Ingreso Hospitalario
Ingreso Hospitalario
[Link]. Concepto
[Link]. Tipos de egreso
[Link]. Plan de alta
7.2. Expediente clínico
Las actividades administrativas realizadas al ingreso del paciente varían de acuerdo con el
tipo de unidad médica, pero en general se considera los requisitos relacionados a vigencia de
derechos, horarios de ingreso, autorización de hospitalización o cumplimiento en elementos
administrativos para abrir el expediente clínico correspondiente. Estas actividades las realiza el
personal administrativo en el servicio de administración hospitalaria de la institución correspondiente.
Cuando el personal médico haya determinado la hospitalización del paciente mediante una
valoración del estado de salud en la sección médica, se deberá canalizar al servicio correspondiente
que garantice atención a sus necesidades o problemas, así como a su padecimiento mediante los
recursos adecuados y específicos.
Los equipos y materiales básicos requeridos son: equipo de somatometría, equipo para toma
de signos vitales, equipo de aseo, ropa del paciente de acuerdo con las normas de la institución,
medicamentos de urgencia, bolsas de plástico y expediente clínico.
Consulta externa:
FUNDAMENTACION:
NORMA 2: Recepción del paciente con su expediente clínico sin olvidar su orden de
hospitalización.
FUNDAMENTACION:
- Todo individuo es un miembro de una sociedad que tiene derechos, deberes, privilegios y
libertades, así como temores y necesidades personales que comúnmente se exacerban con la
enfermedad.
- Son derechos del paciente:
1. Recibir atención oportuna y de calidad.
2. Conocer horarios de consulta y nombre y lugar de médicos disponibles.
3. Recibir atención en situaciones que pongan en riesgo la vida, órganos o función.
4. Recibir trato amable.
5. Obtener información del servicio del equipo de salud y de las obligaciones que contrae.
- Las necesidades emocionales básicas se agrupan en necesidades de adaptación (asociación
e interacción), de suficiencia (poderío, decisión y autoridad) y de afecto (concesión mística a
través de afecto).
- El proceso de comunicación incrementa una relación de ayuda.
- La utilización del conocimiento científico y la comprensión del comportamiento humano
influyen en la acción terapéutica.
FUNDAMENTACION:
NORMA 4: Elaborar inventario de las pertenecías del paciente para entregarlas al familiar o a
la administración.
FUNDAMENTACION:
FUNDAMENTACION:
FUNDAMENTACION:
FUNDAMENTACION:
- El desarrollo oportuno de las actividades durante el ingreso del paciente asegura un alto grado
de atención a la salud del individuo.
FUNDAMENTACION:
- La precisión, brevedad y legibilidad de los registros e informes, son factores importantes para
la elaboración de un diagnostico e implantación de un tratamiento.
FUNDAMENTACION:
- La percepción está determinada por las experiencias, y tiene para el individuo un significado,
interés y valor individual.
- Toda forma de comportamiento humano está regida por motivaciones.
- La ansiedad es una reacción emocional a la percepción de peligro real o imaginario, con
repercusiones fisiológicas, psicológicas y conductuales.
FUNDAMENTACION:
- La atención medica debe ser universal, oportuna, continua, evaluable, integral y accesible.
En hospitalización:
NORMA 1: Recepción del paciente con su expediente clínico, sin olvidar la orden de
hospitalización.
FUNDAMENTACION:
- Todo individuo es miembro de una sociedad que tiene derechos, deberes, privilegios y
libertades, así como temores y necesidades personales que comúnmente se exacerban con la
enfermedad.
NORMA 2: Mostrar la ubicación de los servicios generales de su unidad y normas que deben
conocer y acatar durante la estancia hospitalaria (horario de visita, información médica, de
visita de familiares, condiciones para visitar al paciente, etc.) tanto al paciente como a sus
familiares.
FUNDAMENTACION:
FUNDAMENTACION:
FUNDAMENTACION:
- El desarrollo oportuno de las actividades durante el ingreso del paciente, asegura un alto
grado de atención a la salud del individuo.
NORMA 6: Informar al paciente y familia sobre los procedimientos que se le están realizando.
FUNDAMENTACION:
NORMA 7: Registrar la admisión del paciente, las condiciones de salud, las actividades de
enfermería y las observaciones realizadas de acuerdo a las normas de la institución.
[Link]. INTERVENCIONES RELACIONADAS CON LA HOSPITALIZACIÓN
(Cuidados de enfermería al ingreso en las unidades de hospitalización del Hospital General Universitario de Alicante. Unidad
de Gestión de Procesos Asistenciales).
Protección de los derechos del paciente (7460) 1. Proporcionar al paciente la Carta de derechos
y obligaciones del paciente.
3. Mantener la confidencialidad de la
información sanitaria del paciente.
Intermediación cultural (7330) 1. Determinar la naturaleza de las diferencias
conceptuales que tienen el paciente y el
profesional de enfermería sobre los problemas
de salud o el plan de tratamiento.
Instrucciones: Realizar una lectura complete del contenido, desarrollando el análisis y comprensión
del mismo con los demás documentos del mismo tema y elabora tu propio conocimiento.
INSTRUCCIONES: De los siguientes temas relacionados con el ingreso hospitalario elabora el
cuadro de aprendizaje que se encuentra en la parte posterior de la siguiente hoja.
Por Oren Traub, MD, PhD, Departments of Internal Medicine and Adult Hospital Medicine, Pacific Medical Centers
Manual MSD
¿Qué se sobre el tema? ¿Qué quiero saber sobre el tema? ¿Qué aprendí sobre el tema?
¿Qué se sobre el tema? ¿Qué quiero saber sobre el tema? ¿Qué aprendí sobre el tema?
7.1.3. EGRESO DEL PACIENTE
(Susana Rosales, Reyes Gómez; 3era Edición Fundamentos de Enfermería, pag. 497-502).
Orientar a los familiares sobre los tramites administrativos
Alta hospitalaria
Por Oren Traub, MD, PhD, Departments of Internal Medicine and Adult Hospital Medicine, Pacific
Medical Centers ([Link]
hospitalaria)
LICENCIATURA EN ENFERMERIA
MATERIA: ENFERMERIA FUNDAMENTAL MAESTRA: ME. MAIRA GODINA GARCIA
PERIODO ESCOLAR 2019-3
NOMBRE DEL ALUMNO: _______________________________________________ FECHA: ______________________ CALIFICACION________________
INTRODUCCION: Antes de comenzar cada unidad o tema distinto, rellenar la tabla SQA.
Esto indica:
S: los que ya Sabes, antes de leer, escuchar u observar sobre el tema
Q: lo que Quieres saber más, antes de leer, escuchar u observar sobre el tema
A: lo que Aprendiste, después de leer, escuchar u observar sobre el tema
¿Qué se sobre el tema? ¿Qué quiero saber sobre el tema? ¿Qué aprendí sobre el tema?
7.2. EXPEDIENTE CLÍNICO
NORMA Oficial Mexicana NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico
Dar lectura a la Norma Oficial Mexica y contestar las siguientes preguntas
[Link]
Como el registro del paciente es un documento legal y puede usarse para proporcionar
pruebas en un tribunal, hay que tener en cuenta muchos factores a lo hora de hacer el registro. El
personal sanitario no sólo debe mantener la confidencialidad del registro del paciente, sino cumplir
todos los estándares legales en el proceso del registro.
3. PERMANENCIA: Todas las entradas en el registro del paciente se hacen con tinta oscura de
manera que el registro sea permanente y puedan identificarse los cambios. La tinta oscura se
reproduce bien en microfilm y en procesos de duplicación. Seguir las normas de la institución
respecto al tipo de bolígrafo y tinta usado para el registro.
4. FIRMA: Todo registro en las notas de enfermería debe ir firmado por el profesional de
enfermería que lo hace. La firma incluye el nombre y el título; por ejemplo, «Susan J. Green,
RN» o «SJ Green, RN». Algunas instituciones tienen una hoja de firmas y, tras firmarla, los
profesionales de enfermería pueden usar sus iniciales. En el registro informatizado todos los
profesionales de enfermería tienen su propio código, que permite identificar sus registros. A
menudo se utilizan las siguientes abreviaturas del título, pero los profesionales de enfermería
deben seguir las normas de la institución sobre cómo firmar sus nombres.
DE diplomado de enfermería
5. LEGIBILIDAD: Todas las entradas deben ser legibles y fáciles de leer para evitar errores de
interpretación. La escritura a mano fácil de entender suele ser permisible. Siga las normas de
la institución sobre la escritura a mano.
En 2004, la JCAHO elaboró los NPSG (National Patient Safety Goals) para reducir los
errores de comunicación. Estos objetivos hay que implantarlos en todas las organizaciones
acreditadas por la JCAHO. Debido a ello, las organizaciones acreditadas deben elaborar una
lista de «No use» de abreviaturas, acrónimos y símbolos. Esta lista debe incluir las prohibidas
por la JCAHO (tabla 15-5).
7. ESCRITURA CORRECTA
La escritura correcta es esencial para la precisión del registro. Si no está completamente seguro
de cómo se escribe una palabra, búsquela en un diccionario u otro libro. Dos medicamentos
decididamente diferentes pueden tener nombres parecidos; por ejemplo, Fosamax y Flomax.
8. PRECISIÓN
El nombre del paciente y su información identificadora deben pegarse o escribirse en todas las
páginas del registro clínico. Antes de introducir cualquier dato, comprobar que es la tarjeta adecuada.
No identificar las tarjetas sólo por el número de habitación; comprobar el nombre del paciente. Es
necesario un cuidado especial para los pacientes con el mismo apellido. Las anotaciones en los
registros deben ser precisas y correctas.
Las anotaciones correctas consisten en hechos u observaciones en lugar de opiniones o
interpretaciones. Es más preciso, por ejemplo, escribir que el paciente «rechazó el medicamento»
(hecho) que escribir que el paciente «no cooperó» (opinión); escribir que un paciente «estaba
llorando» (observación) es preferible a anotar que el paciente «estaba deprimido» (interpretación).
De forma análoga, cuando un paciente expresa su preocupación sobre el diagnóstico o problema,
esto debe reflejarse directamente en el registro: «Dijo: ‘estoy preocupado por la pierna’». Cuando se
describe algo, evitar palabras generales, como grande, bueno o normal, que pueden interpretarse de
forma diferente. Por ejemplo, datos específicos de la tarjeta como «hematoma de 2 × 3 cm» en lugar
de «hematoma grande».
Cuando se realiza un registro erróneo, trazar una línea a través de él y escribir las letras entrada
errónea por encima o a continuación de la entrada original, con sus iniciales o su nombre
(dependiendo de las normas de la institución). No la borre, tape ni use líquido corrector. La entrada
original debe permanecer visible. Cuando use un registro informatizado, el profesional de enfermería
debe conocer las normas de la institución y procesarlo para corregir errores de registro. (Véase un
ejemplo en la figura 15-10).
Escribir sobre cada línea, pero nunca entre ellas. Si aparece un espacio en blanco en la
anotación, trazar una línea a través de él para que no pueda registrarse información adicional en
ningún otro momento ni por otra persona, y firmar en la anotación.
9. SECUENCIA
Registrar los acontecimientos en el orden en que se produjeron; por ejemplo, registrar las
valoraciones, después las intervenciones de enfermería y después las respuestas del paciente.
Actualizar o eliminar los problemas cuando sea necesario.
10. IDONEIDAD
Registrar sólo la información que pertenezca a los problemas de salud del paciente y a su
asistencia. Cualquier otra información personal que el paciente manifieste es inadecuada para el
registro. Registrar información irrelevante puede considerarse una invasión de la intimidad del
paciente, ser difamatorio o ambos. La revelación por parte de una paciente de que era adicta a la
heroína 15 años antes, por ejemplo, no debe registrarse en el registro médico de la paciente a no ser
que tenga una influencia directa en su problema de salud.
