Avances en la Industria Espacial 2018
Avances en la Industria Espacial 2018
Editor: OiNK
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ISBN: 978-987-46355-5-6
Foto de Tapa: SpaceX, Falcon Heavy Demo Mission, 6 de febrero de 2018 16:46 (CC0)
Industria Espacial 2018 es una publicación digital gratuita de OiNK para aportar a difundir las tecnologías del espacio
en la sociedad, principalmente entre quienes hablamos el idioma español. Esta publicación fue apoyada por las
siguientes organizaciones: CGWIC, ABE, Kepler Communications, AXESAT, SES, Servicio Satelital, Dymaxion Labs,
ARSULTRA, Orbith y Telespazio.
Industria Espacial 2018 contiene un capítulo con artículos de los auspiciantes, quienes son los autores de su
contenido y, por lo tanto, los poseedores de sus derechos. Para el resto del contenido, la licencia es CC0.
Los objetos que fueron al Espacio pertenecen a instituciones públicas y privadas de 44 países y
muchos de ellos fueron realizados en cooperación por múltiples naciones. Once astronautas
despegaron durante el año hacia la Estación Espacial Internacional (ISS, por las siglas en inglés),
pero dos de ellos tuvieron que abortar su misión a minutos del lanzamiento, y lograron
aterrizar sanos y salvos.
China fue el país que más lanzamientos realizó con 39 despegues desde su territorio, seguido
por los Estados Unidos con 31 y Rusia con 17. Es la primera vez en la historia de la actividad
espacial que los dos históricos pioneros son relegados en la cantidad de lanzamientos por otro
país. Todo un símbolo de los nuevos tiempos.
Sin embargo, el país que más satélites colocó en órbita fue Estados Unidos con 199 artefactos,
seguido por China con 85 y Rusia con 20. La abrumadora diferencia se debe, en parte, a la
numerosa cantidad de satélites del tipo cubesat que lanzaron empresas privadas, instituciones
educativas y agencias de gobierno norteamericanas, tanto civil como militares.
Fueron muchos los acontecimientos destacados del año, pero entre ellos sobresale el primer
lanzamiento del Falcon Heavy de SpaceX, el descenso exitoso de InSight en Marte, el alunizaje
de Chang’E-4 en la cara oculta de la Luna, el inicio de las operaciones del sistema GNSS chino
Beidou-3, el inicio de un viaje de siete años de la misión conjunta entre la ESA y JAXA
BepiColombo hacia Mercurio, el incremento en satélites de observación de la Tierra del sector
público y el privado, los nuevos satélites de observación SAR privados de bajo peso y costo de
Industria Espacial 2018 compila toda la información del año en materia de comunicaciones,
navegación, observación, satélites militares y de inteligencia, misiones de demostración
tecnológica y acceso al Espacio. Además, la publicación cuenta con el apoyo de diez empresas
del sector que incluyen una nota para el capítulo de auspiciantes. Además de hacer posible
que Industria Espacial 2018 llegue a los lectores de forma gratuita, las notas de los auspiciantes
aportan, de primera mano, la actualidad de esta industria tan compleja como apasionante.
Este es el primer anuario de la industria espacial publicado por OiNK. En las próximas
ediciones, donde nos esforzaremos para mejorar, vamos a ser testigos de los increíbles
avances que suceden con una frecuencia cada vez más elevada y, esperamos con ansias,
publicar el anuario del regreso del hombre a la Luna (para quedarse de forma permanente).
El país que más lanzamientos realizó fue China con 39, de los cuales 38 fueron exitosos. Este
fue el primer año que un nuevo país se ubica en tope del podio de los lanzamientos orbitales
tras una extensa hegemonía de los Estados Unidos y Rusia.
El record chino fue seguido de cerca por los Estados Unidos que llevó adelante 31
lanzamientos. En tercer lugar se ubicó Rusia con 17, seguido por Europa con 11, India con 7,
Japón con 6 y Nueva Zelanda con 3.
La institución que más lanzamientos realizó en el año fue la CGWIC (China Great Wall Industry
Corporation) de China que gestiona la familia de vehículos Larga Marcha o Chang Zhen (CZ).
CGWIC llevó adelante 37 despegues, todos exitosos, con los distintos vehículos Larga Marcha.
Arianespace llevó adelante 11 lanzamientos si se suman sus vehículos Ariane-5, Soyuz y Vega.
El vehículo pesado Ariane-5 alcanzó, a finales de 2018, 97 lanzamientos exitosos en una
extensa trayectoria que finalizará en el año 2022.
United Launch Alliance (ULA) realizó 8 lanzamientos en el año y se posicionó así en el quinto
lugar. La empresa norteamericana conjunta entre Boeing y Lockheed Martin, fundada en el
año 2006, opera los vehículos Altas-5, Delta IV y Delta II y tiene al gobierno de los Estados
Unidos como principal cliente, aunque ahora SpaceX le está disputando fuertemente ese lugar.
La agencia espacial de la India (ISRO) envió al Espacio 7 misiones de sus vehículos PSLV (Polar
Satellite Launch Vehicle) y GSLV (Geosynchronous Satellite Launch Vehicle). El PSLV realizó dos
misiones múltiples que llevaron a la órbita 31 satélites en una ocasión y 32 satélites en la otra.
El GSLV, diseñado para orbitar la flota de satélites geoestacionarios de comunicaciones del
operador satelital InSat, despegó en tres ocasiones.
De los 6 lanzamientos realizados desde Japón en 2018, 4 corresponden a los vehículos H-IIA y B
de Mitsubishi Heavy Industries (MHI), uno al cohete sonda SS-520 devenido en lanzador orbital
ultra liviano y otro a Epsilon-2, los últimos dos operados por la agencia espacial del Japón JAXA.
El vehículo H-IIB de MHI está especialmente diseñado para llevar a la órbita baja de la Tierra la
cápsula HTV (H-II Transfer Vehicle), también conocido como “Kounotori”, para
reabastecimiento de la Estación Espacial Internacional.
Rocket Lab, con origen y base de lanzamientos en Nueva Zelanda pero con una más que
estrecha vinculación con los Estados Unidos, inició durante 2018 sus operaciones comerciales
Los restantes lanzamientos del 2018 fueron realizados por la norteamericana Northrop
Grumman (2), Eurokot (1), la compañía europea que opera comercialmente el vehículo Ruso
Rokot, Landspace (1) y Expace (1), compañías con participación privada de China y la nueva
compañía rusa GK Launch Services que opera comercialmente el vehículo Soyuz-2.
En los 114 lanzamientos que se llevaron adelante en el 2018 fueron lanzados al Espacio 462
objetos y 9 astronautas. Todas estas misiones satelitales, naves de carga y naves tripuladas,
suman 372 toneladas de cargas útiles, lo que arroja un promedio de 805 kilogramos por
objeto.
El peso total lanzado al Espacio en el año es aproximado, ya que la mayor parte de las misiones
militares o de inteligencia tienen características reservadas y solamente se puede estimar su
peso por el vehículo que utilizan y la órbita a la que son lanzadas, entre otros datos.
