Instituto De Educación Superior Pedagógico Público
José Santos Chocano
Bagua Grande – Utcubamba –Amazonas.
Especialidad
Educación Inicial
Docente:
Elmer Gonzáles Díaz
Área:
Diversidad y Educación Inclusiva
Tema:
Los Awajún
Alumna:
Danit Ángeles Limay
Bagua grande, 2018
LOS AWAJUN
I. INTRODUCCIÓN
La fisiografía de la región Amazonas ha determinado una amplia variedad de zonas de vida,
que van desde ecosistemas de puna en Luya y Chachapoyas, bosque seco en las orillas del
Marañón, Selva Alta en Utcubamba, Bagua y Rodríguez de Mendoza, y Selva Baja en
Condorcanqui.
Esta diversidad de ecosistemas se ha correspondido siempre a una diversidad en los pueblos
que han asentado en su territorio. En la época pre hispánica habitaron pueblos como los
Chachapoya en los ecosistemas de altura y la selva alta, los Llanques y Copallines en el bosque
seco, y los Jíbaros en la selva baja.
A partir de la conquista española, la diversidad se reduce por el casi exterminio de los pueblos
sometidos como los Chachapoya, los Llanques y Copallines, y solo se mantienen hasta el día
de hoy, los pueblos jíbaros que nunca fueron conquistados: Los Awajún y Wampis que habitan
las provincias de Bagua y Condorcanqui.
No es que los demás pueblos de la región compartan una sola cultura; porque hay una
diferenciación cultural notoria entre la zona sur de la región, más vinculada al pueblo
Chachapoya y los españoles, y la zona de Utcubamba y Bagua, habitada por migrantes de
Cajamarca, Lambayeque y Piura; sino que los pueblos Jíbaros tienen una identidad cultural
propia, totalmente diferente al resto de la región.
El presente trabajo hace una aproximación a la cultura Awajún, como miembros de la
diversidad étnica y cultural de la región Amazonas, que, como educadores, debemos valorar y
procurar su conservación.
II. DESARROLLO
2.1. El pueblo Awajún
Los Awajún son una etnia perteneciente al grupo etnolingüístico jíbaro, que habitan territorios
de los actuales departamentos de Amazonas, Cajamarca, Loreto y San Martín, con una
población aproximada de 55 mil habitantes. En Amazonas viven en el distrito de Imaza en
Bagua y la Provincia de Condorcanqui. Las otras etnias jíbaras son el Achuar, Kandoshi y el
Wampis.
2.1.1. Identidad cultural
A) Organización social y económica
Tradicionalmente, los pobladores de la Etnia Aguaruna se organizan socialmente sobre la base
del parentesco de tipo dravidio (Clanes familiares), que se distingue entre parientes paralelos
(consanguíneos) y cruzados (afines). Por otro lado, los Aguarunas tienen una sólida conciencia
social de su identidad étnica e histórica.
La incorporación a la sociedad nacional de la etnia Awajún ha establecido que diversos clanes
se agrupen actualmente en las comunidades nativas, lo cual da origen a frecuentes conflictos.
Las autoridades comunales son reconocidas por el estado, aunque no necesariamente se
corresponden con el liderazgo al interior de las comunidades, en las cuales, los líderes de clan
siguen siendo las autoridades de facto. (Regan, 2003)
Como pueblo, no reconocen una autoridad centralizada, sino solamente en épocas de guerra,
lo cual dificultó su conquista y asimilación por parte de los españoles y continúa siendo un
problema al momento de abordar negociaciones con ellos. La conflictividad y la guerra son
una tradición en los Awajún, puesto que son pueblos guerreros y agresivos entre ellos y ante
todo lo extraño a su sociedad.
En cuanto a su actividad económica, se dedican a la horticultura de rozo y quema, la caza, la
pesca y la recolección. También venden plátano y arroz. Extraen oro mediante técnicas
artesanales.
Tradicionalmente son un pueblo cazador-pescador y recolector que han establecido una
especial relación con su ecosistema, basado en la rotación del territorio y las escasas tierras de
cultivo donde siembran limitadas extensiones de huertos para complementar su alimentación
basada en la caza.
Tanto en los aspectos sociales como económicos, la convivencia con los migrantes mestizos
de otras zonas del país, la educación y la presencia del estado, viene transformando
profundamente a la sociedad Awajún hacia una homogenización con la cultura nacional, así
como su relación con el medioambiente.
El estado de bienestar actual de los Awajún, indica una condición de extrema pobreza en la
definición del INEI, sobre todo en lo relacionado a alimentación, la cual se ha degradado
enormemente y al poder adquisitivo que no se ha podido consolidar a pesar de su incorporación
a la PEA nacional.