11. EXHAUSTIVIDAD
No todos los datos que un profesional de enfermería obtiene sobre un paciente pueden
registrarse. Pero la información que se registra debe ser completa y útil para el paciente y los
profesionales sanitarios. Las notas de los profesionales de enfermería deben reflejar el proceso de
enfermería. Registrar todas las valoraciones, intervenciones de enfermería dependientes e
independientes, problemas del paciente, compromisos del paciente y respuestas a las intervenciones
y pruebas, el progreso hacia los objetivos y la comunicación con otros miembros del equipo sanitario.
La asistencia que se omite por el trastorno del paciente o el rechazo del tratamiento también debe
registrarse. Registrar lo que se omitió, por qué se omitió y a quién se le notificó.
12. CONCISIÓN
Los registros deben ser breves y completos para ahorrar tiempo en la comunicación. El nombre
del paciente y la palabra paciente se omiten. Por ejemplo, escribir «suda profusamente.
Respiraciones superficiales, 28/min». Acabar cada pensamiento o frase con un punto.
El registro preciso y completo debe aportar protección legal al profesional de enfermería, los otros
cuidadores del paciente, la institución sanitaria y el paciente. Admisible en un tribunal como
documento legal, la historia clínica proporciona pruebas de la calidad de la asistencia prestada a un
paciente. El registro suelen verlo jueces y abogados como la mejor prueba de lo que en realidad le
ocurrió al paciente.
Para obtener la mejor protección legal, el profesional de enfermería no sólo debe seguir los
modelos profesionales de la asistencia de enfermería, sino también las normas de la institución y los
procedimientos para la intervención y registro en todas las situaciones, en especial en las de alto
riesgo.
Por ejemplo:
La exploración física completa del estado de salud puede hacerse empezando por la cabeza y
continuando sistemáticamente hacia abajo (valoración de cabeza a dedos de los pies). Sin embargo,
el procedimiento puede variar según la edad de la persona, la gravedad de la enfermedad, las
preferencias de la enfermera, la localización de la exploración y las prioridades y procedimientos de
la institución. En el cuadro 30-1 se recoge la exploración siguiendo una sistemática desde la cabeza
a los dedos de los pies. Sea cual sea el procedimiento utilizado, hay que considerar el vigor del
paciente y el tiempo que se necesita para efectuarla. Es decir, la valoración de la salud debe hacerse
de una forma sistemática y eficiente y que exija el menor número posible de cambios de posición del
paciente. Es frecuente que la enfermera valore una región concreta del cuerpo en lugar de la
totalidad. Estas valoraciones específicas se hacen en relación con las quejas de los pacientes, los
problemas observados por la propia enfermera, el problema inicial del paciente, las intervenciones de
enfermería que se llevan a cabo o los tratamientos médicos. En la tabla 30-1 se muestran ejemplos
de estas situaciones y valoraciones.
Obtención de los datos iniciales sobre las capacidades funcionales del paciente
Complemento, confirmación o refutación de los datos recogidos en la historia de enfermería
Obtención de datos que ayuden a establecer los diagnósticos de enfermería y los planes
asistenciales
Valoración de los resultados fisiológicos de la asistencia sanitaria y, por tanto, de los
progresos del problema de salud del paciente
Establecimiento de juicios clínicos sobre el estado de salud del paciente
Identificación de las áreas para la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad
La mayoría de las personas necesitan que se les explique la exploración física. A menudo, los
pacientes tienen ansiedad en relación con lo que la enfermera puede encontrar. Por tanto, durante la
exploración hay que tranquilizarlos, explicándoles cuándo y dónde se hará, por qué es importante y
qué va a suceder. Se explica al paciente que toda la información obtenida y documentada durante la
valoración es confidencial de acuerdo con la ley (Health Insurance Portability and Accountability
Act en EE. UU.), por lo que sólo los profesionales de la salud que legítimamente necesiten conocer
la información tendrán acceso a ella.
Las exploraciones físicas suelen ser indoloras, pero es importante determinar por adelantado
qué posiciones están contraindicadas en un paciente concreto. En caso necesario, la enfermera
tiene que ayudar al paciente a desnudarse y a ponerse una bata. El paciente debe vaciar la vejiga
antes de la exploración, lo que hace que se sienta más relajado y facilita la palpación del abdomen y
de la región pubiana. Si se va a hacer un análisis de orina, esta debe recogerse en un envase
adecuado.
Cuando se explora a un adulto es importante reconocer que personas de la misma edad
pueden ser muy distintas. En el cuadro 30-3 se exponen algunas consideraciones especiales para la
valoración de los adultos, en especial los ancianos.
La exploración es distinta en los niños y los adultos. En los primeros se procede desde las
maniobras menos invasoras o incómodas a las más invasoras. Al principio del proceso pueden
explorarse la cabeza y el cuello, el corazón y los pulmones y el arco de movimientos, dejando para el
final los oídos, la boca, el abdomen y los genitales.
Cobertura
Los paños deben disponerse de forma que el área a valorar quede descubierta, mientras que
el resto del cuerpo permanece cubierto. La exposición del cuerpo suele ser embarazosa para los
pacientes. Los paños no sólo proporcionan un cierto grado de intimidad, sino también calor. La
cobertura puede hacerse con papel, paños o ropa de cama.
Instrumentación
Todo el equipo necesario para la valoración de la salud debe estar limpio, ordenado y
fácilmente accesible. Suele disponerse en bandejas preparado para su uso. En la tabla 30-3 se
muestran varios instrumentos utilizados en la exploración física.
7.3.3. MÉTODOS DE EXPLORACIÓN
En la exploración física se utilizan cuatro técnicas fundamentales: inspección, palpación,
percusión y auscultación. Estas técnicas se estudian a lo largo de este capítulo en la medida en que
se aplican a cada aparato o sistema del organismo.
Inspección
Palpación
La palpación es la exploración del cuerpo usando el sentido del tacto. Para ello se usan los
pulpejos de los dedos ya que el gran número de terminaciones nerviosas que poseen los hace muy
sensibles a la discriminación táctil. La palpación se utiliza para determinar: a) la textura (p. ej., del
pelo); b) la temperatura (p. ej., de una zona de la piel); c) la vibración (p. ej., en una articulación); d)
la posición, el tamaño, la consistencia y la movilidad de los órganos o tumoraciones; e) la distensión
(p. ej., la de la vejiga urinaria); f) la pulsación, y g) la presencia de dolor a la presión. Existen dos
tipos de palpación: superficial y profunda. La palpación superficial debe preceder siempre a la
palpación profunda por que la presión fuerte de las puntas de los dedos puede embotar el sentido
del tacto. Para la palpación superficial, se extienden los dedos de la mano dominante en paralelo a la
superficie de la piel y presiona suavemente mientras mueve la mano en círculos (véase figura 30-1
en la p. 570). Durante la palpación superficial se deprime ligeramente la piel. Si hay que precisar los
detalles de una tumoración, se presiona levemente varias veces en lugar de mantener la presión.
Para las características de las tumoraciones, véase cuadro 30-4, p. 570.
La palpación profunda se hace con las dos manos (bimanual) o con una sola mano. En la
palpación bimanual profunda se extiende la mano dominante como en la palpación superficial y a
continuación se colocan los pulpejos de los dedos de la mano no dominante sobre la superficie
dorsal de la segunda articulación interfalángica de los tres dedos medios de la mano dominante
(figura 30-2). La mano superior es la que aplica la presión, mientras que la inferior permanece
relajada para percibir las sensaciones táctiles. En la palpación profunda con una sola mano, los
pulpejos de los dedos de la mano dominante presionan sobre la zona a palpar y a menudo la otra
mano se utiliza para mantener una tumoración u órgano desde abajo. La palpación profunda no
suele hacerse durante una exploración sistemática y requiere una considerable habilidad por parte
del profesional. Se efectúa con extrema precaución porque la presión puede lesionar órganos
internos. No suele estar indicada en los pacientes con dolor abdominal agudo o con un dolor para el
que aún no se tiene un diagnóstico.
Para comprobar la temperatura cutánea, lo mejor es usar el dorso o parte posterior de la mano
y los dedos, ya que en esa zona la piel es más fina. Para explorar la vibración hay que utilizar la
superficie palmar de la mano.
Las manos de la enfermera deben estar limpias y calientes y las uñas deben ser
cortas.
Las áreas dolorosas deben ser las últimas que se palpen.
La palpación profunda debe hacerse después de la superficial.
La efectividad de la palpación depende en gran medida del grado de relajación del paciente.
La enfermera puede ayudar a que el paciente se relaje: a) cubriendo adecuadamente al paciente con
la bata, paños o ambas cosas; b) colocándolo en una postura cómoda, y c) asegurándose de que
tiene las manos calientes antes de comenzar la exploración. Durante la palpación hay que
permanecer atento a las expresiones verbales y faciales del paciente que indiquen malestar.
La percusión es el acto de golpear la superficie corporal para producir sonidos que puedan
oírse o vibraciones que pueden sentirse con el tacto. Existen dos tipos de percusión: directa e
indirecta. En la percusión directa se golpea directamente el área a percutir con los pulpejos de dos,
tres o cuatro dedos o con el del dedo medio. Los golpes son rápidos y la articulación que se mueve
es la de la muñeca (figura 30-4). Esta técnica no suele utilizarse para percutir el tórax, pero es útil
para explorar los senos paranasales en los adultos.
La percusión indirecta consiste en el golpeo de un objeto (p. ej., un dedo) que se mantiene
apoyado en el área del cuerpo que se va a explorar. En esta técnica se coloca firmemente el dedo
medio de la mano no dominante, al que se denomina plexímetro, sobre la piel del paciente. Sólo la
falange y articulación distales de este dedo deben estar
en contacto con la piel. Usando la punta del dedo medio flexionado de la otra mano, el llamado
plexor, se golpea el plexímetro, habitualmente sobre la articulación interfalángica distal (figura 30-5).
Algunas enfermeras pueden encontrar más cómodo utilizar como punto plexímetro algún lugar entre
las articulaciones interfalángicas proximal y distal. El movimiento se hace con la muñeca mientras
que el antebrazo se mantiene estático. El ángulo entre el plexor y el plexímetro debe ser de 90° y
para obtener un sonido claro el golpe ha de ser firme, rápido y corto. La percusión se usa para
determinar el tamaño y la forma de los órganos internos, delimitando sus bordes. Indica si el tejido es
sólido o está lleno de líquido o de aire. La percusión produce cinco tipos de sonidos: matidez
acentuada, matidez, resonancia, hiperresonancia y timpanismo. La matidez acentuada es un sonido
extraordinariamente mate producido por un tejido muy denso, por ejemplo, el músculo o el hueso. La
matidez es un sonido sordo producido por un tejido denso, como el hígado, el bazo o el corazón. La
resonancia es un sonido hueco como el producido por los pulmones llenos de aire. La
hiperresonancia no es un sonido que se produzca en el cuerpo normal y se describe como un
estampido; puede oírse al percutir sobre un pulmón enfisematoso. El timpanismo es un sonido
musical, de tambor, producido, por ejemplo, por el estómago lleno de aire. En un espectro continuo,
la matidez acentuada corresponde al tejido más denso (el que tiene la menor proporción de aire) y el
timpanismo al menos denso (el que tiene la mayor proporción de aire). El sonido de la percusión se
describe según su intensidad, tono, duración y calidad (tabla 30-4).
Figura 30-4. Percusión directa. Con una mano se percute en la Figura 30-5. Percusión indirecta. Se usa el dedo de una mano para golpear
superficie del cuerpo. golpear sobre el dedo de la otra mano.
Auscultación
La valoración del estado de salud comienza con una revisión general que consta de
observación del aspecto general del paciente y su estado mental, y de la medición de las constantes
vitales, la talla y el peso. Muchos de los componentes de la revisión general, tales como la
complexión corporal, la postura, la higiene y el estado mental, se valoran mientras se hace la
anamnesis.