Del total de lanzamientos, 53 tuvieron un solo elemento como carga útil, mientras que en 61 la
carga útil estuvo compuesta por dos o más elementos. Esto arroja un promedio de 4,05
objetos por lanzamiento durante 2018. El lanzamiento con mayor cantidad de pasajeros fue la
misión dedicada de SpaceX para Spaceflight con Falcon-9 que colocó en órbita 64 satélites.
El 26,7% de los lanzamientos (32) llevaron a bordo cargas útiles para observar la Tierra. Otra
de las aplicaciones con gran cantidad de despegues fueron las comunicaciones con 22 envíos,
lo que representa el 18,3%.
Solamente 6 lanzamientos (5%) con misiones para el exploración del Espacio Exterior se
realizaron durante 2018. Dos de los lanzamientos son considerados múltiples por incluir
satélites para numerosas aplicaciones.
Para llevar al Espacio 372 toneladas de cargas útiles se necesitaron 42.000 toneladas de
cohetes.
Considerando que la torre Eiffel en París, Francia, tiene un peso 7.300 toneladas, los vehículos
que despegaron de la Tierra llevando cargas útiles (y no tan útiles a veces) al Espacio son
equivalentes a 5,76 torres Eiffel. También se puede tomar como referencia de peso el Obelisco
de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, que tiene un peso de 140 toneladas. Durante 2018,
la humanidad lanzó al Espacio 300 obeliscos. Casi como si diariamente despegara hacia el
espacio exterior el emblemático monumento de la Argentina desde su ubicación en la avenida
9 de Julio.
Las 372 toneladas de cargas útiles podrían contrastarse con otras referencias como las de un
avión comercial Boeing-737 200 de 28 toneladas de peso (vacío) o un elefante africano macho
adulto de 7 toneladas. Por lo tanto, los satélites lanzados al Espacio durante el 2018 equivalen
a 13 aviones o a 53 elefantes.
Vector Space Systems logró nuevas inversiones mientras continúa con el desarrollo de sus
lanzadores Vector-R y Vector-H. La empresa programó para 2019 la fecha del primer
lanzamiento orbital de la versión R (Rapid). Firefly Aerospace firmó el primer acuerdo de
servicios de lanzamiento con la empresa SSTL, para la cual espera realizar el primer
lanzamiento orbital en 2020 con el vehículo Alpha.
Virgin Orbit firmó acuerdos para la provisión de servicios de lanzamiento con Spaceflight
Industries y la italiana SITAEL con su lanzador Launcher One, que hará su debut orbital en
2019. La empresa española PLD Space consiguió más financiación para su proyecto de lanzador
orbital Miura-5 y acordó con el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) realizar el
primer vuelo de su cohete suborbital Miura-1 desde el centro “El Arenosillo” en 2019.
ISRO anunció la finalización del diseño del microlanzador SSLV (Small Satellite Launch Vehicle)
que tendrá la capacidad de situar en órbita hasta 500 kilogramos en LEO. La agencia espacial
india fijó a mediados de 2019 el primer vuelo de prueba de este nuevo vehículo.
En cuanto a los proyectos regionales de lanzadores orbitales, tanto VENG S.A. como la Agencia
Espacial Brasileña (AEB) no mostraron avances en sus proyectos Tronador III y VLM.
Si bien en el New Space las iniciativas de proyectos de lanzadores crecen año a año, es posible
mencionar a otras Startups que han demostrado avances durante 2018. Orbex, una empresa
británica con sede en Inglaterra, se encuentra desarrollando el lanzador reutilizable Prime con
una capacidad de carga de hasta 150 kg en LEO. La compañía ABL Space Systems de los
Estados Unidos está trabajando en el cohete RS1 con capacidad orbitar hasta 1.200 kg en LEO.
Skyrora, con sede en Escocia, desarrolla el cohete suborbital Skyrora 1 y el vehículo orbital
Skyrora XL, con capacidad de carga de hasta 90 kg en LEO.
SES
Esto ha sido posible gracias a una serie de satélites que se lanzaron para cubrir la región: SES-
14, SES-15 y SES-10, tres satélites geoestacionarios (GEO) con haces anchos y haces puntuales
de alto rendimiento (HTS), y cuatro satélites más para la constelación de órbita media (MEO)
O3b.
Para este año, la compañía planea lanzar cuatro satélites adicionales para ampliar la
constelación O3b. Con estos cuatro nuevos satélites, SES completa la primera generación de
una flota única de alta potencia y alto rendimiento formada por 20 satélites operando en
órbita media. También se agrega a su lista, la constelación de órbita media de próxima
generación, O3b mPOWER. Este es el único sistema de banda ancha no geoestacionario
(NGSO) totalmente financiado en el mundo, que es completamente flexible y 10 veces más
potente que el sistema O3b existente. O3b mPOWER habilitará SES para brindar servicios
totalmente gestionados en los dinámicos mercados de movilidad, datos fijos y
gubernamentales, virtualmente en cualquier parte del mundo.
Otro satélite GEO que se lanzará en 2021 es el SES-17, un satélite de alto rendimiento en
banda Ka, que cubrirá las Américas y el Océano Atlántico y complementará el portafolio de SES
que ofrece capacidad de haz ancho y puntual en diferentes bandas de frecuencia y órbitas.
Kepler Communications es una nueva empresa canadiense pionera que está demostrando un
crecimiento acelerado en la industria. Fundada en 2015 en Toronto, Kepler ya cuenta con dos
satélites en órbita y se encuentra realizando varias pruebas piloto de su servicio de datos
“Global Data Service”.
En áreas remotas, superiores a los 70° de latitud, donde los servicios de red inalámbrica y
celular son inexistentes, la única alternativa de comunicación es usar satélites. Pero estos
servicios son altamente costosos y no lo suficientemente potentes como para mover grandes
datos o archivos multimedia sin sacrificar el ancho de banda disponible para comunicaciones
en tiempo real. Kepler Communications se convirtió a mediados de 2018 en la primera
empresa satelital capaz de ofrecer un servicio en banda Ku en regiones polares a través de sus
satélites de órbita baja. El Global Data Service de Kepler permite utilizar las típicas antenas
dirigibles en embarcaciones marítimas como buques de investigación, rompehielos, buques de
carga o de pasajeros, para enviar información por medio de sus satélites. El servicio funciona
como un sistema de correo espacial para enviar en solo una horas entre recolección y entrega
cientos de archivos a un precio accessible. La compañía compite en el mercado con costo,
capacidad y cobertura, presentando una alternativa complementaria a los servicios de
comunicación en tiempo real existentes.
Los microsatélites de Kepler respetan el formato CubeSat con un peso total menor a los 20 kg.
Capaces de velocidades de hasta 300 Mbps, estos satélites pueden transportar datos desde
A comienzos del año pasado, Kepler lanzó y puso en operación su primer satélite el cuál se
convirtió en el primer satélite comercial de órbita baja en banda Ku de la historia. El
lanzamiento culminó los esfuerzos de 12 meses de trabajo con partners internacionales. A su
vez, la compañía instaló su primera estación de tierra en el norte canadiense (en Inuvik) la cuál
es utilizada como enlace de descarga para el inmenso volumen de datos.
