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Unificacion

Este documento presenta el programa de un módulo sobre la armonización del derecho privado. El objetivo es ofrecer a los estudiantes una perspectiva integral sobre la armonización y familiarizarlos con los principales instrumentos internacionales. El programa analizará los problemas teóricos y prácticos de la armonización, y cubrirá temas como las agencias formuladoras del derecho comercial internacional y los principales instrumentos de armonización como la CISG y los Principios de UNIDROIT. La metodología incluirá explicaciones del prof

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Unificacion

Este documento presenta el programa de un módulo sobre la armonización del derecho privado. El objetivo es ofrecer a los estudiantes una perspectiva integral sobre la armonización y familiarizarlos con los principales instrumentos internacionales. El programa analizará los problemas teóricos y prácticos de la armonización, y cubrirá temas como las agencias formuladoras del derecho comercial internacional y los principales instrumentos de armonización como la CISG y los Principios de UNIDROIT. La metodología incluirá explicaciones del prof

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ESPECIAL1ZACIONENDERECHO DEWS NEGOCIOS INTERNACIONALES

UNIVERSIDAD DE LOS ANDES


FACULTAD DE DERECHO

MODULO
Armonización y
unificación.
Derecho uniforme del
Comercio internacional
PROFESOR
SANTIAGO TALERO
ESPECIAl.IZACIÓN - DERECHO DE LOS NEGOCIOS INTERNACIONALES
MÓDULO DE ARMONIZACiÓN DEL DERECHO PRIVADO

PROFESOR: SANllAGO TALERO RUEDA1

Objetivo del programa del módulo de annonización del derecho privado

El objetivo del programa consiste en ofrecer a los estudiantes una per.¡pectiva


integral, crítica y comparativa sobre el fenómeno de la armonización del derecho
privado, de tal manera que los estudiantes puedan abordar, con conocirriento de
causa, los instrumentos internacionales relacionados con dicho fenómeno. De esta
manera, cada estudiante se familiarizará con los principales instrumentos des1inados a
regir las transacciones comerciales internacionales. Para tal efecto y, dentro del marco
del módulo correspondiente al postgrado, se anaHzarán bs problemas teóricos y
prácticos de la armonización y se hará referencia permanente a los insm.nentos
correspondientes, de tal manera que la materia sea comprendida en su contexto real.

Se espera que cada estudiante desarrolle destrezas analíticas para entender las
fortalezas y debifidades de la armonización, lo cual le permitirá comprender los móviles
y finaidades de los instrumentos del derecho comercial internacional, que serán
estudiados a lo largo del postgrado.

Objetivos especfficos

• Conocer y precisar las diferencias entre el derecho comercial internacional y el


derecho internacional privado;
• Conocer la naturaleza de los instrumentos jurídicos de -hard law- y ·soft law·
dentro del derecho comercial internacional;
• Conocer el origen, objetivos y logros alcanzados por agencias fonnuladolas del
derecho comercial internacional, tales corno el Instituto Internacional para la
Unificación del Derecho Privado (UNIDROIT), la Comisión de las Naciones Unidas
para el Derecho Mercantil Internacional (UNCITRAL) y la Cámara de Comercio
Internacional (CCI);
• Conocer algunos de los principales instrumentos subyacentes al fenómeno de la
annonización, tales como la Convención de las Naciones Unidas sobre

I Abogado de la Universidad de los Andes (1998). Especialil:ita en Derecho Comercial,


Universidad de los Andes (1999). LL.M. (Mención de Honor), International Business law, The
Landon School of Economics and Political Science (2001). Miembro de la Escuela de Arbitraje
Comercial Internacional, Queen Mary & Westtield College, Londres, 2001. Profesor ~ de
Arbitraje Comercial Internacional y Derecho Internacional Privado, Universidad de Los Andes
(desde 2002). Conferencista invitado por varias universidades colombianas y del exterior. Autor
de varios articulos de arbitraje comercial. Gerente Legal de Deloitte.
2

Compraventa Internacional de Mercaderías (CISG), la Ley Modelo de la


UNCIlRAL. sobre el Arbitraje Comercial Internacional, los Principios de UNIDROIT
sobre Contratos Comerciales Internacionales y la Convención de Nueva York de
1958 sobre el reconocimiento y ejecución de sentencias arbitrales extranjeras;
Identificar y debatir el concepto de "Iex mercatoria" y su a~!jcación por parte de los
distintos operadores jurídicos en la contratación internacional.

Contenido general del programa

El programa está es1ructurado de manera tal que se precisen y debatan los conceptos
relacionados con la armonización del derecho privado. A partir de dicho ejercicio, se
abordarán las principales agencias formuJadoras del derecho comercial internacional,
asi como algrJIlOS de los instrumentos más difundidos en dicha materia.

A continuación se establece el esquema general correspondiente a la materia:

1. Marco conceptual de la armonización del derecho privado


1.1 Antecedentes de la armonización
1.2 Noción de la annonización
1.2.1 "Hard law", "soft: Iaw" y conceptos relacionados
1.2.2 Posibles ventajas de la annonización
1.2.3 Posibles desventajas de la armonización
1.3 Armonización, derecho comercial internacional, costumbre internacional
'1 derecho internacional privado
1.4 Análisis

2. Agencias u organizaciones formuladoras del derecho comercial intemacional


2.1 CCI
2.2 UNClTRAL
2.3 UNIDROIT

3. Principales instrumentos de armonización en el derecho privado


3.1 La Convención de las Naciones Unidas sobre Compraventa
Internacional de Mercaderias (CISG)
3.2 La Ley Modelo de UNCITRAL sobre Arbitraje Cornerciallnternacional
3.3 La Convención de Nueva York sobre el reconocimiento y ejecución de
sentencias arbitrales extranjeras
3.4 Los Principios de UNIDROIT de 2004 sobre Contratos Comerciales
Internacionales
3.5 Análisis

4. La "lex rnercatoria"
4.1 Antecedentes
4.2 Noción y fuentes
4.3 Aplicabifidad de la noción en el derecho comercial internacional
4.4 Existe la lex mercatoria como fenómeno autónomo en el comercio
internacional?
4.5 AnáHsis

Metodología del curso

Se utilizará la metodología de cátedra semi-activa, de tal manera que exista una


explicación integral de los álferentes temas por parte del profesor, con ocasión de lo
3

cual, los estudiantes tendrán la oportunidad para profundizar en el análisis de los


aspectos puntuales considerados como críticos o susceptibles de controversia.

Al final del módulo, de ser necesario, se hará una evaluación escrita, probablemente
en una sesión adicional. .

Bibliografía

La siguiente es una bibliografía básica para el desarrollo del curso:

1. El derecho uniforme del cornercio internacional y su sistemática. RAFAEL


ILLEGAS ORTlZ - PILAR PERALES VISCASILlAS. En derecho Mercantil
Internacional. El derecho uniforme, Ed. Ramón Areces, Madrid, 2003, pág. 27-
75.

2. Derecho uniforme del comercio internacional. Los principios de UNIDROIT


para los contratos comerciales internacionales. JORGE OVIEDO ALBÁN. En:
Revista de Derecho Comercial y de las obligaciones No. 203. Lexis Nexos.
Buenos Aires, 2003, pág 657-732.

3. Los principios del derecho europeo de contratos: aspectos generales y


formación del contrato. JORGE OVIEDO ALBÁN. En: Revista Foro de Derecho
Mercantil, Legis, Bogotá 2004, pág 85-120.

4. Ley Modelo de UNCITRAL, CISG, Principios de UNIDROIT y Convención de


Nueva York.

5. UNIDROIT Principies 2004 - The New Eáltion of the Principies of Internat,,:d


Cornmercial Contracts adopted by the Intemational Institute for the Unifi<:<líl.'il
of Private Law. MICHAEL JOACHIM BONELL. En: Archivos UNIDROIT

Lecturas adicionales sugeridas:

1. Lógica, experiencia y tendencias del derecho comercial internacional. Una


aproximación a las labores de UNCITRAL. HERNANY VEYTlA. En: Estudios
de Contratación Internacional. Régimen uniforme e internacional privado.
Autores Varios. Pontificia Universidad Javeriana, 2004, pág. 109-137.

2. El derecho mercantil internacional. Introducción histórica y conceptual. En:


Estudios de Contratación Internacional. Régimen uniforme e internacional
privado. Autores varios. Pontificia Universidad Javeriana, 2004, pág 27 a108.

3. A new Paradigrn for International Business Transactions. HENNETH


RANDALL, JOHN E. NORRIS. En: Washington University Law Quaterly. Fall,
1993. Acceso en la base de datos Lexis Nexis.

Bibliografía adicional sugerida

En las bases de datos de Pace University y UNILEX se puede tener acceso a gran
cantidad de material recomendado. A continuación presentamos una selección de
libros o artlculos que pueden servir para profundizar en los temas planteados.

Recursos de Internet:
4

Base de datos de Pace University Institute of Internacional Comercial Law.


http://www.cisg.law.pace.edu

Base de datos de la universidad Carlos 111 de Madrid: http://www.uc3m.es

Base de datos de UNCITRAL: http://www.uncitral.org

Base de datos de UNIDROIT: http://www.unidroit.org

Página web de la Cámara de Comercio Internacional: http://www.cci.org

Base de datos ·UNILEX": www.aunilex.info

Página web de Atiflo Anibal Alterini www.alterini.org

CALVO CARAVACA, ALFONSO y otros. Contratos internacionales. Tecnos. 1997.

CALVO CARAVACA, ALFONSO LUIS; CARRASCOSA GONZALEZ JAVIER. Curso de


contratación internacional, Colex 2003

FERNANDEZ DE LA GANDARA, LUIS CALVO CARAVACA, ALFONSO. Derecho


mercantil Internacional. Tecnos 1995.

FOLSOM, RALPH. GORDON, MICHAEL, SPANOGLE, JOHN. International business


transactions, West group, Sl Paul Minn 2000

!LLECAS ORTlZ, RFAEL; PERALES VISCASILLAS, PILAR. Derecho merc''''H


internacional. El derecho uniforme, Editorial Centro de Estudios Ramón Areces ~.
Universidad Carloo 111 de Madrid, 2003.

LARROUMET, CHRISTIAN, Y otros. Compraventa internacional da mercaderias.


Pontificia Universidad Javeriana. 2003

MORAN SaVia, DAVID. (Director) Y otros. Comentario a los principios de Unidroit


para los contratos del comercio internacional. Aranzadi editorial España. 1999.
Segunda edición 2003.

OVIEDO ALBAN JORGE, URSINA GALIANa, LIZA POSADA NUÑEZ, LAURA. La


formación del contrato en los Principios de Unidroit para los contratos comerciales
internacionales. Publicado en la revista VNIVERSITAS No. 96. Pontificia Universidad
Javeñana y http://www.cisg.law.pace.edu

OVlEDO ALBAN, JORGE, y otros: Estudios de Contratación Internacional. Régimen


uniforme e internacional privado. Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Ciencias
Jurídicas, 2004.

PARA - ARANGUREN, GONZALO. Aspectos de derecho internacional privado de los


principios para los contratos comerciales internacionales elaborados por el Unidroit.
Revista de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas. Universidad Central. Caracas
Venezuela. 1994.
RAfAEL ILLESCAS ORTíz
Catedrático de Derecho Mercantil
Universidad Carlos 111 de Madrid
PILAR PERALES VISCASILLAS
Profesora Titular de Derecho Mercantil
Universidad Carlos 111 de Madrid

DERECHO MERCANTIL
INTERNACIONAL
El Derecho Uniforme

EDITORIAL 1.
I ~. CENT'O DE ESTUDIOS
.... . RAMON ARECES. S. A. Q) ~ .. ~
!Di
UNIVERSIDAD
CARLOS 11I
DE MADRID
Capitulo 1
EL DERECHO UNIFORME
DEL COMERCIO INTERNACIONAl.
Y SU SISTEMÁTICA

1. INTRODUCCiÓN

Siendo distinguido precisamente con una serie de denominaciones carentes de


uniformidad, se ha venido a lo largo de las última., décadas construyendo un con-
junto de nonnas jurídicas de muy diversa índole, procedencia y fommlación, desti-
nadas a disciplinar el comercio internacional y, de modo particular, los aspectos jurí-
dico-privados de las rclaciones comerciales internacionales. Sin duda que dicha
construcción, en el scntido más literal del ténnino, se produce, como autorizada-
mente se ha puesto de manifiesto, coincidiendo en el tiempo con la recesión semi-
secular de los exacerbados nacionalismos de los dos últimos siglos así como con
ocasión de la sustitución paulatina de WIlI sociedad internacional fWldada en el con-
cepto del estado soberano por la derivada de WI concepao más amplio del orden
mWldialcimentado en el reconocimiento de la mulUa interdependencia humana l.
Estas nuevas circunstancias pollticas asl como unlCOlljuntc de nuevos facto-
res económicos comenzaron I permitir, de WIlI parte, WI acusado incremento del
comercio internacional; de otra, la sustitución de las normas jurídicas nacionales,
sustantivas y de conflicto, por otras normas que cuanto menos en su origen no
pueden así ser calificadas. Estas nuevas nonnas, al par, resultan destinadas más
a prevenir que a resolver los problemas complejos derivados del tráfico mercan-
til incrementado y global 2• Por razón de su conteni<to,las normas que van paula-

t SCHMllTtlOff, C. M.•lllICnllIlioMl TrwicLawlIId PriVllle lnlcmMional La_, en el vol."'CIive


E. Sclvninhotr s Sclcá f...ys on IIlIaMlionII Trwic Law· (ed. Chía-Jui ew;.), Mlltirus Nijhotr
Publishas-GnlllMlol TroIJIIM lId., DonlredlI-BoIIon-London, 1911I, papo sn ySI, CI\ pi&. 54\.
2 La caráclcrizaclÓll de las llOI1IIII de CGIIfliclo fRlllc a las uniformes que en elleltlO te CI\UR-
cia es tribullria de las aponacioncs de SCIIMlrnlOFF, C. M., Inlcmalianallnde law and Priva·
le inlcmalional Iaw. pacs. Sl8 y u. lbiclall, Conflict avoiclaacc in pnc:licc and Ihcory. en el vol.
Clive E. Sclvnillholrs Sclecl Essays 011 InlClllllianalTrwic Law (ed. Chía·Jui Cbcnal, Mlltinus
Nijhotr Publi~I$.(jl1lham ol TrUlman lid., Dordm:h1-BosIoa-London, 19811, pass. 484 y u.
Sobre la CUCSlión, COI'I mayor precisión infra., cplpafc U.
211 RAt'Al:lllU:Sl',\S ol<Tiz y PlI.AI< 1't:I<AL.t:S \ ISCASII.I.AS

tinamente apareciendo resultan susceptibles "rimel fuci« de una clasificación


dual: normas, primero. que tienden a permitir o meramente facilitar el comercio
internacional y reglas. segundo. cuyo objeto relevante es disciplinar las relacio-
nes comerciales internacionales individualmente consideradas en sus aspectos
obligacionales y de derecho privado.
Ha de señalarse que las nonnas que scrán objeto del estudio son las que hemos
denominado nomiu ¡nteplCl del Derecho uniformo del comercio Inlcn'lICional
(OUCI en adelapte). Bajo ata dcnominac~~ blJo ottu no tan adecuadas
como Derecho ~til internacional, Dcrécho~1 internacional. Derecho
del comercio iJcmacional o Lex mell.·Q/oi-ia, inCluimos normas que reúnen una
serie básica de caracterfsticas comunes. ~ rugos compartidosdeben de consi-
derarsecomo el mínimocomún denominadorde la categoríaque se pretende con-
ceptuar. La exiStencia de los mismos en una regla O instrumento no impide.porotra
parte. que otras ullerion=s caracteristicas propias de dicho instrwncnto puedan
resultardiferentesde lasque ilustranal rato ~ las normas que se consideran inte-
grantes del DUCI: en efecto. divergenciascaractcrizadoras menores no solo pue-
den sino que de hecho se producen entre unas y otras normas. Sucede, no obstan-
te, que el aludido mfnimacomÚR denominador iguála o se aplica sin excepción a
todas las reglas de Derecho qlk" se someten a la categorización que aquf se preten-
de llevara cabo, constituyendoel rasero que mide la eategoria a establecer.
Lo dicho requiere, ante todo, afianzar los rugos comunes definitorios del
DUCI y. por tanto, ilustrativosde las noónas que lo c:omponcn; después, se hará
alguna somera reflexión terminológicaen la que más tlcilmente se obtendd con-
clusión si con anterioridad las reflexionesde fondo, el mfnimocomún denomina-
dor. se han producido consolidez. MAs adelante se proccdcri a una exposieiÓn del
alcance material concreto de los principios vivifacadorcs de las nonnas uniformes.

1, RASGOS COMUNES DEFINITORIOS

Los rasgos comunes definitorios de todas las nonnas que integran el DUCI y
a los que se ha aludido son. en nuestra opinión y de modo indiscutible. la inter-
nacionalidad, la unifonnidad y el contenido obligacional privado de las nonnas
en cuestión. Es discutible, por el contrario, que la autonomfa de las nonnas, en
lo que hace a su sistema de producción y de aplicación, constituya un rasgo esen-
cial del actual Derecho unifonne del comercio internacional. No existe. por últi-
mo. un elemento categorizador común a las nonnas analizadas derivado ni de la
fonna externa de las mismas ni, tampoco. de la procedenciade ello.
.A. cada uno de los rasgos mencionados. y a las caractcrllticas a lu que el carác-
ter común ha sido inicialmente denegado. se dedican las reflexiones que siguen.
nr:IU:C110 MI'IKANTIL INTI'RNAClONAL 1'1

2.1. Carácter internadon»l

Ha de comenzarse por el carácter intemacional del conjunto considerado de


reglas.
La cuestión no requiere mayores precisiones: tanto por su origen como por su
concreto campo de sphcsción, lasnormas que integran el DUClllon cllrac!criza-
bies como inlenlacionales. En nu:6n de !!u campo de aplicación. en primer 16r-
mino. porque tienen poi objetivo la disciplina del comercio internacional. Es
decir. el comercio que se produce primalucie entre or.e...dores establecidos
principal o secundariamente en d~ o mas estados.soberanos. De modo más pre-
ciso. y siguiendo las pautas definitorias de la internacionalidadde operaciones de
comercio internacional utilizadas en los más difundidos instrumentos integrantes
del DUel. habrá que decir que tiene por objeto los contratos generalmente
comerciales de diversa naturaleza que se celebran entre partes que tienen sus
cstablecimientos en estados diferentes (artículo I Convención de Viena de 1980
sobre compraventa internacional de mercaderías (CNUCCIM)).
Ciertamente que la referencia al comercio.así caracterizado corno internacional.
que se efectúa en la expresión genérica que se acuna como categorizadora es una
referencia imprecisa: tantoen las denominaciones comparadas.trod« law O tiroit du
commerce, corno en la cspai\Ola, cuandose incluyeel comerciocomo WlO de los dos
grandes concepros delimitadord del campo de aplicación de las normas analizadas,
la palabraempleadaqueda corta. Enefecto, se paga de este modo IribulO a una tra-
dición hislórica en virtud de la cual, en Espafta, se denomina MDerecho mercantil"
a algo mucho más amplio, tamb~ más restringido, que la rama disciplinadora del
mero inlercambio de mercancías. Nll se trata de entrar en la inacabable polémica
generada por la determinación exacta de lo que sea el Derechodel comercio y en la
que intervenciones sei\eras, del másdiverso contenido. puedenser mencionadas.

la idea de no penetrar en la disputa doctrinal continentalacerca del concepto del


Derecho mercantil y la influenciade la discusión sobre el régimenjuridico aplica-
ble a las trallSllCCiones nacionales es instrumentada adecuadamente por la Conven-
ción de Viena de 1980 sobre compravenll internacional de mercaderlas: sabedora
ésta. en efecte, de la dualidad de regimenesjurfdiCOI existentepara muchas opera-
ciones mercantiles en numerosos eslados de Derecho romano, excluye expresa-
mente en su texto enlrV en la discusión.Al par que la Conve,nción afirma la fllll-
lidad empresarial y profesional de lascompravellllS integradas en su campo mate-
rial de aplicación. como se comprobari aclO seguido.también incluye una disposi-
ción especifICa respectede la dualidad de regimenes. civil y mercantil, nacionales
y la irrelevancia de ello en punto a la ddenninación del aludido campo de aplica-
ción. Ast, el art. 3.1 CNUCCIM apostil~ que MI. 104 efectosde ddenninar la apli-
cación ~ la presenteConvenciónno se lendri en cuenlI ni la nacionalidad de las
·10

fllInel ni el clIricler civil l' elNllercilll de lu~ IlIlrte~ o del C"lIlral"", EII rclaciúlI. ror
otra pane, COliJaS disptllas lltlClrilla!.:s ahM.líllali ell el le"lu acerca de la escllCia d.:1
Derecho 1,lCreanlil, las aronaciolk.~ bibhognilicas S(III pniclieall"''1I\C ina.:ahabk'll.

Se mala. por comra, de poner de manili",'Slo únicamcille que bajo el término


"comercio" liene cabilla un numero muy variado de prestacion",,,. de servicios,
linancicros y de uanspone principalmente. asi como muchos aspectos de la acti-
vidad industrial o lransformadora e incluso .. c:onatRlCción tralllJfronlcriza de
infm:stRICtu~ y su l:xplocaci6n por empreIIIioe Cllablecidos en el extranjero.
La actividad9tl"llCtiva. sector prinwio de .. cc:onom".
por lo gcnenl queda al
margen de act~1 DUCI. Ello se debe no tanto a escrúpulosconc:cptualcs o defi-
nitorios sino al dalo empirico de que pesca. mineria Y. en menor medida. agri-
cultura siguen siendo actividadc5 muy arquctlpiamcntc ligadas a la sobcranla
económica de los éstados; por consiguiente. excluidas por reg" general de una
disciplinaesencialmente: juridico-privada y mucho mú dependientesde normas
de indolejuridieo-público y de soluciones bilaterales en el caso de que ofrezcan
conexionesinternacionales en lo que a su ~'a."Ilvolvimien'o concierne.
La referencia generalyen todos los idiomas occidentalescuanto menos allér-
mino comercio. por otrá parte, sirve para poner de tÓanif::sto .. finalidado con·
notación empresarial y prof.esional que han de poseerlas opencioncs Ycontratos
integrados en el campo de aplicacicSa de las reglas esaudiadas. En efecto. de un
modo muy generalizado y desde el do 1974,es freaaente que le incluyanen los
texten de la convenciones disc:iplinadoru del comercio internacional disposi-
ciones cuyo tenor literal.más o menos, reza del siguiente modo:

"La presenteConvención no se Iplicari a las compraventa: a) de mercaderfas


compndas para ~ personal,familiar o domestico".
El lexto reproducido del DUCI pertcnec:e a .. Convención sobre pmaipci6n
en materia de compraventa intemacioaalde mcn:aderfu, hecha en Nueva York el
14 de junio de 1974(en adelanteCPMCfM), arlo 4, Y comose ha indicadoen el
Comentario ofICial de .. propia Convención, .... razón de que las compraventas
de meraderiu destinadas al consumo queden excluida de la Convenciónes que
en algunospaisesestas transacciones cadn sujetas a diversostipot de leyesnacio-
nales destinada a proteger al consumidor".·Esta tendencia a insertarcláusula de ,
expresa exclusión de contratos con exclusiva finalidad familiar, personal o
doméstica se generaliza en posteriorea convenciones internacionales en la preo-
cupación. precisamente. de atribuira los consumidores un ",imeo tuitivo y pro-
tec:tor que se cncuenlra mucho mejor y mú completamente definido no tanto en
. las normasinternacionales cuanto en las reglas nacionales (aIt. 2.a) CNUCCIM).
;li.a,:ndencia en cuestión. además. abunda en el carácter empresarial y profcsio-
IWltEt'1I0 MEIH 'ANllI. INI UtNM 'lONA!. 1I

,
nai con el que se connota el campo de aplicación de las normas uuernacionales:
cuando. asl pues. se afirma que este conjunlo de normas cnmponc el I)UCI. está
poniéndose de relieve el carácter empresarial de las transacciolles disciplinadas.
las cuales. por otra parte. no resultan ser exclusivamente comerciales en sentido
propio: son tlunbién tran~ciones en el campo de la pu:stllción de servicios. de
la transformación de la lIa!urjlcza y de la circulación de: capitales. Por consi-
guiente, el calificativo comercial y clttl!rmino comercio son empleados en senli-
do impropio o figurado y en su senGIC comptcnden otras lRnuc:ci~ ihtcrna-
eianalcs que ademú de suponer un in~o ee producen ~on finalidad
empresarial: profesionalmente asl P'I,-'S.
Internacional es también el origen de las normas que integran el DUCI. Quien:
decirse con ello que su nacimiento es mato de la iniciativa y ICtividad de VIIios
paises soberanos actuando de consuno, en el man:o de una conferencia diplom6li-
ca por lo general y tras el esfUmo preparalorio desenvuello por las convencional-
mentedenominadas formulaling agtmeiu ] o agencias formuladoras, sin pajuicio
de que una ulterior intervcnción qislativII nacional resulte eventualmente necesa-
ria para la vigencia y aplicación de las normas. En otns ocasiones. sin cmbuJo,
las normas en cuestión son fonnaltncnte considendas uso o costumbre del comer-
cio internacional, habiendo sido generadas por la prktica reiterada de los opcndo-
res en el inten:ambio sectorial inta'DIcional de que se trate y, c:onsiguicntcmente,
almu¡cn del podernonnativointernacional de ao. CItados nacionales.
Queda de CIte modo ar.nn.do el c:áctcr intemacional del sistema de OOI'IMS
cuya existencia se praendc demostI'Ir: tanto por su origencomo por su CII11pO de
aplicación la intemIcionalidad debede ser desde estosmomentos iniciales afumada.

1.1. Natunleza .al'orme

Rasgo difcrenciador muy acusado del nuevo sistemi de normas está consti-
tuido por la uniformidad de las realas establecidas entendida como upiraci6n

] SGlJre 111 aaestÍÓII de Iaa r-aescid Deredlo...ifcll_ del comercio inIcrnrocionalle .


ri ......... La eaprai6a iIlataa lIIiliZllda ea ellealo, que !lO deja de ter lIIl IanIO lIIli .
creo que le debe a SCHMITIltOFF. cuaaIO . - ea MI rdac:16a con el OcRc;ho lIIlifOflllC del
CCIIIlCft:io ialenulcional: ea ... priDcipio la apmi6a que lIlilim fue la de '1aw-<RlIIinl ..-:ia"
(SCHMI1THOfF,C. M.• IIIICnlaIionaI ........ Law: A l'Iew Law MerdIut. en el vol. Clivc E.
SdIminho.... Sclec:l Ella,. 0lI 1IIleruI-.a Tnde Law (ed. Cllia-Jui QlcnIÍ MlII1i_ Nijhoft'
PubliIIlen-orallam A TRIUIIM Ltd..Donndal-.......LaadOlI, 1911. pqa. :lb y ... en D'I. ]4) ,
La ellplaión defUliliva.....- CCIIlIOIidada ya en .912 (SCHMITIHOFf. C. M" Nawrcaildevo-
lutiOll oflbe T,....ionaI Lawore-ncmaa T~iou. ciL en el vol. Clivc E. Sduniuholl".
Sclec:l Esa,. GIl Illleraaliooa' Tnde Law (ed. Clúa-Jui CIIena), p6p. ~ I Y ... en p6&- 239). De
"orpII-- fonnuladora", ea . . lnduc:ci6Il CII*\OIa de la e&pIaióli ÜllIaa, hIIlIa OONDRA.
La ....... "Iex 1IICfCIlOria" y IIIlIIliflClción del Dem:ho delcomercio interaacional. RDM,197],
p6&1. 7 ya., al . . . 12.
32 RAl-AEllllESCAS ouuz y I'II.AI{ I'I:I{AUS VISCASII.lAS

esencial del sistema. Dicha uniformidad, al mismo tiempo, constituye también la


técnica u': nonnativización de los conflictos objeto de disciplina por parle del
DUCI: se persigue el establecer una regla única. de validez potencialmente uni-
versal, para disciplinar una concreta conduela trausfromeriza cualquiera que sea
la nacionalidad de las partes obligadas. el lugar de la prestación o el emplaza-
miento de la cosa en relación con el cual la conducta debe ser satisfecha.
Como puede apreciarse, la referencia a la uniformidad como rasgo diferen-
ciador es incluida en la denominación general que del sistema de normas fanali·
zado es propuesta. La unuormidad no 'solo es rasgo de diferenciación; también es
un rasgo l1)iJy acusado de innovación.
En efecto, normas internacionales referentes al comercio internacional han
existido siempre. En la medida en que se atribuye al nuevo sistema carácter inno-
vador y diferénciador, éste habrá de ser comprobado en relación con la situación
legislativa anterior a la irrupción del nuevo conjunto normativo. Y ese estado
anterior, con el que todavía convive y en el que los legisladores nacionales, a
pesar de la aparición del DUCI, siguen interviniendo mediante la promulgación
de normas, es una mera situación de solución de disputas y controversias, no de
prevención de ellas. En efecto el preexistente es un derecho que se basa en la
norma de conflicto Por contraposición al DUel, del que aquí se afirma su con-
dición esencial de derecho uniforme, valga la redundancia.
La norma de conflicto tiene grosso modo por objetivo en caso de discrepan-
cia internacional determinar mediante remisión, en primer término, aquel orde-
namiento, entre los distintos en colisión en el caso de que se trate, de acuerdo con
cuyas disposiciones materiales dicha disputa ha de ser resuelta; en segundo lugar,
la norma de conflicto habrá de fijar la jurisdicción competente para la resolución
de la controversia, la cual procederá a la aplicación de la regla sustantiva nacio-
nal a la que remita la correlativa de conflicto.
Este sistema, cual se ha indicado, es un' sistema de resolución; no es, sin
embargo, un método de previsión. Las nonnas que lo integran, en efecto, no esta-
blecen aprioristicamente pautas de conducta a satisfacer por las partes y en cuya
observancia reciproca habrá de producirse el equitativo cumplimiento de las res-
pectivas obligaciones. Antes bien, las nonnas en cuestión se limitan a marcar un
procedimiento de fijación indirecta de la disposición material concreta que resol-
verá el conllieto una vez que éste se ha planteado o resulta inevitable. Resolución
que además vendrá directamente determinada por los términos, condiciones y
circunstancias en las que el concreto conflicto se ha planteado. De resultar dis-
tintos cualesquiera de dichos términos, circunstancias y condiciones la solución
con toda probabilidad puede ser distinta e incluso contradictoria.
Las necesidades del comercio internacional, exponencialmente incrementadas
como consecuencia del incesante crecimiento de los intercambios en cantidad,
IlLRITIIO MII(('i\N11I INllltN\C10N"t \l

variedad y cuantía, se demosuuron masivamente incompauhlcs con un tan alea-


torio COIIIO rudimentario sistema normativo, el conflictual. : no solo pOI" la incer-
tidumbre que el mismo gene .... sino también por la imposibilidad efectiva que
implica de conocimiento previo de J¡IS peruncmcs pautus de cumplimiento y
satisfacción. Ni 1.1 certeza ni la seguridad ni la celeridad requeridas por el tráfico
mercantil. nacional e imcrnacional, son compatibles con un si'ilema que no fija
con antelación suficiente la rcglu a 1;1 que han de conformarse las condueles de
las partes a fin de que puedan ser consideradas como sohnorias. Tampoco el sis-
tema conflictual prevé con la certidumbre y antclacién necesarias lli jurisdicción
que ha de admuustrar la mencionada regla aplicable. En estas circunstancias de
desconocimiento en el momento de su perfección de relevantes extremos de las
obligaciones contraídas, las partes de todo contrato comercial internacional y, en
suma, el comercio internacional no han encontrado nunca un escenario jurldico
excesivamente favorable a su desenvolvimiento e incremento.
Frente a ese rudimentario e insuficiente sistema, el OUCI se adecua mucho más
ajustadamente a las necesidades del tráfico imemacionalrsatisfacc, cuan lo menos,
la exigencia del pleno conocimiento previo por las partes del alcance de las obli-
gaciones contraídas. de los derechos adquiridos y de los medios de cumplimiento.
Respecto, por otra parte, de abundantes operaciones mercantiles, en función gene-
ralmente de la naturaleza del instrumento que establece las reglas, el Derecho uni-
forme hace saber con anticipación la jurisdicción que lo ha de aplicar. Todo ello,
además, uniformemente, esto es. de igual mudo a lo ancho y largo del globo.
En el sentido expuesto, el Derecho uniforme es un derecho previsor, como
antes se indicaba, y no meramente resolutor. Además, se compone de un conjun-
to de reglas sustantivas, preñadas de disposiciones materiales sobre el régimen
jurídico de las operaciones de comercio internacional sometidas al mismo; en tal
sentido queda señalado que se trata de un sistema material y no adjetivo o formal.
En efecto, las normas que lo integran no remiten a otras disposiciones. nacionales
en ese caso, antes bien, disciplinan directamente la materia contemplada.
La uniformidad, por otra parte, conviene que sea un principio autosostenido y
dinámico. no estático. En efecto, las reglas que integran el Derecho uniforme del
comercio internacional son uniformes a la hora de su formulación o reformula-
ción pero, simultáneamente. dichas reglas se reclaman de la uniformidad a la
hora de su aplicación; esta exigencia parece imprescindible en la medida en que
son reglas con una vigencia potencialmente global y a ser aplicadas por tribuna-
les de muy diversa naturaleza, ubicación y nacionalidad. La uniformidad, en
estas circunstancias, no solo es una condición necesaria que inicialmente ha de
satisfacer la regla comercial internacional; es también un requisito de su aplica-
ción universal permanente. En atención a estas consideraciones, se suelen esta-
blecer, con formulas que van adquiriendo difusión creciente, en los propios ins-
34

trumentos internacionales que constituyen el Dercchu uniforme llisJlIlsicioncs


cuyos tenores son aproximadamcntc los $iguicntcs:

"La presente Convención regula exclusivamente la lonnaciún del contrato dc


compraventa y los derechos y obligaciones del vendedor y del comprador dima-
nantes de ese contnato......

"En la interpretación de l. presente Convención se tcndrá en cucnta 1111 caráe-


ter internpcional y l. necesidad de promover l. uniformidad en su aplicación .." ~

Mienlras que el primero de los preceptos transcritos pone de manifiesto el


carácter material, unifonne de las reglas que inlegran la Convención a la que per-
tenece, el segundo de ellos evidencia el postulado pennanente, a la hora de su
fonnulación e interprelación, de unifonnidad que el Derecho uni~onne del
comercio internacional se ve atribuir por los poderes públicos y fuerzas sociales
que lo generan. En realidad, los unos y las otras no hacen sino generalizar. exten-
diendo a la mayor parte posible de las operaciones mercantiles internacionales.
una fónnula secul~r que se encuentra muy experimentada desde comienzos del
siglo pasado en el campo especiñco del derecho del transporte marflimo de mer-
cancías. En efecto, el postulado de unifonnidad mediante la formulación de
reglas sustantivas y materiales, se encuentra ya satisfecho por las reglas discipli-
nadoras en este campo de la actividad juridico-mercantil desde que el Comité

4 An.4 CNUCCIM.
S M.l CNlJCaM. Dispclsil:i6n de simia. lcIlOr le CIIQ.IeIIÚ'lI en" Convenciód de UNIDROtT
sobre d !casinl o urcndamicnlD flllllllCiero inlemacional. hech:li en Onawa el 211 de mayo de 19811.
ano 6.1; iauaJmenle en la Convene:i6a de UNIDROIT sobrc elloclor;", o olfucl..r~ inlerna-
cional. hecha en OUawael 21 de mayo de t911 (audelaftlc CUAFI). ano ".1 y de la que no exis-
le una versiónofICial ea lenl'" espIAoIa. Ea lenor lilenI de los dos úlli.- precqMoscitados. ~.
licos por OCra pute, es el sipicnlc: '"Pour l'inlcrpreIIIioa de la pdsenle COIlVClllion, ilsen lenu
compIe de... I0Il canc:1Üe ialcmaaional el de la ~ de promouvoir I'uniformil~ de son appli-
calion...". Muy puec:ido es d lenor cid ano .. de la Conveac:i6Il de las Naciones Unidu sobre letras
de cambio inlemac:ionaIes y papá ialcmaeionales. hecha al NIICYII York el dla 9 de diciembre de
1911 (en adelanle CNULCIPI); _forme al mi_ Mea la inlapmaci6ll de la presente Conven-
ci6Il.K lClIdrien cuenla su caRctcr illlcrnacional Y la _idad de promover la uniformidad en su
aplicKión". Telllode sancjllllle aleancc K halla en el en. 14del Convenio de las Naciones Unidas
sobre la responsabilidadde los empresarios de lerminales de lnInspOr1e en el comercio inlernacio-
nal. hc:cho en v_ el día 19de abril de 1991 (en adelanle CNURElTCI). firmado por EspaiIa y
aún pendiente de rarifleKión.Conforme al citado fIICCCP'O. MEn la incapnución del prcsenleCon-
venio K leI1CIrj en c:uenIa su c:aricler ÍIIler1UICionaI Y la necesidad de promover la uniformidad de
M
su aplicación SobR la cueslión y los elemcntol pr6dicoa puesloa al servicio de la dinámica uni-

fonnadun por la propia UNCITIlAI, cfr. 8ONElL. M. J., La convenzionc di Vicnna sulla vcndi·
la inlemaZionalc:: origini. scelle e principi fondarncnlali.Riv.Trim. Dir. Proe,Civ.• 1990.u· l. págs.
liS Y ss sp«~ páls. 121 y ss.
Illill (lIu ~lIll(','NllI INill(NAIIUNAI

Muriumo lnrernuciona! clIlIs;Igmra lo 4UC CIIII el paso JeI li~mpo IllmÍ! cuerpo
COIllII d Convcni« de Hrusclas J~ 2S Je agllstll de I lJ24 para lit unificación de cier-
lilS reglas en materia de couocimicnto. el cual e1evú a rangu intercstatul las Reglas
Je la Ilaya de 1921. Cicnamenh: ljlle. además, el remoto precedente mcdicval de
uniformidad jurídica del Occidente europeo y el MeditclToinco en el ámbilo
comercial. la les menxuori«; también ha gnlvitado lk'lldc los inicios sobre la
mentede los creadores dcll~rccho ullilhnne lk:1 comercio imcmacioua].

2.J. Ucn:cho pi"lvadc

El comercio internacional, al igual que un considerable numero de acuvida-


des humanas. se encuentra sometido gcneillhnente • dos ordenes netamente dife-
renciados de normas jurídicas. En primer térnuno, existen unas nonnas de carác-
ter jurídico-público en sentido estricto confomic a las cuales los poderes polüi-
cos establecidos trazan el marco cogente de actividad de los paniculares y de
quienes, sin serlo. actúan como si lo fueran en el expresado marco, En segundo
lugar. existen las normas que disciplinan en dicho marco especifico previamente
lijado la actuación librc de los paniculares que operar. en el mismo. Aun cuando
los criterios para establecer la conceptuación de unas y otras normas son iunu-
merables y la frontera entre ambos géneros de disposiciones un tanto oscuras e
imprecisas, se suele calificar a las primeras aludidas como las integrantes del
Derecho público y a las segundas como las componentes del Derecho privado,
Por lo que al comercio internacional hace, ambos ordenes de reglas juridicas
existen, según ya se afinnaba,
El Derecho público que le concierne es el constituido por los acuerdos y con-
venciones multilaterales y bilaterales vigentes entre les diferentes estados sobe-
ranos en virtud de los cuales las mercanclas circulan entre ellos con alguna o sin
ninguna restricción cuantitativa, técnica o arancelaria y viéndose o sin verse
sometidas a medidas nacionales de efecto equivaicnte a las indicadas restriccio-
nes; lo mismo es predicable respecto de la prestación de servicios transfronteri·
lOS y de la circulación de capitales entre los diferentes estados y las personas en
ellos establecidas o residentes. El Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio,
GATT, constituye el núcleo central del Derecho PÚblico del comercio interna-
cional, el cual se acompaña, especialmente en materia de servicios y capitales, de
una pléyade de acuerdos bilaterales entre los estados y • los qUe no vale la pena
aquí dedicar atención: su contenido se reduce, generalmente, a pennitir flujos
recíprocos en el campo de que se trate y a fijar las cUl"ntlas y condiciones de
dichos Ilujos,
Este Derecho público del comercio internacional no fonna parte del DUCI.
Las nonnas que integran el DUCI, en efecto, poseen un objetivo mucho más limi-
3(,

tado y no aspiran a interferir en la soberallia ccnnonucu de lo,; estados: más bien


aspiran a que la soberanía de los estados les pcnuita gobernar las concretas con-
ductas privadas y libres de sus ciudadanos individuales. personas Iisicas y jurí-
dica", los cuales se reclaman del Derecho uniforme. En este sentido, se trata de
un verdadero orden jurídico-privado que se limita a disciplinar las relaciones
entre los individuales que, en el marco de los llujos comerciales establecidos por
los Estados conforme a normas públicas, celebran contrates con animo de par-
ticipar en la circulación de bienes, servicios y capitales que dichos Ilujos gene-
ran o permiten. ~n consecuencia, el DUCI se compone de normas que discipli-
nan las rclucioijés mercantiles entre clientes y proveedores. entre fabricantes y
comerciantes, entre finaneiadores y financiados establecidos en diferentes Esta-
dos y territorios de distinta soberanía. El Derecho uniforme, sin embargo, en
absoluto interfiere, ni mucho menos regula, el ejercicio de los poderes sobera-
nos por parte de los Estados diferentes en los que radican los establecimientos
principales, y secundarios, dc los sujetos privados e individuales, los operado-
res, del comercio internacional. Régimen aduanero, aranceles, tipo de cambio,
flujos monetarios y comerciales, estándares técnicos, cupos, conungemes,
balance de cuentas públi~as son extremos, entre otros, en los que el DUCJ no
estatuye en modo alguno.
En este sentido es en el que se Afirma que el sistema analizado es un sistema
de Derecho privado y no de Derecho público. Ciertamente que lo expuesto se
trasluce con claridad de las reglas incluidas en algunos de los instrumentos inter-
nacionales ya mencionados, Baste recordar al efecto el contenido antes transcri-
to del arto 4.1 de la CNUCCIM cuando indica como objeto exclusivo de la Con-
vención la regulación, además de la formación del contrato, de "los derechos y
obligaciones de! vendedor y del comprador" dimanantes del contrato. En modo
alguno el texto considerado tiene como objeto estatuir acerca de la circulabili-
dad de la cosa vendida ni de la disponibilidad de'Ios medios de pago compro-
metidos como precio, de acuerdo con las disposiciones de carácter público
vigentes en los respectivos lugares estipulados de entrega de la mercancía y de
pago del precio. .
El esplritu estrictamente privatista que trasluce la regla aludida se reitera bajo
similar o diferenciada forma, en otros numerosos textos de Derecho uniforme.
Así, el alejamiento de, y respeto por, las disposiciones públicas de alcance inter-
nacional se evidencian en reglas uniformes, relativas al pago de cantidades de
dinero como medio de solucionar obligaciones internacionales privadas. Baste
como ejemplo de lo afinnado lo que sigue:

"Ninguna de las disposiciones de la presente Convención impedirá a los Esta-


~Qs contratantes aplicar los reglamentos sobre control de cambios vigentes en sus
\7

tcrriturios, y ~;lIS dISlhIS!UllH':.'i rd'lliv¡¡.'i a la prul"c(lún J" su 1ll1ll!·:t1a. incluidos


los reglamentos aplicables en virtud de acuerdos uucrnacionalcs J.: los que sean
panes.':"

Con lo expuesto debe cntcudcrsc suficicntcmcnrc fundamentado el carácter


estrictamente juridico-privado de las normas que integran el I>UCI y de las rela-
ciones que constituyen el campo de aplicación de aquéllas,

2.4. L.. radical alirmación de la libertad de pacto, )' por ende, de cumerciu

Constituye rasgo muy difundido a lo largo y ancho de los textos del DUCI la
consagración de la libertad dc contratación y pacto en favor de los operadores
económicos internacionalcs. En la medida en que esta consagración se produce
sin perjuicio de las norma de Derecho público nacional e internacional, la liber-
tad de contratación que consagra el Derecho uniforme ha de entenderse en clave
exquisitamente jurídico-privada.
Así entendida, la libertad contractual posee varias implicaciones. Son las
siguientes:

1 La libertad de pacto se entiende, ante todo, como la libertad de pactar o no


8

pactar. suministrar o no suministrar. intercambiar o no intercambiar: el operador.


libremente, decide comprometerse en una relación contractual con un tercero.
Nadie. a la inversa, puede verse obligado a celebrar un contrato comercial inter-
nacional en contra de su voluntad Y. caso de así resultar, el.contrate no producirá
los efectos apetecidos por quien impuso su celebración aparente. Este elemento
fundamental del DUCI no aparece expresamente formulado hasta tiempos inme-
diatos: hay que esperar a la publicación de los Principios de UNIDR01T sobre los
contratos mercantiles internacionales en 1994 para que una regla reconocedora de
la libertad de pacto sea acogida en un texto uniforme inlernaci¿nal. De modo lile-
ral su articulo 1.1, bajo la denominación "Libertad de contratación" estatuye:

6 An. 76.t CNUlCtPt, et cuat. enel rcs&o de IU lCIlOr dispone las cona..'CllCIlCias 'lUC seckri-
van de una rellla pubtica enmal...riamonclaria lIObrc laobIipcMin de pallU .....1aceptanle delalelr.
de cambio inlemacional. Por Olra panc ha de tenerse prcscnle que de la regla lranscrila se inlien:
la doblc nointcrferencia det Derecho uniforme del comercio inlcrnacionallanlO enel campo del
derecho público, económico gcncratmcnle. lIlICional eomo ..... idénlico dcn:c:ho de procedencia
inlcrnaciooal. La Olra cara de la misma moneda. dicho seacasi enSClllido lileral, ta ofrece el ano
54 CNUCCIM CUlIIIdo eslabk.'Ce que MLa obtipción del comprador ..... paliar et pcccio comprende:
lade adoplar las medidas Y cumplir los rcquisilOS lijados por elc:unlralo o por las kyC$o los regla-
memos pc:ltincnl~'" para que sea posible el pago", Como secomprueba. tiA norma transcrita no inler-
fiere enlasnormas cslalales en maleria de eonlrol decambios: se limila a elligir sucumplimiento
por pane del comprador que debe pagar el precio. Diligencia d..-bi..Li ensuma.
lK
______ . KAIAU 11.1 ."l"S 11101/ Y I'II"I! "1
--.l.-..___ _ ._ ..•. 1{
• __ • \11 S VISCASIII .\S
_. _

"Las parles son Iihl"és para celebrar un coumun y dctcruunar Sil comcnido.'

Mas OI.ldOl"":. lus cklll~'nlus c1.... sicns .1.: la Icuria de 101 \,nhllll;I.llih...: ':i1I1l11 ele-
mcllln IIcllndal cSl:nc;¡11. son rccollillos pllr lus I'rill.:il'ills, 1:11 rarliclllOlr debe
OIh.,m Sl:1'alarllC 111 consideradó!! en el IIlIe\'1l le.lll de la violencia o la .:ncr.:iún
"'Ihl"': cI elln\l'illilllle 'Iue 1101 dcSl:¡. I,¡relar ellllln c1emellhl de nulidad. pUl" emplear
101 c\prcsillll elllllillclllal, 1Ic1 IlC~lldu: la villlcllda cs. sin duda. la mas ralclllc
lilllllili:MlaciÍln LW Iu cUfl:llciu lII: yulunllld clllllnaclu::1 y HU IIlIlIcil\n lu nulK flUh:llh:
IIIlillil'eKlllc!INI ik lu el'l.'ClivkLMI upcnadvI del prillCip¡u de lilll.·rt:ld lII: cunlr"lación
eu el e••ucn:io inlcnlacional1.

2". la libertad de pacto implica la libertad de las partes para lijar librc y con-
cenadamcme las cláusulas negociales qee han dc gobernar sus relaciones, inclui-
da la libertad de úlilizar a tal fin clausulados .t/c",darrJ. Esta regla. no menos fun-
damcntal que la precedente. se consagra en el texto anteriormente reproducido
del art. 1.1 de los Principios de UNIDROIT Y. por lo que hace a los formularios
standard , su contemplación se lleva a cabo. sometiéndolus a somera disciplina
en el plano de su inlerpretación principalmente, en los arts, 2.19 "(Conlratación
con cláusulas estándat)" y siguientes de los propios Principios.
los Principios no resultan. sin embargo. en la materia innovadores en exceso,
aun cuando al igual que acontece: en la manifestación considerada en primer tér-
mino, son muy explícitos. la libertad de determinación del contenido de los con-
tratos comerciales internacionales viene rcconoc~ndose a las partes desde los
inicios del Derecho uniforme y se acentúa a partir de la fecha de partida adopta-
da para el desenvolvimiento de este trabajo, el fin de la 11 Guerra Mundial. La
cuestión en si es de gran trascendencia por cuanto que afecta de iteno'a la dis-
ponibilidad de los contratantes respecto de los textos jurídicos integrantes del
DUCI. la libeitad de configurar un contrato implica la disposición de las reglas
de Derecho aplicables al mismo. En tal sentido. la libre fijación de las cláusulas
del negocio por las partes supone la adopción por estas en el curso del periodo de
perfeccionamiento del contrato. de soluciones convencionales distintas de las
legal y aprioristicamente prevenidas por normas de carácter general y potencial-

11:1 ano J.9 de los UNIDROlTPrincipios IObrc los CoalnIos Comm:ialcs IntemKionaIcs. 2"
imrn:sión cOfTCJida. ROIIIII. Unidroil. 2001 disciplina JI violencia bajo cl lámmo inaJá "dual M

en los siguienlcs Iám_: Una pane puede muIIr ... contrIlo si fue inducida a ecldnito
M

m<:dianlc una amenaza injustifICada ele JI otra f*1C. JI cual. lomando CII ~ión las cir-
eu_ias del c_. fue Ial inmincnle J ve _ para elejal a olra J*1C sin GIra ahcmativa
rvonal*. F.n JNIflicul.. una amenazaca inj ifac:ada si JI acciun u omisión COll JI QU'i cl promi-
":rUe fue am.:naudu es intrlnscurnCnlC iIlCOlTCC1a. o resuhó inconceto recurrir a dicha amenaza
pilfl1 "biCI"''' la cclebracióndel c:ontIúO~. Rcsr- de JI inclusión elelos restantes clcmentos ele la
...·oria de la volunlad en los PrincipioseleUNtDROIT dc:bcn consullanc sus arts. J.4 (Definilioo
",,' mislilkcl; .1.S IRclcvanl miSlake) y 3.8 (Fraudl.
11 un 1 1111 MI'IH ',\NTII IN III(NM '1IINAI \.,
mente aplicablesal vinculo pilt'lad.l: C~. pues, 1:. li~rta¡lllc ClI.l'l.ur la apli('aclúli
de normas disposuivas al contnuo. (';,msliluye llieXrUCSIU, asi plll'.'. la relegación
de lus normas del IlUel a un condición de mera surleloncdild.
Pues bien, en el l>UCI lIicha libertad viene ;;ienJu illIIl,lialllcnle reconocida.
y practicada, durante el periodo de referencia. Al efecto. un gran numero de sus
instrumcmo» reconocen 111 libertad de ructu Q ejercer por lns punes de 10:1 con-
IrulOll IIOIlIClidoll 11 di!leiplilll~ por Ill!l inKlrumcnh'!1 en clIc!ltiún. E!lh: reconoci-
miento es mis explicito y !C encuentra plenamentcjustilicado cuando los iusuu-
montos que lo efectúan revisten la forma de usos y pnicticas negociales o con-
sisten en recopilaciones y codificacionesde dichos usos y pn'.:licas: tales son los
casos de los INCOTERMS y en materiade créditos documenlarioslos RUU 500
establecidos por la CCI. Por su propia naturaleza contractual, unos y otros se
aplican a un contrato si así se conviene expresamenle por las partes. en forma un
tanto alambicada ciertamente en el caso de las RUU. y. desde luego. cualquier
contrato de compraventao de apenura de crédito documentario puede convenir-
se por las panes estableciendouna tul hll(' disciplina convencional del mismo.
No de un modo tan natural la libcnad de detenninación bilateral del conteni-
do de la obligación podrla reconocersecuando la noooa contra la que se dispone
resulta ser una convencióno una ley nacional confeccionada eonfonne a una ley
modelo. Haciendoabstracción de la polltica de las respectivas legislaturasnacio-
nales a la hora de estatuir la Indoledispositivao imperativa de las nonnas domés-
ticas confeccionadasconfonne a la ley modelo transpuesta,lo cieno es que tanto
las convencionescomo las leyes modelo integrantesdel DUCI podrían, dada su
condición de productos estatales, resultar más reticentes a la disponibilidad de
sus reglas. En favor de dicha reticencia juega la participación directa, preemi-
nente, de los estados en la elaboración de unas y otras. ~uega incluso un factor
psicológico, si se quiere, propio de las tareas preparatorias de un texto normati-
vo inlernacional: largas y complicadas por lo general, constitutivas de un consi-
derable esfuerzo de entendimienlo entre percepcionesy sistemas más diferencia-
dos de lo que se pueda imaginar, no resulta fácil que culminada su obra decidan
los panicipantes en ellas que las reglas que acaban de fonnular, en lugar de
imponersea la operadoresineluctablcmcnte, queden a disposiciónde los mismos.
y sin embargo,cuandodel DUCIse trata, ello aslsucle ser. La que puedecali-
ficarsecomo pieza capitaldel DUCI. la Convención de VJena de I~O sobre con-
tratos de compraventa internacional de mercaderias,en su ano 6 de modo rotun-
do reconoce la libenad de la que se habla. Su texto es el siguiente:

"Las panes podrán excluir la aplicación de la presente Convención o, sin perjui-


cio de lo dispuesto en el artículo 12, establecer excepciones a cualquiera de sus
disposiciones o modificar sus efectos".
I(.\II\U 1111 SI ·,S 1llniz v I'IIAI( l+llAUS \'I'\('\SII.I.AS
---------------- ._---------
El precepto es ampliamcruc reconocedor de la libertad de elección de disci-
pli.,a aplicable por las partes: 101 Convención. en efecto, queda reducida ,1 una
norma supletoria ljuc se aplicará únicamente si las partes lo permiten, abstenién-
dose de utilizar cualquiera de las tres posibilidades de exclusión de la Conven-
ción que ella misma ofrece a compradores y vendedores según acaba de COI11-
probarse a la vista de su reproducido artículo 6.

3". La libertad dc pacto implica la posibilidad que gozan las panes de deter-
minar el dfrecho no contractual al que someten subsidiariamente su contrato,
Esta nuev;i faceta ya se trasluce de los textos del DUel que acaban dc ser inme-
diatamente reproducidos. Tanto el art. 6 CNUCCIM como el art. I CNULCIPI
legitiman la conducta de unos contratantes que no se limitan a establecer excep-
ciones o modificar electos de las Convenciones sino que incluso llegan a excluir
la plena aplicación del instrumento en beneficio de otro derecho al que se some-
ten. El ejercicio de esta libertad es posible siempre que el contrato en relación con
el cual se ejercita sea susceptible aprioristicamente de sumisión a la Convención.
Cuando éste no es el caso, la libertad de pacto de las panes quedará siempre a
expensas no tanto d~ la liberal regla del DUC) en materia sino de las reglas de
derecho nacional que resulten aplicables en virtud de la correspondiente norma
de conflicto: ello obviamente ya no es Derecho uniforme,
La vienesa fónnula liberal. al menos desde la perspectiva española, de 1980
ha obtenido ulterior difusión, lo que permite elevarla a la categoría de faceta de
uno de los elementos de base del DUCI: en las Convenciones de UNIDROIT
sobre leasing y jocloring internacionales y en sus respectivos artículos 5 y 3 •
la faceta ahora analizada de la Iibenad de pacto encuentra reiterada acogida. La
generalización del principio y de esta faceta en concreto podría permitir incluso
afirmar la validez de: un pacto en cuya virtud las partes someten el contrato inter-
nacional a un texto convencional del DUCI'que no se encuentre en vigor en el
momento de celebración del pacto en cuestión. O a un elenco de principios como
los de UNIDROIT. A pesar de la carencia de consagración estatal de la regla con-
venida por las partes, no se detectan razones que limiten la libertad de elección
del derecho aplicable a reglas positivas vigentes o a disposiciones contractuales
standard integrantes del DUCIIl.
En cualquier caso ha de señalarse la existencia de un límite a la libertad cuyo
análisis se cierra: las convenciones contcmporáneas en materia de responsabili-
dad, de determinación de los importes de la indemnización a ser satisfecha al

11 En relación con las limilaciones a la libenad de: clecdón de la ley apticable resulta úlilla Iec-
lur~ de: SClIMllTlIOff. C. M., The Limits of Pilny Autooorny.ClI el vol. Clive E. Sc:hmiuholrs
S.:kocl Essays 011 tnlemaliunaITrallelaw(ed.Chill-JuiCbo:ng).Mill1inus NijholT Publisbcrs-<iOl-
ham & Trulman Lid.• Dordn:c:hl-Bolitoo-London, t9Kl1. pátls.Sg4 y ss.
IlU(I-{'11l1 MIJ((,AN 111 IN n,l(NAlIONAI 41
---,._-------------

dañado y de fijación de los crircrios de lal dctcrminaciós no son disponibles en


tules cuestiones, En caso t1~ serlo, lo son exclusivamente para permitir pactos de
agravación de la responsabilidad del duñuntc p.:ro no de su disminución u exo-
ncrución,

4". La libertad de pucto fundamente. por último. la pesibilidad, ciertamente


matizada, que las partes poseen de someter a arbitraje sus eventuales futuras dis-
crcpancias sobre el coruraro pactado, ..:ií como de decidir el reglamento oc admi-
nistración del arbitraje y el Derecho aplicable al fondo del asunt0 9 .
La matización de la libertad a la que se ha hecho referencia se encuentra deter-
minada por la necesidad que las partes poseen de obtener la cooperación del esta-
do de ejecución del laudo en orden a dicha ejecución. Precisamente tal coopera-
ción necesaria en caso de no acatamiento del laudo es la que permite que el Esta-
do lije ciertos límites a la libertad de pacto aplicable al arbitraje: en caso de que
las partes, a la hora de pactar, hayan desbordado tales limites nacionales, el Esta-
do podrá negarse al reconocimiento del laudo con el que el arbitraje culminó y.
consiguientemente, negará su ejecución. Esta realidad indiscutible es la que, de
una parte, desencadena la consabida discusión acerca de la autonomía del DUCI
o, más exactamente, de la lex mercatoria, cuestión sobre la que no cabe ahora
abundar, y de otra, impide una formulación rotunda e incondicional en textos
positivos o convencionales de la cuarta y última faceta de la libertad de pacto
que ahora acaba de contemplarse.

3, RASGOS INCOMUNES

Si hemos aludido en los apartados precedentes a las características del DUCl


que ilustran la totalidad de las normas que constituyen su sistema, mínimo común
denominador en la tenninología usada, se hace necesario, acto seguido, proceder
a considerar ciertos caracteres de las normas que integran tal sistema que no son
compartidos por la totalidad de ellas. Lo que, sin embargo, no impide que las dis-
posiciones así parcialmente diferenciadas deban de ser consideradas integrantes
o componentes del Derecho uniforme, Nos estamos refiriendo principalmente a
dos notas significativas: el origen o la fuente de producción de las respectivas
normas, en primer término, y la fonna externa de las mismas, en segundo lugar.
Ni todas las disposiciones que integran el sistema poseen idéntico origen social

9 El ano6 I-MCACI esrabíece la necesidad del pacto para que: el arbitraje quede irstiiuido; su
ano 19 consagra la libenad de las panCl para convenir el JXOCedimiento a que: se haya de ajllSlar el
tribllDlll arbitral en sus actuaciones; Sil a:1. 28 cslablcce la libenad de pacto sobre el Dc~ Ipli-
cable al fondo detlitillio.
I! K..\1 1\11 11 I 1 SI .\'0 I 11(111 \ I'JI 1\" 1'1 N.·\IIS \'1'01 ASII I 1\'0

.. p.. lilll'O ni lUdas las dISllIlsi.:ion.:" ,:olll".:nIlJas Sl' lIIalllfl.:slall a •I.a\'':s lid
III1SIIIO rcvcxtinucntu o '''1'111:1 cxrcrun Lsl;IS lh k ...:11.:la" ,1.: orig':lI y coutonna-
I."IÚIl. Slll embargo. 110 unpidcn que unas y olras formen pan e lid sistcma del
I>lJ('1, según se h;1 scñaladu; tampoco iutluycn de modo apreciable ':11 1:. Iuerzu
tic ohligilr 1,10.: las mismas. Jueces, arbitrales y estatales, han de exigir. y exigen. d
cumplimicmo de las rcgh.s del sistema con iudcpcudcncia dcl ongcn y la forma
lI.: ellas. Siempre. claro está. que pllsl'an un mecanismo de vigencia comprensi-
Vil de liI l'elllciólI cOlllruc,"ul que tIC h: pn:'l,!llcJe 1I01ll1.l1er.
Lu conlllullldl\n t.I~ ~llh: dUIl) tu} elConCr'll dé lu uhhllllción de proceder a un
SlIl11CI'O ?:i1isis de dicltllS "ceracteres incomuncs" de los diversos instrumentos
uonnmivoscomponentes del DUc!.

3.1. Origen he'eróclilo

Coherentemente con la tradición mercantil, y jurídico-privada en general, ins-


taurada a panir de la nacionalización renacentista de la medieval/ex merC:IIIIJ,.;u
las fuemes de producción de las normas que illle¡;raU el DUCI no son ni únicas
ni homogéneas. Esta diversidad de fuentes se ha constatado y legalmente reco-
nocido desde que l!xisten los derechos mercantiles nacionales; el Derecho mer-
can.il internacional, por su parte, es fiel a la tradición aludida,
De la tradición en cuestión es Iributario el derecho comercial codificado de prin-
cipios del siglo XIX, el cual no puede, a pesarde su carga jacobina. dejar de reco-
nueer la pluralidad efectiva de fuenles:·primordialtnente el Estado. pero Iambién la
sociedad mercan.il o universidad de mercade...es se ven reconocer su índole origi-
nadora de reglas, titubeantemente imperativas, a través de los usos o costumbres de
comercio observados generalmente en cada plaza. Esa su capacidad generadora de
normas, ciertamente, es consagrada en un segundo escalón y a expensas de la
voluntad o etolvido del Estado, quien se lIutoatribuye un inevitable protagonismo
confonnador de la disciplina jurídica comercial, y no comercial. la existencia de
ambos órdenes nonnalivos y ambas fuentes de producción de Derecho no ha con-
ducido nunca, ciertamente, a negar la existencia del Derecho mercantil.
Ese dualismo colectiva generador de disciplina jurídica siempre ha cohabita-
do con la libenad de pacto. Esta constituye manifestación de la voluntad indivi-
dual y en cuanto lal también ejercita dicha función normativa: expresamente es
equiparada a la ley por el aniculo 1.091 del Código Civil en el caso español si
bien en un ámbilo limitado, el de las panes que celebran el contralo. La partici-
pación de lodos estos sujetos se reproduce igualmente cuando hay que referirse
al DUCIIO. La constatación de la existencia de un dualismo generador no puede,

10 Por lodos, RtPERT. G.-ROOlOT. R., TrIlih! élc!menlaire: de droil l:tlIDmcn:ial. l. l. tt" ed.,
l.< illJ.I'lIr1s, t'JIl4, pág. B.
IIIIU 11111 MlllI'¡\N 111 IN 1111......\I·IIINAI l\

por otra parte, conducir a la Ih:I!;ICíllll lk la re..Ii.l;ullkl 1*'PIlI I>clccllo ':OIllCI-


ciul uniforme lrutu de la !!CII~ral"illn: sin lllllla que allUd duali'lIlo coutrihuyc a
que su sistcmauzación resuhc más cumplcja y llUC el conjunto de la" nonnas lIUC
II! imcgran comporte !1Il d;lltl adicional de asislemalicid;ul.jUIIIII al rcitcrudo
carácter mtcrnucional del objctu de las re¡,tlas IIl11lilnlles. Dc ahí. sin clllh.lrgo.
sc~illl lu cual la h'l'
existe una enorme distancia hasta Iil inuecfltuhlc 1IIinIlUC!l:1I
1II1'/~'I/"'1'i11
reúne con hl~lll un magmu dc I'n'tctku!4 diversus, lacunares e inclu-
so ocasionahncute ellllil"lIdicturills l',
Añrmado el parulcíismo entre el Derecho mercantil nacional y el internacio-
nal en punto a las fuentes de producción de sus normas habrá que abundar en
e..da una de ellas y. parucularmeme, en las peculiaridades que las mismas pre-
sentan cuando se aplican a la producción de reglas del (>UCI. lillo en el entendi-
do de que, con independencia de cual haya sido su fuente concreta de producción.
la norma concernida forma parte de aquél lan promu como reúna las caractcrísu-
cas comunes a las que se hizo alusión con anrcnorid..d. siendo subsiguicntemen-
le aplicada al caso controvertido.
La primera de las grandes fuentes de producción de normas comerciales uni-
formes. al igual que acontece con los Derechos mercantiles nacionalc , paradó-
jicamente es. rectius, son, los Estados: en virtud de su poder convencional (el
consabido maklng-treaty fXI ... cr ) los estados son quienes pueden establecer ins-
trumentos internacionales de derecho uniforme en el campo comercial aplicables
a actos y operaciones realizados en su tenitorio o a emp, ..s anos cuyo estableci-
miento principal o secundario radique en su indicada parcela de soberanía.

Otros cruerios de sometimiento a normas convencionales uniformes son preveni-


das por las disposiciones pertinentes sobre su campo de aplicación que en cada
Inlado de Derecho uniíoeme se pactan: en el texto se mencionan las más frecuen-
les; puede al efeclo verse d..-sde la relativamenle simple contenida en el ano I
CNUCCIM hasta la excesivamenle compleja eslipulada en el ano 2 CNULCIPI.
Ademá.'I, las respectivas nonnas nacionales de conñictc, a aplicar eventualmente,
pueden establecer algunos más • las que tampoco se hace alusión en el texto; a
litulo de ejemplo. cfr. ano IO.S ce espaOOI. Por otra parte, ha de señalarse que el
poder convencional exterior aludido en el lexlO no siempre reside materialmenle
en el Eslado sino que puede excepcionalmente residir en alguna de sus dependen-
cias. En previsión de una la'particularidad, suele ser en rclacU\n con el Derecho
uniforme del comercio inlenw:iona' el caso del Canadá, las convenciones incor-

1I Las palabras ulilizadas lileralmente en el OI"iginal francés del que es traducción el texto arriba
incluido SOlI las siguientes: "d..'signe maladroilcmcnl un magma de praliques diverses. llCUllllires,
parfois conlradic1oires". !Km palabras de RIGAUX, .... Les silualions juridiques individuel!cs cbns
un systbne de relalivill! gellbale. Rccucil Ik:s cours de l' Académie de dtoit inlcmatianal de la
Uaye. 1989. , 21 l, vol. l. págs. 9-4011
44 RAfAEL Il.1.I-.SC\S olníl v I'II.:\K I'FKJ\I.l.S VISCJ\SIU.I'.S

poran dentro de SlIS clausulas linaks un a.-h,·ulll 4ue haJl1 .:1 rutulo "Aplicadún a
las unidades temtorialcs" u similar pcrmuc el csladuen cucslión declare a lu largu
del proceso de finna. raliticaciÍln u adhesiún del Iralado en cual u cuales de sus
diferentes unidades Icn·ilurÍ;lks el Derecho uniforme convcucional resultará apli-
cable.

la fuente estatal, no obstante, sude actuar cuando del Derecho uniforme del
comercio nucrnacional se mUa bajo el impulso previo de las ya anteriormente
mencionadas agencias fonnuladcras: son éstas orpnismos internacionales dola-
dos de la máJ variada conliguración jurídica.Jos cuales. antes de convocar a una
conferenció/dip!omálica en la que los estados ~jcrciten su poder creador de nor-
mas uniformes, han preparado el proyecto de convención objeto de discusión y
posterior firma,
En el campo mercantil internacional. dos son los organismos que general-
mente llevan a cabo tales tareas preparatorias: en primer término, la Comisión
de las Naciones Unidas para el Derecho mercantil internacional (CNUDMI o
UNCITRAl. en su abreviatura inglesa tan poco eufónica como la española],
comisión especializada )' permanente de la Asamblea General de las Naciones
Unidas dependiente d~ la Sexta Comisión. asuntos jurídicos, de la propia Asam-
blea y que, por lo tanto, forma parte del sistema de Naciones Unidas. En segun-
do lugar, el Instinao Internacional para la Unificación del Derecho Privado (UNJ-
DROIT) divide sus tareas preparatorias de reglas uniformes entre las dos ramas
del Derecho privado, el civ]] y el mercantil: creado en 1926 como órgano auxi-
liar de la Sociedad de Naciones, fue reorganizado en 1940 en vinud de un acuer-
do multilateral como organización intergubernamental independiente compuesta
por 59 estados miembros y con sede en Roma l2.
El modus: operandi de los estados a la hora de crear un nuevo inslrumento
comercial internacional, o revisar los preexistentes, no se diferencia del utilizado
para convenir tratados de contenidos ajenos a la unifonnación del Derecho mer-
cantil' internacional. la Convención de Viena de 23 de mayo de 1969 sobre el
derecho de los tratados 1] , y las correlativas reglas intemas de cada uno de Jos
estados contratantes, suelen ser las normas disciplinadoras del iter negotia/is que
conduce a la sanción de la nueva regla del derecho unifonne. Ciertamente que
para su vigencia será necesario que se cumplan las especificas reglas estipuladas
en cada convenio relativas a su entrada en vigor, aunque ha de reconocerse que,

12 Sobre UNIDROIT, su nalw-aleza. organización )' trabajos pawJos y en curso, ofrece una
concreta y precisa infonnac:ión el folleto Inslilul 100c:maliooal pour l'unífKlICIiOll du droil prive!,
UNIDROrr, Roma, lid pero 1992. pussim.
1] Sobre la misma.ampIiaItIc:ru y por lodos. RE\t1RO BROTONS, A .• Oc:rc:cho inlemaciooal
núblico, 2. Dcrc:chodc los tratados. Tc:c:nos.. t.fadriJ.. 1987. p'p.19 y ss.
D1,RH'lit) MUH ·ANIII. IN 111(~'( ·ltlN,\I. 45

en ocasiones. los tribunales. panicularmcmc, los de arburajc. han aplicado textos


del DUCI ames de su entrada en vigor como l.ex Men'l/IO,.itll~. Tal vigencia, por
otra parte. determinará la aplicación de la norma por los tribunales de los Esta-
dos parte y, además, por ia de los Estados no parte cuando sus normas de con-
llieto y el campo de aplicación del trarado en cuestión asi lo requieran.

En cvilación prccisamemc de ,,~Ic cli:ciU 110 dese..do en una ,nalcna o.:"¡rlIordin3·


riameme sensible y li!:lada IraJicioll..llllcllIe a las concepcioscs ju¡ldicall báilicas
de los Estados como "os el De...echo cambiario. el aft. !tR.1 de la CNUlCIPI per-
mitc la formulac:ilin de una reserva ptl! los r:~ llignata¡ios en cuya virtud
declaren que "sus 'rihunakos solu aplic.mín la <':on\'~'f..:ión si el lugarindicado en
el tilulo donde se librll la Ict.... o donde se suscribe el pagaré y cl lugardel pago
del tjtulo en él indicado se cncuentran en Estados Ccmratantes". la posibilidad de
fonnular reservas en las conveuciones inlcgranlcs ~:c1 Derecho uniforme del
comercio internacional suele presentarse únicamenlc de fonna excepcional; así.
prohibe expresamente las reservasel art. 21 CNURElTCI: limitan drásticamente.
reduciendo a supuestos concretos prcvistos' en el propiotexto, las posibilidad de
reservas las restantes convenciones. arts, 39 CPMCIM, 911 CNUCCIM. 22 CUAFI
y 20 CUfl.

Como nota común a todas las convenciones fruto de la actividad normativa de


los estados en el campo estudiado hay, por otra parte, que señalar el carácter mul-
tilateral de dichas convenciones: como ya ha quedado comprobado, la vigencia
de \as mismas depende de la ratificación por parte de un número de estados siem-
pre superior a dos y los textos, además, se declaran por su redactores abiertos per-
manentemente a la adhesión ulterior de otros estados.

Como ya se indicó, junto al poder normative del Estado, participan en la ela-


boración del sistema unifonne analizado los propios sujetos de la actividad a uní-
formar: los operadores económicos, la comunidad comercial internacional o la
societas mercatorum interviene decisivamente en la formación de abündames
normasque integran el DUCI, constituyendo este el otro polo del dualismo al que

14 En la maleria se ha podido apreciar que, a medida que el Derecho uniforme del c:omercio
internacionaliba adquiriendocana de nalUlllleza global 'Itas exigencias juridicas del comercio mun-
dial se inaementabln, los n:qui~iIOS para la enlrada en vigor de una convención han venido dismi-
nuyendo por decisión voIuntariamenle querida de los CSlados participantesen la confcrqlCiadiplo-
málica que los confecciona. Así. la CNURElTCI de 1991 diSflOllC su enlTada en vigorhel primer dia
del mes siguienlea la ellpiración del plazo de un aAo contado desde la fecha en que haya sido depo-
silado el quinlo illSlnl/llCnlo de raliflCaCión.lICCplaCión. aprobacióno adhesión" (art. 22, "Enttada en
vigor", CNURETTCt). Por~ .... el an. 99.1 CNUCCIM exiae d deposilOde diez JaliflCllCÍOI1Cs o
adhesiones. las Convenciones de Ollawa, UNIDROIT sobn: \casins '1 factorin.. por su panc, m
1988 mlujeron la cifra de dcpósilOS a ll'CS (rcspcctivamo:nlC. artI. 16.1 de CUAFI '1 14.1 de CUFIl.
46

se hizo referencia con amcriondad. Son aquellas norlllas cHlIsueludillilriils cuya


creación compele a tan clásica COIIIO persistente y caudalosa fuente del Derecho
unifonne: usos de comercio observados en la plaza y en el sector comercial de
que se Iraledeben su origen, confonnc D la concepción Iradicional en los sisle-
mas del Derecho rumano. a la reilerolción efeeliva con que determinadas solucio·
nes empiricasse vienenofreciendoa problemasconslanle". No vale la pena repe-
lir cuanlO es conocidoacerca de la evoluciónjurldica que comporta el que acer-
ca de una concreta y reiterada solución aocial le confonnc la "pinitl /",.;.\r ,n ';;
ne('('.dloll., factorck:tcnninantc de la aparición de la nonna consueludinaria.
Duran;; muchossiglos,y a lo largo de los últimoscien ai\ostambién. losope-
radoresdel comercioinlernacional han venidocreando con sus hábilos rciler2dos
de conduela una serie de pautas que se convierten en paulas socíabncntc exigi-
bles en relacióqcon el tráñce internacional tan pronto como pueden ser califica-
das como "razonables,ciertas y notorias". Se entiende por este ullimo calificali-
vo, precisamente, el ser generalmente aceptadas y, por consiguiente, exigibles
socialmenle según se ... indicado: noaab~ instituciones juridico-comercialcs
internacionales sometidasen la actualidad a una rcgl,mentación escrita minucio-
sa y precisa deben IU origen a la eoslumbre comercial reconocida en un dado
momento en su fuerza de obligar por parte de los Iribluaales, brilánicoscon fre-
cuencia. Tal resulta ser el caso del contrato CIF en general, tambiénel de dicha
venta especialen particular, ul como el del cridito documentario.
En una mutación muy pen:eptible a lo largo del pasado siglo, los casos cita-
dos resultanemblemáticos de la evoluCión sufrida por el modus operanJi' de los
operadores en cuanto que fUente de produceión de normas comerciales interna-
cionales. En efecto, los sujetosdel ",rICO las han producidotradicionllmenteen
forma de uso de comercio o costumbre. la dirlCultad práctica de la prueba del
uso o la cOSl,!mbre ante los tribunales,de una parte; la definiliva rapidez y segu-
ridad de los medios de comunicaciónescritay eleclrónica de otra Y. finalmente,
el acelerado reconocim!ento mundial de la libertad de pacto y su generalizada
tutela por los tribunales universalmente han detenninado ciertas alteraciones sig-
nificativas en la actuación de la sociedad de mercaderes a la hora de producir
nuevas pautas de conducta.
Hoy dla, mAs que costumbres basadas en la reiteración de conduelas se pro-
duce la fonnulaciÓll de reglas unifonnes en forma escrita cuya vigencia se fun-
damenta no tanto en la condición de usos de comercio por parte suya sino en la
incorporación expresa de las mismas a un pacto escrito.

Ya en 1973 la inc:ipienc:ia de la evolución que vade la costumbre ala recopilación


anlicipada de prklicassa convenir fue delectada por (',ONDRA. J. M.. la ~r­
na"Iex mercaloria" cit. págs. 29 Yu. ElaUlor citado. sinembargo. no llega a una
·11

construcción ddilllli\a del kll'III1':IIU C idclltlfl.:a el usu ull':OIa':IllIl;alllu SIII cicr-


tos lilubeus; al res¡:~':'" ctr.. p<lr una parte, p¡ig. It, en la 'lile incluye en la cos-
lumbre lonllulas eunlr.&<:luales y. p<)r olr.&, I¡¡¡gso 2(, y ] 1 en las 'lile el cooccpto tic
usu de clIDlCrcio inh:macional ~ cllCucnlra dcpuroldo tic luda cunlilmin...:ión con-
Ir.&Clualo Tak5 lilubr.",s. pllf "Ir.& IliIrlC, rt..'5uhall más quc jusuficados en un momcn-
lo hiS&tÍricu cumu IlJ1] en el que el Derecbounifonn.: del r:ul1Icrciu inlcrnar:ional
so: cnconlraba Illuy en Sil:; p;!11lI...." li.

Surge asl una segunda C$pceic de hUI y. aludídllsasencias fonnül:aooras que


no se asocian ni en su organización ni fUllCionamiento a 10$ estados o II los orga-
nismos intL'fllacionak..-s 1iino de manera dirL'"CllI a la sociedad de mercaderes y a
sus más conspicuos asesores en cuestiones relativas ai comercio intenlacional y
su régimen jurídico. A este conjunto de elementos diversos se le ha denominado
el e:dublishmrml l.'conómico-jurldieo internacional y constituye su arquetlpica
manifestación la Cimara de Comercio Internacional (CCl)t5. Reunión de ope-
radores y juristas relacionados con el tráfico internacional de mercanclas y ser-
vicios, radicada en Parls, la CCI tiene como gran mérito, entre otros, el haber
procedidoa la primigenia fonnulación eserita y a las sucesivas revisiones de nor-
mas del DUCI originariamente configuradas como usos o costumbres interna-
cionales. La creciente complejidad de las operaciones, el incesante crecimiento
de las jurisdicciones ante las cuales la costumbre no escrita debe de esgrimirse y
el número no menos creciente de sujetos sometidos al uso de comercio en cues-
tión son factores que han traido como consecucnc:ia la necesidad de fonnular, y
refonnular cada vez con menores intervalos cronológicos, por escrito las meo-
cionadas costumbres mercantiles,o algunas de ellas cuanto menos.
En cierto modo, por consiguiente, la un;ven;lar metralOl1lm en su actividad
generadora de Derecho no solo crea costumbres; también las recopila por escrito
llegando incluso a degradar su categorización formal en el seno del sislema de
fuentes. En efecto, la cca con su c:ondUCll formuladora de reglas mercanliles no
estatales abandona. impide,más c:orrcctamente podrIa decirse, la posible configu~
ración de las mismas como usos de comercio; las reduce por así decir a la eoedl-
ción de meras cláusulasconvencionales cuya fuerza de obligar radica en la libertad
de pacto ejercitada por las partes y no en la satisfacc:ión por las susodichas ~s
de las ya expresadascondiciones de ser reglas "razonables,ciertas y notorias".
La participaciónactiva de lu agenciu fonnuladoru, sin embargo, no signifi-
ca que la costumbre mercantil haya desaparecido: las fuc:rzas(sociales generado·

IS Sobre: llA Cámara de Comerc:io tnk:rnacionat la lilc:nlun descriptiva es abundanle:o Puede


VCI'IC, c:lI muchas de: sus publicacionca, lIll _ preciso de: la WlIlilllQCión Y lICtividlldcs de la
CIIlidlld Por todas, cfr. ICC Uniforme Rula fOl' De:lIlllnd Guuanlca, PublicMion No. 451, Pifia,
o

1992 (en adelan&c: ICCURIXiI. Jlál· 20. (hup: www. iccwbo.cql


-18

ras de conductas paulaunamente sometidas a la convicción social gcncralizada de


su exigibilidad siguen actuando al margen de las agencias: en consecuencia cos-
tumbres mercantiles siguen siendo creadas, con un 1('111/)//'· no en eXCL'SO eche-
rente con el muy acelerado de las transacciones que tienden a disciplinar; ade-
más, en relación con muchas de ellas en modo alguno su recopilación escrita o la
mutación de su naturaleza a cláusulas convencionales es requerida ni se produce.
Tan solo en aquellos casos en los que la complejidad sobrevenida y la universa-
lidad de la difusión del uso aparecen como hechos detcnninantcs, la imcrvención
del establishment tiene lugllr: mediante la misma se concretan por escrito de
acuerdo con .Iguno de los revestimientos que acto seguido se indicarán.. Incluso.
en ciertos c/sos en las que las aludidas notas de complejidad y universalidad sc
acentúan y se acompañan de una exigencia superior de seguridad, llega a pro-
ducirse la intervención de los Estados. Tal es el supuesto de las ya en incipiente
ocaso costumbres marítimas en materia de transporte internacional de mercancías
en régimen de conocimiento: estas costumbres pasaron a configurarse como las
escritas Reglas de la Haya de 1921 para culminar, y persistir, como el actual-
mente vigente Convenio de Bruselas en el año 1924.
A pesar de esa puntual intervención escrita de los estados o del establishment.
infinidad de costumbres se siguen construyendo y aplicando en el marco del
DUCI. En un sector tan uniformemente normativizado como el ya aludido del
transporte marítimo de mercancías, la costumbre irrumpe y se conserva, rodeada
de normas escritas de diversa procedencia y naturaleza, en relación con temas
importantes, cual resulta ser la detenninación de la unidad de transporte en rela-
ción con la que juega la limitación de responsabilidad del transportista marítimo.
la intervención de los Estados en relación con la concreción escríta de dispo-
siciones uniformes de procedencia consuetudinaria, por otra parte, no suele
excluir una participación activa de los operadores y del establishment jurídico-
económico en la conformación final de las reglas que tienen a los propios Esta-
dos como fuente de producción. Ello resulta así ser incluso en los casos en los
que las normas en cuestión se fonnulan ex novo sin ni siquiera haber sido pre-
cedidas de una práctica internacional más o menos generalizada detenninante de
la previa aparición de un eventual uso:de comercio. En efecto, operadores y
establishment participan muy activamente en las tareas preparatorias de las/or-
mulating agencies o de las conferencias diplomáticas en las que se redactan las
nuevas disposiciones. El status de observador del que se benefician en tales foros
las asociaciones globales o regionales de los empresarios de los ramos concerni-
dos y los más variados lobbies asociados al sector económico destinatario de los
preceptos en elaboración facilita en gran medida una intervención decisiva de
operadores y establishment. prácticamente en un plano de igualdad con los esta-
dos, en las aludidas tareas preparatorias.
IlLKITIIO :-'lI.Kl·" NIII. IN 11 KN ,\llll~" 1.

3.2. Furmulación )' naturalcLa Iwtl'rll~énl:a uc las normas intl:~rallh's

El segundo rasgo incomún del coujuntu de disposiciones 4U': irucgrun el


DUCI está constituido, como ya se ¡¡ValUÓ, por la circunstancia de 4U': la tormu-
lución y naturaleza de las mismas no es homogénea, En efecto, al igual 411': succ-
de con las normas que integran los ordcnamieruos nacionales, las que integran el
derecho uniforme, dado que poseen origen diverso, se ven subsiguicutcmeruc
sometidas a diversas formalizaciones y. como consecuencia de ello, gozan oc
naturaleza jurídica distinta. Ero tal sentido, las fuentes propiamente dichas del
DUCI son más complejas de 10 llllC resultan ser las fuentes en 103 ordcnamientos
nacionales pero, al igual que acontece en estos ordenamientos domésticos, un
cierto escalonamiento existe entre ellas: la respectiva preferencia dependerá de la
forma que revistan unas y otras. lo que, a su vez, es determinante de la correla-
tiva naturaleza juridica.
No tratándose en modo alguno de realizar un estudio sobre el sistema de
fuentes, se procede sin más a establecer la lista de las formas que revisten las
diversas normas que integran el Derecho comercial uniforme!". Debe de recor-
darse en este punto inicial, por otra parte, la decisiva intervención en la materia,
aplicación o exc/ ..sión de algunas de las normas que se enumeran, de la volun-
tad libremente expresada de las partes intervinientes en una concreta relación
comercial internacional. Estamos ante un Derecho parcialmente legal y parcial-
mente consuetudinario pero igualmente estamos ante un Derecho acusadamen-
te convencional en el sentido más iusprivatista del término: convención en cuan-
to que acuerdo de someter la relación libremente establecida a reglas preexis-
tentes no imperativas cuya aplicación al caso en cuestión dependerá general-
mente de una declaración expresa de sometimiento efectuada por las partes inte-
resadas.
Las formas, y naturaleza subsiguiente, de las disposiciones que integran el
Derecho uniforme son objeto de enumeración acto seguido:

1) Los Tratados
Las Convenciones y Tratados internacionales, ante todo, constituyen las nor-
mas más identificables del DUCI y. al mismo tiempo, las menos autónomas e

t6 Un tislado de lospor claulOf denominados Minslrumcnlos de armonización" es ofrecido por


GOODE. R.. Rcl1cc:tions on che Iwmonisalions of commen:ial Iaw, "Rcyue dc Droil UnifOf11lC-
Uniforme Law Rcvuc", t99I, l. pipo S4 Y SI cn pil. S1. Con lallislado, que parc:ialrncnlc COD-
cuerda c:cn cl que ICpracnla _ ICBuido. cicnas discrepancias hay que manlCllCr cuanto meDOS
desde el punIO de vista de la c:ohcrcncia inlema de los crilcrios de claboraciÓll de dicho lisiado: los
actos ICBislalivos de la Comunidad Europea,Cicl1amcnlc, 110 deben por su propia nalural"za cogen-
IC y por c:onsliluir un derecho propio asi como por su carácler rcgiOllOll, ser inscnados en la cxpre-
sada lisia.
so

independientes en su producción y aplil:i1l:iúll desde Iil perspccuvu de los opera-


dorcs dcstinatarios de ellos. En la IIlCtlid" CII tlllC sil esl:lhkcilllienlU y vigencia
dependen cxclusivamcnlc de 1:1 voluntad de los Esladus menos deben a la socic-
dad global de mercaderes y más les n:sllh,," illlflUCSIOS a ésla. CUIOlU cara de
dicha imperativa cruz de 1:1 moneda. los Tnuados se :1l:umflali¡1Il incontlil:ional-
mente del auxiliu estalal en orden ni cumfllimiento de las reglas que incorporan
y a la ejecuciún de las resoluciones dictadas en IIU aplicación. Simultáncamenle:.
111 prucba dílllll1'0111111 qult conAalran no"frocen mlyOle!l dinculilldull quc 1011 que
el! l~urhl y I'r6~t1c. ptlcden derivar & lan c1'.k'J como ímpreclso I',lncl/llo según
el cual "iurdlJhvll curia".
Ciestas hormas de Derecho cOOicrcial unifonnc que revisten la forma de tra-
lados han sido ya objelo de cita y abreviación -CNULCIPI. CNURETrCI.
CNUCCIM. CPMC.IM. CUAFI. CUFI- a lo largo de las paginas precedentes y
cominuarán sit:ndolo a lo largo de las subsecuentes: no vale la pena insistir sobre
ello. lIa de precisarse. sin embargo. que no lodas las mencionadas se encuentran
en vigor en la actualidad: en realidad lo están las referentes a la compraventa
inlenmcional de mercaderías. 1.. prcscripción. las ~arllntías a primera demanda
(Convención de las Nac¡iorn..'S Unidas sobre garantías independicnles y cartas de
crédito contingente (CNUGICCC»). el leasing y el factonng internacionales,
Otras convenciones hasta ahora no mencionadas se deben de incluir en la parti-
da de Tratados vigentes cuales son la gran mayoria de los relativos al transporte
en sus diversas modalidades. muy vinculados al origen mismo del Derecho uni-
fonne y fruto de acuerdos internacionales anteriores incluso a la 11 Guerra Mun-
dial.

2) La costumbre mercantil
Frente altrata~. la costumbre mercantil representa el polo opuesto en lo que
hace a las fuentes de la disciplina sistematizada:'la costumbre en cuanto que regla
de derecho es producida por la sociedad civil. no por su organización polltica.
Sociedad civil entendida en el caso corno sociedad universal de comerciantes.
Ciertas reflexiones se han realizado ya al respecto y en particular sobre la rela-
ción entre costumbre y libertad de pacto asl como sobre la no menos intensa
interacción entre la propia costumbre mercantil y la recopilación escrita. secto-
nahzada, obviamente. de la misma. sobre la que se abundará. Incluso se ha sella-
lado algún ejemplo de costumbre fomentada incluso en su creación por las nor- .
mas juridico-privadas estatales escritas aplicables al comercio internacional.
En este concreto sector de la disciplina cabe sei\alarse la evolución de la más
autorizada doctrina a lo largo dc los ai\os. Así. ha de apreciarse que en los años
60 la condición de costumbre comercial inlernacional era asociada a la suscepu-
chilitlatl de la norma en cuestión de ser recogida por escrito para, más reciente-
111 1(1 I lit '''11 Ht ,\N 111 IN 1I I{N'\I It INI\I '>1

mente, 1I~l!ar .. requerirse el paclo expreso cOlllr...:luOII I)OIrOl 'Iu,' 111101 lI"rllla COII-
sll~llIlIillaria sea usi considc rada.

Sd\~II¡lha cxprcsamcnre S('IIMnTllo....'. e 1:.. nlC IJllil":allllll 111' ihe LIW 111'
IlIlemalitllIaITr¡kIc.enelvlIl.(·li... E.Sdllllilllk.ll.s Sdccl rSSiIYS 1111 Inl"m~llill­
lIill fralle I.aw h.'tl ('Iua-Jui (·I...·n~l. Ilálls. 2t1(, y SS., en pilll. 21ti, l;abaju orillinll'
rial1lelllll publieudo "'11:1 "T!lI: Juunwl 01' UUlli11ll1l1l l.aw", 1%1'. pUJll!. IO~ Y1It1.,
ljUl: "¡nlcrtlUlitllllii CIIl\l!'I'.:n:I:¡1 Cüsili"', 1111 ll~ (Iiher tUllid. clt!i!l15i uf CUi1l1lllli1lllll
U!\il!l'''~ 11m! f\ral;iicc5 whil:h areMI widdy II~cefllL'tllh¡¡1 ¡¡ hu!! 1l>-'C1I J'l'lssiblc ¡ti (tit-
nm!¡¡lc IlIclII as i1u'''"rihlli;¡c tcxts": la rdad.\t¡ entre ft'mmiaci"¡!l est:1 ¡la y nmsi·
dcracitin de l:l nonna cumo ¡;nn~IICludiltaria queda pateme en la Iech.. en que se
escribe la Ii-.Ise era produdda. En 191i2. quince ai\os lIIás larde. 1.. opinión del
aultlf cilado sererUCf7.a si cahc: la costumbre solu lo es si se cncuentra recollidu
por escrito, SCIIMllTUOFF. C. M.• Nalurll ami cvolulion of the Transnalional
law of Commereial Transaelions. cil.• págs. 231 y ss, en pág. 236. dado que
-Inl•.'malional ctlmmcrcial cuslom hall Iwo characlerislics: fir.¡l. il has been deli-
bcralely expressed by an intenlalional fonllulaling agency or trade associalion.
ando sccondly, in principie.such • ronnulalion applics only ir adopted by lhe par-
lie lo comracr", la posición del muy aUlorizado aulor cilado no puede ser como
panida: como se infiere del texto ll.'flI"odueido y se comprobaráa lo largo del pre-
sente epígrafe, SCHMllTHOFF uliliza la expresión "intemalional commcrcial
custom" para englobar mueho mis de lo que un jurista coolinental, y lambiénun
anglo. emiende por coslumbrecomercial inlernae:ional: no puede en modo alguno.
en erecto. englobarse en la misma Cltegorla conceptual. por una pane. una con-
duela práctica socialmente exigible sin que sobre su aplicación recaiga pacto y,
por otra. una recopilación eserita de .:ondUCIIs exigibles únicamente si sobre el
sometimienlo a las mismas las partes del corllrato concuerdan expresamente. u
confusión de lo uno y lo otro, gro.UO modo, es el punió de discrepancia con el
aulor cilado.

En nuestra opinión se tr.tan de posiciones erróneas: la costumbre imernacio-


nal no se diferencia. en cuanto que fuente del derecho y en cuanto que nonna pro-
piamente dicha, de la costumbre nacional. Los requisitos que tiene que satisfacer
una prácuca negocial para pasar a ser considerada costumbre comercial interna-
cional no son sustancialmente dislintos de los exigidos en materia por los orde-
namientos nacionales!", Desde luego ha de afinnarse una clara incompatibilidad
en la consideración de una nonna como consuetudinaria y el ~cho de hacer
depender su aplicación concreta de la voluntad expresa y previa de las panes al
respecto. la volunlad negocial podrá cienamentc cxcluir la aplicación de una
nonna consuetudinaria, lo hace incluso para con la regla legal dispositiva; aque-

17 PUiIel caSllcsp;u\ol. clr.•puf lodos. 01: CASl RO. E, llt...m:hu civil de España. Parte gene·
ralo l. InslilulO de Esludiu PolilíctlS. Madrid. I')SS. rags. 4\6 y ss.
52 RAFA!:t II.I.I:SCAS niHil y 1'11.1\1{ I'I:I{ALI:S VISCASII.I.AS

11. nonna, sin embargo, no puede hacer depender su vigencia de una dccluraeióu
posiliva en tal sentido cfcctuadu por lu!! comnuames. No existe incompatibilidad,
por contra, entre la consideración de una norma como consuetudinaria y su for-
mulación escrita previa: su prueba será lo que se facilite dc dicho modo sin per-
der no obstante la consideración de conducta exigible por convicción social en
lugar de por pacto individual.
Lo expuesto guarda plena coherencia con hi contundente referencia al valor
nonnativo de la costumbre intemacional que se lleva a cabo en el artículo 9.2
CNUCClfttl; precepto éste que incluye, a su vez, upa suficientemente afortunada
definició.lde dicha costumbre y dc su aplicación objetiva al caso.

