisión y ejecución, a cargo de los
organismos y entidades del sector público;
Establecer los instrumentos fundamentales del Sistema Nacional Descentralizado de
Gestión Ambiental y la corresponsabilidad de la ciudadanía en su aplicación;
Establecer, implementar e incentivar los mecanismos e instrumentos para la
conservación, uso sostenible y restauración de los ecosistemas, biodiversidad y sus
componentes, patrimonio genético, Patrimonio Forestal Nacional, servicios ambientales,
zona marino costera y recursos naturales;
Regular las actividades que generen impacto y daño ambiental, a través de normas y
parámetros que promuevan el respeto a la naturaleza, a la diversidad cultural, así como a
los derechos de las generaciones presentes y futuras;
Regular y promover el bienestar y la protección animal, así como el manejo y gestión
responsable del arbolado urbano;
Prevenir, minimizar, evitar y controlar los impactos ambientales, así como establecer las
medidas de reparación y restauración de los espacios naturales degradados;
Garantizar la participación de las personas de manera equitativa en la conservación,
protección, restauración y reparación integral de la naturaleza, así como en la generación
de sus beneficios;
Establecer los mecanismos que promuevan y fomenten la generación de información
ambiental, así como la articulación y coordinación de las entidades públicas, privadas y
de la sociedad civil responsables de realizar actividades de gestión e investigación
ambiental, de conformidad con los requerimientos y prioridades estatales;
Establecer medidas eficaces, eficientes y transversales para enfrentar los efectos del
cambio climático a través de acciones de mitigación y adaptación; y,
Determinar las atribuciones de la Autoridad Ambiental Nacional como entidad rectora de
la política ambiental nacional, las competencias ambientales de los Gobiernos
Autónomos Descentralizados y la implementación del Sistema Nacional Descentralizado
de Gestión Ambiental.
2.2 TITULO II. DE LOS DERECHOS Y DEBERES Y PRINCIPIOS AMBIENTALES
Art. 4.- Disposiciones comunes.
Las disposiciones del presente Código promoverán el efectivo goce de los derechos de la
naturaleza y de las personas, comunas, comunidades, pueblos, nacionalidades y colectivos a
vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, de conformidad con la Constitución
y los instrumentos internacionales ratificados por el Estado, los cuales son inalienables,
irrenunciables, indivisibles, de igual jerarquía, interdependientes, progresivos y no se
excluyen entre sí. Para asegurar el respeto, la tutela y el ejercicio de los derechos se
desarrollarán las garantías normativas, institucionales y jurisdiccionales establecidas por la
Constitución y la ley. Las herramientas de ejecución de los principios, derechos y garantías
ambientales son de carácter sistémico y transversal.
Art. 5.- Derecho de la población a vivir en un ambiente sano. El derecho a vivir en un
ambiente sano y ecológicamente equilibrado comprende:
La conservación, manejo sostenible y recuperación del patrimonio natural, la
biodiversidad y todos sus componentes, con respeto a los derechos de la naturaleza y a
los derechos colectivos de las comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades;
El manejo sostenible de los ecosistemas, con especial atención a los ecosistemas frágiles
y amenazados tales como páramos, humedales, bosques nublados, bosques tropicales
secos y húmedos, manglares y ecosistemas marinos y marinos-costeros;
La intangibilidad del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, en los términos establecidos
en la Constitución y la ley;
La conservación, preservación y recuperación de los recursos hídricos, cuencas
hidrográficas y caudales ecológicos asociados al ciclo hidrológico;
La conservación y uso sostenible del suelo que prevenga la erosión, la degradación, la
desertificación y permita su restauración;
La prevención, control y reparación integral de los daños ambientales;
La obligación de toda obra, proyecto o actividad, en todas sus fases, de sujetarse al
procedimiento de evaluación de impacto ambiental;
El desarrollo y uso de prácticas y tecnologías ambientalmente limpias y sanas, así como
de energías alternativas no contaminantes, renovables, diversificadas y de bajo impacto
ambiental;
El uso, experimentación y el desarrollo de la biotecnología y la comercialización de sus
productos, bajo estrictas normas de bioseguridad, con sujeción a las prohibiciones
establecidas en la Constitución y demás normativa vigente;
La participación en el marco de la ley de las personas, comunas, comunidades, pueblos,
nacionalidades y colectivos, en toda actividad o decisión que pueda producir o que
produzca impactos o daños ambientales;
La adopción de políticas públicas, medidas administrativas, normativas y jurisdiccionales
que garanticen el ejercicio de este derecho; y,
La implementación de planes, programas, acciones y medidas de adaptación para
aumentar la resiliencia y reducir la vulnerabilidad ambiental, social y económica frente a
la variabilidad climática y a los impactos del cambio climático, así como la
implementación de los mismos para mitigar sus causas.