B) Lengua Awajún
El idioma awajún pertenece a la familia lingüística Jíbaro y es hablado por el pueblo del mismo
nombre en las cuencas de los ríos Marañón, Comaina, Potro, Nieva, Cenepa y Morona, en las
regiones de Amazonas, Cajamarca, San Martín y Loreto. Antiguamente, esta lengua era
conocida como aguaruna; pero, a través de sus organizaciones, los hablantes han decidido
emplear el término awajún, con el que ellos mismos se identifican.
El awajún es considerado una lengua vital por el Ministerio de Educación, porque se habla y
transmite de generación en generación. El año 2009, se aprobó el alfabeto oficial de esta lengua
en un proceso participativo con representantes del pueblo awajún (RD N° 2554-2009-ED del
Ministerio de Educación).
En la región Amazonas, el Awajún es una lengua oficial departamental, según lo establece la
Ordenanza Regional N° 264-2010, la cual asimismo establece que se capacite en esta lengua
al personal público que trabaja en los diversos sectores de gobierno que trabajan en áreas donde
se habla esta lengua. De igual manera, se prioriza la contratación de personal bilingüe para las
escuelas primarias en zonas donde la lengua materna de los niños es el Awajún.
2.1.2. Historia
Las referencias históricas más remotas sobre estos pueblos los vinculan a la cultura
prehispánica moche, desarrollada entre los años 200 y 700 d.C., en la costa norte del Perú. Es
posible que un sector de los awajún haya sido vecino de los moches, quienes habrían llegado a
la selva amazónica para obtener el oro con el que trabajaban sus delicadas piezas de orfebrería.
Así, los moches estarían representados en los relatos awajún y wampis como personajes míticos
conocidos como Iwa. Estos pueblos habrían conocido los mitos mochicas, adaptándolos a su
medio ambiente y cultura, y, por su parte, los mochicas habrían conocido también los mitos de
estos pueblos, como resultado de un intenso intercambio cultural (GUALLART, 1990)
Los Incas Túpac Yupanqui y Huayna Cápac trataron de someterlos infructuosamente, según
historiadores españoles, aunque es probable que hubiese existido alguna relación de
intercambio comercial con ellos.
En la época española, Juan de Salinas fundó Santiago de las Montañas en 1558 sobre el río que
los indígenas llamaban Kanús (Río Santiago), uno de los principales brazos del Marañón, al
que nombra Santiago, por el día de su fundación. Posteriormente, Salinas llegó a la boca del
río Marañón y fundó Santa María de Nieva en 1564, hoy capital de la provincia de
Condorcanqui, en Amazonas. Los indígenas fueron esclavizados para trabajar en las minas.
En el siglo XVI, los jíbaros se rebelaron y destruyeron la ciudad de Logroño y Santiago de las
Montañas, y la gran rebelión de 1579-1599, culminó con la destrucción de los principales
poblados coloniales y significó la pérdida del dominio español en la región (Incluyendo
Tomependa que era el Jaén antiguo ubicado en lo que es hoy Santa Rosa de la Yunga). Se
mantuvo, sin embargo, de manera esporádica la entrada de misiones jesuitas, y el asentamiento
de San Francisco de Borja en el Pongo de Manseriche.
Ya en la época republicana, en el siglo XIX, se produce la entrada de comerciantes de pieles,
madereros y caucheros, los cuales actuaron a menudo con violencia contra los nativos, los
cuales respondieron matando y expulsando a muchos de ellos.
A partir de 1925 se produce el ingreso a territorio Awajún, de misiones nazarenas (Instituto
lingüístico de verano) y misiones jesuitas, que prácticamente abren a la sociedad indígena al
intercambio comercial con el resto del Perú. En 1964 se construye la carretera hasta el río
Chiriaco, y a partir de 1976 se instala el Oleoducto Nor Peruano, con lo cual la carretera llega
hasta Saramiriza y se adjudican tierras a colonos provenientes de otras zonas de Amazonas,
Cajamarca y Piura, principalmente.
A partir de 1941, a raíz del conflicto con Ecuador, se impulsa el establecimiento de la población
en comunidades, donde se instalan las escuelas, con lo cual se transforma totalmente a la
sociedad Awajún hasta hoy.
Hechos recientes en la historia del pueblo Awajun, son el surgimiento y desintegración del
Consejo Aguaruna y Huambisa, como entidad representante de estos pueblos ante el estado, y
el conflicto denominado El Baguazo, debido a la concesión de tierras para exploración y
explotación de hidrocarburos en su territorio, lo cual los indígenas consideraron lesivo a su
autonomía.