El tL'I1O!' literal dd arto 9.2 CNUCCIM es el siguiente: "Salvo pactoen contrario, se


consi(k:r..r.ique las panes han hecho tácitamente aplicableal contratoo. su forma-
ción un uso del que tenian o debían haber tenidoconocimientoy que, en el wmcr-
cio inlCnlllCionlll, sea ampliamente conocido y regulannenle observado por las par-
tes en contratosdel mismo tipo en elt",rlCOmercantil de que se lrate". El precepto,
para un jurista nacional, no deja de suscitar la perplejidad derivada del reconoci-
miento de una excesiva libertad de pactocon/ru usu. Ello se encuentra, sin embar-
go, perfcctarndltejustificado por el reconocimiento expreso de la aludida libertad
contractual en el comercio internacional (art. 6 CNUCCIM). A seftalarigualmente
la perplejidad que suscita la aparición del denominabIe "uso convenciooar' en el
propio ano 9.1 CNUCC1M, confonnc al cual las pII1cs qucdariR oblipdas porcual-
quier "usoen el que hayan convenido": un tanto c:onttadictorio pudieraello multar.
En fQIidad sin embu¡o, no lo es tanto: se lI'ala de unapeculiaridad deriVlda de las
exigencias legislativas que se dan en el Derecho uniforme. Ciertas _¡encías elabo-
ran nonnas que denominan "usos y prácticas" Yque _ pesarde recibirtal denomi-
nación y de aspil1ll' a crear opinio iuris, n:quierenactualmente un pacto para mul-
tar aplicables al caso concreto. Ello es ui recumendado paraobviar cualquierduda
sobre el sometimiento de la relaciónen euestióno los "usos Yprácticas"ante cual-
quier jurisdicción cualquieraque sea el sistemajurídico de ~ con el consiguien-
te refuerzode la seguridadjurídica internacional: voluntadexpresay autoproclama-
ción como uso cubren la totalidad de sistemas y jurisdicciones. La norma aludida
procede directamente del Códi¡o de Comercio Uniforme (UCC) de los Estados
Unidos, art.1·20S (3),10 que resulta muy revelador: la reala noneamericanasedicla
en una ley modelo destinada a diversos estados federados dotadoI no todos del
mismo sistemajuridico. Para paises como EspaI\a, de sistema roRW\O y ~ de
un tradicional aunque no sólido sistema de fuentes, el "uso convencional" eierta-
mente ocasiona "las perplejidades Yproblemas". A ellos habráque prestar en algu-
na ocasión detenimiento dado que la CNUCCIM es ya derecho espaiIol. Valgan
estas líneas por el momento paraavanzar una explicación justifICativa ~ la figura.
Por demás queda excluidode lo afinnado"cualquier pn\ctica que hayan estableci-
do entre ellas" tal como se contempla en el final del citado 9.1 CNUCCIM:_ ella
se hace referencia inmediata.
DI:RU'llll MI:I«'.\N ni INlIllNM'lONAI

Coníonnc a este precepto, la culiíicución (l .• una prúeliea comu USlIlI costum-


bre del comercio uucrnacional depende de dos caracteres principales: amplitud
de su conocinuento y regularidad en su observancia cn el Irúlien de <IU~ se uutc.

3) Los usos y prácucas negocialcs


Estos usos y prácticas 1:f1 tercer lugar, carecen de la generalidad, geográfica.
comercial y de observancia, de la costumbre interuacioual y so; originan singu-
larmenteen vutud de la conducta ucgocial que las propias panes han establecido
a lo largo de contratos anterjormcntc pactadosentre ellas. Constituyenestos usos
y prácticas, por consiguiente. verdaderos precedemos negocialcs quc en relacio-
nes contractualesanteriores ya consumadaso en ejecución las mismaspanes han
establecidoentre si a los finesde satisfaccióndel cumplimientode las reciprocas
obligaciones concertadas. En la medida en que carecen de carácter general. una
norma de esta indole dificilmente puede catalogarse como fuente de Derecho;
más bien es una manifestación de la voluntad individual o un precedente tácita-
mente aceptado en su aplicación a la relación actual por una parte sin contradic-
ción por la otra. Sin.embargo.en el marco del DUCI. abundantes textos genera-
les atribuyen valor normativoa tales precedentescontractualesen puntoa colmar
lagunas existentes en el actual contrato sometido a interpretación. Es esta reite-
rada alusión la que hace que estos usos y prácticasmerezcan una cierta categori-
zación como fuentes. máxime cuando el éxito disciplinador de algunas de tales
prácticas determinasu paulatina y constante difusión.
Referencia normativizante al precedente contractual se encuentra en los
INCOTERMS 2000, a los que se aludirá más adelante, así como en el arto 9.1
CNUCCIM. En particular este último precepto resulta especialmenteexpresivo
de cuanto se viene afirmando; conforme a su tenor.que:

"Las partes quedarán obligadas por cualquier uso en que hayan convenido y
por cualquier práctica que hayan establecido entre ellas".

Los INCOTERMS por su parte ponen de manifiesto que siendo imposible en


muchas relaciones comercialesinternacionales fijar por adelantado las obligacio-
nes de las panes. dado que unas y otras se puedenenfrentarcon una complejidacl
muy superior a la que genera el cumplimiento de contratosintrafronterizos. resul-
ta necesario referirse a otros medios determinadores: además de hacerlo a "las
costumbresprofesionales o locales" es necesarioigualmente remitirse"hasta cier-
to punto, a los usosque las propias partes hayan establecido en tratos anteriores".

Sin duda que la alusión a estos usos y prácticas negociales efectuada por los
INCOTERMS tiene un muy inferior valor a la realizada por la Convención de
54 I(AFAI'I. II.II:S("AS llRlil \' I'II.AI( I'I,I(AUS VISCASIl ~~

Viena: h. diferente natumle/.Ál jurídica de los mstrumentos que llevan a cabo hl


indicación de los usos y rrácticas así lo detemuna, Como se comprobará acto
seguido, la conlcmplaeiónefectuada por la CCllo es a travésde un IClllo que solo
adquiere vigencia mediante su espccinCII accplaeión poi lus partes concernidas:
flOr contra. la contemplación llevadaa cabo por el art. 9.1 CNUCCIM lo es desde
el que puede catalogarse como el texto positivo básico del oun. Ha de obser-
varse. por otra parte. que esios usos o prácticas establecidas por las partes con
anterioridad son absolutamente diversos de la costumbre mercantil entendida
como pie... fuente de Derecho: la limpie lectura del párrafo 2 1M del precepto
antes cilado y su comparACión con el I ya transcrito evidencia que el legislador
unifonne se está refiriendoa dos fuentes nonnativas acusadamentcdiferenciadas
y con alcances diferentes; ambas no obstante precludenante la manifestación de
voluntadconjunta en contra de una u otra efectuada por lu partes.

4) las recopilaciones y codificacionesde usos y práclicas


Estasrecopilaciones y codifteaeiones, empleadoeste últimoténnino en un sen-
tido definitivamente impropio para un jurista continental, representan una etapa
distinta tanto de la rostumbre o uso de comercio cuanto de las pn\clt':l$ negocia-
les. Se caracterizan por constituirla formulación escrita y apropiadamente ordena·
da de una seriede pautas de coMUClaS a seguir por las partes en los contratosa los
que se refieren las recopilaciones en euestión que son sectoriales y no generales.
Este genero de recopilaciones presentan, adeIW, la peculiaridad de integraren su
seno normas pdcticamente inexistentes, al menos parcialmente, antes de la con-
fección de la recopilación: no es que se recopilen a posteriori efectivaspautas de
conductasocialmenteexigibles y ampliamenterespetadas con anterioridad a dicha
recopilación, antes bien, se produce una formulación de normas ad"oc y ex novo
a las que se: le-atribuye por su agencia fonnuladora la expresadacondiciónde reco-
pilación de usos, reglaso prktícas. En esta Icsitura, Ycomo no podóa ser menos,
el sometimiento de una determinada relación obligacional a la recopilación no
puede ser sino consecuencia de un pacto expreso de sumisiónincluidopor las par-
tes en el contrato de que se trate.Asf inCluso llegana indicarlo expresamente en su
tenor literallu dos más conocidas y observadasrecopilaciones de pticticas nego-
ciales internacionales aclualmcnte en aplicación.
Nos referimos, entre otros, a los ya citados INCOTERMS y a las no menos
conocidas "Reglas y usos unifonncs en materia de créditos documentarios de
1993"(ya citados como RUU 5(0). Por lo que hace al primerode los textos men-
cionados hay que indicar que ya en sus paginas introductorias advierte expresa-
mente a sus potenciales usuarios que:
IKCfr. supn apartado 1.2.1) ..... elleltlo inlelfO del 1ft. 9.2 CNUCCtM. asl como las reñe-
,iones alli cfecluadas en relación con d denominado MUSOconvencionat".
1)1'1(1('110 MIIHAN 111 INTI 1t""nONAI
-------------
"Los comcrciunrcs que J'::SC!:1l aplicar esta normauva han de especificar
que sus comratos quedan sometidos 11 los "lucotcnns :WOO" (Iucotcnns, 2U(l{),
Preámbulo),

La sumisión de los créditos documeutarios a las RlJlI se produce igualmcn-


le a través de una declaración expresa lil respecto incorporada por su emisor en
el propio créduo documcnluio o contrato de crédito: a~i lo indica el inciso linal
del articulo 1 de las Reglas. las cuales igualmente prevén la posibilidad de pac-
lar no menos expresamente la exclusión de la sumisión del crédito en cuestión a
las normas uniformes.
Las recopilaciones mencionadas. por consiguiente, ni son condicionesgenera-
les de contratos ni la sumisión a las mismas de una determinada relación negocial
depende de la incorporación de ellas al contrato en cuestión. Son usos y prácticas
fonnuladas de modo abslracto y general cuya aplicación a cada caso concreto
depende de la voluntad de las partes. Esta voluntad. correctamente formulada y
expresada.por otra parte modulala extensión de aquel SOOV'timienlo el cual puede
efectuarsede modo parcial mediante la exclusiónde ciertos aspectosde la! Reglas
o mediante ~ elección por las partes de alguna de entre las concretas modalidades
de contratoque las Reglasofrecen a sus potencialesusuarios (crédito documenta-
rio revocableo irrevocable, por mencionar un ejemplo archiconocido).

~) los clausulados contraetual~s


Yaaludidos en el precedente apartado, los clausuladoscontractuales constitu-
yen un potente elemento de unifonnaciÓR del Derecho del comereio internacio-
nal. En su virtud y para algunos de los sectores económicos más relevante de
dicho comereio, los empresarios y sus asociaciOlKlS internacionales formulan
condiciones generales aplicables a los contratos en los que más frecuentemente
intervienen aquellos como parte. Bien a modo de recomendación bien a modo
de compromiso COIpOOItivo, los empresarios asoc~, por otra parte, pueden
obligarse reclprocamentea la utilización de dichos clausulados en los contratos
que celebren bien entre si bien con terceros; una eventual sanción para el caso de
voluntario incumplimiento de la obligación de utilizar puede también preverse.
Del mismo modo, organismos intergubernamcntaJes internac:ionales han produ-
cido en ocasiones condiciones generales para concretos scc~res de actividad.
Pólizas de muy diversos contratos de transporte y sus perifé~os deben ser men-
cionados aqui: han sido redactados incluso en cooperac:ión coó las respectivas
asociaciones profesionales. Asl los formularios de los contratos de transporte
multimodal y los de contratos de tránsito fueron en su momento redactados por
UNCTAD en colahoradón con la CCI o entre ésta y la "Fcdcration !ntemationa-
le des Associations de Transitaires et As...imilés" (FIATA).
56

Estos clausulados o .:o.. di':l'lIl':~ g':II~'lak~ coustuuycn ;lIll':nll.:OS clcmcnio-,


contra.:tualcs y una pauc del n.:gu...." de 'Iu,: ~.: 11011.:: ':undll"l.. uc-, pauicularc-, y
otras disposicionc» esp.:.:ifl.:as completan en .:ada GhU e] conu.u».
La libertad 1.1.: pacto, WIIW pm:de comprenderse, eslÚ en la hase lid funciona-
miento de este elemento de umtonnidud del Derecho Jd clImcreill uucrnacional:
es la voluntad del cmprcsari« 'lue predispone las cllnJidoncs. 11 miembro de la
USlIcillciún que predispuso, y la ..le su contrupunc las únicas dctenuiuuntes dc la
inl:orlmrllción de tUl( uludillllll clIndidonl.!ll o dllU!iuludlls ¡II cUlllrlllu que celebran.
Sin la V(lI~lllaJ de IIllO y otro, lil incorporació» de i''1u':llas nu nene lugur: y LIS
insuli..:ie!lfs normas que hubieren convenido habrán de ser objeto de iutcgrucióu,
por consiguiente, coulorme al derecho imcmacionuí o csunul que resulte uplicu-
blc. Dato éste que ha de ponderarsc espcciahucntc cn el Derecho uni forme por
cuanto tlue g~nerador 1.1.: acusada inseguridad jurídica para las relaciones cconó-
micas internacionales; la misma inseguridad, por contra, se genera solo en dosis
muy inferiores cuando la integración de un comrato tiene lugar conforme a reglas
supletorias nacionales que fornum parte del acervo jurídico común a las panes
del contrato respecto del que se rechaza el clausulado predispuesto.
Nu se trata ahura ,de aludir a la discusión acerca del valor jurídico de las condi-
cioncs generales sino únicamente de señalar la considerable trascendencia de estos
clausulados en orden a la uniformidad internacional del régimen jurídico de con-
cretas actividad..'S comerciales: el transporte en panicular se encuentre muy gober-
nado (lOr condiciones generales. Ello no deja de ser paradójico y pone en cierta
solfa la posición intelectual de quienes niegan vinualidad contractual a los clausu-
lados. En efecto, el transporte internacional es el área de actividad en la que un
mayor y más antiguo conjunto de tratados y convenios internacionales existe: esto,
sin embargo. no ha impedido, antes bien ha determinado con toda probabilidad, la
masiva utilización de clausulados y condiciones convencionales fruto de la libertad
de pacto. Estos contratos uniformes, aun en la' observancia del derecho convencio-
nal, desarrollan y aplican sus propios principios y reglas fundamentales al rico, ere-
ciente e imprevisible easuismo que la práctica, la diversificación económica y la
innovación tecnológica 'genemn sin cesar en el expresado campo de actividad.
No obstante ha de indicarse que la uniformidad que este medio genera en el
Derecho deltrálico internacional es dogmáticamente débil: al igual que la volun-
tad individual es la determinante de su empleo, esa misma voluntad es determi-
nante de su exclusión o modificación en cada caso concreto. Fenómeno éste de
la disponibilidad de las reglas generalmente aplicadas que se produce con fre-
cuencia respecto de la mayor parte de los instrumentos existentes de uniforma-
eión. De manera acusada, sin embargo. la debilidad dogmática, que no efectiva o
material, señalada resulta predicable de los clausulados y condiciones generales
de la contratación internacional aplicables en los respectivos ramos y sectores.
11I I<ll 111I ~1I1(l.\!'< I1I 1"\ 111('\ \l 111:-' \1

h) l.a-, guías jurid'l"as


A scmc.jan/a de los inslnllllcnlos de uniformación a los '1Ul' dc' lIIodo IIl1l1c-
diuro se ha hecho rclcrcnci u, las gllí..sjuridicas se clnborau con la íiuulidad dc
establecer un cuudru jurídico apropiado para que las parh:s en un l'lllllralll imer-
nacional li.jcn de común acuerdo el contenido ohligal;llI1al del luismo. A dile-
reneiu de los ó11l1crilll'cs insmnncntos, no obsuuuc. lus guías jurillkas 110 lllh~l.'cn
u dichll~ contnumues ni 1111 arliculallll preciso ni un conjumu de reglas llOjCllvu-
mente limllll!adas a !.I~ que someterse. En di:':lo, las glii;lsjurídicas. en pruner
término, detectan. para ~I género de contnuo al QU4: se refieren, I~~s ...-uestioncs y
materias de mayor impouanci» sobre las liUC i..s partes han de convenir si se prc-
tcndc concertar UI1 contrato completo; en segundo lugar. ofrecen una solución
convencional para dichos problemas desde una posición .justa y equitativa. inser-
tando incluso un ejemplo lucrul de cláusula en ciertas ocasiones.
los conrnuames cnfrentndos con la necesidad de pactar y auxih ..dos rol' la guia.
rOl' consiguiente. tienen I~O solo que expresar una especifica voluntad común relati-
va a cada una (ic las Clk.'sliones relevantes; deben uunhiéu conlccciouar la c1.hlsula
contractual a través de la cual SI.' tonnaliza aquella vuhuuad. Precisamente a la hora
de especificar voluntad v forma de expresarla la guia ofrece en cada caso, 1.'01110 su
propio nombre indica, un adecuado auxilio retórico y susiunuvo. Con su ayuda, las
partes pueden incluso optar por convenir directamente el modelo de disposición
negocial que las guías suelen incluir; las partes del contrato, no obstante, rueden
insertar una cláusula distintu, en todo o en parte, a la ejemplificada en la guía e inclu-
so no llegar a estipular nada sobre la materia en cuestión,
Las guías, a tenor de lo dicho, son la más débil expresión del mecanismo
armonizador del DUCI por via de la incidendencia directa sobre la voluntad de
quienes participan en operaciones comerciales transfronterizas: las recopilacio-
nes, con su pretensión de normas objetivas, y las condiciones generales, con la
sumisión a las mismas en un todo, dejan menor libertad a los contratantes; unas
y otras constituyen medios annonizadores más contundentes. las guías jurídicas,
por contra, requieren en su uso una constante determinación de la voluntad de los
contratantes sobre cada una de las cuestiones en ellas contempladas, sobre las
que todo contrato del género debe de convenir si se pretende alcanzar un pacto
integro y eficaz. así como sobre la disciplina convencional aconsejada para cada
una de aquéllas por el propio texto de la guía.
Sin duda, la más conocida, y extraordinariamente difundida en su uso, de entre
esta suerte de báculos ncgocialcs es la "Guia juridica de la CNUDMI rara la redac-
ción de contratos internacionales de construcción de instalaciones industriales". 19

19 Guia jurídica de la CNIJDMt para la redacción de contratos uuemacionalc» de consiruccióu


de instalaciones industriales. Naelunes Unidas, Nueva York, 198K; se trala del documento
A/CN.9/SER.UI2
Tan complejo y extenso instrumento 1II11lilflll;lllor 110 deja III¡;ar a.:a.:a de Sil
valorjurídico: en su misma introducción ufirma catcgónc.uncntc que '·1;1 (¡lIía no
tiene valor normativo propiu; truta simplemente de ayudar a las partes en la ncgo-
ciación y redacción de su contrato. Las diversas soluciones a las cuestiones cxu-
minadas en lil Guía no regirán la relación entre las punes a menos que éstns con-
vengan expresamente en esas soluciones y las estipulen en el ClIllIr¡III1"211. Más
recientes y de difusión sin embargo creciente son otras Hulas elaboradas unuo por
UNCITRAL. como por UNIDROIT. A 111 primera corresponde la "Guí., jurídica
sobre proyeclo~ de infr.lcslruclura con financiación privada"; a la segunda sc
debe la aUlorílllÚe otra, en este caso sobre la franquicia, contratos de Iranljuici,1
principal, denominados master franquicia, de 1998.
Una derivación igualmcnlc reciente de las guías jurídicas lo componen lo que
ha venido a denouiinarsc Notas y que UNCITRAL ha elaborado, en 1997. para
la organización del procedimiento arbitral: constituyen sin más una serie de bue-
nos consejos a ser lenidos en cuenta por árbitros y partes a la hora de ordenar el
procedimiento de arbitraje comercial iuternacional en el que se encuentran com-
prometidos.

7) Las leyes modelo


Posiblemente, las leyes modelo constituyan respecto de los Estados lo mismo
que las guías jurídicas representan para los ciudadanos individuales: frente a los
Tratados o Conveníos internacionales, las leyes modelo suponen un instrumento
suave o soft -preñero esta lraducción a la de débil- de uniformación intcmacio-
nal del Derecho del comercio. En efecto, los Estados, frente a la ley modelo.
gozan de una plena libertad de disposición a diferencia de la que disfrutan'fren-
le a las Convenciones, caso de decidir su ratificación. Ante éstas, en efecto. a lo
sumo gozan de la facultad de establecer reservas oefecmar declaraciones si bien,
como ya se observó, las reservas y declaraciones que se admiten en Convencio-
nes relativas a cuestiones comerciales internacionales son muy escasas y limita-
das por los propios Tratados.
Contrariamente a ello, cuando el EstadQ considera la ley modelo como ins-
uumento de uniformidad comercial internacional se ve atribuir por la entidad que
formulóel texto de dicha ley modelo la mayor de las libertades: sin duda, el Esta-
do podrá adecuar su legislación nacional a la ley modelo o no. Esta libertad. cier-
tamente, tiene la misma dimensión que aquella de la que disfruta el Estado fren-

20 Guía jurídica de la CNUDMI pan la redacción de COIIlrlIOIinlClNlCionales de conslrucción


tic inSllllaciones industriales eü., pi&. l. No de manera laR expn:sivl pero igUllmenle clara nas-
cien<kdicha ideI de lIS palinas inlroductorias de ocn de las luías juri<JH:as de notable difusión en
la 'pnklica inlcmacional; así. la UNCITRAL LepI lluidc lID dectrunic fwtds lransfelS. Uniled
NalitlRS. New York. 19111 (documelllo AlCN.9/SER.BlI). páp. I Y4.
11110 ('1111 ~II IH\:\ 111 1:'> 111<N,\l 111:\\1

1.: a la t'OIl\':II.:ioll; a ,hkr':lIci;, de ':,h: úhlluo 'lIlll1.:,IO, xiu ':lIlhargo, d 1·,'Ia.l'1


'que "kcidc umtormar Sil Iq;islaciún ime rna .1.: acuerdo con la, rOllnlll;., lijadas
Iltlr la ley uuxlclu nu sohl aJopla la J.:,'lsiÍlII'.k IIllílúnnaclÍlIl con entera libertad
sillo '1",' lalllhi':n en liicha CIII\'W libertad procede a Sil incorporación ;¡I onl':lIa-
lIIiclIIlI naciunul. Fn consecuencia. d Estad,; poli 1';'1 ad'lplar UII!1U ley interna b
ley 1Il0ddll en IIIJa su uucgridad incluso litcrul: en esiu hipÍllesis, cicnamemc,
'1IgL!lIl1S blancos de la ley I1\1IJ..:!1I habrán de ser rellenados pUl' los le~isIJd!'r,'s
11lIesIU que la dcnonuuacióu cxucra, por cjcmpío. de los úrgalllls jurisdiccionales
nacionales resulta seucillameutc jlllplisible que el modelo puedu preverlos, PCflI,
Iltir 11:1';1 parle. el FSI;;Jo podrá no menos adoptar como Iq~islaciún uncional unu
u varias partes de la ley 1II,.Jel'l, completando el h:xlo con solucioucs autóctonas
'o. simplemente. creando lagunas nacionales respecto del uutamicmo modélico
que la institución disciplinada hayn podido recibir por parle de la correspondien-
te agencia formulador». De inverso modo, el legislador csrutul podrá colmar lagu-
nas que hubiere detectado en la ley modelo estatuyendo normas nacionales m;is
0111;'. de I;IS propuestas annoni/adura, lijadas en el n\lldelu. Sin discusión, linal-
mente.que el tenor literal de las soluciones modélicas no obliga en modo alguno
al legislador nacional quien podrá en cada caso adecuar a las peculiaridades loca-
les el wordlng del texto uniformador,
De lo expuesto se infiere que la ley modelo es un texto prejuridico con plena
apariencia jurídica preparado por una agencia formuladora y presentado a los
Estados para que estos, en el uso de la soberanía, lo utilicen para confeccionar y
promulgar una ley imerna mediante la tramitación del correspondiente texto jurí-
dico nacional de acuerdo con el procedimiento legiferantc interno y sin que res-
pecto del mismo quepa aplicar el mecanismo de ratificación aplicable a los ins-
trumentos internacionales; se trata, así pues, de un mecanismo muy similar al
prevenido por el Tratado de Roma constitutivo de la hoy Unión Europea - las
consabidas directivas comunitarias- con la diferencia de que la transposición de
la ley modelo en ningún caso resulta obligatoria panl los estados nacionales ni en
todo ni en parte, siendo ciertamente reglas de minlmis.
En tales condiciones ha de concluirse que la fuerza unifonnadora de estos
documentos internacionales es reducída: no solo los estados son soberanos y
libres pa ra decidir si adoptarlos o no sino que, además, en caso de una decisión
favorable a la adopción o transposición nacional de una ley modelo, dicha ope-
ración es modulable en intensidad, extensión y tenor literal por cada uno de sus
destinatarios, los diferentes Estados,

De este modo se culmina gCllcrdlmcnlc un procese, el de la elaboración de una ley


modelo en marcria referente a concretas relaciones comerciales mtemacionales,
que tiende 11 uniformar,en el ...espeto de conveniencias menores de los Estados, el
H \1 \'11111 '>t \'>III(JI1 \ 1'11 \1: "11: \1' '> \ 1-;1 \'>111 \'>

d\.·I\.·\.·h~II\.·!!lIbd . . u d...' lak, ...., u11..·.1 ...1:1'\ h.·J;¡(llIih..•.... 1''\la J~lnu.llk· .... ,k·,~1f d\., 1.;, k·~\.·",
IIh)(I,:It. ha "\hl,¡ "lIlk~II\.·;IIU\.·lIh..• \.'\Ph.'.';lda \.'11 al!!lItI:1 ,.\.·~a ... h'll p,'r . .·1 S'-· cr\.·I~lIh.
(;\.'Ih.'I:I! de ~~h,:iuih..., lluhb ..... "1111\.'11 \."'11 lh.:;I -, IIH1 d\.· 1;1 '"lUhh)....'LIL"ldll "k'l pIÜ~·\.·,"h.
dc' 1111" ,k 1;" le'}", 1II.. ,ki,. Plc·p"r. "I;¡, p'" 1 ,;\(llIC\1 . 11,,1 "',,h.1 J, '11.. <1.. 1ok'1.,1
'111": "IJ lIl':h.d" ,k 1I'"lic';I' y 1IIe'I.'LII I;¡, kyc" 1I"l'11111; ti cs. c', ,! ,k 1111" k~
1I11"kl.. , IJ Ic·\It' "k Lo IIlhlllal. en '11 \ ,'hi'''1 ,kli'"II\.1. 'c'I;' ,ú'''IIIl'II,t,d.,
1.. .1.. ,1..,1"1;,,1,,, 1"11" 'I"c' 1.. 1IIl'l'fj1l1lc'lI " ,", 1.:,p"·111 ", kgi,Loc'hlllÓ",

H) Lus r~~lIJliludllnI:S de Ill'jnd'lills ~unlr:I~lllab ¡¡lll'rua,'illllab


Si bien l11:js uJdullll' se Uhllllllufi¡ sobre la materia ya es conocida lu a':li\idad
de las agl'II<:i&s formuludorc«. d,'lJNIDROIT principalmcmc. d.:slill;,da a la rcco-
pilal'iúll. identificación y tonnulución de principio» univcrsahncmc apli"ahll's a
lus contratos illl.erual:ionólks. Lo mismo acoruccc en el ¡'¡mhihl regional CUI'lIP':O
con la actividad de diversas comisiones uutogcstionudas que han efectuado tli.:ha
actividad para su propio ámbito geopoluico restringido.
Tales recopilaciones poseen unas finalidades concretas y expresas a las qUl'
alg.una 011'.. uuis PU,'IIl' scrle aiiaLlidas: desde 111I objcriv« rl'gulatlor hasla 1111 mero
ali'llI de ayuda a la redacción de lexlus contracíunlcs, rules recopilaciones por el
momento poseen pura a:;ltla rdación concreta la fueua de obligar que las partes
dl' la propia relación ;,ayan querido atribuirle expresamente en el concreto caso.

3.3. La pragmática conccptullción de la cemereiatldad de las relaciones jurí-


dicas lnrernaclenales

La determinación de I~ naturaleza mercantil de una determinada rclacipn jurí-


dica ha sido, y sigue siendo, una ardua cuestión especialmente en los países de
Derecho cominerual seguidores de la dicotomía iusprivatista codificada en la
Francia napoleónica de principios del siglo XI,X, Chorros de tinta y frondosos
bosques reducidos a papel se han consumido en casi dos siglos u la búsqueda de
la determinación de un límite legal cierto entre lo comercial o mercantil y lo civil.
Quienes escriben estas líneas ya ha contribuido en más de una ocasión a scme-
junte desatino; no vamos así pues a insistir en ello.
El DUel. por su parte. no ha entrado en el juego histórico de la dicotomía: no
define ni lo mercantil ni lo civil a efectos de determinar el campo de aplicación
de sus diversos instrumentos. Basta efectuar una lectura ni siquiera minuciosade
los preceptos disciplinadores de los respectivos campos de aplicación de aquellos
para comprobar la generalizada Iaha de referencia en su seno a la ardua cuestión
dicotómica continental.
Existen dos excepciones a la afirmación efectuada: se hace referencia a la
cuestión debatida para, precisamente. relevarla de la más mínima trascendencia
'f(lorden a la aplicación del instrumento qUl' la conucuc, en el un. 2.e) de la COI\-
1'11{ll'11I1 \111<1 \"111 I:'\III<"\IIII~"I 101

,.:n(IÚII slIbre I'r.:~,np....ún ":11 \ bl.:ria d, l'UlIljlr:I\'':IIL, hucui.« 'Iullal .1.: ~kr"l­
d':IÚS, hecha en NII,'\,a York el l-t de .Iulli.. ,1.: ! '17-1 (.:11 add:Ili1,' ('i'~\l'I~11 cuan-
du cst.uuyc litcr.rlmcutc que ..A IlIs d.:chlS d.: la pr.:selllo.: l,tll\ ':11(lún: " e) Nu
se I,~,\(jrú en ,U':I1I'1 ni la na,iunalidatl de las pan.:s ni la ,alid:IJ "el o:al','¡d.:r civil
o úlllIen:ial J..: dlas o tld cmur.uu".
I'ul' su parte el ar! 1..\ ('NIJ('('IM ulllí;a ~';I~i 1,,, lIIislllUS l~rJI11l1"S con idéu-
ticu tlnulidud de eliminar la dlM:IIsiún en plll1W a la del~rmjllaciún dc Sil campo
'de aplicación. E1le!lor es el sigUlenlc: "A los c1'.:dos d.: determinar la aplicaciún
de la presente Convención. no se l":llllrú en cuenta 111 la nacionalidad de !as par-
l..:s ni el ,;,rader ,i, ilo úlIll,r.:ial J..: las pan..:s o del comr.uo". ()Iro~ rustrurucn-
los, no obsuuuc y sin pronuucrauucuto expreso alguno. requieren la presencia de
un empresario para que su uplicación pueda tener lu~ar; el caso mas reciente de
este grupo de iustrumcntos. en el que se incluyen la mayoria de las convenciones
sobre transpones imcmacionalc», es el de la ('NURETTCI.
Es obvio que el DUCI regula el tráfico irucmacionul d.: mercaderías (con cier-
las excepciones como los buques y las ueronavcs' 1) Y la prcsrución asimislIlo
internacional Je un uúmer.. cada vez mayor de servicios, de ranspoJ1e, financie-
ros, de garuruia, de medios de taciluución de pagos, de medios de pugo, entre
otros. Este objetivo se consigue no obstante sin previamente establecer una dcli-
nutación precisa, por razón de su objeto o de sus sujetos, de lo que es actividad
mercantil o comercial. De ahi que se hable de pragmatismo: pragmatismo es, en
efecto, evitar la repetición de la discusión conceptual espinosa y clásica ya pro-
ducida en el seno de los ordenamientos de un reducido número de es lados a los
que se someten un no muy amplio, si bien importante, número de operadores eco-
nómicos uuernacionalcs. A esta discusión en efecto resultan ajenos ordcuamien-
tos y operadores familiarizados con los restan les sistemas jurídicos que en el
mundo existen, e incluso algunos de los pertenecientes al propio sistema conti-
nental europeo.
No obstante la deliberada omisión conceptualista, dos referencias sustantivas
a la materia se encuentran en los vigentes textos del DUel, siendo dignas de
reseña, Ambas indicaciones evidencian un cierto abandono del tactualismo ini-
cial y una creciente preocupación por la delimitación conceptual de lo comercial
- intemacional- en aras a la consiguiente fijación exacta del campo de aplicación
del Derecho uniforme. Las lineas fronterizas, sin embargo, no se trazan predo-
minantementc respecto del ámbito de lo civil, a diferencia de lo acontecido en la
conocida discusión continental, sino predominantemente respecto de las normas
destinadas a la tutela del consumidor, A mitad de camino entre el Derecho públi-

21 An. 2,e CNUCCIM, 3 lu largo tic ,'uyo tenor se cnuuciau otros bienes, documentos o modali-
dades de compraventas '10c se excluyen nu ya del Ir~fico inlemacional sino de su sumisión, salvo
pacto en comrano. a la CNUCClM y por elld.: alllucloo esencial del I)UCI.
co y el Derecho privado impenuivo. la lIis~iplilla IlIldallllra del l'lI11slIlIIillllr
requiere por su e:':trduroinaria difusión en ciertas regiones del g,lllbll Y Sil peculiar
naturaleza una dclunuación de campos de aplicación en las tmusaccioucs ~Ie mer-
cederías y servicios uunsfnnucrizos, en relación con el DlJCI,
Los dos datos aJulllciados como diglltls de ctlnslder¡lciúll son lus siguientes:

1", IlIdir~lu'tl ¡lnIlUC;IU d&:linidl\n dlllllll ctlnlrullllllitlllli:lídoll ulllU('1 CUI\IO


conlrulll!l cllll'r&:!ltlriulc!I u rrul~llitlltalclt pur tlm\n di: su ohjclo tl de al~lIltu de su~
sujctos.
De lIil mlylo muy gencrulizado y desde mIda menos que el añu 1974, . según
ya se apuntú ameriormemc- es frecueure que se incluyan en las convenciones
disciplinadoras del comercio internacional disposiciones cuyo tenor literal, má-;
o menos, reza dei siguiente modo:

"la presente Convención no se aplicará a las compravenias: al de mercade-


rías compradns para uso personal. lamiliar (1 domesueo".

El 1':"10 reproducidq pertenece al an, 4 CPMCIM y como se ha indicado en


el Comenrario olicial de la propia Convención, "la razón de que las compraven-
tas de mercaderías destinadas al consumo queden excluida de la Convención es
que en algunos países estas transacciones están sujetas a diversos tipos de leyes
nacionales destinadas a proteger al consumidor"22.
Esta tendencia a insertar cláusulas de expresa exclusión de contratos con exclu-
siva finalidad familiar, personal o domestica se generaliza en posteriores con-
venciones internacionales debido a la preocupación, precisamente. de atribuir a
los consumidores un régimen tuitivo y protector que se encuentra mucho mejor
definido y administrado por normas nacionales que por reglas internacionales ni
siquiena unilonnes23 . La expresada tendencia supone, como efecto indirecto e
inducido, la concepción implicita del carácter empresarial y profesional con el
que se ha de connotar el campo de aplicación del DUCI: cuando, así pues, se

22 <.'omo:nlarios a la COllVL'llCión sobro: la PrL"SCripción L'Il malo:ria do: Comprllvo:n1a In...'OIlICio-


nal do: Mcn:ado:rias, tK.'Ctw o:n NuevaYork el 14 do: junio do: 1974.en el volUlllL'Il CNUOMI,Comi-
sión do: llIli Nao:illllLos Unidaspana LoJ Oen:eholIlCfCalIIil inlemao:ionat. Nao:ioak.os Unidas.Nuevll York,
19K7..pig.;. 67 YliS•• o:n pál.lIO.
2.1 Tal es 0:1 caso de: la propia Convenciónde Viena de 19110. ano 2.a): "La presemc Conwnción
no so: apIicilr.i a Ia~ compr"vCllIas: al Do: mcn:ado:rias compradas par.. uso penonal. familiar o
dum.:s1ico...". También \o es el de la CUAFI y de la que no elli5tcun Io:xao ofICial ClIIL'Ilgua espa-
¡Inla: su ano 1.4:-La pr.:s......c COlavCllIÍOlí qia les upo.'raaÍORs de crédil-bóiil por1aIIl sur I~a malé·
ricia l'O:lIco:plion do: L....lui qui doil eu.: U1ililé p;ar le L....!dil·preneur i ailre principal poIIr son usase
,...·l's..lIocl. famitiat ou domestique".
• En L....a i.r.. abunda úllimamo:nlo: UNIDROIT PrillCipiOli cu., Pn:-..mbulo, COlIIClllario, pág 2.
~:~.lO so: cnml'....har.i más ado:lanlc.
,Iifllla llU~ este l'UlljUlIlu de IIUl"lIIaS CUlIlpl.lllC el I kl".:ch.. um li.nlll' .Id comercio
.ntcrnacional, csl:. pl.llli':lIllnse lle relieve el carácter empresarial de las transac-
ciones discil'lina4.I;.s, las cu••les, Jlor utra parte. no rcsuhun ser cxclusivumerac
comerciales en el cSlri,"lu sell!i,hi lid término: son tambiéu. como ya quedó indio
cado. tral1Sacl'ÍulIcs CII el ':i!ilIpl.l de liS prcsla.:illll de SCI"\ il·iu~. lk \;; trall¡;lllnIlU'
ción de \;, natllr:I!C/il y de la o,:in:lIladim 41~ ellltital.:!!, 1I11~IlI:h de la circlllllcil\n
Jc mcrCand¡ls. Son CII efecto trait:l;lcciuncs "comerciales o industrilllcs" por uu-
lizar la tcrminologia de !us c1asicus artículos 35.2 y 1.2 de lo!> CSP¡Ull:!l:S Código
Civil y de Comercio respectivamente.

2", La ejcmplificativu e incidcrual descripción de lo comercial.


No con la finalidad expresa de excluir de la sumisión a sus reglas los con-
nietos cn los que se encuentre involucrado un consumidor sino con el objetivo
de resultar lu más clarificador posible. algunos otros textos del OUCI relati-
vamente recientes han optado por el sistema francés dd listado de las activida-
des conside....das comerciales para incluirlas en su campo de aplicación. Tales
textos. por otra parle. manilicstan expresamente que el listado en lus mismos
incluido no es limitativo. ni siquiera dclimuauvo, de lo comercial. En concre-
to, el listado aparece como especie de nota a pié dc página del arto 1, "Ámbito
de aplicación". de la Ley Modelo de la CNUDMI sobre Arbitraje Comercial
Internacional de 1985(en adelante LMCACI): es precisamente la configura-
ción como Ley modelo del texto que incluye el listado aludido lo que permite
cl cierto rasgo de informalidad que su inclusión supone. Las Leyes modelo.
destinadas a inspirar legislaciones nacionales. no solo pueden sino que deben
dotarse de elementos destinados a mejorar la comprensión de las soluciones en
ellas contenidas por parte de legislaturas nacionales, en ocasiones muy alejadas
dc la cultura jurídica de los formuladores de las propias leyes modelo. Todo
ello en aras a la mcjor y más uniforme transposición doméstica de las reglas
armonizadoras. Probablemente y como ya se ha dicho es más ésta preocupación
por hacerse comprender correctamente que el afán por excluir de su campo al
consumidor la que muevc al texto de la LMCACI a pronunciarse en los siguien-
tes términos:

"Debe darse una interpretación amplia a la expresión 'comercial' para que


abarque las cuestiones que se plantean en todas las relaciones de índole comer-
cial. contractuales o no. Las relaciones de índole comercial comprenden las
operaciones siguientes. sin limilarsc a ellas: cualquier operación comercial de
suministro o inlercambio de bienes o servicios. acuerdo de distribución, repre-
sentación o mandato comercial. transferencia de créditos p ra su cobro i facto-
ring ). arrendamientos de bienes de equipo con opeión de compra ( leaslng l,
I( \1 \111111 s. \S«IRIII v 1'11 \1( 1'1 1( \11 s \1", \SIII \..,

construcción .k ohr;h, l'IlnsUlh"Ü, IIlgc'llI.:ria, l'OIK':SI"'n dc' Ill'.:ncl;ls, ill\ cr-


SI"'U. linancial'iún. hanca. s.:gUnls. acul'rd" o e.. ucesión de .:\phnac'iúiI, asocia-
ciones de ':Illpresas y otras formas de eoopcración induslrial o comercial.
transporte de mercancías tl de rasajeHls por vía aérea, marüuna. térrea o por
l'arrc'kra"~4 .

('011 los d.llos aportados, así pues, cabe comprobarse que el praguuuismo de
la inicial defiuiciónjurídica de lo comercial uuemaciona! sufre Ciel111 rcsqucbra-
jamicnto: r:UI.ltinamenlc se va sinucndo la necesidad creciente de definir lo que
a ctccros kgáies sca el cunh:rci.. internacional hnbiéud..se al respecto adoptado
iniciativas dispares ror parte de los organismos fonuuladores. Junio a la insaris-
1;lcloria fórmula -dcl listado, insatisfacción padecida en el Continente europeo
desde IX07 a partir de la promulgación del Code de Conunerc«, se reitera, mucho
más ucenadamcnrc. la sencilla fónuula negativa consistente en la exclusión del
DUCI de aquellas transacciones cuyo objeto está constituido por bienes muebles
corp..rules y caracterizadas 1'1(11' su finalidad: como ya se ha indicado. aquéllas en
las que cI aludido objeto es destinado por la parte concernida a un "uso personal.
familiar o domestico", es decir. no empresarial ni profesional.
Por contra, cuando se trata de la prestación de un servicio internacional. los ele-
mentos normativos del DUCI suelen requerir, o presuponer, la participación de
un empresario o profesional de los servicios prestados. Dicha participación de un
elemento profesional constituye el segundo criterio en uso determinante de la.
por así decir, mercantilidad de la relación.

4. RASGO EN DISCUSiÓN: LA AUTONOMIA DEL DERECHO UNI-


fORME

Llegado es el momento de hacer una somera referencia a un rasgo del DUCI


que no puede conccptuarse ni como rasgo común ni como rasgo incomún defi-
nitorio. Me refiero a un rasgo discutido, y a seguir previsiblemente en discusión
por tiempo, cual es la denominada autonomía del mismo.

24 El texto rc'llroducido ha 1I1rJido iguahncnle el interés de OllVENClA. M.• UNCITRAL


I lacia un Derecho mo:rclllllil uniloolle en el siglo XXt cu., ¡llig. 31 '1 ss, donde lM: comienen lllil\ól-
da.~ ob",,'rv:lCiOlk.'S acCfL'lI de su ~igniflCado. Sin llegar II incluir un lisiado '1 abollandopor una ill1lfllia
cumpl\:siím de la CXprl'SÍtIll "comnll:rcial comr.acIS" cfr. UNIDROIT Principios cil... Prcambulo.
Conunenrano, ¡llig. 2 dond.: se indica ....... cn ella se debe -incluir no so\al1l<.'Ille a las operaciones
para d ahasll'Cimiclllo o imcrcambio de mercaderías o servicios, sinu t¡unbk:nulruS tipus de ope-
r:h:ilai~s económicas. ,nnll) las de inversión y/o oluryalniclllo de con~.:siun..:s.lus coutnnos J.: pres-
\~~iúll J e servicios prol\:siunak'S. etc."
11I·ttLC!lU MI HC'" I 11 INII·HN\l It IN.\I

1.0 quc h.. de cnicndcrsc por auuuuuuiu no se encuentra riguhls'II11CIIIC precr-


SOldo p'lr los sectores enfrentados de la doclrina~:\ aun cuando de manera general
puede entenderse por ella, en el estado actual de la construcción del Dcrccho uni-
forme. su cualidad para existir y desarrollarse al murgcn de IlIS Estados ..11 ampa-
ro exclusivamente dc la tucrzu generadora desplegada por la sociedad ':1\'11 y eco-
nómica global.
Curactcristicus de la uutonomia serian dos principales. En primer término, unu
constante dinámica creadora de normas configuradas bajo alguna de las di v crsas
formas ya analizadas, cláusulas contractuales, usos uucrnacionales de comercio y
recopilaciones o codificaciones de aquellos. llevadas a cabo no tamo pur los Esta-
dos sino por los operadores, las agencias o el establishment; estos usos y recopi-
laciones constituirían el núcleo normativo del ordenamiento autónomo. En segun-
do término, caractcristica de la autouonua discutida seria la aplicación del indica-
do conjunto de reglas, en caso de conflicto entre sus destinatarios, por los tribu-
nales arbitrales esporádica o permanentemente constituidos por los sujetos del trá-
lico comercial internacional con la linalidad especifica de excluir a los tribunalcs
estatales en punto a la resolución de sus controversias jurídico-privadas.
Ni que decir tiene que, a la vista de las fuentes del Derecho unilormc del
comercio internacional ya estudiadas en precedent, J epígrafes, quienes esto
escriben no excluyen en modo alguno del mismo a aquellas normas que, reu-
niendo las características categorizadoras ya analizadas, tienen como fuente de
producción a los estados. En el Derecho uniforme del comercio internacional
ciertamente conviven normas de producción autónoma con normas de produc-
ción estatal: es el campo material de lo sometido a disciplina, la realidad regula-
da, lo que debe primar a efectos definitorios y sistematizadores de la nueva rama
jurídica en detrímento del parcial críterío constituido por la peculiaridad de las
fuentes de las normas que lo componen. Ello así ha sido desde que una dogmáti-
ca jurídica moderna existe: así dan testimonio de la validez del cruerio definito-
rio material y de la correlativa invalidez del criterio del origen ~': las normas, por

2S Una visión de conjunto sobre la polémica la ofrece OPPETIT. B., Autour du contral ínter-
national. "Droits, Revue fnlll~aise de théorie juridique", n- 12. 1990, págs. 107 Yss.; también ilus-
trativo del estado de los debates al momento de su publicación. LOQUIN. La réalité des usages du
commeree inlemalional. "Revue lntemationale de Droil Economiquc", 1989, n" 2. págs. 163 y ss.
Un llOIableellponente de la conc.:pción estatal de la nueva ·'ley comercial" lo constituye Lord Ius-
uce MUSTlLL, Thc new Lell mcrcatoria: the lirst twenty-live years, en BOS, M.-BROWIE, l.
(eds.), Liber amicONm for Lord Wilberforce. Oxford University Press, 1987, págs. 149 y ss.·La
posición contraria es ugumcntada solidamente desde hace años. entre ocros. por GOLDMAN, 8 .•
Fromieres du droit et Lex Mcrcatoria. "Archives de Philosophie du Droit", 1964, págs. t71 y ss.
Con acusado carácler escolástico, pero conteniendo un muy minucioso estudio de las posiciones
doctrinales principalmente francesas mantenidas en la actualidad. cfr. OSMAN. f .• Les principes
généraux de la "Lex Mere.loria", LGDJ, París, 1992.
1l,,\I\11 1111 '01 \S IlIlll/ \ "U\H I'lll'\l I S \'ISI ,\SII I ,\S

lo IIU~ al I kn:cho cspaJiol y al sislcma lid derecho romano 1:11 general hace, llls
'1I1s. I del ('údi~o ('ivil y :! del (·údig.lIl!.: comc.cio, respectivamente, NII es el sis-
t~lIla de tuemes lo que caract~ri/a uni,lIisciplina 11 sislema de normas siuo la 1lI¡1I~­
ria a cuya regulación las propias normas vall destinadas Pl1r SIIS creadores. sean
~stus el estado. la sociedad civil y económica de I¡I dimensión geográfica de que
se trateo la univcrsuu» II/('/l'II/tll'/l1I/ y sus agentes 11 unllS y ull'lls conjuntamcruc.
EI1 CUIIll'-'l:UCllCill, y por lo qUI: IUI4:I: ni lIillll:lIl11 ¡J.J IUCnli:llilI1I1UK 4liv':l'llOlI iiCllIj·
clu!4 tJulllloll\.'Cho uIIlront\C,1ü lIulonomh, ptWÓé Idll'!1lll~ hUt ~I(I d~ modo relativo
y plirciul: "l!I f.:sbÓUlt, cienamcme, participan. aun cuando !kl de la manera protagó-
nica con ~ que acilsan en el marco de los ordenamiemos nacionales, en la producción
de normascomerciaíes inll..'I1laCionak:s unifonnes.Correlativamente, la societas mer-
m/0I1tl/1 goza en estc área, como no puede ser menos dado su cosmopolitismo y
dimensióncreciente,de una iniciativa y facultadde fonualización de lasque los Esta-
dos dada su restricta dimensión,carecen. Esta correlación. sin embargo, 110 CUlllJuCC
a alinnar la autonomíanonnativa de! Derecho uniforme del comercio uuemacional,
Idéntica afirmación negativa y relativizadora debe efectuarse cuando se con-
sidera la otra gran taceta propia Je todo sistema de normas cual es la dc su apli-
cación. Ya se ha señalado
I
que la referencia al arbitraje como método difundido
dc aplicación dcl Derecho uniforme constituye en la materia un hilo obligado y
baza utilizada por los partidarios de la autonomía. No puede ser ignorada la tras-
cendente significación del método arbitral de impartición dc justicia y su amplia
difusión. Reconociendo esta realidad hemos señalado en alguna ocasión que los
jueces estatales, por lo que a los conflictos comerciales concierne, quedan rele-
gados cada vez más a meramente afrontar la incvitable rutina de la ejecución del
moroso recalcitrante o la represión del contumaz infractor de la ley nacional26 .
La importancia caliticatoria -cn relación con la materia a sistcmatizar- de esta
autonomía arbitral se acentúa en los tiempos actuales en función de diversos
hechos nuevos recientemente observados. En primer término se constata el refor-
zamiento del poder de los usos comerciales intemacionales, y dc su periferia
(prácticas y recopilaciones o codificacioncs),la aplicación de los cuales es lleva-
da a cabo directamente por los árbitros incluso sin prcvia consideración de los
mismos por las partes; en segundo lugar, se detecta la aparición de unos denomi-
nados principios generales de la contratación mercantil internacional, cuya obser-
vancia habría de ser vigilada no menos directamente por los árbitros -el caso de
los Principios dc UNIDROIT- es paradigmático-. Ello sin contar con el crecien-

26 La fras.: procede, más o menos. de un anáculo con el que: uno de los coautores prcren..lló
expresar su admiriICión por la obr.. en el campo de:1 Derecho mercaan], mexíClloo e internacional,
de: la persona a la que iba dc:slinado; se lrala del lrabajo ILLESCAS, R" Las mulaciones consem-
poráncas det Derecho privado de la economía: aspectos estrocluralcs en hHomenaje a Jorge
UARREKA GRM~. UNAM. Mexico, t9119, 1.11. págs. 91S y ss.. en págs. 949 ~ ss.
1lII{l(III' \111(1 \:'\ 111 IN IIIC\ \1 111:'\.\1

.:slahl.:':1I11l.:1II" de 11"1 huu.. 1.:, ;lIhllr"ks P':I"III;III':II"", ,'IIYII' ,.:r\'lCIl\S ¡I.: rcsu-
1.:
lución de cuntruv .:rsi"s son "frCCldlls al,,, (lulIr"lanl" uucruacionulc-, de una
manera no lII<:nos pcnuancmc.
Son e,lus ¡blus prú.\i1llus en el liclllpu 11Is ¡IIIC accutúan la uutunomia del
Ikn:ehll uniforme en 111 que concierne a Sil aplieal'llÍn y que 1111;1 mínima con-
ternplación requieren en su pondcrnción. '
En In 'lile hace ul primero JI! h:~ uulu:! ;: 4:lilhi,lcrar, la llllli.:adóli dir~cl!! de
los usos pUf les árbiuus al :'::ISO controvertido. han J,: tenerse presentes ciertas
rcalid:llles normuuvns recientes: medianil: tI!la serie de instrumentos imernacio-
nalcs de divcrsu nnturalcza, se viene e(li1SJgf;l:HIII por los organismos intcrnackt-
nalcs asi como inviumdo a ¡as partes de los contratos mercantiles internacionales
a que reconozcan genéricamente el poder uormutivo de los liSOS mercantiles; se
insru igualmente a aquéllas a que atribuyan a IliS ;irbillls íucuhudcs pafil que
lomen en consideración los usos aplicables al caso cada vez. que sean convoca-
dos para resolver alguna controversia surgida con ocasión del cumplimiento de
conuutu mercantil iutemucional dotado de cláusula compromisoria. Igualmente
y mediante la adecuada técnica, se viene recomendando a los listados que cfec-
túcn idéntico rccouocimicmo. Ciertos insrrumentos llegan incluso a imponer la
vigencia del uso de comercio con independencia de voluntad pública o privada
manifestada al respecto. La prueba más patente de lo afinnado lo constituye el
an. 33.3 del Reglamento de arbitraje de UNCITRAL, el cual al estatuir sobre la
ley aplicable, adopta el siguiente tenor literal:
"En todos los casos, el tribunal arbitral decidirá con arreglo a las estipulacio-
ncs del contrato y tendrá en cuenta los usos mercantiles aplicables al caso."

Esta formula es reiterada expresis verbis por el arto 24.4 de la Ley Modelo de
'UNCITRAl. sobre arbitraje comercial internacional y ambas gozan de un conte-
nido sensiblemente idéntico a otras reglas incorporadas por otros instrumentos
internacionales (art,I?.5 Reglamento de Arbitraje de la Cámara de Comercio
·lnteOlacional. 1998 (en adelante, RACCI» e incluso por alguna legislación
nacional -Francia, por ejemplo- cuando se reliere al reconocimiento y ejecución
de laudos arbitrales internacionales, mejor que extranjeros, en su territorio de
aplicación-". La generalización normativa de la formula transcrita y la difusión

21 Enln: los aluJilklSinslIWn.:mo; illh:macKMlak.'S ....WII cuarse el Convellio Europo.'U sobre arbi-
Ir..jc comercial intemadonal. hecho cn Gill'.'br.. cl 21 tic abril tic 1961 (B.O.E. n" 238 de 4 de oclubre
de 1975), an. VIU inlil/"', y el ICglall1<:nlo de conciliación y arbilnlje de la CCI. ano 13. La alusión
a un ordenanllcnlo IlaClllllal c1"'Cluada ell e1lexlo lo ~'S al Código tic procedimientocivil de Francia, ano
1496, redal:ladode cooloonidad coo elll.:ucio III·SOO de 12 de mayo de 19l!i. Sobn: la materia. con
mayor ....'talle. UERAUOO, J. P.- KAIIN, P" Le ntlUvCllU droil de la vo:nIc into:maliooalc de 1IWl:han-
dises. COOn"l1lKMI de Vi.:nn.:. 11 avril191lO,l'hambre de conunerce el d'induslrie de Paris. París, 1989,
pág. 61; lambi..'n UlANCA, C. M.- BONNEll, M. J., COIlUncntary cu., págs. 111, 112.
68

de su contemplación, directa o indirecta mediante la referencia al Reglamento de


arbitraje de UNCITRAL, asociada a la callacidud rara generar usos de diversa
cetegorla según pudo comprobarse de la que se dota la sociedad internacional de
mercaderes,hace que nos encontremos ante un nuevo motor y un nuevo combus-
tiblede la autonomíadel DUCI:nuevos usos que se aplican (lOr los árbitrosdirec-
ta y espontáneamente y cuya utili:aación no puede ser objeto de excepción por los
tribunales nacionalesconstituyen de eonsuno un relevantedato nuevo a la hora de
proneneiarse sobre la autonomla de la lex IIIeYr:uluriu. Como creciente, cuanto
menos,1llIb,ti de ser en la actualidad C41i~ dicha autonomía.
Otro dal\) más debe igualmenteso:r objeto de contemplación. Está constituido
por los cadll vez más reconocidos '1 afian~ principios generales de la contra-
tación comercial intcrnacional a los que ya se hizo referencia con anterioridad;
especie de grandes reglas básicas a las que aquélla se adecua, emanadas de la
práctica y cuya aplicación por los tribunales arbitrales contribuiría a completar,
en ausencia de estipulación expresa de las partes y de uso mercantil aplicable, el
panoramade las fuentes gobernadoras de dichos contratos con exclusión de toda
remisión significativa a ordenamiento nacional alguno en virtud de una obligada
apelación a hipotética norma de conflicto dada la laguna constatada en el plano
de la disciplina supraestatal. Los principios gererales de la contratación interna-
cional juegan, de esté modo, como un antí"oto definitivo del campo internacio-
nal frente a cualquier inuptión en su seno, siquiera residual, del derecho nacio-
nal. Así configurados, los principios no solo se han de configurar como una ema-
nación directa. y por consiguiente .autónoma, de los contratos sometidos al
DUel, verdadera creación de la práctica negocial global, sino que también con-
tribuyen,debidamente establecidos, a la definitiva autonomía del sistema jurídi-
co uniforme respectode los diversos sistemas estatales. Obviamente todo ello sin
perjuicio de otras funciones también satisfechas por los principios.
Estos principios, ciertamente, poseen una considerable importancia dogmáti-
ca; no es menos cierto, sin embargo, que cumplen igualmente un decisivo papel
en orden a asegurar la aplicación autónoma del Derecho uniforme.
Los principios generales de la contratación comercial internacional y sus fun-
ciones han adquirído en fecha reciente y según se ha adelantado un perfil sus-
ceptible de ser calificado como definitivo y permanente. La ardua tarea en punto
a su identificación, recopilación y formulación escrita así como en orden a la
fijación de las condiciones de su utilización por contratantes y árbitros -even-
tualmentetambién por tribunales nacionales- ha sido culminada por UNIDROfT
en fecha reciente2 8. Fruto de ello son sus ya citados Principios sobre los Contra-
tos Comerciales Internacionales. Mientras tanto conviene tener presente el con-

28 v. es conocidoque 101 ~PrincipiosM de UNtDROlTvicroo la tuz InlC&J'8 ycomo lcxlO defi-


nilivoen t994; la vcnióAofICial apaAoIa es de t99S Ji biensu ICxlO se corriaió en la 2" impraión
CIlITCJida de 200t que es la aqul utilizada. AetualmcnIC UNtDROIT COIIlillila lI1Ibajando en la
mejorade 101 "Principios" y la ampliación de su COl\ICIlido.
DU(IClIl) MLKL\N 111 IN Ilt/N.\l 10:'\\1

I.:nidll del Preámbulo de lus mismos cuyo tenor, haju d suburulu "l'r'lpúsilU de
lus ~)rincipi\IS" especifica litcrnlmcntc:

"Estos Principios establecen reglas generales aplicables a los cuntruíus mcr-


cantiles internacionales,"
"Estos l'rtncipios deberán aplicarse cuando 1¡IS panes hayan acordado 4U': su
con/ralo se rija por ellos,"
"Esto~ Principios puc.'t.Ien aplicarse cuando hls partes hayan acordado que su
comrato se rija por los ' principios genenules del derecho', la 'le.... I/Ic/t'(JI",.¡,,· o
expresiones semejamcs."
"Estos Principios pueden proporcionar una solución a un punto comrovenido
. cuando no sea posible determinar cuál es la regla (,.,,/e) de derecho aplicable a
dicho contrato,"
°
"Estos Principios pueden ser utilizados para interpretar complementar ins-
lrumentos internacionales de derecho uniforme." ......
"Estos Principios pueden servir como modelo para la legislación a nivel
nacional u uucmacional." .•

El tercer dato significativo en relación con la creciente autonomía del Dere-


cho unifonne es muy conocido incluso de los operadores: se trata del estableci-
miento y actividad constante de tribunales permanentes arbitrales destinados a
resolver por vía arbitral controversias referentes a contratos comerciales interna-
cionales. La CCI es la sede del más conocido de tales tribunales estables, pero no
la única 29. La existencia de estas instituciones atribuye al Derecho que aplican
una definitiva apariencia de autonomía: en efecto, estos centros permanentes de
arbitraje son constituidos por empresarios, cámaras de comercio o árbitros pro-
fesionales sin participación alguna de los Estados en los que radican o en los que
se suscitan los conflictos que dirimen.
La autonomía del DUCI, a pesar de todo cuanto se ha señalado, no puede afir-
marse sin embargo rotundamente en su existencia. En efecto, si bien una muy
considerable y creciente dosis de autonomía se detecta, el eslabón final dcl pro-
ceso de aplicación arbitral de las normas uniformes, convencionales. consuetudi-
narias y contractuales, generales o particulares, que lo integran continua depen-
diendo del auxilio estatal a ser prestado por la unidad política en la que radican
los bienes con cargo a los cuales el deudor condenado debe ser compelido a la
satisfacción de su deuda, Ciertamente que la discrccionalidad estatal en materia

29 Sobre una base relional, en efecto, se han ido eXlendiendo a lo ancho del mundo estos tri-
bwIales pcnnanenlCl de arbitraje que informalmenle cubren cOIIlrovcrsias susc:illldas en los paises
de las rcspc:clivas arcas de influencia. ESle es el caso, enlre CMros del Cenuo Regional de Acbitraje
Comen:ial IlIlemacional de El Cairo.
711 IUI\II 11 I I '1 \S IIIUII , 1'11\1: 1'11( \11 " .. ISI\SIII \,

de reconocunicutu y qÚ'uciúll de Iaudlh ;lIhllralc, c\lranl~'IIl' e 1I11ernacionalc, se


1," viSIO disminuir IlIUY sensihlcmente a lo larg.o de los úhimlls cmcuema mios y
que los I :sl;lIlos han venido '1I!'1uiriendll compromisos .iurillicos lúrmah:s en orden
a la chnunacion de inccrtuhnnbrcs CII 1;1 materia; la necesidad generalizada del ulu-
uldo reconocimiento estalal de una parte y la suhsist':lIl'ia 110 IIWIIOS g.:n.:rali""lda.
si bien en reducción y regresión, de la excepción de urden público de otra, compo-
111:11 substanciahncntc el talón de Aquile« de la aUlUuomia del Derecho uniforme.
En estas condiciones. no puede alirmarse actualmente y de modo categórico
la autonomía del sistema. Ni siquiera se puede predicar la misma de la l.ex mer-
c/I/ariu .:nteJdida en su selll iuo más restrictivo, intcgruda tan solo pm los usos
internacionies y su peritcnu y aplicada en modo exclusivo por árbitros. Obvia-
mente dicha afinnución cabe menos aún ser realizada respecto de la acepción
amplia de la "'.( mcrcatoria: en ésta. como aquí Si: ha intentado argumcmar, tie-
nen cabida, junto a los usos comerciales y sus subrogados, el Derecho estatal
convencional que gobierna mediante fórmulas uniformes los aspectos jurídico-
privados del comercio internacional y los Principios del derecho mercantil inter-
nacional; mucho más rcstringidameruc, la jurisprudencia arbitral.
Lo que no signilica que el Derecho uniforme no haya venido adquiriendo con
I
celeridad una categorización dogmática que lo alcja acentuadamente de los difc-
rentes derechos nacionales y de los diversos sistemas jurídicos que en el mundo
existen. Tampoco ello significa que en la actualidad pueda negarse la existencia de
una sistemática de dicho Derecho adecuada a la realidad efectiva de su objeto mate-
rial: datos ambos que abogan por la ya indicada autonomía creciente del Derecho
unifonne y sobre cuya consagración definitiva ha de pennanecerse atento a la rápi-
da y creciente mutación de la realidad. esto es, de los datos jurídicos y noanatives
sobre los que se sostiene la calificación de autonomía y/o dependencia de aquél.

Sin duda quc otros rasgos fundamentalcs clltlctcrizadores dcl DUel, además de
los muy relevantcs cstudiados hasta ahora, pueden ser idcntificados con alcance
más o menos univcrsal. Nos atrevemos a atribuir la expresada condición básica a
°
clementes conceptuales reiterados a lo largo de todos casi todos los instrumen-
tos gobernantesdel derecho privado del comercio intcrJUlcional. A alguno de ellos,
por demás, ya se ha hecho siquiera indirecta referencia en estas páginas iniciales
y se abundará sobre los mismos en posteriores capítulos. Son los siguientes: la
rOlunda afinnación de la bucna fe en todo el comrato comercial internacional; la
globalización de la regla de la razén como s/unclurJ juridico de conducta nego-
cial; la creciente consagración de la denominada culpa implícita igualmente como
standard de evaluación de conductas negociales; la revalorización de los usos y la
valordcióndel precedente negocial; la contianza constante en la hbcnad de formas
contractuales y. por último, la permanente comemplaeión de la electrónica como
medio de perfección. documeruación y ejecución del contrato.
111 1(111111 1.11 1<1 AN 111 IN 1\ It:'\ \11111\.\1 71

S. El. SISTEMA

Se a.:aha de aludir a la c\islcncía Jc I!na slstcllIúli,'a CII d IHJl'1 adecuada a


la realidad electiva de su objeto uuucrial d mencionado comercio intcrnacio-
nal entendido en el scutulo amplio al quc se aludió en las pa!;!ínas iniciales de
este trubaju. La exjstcuciu del sislema de Derecho uniforme no h... sido, sil~
embargo, reconocida en tiempos anteriores: la doctrinn ,\1::: se ha ocupado de la
materia, incidcntulmcntc hay que señalar, ha negado de modo prácticamente
unánime la existencia del sistema: desde la adjetivación de las prácticas y nor-
lilas que uucgran el Derecho uniforme como reglas "lagunares" o "cuntradictu-
rias", según ya quedó antes apuntado, hasta la ya remola en el tiempo afirma-
ción referida a las mismas acerca de "la falta de un sistema o. al menos, su
carácter incomplelo":!u, pasando por el uso de los epítetos "unsystcmatic, com-
plcx and multiform"3l, la percepción generalizada entre la doctrina de los diver-
sos países ha sido contraria a la índole sistemática del nuevo DUCI. Sin duda
que muy abundarues razones han existido p¡¡ra fundamentar esa percepción de
la cuestión; no ha sido la menor de entre ellas el carácter prematuro en el tiem-
po con que se produce el análisis de las diversas reglas uniformes existentes. En
efecto, por su propia naturaleza, estas reglas van apareciendo poco a poco, espe-
cialmente a lo largo de los últimos 15U años, poseen procedencias dispares y se
someten a formulaciones de diversa naturaleza. Una visión prematura del con-
junto, efectuada hace Ireinta años por ejemplo, no podía arrojar como conclu-
sión sino la que casi onomatopeyicamente los autores han formulado y acaba de
reproducirse.
Transcurridas estas últimas décadas y en los albores de Tercer Milenio. el
panorama es distinto y la conclusión no puede por tanto ser la misma; la fecun-
didad con la que se ha producido el paso del tiempo en relación con el Derecho
uniforme solo puede ser comparada con el incremento económico que los inter-
cambios internacionales han experimentado en las pasadas décadas. Hoy día, en
consecuencia, el escenario que componen las normas que integran el Derecho
uniforme ni es tan asistemático ni, por supuesto, tan incompleto. Antes bien,
aquél se encuentra integrado en la actualidad por un conjunto de reglas que, a
pesar de su variada naturaleza, cubren la mayor parte de las realidades y exigen-
cias materiales que el comercio internacional comporta: las modalidades básicas
de intercambio transfronlerizo de bienes y servicios se encuentran sólidamente
gobernadas por convenios y alrededor de unas y otros. una tupida red de dispo-
siciones diversas regulan facetas accesorias y complementarias, dotado todo ello
de coherencia interna y un apreciable orden.

30 GONDRA J, M.o La moderna "lcx mcrcaiona" cu .• pág, 23.


31 SCIIMIITIIOFF. C. E.• The Unification of'rhc Llw of lmcmauonal Tradc cit., pág. 212,
72

Puede incluso ufinn,rrse que las nonnax que irucgr.ru .:1 DIJel componen UII
conjunto m;ls completo y sislcnlÚlico que el que oli-c"'-II nlllclllls ordcuunucmus
nacionalcs.
El sistema, cicrtamcmc, tiene una acusada nora de pruvisiouulidad y muchas
de las normas que lo componen se encuentran aún en el itcr que las 1m de con-
ducir a su plena vigencia. Algunas de estas disposiciones, en efecto, han sido
aprobadas en conferencias diplomáticas o pur la Asamblea General de Naciones
Unidas si bien, dado el insuficiente numero de ratificaciol1es que han recibido
hastu el momento presente, no se encuentran todavía en vigor; otras solamente
han recibido I~asta cl momento firmas sin haber concitado ratificación alguna:.
otras son aún meros proyectos en un estadio más o menos avanzado do: elabora-
ción. La propia existencia de estos últimos demuestra la vitalidad de un sistema
jurídico lo suficientemente elaborado como para detectar las necesidades de la
realidad disciplinada, comprobar las lagunas normativas existente y organizar el
procedimiento de satisfacción de aquéllas mediante el colmo se éstas.
Ni que decir tiene, además. que sobre el sistema gravita la debilidad que su
carácter internacional conlleva. la ratificación de las normas convencionales que
lo integran. por una parte,
I
depende de la
.
voluntad legislativa de los Estados, dota-
dos de una soberanía sometida a los embates de la interdependencia, la globali-
zación y la integración regional: con ello, la difusión geográfica del Derecho
uniforme se encuentra condicionada. Por otra parte, en lo que se refiere a las nor-
mas consuetudinarias y de inferior rango que lo integran. la excepción de orden
público ya aludida constituye siempre una suelte de frontera jurídica que ha de
atravesar en la mayoría de los casos la regla jurídica uniforme.
No obstante estas debilidades, el sistema puede en la actualidad considerarse
existente. Sigue. según se ha apuntado, la circulación natural internacional de los
bienes y los servicios. Su núcleo está constituido por el contrato de compraven-
ta, sus epígonos y aledaños. Estos se acompañan. a su vez. de normas sobre la
financiación de la cosa vendida o suministrada. El pago del precio, sus instru-
mentos y sus garantías componen la contraprestación a la entrega y sobre tales
materias se abre un tercer apartado importante del sistema jurídico uniforme. la
solución crecientemente autónoma de controversias mediante el recurso a los
tribunales arbitrales constituye, finalmente. la etapa de cierre del sistema actual
del Derecho uniforme del comercio internacional.
Dado el carácter internacional de la relación principal, el transpone no menos
internacional requiere sin duda atención. Su emplazamiento sistemático relevan-
tc habría de ser el inmediato tras el pago por parte del comprador o su financia-
dor. Sin embargo, como ya se ha señalado, el derecho del transporte internacio-
nal de mercaderías ocupa dogmáticamente una posición dificil: de una parte, se
.considera totalmente distinto del derecho comercial regulador de las compraven-
71

lasy utras trallsaCCIUIICS usuuilablcs y complcmcuuu'ius. Tal diicrcnciaciou hit


venido multiscculanucmc fundamentada en la peculiaridad. cicruuncurc dccrc-
cierne de sus instituciones. Pero al mismo tiempo, la experiencia uniformadora
que el derecho del transpone encierra es como lamhi~n se ha señalado no solu
ampl ia sino también pionera. De ahí que no pueda prcscindirsc del apilnado que
cl trunsponc implica aunque se coloqueal final del sistemn. Se Imta con tal empla-
zumicntn de aprovechar su bagaic urmonizador combinándolo con ci respeto 11 su
smgulandad: su estudio, no obstante. queda rcicgado para una posterior ocasión.
NI que decir tiene, en cada uno de 10-; ~r:Jndcs caniiulos apuntados se integran
normas uniformes diversas, producidas por disuntas fuentes, doradas de diferen-
ciada naturaleza y en un estado permanentemente evolutivo de vigencia con-
templadas desde una perspectiva universal. Según ya se ha afirmado, ello no
impide que de sistema pueda hablarse: cn los ordenamientos nacionales la situa-
ción suele ser tan solo cuaruitativamcnte diferente. no cualita'Ivamentc.
En un intento de esquematizar y. al mismo tiempo, ofrecer referencia de las
distintas normas existentes asi como de proceder a su ubicación en el sistemáti-
camcnte adecuado emplazamiento, se cierra el presente trabajo con una sinopsis
dcl sistema del Derecho uniforme del comercio iruemacicial que se defiende32.
Es la siguiente:
l. la compraventa internacional de mercaderías:
A) la Convención de Viena de 1980, derecho sustantivo en materia.
B) los INCOTERMS 2000. derecho contractual relativo a las modalidades
de entrega principal pero no exclusivamente.
C) la Convención sobre la Prescripción de 1974.
D) Contratos internacionales similares o afines:
a) la construcción de plantas industriales y su Guía Jurídica de UNCI-
TRAL,I988,
b) El denominado comercio compensatorio internacional (trueque o bar-
ter) y su Guía Jurídica de UNCITRAl, 1992,
c) los contratos con entes públicos:
i. la ley Modelo CNUDMI sobre contratación pública de bienes, obras
y servicios, 1994.
ii. Guia legislativa sobre proyectos de infraestructura con financiación
_ _ _ _ privada, 2001.

32 Esta sistematización, con la salvedad del disumo emplazamiemo alribuido al derecho uni-
forme del transpone inlernacional de mercancias y tos condicionamientos determínados por la
fccha L"Il que fue publicada por primera vez. se formuló inicialmenle por ILLESCAS, R.• El Dere-
cho Uniforme del Comercio lmemacioeal y su sislemática. RDM, 1993. n", 207, págs. 37 y ss, en

- CNUDMI/UNCITRAL: www.uncitral.org
es"
págs. 90-9 t. La mayor parte de los lext'lS que se cuan disponible en Intemet:

- UNIDRO\T: www.unidroil.org
- cel: www. iccwbo.org
I(Ah\ll-lIl.1Sl·:\S llRliz y I'II.AI( I't:I(Al.I.S \'ISCASII.I.AS

11. L11 linanl'iaciún del comercio imeruucional:


A) La Convención de Naciones Unidas de 191111 sobre letras de cambio imcr-
nacionales y pagarés inreruacionalcs, Nucva York, 191111,
B) La Convención de UNIOROIT de 1911K sobre leasing internacional.
(') La Convención de UNIDROITde Il)KK sobre.I;'('/Ol';lIg imcrnacional.

111. El comercio electrónico:


A) La Ley Modelo sobre comercio electrónico de 199<1,
B) Ley M~elo sobre linnas electrónicas de 200l.

IV. El pago y las garautias:


A) Los créditos documentarios (RUU 5(0).
8) El pago por medios electrónicos: guía jurídica y ley modelo de UNCI-
TRAL sobre transferencias electrónicas de fondos, 1992.
C) Las garantías a primera demanda y sus diversas modalidades: las Reglas
Uniformes de la CCI y la Convención de UNCITRAL sobre garantías
independientes y cartas de crédito contingentes, 1995.
D) Las cesiones de crédito: La Convención de UNCITRALsobre cesión de
créditos en el comercio internacional, 200l.
V. La solución de controversias:
A) El arbitraje comercial internacional:
a) La Convenciónde Nueva Yorkde 1958.
b) La Convenciónde Ginebra de 1961.
e) La Ley modelo de UNCITRAL sobre arbitraje comercial internacional
de 1985.
d) El reglamentode arbitraje de UNCITRALde 1976.
B) La conciliación comercial internacional'
, a) El Reglamento de conciliación de UNCITRAL de 1980.
b) La LM sobre conciliación comercial internacional de 2002.
VI. El transporte internacional de mercancías:
A) La decreciente singularidaddel transporte marítimo:
a) El Convenio de Bruselasde 1924.
b) Las Reglade Hamburgode 1978.
B) El transporteaéreo: el Convenio de Varsovia de 1929 Y sus epígonos.
C) La forzosa regionalidaddel transporte terrestre: las diversas convenciones
de dimensión europea (CMR, CIM, ADR, ATP, COTIF, etc.).
O) El transpone muhimodal y la Convención de 1980.
E) las terminalesde transporte y su responsabilidad internacional: la
Convenciónde Vienade 1991.
11IItll '1111 MIIH '¡\N 1'11. IN ITI{N,.\IIlIN\1

Iliblill~rafía

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Derecho
Comercial
y de las Obligaciones

REVISTA DE DOCTRINA, JURISPRUDENCIA,


LEGISLACIÓN y PRÁCTICA

FUNDADA POR ISAAC HAlPERIN El'; 1968

DIRECTOR: Raúl A. Etcheverry

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DERECHO UNIFORME DELCOMERCJO INTERNACIONAL:
LOS PRINCIPIOS DE UNIDRO!T PARA LOS COI'.TRATOS
COMERCIALES INTERNACIONALES

por JORGE OVIEI>O AlBÁN I

En esle esludlo se explican los nuevos Principios de Unldroit. como guía úlll
para abocados. jueces y árbitros. en lo que ccnsliluye un primer lmento de codifi·
car inlemacioRlllmenle la lex merctüorla contractual.

"INTRODUCCIÓN
De tiempo atrás hemos venido insistiendo en diversos foros académicos
y en varios escritos relacionados con el lema objeto del presente escrito en la
identificación de una nueva etapa en la evolución del derecho mercantil como
fruto de la globalización económica. Este hecho tiene ondas repercusiones en
materia jurídica. entre las cuales hemos destacado la tendencia armonizadora
y unificadora.
Las consecuencias de la globalización en el derecho privado pueden ser
analizadas desde diversos ángulos. que tal como lo manifestaremos más ade-
lante. se refleja en la aparición y consolidación de una nueva lex mercatoria; en
la reafirmación del derecho comunitario como respuesta a la unión de países en
bloques económicos Y. además. en el derecho internacional privado. el cual
desde tiempo atrás ha aportado diversas soluciones para la regulación de los
componentes internacionales presentes en las relaciones jurídicas.
Las categorías jurídicas que acabamos de identificar se han manifestado
por medio de diversos instrumentos y fuentes: recopilaciones de usos y cos-
tumbres. normas estatales de carácter conflictual, tratados de derecho interna-
cional uniforme. tratados de derecho internacional privado uniforme. reglas

1 Abogado Yespecíalisra en derechocomercial de la Pontificia Universidad Javeriana de


8ogo&4. profesor de las cátedras de Derecho Comercial General y Conualos Civiles y Comerciales
en la ~Itad de DI.'fCCho de la Universidad de la Sabana en Bogotá, ha sido profesora nivelde
Pf'C~J pos~ en la rOOlificia Universidad JaY~ y confercnciSl4Íftvitado eoyan.
u"ivl:lJidades.
I)(){,TI{ IN A

comunitarias. etc.; todas las cuales cuentan con un componelile común, que es
la internacionalidad.
En este trabajo hemos querido destacar la presencia de uno de los instru-
memos del llamado derecho mercantil internacional uniforme: los Principios
de Unidroit para los contratus comerciales internucionales.Ios que han sido en-
tendidos por muchos como el más fiel reflejo de la nueva les mercatoria que se
está gestando al margen del derecho de origen estatal. He ahí tal vez el compo-
nente interesante de este instrumento
Partiendojíel planteamiento que parece ser la base que lo fundamenta, nos
referiremos al proceso de unificación y armonización jurídica analizado tanto
desde una épticajnterna como internacional. Partiendo de esta base tratamos lo
que puede considerarse como una teoría general de los Principios de Unidroit,
tales como elementos básicos, funciones y aplicaciones. y relación de princi-
pios generales que se reflejan en este instrumento.
La idea que queremos sugerir con este trabajo es que el derecho pri vado.
al menos sobre obligaciones y contratos, de nuestros países cuenta con princi-
pios comunes que pueden ser tenidos en cuenta para un futuro desarrollo de
principios latinoamericanos para la contratación.
Sea este espacio introductorio el oportuno para agradecer a los profesores
argentinos Osvaldo Gómez Leo. Luis María Bandieri y Norma Strella, por la
lectura y comentarios realizados al texto, así como a Pilar Peráles Viscasillas
(Universidad Carlos 11I de Madrid), Alejandro Garra (Columbia Uni versity), y
a los destacados internacionalistas españoles Alfonso-Luis Calvo Caravaca
(Universidad Carlos IIl) y Javier Carrascosa González (Universidad de Mur-
cia), por su colaboración y permanentes aportes.

11. LA UNIFICACiÓN Y ARMONIZACiÓN DEL DERECHO PRIVADO


COMO PLANTEAMIENTO
No es una tarea fácil abordar el tema unificación y armoniz~ción del de-
recho privado, el cual puede ser analizada desde diversos ángulos. El primero de
ellos se identifica con un gradode unificación entre diversas leyes y códigos ani vel
interno, porcierto discutido, como indicaremos. Enun segundo grado, nos encon-
tramos con un nivel superior de unificación y annonizaci6n a nivel internacional,
expresado de diferentes maneras, como igualmente señalaremos 2.

! Es precisoseñalarque algunosdoctrinantcsprecisanunadistinciónentrelos términosse-


ñatados. Tal es el caso de Ferrari,para quien el término"armoni...ación"del derecho se refiereal
i~eso de modilicaciónde la ley doméstica para alcanzarun resultadosimilaren diferentesju-
rist'ltcciooes. aunque manteniendo su carácter nacional,y la "unifICaCión" del derechose refiere
alll(tlCeSO de adopciónde una mismaley por Iettislaturas de dileremesjurisdicciones.fEllllARl,
Frill c¿, "Dclinililll! the sphcr~ tif applicalion of the 19?4 Unidroil PrincipIes of internacional
,·,.mncrci..1comracrs", 69 Tukme Ú"" Review, nro. t225. 1226.27 (1995). UVy, David A.,
Hace mucho tiempo la doctri.ia ha tratado de tomar partido por la unifica-
cióu del derecho privado, la cual ha tenido no pocos detractores' Recuérdese
cómo el mismo Vivame, quien en algún momento abogó por la unificación.
años más tarde se retractaría de ello y prácticamente se arrepinuó de haber asu-
mido tal posición 4.
Algunas legislaciones han optado por la unificación, al menos formal,
como esel casa del Código Civil italiano de 1942 y el Código suizo de las Obli-
gaciones de 1881; otras por una unificación parcial, como en el caso del Código
peruano de 1984. Otras más han optado por mantener la dicotomía entre el de-
recho civil y mercantil s.
Colombia no ha sido ajena a tal discusión. Algunos doctrinarios hoy son
partidarios de unificar el derecho privado en un solo régimen ll, toda vez que

"Contraer formalion under the Unidroi; Principiesof internauonal curnrncrcial coruracts, UCC,
Rcsraremcm, and CISG", Uniform Conunercial Code UIIV Iournal, vol. 30.249, 1998. p. 253.
Según Lcvy,los dos procesos,aunque son teóricamente distintos. pueden,sin embargo. producir
similares resultados de acuerdo con las variaciones producidas en los modelos legales armoni-
zado~, cit.•p. 253.
. ) Argumentosen pro y en contra pueden verse en NARV ÁEZ GARclA, José Ignacio. Dere-
cho mercantil colombiano. Parte general. 8" ed., Legis, Bogotá, 1997, ps. 93 y 94. Igualmente
puede consultarse sobre el punto a GARRIGUES. Joaquín, "Última leccióncomo catedrático pro-
nunciadael dra 6/5/1970". en Hacia un nwvo derecho mercantil. Escritos. lecciones )' conferen-
cias, Tecnos, p. 336 YASCAREW. Tulio, Iniciaci6n al estudio del derecho mercantil, Publica-
ciones del Real Colegio de España en Bolonía, Bosch, Barcelona, 1964, p. 123.
4 "En 1892, inaugurando mi enseñanza. en la Universidad de Bologna, he sostenido la
oportunidad de reunirel derecho mercanul con el derecho civilen un código único. (oO.) Pero mi
frecuente participaciónen las reformas legislativas y especialmenteen la del Código de Comer-
cio durante los numerosos años transcurridos desde la Iniciativaa que vengo refiriéndome. me
convencieron de que la fusiónde los dos códigos en uno habríaacarreado un grave perjuicio al
derecho mercantil",VtVANTE. asar, Tratado de derecho mercantil,versiónespañola de la S"ed.
italiana, vol. I· .. ·EIcomerciante",lrad. por César Silió Belena,Reus, Madrid. 1932, ps. 15 y 16.
5 Recuérdese que en otros sistemas la distinción no se plantea. En el caso de los Estados
Unidos, el Unifonn Commercial Code regula las compraventas. instrumentos negociables y
otros aspectos del mundo de los negocios. sin partir de la dicotomía. .
6 Pueden consultarselas oportunas opiniones del profesor Francisco Reyes Villamizaren
tomo a la reformacontenidaen la ley222 de 1995Yla unificacióndel régimen aplicablea las so-
ciedades civiles y mercantiles.Afirmael profesor Reyes: "Bien valdria la pena que se insistiera
en la unificacióndel r~gimen deobligaciones y contratos en tomode pautas homog~neas", en Re-
fonoo al rigimell de soc~dodes )' concursos, 2" ed., Temis. Bogoti, 1999, p. 26. comentario a
pie de p. nro. 4. En este sentido tarnbi~n se han pronunciado en anteriores oportunidades otros
destacadosjuristas como, por ej.• loNooÑO Horos, Fernando."Códit '1 de Comercio: 15 años
después",en lnstuuciones de derecho comercial cololllbitmo, BibliotecaJuridica Diké, 1987.ps.
35 y SS., quien anota: "No estoy revelandoningún secreto. El mundoentero sabe de qué se trata
y la unificacióndel derecho civil y mercantiles un hecho. fJ Código único se impone; pero, eso
sí, abriendo las puertasa laevolucióndel derecho nuevo. dejándolecampo a la vidaque necesita
formasdistintasde expresión.en una palabra. limpiando el campo parael adv.:nimielllo del mo-
derno derecho mercalllil". Igualmente Álvaro Mendoza Ramlrez. quien expresa: .....Nada se
consideran anacrónica la mencionada división. Para cllo suelen ponerse como
ejemplo las dificultades interpretativas y de aplicación de varias normas de los
códigos Civil y de Comercio y las relaciones entre ambos. Recuérdese las dis-
cusiones sentadas a partir de los llamados que hace el Código de Comercio a la
legislación civil contenidas en el arts, 2° y 822, Ylas diversas posturas sosteni-
das tanto por la doctrina como por la jurisprudencia 1. Otros son partidarios de
unificar lo que sea unificable, que podría denominarse romo una teoría inter-
media: para ello se propone hacer un inventario de la legislación civil 'i mercan-
til para efectos ~e identificar aquellos temas que pueden ser regulados por un
solo cuerpo no?,~ti...o. dejando a las codificaciones civil y comercial aquellos
puntos que sean de su especialidad. Lo que varios encuentran "unificable" es
precisamente el régimen de obligaciones y contratos civiles y mercantiles.
Sea que se quiera optar por la primera posición o por la segunda, lo cierto
es que nos parece que es hora de que la doctrina se siente a pensar en redefinir
el campo de aplicación propio de lo mercantil: definir y concretar si esta rama
del derecho privado definitivamente debe estar separada del derecho civil, y si
ello es así, definir de manera precisa cuáles son los elementos esenciales sobre
los cuales se edificará 11. ,Esto, sobre lodo a partir de la creciente expansión de

oponea que unas mismasfigurascontractualesrevistanparciaímente nonnas y principiosauló·


nomos,en ta medida en que el objeto mismode los respectivos actosjurídicoso los mecanismos
empicadosporellosasf lo justifiquen.Cuando 50nmis lospuntos decontactoquelasdiferencias,
sejustifica la unifICaCión..", "'Campo de aplicacióndel derecho mercantil", en Inst;tuciOlles de
derechocomercial colDmbÜUU1, Cil, p. 236.
, Entreotroslemascitamoselde la lesióncnonnc en mal&:ria mercantil y la coosensualidad
o fonnalidadde la promesa. Sobrcestos lemas se puedenconsuliarlas siguientessentenciasde
laCorteSupremade Justicia.Salade CasaciónCivil:semcnciade casacióncivildel l3It21l988
Ysemcnciadel 1311 JI1981.
• Ladiscusióndebe cenuaeseentre partirdel nunca bicndefinido"actode comercio",pa-
sandoporla "cmpresa",y Jlegándo al de "aet; vidadccooómica".Optarporesta última,a nucstro
modode ver.correspondería al contenidorealdel derechomercanlil actualy su amplioespectro
de aplicación. VerOvlEOO ALBÁN. Jorge. "Los clementosesencialesdelderechocomercialcon-
tempor4nco", Vn;vers;tIU. nro. 102,PontifICia Universidad Javenana. Facultadde CienciasJu-
rfdicas.dicicmbrede2001.Enlrelasrazonespara50stenerquela actividad económicaensencraJ
debescrel elemenloa pattirdel cualse debe edificarclderechomercantil moderno.cncontramos
el hechode que las normas sobre competenciaeconómicahandado el pasopara50stencrtal con-
clusión. Vbsc cl ano S-,Iey 256 de l996.laualmenle el avance de la ley 527 de 1999 sobre c:o-
mereiuclectrónicoy la ley 222 de 1995sobrela uniflC8CÍón del riaimen societario.Lajurispru·
denciano ha sidoajenaa esto. Vwse las sentenciasC-4lS de 1996,magistrados ponentes:José
GregorioHemándczGaJindoy EduardoCifucmcsMuñoz,donde laConc expresó:.....Ias fron-
tenisentreel CódigoCivil y el de Comerciono pueden hoydefinirseconprecisión.dadaslas mo-
dernas lendencias del derecho Yla vcJoz evolución de los fenómenos objeto de ti. de donderesulta
_~ue.I:S la ley la llamada, finalmente, a resolver cuál es el campo nonnaIivo ocupado por cada uno".
Igualmente puedcconsultarse la sentencia C-8ll. 8I8l2OO1. dondeai referirse sobrela demanda de
incO'WituI:ionalidad COnIrol el arto 6".ley527de 1999, sobre el campo de aplicación de la leyde ro-
mcRJO elearónicodispuso: .....Ia ley 5n de 1999no selimitael lemadel oomen:io electrónico. aun
(''lJiUIJo Sus orígenes y suinspirdción internacional concicmcnal Ambito mcrcllQlil".
DEHITIIO UNIFOI(ME DEI. ('01\11:1(('ro INTERNACIONAl... ()61

lo mercantil hacia campos antes vedados, y hacia todas las actividades de con-
tenido económico 'l. y de posiciones contrarias a dicha expansión.
No pretendemoscon este escrito ahondar en dicha discusión. ni en volver
nuevamente sobre el carácter histórico del derecho mercantil y la comerciali-
zación del derecho civil. Simplemente hemos querido traerla a colación, para
efectos. como lo indicamos al comienzo. de distinguir dos grados de unifica-
ción: el primero, que acabamos de mencionar, correspondiente a la unificación
interna del derecho privado. Lid segundo. que es el de unificación o armoniza-
ción internacional, Ello, para destacar que el proceso de unificación interno no
puede pretender ser abordado sin el referido proceso de unificación o armoni-
zación internacional. Éste definitivamente determinará al primero. y conlleva-
rá en un futurono muy lejanoa la necesariarevisiónde las legislaciones internas.
para ajustarlas a los parámetros que el mercado global impone. independien-
temente de que seamos o no partidarios del fenómeno denominado "globali-
zación" 10.
Precisamente el tema que tratamos en este escrito es una de las manifes-
taciones de la unificación internacional del derecho privado. Su incorporación
. al derecho interno sentará las bases para pensar en la adecuación del mismo a
los parámetros exigidos por la comunidad económica internacional. que a la
postre significa mayor seguridad jurídica y claridad en las reglas que rigen los
mercados.Sin embargo, deberá pensarse también en sus falen¿.as y en la forma
de superarlas. Una de ellas la identificaremos con nombre propio en esta con-
ferencia, y es la de protección al consumidor como protagonista activo de las
relaciones mercantiles, tanto a nivel interno, como global 11.

9 Es el casodel mismoCódigodeComercio, y de manifestaciones legislativas posteriores,


como son. segúnya lo referimos. la ley 222 de 1995.la ley 256 de 1996Yla ley 527 de 1999.
10 "Si a lo anteriorse añaden la indiscutible vocaciónintcrnacional del derechocomercial
y la correlativa importancia que en ese 4mbilorevistenlas costumbres quc suelen plasmarse en
lacontratación mercantil querebasa las(ronteraslocalestodoslosdras;ysi setieneencuentaqúe
a ello se une unjuzgamicnto especial proveniente del modo panicularde creaciónde este dere-
cho. se reslringc aán másla posibilidad de que un Código cstlllal nacional pueda 'regular rnte·
gramente la maleria'. Además. la irrcversible globalizaci6n contempor4nea por sí mismapone
en evidencialas implicaciones de la perspectiva extraestatal en que debenexaminarselascues-
tionesmercantiles". PtNZóN SÁNCHEZ, Jorge."El Código de Comercio treintaailosdespul!s de
su expedición: algunasreneltiones acercadel sentidoactualde unacodificación en materiamer-
cantil". versión revisada de la ponencia presentada en el seminario "Código de Comercio: 30
años".en BogOli. el 18/101200 1, Vni"~rsilas, nro. 104.Pontificia Universidad Javeriana,Facul-
tadde Ciencias Jurídicas. BogOli. 2002.p. 431.
It Enel escrito"Elementos esenciales delderechomercantil comemporéneo". así comocn
varios.foros. hemos sostenido la necesidad de reconocer a unode losprotagonistas activosde las
relaciones mercantiles que es precisamente el consumidor. La eltc\usión de las llamadasopera-
cionesde "consumo"no tieneningúnsentido.y por et contrario.creemos. lI.:va iI soluciones in-
justase ineficaces.
I)()(TI{INA

El proceso de unificación del derecho pri vado en el contexto inlernacional


se ha dado precisamente a partir Jc la conformación de la denominada lex tner-
cutoria, como pasaremos a verlo a continuación. A varias de las fuentes de la
lex mercatoria se ha referido nuestro derecho interno. pero sin darle la impar-
tancia que 1;, misma tiene no sotamcnte cn la actualidad. sino desde el momento
mismo de la gestación del derecho mercantil. Nos referiremos entonces al gra-
do de unificación internacional del derecho privado, sentando como conclusión
que ella puede servir de base pa...... la unificación interna, de al menos las regla.s so-
bre obligacibnes y contratos. contenidas hoy en dos códigos: Civil y de Comercio.

111. LA INTERNACIONALIDAD Y SU RELACiÓN CON EL. DERECIfO PRIVADO

El componente internac ional es hoy un elemento común presente en el de-


recho privado en diversas categorías del mismo: el derecho internacional pri-
vado. el derecho mercantil internacional y el derecho comunitario n. Esta pre-
cisión la hacemos con el fin de no dar lugar a equívocos n.
La primena categoría indicada es el de recho internacional pri vado, el cual
entendemos como .....aquel sector del ordenamiento jurídico de cada Estado,
que se ocupa de la regulación jurídica de las situaciones privadas internaciona-, .
les" 14. Como se sabe, el derecho internacional privado se puede manifestar en,
reglas internas (códigos civiles o mercantiles) o en otras fuentes, como son los'
tratados, la costumbre, etc. Ahora y como bien indican Calvo Caravaca y Ca-
rrascosa González, los tres sectores del derecho internacional privado son: la
competencia judicial internacional, que trata de determinar si .....los órganos
jurisdiccionales y demás autoridades de un Estado son competentes para cono-
cer de un asunto relativo a una situación privada internacional" 15; el derecho
aplicable a las situaciones privadas internacionales, que .....tienen como obje-
tivodeterminarel régimen jurídico sustancial o de fondo de las situaciones pri-

11 Nótesecomo aqu( no nos eslamos refiriendoa las normas de derecho del comercioex-
lerior.el cual,segtínsOSliene ladoclrina,son normasde derechopúblico.Sobrelalesdislinciones
véasealUESCAs ORTlZ. Rafael- PERALES VISCASIUAS. Pilar.Derechomercantil in/~macianaL
Elderecño unifon/l". Centrode EstudíosRamónAreces,Universidad Carlos IIJde Madrid, Ma-
drid. 2003. ps. 3S y 36.
13 ••...se puede deciren trazos muygenerales,que en el sectorde lacontratacióninternacío-
nal asisumos a un replanteamiento de la ulilidadde la técnicacontlictual, y a una revaloración
del papelque puededesempeñarel derechomaterialuniforme.y másespecialmentela nueva tex
mercatoria", C"'MPUZANO DiAZo Bcamz, "El derechoconlractllal europeoen el marcode laglo-
Ilalización", en CALVO C...RAVACA, AlfonsoLuis.-BLANCO MORALES L1ttIONES, Pilar. Dt'recho
)' globaliUlci6n, Colex, Madrid. 2003~ p. 73.
14 C"'LVO CAR...V...C.... Alfonso Lula- CARRASCOSA GONZÁLEZ, Javier. D~recho inlt'nkJ·.
,",u/lClI/lr;\'(ulo, vol. l. r cd., Comares, p. 2,
I S CAI.VO CARAVACA. CARf(ASC:OSA GONZ."I.I:I.. Derecho inlt'I·IIC1ciUlICII...• cit., p. 18.
DEKEClIO IINIH lKME DEI. COMERCIO II'\TLlt N.\C1llNi\ r.. 663

vudus imernacionales" lh; y finalmente la eficacia cxtrutcrritoriul de actos y de-


cisiones extranjeras, qu~ por su parte tiene l:01l\(J objetivo fijar los efectos quc
en un país determinado pueden tener ..... Ios actos y decisiones extranjeras rela-
tivas a situaciones privadas internacionales' 17.
En segundo lugar, es de considerar que el mundo actual observa con aten-
ción la aparición d~ bloques de Estados, unidos principalmente -en mayor o
menor escala-s- en grupos con fines económicos, los cuales presentan a su vez
diferentes niveles de integración económica 1M. Ejemplos de ello nos brindan !a
Unión Europea, la Comunidad Andina de Naciones -CAN- 'j el Mercado
Común del Sur --Mercosur-.
Como fruto de tal esfuerzo -en permanente desarrollo-- ha surgido el
derecho comunitario, que al tratar de regular las instituciones de diverso orden
comprometidas con lo comunitario, se ha concebido de la siguiente manera:
En primer lugar aparece un derecho comunitario originario.
"Se conoce como derecho comunitario originario o primario el conjunto
de normas integradas en los tratados constitutivos de las comunidades y en los
sucesi vos tratados y actos que, a lo largo de su e vol ución, han ido introduciendo
modnicaciones en los mismos" 19.
Se refiere a los tratados constitutivos de organizaciones internacionales,
detenninando la conformación de una estructura jurídica y organizacional, dis-
tribución de poderes entre las instituciones, sistema de adopción de decisiones,
solución de controversias, etc. "De este modo, el derecho originario se convier-
te en la base de la legalidad comunitaria.." 20.
Los tratados constitutivos definen su propio campo espacial de aplicación
y el del derecho derivado. Éste, el derecho comunitario secundario o derivado,
.....es el conjunto de actos adoptados por las instituciones en ejercicio de las
competencias que les han sido atribuidas por los tratados" 21 y 22.