Art. 7.- Deberes comunes del Estado y las personas.
Son de interés público y por lo tanto deberes
del Estado y de todas las personas, comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades y
colectivos, los siguientes:
Respetar los derechos de la naturaleza y utilizar los recursos naturales, los bienes
tangibles e intangibles asociados a ellos, de modo racional y sostenible;
Proteger, conservar y restaurar el patrimonio natural nacional, los ecosistemas, la
biodiversidad y la integridad del patrimonio genético del país;
Crear y fortalecer las condiciones para la implementación de medidas de mitigación y
adaptación al cambio climático;
Prevenir, evitar y reparar de forma integral los daños y pasivos ambientales y sociales;
Informar, comunicar o denunciar ante la autoridad competente cualquier actividad
contaminante que produzca o pueda producir impactos o daños ambientales.
Art. 8.- Responsabilidades del Estado.
Sin perjuicio de otras establecidas por la Constitución y la ley, las responsabilidades
ambientales del Estado son:
Promover la cooperación internacional entre países, organizaciones internacionales,
organizaciones no gubernamentales y demás sujetos de derecho en el orden internacional,
con medidas concretas en materia de protección de derechos de la naturaleza y gestión
ambiental, sin que ello implique el menoscabo de la soberanía nacional;
Articular la gestión ambiental a través del Sistema Nacional Descentralizado de Gestión
Ambiental, de conformidad con la Constitución, el presente Código y demás leyes
pertinentes;
Garantizar la tutela efectiva del derecho a vivir en un ambiente sano y los derechos de la
naturaleza, que permitan gozar a la ciudadanía del derecho a la salud, al bienestar
colectivo y al buen vivir;
Garantizar la participación de las personas, comunas, comunidades, pueblos y
nacionalidades en la formulación, ejecución, evaluación y control de las políticas
públicas, normas y de la gestión ambiental, de conformidad con la Constitución y la ley;
Promover y garantizar que cada uno de los actores de los procesos de producción,
distribución, comercialización y uso de bienes o servicios, asuma la responsabilidad
ambiental directa de prevenir, evitar y reparar integralmente los impactos o daños
ambientales causados o que pudiera causar, así como mantener un sistema de control
ambiental permanente;
Instaurar estrategias territoriales nacionales que contemplen e incorporen criterios
ambientales para la conservación, uso sostenible y restauración del patrimonio natural,
los cuales podrán incluir mecanismos de incentivos a los Gobiernos Autónomos
Descentralizados por la mejora en sus indicadores ambientales; así como definir las
medidas administrativas y financieras establecidas en este Código y las que
correspondan; y,
Garantizar que las decisiones o autorizaciones estatales que puedan afectar al ambiente
sean consultadas a la comunidad, a la cual se informará amplia y oportunamente, de
conformidad con la Constitución y la ley. La planificación y el ordenamiento territorial
son unas de las herramientas indispensables para lograr la conservación, manejo
sostenible y restauración del patrimonio natural del país. Las políticas de desarrollo,
ambientales, sectoriales y nacionales deberán estar integradas.
Art. 9.- Principios ambientales.
En concordancia con lo establecido en la Constitución y en los instrumentos internacionales
ratificados por el Estado, los principios ambientales que contiene este Código constituyen los
fundamentos conceptuales para todas las decisiones y actividades públicas o privadas de las
personas, comunas, comunidades, pueblos, nacionalidades y colectivos, en relación con la
conservación, uso y manejo sostenible del ambiente.
Los principios ambientales deberán ser reconocidos e incorporados en toda manifestación de
la administración pública, así como en las providencias judiciales en el ámbito jurisdiccional.
Estos principios son:
Responsabilidad integral. La responsabilidad de quien promueve una actividad que
genere o pueda generar impacto sobre el ambiente, principalmente por la utilización de
sustancias, residuos, desechos o materiales tóxicos o peligrosos, abarca de manera
integral, responsabilidad compartida y diferenciada. Esto incluye todas las fases de dicha
actividad, el ciclo de vida del producto y la gestión del desecho o residuo, desde la
generación hasta el momento en que se lo dispone en condiciones de inocuidad para la
salud humana y el ambiente.
Mejor tecnología disponible y mejores prácticas ambientales. El Estado deberá promover
en los sectores público y privado, el desarrollo y uso de tecnologías ambientalmente
limpias y de energías alternativas no contaminantes y de bajo impacto, que minimicen en
todas las fases de una actividad productiva, los riesgos de daños sobre el ambiente, y los
costos del tratamiento y disposición de sus desechos. Deberá también promover la
implementación de mejores prácticas en el diseño, producción, intercambio y consumo
sostenible de bienes y servicios, con el fin de evitar o reducir la contaminación y
optimizar el uso del recurso natural.