Constantes vitales
Las constantes vitales se miden para: a) establecer los datos iniciales con los que comparar
las mediciones futuras y b) para detectar problemas de salud reales y potenciales. En el capítulo 29
se explica cómo se miden la temperatura, el pulso, las respiraciones, la presión arterial y la
saturación de oxígeno. Para la valoración del dolor, véase capítulo 46.
Talla y peso
En los adultos, la relación entre talla y peso proporciona una medida general del estado de
salud. Preguntando al paciente por su talla y peso antes de medirlos, la enfermera se hace una idea
de la autoimagen de la persona. Una discrepancia excesiva entre las respuestas del paciente y las
mediciones reales pueden dar algunas pistas sobre los problemas reales o potenciales relacionados
con el concepto que el paciente tiene de sí mismo. Hay que tener en cuenta cualquier pérdida o
ganancia de peso involuntaria.
La talla se mide en una barra de medición fijada al peso o a la pared. El paciente debe
quitarse los zapatos y permanecer recto, con los talones juntos, y estos, las nalgas y la parte
posterior de la cabeza apoyados en la barra de medición; los ojos deben estar mirando directamente
hacia delante. La enfermera sube el brazo deslizante en L de la barra hasta que descansa sobre la
parte más alta de la cabeza del paciente o coloca sobre ella un objeto plano como una regla o un
libro. El borde del objeto plano debe apoyarse en la barra de medición.
El peso suele medirse cuando el paciente ingresa en la institución sanitaria y a menudo con
regularidad, por ejemplo, todas las mañanas antes del desayuno. Los pesos se miden en kilogramos
(kg) (o en libras en países anglosajones, en cuyo caso es posible que haya que hacer la
correspondiente conversión: 1 kg = 2,2 libras). Cuando la exactitud es importante, debe usarse
siempre el mismo peso (porque es habitual que existan ligeras diferencias entre distintos pesos),
pesar el paciente siempre a la misma hora todos los días y asegurarse de que lleva el mismo tipo de
ropa y está descalzo. El paciente se sube a la plataforma y el peso se lee en una pantalla digital o en
el brazo de la balanza. Los pacientes que no pueden permanecer de pie se pesan en pesos de silla
(figura 30-6) o de cama. Los pesos de cama (figura 30-7) tienen una banda de lienzo o un aparato de
tipo camilla. Una máquina eleva al paciente por encima de la cama y el peso se muestra en una
pantalla digital o en el brazo de una balanza de la misma forma que en los pesos convencionales.
Algunas instituciones disponen de camas con pesos incorporados.
Sin embargo, aunque se considera una técnica sencilla, económica y de fácil aplicación, en la
práctica la exactitud y precisión de estas mediciones no son del todo satisfactorias, pues se piensa
que son extremadamente fáciles de realizar y por lo tanto se pone poco cuidado y atención al pesar
o medir. Para cualquier uso, estas mediciones deben ser tomadas y registradas de manera exacta y
así asegurar la buena evaluación del crecimiento del niño.
Con la finalidad de que cuentes con los elementos necesarios para que realices una adecuada
medición, a continuación, te presentaremos la forma de preparar al niño o la niña para ser pesados y
medidos, así como la técnica para que puedas realizar una medición exacta y precisa.
Técnica de medición del peso
La preparación del equipo siempre se deberá hacer un día antes de ser usado. No deben utilizarse
básculas de baño o similares debido a que el resorte pierde flexibilidad con el uso.
b) Coloca el estadímetro en el piso con la ventanilla hacia delante, en el ángulo que forman la
pared y el piso.
c) Verifica que la primera raya de la cinta (correspondiente a 0.0 cm) coincida con la marca
de la ventanilla.
d) Sostén el estadímetro en el piso, en el ángulo que forma la pared y el piso, jalando la cinta
métrica hacia arriba hasta una altura de dos metros.
e) Fija firmemente la cinta métrica a la pared con tela
adhesiva y desliza la escuadra hacia arriba, cerciorándote de que
la cinta métrica se encuentre recta (emplomada perpendicular al
horizonte).
5) Verifica nuevamente que la posición del sujeto sea la adecuada. e) Fija firmemente la cinta
métrica a la pared con tela adhesiva y desliza la escuadra hacia arriba, cerciorándote de que la cinta
métrica se encuentre recta (emplomada perpendicular al horizonte).
6) Apóyate en otra persona para que tome la lectura de la medición; para ello cuida que
la escuadra del estadímetro se encuentre pegada a la pared y horizontal al plano de medición.
7) Realiza la lectura con los ojos en el mismo plano horizontal que la marca de la ventana del
estadímetro y registra la medición con exactitud de un mm: por ejemplo, 147.6. La lectura se hace de
arriba hacia abajo.
EL TEGUMENTO
El tegumento está formado por la piel, el pelo y las uñas. La exploración comienza con una
inspección general bajo una buena fuente de iluminación, preferiblemente de luz diurna natural
indirecta.
La piel
La valoración del pelo del paciente se hace mediante la inspección, teniendo en cuenta las
modificaciones debidas al desarrollo y las diferencias étnicas y la determinación de las prácticas
individuales del cuidado del pelo y los factores que influyen en ellas. Gran parte de la información
sobre el pelo puede obtenerse interrogando al paciente.
El pelo normal es elástico y de distribución uniforme. En las personas con graves deficiencias
proteicas (kwashiorkor), el color del pelo se apaga y aparece rojizo o blanquecino y con una textura
grosera y seca. Algunos tratamientos producen alopecia (pérdida del pelo) y determinadas
enfermedades afectan al grosor del pelo. Por ejemplo, en el hipotiroidismo el pelo puede ser muy
delgado y frágil. En la técnica 30-3 se describe cómo se explora el pelo.
Las uñas
En las uñas se inspecciona la forma de la placa ungueal, el ángulo entre la uña y el lecho
ungueal (dedos de las manos), la textura, el color del lecho y el estado de integridad de los tejidos
que las rodean. Las partes de la uña se ilustran en la figura 30-9.
La placa ungueal suele ser incolora y forma una curva convexa. El ángulo entre las uñas de
los dedos de las manos y sus lechos suele ser de 160° (figura 30-10 , A). Una anomalía de la uña es
la forma en cuchara, en la que la uña se curva hacia arriba desde el lecho ungueal (véase figura 30-
10, B). Este cuadro, llamado coiloniquia, puede verse en pacientes con anemia ferropénica. El
hipocratismo digital consiste en la ampliación del ángulo entre la uña y el lecho a 180° o más (véase
figura 30-10, C y D). Puede deberse a una prolongada falta de oxígeno.
La textura normal de la uña es lisa. En los ancianos, en situaciones de mala circulación o en
relación con infecciones fúngicas crónicas pueden encontrarse uñas de grosor excesivo. Unas uñas
demasiado delgadas o con surcos o arrugas pueden ser un signo de anemia ferropénica prolongada.
Las líneas de Beau son depresiones horizontales en las uñas causadas por lesiones o enfermedades
graves (véase figura 30-10 E). El lecho ungueal está muy vascularizado, característica a la que debe
su color. Un tono azulado o violáceo del lecho ungueal puede deberse a cianosis, mientras que la
palidez indica una mala circulación arterial. Si el paciente refiere antecedentes de hongos en la uña
(onicomicosis), puede estar indicada una consulta con un podólogo o un dermatólogo para que traten
la micosis de la uña. Los síntomas de la micosis ungueal son fragilidad, alteración del color,
engrosamiento, distorsión de la forma, desmenuzamiento y aflojamiento (separación) de la uña.
Para mantener una visión óptima es necesario que se hagan exploraciones periódicas a lo
largo de la vida de la persona. Se recomienda que las personas menores de 40 años se revisen los
ojos cada 3 a 5 años o con mayor frecuencia si tienen antecedentes familiares de diabetes,
hipertensión, discrasias sanguíneas o enfermedades oculares (p. ej., glaucoma). A partir de los 40
años, las exploraciones oculares deben hacerse cada 2 años para descartar la posibilidad de un
glaucoma.
La valoración de los ojos debe formar parte de la exploración física inicial del paciente; en los
casos de asistencia prolongada es necesario repetir las valoraciones de manera periódica. La
exploración de los ojos consiste en la valoración de las estructuras externas, de la agudeza visual
(grado de detalle que el ojo puede discernir en una imagen), los movimientos oculares y los campos
visuales (el área que una persona ve cuando mira directamente al frente). La mayoría de los
procedimientos de valoración de los ojos se hacen mediante inspección. Se presta también atención
a las modificaciones debidas al desarrollo y a las prácticas higiénicas de la persona, y se observa si
el paciente lleva lentes de contacto o tiene un ojo artificial. Las estructuras anatómicas del ojo se
ilustran en las figuras 30-12 y 30-13.
Muchas personas llevan gafas o lentes de contacto para corregir errores de refracción del ojo.
Estos errores son la miopía (defecto de la visión lejana), la hipermetropía (defecto de la visión
cercana) y la presbicia (falta de elasticidad del cristalino con pérdida de la capacidad para ver
objetos cercanos). La presbicia comienza hacia los 45 años. Las personas notan que tienen dificultad
para leer el periódico. Cuando hay que corregir la visión cercana y la lejana se requieren dos lentes
(bifocales). El astigmatismo, una curvatura irregular de la córnea que impide que los rayos
horizontales y verticales se enfoquen en la retina, es un problema frecuente que puede combinarse
con la miopía o la hipermetropía. El astigmatismo puede corregirse con gafas o con cirugía. Para
valorar la agudeza visual hay tres tipos de tablas optométricas (figura 30-14). Las personas con
denominadores de 40 o más en la tabla de Snellen con o sin lentes correctoras deben ir al
oftalmólogo.
Los problemas inflamatorios frecuentes de los ojos que pueden encontrarse en la exploración
son la conjuntivitis, la dacriocistitis, el orzuelo, la iritis y las contusiones o hematomas de los
párpados y las estructuras adyacentes. La conjuntivitis (inflamación de la conjuntiva palpebral y
bulbar) puede deberse a cuerpos extraños, productos químicos, alergenos, bacterias o virus, y se
manifiesta con enrojecimiento, picor, lagrimeo y exudación. Durante el sueño, los párpados pueden
quedar pegados y cubiertos por costras. La dacriocistitis (inflamación del saco lagrimal) se
manifiesta con lagrimeo y exudado que sale del conducto nasolagrimal. El orzuelo consiste en
enrojecimiento, tumefacción y dolor a la palpación de los folículos pilosos y las glándulas que
desembocan en el borde del párpado. La iritis (inflamación del iris) puede deberse a infecciones
locales o sistémicas y se caracteriza por dolor, lagrimeo y fotofobia (sensibilidad a la luz). Las
contusiones o hematomas son los «ojos morados» provocados por traumatismos.
Las cataratas suelen afectar a personas mayores de 65 años y consisten en una opacidad del
cristalino o de su cápsula que bloquea los rayos luminosos; a menudo se extirpa y se sustituye por
una lente intraocular. Pueden encontrarse también en los lactantes por malformaciones del cristalino
si la madre contrajo la rubéola en el primer trimestre del embarazo. El glaucoma (una alteración de
la circulación del líquido acuoso que provoca un aumento de la presión intraocular) es la causa más
frecuente de ceguera en las personas mayores de 40 años. Si se diagnostica pronto puede
controlarse. Los signos del glaucoma son la visión borrosa o velada, la pérdida de la visión periférica,
la dificultad para enfocar a objetos cercanos y de acomodarse a habitaciones oscuras, y la visión
de anillos con los colores del arco iris alrededor de las luces.
La situación en la que los párpados caen hasta o por debajo del borde de la pupila se llama
ptosis y suele asociarse al envejecimiento, al edema por alergia a fármacos o puede deberse a
enfermedades sistémicas (p. ej., nefropatías), a una disfunción congénita del músculo de los
párpados, a una enfermedad neuromuscular (p. ej., miastenia grave) o a una alteración del III par
craneal. La eversión, una versión hacia fuera del párpado, se denomina ectropión, mientras la
inversión, o versión hacia dentro, se conoce como entropión. Estas anomalías suelen asociarse a
lesiones cicatriciales o al proceso de envejecimiento.