16· CALVO CARAVACA - CARRASCOSA GONZÁLEZ. Derecho internaciollal.... cit., p. 18.

11 CALVO CARAVACA· CARRASCOSA GONZÁLEZ. Derecho intemacional.,., cit., p. 20.


•8 Sobre el punto. fERNÁNDEZ ROZAS. José Carlos, SistenlOdel comercio intemacional, 1"
ed.• Civaas, Madrid, 2001, ps. 145 y ss.
19 FERNÁNDEZ, Tomás - FoRCADA BARONA - HUESA VINAIXA - SÁNCHEZ LEGlOO.IIISI;IU-
ciones de derecho COIIIIIII;laliu. Tirantlo Blanch, Valencia. 2000. p. 139.
20 fERNÁNDEZ - fORCADA BARONA· HUESA VINAIXA - SÁNCHEZ LEGIOO,lnstituciolles d«
derecho ...• cu., p. 142.
21 fERNÁNDE<!: - FORCADA BAKONA - HUESA VINAtXA - SÁNCHEZ LEGlPO. lnstituciones de
derecho.... cit.• p. 145.
22 Recuérdese que el derecho comunitario .....e!'un ordenamientojurfdico propio integrado
en el sistema jurídico de los Estados miembros". Sentencie del Tribunal deJusticia de la Comu-
nidadEuropea. I snlI964 y sentencia del 1311111964, citadas por FERNÁNDF2 - FoRCADA BA-
RONA • HUE~A VtNAIXA • SÁNCHEZ LEGIOO. IIISI;/IIdolles d~ derecho.... ch., ps. 37 y lE. En el
mismo sentido la Cone Constitucional colombiana: ':EI derecho comunitario. surgido como re-
sultado deltra.\lado de competencias en diferentes materias del quehacer normativo por los paí-
DOtTKI"l.-\

Las dos categorías que hemos señalado, el derecho internacional privado


y el derecho comunitario, si bien tienen como objeto situaciones jurídicas sur-
gidas a partir de elementos internacionales, no por ello dejan de ser derecho es-
tatal o al menos supraestatal, pero donde :.c presenta de alguna forma (así sea
como un acto de delegación de soberanía Cilios órganos comunitarios por parte
de los Estados) la voluntad legislativa del Estado 2 1.
Lo anterior, para señalar que el derecho mercantil intcrnacionalticne,
como nota distintiva, que gran parte de sus normas no provienen de la voluntad
legislativa d~ los Estados o de organismos comunitarios o supranacionales,
sino de los operarics mismos del tráfico económico, aspectos a los cuales nos
referiremos en líneas que siguen. La incidencia de la voluntad estatal podría es-
tar, tal vez, presente en aquellas reglas de carácter uniforme plasmadas en tra-
tados o convenciones, como es el caso de la Convención de Naciones Unidas
para los contratos de venta internacional de mercancías. Al concepto y algunas
características nos referiremos en el acápite que sigue.

, DE LA LEA'MERCATORM
IV. LA CONFORMACIÓN
En la Edad Media se conoció como ius mercatorum, o lex mercatoria, al
conjunto de usos y costumbres que regían las transacciones de los comercian-
tes. Entre las razones de su nacimiento anotadas por los autores, además del
crecimiento de las relaciones de comercio entre los pueblos, se encuentra la in-
suficiencia del derecho romano que de alguna manera sobrevivió, para resolver
las nuevas dificultades. Frente a ello, fueron los comerciantes mismos quienes
regularon tales situaciones por medio de reglas de origen consuetudinario,
otras de. origen corporati vo, adoptadas al seno de los gremios de comerciantes,
las cuales se decantarían y desarrollarían al tiempo que lo harían las decisiones
de los tribunales consulares de justicia 24.

ses miembros y las subsecuentesregulacionesexpedidas por las autoridadescomunitarias apo-


yadasjustamenteen tales competencias y atribuciones,ofrece: la doble característica de un sis-
tema preeminente o de aplicaciónpreferencial frente al derechointernode cada país miembroy
con una capacidad de aplicacióndirecta y eficacia inmcdillla. porquea las regulaciones que se
expidancon arreglo al sistemacomunitario,no es posible oponerte detcrminaciones nacionales
paralelasque regulenmateriasigualeso que obstlk:uliccn suaplicación,ni sueficaciapuedecon-
dicionarsea la voluntaddel país o de las personas evenlUalmcnte afectadas por una decisión"
(Colombia,Corte Constitucional.sentenciaC-228 de 1995).
13 "Igualmente la integracióncomunitaria responde y se afianzasobre la concepción mo-
derna de la soberAnía relllliva. que ya no la reconoceromo unpodersupremoabsolutoe ilimitado
del Estado.sino c:omo algo limitadoy restringido por la interacción de losdemás Estadosdentro
fJe la comunidadintemacioll31.lo cual obviamentcimplicala resignación de cspecíñcascompe-
t~ncias de los Estadosen organismoscomunitarioscon el fin eJe rulCcr viablelos prOCClOOS de in-
tCBrac:ión económica" (Colombia,Corte Constitucional.l'Cnlellcia C-228 de 1\195).
. 2t IlERMAN. Harold J.• LtI!omuldcí,,,,t' lolm,Iwiú"jwMica (/" O..cidrnte. 1" leed. de 1.. l'
cd, en español. rundCl de Cuhura Económica. Mé~ico: 2()()1. ps. 349 y ss.: ASCAREl.I.I. Tulio,
DEREClIO lJNln IRME DEL COMERCIO INTU<NAClt ¡NA!. 665

La doctrina también suele destacar, entre las e..racterisucus de este dere-


cho mercantil medieval, además de su especialidad, profesionalidad y forma-
ción consuetudinaria, la internacionulización de sus normas, a parur del hecho
de que las mismas no conocieron fronteras. A pesar de lo anterior, dicha ten-
dencia de alguno;u otra forma se vio truncada con la nacionalizución de este de-
recho, principalmente a partir de la expedición de códigos civi les y de comercio
a lo largo de los siglos XIX y XX.
Hace muchas décadas el profesor César Vivante, refiriéndose a la índole
cosmopolita del comercio y del derecho mercantil que le gobierna. escribió:
"las tendencias de este derecho van hacia la uniformidad especialmente cosmo-
polita, hacia una reglamentación común de las relaciones terrestres y aé-
reas .." 25.
Igualmente entre nosotros, el maestro José Gabino Pinzón advirtió y re-
comendó en varias ocasiones la unificación internacional del régimen de los
negocios. en especial sobre el transporte, las sociedades, j¡IS operaciones ban-
carias, los seguros. etc., asimismo, puso presente lo útil que es reconocer la efi-
cacia normativa a las costumbres extranjeras e internacionales.
. Señaló también en el año 1957. en su obra derecho comercial. que: "el co-
mercio se ha caracterizado desde sus orígenes por una tendencia interregional
que ha puesto en contacto distintos pueblos... el carácter internacional del co-
mercio fue el que facilitó. en la Edad Media, la formación y tecnificación de las
costumbres mercantiles comunes en todos los centros comerciales florecientes
y es el que explica la unidad de principios y la uniformidad de reglamentacio-
nes que resaltan en los códigos de comercio".
Asimismo. vaticinó que: "con esa revisión del derecho privado que está
imponiendo la época moderna con sus mercados comunes o con su simple co-
mercio internacional, va a regresar en cierta forma el derecho a sus fuentes".
Estas predicciones de los citados doctrinantes se han venido cumpliendo
de una manera más que satisfactoria en los últimos años, a partir del hecho de
que los negocios mercantiles desconocen las fronteras impuestas por los Esta-
dos, y la creciente interrelación económica, ha llevado a la aparición (a veces
espontánea) de reglas propias de este tipo de actividades 26. I 'an sido, particu-

;·.ic;ació" ot estudio del derecho mercantil; GÁLCiANO. Fraecesco, Historia de! derecho mercan-.
l. traducción de J. Bisbal, Laia. Barcelona. 1980; PINZÓN. Gabino,/IIIroduccióll al derecho co-
.ercuü, Tcmis, Bogoté, 1985.
15 VIV I\Nl"Ii. Tmil/do de derecho .... cit., p. lit
2b "u génesis de las reglas de la nueva lex mercatoria tiene lugar en tres grandes fases (F.
Bonolotti): a) Tras la segunda guerra mundial se observa una cristalización de algunas reglas
uniformes en cienos comraros, sobre todo los relativos al comercio de materias primas; b) Pos-
ieriormerue.Ios contratos entre empresas privadas y Estados. sobre todo en el sector petrolífero.
comienzan a referirse a principios de] derecho comercial internacional. principios de los dere-
chos de los países civilizados. principies generales del derecho. y otras fórmulas. Se evita así que
666 I)OCmlNA

lurmente en las últimas décadas, orgauismo« internacionales, de carácter inter-


gubernamental o gremial, los que han dedicado su esfuerzo iI permitir la con-
solidación de las normas propias del tráfico mercantil internacional. En paru-
cular han sido la Comisión de Naciones Unidas para el Derecho Mercantil
Internacional (Uncitral) 27, el lnstiuuo para la Unificación del Derecho Privado
(Unidroiü.Ia Cámara de Comercio Internacional (CCI), entre otras entidades,
las que mediante In adopción de convenciones internacionales. sugerencia de
leyes modelo. o recopilaciones de reglas generales o principios y costumbres
intcmacion;Jcs. han permitido abrir el camino hacia la mencionada consolida-
ción de este derecho.
Así. el derecho mercantil ha asumido hace varios lustros en el mundo un
proceso de int~rnacionalización que tarde o temprano acabará por influir de al-
guna u otra manera sobre el derecho local. Este hecho genera el imperativo de
iniciar los estudios, que permitan observar el panorama amplio del derecho que
rige los negocios, cada vez más globalizados e influidos por las modernas lec-
nologías como es el caso de la Internet.

el contrato quede sujeto al derecho del Estado parte en el contrato"algo inaceptable para la em-
presacontratanteo al derechode un tercer Eslado" algo inaceptable para el Estadocontratante;
c) Por último,se observa una tendenciaa sujetar10á contratos internacionales a reglasde derecho
no estatales,ya que se consideraque los derechoseSlalales esll\ninadaptadospararegularel co-
merciointernacional".CALVO CARAVACA - CARRASCOSA GoNzÁlE2. "Ley aplicableal contrato
internacionalen curso de conlralación internacional",en Curso de contratacián isuemacional,
CALVO CARAVACA - CARRASCOSA GoNzÁlE2 (dirs.), Colex, Madrid, 200J. p. 50.
27 la Comisiónde Naciones Unidas parael DerechoMercalllil Jn1emacional fue creada en
el año 1966.queriendo respondera la necesidadde que la Organizaciónde NacionesUnidasde-
bía contribuir a eliminar los obstáculos jurídicos al comercio internacional.
la Comisiónde las NacionesUnidasparael DerechoMercanlillnternacional(CNUDMI)es
el órganojurídico central del sistema de las Naciones Unidasen el ámbito del derecho mercantil
internacional.La asambleageneral enco:nendóa la CNUDMlla labor de fomentarla armoniza-
ción y unificación progresivas del derecho mercantil internacional mediante:9. "la coordina-
ción de la labor de las organizacionesque realizanactividadesen este campo y el estímulo de la
colaboraciónentre ellas"; 10."El fomentode una panicipación másamplia en las convenciones
internacionalesexistentes y una mayor acc:ptaeión de las leyes modelo y las leyes uniformes ya
establecidas"; 11. "La preparacióno el fomentode la aprobaciónde nuevasconvencionesinter-
nacionales.leyes modeloy leyes uniformes,así como el fomentode la codificacióny una acep-
tación más amplia de las condiciones. disposiciones.costumbres y prácticascomerciales inter-
nacionales. en colaboración, cuando corresponda, con las organizaciones que actúen en esta
esfera"; 12."El fomento de métodos y procedimientospara asegurar la interpretación y aplica-
ción uniformes de las convencionesinternacionalesy de las leyesuniformesen el campo del de-
rechomercantilinternacional"; IJ. "La reunióny difusiónde informaciónsobrelas legislaciones
nacionalesy sobre la evoluciónjurídica moderna,incluida la jurisprudencia.derecho mercantil
internacional"; 14. "EI establecimiento y mantenimiento de una estrecha colaboración con la
'Conferenciade las NacionesUnidassobreComercioy Desarrollo"; 15."El mamenimiento de un
énlacecon otros órganosde las NacionesUnidasycon losorganismosespecializadosque se ocu-
pandel comercio internacional"; 16. "la adopciónde cualquierotra medidaque pudieraconsi-
de....r útil p..ra desempeñar sus funciones".
DFiUóCIIO lJNIHJRME DEL CUl\t1;KClO INTU<N AClUi"A 1. 667

Como lo hemos mencionado, el momento en 4ue el derecho mercantil se


codificó coincide con el de nacionalización de sus normas y conllevaría a la
posterior aparición del derecho internacional privado, en principio mediante la
regulación de las situaciones internacionales por medio de leyes internas y más
tarde por medio de tratados, costumbre internacional y jurisprudencia. Para los
aspectos mencionados en este escrito 'f tal como lo referimos anteriormente,
entendemos el derecho internacional privado como el derecho aplicable a las
Los textos emanados de la labor de la CNUDMI. entre los cuales se encuentra la Convención
de 1980 sobre compraventa internacional, se reíacionan con jos siguientes lemas:
- Arbitraje y conciliación comercial internacional.
- Compraventa internacional de mercaderías y operaciones conexas,
-- tnsolvencia transfrontcriza.
- Pagos internacionales.
- Transpone internacional de mercaderías.
- Comercio electrónico.
- Contratación pública.
Los instrumentos que desarrollan los anteriores lemas generales son:
- Convención sobre la prescripción en materia de compraventa Internacional de mercade-
rías. concertada en Nueva York el 141611974 y enmendada por el Protocolo del 11/4/1980. Esta
Convención cuenta con 17 Estados parte, Colombia no es pane de la Convención.
- Convenio de las Naciones Unidas sobre el transpone marítimo de mercancías, de 1978.
Conocidas como las "Reglas de Ilamburgo", 28 Estados son parte de la Convención. entre los
que no se encuentra Colombia.
- Convención de las Naciones Unidas sobre los contratos de compraventa internacional de
mercaderías de 1980.
- Convención de las Naciones Unidas sobre letras de cambio imemacionales y pagarés in-
ternacionales (Nueva York, 1988) (la Convención cuenta con dos adhesiones; para que entre en
vigor se necesitan diez adhesiones).
- Convenio de las Naciones Unidas sobre 1:. responsabilidad de los empresarios de termi-
nales de transpone en el comercio internacional (Viena, 1991) (el convenio tiene dos Estados
panes; para que entre en vigor se necesitan cinco adhesiones).
. - Convención de las Naciones Unidas sobre garantías inoependientes y canas de crédito
contingente (Nueva York. I99S) (S Estados panes).
- Convención sobre el reconocimiento y la ejecución de las sentencias arbitrales extranjeras
(Nueva York, 1958) (adhesiones recientes de Albania. Honduras. San Vicente y las Granadinas
y Yugoslavia: 126 Estados panes).
- Ley modelo de la CNUDMI sobre arbitraje comercial internacional. 1985 (nueva legis-
lación promulgada en Belarús, Grecia, Madagascar y la República de Corea tomando como base
la Ley modelo);
- Ley modelo de la CNUDMl sobre transferencias internacionales de crédito (1992).
- Ley modelo de la CNUDMI sobre la conlralación pública de bienes. obras y servicios (1994).
- Ley modelo de la CNUDMI sobre comercio electrónico (1996) (nueva legislación pro-
mulgada sobre la base de la Ley modelo en Eslovenia, Filipinas. Irlanda y el Estado de Jersey (de-
pendencia de la corona del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Nonel).
- Ley modelo de la CNUDMI sobre la insolvencia transfronteriza (1997)(nueva legislación
promulgada en Sudáfrica sobre la base de la Ley modelo).
Existen además de las convenciones y leyes modelo mencionadas. los siguientes instrumentos:
- Convención sobre el reconocimiento y la ejecución de las sentencias arbitrales extranjeras
(Nueva York. 19S1S).
66X

situaciones privadas uucrnacionalc.. !M, concebidas ésta .. como aquellas relu-


cienes jurídicas donde están presentes elementos extranjeros.
A pesar del desarrollo que ha tenido cl derecho internacional privado Con
su método couflicruul, los comcrcialistas han optado por un método preventi-
vo, consistente en la armonización y unificación de la legislación sustantiva
aplicable a las transacciones mercantiles 2'.1.
Sin embargo, la actividad económica, cada vez nuis intensa entre los pue-
blos, no se encuentra regulada en un régimen único y armónico al estilo de las
codificacionesjlecimonónicas de derecho privado, en los sistemas de derecho
codificado de origen romano-germánico. Por el contrario, tal normatividad se
encuentra dispersa en un sinnúmero de leyes y tratados internacionales. legis-
lación supranacional, legislación comunitaria, recopilaciones de usos y cos-

Aunque la Convenciónfue preparadapor las Naciones Unidas antesde que se estableciera


la CNUDMI,ta promociónde la Convenciónformol parte del programade trabajo de la Comi-
sión. Cornosu nombre indica, la Convención prevé el reconocuniemo y la ejecuciónde laudos
arbitrales dictados en países Fxtranjeros.
- Reglamento de Arbitrdje de la CNUDMI (1976).
El Reglamento de Arbitrajecontieneunconjuntocompletode normasde procedimiento que
las panes puedenutilizar para la suslanCiación de las actuaciones arbitralesatiocl)tes a sus rela-
cionescomerciales. El Reglamentose utilizaampliamenteen los arbitrajesad I/OC y en los arbi-
trajesreglarnenUldos. Recomendaciones paraiyudar a las instituciones arbitrales y otrosórganos
interesados en relacióncon los arbitrajessometidosal reglamentode arbitrajede la CNUDMI.
- Reglamento de Conciliaciónde la CNUDMI (1980).
Las panes en una controversiacomercial.cuando deseen solucionarla amistosamente, po-
drán acordarque este reglamentorija el procedimiento de conciliación.
- Ley modelode la CNUDMIsobre arbitrajecomercialinternacional (1985).
La Ley modelode arbitnüe tiene porobjeto ayudar aJos Estadosa reformary modernizar
sus leyessobre procedimiento arbitrala fin de que tenganen cuen181as caractcrislicas y necesi-
dades especialesdel arbitrajecomercial internacional. La Ley mode1o fue aprobada por la Co-
misiónen 1985 y ya ha sido promulgadacomo ley en un gran número de ordenamientos jwídi-
coso tanto de paIses desarrolladoscomo de parsesen desarrollo.
- Notas de la CNUDMI sobre Ofaanización del procesoarbitral (1996).
La finalidad de las notases ayudara losprofesionales del arbitrajeen la preparación del pro-
cesoarbitral,proponitndolcsunalistacomentadade asuntosqueel tribunalarbilralpuedejuzaar
útildecidiren el cursodel proceso.Estetexto,que por su naturaleza no es obliptorio, puede uti-
lizarse tanto en el arbitrajeadministrado poruna instituciónarbitralcomo en el que no lo es.
- Resolución 2205 (XXI) de la asambleageneral. hup:l/www.uncilral.orglsp-index.htm.
Losdatos y comentariosreferidosen este aápite han sido tomadosde la páginawebde Un-
citral, hllp:J/www.uncitral.org.

2. Ver Ál VAREZ LoNDOIilo S. J., Luis Fernando· GALÁN BARRERA, DiegoRicardo, Dere-
c,/~, ÜIlc-rlII'(';unal privado, Pontificia UniversidadJaveriana, Facultad de Ciencias Jurídicas,
2002, ps. 59 y ss.; CALVO CA!lAVACA· CAIlRASCOSA GoHÚLEZ. Der~cho ;ntemac;onal....
cil.~p. 8.
!!9. Ft:RNÁNOEZOE LA GÁNDARA, Luis- GAU.roo SANCHEZ, Esperanza, Fundamentosde de-
rrcho 1111"'('11111;1. /.2" ed., Tirantlo Blanch, Valencia,2000. p. 8S.
I>U{LCI 11 1 lINIIUHI\\F DU. ("()~IU{C10 INTLH"''\C1llN.\1. Ilúl )

iumhrcs )' recomendaciones de r~glas COIllUll~S y principios, tal corno sucede


con lo.s Principiox de Unidrou para la contratación mercantil internacional.
Est¡¡ dispersión de la nonnarividad aplicable a los negocios internaciona-
les se convierte en un obstáculo jurídico y económico a la creciente libcralizu-
ción comercial.
A pesar de ello, ludoctrina ha tratado de estudiar de m¡lllc(:., armónica, sis-
tematizada y unificada tales instrumentos nornuuivos. Así loexpresa Herdegen
al afirmar 411l~: "Cada vez más se consolida el conjunto de normas con las cua-
les los ordenamientos jurídicos nacionales, el derecho internacional y el dere-
cho de las comunidades europeas dirigirán el intercambio económico interna-
cional. La creciente expansión del ámbito nacional económico y los esfuerzos
mundiales por la reducción de los obstáculos comerciales (liberalización) lle-
vana dejar de lado hoy en día la consideración aislada de los complejos norma-
tivos particulares (por ejemplo, el derecho internacional privado de cada Esta-
do o el derecho internacional económico)" :lO.
Con el creciente tráfico, es normal que exista además un entrccruzamicn-
rode las diversas normatividadcs estatales con vocación para reglar el negocio
en concreto derivado de lasoberanía que cada Estado tiene sobre sus nacionales
. y los bienes de propiedad de los mismos, que trae como consecuencia inmedia-
ta la regulación de los contratos por medio de los cuales se permite la circula-
ción de las mercancías. De ese entrelazamiento Herdegen deriva el concepto de
derecho internacional económico.
En palabras del autor: "Este desarrollo promueve un entrelazamiento
científico-jurídico de los sistemas jurídicos aislados que regulan el estableci-
miento en el extranjero de las empresas, el comercio internacional de bienes y
servicios.Ia migración de fuerzas globales y la circulación internacional de ca-
pitales. De ahí se deduce una visión jurídica global del orden económico inter-
nacional: el derecho internacional económico" 31.
Fernández de la Gándara, y Calvo Caravaca prefieren hablar del derecho
mercantil internacional, el cual definen como: "...el conjunto de normas del or- .
denamiento jurídico que regulan los problemasespecíficosdel tráficoeconómico
internacional de las empresas o, si se prefiere una definición más explícita. como
un derecho -fundamentalmente privado- especial por razón de las exigencias
deltráñco económico internacional organizado bajo forma de empresa" 32.

:lO U(;ROEGEN, Malhias, Derecho ~c'olló",iC{l internacional, Diké, 1994. p. 8.


31 HEKDEGEN, Derecho ~conólllico..., cu., p. 8.
32 FERNÁNOEZOE LA GÁNDARA' CAI.VO CARAVACA. Derecho mercantilc.: cü., p. 65. Por
su parte, lIIescasDniz y Pendes Viscasillas.alirman que el objelo del derecho mcn:anlilínter-
nacional C5 .....disciplinarlas relacionescomercialesinternacionales individuatmenle conside-
radas en SU$ aspectosobligacionalcs y de derecho privado"; Iu..ESCA.'¡ ORTlZ'PatAI.ES VISCA·
. S1I.1.AS, Derecho m~rc"cUJlil..., cii., p. 28.
670 DOCTRtNA

Sea que se defina de una 1I otra forma, b imponancra radica en el inrcntn de


alcanzar un conjunto normativoarmónico y sistemático: leyes, tratados, costum-
bres y contratosque regulen el trálico de mercancías a través de diferentespaíses.
Tal normatividad dispersa no beneficia en nada el desarrollo del tráfico
mercantil, por el contrario, como lo mencionamos, lo entorpece. Así, podemos
encontrarnos con respuestas jurídicas diferentes a una misma situación de he-
cho, tales como las normas atinentes a la capacidad, la validez y formaciónde
los contratos, la ejecución de las obligaciones ':/ efectos derivados del contrato.
entre otras: De esta manera surge la necesidad de contar con unas reglas unifor-·
mes que si puedan aplicar a las transacciones. sin importar la naturaleza y na-
cionalidad de la persona interviniente en el acto, ni la ubicación de los bienes.
objetodel negocio, así como tampoco losdiferentes sistemas poiítico econónn;
coso Se evitan así los problemasjurídicos derivados de tratar de encontrar la ley
del contrato aplicable, así corno el tribunal y la ley aplicable para regular el
eventual conflicto jurídico que pueda surgir.
Este derecho mercantil internacional se ha venido consolidando, en gran
medida, a espaldas de la actividad legislativa de los Estados con un carácten
consecuentemente despolitízado, de allí el porqué la fuente principal del mise
mo no sea la ley ni los tratados, sino la costumbre, los usoscontractuales, lasre-{
glas adoptadas por instituciones gremiales, leyes modelo sugeridas por entida••
des internacionales,cte. La concepción de Frignani citado por Calvo CaravacaJ
y Carrascosa González coincide con esta característica. al afirmar que la nuevái
lex mercatoria puede ser definida como "una serie de usos y prácticas frecuen-
tes en el comercio internacional y que los particularesasumenen sus relacíones.
con la opinio iuris de su vinculación jurídica" 33.
Por otra parte, ia conformación y consolidación del derecho mercantil in-a
ternacional significa la reafirmación de la economía liberal de mercado y del¡
instrumentojurídico que permite la circulación de la riqueza en los ámbitos na-r
cional e internacional, que es el contrato. Teniendo en cuenta los diversos in-
tereses que se ven envueltos en los contratos internacionales y las dificuhades,
derivadas del derecho internacional privado en su regulación, se ha intentadó,
con notableéxito por varias organizaciones internacionalesde carácter intergu-i
bernamental y gremial, la unificación de las reglas contractuales comunes a to-
dos los sistemas jurídicos y económicos.

)) CALVOCARAVACA,AlfonsoL. -CARRASCOSA GoNZÁLEZ.Javier, Curso de comramcié«


internacional, capítulo 111, "Ley aplicable al contrato internacional". p. SO. Por su parte. estos au-
tores en su obra Derecho internacional privado ya citada afirman: "Este derecho transnacional.
situado al margen de losderechos estatales, se funda en el contrato iruemacionalyen el arbitraje ro-
mercial internacional: tos ronlralanles indican a los árbiuos las reglasque debenaplicar -las de la
'nueva la merraloría'-, lo que resulta posibte, ya que los árbitros no pertenecenal Poder Judicial
de ningún Eslado y no esran vinculadosa un 'sistema esraial' de fuentesdel derecho", cit.,ps. 43 Y44.
DERITIIO lINIH >K~IE l>I'.L (.( )\IERUO INIH<NAClONAI. 671

Es prec iso insisl ir en que no es una sola la fuente del derecho mcrcruuil in-
ternacional o lex mercatoriu uctuul, corno podría pensarse a parti r sobre IOdo
de algunas definiciones doctrinales H. Además, de que son varios los mé-
todos o sistemas de uniformizución o unificación del derecho privado a ni-
vel internacional.
En cuanto a lus fuentes del derecho mercantil internucional, sea ral vez
una de las dificultades (como lo enunciaremos en el apartado siguiente) que se
presentan en su consolidación como categoría autónoma ss, Existen varios cri-
terios dentro de la doctrina, sin precisaren principio cuál es la jerarquía de ellas,
• que por lo menos deberá establecerse en cada caso en panicular según criterios
como la especialidad de algunas normas (v.gr., normas sobre compraventa), la
existencia o no de costumbres internacionales, los pactos particulares, las re-
gIas de derecho internacional público y privado, etc.
Coincidimos con Calvo Caravaca y Carrascosa González en afirmar que
las reglas de la nueva lex mercatoria (o derecho mercantil internacional) se ge-
neran en tres ámbitos. que son: los principios generales del derecho relativos a
las relaciones comerciales internacionales, jos usos y prácticas uniformes ob-
servados en la práctica comercial internacional y las reglas consagradas en la
práctica arbitral internacional 36, pero podemos agregar y enumerar las fuentes
de la regulación contractual internacional, que abarcan otras fuentes, sin pre-
tender agotarlas. sino tan s6lo observando la realidad de las transacciones in-
ternacionales 31.
Tales fuentes serían en consecuencia las siguientes 38:
1. Las normas de derecho internacional público 39.

34 Por ej. ta definición de De Soussa Santos......conjunto de principios y reglas conseutu-


dinarios que son amplia y uniformemente reconocidos y aplicados en las transacciones inlemll-
cionales", La gtobalkJJción del derecho. Los nuevos caminos de.la regulación )' la emancipa-
ciólI, Facultad de Derecho, Ciencias Polñicas y Sociales, Universidad Nacional de Colombia,
Instituto Latinoamericano de Servicios Legales Allemativos.ILSA, 1998. p. 104. .
3S Calvo Caravaca y Carrascosa Gondlez indican tambi~n en su obra Derechoin/emocional
privado que la "Nueva la mercatoria" presenta un contenido difuso, difícil de precisar.• cit.•p. 44.
36 CALVO CARAVACA - CARRASCOSA GoNzÁLEZ, Derecho intemacional...• cit., p. 44.
37 Ver MANTILLA SI'RRANO. Fernando. "lus mercatorum: fuente del cerecho internacio-
I,¡,I". en Et arbitraje en tos cOIlj1ic/os económicos internacionales, Cámara de Comercio de 80-
.J, 1995. p. 71.
11 Es conveniente tener en cuenta que una transacción internacional puede estar regida por
uuerentes tipos de fuentes, significando ello que las mismas no son excluyentes. y si bien en el
tiempo han ido sucediendo al derecho internacional privado las normas constiunivas de la llama-
da iex mercatoria y las normas uniformes del comercio internacional, en la realidad. se encuen-
Iran entremezcladas.
39 Vid. ÁLVI\RU LONOOÑO S. L, Luis Fernando. Derecho internacional púbtico, Pontificia
Universidad Javeriana, Facullad de Ciencias Jurídicas. Bngolá. 1998.
ll72

Contenidas principalmenteen la Convenciónde Viena sobrederecho de


los tratados de 1969, que se aplica a los tratados entre Estados~, entendiendo
para tales efectos por tratado, .....un acuerdo internacional celebrado por escrito
entre Estados y regido porel derecho internacional. ya conste en un instrumen-
to único o en dos o más instrumentosconexos y cualquiera que sea su denomi.
nación particular" ~I.
2. Los tratados suscriptos entre Estados para dotar la los panfcipes deltrá-
fieo de un derecho material uniforme o normas de conflicto uniformes.
C0rP0 es el caso de la Convención de Viena de 1980 sobre contrato de
compraventa imernacionalde mercaderías.
3. Usos mercantiles y costumbres comunes al tráfico mercantil de que
se trate,
4. Condiciones generales de los contratos.
5. Reglas adoptadas por gremios mercantiles internacionales.
6. Conjuntode reglassugeridasa los partícipesdel tráficoeconómicopara
que las adopten como ley del contrato.
7. Principiosgenerales de derecho aplicables a las transaccionesinterna-
cionales.
8. Los precedentesjurisprudenciales, básicamente decisiones arbitrales,
Si bien el objeto de este escrito es presentar la estructura y orientaciones
generalesde los Principios de Unidroit para los contratos comerciales interna-
cionales, llamando la atención principalmente sobre las directrices de aplica:
ción e interpretación y algunos de los temas especiales, haremos. cuando sea
necesario,la referenciaobligada a otras de las fuentesque hemos mencionado,
lo que le-permitirá al estudioso del tema poder profundizar posteriormente en
el estudio de cualquiera de los puntosde los mismos, así como servir de punto
de referenciaparael estudio amplio y profundode otros instrumentos, comoes
el caso de la Convención de Viena sobre compraventa internacional.
Insistimosen que el estudio sistemáticodel derecho mercantil internacio-
nal debe comprender,entre otros, el estudio de los Principios de Unidroitpara
loscontratoscomerciales internacionales.IosIncotermsy los trabajosde laCo-
misiónde las NacionesUnidas parael DerechoMercantil Internacional (Unci-
tral), así como del Instituto de Roma, Unidroit,entre otros. De esta manera, se
puedeconcluir que los objetivosque persiguen lodos estos instrumentosinter-
nacionalesque comentamos se refieren a lo mismo: tratar de facilitar las tran-
saccionesinternacionales,contandocon reglas uniformes.que seana su vez un
punto de referencia objetivo para los intervinientesen los negocios .12.

40An. t-. Convención.


41An. 2.1 a). Convención.
·12 Según la introducción a 105 Incoterms versión 20nO. se afirma que "La finalidad de los
Incllterms constsre en estahlecer un t:anjunto de reglas inlernaciomtles para la interpretaciónde
i>ERECIIO liNIHlIU.II: 1>1:1. CO\llRClO II'<TU~NAClON"1. (ID

La tendencia uniformadora por medio de las anteriores fuentes debe ser


estudiada también. de manera paralela. con la conformación de un derecho
mercantil comunitario, como es el caso del qu-= se está gestando en algunos paí-
ses europeos. al haber adherido éstos ala Comunidad Económica Europea
(CEE), Los Estados miembros tienen el compromiso de adaptar su derecho in-
terno a los postulados fijados en las directivas del Consejo y la Comisión de la
Comunidad Económica Europea 43.
Para superar los escollos producidos por el desconocimiento de tales ins-
trumentos en los países latinoamericanos consideramos necesario que la acade-
mia acuda a la divulgación y estudio de los mismos. en pro de una eventual re-
visión y unificación de los códigos de derecho privado (Civil y de Comercio)
de nuestros países.
Por otra parte. se puede identificar una serie de dificultades de diverso or-
den que impiden la estructuración y consolidación del derecho mercantil inter-
nacional como categoría sistemática, La doctrina encuentra dificultades de tipo
histórico. económico. jurídico y teórico 44.
Podemos concretarlas de la siguiente manera:
Los Estados no son partidarios en muchas ocasiones de "ceder soberanía"
a legislaciones foráneas. Esto retrasa en muchas ocasiones la entrada en vigen-
cia de normas convencionales internacionales que dependan para su entrada en
vigor. como suele suceder. de la adopción de un número mínimo de países sus-
criptores o adherentes.
En otras ocasiones suele pasar mucho tiempo entre la adopción de los ins-
trumentos internacionales y su incorporación a los sistemas jurídicos internos.
signados en ocasiones por trámites engorrosos 4S.
También puede considerarse que el localismo excesivo y las diferencias
entre familias jurídicas entorpece la armonización e interpretación con crite-

los te!rminos comerciales más utilizadosen lastransacciones internacionales. De ese modo. po-
dránevitarselas incenidumbrcsderivadasde lasdistintas interpretaciones de dichostérminosen
paísesdiferentes o. por lo menos, podrán reducirse en gran medida"(lncoterms, 2000, Reglas
oficialesde laCCI parala interpretación de términoscomerciales,CCI, Cámara de ComercioIn-
ternacional, Comité español, Barcelona. 1999,p. 7).
43 "Se abre as! un constante procesode adaptaciónde losordenamientosinternosa la nor-
mativacomunitaria que, previsiblemente, conducirá a la creciente uniformidad entre unos y
ouos ordenamientosestatalesen delerminados campos del derecho. y muyespecialmenteen el
sectordel derecho mercantil.que, al ordenar elrifico comercial,es más sensibleque oeas dis-
ciplinasjurídicas a las exigenciasdel mercadocomún, objelo fundamenlal de esa Comunidad",
UItIA. Rodrigo. DerecholIIercallli/. 28"ed., revisadacon la colaboración de Maria LuisaApari-
cio, MarcialPons, Madrid,2001. p, 10.
44 Ver FERNÁNDr:ZDI; loA GÁNDARA· CALVO CARAVACA, Derechomercantil...• cit., p. 27;
DE SouSSA SANTOS, Boaventura, cu., ps. 104Yss.
4S En el miSino sentidoCAMPUZANO DrAz, "El derecho..", cit., p. 75.
674 DO{TRINA

rios propios de Ios insuumemos intcrnacionalex, toda vez que los juristas yjue-
ces tienden a aplicar y entender los conceptos contenidos en los mencionados
instrumentos con criterios de derecho interno que no atienden a las pal1icula~
ridudes de las transacciones internacionales. Igualmente, podría decirse que
muchas de las normas del derecho mercantil internacional son parciales y frag-
mentarias, sin estar consolidadas todavía como un conjunto general de reglas
aplicables a todos los contratos internacionales, pues como bien señalan Calvo
y Carrascosa, siguiendo a su vez a Lagarde, existen diversas lege..¡ mercatoriae
para di fere'J'tcscontratos que .....rigen. exclusivamente determinados aspectos
de la contratación internacional y del comercio internacional", que además tie-
ne entre sus grandes dificultades el carecer de un sistema sancionador débil 46,
que sin embargo lucha por adquirir fuerza y personalidad jurídicas.
Concretemos. para finalizar este acápite.Ias formas o sistemas utilizados
en la actualidad para uniformar o unificar el derecho privado, en cuanto a obli-
gaciones y contratos se refiere.
Los mencionados métodos o sistemas son:
a) La adopción,de una legislación común por medio de un tratado o con-
• vención internacional; el ejemplo de esta tendencia está en la Convención de
Viena de 1980 sobre compraventa internacional de mercaderías 47.
b) Mediante formación de un derecho comunitario, donde mediante la
adopción de directivas, como es el caso de la Unión Europea, se tienda a lá
"aproximación de las legislaciones nacionales en la medida necesaria para el
funcionamiento del mercado común" 4', o de legislación supranacional, común
a todos los países 49.
e) Mediante la adopción de leyes modelo sugeridas por organismos inter-
nacionales, como es el caso de la ley modelo sobre comercio electrónico de
1996, Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Intemacio-
nal -Uncitral-;
d) Mediante la adopción de códigos extranjeros por parte de diferentes
países;
e) Por medio de instrumentos preparados por organismos internacionales
que sirvan como guía para la regulación de los contratos comerciales interna-
cionales. que deban aplicarse cuando las partes hayan acordado someter el con-

46 CALVO CARAVACA. CARRASCOSA QoNzÁLEZ, Curso de COIIlralaci611. cü., ps. SI y S2.


47 "Los Estados plIltes en la presenteConvención... Estimando que la adopciónde nonnas
uniformes.aplicable¡ a los contratos de compraventa internacional de mercaderíasen las que se
renganen cuenta los diferentessistemassociales,económicos y jurídicos,contribuiríaa la supre-
siun de los obstáculos jurídicos con que tropiezael comercio internacional y promoveríael de-
~rrollo del comercio internacional".
.4' Art. 3-. inc. h) del Tratado de Maastrich de 1992.
~9 Como es el caso de la legislaciónsupranaciooat andina.
DERECIIO UNIFORME DEL C:O~IERCI() INTERNACIONAL 675

trato 'a su:; disposiciones, como en el caso de los Principios de Unidroit para los
contralOS comerciales internacionales '>tI.
Estos instrumentos jurídicos del tráfico internacional han sido fruto en
gran parte de la iniciativa y usos en ei tráfico negocia! de (as emprcsus.Ilcvundo
en muchos casos la influencia inevitable de su derecho nacional de origen.
El estudio y puesta en práctica de los instrumentos de carácter trunsnacio-
nal, llevan en sí mismos elementos que conducen al entendimiento civilizado
entre las diferentes culturas jurídicas económicas del mundo, al paso que per-
miten la eficiencia y justicia en las relaciones humanas que se desarrollan en el
mercado transaccional de bienes y servicios.
Antes de avanzar en el estudio de algunos criterios básicos de los Princi-
pios Unidroit, consideramos necesario insistir en que el gran reto de la armo-
nización y uni ficación del derecho privado puede no consistir en adoptar el me-
jor sistema para lograr la mencionada unificación, ni en ponerse de acuerdo en
las reglas que conformará la legislación única. De alguna manera estos retos
pueden ser superados; y de hecho lo han sido, como es el caso de los mismos
Principios Unidroit y de la Convención de Viena de 1980, donde ha sido posi-
ble llegar a un consenso sobre las referidas normas. A nuestro juicio el gran reto
de la armonización y unificación se constituye en dar pie para la real y efectiva
protección de los consumidores y usuarios, toda vez que éstos son protagonis-
tas imprescindibles de las relaciones mercantiles SI. Ésta, a nuestro modo de
ver, es una de las grandes falencias de los Principios de Unidroit y de la Con-
vención de Viena, que expresamente excluyen de su ámbito de aplicación las
relaciones con consumidores.

so De todas manerases conveniente advenir, siguiendo a Bonell, que los Principiosno son
un intentode unificarlas legislaciones nacionales, sino de enunciarprincipiosy reglascomunes
a los sistemaslegalesexistentesy brindarsolucionesque se adaptende la mejormaneraa loses-
peciales requerimientos de los contratos comerciales internacionales, BONELL, Michael Joa-
chim,"Unificationoflaw by nonlegislative means: The UnidroitDraftPrincipies forinternatio-
nalcommercial contracts",TIIe AmericanJoumal o/ Comparative Law, vol. XL.summer 1992,
nro. 3, p. 622.
SI "Por eso. y a pesarde las insistentes referenciasque en materiainternacional se hacena
la equidady a la buena fe. hayque insistiren que parece más efectivoasegurarla protecciónju-
rrdica de los empresariosy de los consumidores de los países débilesen lo que se refiere a sus
relaciones contractuales con empresariosde países más poderosos,a través de la inclusiónen el
derechonacionalrespectivode medidasde obligatoriaobservanciaparacualquierjuez.nacional,
extranjeroo internacional. Y la formulación de tales disposiciones imperativas debe hacerse
atendiendo loscriteriosusualesen lacorrespondiente materia de acuerdocon la legislación como
parada.puessóloasí seevitaunexotismoridículototalmenteinoperante. Hayque reconocerque
la heterogeneidad derivada de los derechosnacionaleseleva los costos de las transacciones in-
temacionales; peroella 110seoponea laarmonización progresivaentreéstos,alternativamis via-
bleque la adopciónde leyesunifonncsy que la unificaciónjurídica", PINZÓN SÁNCHEZ, "El Có-
digo..", cit., p. 439.
676 DOCTI{INA

v. EL INSTITUTO PARA LA UNIFICACIÚN DEI. DERECHO


I)RIVAUO: UNIDROIT

El lnstituto para la Unificación del Derecho Privado --Unidroit- es una


organización iutergubernumental creada en el año 1926, bajo el auspicio de la
Liga de Naciones, Restablecida en I94t) sobre las bases de uu tratndo interna.
cional, el ES1U1Lito Orgánico de Unidroil. Su sede se encuentra en Roma, Se creó
con el objetivo de promover la armonización '1 umñcacién del derecho privado
a nivel intejnadonal, teniendo como punto de partida la creciente liberaliza,
ción del comercio y el proceso de integración económica 52.
Son miembros del instituto Estados de los cinco continentes, que repre-
sentan una variedad de sistemas legales, políticos, y económicos Sl. En la ac-
tualidad Unidroit cuenta con cincuenta y ocho miembros: Argentina, Australia,
Austria, Bélgica, Bolivia, Brasil, Bulgaria, Canadá, Chile, China, Colombia,
Croacia, Cuba, Chipre, República Checa, Dinamarca, Egipto, Finlandia, Fran-
cia, Alemania, Grecia, Santa Sede, Hungría, India, Irán, Irak, Irlanda, Israel,
Italia, Japón, Luxemburgo, Malta, México, Países Bajos, Nicaragua, Nigeria,
Noruega, Pakistán, Paraguay, Polonia, Portugal, República de Corea, Ruma-
nia, Federación Rusa, San Marino, Eslovaquia. Bslovenia, República de Sudá·
frica, España, Suecia, Suiza, Tunieia, Turquía, Reino Unido, Estados Unidos
de América, Uruguay, Venezuela y Yugoslavia.
De acuerdo con el Estatuto Orgánico de Unidroit, hecho en Roma el
15/3/1940, incorporado a nuestro sistema jurídico por medio de la ley 32,
30/1211992, el Instituto para la Unificación del Derecho Privado tiene por ob-
jeto, según el arto 1°:.....estudiar los medios de armonizar y coordinar el derecho
privado entre los Estados o entre grupos de Estados y preparar gradualmente la
adopción por parte de los distintos Estados de una legislación de derecho pri-
vado uniforme. A tal fin, el Instituto:
"a) Prepara proyectos de leyes o convenciones con miras a establecer un
derecho interno uniforme 54;
''b) Prepara proyectos de acuerdos tendientes a facilitar las relaciones in-
ternacionales en materia de derecho privado;

51 Pl:RAlES VISCASII.lI\S, ·'EI derecho uniformedel comercio internacional: los principios


de Unidroil'"·, Pace Ú1w School I"stitute of tmemaciona! Comerciat Lal\'. hllp:Jlwww.cisg.
law.pace.edu;LEVY. David. "Contrael formalioo undcr the UnidroilPrincipiesof inlcrnational
commcrcialcontracts,UCC.Reslatemem.andCISO", Uni/unll CUllullercial Code Ú1U: Joumal,
vol. 30, 1998, ps, 253 y 2S4.
53 lmematlonal lnstíuue for the Unificatíon of Private LaM', hllp:J/www.unidroil.org.
.54 La Comisiónde las Naciones Unidaspara el DerechoMcrcamillnternacional (CNtlO-
MI) se croocon la finalidad de promoverla armonización y unificaciónprogresivasdel derecho
mercantil internacional.
DEHECIIO lJNiI'OHf\IE DEL COi\IERClO INTFRNAClONAL. 677

"e) Emprende estudios de derecho comparado en materia de derecho


privado;
"d) Se interesa porlas iniciativas ya lomadasporotras instituciones en todos
esos camposcon lascualespuede, en caso necesario, mantenerse en contacto.
"e) Organizaconferencias y publica los estudiosquejuzga dignos de am-
plia difusión" '!,
Precisamente. entre los antecedentes de la Convención de 1980 sobre
compraventade mercaderías se encuentrael trabajode Unidroit. Enefecto, los
antecedentesde la Convención de Vienade 1980para lacompraventa interna-
cional de mercaderías se remontan a los trabajos de la comisióndesignada por
la Asociaciónde DerechoInternacional reunidaen Estocolmoen 1924.los tra-'
bajosde la Comisióndel InstitutoUnidroitde 1930que preparóun proyectodel
ley uniformede la compraventa internacional, el proyectode ley uniformeso-
bre ventainternacional de objetosmobiliarioscorporalesde 1939,IaConferen-
cia Internacional de La Haya de 1964. donde se aprobaron la LUVI, o ley uni-
forme sobre la ventainternacional de objetos mobiliarioscorporales, y la LUF.
o ley uniformesobrela formación de loscontratosde ventainternacional de ob-
jetos muebles corporales S6.

ss Acorde con la tendencia del derecho privado que hemos resaltado se pronunció la Corte
Constitucional. en sentenciaC-048 de 1994, magistrado ponente, Dr. fabio Morón Oraz.al de-
clarar la exequibilidaddel EstatutoOrgánicode Unidroil: "La señora ministra de Relaciones Ex-
teriores en la exposición de motivos de la ley que ahora se revisa. expuso que el gobierno pre-
sentó el proyecto a la aprobación del Congreso una vez el acuerdo fue firmado ad referendum,
deconformidad con el compromiso imptrcitoen su firma. el mismoaño de 1940.Por las drcuns-
tancias de la época, la ley aprobatoria 110 alcanzó a ser expedida, y con el correr de los años Co-
lombia siguió panicipando en el Instituto sufragando cuotas pero sin obtener real beneficio de
sus acti vidadcs. Porello quiere ahora el gobierno solicitar la aprobación legislativa para que po-
damos ratificar el Eswuto Orgánico vigentedel mencionado instrumento y participar en fórma
decididaen los esfuerzosque viene realizandoesta institución en aras de z, manizar la legislación
de los paises allí representados".
"Son evidentes los logros alcanzados por Unidroit, que contando con cincuenta y dos Esta-
dos miembros. ha adoptado instrumentoslegales complejos y variadosentre los que se cuentan:
la Convención sobre normas uniformesen contratos parala ventainternacionalde bienes. Ulfis.
la Convención sobre normasuniformesen venta internacional debienes. Ulis, laConvención In-
ternacionalsobre el contrato de viaje,la Convención sobre normas uniformes en la expresión de
la voluntad internacional, la Convención Unidroit sobre leasillg financiero internacional y la
Convención Unidroit sobre Factoring internacional. .
,.Adicionalmente,la iniciativadel gobierno cncucntrajustiñcación en la circunstanciade que
en Unidroittoman asiento importanlesjuristas del mundo y en que allí se debaten temas de in-
dudable importanCia y utilidad, parael desarrol!ode la legislación y la doctrina colombianas en
• el campo del derecho privado,lo cual está unido al hecho de que se viene participandoen cl Ins-
titute desde su creación",
56 Ver PARRA ARANGUKIiN, Gonzalo."Legislación uniforme sobre la compraventa interna-
cional de mereaderlas",Revista de la Facultadde Derecho Universidad CatólicaAndrés 81'110.
nro. 35. Caracas, 1986,ps. 9 y ss.
ooCTRINA
678

Entre otros, Jos insuumemos kg¡l!t:s sobre los cuales ha trabajado el lns.
lilulO están,ademásde las convenciones sobre normas uniformes referidas. la
Convención internacional sobreel contratode viaje.la Convención sobre nor-
mas uniformes en la expresión de la voluntad internacional. la Convención
Unidroit sobreleasiugfinanciero internacional y laConvención Unidroit sobre
factoring internacional S7.
De los instrumentos lrubajudos por Unidroil, tul vezel que más difusión
hlllcnido, y lobre elque exilte mayor consenso enelderecho mercantil ínter-
nUcionnl, t~1 que contiene los Principios paraloscontratoscomercialesinter-
nacionales, a los cuales pasamosa referirnos.

VI. Los PRINCIPIOS DE UNIDROIT PARA LOS CONTRATOS COMERCIALES


INTERNACIONALES
J. Aspectos generales: Origen, estructura, propósito, y naturaleza
jurídica de los Principios
En el año de 1968,con ocasiónde la celebración de los cuarentaañosde
fundación de Unidroit,en la ciudadde Roma.surgióla ideade crear un cuerpo
normativo para los contratos comerciales internacionales. El Consejo Directi-
vo de Unidroit en su reunión de 19.11 SI incluyóen la agendade trabajo la pre-
paración de unensayo de unificación relativoa la partegeneralde loscontratos,
sin embargo.no fue sino hasta 1980cuando se creé el grupode trabajo.que se
constituyó con representantes de diversas culturas y sistemas jurídicos del
mundo. Representantes del llamadocivil law, commonlaw y de lossistemas so-
cialistas conformaronel comité de trabajo sg.lgualmentefueron consultados
expertosacadémicos y abogadosdedicados al derechode contratos.así como
organismos gubernamentales y de negocios 60. Las labores terminaron en el
añade 1994con la publicación de los Principiosparalos contratoscomerciales
internacionales. LosPrincipiosde Unidroit originalmente fueron redactados en
inglés, y en arasde facilitarsudifusión y utilización, se redactaron comentarios
a cada artículoporpartedel grupode trabajo.Con los mismosobjetivos.se han
traducido a diferentesidiomas 61. En el año 2001 se publicóla segundaversión

S7 Ver UYVA SAAVEORA. José. Factoring, tratado d~ derecho privado. vol. 111. Legal
Books Bditores, Lima. 2001. ps. 264 y ss,
sa Conformado porlos profesores René David. Clive M. Schmiuhoff y Toddr Popescu. re-
presentanles de los sistemas de civil law, cummon law y los países 5OCialiSlas.
S9 BONELL, MichaeJJoachim. '1'be Unidroil Principies of intemaLional commercial coa-
IraClS: why'! wbal? howt·. Tulan~ Law R~I';~IV. vol. 69. april I99S. nro. S. p. 1126; BONEU.,
UnirlCalion oflaw...". cia., ps. 618 Yss.
60 Levr, "Conlracl formation.."'.cil.. p. 2S6: BaNELL, "Unificalionoflaw.,", cíi., p. 1147.
61 BONEU.,·1lle Unidroil Principies.:", cit., p. 1127.
DU<LTIIO liNIFOI~I\IL 11I:1. CO:-'\ERClO INTI:I~N,\('H)~¡d. 679

de la traducción oficial al idioma csp..ñol, realizada por d profesor Alejandro


Garra 62.
Según opinión de expertos. los Principios de Unidroit para los contratos
comerciales internacionales representan una nueva aproximación al derecho
de los negocios internacionales, 'i SUlI un intento por remediar muchas de las
deficiencias surgidas del derecho uplicuble a tales negocios ~), Noestán conce-
bidos como unu forma de modelo de clñusutas contractuales pum ningún tipo
de convenio en particular, ni constituyen una forma de convención internacio-
nal de ley uniforme para los contratos internacionales y. como se verá más ade-
lante. derivan su valor solamente de su fuerza persuasiva.
Los Principios son un intento por enunciar reglas que son comunes a la
mayoría de sistemas legales existentes y. al mismo tiempo. adoptar soluciones
que mejor se adapten a las necesidades del tráfico internacional bt.
Los Principios están divididos en siete capítulos que contienen en total
ciento veinte artículos. con disposiciones aplicables a todo el iter contractus
desde su etapa de gestación hasta su conclusión mediante el cumplimiento o in-
cumplimiento del mismo. La estructura es la siguiente:
Preámbulo. que contiene el propósito de los Principios.
Capítulo l. Disposiciones generales.
Capítulo 2. Forrnac.ón del contrato.
Capítulo 3. Validez.
Capítulo 4. Interpretación.
Capítulo 5. Contenido.
Capítulo 6. Cumplimiento.
Capítulo 7. Incumplimiento.
Además. los artículos están acompañados de unos comentarios ilustrativos.
Bajo esta idea. los Principios de Unidroit (en adelante los Principios) tie-
nen como objeto ser un conjunto de reglas que puedan Ser utilizarlas con inde-
pendencia de los diversos sistemas jurídicos y económicos existentes en el
mundo. De esta forma, se intenta solucionar el problema de determinar lá ley
del foro y la ley aplicable a los contratos comerciales internacionales.
Acorde con las necesidades antes planteadas. el propósito de los Princi-
pios es bastante claro. En el preámbulo de los mismos se dispone que:
"Estos Principios establecen reglas generales aplicables a los contratos
mercantiles internacionales.

~2 la versión Slficiat junio con los comentarios pueden consultarse en: hllp:l/www.uni-
droil.org. Ver PERAi.Es VISCASIUAS. "El derecho uniforme..", cit.
63 . BONEU., "Tbe Unidroit Principies..", cu., p. 1123.
64 BONEU..·The UnidroilPrincipies..", cü., p. 1129;FARNSWORTH,E. Alían, Contracts, J"
ed.• Aspen Law & Business. New York. 1999, p. 29.
I){)CTRI"lA
680

"EstosPrincipiosdeberán aplicarse cuando¡aspanes hayanacordadoque


su contrato se rija por ellos.
"Estos Principiospuedenaplicarsecuando las panes hayanacordadoque
su contrato se rija por los 'principios generalesdel derecho'.fa lex mercatoria
o expresiones semejantes.
"Estos Principios pueden proporcionar una solucióna un puntocontro-
vertidocuando no seaposibledeterminarcuál es ia regla (rule) de derechoapli-
cable a dicho contrato.
"Estos I}rincipios pueden ser utilizados para interpretar o complementar
instrumcntos'internacionales de derecho uniforme.
"Estos Principiospueden servir como modelopara la legislación a nivel
nacional e internacional".
Tal como anota Maríadel Pilar Perales. unode los propósitosque guió a
los redactoresde los Principios fue precisamente reducirlas posibles incerti-
dumbresen tomo a la ley aplicable al contrato.unidaa la ideade constituirun
cuerpo normativo independiente de la procedencia jurídica.económicao polí-
tica de los contratante¡¡6S.
La respuestaa cuál puede ser la fuentede su obligatoriedad se encuentra
en la autonomíade la voluntadde las partes. principiorector del derechocon-
tractual.es decir: los principios serán aplicablesa los contratos.cuando así lo
hayanacordadolas partes 66. Pero.como lo veremos. variostribunalesinterna-
cionales los han encontrado aplicables a los contratos por el simple hecho de
constituir "principios generales" de los contratos del comercio internacional
reconocidos en diversos sistemasjurídicos del mundo 67.
En principio, entonces, tienen un carácter eminentemente potestativo.
Ademásde acuerdoconesta naturaleza,cuandolas partesen uncontratoacuer-
den someterse a ellos, igualmente pueden excluir la aplicación de algunasde
sus normas(salvo lasque expresamente los prohíban), o modificarel efectode
cualquierade sus disposiciones 61.

6S PERALES VISCASJu.AS, "El derecho unironne..", CiL


66 De acuerdocon lo expresadoen el pre4mbulo,verLARROU~tET,Chrislian, "La valeurdes
Principesd' Unidroitapplicablesaux COI\Iracts du commerce internacional". nro. Il,lA Semain«..
Juridiqu«, Juris-oasseurs ~riodiques, ~dition g~n~ral. Paris (1997'1). ps, 1471152. Sobre este
pumo indicanCalvo Caravaca y CarrascosaGonzález:"En los contratos internacionales. presen-
tan carácter dispositivo, pues sólo se aplican previaelección de los mismos por las partes y pue-
den ser moduladospor las mismas",CALVO CARAVACA - CARRASCOSA GoNZÁLEZ, Derechu in-
'temocioeal .... cit.• p. 44.
67 En el comentario olicial al preámbulo se anota: "Los Principiosconstituyen un conjunto
de'normasde derecho contractualcomunes a diversosordenamiemosjurídicos. mejoradaptadas
a las exigencias del comercio internacional".
6lI Conr. ans. 1.5. 1.7, 3.19. 5.7 (2), 7.4.13 (2). 7.1.6.
DERECIIO UNIFORME DEL COMERCIO INTEHNACIONt\L. 6l! 1

Debernos, sin embargo. tratar de aclarar lo que puede entenderse como


Principios. Toda vez que creernos que dentro del articulado de los Principios de
Unidroit pueden contenerse algunas disposiciones que en efecto concuerden
con lo que se puede entender por tales. mientras que para otras interpretaciones
serían más bien "reglas comunes" al tráfico internacional sobre obligaciones y
contratos, sea que estén contenidas en disposiciones legales codificada, e se
constituyan como costumbres. En anteriores ocasiones nos hemos manifestado
de acuerdo con la posición que ha pretendido ver a los Principios de Unidroit
como manifestación de la costumbre internacional y como fiel reflejo de la lex
mercatoria 1>9. Hoy no somos partidarios de hacer tal afirmación de manera ta-
jante. Primero. por lo que hemos manifestado anteriormente. en el sentido de
que la lex mercatoria la asumimos como la denominación dada al derecho mer-
cantil internacional, que está constituido por varias fuentes, como es: los prin-
cipios generales del derecho relativos a las relaciones comerciales internacio-
nales, los usos y prácticas uniformes observados en la práctica comercial
internacional y reglas consagradas por la práctica arbitral internacional 70.
En segundo lugar, puede ser que algunos de los artículos de los Principios
reflejen costumbres internacionales, pero también otros serán reflejo de lo que
conocemos como principios generales del derecho 71, y otras más, serán dispo-
siciones creadas legislativamente, que en el caso de los Principios han sido
adoptadas bajo el entendimiento de que pueden facilitar el comercio interna-
cional 72. Por ejemplo, véase el caso de la norma sobre incumplimiento esen-
cial, también reflejada en la Convención sobre compraventa internacional n.
El hecho de que otros códigos contengan soluciones diferentes sobre el parti-
cular significa que esas reglas son propias de algún sistema, y no reflejen pro-
piamente los usos del tráfico, ni los principios generales del derecho. Cuestión
diferente sucede con el principio de buena fe. ese sí criterio fundante, Por ello,
lo que proponemos es distinguir en cada caso concreto, para concluir si nos en-
contramos efectivamente ante una norma que sea reflejo de un principio de de-
recho. o más bien una regla adoptada por consenso.

69 Vid. OVtEDO ALBÁN, Jorge,"Los PrincipiosUnidroit para los contratoscomercialesin-


ternacionales. (Su importanciaen la armonizacióny unificaci6ndel derecho privado)". Vniver-
sitas. nro. tOO, PontificiaUniversidad Javeriana, facultad de CienciasJurídicas, ps. 121 y ss.
10 CALVO CARAVACA - CARRASCOSA GoNZÁLEZ, Derecha intemacuHlaL. cit., p. 44.
71 "Los principiosgeneralesdel derechoson normasjurídicas fundamentales. imperativas.
iópicas, axiológicas, implícitao explícitamente positivas.que sirvenparacrear. interpretare in-
legrarel ordenamiento";VALENCIA RIiSTREPO. Hemán,Nomoárquica. principialísticajurídica
o los principios generales del derecho, 2"ed., Temis, Bogotá, 1999.p. 55.
72 Según Calvo Caravaca y CarrascosaGonzález, se trata de una serie de principiosposi-
tivizados, cuya verdaderafuentedirectaes laConvenciónde NacionesUnidassobrecompraven-
ta. y cíenas prácticas arbitrales,CALVO CARAVACA - CARRASCOSA GoNZÁLEZ. Derecho interna-
cionaL. p. 44.
71 Conf. arlo 7.3.1. de los Principios y art. 25, Convención.
682 I>OCmlNA

El rema lo dcs.urollurcmos UII poco más a fondo cuando veamos las apl i-
caciones jurisprudcncialcs, sobre lodo en cuanto al alcance de la utilización de
los Principios de Unidrou como lcx mercatoria H.
Es preciso detenernos en el análisis <k cada lino de los puntos indicados en
el preámbulo. lo que nos permitirá entender el contexto general de los Principios.
El límite que encuentran los Principios está constituido por las normas im-
perativas nacionales e internacionales 1~. En este sentido, el arto 1.4 dispone:
"An. I A. Normas de carácter imperativo "Estos Principios no restringen
la aplicació) de normas de carácter imperativo. sean de origen nacional. inter-
nacional o supranacional, que resulten aplicables conforme a las normas perti-
nentes de derecho internacional privado".
En el comentario a este artículo se aclara que dada la naturaleza peculiar de
los Principios. éstos no tienen el propósito de prevalecer sobre normas imperativas
aplicables, ya sean ellas de origen nacional, internacional o supranacional.

2. Ámbito de aplicación
I

Conforme a lo dispuesto en el preámbulo, los Principios son aplicables a


los contratos mercantiles internacionales en aquellos eventos en los que las par-
tes hayan acordado regular dichas relaciones contractuales conforme a éstos,
inclusive tratándose de contratos nacionales 76. Pueden ser además utilizados

74 Arce Argolla se manifiesta de la siguiente manera: "Debe ser clara la intención de las par-
tes de someter un determinado contrato a los Principios de Unidroit, pues si se utilizan los rér-
minos de tex mercatoria o de principios gencrales del derecho. sin que sea clara la referencia a
los Principios de Unidroit. a pesar de que lo señale el pldmbulo. esto puede dar lugar a confu-
siones. El concepto de tu mercatoria es lOO(ivode grandes disputas en el derecho del comercio
internacional. Su nombre, y lo que implica. es muy atractivo: una ley especial que rige las rela-
ciones del comercio internacional. Es un concepto elegantemente formulado en latín. Es un con-
cepto misterioso; suscita preguntas fundamentales, ¿qu~ significa el término lex mercatorio",
¿qui~n y dónde codi ficó esta ley? ¿con qué autoridad lo hizo'?, ¿cómo se modifica y evoluciona?
Pero, sobre todo. es peligroso someterse a una lex mercatoria ya que su contenido no se conoce.
Se corre el riesgo de que, finalmente, la lex mercatoria aplicable será lo que digan los árbitros
en su laudo", ARCEGARGOUO, Javier, Contratos mercantiles aüpicos, 7· ed., Porrúa, M~xico,
2000, p. 61. El autor basa su comentario en AOASCAL ZA"'ORA,Jo~ Maria, "Los principios sobre
los contratos comerciales internacionales de Unidroil", serie de artículos publicados en el perió-
dico El Financiero, México, a partir delS/l/1997.
7S A pesar de que los Principios han sido concebidos para los contratos mercantiles imer-
nacionales, no existe ningún impedimento para que los paniculares puedan aplicarlos acomraros
estrictamente internos n nacionales. Sin embargo, tal acuerdo se encuentra sujeto a las normas
imperativas del país cuyo ordenamiento jurídico sea aplicable al contrato, Comentario al preám-
bulo en la edición del Ministerio de Justicia.
7ó Así se expresa en el comentario al preámbulo: O'A pesar de que los Principios han sido
concebidos para los contratos mercantiles internacionales. no existe ningún impedimento para
Ljue los particulares puedan aplicarlos a contratos estrictamente internos o nacionales". Esto,
siempre y cuando se observen los límites impuestos por la ley imperativa.
DERECIIO 1iNIFOI{1\IE ()FL COMERCIO Ir'\TI'.RN,\ClIlN\L 61D

como modelo para la Icgisla..ión interna de los países o legislaci<Ín imcrnacio-


nal. Los Principios no sólo se limitan a la regulación de comr.uos específicos.
sino que también pueden ser utilizados para la interpretación y complemento
de disposiciones uniformes internacionales.
No obstante lo anterior, es decir. las varias aplicaciones posibles de los
Principios, éstos están concebidos principalmente para regular contratos mer-
cantiles internacionales, razón por la cual es menester deternunar lo que se en-
tiende por tales.

2./. Mercantílidad del contrato


Sin definir lo que se entiende por contrato, los Principios delimitan el tipo
de negocios jurídicos a los cuales se aplica al utilizar el término contratos mer-
cantiles, dándole un sentido amplio a la expresión "mercanrilidud" que no se li-
mita a la tradicional discusión sobre su naturaleza civil, o mercantil, sino que
más bien buscan abarcar el mayor número de operaciones mercantiles posibles,
de manera que tal como se afirma en el comentario al preámbulo, entre los cua-
les se destacan. entre otros, los contratos de prestación de servicios profesiona-
les 17, excluidos de la materia mercantil según algunas posiciones legislativas
. como es el caso del Código de Comercio colombiano en el arto 23 78.
Podría afirmarse en un comienzo que los Principios han dejado además a
un lado los clásicos criterios "objetivo" y "subjetivo" para la determinación de
la naturaleza mercantil de ciertos actos jurídicos, porque se busca más bien que
puedan aplicarse tanto en aquellos países cuyas regulaciones mercantiles aco-
gen el criterio objetivo, como aquellos que se matriculan en el contrario 79.

71 Es de tener en cuenta la consideración de lIIescas Oniz y Perales Viscasillas para quienes


el contenido del derecho mercantil internacional reviste un carácter empresarial y profesional.
.....con el que se connota el campo de aplicación de las normas internacionales: cuando. así pues.
se afirma que este conjunto de normas compone el DUCI -Derecho Uniforme del Comercio In-
lernacional-. eslá poniéndose de relieve el carácter empresarial de las transacciones disciplina-
das.Ias cuales, por otra parte, no resultan ser exclusivamente comerciales en sentido propio: son
lambién Iransacciones en el campo de la prestación de servicios. de la Iransformación de la na-
turaleza y de la circulación de capitales. Por consiguiente, el calificativo comercial y el término
comercio son empleados en sentido impropio o figurado y en su seno se comprenden otras tran-
sacciones imernacionales que además de suponer un intercambio se producen con Iinalidad em-
presarial: profesionalmente así pues", cit., ps. 30 y 3 l.
78 ••... se da por semado que el concepto de contr .IOS 'mercantiles' debe ser entendido en su
sentido más amplio. Se trata de incluir ni solamente a las operaciones comerciales para el abas-
tecimiemo o intercambio de mercaderías o servicios. sino también otros tipos de operaciones
económicas, como las de inversión y/o otorgamiemo de concesiones.Ios coruraios de prestación
de servicios profesionales. etc.".
79 El comcmario oücial dispone: '"L':I restricción del ámbito deaplicación de los Principios a los
contratos 'mcrcamiles' no prelende apoya~ en la tradicional distinción que existe en algunos siste-
mas jurídicos erare el carácter 'civil' y 'mercantil' de las panes y/o de los negocios jurídicos. No se
l)OCTRINA

A pesar de que la intención de los Principios es la de abarcar el mayor nú-


mero posible de operaciones económicas. se ha excluido expresamente a aque-
llas operaciones denominadas "de consumo" 11I" entendiendo por tales según el
comentario al preámbulo contenido en los Principios u. las que son celcbraJas
por aquella persona que. en su actividad contractual, no efectúa un acto de co-
mercio, ni obra en ejercicio de su profesión n.
Sin embargo. a nuestro parecer. no fue acertada la distinción entre opera-
ciones de consumo y su limitación frente a otras operaciones económicas. pues
a pesar de alfibuir las primeras a aquellos actos celebrados por consumidores.
no aclaró satisfactoriamente cuando un contratante actúa como tal. es decir.
deja viva la discusión entre los criterios para distinguir cuándo nos encontra-
mos o no frente a un acto de comercio. sin tener en cuenta la finalidad buscada
consistente en abarcar el mayor número posible de operaciones mercantiles.
Además. es de tener en cuenta que la realidad de la economía y el derecho
muestran cómo las normas que en su momento fueron exclusivas para los su-
jetos que se calificaron como "comerciantes". cada vez más rigen a todos aque-

tratade condicionarla aplicación de los Principios al carácterformal de comerciantes (colluner-


f'Ults, Kaufleute) que puedan tener las parles o la naturalezamercantil del contrato".
80 Igualexclusiónse encuentra en el Código de Comerciocolombiano. el cual disponeen
su arto 23: "No son mercantiles: l. La adquisición de bienescon destino al consumodoméstico
o al usodel adquirente.y la enajenaciónde los mismoso de los sobrantes". Eneste mismosentido
el arto 326.Códigode Comercioespañol:"No sereputanmercanúles: 1-.Las comprasde efectos
destinadosal consumodel comprador o de la persona porcuyo encargo se adquieren".
1I "El prop6sitoes cxcluirdelámbitode JosPrincipios lasllamadas 'operacloncs deconsumo'''.
12 En efecto, BoneJl afirmaque "Tbe idea is ralhcr lbat of excludingfromtllescopeof thc
Unidroit Principies thc so callcd 'consumer transactions·. i.e, transactions involving a pany
whichis not acting in thc courseof ias trade or profession".BONEU.., "The Unidroit Principies in-
ternational commercialcontracts. Nature, purposesand first experiences in practicc". Vid. 80-
NELL, "UnirlClllionof Iaw.:", ca., p. 62 J. La ilustreprofesoraMarra del PilarPeralesViscasillas,
explicandoel punto.afirmaque: "Los Principioshablande contratosmercantiles, perosin espe-
ciflCar que contratosqucdar4nincluidosbajo su6rbita. 1..0 cual es probIem4tico porque.de una
parte.existen legislaciones con una doble regulaciónde los contratossegl1n su naturaleza civil
o mercantil -por ej.• la espallola (arts. 325 y 326, CCom.). francesa, alemana y austrfaca-
mientrasque. de otra. algunaslegislaciones tratande formaunitariaa los contratos-por ej., la
italianay la suiza-. sin perjuiciode laexistenciade algunasreBlas especialesaplicables.la ma-
yor partede lu veces,a los contratos mercanU\es. No obstante. del comentarioal pre4mbulo se
tlcrivaque no se pretendefomentarla 'batallaentrec:6diBos'•sinoexcluirdel ~ito de los prin-
cipioslasoperacionesdeconsumo.confirmindoseasfunatendencia yac14sicaen el derechouni-
formedel comercio inrcmacional. La razón de la exclusiónde los contratoscon consumidores
',rudkaen la no interferenciacon las leyesnacionalesimpcrlllivas queestándestinadas a proteger
,ala llamada'parte dalil' en la relacióncontractual.Y es quees evidentequeen d derecho uni-
formedel comerciointernacjonaJ no hay pané débil o. al menos.lasdiferenciasentre las panes
cuntratantes no sun tan acusadascomo sucedeen la contratación con consumidores". PERALES
VISCASIU.AS. "El derecho uniforme..", cit.• hup:l/www.cisg.law.pace.cdu.
DEREC110 UNlfUI~ME DEL COMERCIO INTERNACIONAL. 6~5

lIos protagonistas dcl mercado. entre los cuales se encuentran individuos. em-
presas. sociedades, incluso Estados ü.
A nuestro modo de ver, debió aprovecharse la ocasión e intentar una fór-
mula que unifique los actos mercantiles con los actos civiles. si es que en reali-
dad se quería, como se mencionó. abarcar todo tipo de operaciones económicas
y nodistinguir entre operaciones civiles y mercantiles, pues como anotamos -in-
sistimos-s- si se distinguió.
Por otra parte, no encontramos objeción alguna a poder aplicar estas dis-
posiciones a otro tipo de operaciones, pues tal como lo afirman los Principios,
las únicas limitaciones que podrían establecerse en su empleo serían las dis-
puestas por las normas imperativas que regulen los estatutos nacionales de los
consumidores.
Sobre este punto es de anotar que el comentario al preámbulo de los Prin-
cipios de Unidroit va acorde con la exclusión hechaen la Convención de Viena
de 1980 sobre compraventa internacional de mercaderías, de las "compra-
ventas de consumo". En efecto, se excluyen del campo de aplicación de la
Convención las compraventas de mercaderías, según el art. 2° "compradas
para uso personal, familiar o doméstico, salvo que el vendedor, en cualquier
momento antes de la celebración del contrato o en el momento de su celebra-
ción, no hubiere tenido ni debiera haber tenido conocimiento de que las mer-
caderías se compraban para ese uso" 84, Sin embargo, es preciso indicar que
los Principios son más ambiciosos que la Convención de Viena sobre com-
praventa al regular (salvo la exclusión anotada) todo tipo de contratos,
mientras la Convención sólo se aplica a los contratos de compraventa as;

13 RANDALl., Kenneth C. - NORRIS. John E., "A new paradigm for internacional business
transactions", 71 Washington Universil)'Law Quarterl)'599, falll993. Tal comoafirmanlosau-
tores:una transacciÓII internacional incluyecompraventas, licencias e inversiones; en una tran-
sacciónde negocios intemacionallas partespueden serindividuos, pequeñas y grandesempresas
multinacionales e inclusopalses. .
14 VerCAfFARENA LAPORTA, Jorge,quienafirma:"El motivo fundamental paraexcluirlas
comprasdeconsumoes evitarquelasreglasde la Convención entrenen conflictocon lasnormas
imperativas de protección a los consumidores existentes en numerosos palses. Además se ha
considerado que económicamente estasventastienenescasaimponancia parael comerciointer-
nacional", en DIEZ-P1CAZO floNcE DE LEóN. Luis, La compral'tnllJinternacional de mercadeo
rias, CivilaS, Madrid, 1999,ps. 60 y 61.
as Puedeconsultarse a FERR!'RI. Franco, La COIIIllI'tll't'IIIa intcmacional: a/,Iieabilidad .,.
aplicaciones de la Conl'tnciÓII de Viella de J98O, Biblioteca JurídicaCuatrccasas. Tirant lo
Blanca,Valencia, 1999;PERALES VISCASILl.AS, LalonnacióndelCOIltrato en la cOlnpral'elua in-
¡emacional, Tirantlo Blanch. Valencia. 1996;id. "El contnllodecompravCRIa internacional de
mcrcandas". Pace Law Sclwol Instilute ollnternational Conunercial Law, hllp:l/www.cisg.
law.pace.cdu.
Estosautoresanalizan la posible aplicación de la Convención a otros contratosque no son
estrictamente compraventa.
686 [)()( TI< IN t.

igualmente.no importa paracfectus de Sil apl icución, el tipo de bienes sobre los
cuales recaerán los contratos, como en principio sí importa para efectos de la
Convención sobre compruvcma K....

2.2. tnternacionat idl/ll dd coutralo


Dentro de un contrato pueden haber varios criterios que permitirlan pen-
sar en su carácter internacional.tales como: la nacionalidad de las partes inter-
vinientes.Ia ~bicación de los bienes objeto dcl contrato, el lugar de celebración.
el lugar de ejecución. el domicilio de las partes o la localización de su estable-
cimiento, el lugar de pago. el lugar de destino de los bienes. el transporte del
mismo, entre otros. En tomo a lo anterior las leyes nacionales suelen regular los
siguientes aspectos 87: a) La capacidad dc las partes contratantes; b) Los requisitos
de forma del contrato: e) La naturaleza y efectos del contrato; d) La ejecución del
contrato. pero no contienen una definición exacta de que es un contrato inter-
nacional. cosa que tampoco hacen las reglas de carácter intemacional, sino que
solamente ..... indican .cuándo un contrato es regulado por dicha normativa. es
decir, cuándo un contrato es internacional a los efectos de la aplicación de dicha
normativa" 88, tal como sucede con la Convención de Viena sobre compraventa
internacional.

!lb Con la utilizaciónde la expresión mercaderíasalgunos autoresexpresan que se delimita


la naturalezamercantilde la Convención.Quedaríanexcluidas las compraventasde bienes cor-
porales muebles que no tengan como objeto bienes que "circulen" o estén llamadosa hacerlo.
dentro del tráfico económico. En cuanto al concepto de mercaderías: la Convención no las de-
line.sinembargo la doctrina y jurisprudenciase hanorientadohaciaunconceptoque es el de bie-
nes mueblescorporales como objeto caracterfsticode las transacciones comerciales. y el arto 2"
enumera algunos bienes sobre cuyas operacionesde compraventa no se aplica la Convención,
que son: los valores mobiliarios.tfluloso efectos de comercio y dinero.buques.embarcaciones.
aerodeslizadores aeronaves y electricidad. La doctrina y jurisprudenciahan agregadoque la ven-
la de bienesmueblesincorporalesestá excluidadel campo de aplicaciónde la normativavienesa.
como sena el caso de las invenciones induslriales. las marcaso nombrescomerciales.el ÚIOW
how. Sin embargo. la doctrina llama la alención paro! que la no inclusiónde una definición de
mcrcadcrfa en la Convención no debe servir de pretextoparaacudiral derecho nacionalen busca
de definición.VerOlg. Küln 261B11994. comenrudopor FEJtRARI.LucolIIl'ral·('I/III.... cir.•p. 146.
SegúnFcmándezde la Gándara y Calvo Caravaca,"Son mercancías. a efectosde la Convención.
lascosascorporalesde naturalezamueble de 1000 tipo,como. porejemplo.automéviles, maqui-
naria. programasde ordenador. fruta o libros... Aun euando puedan ser objeto de compravenia.
quedan, por consiguiente, excluidos de la Convención las empresas. los bienes inmuebles. así
como los derechos incorporales-por ejemplo.cesiones de créditos.los denominadosderechos
1parrimoniales) de autor o las licencias de p.IICOICS-"; FlRNÁNOlJ. OE Lo\ G,\NDAKA - CALVO
CARA VAC A. Derecho mercamil..', cit.• p. 567.
87 CAICEllOCASTlLLA.José JO<l4 u1n. Derecho internacional privado, Tcmis, Bogolá. 1960.
(1.:320. lgualmente BONELL. "Umficauon .. f law.,", cit., p. 621.
KK CARRASCOSA GONZÁlI'Z. Javier. "Configuración básicadel coruraro uucrnacional", en
CALVO CARA VACA - CARKASCOSA (;ONZ.\I.I Z. Curso de rontrauuion .... cit., (l. 'n.
DERE( '11t) UNIIURME DEL COMER('I() INII :W\,\( 'I( );\\1. (lX7

Para determinar la categoría 1.:011lralO irucruacioua] se han dcxurto] l.nlu di-


versas tesis, entre las que destacan la "lesis del elemento extranjero pum" y la
"tesis del efecto interuucional", De acuerdo con la primera, ".; 1111 contrutn es
inlernacional cuando presenta, al menos, un elemento cxiranj cr o, cualquiera
que sea dicho elemento" "'. Por su parte, la lesis del "cfCCIO !Ill'crn,lcional" es
aquella que afirma que un contrato es irueruacionul " ...cuando produce 'efectos
conectados con otros países' o afecta a los intereses del comercio internacio-
nal" 90, tesis desarrollada en el urbitrajc pri vado internac ional 'JI.
Los Principios de Unidroit no adoptan claramente ningún criterio para es-
tablecer la internacionalidad del contrato. En el comentario al preámbulo se
afirma que éstos deben ser interpretados de la manera más amplia posible. El ca-
rácter internacional de los contratos mercantiles tiene una amplia connotación, ya
que tal como lo afirma el preámbulo, únicamente se excluyen las relaciones con-
tractuales ausentes de lodo elemento de internacionalidad, es decir, cuando los ele-
mentos esenciales del contrato tengan conexión COII una sola nación ~2.
Los Principios quisieron adoptar un criterio lo suficientemente amplio en su
interpretación que permitieraexcluir solamente los casos en que dentro del contra-
to no existiera ningún elemento internacional, es decir, cuando todos los elementos
relevantes en el contrato en cuestión estuvieran conectados con un solo país 93.

89 CARRASCOSA GONZÁUZ,Javier, "Configuración básica...", cit., p. 98. Sobre el punto in-


dica además el profesor Carrascosa: En efecto, "elemento extranjero" es cualquier dato presente
en el contrato que no aparece conectado con el país cuyos tribunales conocen del asunto, No im-
porta pues. en este plano. ni su naturaleza-elemenlo personal. real, local o conductista,volun-
tario. eIC.-. ni su imensidad de extranjera -más o menos conexión con otros ordenamientos o
Estados-, ni su relevancia -importancia objetiva en el contexto de la relación-", cit., p. 98.
90 CARRASCOSA GON7.ÁLEZ, Javier. "Configuración básica.;.", cit., p. 99.
91 Según indica Carrascosa, esta tesis es sugestiva, pues en ella ",.la irucrnacionalidad se
hace derivar de los efectos de las relaciones jurídicas y no de sus elementos, lo que acentúa el ca-
rácter finalista de la tesis (...) Pero la tesis del efecto inlernacional, sin embargo. parece excesiva
e imprecisa (A. Bucher): a) Es excesiva porque contrates sin elementos extranjeros se consideran
imernacionales, sólo en base a los efectos 'imernacionales' que producen; b) Es imprecisa por-
que resulla difícil prever cuándo un contrato produce o puede producir efectos intemacionales,
mientras que es más sencillo detectar los elementos extranjeros de un comrato", cit., p. 99.
92 Id. BONEU, "Unificatien of law .,", cu., p. 621.
~3 En el comemario al preámbulo se afirma: "El carácter 'imernacional' de un contrato pue-
,;,. definirse de varias formas. Las soluciones adoptadas tamo en las legislaciones nacionales.
.jo internacionales oscilan entre aquellas que requieren que el establecimiento o la residencia
.:: .,ilUal de las partes se cncuemren en países diferentes y otras que adoptan criterios más gene-
r.ucs, como el requisito de que el contrato ofrezca 'vínculos estrechos con más de un Estado',
'implique una elección entre leyes de diversos Estados' o 'afecte los intereses del comercio in-
ternacional' . Los Principios no adoptan expresamente ninguno de estos criterios. Sin embargo,
existe la presunción de que el concepto de irucrnacionalidad de los coruratos debe ser imerpre-
tado en el sentido más amplio posible. para que únicamente queden excluidas aquellas relaciones
contractuales que carezcan de todo elemento de imcmacionalidad (esto es. cuando todos los ele-
memos uasccndemcs del contrato tengan puntos de conexión con una sola -iación)".
688 DocmlNA

En laConvención de Vienasobrecompraventa internacional de Rl"rcade-


ríasde 1980el carácter internacional está determinado de lasiguiente manera:
"Art. 10. 1)La presenteConvención se aplicaráa loscontratos de compra-
ventade mercaderías entre partesque tengan sus establecimientos en Estados
diferentes:
"a) Cuandoesos Estados sean Estadoscontratantes; o
"b) Cuandolas normas de derecho internacional privado prevean la apli-
cación de la ley de un Estadocontratante.
( ... ) )
"3. No se tendráen cuenta el hecho de que las partes tengan sus estable-
cimientos en Estados diferentescuando ello no resulte del contrato. ni de los
tratos entre ellas, ni de información revelada por las panes en cualquier mo-
mentoantes de la celebración del contratoo en el momento de su celebración.
nA los efectos de determinarla aplicaciónde la presente Convención, no
se tendrán en cuentanila nacionalidad de las panes niel caráctercivil o comer-
cial de las parteso del contrato".
El criteriodetesminame es la ubicación del establecimiento 901, sin impor-
tar la nacionalidad de las panes, ni la de aquél.Debe agregarse que no importa
901 Aunquenoes objetopropiode estaconferencianos permitimos señalarque sobre el con-
cepto"establecimiento",la doctrinaha sentado variasposiciones. La inclusión de una definición
50breel c:oncepto establecimientofue un tema ampliamente discutido al senode la conferencia
diplomáticade Vienade 1980quecondujoa laadopciónde laConvención. Enlasaetas de lasex-
ta reuniónplenariase puedenapreciarlos araumentosen pro y en contrade incluiruna definición
de laexpresi6np/QceofbusÜleu. La delepci6n de Ar.entina y B~lgica propusoadoptar unade·
finici6n de dichaexpresión,con un doblecriterio: Pl4ce ofbuswu tieneque vercon una activa
'1permanenteorganización establecidaen un estado dctenninado, '1de otra parteeSÚrelaciona-
do con la detenninaciónde ser una evidenciaextema de quien tiene el poder de negociaro em-
prenderoperacionesde compray venta.Igualmenteseconsideróque al requerirque pIDceofbu-
siness fuera una organización permanente. se excluida a los agenles que tuvieran poder de
representara lacompaiUa ode negociarsin poderde representarla. Igualmente. unagente no pue-
de serconsideradocornopIDc~ ofbusÜless de la pane conlratalUe. porquees un inlennediarioin-
dependientey compra o vendeen su propio nombre, y no en el de la otra pane. Tras debatirel
tema,la propuestade incluirunadefiniciónde plac« ofbllSú,~ss. fue rechazada por veintilr~s \'0-
los contra diecisiete, y cinco abstenciones.
Aunqueel cooceptode organizaciónestable no quedó incluidaen el anículo primero de la
Convenci6n.algún sectorde la doctrinainsisteen afirmarqueel establecimiento, o plac« ofbu-
siness, es loda"instalaci6nde una ciertaduraci6n,estabilidady con determinadas competencias
para dedicarsea los negocios".
E11~rmino "establecimienlo". a nuestro Oloc.lo de ver, debe serentendido.siguiendoaGarro.
en el marcode laConvención,corno el lugar donde se celebranlos negociosde manerahabilual.
y no cornoel lugardondeel comerciantetengala locacióno lugar frsicoparadesarrollar su ne-
gocio.Eneste sentidose pronunciólajurisprudenciaalemana(aunqueparaelcasode la Con\'en-
'1;ión de La Hayade I~), "Hay estabiecimienlo a1U dondi:est4 situadoel centrode la actividad
~mpresarial dirigiendo la panicipaciónen el comercio,de modo que se eSlablezca una vincula-
Ción adecuadaelUre ta mismaempresa '1el Estado en queopera.con tal deque eslé cuacterizado
por un efCClivo poder aulónomo". BGH. 21611982, en N~ue Jurisli¡'~ Wocl.etlSchrift. 1982. p, .
DERECHO UNIr-DRME OEL COMERCIO INTERNACIONAL 689

para la determinación de la internacionalidad. bajo la Convención de Viena. la


ubicación de los bienes objeto del contrato, ni el lugar de su ejecución 9S. Es
más satisfactoria. a nuestrojuicio. la solucióndada por los Principiosde Uni-
drou, toda vez que en la Convención. la internacionalidad se ve limitada y no
abarca todas las compraventasque revistan el carácter de internacionales. de
acuerdocon que algunode sus elementos lo sea 96.
Aunquemásadelante nos referiremos a las funciones de los principios de
Unidroit analizadas fundamentalmente a partirde decisionesarbitrales y fallos
de cortes locales, es del caso citar, por la pertinencia y relevanciacon el con-
cepto de contrato íntemacional w.Ia Decisión de la Corte Suprema de Vene-
zuelaen el caso "BottlingCompanies vs. Pepsi Cola Panamericana SA".
Se trataba el caso de un contratocelebradoentre dos compañfas venezo-
lanas,en el cualestipularon quecualquierdiferenciaque pudierasurgirdeberfa
ser sometidaa arbitrajeen Nueva York, bajo las reglasde arbitrajede la CCI.
Cuando una de las partes hizo valer la cláusula arbitral, la otra la objetó como
inválida y solicitóque fueran los tribunales venezolanos los que se declararan
competentes para solucionarladisputa.Confirmandola decisiónde la Cortede
Caracas,la CorteSupremade Venezuelarechazóel requerimiento y sostuvola
validez de la cláusula arbitral. Basó su decisión en la Convenciónde Nueva
York de 1958sobreel reconocimiento de fallosarbitralesextranjerosy la Con-
vención interamericana de 1975 sobrearbitrajecomercialinternacional. ambas
fueron ratificadas porVenezuela y expresamenteafirmanla naturalezaobliga-
toriadel acuerdo por el cual las partesen un contrato comercial internacional

2731. ci~ada por FERRARI, La compraventa...• cit., p. 67; GARRa, Alcjandro."La Convcnciónde
las NacionesUnidassobrc loscontratosde compraventainternacional de mercaderías: su incor-
poraciónalordenjurídicoargentino".Pace School o/Law Inslilwe o/Inlel iacional Conunercial
Law, hup:llwww.cisg.law.pacc.cdu.
Sobreel punto véase,entreotros: FoLsoM, Ralph - GOROON, MichaelWallacc- SPANOGl.E.
r
JOOn A. Inumational business transactions, cd.• Hombook Series, Wcst Group, SI. Paul,
Minn.2001. p. 9; SANTOS BELANDRO, Rubén B., "Uruguay ratifica la Convcnciónde Vicnade
1980sobrc loscontratosde compravcntainlcmacionalde mercaderías. Unanálisisde susdispo-
sicioncsgenerales", Revista UrugUO)'Q de Derecho tntemacional Privado, ailo 111, nro. 3. abril
1999.Fundación de Cultura Univcrsitaria, p. 32. .
9S La Convcnciónlnacrarncricana sobrc Derecho aplicablc a los coruratosintcrnacionalcs
establece:
"Ámbito de aplicación. An. 1". EslaConvencióndetcrminaelderechoaplicablca loscontra-
lOs internacionales. Se entended que un contratoes internacional si las panes del mismo tienen
su residenciahabitualo sucstablecimiento en Esladospanes diferentes.o si el contratoticllC con-
tactosobjetivos con más de un Estado parte..",
96 El profcsorCarrascosacriticalasoluciónde losPrincipiosde Unidroitdicicndo..~ son
los 'elementos trascendentes'del contratono se sabe; qut son 'puntos deconexión con una na-
ción' tampoco se sabe". cu, p. 100.
97 Cortc Supremade VCllCzucla. amara potrticay adminiSlrativa.DecisióndeI9/IOfI997,
"Boaling Companics vs. PcpsiCola PanamericanaSA Unilcx".
690 DOCTRINA

deciden someter cualquier diferencia que pueda surgir a arbitraje. Y si bien era
cierto que en el caso en cuestión ambas partes eran compañías venezolanas, la
Corte se atuvo a que las dos convenciones podían ser aplicadas desde que una
de las dos fuera considerada como subsidiaria de una compañía de los Estados
Unidos. En soporte de esta amplia interpretación, concepto de "contruto inter-
nacional" de acuerdo con el arto 1°,Convención Interarnericana sobre arbitraje
comercial, la Corte se refirió, entre otros, al preámbulo y al comentario de los
Principios de Unidroil según los cuales el concepto de contrato internacional
debe serente)didode la forma más amplia posible. para finalmente excluir sólo
aquellas situaciones que no tuvieran ningún elemento internacional, como
cuando todos los elementos del contrato en cuestión están conectados con un
solo país. .

3. Funciones de los Principios: aplicaciones jurisprudencia/es


Los Principios de Unidroit, al recoger reglas de distintas culturas jurídicas
y económicas, permitjrán el acceso a innovadores soluciones que contribuirán
a enriquecer y renovar nuestra jurisprudencia; por otra parte, son un paso ade-
lante en la necesidad planteada de armonizar y unificar el derecho privado a ni-
vel internacional, como una respuesta jurídica al fenómeno económico de glo-
balización.
Derivado de lo enunciado en el preámbulo, se han identificado algunas
funciones que pueden tener los Principios en la práctica, que pasaremos a ana-
lizar a continuación, indicando algunas aplicaciones jurisprudenciales 98. Sin
embargo, podemos adelantarnos a lo que será estudio detallado, diciendo que
en general los papeles fundamentales asignado a los Principios y desarrollados
por la jurisprudencia, especialmente, laudos arbitrales de la Cámara de Comer-
cio Internacional (CCI), se pueden resumir en: papel o función normativa, y pa-
pelo función interpretativa.

3./. Aplicación de los Principios como ley del contrato


Basado en el principio de la autonomía de la voluntad, las partes en un
contrato pueden escoger a los Principios como "ley del contrato". Precisamen-
te, en el comentario al preámbulo se recomienda que: "cuando las partes deseen
adoptar los Principios como el derecho aplicable a su contrato, es aconsejable
combinar la adopción de los Principios con un acuerdo de arbitraje".