La empresa firmó un acuerdo con la Satellite Applications Catapult del Reino Unido para lanzar
su tercer satélite, afirmando la confianza en la capacidad técnica y en la sólida propuesta de
negocio. Con el primer satélite ya en órbita, un segundo satélite a ser lanzado en Noviembre
del 2018, y un tercero en orden, la empresa logró sumar un nuevo partner comercial. A través
de este acuerdo el fabricante original de equipo y Kepler se comprometieron a conectar
millones de dispositivos IoT a la red Kepler en los próximos dos años.
Kepler consiguió en los siguientes meses cerrar sus primeros contratos con clientes para
pruebas pilotos en busca de conectividad remota de gran ancho de banda. La empresa
también expandió su número de estaciones de tierra agregando tres nuevas locaciones
(Noruega, Nueva Zelanda y Canadá) que hoy le facilitan un mayor acceso a los satélites y
aumentan la capacidad de la red para brindar un mejor servicio.
Kepler Communications, es una empresa para seguir de cerca en sus siguientes pasos hacia el
despliegue total de su constelación. Actualmente se encuentra en proceso de desarrollo de su
tercer satélite y de un módulo de bajo costo para conectar directamente dispositivos IoT a su
red. Entre otros proyectos, se encuentra el de adquirir una estación de tierra en América del
Sur, y en doblegar el tamaño de su equipo para fines del 2019.
La cita podría ser atribuida a un libro de ciencia ficción, de Phillip Dick, Bradbury o Asimov, o
bien a la trama de un thriller político escrito en el futuro, en el año 2050. Una novela donde
una Argentina desarrollada, citada por casi todos como ejemplo del desarrollo económico
basado en el conocimiento, sirve como ambiente para un relato lleno de suspenso.
En la introducción del thriller ficticio, el autor podría contextualizar: “A principios del siglo 21,
los políticos se pusieron de acuerdo en tres puntos que marcarían a fuego el destino de la
pujante industria satelital argentina.
Esta estrategia consensuada produjo que hacia el año 2025, Argentina no solo fuera uno de los
pocos países que fabricaba satélites, eso ya había sucedido más de una década antes, sino que
todo su territorio tuviera cobertura 5G y por lo tanto pudiera mejorar la calidad de vida de sus
habitantes con el desarrollo de autos y camiones autónomos lo que mejoró notablemente la
logística interna. Al mismo tiempo pudo exportar distintos componentes a productores
espaciales globales, servicios de diseño y también satélites llave en mano a su mercado
natural, Latinoamérica, pero también a África y a Asia, cuya demanda de comunicaciones
creció exponencialmente en esos años. Al mismo tiempo, apoyadas por la estrategia del
estado argentino, distintas empresas privadas de servicios comercializaron valor agregado
satelital en el mundo, transformándose en pocos años en pequeñas multinacionales
argentinas. Merecen una mención especial, las exportaciones de la industria espacial a Brasil
que hacía en el año 2024 lograron eliminar el déficit comercial estructural dentro del
Mercosur, que tantos dolores de cabeza traía a la Argentina en cada recuperación económica.
Argentina, es un país que mantuvo una política de estado de desarrollo científico constante,
estable y predecible durante varias décadas.”
Fueron pronunciadas el 1 de octubre de 2015 con motivo del lanzamiento del satélite Sky
Muster propiedad de la empresa que dirige.
“Uno tiene dudas porque el sistema en la Argentina no ha producido una economía robusta, así
que probablemente no dirían que tienen la fórmula correcta”, continuó Switkowski en las
declaraciones de aquel día. “Pero dar oportunidad a las personas brillantes, el fomento del
talento, la capacidad para poner su talento y aspiraciones a trabajar en los programas
nacionales valiosos en espacio y en energía nuclear significa que, de repente, tienen una
presencia en el escenario internacional que nosotros no”, finalizó el CEO australiano.
La demografía boliviana marcaba también extremos en Sudamérica, con 1,1 millones de km2
habitados por solo 10 millones de personas, el 70% de las cuales vivían en zonas urbanas,
Bolivia tenía una de las densidades más bajas de la región y una elevada proporción de
población rural.
A partir del año 2006, Bolivia vivió un periodo de cambios muy profundos, el presidente Evo
Morales, primer indígena que asumió el mando del Estado, fijo metas muy ambiciosas e inició
proyectos de dimensiones no habituales en el país; a tono con los vientos de cambio, se
convocó a una asamblea constituyente que trabajó una nueva carta constitucional que fue
promulgada el año 2009.
La nueva constitución, entre otras cosas, determino que las telecomunicaciones son servicios
básicos así como lo son la electricidad y el agua corriente; además que en Bolivia, el acceso a
los servicios básicos es un derecho y que es responsabilidad del Estado asegurar que los
ciudadanos puedan ejercerlo.
Hacia fines del año 2009, se habían reunido todos los elementos de convicción para que el
presidente Morales tomara la decisión de adquirir un satélite para el país, dispuso que una
comisión interministerial iniciase el desarrollo del proyecto y que se convoque a CGWIC y a
otras empresas extranjeras para aportar el know how tecnológico que era necesario.
Las gestiones avanzaron muy rápidamente y se consolidaron en una reunión entre los
presidentes de Bolivia y China en Nueva York y con una visita del presidente boliviano a las
oficinas de la Unión Internacional de Telecomunicaciones en Suiza.
Tras todo el trabajo inicial de la comisión interministerial, la Agencia Boliviana Espacial (ABE)
fue creada en febrero del año 2010 y recibió como primera misión la gestión e implementación
del Programa Satelital Túpac Katari.
El satélite Túpac Katari 1 fue lanzado al espacio el 20 de diciembre del año 2013, sin un día de
atraso en el cronograma y sin un dólar de exceso en el presupuesto, en una operación
impecable, que dejó al satélite en la posición designada con todas sus capacidades intactas.
Hoy a casi 5 años de operación el satélite Túpac Katari ha llevado muchos cambios a las áreas
rurales de Bolivia, la expansión de la cobertura de la rede móvil de Entel ha crecido
significativamente, y el satélite ofrece en cada metro cuadrado del país las señales de
televisión y radio de las redes más importantes, en formato libre para que puedan ser vistas
gratuitamente por cualquiera que disponga de un televisor y un kit para televisión satelital que
se vende en los mercados del país por un monto inferior a los 40 dólares.
Quizá es temprano para evaluar los efectos secundarios del satélite en la economía, en el
mejoramiento del nivel de vida de la población rural y de los índices de salud e instrucción
pública; es una tarea pendiente, sin embargo, seguramente también en estos ámbitos se
podrán ver beneficios.
Orbith
Las tecnologías xDSL e inalámbricas terrestres, no logran alcanzar las velocidades que
requieren las nuevas aplicaciones de internet y el crecimiento del consumo de video de alta
definición, representando un verdadero desafío la provisión de banda ancha fija en las zonas
donde FTTH no es una opción posible.
En 2018, Orbith lanzó en Argentina el primer servicio de banda ancha residencial y corporativa
que utiliza tecnología HTS en banda Ka con muy buenos resultados. La compañía provee
servicios desde 20 hasta 200 megas con antenas satelitales de 75 cm de diámetro, de rápido
despliegue y fácil instalación, y desarrolló un modelo mayorista que ya explotan más de 20 ISPs
y operadores del país.