Las pupilas normales son negras, de igual tamaño (alrededor de 3 a 7 mm de diámetro) y
tienen unos bordes lisos y redondeados. Las pupilas turbias suelen ser un signo de cataratas. La
midriasis (aumento del tamaño de las pupilas) puede indicar una lesión o un glaucoma, o puede
deberse a algunos fármacos (p. ej., la atropina). La miosis (pupilas contraídas) se observa en la
inflamación del iris o como consecuencia del efecto de algunos fármacos como la morfina o la
pilocarpina. También es una modificación relacionada con la edad en los ancianos. La anisocoria
(pupilas desiguales) puede deberse a un trastorno del sistema nervioso central; sin embargo, las
variaciones pequeñas pueden ser normales. El iris es plano y redondeado. Una protrusión hacia la
córnea puede indicar un aumento de la presión intraocular.
En la técnica 30-6 se describe cómo se exploran las estructuras oculares y la agudeza visual
de los pacientes.
7.4. VALORACIÓN DE CONSTANTES VITALES
Las constantes vitales son la temperatura corporal, el pulso, las respiraciones y la presión
arterial. Recientemente, muchos organismos, entre ellos la Veterans Administration, han designado
al dolor como una quinta constante vital a valorar. La valoración del dolor se estudia en el capítulo
46. La pulsioximetría también suele medirse al mismo tiempo que las constantes vitales
tradicionales. Estas constantes, que deben ser consideradas como un conjunto, se miden para
controlar las funciones del organismo ya que reflejan cambios de dichas funciones que de otra forma
podrían pasar inadvertidos. La vigilancia de las constantes vitales de un paciente no debe ser un
procedimiento automático o rutinario, sino que debe ser una valoración completa y científica. Las
constantes vitales, que deben evaluarse en relación con el estado de salud previo y actual del
paciente, se comparan con las habituales del paciente (si se conocen) y con los estándares normales
aceptados.
El momento y la frecuencia con que deben valorarse las constantes vitales de un paciente
concreto son sobre todo juicios de enfermería y dependen del estado de salud de aquel. Algunos
organismos tienen políticas sobre la forma de tomar las constantes vitales de los pacientes, y los
médicos pueden ordenar que se determine específicamente una de ellas (p. ej., «presión arterial
cada 2 horas»). Sin embargo, las valoraciones prescritas deben ser consideradas como un mínimo y
el personal de enfermería puede medir las constantes vitales con mayor frecuencia si así lo requiere
el estado de salud del paciente. En el cuadro 29-1 se recogen ejemplos de los momentos en que
deben valorarse las constantes vitales.
A menudo son personas distintas al personal de enfermería las que toman las constantes
vitales del paciente. Sin embargo, el personal de enfermería debe recordar que, antes de delegar
esta tarea en un componente del personal auxiliar de clínica (PAC), debe haber valorado a cada
paciente de forma individual y determinado que permanece médicamente estable o en una situación
crónica, que no está delicado y que la medición de las constantes vitales puede considerarse como
rutinaria en ese paciente. En estas circunstancias, el PAC puede medir, registrar e informar de las
constantes vitales, pero la interpretación de las mediciones siempre es función del personal de
enfermería.
Entre los distintos factores que influyen en la producción de calor por el organismo, los
cinco más importantes son los siguientes.
El sistema que regula la temperatura corporal consta de tres partes principales: sensores en la
periferia y en el centro, un sistema de integración en el hipotálamo y un sistema efector que ajusta la
producción y la pérdida de calor. La mayoría de los sensores o receptores sensoriales se encuentran
en la piel, que posee más receptores para el frío que para el calor. Por tanto, los sensores cutáneos
detectan el frío con mayor eficiencia que el calor.
Cuando la piel de todo el cuerpo se enfría, se ponen en marcha tres procesos fisiológicos
cuya misión es aumentar la temperatura corporal:
El personal de enfermería debe saber cuáles son los factores que pueden afectar a la
temperatura corporal de un paciente para poder reconocer las variaciones normales de la
temperatura y comprender el significado de las mediciones que se desvían de la normalidad. Entre
los factores que influyen en la temperatura corporal se encuentran los siguientes.
1. La edad. El lactante es muy sensible a la temperatura del entorno, por lo que debe ser
protegido de los cambios extremos. La temperatura de los niños sigue siendo más variable
que la de los adultos hasta la pubertad. Muchas personas de edad avanzada, sobre todo
los mayores de 75 años, tienen riesgo de hipotermia (temperatura inferior a 36 °C) debido
a distintas razones, entre ellas una dieta inadecuada, la pérdida de la grasa subcutánea, la
falta de actividad y la disminución de la eficacia de la termorregulación. Los ancianos
también son muy sensibles a las temperaturas ambientales extremas como consecuencia
de la disminución de los controles de la termorregulación.
4. Hormonas. Las mujeres experimentan más fluctuaciones hormonales que los varones. En
la mujer, la secreción de progesterona en el momento de la ovulación eleva la temperatura
corporal de 0,3 °C a 0,6 °C por encima de la temperatura basal.
5. Estrés. La estimulación del sistema nervioso simpático aumenta la producción de
adrenalina y noradrenalina, incrementando la actividad metabólica y la producción de calor.
El personal de enfermería debe tener en cuenta que un paciente estresado o nervioso
puede tener una temperatura corporal elevada por esta razón.
6. Entorno. Las temperaturas ambientales extremas pueden influir sobre los sistemas de
regulación de la temperatura de las personas. Si la temperatura se mide en una habitación
muy caliente y la temperatura corporal no puede modificarse por convección, conducción o
radiación, se elevará. De la misma forma, si el paciente ha estado al aire libre en un clima
frío sin ropa adecuada, o si tiene un cuadro médico que le impide controlar la temperatura
del ambiente (p. ej., tiene una alteración del estado mental o no puede vestirse sin ayuda),
la temperatura corporal puede ser baja.
Pirexia
La hipotermia es una temperatura corporal central por debajo del límite inferior de la normal.
Existen tres mecanismos fisiológicos de hipotermia: a) pérdida excesiva de calor, b) producción de
calor insuficiente para contrarrestar su pérdida y c) alteración de la termorregulación hipotalámica.
Los signos clínicos de hipotermia se recogen en el recuadro Manifestaciones clínicas.
La hipotermia puede ser inducida o accidental. La primera es un descenso deliberado de la
temperatura corporal para disminuir las necesidades de oxígeno de los tejidos del cuerpo, como
sucede en determinados tipos de cirugía. La hipotermia accidental puede producirse a causa de: a)
la exposición a un ambiente frío, b) la inmersión en agua fría o c) la falta de ropa, protección o
calefacción adecuadas. En los ancianos el problema puede complicarse por la disminución del índice
metabólico y el uso de sedantes. Si un frío helador altera la piel y los tejidos subyacentes, se
produce una congelación. Las congelaciones más frecuentes son las de las manos, los pies, la nariz
y las orejas.
El tratamiento de la hipotermia consiste en retirar al paciente del lugar frío y recalentar su
cuerpo. Cuando la hipotermia es leve, el cuerpo se recalienta con mantas normales, pero si la
hipotermia es grave, hay que recurrir a una manta de hipertermia (una manta con control electrónico
que puede proporcionar una temperatura concreta) y a la administración de líquidos intravenosos
calientes. La ropa mojada, que aumenta la pérdida de calor debido a la gran conductividad del agua,
debe sustituirse por ropa seca. Las intervenciones de enfermería en los pacientes con hipotermia se
recogen en el cuadro 29-3.
Para ejemplos de aplicación del proceso de enfermería a pacientes con alteraciones de la
temperatura, véase «Identificación de diagnósticos de enfermería, resultados e intervenciones».
Provisión de un ambiente
caliente
Provisión de ropa
Aplicación de mantas
calientes
Mantenimiento de los
miembros pegados al
cuerpo
Cobertura del cuero
cabelludo del paciente con
un gorro o turbante
Aporte de líquidos orales o
venosos calentados
Aplicación de almohadillas
calefactoras
Valoración de la temperatura corporal
Los sitios donde se mide con mayor frecuencia la temperatura corporal son la boca, el recto, la
axila, el tímpano y la piel sobre la arteria temporal. Cada uno de estos lugares tienen sus ventajas
e inconvenientes (tabla 29-1).
Tipos de termómetro
Para obtener una indicación general de la temperatura de la superficie corporal también puede
utilizarse una cinta adhesiva sensible a la temperatura. La cinta contiene cristal líquido que cambia
de color según la temperatura. Cuando se aplica sobre la piel, en general en la frente o el abdomen,
los números que indican la temperatura en la cinta responden cambiando de color (figura 29-7). El
área de piel donde se coloca debe estar seca. Cuando transcurre el tiempo especificado
Sexo. Tras la pubertad, la frecuencia media del pulso masculino es algo más baja que la del
femenino.
Ejercicio. La frecuencia del pulso aumenta normalmente con la actividad. El ritmo de aumento
en un deportista profesional suele ser menor que en una persona media debido a mayor tamaño,
mayor potencia y mayor eficiencia de su corazón.
Fiebre. La frecuencia del pulso aumenta: a) en respuesta a la disminución de la presión
arterial consecuencia de la vasodilatación periférica asociada a la elevación de la temperatura
corporal, y b) a consecuencia del aumento del índice metabólico.
Medicaciones. Algunos medicamentos disminuyen la frecuencia del pulso y otros la aumentan.
Así, los cardiotónicos (p. ej., los digitálicos) disminuyen la frecuencia cardíaca, mientras que la
adrenalina la aumenta.
Hipovolemia. La pérdida de sangre a partir del sistema vascular aumenta la frecuencia del
pulso. En el adulto, la pérdida de volumen circulatorio determina un ajuste de la frecuencia cardíaca
para aumentar la presión arterial mientras que el organismo compensa la pérdida del volumen
sanguíneo. En general, los adultos pueden perder hasta un 10% de su volumen sanguíneo normal
sin que se produzcan efectos adversos.
Estrés. En respuesta al estrés, la estimulación del sistema nervioso simpático aumenta la
actividad global del corazón. El estrés aumenta la frecuencia y la fuerza del latido cardíaco. El miedo
y la ansiedad, así como la percepción de un dolor intenso, estimulan el sistema simpático.
Cambios de posición. Cuando una persona está sentada o en pie, la sangre suele acumularse
en los vasos de los lugares declive del sistema venoso. Esta acumulación produce una disminución
transitoria del retorno de sangre venosa al corazón con reducción de la presión arterial y aumento de
la frecuencia cardíaca.
Patología. Algunas enfermedades, como ciertas alteraciones del corazón o las que dificultan la
oxigenación, pueden alterar el pulso cardíaco en reposo.
Localizaciones del pulso
Cuando valora el pulso, la enfermera recoge los datos siguientes: frecuencia, ritmo, volumen,
elasticidad de la pared arterial y presencia o ausencia de igualdad bilateral. Una frecuencia de pulso
excesivamente rápida (p. ej., más de 100 LPM en un adulto) se denomina taquicardia, mientras que
una frecuencia en el adulto inferior a 60 LPM se conoce como bradicardia. Si un paciente tiene
taquicardia o bradicardia debe valorarse el pulso apical.
El ritmo del pulso es el patrón de los latidos y los intervalos entre ellos. En un pulso normal,
los intervalos entre los latidos son iguales. El pulso con ritmo irregular se denomina disritmia o
arritmia y puede consistir en latidos aleatorios e irregulares o en un patrón dominante de latidos
irregulares (que se documenta como «regularmente irregular»). Cuando se detecta una arritmia hay
que valorar el pulso apical. Para definir con mayor precisión la arritmia es necesario realizar un
electrocardiograma (ECG).
