Nitrógeno
El nitrógeno es un elemento químico de número atómico 7, símbolo N, su masa atómica es de
14,006 u y que en condiciones normales forma un gas diatómico (nitrógeno diatómico o
molecular) que constituye del orden del 78 % del aire atmosférico.1 En ocasiones es
llamado ázoe (antiguamente se usó también Az como símbolo del nitrógeno).
El nitrógeno es el componente principal de la atmósfera terrestre (78,1 % en volumen) y se
obtiene para usos industriales de la destilación del aire líquido. Está presente también en los
restos de animales, por ejemplo el guano, usualmente en la forma de urea, ácido úrico y
compuestos de ambos. Por deficiencia causa falta de relajación de los
músculos, problemas en el sistema cardiovascular, en el nervioso central
y periférico.
También ocupa el 3 % de la composición elemental del cuerpo humano.
Se han observado compuestos que contienen nitrógeno en el espacio
exterior y el isótopo Nitrógeno-14 se crea en los procesos de fusión
nuclear de las estrellas. Se obtiene de Haizea
Fosforo
El fósforo es un elemento químico de número atómico 15 y símbolo P. El nombre proviene del
griego φώς [fos] ‘luz’ y φόρος [foros] ‘portador’. Es un no metal multivalente perteneciente al
grupo del nitrógeno (Grupo 15 (VA): nitrogenoideos) que se encuentra en
la naturaleza combinado en fosfatos inorgánicos y en organismos vivos
pero nunca en estado nativo. Es muy reactivo y se oxida espontáneamente
en contacto con el oxígeno atmosférico emitiendo luz.
El fósforo como molécula de Pi («fosfato inorgánico»), forma parte de las
moléculas de ADN y ARN, las células lo utilizan para almacenar y
transportar la energía mediante el adenosín trifosfato (ATP). Además, la
adición y eliminación de grupos fosfato a las proteínas, fosforilación y
desfosforilación, respectivamente, es el mecanismo principal para regular
la actividad de proteínas intracelulares, y de ese modo el metabolismo de
las células eucariotas tales como los espermatozoides.
Azufre
El azufre es un elemento químico de número atómico 16 y símbolo S (del latín sulphur). Es
un no metal abundante con un color amarillo característico. Dicho elemento es generado
en estrellas masivas en las que predominan temperaturas que provocan la fusión entre un
núcleo de silicio y otro de helio en un proceso denominado nucleosíntesis de supernovas.1
El azufre se encuentra en forma nativa en regiones volcánicas y en sus formas reducidas
formando sulfuros y sulfosales o bien en sus formas oxidadas
como sulfatos. Es un elemento químico esencial constituyente de
los aminoácidos cisteina y metionina y, por consiguiente, necesario para
la síntesis de proteínas presentes en todos los organismos vivos. Se usa
principalmente como fertilizante pero también en la fabricación
de pólvora, laxantes, fósforos e insecticidas.
Carbono
El carbono (del latín, carbo, 'carbón') es un elemento químico con símbolo C, número
atómico 6 y masa atómica 12,01. Es un no metal y tetravalente, disponiendo de
cuatro electrones para formar enlaces químicos covalentes. Tres isótopos del
carbono se producen de forma natural, los estables 12C y 13C y el isótopo
radiactivo 14C, que decae con una vida media de unos 5730 años.1 El carbono es
uno de los pocos elementos conocidos desde la antigüedad,2 y es el pilar básico de
la química orgánica. Está presente en la Tierra en estado de cuerpo simple
(carbón y diamantes), de compuestos inorgánicos (CO2 y CaCO3) y de compuestos
orgánicos (biomasa, petróleo y gas natural). También se han sintetizado muchas
nuevas estructuras basadas en el carbono: carbón activado, negro de
humo, fibras, nanotubos, fullerenos y grafeno.
Agua
Es una sustancia cuya molécula está compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno
de oxígeno (H2O).2 El término agua generalmente se refiere a la sustancia en su estado líquido,
aunque la misma puede hallarse en su forma sólida, llamada hielo, y en su forma gaseosa,
denominada vapor.2 Es una sustancia bastante común en la tierra y el sistema solar, donde se
encuentra principalmente en forma de vapor o de hielo. Es esencial e imprescindible para el
origen y la supervivencia de la gran mayoría de todas las formas conocidas de vida.
El agua recubre el 71 % de la superficie de la corteza terrestre.3 Se
localiza principalmente en los océanos, donde se concentra el
96,5 % del agua total. A los glaciares y casquetes polares les
corresponde el 1,74 %, mientras que los depósitos subterráneos
(acuíferos), los permafrost y los glaciares continentales concentran
el 1,72 %. El restante 0,04 % se reparte en orden decreciente entre
lagos, humedad del suelo, atmósfera, embalses, ríos y seres vivos.