“Estamos comprobando que los mercados rurales representan una gran oportunidad de
negocio, la menor competencia permite un mayor ARPU, menor churn y mayor tasa de
conversión. A solo un año de nuestro lanzamiento podemos afirmar que hemos validado todos
los supuestos de nuestro plan de negocios y que estamos listos para poner en marcha nuevas
etapas de crecimiento en nuevas regiones”, señala Pablo Mosiul, Gerente General de Orbith.
Según cifras1 de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe de Naciones
Unidas), más de la mitad de los hogares de Latinoamérica y Caribe aún no cuentan con acceso
a internet. Adicionalmente, persisten las diferencias de penetración entre las zonas rurales y
urbanas, llegando en algunos casos a superar los 40 puntos porcentuales.
Telespazio
El 2018 ha sido un año muy importante para Telespazio. En primer lugar es importante
destacar que se han mantenido los objetivos del presupuesto tanto a nivel de pedidos como de
utilidad. Eran objetivos muy desafiantes y el hecho de haberlos alcanzado representa para
todos los stakeholders de Telespazio motivo de orgullo y de confianza.
Estos resultados representan de por sí una base muy sólida, a partir de la cual podemos
proyectar, con confianza, pero también con ambición, nuestros planes de desarrollo para los
próximos 5 años.
Algunos logros en particular merecen ser destacados, como por ejemplo la entrega y
aceptación final, por parte del Ministerio de Defensa Nacional de Turquía, del sistema de
observación de la tierra GokTurk, o como la performance muy destacada de e-GEOS, Joint
Venture entre ASI y Telespazio que, juntos con su controlada alemana GAF, representa el
núcleo central de la Geoinformación del Grupo Telespazio y que tiene a su cargo, entre otros
11
Fuente: [Link]
caribe-2017.
En 2018 se anunció la asociación entre Thales Alenia Space, Telespazio y Spaceflight para
fabricar y operar la constelación de observación de la Tierra BlackSky. ¿Cómo impactará
BlackSky en el mercado de EO? ¿Qué tipo de productos y servicios que no están actualmente
disponibles permitirá esta constelación? ¿Quiénes y porqué serán sus usuarios?
La iniciativa BlackSky es muy relevante para ambas empresas de la Space Alliance. Para Thales
Alenia Space se trata de una oportunidad estratégica para jugar un rol protagónico en el marco
del New Space orientado a las constelaciones ópticas de observación de la Tierra.
Para Telespazio, que tiene un Joint Marketing and Commercial Agreement con BlackSky para la
explotación de estos productos, la posibilidad de complementar las características de alta
revisita de la constelación BlackSky con los productos de alta gama de la constelación COSMO-
SkyMed y de integrarlas en sus plataformas aplicativas multisensores de Geoinformación,
representa una oportunidad significativa para mantener una oferta altamente competitiva y
para brindar a sus clientes servicios de altísima calidad y al estado del arte. Los usuarios
interesados a estos servicios innovadores abarcan todos los sectores, desde Defensa e
Inteligencia, a Medio Ambiente, a Agricultura, Oil & Gas, Utilities, etc.
Telespazio está siguiendo con mucha atención la evolución del mercado SATCOM y tiene
relaciones históricas con todos los operadores mencionados. En este contexto, el objetivo de
Telespazio es el de reforzar su posicionamiento como player en el mercado global a través de
una estrategia de partnership que le permita aprovechar el gran potencial derivado de las
nuevas constelaciones. En este esquema de partnership, Telespazio se propone de jugar un
doble rol: por una parte, como proveedor global de servicios de estaciones terrenas, dentro
del nuevo paradigma denominado GAAS (Ground As A Service); y por otra, como distribuidor
especializado de los servicios de conectividad basados en dichas constelaciones.
En 2018 se lanzó SAOCOM-1A de la CONAE, el cual se integra el sistema SIASGE junto a los
Cosmo SkyMed. ¿Cuál es la perspectiva comercial ahora que se pueden combinar datos SAR
en banda L y X?
Al día de hoy el sistema SAOCOM no ha entrado todavía en su etapa comercial por lo que no se
conocen en detalle las características técnicas y operacionales de esta misión. En general
podemos decir que la perspectiva comercial es particularmente interesante ya que el uso
combinado de banda X y banda L será un factor habilitante para nuevas aplicaciones.
Trabajando sobre la diferencia entre la respuesta de la señal en banda X, que típicamente mide
el tope de las coberturas vegetales, y la banda L cuya señal es capaz de penetrar la cobertura y
de llegar al suelo, se pueden hacer estimaciones muy precisas sobre la biomasa vegetal del
área bajo observación y se puede monitorizar en el tiempo su evolución.
El uso operacional de los datos del satélite SAOCOM, combinados con los productos de la
constelación COSMO-SkyMed, brindará información muy valiosa para la gestión de
emergencias ambientales, alerta temprana, monitorización de zonas de inundadas, derrames
de hidrocarburos en el mar y vigilancia marítima entre otras.
En cuanto al mercado de backhaul celular, en alianza con los grandes operadores de la región,
estamos conectando las zonas más olvidadas y de difícil acceso con comunicaciones de calidad
casi iguales a las de una ciudad principal. Es así como Axesat está conectando la región no solo
en tierra sino también en medio del mar.
• Backhaul celular: Estas soluciones están enfocadas para apoyar a los operadores en la
expansión de sus redes de telefonía pública y celular garantizando una cobertura y soporte de
diferentes tecnologías: iDEN, 2G, 3G y 4G.
ARSULTRA
La empresa confirmó nuevos desarrollos para el nuevo año 2019 con las mismas
organizaciones y se encuentra en proceso de negociación por computadoras con nuevas
empresas del sector fuera de Argentina.
Un elemento destacable al cierre del año es la firma del Convenio de Colaboración con la
empresa RED CAT DEVICES, radicada en la ciudad de Milán, Italia, para el desarrollo de
Al cierre del 2018 año, ARSULTRA no poseía desarrollos tecnológicos en curso en el sector
espacial en Argentina.
Dymaxion Labs
En esta plataforma se pueden adquirir analíticas de distinto tipo, tanto para áreas urbanas
(como techos, piscinas y crecimiento urbano) como para áreas rurales. Para este último caso
elaboramos mapas de áreas sembradas por tipo de cultivo y de áreas inundadas y anegadas.
Actualmente nos encontramos trabajando en la estimación de índices de rinde por cultivo.
Nuestros productos están destinados a compañías de diversos sectores. Entre esos sectores se
destacan las empresas que venden insumos a productores agropecuarios, bancos, financieras y
aseguradoras.
Por otro lado, prestamos servicios de cómputo y almacenamiento para compañías de drones e
imágenes aéreas, con el objetivo de que puedan agregarle más valor a sus imágenes. Además
de sumarles analítica y generar insights, les proveemos de herramientas de visualización en la
nube para interactuar con sus clientes.