Desarrollo Sostenible. Es el proceso mediante el cual, de manera dinámica, se articulan
los ámbitos económicos, social, cultural y ambiental para satisfacer las necesidades de
las actuales generaciones, sin poner en riesgo la satisfacción de necesidades de las
generaciones futuras. La concepción de desarrollo sostenible implica una tarea global de
carácter permanente. Se establecerá una distribución justa y equitativa de los beneficios
económicos y sociales con la participación de personas, comunas, comunidades, pueblos
y nacionalidades.
El que contamina paga. Quien realice o promueva una actividad que contamine o que lo
haga en el futuro, deberá incorporar a sus costos de producción todas las medidas
necesarias para prevenirla, evitarla o reducirla. Asimismo, quien contamine estará
obligado a la reparación integral y la indemnización a los perjudicados, adoptando
medidas de compensación a las poblaciones afectadas y al pago de las sanciones que
correspondan.
In dubio pro natura. Cuando exista falta de información, vacío legal o contradicción de
normas, o se presente duda sobre el alcance de las disposiciones legales en materia
ambiental, se aplicará lo que más favorezca al ambiente y a la naturaleza. De igual manera
se procederá en caso de conflicto entre esas disposiciones.
Acceso a la información, participación y justicia en materia ambiental. Toda persona,
comuna, comunidad, pueblo, nacionalidad y colectivo, de conformidad con la ley, tiene
derecho al acceso oportuno y adecuado a la información relacionada con el ambiente, que
dispongan los organismos que comprenden el sector público o cualquier persona natural
o jurídica que asuma responsabilidades o funciones públicas o preste servicios públicos,
especialmente aquella información y adopción de medidas que supongan riesgo o
afectación ambiental. También tienen derecho a ejercer las acciones legales y acudir a los
órganos judiciales y administrativos, sin perjuicio de su interés directo, para obtener de
ellos la tutela efectiva del ambiente, así como solicitar las medidas provisionales o
cautelares que permitan cesar la amenaza o el daño ambiental. Toda decisión o
autorización estatal que pueda afectar el ambiente será consultada a la comunidad, a la
cual se informará amplia y oportunamente, de conformidad con la ley.
Precaución. Cuando no exista certeza científica sobre el impacto o daño que supone para
el ambiente alguna acción u omisión, el Estado a través de sus autoridades competentes
adoptará medidas eficaces y oportunas destinadas a evitar, reducir, mitigar o cesar la
afectación. Este principio reforzará al principio de prevención.
Prevención. Cuando exista certidumbre o certeza científica sobre el impacto o daño
ambiental que puede generar una actividad o producto, el Estado a través de sus
autoridades competentes exigirá a quien la promueva el cumplimiento de disposiciones,
normas, procedimientos y medidas destinadas prioritariamente a eliminar, evitar, reducir,
mitigar y cesar la afectación.
Reparación Integral. Es el conjunto de acciones, procesos y medidas, incluidas las de
carácter provisional, que aplicados tienden fundamentalmente a revertir impactos y daños
ambientales; evitar su recurrencia; y facilitar la restitución de los derechos de las
personas, comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades afectadas.
Subsidiariedad. El Estado intervendrá de manera subsidiaria y oportuna en la reparación
del daño ambiental, cuando el que promueve u opera una actividad no asuma su
responsabilidad sobre la reparación integral de dicho daño, con el fin de precautelar los
derechos de la naturaleza, así como el derecho de los ciudadanos a un ambiente sano.
Asimismo, el Estado de manera complementaria y obligatoria exigirá o repetirá en contra
del responsable del daño, el pago de todos los gastos incurridos, sin perjuicio de la
imposición de las sanciones correspondientes. Similar procedimiento aplica cuando la
afectación se deriva de la acción u omisión del servidor público responsable de realizar
el control ambiental.
2.3 TITULO III. RÉGIMEN DE RESPONSABILIDAD AMBIENTAL
Art. 10.- De la responsabilidad ambiental.
El Estado, las personas naturales y jurídicas, así como las comunas, comunidades, pueblos y
nacionalidades, tendrán la obligación jurídica de responder por los daños o impactos
ambientales que hayan causado, de conformidad con las normas y los principios ambientales
establecidos en este Código.
Art. 11.- Responsabilidad objetiva.
De conformidad con los principios y garantías ambientales establecidas en la Constitución,
toda persona natural o jurídica que cause daño ambiental tendrá responsabilidad objetiva,
aunque no exista dolo, culpa o negligencia. Los operadores de las obras, proyectos o
actividades deberán mantener un sistema de control ambiental permanente e implementarán
todas las medidas necesarias para prevenir y evitar daños ambientales, especialmente en las
actividades que generan mayor riesgo de causarlos.