98 Loscasos han sidolomadosde la selección hechapor Unidroil. hllp:llwww.unidroil.org


Sé'ectedCilSC Jawrelalinglolhe UnidroilPrincipies orintcrnationalcommcrciaJ c:ontracts.lgual-
menlede labasededalos Unilex. Dir. MichacIJoachim Boncll. Sobre cada unadc estas funcio-
1lC' puede verse BONr:u .• '~Iñe UnidroilPrincipies..", cil.•ps. 1141 Yss.
DERECHO UNIFORME DEL CO~IEI{CIO INTERNACIONAL 6lJ I

Serían aplicables los Principios de Unidrou, de manera directa al contrato. En


este caso los Principios se aplicarán con exclusión de la ley nacional, siempre y
cuando no intenten derogar las normas de carácter imperutivo de cada país ')'j.
Lo que nos parece interesante es la existencia de varios casos que han SHJO
objeto de decisión en tribunales de arbitramento y en cortes locales o extranje-
ras, sobre contratos en los cuales se han aplicado los Principios como ley del
ccntrato lOO, en algunos casos incluso sin que haya mediado pacto entre las par-
tes en tal sentido. Podría ser incluso más claro el hecho de que sea en casos en
que mediante pacto arbitral, sean los tribunales de arbitramento internacionales
los que puedan acudir a jos Principios para fallar conforme a ellos, pues tal
como lo señala Bonell, los árbitros no necesariamente están obligados a basar
su decisión en una ley doméstica particular 101. Esta posibilidad se evidencia
aún más cuando los árbitros están expresamente autorizados por las partes para
decidir ex aequo el bono 102. Caben destacar los casos en que los jueces han en-

~9 OLAvo BAPTI5TA, Luiz,"The UnidroilPrincipiesfor imernauonal conmerciaí law pro-


ject: Aspectsofimernationattaw", Tulane Law Review, vol. 69, nro. 5. april 1995. p. 1220. fE-
RJlARt, "Definingthesphereof applicationof'the 1994- UnidroitPrincipies of imernational com-
mercialcontracts", Tulane Law Review, vol. 69, nro. 5. april 1995,ps. 1227/1228.
100 Recuérdese quecuandolas panes hayandecididosometerelcontratoa un arbitraje,".;en
este caso Josárbitrosnoestán ligadosa lasnormasde conflictodel forocon lo cual los Principios
del Unidroiten cuanto reglasde derecho podránser elegidas por tas panes paraarreglarsus di-
ferencias.aplicándose btas independientemente de los ordenamientosinternos(salvoen lo re-
ferentea lasdisposiciones imperativas contenidasen los mismos);PARRA RODRíGUEZ, Carmen,
El nuevo derecho in/~madonal de los contratos, Universidad Externado de Colombia, 1. M.
Bosch, Barcelona. 2002, p. 194.Igualmenteténgaseen cuenta el ano 17del Reglamentode Ar-
bitrajede la CCI:
"l. Las pules podrán acordarlibremen.tc las normasjilfídicasque el tribunalarbilfaldeberá
aplicaral fondode laconlloversia.A faltade acuerdode las partes.el tribunalaplicarálas normas
jurídicas que considereapropiadas". En esta eventualidadestaríamosrefiriéndonos a una apli-
cación indirectade los Principios, originada no en el acuerdo contractual. sino en la posibilidad
de losjueces o úbitros para determinarla ley aplicableal contrato. Vid. OLA VO BAPTlSTA. "The
UnidroitPrincipies.,", cit.. p. 1220. .
Entodoslos casos. el tribunal arbitraldeberá tener en cuenta las estipulaciones del contrato
y los usos comerciales pertinentes.
Corte Internacional de Arbitraje, Reglamento de arbitraje, vigentea partirdel 1°1111998.
101 BONEU., "The UnidroilPrincipies.:", cn., p. 1144.
t02 BONEU., "The Unidroit Principies..", cit.•p. It44. Téngaseencuentaque el ano 208, dec,
1818de 1998(por mediodel cual se compilanlas normasaplicablesa la conciliación,arbitraje,
amigablecomposición y conciliación en equidad).establece:..l. El tribunaldecidirá la diferen-
cia de acuerdocon lasnormasdederechoacordadaspor las panes. A falta de acuerdo,el tribunal
aplicarála legislación del Estadoque sea parteen la diferencia, incluyendo sus normasde dere-
cho internacional privado,y aquellasnormasde derecho internacional que pudierenser aplica-
bles.2. Eltribunalno podráeximirsede fallarso pretextode silenciouoscuridadde la ley. 3. 1..15
disposiciones de los precedentes apartadosde este artículo no impediráal tribunal. si las panes
así lo acuerdan,decidirladiferenciaex aequo el bOllO". Estanormase encuentraubicadadentro
del capítulo IV sobre"Arbitrajeinternacional",del título 111 "Normas especiales".
692 DO(TKINA

contrado aplicables los Principiosde Unidroitasimilándolosa la lex mercuto.


ria, a la "justicia natural", entre otros conceptos, como lo veremosen el punto
siguiente IOl.
Un caso en el que las partes designaron a los Principiosde Unidroitcomo
ley del contrato, '! el tribunal fallóconforme a esta estipulación es el decidido
por un tribunal arbitral en Milán (Italia) 104.
Se trataba de un contrato de agencia comercial para la distribución de ar-
tículos «re mobiliario,concluido entre una compañía italiana (como principal)
y un agentelen los Estados Unidos. El principal declaró terminadoel contrato
ante la inc~cución del agente (ausencia de resultados esperados). El agente,
que era el demandante, alegó terminación injusta por parte del principal, y re-
clamó indemnizaciónpor los dañoscausados. Las partesestuvieronde acuerdo
en que el tribunal arbitral aplicara los Principiosde Unidroit. El árbitro aplic6
las siguientes disposiciones de los Principios, y en algunos casos refiriéndose
también a los comentarios:
- El art. 1.3 para afirmar el carácter obligatorio del acuerdo entre las
partes lOS.
- Los arts. 4." Y4.2 para interpretar la declaración escrita de una de las
partes como constitutiva del aviso de terminación.
- El art. 7.3.1 para excluirel derechoa terminar el contratopor una ineje-
cuci6n"esencial",o "incumplimiento esencial"con respecto a un eventosobreel
cual las partes teníanexpresamente estipuladorenegociar si éste ocurriera.
- El arto 7.3.5 para afirmar la validez de un término del contrato, según
el cual en caso de termínacíén, expresamente se concedía al principal el dere-
cho a la restitución del promocional material y al agente el derecho a una co-
misión por'órdenes hasta ahora recibidas.
- Los arts, 7.4.1 Y7.4.2 para afirmar el derecho de la parte afligida para
ser compensada totalmente por el daño que ha derivadocomo consecuencia de
la inejecución de la otra parte, pero excluir compensación por el sufrimiento
emocional y aflicción, pues la parte afligida es una entidad corporativa.
- Los arts. 7.4.3 Y7.4.4 para limitar la compensaci6na los costos que se
derivan de la inejecucién y al daño previsible.

103 De lodos modos téngase en cuenla la duda que asalta a algún sector de la doctrina sobre
si deben considerarse los Principios como reflejo de la lu mercatoria, a la cual hicimos referen-
cia anteriormente.
11» Arbitral Award. Nalional and Intemational Arbilral Tribunal of Milan (lIaly). 1. XII.
19%. Unidreit. hllp:llwww.unidroil.org.Selectcd case law rdaling to me Unidroil PrincipIes of
inu-marional commercial comracts.
1115 An. 1.3. Unidroil. "Carácter "illculante de los contratos. Todo comrato válidamente ce-
Icll~¡ldo es obligalorio para las partes. Sólo puede ser modificado o extinguido conforme a lo que
,:1 '~hpon!!a. por acuerdo de las panes o por algún otro modo conforme a estos Principios".
DEHECIIO UNifORME DEI. COI\\I:RClll INTERNACIONAl. . 693

- El arto 7.4.9 para confirmar la validez de la clúusu'a del conuuto que


proporciona derecho a la parte afligida a recibir intereses desde cuando el di-
nero es debido, y el arto 7.4.13 para confirmar la validez de la tasa de interés
acordada ( 15%).
También se encuentra como ejemplo el laudo 8331, Cámara de Comercio
Internacional IlIb, donde el demandante era un fabricante sueco y la demandada
una compañía iraní. El caso concernía a un memorando de entendimiento por
medio del cual las partes acordaron concluir un contrato de venta de camiones
y piezas de repuesto y en general indicaron su intención de iniciar un acuerdo
para establecer una ensambladora para la producción del mismo upo de camio-
nes en el país comprador. Mientras las ventas objeto del contrato estaban
concluyendo, eI vendedor se negó a participar en negociaciones para montar
la ensambladora, argumentando que el comprador carecía de la organiza-
ción empresarial necesaria para el llevar a cabo el proyecto. Las partes acor-
daron que el tribunal arbitral podría aplicar los acuerdos relevantes entre
ellas y tener en cuenta, si fuere necesario y apropiado, los Principios de Uni-
droit. En esta decisión el tribunal arbitral aplicó en particular dos artículos
de los Principios, el arto 4.5, además de los comentarios al mismo, para con-
cluir que al memorando de entendimiento se le debía dar efecto en su tota-
lidad y no solamente en lo concerniente a la parte referida a la conclusión del
contrato de venta. y el arto 5.4. (2), para concluir que la declaración de la in-
tención de las partes para entrar en unas negociaciones con el propósito de
llegar a un acuerdo para establecer una ensambladora implicaba una obliga-
ción de hacer el mayor esfuerzo para lograr el resultado. De acuerdo con el
tribunal arbitral, el vendedor. al negarse a iniciar las negociaciones, que-
brantó esta obligación y su argumento de que el comprador no tenía la orga-
nización empresarial necesaria no constituía una excusa válida.
Sin embargo, es preciso citar algunas consideraciones doctrinales y arbi-
trales según lascuales es un objetivo muy ambicioso considerar a los Principios
de Unidroit como ley del contrato, toda vez que los mismos "presentan lagu-
nas" y los .....tribunales estatales suelen exigir... que todo contrato tenga su pro-
pia ley estatal reguladora", y además que "Este objetivo es también de difícil
consecución: ante las lagunas de los Principios Unidroit.Ios árbitros recurrirán
a una ley estatal; también aplicarán leyes estatales imperativas para garantizar
la ejecución futura del laudo" 101. En el sentido de esta postura crítica. el laudo

106 Arbilral Award, december 1996, ICC Arbitration (Paris), Unidroit, Unilex; BONEll.
"The principtes...", cit., vol. lO, nro. 2, ps. 26 y ss. Final award in ca 'e 8331. datc: dccember
1996,language: english, claimam: Swedish manufacturcr, rcspondera. lranian company, place
of arbillalion: París, France.
101 CALVOCARAVACA - CARRASCOSA GONZÁlEZ. "Ley aplicable al contrato internacional",
en Curso (le COlllrawciólI intemacionot, cit., p. 55.
D<XTIHNA

9419 CCI dictado en Lugano en septiembre de ILJLJH 1Ul!. El caso involucrabaa


una compañía suiza (demandante) de dirección de countertrade IlPJ y un cxpo-
tador (demandado, ubicado en Licchrenstein). Los problemas se referían al
pago y la entrega. En la cláusula de arbitraje no se especificaba la ley aplicable
al contrato. El demandante sostuvo que en ausencia de cualquier referencia a
una ley nacionalespecífica, se debía regir por los principios reconocidosde co-
mercio internacional, la lex mercatotia, la cual se encuentra en los Principios
de Unidroil. El árbitro expresó que no estaba de acuerdo con la existencia de la
lex mercatorla y consideraba que la búsqueda de una ley que pudiera aplicarse
a una relacióh contractual necesariamente debe llevar a la identificación de
una ley nacional. Sobre los Principios de Unidroit, consideró que se podían'
usar cuando las partes los involucraran voluntariamente en su relación con-
tractual, y podían ayudar al árbitro a confirmar la existencia de usos parti-
culares del comercio pero no pueden constituir un cuerpo normativo en sí
mismo que pueda considerarse como una ley supranacional aplicable que
reemplace la ley nacional, basado además en lo que se indica en el preám-
bulo a los Principios de Unidroit. Finalme-nte. el árbitro encontró que las
partes implícitamenté habían escogido la ley francesa como la ley aplicable
al contrato, y aplicable por consiguiente la Convención de Viena de 1980.
En el laudo arbitral 8502 110. el tribunal decidió aplicar a la disputa la Conven-
ción de Viena de ]980 sobre compraventa internacional de mercaderías y los
Principios de Unidroit "como prácticasevidentemente admitidas bajo la leydel
comercio internacional".

3.2. Aplicación de los Principios como lex mercatoria


Según lo dispuesto en el preámbulo de los Principios, que hemos citado
anteriormente, éstos pueden aplicarse cuando las partes hayan acordado que su
contrato se rija por los "principios generales del derecho".Ia la mercatoria, o
expresiones semejantes.
Aunque puede entenderse incluido en el punto anteriormente explicado,
el grado de aplicación es diferente al anterior, pues en este caso las partes, en
principio, no hacen expresa referencia a los Principios de Unidroit como regla
108 ArbitralAward -ICC Arbilration(Lugano) • September 1998· Award nro. 9419 (final
award- in ltalian), Unitex,tCC InJernaliOtlill Court01ArbilralÍOll Bulletill, vol. 101 nro. 2, 104.
También hacen referencia a estecaso CALVO CARAVACA - CARRASCOSA GONZÁI..f.2, en Curso
de cOtllratoción...• cü., p. SS.
• 109 Sobrelosacuerdosde countenrad«, VQSC Fot.soM -GoRooN - SPANOGLE./lltemot:ioIIal
~us;"ess..., cu., ps. ISSYss. MAIlZOItATI, Os valdoJ., Derechode los lIegocios;"lemaciOllaJes,
2led., Aslrea, BuenosAires, 1997,ps. 329 Yss.
;1~fI ArbitralAward -ICC Arbilration(París) - -Novembcr 1996· Awardnro. 8S02,/CC /11-
ternational Court01ArbilrationBullelill, vol. IWnro. 2,72. Unilex.
DI:RECIIO UNIIURME DEI. COMERCIO INTI:RN'\C10N:\1. (9)

del contrate 111. Se puede discutir, en consecuencia, si las parles han escogido
la ley por la cual el contrato se gobernará y. en especial, si se han referido a los
Principios Unidroit.
Asimismo. entra en la discusión su naturaleza, es decir: si en realidad los
Principios reflejan aquellas reglas superiores anteriores a lodo derecho positi-
va, o son reflejo de costumbres o de reglas sobre las cuales se han puesto de
acuerdo un grupo dejuristas. Sobre esto, creemos, debe tenerse sumocuidado,
e insistir en que cuando decirnos que los Principios Unidroit hacen parte de la
tex-mercotoria moderna, no confundamos este último término solamente con
los usos y costumbres del tráfico internacional, sino que la utilicemos en un
sentido amplio que contenga todas las fuentes del derecho aplicable a las tran-
sacciones internacionales. No dudamos sobre el consenso que existe sobre
ellos y sobre la forma ágil en que se constituyen. al no requerir ser concebidos
como ley positiva ni como tratado internacional. Sin embargo, insistimos en
que no todas sus disposiciones constituirán principios, sino tan sólo algunas de
ellas. Otras, en efecto. serán reglas sugeridas a las parles, aplicables por acuer-
do expreso. En este sentido se pronuncia María del Pilar Perales Viscasillas, al
decir que: "No creemos, por d contrario, que los mismos resullen aplicables,
o al menos 110 de forma automática, cuando los contratantes hayan sometido su
contrato a los 'principios generales del derecho' o a la tex mercatoria. Ni los
principios son usos ni, por supuesto, puede decirse que exista una potestad le-
gislativa creadora tras ellos. Ciertamente que algunas de sus disposiciones re-
cogerán el modo de proceder usual y normal en la contratación internacional,
otras, por el contrario, no podrán así calificarse desde el momento en que res-
ponden a un intento por conciliar di versos principios y normas que respondan,
a su vez, a distintas concepciones, políticas y jurídicas. No obstante, ha de ad-
mitirse la posibilidad de que los principios se reconozcan romo lex mercatoria
por los operadores del comercio internacional, así como por los jueces nacio-
nales y los árbitros" 112.
La doctrina ha reconocido que es en los Principios de Unidroit donde las
partes y los árbitros pueden encontrar las reglas aplicables cuando se trata de
clarificar conceptos referentes que pueden ser un tanto vagos, tales como los
"principios generales" o la lex mercatoria IU, igualmente por su propensión a
ser reglas dotadas de neutralidad y a permitir una interpretación basada en re-
glas comunes 114. Pueden citarse varios laudos y fallos internacionales, donde
se ha llegado a la conclusión de que efectivamente los Principios de Unidroit

111 FERRARI. "Dcfining lhe spncre...:'. cit., p. 1220.


111 PERALES VISCASILUS, "El derecho uniforme..:'. cit., p. 7.
m FERRAIU. "Dcfining lhe sphere..", cit., p. 1232.
114 OLA va BAI'TISTA, "The Unidroil Principies..", cit.. p. 1224.
696 DOCTRtNA

reflejan la lex mercatoriu, losusosycostumbres, las prácticas corrientesdel co-


mercio 0, en algunoscasos, que son la manifestación de la "justicia natural"o
principios generalesdel derecho.
Unode loscasos másinteresantes es el contenidoenel laudo7110.Cáma-
ra de Comercio Internacional, de 1995. que pasamos a relatar a continuación:
Se tratabade unconflictooriginadoentredoscontratantes, unode loscua-
les pertenecía a un Estadonoeuropeo y el otroera unacompañíainglesa. El tri-
bunal fue llamado u determinar la ley aplicable, Los contratos no señalaban
elección expr~sa de una ley, peroconteníanen la mayoría de loscasos referen-
cia a la "justiéia natural".
Con respectode la posición de demandante a la ley aplicable.el deman-
dante adujo primeroen su demandaque en los contratosno hubo una elección
explícita de ley aplicable, y como las partes habían firmado los contratos en
[EstadoX], podíaaplicarsela regla lex loei contractus, que es "una regladura-
dera en ventasy compras internacionales".
El demandantellevómás allá su posición, al afirmarque las referencias a
la"justicia natural"sondemasiadovagas, toda vezque nohay unacuerdoentre
losjuristas internacionales en su contenidoy no ofrecen al tribunal arbitral re-
gias suficientemente precisaspara decidir las disputasque son el asunto-mate-
ria de este arbitraje.
El demandanteinsisteen que las parles desearonque la disputa se resol-
viera según una "ley", y que la ley aplicabledeberla ser [la ley del Estado X],
toda vezque loscontratosse firmaron en el [EstadoX]; [ElEstadoX] erael hi-
gar de ejecuci6ncontractualy este contratoera una parlede un proyectogrande
[para los efectos, relacionados con el Estado X],
El demandado sostuvo que la ley sustantiva aplicable era la del Reino
Unido,por ser la más directamenterelacionada, y por serel lugarde residencia
del obligadode la prestaci6ncaracterística.
Escogiendo el métododirecto,el tribunalarbitralafianz6la aplicación de
principios generalesdel derecho;e infiri6 de las declaraciones de las partes,la
existenciade una intención de opción negativa,es decir,la ex.clusión de cual-
quier ley nacional específica. El tribunalconcluyóque la intenciónrazonable
de las partescon respectoa la ley sustantivaaplicablea los contratosera tener
todosellos regidospor reglasgeneralesdel derecho y principiosen materiade
obligaciones contractualesinternacionales, aunque no necesariamente se refi-
rió a un sistema legal nacional específico.
El tribunaldetermin6que son los Principiosde Unidroit los que se adap-
:tanespecialmente a las necesidades de lastransacciones internacionales y dis-
fr\lt.an de acuerdogeneralinternacional aunqueno reflejan un sistemanacional
espÓcílico. El tribunal sostuvoque esos "principiosgenerales" eran principal-
mentereflejados por los Principios de Unidruit sobrecontratoscomerciales in-
f)E¡~ECIIO UNiFORME DEL COMERCIO INTERNACIONAL.. 697

rernucionales y que sin perjuicio de tomaren cuenta las provisiones del contrato
y los usos del comercio pertinentes, los cuntratos se rigieron y por ello deben
ser interpretados de acuerdo con los Principios de Unidroit.
Las razones por las cuales es le tribunal considera que los Principios de
Unidroit son el componente central de las reglas y principios generales con res-
pecto a las obligaciones contractuales internacionales y disfrutan de amplio
consenso internacional, los cuales constituyen la propia ley de los contratos.
son variadas:
l. Los Principios de Unidroit son una recopilación de principios aplica-
bles a los contratos comerciales internacionales hechos por un distinguido gru-
po de expertos internacionalistas provenientes de los sistemas prevalentes en el
mundo. sin la intervención de los Estados o gobiernos. ambas circunstancias
redundan a la alta calidad y neutralidad de su producto y esta aptitud se refleja
en el presente escenario de consenso sobre las reglas legales internacionales y
los principios que gobiernan las obligaciones contractuales en el mundo. prin-
cipalmente sobre las bases de su imparcialidad y adecuación a las transacciones
internacionales que quepan dentro de su perspectiva;
2. Al mismo tiempo. los Principios de Unidroit se han inspirado en textos
de leyes uniformes internacionales. las cuales disfrutan de amplio reconoci-
miento internacional y generalmente son consideradas como el reflejo de los
usos y prácticas del comercio internacional en el campo de la compraventa in-
ternacional de mercaderías. la cual ya la han ratificado alrededor de cuarenta
países, a saber, la Convención de Viena sobre compraventa internacional de
mercaderías;
3. (...)
4. Los Principios de Unidroit (véase el preámbulo) han sido específica-
mente concebidos para ser aplicados a los contratos comerciales internaciona-
les en instancias en las cuales, como en el caso que; acontece, las partes han
acordado que sus transacciones serán gobernadas por reglas generales y prin-
"
ClpIOS... liS •

Igualmente, sostuvo el tribunal que los Principios de Unidroit deben con-


siderarse como "el componente central de las reglas legales generales con res-
pecto a los contratos internacionales disfrutando de un acuerdo intemacional
c. -neralizadc".

liS P...rtial Awards in case 7t10. Dates:june 1995. april 1998. Iebruary 1999.Original: en-
¡¡Iish. c1aimant: State pany (State Xl. respondent: Privare conductor (United Kingdom), placeof
arbiuation: The llague. Nelherlanos. 11Ie Unidroit Principies cf inlemalional commercial con-
lrilClS in ICC Arbitrution, ICC lnternauonal COUrl 01 Arbitrauon Bullelí". vol. 10. nro. 2. (all
1999.p. 49. También puede consultarse en Unidrou hup:l/www.unidroil.org.Selected case law
relating lo the Unidroil Principies of internacional commercial contracts.
69H DOCrRlNA

En el caso en concreto, el tribunal aplicó los uns. 1.7.2.1 H. 2.4, 2. I4.7.1.),


Y7.4.8., Yel capírulo 4° de los Principios.
En otros casos también los tribunales arbitrales han aplicado. ante la au-
sencia de elección de ley aplicable, los Principios de Unidroit. Puede verse, en-
tre otros. el laudo 7375. Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Co-
mercio Internacional. de fecha 5/6/1996 1IC1. El caso concernía a un suministro
concluido entre un vendedor de los Estados Unidos 'f un comprador de un país
del Orieme Medio. Éste reclamé daños y perjuicios con intereses en relación
con la en¡repa retardada de los bienes. En el contrato no se incluyó una cláusula
de elección de ia ley aplicable al contrato. La Corte encontró que la ausencia de
una cláusula en tal sentido significa que ninguna de las dos partes está prepa-
rada para aceptar la ley doméstica de su contraparte y que constituyó un con-
trato implícito (opción negativa). Esto dejó a la Corte las opciones de aplicar
una ley neutra, que fue considerado artificial y arbitrario; adoptando la doctrina
de tronc COn/n/UII que significaría una investigación prolongada del derecho
comparado y podría llevar a no encontrar una solución; o escoger una sol ución
no nacional, que lIe~ara a la aplicación de reglas de derecho generalmente
aceptadas. La Corte sostuvo esta última solución, para mantener un equilibrio
entre las partes, haciendo justicia a ambos de manera objetiva.
La Corte decidió que el contrato debía ser gobernado por reglas generales
del derecho y dentro de éstas las aplicables a obligaciones contractuales inter-
nacionales que tenían amplio reconocimiento y consenso internacional de la
comunidad mercantil internacional, incluyendo conceptos considerados como
pertenecientes a la le:c mercatoria; y manifestación de principios y reglas gene-
ralmente aceptadas eran los Principios de Unidroit.
En laudo defecha 1011211997, de un tribunal ad hoc, en Buenos Aires. Ar-
gentina, al no haber escogido las partes la ley aplicable. el árbitro aplicó los
Principios de Unidroit.
El fallo involucro un contrato entre los accionistas de una compañía ar-
gentina y una compañía chilena para la venta, por el primero. del 85% de las ac-
ciones de la compañía argentina. Un tiempo después de la conclusión del con-
trato, el comprador descubrió que la compañía argentina había escondido
deudas y suspendió el pago del resto del precio de la compra. Los vendedores
demandaron, pretendiendo el pago completo. En su defensa, el comprador pi-
dió al tribunal confirmar la anulación del contrato y pidió se resarcieran los da-
ños y perjuicios ocasionados, o a faha de lo anterior, reducir el precio del con-
trato en proporción a las deudas que se descubrieron.

ne Unidroil hUp://www.unidroil.org.Setcctedcasetaw relaling lo the Unidroil Principtes of


imemational commereial comracts. Unilex. yen ICC lntemational Court o/Arbitration Bulle/in.
vol. lU'nro. 2. Iall 1999. .
DEKECllü lI1'<II:OK~tL DEI. CW.tEKCIO INTl:KNt\C10NAI... 6lJY

El contrato no contenía una cláusula <k elección de ley aplicable, y las


partes autorizaron al tribunal a actuar como amigable compo¡ cdor, A pesar del
hecho de que ambas partes habían iniciado sus reclamos basados en la ley ar-
genuna, el tribunal decidió aplicar los Principios de Unidroit. basado en que
ellos constituyen los usos observados en el tráfico internacional u? y reflejados
en soluciones adoptadas por diferentes sistemas legales yen la práctica con-
tractual internacional. Y como consecuencia, de acuerdo con el art, 28 (4), ley
modelo de Uncitra! sobre arbitraje comercial uueruacionul.éstos podían preva-
lecer sobre la ley doméstica Ha.
E! tribunal rechazó el argumento propuesto por el demandado según el
cual el contrato se incumplió por un error, y sostuvo que la comunicación del
demandado a los demandantes informando del descubrimiento de las deudas
ocultas no podría ser considerado aviso apropiado de anulación según el arto
3.14 de los Principios de Unidroit, No solamente no se indicaba la intención de
no cumplir el contrato, sino que su intención era persuadir a los demandantes
de que su propósito era conlinuar con el contrato, sólo que en una versión mo-
dificada. El laudo estima aplicable a la controversia sobre adquisición de accio-
nes .la ley argentina por "elección táctica de la misma, pero la cuestión de la no-
tificación de anulación de la adquisición de acciones se interpreta con arreglo
a los Principios Unidroit" 119.
Además, el tribunal sostuvo que la conducta subsecuente del demandado
(en particular su propuesta para terminar el contrato por acuerdo, el pago de una
parte del precio y el haber entrado en negociaciones con vista a modificar el
contrato) llevó a una confirmación del contrato según el arto 3.12 de los Prin-

117 Sobre la aplicaciónde los Principiosde Unidroít como reglasque gobiernan el contrato,
cuanto los tfrminos de referenciaentre las partesdel contrato señalan los "principios generales
del derecho y los usos del comercio internacional", puede consultatse también el laudo 8264
ICC, abril 1997. En este caso el tribunal se refirió a los principios de Unidroit como reglasex-
lensamenteacepladasen lodoslos sistemas legales y en la prácticacomercial internacíonal,Uni-
droit bnp:Jlwww.unidroil.org.Selectedcase law re1aling to the UnidroilPrincipiesof internatio-
nal commercial contracts.
UI MAn. 28. Normas aplicables al fondo del litigio.
"1) El tribunalarbiual decidiráel litigio de conformidad con las normasde derecho elegidas
por las panes como aplicablesal rondodel litigio.Se entenderá que toda indicación del derecho
u ordenamientojurídico de un Estado determinado se refiere, a menosque se exprese lo contra-
rio, al derecho sustauuvo de ese Estado y no a sus normas de conflicto de leyes.
"2) Si las panes no indicanta ley aplicable.el tribunal arbitralaplicará la ley que determinen
las normas de conflicto de leyes que estime aplicables.
"3) Et tribunat arbitral decidirá ex aequo el bono o como amigable componedor sólo si las
panes le han autorizado expresamentea hacerlo así.
"4) En todos los casos, el tribunal arbitral decidirá con arreglo a las estipulaciones del COII-
trato y tendrá en cuenta los usos mercamilesaplicables al caso".
119 CALVO CARA VACA - CARRASCOSA GONZÁLEZ, Curso de contratación ...• cit., p. 55.
700 OOCTRINA

cipiosde Unidroit (en este puntoel tribunaltambién se refirió expresamente al


comentarioal ano 3.12).
Acercade la demanda para unareducción del precio. el tribunal concedió
una reducción sumandoa sólo 6)% de las deudasocultas.
Otro caso que puede tenersecomo referencia. dondeel árbitrofueel abo-
gadocolombianoGuillermo Gamba.es el laudo9797. Corte Internacional de
Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional, 281712000 110. Las partes
solicitaron en este caso al tribunaldecidir de conformidad con los términosdel
contrato, te)aiendo en cuenta los principios de equidad. El tribunal manifestó
que los Principios de Unidroitson fuente fidedigna del derecho comercial i.. . -
temacional en el arbitrajeinternacional por contenerellosen esenciauna com-
pilación de aquellosprincipesdirectursque disfrutan de aceptación universal
y ademásson el núcleode aquellas nocionesfundamentales que son aplicadas
en la práctica arbitral.
Igualmentecabe citarel fallode laCortede Arbitraje de Londres (London
Court of Arbitration) que aplicó los Principios de Unidroit considerándolos
principios generales,En efecto. en 1995 se dictóel laudoa partirde un caso en
el que las partes habían pactado que su contrato se rigiera por "Anglo-saxon
principies01 law". El tribunal arbitralconsideroqué en ausenciade una espe-
cificación sobre que significa exactamenteesta fórmula, al haber hecho refe-
renciaa los principios legales delderecho anglosajón, ello equivalea hacerlo
a los Principiosde Unidroity en particulara las reglasde interpretación conte-
nidasen ellos 121.
A pesarde losfallosdondelosjueces hanencontradoaplicablealcontrato
los Principiosde Unidroitpor ser éstos reflejode la lex mercatoria, o los prin-
cipiosgenerales.a pesar de que laspartes no hayanpactadola inclusión de los
Principios como ley del contrato.existen otros fallosdonde se ha ratificadola
posición de que paraque sean aplicables o puedanser aplicableslas partesex-
presamente deben afirmarlode esa manera,o porlo menosexpresarqueel con-
tratose regirá porla In mercatoria ó los principiosgenerales.En este sentido.
el laudo8873. Corte Internacional de Arbitrajede la Cámara de ComercioIn-
ternacional: El fallo concierne a un contrato entre un español y una compañía
francesa para realizar trabajos de construcciónen un tercer país. Enfrentado
con variosimprevistos y dificultadesque sustancialmente aumentaron el costo
de laconstrucción.el contratistapidióla renegociaci6n delcontrato.invocando
excesivaonerosidadsegún los arts. 6.2.2 Y6.2.3de los Principiosde Unidroit.
Segúnel contratista,aunqueel contratocontuvounacláusuladondese escogió
110 ArbilralAward.ICCtnlemalionalCotan o( Arbilration. 2817nfXXJ. Case nro.9797."An-
'dtrsen Consulúng BusinessUnílMcmberF'ann v, Anhur Anderscn BusinessUnílMcrnberFinn
'andAndcrsenWorIwidcSocieléCoopeqIivt". Unidroilhttp://www.unidroil.or¡. Unílex.
121 I99S. LondonCoun of Arbilration(England). Unilcx.
DERECIIO UNIFORME DELCm,IERCIO INTERNACIONAL. 701

la leyespañola,los Principios de Unidroit son los aplicables, toda vezqueellos


reflejan verdaderos usosdel comercioque el tribunal debía de todos modos te-
ner en cuenta de acuerdo con el anículo VII de la Convención de Ginebra de
1961 sobre arbitraje internacional y el ano 13(5) de las reglas de la CCI sobre
arbitraje.
Decidiendo la pertinenciade los Principios Unidroit, el tribunal arbitral
recalcé que de acuerdocon ti preámbulo de josPrincipios, ellos sonaplicables
sólo cuando las punes lo han acordadoexpresamente de esa manerao el con-
trato se refiere a los principios generales del derecho o la lex mercatoria como
ley aplicable.
. Acerca del argumento según el cual los Principios Unidroit representan
verdaderos usos del comercio,paraser incluso tenidos en cuenta en donde las
panes, como en el caso, han escogido una ley doméstica particular como ley
que gobiernael contrato,el tribunal arbitralsostuvoqueen el particularlasdis-
posiciones de los Principios de Unidroit sobreexcesiva onerosidad(hardship),
al menosen laactualidad, nocorresponden a unaprácticacorrienteen el comer-
cio internacional 122.

3.3. Aplicación de los Principios como forma de interpretar


o complementar instrumentos internacionales vigentes.
y leyes nacionales. Relación con la Convención de Viena
de 1980 sobre compraventa internacional de mercaderías
y otros instrumentos
Cuando los principios son utilizados para interpretar o complementar ins-
trumentosinternacionales vigentes y leyes nacionales, no se partede la ideade
que aquéllosexcluyanla aplicación de éstas. Inclusopuedenutilizarsepara in-
terpretar la voluntad de las partes 123.
Fallos arbitralesy decisionesde las cortes se hanreferidoa losPrincipios,
demostrando que una soluciónparticular, pese a estar basadaen la leydomés-
tica aplicableal caso concreto,también se adecua a los estándaresinternacio-
nalmente aceptados. Enotros,se hantomado a losPrincipiosde Unidroit como
formade interpretaro complementar la leydomésticaaplicable 124. El siguiente
in ArbiII"al award. t997.ICC Arbilr.llion. caselUO. 8873.Unidroil. hup:l/www.unidroil.org.Se-
Iecledcase law relaling lo \he Unidroit PrincipIes of intemationalcommercialcoraracts,
ID PARRA RODRlGUEZ, Carmen. Elnuevo...• cit.•p. t95; BONEU.. Th«Unidroit Principies...•
CiL. p. 1142.
124 Pueden verse. entre otros. los siguientes fallos en el sentido expresado: Arbitral
award. Arbitral Coun of the EconomicChamber and the Airarían Chamber oftbr.CZt'.c::h Re-
pubtic. t11V1996. Arbitral Award. Inlemalional Coun o Arbitration of the International
Cbamber ofCommerce.ICC. 41911996. Arbitral_ward.ICCArbitralÍOD. 1998.8223. UnidroiL
hUp:J/www.unidroiLorl.SeIedcd case taw relating 10 \he Unidroit PrincipIes of illlCmational
()()(TRINA
702

es un cusode un fallo pronunciado en I'J90, por luCortc de Arbitraje de Berlín aun


antes de que la versión final de lus Principios de Unidroit Iuerun pubiic..dos.
El caso correspondía a un contrato para el transporte de maquinaria entre
una unidad económica de la República Democrática Alemana y otra unidad
económica de otro país europeo del este. Cuando sobrevino la reuuificación de
Alemania, los mercados occidentales fueron abiertos a las empresas de lu ano
ligua GOR, la maquinaria en cuestión perdió todo valor para el importador ale-
mán. Más tarde, invocando que sobrevino un cambio radical de las circunstan-
cias cxistent~s, al tiempo de la conclusión del contrato el deudor se negó a
entregar la maquinaria y pagar el precio. El tribunal arbitral decidió en su favor
yen orden a probar que el principio según el cual un cambio sustancial en el
equilibrio original del contrato puede justificar la terminación del mismo es
cada vez más aceptado a nivel internacional, referido, entre otros, a las estipu-
laciones contenidas en los Principios de Unidroit 125.
En el laudo 8240, Cámara de Comercio Internacional (Cel). de 1995, re-
lacionado con un contrato de distribución, en el cual actúan como parte deman-
qe
dante un distribuidor Suiza y uno de Singapur y como demandado un sumi-
nistrante belga. Después de terminado el contrato por acuerdo entre las partes,
la cuestión se refirió a cómo regular la devolución de las existencias. Aunque
las partes indicaron que sería la ley suiza la que regularía el contrato, el tribunal
arbitral decidió que la tasa de cambio para el pago debía efectuarse conforme
a la moneda local, en referencia a que el arto6.) .9. (3) de los Principios de Uni-
droit para los contratos comerciales internacionales consagra una regla similar
a la ley suiza 126.

commercial contracts. Los profesores Calvo Caravaca y Carrascosa González dividen en dos
grupos diferentes las dedsiones que han servido para interpretar el derecho nacional aplicable
designado por el derecho internacional privado, y aquellas que han servido para reforzar la in-
lerpretacióndada por el derecho nacional. Curso de colllratac;ón...• cu., ps. SS Y S6.
12S. Enefecto, el ano 6.2.1. de los Principiosdispone: "Salvo lo dispuestoen esta seccióncon
relación a la 'excesiva onerosidad' (lJardship), las panes continuarán obligadas a cumplir sus
obligaciones a pesarde que dicho cumplimiento se haya vueltomás oneroso para una de ellas".
Elano6.2.2.,porsu parte,dispone:"Sepresentauna casode 'excesivaonerosidad'(hardship) cuando
ocurrensucesos quealteranfundametllalmente el cquilibriodelcontralo.ya seaporel incremento en
eloostode la presaación a cargode unade las panes. o bien porunadisminución del valordc la pres-
lación a cargo de la OIra..", Schicdsgericbt Berlin. 00.00. 1990. SG 126190. Unilex.
126 BONEU.• "The principies.,", cit. Igualmenteen ICC huernational COII" 01 Arbitration
/JuJletÜI. vol. 10. nro. 2. faU 1999. ps. 26 y ss.
An. 6.1.9. "Molledade pago. Si una obligación de dinero se expresa en moneda diferente a
la del lugardet pago.éste podrá hacerse en la moncda de dicho lugara menosque: ... (3) El pago
enlamoneda del lugardeberá efectuarseconforme a la tasa de cambio prevalccicnicen ese lugar
en el momento que debe hacerse el pago".
lJEKECIlO lINII:OK~IE DEL C< )~IEK( 'lO INTEI<Nt\«(( lN,\l 711."\

Otros laudos han tomado a los Principios l.k Unidroit como forma d~ ill-
tcrprctur la ley doméstica. Puede citarse como ejemplo el laudo arbitral de fe-
cha 4/12/1996 en Roma.Italia, donde, para cumplu la obligación de un tribunal
arbitral bajo las leyes nacionales de proceder a tener en cuenta los usos comer-
ciales, se tuvieron en cuenta los Principios IIuidroit como parámetro de principios
y usos del comercio internacional. Debe destacarse lo anterior, aunque la ley apli-
cable según el contrato era la ley italiana, de acuerdo con ésta. el tribunal debía te-
ner cn cuenta lus términos del contrato y les usos del comercio 127.
En el laudo arbitral 1046, CCI (sede: Barranquilla, Colombia) m,las par-
tes escogieron como ley aplicable la colombiana. El tribunal decidió aplicar la
ley colombiana. las previsiones contenidas en el contrato y los usos relevantes
del tráfico. en concordancia con el art. 17.2 de las Reglas de arbitraje CCI.
Efectivamente, el tribunal aplicó las disposiciones relevantes del Código de
Comercio colombiano. y como soporte de las soluciones adoptadas se refirió a
los principios de Unidroit, tanto a las reglas tblack letter mies) como a los co-
mentarios a las mismas 129.
Otro grupo de decisiones arbitrales se han referido a la función de los Prin-
cipios como forma de interpretar o llenar vacíos contenidos en convenciones
internacionales. Por la pertinencia a la que llama por el hecho de ser el objeto
.de este seminario, nos referiremos de manera principal a la utilización de los
Principios Unidroit como forma de interpretar o llenar lagunas de la Conven-
ción de Viena sobre compraventa internacional. indicando igualmente que un
sector de la doctrina también se orienta a sostener que si se llegaren a encontrar
vacíos en la Convención sobre compraventa, pueda acudirse a los Principios
Unidroit para regularlos 130.
Antes de relacionar algunos laudos que han fallado en esta dirección es
preciso señalar que en relación con la compraventa internacional la Conven-
ción establece en el arto 7° (2): "Las cuestiones relativas a las materias que se
rigen por la presente Convención que no estén expresamente resueltas en ella
se dirimirán de conformidad con los principios generales en los que se basa la
presente Convención o, a falta de tales principios, de conformidad con la ley
aplicable en virtud de las normas de derecho internacional privado".

127 Arbitral award, 4/1211996. Rome (ltaly). Unidroit.


128 Arbitral award JO.346.ICC Internacional Court of Arbitration (Barranquilla, Colombia).
2000. Unilex.
129 Art. 871. Código de Comercio colombiano. en concordancia con el arto 5.3 Unidroit.
También hizo referencias a los arts, 1.7; 7.4.3; 7.4.8.; Y7.4.4.
130 Ver OAI{RO, Alejandro, "loe Gap Filling Role of the Unidroit Principies in international
sales law: Sorne comments on thc imerplay bctween the Principies and the ClSO". Tulane IAw
Review, nro. 6~. 1995. p. 1168.
704 DOCTRINA

El arto 9°, por su parte, establece: "1) Las partesquedarán obligadas por
cualquierusoen que hayanconvenidoy porcualquierpráctica que hayanesta-
blecidoentre ellas.
"2) Salvo pactoen contrario, se considerará que las punes han hecho tá-
citamenteaplicable al contn110 o a su formación un usodel que teníano debían
habertenidoconocimiento y que,en el comerciointernacional, seaampliamen-
te conocido y regularmente observadopor las partes en contratosdel mismo
tipoen el tráfico mercantil de que se trate".
Com'2Puede apreciarsea simplevista.la leyse refiere,en principio,a las
siguientes fuentes: acuerdo de voluntades, Convención, principiosgenerales
en que se base laConvención, leynacionalaplicable confonnea las normasde
derecho internacional privado,en los eventosen que algunascuestiones rela-
tivasa las materias que se rigen por la Convención no se encuentren expresa-
menteresueltasen ella, así comoa los usos internacionales que salvo pactoen
contrariose entiendeque hacen partedel contrato,
En principio, el arto 7.2 que mencionamos estableceque los vacíosde la
Convención serán l1~nados con losprincipiosgenerales en loscualesse basala
misma,o en su defecto porlas normasdel paísrespectivo conformeal derecho
internacional privado.
A pesar de la claridadde loanteriormente mencionado, nospareceilustra-
tivocitar la característica o funci6D que le hasidoasignadaa los Principiosde
Unidroitpara los contratoscomerciales internacionales, como formade inter-
pretaro complementar instrumentos internacionales vigentes, así como la ley
nacional.y porconsiguiente ser tenidoscomo reflejode aquellosprincipios en
los que se basa la Convención.
Enel preámbulode losPrincipios seestablecequeéstospueden serutilizados
para interpretarasuplementar textos internacionales de derecho unifonne 131.
Uno de ellosestá relacionado con la disputasurgidaen virtudde los con-
tratossuscriptosentreun vendedor austríacoy uncompradoralemánparael su-
ministro de acero.Loscontratosestabangobernados porlaConvención de Vie-
na para la compraventa internacional de mercaderías (CISG). El vendedor
austríacofue llamadoa responder por losdañosy defectosde los bienesenvia-
dos.Comoquieraque la Convención nodeterminael montoaplicable, el árbi-
trodecidiócompensaresta deficiencia teniendoencuentalodispuesto en el ano
JO (2), Convención, que citamosanteriormente.

131 Eneste sentido.foLSON - GoRDoN • SPANOGI.E,lnlemacional business ItlJIISQClions...•


cü. Enlas transacciones en que laConvención seaaplicable. el falladordebe teneren cuenta que
el art. -r (2). CV,Io autorizaparaconsultarlosprincipiosgcliCrales del derechocomercialinler-
~ional. y que son tos Principios Unidroil una de las fuentes de esos principios generales. In-
tltnu:cional business IrQIJSlKUons in a lIut s/~lI. Sixth edition. West. Group. St. Paul. Minn.•p.
99: 1",a1menle DoNEU.. ''111e Unidroil Principies 8f!d CISO". p(,ce LA... ScllOoIlnllilUle 0/1"-
lemaliollol Cummercial LAw. hllp:l/www.cisg.law.pace.ct.lu.
DERECI\O UNIFORME 01:1. CO~tERC!O INTERNAnO!\j:\1... 705

Asimismo, se tuvo en cuenta que uno de los principios ,!lIe rigen dicha
Convención es el contemplado en el arto 74, según el cual "La indemnización
de daños y perjuicios por cl incumplimiento del contratoen que haya incurrido
unade las partescomprenderá el valorde la pérdidasufrida y el de la ganancia
dejadadi: obtenerporla otra partecomoconsecuencia del incumplinuenro, Esa
indemnización no podríaexcederde la pérdidaque la parteque haya incurrido
en incumplimiento hubieraprevistoo debiera haberprevistoen el momentode
la celebración del contrato, tomandoen consideración los hechosde que tuvo
o debió habertenidoconocimientoen ese momento, comoconsecuencia posi-
ble del incumplimiento del contrato".
Segúnel tribunal, se deducequeen el eventode incumplimiento porparte
del deudoren pagar la obligaciónen dinero, el acreedortienederechoa la tasa
de interéscorrespondiente a lacomúnmentecobradaen su país parael pagodel
dinero debido, o en cualquier otro país en el que las partes hayan estado de
acuerdo. El soporte de esta solución fue el arto 1.4.9de los Principiosde Uni-
droit, según el cual:
"Art. 7.4.9 (1) Si una parteno paga una sumade dinerocuandocorrespon-
de,la parteperjudicada tienederechoa cobrar intereses sobredichasumadesde
el vencimiento de la obligaciónhastael momentodel pago,sea o no excusable
la falta de pago.
"(2) El tipo de interésserá el promedióbancarioen los préstamosbanca-
rios a corto plazo a favor de clientes calificados y que sea el ordinario para la
moneda de la obligaciónen la plazadonde hayade hacerseel pago.En caso de
no existir dicho tipo en tal lugar,se aplicará el tipocorrienteen el Estadode la
moneda de pago.En ausenciade aquel tipo en todosesos lugares,el tipode in-
terés será el que se considere apropiadoconformeal derechodel Estado de la
moneda de pago" 1l2.
Otro ejemploes: En el laudo 8769, Corte Internacional de Arbitraje, Cá-
marade ComercioInternacional, de diciembrede 1996, donde la ley aplicable
erael derechofrancésy laConvención de Vienade 1980 sobrecompraventain-
ternacional. En relacióncon el interés reclamado, el tribunal encontróque la
Convención en el art, 78 no regula este aspecto y por ello decidió aplicar una
tasa de interés razonable comercialmente, y se refirió al arto 7.4.9 (2) de los
Principios Unidroit m.

m lnlemational Schiedsgerichl dcr Bundeskammer der gewerblichen Winscharl, Wien.


Schiedsspruche SC" 4318 and Se" 4366 of 15june 1994: see tbem publishedin lhe original
german version iR R~ch, du in'~ma,i"na/~II Wirtschafi, t995. p. 590 el seq., wilh note by P.
Schlechlriem (p. 592el scq.); en ingtés:M. J. Donell (ed.) Unil~:c. 1lI'~ma,ional case law " bi·
blioRra¡JlI)' 011 "it! UN COIIvelllioll UII c""IroelSfor'/l~illl~mu,iOllQISQ/~of,ooos. TraosnalionaJ
Pubtishers IRC., Ardsley.New York, t998 release. E. 1994. 14.
m 132 Atbilralaward,8769.ICC AJbilralion. Dec. t996. Unilell..
7()() D(XTRINA

En relación con la determinación del tipo de uuerés también puede verse


el laudo H12H. Cámara de Comercio Internacional.
Por otra parte. es de señalar que la Convención y los Principios Unidroit
tienen principios y reglas similares. como por ejemplo varias normas sobre cri-
tcrios interpretativos, como lo destacaremos en el acápue siguiente. la impor-
tancia señalada a los usos y costumbres I H, el capítulo sobre formación del con-
rruto m, lu posibilidad de celebrar conrruros con precio abierto 1)11 y ei
incul11plimie~io esencial m. para indicar solamente algunas.
Finalmjtnte y sobre este punto, queremos hacer referencia expresa a lo que
tiene que ver con el carácter internacional de la Convención y de los Principios
y de la necesidad de buscar la uniformidad en su aplicación.
Este aspecto está expresado en el arto 7°. Convención. en los siguientes tér-
minos: "1) En la interpretación de la presente Convención se tendrán en cuenta
su carácter internacional y la necesidad de promover la uniformidad en su apli-
cación .r.

134 Conf. arts. 8° Y9°, Convenc.cn, y t.8. de los Principios.


13S "Los Principios comerciales internacionales elaborados muy recientemente por el Insri-
luto de Roma o Unidroit han sido comparados con los restatements americanos por su carácter
de recomendaciones. Se trata de una serie de Principiosque se dirigen a elaborar un Código Uni-
formeen materiade contratos internacionales,recibiendo una inspiraciónclara de la Convención
de Viena de 1980. De hecho, la pane dedicada a la formación de los contratos internacionales
(an. 2"), excepto por algunos matices y por la extensién de su contenido. es una copla exacta de
su paralela en el texto vienés. Esto significa. en nuestra opinión. que 105 Principios de Unidroit
hande ser interpretadosteniendo muy presente la historia legislativade cada unode los preceptos
de la Convención de Viena, sin que esto sea obst4culo para que quizá pueda producirse una in-
Ouenciarecíprocaentre ambos,eSloes. que 105 Principiosde Unidroir puedan servircomo un ins-
trumento pala interpretare integrar el derecho uniforme", PERAlES VISCASILLAS, "La 'baralla de
los formularios' en la Convención de Viena de 1980 sobre compraventa internacional de mer-
caderías: una comparacién con la sección 2-207 UCC y 105 Principiosde Unidroit", Pace Law
School lnsünae o/Ifllemalional COIRnlerciaJ La..., hup:IJwww.cisg.law.pace.edu. Igualmente la
autora ha señalado: "Es importante resallal que los Principiosde Unidroit y la Convención con-
tienen principios similales y que los primeros pueden ser muy útiles pala regular cuestiones que
no están suficientementecubiertas por la Convencióno que no se regulan por ella y que. en con-
secuencia. pasaiian a ser gobernadas por el derecho nacional no uniforme".lgualmente'la autora
recomiendael uso de una cláusula que permitael adecuado uso de los Principios en conjunción
con la Convención de Viena. que es del siguiente tenor:
"Este contrato se gobcman\ por la Convenciónde Viena de 19HO sobre los comraios de com-
pravenia internacional de mercaderías y. en relación con aquella.~ materias no expresameme re-
suellas en la Convenci~n o en conformidad con sus principios generales. por los Principios de
Uuidrou sobre los contratoscomerciales internacionales,siendoconsiderada como ley aplicable
..-n Su defecto, la ley del Estado..", P1:RAUS VISCASII.t.AS. Maríadel Pilar. "EI contrato de com-
'",aventa internacional de mercancías (Convención de Viena de 1980)". Pace Law School lns-
fifl/1eo/lllll!maliOlUII COllllllel"cial Law, hup:JJwww.cisg.law.pace.edu.
I <t> Conf. ans. SS. Convención. y S.7 de los Principios.
m Conf. ans. 2S. Convención. y 7.3.1 (1) de los Principios.
DEI<I:CltO UNIr-OR"IE DEL COMERCIO I'\TI-.I<N..\( 'ION,\I. 707

L. redacción coincide con la del un. 1,6.( 1) J~ los Principios de I lniuroit,


,í: ..( 1) En la interpretación de estos principios se tendni en CUCnl¡1 su carácter
uernacional así como sus propósitos, incluyendo la necesidad de promover la
.niforrnidad en su aplicación".
Significa esto el criterio bajo el cual deben interpretarse las normas de la
Convención y en consecuencia, aunque nsí no lo diga la Convención expresa-
mehie, ejecutarse el contrato siempre teniendo en cuentaeste aspecto. Esto lo
explica ia tendencia misma del derecho comercial hacia la internacionaliza-
ción, a la cual nos referimos unreriormente, y la tendenciahistórica y la esencia
del derecho mercantil. Así, cuando un término equívoco (o que tenga diversas
acepciones en un sistema jurídico determinado, diferente en cada país) se en-
cuentre en la Convención, debe acudirse al concepto que de él se tenga en el co-
mercio internacional, antes de que en la ley doméstica.
De la misma manera se pronuncia el arto )0, ley 527 colombiana de Co-
mercio Electrónico, que a su vez está inspirada en la ley modelo de Uncitral. El
artículo en mención reza: "Art. )". Interpretación. En la interpretación de la
presente ley habrán de tenerse en cuenta su origen internacional, la necesidad
de promover la uniformidad de su aplicación y la observancia de la buena fe.
"Las cuestiones relativas a materias que se rijan por la presente ley y que
no estén expresamente resueltas en ella, serán dirimidas de conformidad con
los principios generales en que ella se inspira" 138.
Valga resaltar cómo estas manifestaciones jurídicas contemporáneas
coinciden en algunos aspectos como son el carácter internacional de las mis-
mas y la tendencia a su uniformidad. Ratifica esto la tendencia que hemos pre-
gonado en anteriores escritos y conferencias, que se condensa en la tendencia
del derecho privado a su armonización y unificación en el mundo. En el comen-
tario al artículo mencionado de los Principios de Unidroit se expresa la inten-
ción anotada......En cuanto a la finalidad de los Principios en su conjunto, y en
la medida en que su propósito fundamental es el de brindar un marco uniforme
a los contratos mercantiles internacionales, este artículo se refiere expresamen-
te a la necesidad de promover la uniformidad en su aplicación, esto es, asegurar
que en la práctica yen la medida de lo posible, sean interpretados y aplicados
de la misma forma en diferentes países".
Sobre este particular,queremos insistir, aunque el tema no es objetoespecí-
fico este trabajo, en que pum efectos de interpretar la ley 527 de Colombia sobre

I ~& Criterio éste que también se reproduce en la ley modelode Uncural sobre firma electré-
nica. aoo(lladoel snnool: «An. 4°. tnterpretacion.
"l. En la illlerpretaeiÓll de la presente ley se tendrán en cueraasuorigen illlemacional y ti! neceo
si<Lld de promover la uniformidad en su aplicación y de il5egul1ll' la observancia de la buena fe.
"2. Las cuestiones relativas a las malerías que se rigen por la presente ley que no estén ex-
presamenteresuellasen ella se dirimirán de conformidadcon \os príncipiosgenerales en tosque
se basa esta tey".
70X I)(X."n<INA

comercio electrónico, debe tenerse en cuenta, según la disposición que anotamos, su


carácter imernacional. Por esto creemos que los Principios Unidroit pueden ser
tomados para lograr tal Iinalidad, además de la misma Convención de Viena.
Conviene señalar adicionalmente en este apartado que existen abundantes
decisiones donde se ha acudido a los Principios de Unidroit para reforzar la in-
terpretacién dada porel derecho nacional 139,

.'9 "Aplicación 'udubundanuum' de lo) Principios Unidroi¡",CALVtlCARAVACA· CARRAS-


COSA GONZÁ~a. Curso de ("Olllmlació" ¡'''uTIIlciOlWI citado, p. 56. En el caso colombiano, po-
demos citar 1I1gunos fallos arbitrales que se han rererido a los Principios Unidroit en este sentido,
como son: laudo arbirral de "Guillermo Alejandro forero Sáchica v. Consultoría Osear G. Gri-
~aux y Asociaqus, SAT, y CálceoConsultora SA". I OfSnOOO, Cámara de Comercio de Bogotá,
Arbitro: Jorge Cubides Camacho. Sede del arbitramentc: Bogotá, Colombia. Administrado rA'
el Centro deArbitraje de laCámara de Comerciode Bogotá. Publicadoen Laudos urbirrtll~s. Cá·
marade Comercio de Bogotá- Legis(CO Rom). En este caso, al determinarlas fuentesaplicables
al comraio, el árbilro tuvo. entreotras, los principios de Unióroil. Al tornar la decisión (fijación
de un criterio para delerminar la actualización de condena) oplÓpor adoptar como criterio el de
aplicar a I~s salJos intereses mensuales sin capitaJizaciónde los mismos, lomando para ello la
lasa bancaria corrienle p:nificada por la Superintendencia Bancaria. Ciló el ano 7.4.9. de los
Principiosparareforzar su decisión al optar pordicha tasa. Igualmentetuvo en cuenta el ano7.3.5
de los Principiosen el sentido de que la tenninación del contrato releva a las panes de la obliga-
ción de efecluar y aceptar prestaciones futuras. En el laudo arbitral de ..AU&,USlO Ruiz Corredor
y Cla. Llda. v. Constructora Andrade Gut~rrez SA". 3OfSl2002. Árbitros: Antonio De lrisarri
Restrepo,María Cristina MonJes de Barrios, YJuan PabloCirdenas Mejla. Sede del amitramen-
to: Bogotá.Colombia. Administrado porel CeI1lro de Arbitrajede la C'.-mwa de Comerciode Do-
gotá. Publicadoen Laudosarbitrales. Cámara de Comercio de Bogotá - Legis (CO Rom). El tri-
bunal citó el ano 6.2.2. de los Principios al establecer que debla entenderse por excesiva
onerosidad.En el laudo arbitralde "Cooperativa Nacional de Ahorro y Crédito Ltda.,Crear Coa-
pcrativa v, Hemaodo Hona Oíaz", SnnOO2. Árbitro: Nicolás Camboa Morales. Sede del arbi-
tramento:Bogotá.Colombia. Administrado porel Centro de Arbitrajede la Cámarade Comercio
de Bogotá.Publicadoen Ltwdtn arbitralu. Cimarade Comerciode Bogotá - Legis(CO Rom). B
Arbitro consideró que laconducta de apoyo mutuoderivada del principio de buena fede losCXIl1ll'lIlOi
contenidoen el an. 1603. C6digo Civü, es lo que se conoc:e ¡eneraimentecomo"deberde colabora-
ción". postulado que, porejemplo.se recoge en el anoS.3de los"Principios sobre loscontratos co-
mercialcs ill/CmacionaIes" dellnstitulOIIllenlacionaI para la UnirlClICión del Derecho Privado(Uni-
droil). Ene1111udo arbitral de "TeleconsoR:io SA v. RadiollónicaSA y SistemasAsesorías y Redes
SA","SAR SA - RadiotnSnica SA v.Telcconsorcio SA". "NEC Corporation. NisshoIwaiCorpoI:a-
tion.MilSui &. Co. Ud YSumitomoCorporation", 221812002. Árbitros: Rafael BemaJ Cl\liérrez, ÁI·
varoMendozaRamúcz y JorgeCubidesCamacho.Sede delarbitramenlo: Bogot.á. Colombia Admi-
nistrado por el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Bogotá. Publicado Laudos
arbitrales. Cámara deComerciode Bogotá- Legis(CO Rom). En estecasoel tribunalconsideró que
"NoseignooaJ1Ol"elfalladorqueeldercehocomparadoparea:haherseorientado,deunarnaneracada
vczmáspronunciada, aun cuando al parcccrcoomenorlécnica.a1 mcnosenelcampodelderechopri-
vado,no así en el administralivo, hacia la posibilidad de que cualquierade las panes que eocuelllre
flIOducida la causal de lerminaciónanticipadaque se conliene entre nosotrosen el ano870. Código
de Comercio, tome la iniciativa de dar por terminada su vinculacióncontractual en los negocios
L1cnominados como bilaterales. F.o igual semido se pronuncian las reglas de Unidroit (an. 7.3.1,
nro. Il, que en su condición de principios internacionalesestán orientando al derecho comercial
y consutuycn. cada vez más, como expresión eximia de la llamada Iex mercatoria, un punto de
referenciade primer orden para el estudio de la evolución moderna del derecho mercantil,Todo
DERECIIO lJNIF()R~tE DEI. COMERCIO INTERNACIONAL 701)

3.4. Aplicación de los Principios COI//O modelo para


la legislucián a nivel nacional {1 internacional
y para la redacción (le contratos
Se ha señalado además cómo los legisladores nacionales e internacionales
podrían encontrar una fuente de inspiración en los Principios de Unidroit para
la preparación de nueva legislación t-lO, en el campo de las reglas generales de
los contratos o con respecto a tipos específicos de negocios debido a las solu-
ciones modernas y funcionales adoptadas; se observa también que las partes
pertenecientes a sistemas legales diferentes o que hablen lenguajes distintos
podrían usar dichos Principios como una guía para elaborar sus contratos.
Según se afirma en la presentación a dichos Principios, se convertirán és-
tos en una fuente conveniente para los árbitros, especialmente cuando sean lla-
mados a decidir como amigables componedores conforme a los "usos y cos-
tumbres del comercio internacional", o a la lex mercatoria, recurrir a un grupo
de reglas las cuales son el resultado de una intensiva investigación y prolonga-
das deliberaciones.
Igualmente, algunos doctrinantes señalan que los Principios Unidroit
pueden servir como guía para la redacción de contratos comerciales internacio-
. nales 141. Esto, pues no son pocas las diferencias en el sentido de algunas pala-
bras y vocablos técnicos y jurídicos en los diferentes países y sistemas legales.
De esta manera, al redactar los contratos conforme a la terminología empleada
en los Principios, estarán evitando posibles diferencias en su entendimiento.
Con lo anterior no pretendemos agotar la explicación sobre la totalidad de
los temas contemplados en los Principios de Unidroit, sino tan sólo mostrar de
manera introductoria su importancia en el desarrollo del derecho mercantil in-
ternacional.

VII. REFERENCIA A LOS CRITERIOS ORIENTADORES


El estudio de los Principios de Unidroit debe partir, a nuestro juicio, de la
referencia a las disposiciones generales, que consagran las pautas que deben
orientar las diversas etapas el ¡ter contractus, tanto desde las negociaciones

lo anterior. es obvio. sin perjuicio de la posterior revisión de esta medida en el ámbito jurisdic-
cional. cuando quiera que la otra parte disienta de ella y los contratarues no se avengan a una au-
locomposición sobre este panicular".
140 De hecho. los Principios han servido de fuente para recientes legislaciones como es el
caso del nuevo Código Civil holandés. el nueva Código Civil deQuébec y del nuevo Código Ci-
vil de la Federación Rusa. BLÁZQUEZ OUVA, Francisco. Compraventa intemacionul de merca-
derias (ÁlllbilO de u/,Iicución del COllvt'llio t/e Vie,Ulde 1980). Tirant lo Blanch, Valencia, 2002.
p. 156; BONUL. "Thc Unidroil Principies.,", cit., p. 1141.
141 BONEU-. "Tbc Unidroil Principies...", cit. p. 1143.
710 DO{'TRINA

preliminares como la formación, v¡:~idez, interpretación y ejecución, Estos


Principios han sido reconocidos en los di ferentes sistemas jurídicos, tales como
la autonomía de la voluntad, (traducida enlibenad de contratación y de forma),
fuerza obligatoria de los negocios jurídicos y buena fe y lealtad negocial, entre
01 ros. La observancia de éstos produc irá efceros trascendent ules y serv i rá, entre
otras cosas, de punto de partida para analizar temas como la responsabilidad
contractual,
1
l. Li6ertad de contratacián 142

El arto ti. de los Principios dispone: "Libertad de contratación. Las par-


tes tienen la libertad para celebrar un contrato y determinar su contenido".
Éste ha sido considerado el pilar fundamental del derecho contractuaí
contemporáneo y del comercio internacional. Consiste en la facultad que tienen
los comerciantes de decidir libremente a quien ofrecerle sus productos, aceptar
ofertas para su abastecimiento, así como fijar los términos conforme a los cua-
les se regirán sus relaciones comerciales y jurídicas. Esdecir. abarca tanto la li-
bertad de contratar como la de fijar el contenido del contrato a celebrar '4).

2. LibertDllde farma y de prueba


Consagrado en el arto 1.2, de la siguiente manera: "Libertaddeforma.
Nada de lo expresado en estos Principios requiere que un contrato sea celebra-
do o probado por escrito. El contrato podrá probarse por cualquier medio, in-
cluso 'por testigos" 144.
La regla general en los Principios es la consensualidad en la formación de
los contratos, sin embargo, en ellos se admite la posibilidad de adoptar forma-
lidades como requisitos para existencia y validez de los mismos; esto sucede en

142 Este principio CSlli reconocido cn nucs'ro derecho y en el derecho comparado. Así cl
Código Civil en su arto 1494 dispone: "Las obligaciones nacen, ya del concurso real de las
voluntadesde dos o m4spersonas.cornaen los contratosy convcncioncs";...art. 1495:;'ContralO
o convenciónes un aeto por cl cual una partese obliga paracon otraa dar, hacero no haceralguna
cosa..", Conf. ano 1437CCiv. chil; § 30S BGB: "Para la creación de una obligación mediante
un negocio jurídico, y para la modificacióndel conienidó de una ohligación, es necesario un
contratoentre las panes, a menosque la ley lo establezcade otro modo"; arts. 1091 Y1295.CCiv.
esp.; arto 51, CCom. csp.; ano 1322,CCiv. it.:"Las partesson libresparadeterminarel contenido
del contrato delllro de los límitcs legales".
I~) Vid. U;VY, "Conlract formation..", cit., p. 260; Pf.NOÓN MELtNDEZ, Miguel Ángel, Co-
mentario a los Princil/ios de Ullidroil pararos comrasos d~1 (,OtII~n:;O inunulcional; MORÁN
'BOVIO, David (dir.), Ar<lnzadi. Pamplona, 1999. p. 49.
:. I~ Dc la misma forma,el arto 11,CV: "El conuaro de compraventano tenera que celebrarse
ni probarseporescrito niestará sujeto a ningúnotro requisitode forma.Podráprobarsepor cual-
quier medio. incluso por tesugos".
DFRECIIO UNIFORME DEI. ('llt\IU{ClO INTt:RNACIG:\I:\1 71 I

aquellos casos en yue el derecho nacional y los uuiados imcrnacionalcs así lo


estableccn. Oc esta forma, en los eventos en que se impongan solemnidades
para la formación del contrato, es decir, en los casos anteriormente enunciados,
no le es dable a las partes omitirlos. debido a que estas disposiciones son de na-
ruraleza imperativa. En los Principios se ha admitido la posibilidad de que sean
también las partes quienes lijen !a adopción de una forma específica, para la ce-
lebración del contrato, razón por la cual es necesaria en este evento que se dé
cumplimiento a dicho requisito mi solemnitatem, generándose nuevamente
otra excepción a la consensuulidad.
De igual manera se ha consagrado la libertad en la prueba de los contratos,
admitiéndose incluso la prueba testimonial; las partes, como consecuencia de
la libertad de forma y prueba, pueden incluso adoptar como medio probatorio
del contrato el que a bien tengan (formalidad ad probationemi. Sin embargo,
existe el mismo límite impuesto por el derecho nacional o internacional, que
obedece al respeto a la ley imperativa cuando haya consagrado los requisitos ad
probationem específicos.

3. Pacta sunt servanda


El arto 1.3 dispone: "efecto vinculantede los contratos. Todo contrato vá-
lidamente celebrado es obligatorio para las partes.
"Sólo puede ser modificado o extinguirse confonne con lo que en él se dis-
ponga, por acuerdo de las partes o de algún modo dispuesto en estos Principios".
Este principio establece que todo contrato válidamente celebrado es obl i-
gatorio para las partes, por lo cual no les es permitido incumplirlos. Empero,
pueden las partes, haciendo uso del principio de la autonomía de la voluntad
privada, modificar o extinguir los efectos del contrato. En términos generales,
los contratos son llamados a producirefectos sólo entre las partes, sin embargo,
pueden hacerlo frente a terceros en las situaciones que así sean consagradas en
la legislación nacional.
Este principio se encuentra atemperado por las siguientes normas: arto
2.20 (estipulaciones sorpresivas); arto 3.10 (excesiva desproporción); art, 4.6.
(interpretación contra proferentemy; capítulo 6°, sección 2° (excesiva onerosi-
dad); y arto 7.1.7 (fuerza mayor).

4. }erarqu;1JlciólI y limites de los Principios


Tal como se deduce de las mismas normas que conforman los Principios,
es necesario anotar que dentro de las mismas existe una jerarquía, en donde por
una parte están aquellas que tienen la connotación de ser imperativas, identifi-
cadas por la característica de ser inmodificables para las partes, ya sea que ex-
presamente hayan sido señaladas como talo implícitamente tengan este carác-
712 O(X~nHNI\

ter; sin embargo, en las disposiciones de Unidroit lusconsecuenciasde su inoh.


servancia, en principio, no tienen trascendencia por no ser disposiciones inlemas
o internacionales que hagan parle de un ordenamiento jurídico determinado,
perocuando por voluntad de las panes se incluyendentro de la normatividad de
uncontrato, adquierenel carácterde obligatorias, por lotantoes menester que sea
tenida encuenta lanaturuleza de los Principios con el fin de determinar cuáles ron
lmperatívas, geneníndose la carga para los corararantes de respetarlas. Por otra
parte,están lasdenominadas disposiciones supletivas, lascualesadmitenla posi-
bilidad de l¡tr excluida'! expresamente de los contratos.
Igualmente los Principios reconocenque la libertadcontractual encuentra
sus límites en el deber de actuar con buena fe y lealtad negocial (1.7), la limi-
tación provenientede estar las partesobligadas porcualquierprácticaque hayan
establecido entreellas (art, 1.8[ I D, y estarobligadosporlos usosampliamente re-
conocidos y regulannenteobservadosen el tráfico mercantil (art. 1.8[2]).

5. Buena fe y lealtad
I
negocial
Consagrada por el arto 1.7 de los Principios 14S,en los siguientes términos:
"l. Las partes deben actuar con buena fe y lealtad negocialen el comercio
internacional.
''2. Las partesno puedenexcluirni restringirla aplicación deeste deber" 146.
Tal como lo señala la citada fonnulación de los Principios, la idea inspi-
radoraque los rige está constituida por la buena fe y lealtad negocial, de tal ma-
nera que: "En ausencia de una disposición específica en los Principios, las par-
tes deben conducirse de acuerdo a la buena fe y observando lealtad negocial a
lo largode la vida del contrato, inclusodurante el procesode su formación" 141;

14S El Código de Comerciode Colombiadispone: ..Art.863. Laspartesdeberánprocederde


buena fe exenta de culpa en el período precocuactual, so penade indemnizar105 perjuiciosque
se causen"."Art. 871. Loscontratosdeberáncelebrarseyejecutarsede buenafe y,enconsecuen-
cia, obligarán 110 sólo a lo pactadoexpresamenteen ellos, sinoa todolo que correspondaa la na-
luralezade los mismos. según la ley. la costumbre o la equidad natural". '
El BGB:.., 242 El deudor eSláobligado a efectuar la prestación de acuerdoa 105 reqeishos
de la rldelidady buena fe, teniendo en consideración los usos del tráfico".
1016 El arto T", Convenciónde Viena sobrecompraventainternacional de mercaderías, dispo-
ne: "1) En la interpretaciónde la presenteConvención se tendránen cuenta su carácter interna-
cional y la necesidadde promoverla uniformidad en su aplicación y de asegurar laobservancia
de la buena fe en el comercio internacional".
141 Principiosde Unidroil,arto 1.7.Comentario I infin«. "Al estableceren lérminosgenera-
'jesque cada parte debe conducirsede buena fe y con lealtadnegoeial,el parágrafo( 1)de este aro
'tí¡;ulo deja claro que, aun en ausencia de una disposiciónespecíficaen 105 Principios. las partes
deben conducirsede acuerdoa la buena fe y observandolealtadnegocia! a lo largode la vida del
comrato. incluso durante el proceso de su formación".
DER[CIIO UNIFORME DEI. COMERCIO ¡;"¡TERNAClO:'-JAt. 71)

Nótese cómo cilla misma r... gulación se dispone que las partes no pueden
excluir ni restringir la aplicación de este deber. A nuestro 1Il000 de ver, con esta
fónnula se le está dando al principio de lu buena fe y lealtad negocial una doble
naturaleza: constituye una norma imperativa dentro del contexto de los Princi-
pios, y además una obligación específica impuesta a la actuación de los centra-
tantes durante todo el iter negociul. Vurios do:..trinantes han manifestad.. 141
que la buena fe no debe ser entendida solamente en sentido subjetivo, sino tam-
bién objetivo, que se manifiesta entre otros, en lo que los mismos Principios de-
nominan "Criterios comerciales razonables de lealtad negocia!". Así, por ejemplo,
el arto 3.5 (1) (a): "La otra parte incurrió en el mismo error, o lo causó, o lo co-
noció o lo debió haber conocido, y cuándo dejar a la otra parte en el error hu-
biese sido contrario a los criterios comerciales razonables de lealtad negocia!";
y e13.1O (2): "A petición de la parte legitimada para dar por anulado el contrato,
el tribunal podrá adaptar el contrato o la cláusula en cuestión, a fin de ajustarlos
a criterios comerciales razonables de lealtad negocial".
Comentario:
..... Otra consecuencia de la fórmula utilizada es que la buena fe y la lealtad
negocial debe ser interpretada a la luz de las circunstancias especiales del co-
mercio internacional".
Pueden existir hechos o actitudes que puedan determina-que las partes es-
tán violando el deber enunciado, entre los cuales Stiglitz - Suglitz mencionan:
"a) Ocultar la realidad, mediante la reticencia (dolo pasivo);
"b) Falsificar la realidad, mediante la disimulación de lo verdadero;
"e) Silenciar, por negligencia o por ignorancia culpable, la existencia de
una causa de ineficacia;
"d) Apartarse, injustificada y arbitrariamente, de las tratativas;
"e) Prolongar, deliberada e incausadamente, las tratativas, para luego
contratar con un tercero;
"O Actuar sin poder, o más allá de sus límites.
"g) Revocar la propuesta, habiendo renunciado a la facultad de retractarla, o
cuando se hubiese obligado a 'pennanecer en ellas hasta una época determinada';
"h) Iniciar las tratativas sin seriedad, entendido ello en el sentido de que,
por anticipado, se sabe que no se tiene intención de negociar" 149.
Dos deberes que se derivan de la observancia de la buena fe son el de con-
.idencialidad y el de orientar el negocio a su realización.

141 BONELl., "11Je Unidrou Principies...", cu., p. It3/!; PERILLA CASTRO, Carlos Andrés,
"Los deberes precoruractuales en la lex IIIC!/'('u"'rú"', en Negocios imernacíonales. Tendencias,
COI"ralOS c instrumentos, Cámara de Comercio de Bogotá, 19913, p. 172.
IW Op. cu., ps. 22 y 23.
714 DOCTRINA

Como consecuencia del deber de actuar de bucna fe se deriva el de con.


fidencialidad. En la oferta. o aun en las tratativas precontractuales I~. una pan-
puede manifestar detallestécnicos. de producción, de mercadeo, industriales. etc.,
para explorar el interés contractual de la otra y conocer los alcances del futuro
acuerdo. Surgeentonceseldcberde laconfidencialidad que resideen laobligación
de no utilizaresta información fuera del ámbitoen el que fue confiada.
El no proceder así contraría la buena fe y lealtad negocial,al igualque uti-
lizarla para ~l propio provecho o en perjuicio de quien la proporcionó. sea que
el contrato)tegue o no a su conclusión.
El arto 2.16 de los Principios consagra expresamente este deber de la si-
guiente manera: "Deber de confidencialidad. Si una de las partes proporciona
informaciónconfidencial durante el curso de las negociaciones. la otra tieneel
deber de no revelarla ni utilizarla injustificadamenteen provecho propio. inde-
pendientemente de que luego se celebre el contrato. Cuando fuere el caso. la
responsabilidad derivada del incumplimientode esla obligación podrá incluir
una compensación proporcional al beneficio recibido por el transgresor".
Así entonces, no le es permitido a las partes, en aquellos casos en que en
la etapa de negociación les sea suministrada información confidencial. hacer
uso de la misma en provecho propio, ni de un tercero, a pesar de que luego sea
celebrado el contrato, ya que es obligación para ellos abstenerse de suministrar
infonnación confidencial. Si contravienen lo anterior,dentro de la indemniza':
ción de perjuicios es posible incluir una compensación proporcional al benefi-
cio recibido por el transgresor.
Esta obligación la entendemos que se deriva de la obligación positiva de
actuar de buena fe tanto en las tratativas como en la oferta. celebración y eje:
cución del contrato. Por esta razón, no vemos la necesidadde pactarla expresa-
mente en el texto del contrato, pero sin embargo es recomendable hacerlo en
aras de la claridad que debe imperaren la celebración y ejecución de losacuer-
dos negociales, y especificar lo que llegado el caso puede considerarse como
información confidencial. .
Igualmente, como una manifestación del deber de actuar de buena fe se
encuentra el deber de orientar el negocioa su realización.Esto es, negociarcon
intención real de celebrar el contrato, aunque en la práctica no se llegue a ello,
siempre y cuando la frustración en su celebración no sea mal intencionada o
con el ánimo de causar perjuicios al contrario.
Los Principios regulan el tema de las negociacionescon mala fe de la si-
guiente manera: "Art. 2.15. Negociaciones con mala fe. l. Cualquiera de las

. I so "Las tratativas precontraetuales constituyendiálogos preliminaresque. en el iler nego-


cial, se ubicanen una etapa que precede al peñcccionamientodel contrato", STIGUTZ, Rubén S.
- STIGLnZ, Gabriel A.• Responsabdidad precomractual, Abeledo-Perrol. Buenos Aires, p. IS.
DERECHO UNIFO:tME DEL COMERCIO INTERNACIONAL, 71 S

partes eslibre de entablar negociaciones y no incurre en responsabilidud en el


supuesto de que éstas no culminen en acuerdo.
"2. Sin embargo, la parte que ha negociado, o ha interrumpido las nego-
ciaciones, con mala fe será responsable por los daños causados a la otra parte.
"3. En especial, se considerará mala fe el entrar en negociaciones o con-
tinuarlas con la intención de no llegar a IIn acuerdo".
Se entiende por mala fe cuando una persona inicia y ejecuta negociacio-
nes con la intención de no llegar aun acuerdo. La libertad contractual no es abo
scluta.ya que está sujeta a la limitación de tener que indemnizar los daños cau-
sados por su obrar de mala fe en contravención de los principios de la buena fe
y lealtad negocia!.
La tasación de perjuicios a los cuales tiene derecho a ser indemnizado el
negociante agraviado ha sido determinada por los Principios, según los cuales
comprende el reconocimiento de los siguientes rubros ISI:
- Todos los gastos en que haya incurrido por las negociaciones, por la
pérdida de oportunidad de la celebración de otro contrato con un tercero (inte-
rés negativo), es decir, el daño emergente.
- Excepcionalmente podrá recuperar las ganancias que hubiera percibi-
do de haberse celebrado el contrato original (interés positivo), es decir, el lucro
cesante.
Consideramos, adicionalmente, que del deber de buena fe se deriva otro
como es el deber decooperación recíproca entre las partes, consagrado en el arto
5.3.: "Cada una de las partes debe cooperar con la otra cuando dicha coopera-
ción pueda ser razonablemente esperada para el cumplimiento de las obligacio-
nes de esta última" IS2.

6. UniformúJJUl e internacionalidad en su aplic~~n

Este aspecto está expresado en el arto 1.6. (1) de los Principios de Unidroit,
así; "1. En la interpretación de estos principios se tendrá en cuenta su carácter
internacional así como sus propósitos, incluyendo la necesidad de promover la
uniformidad en su aplicación" 1S3.
Significa esto que el criterio bajo el cual deben interpretarse los Principios
(al igual que las normas de la Convención), y en consecuencia ejecutarse el

151 Vd arto 7.4.2. de los Principios.


152 En este sentido se pronunció el Tribunal de Arbitramento en el laudo "Cooperali va Na-
cional de Ahorro YCrédito ltda.., CrearCooperativav. Hemando Horta Díaz", 5/612002, Árbitro: Ni-
colásGamboa Morales: Sede delarbitramento: Bogotá,Colombia Administrado porelCentrode Ar-
bilrajede la Cámara de Comercio de Bogotá, al cual hicimos referenciaanlerionnente.
ISl Igualmente el arto 7°, Coovención, en los siguientes términos:
"1) En la interpretación de la presente Convención se lendrán en cuenta su carácter interna-
cional y la necesidad de promover la uniformidad en su aplicación.:",
716 DOCTI{ I N t\

contrato. es el de la internacionalidadde sus normas y de los negociosque está


llamado .1 regular 1". EsIO loexplica la tendencia mismadel derechocomercial
hacia la imcrnacionalización, a la cual nos referimos anteriormente. y la ten-
denciu histórica y la esencia del derecho mercantil. Así. cuando un término sea
CLJuí VUl:O. o tenga diversas acepciones en un sistemajurídicodeterminado, dife-
rentecn cada país,seencuentreen losPrincipios. debe acudirsc alconceptoquede
él se tengaen el comerciointernacional, antes que cilla ley doméstica ISS.
Valga resallar cómo estas manifestaciones jurídicas comemporáneas
coinciden ~Jt algunos aspectos como son el carácter internacionalde las mis-
lilas y la tendencia a la uniformidad de las mismas. Ratifica esto la tendencia
que hemos pregonadoen anterioresescritos y conferencias,que se condensaen
la tendenciadel derecho privado a su armonización y unificaciónen el mundo.
En el comentario al artículo mencionadode los Principiosde Unidroitse expre-
sa la intención anotada,
.....En cuanto a la finalidadde los Principiosen su conjunto. y en la medida
en que su propósito fundamental es el de brindar un marco uniforme a los con-
tratos mercantiles int;rnacionales. este artículo se refiereexpresamentea la neo
cesidad de promover la uniformidad en su aplicación, esto es, asegurar que en
la práctica y en la medida de lo posible, sean interpretados y aplicados de la
misma fonna en diferentes países" 156.

IS~ Sobre la naturaleza uniformcde las reglasdel derecho mercantilinlemacional.enlre ellas


los Principiosde Unidroil, pueden verse las consideraciones de Illescas Oniz y Perales Viscasi-
lías:"Rasgo diferenciador muy acusadodel nuevo sislemade normasesl6consliluido por la uni-
formidadde las reglas eslablecidas enlendida como aspiración esencial del sislema. Dicha uni·
formidad. al mismo liempo, constiluye lamb~n la l6cnic:a de normalivizaciónde los conOiClos
objelo de disciplina por parte del DUCI: se persigue el establecer una regla única, de validez po-
lencialmenteuniversal.paradisciplinarunaconcrdaconduetalransfronleriiacuaJquieraquesea
la nacionalidad de las panes obligadas. el lugar de la preslación o el emplazamiento de la cosa
en relación con el cual la conduela debe ser sausfecha", Derecho IMrcanfil..., cit. ps. 31 y 32.
I ss Crnerio este que tambi~n se reproduce en la ley modelo de Uncitralsobre firma electré-
nica, adoptado el Sn1200l. An.4-. Interpre,aciótt.
M

"1 . En la interpretación de la preSCnle ley se Iendcán en cuenla su origenilllel1UlCiooaI y la nece-


sidad de promoverla uniformidad ensu aplicación y de asegurar la observancia de la buena fe.
''2. Las cuestiones relativas a las nuuerias que se rigen por la presente ley que no estén ex-
presamenteresuellas en ctla sc dirimir.lnde conformidad con los principios generaJesen los que
se basa esta ley".
De la misma manera se prununcia el ano 3-. ley 527 de comercio electrónico, que cslá a su
"el inspirad¡¡ en 101 ley modelo de Uncitr.t1. El artículo en menciónreza: "An. 3-.llIIu/Jre,ación.
En la interpretación de 101 prcsente ley habfán de tenerseen cuenta su origen inlernacional,la ne-
.esidatl de promover la uniformidad de su aplicación y la observancia de la buena fe.
"Las cucstioecs relativas a malerias que se rijan por la presente ley y que: no est~n expresa-
n~llle resuenas en ella. ser.in dirimidas de conformidad con los principios gencrdlesen que ella
se illspim".
1:Ieo Ibídem. op. cu .. (l, SU.
IlI:kl:C11l1 ¡"'II't1kt.II·.IJIOI. COV,Utl"\t) 1:\ IU,', \Clll~"1 717

VIII. LA INTEIU)IU:rACIÚN E INTE(;K'\CI()~ I)EI. 1. O~ I lilA 10


EN l.OS PRINCU"OS lJNIHROIT
La función de la interpretación contractual dt' acucrd» con l )íel.-Pi~azo es
tratar de ••...reconstruir 1'1 pensamiento y la voluntad J.: la, pIlle" ulll,idcfildil
en su combinación y de atribuir semilla a la:, Jcdólr;ll'illllt:,- realizadas por 10\
contratantes" In.
Recuérdese como según 1,\estipulado en el un. 322, Código de Comercio
colombiano. los principios que gobiernan la interpretación de 10\ contratos de
derecho civil se aplican a la materia mercantil por da principal, es decir: estas
normas adquieren carácter mercantil para los mencionados efectos. Es decir
que la regla subjetiva de prevalencia de la intención sobre la literalidad de las
palabras contenida en el arto 1618. CCiv.• la de interpretación de términos ge-
nerales del art, 1619.la prevalencia de la validez sobre la nulidad del arto 1620,
la interpretación basada en la naturaleza del contrato del arto 1621, la iurerpre-
tación sistemática del arto 1622. la de interpretación extensiva del art 1623 Yla
interpretación de cláusulas ambiguas (regla objetiva) del arto 1624 son normas
l{lJe se aplican por vía principal a la materia mercantil para interpretar los acuer-
dos de voluntades. Lo anterior unido al énfasis que se hace en materia mercantil
a principios como la conversión del acto jurídico (art. 904. CCom.) y la buena
fe (art. 863, CCom.). Igualmente debe detenerse especialmente en intérprete de
los contratos mercantiles en la función reconocida a la costumbre para determi-
nar el sentido de las palabras o frases técnicas del comercio y para interpretar
los actos y convenios mercantiles. a los cuales hace alusión expresa el Código
de Comercio en el arto 5°.
En la interpretación de estos Principios debe tenerse en cuenta. tal como lo
expresa el arto 1.6 Isa. el carácter internacional. sus propósitos y. en especial. pro-
mover la uniformidad en su aplicación, criterios a los que' ya nos hemos referido.
Para llenar los vacíos que puedan surgir es necesario integrar los Princi-
pios de la siguiente manera: en primer término. se debe hacer uso de la analogía
de sus disposiciones; en segundo lugar. es necesario acudir a las ideas que los
inspiran contenidas en los principios generales y en las normas concretas. Por
último. es posible acudir a la ley nacional para hacer una integración completa
de los Principios. .

151 DíEZ-PlcAza. Luis. Fundamentos .lel derecho óvill',,/,.ill/ollilll. lntroduccion. Teoria


del contrato, Civitas. Madrid. t996. p. 39~.
Isa "Art. 1.6. /IIIer¡JUIlICióI' e ú""1/mciÚl' d« los Princípios. t. En la interpretación J<' esros
Principiosse tendrá en cuenta 5U carácter internacionalasí como sus propósitos.incluyendo1..
necesidadde promoverla unifornlidaden su aplicación.
"2. AquellascuestiollCs que. sinestar expresamente resuellaspor tos Principios.se encuen-
trendentro de su ámbito ti&: aplicación.se resolveránen lo posiblede acuerdocon sus principios
generales subyacentes".
718 DO(TIHNA

Contenidas en el capítulo 4" de los Principios.e-ras reglas deben interpre-


rurse en consonancia con lo dispuesto en las disposiciones generales que co-
mentamos anteriormente,

l. La intencion de laspartes
DI! acuerdo con &el srt. 4.1. delos Principios: "El contrato debe interpretar-
se conforme a la intención común de las partes.
"Si dic~a intención no puede establecerse, el contrato se interpretará con-
forme al sentido que le habrían dado personas sensatas de la misma condición
que las partes. colocadas en las mismas circunstancias".
Teniendo en cuenta que en el contrato las partes vierten sus intereses con
el fin de obtener un resultado, ya sea común a los dos y que satisface intereses
comunes, o contrapuesto y tendiente a satisfacer en armonía intereses diversos,
es de suma importancia para el derecho regular la manera de conocer la esencia
de la voluntad de los contratantes. Debe armonizarse lo anterior con el princi-
pio según el cual el contrato es ley para las partes; de acuerdo con esto, es un
punto cardinal en el estudio de cada contrato el poder establecer cuál es la in-
tención de las partes, que no pocas veces puede ser llevada de manera inadecua-
da al texto del contrato. En este sentido, Sconamiglio anota: "El contenido del
contrato constituye, por todo lo dicho, el punto de partida y el objeto de la va-
loración de la autorregulación de los intereses privados por parte del derecho.
Se explica ahora la gran importancia que tiene el lema del conocimiento ade-
cuado de la regulación que se proponen las partes y de su correcta reconstruc-
ción .." 159.:
Es de vital importancia este principio para la contratación internacional,
máxime cuando los términos pueden variar de un país a otro, así como el sen-
tido que puede darse a ciertos términos técnicos o frases, o aun la forma de de-
nominar un contrato en un país puede no ser la misma en otro. Así se reconoce
en el comentario al artículo citado de los Principios, cuando se afirma que: "Por

IS9 SCONAMIGLlO. Renaro, Teotia general del contrato, Universidad Externado de Colom-
bia. 1991. p. 233. El principio de prevalencia de la intención de las panes, regulado en nuestro
Código Civil de la siguiente manera: "Art. t618, Conocida claramente la intención de los con-
tratantes. debe estarse a ella más que a lo literal de las palabras", En la Convención sobre com-
praventa. se regula el tema de la siguiente manera: "Art. 8". 1) A los efectos de la presente Con-
vención. las declaraciones y otros actos de: una parte deberán interpretarse conforme a su
intención cuando la otra parte haya conocido o no haya podido ignorar cuál era esa intención, 2)
Si el párrafo precedente no fuere aplicable. las declaraciones y otros actos de una parte deberán
interpretarse conforme al sentido que les habría dado en igual situacién una persona razonable
~ la misma condición que la otra parte. 3) Para determinar la intención de una parte o el sentido
que habría dado una persona razonable, deberán tenerse debidamente en cuerna todas las circuns-
rancias pertinentes de caso, en particular las negociaciones, cualesquiera prácticas que las partes
hubieran establecido, entre ellas. los usos y el comportamiento ulterior de las panes".
DEI<ECIIO 1iNIH lR/\lE DEL. COMERCIO INTLRNACH lN/\!. .. 719

lo tanto, el significado de una cláusula contractual puede ser diferente a su sentido


literal en el idioma utilizado y diferir del significado que una persona sensata pu-
diera darle, siempre y cuando pueda establecerse que éste ha sido el sentido que las
. panes han querido darle a dicha cláusula al momento de celebrar el corurato".
En concordancia con loestipulado enel urtfculo mencionado, pura el caso
en que surgieren discrepancias idiomáticas ei un. 47. de los Principios dispo-
ne: "En caso de discrepancia entre varias versiones idiomáticas del mismo con-
trato, todas con la misma jerarquía, se preferirá la interpretación acorde con la
versión en el idioma en el cual el contrato fue redactado originalmente".
Llama la atención la utilización de la sensatez como criterio determinante
para averiguar el sentido de las palabras utilizadas en los contratos. .
En el anículo citado la Convención prefiere utilizar el criterio de razona-
bilidad relativo al caso que venimos comentando. En el comentario al artículo
en los Principios se indica que: "El criterio para determinar qué debe entender-
se por 'sensatez' o 'razonabilidad' no es general y abstracto, sino que se refiere
al entendimiento que cabe esperar de una persona, por ejemplo, con los mismos
conocimientos de idioma, experiencia técnica o en les n.gocios que las partes
'en el contrato (sic)".
Según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia, el vo-
cablo razonable alude a "Arreglado, justo, conforme a razón", y el vocablo sen-
sato a "Prudente, cuerdo, de buen juicio" 160.
Sobre la forma en que puede determinarse la intención de las partes o el
sentido que le habría dado una persona razonable, en el arto4.1 de los Principios
no se dice nada. sin embargo, en el comentario se sigue el criterio establecido
en la Convención, en el numeral 3° del arto 9" citado. En efecto, en dicho comen-
tario se afirma: "Con el fin de establecer si las partes tuvieron una intención en
común y, en ese caso, cuái fue dicha intención, se deben considerar todas las cir-
cunstancias pertinentes del caso; las más importantes se enuncian en el arto 4.3. Lo
mismo se aplica a la determinación del sentido que le habrían dado personas sen-
satas cuando no pueda determinarse la intención común de las partes".

2. Interpretación de declaraciones y conductas unilaterales


De acuerdo con el arto 4.2.: "l. Las declaraciones y demás conducta (sic)
de cada una de las partes se interpretarán conforme a su intención, siempre que
la otra lo haya conocido o no lo haya podido ignorar.
"2. Si el inciso precedente no fuera aplicable, tales declaraciones y con-
tuctas deberán interpretarse conforme al sentido que les daría una persona sen-
ua de la misma condición, colocada en las mismas circunstancias".
160 Real Academia Española. Diccionario de /a lengua española. 21' ed., Espasa-Calpe,
«lrid. 1992
720 DOCTRINA

Según el comentario. este artículo se aplica a los casos de declameiones


y actos de una de las panes. Sigue de manera casi literalmente el ano 8" de la
Convención mencionado anteriormente.

3. Circunstancías relevantes
Segúnloestableceel arlo 4 J. de losPrincipios: "Para laaplicación de los arts.
4.1. '14.2. de~rán tomarseen consideración todas las circunstancias, incluso:
"a) Las)legociaciones previas entre las partes;
"b) Las prácticas que ellas hayan establecido entre sí 161;
"e) La co~ucta observada porlas partes luego de celebrarse el contrato 162;
"d) La naturaleza y finalidad del contrato 16);
"e) El sentido comúnmente dado a los términos y expresiones en el res-
pecuvo ramo comercial; y
"f) Los usos" "4.
Según lo afirmado en el comentario al artículo, estas circunstancias son
las que deben tenerse en cuenta al aplicarse el criterio subjetivo de sensatez.

4.lnterpreto.ci6n contextual del C6ntrtlto e interpreto.ci6n


lógica de SIIS disposicÜlnes· .
Según lo expresado en el arto 4.4.: "Las cláusulas y expresiones se inter-
pretaránen función del contrato en su conjunto o de la disposiciónen la cual se
encuentren".
EnColombia. puede asimilarse loenunciado a lo estatuido en el arlo 1622,
Código Civil. según el cual: "Las cláusulasde un contrato se interpretarán unas

161 ElCódigoCivilooIombianoen elan.1622 prescribe: "Las cldusuJa de 11I1 COfltRJlO ••• Podrán
lamhién interpretarse porlas de otro c::ontraIO entrelas mismas par1C$ y sobrela mismamateria".
162 [:1 mismoart(culoclUldo delCódilOCivilcolombianodispone:"Lasc14usulu de un con-
l' aro ~ illlcrprctanln... por la uplicaciÓII práclicaque hayan hecho de ellas ambu panes. o una
ti.: lus flul~s con aprobaciónde la Oira pane".
16J Deacuentoconel In. 1621.CódigoCivilcolombiano: "En aquelloscasosen que no apa-
rccierevoluntadcontraria.deberá estarse u la inletpretaeión que mejorcuadrecon la naturaleza
del ,"Ollll:lIll. Las dáusllla.~ de uso común se presumenaunqueno se expresen".Por su pane, en
el un. 1603se expresa:"Los ,-"OOlnllOS deben ejecularse de buell3 fe. y por consiguienleobligan
'Kl ~'llo a I() 'lOO en ellos se cxpresa. sino a lodas las cosas queemananprecisamenle de la natu-
raleza ~ la ublígaciÓD o que por la ley le pen,--necen a ella".
• 141 De acuerdo '-"00 el arto ~. Convención: "l. Las partesquedaránobliaadas por cualquier
~~tll:1I 'lile hayanconvenido J roe cualquierpriclica que hayan esrabIecido entre ellas. 2. Salvo
r:fll' en conlrario. sccOllsidcrurique las partes ban hecho dcilamente aplicableal conlrlllO o a
MrJ()IIiIOCilín un uso del que lenrano dehran haber 1enído conocimiento y que. en el comercio in-
lcrnacional. 5Có1 ampliamenleconocido y reBulannenle observado por las partesen conltaloSdel
mismo lipo en el trañco mercanlil de que se trate".
LJERECIiO UNIFORME DEL COMERCIO INTERNACIONAL.., 721

. por otras, dándosele a cada una el sentido que mejorconvengaal contrato en su


totalidad".
Lo anteriores aplicacióndel principio según el cual entre las partesde un
contrato debe haber correspondencia y armonía, y no pueden ni deben ser to-
madas las cláusulasaisladamente para aplicar de ellas lo que más convinierea
alguna de las partes.
El art. 4.5. consagra el principio de la interpretación lógicade los contra-
tos en los siguientestérminos: "lnterpretacián ciando efecto a todas las dispo-
siciones. Lascláusulasde uncontrato se interpretaránen el sentidode que todas
produzcan algún efecto. antes que privar de efectos a alguna de ella.s",
Igualmentepuedeser tenido en cuenta el principiode interpretaciónlógi-
ca de los contratosen los términosdel art. 1620,Código Civilcolombiano,que
establece: "El sentidoen que unacláusula puede produciralgún efecto, deberá
preferirse a aquel en que no sea capaz'de producir efecto alguno".
Lo anotado se corroboracon lo mencionado en el comentario al art, 4.4. de
losPrincipios. según el cual: "Las palabrasy expresiones usadasporunao ambas
partes obviamenteno operan aisladamente. sino como panes integrantes de un
todo. Por lo tanto, ellas deberán ser interpretadas a la luzdel contextogeneral del
contratoo dentrode los enunciados en el cual se encuentren incorporadas".