El volumen del pulso, también llamado fuerza o amplitud del pulso, se refiere a la fuerza de
la sangre en cada latido. En general, el volumen del pulso es el mismo en cada latido. Puede oscilar
entre un pulso ausente y uno saltón. El pulso normal puede notarse como una presión moderada
sobre los dedos y puede obliterarse si se aplica mayor presión. Un volumen sanguíneo pleno o
potente, que sólo puede obliterarse con dificultad, se llama pulso lleno o saltón. El pulso fácil de
obliterar con la presión de los dedos se denomina débil o filiforme.
La elasticidad de la pared arterial refleja su capacidad de expansión o sus deformidades. Una
arteria sana y normal se palpa recta, lisa, blanda y plegable. Las arterias de los ancianos suelen ser
poco elásticas y se notan retorcidas (tortuosas) e irregulares a la palpación. Cuando se valora un
pulso periférico para determinar el grado de adecuación del flujo sanguíneo a una zona concreta del
cuerpo (perfusión), es necesario valorar también el pulso correspondiente en el otro lado del cuerpo.
Esta segunda valoración proporciona datos que permiten comparar los pulsos. Por ejemplo, al
evaluar el flujo sanguíneo del pie derecho se toma el pulso pedio dorsal de ese lado y a continuación
el pulso pedio dorsal del lado izquierdo. Si los pulsos derecho e izquierdo son similares, existe una
igualdad bilateral entre los pulsos pedios derecho e izquierdo del paciente. Cuando se valora la
perfusión y la igualdad no es necesario contar la frecuencia del pulso.
La detección de un pulso periférico implica que también existen los pulsos más proximales a
esa localización. Por ejemplo, si no puede encontrarse el pulso pedio dorsal, el más distal de la
extremidad inferior, se palpa a continuación el pulso tibial posterior. Si tampoco se encuentra, hay
que valorar el pulso poplíteo. Si este se encuentra, ya no es necesario valorar el pulso femoral
porque es necesario que esté presente para que pueda existir un pulso más distal.
Son varios los factores que influyen en la frecuencia respiratoria. Los que la aumentan son el
ejercicio (aumento del metabolismo), el estrés (preparación del cuerpo para «luchar o huir»), el
aumento de la temperatura ambiental o la disminución de la concentración de oxígeno en grandes
alturas. Los factores que reducen la frecuencia respiratoria son la disminución de la temperatura
ambiental, determinados medicamentos (p. ej., los narcóticos) y el aumento de la presión
intracraneal.
La profundidad de las respiraciones de una persona puede establecerse mirando el
movimiento del tórax. La profundidad respiratoria suele describirse como normal, profunda o
superficial. Las respiraciones profundas son aquellas en que se inspira y se espira un gran volumen
de aire, inflando mucho los pulmones. En el caso de las respiraciones superficiales el intercambio de
aire es escaso y a menudo se utiliza sólo una mínima cantidad de tejido pulmonar. Durante la
inspiración y espiración normales, un adulto toma alrededor de 500 mL de aire. Es el llamado
volumen corriente. Para más información sobre los volúmenes y capacidades pulmonares, véase
capítulo 50.
La posición del cuerpo también influye sobre la cantidad de aire que puede inspirarse. En
posición supina, las personas experimentan dos procesos fisiológicos que inhiben la respiración, un
aumento del volumen de sangre en el interior de la cavidad torácica y la compresión del tórax. Por
tanto, la aireación pulmonar es peor en los pacientes acostados sobre su espalda, lo que los hace
más susceptibles a la acumulación de líquido y a la infección posterior. Algunos fármacos también
afectan a la profundidad de las respiraciones. Por ejemplo, los narcóticos como la morfina y los
barbitúricos como el secobarbital sódico en grandes dosis deprimen los centros respiratorios del
encéfalo reduciendo la frecuencia y la profundidad de las respiraciones. La hiperventilación
corresponde a respiraciones muy profundas y rápidas, y la hipoventilación a respiraciones muy
superficiales.
El ritmo respiratorio alude a la regularidad de las espiraciones e inspiraciones. En
condiciones normales, el espacio entre las respiraciones es uniforme. El ritmo respiratorio puede
definirse como regular o irregular. El ritmo respiratorio de los lactantes suele ser menos regular que
el de los adultos. Para más detalles sobre el ritmo respiratorio anormal, véase capítulo 50.
La calidad o el carácter respiratorio se refiere a aquellos aspectos de la respiración distintos
de la respiración normal que se hace sin esfuerzo. Dos de estos aspectos son la cantidad de
esfuerzo que un paciente tiene que desarrollar para respirar y el ruido de la respiración. En general,
la respiración no necesita ningún esfuerzo apreciable. Sin embargo, algunas veces los pacientes
sólo pueden respirar haciendo un esfuerzo considerable: es lo que se denomina respiración
laboriosa.
También es significativo el ruido respiratorio. La respiración normal es silenciosa, pero para el
oído de un enfermero son evidentes varios ruidos anormales, como es el caso de las sibilancias.
Muchos ruidos se deben a la presencia de líquidos en los pulmones y se oyen con mayor claridad
con el estetoscopio. Para los métodos utilizados en la valoración de los ruidos respiratorios, véase
capítulo 30 y para detalles sobre los patrones alterados de la respiración y los términos que se usan
para describir los distintos patrones y ruidos, véase cuadro 29-5.
La efectividad de las respiraciones se mide en parte por la captación de oxígeno del aire hacia
la sangre y por la liberación de anhídrido carbónico desde la sangre al aire espirado. La cantidad de
hemoglobina de la sangre arterial saturada con oxígeno puede medirse de forma indirecta mediante
la pulsioximetría. Un pulsioxímetro proporciona una lectura digital tanto de la frecuencia respiratoria
del paciente como de su saturación de oxígeno (técnica 29-7). Para un ejemplo de la aplicación del
proceso de enfermería a un paciente con un trastorno respiratorio, véase Identificación de
diagnósticos de enfermería, resultados e intervenciones.
En la técnica 29-5 se resumen los pasos para la valoración de la respiración.
7.4.4. PRESIÓN ARTERIAL
La presión arterial es una medida de la presión ejercida por la sangre cuando fluye por las
arterias. Como la sangre se mueve en ondas, existen dos mediciones de la presión arterial. La
presión sistólica es la presión que ejerce la sangre a consecuencia de la contracción de los
ventrículos, es decir, la presión de la parte alta de la onda sanguínea. La presión diastólica es la
presión que resta cuando los ventrículos están en reposo. Por tanto, la presión diastólica es la más
baja y la que se mantiene en todo momento en el interior de las arterias. La diferencia entre las
presiones diastólica y sistólica es la llamada presión del pulso. La presión del pulso normal es de
unos 40 mm Hg, pero puede llegar a 100 mm Hg durante el ejercicio. En la arteriosclerosis, la
presión del pulso puede permanecer siempre elevada. Una presión del pulso baja (p. ej., inferior a
25 mm Hg) se observa en cuadros como la insuficiencia cardíaca grave.
La presión arterial se mide en milímetros de mercurio (mm Hg) y se anota como una fracción,
con la presión sistólica sobre la diastólica. Una presión arterial típica para un adulto sano es de
120/80 mm Hg (presión del pulso de 40). Varias enfermedades producen alteraciones de la presión
arterial y como esta puede mostrar variaciones considerables en las personas, es importante que la
enfermera sepa cuál es la presión arterial habitual del paciente. Por ejemplo, si la presión arterial
habitual de una persona es de 180/100 mm Hg, y tras una intervención quirúrgica se encuentra una
de 120/80 mm Hg, significa que se ha producido una caída de la presión que puede indicar
complicaciones y que ha de ser puesta en conocimiento del principal responsable de la asistencia del
enfermo.
La presión arterial depende de varios factores, como son la acción de bomba del corazón, la
resistencia vascular periférica (la resistencia que ofrecen los vasos sanguíneos por los que fluye la
sangre) y el volumen y la viscosidad de la sangre.
Cuando la acción de bomba del corazón es débil, la cantidad de sangre bombeada a las
arterias es escasa (menor gasto cardíaco) y la presión arterial disminuye. Cuando la acción de
bomba del corazón es potente y el volumen de sangre que entra en la circulación aumenta (mayor
gasto cardíaco), la presión arterial se eleva.
Volumen sanguíneo
Viscosidad sanguínea
La presión arterial es mayor cuando la sangre es muy viscosa (densa), es decir, cuando la
proporción entre eritrocitos y plasma sanguíneo se eleva a favor de aquellos. Esta proporción se
denomina hematocrito. La viscosidad aumenta mucho cuando el hematocrito es mayor del 60% al
65%.
Factores que influyen en la presión arterial
Entre los factores que influyen en la presión arterial se encuentran la edad, el ejercicio, la
raza, la obesidad, el sexo, las medicaciones, las variaciones diurnas y las enfermedades.
Edad. Los recién nacidos tienen una presión sistólica media de unos 75 mm Hg. La
presión aumenta con la edad, alcanzando un máximo al comienzo de la pubertad, tras
la que tiende a disminuir algo. En las personas de edad avanzada la elasticidad de las
arterias disminuye, se hacen más rígidas y ceden menos a la presión de la sangre, lo
que se traduce en una elevación de la presión sistólica. Como las paredes pierden
también la flexibilidad para retraerse cuando disminuye la presión, la presión diastólica
también puede elevarse.
Ejercicio. La actividad física aumenta el gasto cardíaco y, por tanto, la presión arterial;
por eso, tras el ejercicio, está indicado permanecer 20 a 30 minutos en reposo antes de
medirla para que la lectura de la presión arterial en reposo sea fiable.
Estrés. La estimulación del sistema nervioso simpático aumenta el gasto cardíaco y la
vasoconstricción de las arteriolas, lo que incrementa la lectura de la presión arterial; sin
embargo, el dolor intenso disminuye mucho la presión arterial ya que inhibe al centro
vasomotor y produce vasodilatación.
Raza. Los varones de raza negra mayores de 35 años tienen una presión arterial mayor
que los de raza blanca de la misma edad.
Sexo. Tras la pubertad, la presión arterial de las mujeres es en general inferior a la de
los varones de la misma edad; esta diferencia parece consecuencia de las variaciones
hormonales. Tras la menopausia, la presión arterial de las mujeres suele ser mayor que
la que tenían antes.
Medicaciones. Muchos fármacos y sustancias, entre ellas la cafeína, aumentan o
disminuyen la presión arterial.
Obesidad. La obesidad, tanto infantil como del adulto, predispone a la hipertensión.
Variaciones diurnas. La presión suele ser menor por la mañana, cuando el índice
metabólico es más bajo, y después aumenta a lo largo del día hasta alcanzar un
máximo al final de la tarde o comienzos de la noche.
Enfermedades. Cualquier situación que afecte al gasto cardíaco, al volumen sanguíneo,
a la viscosidad de la sangre o a la distensibilidad de las arterias ejerce un efecto directo
sobre la presión arterial.
Hipertensión
La hipertensión es una presión arterial que se mantiene de manera persistente por encima de
lo normal. Una sola lectura elevada de la presión arterial indica la necesidad de una evaluación. La
hipertensión no puede diagnosticarse a menos que se encuentre una presión arterial elevada medida
dos veces en momentos distintos. Suele ser asintomática y a menudo es un factor que contribuye al
infarto de miocardio (ataque cardíaco). La elevación de la presión arterial de causa desconocida se
denomina hipertensión primaria, mientras que la de causa conocida es una hipertensión secundaria.
La hipertensión es un problema sanitario generalizado. Las personas con presión arterial diastólica
de 80 a 89 mm Hg o con presión sistólica de 120 a 139 mm Hg se consideran como prehipertensos
y, sin intervención, pueden desarrollar una cardiopatía. La hipertensión establecida es una presión
arterial diastólica de 90 mm Hg o superior o una presión arterial sistólica de 140 mm Hg o superior
(tabla 29-4). El estadio de la hipertensión se determina por el mayor de estos dos valores. Por
ejemplo, si el valor sistólico o el diastólico se encuentran en estadio 2, a la hipertensión se le asigna
dicho estadio. Los factores asociados a la hipertensión son el engrosamiento de la pared arterial, que
reduce el tamaño de la luz del vaso, y la falta de elasticidad de las arterias, así como factores
relacionados con la forma de vida como el tabaquismo, la obesidad, un fuerte consumo de alcohol, la
falta de ejercicio físico, concentraciones elevadas de colesterol y exposición continua al estrés. La
atención continuada debe incluir cambios en la forma de vida que favorezcan la disminución de la
presión arterial y la monitorización de la propia presión.
