Síntesis sobre la personalidad
PERSONALIDAD
La personalidad es el conjunto de características físicas, genéticas y sociales que reúne
un individuo y que lo hacen diferente y único respecto del resto de los individuos.
Nuestra personalidad es nuestro reflejo exterior de nuestro ser interior
El temperamento está constituido por lo hereditario y lo genético, jugando un papel fundamental
los rasgos morfológicos y fisiológicos de la persona. Son características en bruto que irán
configurando la personalidad, desde la más tierna infancia. Así, por ejemplo, hay niños recién
nacidos más tranquilos, inquietos, sociables u hoscos.
El carácter es adquirido, siendo más fácil de cambiar. Depende de las experiencias, de la educación,
del aprendizaje y de la cultura donde se haya desarrollado el ser. Es dinámico, por lo que cualquier
vivencia puede provocar un pequeño o gran cambio. Estos cambios pueden ser favorables, y el ser
se expande, madura, y crece, o por el contrario, son negativos y el ser se traumatiza y sufre.
Hay factores que influyen en la personalidad que como es el caso de la herencia o a la
influencia del ambiente. El temperamento y el carácter son elementos que componen
una ´personalidad, mientras el temperamento surgen con el nacimiento el carácter se
adquiere a lo largo de la vida. Cada persona tiene puntos fuertes y débiles en su
personalidad y es por esto que debe de tener un autoconcepto claro donde puede
identificar sus debilidades y fortalezas.
La autoestima es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser,
de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales
que configuran nuestra personalidad. Esta se aprende, cambia y la podemos mejorar.
Depende de nosotros mismos el nivel de autoestima que tengamos, ya que si bien esta
la determina en nuestra infancia el entorno y el trato que uno recibe, en una edad adulta
ya uno es consciente de las cosas y debe darse cuenta el gran valor que todos tenemos.
Existe dos niveles de autoestima estos son: alta y baja
Autoestima alta: es un estado en el que la persona se siente segura de sí misma, se
valora, tiene amor propio.
Autoestima baja: es un estado en el que la persona se siente incapaz, insegura, inútil,
siente que su existencia no tiene sentido es vacía