S. Interpretación contra proferentem


En los ténninos del arto 4.6.: "Si lascláusulas de uncontrato dietadas por una
delas partes nosonclaras. sepreferirá lainterpretación queperjudique adichaparte".
, En lostérminosdel CódigoCivil colombianoen su art, 1624:"No pudien-
do aplicarse ningunade las reglas precedentes de interpretación.se interpreta-
rán las cláusulas ambiguas a favor del deudor.
"Pero las cláusulas ambiguas que hayan sido extendidas o dictadas por
unade las partes.sea acreedorao deudora, se interpretaráncontra ella, siempre
que la ambigOedad provenga de la falta de una explicaci6n que haya debido
darse por ella".
Esta norma ha sido tomada por la doctrina para regular los llamadoscon-
tratosde adhesión,en los cuales una de las panes simplementesuscribeel con-
trato sin tener la posibilidadde negociar los términoscontractualesdel acuerdo
de voluntades.

6. Integraei6n del contrato


6.1. Criterios generales
Puede suceder. y de hecho sucede, que en el contrato existan lagunas,
consistentes en aspectos que las panes no previeron o no regularon. Para ello
[)OCrRINA

los Principios traen algunas formas de solucionar tules aspectos. como los si-
guientes:
a) La caiidad de la prestación, en el ano 5.6.;
b) La determinación del precio, en el ano 5.7.;
e) El plazo del cumplimiento en el art. 6.1.1.;
d) El orden de las prestaciones, en el art, 6.1.4.;
e) El lugar del cumplimiento, en el arto 6.1.6.;
Oy la unidad monetaria que no ha sido especificada, en el ano 6.1.10.
En los cas9s en que no fueren suficientes las anteriores normas se acudirá
-según se indica en el comentario al ano 4.8.- a lo que él mismo dispone de
la siguiente manera: An. 4.8. "Integración del contrato. l. Cuando las panes no
se hayan puesto de acuerdo acerca de una disposición importante para la deter-
minación de sus derechos y obligaciones, se considerará integrada al contrato
aquella disposición que resulte más apropiada a las circunstancias.
"2. Para determinar cuál es la disposición más apropiada, se tendrán en
cuenta, entre otros factores, los siguientes:
"a) La intención delas partes;
"b) La naturaleza y finalidad del contrato;
"e) La buena fe y la lealtad negocial;
"d) El sentido común".

6.2. Integración según los uso,s y costumbres


Igualmente es necesario tener en cuenta, para efectos de la integración de
los términos contractuales, el reconocimiento de los usos y las costumbres in-
ternacionales dentro del contexto de los Principios 165. Esto, pues hay que des-
tacar que dentro del contexto de los Principios, y de manera similar a como lo
hace la Convención de Naciones Unidas sobre contratos de compraventa inter-
nacional 166, los usos contractuales se integran al contrato y las costumbres ge-
nerales son obligatorias, de donde concluimos que nos encontramos con una
fuente principalísima para las transacciones comerciales internacionales, que
le devuelven con dicha fórmula a la costumbre, el valor fundante como fuente
de derecho mercantil. Sobre este particular, el arto 1.8. de los Principios dispo-
ne: "Usos y prácticas. l. Las partes están obligadas por cualquier uso en cuya
aplicación hayan convenido y por cualquier práctica que hayan establecido en-
tre ellas.

1<-\ Ovu.oo ALBÁN. Jorge, "Los usos y cosrumbres en el derecho privado contemporáneo",
VII;' -,hilas, nro. tOO, ps. 343 Y ss.
11'1. Conr. arts. 9" y 8" (3), Convención de Viena.
DEKEClIO UNIFOKME DFL COMFRCIO INTERNACIONAL 723

"2. Las partes están obligadas por cualquier uso que sea ampliamente co-
nocido y regularmente observado en el tráfico mercantil de que se trate por su-
jetos participantes en dicho tráfico, a menos que la aplicación de dicho uso no
sea razonable" 161.
Éste es uno de los principios aceptados en el derecho comercial 16~ y en el
comercio internacional. La observancia de éste tiene aplicación dentro del con-
texto de los Principios, entre: otros, para la interpretación del contrato l/>'l. En el

161 El an. '1', CV, reza: "1) Las panes quedarán obligadas por cualquier uso en que hayan
convenido y por cualquier práctica que hayan establecido entre ellas. 2) Salvo pacto en contrario.
se considerará que las panes han hecho tácitamente aplicable al contrato o a su formación un uso
del que tenían o debían haber tenido conocimiento y que, en el comercio internacional. sea amo
pliamente conocido y regularmente observado por las panes en contratos del mismo tipo en el
tráfico mercantil de que se trate". En el marco de la Convención de Viena sobre compraventa. la
jurisprudencia ha tenido oportunidad de referirse a este tipo de prácticas, reconociéndolas como
obligatorias,porejemplo.el fallodelTribunalCivil de BaselStadt(Suiza),21/911992, (CLOun: "El
vendedor austríaco demandó al comprador suizo por el precio de compra de cierta libra. En apo-
yo a su demanda, el vendedor adujo que se había celebrado un contrate de compraventa entre las
panes sobre la base de un pedido cursado por el comprador suizo y de una confirmación escrita
enviada por el vendedor.
"El tribunal opinó que la cana de confirmación enviada por el vendedor y la posterior falta
de reacciún por el comprador reñejaba un uso aplicable a la formación de contratos en el sentido
previsto en el arto 9- 1), CIM; que las partes impJrcitamentehabían hecho ese uso aplicable a su
contrato dado que tenían o deberían haber tenido conocimiento de la naturaleza vinculante de tao
les confirmaciones con arreglo tanto al derecho austriaco como al suizo; y que no había pruebas
de que hubiese otras reglas o usos paniculares aplicables al comercio de fibras. Además, el tri-
bunal consideró que el intercambio de comunicaciones era coherente con la práctica que las par-
tes habían establecido entre sí y que tenía carácter vinculante con arreglo al arto 9" 2), CIM. El
tribunal ordenó al comprador pagar el precio de compra con intereses a un tipo del 9%, es decir,
el tipOestipulado en las condiciones generales de la carta de confirmación, que, según se deter-
minó, estaba en consonancia con el derecho austriaco aplicable, aunque era un 3,5% superior al
tipo 4e descuento austriaco".
La profesora Perales Viscasillas hace un recuento detallado de lós hechos de este caso, en que
el problema jurídico radica en que "Ante estos hechos, el tribunal se cuestiona si, bajo la norma-
tiva de la Convención de Viena de 1980 sobre compraventa, la confirmación de lo pedido,
241211989 Ylos sucesivos escritos, en la medida en que el destinatario no los objeta, han de en-
tenderse para élvinculantes. El tribunal (oO.) indica que el valorde las cartas de confirmación sólo
puede enjuiciarse a la luz del ano 9", CNUCCIM. Para ello constata que tanto en Austria como
en Suiza no se discute el valor de las canas de confirmación mercantiles que son usos. Por eso,
el tribunal parte como premisabásicade que las partesconocíanese uso '/' ~)()f tanto,debían estar ad-
venidas de sus efectosjurídicos.(...) Asimismohaentendidoque puede considerarse,sobre la base
deotrosenvíos,que el intercambiode canas de confirmación entre los contratantes es una práctica
del tipo descripto en el ano9.1, CNUCCIM", PERALES VISCAStUAS, Marla del Pilar, "Trata-
miento jurídicode lascanas de confirmaciónen laConvenciónde Vienade 1980sobre compraventa
internacional de mercaderías", RevistaIurtdica del Perú,nro. 13, ps. 241 a 262, reproducido por
Pace Law School tnsuuue uflmemacional Commercial Law, hup://www.cisg.law.pace.edu.
168 Conf. ano9", Código de Comercio colombiano, sobre la admisibilidad y prueba en nuC$'
tro derecho de la costumbre mercantil internacional.
169 Conf. arlo 4.3. de los Principios.
'OOCTRINA

\.',II\~·lIlan\Ial art, I,!'i. J~ los Principios de Unidmil se afirma que los usos pre-
\ ulcccu ,,,111\' lo... Priucipio« 1111,
Ikhe destacarse L' insisurse en los requisitos con que deben cumplir los
US\I\ nonnauvo» en d contexto de los Prím:ipiusde Unidroit: deben tratarsede
INIS ampliamente conocidos y regularmente observados en el comercio inter-
nacionul por los sujetos participantes en ellf'áfico mercantil de que se trate, II
menos U<.: que ~ trate di: unaa(lliclIción irrscionul de dicho uso.
Debedcsl,\carsc el sentido amplio de la redacción del arto 1.8.de los Prin-
cipios Unidroit,)1 indicar un parámetro objetivo par" determinar la existencia
de usosdel comercio o costumbres. que será el que sea regularmenteobservado
por los participantesdel tráfico mercantilde que se trate. En sustancia. los prin-
cipios de Unidroitse están refiriendo al requisito de la generalidad, atribuida a
la costumbre. tanto por parte de la doctrina y la jurisprudencia como de las di-
ferentes regulaciones nacionales.
Se trata igualmentedel requisitode publicidad, uniformidad y reiteración
de los usqsdel comercio.generalidad requeridano sóloen el tráficointerno, sino
relativo a lasoperaciones ele comerciointernacional. En cuantoal requisito de ser
ampliamente conocidos. nose requiere que loseanen todaslasplazascomerciales.
sinoque puedenserlo en las operaciones regionales o locales 111.
En el marco de la Convención de Viena. algunos autores se expresan en
el sentidode que solamente los usos del tráfico internacionalson losque deben
ser tenidos como fuente para los efectos pertinentes. y no los locales 112. Sin
embargo. otro sector de la doctrina se orienta hacia el hecho de que en algunos
supuestosel uso local también puede resultar aplicable. Por ejemplo. en el co-
mentario al arto t.8. de los Principios de Unidroit se dispone: "Sólo excepcio-
nalmente puede un uso de origen meramente local o nacional ser aplicado sin
que las partes hayan hecho una referencia al mismo. Así, los usosexistentes en
el campo de algunas 'permuta de géneros' (commooity exchanges), exhibicio-
nescomerciales o puertos podrían aplicarse siempre que también sean regular-
menteobservadosen negociacionescon extranjeros. Otra excepciónestá cons-
tituidaen el supuesto de un comerciante que ha celebrado un cierto número de
contratosdel mismo tipo en un paísextra"jero y por lo tanto deberíaestar obli-
gado por los usos establecidos en ese país para dichos contratos" 111.

110 Conf. ans. 3°.5°,6°, T", So)' 9". Código de Comercio colombiano. De igual forma en la
COll\'cnción de Viena sobrecompravcntu unemacíonal, ano 9".
e' ,n~ Vcr má~ ampliilmenle el comentario de la profesora Perales.en PERAI.f-'i VISCASIUAS,
"G f~mación..:·. cit., p. 84. )' las cilas y comentariosde doclrina sobre el panicular.
I'/! . "(\si.por ejemplo. Pt)L<¡O/ll - GOKDON - SI'ANOGu:.lnt~macional busillt'ss...• en.• p. 62;
Pf;NllÓI(Mu.F.NOEZ. cit.• p. ti4.
1") '~Piindpio!l Unidroil sobre lils conlmlos comerciales internacionales". segunda impre-
sión "orrcgida y e<!it¡Kla por cl lnsuuno IntcOlacional para la Unificación 1Ie1 DerechoPrivado
DERECHO UNIFOHME DEL COMERCIO INTEHNt\('ION,\1. 725

Por su parte, Calvo Caravaca y Fcrnández de la Gándara anotan: "De los


trabajos preparatorios se infiere que los delegados de la Conferencia de Viena
quisieron excluir la obligatoriedad de los usos locales... Pese a ello, se ha apun-
tado los posibilidad de que un uso local tenga que ser cumplido también por el
contratante que carece de establecimiento en el lugar en que esté vigente, si lo
conocía o tenía que conocerlo y pertenece al sector de actividad en el que dicho
uso es regularmente observado, aun era el comercio internacional' I1 J •
Igualmente Honnold: "¿Un uso debe ser internacional'! Esta pregunta
puede llevar a confusión, pero la Convención ciarifica el problema, Según el
arto 9.2., el uso debe ser aquel que 'en el comercio internacional sea ampliamen-
te conocido y regularmente observado por las partes' en tales transacciones. Un
uso que sea de origen local (prácticas locales para el embalajc de compra o yute
o las fechas de entrega impuestas por el clima ártico) puede ser aplicable a las
transacciones internacionales implicadas en estas situaciones si 'es amplia-
mente conocido y regularmente observado' por las partes" m,
En el mismo sentido, el fa\lo del 9/1 1/1995 del Tribunal de Apelación de
.Graz (Austria): .....EI tribunal de apelación sostuvo que el arto 9" 2), CIM, salvo
contadas excepciones, no podía interpretarse en el sentido de impedir la apli-
.caci6n de usos nacionales o locales a la hora de interpretar un contrato. Por tan-
to, un vendedor que hubiese realizado actividades comerciales en un país du-
rante muchos años y celebrado repetidamente el tipo de contrato que era
habitual en el ámbito empresarial en cuestión tenía la obligación de tomar en
.cuenta los usos nacionales" 116.
En cuanto al requisito de que el uso ampliamente conocido es obligatorio
salvo que la aplicación de dicho uso no sea razonable, consideramos útil traer
a colación la explicación y el ejemplo que se incluye en el comentario oficial
a los Principios de Unidroit sobre tal concepto: "Un uso puede ser regularmente
observado por la generalidad de los comerciantes de determinada rama del co-
mercio, no obstante lo cual su aplicación en ciertos supuestos puede no ser ra-
zonable. La falta de razonabilidad de un uso puede corresponder a las circuns-
tancias particulares en las que una o ambas operan y/o a la naturaleza atípica de
la operación. En dichos supuestos, el uso no será razonable.
"Ejemplo:
"5. Conforme a un uso regularmente observado en cierto sector comercial
de géneros [commodity trade sector), el comprador no puede reclamar por los

-Unidroit-, hup:J/www.unidroil.org.Lalraducción española ha sido realizadaporel profesor


AlejandroGarra.
174 "Contrato de compraventa..", cit., p. 186.
17S HONNOLO. John, op. cu., p. 172,En el mismosentido, AUDIT. Bernard,La compraventa
üuenUJciOtUÚ de mercaderias, Zavalia, Buenos Aires, 1994,ps. 56 y 57.
176 Apellare COUI1 Graz -Auslria-, OLG Graz (OLG: Oberlandesgerichü, Provincial
COUI1 of Appcal(CLOUn.
726 IJOCTR INP.

defectos de las mercaderías a menosque los mismos sean corroborados por "'la
agencia de inspección reconocida internacionalmente. Cuando un comprador,
•A', se hace cargo de las mercaderías en el puerto de destino, la única agencia
de inspección reconocida internacionalmente que opera en dicho puerto se en.
cuentru en huelga, y solicitar los servicios de otra agencia del puerto más cer-
cano resultaría excesivamente costoso. En este supuesto la aplicación del uso
en cuestión no sería razonable, por lo que' A' tiene derecho a reclamar los de-
fectos que hadescubierto en las mercaderías aun cuando no hayan sido corro-
borados pof un certificado expedido por una agencia de inspección reconocida
intemaciori'almente" 111.

6.3. 06/igaciones expresas e implícitas


Los códigos del civil law son coincidentes al establecer que las obligacio-
nes surgenen el contrato y paralas parles,nosolamente(aunquesí principalmen-
te)de loqueéstas hayanacordado, sinotambiénde otro tipodecircunstancias; fun-
damentalmente de lo que se considerala naturaleza de la relación obligatoria 17',
según la funci6n económica queel contrato está llamadoa cumplir.
En este sentido, ncs parece, van los Principios de Unidroit al determinar
en el capítulo 5, arts, 5.1. Y5.2.:
Art. 5.1. "Obligaciones expresas e impUcitas. Las obligaciones contrac-
tuales de las partes pueden ser expresas o implícitas".
Art. S.2. "Obligaciones implícitas. Las obligaciones implícitas pueden
derivarse de:
"a) la naturaleza y la finalidad del contrato;
"b) lás prácticas establecidas entre las partes y los usos;
"e) la buena fe y la lealtad negocial;
"d) el sentido común".

IX. CONCLUSIÓN
A manera de conclusión, podernos insistir en que definitivamente esta-
mas acudiendo a la conformaci6n de una nueva lex mercatoria, al igual que su-

111 Unidrolt, Principios sobre los contratos comerciales internacionalrs, República de Co-
lombia. Ministerio de Justicia y del Derecho, Santa Fe de Bogotá. agosto 1997. p. 58.
17. Por ejemplo, el Código civil colombiano afirma en el ano 1501:.....son de la naturaleza
1Jc un contrato las (cosas) quc no siendo esenciales en él, se entienden perteoeeerle, sin necesidad
de una cláusula especial". A su vez. reiterando esto. el art. 1603de dicho Código. que estipula:
~ comralos deben ejecutarse de buena fe, y por consiguiente obligan no sólo a lo quc cn ellos
te expresa. sino a todas las cosas que emanan precisamente de la naturaleza de la obli@ación. o
que por la ley pertenecen a ella".
DERECI\O UNIFORME DEI. CO~tU{('I() INTERNACIONAl. 727

cedió en la Edad Media, cuando el derecho vigente en la época era insuficiente


para brindar las respuestas que el avance de los negocios requería.
Lex mercatoria que se caracteriza, sin alejarse de la sabiduría decantada
durante siglos y heredada del derecho romano y del derecho mercantil medie-
val, por fundamentarse en los principios básicos del derecho, por recuperar
para el derecho privado el inmenso poder creativo de la costumbre como fuente
principal de ella, por devolver al juez su papel de ser creador de derecho, y no
quien simplemente aplica un silogismo para deducir una conclusión de la nor-
ma. Estos elementos son los que dotarán de vitalidad al derecho privado en los
próximos años y seguramente marcarán el norte de los cambios legislativos ve-
nideros.
La tendencia a la globalización de la economía terminará por imponer
como una necesidad en aras de la seguridad jurídica que requieren los partíci-
pes en el tráfico económico, contar con reglas uniformes. Incluso, el contar con
dichas reglas uniformes puede conllevar la reducción en los costos de transac-
ción, toda vez que la indefinición en las reglas jurídicas que gobernarán el con-
trato puede configurarse como una de las extemalidades, que impiden a los indi-
viduos participar en las mencionadas negociaciones y ser un obstáculo para la
eficiencia que surgen cuando los costos de transacción obstruyen la negociación.
Finalmente, y teniendo en cuenta todos y cada uno de los puntos objeto de
este estudio, que tan sólo contiene unos aspectos de lo que podríamos denomi-
nar como la "teoría general" del derecho mercantil internacional, notamos la
urgente necesidad de que en el seno de nuestras academias universitarias se di.
fundan los mecanismos de contratación mercantil uniforme de tanto y nutrido
estudio en el mundo, pero de escaso conocimiento en nuestro medio. Las nece-
sidades inmediatas del tráfico económico requieren contar con una base jurídica lo
suficientemente sólida y ágil que brinde la seguridad que dicho tráfico requiere.
El estudio del derecho privado colombiano en particular, y latinoamericano en
general, debe hacerse desde la óptica de la globalizaci6n, hacia la cual, una vez
superados los obstáculos, con seguridad avanzaremos. Lo que proponemos es
simplemente un reencuentro con el derecho común.

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tion, Mitsui &. Co. Ud. Y Sumitomo Corparatioo", 221812002. Árbitros: Rafael BernalGutié-
rrez, Álvaro Mendoza Ramera y Jorge Cubides Camacho. Sede del arbitramento: Bogotá.
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ESTUDIOS Y COl\1ENTARIOS

LA SOCIEDAD COMERCiAL DE RESPONSABILIDAD LIMiTADA


A LA LUZ DE LA LEGISLACiÓN PERUANA

por DANIEL EcHAIZ MORENO I

Al Dr. Julio Salas, des/acodo


jurista peruano, a quien aprecio )' admiro.

La sociedad comercial de respunsabilldad limitada es una modalidad de orga-


nización socletarla ampliamente extendida en el mundo y utilizada, primordial-
mente, por las empresas familiares o de naturaleza cerrada. Aqui el autor la analiza
tomando como referencia la vigente legislaci6n peruana que, después de arduo de-
bate, decidió mantenerla, aun cuando Incorpor61a novisima sociedad anónima ce-
rrada.

1. EVOLUCiÓN HISTÓRICA DE LA SOCIEDAD COMERCIAL


DE RESPONSABILIDAD LIMITADA

l. Antecedentes
El modelo societario de la sociedad comercial de responsabilidad limita-
da es relativamente reciente; en efecto, es opinión generalizada y comúnmente
aceptada en doctrina 2 que sus raíces cuentan con un siglo de existencia, apro-
ximadamente. Así, Luis Carlón Sánchez es contundente cuando manifiesta:
"Es inútil tratar de encontrar antecedentes remotos a la sociedad de responsa-
bilidad limitada" l.
La sociedad comercial de responsabilidad limitada surge por necesidad;
que no quepa ninguna duda. Necesidad que existía en muchos comerciantes a

I Cau:drálicode la Faculladde Derecho YCiencia Poiílicade la Universidad de San Manin de


Porrcs.Gerentedel Centro deCoosulloríaEmpresarial Consullel. E-mail:[email protected].
Wcb page: hup:/ldcrcchoemprcsarial.dcamerica.nel.
2 Conf. CHANDUvt CORN80. Vfctor Hugo, Derecho comercial ll (Sociedades mercami-
les}, Libcnad.Trujillo. 1993. p. 132;FElNE. E., Las sociedades de responsabilidad limuada, Ma-
drid, 1930, p. 1; YSANOOVAI. Lórsz, Ricardo. Manual de derecho comercial, T. XI, 3' ed. ac:-
lualizada, Editerial Jurídica de Chile, Samiago (Chile), 1990.p. 369.
1 CARlÓN SÁNCHr,z.luis. Le)'de Sociedades de Responsabilidad L I mitoda, T. XXIII.Ma·
dríd.p. l.
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Derecho Mercanti
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Jorge Oviedo Albán Biogrolío

Abogada y especiolisto en derecha comercial de la


Pontificio Universidad Joveriono [Colomblo]. Profesor de
derecho privado de lo Facultad de Derecho de la Universi·
dad de La Sabana (Colombia). Ha sido prolesor en
pregrodo y posgrodo d. lo Facultad de Ciencias Jurídicas
de la Universidad Joveriono. Es miembro del Comité poro
el ESludio y Difusión del Derecho en América Lolino. Ha
sido conferencisla en foros nacionales e inlernacionales.
Es coaulor de varias obras sobre derecho comercial ínter-
nacional en Colombia, Espoña y Perú. Es aulor de varios
esludios en revislos especializados internccionoles. Con-
sultor privado. •

Sumario Los principios del derecho europeo de connotes

Los Principios del derecho europttO de con/r%s, eloboro-


dos por lo Comisión Landa, estén destinodos o convertirse
en porle de la denominada nuevo Lex Merco/ario y, de
esla formo, pueden ser aplicados por los jueces y órbilros
de ese continente en sus decisiones. El conocimienlo de
estos principios en los polses lolinoamericonos resulto ne-
cesaria, de manera que sirvan de modelo poro lo conligu-
roción de un derecho común en materia de obligaciones y
connotes.

Abstraet The principies ollhe Europeon low on confrncts


- -- ------------------------
The principies ol íhe Europeon low on controcts mode by
Ihe Landa Commission ore deslined la became a porl ollhe
so-colled new Lex Merco/ario ond os such Ihey moy be
opplied by íhe judges ond orbilrolors al such conlinenl in
Iheir decisions. The knowledge al soch principies in Ihe Lolin
American ccennies is necessory, so Ihol they can be used
as a model in Ihe cooslruclion 01 o common low lar conírocts
ond obligolions.
Principios de Unidroil poro 10\ conrroros cotnetcioles internocionojes
Compravenla internocionol de mercoderios
Controto
Olerlo
Aceptóción
Soft'ldw
Lex Merco/ario
la botollo de Iormolonos

.Los principios
del derecho europeo
de contratos: aspectos
general~s y formación

por Jorge Oviedo Albán


del contrate, -
85
12C

I El derecho uniforme 1. Introducción


del comercio
internacional tlene La 91obolizoción acreciente ¡'oten-
como propósito crear sificcción de 10$ relociones económicos

reglas sustanciales que entre 10$ operorios del comercio inter-


permitan regular las nacional implica una serie de retos poro
transacciones privadas el derecho que rige tales transacciones.
con componentes En principio, es 01 derecho internacional
internacional~ privado' al que le corresponde brindar
las respuestos necesoriost.

Por esle se debe entender el que rige los relaciones privados con camponenles
internocionales.
2 Coincidimos sobre esle particular con los apreciaciones de Bealriz Campuzano Diaz,
quien analizo los implicaciones del concepto globolizaóón en el campo del derecho.

@ 2004 Legi' Edsores . Los pllncipios del derecho eoropeo de coouoios . joIge Oviedo
Algunos supuestos del derecho privado de los úlnrnos dos siglos
han empezado o ser revolucdos. en lo medido en que el Estado soberano
muestro su incapacidad de pre'.er y regular todos 105 situaciones
derivados deltrófico mercantil Esto conlleva o que no seo lo ley escrito
producido por los órqonos leqislouvos corr espo-idienres la que requle
toles transacciones, sino que sean los operarios del comercio
inter nocionol quienes adopten soluciones Cjue se conviertan en usos y
costumbres.

lambién es dl'! destocor, como yo se mencionó, la presencia de


instancias internacionales, cuyo conocimiento especializado sobre los
asuntos del comercio transnocional ha promovido la gestación y
adopción de instrumentos internacionales y de leyes modelo, entre los
cuales se destaca la Convención de las Nociones Unidos de 1980
sobre Contratos de Compraventa Internacional de Mercaderías, Esta
se encuentra actualmente incorporada 01 derecho de 62 países, entre
los cuales se cuentan varios latinoamericanos". lo presencia y creciente
auge de los instrumentos de derecho mercantil uniforme han traído
como efecto el resurgimiento y pleno valor de la voluntad autónoma,
fundamento de los acuerdos contractuales, y la costumbre, aquella
cenicienta dentro del régimen de fuentes del derecho, que fue reducida
a un segundo plano por los códigos del siglo XIX.

Entre los diversos instrumentos de derecho mercantil internacional


se destacan los que comprenden la nueva Lex Mercatoria. Estos
contienen reglas que no son establecidas por los legisladores estatales,
sino que se pretende que su fuerza normativo y coercitiva se base en el
reconocimiento e incorporoción que los contratantes hagan de ellos en
sus controtos",

la idea de fondo es que estas instituciones se conviertan en reglas


lo suficientemente ógiles para adaptarse a los necesidades cambiantes
del mundo de los negocios y no se tengo que esperar, como sucede
con los tratados de derecho internacional, a su adopción por los países.

4 la CI5G lue adaplodo en Colombia par media de la Ley 518 de 1999 que, 1'0' .urlir
los Irámiles correspondientes y según lo dispuesto en lo misma, eotró er. '1igor ello de
ago.to det2002. Sobre la. poises que han odoploda este instrumento,puede ,ensullo"..
la página web de la Cnudmi -www.uncilrol.org-.
5 Compuzono Dioz, ob. cil., p. 76

87
I __ __ .

j;-~J~.F:: vVle110 A\uGI!

S111 embargo, ante el ritrno creciente de las operocroncs de


comer ero mternoc iono] y corno resultado del trcbo¡o realizado por
décadas, pr omovido por instituciones cuyo objetivo es lo promoción
de la unificación )' arrnonización del derecho privado en el mundo
- básicamente por el Instituto para lo Unificación del Derecho Privado
(Unidroit). lo Comisión de las Nociones Unidas paro el Derecho Mercantil
lnternocionol [Cnudrni] y la Cámara de Comercio Internacional de París
ICO) - se ha venido consolidando uno nuevo l.ex A1ercoforio, conocido
lornbién como el derecho uniforme del comercio internacional.

IEsta disciplina tiene como propósito lo creación de reglas suston-


ciolts que permitan regular los transacciones privados con componentes
internacionales, superando el método conflictualista. Este no brindo
soluciones verdaderamente internacionales, sino que, por el conlrario,
llevo o que uno ley nocional seo la que resulte aplicable 01 punto en
cuestión".

Estos preceptos tienen diferente naturaleza y están contenidos en


instrumentos diversos, toles como convenciones, trotados, recopilaciones
de costumbres, reglas adoptados al seno de gremios de empresarios,
recopilaciones de principios, etc. Igualmente se destoco la obundonte
jurisprudencia que se ha consolidado o partir de los fallos proferidos
por tribunales arbitrales internacionales, lo mayoría de ellos
administrados por lo Corte de Arbitraje de lo CCI.

2 IConl,nuoción)
señalando que el misma exige el replanteamiento de la técnica conilictuol y la
revolorizoción del papel que puede desempeñar el derecho material uniforme.
Conrpuzcno Diez, B. El derecho contractual europeo en el marco de la globalización.
En: Globohzcción y Derecho. Calvo Corovoco, A.l.; Blance>Moroleslimones P. [editores].
Cole«. Mod"d 2003, p. 73.
3 Con relación o la forma como la ConvencIón de ias Naciones Unidas soore Con/ratos
ele C ampro ven/a Internacional de Mercaderías (en adelante ClSG, por 'u .iglo en
inglés) hoce un llamado en el orlículo 7" O la. reglo. de derecho internacional privado
poro llenar lo. vocios que e.le puedo pre.enlar, no. hemos manife.tado de acuerdo
con la posición doctrinal según la cual, con ba... en el recurso dispuesto en eso norma,
que consiste en poder acudir o las principio. en que se beso la mi.ma poro lIenor toles
vocios ontes que al derecho internacional privado, deben ogolal>e recurso. ouscuhando
airo' mstromentos. E.to, odemés. e. acorde con uno de los principio. en q';" se basa la
C1SG. como el el de propender por .u aplicación uniforme. Sobre estos ospectos véase
Oviedo Albón. J Aproximación al sistema de fuentes del conlrato de compro venia
lO/e"'''Clono/ de mercaderías. En: lnterncticncl Iow, Revi.to Colombiana de Derecho
lnterr.ocrcnol, Pontthcic Universidad Javeriana, facuhad de Ciencia. Juridicos, N° 1,
Boga"; 2003. pp 137 0152.

86
La promoción de estos procesos implica un desgaste, no solo para las
instuuciones que los promueven, sino también para aquellos que
pretenden encontrar reglas que \alisfagan sus necesidcdes. En efecto,
la historia sobre el particular nos demuestra lo largo y tortuoso que
suele ser el camino por el que deben transitar los instrumentos
internacionales, pues puede convertirse en un proceso que implica años,
cuando no décadas.

Es os] COIllO el gran componente del derecho uniforme del


comercio internaciona! ho sido denomincdo por algunos ..s0f/ law",
téCí1=a europeo similar a los "cestatemeets" norleamericancs. que busco
recopilar regios que sean comunes o diversos sistemas juridicos. Pero,
como se señaló, no tienen el carácter de ley, en sentido estricto? r 7.

En este trabajo se abordará el estudio introductorio o los aspectos


generales y 01 régimen de formación del contrato, de acuerdo con los
Principiosdel derecho
europeo de contratos
La unificación de las principales ramas d~
(en odelante,PDECj.
derecho privado en forma de un código civil
Estos se ubican dentro
europeo constituiría la manera más eficaz
de la tendencia del
soft IQW indicado y su LL:e realizar la armonización en ese continente
conocimiento en los
países latinoamericanos resulto necesario, de monero que sirvan de
modelo paro un derecho común de obligaciones y contratos, de cara o
prepararnos para abordar de lo mejor formo las implicaciones jurídi-
cos de los acuerdos de libre comercio que negocian los paises de la
región.

Aunque desde yo encontramos apropiada esto tendencia de


producción de reglas del derecho del tráfico internacional de bienes y
servicios, nos parece que de alguno manero debe propenderse por la
configuración de un derecho verdaderamente uniforme e internacional

6 Diez PiC010, l, Roca Tríos E.; Morales A.M. tos principios del derecho europeo de
coraroto». (,vilO" Madrid: 2002, p. 115.
7 Tal vez lo, mó.imos representootes de eslo lécnico sean lo. Principios de Unidrcu poro
lo. connoios comercio le. ,nternacionales. Véase Ovieda A1bón, J. Derecho urulorrne
del comercia internacional: Lo. principios de Unidroi. paro las contratos comerciales
lnl..,rnor.ionoles En: Revistode Derecho Comercial y de la. Obligaciones. lexis Ne.is
- [)epalmo. N° 203, Buenos Aires: 2003, pp. 657 o 732.

88
y no regional. A pesor de que la encontremos mes favorable que lo
técnica conllictual, creernos que no la 5UPOrO del Iodo, ya que o esto $8
deberá acudir sequromente cuando 105 norrncs oplicobles dentro de
un grupo de países determinado no re sulten aplicables a los
transacciones celebradas con operadores estoblecidos en poíses de
otros continentes.

2. Los prtnctpic s del derecho europeo de


contratos

2.1. Antecedervte»

los PDEC tuvieron su origen en la inquietud manifestada por


Hauschild, con ocasión de un simposio llevcdo a cabo en la Escuela
de Comercio de Copenhague [Dinornorco] en 1974, relativo a la
redaccián de un proyeclo de convención de derecho internacional
privado sobre la ley aplicable a las obligaciones contractuales y no
contractuales. Según su proposición, Europa necesitaba unas reglas
unificadas en lo sustancial del derecho de obligaciones y conrrotos".

En 1976, Ole landa propuso la elaboración de un código de


comercio uniforme para el continente. las labores se iniciaron en Bruselas
(Bélgica) en el año 1980, para lo cual se conló con lo participación de
académicos europeos, lo que conllevó a la formación de la Comisién
paro el Derecho Europeo de Contratos (Comission on European Contracl
low]", Aunque 105 principios fueron publicados en los años 1995 y
1999 - primera y segunda parte respectivamente -, la entidad sigue
trabajando actualmente en lemas referentes a obligaciones no
contractuales.

Para la estructuración de los principios, la 'comisión se basó en


diferentes modelos, entre los cuales se encuentran los reslolemenls

8 Diez Picaza, el. al, ob cit., p. 75. Landa, O. 50lien/ leo/ures al/he principIes 01
Europeon conrroct low: A comporision wi/h'he UCC En: Pace Internolíonol LowReview.
Speciol Edition, Comparison ollhe Principies 01 Europeon Controctlow with .he UCc.
Pace University School ollow, Vol. XIII, N° 11, Wh'le Ploins New Yor~: 1011 200 1, pp.
339 o 342.
9 Ibídem, p. 75. Zimmermonr., R. Rasgos lundamenloles de un derecho contractual
europeo. Estudios de derecho privado europeo. Civitos, Madrid: 2000, pp. 113 Y
114

89
nor rco mer rcono s, los Principios de Unidroit poro los conuctos
comerciaies internacionales, lo Convención de Viena de 1~)80 sobre
los Contratos de Compraventa Internacional de Mercaderios y el Código
de Comercio Uniforme estadounidense len adelante UCC, por su sigla
en ¡nglésl'O

En cuento olas "opciones dogmáticas", Diez Picaza, Roca Trías


y Morales, señalan que el primer problema que debió enlrentor le
Comisión fue el de 'as categorías concepluales desarrolladas por los
sistemas europeo-continentcles. Es el caso de la teoria general del
ne!fcio jurídico, adoplada por el Código Alemán de 1900 [BGB), en
los parágrafos 145 a 147, la cual no es seguida par todos los
ordenamientos y más aún, resulra ajena al derecho francés 11. Como lo
señalan estos aulores, se decidió no incluir esto leoría en los PDEC,
sino dedicarse ton solo al conlrato, de manero punlual.

Por otro parte, aunque se volverá o ello más adelante cuando se


trate el campo de
ophccción -de los Las legislaciones que regulan el proces~
principios, los outores formativa del contrato parten de la base de
citados indican igual- que este se perfecciona de manera sucesiva,
mente que los PDEC pues en todos los casos a la oferta le sucede
no establecen dile- ~ aceptación
rencios enlre contra-
los civiles y comerciales, al partir del hecho de que esto distinción del
derecho privado es desconocida por varios sislemas juridicos.

También indican que se optó porque los PDEC siguieran la


corriente político económica-liberal, dominante al momento de ser
concebidos, esto es durante los años 80 y 90 12 .

E~ de señolor que este intento está de acuerdo con un sentimiento


favorable o la uniíicoción de las reglas de derecho privado europeas,
mcnilestcdo en otros esfuerzos y logros que, según algunos, permiten
vislumbrar lo futuro conformación de un derecho común europeo de

10 Diez P'CO zo, el ol., ob. cir., p 84.

11 Ibidem, pp. 85 Y 86.


12 ldem, p 89

90
obligaciones y controlas, Eslos Intentos no solamente se concentran en
lo un.licocion de los leyes de conflicto, como es el caso del Convenio
de Romo de 1980 sobre Le)' Aplicable o los Obligaciones
Contrcciooíes", sino del derecho sustancial, queriendo ormonizor los
normas de derecho material de manera internacional. Es el caso de'la
CISG14 y el desarrollo de un derecho comunitario, que contiene un
gran capítulo relativo a temas contractuales I ~

La Comisión de los Comunidades Europeos ha considerado que


poro la conformación de un derecho europeo se puede tener en cuenta,
en primer lugar, !a falta de actuación de la Comunidad. Para ello parte
de la premisa de que "el mercado crea con frecuencia problemas de
interés público, pero desarrolla también sus propias soluciones"!".

En segundo término, se puede fomentar la definición de principios


comunes de derecho controctuol para reforzar la convergencia de leyes
nacionales, incentivondolo investigación [orid.:c. la elaboración de
una serie de principios comunes, " .. , directrices o códigos de conducta
especílicos para delerminados tipos de controtos"!", Estos pueden ser
útiles para los contratantes en la redacción y ejecución de susconvenios
y serlo",., para los tribunales e instancias arbitrales nacionales que

13 Según se indiCO en lo Comunicación de /0 ComiSIón o/ Consejo y 01Parlamento Europeo


sobre derecho conuoctvol europeo -Comisión de los Comunidades Europeos, Bruselas:
11,07.200 1. COM (200 1)398 linol-: "los soluciones imernocionoles permiten resol-
ver algunos problemos potenciales relacionados con los diferencies existentes entre los
di~tinlas normativas nocionales en materia de connotes. lo primera consiste en lo
aplicación de normas internacionales uniformes de derecho privado pora deterrmnor
cuál es lo normativa que rige el coruroto lo más importante de esas normas es el
Convenio de Romo de 1980.. .",
14 lo CISG ha sido odoplodo por lo moyorio de Estados europeos, o excepción de Irlanda.
el Reme Unido y Porlugal. Vécnse el anexo 2 o lo ComunicaCIón de lo Comisión 01
Cooseio y 01 Parlamento Europeo sobre derecho controctuol y los póginos web de
lo Cnudmi y del Instituto poro lo Unificación del Derecho Pnvcdo (Unidroit)
- www.unidrort.orq->. donde se podré ver el estado ccrocl de los convenciones
internacionales.

15 En el anexo I a lo comunicación se puede 'Ver una relación del acervo cornenitcrio


relevante en el ómbilo del derecho provodo, en lemas relacionados can derecho
contractual en materia de consumo, iislemas de pago, agentes comercial."
desplozomienlo de trobojodores. responsabilidad por productos defectuosos, comercio
elecuónico. servicio. financieras, protección de datos personales, contratación público
y derechos de oular y derechos ohnes.
16 Ibidem.
17 ídem,

91
rengan que decidir sobre cue snones lurídlcas -referiJos sable todo e
ca~o'. nonslronreuz os - que no e"én r.ubier ros plenamente por normas
noc icncle s vinculorue s o respecto a los cuales no exista nln~una
d:SDOSIClón legislativa" 1".

igualmente, debe tenerse en cuento que el Porlamento Europeo


en 1989 Y 1994 odopió unas resoluciones en las que solicitó que se
coruen zor o a estudiar lo posibilidad de redactor un código europeo
común de derecho privodo!". Fue usi corno "el Parlamento Europeo
afirmó que lo armonización de determinados sedares del derecho
privpdo ero esencial poro lo compleción del mercado interior. Señaló
tornbier, que lo unificación de los principales romos del derecho privado
en formo de un código civil europeo constituiría lo manero más eficaz
de realizar lo armonización con vistas a cumplir las obligaciones
jurídicos de la Comunidad y conseguir un mercado único sin fronteros'?",

2.2. Estructura y naturaleza jurídíca

Los PDFC, se estructuran de la siguiente íorrnc ":

• Capítulo 1: Disposiciones generales.


Sección l. Finalidad de los principios,

Sección 2: Obligaciones generales.


Sección 3: Terminología y otras disposiciones.
• Capítula 11: Formación.

Sección 1: Disposiciones ~enerales.

Sección 2: Oferta y aceptación.

Sección 3: Responsabilidad precontractuol.

1B ídem De todos moneros se considere preciso indicar que olgunO$ son un tonto escépticos
con relcción O lo posible unificación por vlo de principio$. Así, por ejemplo, Porro
Rodríguez, C. El nvevo derecho in/ernocionol d. /01 conlrotOI. Univ'flidad Externado
de Colombia - J.M. 80lch Edilor, 8arc.lono - B09016: 2002, p. 220.
19 Comunicación de lo Comisién al Consejo y 01 Portcrnemo Europeo sobre derecho
contractual. tos resoluciones de relereneio son: A2· 157/89 y A3-0329/94.
20 lbidern
2I Ve'.. ón revrscdc y terrmnodo en 199B lo versión traducido 01 cosrellono que sequirnos
e, lo que han elobc.odo Diez Picaza, el. 01., ob. eil, pp. 21 072.

92
Capítulo 111 Representuclón

Sección I . D¡~posic;ul\e5 gen2íG12s

Sección 2: Representoción directo

Sección 3: Representación indirecto

• Copirulo IV Validez.

• Capítulo V Interpretación.

• Capítulo VI: Contenido y efectos.

• Capítulo VII Cumplimiento. ,

• Capítulo VIII: Incumplimiento y acciones en general.

• Capítulo IX: Medidas concretas por incumplimiento.

Sección 1: Derecho al cumplimiento.

Sección 2: Derecho a suspender el cumplimiento.

Sección 3: Resolución del contrato.

Sección 4: Reducción del precio.

Sección 5: Daños y perjuicios.

Respecto de su naturaleza jurídica, es preciso insistir que los prin-


cipios pertenecen a lo tendencia del saft low. En este sentido, ni tienen
categoría de convención internacional, ni de ley o de costumbre y so-
lamente adquirirán carácter coercible en virtud de las estipulaciones
de los portes que decidan incorporarlos en sus contratos.

2.3. Propósitos

Aunque el lema corresponde 01 ccópite sobre cornpo de


aplicación, que seró analizado mós adelante, el crtkulo 1101 d, los
PDEC, 01 igualo como se indico en 105 principios de Unidroit, señalo
que estos pueden ser aplicados cuando 105 portes: (il han convenido
que su controlo se rijo por los principios generales del derecho o lo Lex
Merco/aria, (ii) han utilizado cualquier fórmula onóloqo poro que sus
acuerdos se rijan por ellos o (iii) no han escogida ningún sistema de
normas juridicas poro regir su contrato.

93
kecorciemos cómo, partiendo de esto fórmula, varios tribunales
orburoles Internacionales han acudido o los principios de Unidroit. No
soiornente cuando los particulares los invocoron-? como regla de
.merpr otoción conlraclual, sino cucndo los árbitros consideraron que
cuondo los controtontes se refieren a fórmulas amplias como "principios
generales del derecho" o fórmulas análogas, a lo que realmente hacen
alusión es a reglas neulras y que ese es el espíritu que se refleja
precisamente en tales principios-".

igllolmente, l.cn por lido tie ia disposición contenida en ei


pr eurnbulo de los principios de Unidroit, según la cual pueden
proporcionor una solución a un punto controvertido, cuando no sea
posible determinar la regla de derecho aplicable ul controto ". Incluso
pueden servir para interpretar a complementar instrumentos
internacionales de derecha uniforme 2) .

Esta referencia sirve para prever la que eventualmente puede


ocurrrr con tribunales arbitrales europeos, los cuales, a semejanza de
lo )'0 corneqrodo sobre lo sucedido con los principios de Unidroit,
oecidirón basar sus soluciones en las PDEC. Por su parte, los precedentes
muestran que, a pesar de las críticos recibidas por algunos sectores
doctrinales, quienes no conciben cómo los jueces o árbitras basan sus
fallos en reglas que no son de derecho en sentido estricto, en definitivo
se puede hablar de la conformación de una Lex Merca/oria, compuesta

22 rn Derecho uniforme del comercio imernocioool: Lo. principio: de Unidroi/ poro lo.
contratos comercio/es mternacionales, oh. cit., se señalaron los laudos que han aplicado
I()~ -nencionodos principios como ley del controto, seo por expresa invocación de los
parles o porque los árbitros han sostenido dicha conclusión. Entre otros se pueden
coosohor lo, ,igulentes: Arbilrol oword, nocional ond in/erna/lOnal arbitral /ribunal 01
M'/an (IIa/yj, I XII 1996; Arbitral oword. decemher /996, Final award m cose 833/.
ICC Arb,/ra/,on (Pori.) .. Uni/ex. Arbr/ral awotd ICC Arbi/ro/ron [Parrs), /996, award N°
aS02 Unile«.
23 A,i, el loudo 71tO ICC, t995, referido en el nobo¡o cundo, p 697.

¿/I L" e sre senndo el laudo 7375 ICC, t996, en el jrobcjo refendo, p 698

25 Como ha sucedido en varios oco s.ones donde trrbunoles crbitroles han ocod.do o lo,
pnncipios Ullidroll poro llenar vocios de la C1SG Alguno> cosos relevantes 101 cuernos
en el trobo¡o )'0 seúolcdo. pp 704 o 709. También el del coso señolcr, lel como 'e
explicó en ele escruo. que vario. ,ribunoles internacionales y nocionales, además de
lJCUU'( o los pnncipios para llenar yacios de convenios intemocicooles tombien los han
ophcodc en cosos meramenle locales. donde la invocación hecha por los órb.uos
rcfuer zo tal soluciones bcsodos en normas oocionoles Op. cit., pp. 703 Y708, pie de
póqmc 139

94
no solo de usos y costumbres del rró!ico. sino de regios adoptados por
los mismos opercnos del comercio. 101 como sucedió con el derecho
mercantil medievaL

En esto parte consideramos conveniente hacer referencia no sólo


o las propósitos o fines establecidos en los principios, sino también o
los objetivos de los mismos identilicodos por algunos doctnnontes. entre
los cuales destocornos los señalados per ZlInmermon, quien 01 respecto
indica:" seguII opinión de sus autores tienen que:

i 1 Facilitar el cornerc io Ir on str ontcr iz o dentro de Ellropo,


poniendo o disposición de los partes uno regulación desligado de los
especialidades de los distintos ordenamientos juridicos nocionales o lo
que puedan someter sus negocios.

21 Ofrecer unos fundamentos generales conceptuales y


sistemáticos como medida paro avanzar en lo armonización del derecho
contractual en el marco de lo UE -los autores hablan de una
"infraestructura" para las directivos de la UE-.

31 llevar a cabo una función de mediación entre el common /ow


y los ordenamientos jurídicos continentales de civi//ow.

4) Concretar lo moderno Lex Merca/orio europea,

5) Constituir una fuente de inspiración para los tribunales y las


legisladores nacionales en el desarrollo de su derecho contraclual
propio.

6) Finalmente, significar un poso enel camino hacia la


codificación del derecho contractual europeo"?".

2.4. Campo de aplicación

Aunque de alguna forma se enunció anteriormente al Irolarlo


naturaleza jurídico de los PDEC, es conveniente insistir aquí sobre las
posibilidades de la aplicación de los principios como ley del controro,
en virtud del pacto de las parles en 101 sentido.

26 Zunmer monn. ob. el1 ,pp 1 15 Y 1 16.

95
Como se habró de reco.dcr, la libertad de escogencia de ley
oplicoble a la relación contractual es uno de los principios informantes
del derecho internacional privado y, para el coso europeo, se proclama
u
en el artículo 3 del Convenio de Romo de 1980 sobre Ley Apllcoble o
lelS Obligaciones Contractuales. Lo importante aqui es determinar si es
válido que los contralantes decidan que su acuerdo se pueda regir por
los PDEC.

Esto libertad de podo se reconoce en el numeral 2° del artículo


1 101 de los principios, 01 establecer que estos se aplican cuando las
par~s hayan convenido incorporarlos a sus controros o que teles
acuerdos se regirón por ellos. Lo limitcción que se ha indicado, aparece
en el sentido señalado, tal como lo preceptúo el artículo 1103(2). donde
de n.onero claro se precisa que se deberán aplicar aquellos normas
imperativos del derecho nocional, supranacional o internacional que,
de ocuerdo con los reglas del derecho internacional privado, se tengan
que utilizar, independientemente de cuál sea la ley del contrato.

Igual r~speto por las normas imperativos, de origen nocional,


internacional o supra nacional, se observa en el artículo 1.4 de los
principios de Unidroit. En este sentido, la CISG dispone en e! numeral
3" del crticulo 3°, que la elección de los partes de una lE!y extranjero
no podrá elector, cuando todos los demás elementos de la situación
estén localizados en el momento de la elección en un solo país, los
disposiciones que lo ley de ese Estado no permito derogar por contrato;
es decir, las disposiciones imperativos.

Aunque en este sentido, ya propósito de lo posibilidad planteado


en el instrumento internacional, es conveniente recordar con Diez Picaza,
Roca Trias y Morales, lo recomendación que el grupo de estudio le
hízo o los autoridades de lo Comunidad respecto o que se " ... modifique
lo cilada Convención de Roma paro permitir que en lo elección de lo
ley aplicable, según las normas de derecho internacional privado, los
parles puedan optar, no por uno ley nocional en sentido estricto, sino
por un "testatement' que la Comunidad hoya reconocido'?".

En este punto se debe precisar que existe una discusión respecto


o si las parles de un contrato pueden, de acuerdo con la posibilidad de

27 01> <;', pp 1.12 Y i43

96
lo estatuido en el artículo 3 3 de lo ClSG, designar corno normativo
aplicable 01 mismo, reglm que no tienen el carácler de ley, como serio
el coso de 105 restotements o recopilaciones de reglm generales o
princrpros". Esen este lugar donde se puede dilicullor lo posible elección
de 105 PDFC como ley del controlo.

Uno olter nouvo serio lo de invocarlos como Lex Mercotoflo.


Máxime cuando los principios prevén 101 posibilidcd 01 señolor en el
artículo I 10 1(3)ía) que estos pueden ser aplicados cuondo 105 pones
hayan convenido que 5U contrato 56 rijo por 105 "principios generales
del derecho", por lo Lex Mercotorio o cucndo SI' hayo utilizado cualquier
otro fórmula análoga.

No obstante, al respecto existen objeciones doctrinoles, cual es


el coso de: " ... si 105 contratantes se someten a l n orden jurídico no
estatal, como, por ejemplo, la Lex Mercotorio, tal sometimiento no seré
uno auténtico elec-
Al igual que ocurre con los principios d-:ll ción en el sentido del
Unidroit, los árbitros pueden acudir a los artículo 3°, por lo que
Principios del derecho europeo de contra- se aplicará el orde-
los para encontrar soluciones a los contratos namiento reclamado
¡L;!n ley por el artículo 4° a
falta de elección"?".
Incluso, algunm de ellos pueden venir de la mono de quienes consideren
que el concepto Lex Mercatoria es un tonto impreciso. En efecto, mientrm
que poro olqunos solamente hoce relación G las norrnos de lipa
consuetudinorio, airas creen que en tal concepto tienen cabido aquellas
reglas recopiladas por cqremrociones de empresarios, o por entidades
especiolizcdcs'".

la primera conclusión a la que se puede llegar es que el paelo


que aplique los POCE es válido, siempre que no vulnere normas
imperativas o de estricto cumplimiento. Para una segunda conclusión

28 Fernández de lo Gándara, L, Calvo Corovoco, A.L Derecho mercan/a internacional.


Iecnos, 2° ed., Madrid: 1995, p 535.
29 Ibídem, p. 535
30 Así, Calvo Corcvoco y Carrascoso Gonzólez, expresan 'lue lo {ex Merc%flo tiene un
contenido ddoso, dificilde preciso r. Véose Calvo Corovoco, A.L; Carrascoso GL.n~ále;<,
I. Contratos in/ernacionoles " derecha inlernocionol privada. En: Calvo Ccrovecc,
A.L., el. 01. Comores, Granado: 2000, pp. 271 Y 272.

97
serio necesorio estoblecer que los íribunoles estorcles o orbiuoles lleguen
a reconocer a jos principios como reflejo de la Lex Merca/oria, como
ho sucedido con los principios d~ Unidroil. En este caso, el !lomado
que 01 nuevo derecho hagan las partes podría desembocar en la
cplicocion de oquellos' ':

Irotóndose de insl.urnentos del derecho mercantil uniforme, como


e, e! coso de la CISG, siguiendo lo tendencia observado por algunos
tribunales en orden o encontrar los soluciones o los vocios que la misma
presenta en regios como los principios de Unidroit, o poro interpretar
I
SJi senlido de sus normas, se podria acudir también o los POCE con los
mismos Iines".

El articulo 110 1(3)(b) también incluye la posibilidad de que se


pueda acudir a los principios en aquellos contratos sin ley o que no
tengan sujeción, en los cuales los portes deciden excluir lo aplicación
de todo ley nocional, sin hacer designación de ley aplicable. Dice la
norma: "los principios pueden ser aplicados cuando las partes [. .. ) b}
no hayan escogido ningún sistema de normas jurídicas paro regir su
contrato".

Sobre este aspecto deben tenerse en cuento las posibilidades


qUé se establecen en el arbitraje internacional, según las cuales" ... el
papel de los árbitros no se limito o lo aplicación de lo ley elegido, ya
que si estos consideran que nc responde o los objetivos del controlo, o
no do uno solución apropiado al conflicto, podrá acudir bien a un
derecho estatal o o otros normas onocionoles que den solución 01
liligio"33.

En este punto tombién es necesario recordar que el artículo 17


del Reglamento de lo Corte Internacional de Arbitro¡e de lo Cámara de
Comercio Internacionol 3~, dispone:

31 Esto posición este de acuerdo con lo sostenido por Diez Picaza, el ol., ob. CII • p. 143.
32 E,. el e studro Aproximocl()n 01 sistema de fuentes del conuato de comprovento
.ruemoc.onol de mercadería •.•e destocó esto poubilidod. de acuerdo cen lo señolodo
pOI el articulor de le, C1SG. Ob cu.. pp. 132 a 134 y 146 o 150

33 lbidem, p. 261.
34 Publicación (CI N" 56 ¡

98
; .: :ru . ' ¡ ;h I

" l. Las parles podr on acordar l.br emente las normas [uridicc s
que el Ir,bu¡,oi orbitrol deberó oplicor 01 fondo de lo controver sro. A
loltc de acuerdo de los parles, el tribuncl crbiral oplicoró les norrnos
[uridicos que considere cpropicdo s. '

2. En lodos los co sos. el tribuno] orb.troi deber á tener en cuento


los estipulocicne s del conlrolo y los usos comercicle s pertinentes".

Por esta vio, y 01 igual que con los princ.pros de Unidroit, los
árbitros pueden acudir o lo, PDEC poro encontrar soluciones o los
contratos sin ley. Sin embargo, 01 analizar lo perspectivo desde la
CISG, esto posibilidad se dificulta, lodo vez que, según la doctrino,
dicho convenio no permite el paelo de conlralo sin ley. Esto por cuanto
el articulo 4° establece que en lo medido en que lo ley aplicable 01
contrato no hubiere sido elegido conforme o los disposiciones del artículo
3°, el acuerdo se regirá por lo ley del pois con el que presente los
vínculos más estrechos:".

Por otra parle, y posondo al que se concibe como campo de


aplicación material de los PDEC, se analizará si los principias se aplican
a todo tipo de contratos y si distinguen entre categorías civiles y
mercantiles.

la anterior inquietud surge no solo a partir de la dicotomía


legislativa de varios países que contienen una dable regulación de la
contratación, atendiendo a su naturaleza civil o comercial, sino también
por el hecho de que la discusión persiste respecto de la implantación
de instrumentos de derecho uniforme. Aunque el lema ha sido Irolada
en otras oportunidades con relación a la diferenciación o no, tanlo en
la CISG como en los principios de Unidroit, se ha de recordar cómo de
una manera que no se acompasa con ·10 realidad histórica se puede
deducir claramente de estos instrumentos su aplicación a los contratos
"rnercontiles", por el hecho de que se hoya hecho exclusión de los
contratos con consumidores.

Esta tendencia ha sido criticada, toda vez que el derecho mercontil


contemporáneo reivindica actualmente el papel del consumidor como

35 Sobre este especie y conclusiones. por todos veose a Caf o Ccrovoco. A.l. Carrascoso
González, J ley aplrcable al contrato inlernocoonol, Curso de contralación internacional.
CoIex, Madrid 2003. p 66

99
p.otcqorusto activo de les relocione s de mercado, lo que puede
consrororse por ejemplo, con los normas de la cornpetencro Por esto
se destoco el hecho de que los PDEC no hicieron distinción alguno
y, por el conlrario, fueron ouloprociamados como reglas generale~
de la controtoción, sin distinguir si se troto de contratos civiles o
comerciales, ni haciendo exclusiones que, o nueslro juicio, son discrirni-
notorios.

Poro finalizar este ocópite, si bien es cierto que los principios


eurcpeos no contienen uno definición de conirota que de alguna formo
les ~elermine Sl' campo de aplicación. este se puede deducir de la
redacción de algunos de sus disposiciones.

Aunque no es del caso entrar en disquisiciones de lipa doqmó-


rico sobre este concepto, ni lo formo como ha evolucionado en el sis-
tema de derecho europeo-continentol, es preciso recordar 01 menos
lo concepción de estirpe francesa, según lo cual conlrato es el
ocuerdo de voluntades destinado o la creación de obligaciones y,
como tal, el una especie cl~1 género "convención". Es decir, se
trcro del acuerdo destinado o crear, modificar o exlinguir relaciones
jurídicos.

Como se recordará, la concepción de estirpe germana, más


c1aramenle originada en el pensamienlo de Savigny, llegó a concluir
que entre convención y controlo no hay distinción alguna y, por lo
lanlo, el controlo se puede concebir como el acuerdo de muchas
personas sobre uno manifestación común de voluntad destinada a regir
sus relociones jurídicas. Este concepto fue adoptado por el Código
Civil orqentino, según el cual, el acuerdo de voluntades eslá encaminada
a crear, modificar o extinguir relaciones jurídicos, 101 como lo expresan
los definiciones correspondienles de los códigos Civil italiano de 1942,
el de Comercio colombiano de 1971 yel peruano de 1984.

Iol como se mencionó, los PDEC no contienen ninguna definición


de connoto. por lo cual quedaría abierla lo discusión sobre si es posible
aplicar estos disposiciones, no solo o los acuerdos de voluntades
generadores de obligaciones, sino lombién O aquellos tendientes o
modificarlos o extinguirlas. Respecto de lo "aplicación de los principios
por vía de analogía", el orlícula 1107 dispone que los mismos se
oplicon. cor.las necesarias modificaciones, o los acuerdos adoptados
para modificar o poner fin o un controlo, a los promesas unilaterales y

100
a las demás declorocione s y cornportormenros que Indiquen una
intención:".

Con esto y con lo dispuesto en otros oportodos. como es Él.' ceso


de la formación del controlo, en sus etcpcs de oferta 'f oceptoción, es
claro que en estos principies no solamente se encuentran disposiciones
encaminados (J regl,iar contratos, concebidos como el prcduclo de dos
o mós voluntades, sino también ocios unipersonoles de voluntcd, como
en los cosos que se ha señalado.

2.5. Criterios informantes e interpretativoe

En diferentes apartados se hace mención a criterios informantes


e interpretativos, no solamente de los principios, sino también del
contrato. A continuación enunciamos algunos de ellos.

En primer lugar, aparece la mención de la libertad de conlralación


en el artículo 1102, la cual se expreso como la posibilidad de celebrar
el contrato y determinar su contenido, teniendo como límites los
exigencias de la buena fe, la lealtad y las reglas imperativas. Igualmente
se manifiesta en poder excluir la aplicación de. los principios o modificar
susefectos, salvo disposición contraria. Esta regla se complemento con
la consensualídad en la perfección del contrate, consagrado en e,l
artículo 210 1.

En segundo lugar, se destaca el reconocimiento de los usos y


costumbres en el artículo 1 J05. Esta disposición se refiere o los usos y
costumbres en una función de carácter normativo, al señolor que las
parles quedarán vinculadas por: (i) los usos que expresamente hayan
convenido, (ii) los usos o prácticas eslablecidos entre ellas y (iii) las
costumbres generales.

En este aspecto los PDEC siguen lo tendencia marcado por lo


C1SG, en la cual claramente se reconoce el valor normativo de los usos
y costumbres en los contralos que caen bajo su manto, al igual que

36 Creemos con Diez Picozo. Roca Trias y Morales que "... los normas no serían
seguramente necesarios y es dudoso que lo aplicación de los PDEC o los OCU8,dQ$ d.
modificación o exlinción de conlrotos seo uno aplicación onológico y no, por el controrio,
uno aplicación direclo·. Ob. cu., p. 153.

101
SuC·.:Clr; <;" lOS pnnc,p'os de Unidroit": Con esto se demuestro nuev?·
mente lo tender-ero consuetudinario del derecho mercantil internacional,
superando lo rig,dez normativo y el cuila excesivo o lo ley, rendido por
los r:ódigos del siglo XIX

En el artículo 1 ¡ 06 se hoce referencia o que los principios y


creemos que también debe ser extensivo o los contratos, se deben
mterpr eror y ejecutar conforme o lo bueno fe y la lealtad. Además, se
debe propender por lo seguridad en las tronsocciones y lo uniformidad
en SI! aplicación. Igualmente, se consagra un método poro colmar
lagu9a~, acudiendo o los principios en lo) que ellos mismos se basan.

Esto ideo se encuentro presente también en el artículo Z" de lo


CISG. Concretamente se trota de una invitación a los abogados, árbitros,
jueces e intérpretes en general, a despojarse de los conceptos y reglas
de su particular derecho interno, pues esto se puede convertir en un
obstáculo de tipo dogmático paro el desarrollo de esto clase de
instrumentos. Por esto en otros ocasiones, o propósito del temo en la
ClSG, nos hemos manifestado a favor de lo posibilidad de buscar
soluciones o herramientas interpretativas en otros instrumentos del
derecho mercantil internacional, poro satisfacer plenamente su origen
y vocación universal.

3. Reglas sobre la formación del contrato

3.1. La formación en etapas sucesivas

Los PDEC contienen unas reglas generales que informan los


distintas etapas de formación de los contralos. Estasdisposiciones están
contenidos en los artículos 210 1 o 2107 de lo sección primera del
capítulo segundo.

En primer lugar, el articulo 210 1 se refiere a los condiciones


poro la conclusión del contrato. Al respecto dispone: "(1) Se concluye
un contrato si:

37 C'VI~"O Albón, I, lo costurnbre en la compraventa internacional de mercadería,


[Comentonos u 1m orliculo. 8.3 y 9 de la Convención de Viena de 1980). En: Revisrc
d. Derecho 1"I~rnoClonal ~ del Merco.ur, la ley, año 7. N' 3, 8ueno. Aire>: 2003. pp.
17 a:l6

102
i. ~ I ¡- i, ~' ~ ) I _i ,;

ul l o s purles teniun lu voluntuo eJ(; que dor ¡urieJlcarnenle


vrnculcdos y,

b) Han alcanzado un acuerdo suhciente sin ningún' otro


requisito"

Antes de realizar los corneruorios peruncrue s se requiere cilar el


articule) 2102: "Voluntad. La voluntad de uno de las parles de quedar
jurídica'np.nte vincvlodo por el contrato se dele. mino por sus decla-
raciones a conducta en lo lormo en que unos y otros lueran razona-
blemente entendidas por la otro parte".

Las legislaciones que regulan el proceso formativo del contrato


parten de lo base de que este se perlecciono de manera sucesiva, pues
o la alerto le sucede la aceptación y, a su vez, caja uno de las etapas
en su lormación debe cumplir con unos requisitos legales determinados.
Sin embargo, en muchos cosos no se puede precisar con certeza si el
acuerdo se perleccionó de esto lorma, es decir, no se puede concretar
si estuvo precedido de alerta y oceptoción".

Los dos artículos de 105 PDEC prevén los dos posibilidades,


cuestión que se conlirma cuando el artículo 2211 indica que 105 reglas
de lo sección correspondiente se aplican, con 105 necesarias adap-
taciones, en aquellos casos en que el proceso de conclusión del controlo
no se puedo analizar a través del esquema de olerta y aceptación.

Este tema ha sido objeto de crílica por un destacado sector de la


doctrino, a propósito de lo formación del contrato de compraventa
internacional de mercaderías, conlorme a lo regulación contenido en
lo CISGJ9. En el mismo sentido, los principios de Unidroít señolan
expresamente, en su artículo 2.1, que el contrato se perfecciono median-
te la aceptación de uno oferlo o por la conducto de 1m pur tes. que seo
suliciente para manifestar un acuerdo.

38 Oviedo Albán, J Consideraciones sobre la íormoaco del coctroto en el CódIgo de


Comercio colombiano. En: Revi,to JuridlCo del Perú, Editoriol Norma> legol.:, año lIi1,
Q
N 50, Trujil/o: 2003, pilO.
39 Peroles VI>CO .. 1/0', M.P. lo lormoción del controto en lo compraventa imernccronol de
mercoderics. Tirontlo Blonch. Valencia: 1996, pp. 118 o 124. Schlecbtriem, P. Unilorrr,
soles low. The UN - convenlion on controch lar the internotionol soles 01 gm. Monz.
Viena: 1986. Pace low Schoolln.tilute ollnternotionol Commerciollow

103
En el comentario oficial a esto disposición se Indico que la
conducto de las parles basta para demostrar el acuerdo, al afirmar:
"En la procuco de la contralación mercantil, especialmente cuando se
troto de operaciones complejos, 105 controtos suelen perfeccionarse
después de prolongadas negociaciones, sin que sea posible muchas
veces identificar la secuencia de oferta y aceplación. No es fácil en
estos supuestosdeterminar si se ha llegado a un acuerdo y, en el supuesto
de que mí fuera, en qué momento se ha perfeccionado dicho acuerdo.
Conforme o este artículo, un contrato se podría considerar celebrado o
pesar de no poder determinarse el momento de su perfeccionamiento,
siempre y cuondo el comportamiento de las partes demuestre la
existencio de un ocuerdo. Con el fin de determinar si existen suficientes
pruebes de lo intención de las parles para quedar obligados, su
cornportomiento deberá ser interpretado de acuerdo con los crilerios
establecidos en los arlículas 4.1 y siguientes"·o.

Así, entonces, en las PDEC no queda nudo alguna sobre dicha


posibilidad. De las declaraciones de voluntad o de la conducta de los
sujetos se puede deducir razonablemente que la intención ha estado
encaminada de manero directo, bien o lo formulación de uno oferta o
de la aceptación a la misma.

3.2. La etapa precontractual

En la doctrina, la jurisprudencia y las legislaciones nacionales se


suele identificar una etapa previa o la oferto propiamente dicho, la
cual es denominoda preconlraclual o de acuerdos preliminares. Se
troto de aquellos primeros acercamientos que hocen los posibles
contratantes, bajo el entendimiento mutuo de que simplemente quieren
conocerse entre ellos y, o su vez, dar o conocer las condiciones en que
se celebraría el eventual acuerdo.

Estos conversaciones previas se caracterizan por no ser


obligatorias. No obstante lo anterior, se ha considerado que, a pesar
de na serlo, esta etapa determina el cumplimiento de una serie de
deberes, orientados todos por el principio de la buena fe que, en caso

40 Unrdrou PIlnc/pros sobre los conlrolos comerciales intemocionales Segundo impresión


(Qtreg,da y eduodc por el lnsnnno Inlernacianal poro la Unificación del Derecha Pnvodo,
Romo' 2001. p 36, www.unidroil.org.

104
de ser violcdos, cnqinor ó la responscb.lidod para el ~ulelo que [os
desconoció.

E~te lema está regulado en la sección 3 del capitulo 11 de los


PDEC, sobre formación del contrato. En nuestra opinión debió incluirse
en la sección anterior a la oferta, en las disposiciones generales.

En el artículo 23011 Jl "'ulado "neqociociones conlrarias a lo


buena fe" se reconoce la libertod que oriento la conducto de los sujetos
en ia etapa precontroctucl, el disponer: "lus po-tes son libres de ueqocicr
y no son responsables por el hecho de que no se olconce el ocuerdo",

En esa misma disposición se inciuye también el aspecto relativo


a la responsabilidad que se puede generar en dicha etapa, en los
siguientes términos: "Sin embargo, lo parte que hubiere negociado o
rolo las negociaciones en forma contraria a la buena fe yola lealtad,
es responsable de las pérdidas causadas a la olra parle (... 1

(3) Es contrario a la buena fe yola lealtad, en porticulor, que


una de las partes inicie o continúe negociaciones sin intención real de
alcanzar un acuerdo con la otro".

En el mismo sentido, la disposición contenida en el artículo 2302


sobre violación del deber de confidencialidad, establece: "Si en el
curso de unas negociaciones, una de las partes facilita a la otra una
información confidencial, esta última queda obligado o no revelar lo
información recibida, ni a utilizarlo para sus propios fines, tanto si el
contrato queda posteriormente concluido o no. lo inobservancia de
este deber puede incluir una compensación por la pérdida suFrido y lo
restitución del beneficio obtenido por la otra parte".

Estas disposiciones ameritan los siguientescomentarios. Enprimer


lugar, se debe reconocer que las disposiciones aludidas regulan el
tema de la culpa in contrahendo, al establecer que si se violan los
deberes de buena fe y lealtad se deberán indemnizar los perjuicios
que se causen con eso conducto.

los PDEC regulan ciertas situaciones que pueden ser entendidas


como derivadas de lo anterior, esto es, de la violación de la bueno fe
en la etapa precontroctuol. Estosconsisten en que seconsidera contrcrio
a la buena fe yola lealtad, en particular, iniciar o continuar nego-
ciaciones sin intención real de alcanzar un acuerdo y, además, violar

105
; - ., ~ J~ \. -'''' Il.:l 'l.' I \1 L H 111

el deber de conlidenciolidod. Al respecto se considero que el intérprete


no puede llegar o creer que solamente estas dos son los manifestaciones
de !a responsabilidad precontractual en los principios, sino que se debe
entender que del deber de bueno fe se derivan uno serie de deberes,
come son los siguientes:

o) lnlcrrncción, según el cuol los parles" ... han de comunicarse


las circunstancias desconocidos por lo otro parle y que pueden ser
definitivos paro prestor el consentrrnienro":":

b) Secreto, esto es el que " ... concierne o lodo información


c:oJidenciol con imporlanc.ia palrimanial -v.gr. de la empresa de la
otro parle - o lo que se ha lenida acceso con ocasión de los
neqociociones't'", sea que se haya llegada o no a un acuerdo.

cl Custodia y conservación -protección-, el cual consiste en


proteger a la otra parle" ... frenle a los daños que puedan producirse
en su palrimonia o en su salud como consecuencia de los Iralos"43 y

d] Deber de no abandonar las negociaciones sin justa ccusc:".

3.3. La oferta

los PDCE no definen la oferla. Sin embargo, las disposiciones


que se refieren a ella regulan los requisitos que se deben cumplir para
su efeclividad y lerminación.

Por su parle, el régimen de la olerte contenido en los principios


de Unidroit y en la C1SG conlienen elementos descriptivos, conforme o
los cuales se puede intenlor una definición. Así, de acuerdo con los
instrumentos citados, esto figuro se concibe como lo propuesto de
celebrar un controto dirigida o uno o varios personos'".

4I euodrodo Pérez, c. Oieno, aceptación y conclu$;ón del con/ralo. Studio Albortaniano.


dori9ido~ p(){ helio Vordoro y Iulles. Publicaciono. dol RoalColOllio do E.paño. LXXXIV,
BColvniu. 2003. p 48.
42 Ibídem. p. 48.
43 ídem. p. 50.
44 ldem, p 50.
45 (Ir articulo 14 I de lo C1SG. En el mismo $enlido el articulo 2.2 de 101 pr:ncipio$ de
Unidroit.

106
Tanlo la doctrina, como la jurisprudencia y las legislaciones de
diferentes regímenes de derecho comparado entienden que poro que
lo invitación a celeb.or un controlo. produzca efectos jurídicos debe
contener ciertos requisitos de lipa subjetivo y objetivo:" '

Los PDEC tornbién señalan estos requisitos, 01 esloblecer en el


artículo 2201: "11) Una propuesta constituye olerle si:

al Se muestre le voluntad de convertirse en controro si le otra


parle acepta y,

bl Contiene términos y cláusulas suficientes para formar un


controlo.

(2) lo oferta puede hacerse a una o varias personas determinadas


o al público.

(3) lo propuesto de suministrar bienes o se,'VICIOS o precios


establecidos, hecha por un suministrador profesional en un anuncio
público, en un catálo-
En la mayoría de las regímenes legales s~ go o mediante lo ex-
niega valor a la oferta dirigida al público en hibición de los bie-
generala a destinatarios no determinados, nes, se presume que
al considerar que ello simplemente cons- constituye uno oferto
~tuye propaganda de vento o de sumi-
nistro par el referida
precio hasta que los existencias de bienes o la capacidad del sumi-
nistrador poro suministrar el servicio se agoten".

Esto norma amerita varios comentarios. En primer lugar, se puede


aprecíar que en el literal al del número (1), la disposición se refiere 01
elemento que doctrinalmente se ha concebido como "intención de
obligarse". Hace alusión o que la oferta es obligatorio para el oferente
desde que este exteriorice la intención de formar un contrato y, en
consecuencia, quedo obligado o ello en caso de que el destinatario
manifieste su voluntad en tal sentido. Se insiste, además, en que ese es
el momento que marco lo frontero enlre los tratos preliminares y lo

46 Ademés, en consoooncio con lo d'spue,!o en el orlículo 2101, qoe se 'ef'ere 'J lo,
condiciones poro lo conclusión del contrcto, hoy airas como lo voluntad de los porles
de quedar jurídicomenle obligados y haber okonzodo un acuerdo suficiente.

107
oferta propiamente dicha, cuestión que en la práctico puede ser
sumamentecompleja de determinar y que habrá que acudir a pcrórnerros
de tipo objetivo para concluir 101 cuestión. Así parece orientcr se el
cuiculo 2102 de las PDEC.

Ahora bien, en el derecho comparado se discute cuál es el rno-


mento a portir del que la oferta se entiende exleriorizoda y, por ende,
se torna obligatorio para el que la emite. Los sistemas varían entre la
emisión, la recepción y la comunicación. Respecto del primero baslaró
que el ofert:nle expida la propuesta para que esla se entienda obli-
gotO?o. En el segundo se necesito que la mencionada olerla llegue al
de stinotorio. En el último, el deslinatario se debe enlerar efectivamente
del contenido de la alerta. la posibilidad de relirarla o de revocarla
dependerá del sistema empleado.

En principio, parece que los PDEC no contienen una regla que


permita al intérprete determinar a partir de cuóndo lo olerte es
obligatoria, al contrario de lo que sucede en la C1SG y en los principios
de Unidroil. E¡¡ ambos se reconoce que surte efectos cuando llega al
destinalario, oplándose así por el sistema de la recepción y, como
consecuencia, puede ser revocada hasta que se perfeccione el contrato
si el aviso de revocación llega al destinatario anles de que este haya
enviado la aceptación (PDEC, arl. 22021 47 .

Así, la inclusión de esta posibilidad nos permite deducir que la


olerte. en el régimen de los PDEC, surte electos a partir del momento
en que es recibida por el destinatario, el cual le permite determinar la
vida de la misma, incluso la propia revocación, enviando la cornuni-
coción contentivo de la aceptación.

Por otro lado, del artículo 2201 onles aludido se pueden hacer
los siguientes comentarios, referidos o los requisitos subjetivos y objetivos
de lo oferto.

fl primero es que el destinatario puede ser tonto un sujeto


individualmente considerado, como el público en general y, tanto en
uno como en airo caso, se reconoce lo obligatoriedad de la oferta. Ello
se desprende de lo redacción del artículo 2201 (2).

47 el, orjiculos 151 'i 16 I de lo C1SG y el 2 4(11 de lo. pnncipios de Unid,oll

108
Este es un tema iguaimente discutido en el derecho comparaJo.
la mayoria de los reqirnenes niegan volcr G la olerto dirigida al público
en genero! o a destinctorios no dererminodos ol considero. que ello
simplemente constituye propaganda. En eso mismo VIU van la Cr~G y
los principios de Unidroil. En lo primera se estoblece que iodo propuesto
no dirigida a una o varias personas determinadas seró considerada
como una simple invitación a ofrecer, a menos que la persona que
haga lo propuesta indique claramente lo controrio". En los principios
de Unidroit no se hace tal mención, pero se puede deducir ia misma
conclusión del artículo 2.2, ei cual indica que uno propuesta poro
celebrar controto constituye oferta si es suliciente .iente preciso.

los PDEC, no obstante, reconocen el valor de la oferta dirigida


01 público en el artículo 2201 (2). El numeral 3° de esa disposición
establece que se presume que la propuesta de surninistror bienes o
servicios a precios establecidos, hecha por un proveedor profesional
en un anuncio público, en un calálogo o mediante lo exhibición de los
bienes, constituye oferto de venta o de suministro por el referido precio,
hcsto cuando las existencias de bienes o su capacidad de suministro se
agoten. Evidentemente, esto norma constituye una novedad frente 01
trotomiento que sobre el punto reciben las olerles públicos en los
principios de Unidroit y lo ClSG.

En cuanto 01 requisito de determinación objetivo, también se


discute si lo oferto debe indicar de manero preciso los elementos y
requisitos del contrato que se propone celebrar. lo tendencia en todos
los niveles ha sido considerar que aquella debe ser precisa en cuanto
estos. Así se deduce de los principios de Unidroit, según la reglo
contenida en el artículo 2.2 al que yo se hizo mención, y se reitero en
la CISG, la cual señala expresamente en el ortículo 14.1 que la
propuesto de celebrar un contrato, dirigida o uno o varios personas
determinadas, constituirá oferto si, entre otros cosos, es suficientemente
precisa. Esto último se cumple si lo propuesto indico los mercaderías y,
expreso o tácitamente, señalo lo cantidad y el precio O prevé un medio
poro deterrninorlos'".

48 Clr. orlículo 14.2 de lo C1SG.


49 Sín embcrgo, en lo doctrino comentcrislo de lo C1SG exisle uno discusión en cuonto 01
olconce de este requisito 01relacionorlo con el orticulo 58. Eslo disposición consogro lo
líguro de los "connoios con precio obrerfc ", ,egun lo cuol, ,i 01 momenlo de perlec-

109
t n los PDEC se puede establecer una reglo que se puede rc sunur
'1'1 lo oierto deberá contener los terminos y cláusulas del controlo o la
m-inero de deternunorlos " Esla puede deducirse de las articulas que,
en 10 per tmcnte sericl.rmos u connnuoción.

• "ART 210 l. -Condiciones para la conclusión de un connoto.

(1) Se ccucluye un conlrato si: l.)

b) l.on alcanzado un ucuerdo suliciente sin "ingún otro requisito"

• "ART. 2103. - Acuerdo suficiente.

(I) Exisle un acuerdo suficiente si los términos:

al Han sido suficientemente determinados por las parles de


manera que el contrato puede ser exigido, o ejecutodo-":

b] Pueden quedar Jelerminados en virlud de estos principios.

(2) Sin embargo, si una de las parles rehúsa concluir un contrato


o no ser que se llegue a un acuerdo sobre una cuestión especilicc, na
existe contrato salvo que se haya alcanzado el acuerdo sobre dicha
cuestión" .

Finalmente, los PDEC no menciona" el medio por el cual puede


enviarse la oferla. A pp.sar de que en varios apartados se refieren a la

4Y ¡Cont,nuuoón}

c.ooorse el connoto de comprovento no se hubiere acordado el precio. se enliende


oceptcdo el precio de mercodo, Es:o es lo reglo que se sigue en el UCC estadounidense,
••• 10sección 2·305. Esle temo se analizó con mayor profundidad en Aulores varios Lo
ionnocion del contrato de compraventa Internacional de mercaderíos. E.tudios sobre
c conosos ¡,,/ernoclona/cs. Ponlil,cio Universidod Jcvericnc. focultad de (,en"uS JurídiCOS.
Bogotá 2004
50 COOlO se indicó ontenorrnente, los PDEC esratuyen como uno de los reqUIsitos poro lo
conclusión de un controto el que se hoya okanzodo un ccuei do sulicierue, lo que se
loqro cuondo los terminas han sido explicitornenre determinados po< los partes o cuando
-eo« por lo menos derer.nioobles. Todo de ococ.do con lo señalado en lo, onicolos
:'! 01 Y 2103
5I V~lg" ooomr cómo las PDEC na hocen relerencio a lo causa -como reqursuo (><JIU lo
exrster-cro del controlo-, o lo causo licilo -como elemento de v ol.dez-. ni a lo
consicioranon on9io~aiono

110
\ J. ' I • J•.-. t~·.

olerte escntc, nada Impide pensar y concluir qUi" eXI,te libertad en


cuanlo al medio de comunicación empleado, en el que caben incluso
los medios electrónicos Todo esto llene como sopor re el articulo 2 ¡ 91 (2).
el cual señalo que un controlo no necesita ser concluido o probada por
escrito ni está sujeto o ningún airo requisito de formo Iguolmerile.. el
orticulo 1301 señala, en el numeral 6°, que 105 declaraciones "por
escrito" incluyen las hechas por telegrama, telex, telcfax, correo
electrónico y cuc!quier erro medio de COiTIUIiILaCIO¡·: capaz de surninistrcr
un regi:;trü legihi{' de los declorcciones de cmbo s perles.

No cabe duda de que los PDEC se motricuion dentro de la


lendencia que reconoce valor a lo olerte. como ocIo unipersonal de
voluntad, generador de efectos juridicos Sin embargo, debe mencio-
narse que se reconoce lo posibilidad de revocación de lo afer la, como
se indicó anleriormente.

El artículo 2202 dispone "Revocación de la olerte.

; 1) La olerte puede ser revocada siempre que lo revocación llegue


al destinatario de la oferta antes de que este hayo enviado su aceplación
o en caso de aceplación por conduclo, entes de que el contrata haya
sido concluido de acuerdo con el artículo 2205(2) ó PI.
(2) Uno olerte hecha al público puede ser revocada de lo mismo
forma utilizada para efeciuarla.

(31 Sin embargo, la revocación de lo olerte no produce efectos


si:

o) Lo oferla indico que es irrevocoble;

b] Establece un plazo fijo poro su aceplación, o

el Ero razonable que el destinatario de lo oferla considerase lo


oferto como irrevocable y ha acluado sobre la bese de 101 confianza".

De lo claramente establecido en lo norma, se puede deducir que


lo regla general la constiluve lo oferto y que la irrevocabilidad constituye
la excepción. Esto siempre y cuando: (i) mi se hoya expresado en la
oferla; [ii] se hoya eslablecido un plazo fijo poro su aceptación o [iii]
cuando ello se podía asumir de manero razonable.

111
1'1.1 ,1 "",111 :~)Ii;' \.)\'II',j,) ,.:"'Jt)(J11

esto último expresión se debe interprelar conforme o lo que Indica


e! ot ticulo 1302, según el cual, el cor ócter razonable debe juzgarse
de acuerdo con lo que considerarían personas ::¡ue actúan de buena fe
y en la mismo situación de las partes. Asi mismo, se debe tener en
cuento la naturaleza y fin del controlo, los circunstoncics que lo rodean
y los Ij50S y prócticcs de los romos de negocios o proie sione s
Involucrados. Esto sin contar que, además de la revocación, es necesario
onol.zor la duración y caducidad de la oferta.

Respecto a la d-ircción de la oferta, los PDEC no establecen un


lérminp concreto, siguiendo la lendencio observada en los principios
de Unidroit y de la CISG. En primer lugar, se dejo o la voluntad del
oferente la fijación del plazo de aceptación y, si esto no se ha hecho.
lo aceptación debe llegar en un plazo rozoncble".

Además de la caducidad por vencimiento del plazo para aceptar,


lo oferto termino cuando el rechazo de la mismo llega 01 oferente,
según lo indico el articulo 2203, poro lo cual se adopta el sistema de
lo recepción. ,

3.4. Aceptación

Esto figura se define en el artículo 2204j1) de los PDEC, 01


esroblecer que se trato de cualquier formo de declaración o
comporlamiento del deslinatario que indique asentimiento a la oferta.
0
En el numeral 2 se indica que el silencio o la inactividad no constituyen
por si solos una aceptación.

De esto manera se opto por considerar que sí lo serán, tanlo el


acto expreso qu~ así lo indique, como lo declaración lácita de voluntad
de la cual se le pueda inferir. Según se ha declarado en el derecho
comparado y en los instrumentos de derecho mercantil uniforme, la
sola inacción no bosro para entender aceptado el controlo, si esta no
va acompañada de ocios que comporten aceplación de los términos
ofrecidos. Esto a menos que de los usos enlre las partes o lo costumbre
se puedo deducir lo controrio-".

52 e!ó. urliculo 2206 de 101 PDEC y lo. articulo. 182 de lo C1SG y 27 de lo, pllnClplO'
de U:lldlOll
53 Cfr arlicu!o. 1b. I de lo elSG y 2.6(11 de lo. prinCipio. de Unidrail

112
Tonto en el derecho comparado corno en el derecho uniforme
del comercio inrernocionol se establecen uno serie de reqursiros para
que la aceptación produzca efectos

En primer lugar, se requiere que lo ccepioción esté de acuerdo


con los términos ofrecidos, 5111 olterorlos. Existen plonleornientos seqún
los cueles. cualquier modilicoción o lo oferto, constituye uno contra-
oferla Para otro>, en cambio, cualquier modificación que altere los
términos iniciales no debe constituir rechazo de lo mismo, sino Ion solo
aquellas que sean sustanciales.

En los PDEC se opta por la visión tradicional, al disponer el


artículo 2208( 11 que la respuesto del desiinotcrio de lo oferto que
contengo o implique términos adicionales o diferentes y que alteren
sustancialmente 105 iniciales, constituye un rechazo y uno nueva oferta.
Esta regla se atempera con la estipulación del numeral 2°, que indica
que lo respuesta con modificaciones constituye aceptación, aunque
contenga o implique términos adicionales o diferentes, siempre que
estos no sean sustanciales, y los cuales se deberán :..c1uiren el contrato.

Esta es la tendencia par lo que ha optado el artículo 19 de la


CISG. Igualmente, debe considerarse la limitación. impuesta a lo reglo
anterior, consagrado en el numeral 3° del artículo 2208, que dispone
que una respuesta semejante será tralada como rechazo de la oferta
si: (i¡la propuesta limito expresamente la oceploción a los términos de
la misma, (ii) el olerente manifiesto sin retraso su oposición o los términos
adicionales o diferentes a (iii) el destinatario subordina su aceptación
al acuerdo del oferente a los términos adicionales o modificaciones y
este asentimiento no llega al oferente dentro de un plazo razonable.

Por otra parte, en el derecho comparado se observa una tendencia


a requerir que la oferta sea aceptada dentro del término de duración,
so pena de que la aceptación sea considerada como extemporánea y,
en consecuencia, como uno nuevo.

El artículo 2207 de los PDEC trato la aceptación tardía en las


siguientes términos: N Aceptación tardía.

(1) la aceptación tardia produce efectos como aceptación


tempestiva, si el oferente comunica al destinatario sin demora que él la
considera como tal. .

113
(2) SI una ce.ro o cualquier olro escrito que contenga una
oceproc.ón rordio muestro por sí solo que fue enviado en circunstancias
toles que SI su tron srnisrón hubiera sida norrnol. hubrero llegado al
ole.ente en el tiempo debido, 1'.1 ocepícción tardia produce efectos
como aceptaci6n, salvo que, sin retroso el oferenle manifieste al
de stmotor io que considera la afer la caducada".

De esio norma se deduce que la oceptoción produce efectos


cuando llega al oferentes. denlro del término razonable y que la 101 dio
produce efectos en casas excepcionales, mencionados en ese artículo,
los c~'ples quedan a disposición y consideración del olerente ".

Corno se ha indicado oirás, la aceptación simple y oportuna


tiene como efecto natural el de conducir a que el contrato se perfeccione
Se Inslsle que el sistema adoptado en este caso es el de la recepción 56,
conforme lo señala el artículo 2205, según el cual, si el destinatario ha
remitido la aceptación, el contrato queda perfeccionado cuando esta
llega al oferente.

Esta disposición agrega, en el numeral 2°, que en caso de


aceptación por comportamiento del destinatario de la oferto, el conlroto
se perfecciona cuando el oferente tiene conocimiento de 101 conducta,
siempre y cuando esta sea oportuna, 101 como ya se señaló. Respecto
de este último casa se opto por el sistema de conocimiento.

La excepción a esta regla está establecida en el numeral 3° del


mencionado artículo, el cual indica: "Si por virtud de la oferta, de las
prácticas que las partes hubieran estoblecido entre ellas o de les usos,
el destinatario de la oferta puede aceptarla ejecutando un ocio sin
necesidad de notificarlo al oferenle, el contrato queda concluido cuando
comience la ejecución del ocio",

En cuanlo al momento y lugar de perfeccionamiento del contrato,


de lo consagrado en el artículo 2205 se puede considerar que esto

54 lo uve u 'v vez se indico en el orricoio 2205111: 'S, el desnnotcno de la olerlo ha


h~mllldo lo oceptcción. el conlrolo quedo concluido cuando la oceptación llego 01
olereorc"

55 CIr c.ticulo 21 de lo CISC.


56 POI e,'.o hecho lo cceptocióo podré ser renrodo rmentros no hoyo llegado 01 oferente.
101 C'J'T'ü en el or ricoio 2 10 de lo, pnnop.os de Unldro.1

114
or urre cuando y donde lo aceplocion produzco electos todo dentro
de los renninos enle:. eonslgnados

3.5. La batalla de forrnulanos

Corno un rcllejo de lo tendencia moderno o la celebración de


con trotas medionre ciáusulus predispuestos y de odhe srón o condiciones
generales, la doctrina analizo le denormncdo . balalla de iorrnulcrios"
o de clóusulos y condiciones predispuestas y generole;;7

Por uno parte se puede señalar que si esto clase de estipulociones


se incluye en lo declaración que contiene lo oferto o lo aceptación,
salvo en los casos de excepción o que se hizo alusión, las parles pueden
quedar en medio de un juego de ofertes y controofertas.

Lo solución por lo que se ha optodo en los PDEC es que el controlo


se perfecciono con las condiciones generales que sean coincidentes,
conforme a lo teoría del knock out. Así se expresa en el artículo 22ü9( 1):
"El contrato queda formado si las portes han alcanzado un acuerdo,
aunque lo oferla y la aceptación contengan relerencios a condiciones
generales de contratación contradictorios. Las condiciones generales
forman parte del controlo en lo medido en que sean sustancialmente
coincidentes" 58.

No obstante, deben considerarse los limitaciones a esta solución


en el numeral 2° del artículo mencionado: "(21 Sin embargo, el controlo
no quedo lormodo si uno de las partes:

al Ha indicado de onlemono, de forma explicito y no por medio


de las condiciones generales, que no quedará vinculada por un conlrolo
celebrado de ocuerdo con el párrafo (1); o

b) Comunico sin relroso o lo aira parle que no quiere quedar


vinculada por el controlo".

57 Tal coma la deline el numeral 3° del arliculo 2209: "Condicione. generole. de


conrrotcoón son lo, clóusulos lormclodos de onlemono paro un número ondelinido de
conrrotos de una rn.smo nolurolezo y que no han Sido neqocicdcs individualmente
erur e 105 parles"

58 El orriculo 222 de los pnncipios de Unrdro.t tcmbrén acoge la teor¡o del knock oul
poro solocionor la botollo de Iormolonos la solución va en la vio oe la cdoprodo en la
sección 2·207 del UCC

115
3.6. Las cartas de confirmación
Con el lermino "carlas de confirmación" se definen las comun.-
cae iones que, con posterioridad o la celebración de/ controlo, se envían
para confirmar 105 términos acordados, introducir nuevos elementos o
modificar 105 acordados. las controversias pueden surgir cuando las
panes pretenden la ejecución conforme a 105 términos pactados
originalmente o los confirmados.

las posibilidades de solución que se han planteado giran, por


un Inda, en torno a considerar que estos términos constituyen Ion sola
I
una iovitoción a reformar el controlo y, por el otro, quienes consideran
que estos términos, si no san objetadas, se incorporan al controto?".

En los PDEC se ha optado, aunque con alguna vorioción, por la


segunda de las vics, al indicar el articulo 2210 que si se ha concluido
un conhato entre profesionales que no se ho incorporado o un documento
final y uno de ellos, sin demora, envío al otro un escrito que constituye
una confirmación del acuerdo, pero que contiene elementos adicionol
o diferentes, tales cláusulas formon porte de este. lo onlerior salvo:

a) Que olteren sustanciolmente los términos del contrato, o

b] El destinatario se opongo o ello sin demora.


lo variación de los PDEC consiste en que entienden incorporados
los términos conlirrnotorios 01 controlo, siempre y cuando "no se hubiere
incorporado o un documento fina'''. Esto significa, o nuestro modo de
ver, que el acuerdo ya se celebró de manera verbal, pero las partes lo
incluiran de manera posterior en un escrito. Mientras esto no suceda,
los términos confirmatorios se incorporan al controlo.

En nuestro sentir, tonto esta fórmula como la contenida en los


principios de Unidroit afeclan enormemente la seguridad del controlo,
o/ dejarlo o merced de olguna de las portes, contra lo que fue su géne-
sis consensuodc.

3.7. Las cláusulas predispuestas

En este aportada es preciso llorncr lo otención sobre el artículo


2104, que se reliere a los estipulociones no negociadas individuolmente.

59 Como sor ede en los prmcipios de Urudrcit. Cfr. crticulo 2.12.

116
E5 decir, se hace referencia a les clóusulos de cdhesión, d.spuestcs por
una de los portes en el conlrato. En eso norma se comagra un deber
para el predisponenle de explicar su sentido a la parle que adhiere.

En efecto, aquel podró invocar dicha c1óusula conlra el odherente,


aun cuando este no la conozco, siempre que el primero hoya adoptado
105 precauciones rozonobles para llamar lo atención de lo otra parte
respecto de ellas, entes o el momento de hober concluido e! controto,
A contrario 5en5L', puede establecerse que si el predispcnente no explicó
o no tomó 105 precauciones pera hacerlo, no se puede valer de ellos.

Insiste esta disposición en que este supuesto no se cumple al


hober se hecho una referencia a toles clóusulcs en el documento
contractual, aunque las partes lo hayan firmado oo

3.8. Las cláusulas de restricción probatoria

El articulo 21 OS trata sobre los clóusulcs de obsorción o restricción


probatoria. También denominodos merger clouses, como son conocidos
en la tradición anglosajona, esto clase de estipulaciones indican que el
escrito en que se expresa el contrata contiene todas 105 clóusulos del
mismo y "no podrá ser interpretado, suplido o contradicho mediante
declorociones o acuerdos oníeriores"?".

En tal sentido, los cláusulas de restricción probatoria señolon


que el contrato 5010 se probará mediante lo que les portes hayan
acordado en la negociación, restrinqiéndose 105 medios de prueba
como declaraciones o ocuerdos onleriores.

Los PDEC tralan a los merger clauses de manera similar o como


sucede en 105 principios de Unidroit. Dispone el artículo 2 J OSI 1) que
la cláusula de obsorción que ha sido negociada individualmente por
105 parles y contenida en el contrato escrito, impide que cualquier
declaración, prorneso o convenio anterior no incorporado en el texto
forme parte del controlo. E510s solornente servirán para interpretar lo
escrito en los declaraciones y ocuerdcs previos, le. . como se indico en
el numerol 3°,

60 Diez Picaza, el. 01., ob. cit, p. 181.


61 Peroles V,'Ca.illa., M.P. Lo. cláu.ulas de (es/ricción probotono O merger c1ou.e. M lo.
controlos internocionales Pace law School In.lilute ollnlernolíonal Cornrnercioi low
-www.ci.g.low.poce.edu-

117
Por su parte, en el numeral 2" se señala que si lo cloo sulo no fue
negociada se presume'" que las parles len ion la voluntad de que las
crueriores declorociones no formaran parle del controlo, regla que no
puede ser limitada ni excluida. .