Hipotensión
La hipotensión es una presión arterial por debajo de la normal, es decir, una lectura sistólica
situada de forma constante entre 85 y 110 mm Hg en un adulto cuya presión normal es mayor de esa
cifra.
La hipotensión ortostática es una presión arterial que cae cuando el paciente se sienta o se
pone de pie. Suele deberse a una vasodilatación periférica en la que la sangre abandona los órganos
centrales del cuerpo, sobre todo el encéfalo, y se desplaza a la periferia, haciendo que la persona
pueda sentir un desvanecimiento. La hipotensión puede ser también consecuencia de la toma de
analgésicos como el clorhidrato de meperidina, hemorragias, quemaduras graves y deshidratación.
Es importante vigilar con cuidado a los pacientes hipotensos para evitar las caídas. Para
valorar la hipotensión ortostática:
Los estetoscopios ecográficos Doppler también se usan para pedira presión arterial (véase
figura 29-14), siendo especialmente útiles cuando los sonidos de la presión arterial resultan difíciles
de escuchar, como sucede en los lactantes, los pacientes obesos y los que están en shock. Con
algunos modelos de aparatos de ultrasonido la única presión que puede medirse es la sistólica.
La presión arterial suele medirse en el brazo del paciente usando la arteria braquial y un
estetoscopio normal. En las siguientes situaciones está indicada la medición de la presión arterial en
el muslo del paciente:
Cuando no puede medirse en ninguno de los dos brazos (p. ej., debido a quemaduras o
traumatismos).
Cuando se va a comparar la presión arterial de ambos muslos. La presión arterial no se mide
en un miembro concreto del paciente en las situaciones siguientes:
El hombro, el brazo o la mano (o la cadera, la rodilla o el tobillo) están lesionados o enfermos.
Existe una escayola o un vendaje voluminoso en alguna parte del miembro.
El paciente ha sido sometido a la extirpación quirúrgica de los ganglios linfáticos de la axila (o
la ingle) del lado en cuestión, por ejemplo, por un cáncer.
El paciente tiene una perfusión intravenosa en ese miembro.
El paciente tiene una fístula arteriovenosa (p. ej., para diálisis renal) en ese miembro.
Métodos
El sensor del pulsioxímetro consta de dos partes: a) dos diodos emisores de luz (DEL), una
roja y otra infrarroja, que transmite luz a través de las uñas, el tejido, la sangre venosa y la sangre
arterial, y b) un fotodetector que se coloca directamente frente a los DEL (es decir, al otro lado del
dedo de la mano o el pie o de la nariz). El fotodetector mide la cantidad de luz roja e infrarroja
absorbida por la hemoglobina oxigenada y desoxigenada de la sangre arterial periférica y la informa
como SpO2. La SaO2 normal es del 95% al 100% y una SaO2 inferior al 70% supone una amenaza
para la vida. Los valores de SaO2 y SpO2 son idénticos.
Existen pulsioxímetros con varios tipos de sensores fabricados por distintas compañías. La
unidad del oxímetro consiste en una conexión interna a través de un cable sensor, y una pantalla que
indica: a) la saturación de oxígeno medida (expresada en porcentaje) y b) la frecuencia del pulso.
También existen unidades inalámbricas (figura 29-25). Un
sistema de alarma preestablecido señala las mediciones de
SpO2 alta y baja y la frecuencia de pulso alta y baja. Los
valores alto y bajo
de la SpO2 suelen preseleccionarse en el 100% y el 85% en el
adulto. Las alarmas de la frecuencia de pulso alta y baja se
establecen en general en 100 y 50 LPM. Sin embargo, estos
límites para las alarmas pueden cambiarse siguiendo las
indicaciones del fabricante.
Factores que influyen en las lecturas de saturación de oxígeno
Hemoglobina. Si la hemoglobina está saturada por completo con oxígeno, la SaO2 aparecerá
normal, aunque la concentración de hemoglobina sea baja. Es decir, el paciente puede estar
gravemente anémico y con un aporte de oxígeno a los tejidos inadecuado, pero el valor que
registra el pulsioxímetro puede ser normal.
Circulación. El oxímetro no dará una lectura exacta si la circulación en el área situada bajo el
sensor es anormal.
Actividad. El temblor y el movimiento excesivo del lugar donde está situado el sensor pueden
impedir una lectura exacta.
Intoxicación por monóxido de carbono. Los pulsioxímetros no pueden discriminar entre la
hemoglobina saturada con oxígeno o con monóxido de carbono. En este caso hay que recurrir
a otras medidas de la oxigenación.
[Link]
Buscar la Clasificación y criterios diagnósticos (La HAS Hipertensión arteria sistémica) se clasifica, por cifras, de acuerdo
a los siguientes criterios:
Cuantificación sintomática individual del síntoma dolor que refleja los esfuerzos
mancomunados del personal médico y paramédico para controlar este intrahospitalariamente.
Pacientes deberían ser evaluados para DOLOR cada vez que el Pulso, Presión Arterial,
Temperatura con la Frecuencia Respiratoria sean medidos. Personal Médico debieran reconocer un
reporte de Dolor elevado como BANDERA ROJA de aviso de un síntoma no controlado.
En las habitaciones con varias camas, cada unidad puede aislarse mediante biombos o
cortinas para asegurar y respetar la intimidad de los pacientes. En las habitaciones individuales, se
considera «unidad del paciente» a todo el contenido y el espacio físico de la propia habitación.
Las habitaciones individuales deben preservarse para el aislamiento de los pacientes que
presenten gravedad en su estado general, patologías infectocontagiosas, operados con riesgo de ser
contagiados, inmunodeprimidos, pacientes con algún tipo de alteración psíquica, etc.
La patología y la edad del paciente son factores determinantes que hay que tener en cuenta
en la organización y disposición de la unidad del paciente.
Las medidas de la habitación dependen del número de camas. Las dimensiones aproximadas
son las siguientes:
• Habitaciones individuales (1 cama): las medidas deben ser de unos 10 m2.
• Habitaciones dobles (2 camas): las medidas deben ser de unos 14 m2.
• Habitaciones triples (3 camas): las medidas deben ser de unos 18-20 m2.
El número máximo de camas por habitación no debe ser superior a cuatro. La habitación debe
disponer de espacio suficiente, de 1 a 1,20 metros, entre las camas y entre la cama y la pared; de tal
forma que sea posible atender al paciente tanto desde los laterales como desde los pies de la cama,
permitiendo, además, el paso de una camilla y el camillero (Fig. 1.2).
B. Otros tipos de unidad del paciente
Cada unidad hospitalaria se diseña teniendo en cuenta el tipo de pacientes que va a acoger.
Podemos diferenciar los tipos de unidades de la Tabla 1.1.
CASO PRÁCTICO 1.
En la residencia de ancianos donde trabajas están ingresados Andrés y Justo, que comparten
habitación. Debes distribuir las camas de tal forma que permitan la atención física de los pacientes
de forma cómoda. ¿Qué aspectos debes tener en cuenta?
Actividades:
1. ¿Cómo deben ser las unidades destinadas a los pacientes que presentan algún
tipo de dependencia física?
El entorno que rodea al paciente tiene una notable influencia sobre la respuesta de este al
tratamiento que está recibiendo. En general, las habitaciones tienen que ser espaciosas, tranquilas y
soleadas, y deben mantenerse limpias, aireadas y ordenadas para evitar la aparición de problemas
psíquicos o patológicos (infecciones).
Las habitaciones hospitalarias deben reunir una serie de condiciones ambientales que van a
repercutir, de manera directa, en el estado de salud y en la evolución del paciente. Las condiciones
ambientales que mayor repercusión tienen sobre el paciente son las atmosféricas, la iluminación,
la insonorización y la limpieza.
Las condiciones atmosféricas con una mayor incidencia sobre el paciente son (Tabla 1.2).
Las condiciones de iluminación repercuten de manera directa en el bienestar y en la
evolución de la enfermedad del paciente. La iluminación en los centros sanitarios puede ser de dos
tipos:
• Luz natural (Fig. 1.4). Es la producida por los rayos solares; por sus propiedades curativas,
desinfectantes, térmicas, etc., es la más indicada para el cuidado y la recuperación de los enfermos.
Algunos especialistas opinan que una habitación está bien iluminada si tiene un espacio de ventanas
igual, en superficie, a casi la cuarta parte del suelo.
• Luz artificial (iluminación eléctrica). Está diseñada de forma que pueda ser utilizada según
las necesidades. Puede adaptarse para que proporcione luz indirecta, como luz de foco directo para
del paciente, luz para leer o luz de menor intensidad.
La habitación debe disponer de un sistema eléctrico de comunicación con el control de
enfermería, colocado en la cabecera de la cama y que lleva un piloto para que sea visible en la
oscuridad (Fig. 1.5). Cuando el paciente lo activa, se
enciende una luz de un color determinado (prefijado por el
hospital), que en el control de enfermería se identifica como
una llamada en demanda de ayuda.
CASO PRÁCTICO 2
Juan acaba de ingresar en el hospital y le han asignado una habitación compartida con otro
paciente; por la noche siente miedo porque:
Actividades
4. Mide la temperatura de tu habitación y la del aula, y comenta cuál de ellas se acerca más a
la temperatura que tiene que haber en el medio hospitalario.
5. Simulad, por parejas, la situación en la que un paciente se dirige al control de enfermería y
es atendido por esta. Prestad especial atención al trato con el paciente y a las estrategias
para evitar ruidos.
6. Si en tu familia hay alguna persona mayor (abuelos), pregúntale el efecto que tiene la luz
del sol sobre las personas enfermas.
7. ¿Hay alguna norma a tener en cuenta para evitar la producción de ruidos en los centros
sanitarios? Indica también si en algún otro lugar has visto algún símbolo o indicación de no
hacer ruido.
8. El higrómetro (Fig. 1.7) es un aparato necesario para medir uno de los parámetros
ambientales que deben tenerse controlados en el medio hospitalario. Busca información en
Internet sobre este aparato. ¿Para qué sirve? ¿Qué tipos existen? ¿Cómo se utilizan?
Visita el aula virtual de la página web [Link] cion. [Link], entra en
Ciencias de la Naturaleza y selecciona el curso Atmósfera y clima. En él encontrarás un
método para construir tu propio higrómetro. ¿En qué se basa su funcionamiento?
7.5.1. Mobiliario y materiales de la unidad del paciente
El mobiliario que debe formar parte de una habitación hospitalaria varía si se trata de unidades
especiales (UCI, coronarias, diálisis, etc.) o de unidades de hospitalización general (medicina interna,
cirugía general). El mobiliario que forma parte de una unidad tipo es el que recoge la Figura 1.8.
A. La cama
Sirve para acoger al paciente, por lo que debe estar en perfectas condiciones de conservación
y mantenimiento, para que este se sienta más cómodo. Debe estar provista con toda la ropa que sea
necesaria.
Se coloca en la habitación de manera que tenga tres de sus lados libres, para facilitar el
trabajo del personal sanitario (cambios posturales, aseo del paciente, aplicación de cuidados, etc.).
Se dispone de forma que el cabecero esté en contacto con la pared, pero sin que se ubique
debajo de la ventana, ni próxima a la puerta (para no impedir el acceso a la habitación o al aseo).
Es importante que sean articuladas, con un plano regulable en altura y fácilmente manejables
y desplazables, por lo que van provistas de ruedas.
Otro tipo de mobiliario
Además de la cama hospitalaria, la unidad del paciente debe contar con los elementos de la
Tabla 1.3.