A partir de la experiencia que nos dejaron estos programas, hemos decidido enfocar el 2019
en el desarrollo de índices a gran escala para el agro y en la prestación de servicios para
compañías de imágenes aéreas. A partir del uso de nuestra plataforma creemos que podremos
agregar valor en estos dos verticales en nuestro país, para luego en 2020 lanzarnos hacia
América Latina.
Además, seguiremos apostando a nuestra alianza con la ONG Techo para el mapeo y
visibilización de asentamientos precarios en América Latina, publicando el código y datos de
nuestros mapas. Relacionado a esto, y dado que usamos herramientas de código abierto, en
2019 continuaremos liberando herramientas para aportar a la comunidad de software
geoespacial.
Puede consultarse en nuestro repositorio de GitHub las diferentes librerías que hemos ido
liberando. Creemos firmemente que la combinación de datos abiertos y herramientas de
código libre pueden ser muy importantes para el desarrollo de nuevos negocios de escala
global.
Esperamos que 2019 sea un año de crecimiento para el sector y la economía en general.
Startup argentina fundada en 2018 por Federico Bayle y Damián Silvani. Federico es Licenciado
en Economía y cuenta con un Master en Ciencia de Datos por la Universidad de Buenos Aires.
Damián está próximo a recibirse en Ciencias de la Computación por la misma universidad.
A partir de haber recibido inversión semilla (seed capital) por parte del UNICEF Innovation
Fund para el desarrollo de herramientas de código abierto, Dymaxion Labs tiene como objetivo
la elaboración de indicadores basados en imágenes satelitales y otro tipo de sensores.
La agencia espacial europea (ESA), en colaboración con JAXA (Japón), lanzó la misión
BepiColombo en un viaje de siete años rumbo a Mercurio. Esta es la primera misión de ESA a
Mercurio, planeta escasamente explorado hasta el momento.
La NASA, además de Insight, llevó al Espacio otras dos misiones de Espacio Profundo: Parker
Solar Probe, que enfrenta desafiantes condiciones orbitando el Sol para estudiarlo, y TESS
(Transiting Exoplanet Survey Satellite), un arreglo de telescopios para la búsqueda y estudio de
exoplanetas mediante el método del tránsito.
En total se lanzaron veinte misiones de Espacio Profundo, donde se incluyen las naves de carga
a la ISS pero no los vuelos tripulados, de los cuales diez fueron realizados por los Estados
Unidos, cuatro por China, tres por Rusia mientras que Francia, Japón y Europa (en cooperación
con Japón) llevaron adelante una misión. Estas veinte misiones instalaron en el Espacio 82
toneladas de cargas útiles, lo que arroja un promedio de 4,1 toneladas por misión.
Algunos de los hechos más destacados del año fueron los siguientes: el telescopio Kepler de la
NASA dejó de funcionar, el astronauta alemán de la ESA Alexander Gerst se apoyó para sus
Finalmente, durante 2018 también se terminó de definir en la NASA que para colonizar el
planeta Marte, antes hay que realizar un paso previo en el satélite natural de la Tierra. Fue
2018 el año en el que volvimos a darle relevancia a la Luna.
Vuelos Tripulados
Desde noviembre del año 2000 la Estación Espacial Internacional se mantiene habitada sin
interrupciones. Cuatro vuelos tripulados fueron lanzados durante 2018 con 11 astronautas
para mantener la permanencia del hombre en el Espacio y así aprender a vivir fuera de la
atmósfera en vista de una futura humanidad multiplanetaria.
Las misiones tripuladas programadas para el 2018 fueron todas lanzadas desde Rusia, tal como
ocurre tras la cancelación del Programa de Transbordador Espacial de la NASA, mediante el
cohete Soyuz-Fregat con la cápsula Soyuz. Las misiones fueron denominadas Soyuz MS-08, 09,
10 y 11.
Los 11 astronautas seleccionados pertenecen a 5 naciones: Estados Unidos (5), Rusia (1),
Canadá (1) y Alemania (1). Este último astronauta pertenece a Agencia Espacial Europea (ESA).
Tres de los lanzamientos fueron exitosos, pero la misión Soyuz MS-10 debió ser abortada
segundos luego del lanzamiento por una falla en el vehículo Soyuz-Fregat. Los astronautas Nick
Hague (NASA) y Aleksey Ovchinin (Roscosmos) debieron accionar el sistema de escape y la
Soyuz se separó del cohete. La cápsula aterrizó en la estepa de Kazajistán y ninguno de los
astronautas sufrió daños, más allá del susto, claro.
Tras el fallo en la misión Soyuz MS-10, se disparó una investigación para conocer el motivo. La
comisión encargada concluyó que el problema estuvo en un sensor del cohete Soyuz-Fregat
dañado en el momento del montaje. Semanas más tarde, tres tripulantes volvieron a subirse a
una cápsula Soyuz y lograron llegar a la ISS sin inconvenientes. Desde el año 1983 no se
registraba un incidente de esta naturaleza.
El 29 de agosto una pequeña fuga fue detectada en el control de misión, lo cual disparó la
búsqueda por parte de los tripulantes, quienes lograron determinar su ubicación en el módulo
ruso, luego procedieron a sellarla de forma temporal y, más tarde, de modo definitivo.
Turismo espacial
Tres empresas mostraron avances y novedades durante el año. El avión espacial VSS Unity de
Virgin Galactic voló en 5 oportunidades durante 2018. Al primer vuelo de planeo no
propulsado le siguieron 4 vuelos supersónicos propulsados. En su último vuelo del año, el VSS
Blue Origin realizó dos vuelos suborbitales con su vehículo New Shepard. La Misión 8 reutilizó
por primera vez el vehículo, con el que alcanzó un apogeo de 107 kilómetros. La Misión 9 sirvió
para probar el motor de escape de la cápsula para la tripulación a gran altura, luego de la
separación de la primera etapa.
Spacex firmó un contrato con el millonario Yusaku Maezawa para una misión turística
alrededor de la Luna con el vehículo superpesado Starship. El empresario japonés, que planea
realizar la misión con un grupo de artistas, no volará antes del año 2023.
Dieciocho países ampliaron sus capacidades de observar el planeta durante el año. Los Estados
Unidos lideraron las estadísticas con 50 satélites y China con 28. Muy lejos detrás de estos
países, se ubican Rusia e India con cuatro satélites, mientras que el resto de las naciones
lanzaron tres satélites o menos.
De los 110 satélites puestos en órbita, solo 5 se ubicaron en la órbita geoestacionaria mientras
que los restantes fueron inyectados en la órbita baja de la Tierra.
El 78,18%, de los satélites (86) de observación lanzados en 2018 llevan a bordo cámaras
ópticas de distintos tipo. El resto de las misiones puestas en órbita corresponden a satélites
El vehículo más utilizado durante 2018 para lanzar satélites de observación remota de la Tierra
fue el PSLV de ISRO, que llevó al Espacio 33 satélites de esta aplicación (20 fueron de la
empresa Planet). El cohete ruso Soyuz quedó en segundo lugar con 18 satélites lanzados
seguido por el CZ-2D de China y el Falcon-9 de SpaceX que se posicionó gracias al lanzamiento
mñultipes SmallSats Express dedicado para Spacefligh Industries.