Por su parte, el numeral 4° estoblece que en virtud de las


declorociones o su comporlamienlo, una parle puede verse impedido
paro aiegar la cláusula de absorción, en la medida en que la otro
pude rozonoblemente confiar en toles declaraciones o conducto. Esto
signihca que" ... ninguna de los partes puede lrotor de darles un clconce
mOY~í de aquel en que la orr o parte pueda haber confiado
razonablemenle ... "0].

A nuestro modo de ver, en el campo de los PDEC los merger


clauses no alcanzar al período de ejecución del controro'", que se
regirá por las declaraciones escritas y los actos propios de los
contratantes.

3.9. Éxigencia de forma escrita para las rnoditi-


caciones

Según el artículo 2106 de las PDEC, los portes pueden incluir


una cláusula que exija que cualquier modificación o finalización se
presente por escrito. Sin embargo, lo mismo norma atenúo 101 severidad
al estoblecer que ello implico solo uno presunción de que el acuerdo,
modificación o finalización, no es vinculante mientras no se establezco
de esta manero.

Esto por cuanto, además de como se señalo en el numeral 2°, en


virtud de sus declaraciones o conductos, los partes pueden quedar
impedidas paro alegar tales cláusulas, en lo medido en que una de
ellas hubiere confiada razonablemente en oquellos'", aplicando lo teorio
de los actos propios.

62 P'~ ••.nción que odmue prvebc en cooirc. Diez Picozo. el. ol., ob. cu., p 183
63 Ib:¿em. p 183

65 Clr oruculos 29 de la C1SG y 2. \8 de lo. principio. de Unodro.1

118
Abreviaturas

cn Cámara de Comercio Internacional

CISG Convención de las Nociones Unidas para /05 Contratos de


Compraventa Internacional de Mercaderías.

Cnudmi Comisión de las t~aciones Unidas paro el Derecho Mercantil


Internacional

PDEC Principios de! derecho europeo de cor./rOiOS

Unidroi: lnshtuto poro la Ur.ihcocion del Derecho Privado

BibIiO9rafí a
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mercoderio•. Comentario. o lo Convención de Viena de 1980 Bogotá. Pontificio Universidad
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controlas comerciole s intemccioncles". Revi,'o de Derecho Comercial y de los Obllgaclone•.
N° 203. Bueno. Aires: lexi. NexlS - Depalmo

119
PARRA PODRIGUEZ, (armen 120021 ti nuevo derecho 'nlernoc,ono/ de /0' con/r%,
Borcelono - Bogolo. Uruve.v-dod Exrerncdo de Colornbio - J M Bo,cn Ed,lol

PE RAlf S V;S(ASllLAS, PrlOI (1996110 formación del corwoto en Jocomoia-emo internacIonal


de mcrcodenos Valencia Lrcnt lo blonch

- Ifoll 200 1) "Ihe formol,on of contrccrs & Ine pnncrples 01 Europeon coouoct low". ~
~fllo"()nQ! Low Revlew Soec.o! ~ ~ ~ princIpIes QC Ek'(~~~
law wí/h Ihe UCC Vol. XIII, N° 11 'Nh,le Ploins New York: Pace UniverSO't School ollow

UNIDRO¡T (2001) "Puncipio: sobre 105 controlas comerciales intemoc.oooles" S"gund"


Impresión coneqido y eduodo por elln~"'IJlo Inlernoc:ono: poro [e Un¡(,coción del Derecho
Ptivodo Roma ~'W unidroil org
I
ZIMME¡rlMANN, Reinhcrd 120001 Es/udlos de derecho ouvcdo europeo Madrod: Civucs

120
I iuris dictio I
Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil
Internacional
(CNUDMI)

LEY MODELO DE LA CNUDMI SOBRE ARBITRAJE COlv.lERCIAL


INTERNACIONAL

INDÍCE

LEY MODELO DE LA CNUDMl SOBRE·ARBITRAJE COMERCIAL INTERNACIONAL


Capítulo I Disposiciones generales
Artículo 1. Ambito de aplicación
Artículo 2. Definiciones y reglas de interpretación
Artículo 3. Recepción de comunicaciones escritas
Artículo 4. Renuncia al derecho a objetar
Artículo 5. Alcance de la intervención del tribunal
Artículo 6. Tribunal u otra autoridad para el cumplimiento de
determinadas funciones de asistencia y supervisión durante
.el arbitraje
Capítulo 11. Acuerdo de arbitraje
Artículo 7. Definición y forma del acuerdo de arbitraje
Artículo 8. Acuerdo de arbitraje y demanda en cuanto al fondo ante un
tribunal
Artículo 9. Acuerdo de arbitraje y adopción de medidas provisionales
por el tribunal
Capítulo 111. Composición del tribunal arbitral
Artículo 10. Número de árbitros
Artículo 11. Nombramiento de los árbitros
Articulo 12. Motivos de recusación
Articulo 13. Procedimiento de recusación
Artículo 14. Falta o imposibilidad de ejercicio de las funciones
Artículo 15. Nombramiento de un árbitro sustituto
Capítulo IV. Competencia del tribunal arbitral
Artículo 16. Facultad del tribunal arbitral para decidir acerca de su
competencia
Artículo 17. Facultad del tribunal arbitral de ordenar medidas
provisionales cautelares
Capítulo V. Sustanciación de las actuaciones arbitrales
Artículo 18. Trato equitativo de las partes
Artículo 19. Determinación del procedimiento
Artículo 20. Lugar del arbitraje
Artículo 21. Iniciación de las actuaciones arbitrales
Artículo 22. Idioma
Artículo 23. Demanda y contestación
Articulo 24. Audiencias y actuaciones por escrito
Artículo 25. Rebeldía de una de las partes
Artículo 26. Nombramiento de peritos por el tribunal arbitral
Articulo 27. Asistencia de los tribunales para la práctica de pruebas
Capítulo VI. Pronunciamiento del laudo y terminación de las actuaciones
Artículo 28. Normas aplicables al fondo del litigio
Artículo 29. Adopción de decisiones cuando hay más de un árbitro
Artículo 30. Transacción
Artículo 31. Forma y contenido de/laudo
Artículo 32. Terminación de las actuaciones
Artículo 33. Corrección e interpretación del laudo y laudo adicional
Capítulo VII. Impugnación del laudo
Artículo 34. La petición de nulidad como único recurso contra un laudo
arbitral
Capítulo VIII. Reconocimiento y ejecución de los laudos
. Artículo 35. Reconocimiento y ejecución
Artículo 36. Motivos para denegar el reconocimiento o la ejecución
NOTA EXPLICATIVA DE LA SECRETARIA DE LA CNUDMI SOBRE LA LEY MODELO DE
LA CNUDMI SOBRE ARBITRAJE COMERCIAL INTERNACIONAL
A. Antecedentes de la Ley Modelo
l. Insuficiencia de las leyes nacionales
2. Disparidad entre las diversas leyes nacionales
B. Características más destacadas de la Ley Modelo
1. Régimen procesal especial para el arbitraje comercial internacional
2. Acuerdo de arbitraje
3. Composición del tribunal arbitral
4. Competencia del tribunal arbitral
5. Sustanciación de las actuaciones arbitrales
6. Pronunciamiento del laudo y terminación de las actuaciones
7. Impugnación del laudo
8. Reconocimiento y ejecución de los laudos

LEY MODELO DE LA CNUDMI SOBRE ARBITRAJE COMERCIAL INTERNACIONAL

(Documento de las Naciones Unidas N40/17, Anexo 1)

(Aprobada por la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho


Mercantil Internacional el 21 de junio de 1985)

CAPÍTULO 1. DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 1. Ambito de aplicación'

1) La presente Ley se aplicará al arbitraje comercialf internacional, sin perjuicio de cualquier tratado
multilateral o bilateral vigente en este Estado.
2) Las disposiciones de la presente Ley, con excepción de los artículos 8, 9, 35 Y36, se aplicarán
únicamente si el lugar del arbitraje se encuentra en el territorio de este Estado.

3) Un arbitraje es internacional si:

a) las partes en un acuerdo de arbitraje tienen, al momento de la celebración de ese


acuerdo, sus establecimientos en Estados diferentes, o

b) uno de los lugares siguientes está situado fuera del Estado en el que las partes tienen
sus establecimientos:

i) el lugar del arbitraje, si éste se ha determinado en el acuerdo de arbitraje o


con arreglo al acuerdo de arbitraje;

ii) el lugar del cumplimiento de una parte sustancial de las obligaciones de


la relación comercial o el lugar con el cual el objeto del litigio tenga una
relación más estrecha; o

e) las partes han convenido expresamente en que la cuestión objeto del acuerdo de
arbitraje está relacionada con más de un Estado.

4) A los efectos del párrafo 3) de este artículo:

a) si alguna de las partes tiene más de un establecimiento, el establecimiento será el que


guarde una relación más estrecha con el acuerdo de arbitraje;

b) si una parte no tiene ningún establecimiento, se tomará en cuenta su residencia habitual.

5) La presente Ley no afectará a ninguna otra ley de este Estado en virtud de la cual determinadas
controversias no sean susceptibles de arbitraje o se puedan someter a arbitraje únicamente de .
conformidad con disposiciones que no sean las de la presente Ley.

Artículo 2. Definiciones y reglas de interpretación

A los efectos de la presente Ley:

a) "arbitraje" significa cualquier arbitraje con independencia de que sea o no una


institución arbitral permanente la que haya de ejercitarlo;
b) "tribunal arbitral" significa tanto un solo árbitro como una pluralidad de árbitros;

c) "tribunal" significa un órgano del sistema judicial de un país;

d) cuando una disposición de la presente rey, excepto el artículo 28, deje a las partes la
facultad de decidir libremente sobre un asunto, esa facultad entraña la de autorizar a un
tercero, incluida una institución, a que adopte esa decisión;

e) cuando una disposición de la presente Ley se refiera a un acuerdo que las partes hayan
celebrado o que puedan celebrar o cuando, en cualquier otra forma, se refiera a un acuerdo
entre las partes, se entenderán comprendidas en ese acuerdo todas las disposiciones del
reglamento de arbitraje en él mencionado;

j) cuando una disposición de la presente Ley, excepto el inciso a) del artículo 25 y el


inciso a) del párrafo 2) del artículo 32, se refiera a una demanda, se aplicará tambi én a
una convención, y cuando se refiera a una contestación, se aplicará asimismo a la
contestación a esa reconvención.

Artículo 3. Recepción de comunicaciones escritas

1) Salvo acuerdo en contrario de las partes:

a) se considerará recibida toda comunicación escrita que haya sido entregada


personalmente al destinatario o que haya sido entregada en su establecimiento, residencia
habitual o domicilio postal; en el supuesto de que no se descubra, tras una indagación
razonable, ninguno de esos lugares, se considerará recibida toda comunicación escrita que
haya sido enviada al último establecimiento, residencia habitual o domicilio postal
conocido del destinatario por carta certificada o cualquier otro medio que deje constancia
del intento de entrega;

b) la comunicación se considerará recibida el día en que se haya realizado tal entrega.

2) Las disposiciones de este artículo no se aplican a las comunicaciones habidas en un procedimiento


ante un tribunal.

Artículo 4. Renuncia al derecho a objetar


Se considerará que la parte que prosiga el arbitraje conociendo que no se ha cumplido alguna
disposición de la presente Ley de la que las partes puedan apartarse o algún requisito del acuerdo de
arbitraje y no exprese su objeción a tal incumplimiento sin demora injustificada o, si se prev un plazo
é

para hacerlo, dentro de ese plazo, ha renunciado a su derecho a objetar.

Artículo 5. Alcance de la intervención del tribunal

En los asuntos que se rijan por la presente Ley, no intervendrá ningún tribunal salvo en los casos en que
esta Ley así lo disponga.

Artículo 6. Tribunal u otra autoridad para el cumplimiento de determinadas funciones de asistencia y


supervisión durante el arbitraje

Las funciones a que se refieren los artículos 11 3) Y4), 13 3), 14, 163) Y342) serán ejercidas por ...
[Cada Estado especificará, en este espacio, al promulgar la ley modelo, el tribunal, los tribunales o,
cuando en aqu élla se la mencione, otra autoridad con competencia para el ejercicio de estas funciones].

CAPÍTULO 11. ACUERDO DE ARBITRAJE

Artículo 7. Definición y forma del acuerdo de arbitraje

1) El "acuerdo de arbitraje" es un acuerdo por el que las partes deciden someter a arbitraje todas las
controversias o ciertas controversias que hayan surgido o puedan surgir entre ellas respecto de una
determinada relaciónjurídica, contractual o no contractual. El acuerdo de arbitraje podrá adoptar la
forma de una cláusula compromisoria incluida en un contrato o la forma de un acuerdo independiente.

2) El acuerdo de arbitraje deberá constar por escrito. Se entenderá que el acuerdo es escrito cuando est é

consignado en un documento firmado por las partes o en un intercambio de cartas, télex, telegramas u
otros medios de telecomunicación que dejen constancia del acuerdo, o en un intercambio de escritos de
demanda y contestaciónen los que la existencia de un acuerdo sea afirmada por una parte sin ser negada
por otra. La referencia hecha en un contrato a un documento que contiene una cláusula compromisoria
constituye acuerdo de arbitraje siempre que el contrato conste por escrito y la referencia implique que
esa cláusula forma parte del contrato.
Articulo 8. Acuerdo de arbitraje y demanda en cuanto alfondo ante un tribunal

~) El tribunal al que se someta un litigio sobre un asunto que es objeto de un acuerdo de arbitraje
-emitirá a las partes al arbitraje si lo solicita cualquiera de ellas, a más tardar, en el momento de
presentar el primer escrito sobre el fondo del litigio, a menos que se compruebe que dicho acuerdo es
.iulo, ineficaz o de ejecución imposible.

2) Si se ha entablado la acción a que se refiere el párrafo 1) del presente artículo, se podrá, no obstante,
.niciar o proseguir las actuaciones arbitrales y dictar un laudo mientras la cuestión est pendiente ante el
é

.ribunal,

Artículo 9. Acuerdo de arbitraje y adopción de medidas provisionales por el tribunal

No será incompatible con un acuerdo de arbitraje que una parte, ya sea con anterioridad a las
actuaciones arbitrales o durante su transcurso, solicite de un tribunal la adopción de medidas cautelares
provisionales ni que el tribunal conceda esas medidas.

CAPÍTULO lll. COMPOSICIÓN DEL TRIBUNAL ARBITRAL

Artículo 10. Número de árbitros

1) Las partes podrán determinar libremente el número de árbitros.

2) A falta de tal acuerdo, los árbitros serán tres.

Artículo 11. Nombramiento de los árbitros

1) Salvo acuerdo en contrario de las partes, la nacionalidad de una persona no será obstáculo para que
esa persona actúe corno árbitro.

2) Sin perjuicio de lo dispuesto en los párrafos 4) y 5) del presente artículo, las partes podrán acordar
· libremente el procedimiento para el nombramiento del árbitro o los árbitros.

3) A falta de tal acuerdo,

a) en el arbitraje con tres árbitros, cada parte nombrará un árbitro y los dos árbitros así
designados nombrarán al tercero; si una parte no nombra al árbitro dentro de los treinta
días del recibo de un requerimiento de la otra parte para que lo haga, o si los dos árbitros
no consiguen ponerse de acuerdo sobre el tercer árbitro dentro de los treinta días contados
desde su nombramiento, la designación será hecha, a petición de una de las partes, por el
tribunal u otra autoridad competente conforme al artículo 6;

b) en el arbitraje con árbitro único, si las partes no consiguen ponerse de acuerdo sobre la
designación del árbitro, éste será nombrado, a petición de cualquiera de las partes, por el
tribunal u otra autoridad competente conforme al artículo 6.

4) Cuando en un procedimiento de nombramiento convenido por las partes,

a) una parte no actúe conforme a lo estipulado en dicho procedimiento, o

b) las partes, o dos árbitros, no puedan llegar a acuerdo confonnc al mencionado


procedimiento, o

c) un tercero, incluida una institución, no cumpla una función que se le confiera en dicho
procedimiento, cualquiera de las partes podrá solicitar al tribunal u otra autoridad
competente conforme al artículo 6 que adopte la medida necesaria, a menos que en el
acuerdo sobre el procedimiento de nombramiento se prevean otros medios para
conseguirlo.

5) Toda decisión sobre las cuestiones encomendadas en los párrafos 3) ó 4) del presente artículo al
tribunal u otra autoridad competente conforme al artículo 6 será inapelable. Al nombrar un árbitro, el
tribunal u otra autoridad tendrá debidamente en cuenta las condiciones requeridas para un árbitro por el
acuerdo entre las partes y tomará las medidas necesarias para garantizar el nombramiento de un árbitro
independiente e imparcial. En el caso de árbitro único o del tercer árbitro, tendrá en cuenta asimismo la'
conveniencia de nombrar un árbitro de nacionalidad distinta a la de las partes.

Artículo 12. Motivos de recusación

1) La persona a quien se comunique su posible nombramiento como árbitro deberá revelar todas las
circunstancias que puedan dar lugar a dudas justificadas acerca de su imparcialidad o independencia. El
árbitro, desde el momento de su nombramiento y durante todas las actuaciones arbitrales, revelará sin
demora tales circunstancias a 'las partes, a menos que ya les haya informado de ellas.

2) Un árbitro sólo podrá ser recusado si existen circunstancias que den lugar a dudas justificadas
respecto de su imparcialidad o independencia, o si no posee las cualificaciones convenidas por las
partes. Una parte sólo podrá recusar al árbitro nombrado por ella, o en cuyo nombramiento haya
participado, por causas de las que haya tenido conocimiento despu és de efectuada la designación.

Artículo 13. Procedimiento de recusación

1) Sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo 3) del presente artículo, las partes podrán acordar
libremente el procedimiento de recusación de los árbitros.

2) A falta de tal acuerdo, la parte que desee recusara un árbitro enviará al tribunal arbitral, dentro de los
quince días siguientes a aquel en que tenga conocimiento de la constitución del tribunal arbitral o de
cualquiera de las circunstancias mencionadas en el párrafo 2) del artículo 12, un escrito en el que
exponga los motivos para la recusación. A menos que el árbitro recusado renuncie a su cargo o que la
otra parte acepte la recusación, corresponderá al tribunal arbitral decidir sobre ésta.

3) Si no prosperase la recusación incoada con arreglo al procedimiento acordado por las partes o en los t
érminos del párrafo 2) del presente artículo, la parte recusante podrá pedir, dentro de los treinta días
siguientes al recibo de la notificación de la decisión por la que se rechaza la recusación, al tribunal u otra
autoridad competente conforme al artículo 6, que decida sobre la procedencia de la recusación, decisión
que será inapelable; mientras esa petición est pendiente, el tribunal arbitral, incluso el árbitro recusado,
é

podrán proseguir las actuaciones arbitrales y dictar un laudo.

Artículo 14. Falta o imposibilidad de ejercicio de las/unciones


,
1) Cuando un árbitro se vea impedido de jure o de facto en el ejercicio de sus funciones o por otros
motivos no las ejerza dentro de un plazo razonable, cesará en su cargo si renuncia o si las partes
acuerdan su remoción. De lo contrario, si subsiste un desacuerdo respecto a cualquiera de esos motivos,
cualquiera de las partes podrá solicitar del tribunal u otra autoridad competente conforme al artículo 6
una decisión que declare la cesación del mandato, decisión que será inapelable.

2) Si, conforme a lo dispuesto en el presente artículo o en el párrafo 2) del artículo 13, un árbitro
renuncia a su cargo o una de las partes acepta la terminación del mandato de un árbitro, ello no se
considerará como una aceptación de la procedencia de ninguno de los motivos mencionados en el
presente artículo o en el párrafo 2) del artículo 12.
Artículo 15. Nombramiento de un árbitro sustituto

Cuando un árbitro cese en su cargo en virtud de lo dispuesto en Io, artículos 13 ó 14, o en los casos de
renuncia por cualquier otro motivo o de remoción por acuerdo de las partes o de expiración de su
mandato por cualquier otra causa, se procederá al nombramiento de un sustituto conforme al mismo
procedimiento por ei que se designó al árbitro que se ha de sustituir.

CAPÍTULO IV. COMPETENCIA DEL TRIBUNAL ARBITRAL

Artículo 16. Facultad del tribunal arbitral para decidir acerca de su competencia

1) El tribunal arbitral estará facultado para decidir acerca de su propia competencia, incluso sobre las
excepciones relativas a la existencia o a la validez del acuerdo de arbitraje. A ese efecto, una cláusula
cornpromisoria que forme parte de un contrato se considerará como un acuerdo indl1diente de las
demás estipulaciones del contrato. La decisión del tribunal arbitral de que el contraro,.s nulo no
entrañará ipso jure la nulidad de la cláusula compromisoria.

2) La excepción de incompetencia del tribunal arbitral deberá oponerse a más tardar en el momento de
presentar la contestación. Las partes no se verán impedidas de oponer la excepción por el hecho de que .
hayan designado a un árbitro o participado en su designación. La excepción basada en que el tribunal
arbitral ha excedido su mandato deberá oponerse tan pronto como se plantee durante las actuaciones
arbitrales la materia que supuestamente exceda su mandato. El tribunal arbitral podrá, en cualquiera de
los casos, estimar una excepción presentada más tarde si considera justificada la demora.

3) El tribunal arbitral podrá decidir las excepciones a que se hace referencia en el párrafo 2) del presente
artículo como cuestión previa o en un laudo sobre el fondo. Si, como cuestión previa, el tribunal arbitral
se declara competente, cualquiera de las partes, dentro de los treinta días siguientes al recibo de la
notificación de esa decisión, podrá solicitar del tribunal competente conforme al artículo 6 que resuelva
la cuestión, y la resolución de este tribunal será inapelable; mientras est pendiente dicha solicitud, el
é

tribunal arbitral podrá proseguir sus actuaciones y dictar un laudo.

Artículo 17. Facultad del tribunal arbitral de ordenar medidas provisionales cautelares

Salvo acuerdo en contrario de las partes, el tribunal arbitral podrá, a petición de una de ellas.ordenar a
cualquiera de las partes que adopte las medidas provisionales cautelares que el tribunal arbitral estime
recesarias respecto del objeto del litigio. El tribunal arbitral podrá exigir de cualquiera de las partes una
garantía apropiada en conexión con esas medidas.

CAPÍTULO V. SUSTANCIACIÓN DE LAS ACTUACIONES ARBITRALES

Artículo 18. Trato equitativo de las partes

Deberá tratarse a las partes con igualdad y darse a cada una de ellas plena oportunidad de hacer valer sus
derechos.

Artículo 19. Determinación del procedimiento

1) Con sujeción a las disposiciones de la presente Ley, las partes tendrán libertad para convenir el
procedimiento a que se haya de ajustar el tribunal arbitral en sus actuaciones.

2) A falta de acuerdo, el tribunal arbitral podrá, con sujeción a lo dispuesto en la presente Ley, dirigir el
arbitraje del modo que considere apropiado. Esta facultad conferida al tribunal arbitral incluye la de
determinar la admisibilidad, la pertinencia y el valor de las pruebas.

Artículo 20. Lugar del arbitraje

1) Las partes podrán determinar libremente el lugar del arbitraje. En caso de no haber acuerdo al
respecto, el tribunal arbitral determinará el lugar del arbitraje, atendidas las circunstancias del caso,
inclusive las conveniencias de las partes.

2) Sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo precedente, el tribunal arbitral podrá, salvo acuerdo en
contrario de las partes, reunirse en cualquier lugar que estime apropiado para celebrar deliberaciones
entre sus miembros, para oír a los testigos, a los peritos o a las partes, o para examinar mercancías u
otros bienes o documentos.
Artículo 21. Iniciación de las actuaciones arbitrales

Salvo que las partes hayan convenido otra cosa, las actuaciones arbitrales respecto de una determinada
controversia se iniciarán en la fecha en que el demandado haya recibido el requerimiento de someter esa
contra .ersia a arbitraje.

Artículo 22. idioma

1) Las partes podrán acordar libremente el idioma o los idiomas que hayan de utilizarse en las
actuaciones arbitrales. A falta de tal acuerdo, el tribunal arbitral determinará el idioma o los idiomas que
hayan de emplearse en las actuaciones. Este acuerdo o esta determinación será aplicable, salvo que en
ellos mismos se haya especificado otra cosa, a todos los escritos de las partes, a todas las audiencias, y a
cualquier laudo, decisión o comunicación de otra índole que emita el tribunal arbitral.

2) El tribunal arbitral podrá ordenar que cualquier prueba documental vaya acompañada de una
traducción al idioma o los idiomas convenidos por las partes o determinados por el tribunal arbitral.

Artículo 23. Demanday contestación

1) Dentro del plazo convenido por las partes o determinado por el tribunal arbitral, el demandante deberá
alegar los hechos en que se funda la demanda, los puntos controvertidos y el objeto de la demanda, y el .
demandado deberá responder a los extremos alegados en la demanda, a menos que las partes hayan
acordado otra cosa respecto de los elementos que la demanda y la contestación deban necesariamente
contener. Las partes podrán aportar, al formular sus alegaciones, todos los documentos que consideren
pertinentes o hacer referencia a los documentos u otras pruebas que vayan a presentar.

2) Salvo acuerdo en contrario de las partes, en el curso de las actuaciones arbitrales cualquiera de las
partes podrá modificar o ampliar su demanda o contestación, a menos que el tribunal arbitral considere
improcedente esa alteración en razón de la demora con que se ha hecho.

Artículo 24. Audiencias y actuaciones por escrito

1) Salvo acuerdo en contrario de las partes, el tribunal arbitral decidirá si han de celebrarse audiencias
para la presentación de pruebas o para alegatos orales, o si las actuaciones se sustanciarán sobre la base
de documentos y demás pruebas. No obstante, a menos que las partes hubiesen convenido que no se
celebrarían audiencias, el tribunal arbitral celebrará dichas audiencias en la fase apropiada de las
actuaciones, a petición de una de las partes.

2) Deberá notificarse a las partes con suficiente antelación la celebración de las audiencias y las
reuniones del tribunal arbitral para examinar mercancías u otros bienes o documentos.

3) De todas las declaraciones, documentos o demás información que una de las partes suministre al
tribunal arbitral se dará traslado a la otra parte. Asimismo deberán ponerse a disposición de ambas partes
los peritajes o los documentos probatorios en los que el tribunal arbitral pueda basarse al adoptar su
decisión.

Articulo 25. Rebeldía de una de las partes

Salvo acuerdo en contrario de las partes, cuando, sin invocar causa suficiente,

a) el demandante no presente su demanda con arreglo al párrafo 1) del artículo 23, el


tribunal arbitral dará por terminadas las actuaciones;

b) el demandado no presente su contestación con arreglo al párrafo 1 del artí. 23, el


tribunal arbitral continuará las actuaciones, sin que esa omisión se considere PUi sí misma
como una aceptación de las alegaciones del demandante;

e) una de las partes no comparezca a una audiencia o no presente pruebas documentales,


el tribunal arbitral podrá continuar las actuaciones y dictar el laudo basándose en las
pruebas de que disponga.

Artículo 26. Nombramiento de peritos por el tribunal arbitral

1) Salvo acuerdo en contrario de las partes, el tribunal arbitral

a) podrá nombrar uno o más peritos para que le informen sobre materias concretas que
determinará el tribunal arbitral;

b) podrá solicitar a cualquiera de las partes que suministre al perito toda la información
pertinente o que le presente para su inspección todos los documentos, mercancías u otros
bienes pertinentes, o le proporcione acceso a ellos.

2) Salvo acuerdo en contrario de las partes, cuando una parte lo solicite o cuando el tribunal arbitral lo
~~

~ considere necesario, el perito, despu és de la presentación de su dictamen escrito u oral, deberá participar I
en una audiencia en la que las partes tendrán oportunidad de hacerle preguntas y de presentar peritos
para que informen sobre los puntos controvertidos.

Artículo 27. Asistencia de los tribunales para la práctica de pruebas

El tribunal arbitral o cualquiera de las partes con la aprobación del tribunal arbitral podrá pedir la
asistencia de un tribunal competente de este Estado para la práctica de pruebas. El tribunal podrá atender
dicha solicitud dentro del ámbito de su competencia y de conformidad con las normas que le sean
aplicables sobre medios de prueba.

CAPÍTULO VI. PRONUNCIAMIENTO DEL LAUDO Y TERMINACION


DE LAS ACTUACIONES

Artículo 28. Normas aplicables al fondo del litigio

1) El tribunal arbitral decidirá el litigio de conformidad con las normas de derecho elegidas por las
partes como aplicables al fondo dellitigio. Se entenderá que toda indicación del derecho u ordenamiento
jurídico de un Estado determinado se refiere, a menos que se exprese lo contrario, al derecho sustantivo
de ese Estado y no a sus normas de conflicto de leyes.

2) Si las partes no indican la ley aplicable, el tribunal arbitral aplicará la ley que determinen las normas
de conflicto de leyes que estime aplicables.

3) El tribunal arbitral decidirá ex aequo e( bono o como amigable componedor sólo si las partes le han
autorizado expresamente a hacerlo así.

4) En todos los casos, el tribunal arbitral decidirá con arreglo a las estipulaciones del contraro y tendrá
en cuenta los usos mercantiles aplicables al caso.

Artículo 29. Adopción de decisiones cuando hay más de un árbitro

En las actuaciones arbitrales en que haya más de un árbitro, toda decisión del tribunal arbitral se
adoptará, salvo acuerdo en contrario de las partes, por mayoría de votos de todos los miembros. Sin
embargo, el árbitro presidente podrá decidir cuestiones de procedimiento, si así lo autorizan las partes o
todos los miembros del tribunal.

Artículo 30. Transacción

1) Si, durante las actuaciones arbitrales, las partes llegan a una transacción que resuelva el litigio, el
tribunal arbitral dará por terminadas las actuaciones y, si lo piden ambas partes y el tribunal arbitral no
se opone, hará constar la transacción en forma de laudo arbitral en los términos convenidos por las
oartes.

2) El laudo en los t érminos convenidos se dictará con arreglo a lo dispuesto en el artículo 31 y se hará
constar en él que se trata de un laudo. Este laudo tiene la misma naturaleza y efecto que cualquier otro
laudo dictado sobre el fondo del litigio.

Artículo 31. Forma y contenido del laudo

1) El laudo se dictará por escrito y será firmado por el árbitro o los árbitros. En actuaciones arbitrales
con más de un árbitro bastarán las firmas de la mayoría de los miembros del tribunal arbitral, siempre
que se deje constancia de las razones de la falta de una o más firmas.

2) El laudo del tribunal arbitral deberá ser motivado, a menos que las partes hayan convenido en otra
cosa o que se trate de un laudo pronunciado en los términos convenidos por las partes conforme al
artículo 30 .

. 3) Constarán en el laudo la fecha en que ha sido dictado y el lugar del arbitraje determinado de
conformidad con el párrafo 1) del artículo 20. El laudo se considerará dictado en ese lugar.

4) Despu és de dictado el laudo, el tribunal lo notificará a cada una de las partes mediante entrega de una
copia firmada por los árbitros de conformidad con el párrafo 1) del presente capítulo.

Artículo 32. Terminación de las actuaciones

1) Las actuaciones arbitrales terminan con el laudo definitivo o por una orden del tribunal arbitral
dictada de conformidad con el párrafo 2) del presente artículo.
2) El tribunal arbitral ordenará la terminación de las actuaciones arbitrales cuando:

a) el demandante retire su demanda, a menos que el demandado se oponga a ello yel


tribunal arbitral reconozca un legítimo inter és de su parte en obtener una solución
definitiva del litigio;

b) las partes acuerden dar por terminadas las actuaciones;

e) el tribunal arbitral compruebe que la prosecusión de las actuaciones resultaría


innecesaria o imposible.

3) El tribunal arbitral cesará en sus funciones al terminar las actuaciones arbitrales, salvo 10 dispuesto en
el artículo 33 yen el párrafo 4) del artículo 34.

Artículo 33. Corrección e interpretación del laudo y laudo adicional

1) Dentro de los treinta días siguientes a la recepción del laudo, salvo que las partes hayan acordado otro
plazo:

a) cualquiera de las partes podrá, con notificación a la otra, pedir al tribunal arbitral que
corrija en el laudo cualquier error de cálculo, de copia o tipográfico o cualquier otro error
de naturaleza similar;

b) si así lo acuerdan las partes, cualquiera de ellas podrá, con notificación a la otra, pedir
al tribunal arbitral que dé una interpretación sobre un punto o una parte concreta del
laudo.

Si el tribunal arbitral estima justificado el requerimiento, efectuará la corrección o dará la interpretación


dentro de los treinta días siguientes a la recepción de la solicitud. La interpretación formará parte del
laudo.

2) El tribunal arbitral podrá corregir cualquier error del tipo mencionado en el inciso a) del párrafo 1) del
presente artículo por su propia iniciativa dentro de los treinta días siguientes a la fecha del laudo.

3) Salvo acuerdo en contrario de las partes, dentro de los treinta días siguientes a la recepción del laudo,
cualquiera de las partes, con notificación a la otra parte, podrá pedir al tribunal arbitral que dicte un
laudo adicional respecto de reclamaciones formuladas en las actuaciones arbitrales, pero omitidas del
laudo. Si el tribunal arbitral estima justificado el requerimiento, dictará el laudo adicional dentro de
sesenta días.
4) El tribunal arbitral podrá prorrogar, de ser necesario, el plazo en el cual efectuará una corrección, dará
una interpretación o dictará un laudo adicional con arreglo a los párrafos 1) ó 3) del presente artículo.

5) Lo dispuesto en el artículo 31 se aplicará a las correcciones o interpretaciones del laudo o a los laudos
adicionales.

CAPÍTULO VII. IMPUGNACIÓN DEL LAUDO

Artículo 34. La petición de nulidad como único recurso contra un laudo arbitral

1) Contra un laudo arbitral sólo podrá recurrirse ante un tribunal mediante una petición de nulidad
conforme a los párrafos 2) y 3) del presente artículo.

2) El laudo arbitral sólo podrá ser anulado por el tribunal indicado en el artículo 6 cuando:

a) la parte que interpone la petición pruebe:

i) que una de las partes en el acuerdo de arbitraje a que se refiere el artículo


7 estaba afectada por alguna incapacidad, o que dicho acuerdo no es válido
en virtud de la ley a que las partes lo han sometido, o si nada se hubiera
indicado a este respecto, en virtud de la ley de este Estado; o

ii) que no ha sido debidamente notificada de la designación de un árbitro o


de las actuaciones arbitrales o no ha podido, por cualquier otra razón, hacer
valer sus derechos; o

iii) que el laudo se refiere a una controversia no prevista en el acuerdo de


arbitraje o contiene decisiones que exceden los términos del acuerdo de
arbitraje; no obstante, si las disposiciones del laudo que se refieren a las
cuestiones sometidas al arbitraje pueden separarse de las que no lo están,
sólo se podrán anular estas últimas; o

iv) que la composición del tribunal arbitral o el procedimiento arbitral no se


han ajustado al acuerdo entre las partes, salvo que dicho acuerdo estuviera
en conflicto con una disposición de esta Ley de la que las partes no pudieran
apartarse o, a falta de dicho acuerdo, que no se han ajustado a esta Ley; o

b) el tribunal compruebe:
i) que, según la ley de este Estado, el objeto de la controversia no es
susceptible de arbitraje; o

ii) que e1laudo es contrario al orden público de este Estado.

3) La petición de nulidad no podrá formularse despu és de transcurridos tres meses contados desde la
fecha de la recepción del laudo o, si la petición se ha hecho con arreglo al artículo 33, desde la fecha en
que esa petición haya sido resuelta por el tribunal arbitral.

4) El tribunal, cuando se le solicite la anulación de un laudo, podrá suspender las actuaciones de nulidad,
cuando corresponda y cuando así lo solicite una de las partes, por un plazo que determine a fin de dar al
tribunal arbitral la oportunidad de reanudar las actuaciones arbitrales o de adoptar cualquier otra medida
que a juicio del tribunal arbitral elimine los motivos para la petición de nulidad.

CAPÍTULO VIII. RECONOCIMIENTO Y EJECUCIÓN DE LOS LAUDOS

Artículo 35. Reconocimiento y ejecución

1) Un laudo arbitral, cualquiera que sea el país en que se haya dictado, será reconocido corno vinculante
y, tras la presentación de una petición por escrito al tribunal competente, será ejecutado en conformidad
con las disposiciones de este artículo y del artículo 36.

2) La parte que invoque un laudo o pida su ejecución deberá presentar el original debidamente
autenticado del laudo o copia debidamente certificada del mismo, y el original del acuerdo de arbitraje a
que se refiere el artículo 7 o copia debidamente certificada del mismo. Si el laudo o el acuerdo no
estuviera redactado en un idioma oficial de este Estado, la parte deberá presentar una traducción
debidamente certificada a ese idioma de dichos documentos/.

Artículo 36. Motivos para denegar el reconocimiento o la ejecución'

l) Sólo se podrá denegar el reconocimiento o la ejecución de un laudo arbitral, cualquiera que sea el paí4
en que se haya dictado:

a) a instancia de la parte contra la cual se invoca, cuando esta parte pruebe ante el tribunal
competente del país en que se pide el reconocimiento o la ejecución:

i) que una de las partes en el acuerdo de arbitraje a que se refiere el artículo


7 estaba, afectada por alguna incapacidad, o que dicho acuerdo no es válido
en virtud de la ley a que las partes lo han sometido, o si nada se hubiera
indicado a este respecto, en virtud de la ley del país en que se haya dictado
el laudo; o

ii) que la parte contra la cual se invoca el laudo no ha sido debidamente


notificada de la designación de un árbitro o de las actuaciones arbitrales o
no ha podido, por cualquier otra razón, hacer valer sus derechos; o

iii) que el laudo se refiere a una controversia no prevista en el acuerdo de


arbitraje o contiene decisiones que exceden los términos del acuerdo de
arbitraje; no obstante, si las disposiciones del laudo que se refieren a las
cuestiones sometidas al arbitraje pueden separarse de las que no lo están, se
podrá dar reconocimiento y ejecución a las primeras; o

iv) que la composición del tribunal arbitral o el procedimiento arbitral no se


han ajustado al acuerdo celebrado entre las partes o, en defecto de tal
acuerdo, que no se han ajustado a la ley del país donde se efectuó el
arbitraje; o

v) que el laudo no es aún obligatorio para las partes o ha sido anulado o


suspendido por un tribunal del país en que, o conforme a cuyo derecho, ha
sido dictado ese laudo; o

b) cuando el tribunal compruebe:

i) que, según la ley de este Estado, el objeto de la controversia no es


susceptible de arbitraje; o

ii) que el reconocimiento o la ejecución del laudo serían contrarios al orden


público de este Estado.

2) Si se ha pedido a un tribunal de los previstos en el inciso v) del apartado a) del párrafo 1) del presente
artículo la nulidad o la suspensión del laudo, el tribunal al que se pide el reconocimiento o la ejecución
podrá, si lo consi.dera procedente, aplazar su decisión y, a instancia de la parte que pida el
.econocimiento o la ejecución del-laudo, podrá tambi én ordenar a la otra parte que d é garantías
apropiadas.
CONVENCION DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE LOS CONTRATOS DE
COMPRAVENTA INTERNACIONAL DE MERCADERIAS

PREAMBULO

Los Estados Partes en la presente Convención,

Teniendo en cuenta los amplios objetivos de las resoluciones aprobadas en el sexto


periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas
sobre el establecimiento de un nuevo orden económico internacional,

Considerando que el desarrollo del comercio internacional sobre la base de la


igualdad y del beneficio mutuo constituye un importante elemento para el fomento de
las relaciones amistosas entre los Estados,

Estimando que la adopción de normas uniformes aplicables a los contratos de


compraventa internacional de mercaderías en las que se tengan en cuenta los
diferentes sistemas sociales, económicos y jurídicos contribuiría a la supresión de los
obstáculos jurídicos con que tropieza el comercio internacional y promovería el
desarrollo del comercio internacional,

Han convenido en lo siguiente:

PARTE I. AMBITO DE APLICACION y DISPOSICIONES GENERALES

CAPITULO 1. AMBITO DE APLICACION

Artículo 1

1) La presente Convención se aplicará a los contratos de compraventa de mercaderías


entre partes que tengan sus establecimientos en Estados diferentes:

a) cuando esos Estados sean Estados Contratantes; o

b) cuando las normas de derecho internacional privado prevean la aplicación de la ley


de un Estado Contratante.

2) No se tendrá en cuenta el hecho de que las partes tengan sus establecimientos en


Estados diferentes cuando ello no resulte del contrato, ni de los tratos entre ellas, ni de
información revelada por las partes en cualquier momento antes de la celebración del
contrato o en el momento de su celebración.

3) A los efectos de determinar la aplicación de la presente Convención, no se tendrán


en cuenta ni la nacionalidad de las partes ni el carácter civil o comercial de las partes
o del contrato.

Artículo 2
La presente Convención no se aplicará a las compraventas:

a) de mercaderías compradas para uso personal, familiar o doméstico, salvo que el


vendedor, en cualquier momento antes de la celebración del contrato o en el momento
de su celebración, no hubiera tenido ni debiera haber tenido conocimiento de que las
mercaderías se compraban para ese uso;

b) en subastas;

e) judiciales;

d) de valores mobiliarios, títulos o efectos de comercio y dinero;

e) de buques, embarcaciones, aerodeslizadores y aeronaves;

t) de electricidad.

Artículo 3

1) Se considerarán compraventas los contratos de suministro de mercaderías que


hayan de ser manufacturadas o producidas, a menos que la parte que las encargue
asuma la obligación de proporcionar una parte sustancial de los materiales necesarios
para esa manufactura o producción.

2) La presente Convención no se aplicará a los contratos en los que la parte principal


de las obligaciones de la parte que proporcione las mercaderías consista en
suministrar mano de obra o prestar otros servicios.

Artículo 4

La presente Convención regula exclusivamente la formación del contrato de


compraventa y los derechos y obligaciones del vendedor y del comprador dimanantes
de ese contrato. Salvo disposición expresa en contrario de la presente Convención,
ésta no concierne, en particular:

a) a la validez del contrato ni a la de ninguna de sus estipulaciones, ni tampoco a la de


cualquier uso;

b) a los efectos que el contrato pueda producir sobre la propiedad de las mercaderías
vendidas.

Artículo 5

La presente Convención no se aplicará a la responsabilidad del vendedor por la


muerte o las lesiones corporales causadas a una persona por las mercaderías.

Artículo 6
Las partes podrán excluir la aplicación de la presente Convención o, sin perjuicio de
lo dispuesto en el artículo 12, establecer excepciones a cualquiera de sus
disposiciones o modificar sus efectos.

CAPITULO 11. DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 7

1) En la interpretación de la presente Convención se tendrán en cuenta su carácter


internacional y la necesidad de promover la uniformidad en su aplicación y de
asegurar la observancia de la buena fe en el comercio internacional.

2) Las cuestiones relativas a las materias que se rigen por la presente Convención que
no estén expresamente resueltas en ella se dirimirán de conformidad con los
principios generales en los que se basa la presente Convención o, a falta de tales
principios, de conformidad con la ley aplicable en virtud de las normas de derecho
internacional privado.

Artículo 8

1) A los efectos de la presente Convención, las declaraciones y otros actos de una


parte deberán interpretarse conforme a su intención cuando la otra parte haya
conocido o no haya podido ignorar cuál era esa intención.

2) Si el párrafo precedente no fuere aplicable, las declaraciones y otros actos de una


parte deberán interpretarse conforme al sentido que les habría dado en igual situación
una persona razonable de la misma condición que la otra parte.

3) Para determinar la intención de una parte o el sentido que habría dado una persona
razonable deberán tenerse debidamente en cuenta todas las circunstancias pertinentes
del caso, en particular las negociaciones, cualesquiera prácticas que las partes
hubieran establecido entre ellas, los usos y el comportamiento ulterior de las partes.

Artículo 9

1) Las partes quedarán obligadas por cualquier uso en que hayan convenido y por
cualquier práctica que hayan establecido entre ellas.

2) Salvo pacto en contrario, se considerará que las partes han hecho tácitamente
aplicable al contrato o a su formación un uso del que tenían o debían haber tenido
conocimiento y que, en el comercio internacional, sea ampliamente conocido y
regularmente observado por las partes en contratos del mismo tipo en el tráfico
mercantil de que se trate.

Artículo 10

A los efectos de la presente Convención:

a) si una de las partes tiene más de un establecimiento, su establecimiento será el que


guarde la relación más estrecha con el contrato y su cumplimiento, habida cuenta de
las circunstancias conocidas o previstas por las partes en cualquier momento antes de
la celebración del contrato o en el momento de su celebración;

b) si una de las partes no tiene establecimiento, se tendrá en cuenta su residencia


habitual.

Artículo 11

El contrato de compraventa no tendrá que celebrarse ni probarse por escrito ni estará


sujeto a ningún otro requisito de forma. Podrá probarse por cualquier medio, incluso
por testigos.

Artículo 12

No se aplicará ninguna disposición del artículo 11, del artículo 29 ni de la Parte 11 de


la presente Convención que permita que la celebración, la modificación o la extinción
por mutuo acuerdo del contrato de compraventa o la oferta, la aceptación o cualquier
otra manifestación de intención se hagan por un procedimiento que no sea por escrito,
en el caso de que cualquiera de las partes tenga su establecimiento en un Estado
Contratante que haya hecho una declaración con arreglo al artículo 96 de la presente
Convención. Las partes no podrán establecer excepciones a este artículo ni modificar
sus efectos.

Artículo 13

A los efectos de la presente Convención, la expresión "por escrito" comprende el


telegrama y el télex.

PARTE 11. FORMAClüN DEL CONTRATO

Artículo 14

1) La propuesta de celebrar un contrato dirigida a una o varias personas determinadas


constituirá oferta si es suficientemente precisa e indica la intención del oferente de
quedar obligado en caso de aceptación. Una propuesta es suficientemente precisa si
indica las mercaderías y, expresa o tácitamente, señala la cantidad y el precio o prevé
un medio para determinarlos.

2) Toda propuesta no dirigida a una o varias personas determinadas será considerada


como una simple invitación a hacer ofertas, a menos que la persona que haga la
propuesta indique claramente lo contrario.

Artículo 15

1) La oferta surtirá efecto cuando llegue al destinatario.

2) La oferta, aun cuando sea irrevocable, podrá ser retirada si su retiro llega al
destinatario antes o al mismo tiempo que la oferta.

Artículo 16
1) La oferta podrá ser revocada hasta que se Perfeccione el contrato si la revocación
llega al destinatario antes que éste haya enviado la aceptación.

2) Sin embargo, la oferta no podrá revocarse:

a) si indica, al señalar un plazo fijo para la aceptación o de otro modo, que es


irrevocable; o

b) si el destinatario podía razonablemente considerar que la ofera era irrevocable y ha


actuado basándose en esa oferta.

Artículo 17

La oferta, aun cuando sea irrevocable, quedará extinguida cuando su rechazo llegue al
oferente.

Artículo 18

1) Toda declaración u otro acto del destinatario que indique asentimiento a una oferta
constituirá aceptación. El silencio o la inacción, por sí solos, no constituirán
aceptación.

2) La aceptación de la oferta surtirá efecto en el momento en que la indicación de


asentimiento llegue al oferente. La aceptación no surtirá efecto si la indicación de
asentimiento no llega al oferente dentro del plazo que éste haya fijado o, si no se ha
fijado plazo, dentro de un plazo razonable, habida cuenta de las circunstancias de la
transacción y, en particular, de la rapidez de los medios de comunicación empleados'
por el oferente. La aceptación de las ofertas verbales tendrá que ser inmediata a
menos que de las circunstancias resulte otra cosa.

3) No obstante, si, en virtud de la oferta, de prácticas que las partes hayan establecido
entre ellas o de los usos, el destinatario puede indicar su asentimiento ejecutando un
acto relativo, por ejemplo, a la expedición de las mercaderías o al pago del precio, sin
comunicación al oferente, la aceptación surtirá efecto en el momento en que se ejecute
ese acto, siempre que esa ejecución tenga lugar dentro del plazo establecido en el
párrafo precedente.

Artículo 19

1) La respuesta a una oferta que pretenda ser una aceptación y que contenga
adiciones, limitaciones u otras modificaciones se considerará como rechazo de la
oferta y constituirá una contraoferta.

2) No obstante, la respuesta a una oferta que pretenda ser una aceptación y que
contenga elementos adicionales o diferentes que no alteren sustancialmente los de la
oferta constituirá aceptación a menos que el oferente, sin demora injustificada, objete
verbalmente la discrepancia o envíe una comunicación en tal sentido. De no hacerlo
así, los términos del contrato serán los de la oferta con las modificaciones contenidas
en la aceptación.
3) Se considerará que los elementos adicionales o diferentes relativos, en particular, al
precio, al pago, a la calidad y la cantidad de las mercaderías, al lugar y la fecha de la
entrega, al grado de responsabilidad de una parte con respecto a la otra o a la solución
de las controversias alteran sustancialmente los elementos de la oferta.

Artículo 20

1) El plazo de aceptación fijado por el oferente en un telegrama o en una carta


comenzará a correr desde el momento en que el telegrama sea entregado para su
expedición o desde la fecha de la carta o, si no se hubiere indicado ninguna, desde la
fecha que figure en el sobre. El plazo de aceptación fijado por el oferente por
teléfono, télex u otros medios de comunicación instantánea comenzará a correr desde
el momento en que la oferta llegue al destinatario.

2) Las días feriados oficiales o no laborables no se excluirán del cómputo del plazo de
aceptación. Sin embargo, si la comunicación de aceptación no pudiere ser entregada
en la dirección del oferente el día del vencimiento del plazo, por ser ese día feriado
oficial o no laborable en el lugar del establecimiento del oferente, el plazo se
prorrogará hasta el primer día laborable siguiente.

Artículo 21

1) La aceptación tardía surtirá, sin embargo, efecto como aceptación si el oferente. sin
demora, informa verbalmente de ello al destinatario o le envía una comunicad,
tal sentido.

2) Si la carta u otra comunicación por escrito que contenga una aceptación tardía
indica que ha sido enviada en circunstancias tales que si su transmisión hubiera sido
normal habría llegado al oferente en el plazo debido, la aceptación tardía surtirá efecto
como aceptación a menos que, sin demora, el oferente informe verbalmente al
destinatano de que considera su oferta caducada o le envíe una comunicación en tal
sentido.

Artículo 22

La aceptación podrá ser retirada si su retiro llega al oferente antes que la aceptación
haya surtido efecto o en ese momento.

Artículo 23

El contrato se perfeccionará en el momento de surtir efecto la aceptación de la oferta


conforme a lo dispuesto en la presente Convención.

Artículo 24

A los efectos de esta Parte de la presente Convención, la oferta, la declaración de


aceptación o cualquier otra manifestación de intención "llega" al destinatario cuando
se le comunica verbalmente o se entrega por cualquier otro medio al destinatario
personalmente, o en su establecimiento o dirección postal o, si no tiene
establecimiento ni dirección postal, en su residencia habitual.
PARTE III. COMPRAVENTA DE MERCADERIAS

CAPITULO I. DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 25

El incumplimiento del contrato por una de las partes será esencial cuando cause a la
~ otra parte un perjuicio tal que la prive sustancialmente de 10 que tenía derecho a
'-V esperar en virtud del contrato, salvo que la parte que haya incumplido no hubiera
~l'" ~ previsto tal resultado y que una persona razonable de la misma condición no 10
(!v~ hubiera previsto en igual situación.
'·~,,(Á.Q!~ r'\OId.o( •
Artículo 26

La declaración de resolución del contrato surtirá efecto sólo si se comunica a la otra


parte.

Artículo 27

Salvo disposición expresa en contrario de esta Parte de la presente Convención, si una


de las partes hace cualquier notificación, petición u otra comunicación conforme a
dicha Parte y por medios adecuados a las circunstancias, las demoras o los errores que
puedan producirse en la transmisión de esa comunicación o el hecho de que no llegue
a su destino no privarán a esa parte del derecho a invocar tal comunicación.

Artículo 28

Si, conforme a lo dispuesto en la presente Convención, una parte tiene derecho a


exigir de la otra el cumplimiento de una obligación, el tribunal no estará obligado a
ordenar el cumplimiento específico a menos que 10 hiciere, en virtud de su propio
derecho, respecto de contratos de compraventa similares no regidos por la presente
Convención.

Artículo 29

1) El contrato podrá modificarse o extinguirse por mero acuerdo entre las partes.

2) Un contrato por escrito que contenga una estipulación que exija que toda
modificación o extinción por mutuo acuerdo se haga por escrito no podrá modificarse
ni extinguirse por mutuo acuerdo de otra forma. No obstante, cualquiera de las partes
quedará vinculada por sus propios actos y tio podrá alegar esa estipulación en la
medida en que la otra parte se haya basado en tales actos.

CAPITULO 11. OBLIGACIONES DEL VENDEDOR

Artículo 30

El vendedor deberá entregar las mercaderías, transmitir su propiedad y entregar


cualesquiera documentos relacionados con ellas en las condiciones establecidas en el
contrato y en la presente Convención.
Sección l. Entrega de laS mercaderias y de los documentos

Artículo 31

Si el vendedor no estuviere obligado a entregar las mercaderlas en otro lugar


determinado, su obligación de entrega consistirá:

a) cuando el contrato de compraventa implique el transporte de las mercaderias, en


ponerlas en poder del primer porteador para que las traslade al comprador,

b) cuando, en los casos no comprendidos en el apartado precedente, el contrato verse


sobre mercaderias ciertas o sobre mercaderias no identificadas que hayan de extraerse
de una masa determinada o que deban ser manufacturadas o producidas y cuando, en
el momento de la celebración del contrato, las partes sepan que las mercaderías se
encuentran o deben ser manufacturadas o producidas en un lugar determinado, en
ponerlas a disposición del comprador en ese lugar,

e) en los demás casos, en poner las mercaderias a disposición del comprador en el


lugar donde el vendedor tenga su etablecimiento en el momento de la celebración del
contrato.

Artículo 32

1) Si el vendedor, conforme al contrato o a la presente Convención, pusiere las


mercaderías en poder de un porteador y étas no estuvieren claramente identificadas a
los efectos del contrato mediante señales en ellas, mediante los documentos de
expedición o de otro modo, el vendedor deberá enviar al comprador un aviso de
expedición en el que se especifiquen las mercaderias.

2) El vendedor, si estuviere obligado a disponer el transporte de las mercaderias,


deberá concertar los contratos necesarios para que éste se efectúe hasta el lugar
señalado por los medios de transporte adecuados a las circunstancias y en las
condicioens usuales para tal transporte.

3) El vendedor, si no estuviere obligado a contratar un seguro de transporte, deberá


proporcionar al comprador, a petición de éste, toda la información disponible que sea
necesaria para contratar ese seguro.

Artículo 33

El vendedor deberá entregar las mercaderías:

a) cuando, con arreglo al contrato, se haya fijado o pueda determinarse una fecha, en
esa fecha; o

b) cuando, con arreglo al contrato, se haya fijado o pueda determinarse un plazo, en


cualquier momento dentro de ese plazo, a menos que de las circunstancias resulte que
corresponde al comprador elegir la fecha; o
e) en cualquier otro caso, dentro de un plazo razonable a partir de la celebración del
contrato.

Artículo 34

El vendedor, si estuviere obligado a entregar documentos relacionados con las


mercaderías, deberá entregarlos en el momento, en el lugar y en la forma fijados por
el contrato. En caso de entrega anticipada de documentos, el vendedor podrá, hasta el
momento fijado para la entrega, subsanar cualquier falta de conformidad de los
documentos, si el ejercicio de ese derecho no ocasiona al comprador inconvenientes
ni gastos excesivos. No obstante, el comprador conservará el derecho a exigir la
indemnización de los daños y perjuicios conforme a la presente Convención.

Sección II. Conformidad de las mercaderías y pretensiones


de terceros

Artículo 35

1) El vendedor deberá entregar mercaderías cuya cantidad, calidad y tipo


correspondan a los estipulados en el contrato y que estén envasadas o embaladas en la
forma fijada por el contrato.

2) Salvo que las partes hayan pactado otra cosa, las mercaderías no serán conformes
al contrato a menos:

a) que sean aptas para los usos a que ordinariamente se destinen mercaderías del
mismo tipo;

b) que sean aptas para cualquier uso especial que expresa o tácitamente se haya hecho
saber al vendedor en el momento de la celebración del contrato, salvo que de las
circunstancias resulte que el comprador no confió, o no era razonable que confiara, en
la competencia y el juicio del vendedor;

e) que posean las cualidades de la muestra o modelo que el vendedor haya presentado
al comprador;

d) que estén envasadas o embaladas en la forma habitual para tales mercaderías o, si


no existe tal forma, de una forma adecuada para conservarlas y protegerlas.

3) El vendedor no será responsable, en virtud de los apartados a) a d) del párrafo


precedente, de ninguna falta de conformidad de las mercaderías que el comprador
conociera o no hubiera podido ignorar en el momento de la celebración del contrato.

Artículo 36

1) El vendedor será responsable, conforme al contrato y a la presente Convención, de


toda falta de conformidad que exista en el momento de la transmisión del riesgo al
comprador, aun-cuando esa falta sólo sea manifiesta después de ese momento.
2) El vendedor también será rsponsable de toda falta de conformidad ocurrida después
del momento indicado en el párrafo precedentey que sea imputable al incumplimiento
de cualquiera de sus obligaciones, incluido el incumplimiento de cualquier garantía de
que, durante determinadoperíodo, las mercaderíasseguirán siendo aptas para su uso
ordinario o para un uso especial o conservarán las cualidadesy características
especificadas.

Artículo 37

En caso de entrega anticipada, el vendedorpodrá, hasta la fecha fijadapara la entrega


de las mercaderías, bien entregar la parte o cantidad que falte de las mercaderíaso
entregar otras mercaderíasen sustitución de las entregadasque no sean conformes,
bien subsanar cualquier falta de conformidadde las mercaderías entregadas,siempre
que el ejercicio de ese derecho no ocasione al comprador inconvenientes ni gastos
excesivos. No obstante, el comprador conservaráel derecho a exigir la indemnización
de los daños y perjuicios conforme a la presente Convención.

Artículo 38

1) El comprador deberá examinar o hacer examinar las mercaderías en el plazo más


breve posible atendidas las circunstancias.

2) Si el contrato implica el transporte de las mercaderías, el examenpodrá aplazarse


hasta que éstas hayan llegado a su destino.

3) Si el comprador cambia en tránsito el destino de las mercaderías o las reexpide sin


haber tenido una oportunidadrazonable de examinarlasy si en el momento de la
celebración del contrato el vendedor tenía o debía haber tenido conocimiento de la
posibilidad de tal cambio de destino o reexpedición, el examen podrá aplazarse hasta
que las mercaderíashayan llegado a su nuevo destino.

Artículo 39

1) El comprador perderá el derecho a invocar la falta de conformidad de las


mercaderías si no lo comunica al vendedor, especificando su naturaleza, dentro de un
plazo razonable a partir del momento en que la haya o debierahaberla descubierto.

2) En todo caso, el comprador perderá el derecho a invocar la faltade conformidadde


las mercaderías si no lo comunica al vendedoren un plazo máximode dos años
contados desde la fecha en que las mercaderías se pusieron efectivamente en poder
del comprador, a menos que ese plazo sea incompatible con un período de garantia
contractual.

Artículo 40

El vendedor no podrá invocar las disposiciones de los artículos 38 y 39 si la falta de


conformidad se refiere a hechos que conocía o no podía ignorary que no haya
revelado al comprador.

Artículo 41
El vendedor deberá entregar las mercaderías libres de cualesquiera derchos o
pretensiones de un tercero,a menos que el comprador convenga en aceptarlas sujetas
a tales derechos o pretensiones. No obstante, si tales derechos o pretensiones se basan
en la propiedad industrial u otros tipos de propiedad intelectual, la obligación del
vendedor se regirá por el artículo 42.

Artículo 42

1) El vendedor deberá entregar las mercaderías libres de cualesquiera derechos o


pretensiones de un tercero basados en la propiedad industrial u otros tipos de
propiedad intelectual que conociera o no hubiera podido ignorar en el momento de la
celebración del contrato, siempre que los derechos o pretensiones se basen en la
propiedad industrial u otros tipos de propiedad intelectual:

a) en virtud de la ley del Estado en que hayan de revenderse o utilizarse las


mercaderías, si las partes hubieren previsto en el momento de la celebración del
contrato que las mercaderías se revenderían o utilizarían en ese Estado; o

b) en cualquier otro caso, en virtud de la ley del Estado en que el comprador tenga su
establecimiento.

2) La obligación del vendedor conforme al párrafo precedente no se extenderá a los


casos en que:

a) en el momento de la celebración del contrato, el comprador conociera o no hubiera


podido ignorar la existencia del derecho o de la pretensión; o

b) el derecho o la pretensión resulten de haberse ajustado el vendedor a fórmulas,


diseños y dibujos técnicos o a otras especificaciones análogas proporcionados por el
comprador.

Artículo 43

1) El comprador perderá el derecho a invocar las disposiciones del artículo 41 o del


artículo 42 si no comunica al vendedor la existencia del derecho o la pretensión del
tercero, especificando su naturaleza, dentro de un plazo razonable a partir del
momento en que haya tenido o debiera haber tenido conocimiento de ella.

2) El vendedor no tendrá derecho a invocar las disposiciones del párrafo precedente sí


conocía el derecho o la pretensión del tercero y su naturaleza.

Artículo 44

No obstante lo dispuesto en el párrafo 1) del artículo 39 y en el párrafo 1) del artículo


43, el comprador podrá rebajar el precio conforme al artículo 50 o exigir la
indemnización de los daños y perjuicios, excepto el lucro cesante, sipuede aducir una
excusa razonable por haber omitido la comunicación requerida.

Sección m. Derechos y acciones en caso de incumplimiento


del contrato por el vendedor
Artículo 45

1) Si el vendedor no cumple cualquiera de las obligaciones que le incumben conforme


al contrato o a la presente Convención, el comprador podrá:

a) ejercer los derechos establecidos en los artículos 46 a 52;

b) exigir la indemnización de los daños y perjuicios conforme a los articulos 74 a 77.

2) El comprador no perderá el derecho a exigir la indemnización de los daños y


perjuicios aunque ejercite cualquier otra acción conforme a su derecho.

3) Cuando el comprador ejercite una acción por incumplimiento del contrato, el juez o
el árbitro no podrán conceder al vendedor ningún plazo de gracia.

Artículo 46

1) El comprador podrá exigir al vendedor el cumplimiento de sus obligaciones, a


menos que haya ejercitado un derecho o acción incompatible con esa exigencia.

2) Si las mercaderías no fueren conformes al contrato, el comprador podrá exigir la


entrega de otras mercaderías en sustitución de aquéllas sólo si la falta de conformidad
constituye un incumplimiento esencial del contrato y la petición de sustitución de las
mercaderías se formula al hacer la comunicación a que se refire el artículo 39 o dentro
de un plazo razonable a partir de ese momento.

3) Si las mercaderías no fueren conformes al contrato, el comprador podrá exigir al


vendedor que las repare para subsanar la falta de conformidad, a menos que esto no
sea razonable habida cuenta de todas las circunstancias. La petición de que se reparen
las mercaderías deberá formularse al hacer la comunicación a que se refiere el articulo
39 o dentro de un plazo razonable a partir de ese momento.

Artículo 47

1) El comprador podrá fijar un plazo suplementario de duración razonable para el


cumplimiento por el vendedor de las obligaciones que le incumban.

2) El comprador, a menos que haya recibido la comunicación del vendedor de que no


cumplirá lo que le incumbe en el plazo fijado conforme al párrafo precedente, no
podrá, durante ese plazo, ejercitar acción alguna por incumplimiento del contrato. Sin
embargo, el comprador no perderá por ello 'el derecho a exigir la indemnización de los
daños y perjuicios por demora en el cumplimiento.

Artículo 48

1) Sin petjuicio de lo dispuesto en el artículo 49, el vendedor podrá, incluso después


de la fecha de entrega, subsanar a su propia costa todo incumplimiento de sus
obligaciones, si puede hacerlo sin una demora excesiva y sin causar al comprador
inconvenientes excesivos o incertidumbre en cuanto al reembolso por el vendedor de
los gastos anticipados por el comprador. No obstante, el comprador conservará el
derecho a exigir la indemnización de los daños y perjuicios conforme a la presente
Convención.

2) Si el vendedor pide al comprador que le haga saber si acepta el cumplimiento y el


comprador no atiende la petición en un plazo razonable, el vendedor podrá cumplir
sus obligaciones en el plazo indicado en su petición. El comprador no podrá, antes del
vencimiento de ese plazo, ejercitar ningún derecho o acción incompatible con el
cumplimiento por el vendedor de las obligaciones que le incumban.

3) Cuando el vendedor comunique que cumplirá sus obligaciones en un plazo


determinado, se presumirá que pide al comprador que le haga saber su decisión
conforme al párrafo precedente.

4) La petición o comunicación hecha por el vendedor conforme al párrafo 2) o al


párrafo 3) de este artículo no surtirá efecto a menos que sea recibida por el
comprador.

Artículo 49

1) El comprador podrá declarar resuelto el contrato:

a) si el incumplimiento por el vendedor de cualquiera de las obligaciones que el


incumban conforme al contrato o a la presente Convención constituye un
incumplimiento esencial del contrato; o

b) en caso de falta de entrega, si el vendedor no entrega las mercaderías dentro del


plazo suplementario fijado por el comprador conforme al párrafo 1) del artículo 47 o
si declara que no efectuará la entrega dentro del plazo así fijado.

2) No obstante, en los casos en que el vendedor haya entregado las mercaderías, el


comprador perderá el derecho a declarar resuelto el contrato si no lo hace:

a) en caso de entrega tardía, dentro de un plazo razonable después de que haya tenido
conocimiento de que se ha efectuado la entrega:

b) en caso de incumplimiento distinto de la entrega tardía, dentro de un plazo


razonable:

i) después de que haya tenido o debiera haber tenido conocimiento del


incumplimiento;

ii) después del vencimiento del plazo suplementario fijado por el comprador conforme
al párrafo 1) del artículo 47, o después de que el vendedor haya declarado que no
cumplirá sus obligaciones dentro de ese plazo suplementario; o

iii) después del vencimiento del plazo suplementario indicado por el vendedor
conforme al párrafo 2) del artículo 48, o después de que el comprador haya declarado
que no aceptará el cumplimiento.

Artículo 50
Si las mercaderías no fueren conformes al contrato, háyase pagado o no el precio, el
comprador podrá rebajar el precio proporcionalmente a la diferencia existente entre el
valor que las mercaderías efectivamente entregadas tenían en el momento de la
entrega y el valor que habrían tenido en ese momento mercaderías conformes al
contrato. Sin embargo, el comprador no podrá rebajar el precio si el vendedor subsana
cualquier incumplimiento de sus obligaciones conforme al artículo 37 o al artículo 48
o si el comprador se niega a aceptar el cumplimiento por el vendedor conforme a esos
artículos.

Artículo 51

1) Si el vendedor sólo entrega una parte de las mercaderías o si sólo una parte de las
mercaderías entregadas es conforme al contrato, se aplicarán los artículos 46 aSO
respecto de la parte que falte o que no sea conforme.

2) El comprador podrá declarar resuelto el contrato en su totalidad sólo si la entrega


parcial o no conforme al contrato constituye un incumplimiento esencial de éste.

Artículo 52

1) Si el vendedor entrega las mercaderías antes de la fecha fijada, el comprador podrá


aceptar o rehusar su recepción.

2) Si el vendedor entrega una cantidad de mercaderías mayor que la expresada en el


contrato, el comprador podrá aceptar o rehusar la recepción de la cantidad excedente.
Si el comprador acepta la recepción de la totalidad o de parte de la cantidad
excedente, deberá pagarla al precio del contrato.

CAPITULO m. OBLIGACIONES DEL COMPRADOR

Artículo 53

El comprador deberá pagar el precio de las mercaderías y recibirlas en las condiciones


establecidas en el contrato y en la presente Convención.

Sección 1. Pago del precio

Artículo 54

La obligación del comprador de pagar el precio comprende la de adoptar las medidas


y cumplir los requisitos fijados por el contrato o por las leyes o los reglamentos
pertinentes para que sea posible el pago.

Artículo SS

Cuando el contrato haya sido válidamente celebrado pero en él ni expresa ni


tácitamente se haya-señalado el precio o estipulado un medio para determinarlo, se
considerará, salvo indicación en contrario, que las partes han hecho referencia
implícitamente al precio generalmente cobrado en el momento de la celebración del
contrato por tales mercaderías, vendidas en circunstancias semejantes, en el tráfico
mercantil de que se trate.

Artículo 56

Cuando el precio se señale en función del peso de las mercaderías, será el peso neto,
en caso de duda, el que determine dicho precio.

Artículo 57

1) El comprador, si no estuviere obligado a pagar el precio en otro lugar determinado,


deberá pagarlo al vendedor:

a) en el establecimiento del vendedor; o

b) si el pago debe hacerse contra entrega de las mercaderías o de documentos, en el


lugar en que se efectúe la entrega.

2) El vendedor deberá soportar todo aumento de los gastos relativos al pago


ocasionado por un cambio de su establecimiento acaecido después de la celebración
del contrato.

Artículo 58

1) El comprador, si no estuviere obligado a pagar el precio en otro momento


determinado, deberá pagarlo cuando el vendedor ponga a su disposición las
mercaderías o los correspondientes documentos representativos conforme al contrato
y a la presente Convención. El vendedor podrá hacer del pago una condición para la
entrega de las mercaderías o los documentos.

2) Si el contrato implica el transporte de las mercaderías, el vendedor podrá expedirlas


estableciendo que las mercaderías o los correspondientes documentos representativos
no se pondrán en poder del comprador más que contra el pago del precio.

3) El comprador no estará obligado a pagar el precio mientras no haya tenido la


posibilidad de examinar las mercaderías, a menos que las modalidades de entrega o de
pago pactadas por las partes sean incompatibles con esa posibilidad.

Artículo 59

El comprador deberá pagar el precio en la fecha fijada o que pueda determinarse con
arreglo al contrato y a la presente Convención, sin necesidad de requerimiento ni de
ninguna otra formalidad por parte del vendedor.

Sección n. Recepción

Artículo 60

La obligación del comprador de proceder a la recepción consiste:


a) en realizar todos los actos que razonablemente quepa esperar de él para que el
vendedor pueda efectuar la entrega; y

b) en hacerse cargo de las mercaderías.

Sección lII. Derechos y acciones en caso de incumplimiento


del contrato por el comprador

Artículo 61

1) Si el comprador no cumple cualquiera de las obligaciones que le incumben


conforme al contrato o a la presente Convención, el vendedor podrá:

a) ejercer los derechos establecidos en los artículos 62 a 65;

b) exigir la indemnización de los daños y perjuicios conforme a los artículos 74 a 77.

2) El vendedor no perderá el derecho a exigir la indemnización de los daños y


perjuicios aunque ejercite cualquier otra acción conforme a su derecho.

3) Cuando el vendedor ejercite una acción por incumplimiento del contrato, el juez o
el árbitro no podrán conceder al comprador ningún plazo de gracia.

Artículo 62

El vendedor podrá exigir al comprador que pague el precio, que reciba las
mercaderías o que cumpla las demás obligaciones que le incumban, a menos que el
vendedor haya ejercitado un derecho o acción incompatible con esa exigencia.

Artículo 63

1) El vendedor podrá fijar un plazo suplementario de duración razonable para el


cumplimiento por el comprador de las obligaciones que le incumban.

2) El vendedor, a menos que haya recibido comunicación del comprador de que no


cumplirá lo que le incumbe en el plazo fijado conforme al párrafo precedente, no
podrá, durante ese plazo, ejercitar acción alguna por incumplimiento del contrato. Sin
embargo. el vendedor no perderá por ello el derecho que pueda tener a exigir la
indemnización de los daños y perjuicios por demora en el cumplimiento.

Artículo 64

1) El vendedor podrá declarar resuelto el contrato:

a) si el incumplimiento por el comprador de cualquiera de las obligaciones que le


incumban conforme al contrato o a la presente Convención constituye un
incumplimiento esencial del contrato; o
b) si el comprador no cumple su obligación de.pagar el precio o no recibe las
mercaderías dentro del piazo suplementario fijado por el vendedor conforme al
párrafo 1) del artículo 63 o si declara que no lo hará dentro del plazó así fijado.

2) No obstante, en los casos en que el comprador haya pagado el precio:el vendedor


perderá el derecho a declarar resuelto el contrato si no lo hace:

a) en caso de cumplimiento tardío por el comprador, antes de que el vendedor tenga


conocimiento de que se ha efectuado el cumplimiento; o

b) en caso de incumplimiento distinto del cumplimiento tardío por el comprador,


dentro de un plazo razonable:

i) después de que el vendedor haya tenido o debiera haber tenido conocimiento del
incumplimiento; o

ii) después del vencimiento del plazo suplementario fijado por el vendedor conforme
al párrafo 1) del artículo 63, o después de que el comprador haya declarado que no
cumplirá sus obligaciones dentro de ese plazo suplementario.

Artículo 65

1) Si conforme al contrato correspondiere al comprador especificar la forma, las


dimensiones u otras características de las mercaderías y el comprador no hiciere tal
especificación en la fecha convenida o en un plazo razonable después de haber
recibido un requerimiento del vendedor, éste podrá, sin perjuicio de cualesquiera otros
derechos que le correspondan, hacer la especificación él mismo de acuerdo con las
necesidades del comprador que le sean conocidas.

2) El vendedor, si hiciere la especificación él mismo, deberá informar de sus detalles


al comprador y fijar un plazo razonable para que éste pueda hacer una especificación
diferente. Si, después de recibir esa comunicación, el comprador no hiciere uso de
esta posibilidad dentro del plazo así fijado, la especificación hecha por el vendedor
tendrá fuerza vinculante.

CAPITULO N. TRANSMISION DEL RIESGO

Artículo 66

La pérdida o el deterioro de las mercaderías sobrevenidos después de la transmisión


del riesgo al comprador no liberarán a éste de su obligación de pagar el precio, a
menos que se deban a un acto u omisión del vendedor.

Artículo 67

1) Cuando el contrato de compraventa implique el transporte de las mercaderías y el


vendedor no esté obligado a entregarlas en un lugar determinado, el riesgo se
transmitirá al comprador en el momento en que las mercad, ..ías se pongan en poder
del primer porteador para que las traslade al comprador conforme al contrato de
compraventa. Cuando el vendedor esté obligado a poner las mercaderías en poder de
un porteador en un lugar determinado, el riesgo no se transmitirá al comprador hasta
que las mercaderías se pongan en poder del porteadoren ese lugar. El hecho de que el
vendedor esté autorizado a retener los documentos representativos de las mercaderías
no afectará a la transmisión del riesgo. .

2) Sin embargo, el riesgo no se transmitirá al comprador hasta que las mercaderías


estén claramente identificadas a los efectos del contratomediante señales en ellas,
mediante los documentos de expedición, mediantecomunicación enviada al
comprador o de otro modo.

Articulo 68

El riesgo respecto de las mercaderías vendidasen tránsito se transmitiráal comprador


desde el momento de la celebración del contrato. No obstante, si así resultare de las
circunstancias, el riesgo será asumido por el comprador desde el momentoen que las
mercaderías se hayan puesto en poder del porteadorque haya expedido los
documentos acreditativos del transporte. Sin embargo, si en el momento de la
celebración del contrato de compraventa el vendedortuviera o debierahacer tenido
conocimiento de que las mercaderías habían sufrido pérdida o deterioro y no lo
hubiera revelado al comprador, el riesgo de la pérdida o deterioro será de cuenta del
vendedor.

Articulo 69

1) En los casos no comprendidos en los artículos 67 y 68, el riesgo se transmitirá al


comprador cuando éste se haga cargo de las mercaderías o, si no lo hace a su debido
tiempo, desde el momento en que las mercaderías se pongana su disposicióne incurrá
en incumplimiento del contrato al rehusar su recepción

2) No obstante, si el comprador estuviere obligadoa hacersecargo de las mercaderías


en un lugar distinto de un establecimiento del vendedor, el riesgo se transmitirá
cuando deba efectuarse la entrega y el compradortenga conocimiento de que las
mercaderías están a su disposición en ese lugar.

3) Si el contrato versa sobre mercaderías aún sin identificar, no se consideraráque las


mercaderías se han puesto a disposición del comprador hasta que estén claramente
identificadas a los efectos del contrato.

Articulo 70

Si el vendedor ha incurrido en incumplimientoesencialdel contrato, las disposiciones


de los artículos 67, 68 Y69 no afectarán a los derechos y acciones de que dispongael
comprador como consecuencia del incumplimiento.

CAPITULO V. DISPOSICIONES COMUNES A LAS OBLIGACIONES DEL


VENDEDOR Y DEL COMPRADOR

Sección I. Incumplimientoprevisibley contratos


con entregas sucesivas
Artículo 71

1) Cualquiera de las partes podrá diferir el cumplimiento de sus obligaciones si,


después de la celebración del contrato, resulta manifiesto que la otra parte no cumplirá
una parte sustancial de sus obligaciones a causa de:

a) un grave menoscabo de su capacidad para cumplirlas o de su solvencia, o

b) su comportamiento al disponerse a cumplir o al cumplir el contrato.

2) El vendedor, si ya hubiere expedido las mercaderías antes de que resulten evidentes


los motivos a que se refiere el párrafo precedente, podrá oponerse a que las
mercaderías se pongan en poder del comprador, aun cuando éste sea tenedor de un
documento que le permita obtenerlas. Este párrafo concierne sólo a los derechos
respectivos del comprador y del vendedor sobre las mercaderías.

3) La parte que difiera el cumplimiento de lo que le incumbe, antes o después de la


expedición de las mercaderías, deberá comunicarlo inmediatamente a la otra parte y
deberá proceder al cumplimiento si esa otra parte da seguridades suficientes de que
cumplirá sus obligaciones.

Artículo 72

1) Si antes de la fecha de cumplimiento fuere patente que una de las partes incurrirá
en incumplimiento esencial del contrato, la otra parte podrá declararlo resuelto.

2) Si hubiere tiempo para ello, la parte que tuviere la intención de declarar resuelto el
contrato deberá comunicarlo con antelación razonable a la otra parte para que ésta
pueda dar seguridades suficientes de que cumplirá sus obligaciones.

3) Los requisitos del párrafo precedente no se aplicarán si la otra parte hubiere


declarado que no cumplirá sus obligaciones.

Artículo 73

1) En los contratos que estipulen entregas sucesivas de mercaderías, si el


incumplimiento por una de las partes de cualquiera de sus obligaciones relativas a
cualquiera de las entregas constituye un incumplimiento esencial del contrato en
relación con esa entrega, la otra parte podrá declarar resuelto el contrato en lo que
respecta a esa entrega.

2) Si el incumplimiento por una de las panes oc cualquiera de sus obligaciones


relativas a cualquiera de las entregas da a la otra parte fundados motivos para inferir
que se producirá un incumplimiento esencial del contrato en relación con futuras
entregas, esa otra parte podrá declarar resuelto el contrato para el futuro, siempre que
lo haga dentro de un plazo razonable.

3) El comprador que declare resuelto el contrato respecto de cualquier entrega podrá,


al mismo tiempo, declararlo resuelto respecto de entregas ya efectuadas o de futuras
entregas si, por razón de su interdependencia, tales entregas no pudieren destinarse al
uso previsto por las partes en el momento de la celebración del contrato.

Sección ll. Indemnización de daños y pe¡juicios

Artículo 74

La indemnización de daños y perjuicios por el incumplimiento del contrato en que


haya incurrido una de las partes comprenderá el valor de la pérdida sufrida y el de la
ganancia dejada de obtener por la otra parte como consecuencia del incumplimiento.
Esa indemnización no podrá exceder de la pérdida que la parte que haya incurrido en
incumplimiento hubiera previsto o debiera haber previsto en el momento de la
celebración del contrato, tomando en consideración los hechos de que tuvo o debió
haber tenido conocimiento en ese momento, como consecuencia posible del
incumplimiento del contrato.

Artículo 75

Si se resuelve el contrato y si, de manera razonable y dentro de un plazo razonable


después de la resolución, el comprador procede a una compra de reemplazo o el
vendedor a una venta de reemplazo, la parte que exija la indemnización podrá obtener
la diferencia entre el precio del contrato y el precio estipulado en la operación de
reemplazo, así como cualesquiera otros daños y perjuicios exigibles conforme al
artículo 74.

Artículo 76

1) Si se resuelve el contrato y existe un precio corriente de las mercaderías, la parte


que exija la indemnización podrá obtener. si no ha procedido a una compra de
reemplazo o a una venta de reemplazo conforme al artículo 75, la diferencia entre el
precio señalado en el contrato y el precio corriente en el momento de la resolución, así
como cualesquiera otros daños y perjuicios exigibles conforme al artículo 74. No
obstante, si la parte que exija la indemnización ha resuelto el contrato después de
haberse hecho cargo de las mercaderías, se aplicará el precio corriente en el momento
en que se haya hecho cargo de ellas en vez del precio corriente en el momento de la
resolución.

2) A los efectos del párrafo precedente, el precio corriente es el del lugar en que
debiera haberse efectuado la entrega de las mercaderías o. si no hubiere precio
corriente en ese lugar, el precio en otra plaza que pueda razonablemente sustituir ese
lugar. habida cuenta de las diferencias de costo del transporte de las mercaderías.

Artículo 77

La parte que invoque el incumplimiento del contrato deberá adoptar las medidas que
sean razonables, atendidas las circunstancias. para reducir la pérdida, incluido el lucro
cesante, resultante del incumplimiento. Si no adopta tales medidas, la otra parte podrá
pedir que se reduzca la indemnización de los daños y perjuicios en la cuantía en que
debía haberse reducido la pérdida.
Sección m. Intereses

Artículo 78

Si una parte no paga el precio o cualquier otra suma adeudada, la otra parte tendrá
derecho a percibir los intereses correspondientes, sin perjuicio de toda acción de
indemnización de los daños y perjuicios exigibles conforme al artículo 74.

Sección IV. Exoneración

Artículo 79

1) Una parte no será responsable de la falta de cumplimiento de cualquiera de sus


obligaciones si prueba que esa falta de cumplimiento se debe a un impedimiento ajeno
a su voluntad y si no cabía razonablemente esperar que tuviese en cuenta el
impedimento en el momento de la celebración del contrato, que lo evitase o superase
o que evitase o superase sus consecuencias.

2) Si la falta de cumplimiento de una de las partes se debe a la falta de cumplimiento


de un tercero al que haya encargado la ejecución total o parcial del contrato, esa parte
sólo quedará exonerada de responsabilidad:

a) si está exonerada conforme al párrafo precedente, y

b) si el tercero encargado de la ejecución también estaría exonerado en el caso de que


se le aplicaran las disposiciones de ese párrafo.

3) La exoneración prevista en este artículo surtirá efecto mientras dure el


impedimento.

4) La parte que no haya cumplido sus obligaciones deberá comunicar a la otra parte el
impedimento y sus efectos sobre su capacidad para cumplirlas. Si la otra parte no
recibiera la comunicación dentro de un plazo razonable después de que la parte que no
haya cumplido tuviera o debiera haber tenido conocimiento del impedimento, esta
última parte será responsable de los daños y perjuicios causados por esa falta de
recepción.

5) Nada de lo dispuesto en este artículo impedirá a una u otra de las partes ejercer
cualquier derecho distinto del derecho a exigir la indemnización de los daños y
perjuicios conforme a la presente Convención.

Artículo 80

Una parte no podrá invocar el incumplimiento de la otra en la medida en que tal


incumplimiento haya sido causado por acción u omisión de aquélla.

Sección V. Efectos de la resolución

Artículo 81
1) La resolución del contrato liberará a las dos partes de sus obligaciones, salvo a la
indemnización de daños y perjuicios que pueda ser debida. La resolución no afectará a
las estipulaciones del contrato relativas a la solución de controversias ni a ninguna
otra estipulación del contrato que regule los derechos y obligaciones de las partes en
caso de resolución.

2) La parte que haya cumplido total o parcialmente el contrato podrá reclamar a la


otra parte la restitución de 10 que haya suministrado o pagado conforme al contrato. Si
las dos partes están obligadas a restituir, la restitución deberá realizarse
simultáneamente.

Artículo 82

1) El comprador perderá el derecho a declarar resuelto el contrato o a exigir al


vendedor la entrega de otras mercaderías en sustitución de las recibidas cuando le sea
imposible restituir éstas en un estado sustancialmente idéntico a aquél en que las
hubiera recibido.

2) El párrafo precedente no se aplicará:

a) si la imposibilidad de restituir las mercaderías o de restituirlas en un estado


sustancialmente idéntico a aquél en que el comprador las hubiera recibido no fuere
imputable a un acto u omisión de éste;

b) si las mercaderías o una parte de ellas hubieren perecido o se hubieren deteriorado


como consecuencia del examen prescrito en el artículo 38; o

e) si el comprador, antes de que descubriera o debiera haber descubierto la falta de


conformidad, hubiere vendido las mercaderías o una parte de ellas en el curso normal
de sus negocios o las hubiere consumido o transformado conforme a un uso normal.

Artículo 83

El comprador que haya perdido el derecho a declarar resuelto el contrato o a exigir al


vencedor la entrega de otras mercaderías en sustitución de las recibidas, conforme al
artículo 82, conservará todos los demás derechos y acciones que le correspondan
conforme al contrato y a la presente Convención.

Artículo 84

1) El vendedor, si estuviere obligado a restituir el precio, deberá abonar también los


intereses correspondientes a partir de la fecha en que se haya efectuado el pago.

2) El comprador deberá abonar al vendedor el importe de todos los beneficios que


haya obtenido de las mercaderías o de una parte de ellas:

a) cuando deba restituir las mercaderías o una partge de ellas; o

b) cuando le sea imposible restituir la totalidad o una parte ce las mercaderías o


restituir la totalidad o una parte de las mercaderías en un estado sustancialmente
idéntico a aquél en que las hubiera recibido, pero haya declarado resuelto el contrato o
haya exigido al vendedor la entrega de otras mercaderías en sustitución de las
recibidas.

Sección VI. Conservación de las mercaderías

Artículo 85

Si el comprador se demora en la recepción de las mercaderías o, cuando el pago del


precio y la entrega de las mercaderías deban hacerse simultáneamente, no paga el
precio, el vendedor, si está en posesión de las mercaderías o tiene de otro modo poder
de disposición sobre ellas, deberá adoptar las medidas que sean razonables, atendidas
las circunstancias, para su conservación. El vendedor tendrá derecho a retener las
mercaderías hasta que haya obtenido del comprador el reembolso de los gastos
razonables que haya realizado.

Artículo 86

1) El comprador, si ha recibido las mercaderías y tiene la intención de ejercer


cualquier derecho a rechazarlas que le corresponda conforme al contrato o a la
presente Convención, deberá adoptar las medidas que sean razonables, atendidas las
circunstancias, para su conservación. El comprador tendrá derecho a retener las
mercaderías hasta que haya obtenido del vendedor el reembolso de los gastos
razonables que haya realizado.

2) Si las mercaderías expedidas al comprador han sido puestas a disposición de éste


en el lugar de destino y el comprador ejerce el derecho a rechazarlas, deberá tomar
posesión de ellas por cuenta del vendedor, siempre que ello pueda hacerse sin pago
del precio y sin inconvenientes ni gastos excesivos. Esta disposición no se aplicará
cuando el vendedor o una persona facultada para hacerse cargo de las mercaderías por
cuenta de aquél esté presente en el lugar de destino. Si el comprador toma posesión de
las mercaderías conforme a este párrafo, sus derechos y obligaciones se regirán por el
párrafo precedente.

Artículo 87

La parte que esté obligada a adoptar medidas para la conservación de las mercaderías
podrá depositarlas en los almacenes de un tercero a expensas de la otra parte, siempre
que los gastos resultantes no sean excesivos.

Artículo 88

1) La parte que esté obligada a conservar las mercaderías conforme a los artículos 85
u 86 podrá venderlas por cualquier medio apropiado si la otra parte se ha demorado
excesivamente en tomar posesión de ellas, en aceptar su devolución o en pagar el
precio o los gastos de su conservación, siempre que comunique con antelación
razonable a esa otra parte su intención de vender.

2) Si las mercaderías están expuestas a deterioro rápido, o si su conservación entrafta


gastos excesivos, la parte que esté obligada a conservarlas conforme a los artículos 85
u 86 deberá adoptar medidas razonables para venderlas. En la medida de lo posible
deberá comunicar a la otra parte su intenci6n de vender.

3) La parte que venda las mercaderías tendrá derecho a retener del producto de la
venta una suma igual a los gastos razonables de su conservaci6n y venta. Esa parte
deberá abonar el saldo a la otra parte.

pARTE IV. DISPOSICIONES FINALES

Artículo 89

El Secretario General de las Naciones Unidas queda designado depositario de la


presente Convenci6n.

Artículo 90

La presente Convenci6n no prevalecerá sobre ningún acuerdo internacional ya


celebrado o que se celebre que contenga disposiciones relativas a las materias que se
rigen por la presente Convenci6n, siempre que las partes tengan sus establecimientos
en Estados partes en ese acuerdo.

Artículo 91

1) La presente Convenci6n estará abierta a la finna en la sesi6n de clausura de la


Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Contratos de Compraventa
Internacional de Mercaderías y permanecerá abierta a la firma de todos los Estados en
la Sede de las Naciones Unidas, Nueva York, hasta el 30 de septiembre de 1981. .

2) La presente Convenci6n estará sujeta a ratificaci6n, aceptaci6n o aprobaci6n por


los Estados signatarios.

3) La presente Convenci6n estará abierta a la adhesi6n de todos los Estados que no


sean Estados signatarios desde la fecha en que quede abierta a la firma.

4) Los instrumentos de ratificaci6n, aceptaci6n, aprobaci6n y adhesi6n se depositarán


en poder del Secretario General de las Naciones Unidas.

Artículo 92

1) Todo Estado Contratante podrá declarar en el momento de la firma, la ratificaci6n,


la aceptación, la aprobaci6n o la adhesi6n que no quedará obligado por la Parte 11 de
la presente Convenci6n o que no quedará obligado por la Parte 111 de la presente
Convención.

2) Todo Estado Contratante que haga una declaraci6nconforme al párrafo precedente


m
respecto de la Parte 11 o de la Parte de la presente Convenci6n no será considerado
Estado Contratante a los efectos del párrafo 1) del artículo 1 de la presente
Convenci6n respecto de las materias que se rijan por la Parte a la que se aplique la
dec1alación.
Artículo 93

1) Todo Estado Contratante integrado por dos o más unidades territoriales en las que,
con arreglo a su constitución, sean aplicables distintos sistemas jurídicos en relación
con las materias objeto de la presente Convención podrá declarar en el momento de la
firma, la ratificación, la aceptación, la aprobación o la adhesión que la presente
Convención se aplicará a todas sus unidades territoriales o sólo a una o varias de ellas
y podrá modificar en cualquier momento su declaración mediante otra declaración.

2) Esas declaraciones serán notificadas al depositario y en ellas se hará constar


expresamente a qué unidades territoriales se aplica la Convención.

3) Si, en virtud de una declaración hecha conforme a este artículo, la presente


Convención se aplica a una o varias de las unidades territoriales de un Estado
Contratante, pero no a todas ellas, y si el establecimiento de una de las partes está
situado en ese Estado, se considerará que, a los efectos de la presente Convención, ese
establecimiento no está en un Estado Contratante, a menos que se encuentre en una
unidad territorial a la que se aplique la Convención.

4) Si el Estado Contratante no hace ninguna declaración conforme al párrafo 1) de


este artículo, la Convención se aplicará a todas las unidades territoriales de ese
Estado.

Artículo 94

1) Dos o más Estados Contratantes que, en las materias que se rigen por la presente
Convención, tengan normas jurídicas idénticas o similares podrán declarar, en
cualquier momento, que la Convención no se aplicará a los contratos de compraventa
ni a su fonnación cuando las partes tengan sus establecimientos en esos Estados.
Tales declaraciones podrán hacerse conjuntamente o mediante declaraciones
unilaterales recíprocas.

2) Todo Estado Contratante que, en las materias que se rigen por la presente
Convención, tenga normas jurídicas idénticas o similares a las que uno o varios
Estados no contratantes podrá declarar, en cualquier momento, que la Convención no
se aplicará a los contratos de compraventa ni a su fonnación cuando las partes tengan
sus establecimientos en esos Estados.

3) Si un Estado respecto del cual se haya hecho una declaración conforme al párrafo
precedente llega a ser ulteriormente Estado Contratante, la declaración surtirá los
efectos de una declaración hecha con arreglo al párrafo 1) desde la fecha en que la
Convención entre en vigor respecto del nuevo Estado Contratante, siempre que el
nuevo Estado Contratante suscriba esa declaración o haga una declaración unilateral
de carácter recíproco.

Artículo 95

Todo Es1ado podrá declarar en el momento del depósito de su instrumento de


ratificación, aceptación, aprobación o adhesión que no quedará obligado por el
apartado b} del párrafo 1) del artículo 1 de la presente Convención.
Artículo 96

El Estado Contratantecuya legislacion exija que los contratos de compraventase


celebren o se prueben por escrito podrá hacer en cualquier momento una declaración
conforme al artículo 12 en el sentido de que cualquier disposición del artículo 11, del
artículo 29 o de la Parte Il de la presente Convención que Permita que la celebración,
la modificación o la extinción por mutuo acuerdo del contrato de compraventa,o la
oferta, la aceptacióno cualquier otra manifestación de intención,se hagan por un
procedimientoque no sea por escrito no se aplicará en el caso de que cualquiera de las
partes tenga su establecimiento en ese Estado.

Artículo 91 .

1) Las declaraciones hechas conforme a la presente Convención en el momento de la


firma estarán sujetas a confirmacióncuando se proceda a la ratificación, la aceptación
o la aprobaci6n,

2) Las declaraciones y las confirmaciones de declaraciones se harán constar por


escrito y se notificarán formalmente al depositario.

3) Toda declaraciónsurtirá efecto en el momento de la entrada en vigor de la presente


Convenciónrespecto del Estado de que se trate. No obstante, toda declaración de la
que el depositario reciba notificación formal después de tal entrada en vigor surtirá
efecto el primer día.del mes siguiente a la expiración de un plazo de seis meses
contados desde la fecha en que haya sido recibida por el depositario. Las
declaracionesunilateralesrecíprocas hechas conforme al artículo 94 surtirán efecto el
primer día del mes siguiente a la expiración de un plazo de seis meses contados desde'
la fecha en que el depositariohaya recibido la última declaración.

4) Todo Estado que haga una declaración conforme a la presente Convención podrá
retirarla en cualquiermomento mediante la notificación forma hecha por escrito al
depositario. Este retiro surtirá efecto el primer día del mes siguientea la expiración de
un plazo de seis meses contados desde la fecha en que el depositario haya recibido la
notificación.

5) El retiro de una declaraciónhecha conforme al artículo 94 hará ineficaz, a partir de


la fecha en que surta efecto el retiro, cualquier declaración de carácter recíproco hecha
por otro Estado conformea ese artículo.

Artículo 98

No se podrán hacer más reservas que las expresamente autorizadaspor la presente


Convención.

Artículo 99

1) La presente Convenciónentrará en vigor, sin perjuicio de lo dispuestoen el párrafo


6) de este artículo, el primer día del mes siguiente a la'expiración de un plazo de doce
meses contados desde la fecha en que haya sido depositado el décimo instrumento de
ratificación, aceptación, aprobación o adhesión, incluido todo instrumento que
contenga una declaración hecha conforme al artículo 92.

2) Cuando un Estado ratifique, acepte o apruebe la presente Convención, o se adhiera


a ella, después de haber sido depositado el décimo instrumento de ratificación,
aceptación, aprobación o adhesión, la Convención, salvo la parte excluida, entrará en
vigor respecto de ese Estado, sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo 6) de este
artículo, el primer día del mes siguiente a la expiración de un plazo de doce meses
contados desde la fecha en que haya depositado su instrumento de ratificación,
aceptación, aprobación o adhesión.

