EL HOMBRE ORGANIZACIONAL
La teoría estructuralista se enfoca al hombre organizacional, es decir el hombre que desempeña
diferente funciones o papeles en varias organizaciones. en este contexto las características no
siempre se exigen en su más alto nivel dentro de las organizaciones sino dentro de composiciones
y combinaciones que varían de acuerdo con la organización y con el cargo ocupado.
El hombre organizacional refleja una personalidad cooperativa y colectivista, que parece
desentonar con algunas de las características de la ética protestante definidas por Max Weber,
Weber había relacionado características del protestantismo acético con el espíritu del capitalismo
moderno. Donde se busca espíritu de realización, búsqueda de la prosperidad, laboriosidad,
sacrificio y puntualidad, integridad y conformismo; virtudes importantes en la conducta del
hombre organizacional, que busca a través de la competencia obtener el progreso y la riqueza.
Como no todas las personas se dejan doblar por el conformismo en las organizaciones, surgen los
conflictos que generan el cambio organizacional.
Podemos ver al hombre organizacional como el hombre moderno, quien para ser exitoso en todas
las organizaciones necesita tener las siguientes características de la personalidad:
Flexibilidad, frente a la diversidad de roles desempeñados en las organizaciones. frente a los
constantes cambios que ocurren en la vida moderna, axial como la diversidad de los papeles
desempeñados en las diversas organizaciones. eso supone que el hombre organizacional esté
preparado para adaptarse, como se ha mencionado a la diferente variedad de circunstancias que se
presentarán en su vida laboral frente a la amplia diversidad de actividades que se le presentarán en
su rol dentro de la empresa.
Paciencia frente a las frustraciones para evitar el desgaste emocional derivado del conflicto entre
las necesidades organizacionales y las necesidades individuales se debe desarrollar tolerancia a las
frustraciones, cuya mediación se hace mediante métodos racionales. Esta habilidad también
redunda en que el individuo crezca en su desarrollo personal hacia la madurez emocional, lo que
finalmente le permitirá un tener un desempeño mejor, más práctico, organizado y seguro debido a
su capacidad de enfrentar las posibles dificultades del empleo.
Capacidad de diferir las recompensas perjuicio de las preferencias y vocaciones personales por
otros tipos de actividades profesionales. De este modo se adquiere la capacidad de posponer las
recompensas, y compensar el trabajo rutinario dentro de la organización en detrimento de las
preferencias y vocaciones personales. Así realiza una contribución especial a la compañía o
compañía pues está dispuesto a hacer sacrificios personales por el bienestar de la empresa.
Permanente deseo de realización, el acceso a los cargos de carrera de la organización, las cuales
proporcionan recompensas y sanciones sociales y materiales. para garantizar la conformidad y la
cooperación con las normas que controlan y aseguran el acceso a las posiciones de carrera dentro
de la organización, proporcionando recompensas y sanciones sociales y materiales.
De acuerdo con la caracterización del hombre organizacional, se entiende que lo que se busca es
que el hombre moderno sea capaz de promover el desarrollo económico, administrativo y social
basado en el crecimiento y superación personal enfocada en la capacidad de una interacción
interpersonal efectiva con sus compañeros de trabajo y demás personas por medio de la cual
impulsa la productividad y eficacia de las diferentes áreas de trabajo en las cuales se desempeña.
En conclusión, el hombre organizacional según Víctor Thomson es un hombre de “Unidades
sociales, intencionalmente construidas y reconstruidas, con el fin de alcanzar objetivos
específicos.” Siendo entonces el objetivo que se forme un individuo capaz de adaptarse a los
cambios de circunstancias y afrontarlos de la mejor manera convirtiéndose entonces en un
elemento especialmente útil en el desarrollo de las actividades de la empresa en la cual trabaja, en
este sentido se impulsa el desarrollo basado en la superación personal de cada trabajador como
parte fundamental de las actividades administrativas, sociales y económicas.