En 2018 se lanzaron los primeros satélites SAR de empresas del New Space. La empresa
finlandesa Iceye puso en órbita con éxito los satélites Iceye-X1 e Iceye-X2, de tan solo 70 y 80
kilogramos de peso respectivamente, con la capacidad de generar imágenes en Banda Z de 10
y 3 metros de resolución. Capella Space lanzó Denali, el primer SAR comercial de los Estados
Unidos, que también opera en Banda X y tiene la capacidad de generar imágenes sub-métricas
con apenas 40 kilogramos de peso. SSTL del Reino Unido también envió al Espacio NovaSAR-1
un sofisticado satélite en Banda S, que opera en conjunto con el satélite óptico S1-4, diseñado,
entre otras cosas, para la detección de embarcaciones.
Paz de Hisdesat y SAOCOM de CONAE, finalmente, fueron lanzados al Espacio tras una extensa
demora. El primero opera en Banda X y tiene un peso de 1.200 kilogramos mientras que el
satélite en Banda L de CONAE es, por amplio margen, el más pesado con tres toneladas.
Analizando la propiedad de los satélites de sensores remotos del 2018 se observa que quienes
llevan cargas útiles ópticas son en su mayoría del sector privado. Los satélites de video son,
De los 50 satélites de observación de la Tierra lanzados por los Estados Unidos, 38 (el 76%)
pertenecen a la empresa Planet liderada por Will Marshall y salvo los SkySat-14 y 15 de alta
resolución, todos los satélites son del tipo “Dove”, cubesat 3U de 5 kilogramos de peso con 5
metros de resolución en el rango visible del espectro.
La industria espacial de China está buscando ampliar mercados a nivel global en todos los
segmentos de la actividad. En el caso de la observación de la Tierra, los satélites Superview y
OHS de alta resolución y los Jilin de Video ampliaron fuertemente su presencia en el Espacio
durante el año.
Earth-i y SSTL del Reino Unido lanzaron Carbonite-2, NovaSAR-1 y S1-4. Las compañías
norteamericanas AstroDigital, GeoOptics, Planet, BlackSky y Capella Space ampliaron su
capacidad de observar el planeta. Además, Axelspace de Japón lanzó el satélite de alta
resolución óptico GRUS-1 y la argentina Satellogic hizo lo propio con Aleph 1-4 y 5. La
finlandesa ICEYE generó un gran impacto con el lanzamiento de dos satélites SAR de bajo
presupuesto.
Se expande, hace ya varios años, el número de países y empresas que tienen la capacidad de
observar el planeta desde la órbita con infraestructura propia. Sin embargo, el mercado de
observación de la Tierra sigue concentrado en las aplicaciones de geointeligencia y liderado
por Digitalglobe y Airbus D&S. La mayor oferta de observación, los menores costos, el
procesamiento en la nube y la inteligencia artificial están impulsando innovadoras aplicaciones
y abriendo nuevos mercados, pero todavía no terminan de demostrar el potencial estimado.
A principios de 2019, el satélite más moderno de Digitalglobe, subsidiaria de Maxar, fue dado
por perdido tras una falla en el sistema de estabilización. Esto representa una muy fuerte
disminución en las capacidades de observación de ultra alta resolución a nivel mundial. La
La agencia espacial rusa ROSCOSMOS lanzó cuatro satélites Kanopus V de resolución media, y
la agencia europea (ESA) puso en órbita Sentinel-3B ampliando las capacidades del Programa
Copernicus y Aeolus para medición de los vientos. China amplió fuertemente su
infraestructura espacial de observación con el lanzamiento de seis satélites Gaofen y seis
Yunhai. La NASA, que en los últimos años otorgó mayor prioridad a la exploración del Espacio
Profundo que al monitoreo de la Tierra, solamente llevó al Espacio a ICESat-2 para estudio de
la cobertura de nieve.
Durante 2018 cuarenta y ocho satélites de comunicaciones fueron lanzados al Espacio por un
peso aproximado de 115 toneladas, con un promedio de 2.400 kilogramos por satélite. De este
total, 19 fueron colocados en una órbita GEO, 25 en LEO y 4 en MEO. Los satélites de órbita
baja corresponden al despliegue de la constelación Iridium NEXT y los de órbita media a SES
Networks, anteriormente conocida como O3b.
Por varios cuerpos de ventaja, el vehículo lanzador más utilizado fue el Falcon-9 de SpaceX. De
20 lanzamientos que realizó durante el año el Falcon-9, 11 corresponden a misiones de
comunicaciones. En 3 lanzamientos para Iridium llevó a la órbita baja 25 satélites de la
constelación NEXT y en los restantes 8, también 8 satélites de comunicaciones
geoestacionarios.
Contabilizando solamente los satélites geoestacionarios, SSL fue el fabricante con más
cantidad de plataformas lanzadas durante el año. La subsidiaria de MAXAR contó con cinco
satélite en órbita seguida por Northrop Grumman con 3 y Airbus D&S con dos. Boeing (Estados
Unidos), CAST (China), MELCO (Japón), NEC (Japón) y Thales Alenia Space (Europa) participaron
con una sola plataforma GEO lanzada en el año.
Los quince lanzamientos dedicados a sistemas GNSS representan el 16,1% de los 114
lanzamientos realizados durante 2018 y los 24 satélites puestos en órbita sólo el 5% de los 462
enviados al Espacio en el año.
De los quince lanzamientos con satélites GNSS, las dos terceras partes (10 lanzamientos)
fueron realizadas por el gobierno de China para el despliegue de Beidou-3. De los cinco
restantes, dos despegaron desde Rusia, uno desde el puerto espacial europeo en Sudamérica,
uno desde la India y uno desde los Estados Unidos.
Los lanzamientos del sistema GNSS global chino se realizaron mediante vehículo CZ-3B y en 9
de las 10 misiones desplegaron dos satélites. En el único caso en el cual el cohete pesado CZ-
3B llevó un solo satélite como carga útil fue la puesta en órbita del Beidou-3 G1Q que se ubicó
en la órbita geoestacionaria.
Rusia utilizó, para los dos lanzamientos de su sistema GNSS realizados durante 2018, el
vehículo Soyuz-2.1a con etapa superior Fregat-M. Ambos satélites son del tipo Uragan-M, la
segunda generación de Glonass, y fueron lanzados como reemplazos.
La Fuerza Aérea de los Estados Unidos lanzó el primer satélite del sistema GPS III casi a final de
año, lo que constituyó el único lanzamiento del 2018. El vehículo seleccionado fue el Falcon-9
de SpaceX, que tuvo su debut con el sistema de posicionamiento norteamericano.
Los fabricantes de los veinticuatro satélites de navegación fueron CAST (China), OHB
(Alemania), ISS Reshetenev (Rusia), ISRO (India) y Lockheed Martin (Estados Unidos). Los
países, o bloques, que operan un sistema GNSS lo hacen con satélites fabricados en sus
propios países.