Materiales y equipo de la unidad del paciente
Además del mobiliario descrito, se debe proporcionar al paciente una serie de materiales o
productos para la realización de las actividades diarias de higiene
personal, alimentación y eliminación de excrementos, así como para
facilitar la ejecución de los cuidados que necesite (Fig. 1.9). El material
que hay que incluir en una unidad tipo puede clasificarse como en la
Tabla 1.4.
CASO PRÁCTICO 3
En la clínica Virgen del Mar se está procediendo a renovar los
elementos que constituyen la «unidad del paciente». Se solicita al
personal de enfermería que confeccione un listado de dichos elementos,
clasificándolos en función de su uso en: a) mobiliario; b) materiales de
uso habitual y c) materiales para la higiene y aseo del paciente.
Actividades
9. Indica cómo se colocan los biombos cuando la habitación es compartida.
10. Selecciona los materiales de uso habitual para el paciente que hay en el
aula-taller, y disponlos correctamente en la unidad del paciente.
11. Explica con qué finalidad se utilizan los arcos de cama.
13. ¿Qué características debe presentar el mobiliario utilizado en el medio
hospitalario? Razona tu respuesta.
[Link] en Internet imágenes sobre mobiliario geriátrico y describe sus
características.
7.5.2. Funciones del profesional de enfermería en relación con la unidad del
paciente
Las normas que debe tener en cuenta el profesional de enfermería para ayudar tanto al
paciente como a los familiares son:
• En general, están hechas de tubos huecos, que se pueden lavar cómodamente para
facilitar su limpieza y desinfección.
• Suelen estar equipadas con ruedas móviles en cada pata y con un sistema de freno
para bloquearlas; esto facilita el desplazamiento, tanto en el interior de la unidad en
que esté ingresado el paciente como en su traslado de un servicio a otro.
• El somier puede estar dividido en 1, 2 o 3 segmentos móviles, que pueden cambiar
de posición al ser accionados con una manivela.
• Las dimensiones de la cama suelen ser:
– 90-105 cm de anchura.
– 190-200 cm de longitud.
– 70 cm de altura (sin colchón).
– El colchón más utilizado es, generalmente, de muelles de una sola pieza y semirrígido,
con refuerzos laterales que sirven de soporte al cuerpo. Existen, sin embargo,
otro tipo de colchones que se utilizan en situaciones especiales.
– Se suele cubrir el colchón con una funda semipermeable y flexible para protegerlo
de las posibles secreciones del paciente.
– La ropa de cama ha de ser lo suficientemente amplia para poder sujetarla correctamente
al colchón. Debe ser resistente a los lavados frecuentes, pero no áspera.
Existen diferentes tipos de camas, que se adaptan a las necesidades específicas de
los pacientes. En general, se pueden distinguir dos grupos: las camillas de exploración
y las camas de descanso.
A. Camillas de exploración
Sirven para la exploración y el transporte del paciente.
Se utilizan en los consultorios
de los hospitales, los centros de salud, etc. Deben cubrirse
con una sabanilla antes de colocar al paciente, que será
cambiada después de su utilización.
Las camillas de exploración pueden ser:
• Rígidas. Tienen una estructura de tubo metálico
hueco, sobre la que se asienta un colchón con base rígida,
recubierto de piel o de algún material similar fácilmente
lavable. Puede llevar ruedas para facilitar su desplazamiento, y un sistema de freno que las bloquee.
• Articuladas. Suelen tener una sola articulación, situada en el cabecero, que se puede elevar
hasta 90° respecto al plano de la cama. En la actualidad pueden llevar varios puntos de articulación
(Fig. 1.10).
B. Camas de descanso
Están destinadas a pacientes que van a permanecer en el hospital durante largos periodos de
tiempo. Los principales tipos aparecen en la Tabla 1.5.
CASO PRÁCTICO 4
Hoy, a la hora del café, otra compañera le cuenta que sabe que el hospital ha
adquirido varios modelos de camas: RotoRest, electrocircular e incubadora.
¿Para qué pacientes serían adecuadas?
A. Almohadas y colchones
La almohada suele ser de espuma, blanda y baja, destinada a facilitar los cambios posturales
y la acomodación del paciente. En general, se dispone de más de una almohada por paciente.
Los colchones (Tabla 1.6) pueden ser de diversas formas y estructuras. Estos diferentes
modelos tienen como objetivo contribuir a la prevención de las úlceras por decúbito. Los más
importantes son los siguientes:
Además de los ya citados, existen colchones de muelles (aunque cada vez se utilizan menos),
de agua (empleados para prevenir las úlceras por presión, y también de poca utilización) y de agua
con bolas de poliuretano (que se colocan sobre el colchón habitual y permiten reducir el volumen de
agua necesario).
B. Ropa de cama
• Entremetida o sabana clínica. Es del mismo tejido que las sábanas. Se coloca en el centro
de la cama, a la altura de la pelvis. Puede utilizarse también para desplazar al paciente hacia la
cabecera de la cama, cuando este ha resbalado. Hoy día se utilizan cada vez más salvacamas
desechables.
• Manta. Suele ser de color claro. Su tejido debe resistir los lavados frecuentes y tener poco
peso. Debe abrigar sin pesar. Se dobla a lo ancho.
• Colcha o cubrecama. Es la pieza que cubre las sábanas y la manta. Debe ser resistente a
los lavados y de colores claros. Generalmente es blanca. Se dobla a lo ancho, y con el lado derecho
hacia el interior.
• Funda de almohada y almohadón. Son de algodón o de un material similar. La funda está
directamente en contacto con la almohada y se cierra mediante una cremallera u otro sistema. El
almohadón se coloca sobre la funda y ha de cambiarse siempre que sea necesario y al menos una
vez al día.
C. Otros accesorios
En esta categoría se incluyen los que aparecen en la Tabla 1.7.
CASO PRÁCTICO 5
En la unidad de hospitalización de Medicina Interna ingresó Anselmo, un anciano
que padece demencia y está en estudio diagnóstico. Anoche no durmió casi nada,
se levantó varias veces y una de ellas se cayó. Hoy el médico prescribió la
colocación de suero fisiológico y la inserción de una sonda vesical.
¿Qué accesorios estarían indicados en su situación?
Actividades
20. Relaciona los términos de las dos columnas siguientes:
Escalerillas de cama • • Evitar el peso de la ropa.
Sostener las botellas de suero • • Mantener la estabilidad.
Cuñas topes • • Facilitar desplazamientos en la cama.
Arco de protección • • Evitar la flexión plantar.
Férulas antirrotación • • Soporte de sueros.
7.5.4. TENDIDO DE CAMA
A. Normas generales
• La ropa de la cama se cambiará por la mañana, tras el baño o aseo del paciente, y además
siempre que se manche o se moje.
• Antes de iniciar la técnica de arreglo de la cama, hay que tener preparado todo el material
necesario.
• En el caso de que se preparen varios equipos para rehacer más de una cama, se empleará
un carro de ropa limpia, con todos los equipos necesarios, y otro de ropa sucia, en el que se
depositan las bolsas que contienen la ropa de cama retirada de cada paciente (Fig. 1.12 b).
• Para evitar que estos carros sirvan de vehículo de
transmisión de microorganismos de un paciente a otro, se dejarán
en el pasillo, a la puerta de las habitaciones.
• Se ha de realizar el lavado higiénico de las manos antes y
después de llevar a cabo el procedimiento. Se ponen los guantes.
• Se explica el procedimiento al paciente y se pide su
colaboración.
• Cuando no esté contraindicado, se coloca la cama en
posición horizontal.
• El cubrecolchón, la bajera y la entremetida no deben tener
arrugas, ya que pueden producir molestias y favorecer la aparición
de irritaciones y úlceras por roce o presión.
• La encimera, la manta y la colcha deben cubrir al paciente
hasta los hombros. Se ajustan
bajo el colchón, en la zona de los pies, sin remeterlas por los
lados.
• La ropa de cama sucia no debe entrar en contacto con el
uniforme del profesional de enfermería. Se depositará
directamente en la bolsa que está dentro de la habitación o en el
carro que está en la puerta, pero nunca se dejará en el suelo o
sobre otra cama o silla que hubiera en la habitación.
• La ropa de cama retirada no debe agitarse en el aire para evitar la dispersión de
microorganismos.
• El arreglo de la cama debe hacerse con rapidez y precisión, pero evitando los movimientos
bruscos cuando el paciente se encuentre en ella.
• Se usa un biombo para proteger la intimidad del paciente, cuando sea necesario.
• Cama cerrada. Es la cama del hospital que permanece vacía hasta la admisión de
un nuevo paciente. La puede hacer un solo enfermero.
• Cama abierta. Es aquella que corresponde a un paciente ingresado que la ocupa,
pero que puede levantarse. La puede hacer un solo enfermero.
• Cama ocupada. El paciente permanece en ella cuando se arregla.
• Cama quirúrgica. Es la que se prepara para recibir a un posoperado.
CAMA QUIRÚRGICA
CUIDADOS HIGIÉNICOS
Los profesionales de enfermería usan habitualmente los siguientes términos para describir los
tipos de cuidados higiénicos.
El cuidado matutino temprano se proporciona a los pacientes cuando se levantan por la
mañana. Este cuidado consiste en proporcionar un orinal o cuña al paciente confinado en la cama, el
lavado de la cara y de las manos y la administración de los medicamentos por vía oral.
El cuidado matutino se proporciona a menudo después de que los pacientes han
desayunado, aunque puede hacerse antes del desayuno. Suele incluir ayuda para las necesidades
de evacuación, un baño o una ducha, el cuidado perineal, los masajes en la espalda y los cuidados
de la boca, el cabello y las uñas. Hacer la cama del paciente forma parte del cuidado matutino.
La hora de dormir (HD) o el cuidado PM se proporciona a los pacientes antes de que se
retiren a dormir por la noche. Suele implicar la ayuda para las necesidades de evacuación, el lavado
de la cara y de las manos, los cuidados orales y un masaje en la espalda.
El cuidado a demanda se da cuando el paciente lo necesita. Por ejemplo, un paciente que es
diaforético (suda mucho) puede necesitar baños y cambios de ropa de vestir y de cama más
frecuentes.
7.6.2. TIPOS DE BAÑO
BAÑO
El baño elimina el sebo acumulado, el sudor, las células cutáneas muertas y algunas
bacterias. El profesional de enfermería puede apreciar la cantidad de sebo y células muertas
producidas cuando observa a una persona tras quitarle una escayola que ha tenido puesta 6
semanas. La piel está costrosa, escamosa y seca por debajo de la escayola. Suele ser necesario
aplicar aceite durante varios días para eliminar los restos.
Pero el baño excesivo puede interferir con el efecto lubricante pretendido del sebo, lo que
produce sequedad en la piel. Esta es una consideración importante, en especial en los ancianos, que
producen menos sebo.
Además de limpiar la piel, el baño estimula la circulación. Un baño templado o caliente dilata
las arteriolas superficiales, lo que lleva más sangre y más nutrientes a la piel. El frotado vigoroso
tiene el mismo efecto. El frotado con golpes suaves y largos desde las partes distales a las
proximales de las extremidades (desde el punto más lejano del cuerpo hacia el más cercano) es
particularmente eficaz para facilitar el flujo venoso a no ser que haya algún trastorno subyacente (p.
ej., un coágulo sanguíneo) que lo impida.
El baño también produce una sensación de bienestar. Es refrescante y relajante y con
frecuencia mejora la moral, el aspecto y la autoestima. Algunas personas toman una ducha matutina
por su efecto estimulante y refrescante. Otros prefieren un baño a última hora de la tarde porque es
relajante. Estos efectos son más evidentes cuando la persona está enferma. Por ejemplo, no es
infrecuente que los pacientes que han pasado una noche inquieta o sin dormir se sientan relajados,
cómodos y somnolientos después de un baño matutino.