3) Todo Estado que ratifique, acepte o apruebe la presente Convención, o se adhiera a


ella, y que sea parte en la Convención relativa a una Ley uniforme sobre la formación
de contratos para la venta internacional de mercaderías hecha en La Haya el 10 de
julio de 1964 (Convención de La Haya sobre la formación, de 1964) o en la
Convención relativa a una Ley uniforme sobre la venta internacional de mercaderías
hecha en La Haya el 10 de julio de 1964 (Convención de La Haya sobre la venta, de
1964), o en ambas Convenciones, deberá denunciar al mismo tiempo, según el caso,
la Convención de La Háya sobre la venta, de 1964, la Convención de La Haya sobre
la formación, de 1964, o ambas Convenciones, mediante notificación al efecto al
Gobierno de los Países Bajos.

4) Todo Estado parte en la Convención de La Haya sobre la venta, de 1964, que


ratifique, acepte o apruebe la presente Convención, o se adhiera a ella, y que declare o
haya declarado conforme al artículo 92 que no quedará obligado por la Parte II de la
presente Convención denunciará en el momento de la ratificación, la aceptación, la
aprobación o la adhesión la Convención de La Haya sobre la venta, de 1964, mediante
notificación al efecto al Gobierno de los Países Bajos.

5) Todo Estado parte en la Convención de La Haya sobre la formación, de 1964, que


ratifique, acepte o apruebe la presente Convención, o se adhiera a eUa, y que declare o
haya declarado conforme al artículo 92 que no quedará obligado por la Parte ID de la
presente Convención denunciará en el momento de la ratificación, la aceptación, la
aprobación o la adhesión la Convención de La Haya sobre la formación, de 1964,
mediante notificación al efecto al Gobierno de los Países Bajos.

6) A los efectos de este artículo, las ratificaciones, aceptaciones, aprobaciones y


adhesiones formuladas respecto de la presente Convención por Estados partes en la
Convención de La Haya sobre la formación, de 1964, o en la Convención de La Haya
sobre la venta, de 1964, no surtirán efecto hasta que las denuncias que esos Estados
deban hacer, en su caso, respecto de estas dos últimas Convenciones hayan surtido a
su vez efecto. El depositario de la presente Convención consultará con el Gobierno de
los Países Bajos, como depositario de las Convenciones de 1964, a fin de lograr la
necesaria coordinación a este respecto.

Artículo 100

1) La presente Convención se aplicará a la formación del contrato sólo cuando la


propuesta de celebración del contrato se haga en la fecha de entrada en vigor de la
Convención respecto de los Estados Contratantes a que se refiere el apartado a) del
párrafo 1) del artículo 1 o respecto del Estado Contratante a que se renere t;1 ~partado
b) del párrafo 1) del artículo 1, o después de esa fecha.

2) La presente Convención se aplicará a los contratos celebrados en la fecha de


entrada en vigor de la presente Convención respecto de los Estados Contratantes a que
se refiere el apartado a) el párrafo 1) del artículo 1 o respecto del Estado Contratante a
que se refiere el apartado b) del párrafo 1) del artículo 1, o después de esa fecha.

Artículo 101

1) Todo Estado Contratante podrá denunciar la presente Convención, o su Parte no


su Parte III, mediante notificación formal hecha por escrito al depositario.

2) La denuncia surtirá efecto el primer día del mes siguiente a la expiración de un


plazo de doce meses contados desde la fecha en que la notificación haya sido recibida
por el depositario. Cuando en la notificación se establezca un plazo más largo para
que la denuncia surta efecto, la denuncia surtirá efecto a la expiración de ese plazo,
contado desde la fecha en que la notificación haya sido recibida por el depositario.

HECHA en Viena, el día once de abril de mil novecientos ochenta, en un solo


original, cuyos textos en árabe, chino, español, francés, inglés y ruso son igualmente
auténticos.

EN TESTIMONIO DE LO CUAL, los plenipotenciarios infrascritos, debidamente'


autorizados por sus respectivos Gobiernos, han firmado la presente Convención.
UNIDROIT PRINCIPLES OF INTERNATIBNAL
COMMERCIAL CONTRACTS 2004

PREAMBLE
(Purpose ofthe Principles)
These Principies set forth general rules for intemational commercial eontraets.
They shall be applied when the parties have agreed that their contraet be govemed
by them.t"!
They may be applied when the parties have agreed that their contraet be govemed
by general principies oflaw, the lex mercatoria or the like.
They may be applied when the parties have not chosen any law to govem their
contraet.
They may be used to interpret or supplement intemational unifonn law
instruments.
They may be used to interpret or supplement domestic law.
They may serve as a model for national and intemationallegislators.

CHAPTER 1 - GENERAL PROVISIONS

ARTICLE 1.1
(Freedom ofcontract)
The parties are free to enter into a eontract and to determine its content,

ARTICLE1.2
(Noform required)
Nothing in these Principies requires a contract, statement or any other aet to be
made in or evidenced by a particular fonn. It may be proved by any rneans, including
witnesses.

(i)
The reader is reminded that the complete version of the UNIDROIT Principies
contains not O/l/Y the black-letter rules reproduced hereunder, but a/so detailed comments
on each article ando where appropriate, illustrations. The voltune may be ordered frotn
UNIDROIT ot <ñttpt/twww.unidroit.arg >.
For on update of international case law and bibliography relating to tite
Principies see <ñupr/rwww.unilex.tmo>,
(.) Parties wishing to provide that their agreement be govemed by the
Principies might use the following words, adding any desired exceptions or moditications:
"This eontraet shall be governed by the UNIDROIT Principies (2004)
[exeept as to Articles ... ]".
Parties wishing to provide in addition for the applícation of the law of a
particular jurisdietion might use the following words:
"This contraet shall be governed by the UNIDROIT Principies (2004)
[except as to Articles... l, supplemented when necessary by the law of [jurisdiction X].
ARTICLE 1.3
(Binding character q(contract)
A contract validly entcred into is binding upon the parties. It can only be modified
or tenninated in accordance with its tenns or by agreement or as otherwise provided in
these Principies.

ARTICLE 1.4
(Mandatory mies)
Nothing in these Principies shall restrict the application of rnandatory rules, whether
of'natíonal, international or supranational origin, which are applicable in accordance with
the relevant rules of private intemational law.

ARTICLE 1.5
(Exclusion or modification by the parties)
The parties may exclude the application of these Principies or derogate from or vary
the etTect of any of their provisions, except as otherwise provided in the Principies.

ARTICLE 1.6
(Interpretation and supplementation ofthe Principies)
( 1) In the interpretation of these Principies, regard is to be had to their
intemational character and to their purposes including the need to promote unifonnity in
their application.
(2) Issues within the scope of these Principies but not expressly settled by them
are as far as possible to be settled in accordance with their underlying general principies.

ARTICLE 1.7
(Goodfaith andfair dealing)
(1) Each party must act in accordance with good faith and fair dealing in inter-
national trade.
(2) The parties may not exclude or limit this duty.

ARTICLE 1.8
(Inconsistent Behaviour)
A party cannot act inconsistently with an understanding it has caused the other
party to have and upon which that other party reasonably has acted in reliance to its
detrimento

ARTICLE 1.9
(Usages and practices)
( 1) The parties are bound by any usage to which they have agreed and by any
practices which they have established between themselves.
(2) The parties are bound by a usage that is widely known to and regularly
observed in intemational trade by parties in the particular trade concemed except where
the applieation of such a usage would be unreasonable.

2
ARTICLE l. IO
(Notice)
(1) Where notice is required it may be given by any means appropriate to the
circumstances.
(2) A notice is effective when it reaches the person to whom it is given.
(3) For the purpose of paragraph (2) a notice "reaches" a person when given to
that person orally or delivered at that person's place ofbusiness or mailing address,
(4) For the purpose of this article "notice" ineludes a declaration, demando request
or any other communication of intention.

ARTICLE 1.1I
(Definitions)
In these Principies
"court" ineludes an arbitral tribunal;
where a party has more than one place of business the relevant "place of
business" is that which has the closest relationship to the contract and its performance.
having regard to the circumstances known to or contemplated by the parties at any time
before or at the conclusion ofthe contraer;
"obligor" refers to the party who is to perform an obligation and "obligee"
refers to the party who is entitled to performance ofthat obligation.
"writing" means any mode of communication that preserves a record of the
information contained therein and is capable of bcing reproduced in tangible form,

ARTICLE 1.12
(Computation oftime set by porties)
( I ) Official holidays or non-business days occurring during a period set by parties
for an act to be perfonned are included in calculating the periodo
(2) However, if the last day of the period is an official holiday or a non-business
day at the place of business of the party to perform the acto the period is extended until
the first business day which follows, unless the circumstances indicate otherwise.
(3) The relevant time zone is that of the place of business of the party setting the
time. unless tite circumstances indicate otherwise.

CHAPTER 2 - FORMATION AND AlJfHORITY OF AGENTS

SECTION 1: FORMATION

ARTICLE 2.1.1
(Manner offormation)
A contract may be concluded either by the acceptance of an offer or by conduet of
the parties that is sutlicient to show agreement.

ARTICLE 2.1.2
(Definitlon <?( offer)
A proposal for concluding a contraet constitutes nn olfer if it is sufficiently detinite
and indicates the intention of the offeror to be bound in ease of acceptance,

3
ARTICLE 2.1.3
(U'ithdl~M~I~f~{{e~

( 1) An offer becomes etTective when it reaches the offeree,


(2) An offer, even if it is irrevocable, may be withdrawn ifthe withdrawal reaches
the offeree before or at the same time as the offer,

ARTICLE 2.1.4
(Revocation ofoffer)
( 1) Until a contract is concluded an otTer may be revoked ir the revocation reaches
the offeree before it has dispatched an acceptance.
(2) However, an offer cannot be revoked
(a) if it indicates, whether by stating a fixed time for acceptance or otherwise, that
it is irrevocable: or
(b) if it was reasonable for the offeree to rely on the offer as being irrevocable and
the offeree has acted in reliance on the offer,

ARTICLE 2.1.5
(Rejection ofoffer)
An offer is terminated when a rejection reaches the offeror.

ARTICLE 2.1.6
(Mode ofacceptance)
( 1) A statement made by or other conduct of the offeree indicating assent to an
otTer is an acceptance. Silence or inactivity does not in itself amount to acceptance.
(2) An acceptance of an offer becomes effective when the indication of assent
reaches the otTeror.
(3) However, if, by virtue of the offer or as a result of practices which the parties
have established between themselves or of usage, the offeree may indicate assent by
performing an act without notice lo the offeror, the acceptance is effective when the act
is performed.

ARTICLE 2.1.7
(Time ofacceptance)
An offer nust be aceepted within the time the offeror has tixed or, if no time is
fixed, within a reasonable time having regard to the circumstanees, including the rapidít-
ofthe means ofcommunication employed by the offeror. An oral offer rnust be accepte
immediately unless the circumstanees indieate otherwise.

ARTICLE 2.1.8
(Acceptance within afixed period oftlme)
A period of aeceptanee fixed by the offeror begins to TUn from the time that the offer
is dispatched. A time indicated in the offer is deemed to rethe time of dispatch unless
the circumstances indicate otherwise.

4
ARTICLE 2.1.9
(La/e acceptance. Delay in transmission)
( 1) - A late aceeptanee is neverthefess etTective as an aeeeptanee if without undue
Jelay the otTeror so infonns the otTeree or gives notiee to that effect.
(2) If a eommunication eontaining a late aeeeptanee shows that it has been sent in
sueh eireumstanees that if its transmission had been normal it would have reached the
offeror in due time, the late aeeeptance is etTective as an aceeptanee unless, without
undue delay, the otTeror infonns the offeree that it eonsiders the offer as having lapsed.

ARTICLE 2.1.10
(Withdrawal 01acceptance)
An aeeeptanee may be withdrawn if the withdrawal reaehes the offeror before or at
the same time as the aeeeptanee would have become effective,

ARTICLE 2.1.11
(Modified acceptance)
( I ) A reply to an offer whieh purports to be an aeeeptance but contaíns additions,
limitations or other modifieations is a rejection ofthe offer and constitutes a counter-of-
fer.
(2) However, a reply to an offer which purports to be an acceptance but eontains
additional or different tenns which do not materiaJly alter the terms of the offer
eonstitutes an acceptance, unless the offeror, without undue delay, objects to the
diserepancy. If the offeror does not objeet, the tenns of the contraet are the tenns of the
otTer with the modifieations contained in the acceptanee.

ARTICLE 2.1.12
(Writings in confirma/ion)
If a writing which is sent within a reasonable time alter the eonclusion of the con-
traet and whieh purports to be a continnation of the contract eontains additional or
ditTerent terms, such tenns become part of'fhe contraer, unless they materiaJly alter the
contraet or the recipient, without undue delay, objects to the discrepancy.

ARTICLE 2.1.13
(Concluslon ofcontract dependen/ on agreement
on speciflc matters or in o particularform)
Where in the eourse ofnegotiations one ofthe parties insists that the eontract is not
coneluded until there is agreement on specific matters or in a particular form, no contract
is eoncluded before agreement is reaehed on those matters or in that form.

ARTICLE 2.1.14
(Con/rae/ with terms detlberately left open)
(1) If the parties intend to conelude a contract, the fact that they intentionaJly
leave a tenn to be agreed upon in further negotiations or to be detennined by a third
person does not prevent a contraet from coming into existence.
(2) The existenee ofthe contraet is not affected by the fact that subsequently
(a) the parties reach no agreement on the term; or

5
(b) the third person does not determine the term,
provided that there is an altemative mean s 'of rendering the tenn definite that is
reasonable in the circumstances, having regard to the intention of the parties.

ARTICLE 2.1.15
(Negotiations in badfaith)
(1) A party is free to negotiate and is not liable for failure to reach an agreement.
(2) However, a party who negotiates or breaks off negotiations in bad faith is
liable for the losses caused to the other party.
(3) lt is bad faith, in particular. for a party to enter into or continue negotiations
when intending not to reach an agreement with the other party.

ARTICLE 2.1.16
(Duty qfcorfidentiality)
Where information is given as confidential by one party in the course of
negotiations, the other party is under a duty not to disclose that infonnation or to use it
improperly for its own purposes, whether or not a contract is subsequently concluded.
Where appropriate, the remedy for breach of that duty may inelude compensation based
on the benetit received by the other party.

ARTICLE 2.1.17
(Merger clausesy
A contraer in writing which contains a clause indicating that the writing completely
embodies the tenns on which the parties have agreed cannot be contradicted or
supplemented by evidence of prior statements or agreements. However, such statements
or agreements may be used to interpret the writing.

ARTICLE 2.1.18
{Modlfication in a particularform)
A contraer in writing which contains a clause requiring any moditication or
termination by agreement to be in a particular form may not be otherwise modified or
tenninated. However, a party may be precluded by its conduct from asserting such a
clause to the extent that the other party has reasonably acted in reliance on that conduct.

ARTICLE 2.1.19
(Contracting under standard terms)
( 1) Where one party or both parties use standard tenns in concluding a contracto
the general rules on formation apply, subject to Articles 2.1.20 - 2.1.22.
(2) Standard terms are provisions which are prepared in advance for general and
repeated use by one party and which are actually used without negotiation with the
other party.

ARTICLE 2.1.20
[Surprising terms)
( 1) No term contained in standard terms which is of such a character that the other
party could not reasonably have expected it, is etfective unless it has been expressly
accepted by that party.

6
(2) In detennining whether a term is of such a character regard shall be had to its
content, language and presentation.

ARTICLE 2.1.21
(Conflict between standard terms and non-standard terms)
In case of contlict between a standard term and a tenn which is not a standard tenn
the latter prevails.

ARTICLE 2.1.22
(Battle offorms)
Where both parties use standard terms and reach agreement except on tbose terms, a
contract is concluded on the basis of the agreed terms and of any standard tenns which
are common in substance unless one party c1early indicates in advance, or later and
without undue delay infonns the other party, that it does not intend to be bound by
such a contract.

S ECTION 2: AUTHORITY OF ACENTS

ARTICLE 2.2.1
(Scope ofthe Section)
( I ) This Section governs the authority of a person ("the agent"), to affect the legal
relations of another person ("the principal"), by or with respect to a contract with a
third party, whether the agent acts in its own name or in that ofthe principal.
(2) It govems only the relations between the principal or the agent on the one
hand, and the third party on the other.
(3) It does not govem an agent's authority conferred by law or the authority ofan
agent appointed by a public or judicial authority.

ARTICLE 2.2.2
(Establishment and scope ofthe atuhority ofthe agent)
(1) The principal's grant ofauthority to an agent may be express or implied.
(2) The agent has authority to perfonn all acts necessary in the circumstances to
achieve the purposes for which the authority was granted.

ARTICLE 2.2.3
(Agency disclosed)
( l ) Where an agent acts within the scope of its authority and the third party knew
or ought to have known that the agent was acting as an agent, the acts of the agent shall
directly affect the legal relations between the principal and the third party and no legal
relation is created between the agent and the third party.
(2) However, the acts of the agent shall affect only the relations between the agent
and the third party, where the agent with the consent of the principal undertakes to
become the party to the contracto

7
AATICLE 2.2.4
(Agency undisctosed)
( I) Where an agent acts within the scope of its authority and the third party
neither knew nor ought to have known that the agent was acting as an agente the acts 01'
the agent shall affect only therelations between the agent and the third party.
(2) However, where such an agent., when contracting with the third party on
behalf of a business. represents itself to be the owner of that business. the third party,
upon discovery of the real owner ofthe business. may exercise also against the latter the
rights it has against the agent,

ARTICLE 2.2.S
(Agent acting without or exceeding its authority)
(1) Where an agent acts without authority or exceeds its authority, its acts do not
affect the legal relations between the principal and the third party.
(2) However, where the principal causes the third party reasonably to believe that
the agent has authority to act on behalf of the principal and that the agent is acting
within the scope of that authority, the principal may not invoke against the third party
the lack of authority of the agent,

ARTICLE 2.2.6
(Ltabttity ofagent acting without or exceeding its authority)
( I ) An agent that acts without authority or exceeds its authority is, failing
ratification by the principal. liable for damages that will place the third party in the same
position as ifthe agent had acted with authority and not exceeded its authority.
(2) However, the agent is oot liable if the third party knew or ought to have
known that the agent had no authority or was exceeding its authority.

ARTICLE 2.2.7
(Conflic/ 01 interests)
(1) If a contract concluded by an agent involves the agent in a contlict of interests
with the principal of which the third party knew or ought to have known, the principal
may avoid the contract. The right to avoid is subject to Articles 3.12 and 3.14 to 3.17.
(2) However, the principal may not avoid the contract
(a) if the principal had consented to, or knew or ought to have known of, the
agent's involvement in the contlict of interests; or
(b) ifthe agent had disclosed the conflíct of interests to the principal and the latter
had not objecled witbin a reasonable time.

ARTICLE 2.2.8
[Sub-agency)
An agent has irnplied authority to appoint a sub-agent to perform acts which it is
not reasonable to expect the agent to perform itself The rules of this Section apply to
the sub-agency,

8
ARTICLE 2.2.9
(Ratification)
(1) An act by an agent that acts without authority or exceeds its authority may be
ratified by the principal. On ratification the act produces the same effects as if it had
initially been carried out with authority.
(2) The third party may by notice to the principal specify a reasonable period of
time for ratification. If the principal does not ratify within that period of time it can no
longer do so.
(3) Jf, at the time of the agent's act, the third party neither knew nor ought to
have known of the lack of authority, it may, at any time before ratification, by notice to
the principal indicate its refusal to become bound by a ratification.

ARTICLE 2.2.10
(Termina/ion ofauthority)
( I ) Tennination of authority is not effective in relation to the third party unless
the third party knew or ought to have known ofit.
(2) Notwithstanding the termination of its authority, an agent remains authorised
to perfonn the acts that are necessary to prevent harm to the principal's interests.

CHAPTER 3 - VALlDlIT

ARTICLE 3.1
(Matters no/ covered)
These Principies do not deal with invalidity arising from
(a) lack of capacity;
(b) immorality or iIIegality.

ARTICLE 3.2
(Validity o/ mere agreement)
A contract is concluded, moditied or terminated by the mere agreement of the
parties, without any further requirement.

ARTICLE 3.3
(Initial imposslbility)
( I) The mere fact that at the time of the conclusion of the contract the
performance ofthe obligation assumed was impossible does not affect the validity ofthe
contract.
(2) The mere fact that at the time 01' the conclusion of the contract a party was
not entitled to dispose of the assets to which the contract relates does not affect the
validity of the contract.

ARTICU 3.4
(Deflnition ofmistake)
Mistake is an erroneous assumption relating to facts or to law existing when the
contract was concluded.

9
ARTICLE 3.5
(Relevant mistake)
( I ) A party may only avoid the contract for mistake if, when the contract was
concluded, the mistake was of such importance that a reasonable person in the same
situation as the party in error would only have concluded the contract on materially
different terms or would not have concluded it at all if the true state of affairs had been
known, and
(a) the other party made the same mistake, or caused the mistake, or knew or
ought to have known of the mistake and it was contrary to reasonable commercial
standards of fair dealing to leave the mistaken party in error, or
(b) the other party had not at the time ofavoidance reasonably acted in reliance on
the contract.
(2) However, a party may not avoid the contract ir
(a) it was grossly negligent in committing the mistake; or
(b) the mistake relates to a matter in regard to which the risk of mistake was
assumed or, having regard to the circumstances, should be borne by the mistaken party.

ARTICLE 3.6
(Error in expression 01' transmission}
An error occurring in the expression or transmission of a declaration is considered to
be a mistake of the person from whom the declaration emanated.

ARTICLE 3.7
(Remediesfor non-performance)
A party is not entitled to avoid the contraet on the ground of mistake if the
circumstances on which that party relies afford, or could have afforded, a remedy for
non-performance.

ARTICLE 3.8
(Fraud)
A party may avoid the contract when it has been loo to conclude the contract by the
other party's ftaudulent representation, including language or practices, or fraudulent
non-disclosure of circumstances which, according lo reasonable commercial standards of
fair dealing, the latter party should have disclosed.

ARTICLE 3.9
(Threat)
A party may avoid the contract when it has been loo to conclude the contract by the
other party's unjustified threat which, having regard to the circumstances, is so
imminent and serious as to leave the first party no reasonable altemative, In particular. a
threat is unjustitied if the act or omission with which a party has been threatened is
wrongful in itself, or it is wrongful to use it as a means to obtain the conclusion ol' the
contract.

10
ARTICLE 3.10
(Gross disparity)
(1) A party may avoid the contract or an individual term of it if, at the time of the
conclusion of the contracto the contract or term unjustitiably gave the other party an
excessiveadvantage. Regard is to be hado among other factors, to
(a) the fact that the other party has taken unfair advantage of the first party's
dependence, economic distress or urgent needs, or of its irnprovidence, ignorance,
inexperience or lack of bargaining skill, and
(b) the nature and purpose ofthe contracto
(2) Upon the request of the party entitled to avoidance, a court may adapt the
contract or term in order to make it accord with reasonable commercial standards of fair
dealing.
(3) A court may also adapt the contract or term upon the request of the party
receiving notice of avoidance, provided that that party informs the other party of its
request promptly after receiving such notice and before the other party has reasonably
acted in reliance on it. The provisions of Article 3.13(2) apply accordingly.

ARTICLE 3.11
(Third persons)
(1) Where fraude threat, gross disparity or a party's mistake is imputable to, or is
known or ought to be known by. a third person for whose acts the other party is
responsible, the contract may be avoided under the same conditions as if the behaviour
or knowledge had been that ofthe party itself.
(2) Where fraud, threat or gross disparity is imputable to a third person for whose
acts the other party is not responsible, the contract may be avoided if that party knew
or ought to have known of the fraude threat or disparity, or has not at the time of
avoidance reasonably acted in reliance on the contract.

ARTICLE 3.12
{Coofirmation)
If the party entitled to avoid the contract expressly or impliedly confinns the
contract after the period of time for giving notice of avoidance has begun to run,
avoidance ofthe contract is excluded.

ARTICLE 3.13
(Loss of right lo avoid)
(1) If a party is entitled to avoid the contract for mistake but the other party
declares itself willing to perform or performs the contract as it was understood by the
party entitled to avoidance, the contraet is considered to have been concluded as the
latter party understood it. The other party must make such a declaration or render such
performance promptly after having been informed of the manner in which the party
entitled to avoidance had understood the contract and before that party has reasonably
acted in reliance on a notice of avoidance.
(2) After such a declaration or performance the right to avoidance is lost and any
earlier notice of avoidance is ineffective,

11
ARTICLE 3.14
(Notice ofavoidance)
The right of a party to avoid the contraer is exercised by notice to the other party.

ARTICLE 3.15
(Time limits)
( I) Notice of avoidance shall be given within a reasonable time. having regard to
the circumstances, after the avoiding party knew or could not have been unaware of the
relevant facts or became capable of aeting freely.
(2) Where an individual term of the contract may be avoided by a party under
Article 3.10, the period of time for giving notice of avoidance begins to run when that
term is asserted by the other party.

ARTICLE 3.16
(Partial avoidance)
Where a ground of avoidance atTects only individual terms of the contracto the effect
of avoidance is limited to those terms unless, having regard to the circumstances, it is
unreasonable to uphold the remaining contract.

ARTICLE 3.17
(Retroactive effect 01 avoidance)
( 1) Avoidance takes etTect retroactively.
(2) On avoidance either party may claim restitution of whatever it has supplied
under the contraet or the part of it avoided, provided that it concurrently makes
restitution of whatever it has received under the contraet or the part of it avoided oro if it
cannot make restitutionin kind, it makes an allowance forwhat it has received.

ARTICLE3.18
(Damages)
Irrespective of whether or not the contraet has been avoided, the party who knew or
ought to have known of the ground for avoidance is liable for damages so as to put the
other party in the same position in which it would ha ve been if it had not concluded the
contract.

ARTICLE 3.19
(Mandatory character ofthe provisions)
The provisions of this Chapter are mandatory, except insofar as they relate to the
binding force of mere agreement, initial impossibility or mistake.

ARTICLE 3.20
(Unilateral declarations)
The provisions of this Chapter apply with appropriate adaptations to any commu-
nication of intention addressed by one party to the other.

12
CHAPTER 4 - INTERPRETATION

ARTICLE 4.1
(Intention ofthe porties)
( I) A contract shall be interpreted according to the common intention of the
parties.
(2) If such an intention cannot be established, the contract shall be interpreted
according lo the meaning that reasonable persons of the same kind as the parties would
give to it in the same circumstances.

ARTICLE 4.2
(Interpretation ofstatements and other conduct)
( I) The statements and other conduct of a party shall be interpreted according to
that party's intention if the other party knew or could not have been unaware of that
intention.
(2) Ir the preceding paragraph is not applicable, such statements and other
conduct shall be interpreted according to the meaning that a reasonable person of the
same kind as the other party would give to it in the same circumstances.

ARTICLE 4.3
(Relevant circumstances)
In applying Articles 4.1 and 4.2. regard shall be had to all the circumstances,
including
(a) preliminary negotiations between the parties:
(b) practices which the parties have established between themselves;
(e) the conduct ofthe parties subsequent to the conclusion ofthe contract;
(d) the nature and purpose ofthe contract;
(e) the meaning commonly given to terms and expressions in the trade concerned;
(t) usages.

ARTICLE 4.4
(Reference lo contract or statement as a whole)
Terms and expressions shall be interpreted in the light of the whole contract or
statement in which they appear.

ARTICLE 4.5
(A/I terms lo be given effect)
Contract terms shall be interpreted so as to give effect to all the tenns rather than to
deprive some ofthem of effect.

ARTICLE 4.6
(Contra proferentem rule)
Ir contract terms supplied by one party are unclear, an interpretation against that
party is preferred.

13
ARTICLE 4.7
(Linguistic discrepancies)
Where a contract is drawn up in two or more Ianguage versions which are equally
authoritative there is, in case of discrepaney between the versions, a preference for the
interpretation aceording to a version in whieh the contraet was originally drawn up.

ARTICLE 4.8
(Supplying an omitted term)
( 1) Where the parties to a contract have not agreed with respect to a term which is
important for a detennination of their rights and duties, a tenn which is appropriate in
the circumstances shall be supplied.
(2) In detennining what is an appropriate tenn regard shall be hado among other
factors, to
(a) the intention of the parties;
(b) the nature and purpose ofthe contract;
(e) good faith and fair dealing;
(d) reasonableness.

CHAPTER 5 - CONTENT AND TI-IIRD PARTY RIGHTS

S ECTION 1: CONTENT

ARTICLE 5.1.1
(Express and implied obligations)
The contractual obligations ofthe parties may be express or implied.

ARTICLE 5.1.2
(Implied obligations)
Implied obligations stem from
(a) the nature and purpose ofthe contract;
(b) praetices established between the parties and usages;
(e) good faith and fair dealing;
(d) reasonableness.

ARTICLE5.1.3
(Co-operation between the parties)
Each party shall cooperate with the other party when such co-operation may
reasonably be expected for the performance ofthat party's obligations.

ARTICLE 5.1.4
(DII(l' lo achieve (1 specific result. DU(l' ofbest efforts)
(1) 1'0 the extent that an obligation of a party involves a duty to achieve a specifie
result, that party is bound lo achieve that result.
(2) 1'0 the extent that an obligation of a party involves a duty of best efforts in
the performance of an activity, that party is bound to make such efforts as would be
made by a reasonable person of the same kind in the same circurnstances.

14
ARTICL.E 5.1.5
(Determination cfkind of'duty involved)
In determining the extent to which an obligation of a party involves a duty of best
etTorts in theperfonnance of an activity or a duty to achieve a specific result, regard
shall be hada among other factors, to
(a) the way in which the obligation is expressed in the contract;
(b) the contractual price and other tenns ofthe contract;
(e) the degree of risk normally involved in achieving the expected result;
(d) the ability ofthe other party to intluence the performance of the obligation.

ARTICLE 5.1.6
(Determination ofquality of'performance)
Where the quality of performance is neither tixed by. nor determinable frorn, the
contract a party is bound to render a performance of a quality that is reasonable and not
less than average in the circumstances.

ARTICL.E 5.1.7
(Price determination)
(1) Where a contract does not fix or make provision for detennining the price, the
parties are considered, in the absence of any indication to the contrary, to have made
reference to the price genera 11Y charged at the time of the conclusion of the contract for
such performance in comparable circumstances in the trade concemed oro if no such
price is available, to a reasonable price.
(2) Where the price is to be detennined by one party and that detennination is
manifestly unreasonable, a reasonable price shall be substituted notwithstanding any
contract tenn to the contrary.
(3) Where the price is to be fixed by a third persono and that person cannot or wiJI
not do so. the price shall be a reasonable price.
(4) Where the price is to be fixed by reference to factors which do not exist or
have ceased to exist or to be accessible, the nearest equivalent factor shall be treated as a
substitute.
ARTICL.E 5.1.8
(Contractfor an indefinite period)
A contract for an indetinite period may be ended by either party by giving notice a
reasonable time in advance.
ARTICL.E 5.1.9
(Release by agreement)
(1) An obligee may release its right by agreement with the obligor.
(2) An offer to release a right gratuitously shall be deemed accepted if the obligor
does not reject the offer without delay after having beco me aware of it.

15
SECTION 2: THIRD PARTY RIGHTS

ARTICLE 5.2.1
(Contracts infavour 01 third porties)
( 1) The parties (the "prornisor" and the "promisee") may con ter by express or
implied agreement a right on a third party (the "beneficiary").
(2) The existence and content of the beneficiary's right against the promisor are
determined by the agreement of the parties and are subject to any conditions or other
Iimitationsunder the agreement.

ARTICLE 5.2.2
(Third party identifiable)
The beneficiary must be identifiab1e with adequate certainty by the contract but
need not be in existence al the time the contract is made,

ARTICLE 5.2.3
(Exclusion ond ltmitation e/a uses)
The conferment of rights in the beneficiary ineludes the right to invoke a clause in
the contract which exeludes or limits the liability ofthe beneticiary.

ARTICLE 5.2.4
(Defences)
TIte promisor may assert against the beneticiary all defences which the promisor
could assert against the promisee.

ARTICLE 5.2.5
(Revocation)
The parties may modify or revoke the rights conferred by the contract on the
beneficiary until the beneficiary has accepted them or reasonably acted in reliance on
them.

ÁRTICLE 5.2.6
(Renunciation)
The beneficiary may renounce a right conferred on it.

CHAPTER 6- PERFORMANCE

SECTION 1: PERFORMANCE INGENERAL

ÁRTICLE 6.1.1
(Time ofperformance)
A party must perform its obligations:
(a) ir a time is tixed by or determinable from the contract, at that time;
(b) ir a period of time is fixed by or determinable from the contraer, at any time
within that period unless circumstances indicare that the other party is to choose a time;
(c) in any other case, within a reasonable time after the conclusion of the contract.

16
ARTICLE 6.1.2
(Performance at one lime or in instalmems)
In eases under Article 6.I.I(b) or (e), a party must perform its obligations at one
time if tbat performance can be rendered a one time and the circumstanees do not
indieate otherwise.

ARTICLE 6.1.3
(Partial performance)
( l ) TIte obligeemay rejeet an offer to perform in part at the time performance is
due, whether or not such offer is coupled with an assurance as to the balance of the
performance, unless the obligee has no legitimate interest in so doing.
(2) Additional expenses eaused lo the obligee by partial performance are lo be
borne by the obligor without prejudice to any other remedy.

ARTICLE 6.1.4
(Order ofperformance)
(1) To the extent that the perfonnances of the parties can be rendered
simultaneously, the parties are bound lo render them simultaneously unless the
circumstances indicale otherwise.
(2) To the extent thal the performance of only one party requires a period of tirne,
that party is bound lo render its performance first, unless the circumstances indicate
otherwise.

ARTICLE 6.1.5
(Earlier performance)
( 1) 1be obligee may rejeel an earlier performance unless it has no legitimate
intercst in SO doing.
(2) Acceptance by a party of an earlier performance does not atTeet the lime for
the perfonnance of its own obligations if that lime has been fixed irrespective of the
performance of'the other party's obligations.
(3) Additional expenses caused lo the obligee by earlier performance are to be
borne by the obligor, without prejudice lo any other remedy.

ARTICLE 6.1.6
(Place ofperformance)
(1) Ir the place of performance is neither fixed by, nor determinable frorn, the
contraer, a party is to perform:
(a) a monetary obligation, at lhe obligee's place ofbusiness;
(b) 30y other obligation, al its own place of business.
(2) A party must bear any increase in the expenses incidental lo performance
which is caused by a change in its place ofbusiness subsequent lo the conclusion of'the
contracto

17
ARTICLE 6.1.7
(Payment by cheque or other instrument)
(1) Payment may be made in any fonn used in the ordinal)' course of business at
the place for payment.
(2) However, an obligee who accepts, either by virtue of paragraph (1) or
voluntarily, a cheque, any other order to pay or a promise to pay, is presumed to do so
only on conditíon that it will be honoured.

ARTICLE 6.1.8
(Payment byfunds transfer)
(1) Unless the obligee has indicated a particular account, payment may be made
by a transfer to any of the tinancial institutions in which the obligee has made it known
that it has an account.
(2) In case of payment by a transfer the obligation of the obligor is discharged
when the transfer to the obligee's financial institution becomes etTective.

ARTICLE 6.1.9
(Currency ofpayment)
( I ) If a monetary obligation is expressed in a currency other than that of the place
for payment, it may be paid by the obligor in the currency of the place for payment
unless
(a) that currency is not freely convertible; or
(b) the parties have agreed that payment should be made only in the currency in
which the monetary obligation is expressed.
(2) If it is impossible for the obligor to make payment in the currency in which
the monetary obligation is expressed, the obligee may require payment in the currency
of the place for payment, even in the case referred to in paragraph (1 )(b).
(3) Payment in the currency of the place for payment is to be made according to
the applicable rate of exchange prevailing there when payment is due.
(4) However, if the obligor has not paid at the time when payment is due, the
obligee may require payment according to the applicable rote of exchange prevailing
either when payment is due or at the time ofactual payment

AATICLE 6.1.10
(Currency not expressed)
Where a monetary obligation is not expressed in a particular currency, payment
must be made in the currency of the place where payment is to be made.

AATICLE 6.1.11
(Costs of'performance)
Each party shall bear the costs of performance of its obligations.

ARTICLE 6.1.12
(Imputation of'payments}
( I ) An obligor owing several monetary obligations to the same obligee may
specify at the time ofpayment the debt to which it intends the payment to be applied.

18
However, the payment discharges first any expenses, then interest due and finally the
principal.
(2) Ifthe obligor makes no such specification, the obligee rnay, within a reasonabJe
time after payment, declare to the obligor the obligation to which it imputes the
payment, provided that the obligation is due and undisputed.
(3) In the absence of imputation under paragraphs ( I ) or (2), payment is imputed
to that obJigation which satisties one ofthe following eritetia in the order indieated:
(a) an obligation which is due or which is the first to fall due;
(b) the obligation for whieh the obligee has least security;
(e) the obligation which is the most burdensome for the obligor;
(d) the obligation which has arisen tirst.
If none of the preceding eriteria applies, payment is imputed to al1 the obligations
proportionally.

ARTICLE 6.1. 13
(Imputation ofnon-monetary obligations)
Artiele 6.1.12 applies with appropriate adaptations to the imputation of
performance of non-monetary obligations.

ARTICLE 6.1.14
(Applicatlonfor public permission)
Where the law of a State requires a publie permission affecting the validity of the
eontraet or its performance and neither that law nor the eircumstanees indieate otherwise
(a) if only one party has its place of business in that State, that party shall take
the measures neeessary to obtain the permission;
(b) in any other ease the party whose performance requires permission shall take
the neeessary measures.

ARTICLE 6.t.t5
(Procedure in applyingfor permission)
(1) The party required to take the measures necessary to obtain the permission
shal1 do so without undue delay and shall bear any expenses ineurred.
(2) TOOt party shal1 whenever appropriate give the other party notice ofthe grant
or refusal of sueh permission without undue del ay .

ARTICLE 6.1.16
(Permission neither granted nor refused)
(1) lf, notwithstanding the faet that the party responsible has taken all measures
required, pennission is neither granted nor refused within an agreed period oro where no
period has been agreed, within a reasonable time from the eonelusion of the contract,
either party is entitled to termínate the eontraet.
(2) Where the permission affects sorne terms only, paragraph (1) does not apply
if, having regard to the eireumstanees, it is reasonable to uphold the remaining eontraet
even ifthe pcnnission 5s refused.

19
ARTlCLE 6.1.17
(Permission refused}
(1) The refusal of a permission affecting the validity of the eontraet renders the
eontraet void. If the refusal atTects the validity of sorne tenns only, only such terms are
void if, having regard lo the cireumstances, it is reasonable to uphold the remaining
contract.
(2) Where the refusal of a permission renders the performance of the contraet im-
possible in whole or in parto the rules on non-performance apply.

S ECTION 2: HARDSHIP

ARTICLE 6.2.1
(Contract lo be observed)
Where the performance of a contraet becomes more onerous for one of the parties,
that party is nevertheless bound to perform its obligations subject to the following
provisions on hardship.

ARTICLE 6.2.2
(Definition ofhardship)
There is hardship where the oeeurrence of events fundamentally alters the
equilibrium of the contraet either because the cost of a party's performance has
inereased or because the value of the performance a party receives has diminished, and
(a) the events oeeur or become known to the disadvantaged party after the eonelu-
sion of the contract;
(b) the events eould not reasonably have been taken into aeeount by the disadvan-
taged party at the time ofthe eonelusion ofthe contract;
(e) the events are beyond the control ofthe disadvantaged party: and
(d) the risk ofthe events was not assumed by the disadvantaged party.

ARTICLE 6.2.3
(Effects ofhardship)
(1) In case of hardship the disadvantaged party is entitled to request
renegotiations. The request shall be made without undue delay and shall indieate the
grounds on whieh it is based.
(2) The request for renegotiation does not in itself entitle the disadvantaged party
to withhold performance,
(3) Upon failure to reach agreement within a reasonable time either party may
resort to the eourt.
(4) Ifthe eourt finds hardship it may, if reasonable,
(a) termínate the eontraet at a date and on terms to be fixed, or
(b) adapt the eontraet with a view to restoring its equilibrium.

20
CHAPTER 7 - NON-PERFORMANCE

SECTION 1: NON-PERFORMANCE INGENERAL

ARTICLE 7.1.1
(Non-performance defined)
Non-performance is failure by a party to perfonn any of its obligations under the
contract, including detective performance or late performance.

ARTICLE 7.1.2
(Interference by (he other party)
A party may not rely on the non-performance of the other party to the extent that
such non-performance was caused by the first party's act or omission or by another
event as to which the first party bears the risk.

ARTICLE 7.1.3
(Withholding performance)
(1) Where the parties are to perfonn simultaneously, either party may withhold
performance until the other party tenders its performance.
(2) Where the parties are to perfonn consecutively, the party that is to perfonn
later may withhold its performance until the first party has perfonned.

ARTICLE 7.1.4
(Cure by non-performing party)
(1) The non-perfonning party mayo at its own expense. cure any non-
performance, provided that
(a) without undue delay, it gives notice indicating the proposed manner and timing
ofthe cure;
(b) cure is appropriate in the circumstances;
(e) the aggrieved party has no legitimate interest in refusing cure; and
(d) cure is effected promptly.
(2) Too right to cure is not precluded by notice oftennination.
(3) Upon effective notice of cure. rights of the aggrieved party that are
inconsistent with the non-performing party's performance are suspended until the time
for cure has expired.
(4) The aggrieved party may withhold performance pending cure.
(5) Notwithstanding cure. the aggrieved party retains the right to c1aim damages
for delay as well as for any hann caused or not prevented by the cure.

ARTICLE 7.1.5
(Additional periodfor performance)
( I ) In a case of non-performance the aggrieved party may by notice to the other
party allow an additional period oftime for performance.
(2) During the additional period the aggrieved party may withhold performance of
its own reciprocal obligations and may claim damages but may not resort to any other
remedy. If it receives notice from the other party that the latter will not perform within
that periodo or if upon expiry of that period due performance has not been made, the ag-

21
grieved party may resort to any of t1e remedies that may be available under this
Chapter.
(3) Where in a case of delay in performance which is not fundamental the
aggrieved party has given notice allowing an additional period of time of reasonable
length, it may termínate the contract at the end of that periodo If the additional period
allowed is not of reasonable length it shall be extended to a reasonable length. The
aggrieved party may in its notice provide that if the other party fails to perform within
the period allowed by the notice the eontraet shall automatically termínate.
(4) Paragraph (3) does not apply where the obligation which has not been
performed is only a minor part of the contractual obligation of the non-performing
party.

ARTICLE 7.1.6
(Exemption clauses)
A c1ause which limits or excludes one party's liability for non-performance or which
pennits one party to render performance substantially ditTerent from what the other
party reasonably expected may not be invoked if it would be grossly unfair to do so,
having regard to the purpose ofthe contraet.

ARTICLE 7.1.7
(Force mojel/re)
( I ) Non-performance by a party is excused if that party proves that the non-
performance was due to an impediment beyond its control and that it could not
reasonably be expected to have taken the impediment into account at the time of the
conclusion of the contract or to have avoided or overcome jt or its consequences.
(2) When the impediment is only temporary, the excuse shall have etTectfor such
period as is reasonable having regard to the effect of the impediment on the performance
ofthe contract.
(3) The party who faiJs to perform must give notiee to the other party of the
impediment and its effect on its ability to perform, If the notice is not received by the
other party within a reasonable time after the party who fails to perfonn knew or ought
to have known of the impedimento it is liable for damages resulting from such non-
receipt.
(4) Nothing in this article prevents a party from exercising a right to terminate the
contraet or to withhold performance or request interest on money due.

SECTION 2: RIGHTTO PERFORMANCE

ARTICLE7.2.1
(Performance q( monetary obligation)
Where a party who is obliged to pay money does not do so, the other party muy re-
quire payment.

22
ARTICLE 7.2.2
(Performance of non-monetary obllgation)
Where a party who owes an obligation other than one to pay money does not per-
form, the other party may require performance, unless
(a) performance is impossible in law or in fact;
(b) performance oro where relevant, enforcement is unreasonably burdensome or
expensive;
(e) the party entitled to performance may reasonably obtain performance from
another source;
(d) performance is of an exelusively personal character; or
(e) the party entitled to performance does not require performance within a
reasonable time after it has. or ought to have, become aware of the non-performance,

ARTlCLE 7.2.3
(Repair and replacement cfdefective performance)
The right to performance ineludes in appropriatecases the right to require repair, re-
placement, or other cure of defective performance. The provisions of Articles 7.2.1 and
7.2.2 apply accordingly.

ARTICLE 7.2.4
(Judicial penalty)
( 1) Where the court orders a party to perform, it may also direct that this party
paya penalty ir it does not comply with the order.
(2) The penalty shall be paid to the aggrieved party unless mandatory provisions
of the law of the forum provide otherwise, Payment of the penalty to the aggrieved
party does not exclude any e1aim for damages.

ARTICLE 7.2.5
(Change ofremedy)
() An aggrieved party who has required performance of a non-monetary obliga-
tion and who has not received performance within a period fixed or otherwise within a
reasonable period oftime may invoke any other remedy.
(2) Where the decision of a court for performance of a non-monetary obligation
cannot be enforced, the aggrieved party may invoke any other remedy.

SECTION 3: TERMINATION

ARTICLE 7.3.1
(Right to terminate the contract)
() A party may tenninate the contract where the failure of the other party to
perform an obligation under the contract amounts to a fundamental non-performance.
(2) In determining whether a failure to perfonn an obligation amounts to a funda-
mental non-perfonnance regard shall be had, in particular. to whether
(a) the non-performance substantially deprives the aggrieved party ofwhat it was
entitled to expect under the contract unless the other party did not foresee and could not
reasonably llave foreseen such result;

23
(b) strict complianee with the obligation which has not been performed is ol'
essence under the contract:
(e) the non-performance is intentional or reckless;
(d) the non-performance gives the aggrieved party reason to believe that it cannot
rely on the other party's future performance;
(e) the non-performing party will suffer disproportionate loss as a result of the
preparation or performance if the contraet is terrninated.
(3) In the case of delay the aggrieved party may also termínate the contraer if the
other party fails to perform before the time allowed it under Article 7.1.5 has expired,

ARTICLE 7.3.2
(Notice ~r termination)
( 1) The right of a party to termínate the eontract is exercised by notice to the
other party.
(2) If performance has been offered late or otherwise does not conforrn to the
eontract the aggrieved party will lose its right to terminate the eontraet unless it gives
notice to the other party within a reasonable time after it has or ought to have become
aware of the offer or of the non-conforming performance.

ARTICLE 7.3.3
(Anticipatory non-performance)
Where prior to the date for performance by one of the parties it is clear that there
will be a fundamental non-performance by that party, the other party may terminate the
contract,

ARTlCLE 7.3.4
(Adequate assurance ofdue performance)
A party who reasonably believes that there will be a fundamental non-performance
by the other party rnay demand adequate assurance of due performance and may mean-
while withhold its own performance. Where this assurance is not provided within a rea-
sonable time the party demanding it may terminate the contract

ARTICLE 7.3.5
(~ffects oftermination in general)

(1) Tennination ol' the contract releases both parties from their obligation to effect
and to reeeive future performance.
(2) Tennination does not preclude a claim for damages for non-performance.
(3) Termination does not affect any provision in the contraet for the settlement of
disputes or any other tenn of the contraer which is to operate even after tennination.

ARTICLE 7.3.6
(Restitution)
(1) On termination of the contract either party may claim restitution of whatever
it has supplied, provided that such party concurrently makes restitution of whatever it
has received. If restitution in kind is not possible or appropriate allowance should be
made in money whenever reasonable,

24
(2) However, if performance of the contract has extended over a period of time
and the contract is divisible, such restitution canonly be elaimed for the period after
termination has taken effect.

SECTION 4: DAMAGES

ARTICLE 7.4.1
(Right to damages)
Any non-performance gives the aggrieved party a right to damages either exelusively
or in conjunction with any other remedies except where the non-performance is excused
under these Principies.

ARTICLE 7.4.2
(Full compensation)
( ) ) The aggrieved party is entitled to full compensation for harm sustained as a
result of the non-performance, Such hann includes both any loss which it suffered and
any gain of which it was deprived, taking into account any gain to the aggrieved party
resulting from its avoidance of cost or hann.
(2) Such harm may be non-pecuniary and includes, for instance, physical suffering
or emotional distress.

ARTICLE 7.4.3
(Certainty ofharm)
() Compensation is due only for harm, including future harm, that is established
with a reasonable degree of certainty.
(2) Compensation may be due for the loss of a chance in proportion to the
probability of its occurrence.
(3) Where the amount of damages cannot be established with a sufficient degree of
certainty, the assessment is at the discretion of the court

ARTICLE 7.4.4
(Foreseeabillty 01harm)
The non-performing party is liable only for hann which it foresaw or could
reasonably have foreseen at the time of the conclusion of the contract as being likely to
result from its non-performance,

ARTICLE 7.4.5
(Proofofharm in case ofreplacement transaction)
Where the aggrieved party has terminated the contract and has made a replacement
transaction within a reasonable time and in a reasonable manner it may recover the
. difference belween the contract price and the price of the replacement transaction as
well as damages for any further hann.

ARTICLE 7.4.6
. (Proofofharm by current price)
(1) Where the aggrieved party has terminated the contraer and has not rnade a
replacement transaction but there is a current price for the performance contracted for, it

25
may recover the difference between the contract príce and the price current at the time
the contraet is tenninated as well as damages for any further hann.
(2) Current price is thc pricegenerally charged for goods delivered or services
rendered in comparable circumstances at the place where the contract should have been
perfonned or, if there is no current price at that place. the current price at such other
place that appears reasonablc to take as a reference.

ARTlCLE 7.4.7
(Harm dile in part to aggrieved party)
Where the hann is due in part to an act or omission of the aggrieved party or 10 an-
other event as to which that party bears the risk, the amount of damages shall be
reduced to the extent that these factors have contributed to the harm, having regard to
the conduct of each of the parties.

ARTICLE 7.4.8
(Mltlgatíon ofharm)
(1) The non-performing party is not liable for hann suffered ~ the aggrieved
party to the extent that the harm could have been reduced by the latter party's taking
reasonable steps.
(2) The aggrieved party is entitled to recover any expenses reasonably incurred in
attemptíng to reduce the hann.

ARTICLE 7.4.9
(Interestforfailure lo pay money)
(1) If a party does not paya sum of money when it falls due the aggrieved party
is entitled to interest upon that sum from the time when payment is due to the time of
payment whether or not the non-payrnent is excused.
(2) The rate of interest shall be the average bank short-term lending rate to prime
borrowers prevailing for the currency of payment at the place for payment, or where no
such rate exists at that place, then the same rate in the State ofthe currency ofpayment.
In the absence of such arate at either place the rate of interest shall be the appropriate
rate fixed by the law of the State of the currency of payment.
(3) The aggrieved party is entitled to additional darnages if the non-payment
caused it a greater harm.

ARTICLE 7.4.10
(Interest on damages)
Unless otherwise agreed, interest on damages for non-performance of non-monetary
obligations accrues as from the time ofnon-perfonnance.

7.4.11
ÁRTI(:U:
(Manner ofmonetary redress)
( I ) Damages are to be paid in a lump sumo However, they may be payable in
instalments where the nature ofthe hann makes this appropriate.
(2) Damages to be paid in instalments may beindcxed,

26
ARTICLE 7.4.12
(Currency in which /0 assess damages)
Damages are to be assessed either in the currency in which the monetary obligation
was expressed or in the currency in which the harm was suffered, whichever is more
appropriate.

ARTICLE7.4.13
(Agreed paymentfor non-performance)
(1) Where the contract provides that a party who does not perform is to paya
specified sum to the aggrieved party for such non-performance, the aggrieved party is
entitled to that sum irrespective of its actual harm.
(2) However, notwithstanding any agreement to the contrary the specified sum
may be reduced to a reasonable amount where it is grossly excessive in relation to the
harm resulting from the non-performance and to the other circumstances.

CHAPTER 8-SIIT-oFF

ARTICLE 8.1
(Conditions ofset-off)
( 1) Where two parties owe each other money or other performances of the same
kind, either of them ("the first party") may set off its obligation against that of its
obligee ("the other party") if at the time of set-off,
(a) the first party is entitled to perfonn its obligation;
(b) the other party's obJigation is ascertained as to its existence and amount and
performance is due.
(2) If the obligations of both parties arise from the same contract, the first party
may also set off its obligation against an obligation of the other party which is not
ascertained as to its existence or to its amount.

ARTICLE 8.2
(Foreign currency set-off)
Where the obligations are to pay money in ditTerent currencies, the right of ser-off
may be exercised, provided that both currencies are freely convertible and the parties
have not agreed that the tirst party shaJl pay only in a specified currency.

ARTICLE 8.3
(Set-off by no/ice)
The right of set -off is exercised by notice to the other party.

ARTICLE 8.4
(Con/en/ q{no/ice)
( 1) The notice must specify the obligations to which it relates.
(2) If the notice does not specify the obJigation against which set-off is exercised,
the other party may, within a reasonable time, declare to the tirst party the obligation to
which set-otT relates. If no such declaration is made, the ser-off will relate to alJ the
obligations proportionaJly.

27
ARTICLE S.5
(Effect ofset-off)
(1) Ser-offdischarges the obligations.
(2) Ir obligations differ in arnount, ser-off discharges the obligations up to the
amount oflhe lesser obligation.
(3) Ser-off takes effect as from the lime of notice,

CHAPTER 9 - ASSIGNMENT OF RIGHTS ~ TRANSFER OF OBLlGATIONS,


ASSIGNMENT OF CONTRALIS

S ECTION 1: AsSIGNMENT or RIGHTS

ARTICLE 9.1.1
(Definltions}
"Assignrnent 01' a right" means the transfer by agreement from one person (tbe
"assignor") lo another person (the "assignee"), including transfer by way of security, of
the assignor's right to payment of a monetary sum or other performance frorn a third
person ("the obligor"),

ARTICLE 9.1.2
(Exclusions)
This Section does not apply to transfers made under the special rules goveming the
transfers:
(a) of instruments such as negotiable instruments, documents of title or financial
instruments, or
(b) ofrights in the course of'transferring a business.

ARTICLE 9.1.3
(Assignability ofnon-monetary rights)
A right to non-monetary performance may be assigned only if the assignment does
not render the obligation significantly more burdensome.

ARTICLE 9.1.4
(Partial assignmenr)
(1) A right to the paymcnt of a monetary sum may be assigned partially.
(2) A right lo other performance may be assigned partially only if it is divisible,
and the assignment does not render the obligation significantly more burdensome.

ARTICLE 9.1.5
(Future rights)
A future right is deemed lo be transferred at the time of the agreement, provided the
right, when it comes into existence, can be identiñed as the right to which the assignrnent
relates.

28
ARTICLE 9.1.6
(Rights assigned without individual speclfication)
Anumber of rights may be assigned without individual specification, provided such
rights can be identified as rights to which the assignment relates at the time of the
assignment or when they come into existence.

ARTICLE 9.1.7
(Agreement between assignor and assignee sufficient)
( 1) A right is assigned by mere agreement between the assignor and the assignee,
without notice to the obligor.
(2) The consent of the obligor is not required unless the obligation in the
circumstances is of an essentially personal character.

ARTICLE 9.1.8
(Obligor's additional costs)
The obligor has a right to be compensated by the assignor or the assignee for any
additional costs caused by the assignment.

ARTICLE 9.1.9
(Non-assignment clauses)
( 1) The assignment of a right to the payment of a monetary sum is etTective
notwithstanding an agreement between the assignor and the obligor limiting or
prohibiting such an assignment. However, the assignor may be liable to the obligor for
breach of contract.
(2) The assignment of a right lo other performance is ineffective if it is contrary to
an agreement between the assignor and the obligor limiting or prohibiting the assignment.
Nevertheless, the assignment is effective ir the assignee, at the time of the assignment,
neither knew nor ought to have known of the agreement, TI1e assignor may then be liable
to the obligor for breach of contraet.

ARTICLE 9.1.1 O
(Notice to the obligor)
(1) Until the obligor receives a notice of the assignment from either the assignor or
the assignee, it is discharged by paying the assignor.
(2) After the obligor receives sueh a notice, it is diseharged only by paying the
assignee.

ARTICLE 9.1.11
(Successive assignments)
If the same right has been assigned by the same assignor to two or more successive
assignees, the obligor is discharged by paying according lo the order in which the notices
were received.

29
ARTICLE 9.1.12
(Adequate proof q( assignment)
(1) If notice of the assignment is given by the assignee, the obligor may request
the assignee to provide within a reasonable time adequate proof that the assignment has
been made.
(2) Until adcquate proof is provided, the obligor may withhold payment.
(3) Unless adequate proof is provided, notiee is not effective,
(4) Adequate proof includes, but is not limited to, any writing emanating from the
assignor and indicating that the assignment has taken place.

ARTICLE 9.1.13
(Defences and rights ofset-off)
(1) The obligor may assert against the assignee all defences that the obligor could
assert against the assignor,
(2) The obligor may exercise against the assignee any right of set-off available lo
the obligor against the assignor up lo the time notice of assignment was received.

ARTICLE 9.1.14
(Rights related lo the right assigned)
The assignment of a right transfers to the assignee:
(a) all the assignor's rights to payment or other performance under the eontraet in
respect ofthe right assigned, and
(b) all rights securing performance ofthe right assigned

ARTICLE 9.1.15
(Undertaklngs ofthe assignor)
The assignor undertakes towards the assignee, except as otherwise disclosed to the
assignee, that:
(a) the assigned right exists at the time 01' the assignment, unless the right is a
future right;
(b) the assignor is entitled to assign the right;
(e) the right has not been previously assigned to aoother assignee, and it is free
from any right or claim from a third party;
(d) the obligor does not have any defences;
(e) neither the obligor nor the assignor has given notice of ser-off eonceming the
assigned right and will not give any sueh notice;
(f) the assignor will reimburse the assignee for any payment received from the
obligor before notiee of the assignment was given.

S ECTION 2: TRANSFER OF OBLlGATIONS


ARTICLF. 9.2.1
(Modes oftransfer)
An obligation to pay money or render other performance may be transferred from
one pcrson (the "original obligor") lo anothcr pcrson (the "new obligor") either

30
a) by an agreement between the original obligor and the new obligor subject to
Article 9.2.3. or
b) by an agreement hetween the obligee and the new obligor, by which the new
obligor assumes the obligation.

ARTICLE 9.2.2
(Exclusion)
This Section does not apply to transfers of obligations made under the special rules
governing transfers of obligations in the course oftransferring a business.

ARTICLE 9.2.3
(Requirement ofobligee jo consent lo transfer)
The transfer of an obligation by an agreement between the original obligor and the
new obligor requires the consent of the obligee,

ARTICLE 9.2.4
(Advance consent ofobligee)
( I) The obligee may give its consent in advance.
(2) If the obligee has given its consent in advance, the transfer of the obligation
becomes etfective when a notice of the transfer is given to the obligee or when the
obligee acknowledges it,

ARTICLE 9.2.5
(Discharge oforiginal obligor)
( I ) The obl igee may discharge the original obligor.
(2) The obligee may also retain the original obligor as an obligor in case the new
obligor does not perform properly.
(3) Otherwise the original obligor and the new obligor are jointly and severally
liable.

ARTICLE 9.2.6
(Third par/y performance)
(1) Without the obligee's consent, the obligor may contract with another person
that this person will perform the obligation in place of the obligor, unless the obligation
in the circumstances has an essentially personal character,
(2) The obligee retains its claim against the obligor.

ARTICLE 9.2.7
(Defences and rights ofset-off)
(1) The new obligor may assert against the obligee all defences which the original
obligor could assert against the obligee.
(2) The new obligor may not exercise against the obligee any right of set-off
available to the original obligor against the obligee.

31
.ARTICLE 9.2.8
(Rights related to the obligation transferred)
( 1) The obligee may assert against the n~~ obligor all its rights to payment or
other performance under the contract in respect of the obligation transferred.
(2) Ir the original obligor is discharged under Article 9.2.5( 1), a security granted by
any person other than the new obligor for the performance of the obligation is
discharged, unless that other person agrees that it.should continue to be available to the
obligee.
(3) Discharge of the original obligor also extends to any security of the original
obligor given to the obligee for the performance of the obligation, unless the security is
over an asset which is transferred as part of a transaction between the original obligor
and the new obligor.

S ECTION 3: AsSIGNMENT or CONTRACTS

ARTICLE 9.3.1
(Deflnitions)
"Assignment of a contract" means the transfer by agreement from one person (the
"assignor") to another person (the "assignee") of the assignor's rights and obligations
arising out of a contract with another person (the "other party"),

ARTlCLE 9.3.2
(Exclusion)
This Section does not apply to the assign ment of contracts made under the special
rules governing transfers of contracts in the course of transferring a business.

ARTICLE 9.3.3
(Requirement ofconsent ofthe other party)
The assignment ofa contract requires the consent ofthe other party.

ARTICLE 9.3.4
(Advance consent of'the other party)
( l ) The other party may give its consent in advance.
(2) If the other party has given its consent in advance, the assignment of the
contract becomes effective when a notice of the assignment is given to the other party or
when the other party acknowledges it.

ARTICLE 9.3.5
(Discharge of'the assignor)
(1) The other party may discharge the assignor.
(2) The other party may also retain the assignor as an obligor in case the assignee
does not perform properly.
(3) Otherwise the assignor and the assignee are jointly and severally liable.

32
ARTICLE 9.3.6
(Defences and rights ofset-off)
( 1) To the extent that the assignment of a contract involves an assignment of
rights, Article 9. 1.13 appl ies accordingly.
(2) To the extent that the assignment of a contract involves a transfer of
obligations, Article 9.2.7 applies accordingly.

ARTICLE 9.3.7
(Rights transferred with the contract)
(1) To the extent that the assignment of a contract involves an assignment of
rights, Article 9.1.14 applies accordingly.
(2) To the extent that the assignment of a contract involves a transfer of
obligations, Article 9.2.8 applies accordingly.

CHAPTER 10- LlMITATION PERIODS

ARTICLE 10.1
(Scope ofthe Chapter)
( 1) The exercise of rights govemed by these PrincipIes is barred by the expiration
of a period of time, referred to as "limitation period", according to the rules of this
Chapter.
(2) This Chapter does not govem the time within which one party is required
under these PrincipIes, as a condition for the acquisition or exercise of its right, to give
notice to the other party or to perform any act other than the institution of legal
proceedings.

ARTICLE 10.2
(Limitation periods)
( 1) The general Iimitation period is three years beginning on the day after the day
the obligee knows or ought to know the facts as a result of which the obligee's right can
be exercised.
(2) In any event, the maximum limitation period is ten years beginning on the day
after the day the right can be exercised.

ARTICLE 10.3
(Modification oflimltation periods by the porties)
( I) The parties may modify the limitation periods.
(2) However they may not
(a) shorten the generallimitation period lo less than one year,
(b) shorten the maximum limitation period to less than tour years;
(e) extend the maximum Iimitation period to more than tifteen years.

33
ARTICLE 10.4
(New limitation period by acknowledgement)
( I) Where the obligor before the expiration of the general limitation period
acknowledges the right of the obligee, a new general Iimitation period begins on the day
after the day ofthe aeknowledgement.
(2) The maximum limitation period does not begin to run again, but may be
exceeded by the beginning of a new generallimitation period under Art. IO.2( I).

ARTICLE 10.5
(Suspension by judicial proceedings)
( I ) The running ofthe limitation period is suspended
(a) when the obligee performs any act, by eommencing judicial proceedings or in
judicial proceedings already instituted, that is recognised by the law of the COUlt as
asserting tite obligee's right against the obligor;
(b) in the case of the obligor's insolvency when the obligee has asserted its rights
in the insolveney proceedings; or
(e) in the case of proeeedings for dissolution of the entity whieh is the obligor
when the obligee has asserted its rights in the dissolution proceedings.
(2) Suspension lasts until a final decision has been issued 01" until the proceedings
have been otherwise tenninated.

ARTICLE 10.6
(Suspension by arbitral proceedings)
( I ) The running of the limitation period is suspended when the obligee perfonns
any act, by eommencing arbitral proceedings or in arbitral proceedings already instituted,
that is reeognised by the law óf the arbitral tribunal as asserting the obligee's right
against the obligor. In the absence of regulations for arbitral proceedings or provisions
determining the exact date ofthe commeneement ofarbitral proceedings, the proceedings
are deemed to eommence on the date on whieh a request that the right in dispute should
be adjudicated reaches the obligor.
(2) Suspensión lasts until a binding decision has been issued or until the
proceedings have been otherwise terminated.

ARTICLE 10.7
(Alternative dispute resolution)
The provisions of Articles 10.5 and 10.6 apply with appropriate modifications to
other proc::eedings whereby the parties request a third person to assist them in their
attempt lo reaeh an amicable settlemcnt of their dispute.

ARTICLE 10.8
(Suspension in case offorce majeure, death or incapacity)
( I ) Where the obligee has been prevented by an impediment that is beyond its
control andthat it could neither avoid nor overcome, from causing a limitation period to
cease lo run under the preceding articles, the general limitation period is suspended so as
not to expire before one year after the relevant impediment has ccased to exist.

34
(2) Where the impediment consists of the incapacity or death of the obligee or
obligor, suspension ceases when a representative for the incapacitated or deceased party
or its estate has been appointed or a successor has inherited the respective party's
position. The additional one-year period under paragraph (1) applies accordingly.

AATICLE 10.9
(771e effects ofexpiration of limita/ion period)
(1) The expiration ofthe limitation period does not extinguish the right.
(2) For the expiration of the limitation period to have effect, the obligor must
assert it as a defence,
(3) A right may still be relied on as a defence even though the expiration of the
limitation period for that right has been asserted.

AATICLE 10.10
(Right ofset-off)
The obligee may exercise the right of set-off until the obligor has asserted the
expiration ofthe limitation periodo

AATICLE JO.II
(Restitution)
Where there has been performance in order to discharge an obligation, there is no
right of restitution merely because the limitation period has expired.

35
CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS
S.OBRE ARBITRAJE COMERCIAL INTERNACIONAL
. " . . . - _. •. - _'.'_ - "0

CONVENCION
SOBRE EL RECONOCIMIENTO Y LAEJECUCION
DE LAS SENTENCIAS ARBITRALES EXTRANJERAS

. I l.····.···~.
~ .... ,"-~
. , ..

\t.·iI
--;>.~--

NA.CIONESVNIDAS
1958
CONVENCIONSOBRE EL RECONOrnfiENTO y EJECUCION
DE LAS SENTENCIAS ARBITRALES EXTRANJERAS
Articulo 1 hayan surgido o puedan sur~Jr entreeUas
respecto a una determinada relación jurídica,
l. La presente éonvelición ~aplicaráal
reconocimiento y la ejecución de las sentencias contractual o no contractual, concerniente a
arbitrales dictadas en el territorio de un Estado un asunto que pueda ser resuelto por arbitraje.
distinto de aquel en que se pide el reconocí- 2. La expresión "acuerdo por escrito"
miento y Iaejecucién de dichas sentencias, y denotará una cláusula compromisoria Incluida
que tengan su origen en diferencias entre per- en un contrato o un compromiso, firmados por
senas naturales o jurídicas. Se aplicará también las partes.o.contenidoe en un canje de cartas o
a las sentencias arbitrales que no sean consi- telegramas.
deradas como sentencias nacionales en el 3. El tribunal de uno de los Estados Con-
Estado en el"que se pide su r~conocimiento y tratantes al que se someta un litigio respecte-
ejecución. .del' euallas partes hayan concluido un acuerdo
2. La expresión "sentencia arbitral" no sólo en el sentido del presente artículo, remitirá a
eomprenderáJaaeentenciaa dictadas por los las partes al arbitraje, a instancia de una de
árbitros, nombrad08:para .easos determinados, ellas, a menos que' comprnebe vque dicho
sino tambié~ las se~~~~.'<.Ü~ta~ por 108 acuerdo es-nulo, ineficaz o inaplicable.
órganos' arbitrales permanentes'a 108 que las
Artículo 111
partes se hayan sometido.
Cada uno ele los Estados Contratantes re-
3. En el momento de ñrmar ode ratificarla,
~nocerá la autoridad de la sentencia arbitral y
presente Convención" de adherirse a ellao.de
co~cederá su ejecución de conformidad con las
hacer la notiñcación de su extensión prevista
normas de procedimiento vigentes en el terri-
en elartíeuIo)(,t,odo Eaudo podrá, a base de
torio dónde la sentencia sea invocada, con
reciprocidad, declarar que aplicará la presente
arreglo a las condiciones que se establecen en
Conv~ciónalreconocimiento y a la ejecución
losartículoniguientes~ p~ el reconocimiento
de las sentencias arbitrales dictada$ en el terri-
o laejécüeión de las sentencias arbitrales a que
torio deólroEBtado'Contratante únicamente.
se aplica la presente Couvención, no se impon.
Podrá tambien declarar qu.e s610 aplicará la
drán condiciones apreciablemente más rigu-
Convención a loalitigionurgidos de relaciones
fOSD.$. ni honorarioa o costas m:ís elevados, que
jurídicas.se,an o UQ ~ntractuales,consideradas
los aplicables alreconoeimiento o a la ejecución
comercialéspor 8\lderech() Interno,
de las sentencias arbitrales nacionales.

Artículo II Artículo IV
l~C:l(launo de las Estados Contratantes 1.. Para obtener el reconocimiento y la
reconoc~ri el ~cuerdópol'escrito conforme al ejecución previstos en el artículó anterior, la,
cual las partes se obllgtlen a someter a arbitraje p~equepida el reconocimiento y la ejecución
todas las difereneias» ciertas di{erenciasqu~ d~herá presentar, junto con la demanda:

73
a) El original debidamente autenticado de la cláusula compromisoria ; no obstante.si.Iae
lasentencia o una copia de ese original que disposiciones de la sentencia que se refieren a
reúna las condiciones requeridas para su las cuestiones sometidas al arbitraje pueden
autenticidad; separarse de las que no han sido sometidas al
b) El original del acuerdo a que se refiere arbitraje. se podrá darreconoclmiento y
el artículo n, o una copia que reúna las con- ejecución a las primeras; o
diciones requeridas para su autenticidad. d) Que la constitución del tribunal arbitral
o el procedimiento arhit'~al no se han ajustado
2. Si esa sentencia o eseacuerdo no estu-
al acuerdo celehrado entre las partes· Q. en
vieran en Uf1 idioma oficial del país en que se
defecto de tal acuerdo, que la constitución del
invoca la sentencia. la parte que pida el reco-
tribunal arbitral o el procedimiento arhitral no
nacimiento y la ejecución de esta última deberá
se han ajustado a la Ir)' del país donde se ha
presentar una traduceiéu 3 ese idioma de
efectuado el arbitraje; o
dichos documentos. La traduccióndeherá ser
certiñcadapor un traductor ofieial o un e) Que la sentencia no es aún obligatoria
traductor jurado. o por Un agente diplomático para las partes o ha sido anulada o suspendida
o consular. . por una autoridad competente delpaísen.que,
o conforme a cuya rey, ha sido dictada esa
Artículo V sentencia.
l. S61u se podrá denegar el reconocimiento 2. También se podrá denegar el reconocí-
y la ejecución
.
de
la sentencia, a instancia
- - .. . de la
miento yl~ ejecución de una sentencia arbitral
parte contra la cuales invocada, si esta parte si la autoridad competente del país en que se
prueba ante la autoridad competente del país pide el reconocimiento y la ejecución, com-
en 9uese pideelr~onocirniento y la prueba:
ejecución: a) Que, según la ley de ese paí~él objeto de
a) Que las partes en eiacuerdo a que se la diferencia no es susceptible dc;solución por
refiere el articulo JI estaban sujetas a alguna vía de arbitraje; o
incapacidad en virtud de la ley queM'f es apli- b)' Que elreconocimiento ola ejeeueióu de
cable o que dicho acuerdo no es válido en virtud la sentencia serían contrarios alordenpúblico
de la ley a que las partes lo han sometido, o si de ese país.
nada se hubiera indicado a este respecto, en Articulo VI
virtud dela.ley delpaís en que se hayadictado
la senJ~:J1cia; 9 · .
.Si se. ha pedido aIa aU~Ol'idaacol:llp~tentc
previstaenel artículo V, párraf(j I~Jt laanUla-
IJ) Que la parte contra )a.cu~r·se invoca la eién o la suspensión de lasentenda,la:;auto-
sentencia arhitral no ha sido debidamente ridad ante la: cual se 'invocadic:ha sentencia
,notmcadade'la designación del árpitro o del podrá, si lo considera procedente, aplazar la
proc~dimicl~todearbitrajeo rioh.a P94ia~.por decisión soHre la ejeCución delaéentencia r' a
cuaifJuier otra .razén, hacer valeesusmedíos.de instancia de la parte. que. pida Jat-jf"rución.
,<(densa ;:o pódrá también ordenar a la. otra pal;'te .que dé
e) Que la sentencia serefi~rea·,una.dife- garantías apropiadas.
reneia no prevista ene) compromiso o no com-
'prendidaen las disposicio~e.adela cláusula Ar.tículo VIl
eompromísoría, o contiene dC;c,isi91l:e.& que. l. Last,!ispollic;ione!l· a~ Ja "pr~Jl'te· (:Qn-
exceden de.Ios términos del comptol'niSo o de venclén no afectarán la validez delós acuerdos

i4
'multilaterales o bilaterales relatívos al reeo- Artienlo X
noeímíento y la ejeeucíén de las sentencias
1. Todo Estado podrá declarar, en el mo-
arbitrales concertados por loa Estados Con-
mento de la firma, de la ratificación o de la
tratantes ni privarán a ninguna de las partes
adhesión, que la presente Convenciénse hará
interesadas de cualquier derecho que pudiera
extensiva a todos los territorios cuyas rela-
tener a hacer valer una sentencia arbitral en la
ciénesinternaeíonales tenga a su cargo, o a uno
forma y medida admitidaaPor la legislación o
o varios de ellos. Tal declaración surtirá efecto
los tratados del país donde dicha sentencia se
a partir del momento en que la Convención
invoque e .
entre en vigor para dicho Estado.
2. EIPtotocolo de Ginebra de 1923 relativo'
2. Posteriormente, esa extensión se hará en
a las cláusulas de arbitraje y la Convención de cualquier momento por notíficacléndirlgida al
Ginebra de 1927sobr~ la ejecucién de las
Secretario General de las Naciones Unidas y
Sentencias Arbitrales Extranje¡;3S ·dejarán <le
surtirá efecto a partir del nonagésimo día
surtir efectos.entre-los EstadoaContratantes a
siguiente a la fecha en que el Secretario General
partir del momentoyen la medida en que la
de las Naciones Unidas haya recibido tal
presente Convención tenga fuerza obligatoria notificación o e11 la (echa de entrada en vigor
para ~llos. de la Convención para tal Estado, si esta
Última Iecha fuere posterior. ,;
Artículo VUI 3. Conrespectoa.los territorios a los que no
'I.. Laipresenje Convención estará abierta Be haya hecho extensiva la presente Conven-
hastae13i de diciembre de 1958 a.la ñ,rmade ción en ~ momento de la firma,de1a. ratifica-
toooMiembro de'lasN aci~nes Unidú,así como ción o de la adhesión, cada Estado interesado
de cualquier otro Estado'quéaeaollegue a~r examinari la posibilidad. de adoptar las
míembrode.cualquier'organiBlIlo especializado medidas necesarias para hacer extensiva, la
de l~ Naciones Unidas, o sea o Ilegue a ser aplicación de lapresent~ Convención a tales
parte en el Eatatutode la.Cortelnter~acional territorios, a reserva del consentimiento de sus
de Justicia, o de todo otro Estadoquek-yasido gobiernos cuando sea necesario por razones
invitado por la Asamblea General de las constitucionales.
Naciones Unidas.
Artículo Xl
2. ,La presente CoI1ve:ncióndeherá ser rati-
1ieada ."! 108 hUtrun,tentosde railli.c:ac;ión se Con respecto a los Estadóa Iederaleso
depc5si~at:~11 en P<>der dd~e.tarioGeheral de no unitarios, se aplicarán las disposiciones
las N"acionesIJnidas. siguientes:
a) En IocencerníenteaIce artículos de esta
Artí.cul<> IX Convención cuya aplicación dependa de la
competencia le~lativa del poder federal. las
1. P(:)(há.nadli.eriise >ala presente CQnven. obligaciouesrdel gobierno federal Serán, en
cióntodoa lOa Estados..a que se,rdiere el esta medida, las mismas. que las deJos Estados
artícuIo:VllI. Contratantes que no son Estados federales;
2.. La ad)lesión Be efeetuarámediante el b)' En lo eoncerniente ~ los artículos, de esta
dep~~~to .<le~n ~~ento de ;téihe8i§.nen ~nveneión cuyaaplicacióti dependa de la
poder del Secretario Genetai de las Naciones competencia legislativa de ··cad. uno .de los
Unidas. EstadoS' o provincias constituyentes que, en

75
virtud del régimen constitucional de la federa- cacion dirigida al Secretario General de' las
ción, no estén obligados a adoptar medidas Naciones Unidas, que la Convención dejará de
legislativas, el gobierno federal, a la mayor aplicarse al territorio de que se trate un año
brevedad posible y con su recomendación después de la fecha en que el Secretario General
favorable, pondrá dichos artículos en conocí- haya recibido tal' notificac:ión.
miento de las autoridades competentes de los
3. La presente Convención seguirá siendo
Estados o provincias constituyentes;
aplicable a las sentencias arbitrales respecto de
e) Todo Estado federaLque sea Parte en la las.cuales se haya promovido un procedimiento
presente Convención proporcionará, a solici- para el reconocimiento o la ejecución antes de
tud de cualquier otro Estado Contratante que le que entre en vigor la denuncia.
haya sido transmitida por conducto del Secre-
tario General de las Naciones Unida~una Artículo XlY
exposición de la legislación y de las prácticas Ningún Estado Contratante podrá invocar
vigentes en la .federación y en .~U8 entidades las disposiciones de> la presente Convención
constituyentes con. respecto a determinada dis- respecto de otros Estados Contratantes más que
posición de la Convención, indicando la en la medida en que él mismo esté obligado a
medida en que por acción legislativa ode otra aplicar esta Convención.
índole. se hayadado.efecto a tal disposición.
Artículo ,XV
Artícrdo XlI El Secretario General de.Iae-Naeiones Unidas
l. La presente Convención entrará en vigor notificará a todos los 'EstadOs a que se refiere
el nonagesimo día siguien~e a la fecha del elartículoVm:
depósito del tercer instrumento de ratificación a) 1.as.,linnas ·yratificac:ionesprevistas en
o de adhesión. elártículo VIII;
2. Respecto a cada Estado que ratifique la b)La,s adhesiones previstas en el artículo
presente Convención o se adhiera a ella después, IXi-
del depósito del tercer instrumento de ratifica- e) Las declaraciones y·notilicacionea rela-
ción o de adhesión, la presente Convención tivas a los artículos J, X YX!;
entrará en vigor el nonagésimo día siguiente a d)La fecha de entrada en vigor de la pre-
la fecha del depósito por tal Estado de su sente Convencién¿ en conformidad con el
instrumento de ratificación o de adhesión. artículoXlI¡
e) Las, denuncias y notifiéaciones previstas
Artículo XlII en el ~rtíCt1io XIII.
l. Todo Estado Contratante podrá denun-
ciar la presente .~nvención medialltenQt.jfica. Artículo XYI
eién escri ta dirigida al Secretario Cerieral de 1. La presenteConvenc:ión, cuyos textos'
las Naciones (lnidas. La denuncia sUi'tirá electo chino, españo], francés, ingléS y.ruso serán
un año después de la fecha en que el ~etario iguabnenteauténtic08, 5érádepositada en los
G('neral haya recibido Ianotiñeacién, archivos delaa Naciones UDidas.
2. Todo Estado que haya hecJ¡ouna.declara. 2. El Secretario Ceneralde: las Naciones
ción o enviado tina notificación conJonne a lo Unidas traDaDlitiráuna copiacertiñcada deja
.•. previsto en .elartíciJÍÓ':X:, .podri declararen· presenteEonvencíéu a los Estados a que se
cualquier momento posterior, medi~ntenotifi~ refiere el artículo VIII.

76
I hereby certity thatthe Je certitie que le tate <tui
toregoing text. iS a truecopy ot précede eet une copie contorme de
1:he Convention ()~the J,teCOgIlition la Convention pour la reconnaissance
and En:forcemento-t ForeiEtn Arbitral et l'exécution des sentences arbitrales
.Avards.. done, a:t Bev Yorlton étrangeres, conclue &Bev York le
.10 Juut! 1958, theor.~in.eJ. ot vl1ic~ 10 juin 1958 et dont l'original se
is deposited.Vi.tht,he Secreta.ry-General tróuvedéposé aupres dU
ot the United.1'fations, as thesaid Secrétaire général deltor~anisation
Convention vas o'P~~:u~d'tor signature, des Nations Uniestelle que ladite
and that 1t includes thenecesaary Convention a été ouverte ¡ la d~ature,

rectiticationsot't,ypographical errara, et que les reetit'ieations lIlatérielles


as approved by the Partiese néceuaires, telles <tU t approuvées par
les Parties. y ont ét~ incorporées.

For the 5ecretary-General, Pour le Secrétaire génér&l,


'!'he -Le8.a.leoúnscÚ: Le Conseiller juridique :

¿';,.J. • Li~~:A.~"1
Carl-AuguBt Pleisehhauer

Unitedlfations t '!evYorlt .Or~anil!lation .des" Nat tons Unies


6," ',July,1;968:
" )'evYork. 1e 6j~il1et1988
UNIDROIT Principies 2004 - The New Edition of
the Principies of International Commercial Contracts
adopted by the International Institute for the
Unification of Private Law

Michael Joachim Bonell •

INTRODUCTION

When deciding in 1994 to publish the Principies of International Commercial


Contracts, the Governing Council of UNIDROIT stressed the need to monitor their use
"with a view to a possible reconsideration of them at some time in the future." 1
lhe immediate success of the UNIDROIT Principies worldwide prompted
UNIDROIT as earlv as 1997 to resume work "with a view to the publication of an
enlarged second edition of the Principies." 2 lo this end, a new Working Group was
set up composed of seventeen members chosen with a view to ensuring, on the one
side, the widest possible representation of al! the major legal systems and regions of
the world, and on the other hand, the highest professional qualifications. 3 Some ofthe
members had already participated in the Working Group which had prepared the
1994 edition of the UNIDROIT Principies, while for the first time a number of inter-
national organisations and arbitration centres were invited to attend the Working
Group's sessions as observers. As a result, representatives of the United Nations
Commission on International lrade Law (UNClTRAl), the ICC International Court of

Prolessor 01 law, University 01 Rome I "la Sapienza"; Consulrant, UN1DROIT; Chairman 01 the
UNIDROIT Working Group for the Preparatíon 01 the Principies 01 International Commercial Contracts. The
views expressed in this article are solely those 01 the author and do nol necessarily reflect those 01 the other
members 01 the Working Group.
1 UNIDROIT 1994 - C.D. (73) 18, al 22.
2 UNIDROIT 1997 - C.D. (76) 17, al 24.
3 The members of the Working Group were Luiz Olavo BAPTISTA (Brazill, Paul-André CREPEAU
(Canadá), Samuel K. DATE-BAH (Ghana), Adolfo DI MAJO (Iraly), Akthem EL KHOLY (Egyptl, E. Allan
FARNSWORTH (United States 01 America), Paul FINN' (Australia), Mareel FONTAlNE (Belgium), Miehael P.
FURMSTON (uníted Kingdom), Arthur S. HARTKAMP (The Netherlands), HUANG Danhan (People's Republie
01 China), Camille JAuFFRET-SPINOSI (France), Alexander S. KOMAROV (Russian Federation), Ole lANOO
(Denmark, Chairman 01 the Commission on European Contract law), Peter SCHUCHTRIEM (Germany) and
Takashi UCHIDA (Japan). The author of this paper had the honour to aet as Chairman af the Working Group.

Rev. dr. unir. 2004-1 s


Michael Joachim Bonel/

Arbitration, the Milan Chamber of National and International Arbitration and the
Swiss Arbitration Association actively participated in the Working Group's
del iberations. 4
Exaetly ten years after the appearance of the first edition of the UNIDROIT
Principies, the new edition (hereinafter: the UNIDROIT Principies 2004) was
unanimously approved by the Governing Council in April 2004 5 and is already
available in the English and French language versions.6
After an account of how, over the years, the UNIDROIT Principies have been used
in praetice (1), the most significant innovations of the UNIDROIT Principies 2004 will be
examined (11)0 In this context, attention will also be given to the problems which may
arise from the faet that the UNIDROIT PrincipIes 2004 are no longer Iimited to contract
law strictly speaking but deal with tri-partite relationships, such as agency and
assignment, or with topics traditionally regulated by mandatory rules, such as
Iimitation periods (111). Finally, the UNIDROIT PrincipIes 2004 will be compared lo the
Principies of European Contraet law (hereinafter: the European Principies) in order to
see whether the two instruments are a duplication or servedistinct purposes (lV)0

l. - USE Of THE UNIDROIT PRINCIPLES IN PRACTICE

If - as is nowadays generally recognised - uniform law is not an end in itself but has
to serve a specific purpose in practice,7 the preparation of a single uniform law
instrument represents only a first, albeit important, step. What ultimately really matters
is that the instrument in question does not remain a dead letter but is actually applied
in praetice. While this is pertinent with respeet to legally binding instruments such as
intemational conventions, it applies even more so to non-binding or Msoft law"
instruments, such as the UNIDROlT Principies, which will be applied in praetice only by
virtue of their persuasive value.ñ
Ten years after their publication, it is fair to say that the success of the UNIDROIT
Principies has exceeded the rnost optimistic expectations.

4 For UNClTRAL, Gerold HERRMANN (1998-2000) and Jeme; SEKOlEC (2001-2003); for the ICC
lntematíonal Court of Arbilralion, Horacio GRIGERA N"ÓN (1998·2000) and Anne Marie WHITESEll (2001-
2003); for the Milan Chamber of Nalional and tnternationalArbilralion, Giorgio SCHI"VONI (1998-2003); for
me SwissArbnranon Assoctation, Fran~ois DesSEMONTET (1998-2003)0
5 UNIDROIT 2004- C.D. (83) 24, ítem 7.
6 The volume may be ordered al unidroitrome@unidroiloorgo The text of me black lener rules
alone is reproduced, in English and French, in thís issue of the Review, po 1240
7 Thus expressly Mo EVANS, "Uniform Law: A Bridge Too Farl", in 3 Tulane lournal o(
ImernalÍonal and Comparalive Law (1995), 145 el seq, (al 159); similarly H. KOTZ, "Rechl5Vereinheitlichung
- NUlZen, Koslen, Methoden, Ziele", in RabelsZeiueh;ih 1986, 1 el seq. (al 11 el seq.).
8 As the Governing Council of UNIOROIT stated in its Introduetion lO the 1994 edition oC me
Principies, "[lhey] are nol a binding instrurnent and [.•0) in consequence theír acceptance wíll depend upon
their persuasive authorltv [0.0) The Council is confident mal those lo whom me UNIDROIT Principies are
addressed will appreciate their intrinsic merits and derive full advantagefrom lheir use."

6 Unir. L. Rev. 2004-1


The UNIDROIT Principies 2004

1. Reception by academic circles

Right from the start, the UNIDROIT Principies were the subject of numerous seminars
and colloquia all over the world.9 Moreover, there is a boundless body of scholarly
writings on the UNIDROIT Principies in general or on individual chapters or provisions
thereof; even more important, comments are generally positive. 10
A significant confirmation of this was the XV th International Congress of
Comparative Law of the Académie Internationa/e de Droit Comparé held in Bristol in
1998, a special session of which was dedicated to the UNIDROIT Principles.U Invited
to consider the UNIDROIT Principies from the viewpoint of their own legal systems in
order to highlight convergences and divergences in content, some twenty National
Reporters, though from countries of quite different legal traditions andJor socio-
economic structures, concluded that relatively few provisions of the UNIDROIT
Principies openly conflict with the respective domestic laws, while the remainder are
perfeetly consistent with them and in a number of cases represent a useful
complement or c1arification. 12
last but not least, the UNIDROIT Principies have been included in the course
programmes and/or teaching materials of a great many law schools and universities
world-wide. This means that they are considered a good example of the use of the
comparative method to identify in the area of general contract law the most
commonly adopted solutions (Mcommon core approach") or those best suited to the
special needs of international trade (Mbetter rule approach").

2. Model for national legislators

As to the different ways in which !he UNIDROIT Principies are being used in practice, it
may be mentioned first of all that a number of national legislators have chosen the
UNIDROIT Principies as one of the sources of inspiration for the reform of their
domestic contraer laws.

9 Foran account of the major events during the first years following publication of the UNIDROn
Principies see M.J. BONEU, An Inlernalional Restatemenl of Contraer Law, 2nd ed. (1997), 231·233.
10 For an exhaustive bibliography on the UNloROn Principies in general as well as on the
individual chapters thereof, see M.J. Bonell (ed.), The UN/DRO/T Principies in Practice - Case Law and
Bibliography on the Principies of Commercial Contraets, Transnatlonal Publishers, Inc., Ardsley, New York,
2002,11-24,36-41,43-44,71-73,125-126,163,183,201, 257-258, 281, 295,313-314.
11 Cf. M.J. Bonell (ed.), A New Approach lo lnternalional Commercial Contracts: The UN/DROIT
Principies of International Commercial Contraets (1999), containing the General Report by M.J. BONEU and
the National Reports by G. MOENS - lo COHN - D. PEACOCK (Australia), M. FONTAINE (Belgium), HUf\NG
Danhan (People's Republic of China), J. LOOKOfSKY (Denrnark), B. FAUVARQUE-COSSON (France),
J. BAsEDOW (Germany), B. IZADl (lran), A. MORDECHAI RABELLO (Israel), G. ALPA (ltaly), R. YAMASHITA Uapanl,
H. VEYTIA (Mexicol, F. DE Lv !The Netherlands), F. SABOURIN (Ouebec), P.M.COSMOVICI - R. MUNTEANU
(Romanía), CH. RAMBERG (Swedem, F. WERRO - E.M. BELSER (Switzerland), M. FURMSTON (England),
A. ROSEn - M.W. GORDON (UnitedStates) andLE Net (Vietnam).
12 See in this sense among others the Natíonal Reports of Australia (p. 52), Belgium (p. 56 el seq.),
Denmark (p. 78), Germany (p. 144), lran (p. 164), Israel (p. 171), Quebec (pp. 246, 248, 253, 255, 257, 259
and 265), Sweden (p. 32n, Switzerland (pp. 375-376) andVietnam (p. 421).

Rev. dr. unif. 2004-1 7


Michael joachim Bonell

In some cases, this occurred even befo re their publication in 1994. The most
important example is that of the new Civil Code of the Russian Federation of 1995, in
the preparation of which the UNIDROIT Principies - rectius: the preliminary drafts of
the UNIDROIT Principies - played an important role and some of their provisions, such
as those on hardship, were taken on almost Iiterally.13
More recently, the UNIDROIT PrincipIes have been chosen as a model for the new
Civil Codes of Estonia 14 and of lithuania,15 both of which entered into force in 2001,
and for the new Hungarian Civil Cod e currently under preparation. 16 Yet the
UNIDROIT PrincipIes have also constituted, together with other uniform law
instruments such as the United Nations Convention on Contracts for the International
Sale of Goods (C1SGI, an important term of reference in the reform of the law of
obligations of the German Civil Code (BGB), which entered into force in 2002. 17
Outside Europe mention may be made above al! of the Chinese Contract Law of
1999, widely inspired by the UNIDROIT Principles,18 or of the projects for the
modernisation and harmonisation of contract law in the context of the Economic
Cooperation Organisation (ECO) set up in 1985 by lran, Pakistan and Turkey.19 Also,
in the successive drafts for the revision of Article 2 of the Uniform Commercial Code
of the United States, there are references to individual provisions of the UNIDROIT
Principles. 20 Most recently, at the formal request of the Council of Ministers of the
Organisation pour l'Hsrmonisstion en Afrique du Droit des Affaires (OHADA),
UNIDROIT agreed to assist OHADA in the preparation of a Uni(orm Aa on Contraets
based on the UNIOROIT Principles. 21

13 CI. A.C. DoUDKO, ·Hardship in Conltaet: The Appmach 0# Ihe UNIDROIT Principiesand Legal
Developments in Russía", in Unif. L. Rev. / Rev. dr. unif., 2000, 483 el seq.
14 See the informalion sent by the Estonian Minister of Justice to the Secretarv General of
UNIDROIT on 8 [une 1995.
15 Cf. V. MIKfLENAS, "Unification and Harmonisation of lawat !he Turn of the Millennium: !he
Lithuanían Experience", in Unil. L. Rev. / Rev. dr. unli; 2000,243 er seq.
16 See the intervention of Professor Harmathy al lile 83" sessíon of lhe Governing Council, in
UNIOROIT 2004, C.D. (83) 24, ítem 7.
17 Ci. P. SCHLECHTRIEM, ·10 íahre CISG- Der Eínffuss des UN-Kaufrechts auf die Entwicklung des
deutsehen und internationalenSchuídrechts", in Inrernationales Handelsrechr 2001, 12 el seq.
18 Cf. ZHANG Yuqing - HUANC Danhan, "lile New Contract law in lhe People's Republic 0#
China and the UNIDROIT Principies of lntematíonal Commercial Contraets: A 8rief Comparison·, in Unj{o lo
Rev. I Rev, dr. unii., 2000, 429 el seq. - The UNIDROIT Principies are playingan importantrole also in lhe
currenl preparalíon of a new conltaet law: see Ihe intervention of Mr ZHANG Yuqíng at Ihe 83'" session of
!he Governing Council, in UNIDROfT 2004, C.D. (831 24, ilem 7.
19 Cf. B. IZADI, "Harmenisatíon of Commercial Law Contract law in the ECO Region: a Role for
lhe UNIDROIT PrincipIes·, in Uni!. L. Rev.] Rev, dr. unif., 2001, 301 el seq.
20 Cf. A. ROSETT, ·Improving !he Uniform Commen:ial Code-, in Centro di slUdi e ricerche di
dirilro compararo e strsniem: Sa88i, conferenze e seminari No. 29, Rome1199n.
21 OHADA, which was established in 1993, currently has 16 Member States in (mainly) franco-
phone western and Cenital Afriea; Professor Mareel FONTAlNE, member of the Working Group for lhe
preparalíon of lhe UNIDROIT PrincipIes, has been appoinled as Ihe expert responsible for this project which
is being financed by the Swiss Governmenl. For further derails see Unif. L. Rev. / Rev. dr. unif., 2003, 682.

8 Unif. L. Rev. 200~1


The UNIDROIT PrincipIes 2004

3. Guideline for contract negotiation


Also in view of the fact that the UNIDROIT Principies are available in virtually all the
principal languages of the world,22 they play an increasingly important role in
assisting parties in negotiating and drafting cross-border contracts.
Obviously, it is hard to provide precise data in this regard. However, sorne inte-
resting information has emerged from two inquiries carried out in 1996 by UNIDROIT
and in 1999 by the Center for Transnational Law (CENTRAL) among interested
professional circles (business persons; lawyers; in house counsel; arbitrators).23
Two thirds of those who replied to the UNIDROIT questionnaire 24 had used the
UN1DROIT Principies when negotiating and drafting international commercial con-
tracts. One third of these indicated that the UNIDROIT Principies had permitted them lo
overcome linguistic barriers. Another third had used them as a guideline for the
identification of the main legal issues to be addressed in each case. The rernainder
had used them as a model in drafting individual contraet provisions.
With respeet to the last mentioned function, a significant example taken fmm
actual practice is the settlernent agreement contained in a recent ICSID award.25 In
that agreement, the parties - a U.S. investor and the Government of Ukraine -. in
addition to the terms of settlernent, set out sorne fourteen "Principies of interpretation
and implementation of the Agreernent", all of which they had taken literally, with
onlya few minor adaptations, from the UNIDROIT Principles. 26

4. Choice by the parties as the law governing their contract


More and more frequently, the UNIDROIT Principies are chosen by the parties as the
law governing their contracto

22 For a complete list of the various language versions available see hnp:llwww.unidroit.orgl
englishlpublicationslprincipleslmain.htm.
23 To have an idea of the reliability of the two enquiries, suffice it to say that the enquiry
conducted by UNIDROIT involved more than 1000 persons chosen world-wíde on !he basis of their
particular qualifications andlor professional experience, whereas aNTRAl's enquiry addressed a group
three times as large, and that in both enquiries the percenlage of replies was very high for an enquiry of Ibis
type (201. and 29% of the addressees respectively). - For further delails conceming the two enquiries see
M.J. BONELL, "The UNIDROIT Principies in Praetice: The Experience of the First Two Years", in Unif. L. Rev./
Rev. dr. unii., 1997,34 et seq.; K.-P. BERGER et al., "The CENTRAL Enquiry on the Use ofTransnational L_
in Intemational Contract Law and Arbitration - Background, Procedure and Selected Resuíts", in K.·P Berger
(ed.), The Practice ot Transnational Law (2001),91 et seq,
24 The dala collected by CENTRAL are more diñerentiated, but for present purposes may be
considered basically identicalto those gathered by UNIDROIT.
25 cr. loseph Charles Lemire v, Ukraine (ICSID Case No. AR8(Af)/981l), in 15 ICSJO Review
Foreign ¡nveslmenl Law lournal (2000),457 el seq.
26 Specifically from Articles 1.7, 3.3(1), 4.1, 4.2,4.3,4.5, 5.3, 5.4(1), 6.2.1, 6.2.2, 6.2.3, 7.1.1, 7.1.4
and 7.1.5(1)(2)(3) dealing, respectively, wi!h the principie of good faith and fair dealing in international
trade, initial impossibility, the interpretatíon of contraets and unilateral statements, the duty to cooperate,
the duty to achieve a certain result, hardship and its consequences, the definition of non-performance. !he
non-performing party's right to cure and the sening of an addilional period of time fer performance.