Los satélites del sistema Chino Beidou-3 que operan en la órbita MEO tienen un peso de 1.060
kilogramos y 12 años de vida útil estimada mientras que el satélite que se ubica en la órbita
GEO tiene 1.100 kilogramos de peso y 7 años de vida útil. Los satélites de Europa son los más
livianos con 733 kilogramos y también 12 años de vida útil, mientras que los artefactos rusos
tienen 1.415 kilogramos y solo 7 años de vida útil. El satélite Indio GNSS geoestacionario
lanzado en 2018 tiene 1.425 kilogramos de peso y 12 años de vida útil. GPS III, con Lockheed
Martin como contratista principal tiene el satélite por lejos más pesado con 4.400 kilogramos y
una vida útil extendida en un 25% respecto a sus antecesores que llega a 15 años en el Espacio.
Los satélites cuyas principales características se mantienen confidenciales son los abarcados
por esta categoría. Satélites como los que integran las redes de navegación GPS, sistema de
navegación dependiente de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, o GLONASS, dependiente
del Ministerio de Defensa de Rusia, son operados por entidades militares y tienen claramente
aplicaciones militares. Sin embargo, su uso es dual y, sobre todo, sus características principales
son públicas.
Durante el año 2018 se llevaron adelante veinte lanzamientos con cargas útiles de aplicación
militar o de inteligencia, que llevaron al Espacio veintisiete satélite con características secretas
Esto representa un 15,5% de los ciento catorce lanzamientos llevados adelante en el año.
Al no contarse con información sobre las características de los satélites de aplicación militar o
de inteligencia, su peso puede ser estimado por la capacidad de los vehículos utilizados y las
órbitas a las que son lanzados estos satélites. Aproximadamente 58 t de satélites militares o de
inteligencia fueron colocadas en órbita durante 2018, lo que representa el 15,5% del total de
peso lanzado en el año.
Las naciones que lanzan satélites militares tienen, por supuesto, capacidad autónoma de
fabricación y de acceso al Espacio. Los satélites chinos fueron lanzados mediante distintos
vehículos de la familia Larga Marcha: CZ-2D, CZ-2C, CZ-3C, CZ-4C. Rusia utilizó el vehículo
pesado Proton, Soyuz-2 y Rockot. Los dos lanzamientos de Japón se realizaron mediante el
cohete pesado H-IIA de MHI y el satélite francés fue puesto en órbita con un cohete ruso
Soyuz-2, pero a través de la compañía europea Arianespace. En los Estados Unidos United
Launch Alliance (ULA) continúa siendo el preferido del Departamento de Defensa y llevó
De las siete toneladas orbitadas para demostración tecnológica, el 28% corresponde a dos
proyectos de SpaceX: el Tesla Roadster (1.250 kilogramos) rojo lanzado como carga útil
experimental en el vuelo inaugural del Falcon Heavy y los dos prototipos de la constelación de
banda ancha Starlink (400 kilogramos cada uno).
Los 175 satélites pertenecen a 34 naciones de todos los continentes del mundo, lo que deja en
evidencia que la disponibilidad de infraestructura en el Espacio es accesible para cualquier
nación. Algunos de estos países, como Costa Rica, lanzaron el primer satélite de su historia. Los
Estados Unidos lideraron ampliamente este segmento de la actividad con 76 satélites
aportados por una multiplicidad de universidades, instituciones militares, la NASA y empresas
privadas. China, con 23 satélites, fue el segundo país en cantidad de satélites de demostración
tecnológica lanzados durante 2018.
Los Estados Unidos y China juntos lanzaron 99 satélites para probar tecnologías. Las otras 32
naciones que lo hicieron en 2018 sumaron 72 envíos, mientras que 4 satélites fueron
catalogados como internacionales por pertenecer a consorcios de múltiples naciones con la
misma participación. El 81,14% de los satélites (142) son del tipo cubesat.
Si bien son muchas las compañías que actualmente generan ingresos sobre infraestructura
espacial basada en satélites del tipo cubesat, la mayor parte de estas, hasta el momento,
desplegó misiones de demostración. Las dos empresas que ofrecen servicios globales, ambas
norteamericanas, operando constelaciones comerciales definitivas con satélites del tipo
cubesat son Spire y Planet. Spire, fundada en el año 2012, obtuvo hasta la fecha casi USD140
millones en financiamiento. Planet, también creada en 2014, acumula financiamiento por
USD180 millones. Ambas empresas tienen su base en los Estados Unidos aunque ofrecen
servicios globales y operan una numerosa flota de satélites del tipo cubesat.
En la última prueba del cohete Electrón, misión denominada Still Testing, la empresa de
lanzamientos orbitales lanzó a la órbita baja el satélite Humanity Star, un poliedro reflectivo de
10 kilogramos de peso cuya única finalidad era ser visto desde la Tierra mientras la orbitaba. El
objetivo de la misión: alentar a todas las personas a buscar y considerar nuestro lugar en el
universo. Orbital Reflektor, del Museo de Arte de Nevada, Estados Unidos, también consiste en
una estructura (escultura) reflectiva que orbita la Tierra y puede ser observada a simple vista.
En este último caso, es desplegada desde un cubesat 3U.
Otra de las nuevas aplicaciones espaciales son los servicios fúnebres. Elysium Space, compañía
norteamericana, lanzó a la órbita de la Tierra Elysium Star-2, un cubesat de una unidad que
contenía muestras de cenizas de personas que fueron cremadas. El Museo de Los Ángeles
(LACMA) envió al espacio un cubesat, bautizado Enoch, especialmente diseñado por Pumpkin
Space con una obra del artista Tavares Strachan. El satélite contiene un frasco de oro de 24
quilates con un busto del primer astronauta afroamericano, Robert Henry Lawrence Jr.
Astrocast, fundada en el año 2013 con sede principal en Suiza, lanzó Astrocast-0.1. Fleet Space
Technologies, de Australia, puso en órbita 2 satélites Próxima y 2 Centauri, Helios Wire de
Canadá llevó al Espacio el Pathfinder-2. La holandesa Hiber Global puso en órbita los satélites
Hiber-1 y 2. Kepler Communications, con sede en Ontario, Canadá, desplegó dos satélites en
2018: Kepler-1 “Kipp” y Kepler-2 “CASE”. Myriota de Australia lanzó BRIO y Swarm
Technologies, de los Estados Unidos, colocó en órbita siete SpaceBEES de apenas 250 gramos
en dos lanzamientos.
Swarm Technologies tomó notoriedad no solo por el escaso peso de sus satélites, sino también
por llevar adelante el lanzamiento de los primeros cuatro satélites sin autorización de la FCC,
autoridad regulatoria de los Estados Unidos. Esto le valió una sanción de casi un millón de
dólares, pero logró que la FCC autorizara el lanzamiento de sus diminutos satélites, que habían
sido rechazados inicialmente por considerarlos peligrosos de producir colisiones.
● País: Suiza
● Fundación: 2013
● Financiamiento: USD10 millones
● Lanzamientos 2018: Astrocast-0.1
● País: Australia
● Fundación: 2015
● Financiamiento: USD3,7 millones
● Lanzamientos 2018: Proxima-1 y 2, Centauri-1 y 2
● País: Holanda
● Fundación: 2015
● Financiamiento: USD2 millones
● Lanzamientos 2018: Hiber-1 y 2
● País: Canadá
● Fundación: 2015
● Financiamiento: USD21 millones
● Lanzamientos 2018: Kepler-1 “Kipp, Kepler-2
“CASE”
● País: Australia
● Fundación: 2015
● Financiamiento: USD 15 millones
● Lanzamientos 2018: BRIO
Reaktor Space Lab de Finlandia, OHB Italia y Aistech de España lanzaron durante el año
satélites de prueba para futuras constelaciones de observación de la Tierra.