Rev. dr. unir. 200+1 9


MichaeJ joachim Bonell

Again, no precise data are available, but in the two above-mentioned inquiries
some 25"10 ofthose who replied indicated that they had used the UNIDROIT Principies
for that purpose on one or several occasions. In more than half of the cases, both
parties were Western companies, while the remaining cases concerned EastJWest and
North/South transaetions. The kinds of transaction involved were mainly sales and
construetion contracts, but included also, though to a lesser extent, commercial
agency and other distributorship agreements, transport and ínsurance contraets.
The UNIDROIT Principies have made their entrance even into cyberspace.
COVISINT, an eleetronic marketplace recently set up among DaimlerChrysler, Ford,
General Motors, Nissan, Peugeot and Renault for their suppliers, provides in its
Membership Terms under the heading "Governing Law; Arbitration":
"The Product Agreement shall be construed in accordance wilh the UNIDROIT Principies of
Internalional Commerdal Contracts, with the exceplion of Section 4.6 ["Contra
proferentem rule1 which is excluded due lO the difficulty of providing explicil language
lo cover each possible interpretation that may arise in a multi-national legal structure." 27
Encouraged by these developments and with a view to assisting parties wishing
to provide that their agreement be governed by the UNIDROIT Principies, the Govem-
ing Council of UNIDROIT approved in 1999 two Model Clauses reading, respeetively,
"This contraer shall be govemed by the UNIDROIT Principies [1994], [excepl as to
Articles...l"
and
"This contract shall be govemed by the UNIDROIT Principies (1994], [excepl as lo
Articles...), supplemented when necessary by the law of [jurisdiction X)".
The two c1auses, which in the UNIDROIT Principies 2004 appear in a footnote to
the Preamble,28 differ insofar as the first refers to the UNIDROIT Principies as the sole
law goveming the contrad with the consequence that, subjeet to mandatory
provisions applicable in accordance with the relevant rules of private international
law,29 in case of gaps in the UNIDROIT Principies the solution should whenever
possible be found within the system of the UNIDROIT Principies itself,30 whereas in the
second c1ause the parties choose a particular domestic law to govern all questions not
expressly settled by the UNIDROIT Principies. In both cases, however, the parties are
wdl advised to combine their choice-of-Iaw c1ause with an arbitration agreement,31

27 lnforrnation kindly provided by Professor CH. RAMBERG.


28 C[ the footnote to paragraph 2 01 the Preamble where, however, relerence is no longer made
10 tbe 1994 edition bUI lO the 2004 edition of the UNIDROIT Principies. Parties who still preler to choose lhe
1994 edition as the law governing their contract are of course free 10 do so, bUI in that case they should
expressly state il, since in lhe absence of an express reference 10 either 01 the two editions, it is presumed
that lhe latest edition will apply.
29 C[ Art. 1.4 UNIDROIT Principies 2004.
30 a. Art. 1.6 UNIOflOIT Principies 2004.
31 a Comment 4(a) 10 the Prsmble of lhe UNIDROIT Principies 2004.

10 Unj(o L. Rev. 2004-1


The UNIDROIT Principies 2004

the reason being that, at least up to now, it is only in the context of international
commercial arbitration that parties are entitled to choose a-national principies and
rules as the law governing the substance of the dispute. 32
Choice-of-Iaw c1auses of this kind have in fact been included in a number of
model contracts recently published by international organisations. This is the case, for
instance, of the Model Contract for the International Commercial Sale of Perishable
Goods adopted in 1999 by the International Trade Centre UNCTADIWTO, Article 14
of which states:
"In so far as any matters are not covered by the foregoing provisions, this Contraet is
governed by the following, in deseending order of precedenee: the United Nations
Convention on Contracts for the Intemational sale of Goods; the UNIDRorr Principies of
Intemational Commercial Contraets, and for matters not dealt with in the above-mentioned
texts, the law applicable at [....] or, in the absence of a choice of law, the law applicable at
the Seller's placeof business through which thisContraet is to be performed,"
Other examples are the Model Commercial Agency Contract and the Model
Oisuibutorship Contraet-Sole Importer-Distributor, published by the International
Chamber of Commerce in 2002,33 and both of which in Article 24.1.A state:
"Any questions relating to this contraetwhich are not expressly or implicitly settled by the
provisions eontained in this eontraet shall be governed, in the following order:
(a) by the principies of law generally reeognized in intemational trade as
applicable to international [agency] [distributorship]contraets,
(b) by the relevanttrade usages, and
(e) by the UNIDROIT Principies of InternationalCommercialContraets,
with the exclusion .•. [of mandatory provisions]".
Vet similar provisions are also to be found in Article 13.1 of the Model
Occasionallntermediary Contract (Non-Circumvention & Non-Oisclosure AgreementJ
and in Article 32 of the Model International Franchising Contrad, published by the
International Chamber of Commerce in 2000.34
How widespread the perception is that in cross-border transactions parties may
find it convenient to agree on the application of the UNIDROIT Principies, is demon-
strated by the fact that such a possibility is even expressly referred to, though only in
the context of the provision laying down the principie of freedom of contract, in the
United States Uniform Commereial Codeo Thus Comment 2 to § 1-302, as revised in
~001, states:

"[p]arties may vary the effeet of [the Uniform Commercial Code's] provisions by stating
that their relationship will be govemed by recognised bodies of rules or principies appli-
cable to commercial transaetions. Such bodies of rules or principies may inelude for

32 Ci., also for further references, BONELL, An Inlernalional Reslalemenl ..., supra note 9, 192-213.
33 Cf. ICC Publications Nos. 644 and 646E, respectively.
34 Cf. ICC Publications Nos. 619 and 557, respectivelv,

Rev. dr. unir. 2004-1 11


MichaeJ loscnim Bonel/

example lhose that are promulgated by inlergovernmental authorities such as UNClTRAl


or UNIDRon tseee.g. UNIDRon PrincipIes of International Commercial Contracts) [...J.• 35

In its Creen Paper on a possible revision of the 1980 Rome Convention on me


Law Applicable [O Contractual Obligations, the Commission of the European Union
goes even further. In raising the question whether Article 3 on party autonomy should
be amended so as to permit parties also to choose non-state rules as the law goveming
their contraet,36 it openlv declares:
-It is common practíce in international trade for the parties lo refer not to the law of one
or other state but directly to the rules or an international convention such as the Vienna
Convention of 11 April 1980 on Contraets for the International Sale of Goods, to lhe
customs of international trade, to the general principIes of law, lo the Jex mercatoria or to
recent private codifications such as the UNIDROIT Principies of International Commercial
Contracts... • 37

s. Application in judicial proceedings

The UNIDROIT PrincipIes' by far most prominent role is the one they play in the
context of intemational dispute resolution. Not only are they often invoked in support
of arguments developed in the individual statements of c1aim or defence, but are more
and more frequently being cited in the arbitral awards and court decisions themselves.

(a) The UNIDROIT Principies applied as the law governing the contraer
Depending on the way in which the UN1DROIT Principies are used, the decísion;
may be divided into three categories.
First of al\ there are those - all arbitral awards - in which the UNIDROIT PrincipIes
have been applied as the law governing the substance of the dispute.

35 Correspondingly Comment 3 10 § 1-301, which deals with the parties' power to choose the
applicable law, states that -[t]his Section does not address the ability of parties todesignate non-legal codes
such as trade codes as sets of rules governing their transaction. The power of parties to make such a
designation as part of their agreement is found in the principies of Section 1-302. That Seetion, allowing
parties broad freedom of contraer to strueture their relatlons, is adequate for this purpose [...l- This is also
the case with respect to the ability of the parties to deslgnate recognized bodies of rules or principies
3íJplicable to commercial transactions. Such bodies of rules or principies may ¡nelude for example !hose
tbat are promulgated by intergovernmental authorities such as UNCITRAL or UNIDRO'T (see e.g, UNIDROIT
Pñnciples of Intemational Commercial Contractsl."
36 To be sure, there are those who maintain that already the present version of Art. 3(1), if
properly interpreled, would permit the parties to choose prívate codifications or "restalements- of general
contract law, such as the UNIDRalT Principies or the Principies of European Contraet Law, as the Iaw
governing their contraet: see also for further referencesA.S. HARTKAMP, "Modernisation and Harmonisation
of Contract laW-, in Worldwide Harmonisation of Private Law and Regional Economic Integration, Aets of
che Congress to celebra Ce che 75lh Anniversary o( che Founding of the Internacional Instiwte far che
Unificalion al Privare law (UNIDIlOIT), Unif. L. Rey. I Rey. dr. unif., 2003, 81 (at86-87).
37 a Creen Paper on the Cooversícn al che 1980 Rome Convention on che Law Applicable 10
Contraaual Obligalions inco a CommuniCy Instrument and its Modernisation of 14 January 2003
(COM(2002) &54 finall,Comment 3.2.3, (p.) 22.

12 Unif. L. Rey. 2004-1


The umoean Principies 2004

Sometimes this has been expressly requested by the parties either in the contraet
itself or at the beginning of the arbitration proceedings.38
More often, however, the contracts merely referred to "general principies of
law", "principles of international law", "le» mercstoris" or the like, and the arbitrators
applied the UNIDROIT Principies on the assurnption that they represented a particularly
authoritative expression of similar supra-national or transnational principies and rules
of law.3 9 Significantly enough, on one occasion this approach received express
confirmation by a U.S. federal court.w
Recently there has been an increasing number of cases in which arbitral tribunals
have gone even further and applied the UNIDROIT Principies - either alone or in
conjunction with the otherwise applicable law - in the absence of any choice-of-Iaw
c1ause in the contracto In so doing, the arbitrators relied on the relevant statutory
provisions or arbitration rules according to which they may - to quote the language
used for instance in Article 17 of the ICC Rules of Arbitration - "apply the rules of law
which [they) determine to be appropriate" and "in all cases [...] shall take account of
[...] the relevant trade usages. M 41

(b) The UNIDROIT PrincipIes as a means of interpreting and supplementing


international uniform Jaw instruments

In a second group of decisions - including also court decisions -, the UNIDROIT


Principies have been referred to as a means of interpreting and supplementing
intemational unifonn law instruments.
For obvious reasons, most of these decisions concerned the United Nations
Convention on Contraets for the International Sale of Goods (C1SGl, Article 7 of which
states that the Convention should be interpreted taking into account its international

38 See e.g. ICC Award No. 8331 of December 1996, in ICC Internacional Court of ArbicraCion
Bulletin, 1012 (1999), 6S; Award of the Incernational Arbitration Court of ihe Chamber of Commerce and
Industry of the Russian Federalion of 20 January 1997, reported in Bonellr supra note 10,481 et seq.; Award
of !he Arbitration Court of the Lausanne Chamber of Commeree and Induslry of 2S January 2002,
www.unilex.info; Award (Partial) of the Arbitration Court of the lausanne Chamber of Commeree and
Industry of 17 May 2002, in UNILEX al http://www.unilex.info.
39 Of the numerous decislons in this sense see, e.g., ICCAward (partiall No. 7110 of June 1995, in
/CC Internalional Court of Arbitralian Buffelin, 10/2 (1999), 39; ICC Award No. 7375 of 5 June 1996, in 11
Measley's Incernalianal Arbitracion Report 1996, A-l er seq.; ICC Award No. 7365 of 5 May 1997, reported
in Bonell, supra note lO, 491 ec seq; ICC Award No. 9797 of 28.7.2000, in 15 Measley's InternaCional
ArbilTalion Report 2000, A-l er seq.
40 CI. U.S. Distriet Court, 5.0. California, Miniscry of Delence and Support for che Armed Forees
ofrhe Islamie Republie of Iran v. Cubic Defense Syscems, Ine (1998), in Bonell, supra note 10,571 ec seq.
41 See, rnost recently, ICC Award No. 9875 of January 1999, in ICC Incernalional Courl al
Arbitracian Buffetin, 12/2 (2001), 95 et seq.; ICC Award No. 10422 of 2001, in ¡ournal du droic incernacional
2003. 1142 (with note by E.(MMANUEl J.(OllVET); Award of 2001 of the Arbitration Instilute of the Stoekholm
Chamber of Commerce. in SCockholm ArbitraCionReport 2002, 59 (with notes by H. KRONKE and l.
FERNANDEZ-ARMfSTO). For further decísions in this sense, see Bonell, supra note lO, 32-33, and UNILEX al
http://www.unilex.info.

Rev. dr. unif. 2004-1 13


Michaelloachim Bondl

character and the need to promote uniformity (paragraph 1), and that gaps should be
filled whenever possible by the general principies underlying it (paragraph 2).
Despite scholarly doubts and reservations as to the possibility of using the
UNtDROIT Principies for this purpose,42 both judges and arbitrators do not seem too
troubled by theoretical justifications whén resorting to the UNIDROIT Principies to
interpret or supplement CISC.
Indeed, only in a few cases has the application of the individual provisions of the
UNIDROIT Principies been justified on the ground that they could be considered an
expression of a general principIe underlying also CISC, as required by Article 7(2)
C1SC.43
There are other decísíons which, with no further explanation, equate the
UNIDROIT Principies in their entirety with the general principies underlying CISC and
so justify the application of individual provisions of the UNIDROIT Principies to
interpret or supplement ClSG.44
There are decisions which go even further and apply the UNIDROIT Principies not
merely as general principies underlying ClSG but because they - as emphatically
stated - refleet "a world-wide consensus in most of the basic matters of contract
law".45
From using the UNIDROIT Principies in thts way it is only a short step to applying
them in conjunetion with C1SG as a sort of lex mercatoria, even where CISC is not
applicable at al1. 46

42 See on this point, also for further references, M.I. BONEll, 'The UNlDllOIT Principies as a Means
of Interpreting and Supplementing International Uniform law·, in ICClUNIDROlT (eds.), UNlORO,T Principies
01 tmemsuorul Commercial Corursas. Relleclions on their Use in IntetnarionaJ Arbiuation, SpeciaJ
Supplemenl - (CC Internalional Court ol Arbiualion Bul/elin, 2002, 29 el seq.
43 Cf. Internalionales Schiedsgerichl der Bundeskammer der gewerblichen Wirt5Chaft, Wien,
Schiedssprüche SeH 4318 and SCH 4366 of 15lune 1994: for an Eng/ish trans/¡¡tion see Bone", supra nole
10, 350 el seq. and 375 el seq., respectively. For extraets of the original Gennan version, see Rechl der
inlernalionalen Wiruchalr 1995, 590 el seq., wilh a note by P. SCHUCHTRlfM 1592 el seq.); for a suceincl
presentation in French, see l. SEIOl-HOHENVElOERN, in lournal du droil intemationaJ (1995), 1055-1056;
símilarly, though with a more succinet justification, Ice Award No. 8769 of December 1996, in ICC
Imernalional COUtt 01Arbilration BuJletin, 10/2 (1999),75; leC Award No. 8128 al 1995, in loornal du droil
internalional (1996), 1024 el seq., al 1027.
44 Ci. e.B. lec Award No. 8817 of December 1997, in ICC IntemcWonal Court o{ Arbiuation
Bul/etin, 10/2 (1999), 75; leC Award 8547 of lanuary 1999, in ICC InternMional Coun. o{ Arbiualion
Bul/elin, 12/2 (2001), 57 el seq., at 59.
45 Cf. ICCAward No. 9117 of March 1998, in ICC Inlernational Coun o{ Arbitralion BuJlelin, 10/2
(1999),96, at lOO; Award 229/1996 of s tune 1997 and Award 302/1997 of 27luly 1999 of lhe Intemalional
Arbitratíon Court of the Chamber of Commerce and Indusuy of the Russian federation, reported in Bonell,
supra note 10, 483 el seq. and 578 et seo., respective/y.
46 Ci. ICCAward 8502 of November 1996, in ICC InlernationaJ Coun of Arbitration Bullelin, 10/2
(1999), 72, al 73; Ice Award 9333 of Oetober 1998, in ICC InlernalionaJ Court of Arbitralion Bullelin, 10/2
(1999), 102, at 104; Court of Appeal of New Zealand, Hideo YoshimolO v G1nterbury Golf InlernationaJ
Limited (2000), in UNILEX at http:/www.unílex.info.

14 Uni!. L Rev. 2004-1


The UNIDROIT PrincipIes 2004

Yet the UNIDROIT Principies have occasionally been used to interpret other
international instruments as well.
Apart from a decision of the Supreme Court of Venezuela concerning the
interpretation of the 1975 Inter-American Convention on Commercial Arbitration,47
recently the European Court of [ustice, faced with the question as to whether a c1aim
based on pre-contractual Iiability fell within "matters relating to a contraer' or within
"rnatters relating to tort, delict or quasi-delict" in the sense of Artide 5 no. 1 or Article
5 no. 3 of the 1968 Brussels Convention on Jurisdiction and the Enforcemenr al
Judgments in Civil and Commercial Matters, respectively, decided in favour of the
lalter solution 46 and in so doing followed the conclusions of the Advocate General
who had based his reasoning, among others, on the UNIDROIT Principles. 49 Such a
reference to the UNIDROIT Principies is all the more remarkable since, in view of the
regional nature of the 1968 Brussels Convention, one might have expected a reference
to the European Principles. SO

(c) The UNIDROIT PrincipIes as a rneans of interpreting and supplementing


domestic law
In a third category of decisions - which by the way represent almost half of the
reported cases and again inelude a number of court decisions -, the UNIDROIT
Principies have been used as a means of interpreting and supplementing the otherwise
applicable domestic law. S1
This may come as a surprise, since the possibility of using the UNIDROIT
Principies for this purpose had not been expressly stated in the Preamble of the 1994
edition. S2

47 Supreme Court of Venezuela, 9 October 1997, in UNILEX at http://www.unilex.info.


48 Case 334/00 Fonderie Officine Meccaniche Taccon; s.p.a. v. Heinrich Wagner Sinro Masch~
fabrik GmbH (HWS), in C/CE 2002, 1-7357 el seq. (in French).
49 Advocate General M.l.A. Geelhoed based his conclusions on Ihe argumenl that the duty lo aet
in good faith during the negonatíons and the Iiability for breaking off negotiations in bad faith artses not
froro any agreement between Ihe partíes bUI is imposed by law. In support of thts he reíerred, wilh no
further explanalion, aboye all lo Arl. 2.15(2) of the UNIDROIT Principies, according lo which "a party who
negotiates or breaks off negotlatlons in bad faith is liable far the losses caused lo the other party", and lo Ihe
Comments to this article explaining at which poinl in Ihe negolialion process the parties are no Ionger ~
to break off negotianons abruptlv and without [ustíñcatíon (cf. ibidem).
50 a M.J. BoNElL, "Pre-contractual Liability, the Brussels Jurisdiction Convention and '" !he
UNlOROIT Principies (Case 334/00 Tacconi v. HW51", in Mé/anges offertsa Mareel Fontaine (2003), 359 el seq.
51 Mosl recently on this particular use of lhe UNIDROIT Principies, see K.-P. BERGER, "Vom
praktischen Nutzen der Rechtsvergleichung, Die internattonal brauchbare Auslegung nationalen Rech~. in
Festsehrif! O. Sandrock, Heidelberg 2000, 49 ss.; F. DESSEMONTET, "Use of the UNIDROIT Principies lo
Interpret and Supplement Domestic Law", in ICClUNIDROIT, supra note 42, 39 el sea.
52 Paragraph 4 of the Preamble of the 1994"edition, stating that "(the PrincipIes) may provide iII
solution to an issue raised when it preves impossible to establish the relevant rule of the applicable Iaw".
refened to the different and rather rare cases where, beca use of the special character of the legal sources of
the applicable domestic law and/or Ihe cost of accessing them, the UNIDROIT Principies could be used iIISiII
substitute for Ihe particular domestlc law in question.

Rev. dr. unir. 200+1 15


Michael Joachim Bone/l

More important, the domestic laws governing the individual contracts in the
cases in question were far from being only those of less developed countries or
countries in transition to a market economy. Indeed, they included inter alia the laws
of Australia, France, Italy, Switzerland and the State of New York,53 thus confirming
that even highly sophisticated legal systems do not always provide c1ear and/or
satisfactory solutions to the special needs of current international commercial
transactions, while the UNIDROIT Principies may actually offer such a solution.

(d) The UNIDROIT Principies and tbei: application in judicial proceedings: sorne
general rernarks
In an attempt to draw some general conclusions conceming the case law that has
developed so far with respect to the UNIDROIT Principies, a first point worth
mentioning is the very number of decisions that refer in one way or another to the
UNIDR01T Principies. UNILEX - the database on international case law and biblia-
graphy on CISG and the UNIDROIT Principies set up by the Rome-based Centre for
Comparative and Foreign Law Studies 54 - by now contains 87 decisions of this kind;
not only that, but while 69 of them are arbitral awards, 18 are court decisions, thereby
contradicting the widespread belief that in view of their non-binding nature the
UN1DROIT Principies can only be relevant in the context of arbitration.
Nor would it be appropriate to object that, for instance, of the total number of
ICC awards rendered in the period 1996-2000 only 3"10 referred to the UNIDROIT
Principles.55 First of all, according to the same source of information, in 80o¡., of the
cases in question the parties had expressly chosen a particular domestic law as the
law governing their contract, thereby making any reference to the UNIDROIT Principies
by the arbitrators unlikely from the outset. 56 Moreover, in order to have an idea of
how other uniform law instruments have been received in practice, suffice it to
mention that it took C1SG eight years to come into force and another four years to
accumulate the first 100 decisions applying it. 57
Obviously, not all parts of the UNIDROIT Principies have proved to be of equal
importance in the context of intemational dispute resolution. Among those most
frequently applied were Article 1.7 on the duty of the parties to act in accordance with
good faith and fair dealing in intemational trade, Chapter 4 on contraer interpretation,

53 Cf. recently ICC Award No. 10346 of December 2000, in ICC International Court o( Arbitration
Bulletin, 12/2 (2001), 106 et seq.; Award of the Intemational Arbitration Court of the Chamber of Commerce
and Industry of the Russian Federation 6 November 2002, in UNllEX at http://www.unilex.info; Supreme
Court of The Netherlands of 2 February 200 1. ibidem; Federal Court of Australia. CEC Marconi SyslemsLId.
v. BHP In(ormation Techno/ogy Ltd. And Orhers (2001). ibidem; for further decisions in this sense see
Bonetl, supra note 10. 33·35 and in UNILEX al http://www.unilex.info.
54 See http://www.unilex.info.
55 Thus P. MAVER. "The Role of !he UNloROn Principies in ICC Arbitration Practice", in
ICClUNIOROIT, supra note 42. 105 er seq. (at 106).
56 Ibídem. 108.
57 See UNllEX at hup:l/www.unilex.info.

16 Unif. L Rev. 2004-1


The UN/DROIT Principies 2004

Chapter 7, Section 3 on contract termination in case of breach, and Chapter 7, Section


4 on damages. 58
At any rate, none of the provisions contained in the UNIDROIT Principies which
had occasionally been criticised as a possible source of abuse 59 have actually had
this effeet. This is true, in particular, of Article 3.10 on gross disparity and Articles
6.2.1 - 6.2.3 on hardship: not only did they not induce frivolous litigation but in the
relatively rare cases where they were invoked by a party to avoid the contract for
original gross disparity or to have it terminated or revised for supervening hardship,
they more often than not served to confirm the validity of the contract or to impose
performance according to the originally agreed terms.60
Finally, it is fair to say that there were cases where the incompleteness of the
UNIDROIT Principies became an issue in the sense that, though applicable, they could
not provide a solution to the issue in point. This was the case in particular of disputes
relating to the authority of an officer of a company 61 and to the extinetion of a right
becauseof the expiry of limitation periods. 62 Fortunately though, with the adoption of
the UNIDROIT Principies 2004 covering additional topies, such shortcomings will be
considerably reduced.

11. - UNIDROIT PRINCIPlES 2004: THE INNOVATIONS

1. Additional topies rather than revision


When work on the new edition of the UNIDROIT PrincipIes began back in 1998, it was
c1ear from the outset that the focus was on enlargement rather than revision of the
1994 edition. On the basis of the Goveming Council's mandate, the Working Group
chose the following topics as priority items: authority of agents, third party rights, set-
off, assignment of rights, transfer of obligations and assignment of contracts, limitation
periods and waiver. At a later stage it was decided to restriet the topic of waiver to
inconsistent behaviour, to add two new paragraphs to the Preamble and to have a
new provision on release of rights.

58 Ibidem.
59 See in particular R. Hlll, ·A Businessman's View of the UNIDROIT Principies·, in 13 Jouma/of
Internalional Arbilralion (1996), 163 el seq.; F. BORTDlOTIl, "The UNIDROIT Principies and the Arbitral
Tribunals', in Unif. L. Rey. / Rey. dr. unli., 2000, 141 et seq.
60 Wilh respeet lo Arl. 3.10, see ICC Arbitral Award No. 9029 of 3 March 1998, in ICC
International Court of Arbilralion Bullelin, 10/2 (1999), 88; with respeet lO hardship, see ICC Award No.
8486 of 1996, in iCC Inlernalional Court of Arbitration Bul/erin, 1012 (1999), 69; ICC Award No. 9479 of
February 1999, in ICC Internalional Cour! of Arbitrarion Bullelin, 12/2 (2001), 60.
61 Cf. Award 302/1997 of 27 luly 1999 of the Intemational Arbitration Court of the Chamber of
Commerce and Industry of the Russian Federation, reported in Bonell, supra note 10, 578.
62 Cf. ICCAward No. 7375 of 5 lune 1996, in 11 Meas/ey's Intemational Arbitration Repon. 1996,
A-l et seq.; ICC Award No. 7110 of April 1998, in ICC Inlernational Coun ol Arbitralion Bulleün, 1012
(1999),54.

Rey. dr. unir. 2004-1 17


Michael toecium Bonell

The working method was basically the same as that adopted for the preparation
of the 1994 edition of the UNIDROIT Principies. For each chapter, a Rapporteur was
appointed 63 with the task of preparing first of all a position paper on the basis of
which the Working Group would decide the basic structure of the chapter. Subse-
quently, the Rapporteurs prepared preliminary drafts of both the black letter rules and
the comments which were submitted to the Group as a whole and successively
revised by the Rapporteurs to take into account the Group's comments and
amendments. The UNIDROIT Governing Council was kept regularly informed of the
advancement of the project and on a number of occasions made observations on and
proposed amendments to the draft chapters.
As to the old chapters, following the decision that it would be inappropriate to
proceed to a major revisión thereof as their content had generally met with approval
and not given rise in practice to any significant difficulties of application, only a few
changes of substance were made, Iimited moreover, with one exception, to the
comments.
The only black letter rule which was amended was Article 2.8(2) on the effect of
holidays occurring during, or at the expiry of, the period of time flxed by the offeror
for acceptance, and which has become a new Article 1.12 dealing with computation
of time set by parties in general, with the addition of a new paragraph on the relevant
time zone. As to the comments, Comment 3 to Article 1.3 was redrafted so as to take
into account the presence in the UNIDROIT Principies 2004 of the new sections on
authority of agents, third party rights and assignment of rights, transfer of obligations
and assignment of contracts; Comments 1 and 2 to Artiele 1.7, respectively to inelude
references to additional provisions in the UNIDROIT PrincipIes 2004 constituting an
application of the principie of good faith, and to address specifically the doctrine of
abuse of rights; Comment 2 to Artiele 2.15 (now 2.1.15), to inelude a reference to the
case where the parties have expressly agreed on a duty to negotiate in good faith,64
finally, Comment 2 to Article 6.2.2, to delete the statement that an alteration
amounting to 50% or more of the cost or the value of the performance is likely to
constitute hardship.65

63 M. FONTAlNE for Chapter 9 (Assignment of Rights, Transfer of Obligations and Assignmenl of


Contraets), M. FURM5TON for Chapter 5, Section 2 (Third Party Rightsl, C. )AUFFRET·SPINOSI for Chapter 8
(SeH>ff), P. SCHLECHTRIEM for Chapter 10 (limitation Periods), P. flNN for Art. 1.8 (Inconsistent 8ehaviour)
and A.S. HARTKAMP for Art. 5.1.9 (Release by Agreementl. The author of this paper was Rapporteur for
Chapter 2, Section 2 (Authority of AgenlS) and new paragraphs 4 and 601 the Preamble.
64 Also in the Iightof ICC Award No. 8540 of 4 September 1996, reported in Bonell, supra note
10,44.
65 This statement contained in the 1994 editíon has been criticised, among others, by H. VAN
Hourn, "The UNIDROIT Principies of Inlernational Commerdal Contraets and International Comrnercial
Arbitration: Their Reciprocal Relevance", in Institule of International Business law and Praetice íed.), The
UNIOROIT PrincipIes of International Commercial Conrracts: A New Lex Mercalorial, ICC Publication No.
49011 (1995), 181 et seq. (at 190).

18 Unil. L. Rev. 2004-1


The UN/OROIT PrincipIes 2004

On the other hand, it was considered necessary to see whether the 1994 edition
of the UNIDROIT Principies required additions or amendments to adapt it to the
increasingly important praetice of eleetronic contraeting. 66 Ultimately, it turned out
that not too many changes were needed for this purpose. 6 7 Thus, in Articles 1.2 and
2.18 (now 2.1.18) "writing" was replaced by "a particular forrn". In Article 2.8(1) (now
2.1.8) the specific reference to telegrams and letters was deleted so as to cover all
means of communications, and a general rule on when the period for acceptance
starts to run was adopted which would also be suitable for electronic messages.
Moreover, in Chapters 1 and 2 a number of comments and iIIustrations were amended
so as to refer specifically to electronic contraeting. 68

2. The new provisions


The UNIDROIT Principies 2004 consists of the Preamble (1994 version, with the
addition of paragraphs 4 and 6 as well as the footnote); Chapter 1: General Provisions
(1994 version, with the addition of Articles 1.8 and 1.12); Chapter 2, Section 1:
Formation (1994 versión) and Section 2: Authority of Agents (new); Chapter 3: Validity
(1994 version); Chapter 4: Interpretation (1994 version); Chapter 5, Seetion 1: Content
(1994 versión, with the addition of Article 5.1.9) and Section 2: Third Party Rights
(new); Chapter 6, Seetion 1: Performance in General (1994 version) and Seetion 2:
Hardship (1994 versión): Chapter 7, Section 1: Non-performance in General (1994
version), Seetion 2: Right to Performance (1994 version), Seetion 3: Termination (1994
version) and Section 4: Damages (1994 versión): Chapter 8: Set-off (new); Chapter 9,
Section 1: Assignment of Rights (new), Section 2: Transfer of Obligations (new) and
Section 3: Assignment of Contraets (new); Chapter 10: limitation Periods (new).
The total number of the articles has risen from 120 lo 185.
While this is c1early not the place to proceed to an in-depth analysis of the new
provisions contained in the UNIDROIT Principies 2004, the following remarks are
intended to highlight their most significant aspects,

(a) Preamble, Paragraphs 4 and 6


The two new paragraphs in the Preamble, stating that the UNIDROIT Principies
may be applied when the parties have not chosen any law to govem their contraet
(paragraph 4) and that they may be used to interpret or supplement domestic law
(paragraph 6), were added in the light of the practical experience with the UNIDROIT

66 The Rapporteur on this topie was T. UCHIDA.


67 In reaching these eonclusions, the Working Group benefited greatly from the views expressed by
severaI external experts who had been consulted on the issue: d UNIDROIT Principies and Electroníe
Commerce: Questionnaire prepared by Professors M.J. 80NEll and EA fARNSWORTH and Replies of Professors
A.H. soss, M.A. EISENBERG, J. GINSBURG and CH. RAMBERG (UNIDROIT 2002, Study L - Doc. 77 rey).
68 In particular Comment 1 to Art. 1.2, Comments 1 and 4 aOO lIIustrations 1 and 2 to Art. 1.9
(now 1.10), Gomment 3 and lIIustratíon 1 to Art. 2.1 (now 2.1.1), Gomment and lIIustration 2 to Art. 2.7
(now 2.1.7) and Comment to Art. 2.8 (now 2.1.8).

Rev. dr. unil. 2004-1 19


Michael Joachim Bonell

Principies over the last years, showing that they are increasingly applied by arbitral
tribunals and, though to a lesser extent, by domestic courts for these two purposes not
mentioned in the 1994 edition. 69

(b) Anicles 1.8 on tncoosisten: Behaviour and 5.1.9 on Release by Agreemenr


The principie of the prohibition of inconsistent behaviour or venire contra
factum proprium is an application of the general principie of good faith as laid down
in Article 1.7. Nevertheless, it was deemed appropriate to have a separate article
dealing with it. This was not only because of the considerable importance of the
principie in practice but also in order better to define the conditions under which it
operates, i.e. an understanding caused by one party to the other, the other party's
reasonable reliance on it, and the detriment that party would suffer as a consequence
of the first party's acting inconsistently.
By virtue of Article 1.8 a right may be created, lost or modified as a direct result
of the prohibition therein contained, irrespective of a corresponding intention of the
party concerned. By contrast, the case in which a party wishes to release the other
party from its obligation(s) is dealt with in Article 5.1.9 which states that such
renunciation requires an agreement between the parties even where the first party
renounces its right gratuitously.

(e) Chapter 2, Section 2, on Authority of Agents


The section deals with the authority of an agent to bind directly its principal in
relation to a contract with a third party and is therefore concerned only with the
externa I relations between the principal or the agent on the one hand and the third
party on the other, and not with the internal relations between the principal and the
agent, which continue to be governed by the otherwise applicable law.70
The section consists of ten articles which largely correspond to the 1983 Geneva
Convention on Agency in the International Sale of Goods (hereinafter: the Geneva
Agency Convention).71 This is true in particular with respect to the effects of the acts
of an agent acting within the scope of its authority: like the Geneva Agency
Convention, this section rejects the distinction found in many civil law systems
between "direct representation" and "indirect representation", depending on whether
the agent acts in the principal's name or in its own name,72 and instead provides that

69 See supra notes 29 and 40.


70 Cf. Art. 2.2.1(1) and (2) UNIDROIT Principies 2004 and Commenl 1 to Art. 2.2.1, poínnng out
that "[l]he rights and dutíes as between the principal and the agent are governed by their agreemenl and the
applicable law which, wilh respect to specific types of agency relationships [...} may provide mandatory
rulesfor the protectíon of the agent,"
71 The Geneva Agency Convention, based on a draft prepared by UNIDROtT, has been ralifled by
five States (France, ltaly, Mexico, South Africa and The Nelherlandsl bu! has not yet entered into force since
lO this effect at leasl ten ratíñcatíons are required.
72 Cf. Art, 2.2.1(1), \ast sentence, UNIDROIT Principies 2004, lileral\y corresponding 10 An. 1(4) of
the Geneva Agency Convention.

20 Unif. L. Rev. 2004-1


The UNIDROIT PrincipIes 2004

for the establishment of a direct relationship between principal and third party it is
sufficient that the agency is disclosed, i.e. the third party knows or ought to have
known that the agent is acting on behalf of a principal,73 Particularly in the context of
commercial transactions, there are good reasons for this approach: in practice, the
distinction between the agent acting (expressly or impliedly) in the name of the
principal or (expressly or impliedly) in its own name but still on behalf of a principal,
is often rather artificial and at any rate difficult to prove, whereas what really matters
from an economic point of view is whether the third party knows or ought to have
known that the person with whom it is contracting has the authority to act, and
actually acts, not in its own interest but in that of another persono
Yet there are also issues with respect to which this section departs from the
Geneva Agency Convention.
First of all, while the Geneva Agency Convention in cases of default by the agent
grants also to an undisclosed principal a right of direct action against the third party
and vice versa,74 this section even in such cases sticks to the general rule according to
which, where the agency is undisclosed, the contraet binds only the agent and the
third party,75 This solution was justified on the ground that in international com-
merce, it would often contravene a party's reasonable expectations jf, after entering
into a contract with a person it believed to be the principal, it was subsequently
confronted with another person c1aiming to be the principal but whose existence had
until then been completely unknown to it.76 After all, the only case where the third
party has a compelling interest in suing the undisclosed principal, i.e. when it
discovers that the person with whom it was contraeting was not the owner of the
enterprise but only the owner's agent, is specifically taken care of.77
Moreover, contrary to the Geneva Agency Convention which is silent on this
matter, this seetion deals with the case where the agent, when concluding the
contraet, acts in a situation of conflict of interests with the principal.78 However, in

73 Ci. Art, 2.2.3(1) UNIOROIT Principies 2004, corresponding to Art, 12, first part, of the Geneva
Agency Convention (but see Art. 2.2.3(2) providing for an exception of the rule in case of so-called
commission agents: similarly Art, 12, second pan, of the Geneva Agency Convention).
74 Art. 13(2) of the Geneva Agency Convention.
75 CE. Art. 2.2.4(1) UNIDROIT Principies 2004.
76 CE. UNIDROIT 1999, Study l-Misc.21, paras. 266-274; UNIDROtT 2000, Study-Misc.22, paras,
866-883. It is worth noting that not even the common lawyers of the Working Group insisted on lhe
retentíon of the doctrine of undisclosed principal which, though known in their legal systems, they
conceded might be inappropriate in the context of international contracting. Similar views were also
expressed by the two external experts consulted on this issue: d. UNIDROIT 1999, Study l - Doc. 63/Add.l.
containing the comments of Professors D. DE MOTT ("' do not think that deleting this aspect of the doctrine
represents a major loss .:") and F. REYNOlDS ("{llf the common law doctrine of the undisclosed principal
were abandoned, nothing very dramatic would be 1051. like the doctrine of consideration, il tends lo be
taken much more seriously by civil law comparative lawyers than by common lawyers [...]").
77 CE. Art. 2.2.4(2) UNIDROIT Principies 2004. For further references on this point see M.J. BONfll.
"Agencv", in A. Hartkamp el al (eds.), Towards a European Civil Code, 30d ed. (2004), Kluwer, The Hague.
78 Art. 2.2.7 UNIDROIT Principies 2004.

Rev. dr. uniE. 2004-' 21


Michael/oachim Bonell

conformity with its focus on the extemal relationship between the principal or the
agent on the one hand and the third party on the other, this section addresses only the
impact which the agent's involvement in a conflict of interests may have on that
external relationship, leaving issues such as the agent's duty of full disclosure vis-a-vis
the principal and the principal's right to damages from the agent to the provisions to
be found in other chapters of the UNIDROIT Principies or to the law governing the
internal relationship between principal and agent.79
Finally, while the Geneva Agency Convention expressly excludes from its scope
organs, officers or partners of a corporation, association or partnership altogether,80
this section takes a more pragmatic approach in this respecto By stating that it does not
govern an agent's authority conferred by law,81 it makes it c1ear that only the
authority of directors of a corporation governed by special statutory provisions of the
(ex sooetans are outside its scope, whereas as long as there is no conflict between the
special statutory provisions on directors' authority and the general rules on the
authority of agents contained in this section, there is nothing to prevent the latter from
being applied instead of the former. 82

(d) Chapler S,Seclion 2, on Third Parly Rights


The essence of this section is expressed right at the outset in the opening article
and can be summarised as follows. First, the parties' intention to confer a right on a
third party need not necessarily be stated expressly but may also be inferred from the
terms of the contract and the circumstances of the case.83 Second, and even more
important, the parties are not only free to coníer a right on a third party or to exclude
the creation of any such right but, in the former case, they may subject the third
party's right to any condition or Iimitation, including the possibility of revoking it even
after the beneficiary has accepted it. 84

79 See Comment 5 to Art. 2.2.7 retemng among others to the general provision on good faith (Art.
1.7) and the chapter on darnages (Ñ15. 7.4.1 el seq.) as contained in the UNIDROIT Principies.
80 Cl. Art. 4(a) stating that ·For rhe purpose 01 this Convenüon [...] an organ, oIflCeror partner 01 a
corporacion, associacion, partnership or omer encity, whether or not possessing legal persona/ity, shall noc
be regarded as che agenc of chal entily in so far as, in the exercise of his functions as such, he acts by virtue
of an aUlhority conferred by lawor by the conslilutive documents of that enti~ (emphasis addedl.
81 Cf. Art. 2.2.1(3) UNIORQIT Principies 2004 stating chat "[this Section] does nal govern an agenl's
authorltv conferred by law [...).•
82 Cl. Comment 5 lo Art. 2.2.1, which by way of example refers to the case where a party dealing
with a foreign corporauon, unaware of the special stalutory provisions goveming the authority of that
corporauon's directors, in order to establish thal the corporation is bound by the contrac:t, invokes the rule
on apparent authority of agents as contained in Art. 2.2.5(2), provided that the requirements therein Iaid
down are met,
83 Cl. Art, 5.2.1(1) UN/OIlOIT Principies 2004.
84 Cf. Art. 5.2.1(2) UNIOROIl Principies 2004 together with Comment to Art. 5.2.5.

22 Unif. L. Rev. 2004-1


The UNIDROIT Principies 2004

(e) Chapter B 00 Set-off


This chapter deals with the situation, quite frequent in commercial practice,
where two parties owe each other money or other performances of the sarne kind and
one party intends to set off its obligation against the obligation of the other party,
thereby avoiding unnecessary back-and-forth movement of money or goods.
The conditions for such set-off are, in general, that the two obligations are of the
same kind and ascertained as to their existence and amount and that performance is
due;85 only if the two obligations arise from one and the same contract, one party
may set off its obligation against the other party's obligation even if the latter is not yet
ascertained either as to its existence or amount,86
Contrary to those legal systems where set-off operates automatically or only by
declaration of the court,87 under this chapter the right of set-off is exercised by notice
to the other party.88 This solution has the merit of providing, on the one hand, legal
certainty in international commercial relationships and avaiding, on the other hand,
unnecessary recourse to a court.
Once set-off has been declared, the obligations of both parties are discharged as
if the two reciprocal payments had been made, whereas if the two obligatíons differ in
their amount, set-off will discharge the obligations up to the amount of the lesser
obligation. 89
As to the time when set-off becomes effective, according to this section set-off
operates not retroactively but prospectively, i.e. it takes effect at the time of notice and
not as soon as the conditions for set-off have been met,90 The reason for this solution is,
again, to ensure legal certainty: it is easy to know the time of notice whereas it might be
much more difficult to determine when the conditions for set-off have been meto

(f) Chapter 9 00 Assignmeot of Rights, Transfer of Obligations and Assignment


of Contracts
Notwithstanding its increasing importance in modem business and finance, the
subject of assignment of rights and of transfer of obligations has long been neglected by
the international unification process, and even the two uniform law instruments recently
adopted in this field, i.e. the 1988 UNIDROIT Convention on International Factoring
(hereinafter: the UNIDROIT Factoring Convention) and the 2001 United Nalions
Convention on the Assignment of Receivables in International Trade (hereinafter: the
U.N. Assignment Convention) are rather restricted in scope and have not been too

85 Cl. Art. 8.1(1) UNIOROIT Principies 2004.


86 Cl. Art. 8.1(2) UNIOROIT Principies 2004.
87 For an exhaustive comparative analysis, see R. ZIMMERMANN, Camparalíve Faundalions of a
European Law al Sel-0f( and Prescriplion (2002), 32 el seq.
88 Cf. Art. 8.3 UNIOROIT Principies 2004.
89 CE. Art. 8.5(1) and (2) UNIOROIT Principies 2004.
90 Cf. Art. 8.5(3) UNIOROIT Principies 2004.

Rev. dr. unit. 2004-1 23


Michael Joachim Bone/l

successful in practice.vl This chapter, consisting, respeetively, of three seetions on


assignment of rights, transfer of obligations and assignment of contracts, represents the
first attempt to lay down a comprehensive set of rules at universallevel. 92
Section 1 covers all transfers by agreement, including transfers by way of secu-
rity, from one person (the assignor) to another person (the assignee) of the assignor's
right to payment of a monetary sum or other performance from a third person (the
obligor).93 It does not, however, inelude transfers of instruments such as bilis of
exchange, bilis of lading, stocks, bond s, etc. nor transfers of rights in the course of
transferring a business, to the extent that these are govemed by special rules under the
otherwise applicable law. 94 While expressly admitting partial assignments of mone-
tary rights and, under certain conclitions, also of non-monetary rights,95 assignment of
future rights 96 and bulk assignments 97 - all so important in commercial praetice -, it
lays down the principie that in order for the assignment to be effective between the
assignor and the assignee, the obligor's consent is normally not required,98 the
obligor being entitled only to compensation for any additional costs caused by the
assignment. 99 As to the effeets of the assignment vis-a-vis the obligor, the rule is that
the obligar, until it receives notice of the assignment, will be discharged by paying the
assignor, while it is only after receiving such notice that it has to pay the assignee. 1OO
An assignment of monetary rights is effective notwithstanding any previous agreement

91 As of 30 April 2004, the UNIDROIT Faetoring Convention had been ratified by 6 States (France,
Germany, Hungary, ltaly, Latvia and Nigeria) and the U.N. Assignrnent Convention by 3 States
(luxembourg, Madagascar and !he Uniled States of Amenca).
92 Cf. M. fONTAlNE, "Harmoníser le régime de la transmission des obllgatlons", in Liber amicorum
Jacques Herbots (2002), 131-146.
93 a Art. 9.1.1 UNIDRDIT Principies 2004. By contrast, the scope of the U.N. Assignment
Convenlion is restricted lO the assignmenl of "receivables", i.e. contractual rights lo payment of a monetary
sum (e(. Art. 2(a)) and that of the UNIDRon Factoring Conventton to assignments of receivables arising out
of a sales contraer, made pursuant to a factoring conlraet (cf. Arts, 1(1) and 2(1) firsl parn.
94 a Art. 9.1.2 UNIDROIT Principies 2004. Similarly Art. 4(1)(b) and (3) of the U.N. Asslgnment
Convenlian.
95 a. Art. 9.1.4(1) and (2) UNIDROn Principies 2004.
96 Cf. Art. 9.1.6 UNIDROIT Principies 2004. Similarly Artide 8(1lIb).
96 a. Art. 9.1.5 UNIDROIT Principies 2004. Similarly Art. 8(1) and (2) of the U.N. Assignment
Convenlion ami Art. 5 of lhe UNIDROn Factoring Convenlion.
97 Cf. Art. 9.1.6 UNIDROIT Principies 2004. Similarly Art, 8(1)(b) o( the U.N. Assignment
Convention and Art. 5 of lhe UNIDROIT Factoring Convention.
98 C/. 9.1.7(1) UNIDROIT Principies 2004 (but see lhe exception in Art, 9.1.7(2) concerning
obligations of an essentialiy personal character). Similarly Art. 14 of the U.N. Assignment Convention.
99 a Art. 9.1.8 UNIDROIT Principies 2004 (but see Art 9.1.3. altogether excluding the possibility
of assigning non-monetary rights if the assignment would render the obligation significantly more burden-
some for the obligor). More restrictive Art. 15(1) of theU.N. Assignment Convention according to which the
assignment may not, without the consent of the debtoe, affect the payment terms contained in the original
contracto
100 Cf. Art. 9.1.10 UNIDROIT Principies 2004. Similarly Art. 17(1) and (2) of the U.N. Assignment
Convention and Art. 8 of the UNIDRon Factoring Conventíon,

24 Und. L. Rev. 2004-1


The UNIDROIT Principies 2004

to the contrary between the assignor and the obligor: 10l the reason for this exception
to the principie of pacta sunt servanda, to be found also in other international instru-
ments,102 is to favour the assignment of rights as an efficient means of financing. 103
5ince a right can be assigned without the obligor's consent, the obligor may assert
against the assignee all defences that it could assert against the assignor, including the
right of set-off available against the assignor up to the time it received notice of the
assignment. 104 Finally, whereas it is expressly statcd that if the assignor has assigned
the same right to two or more successive assignees, preference is given to the assignee
who was the first to give notice, lOS the section does not deal with the order of priority
between the assignee and subsequent attachment creditors of the assignor or the
general creditors in case of the assignor's bankruptcy. The reason for this self-restraint
is that since these issues involve property rights, they can hardly be dealt with
satisfaetorily in a soft law instrument such as the UNIDROIT Principies and are better
entirely left to the otherwise applicable law. 106
Seetion 2 makes it c1ear first of all that any transfer of obligations requires the
consent of the obligee, irrespective of whether the obligation is transferred from the
original obligor to the new obligor by an agreement between the two or by an
agreement between the obligee and the new obligor. 107 Where the obligor agrees,
without the obligee's consent, with another person that the latter will perform the
obligation, such an agreement is effective only between these two parties, while the
obligee retains its c1aim against the obligor. 1OS The obligee's consent may be given in
advance, in which case the transfer of the obligation beco mes effective when notice
of it is given to the obligee or when the obligee acknowledges it. 109 When consenting
to the transfer, the obligee may either fully discharge the original obligor or retain it as

101 Cl. Art. 9.1.9(1) UNIOROIT Principies 2004 (for a differenl solulion for assignments of non-
monetary rights see Art. 9.1.9(2)).
102 Cl. Art. 6(1) of the UNIDROIT Factoring Convenlion íbut see Art. 6(2) according to which the
assignment is not effective if the obligor is situated in a State which has made a reservation to this effectl.
Similarly Art. 9(1) of the U.N. Assignmenl Convention (which however excludes from this rule assignments
of receivable arising out from financial services, construction contracts and contraets for the sale or lease of
real property).
103 See Comments 1 and 2 10 Art. 9.1.9 UNIDROIT Principies 2004. See also Comment 3, stating
that the reason for the adoption of a differenl solution with respect lo assignments of non-rnonetary rights is
that thev do not have the same close relationship lo credit
104 cr. Art. 9.1.13 UNIDROIT Principies 2004. Similarly Art. 18of the U.N. Assignment Convention.
lOS Cf. Art 9.1.11 UNIOROIT Principies 2004. Similarly Art 17(4) of the U.N. Assignment Convention.
106 Ci. Commenl 4 to Art 9.1.1 UNIDROIT Principies 2004. Significantly enough, even the U.N.
Assignment Convention refers on this matter primarily to the applicable domestic law to be determined in
accordance with the uniform contliet of law rules laid down in Articles 22 el seq., and proposes uniform
substantive rules only as an optional solution contraeting States may adopt (see the three alternative
approaches proposed in Sectíons 1 - 2, 3 and4 of the Annex to the Convention).
107 Cf. Art 9.2.1 UNlDROIT Principies 2004.
108 Cl. Art. 9.2.6 UNIDROIT Principies 2004.
109 a.Art. 9.2.4 UNIDROIT Principies 2004.

Rev. dr. unir. 2004-1 25


Michaeljoachim Bonell

an obligor in case the new obligor does not perform properly. In the absence oí any
indication to this effed by the obligee, the original obligor and the new obligor are
jointly and severally liable. 110
Seetion 3, in províding specific rules on the assignment of a contraet as a whole,
makes it possible for a person (the assignor) wishing to transfer to another person (the
assígnee) all the rights and obligations arisíng out of its contract with a third person
(the other partv) to do so in one transfer without having to assign each right and lo
lransfer each obligation separately, or even without having to specify them índivi-
dually.l11 Since the assignment of a contraer normally affects not only the assignor's
rights but also its obligations vis-á-vis the other party, the consent of the other party is
required. 112 However, in conformity with the corresponding provisions of Seetion 2,
the other party may give its consent in advance, in which case, for the assignment of
the contraet to become effeetive vis-a-vis the other party, it is sufficient that notice of
the assignrnent be given to í1. ' 13 likewise, the other party may eíther discharge the
assignor or retain the assignor as an obligor in case the assignee does not perfonn
properly, while in the absence of any indication to this effect the assignor and the
assignee are jointly and severally liable. 114

(g) Chapter 10 on Limitation Periods


This chapter addresses all the principal components of any limitation regime, i.e.
the length of limitatíon periods, when they begin to run, whether and under which
circurnstances they may be suspended or begin to run afresh, and whether they may
be shortened or extended by parties' agreement, and with respect to each of them
provides solutíons in conformity with the most innovatíve trends that have recently
emerged in this fíeld world-wide. 115 On the contrary, it is faír to say that, while the
1974 United Nations Convention on the LimiCation Period in the Internacional Sale of
Goods (as amended by the 1980 Protoco1) (hereinafter the "U.N. limitation
Conventton"] was of course an obligatory point of reference,116 there are sorne
signHicant departures from it also in view of the fad that its scope is limited to sales
contraets. 117

110 Cf. An, 9.2.5 UNIDROn PrincipIes 2004.


111 Cf. Art. 9.3.1 UNIOROIT Principies 2004.
112 Cf. Art. 9.3.3 UNIDROIT Principies 2004.
113 Cf. Art. 9.3.4 UNIOROIT PrincipIes 2004.
114 Cl. Art. 9.3.5 UNIOROIT Principies 2004.
115 For further references and a comparative analysis 01 the current "intemational trends" in mis
field, see. ZIMMERMANN, supra note 87, as.
116 The U.N. Limitation Convention is complementary to CISC and provides a comprehensive se(
of rules on the limítation periods wi!h respect to international sales contracts, Notwithstandins lIS
undoubted intrinsic merits, it has in practice metwi!h rather limited success: so lar no more !han one third
of the Contractíng States 01CISC have adopted ít, among which onlya few of themajor tradíng natíons, and
- moreimportantly - it has in practice been rarely, jI atall, applied by courts or arbitral tribunals.
117 For further references see M.I. BONELl, "Limitation Periods", in Hartkamp el al, supra note n.

26 Unj[o L. Rev. 200..,


The UN/DRO/T Principies 2004

With respect to the length of the limitation periods, this chapter, like the U.N.
limitation Convention, adopts a so-called two-tier system, i.e. provides for a rather
short "general" Iimitation period combined with a "máximum" cut-off periodo While
both sets of rules provide for a cut-off period of 10 years, the general Iimitation period
is 3 years in this chapter 118 and 4 years in the U.N. limitation Convention. 119 The
difference may be regretted, but can be explained by the fact that a 3-year period has
only recently become prevalent at domestic level, whereas even at the time when the
U.N. limitation Convention was adopted, a 4-year period represented, in the context
of sales contracts, a compromise solution between the industrialised countries of the
North, which advocated a (rnuch) shorter period, and the less developed countries of
the South, which were in favour of a (much) longer period. 120
Yet there is another, quite significant, difference between the U.N. Limitation
Convention and this chapter of the UNIDROIT Principies 2004. While under the former,
tlle generallimitation period begins to run when the c1aim accrues, i.e. with respeet to
c1aims for breach of contract on the date on which the breach occurs, and with
respeet to c1aims for non-conformity of the goods on the date of delivery, 121 the latter
basicaUy makes the commencement of the generallimitation period dependent on the
obligee's actual or constructive knowledge of its c1aim. 122 There are again both
hissorical and substantive reasons for this difference. Indeed, the so-called accrual test
not only prevailed in the past, but may still be accepted with respect to sales contracts
where non-conformity of the goods can normally be established rather easily upon
delivery or shortly thereafter. By contrast, the so-called discoverability test, which
recently has become more common, seems definitely more appropriate at least with
respeet to works and service contracts - the main target of the UNIDROIT Principies -
where defeets may come to light years after performance.
As to the possible causes of suspension, while both sets of rules provide that the
commencement of judicial or arbitral proceedings by the obligee to assert its right
against me obligor causes the suspension of the general limitation period for the
durat'¡on of the proceedings,123 this chapter goes even further by expressly providing for
the same effect also in cases of altemative dispute resolution, i.e. "[oO.] proceedings
whereby the parties request a third person to assist them in their attempt to reach an

118 Cl Art. 10.2(1) UNIDROIT Principies 2004.


119 Cl. Art. 8 of the U.N. limitation Convention.
120 Cl. R. lOEWE, Internationa/es Kau(recht (1989), 199. Interestingly enough, while on that
OCCiISion also the United Kingdom called for a 6-year period, the English law Cammission is now
proposing at domestic level the adoption af a generallimitation period of 3 years: el. N. ANDREWS, "Reform
af limitation of Actions: The Quest for Sound Policy·,in 57 Cambridge L.aw Journal (1998), 589 et seq.
121 Arts. 9(l) and 10(1)(2) af the U.N. limitatian Convention.
122 Art. 10.2(1) UNIDROIT Principies 2004.
123 Ci. Arts. 10.5 and 10.6 UNIDROIT Principies 2004 and Arts. 5 and 6 af the U.N. limitation
Convention.

Rev. dr. unir. 2004-' 27


Michael joachim Bonell

amicable settlement of their dispute".124 Likewise, under both sets of rules the Iimitation
period is suspended whenever the obligee is prevented from pursuing its right by an
impediment such as force majeure, death or incapacity,125 while acknowledgement by
the obligor of the obligee's right or c1aim causes the renewal of the Iimitation periad,
with the consequence that the time whíchhas elapsed before the acknowledgement is
no longer taken into account and a new limitation periad begins to run. 126
Where this chapter seems at least at first sight to depart considerably from the
U.N. Limitation Convention is with respect to party autonomy. While the U.N.
limitation Convention basically excludes the possibility of any modification of the
limitation periods by agreement between the parties,127 this chapter grants the parties
ample freedom to shorten or extend both the general and the maximum Iimitation
period, the only limits being that the former cannot go below one year and the latter
below 4 years or beyond 15 years. 128 However, on closer examination, the difference
between the two sets of rules may not be so great in praetice. Indeed, since the U.N.
limitation Convention expressly grants the parties the right to exclude the application
of the Convention in its entirety,129 if they do so, it is up to the relevant rules of
private international law to determine the otherwise applicable domestic law and
those rules normally grant the parties the right to make their own choice. 130
A last remark concems the effeets of the expiration of limitation periods. By
providing that "[t]he expiratian of the limitation period does not extinguish the
right" 131 and that "[flor the expiratíon of the limitation period to have effeet, the
obligor must assert it as a defence",132 this chapter expressly rejeets not only the
procedural approach, traditionally adopted in common law systems, according to
which the consequence of the obligee's inactivity over a certain period of time is that
the obligee is prevented from pursuing its right in court, but also the "strong"
substantive approach, peculiar to sorne civil law systems, whereby the effeet of the

124 Cf. Art. 10.7 UNIDROIT Principies 2004. The deftnition of altemative dispute resolution
proceedings is taken almost literally from Art. 1() of the 2002 UNClTRAL Model Law on International
Commercial Conciliatían. The same Model Law contains an Art. X ("Suspension of limitation period"), the
content of which basically corresponds lo Art. 10.7 UNIDROIT Principies 2004.
125 CE. Art. 10.8 UNIDROIT Principies 2004 andArt. 15of the U.N. Limitation Convention.
126 a. Art. 10.4 UNIDROn PrincipIes 2004 andArt. 20(1) of the U.N. Limitation Convention.
127 Cf. Art. 22(1) of Ihe U.N. Limitation Convention (íor minarexceptions see Art. 22(2)(3».
128 Cf. Art. 10.3 UNIDROIT Principies 2004.
129 Cf. Art. 3(2) of the U.N. Limitation Convention.
130 Cf. Arts. 3(1) and 10(1)(d) of the 1980 Rome Conveorion 00 the Law Applicable to Contractual
Obligalions statíng, respectively, "It]he contract shall be govemed by the law chosen by the parties [...l"
and "[t]he law applicable to Ihe contract l...] shall govern in panicular [...) prescription and Iimitatíon of
actions". For similar provisions see Arts. 7 and 14(d) of the 1994 Inter-Americao Convention on the Law
Applicable [o Inlernational ConlraclS.
131 CE. Art. 10.9(1) UNIDROn Principies 2004 (and see alsoArt. 10.1(1) UNIDROIT Principies 2004
stating that "[l)he exercise of righls govemed by tbese Principies is barred by expiration of a periodof time,
referred to as 'limitation period' [...)"}.
132 Cf. Art. 10.9(2) UNIDROIT Principies 2004.

28 UniE. L. Rev. 2004-1


The UNIDROIT PrincipIes 2004

lapse of time is the extinction of the obligee's right, and opts for the "weak·
substantive approach, presentlv prevailing at international level, according to which
the obligor only has the right to refuse performance. 133

111. - UNIDROIT PRINClPlES 2004: BEYOND THEBOUNDARIES OF PARTV AUTONOMY l

While the new chapters and provisions contained in the UNIDROIT Principies 2004
definitely represent a significant enrichment of the 1994 edition, it is fair to say that
sorne of them pose questions as to their consistency withthe scope and the very
natore of the UNIDROIT Principies.
As to scope, Paragraph 1 of the Preamble states that "[the] Principies set fOfth
general rules for international commercial contracts", and indeed the 1994 edition ot tite
UNIDROIT Principies was restricted to contract law strictly speaking, as evidenced not
only by the titles of the various chapters,134 but also by the express reference through-
out the text to "contraer' or "contractual obligation" and to "partv" or "parties".135
By contrast, the new chapters on set-off, on assignment of rights and transfer oi
obligations and on limitation periods deal with topics that belong to the law of
obligations in general and indeed in their titles and throughout the text they generically
refer to "rights" or "obhgations", and to "first party" and "other party", to "assignor",
"assignee" and "obligor", to "original obligor", "new obligor" and "obligee", and lo
"obligar" and "obligee", respectively.136
While from a purely conceptual point of view, this may cause some problerns
with respect to the very title of the UNIDROIT Principies 2004,137 in practice the
change in scope is much less dramatic than might appear at first sight. On the one
hand, even the 1994 edition of the UNIDROIT Principies contained a number of
provisions the language of which is broad enough so as to be applicable in theory also
to obJigations of non-contractual origin,138 and yet they were generally considered to
relate to contractual obligations only.139 On the other hand, there can be no doubt
that also the new chapters under consideration are intended to apply in praetice
mainly, if not exclusively, to rights and obligations arising from intemational
commercial contracts: with respect to the chapter on Iimitation periods this is even

133 For further references, see ZIMMERMANN, supra note 87, 69 et seq.
134 The titles "Forrnation", "Validity'", "lnterpretatíon", "Content", "Performance", "Non·Performance"
without any further qualification c1early indicate that they all refer to "International Commercial Contrads",
which is the general tille of the vol ume.
135 Cf. e.g, Arts. 1.1,2.1, 3.2,4.1. 5.1,6.1.1,6.2.1, 7.1.1 and 7.3.
136 er. e.g. Arts. 8.1(1), 9.1. 1 and 9.2.1 UNIDROIT Principies 2004.
137 Insofar as it still refers to international commercial COnlraClS (emphasis added),
138 See e.g, Arts. 6.1.3 on partial performance, 6.1.5 on earlier performance, 6.1.7 on payment by
cheque or other instruments, 6.1.8 on payments by funds transfer, 6.1.9 on currency of payments, 6.1.10 on
currency not specified and 6.1.12 on imputation of payments.
139 er. e.g. M. FONTAINE, "Content and Performance", in 40 The American ¡ournal of Compar¡Wye
Law (1992),645 el seq.

Rev. dr. unif. 2004-1 29


Michael/oachim Bone/l

expressly stated in the opening article, 140 but it is true also of the other chapters, as is
amply dernonstrated by the fact that in their comments all illustrations refer to cases
involving rights and obligations of a contractual nature.
The question as to the compatibility of some of the new chapters with the nature
of the UNIDROIT Principies as a soñ law instrurnent is more serious.
According to paragraph 2 of the Preamble, "[the] Principies shall apply when the
parties have agreed that their contract be governed by thern," while Article 1.4 adds
that "[n]othing in these Principies shall restrict the application of mandatory rules [...]
applicable in accordance with the relevant rules of private ínternatlonal law,":
Yet if the UNIDROIT Principies are binding on the parties to a contract only if so
agreed by the tatter, and even then only within the boundaries of party autonomy,
how can the UNIDROIT Principies be expected to deal effectively with tri-partíte
relationships such as agency and assignment of rights, transfer of obligations and
assignment of contracts, or with topics traditionally regulated by mandatory
provisions, such as limitation periods?
lo begin with - although admíttedly this might not occur frequently in practice-,
there is nothing to prevent a principal, or an agent acting according to the principal's
instructions, from expressly stipulating with a third party the application of the
UNIDROIT Principies 2004 in general or of their provisions on authority of agents in
particular,'4' and mutatis mutandis the same may be said of the three parties involved
in an assignment of rights, transfer of obligations or assignment of contracts. Moreover
- and the experience wíth the 1994 edition of the UNIDROIT Principies amply confirms
this 142 " the UNIDROIT Principies 2004, including their provisions on authority of
agents and on assignment of rights, transfer of obligations and assignment of contracts,
may be applied in praetice even in the absence of an express reference to them by the
parties. Thus, in arbitral proceedings the arbitral tribunal may refer to these provisions
whenever the parties have agreed that their relationship(sl be govemed by 'general
pñnciples of law', toe ti/ex mercatoria' or the like, or alternatively whenever the
arbitral tribunals consider them to be the most appropriate rules of law under the
drcumstances, while both arbitral tribunals and domestic courts may refer to them as
a means of interpreting or supplementing the otherwise applicable domestic law or a
particular international uniform law instrumento Last but not least, the provisions on
authority of agents and on assignment of rights, transfer of obligations and assignment

140 er. Art. 10.1(1) UNIDROtT Principies 2004 l"The exercise of rights governed by mese PrincipIes
is barred by the expiration of a period of time [... ]i lemphasis addedl.
141 The inverse sanario is expressly provided for by Art. 5 of the Geneva Convention, according
to which "[t]he principal and the agent acting in accordance with the express or implied instructions of the
principal may agree with the third party to exclude the application of this Convention or, subject to Art, 11,
to derogate from or vary the effect of any of ilS provisions." Similarly Art. 6 of the U.N. Assignment
Convention with respect to the role of party aulonomy in the context of lhal Convention.
142 See text sUpla Section 1.2 and 1.5(a)(bland (e).

30 Uníf. L Rev. 2004-1


The UN/DROfT PrincipIes 2004

of contracts may well serve as a model to domestic or intemational legislators when


preparing legislation in this field.
Turning to the chapter on Iimitation periods, this is certainly not the first case in
which the UNIDROIT Principies transcend the boundaries of party autonomy.
The 1994 edition already contained provisions on topics such as fraud, threat,
gross disparity, exemption c1auses and penalty c1auses that, at domestic level, are
traditionally governed by mandatory rules, without causing any particular problems.
As stated in general terms in the comments to Article 1.4,143 in cases where the
parties' reference to the UNIDROIT Principies is considered to be an agreement to
incorporate them in the contract, their provisions will bind the parties only to the
extent that they do not affect the rules of the applicable law from which parties may
not contractually derogate, whereas in cases where the UNIDROIT Principies apply as
the law governing the contract they may even prevail over the corresponding
mandatory provisions of the otherwise applicable domestic law, subject only to the
limits of the so-called international public policy.
Exactly the same conclusions may be drawn with respect to the provisions on
limitation periods contained in the UNIDROIT Principies 2004. In other words, to the
extent that the parties are free to choose the UNIDROIT Principies, including their
provisions on Iimitation periods, as the taw goveming their contract, these provisions
will prevail over any other limitation regime, be it of national or international origin. 144
By contrast, in cases where the UNIDROIT Principies merely apply as contractual terms,
also their previsions on limitation periods will bind the parties only to the extent that
they do not c1ash with the corresponding provisions of the applicable law which parties
may not contractually modify. Vet even in the tatter cases, there are good chances that
the UNIDROIT Principies' provisions on limitation periods will apply, given the growing
tendency in domestic law to grant parties ample freedom of contract in the field. 145

IV. - UNlDROIT PRINClPlES 2004 AND THE EUROPEAN PRINCIPLES: SIMILAR RULES fOR THE
SAME PURPOSES ?

1. Contents compared
Immediately after the publication of the 1994 edition of the UNIDROIT Principies and
even before the European Principies were finalised,146 the question was raised as to

143 See CommenlS 2 and 3.


144 With respect to Iimitation periods the principie 01 party autonomy is expressly recognised, e.g.,
by the 1980 Rome Convention on the Law Applicab/e to Contractual Obligations (d. Arts. 3 and 10(1)(d))
and by the 1994 Inter-American Convention on the Law Applicable ro International Contracts (d. Arts, 7
and 14(d)); see also Art, 3(2) 01 the U.N. limitation Convention on the parties' right lo exclude !he
application 01 the Convention altogether,
145 For lurther relerences, see ZIMMERMANN, supra note 87, 162 el seq.
146 The European Principies, prepared by the Commission on European Contract law chaired by
O. LANDO, were published in three successive volumes: the first in 1995, edited by O. landa - H. Beale,
conlaining the chapters on general provisions, terms and performance 01!he contraer, non-performance and

Rev. dr. unj{o 2004-1 31


Michaelloachim Bonel/

how these two apparently similar instruments can co-exist. Would there be room for
both sets of rules or were they bound to compete with each other?
Some commentators made catastrophic forecasts. Parties and arbitrators, it was
argued, would be faced with two entirely equivalent, and therefore competing,
instruments, and the need to choose between two leges mercatoriae was seen as a
veritable "nightmare scenario".147 Others went even further to anticípate - half
jokingly, half seriously - that there would come a time when a special intemational
convention would be needed to lay down rules to solve conflicts between the
UN/DROIT Principies, the European PrincipIes and, say, three additional leges
mercatoriae originating in Asia, two in Africa and seventeen in Latin America. 148
Vet are these fears justified?
On closer examination, this does not seem to be the case.
To begin with, while it is true that the UNIDROIT PrincipIes and the European
Principies address basically the same issues 149 and are very similar in terms of formal
presentation,150 the two instruments definitely differ as to their scope. The UNIDROIT
Principies relate specifically to international commercial contracts,151 while the
European Principies are íntended to apply to all kinds of contract, including trans-
actions of a purely domestíc nature and those between merchants and consumers.1 52
Moreover, while the territorial scope of the UNIDROIT Principies is universal, that of

remedies in general, and particular remedies for non-performance; the second in 2000, edited by O. lando
- H. Beale, containing a revised version oi the previous chapters combined with the new chapc¡ers on
authority of agents, validity, interpretation and contents and effects; the third in 2003, edited by O. lando-
E. Clive - A. PrOm- R. Zimmermann, containing additional chapters on plurality of parties, assignment oi
c1aims, substitulion of new debtor and transfer of contract, set-oH, prescription, iIIegality, conditions aOO
capitalisation of interest.
147 5ee in particular H. RAESCHKE-KESSUR, "Should an Arbitrator in an Intemalional Albitrcltion
Procedure apply the UNIDROO Principies?', in lnstitute oi International Business law and Practice, supR note
65, 167 el seq. (at 174-175); C. KESSEDlIAN, 'Un exercice de rénovation des sources du droit des contrats du
commerce international: les Principes proposés par I'UNIDROIT', in Revue critique de droit intemational privé,
1995,641 el seq. (at 669). In less drarnatic, but still preoccupied, tones it has been observed that thequestion
as to !he precise relationshipbetween the UNIDROIT Principiesand the European Principieswill be the subject
of discussion for many years 10 éome: cf. O. SANDROCK., 'Das Prívatrecht am Ausgilng des 20. Jahrhunder1s:
Deutschland - Europa- und die Welt', in lutlsten Zeitunll, 1996, 1 el seq. (at 4).
148 G. HERRMANN, "The Future of Trade Law Unification", in Internationales Handelsrecht, 2001, 6
el seq. (at 11).
149 Excepl the European Principies' chapters on pluralíty of parties, illegality, conditions and
capitalisation of interest, which have no counterpart in the UNIDROIT Principies 2004.
150 Cf. M.J. BONEll, "The UNIDROIT Principies al Intemational Commercial Contraets and the
Principies óf Eurapean Contraet law: Similar Rules for the Same Purposesl", in Unír. l. Rev. I Rev. ck. uníf.,
1996, 229-246.
151 As expressly stated in paragraph 1 of me Preamble ('These Principies set forth general rules lor
inlernatíonal cornmercíal contraetsi (ernphasis addedl.
152 CE. Art. 1.101 of the European Principies ("These Principies are intended lO be applied as
Ileneral rules o( cOntract law in the European Union") (emphasis addedl,

32 Uní(. l. Rev. 2004-1


The UNIDROIT PrincipIes 2004

the European Principies is formally limited to the member States of the European
Union. 153
In these circumstances it should not be surprising, nor cause too much concern,
that the two instruments do not coincide, at least in their entirety, as to their contento
To be sure - taking as a point of reference the UNIDROIT Principies -, about two
thirds of the 185 articles contained in the UNIDROIT Principies 2004 have almost
literally corresponding provisions in the European Principies. As to the differences,
most of these appear to be merely technical, 154 but others are of a "policy" nature, i.e.
they c1early reflect the different scope of the two instruments.
Some of the differences of policy stem from the universal sphere of application of
the UNIDROIT Principies as opposed to the regional vocation of the European Principies.
Thus, while the UNIDROIT Principies expressly state that they may be used as a
means of interpreting and supplementing international uniform law instruments and
as a model for national and international legislators (emphasis added),155 the
European Principies do not contain similar provisions and significantly enough state in
their Introduction that "[they] will assist both the organs of the Community in drafting
measures and the courts, arbitrators and legal advisers in applying Community
measures" (emphasis added).156 Furthermore, only the UNIDROIT Principies contain a
speciaI provision on the relevant time zone 157 and take into account that at a global
level there exist currencies that are not freely convertible 158 or countries with no
average commercial banking short rate or statutory rate of interest. 159 Finally, the
UNIDROIT Principies, but not the European Principies, specifically deal with the cases,
particular frequent in East-West and North-South trade relationships, where the
validity of single transactions or their performance is subject to public permission
requirements,l60 and expressly state that the expiration of the limitation period does

153 Cl: Art. 1.101 of the European Principies ("'These Principies are intended lo be applied as
general rules of contract law in lhe European Union"') (emphasis addedl.
154 See, e.g., Art 2.1.18 UNIORorr Principies 2004 and Art. 2.106 of the European Principies,
concerning the effecl5 of so-caüed no oral modificatíon c1auses; Arts. 2.2.1 et seq. UNIDROIT Principies 2004
and Arts. 3.102 et seq. of the European Principies, conceming the distinetion between "'disclosed/undisclosed
agency" and "direct/indired representation"', respectively; Art, 7.4.4 UNIOROIT Principies 2004 and Art 9.503 of
the European Principies, conceming lhe amount of loss for which the non-performing party is liable.
155 Cl. paragraphs 5 and 7 of the Preamble.
156 Ci. O. Lando - H. Beale (eds.), PrincipIes al European Contracl Law, Parts I and 11 (2000), xxiii.
157 Ci. Art. 12(3) UNIORon Principies 2004.
158 Ci: Arts, 6.1.9(1) and 8.2 UNIOROIT Principies 2004, as compared lo Arts. 7.108 and 13.103 of
the European Principies.
159 Ci. Art. 7.4.9(2) UNIOROIT Principies 2004, as compared to Art. 9.508(1) of the European
Principies.
160 Cl. Arts 6.1.14 - 6.1.17 UN/OROIT Principies 2004. Note that the UNIOROIT Principies do not
address the questíon as to which public permission requirements should be given effect in a particular case,
i.e. whether, in addition to those of the faw of the forum, lhose of the lex conrraetus and possibly even
those of third countríes are relevant, and if so lo what extent. What the UNIOROIT Principies do is to provide
the criteria for determining which party has to apply for the permission, what lhat party has to do in

Rev. dr. unir. 2004-1 33


Michael }oachim Bonell

not extinguish the right,161 thereby taking into account the strong reservations in this
respect among Islamic laws.
Other differences reside in the fact that the UNIDROIT Principies specifically
address international contracts, as opposed to the European Principies which cover
contracts in general, including purely dornestic ones.
Thus, while in the European Principies the parties' duty to act in accordance with
good faith and fair dealing is stated in general terms,162 the corresponding provision
in the UNIDROtT Principies refers to "good faith and fair dealing in ;nternat;onal uede"
(emphasis added),163 so as to make it c1ear that under the UNIDROIT Principies the two
concepts are not to be construed according to the meaning generally attached to them
in the domestic sphere, but in the light of the special conditions of intemational trade.
Likewise, while the European Principies state that the parties are bound by any usage
which would be considered generally applicable by persons in the same situation as
the parties,164 the UNIDROIT Principies restrict the applicable usages to those which
are "widely known to and regularly observed in international trade by parties ;n tbe
particular trade concerned" (emphasis added).165
By far the most significant differences in "policy" derive from the fact that the
UNIDROIT Principies deal only with contracts between merchants and other profes-
sionals, whereas the European Principies apply to consumer transactions as well.
Examples of provisions in the European Principies intended to take into account
that in consumer transactions parties typically do not have the same bargaining power
and/or negotiating skill are Article 1.102(1) stating that "[p]arties are free lo enter into a
contract and to determine its content subject to the requitemems of good faith and
fair dealing [...l": 166 Article 1.104(2) according to which a party may rely upon the law
of the country of its habitual residence to establish that it would be unreasonable to
interpret its conduct as consent to an agreement; 167 Article 2.10S according to which
only individually negotiated merger c1auses prevent prior statements or agreements
between the parties to become part of the written contract; 168 Artiele 2.104 providing
that not individually negotiated contract terms are binding only when the party
invoking them has taken appropriate steps to bring them to the other party's attention
and that a mere reference to such terms in the contract document is not sufficient for

carrying out its duty and, finally, what are the consequences of the permission being refused or being
neither relused nor granted.
161 er. Art. 10.9(1) UNIDROIT Principies 2004.
162 Ci. Art. 1.201 01the European Principies.
163 (f. Art. 1.7 UNIDROIT Principies 2004.
164 o: Art. 1.105 01the European Principies.
165 ef. Art. 1.9 UNIDROIT Principies 2004.
166 ef. Art. 1.102(1) 01the European Principies, as compared lo Art. 1.1 UNIDROIT Principies 2004.
167 (f. Art. 1.104(2) 01 tbe European Principies, with no counterpart in !he UNIOROfT Principies.
168 er. Art. 2.105 01the European Principies, as compared to Art. 2.1.17 UNIOROIT Principies 2004.

34 Unif. L Rev. 2004-1


The UN/DROfT PrincipIes 2004

this purpose; 169 Article 4.110 permitting the avoidance of unfair terms which have not
been individually negotiated; 170 Article 4.118(2) restricting the possibility of excluding
the remedies for mistake and incorrect information; 171 Article 6.101(2) on the effects
of information about the quality or use of services or goods given by a professional
supplier befo re the conclusion of the contraer, 172 and Article 8.109 on the conditions
for the validity of exemption c1auses. 173
By contrast, examples of provisions in the UNIDROIT Principies manifestly tailored
to the special needs of commerce are Article 2.1.14 favouring the upholding of
contracts with terms deliberately left open;174 Articles 3.5(1)(a), 3.8 and 3.10(2) on the
criteria for determining the relevant mistake and fraud or for adapting the contract in
case of gross disparity,175 Article 5.2.3 on the so-ealled Himalaya c1auses,176 Article
7.1.4 on the non-performing party's right to cure even after termination of the contract
by the aggrieved party; 177 and Article 9.1.9 on the effectiveness of assignments of
monetary rights notwithstanding an agreement between the assignor and the obligor
prohibiting such assignment. 178

2. No real competition in practice

Yet it is aboye all the practical experience gained over the last years which amply
demonstrates that there is no real competition between the UNIDROIT Principies and
the European Principies.
In a recent ICC arbitral award 179 the arbitral tribunal, in deciding to apply as the
law governing the substance of the disputes the UNIDROIT Principies rather than !he
European Principies, pointed out that it was the UNIDROIT Principies which reflected
the lex mercatoria or general principies of international contract law, whereas the
European Principies constituted an academic work carried out in view of the prepar-
ation of a future European Code of Contraets and as such were not well-known to the
international business community. Without entering into the merits of the decision in
the case at hand - rather surprising indeed since the dispute concemed two European
companies and one of the parties had expressly invoked the application of both the

169 cr. Art. 2.104(1) and (2) of the European Principies, as compared lo Art. 2.1.19(1) UNIOROlT
Principies 2004.
170 er. Art. 4.110 of theEuropean Principies, with no counterpart in the UNIOROlT Principies.
171 Ci. Art, 4.118 of theEuropean Principies, as compared to Art. 3.19 UNIOROIT Principies 2004.
172 Cl. Art. 6.101 of theEuropean Principies, with no counterpart in the UNIOROIT Principies.
173 cr. Art. 8.109 of theEuropean Principies, as compared to Art. 7.16 UNIOROIT Principies 2004.
174 Cf. Art. 2.1.14 UNIOROIT Principies 2004, with no counterpart in lhe European Principies.
175 er. Arts, 3.5(1)(a), 3.8 and 3.10(2) UNIOROIT Principies 2004, as compared to Arts. 4.103(1)(a)(ii),
4.107 and 4.109(2) of theEuropean Principies.
176 Ci. Art. 5.2.3 UNIOROIT Principies 2004, with no counterpart in theEuropean Principies.
177 Cf. Art. 7.1.4 UNIOROIT Principies 2004, as compared to Art. 8.104 of!he European Principies.
178 Ci. Art. 9.1.9 UNIOROIT Principies 2004, as compared to Art. 11.301 af the European Principies.
179 The award, notyetpublished, was rendered in 2001.

Rev. dr. unir. 2004-1 35


Michaelloachim Bonell

UNIDROIT Principies and the European Principies -, the general statement according to
which in the context of international commercial contraet and arbitration praetice the
UNIDROIT Principies playa much more important role than the European Principies
can hardly be denied.
While no information is available concerning the actual use of the European
Principies in international contraet negotiation or their choice by the parties as the law
governing the contraet, there is only one reported decisión - admittedly a very
authoritative one yet significantly enough relating to a consumer transaction - that
refers to the European Principies alone. 180 By contrast, of the 87 or so reported
arbitral awards or court decisions referring in one way or another to the UNIDROIT
Principies, more than 90"10 completely ignore the European Principies, while only four
arbitral awards and three court decisions also mention the latter, mainly in support of
the solution provided by the UNIDROIT Principles. 181
Nor can these figures come as too much of a surprise.
Indeed, why should the parties or, in case of disputes, courts or arbitral tribunals
outside Europe or even in transaetions between a European and a non-European
business person refer to the European Principies which by their own admission "are
designed primarily for use in the member States of the European Union" and "have
. regard to the economic and social conditions prevailing in the Member States",182
instead of the UNIDROIT Principies which were adopted by an intergovernmental
organisation with universal representation such as UNIDROIT, and whose declared
objective "is to establish a balanced set of rules designed for use throughout the
world"? 183
Yet even within the European Union - and more than half of the reported cases
aetually relate to disputes between two European parties - in the context of cross-border
business transaetions there are good reasons to prefer the UNIDROIT Principies. To begin
with, in view of the world-wide acceptance of the UNIDROIT Principies as a particularly
authoritative expression of the lex mercatoria, why should parties or arbitrators from
Europe insist on the application of the European Principies, thereby suggesting the
existence of something like a "European lex mercatoria" 184 as opposed to a "global" lex
mercatoria or the lex mercatoria tout caurt? Second, and more important, while it is true
that also the UNIDROIT Principies aim at promoting good faith and fair dealing in
international trade and at "policing" individual contracts against the most serious cases
of unfairness, 185 the European Principies, covering also consumer transactions, go much

180 Cf. House 01 Lords, Diteao« General of Fair Trading v. Flrs; Nalional Bank (2001) UKHL 52.
The ease basieallyinvolved the interpretation 01 the 1994 Unfair Terms in Consumer Contraets Regulations
implementing in the U-K. lhe 1993 He Unfair Contraer Terms Directive.
181 St!e UNILEX at http://www.unilex.in/o.
182 Cf. Lando - Beate, supra note 156, xxv.
183 Cf. Introduetion 10lhe 1994 edition 01 lhe UNIDROIT Principies.
184 a Lando- Beale, supra note 156, xxiv.
185 Cl BONEll, supra note 9, 117·128; 162-168.

36 Unif. L. Rev. 2004-1


The UNIDROIT PrincipIes 2004

further and contain a number of provisions in tended to protect the so-called weaker
party against the mere possibility of abuse by the other party with superior bargaining
power,186 without even - unlike similar provisions at domestic level 187 - expressly
restricting the scope of these provisions to consumer transactions or at least excluding
their application to cross-border business transactions.

3. Future perspectives

From the outset, the main objective of the European Principies has been to serve as a
basis for a future European Code of Contracts. 188 In their joint response to the Euro-
pean Commission's Communicarion on European Contraer Law of 11 July 2001, the
Commission on European Contract law and the newly established Study Group on a
European Civil Code chaired by Christian VON BAR recommended that the European
Principies be incorporated in a more comprehensive "Restatement of European
Patrimonial Law", which after a rather short transitional period of application on a
voluntary basis, should ultimately be enacted as a binding Code. 189
Also with respect to the UNIDROIT Principies, views have been expressed to
convert them into an international convention at sorne stage in the future. 190
Recently, the idea of prornoting the legal status of the UNIDROIT Principies was re-
launched in the context of the discussion conceming the preparation of a "Global
Commercial Code" to consolidate existing international uniform law instruments (e.g.
CISG, the various transport law conventions, as well as INCOTERMS, UCP, etc.).l91
Such aCode, it is suggested, might expressly refer to the UNIDROIT Principies as the
(uncodified) "general contraet law" 192 or even incorporate them so as to become an

186 See in particular Arts. 1.102(1),2.104,2.105(2),4.110,4.118 (2) and 6.101(2): forfurtherdetails


ci. text supra Section IV.1.
187 For somereferences see BONELL, supra note9, 153 el seq.
188 CE. Lando -Beale, supra note 156, xxiii.
189 cr. "Communication on European Contract Law:loint Response of the Commission on European
Contraet Law and the Study Groupon a European Civil Codeo, in European Review al P,ivare Law 2002, 183·
248 (at 241 er seq.). The envisaged "Restaternent of European Palrimonial Law"should COveT, in addition10 !he
general lawof contracts as laid down in the European Principies, !he specíal law of particular contracts (sales;
services, including financial services; personal credil securities; and coonacts of lease, hire and use of
propertyl, the law of extra-contraetual obligations üorts, unjustenridvnent and fleBOliorum gestio), and ~it
securilies in moveables, transfer of ownership in moveables, and tnI5ts (d Communication, cit., 213).
190 In favour, e.g., I.P. BERAUOO, "Les Principes d'UNIOROIT relalifs au droít du commerce
international", in La SemaineJuridique 1995, 1, 3842 (194); A.S. HARTKAMP, "Principies of ConlractLaw", in
A.S. Hartkamp - M.W. Hesselink - E.H. Hondius - C.E. du Perron - I.M.B. Vranken (eds.I, Towards a
European Civil Code (1994),37 et seq. (at 50).
191 The idea was ñrst launched by G. HERRMANN, "law, International Commerce and the
Formulatíng Agencies - The Future of Harmonisation and FormulalingAgencies: The Role of UNOTRAl"
(paper presented al the Schmitthoff Symposium 20ó0 "Law and Trade in the 21~ Century", Cenue al
Commercial Law Studies, London 1-3Iune 2000).
192 CE. M.J. BONELL, "Do We Need a Global Commercial Codel·, in Uni'. L. Rev. ! Rev, dr. uni'.,
2000, 469 el seq.; HUANG Danhan, "The UNIDROIT Principies and their Influence in the Modemisalionof
Contraer law in the People's Republic of China", in Uni'. L. Rev.! Rev. dr. uni{., 2003, 107el seq. (al 117).

Rev. dr. unir. 2004-1 37


MichaeJ Joachim Bonell

integral part of it and have the same binding force. 193


It is hard to say whether, and if so when, such projects and proposals wiH ever
come to be. As of now it seems legitimate, however, to condude that whatever Ihe
future format of the UNIDROIT PrincipIes and the European PrincipIes, contrary to what
has been suggested,194 not only is thereno need to merge them into a single set of
rules, but it may even be argued that to do so would be entirely inappropriate.
In view of their different scope of application, in actual practice the UNIDROlT
Principies and the European Principies have never overlapped so far but have played
equally important, though not interchangeable, roles. Nor is there any reason for Ihis
to change, even if one or both of them were to become a binding instrument in the
future. Indeed, the day on which the European Principies become part oí Ihe
envisaged European Civil Code, there will still be a need for the UNIDROIT Principles-
whether in theír present form or as a bindíng ínstrument - as the rules goveming
international commercial contracts, especially, but not necessarily exclusively, those
entered into outside Europe or involving non-Europeans, On the other hand,
supposing that the UNIDROIT Principies were to be converted into an intemational
convention at sorne stage in the future, such a convention on account of its universal
vocation would necessarily have to be restricted to ínternatíonal commen:ial
contracts, with the consequence that the European Principies would continue to play
an important role within the European Uníon if only wíth respect to purely domestic
transactions and cross-border transactions between rnerchants and consumers.

CONClUSIONS

It is in the very nature of any form of restatement of the law that it is an ongoing
exercise. As has been observed when launching the project of the various Restate-
ments of law in the United States,
-[t]here will never be a lime when Ihe work is done and ns results labelled 'A Complete
Restaternent of the law'. The work of restating the law is rather Iike that of adapting a
building lO the ever-changing needs of those who dwell therein. Such a task, by the very
definilion of its object, is continuous." 195
What is true of the Restatements in the United States is also true of similar private
codifications carried out at intemationallevel, such as the UNIDROIT PrincipIes.
For this very reason, three years after the publication of the first edition of the
UNIDROIT Principies, wark was taken up on a new edition.

193 O. LANOO, -Principies of European Contraet law and UNIOROIT PrincipIes: Moying fmm
Hatmonisation to Unificationl-, in Unir. l. Rey. I Rev.dr. un/f., 2003, 123 et seq. (at 132·133).
194 See in particular RAESCHKE-KESSlER, supra note 147, 175.
195 C(. Report of lhe Comm/ttee on lhe Establishment o( a Permanent Organ/sation (01 !he
Improvement oi che Law Proposing che Escablishment oi an American Law Insticuce (reproduced in The
American Law Inse/cuee sOU' Anniversary (1973),3 er seq. (at 45).

38 Unir. l. Rev. ~,
The UNIDROIT Principies 2004

In the Iight of the favourable reception of the first edition of the UNIDROIT
Principies, the new edition was conceived primarily as an enlargement rather than a
revision. Five additional Chapters have been added, while the only changes of
substance made to the 1994 edition were - apart from two paragraphs in the Preamble
and a further three new provisions in Chapters 1 and 2 - those necessary to adapt the
Principies to the needs of electronic contracting.
Experience in the years to come will show whether also in the future the focus
will be on additional topics or on improvement of the current text. By monitoring the
reception of the UNIDROIT Principies in practice, especially how they are used by
contracting parties and applied by judges and arbitrators, it will be possible to provide
a decisive answer in this respecto The only thing that it is c1ear as of now is that by its
very nature, the project is an on-going project so that, as pointed out by the
Goveming Council when adopting the UNIDROIT Principies 2004, it should remain as
an on-going item on the UNIDROIT Work Programme. 196

LES ""'NC'I'ES D'UN'DRO'T 2004 - LA NOUVELLE EDmON DES PRINCIPES RELATlFSAUX CONTRATS
DU COMMERCE 'NTERNATIONAL, ADOPTEE PAR L'INSTITUT INTERNATIONAL POUR L'UNlFlCATlON DU
DROIT PR'VE (Résutné)

par Michael Joachim BONELL, Professeur eJe droit, Université de Rome I "La Sapienza";
Consultant, UNIOROIT; Président du Groupe eJe travail d'UNIOROIT chargéde la préparationdes
Principes relatifs aux contrats du commerce international.

1/ ne fait pas de doute que les Principes d'UNIOROIT de 1994 ont rencontré un soeces
dépassant les atlentes les plus ooumiues : dans la doctrine, aupres des législateurs nationaux
(comme en témoigne le nombre de législations internes qui s'en sont directement inspirées),
dans la pratique des affaires, et dans le reglement des différends.
Des 1997, le Conseil de Direetion d'UNloRoIT décidait de poursuivre les travaux en vue
de doter I'instrument de nouvelles seetions - et le cas échéant de revoir les dispositions de
1994 - el convoquait .i cet effet un nouveau groupe de travail, composé de nombreux
membres qui avaient participé au groupe antérieur et présidé éga/ement par I'auteur de cet
artide. Les Principes d'UNloROIT 2004 furent adoptés .i la B3éme session du Conseil de Direetion
qui s'est tenue du 19 au 21 avril 2004.
La version de 2004 comp/i:!te plus qu'elle ne modifie la version de 1994 (seul I'article
2.8.2 ayanl été révisé, ainsi que certains commemsires). Des dispositions nouvelles ont été
introduites portant sur le champ d'application des Principes (Préambule, paras 4 et 6), I'inter-
dietion de se contredire (art. I.B), la renonciation par convention (art. 5.1.9), le pouvoir de
representation (chapitre 2, section 2), les droits des tiers (chapitre 5, seetion 2) ; la
compensatian (chapitre 8), la cession de delles, de créances el le transfert d'obligations
(chapiue 9), et les délais de prescription (chapitre 10). Le nombre total d'articles est passé de
120~ 185.

196 Cf. UNIDROIT 2004, C.D. (83) 24.

Rev. dr. unj(o 2004-1 39


Michaelloachim Bonel/

Observant qu'au regard des matiéres traitées par l'éaiticn de 1994, certains des nouveaux
chapitres pourraient certes sembler re/ever davantage du droit des obligations en général que
strictement du droit des contrats (ainsi la prescription), I'auteur souligne que c'est cependant
dans la sphére contractuelle que ces dispositions sont ici destinées ~ trouver application. Par
ailfeurs les nouvel/es dispositions, dont certaines couvrent des domaines traditionnellement
régis par des rég/es impératives de droit interne, ne posent-el/cs pas de fa~on exacerbée le
probléme de la compatibilité avec la nature de soft law de I'instrument, rendu applicab/e par le
jeu de la vo/onté des partíes 7 La réponse en définitive n'est pas différente de cel/e qui pouvait
étre donnée ~ I'app/ication d') chapitre sur la validité du contrat par exemple. Les Principes
seront appliqués soit intégra/ement cornme loi du contrat - lorsque cela est reconnu comme
possible -, soit dans les /imites des rég/es impératives tel que le prévoit l'artieJe 1.4.
Enfin, I'auteur revient sur les re/ations entre les Principes d'UNIDROIT et les Principes du
droit européen du conrrat, sou/ignant la différence de leur champ d'application, et le caraetére
plus académique reconnu ~ ces demip.!s, chacun de ces deux instruments trouvant sa place et
son utilité propres dans l'ottire juridique.
En ce qui concerne I'avenir des Principes d'UNlDROIT, I'auteur rappel/e différentes idées
qui ont été exprimées : base pour une éventuel/e convention internationa/e, ou pour
I'é/aboration d'un "Code de commerce global' qui fédérerait les instruments de droit uniforme
existants '" . Quoiqu'iI en sort, et prenant inspiration de la vocation recormue aux Restatements
dont les Principes empruntent la philosophie, I'auteur conelut que I'é/aboration des Principes
d'UNIDROIT est une tache pérenne, ce qui a été entériné par le Conseil de Direction d'UNIDR.OIT
qui a recommancé qu'i1scontinuent de figurer au Programme de travail de l'Institut.

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