Por último, el segmento de demostración tecnológica y New Space tuvo al Falcon-9 de SpaceX
como el vehículo más utilizado para lanzar al Espacio los 175 satélites del 2018. El 38% de estas
misiones fue llevada al Espacio mediante Falcon-9, principalmente en el vuelo SmallSats
Express dedicado a SpaceFlight.
A gran distancia se ubicaron PSLV de ISRO con 23 y Electron de Rocket Lab con 19 satélites
lanzados durante el año. La familia de vehículos chinos Larga Marcha (CZ) llevó a la órbita 26
satélites de esta categoría repartidos entre CZ-2C, CZ-2D, CZ-11 y CZ-4C.
Además de la exitosa irrupción de Rocket Lab en el mercado y el debut de SpaceX en los vuelos
compartidos dedicados, 2018 también cobró notoriedad por el lanzamiento de los pequeños
lanzadores de las empresas chinas Expace y Landspace, aunque el vehículo ZhuQue-1 de esta
última no logró alcanzar la órbita.
NASA Insight
Desde el primer descenso en Marte, llevado adelante por la NASA con el Programa Viking,
solo un puñado de misiones logró posarse con éxito en la superficie del planeta rojo. Insight,
misión que requirió una inversión de más de USD800 millones, estudiará el subsuelo
marciano para profundizar el conocimiento de su geología.
Tesla Roaster
El esperado y demorado vuelo inaugural del Falcon Heavy, vehículo pesado de SpaceX con la
capacidad de colocar 64 toneladas de carga útil en la órbita baja de la Tierra, llevó como
carga útil de prueba un automóvil Tesla Roadster con el maniquí Starman ubicado en el
asiento del conductor hacia una órbita elíptica alrededor del Sol.
ICEYE-X1
La empresa finlandesa del New Space ICEYE lanzó en 2018 los dos primeros satélites SAR en
Banda X de una constelación de nueve planificada para 2019. La compañía, fundada en el
año 2012, obtuvo entre 2015 y 2017 USD15 millones en financiamiento.
Uno de los principales acontecimientos del año es la entrada en operación del sistema de
navegación por satélite global de China Beidou-3. Con nueve lanzamientos dedicados para
este nuevo sistema GNSS, China desplegó 18 satélites Beidou-3 durante 2018, de los cuales
16 se colocaron en la órbita media de la tierra, uno en la órbita geoestacionaria y el restante
en una órbita inclinada.
SES-12
GEO KOMPSAT-2A
SpaceBEE
Siete diminutos satélites SpaceBEE de Swarm Technologies fueron lanzados durante 2018
pero cobraron notoriedad por no estar, los primeros cuatro, autorizados por la FCC de los
Estados Unidos. La compañía ya cuenta con financiamiento por USD25 millones para
desplegar una constelación de 150 SpaceBee en 2020.
BepiColombo
La misión conjunta entre las agencias espaciales de Europa y Japón viajará durante siete
años por el Sistema Solar para luego orbitar y estudiar Mercurio durante un año más. El
costo de la misión, aprobada en el año 2009, se estima en más de USD2.000 millones.
Horizons-3e
Horizons-3e es el último de los siete satélites de la flota EPIC de alto rendimiento del
operador global Intelsat. Con capacidad HTS en banda C y banda ku, el satélite tiene la
capacidad de traficar hasta 30 Gbps.
Dos satélites de alta resolución SkySat de Planet fueron lanzados en el 2017. Con la
capacidad de tomar imágenes de 90 centímetros en modo pancromático y 2 metros
multiespectral, los satélites SkySat fueron diseñados por SkyBox Imaging en 2009, compañía
adquirida posteriormente por Google quien a su vez la vendió a Planet en 2017.
Lanzamientos
Durante 2018 la región envió al Espacio seis satélites para aplicaciones de observación de la
Tierra y demostración tecnológica. Argentina acaparó la mitad de estos lanzamientos con la
puesta en órbita de dos satélites de alta resolución ópticos de la empresa privada Satellogic
(Ada y Maryam) y el esperado SAOCOM-1A de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales
(CONAE) que lleva a bordo una carga útil SAR en banda L.
Los satélites de Satellogic se consideran argentinos por el país donde la empresa tiene su sede
principal y también por la nacionalidad de su CEO y fundador Emiliano Kargieman; sin
embargo, algunos de sus satélites figuran con bandera Uruguaya a raíz de que la empresa tiene
en una zona franca de Montevideo instalaciones para la integración de sus satélites.
Costa Rica y Colombia lanzaron sus primeros satélites al Espacio en 2018. En Sudamérica
solamente Paraguay y Guyana son las naciones que no enviaron, hasta el momento, satélites al
Espacio. Paraguay conformó recientemente su agencia espacial (AEP) y se encuentra camino a
lanzar su primer objeto al Espacio en cooperación con Japón.
SAOCOM-1A
FACSAT-1
Irazú
Comunicaciones
Si bien los operadores de la región no enviaron satélites al Espacio, otros operadores globales
pusieron en órbita satélites con la capacidad de brindar servicios en la Región. Es evidente que
la ampliación de las constelaciones globales también incrementa la capacidad y variedad de
servicios sobre la región latinoamericana.
Los satélites de comunicaciones geoestacionarios que fueron lanzados durante 2018 con
cobertura sobre la región latinoamericana son los siguientes:
SES Networks lanzó también cuatro satélites de la constelación de órbita media O3b. De esta
forma la red amplió su capacidad en un 38% pasando de 12 a 16 satélites y su cobertura de los
45° a los 50° tanto en el hemisferio norte como en el sur.
Los 25 satélites Iridium NEXT lanzados en el año dejaron a la constelación de nueva generación
de Iridium a tan solo un lanzamiento para completar su despliegue y así llevar sus servicios a
un nivel superior.
Distintas empresas comenzaron en 2018 a ofrecer también banda ancha satelital sobre la
capacidad HTS del Amazonas-5, como es el caso de Dish en México. En Argentina, tras la
postergada autorización del Amazonas-3, nació Orbith con una oferta de Internet Satelital de
Banda Ancha en la provincia de Buenos Aires.
Los proyectos de las empresas estatales no tuvieron en buen año. ARSAT-3 en Argentina se
encuentra suspendido sin novedades oficiales desde hace un año y medio, cuando se conoció
un acuerdo para crear una nueva empresa conjunta con Hughes, proyecto que no habría
prosperado. Telebras buscó una asociación con Viasat para comercializar la capacidad HTS en
banda Ka del SGDC y el acuerdo fue judicializado por empresas locales que tienen la intención
de brindar servicios sobre el satélite operado por Visiona. En Bolivia se viene anunciando
reiteradamente la ampliación de la flota, actualmente integrada por el Tupac Katari de origen
chino, pero todavía no llegó el tiempo de las definiciones, aunque se espera un satélite HTS
con cobertura regional.