El baño ofrece una oportunidad excelente al profesional de enfermería de evaluar a cada
paciente. El profesional de enfermería puede observar el estado de la piel del paciente y trastornos
físicos como el edema sacro o erupciones. Mientras se ayuda al paciente a tomar un baño, el
profesional de enfermería también puede evaluar las necesidades psicosociales del paciente, como
su orientación en el tiempo y su capacidad de enfrentarse a la enfermedad. También pueden
evaluarse las necesidades de aprendizaje, como la necesidad del paciente diabético de aprender a
cuidarse los pies.
CATEGORÍAS
Se dan dos categorías de baño a los pacientes: de limpieza y terapéutico. Los baños de
limpieza se realizan sobre todo con fines de higiene e incluyen estos tipos:
Los baños de esponja se aconsejan en el recién nacido porque los baños diarios en la bañera no
se consideran necesarios. Después del baño, el lactante debe secarse inmediatamente y envolverse
para evitar la pérdida de calor. Es necesario advertir a los padres que la capacidad del lactante de
regular la temperatura corporal todavía no se ha desarrollado por
completo. Los lactantes sudan muy poco y la tiritona comienza a
una temperatura menor que en los adultos; por tanto, los lactantes
pierden más calor antes de empezar a tiritar. Además, como el
área superficial del cuerpo del lactante es muy grande en relación
a la masa corporal, el cuerpo pierde calor con rapidez.
El agua del baño debe percibirla el paciente de un templado cómodo. Las personas varían en su
sensibilidad al calor; la temperatura debe ser generalmente de 43 °C a 46 °C. La mayoría de los
pacientes verificará una temperatura adecuada. Los pacientes con una circulación disminuida o
problemas cognitivos no serán capaces de verificar la temperatura. Por tanto, el profesional de
enfermería debe comprobar la temperatura del agua para evitar en el paciente quemaduras del agua
demasiado caliente. El agua de un baño de cama debe cambiarse cuando se ensucie o enfríe.
Los baños terapéuticos se dan buscando efectos terapéuticos, como para aliviar piel irritada o
tratar una zona (p. ej., el perineo). En el agua pueden ponerse medicamentos. Un baño terapéutico
se toma generalmente en una bañera llena a la mitad o a un tercio. El paciente permanece en el
baño un tiempo determinado, a menudo de 20 a 30 minutos. Si se van a tratar la espalda, el tórax y
los brazos del paciente, es necesario introducir estas zonas en la solución. La temperatura del baño
suele incluirse en la orden: pueden ordenarse 37,7 °C a 46 °C en los adultos y suelen ordenarse 40,5
°C en los lactantes. La técnica 33-1 proporciona guías para bañar a los pacientes.
TIPOS DE ASEO
Cepillado bucal
Lavado de cabello Baño en regadera
Aseo parcial Aseo de genitales Aseo total
Pediluvio Baño a paciente encamado
Aseo vespertino
Aseo parcial
El aseo matinal se refiere a las practicas higiénicas de lavado de cara y manos, aseo bucal y
afeitado que el paciente realiza con o sin ayuda durante las primeras horas de la mañana. Su
objetivo es preparar al paciente para el desayuno y visita médica.
El lavado de cabello es la limpieza que se hace del cabello y cuero cabelludo del paciente
imposibilitando para realizarlo por sí mismo. Tiene como finalidad, mantenerlo limpio.
Considerar los puntos 1,2,3,49 al 16 y 40 al 42 del procedimiento “Baño al paciente
encamado”.
El aseo de los genitales externos femeninos tiene como objetivo eliminar la secreción para
evitar infecciones y preparar al paciente para cualquier intervención del aparato genitourinario.
Considerar los puntos 1,2,3,30 al 33 y 42 del procedimiento “Baño al paciente encamado”.
El pediluvio es el aseo que se realiza a os pies del paciente para mantenerlos limpios y
proporcionar una sensación de bienestar mediante se descansó.
Considerar los puntos 1,2,3,24 al 28, 41 y 42 del procedimiento “Baño al paciente encamado”.
El aseo vespertino se refiere al aseo de boca y manos del paciente que se realiza por la
tarde antes de acostarse a dormir para obtener bienestar físico y psíquico antes de dormir.
La técnica de estos aseos parciales se aborda en forma integral en la técnica correspondiente
al baño de aseo encamado.
[Link]. ASEO DE CAVIDADES
CUIDADO PERINEAL-GENITAL
El cuidado perineal-genital también se llama cuidado perineal. El cuidado perineal como parte
del baño de cama resulta embarazoso a muchos pacientes. Los profesionales de enfermería también
pueden encontrarlo embarazoso inicialmente, en particular en pacientes del sexo opuesto. La
mayoría de los pacientes que requiere un baño de cama de un profesional de enfermería es capaz
de limpiarse su zona genital con mínima ayuda. Puede ser necesario que el profesional de
enfermería dé un paño humedecido y jabón al paciente, aclare el paño y le proporcione una toalla.
Como algunos pacientes no están familiarizados con la terminología para los genitales y el
perineo, puede ser difícil para los profesionales de enfermería explicar qué se espera de ellos. Pero
la mayoría de los pacientes comprende qué se quiere decir si el profesional de enfermería dice
simplemente «Le voy a dar un paño para que acabe de lavarse». Algunos pacientes mayores
pueden estar familiarizados con el término partes privadas. Cualquiera que sea la expresión que use
el profesional de enfermería, debe ser una que el paciente entienda y con la que el profesional se
sienta cómodo.
El profesional de enfermería debe aportar un cuidado perineal eficiente y práctico. Los
profesionales de enfermería deben llevar guantes al proporcionar esta asistencia por la comodidad
del paciente y para protegerse a sí mismos de infecciones. En la técnica 33-2 se explica cómo
proporcionar cuidados genitales.
ALERTA CLÍNICA: Siempre lave o frote de «limpio a sucio». En una mujer, limpie la zona
perineal de delante atrás. En un varón, limpie el meato urinario con un movimiento circular
desde el centro de la abertura uretral y hacia alrededor del glande.
PIES
Para cuidar las uñas, el profesional de enfermería necesita un cortador de uñas o tijeras
afiladas, una lima de uñas, una pegatina naranja para tirar de la cutícula, loción de manos o aceite
mineral para lubricar cualquier tejido seco alrededor de las uñas y una palangana con agua para
humedecer las uñas si son particularmente duras o gruesas. Comprobar las normas de la institución
respecto al cuidado de las uñas. A menudo hay que consultar con podólogos en los pacientes con
diabetes. Se humedece una mano o pie, si es necesario, y se seca; después se corta la uña o se
lima recta hasta más allá del extremo del dedo (figura 33-4 ). Evitar recortar o excavar dentro de las
uñas en las esquinas laterales. Esto predispone al paciente a la incarceración de la uña. A los
pacientes que tienen diabetes o problemas circulatorios se les deben limar las uñas en lugar de
cortarlas; pueden lesionarse los tejidos de forma inadvertida si se usan tijeras. Tras el corte o limado
inicial, la uña se lima para redondear las esquinas, y el profesional de enfermería limpia por debajo
de la uña. El profesional de enfermería empuja entonces suavemente la cutícula teniendo cuidado de
no dañarla. Se atiende el siguiente dedo de la mano o del pie de la misma forma. Cualquier
anomalía, como una cutícula infectada o inflamación del tejido que hay alrededor de la uña, se
registra y comunica.
Los ejemplos de los resultados descritos para la higiene de las uñas son que el paciente sea
capaz de:
Demostrar prácticas de cuidado de las uñas saludables, como se demuestra por a. Uñas
cortas y limpias con bordes suaves. b. Cutículas intactas y piel de alrededor hidratada.
Además, el paciente debe tener lechos ungueales sonrosados y mostrar un retorno rápido del
color del lecho ungueal tras la prueba del blanqueo.
BOCA
Cada diente tiene tres partes: la corona, la raíz y la cavidad de la pulpa (figura 33-5). La
corona es la parte expuesta del diente que está fuera
de la encía. Está cubierta por una sustancia dura
llamada esmalte. La parte interna de color marfil de la
corona que está por debajo del esmalte es la dentina.
La raíz de un diente está incluida en la mandíbula y
cubierta por un tejido óseo llamado cemento. La
cavidad de la pulpa en el centro del diente contiene los
vasos sanguíneos y los nervios.
Variaciones en el desarrollo Los dientes suelen aparecer entre los 5 y los 8 meses después
del nacimiento. El síndrome del biberón puede dar lugar a caries de todos los dientes superiores y de
los dientes posteriores inferiores (Pillitteri, 2003, p. 824). Este síndrome se produce cuando se
acuesta al lactante en la cuna con un biberón de agua, fórmula, leche o zumo de frutas azucarados.
Los hidratos de carbono de la solución producen una desmineralización del esmalte dental, lo que
provoca la caries.
En el momento en que los niños tienen 2 años, suelen tener 20 dientes temporales (figura 33-
6). A los 6 o 7 años de edad, los niños comienzan a perder sus dientes temporales, que son
reemplazados gradualmente por 33 dientes permanentes (figura 33-7). A los 25 años, la mayoría de
las personas tienen todos sus dientes permanentes.
Los dientes son normalmente blancos. Con la edad, el esmalte se adelgaza y comienza a
aparecer el color amarillento grisáceo de la porción interna. Además, beber café y fumar cigarrillos
puede teñir los dientes. Existen productos blanqueadores dentales comerciales y tratamientos
blanqueadores en las clínicas dentales para los consumidores que deseen dientes más blancos por
razones estéticas.
Un cepillado completo de los dientes es importante para evitar la caries dental. La acción
mecánica del cepillado elimina partículas de alimento que pueden albergar e incubar bacterias.
También estimula la circulación de las encías, lo que las mantiene firmes y sanas. Una de las
técnicas recomendadas para el cepillado dental se llama técnica del surco, que elimina la placa y
limpia por debajo de los márgenes gingivales. Existen muchos dentífricos en el mercado. El dentífrico
fluorado se recomienda a menudo por su protección antibacteriana.
Algunas personas tienen dientes artificiales en forma de una placa (un grupo completo de
dientes para una mandíbula). Una persona puede tener una placa superior, una inferior o ambas.
Cuando sólo se necesitan unos pocos dientes artificiales, el sujeto puede tener un puente en lugar
de una placa. El puente puede ser fijo o extraíble. Los dientes artificiales se ajustan al sujeto y
habitualmente no a otra persona. A las personas que llevan dentaduras u otro tipo de prótesis orales
se las debe animar a usarlas. Las dentaduras u otras prótesis orales mal ajustadas pueden producir
molestias y dificultades masticatorias. También pueden contribuir a los problemas orales, así como a
una mala nutrición y a no disfrutar de los alimentos. Los que no llevan sus prótesis tienden a que se
les contraigan las encías, lo que da lugar a más pérdidas dentales. Como los dientes naturales, las
dentaduras artificiales acumulan microorganismos y alimentos. Deben limpiarse regularmente al
menos una vez al día. Pueden quitarse de la boca, cepillarse, enjuagarse y volver a colocarse.
Algunas personas usan un dentífrico para limpiar los dientes y otros compuestos limpiadores
comerciales para dentaduras.
Ayuda a los pacientes en los cuidados orales
El aspecto del cabello refleja a menudo la idea de sí mismo que tiene la persona y su
bienestar sociocultural. Familiarizarse con las necesidades y prácticas de cuidado del cabello, que
pueden ser diferentes de las nuestras, es un aspecto importante para proporcionar una asistencia
de enfermería competente a todos los pacientes. Las personas que se sienten enfermas no se
arreglan el cabello como antes. Un cuero cabelludo y cabello sucios producen prurito y son
incómodos, y pueden desprender olor. El cabello también puede reflejar el estado de salud (p. ej., la
aspereza y sequedad excesivas pueden asociarse a trastornos endocrinos como el hipotiroidismo).
Cada persona tiene su forma particular de cuidarse el cabello. Muchas personas de piel
oscura necesitan darse aceite en el cabello a diario porque tiende a secarse. El aceite evita que el
pelo se rompa y el cuero cabelludo se seque. Suele usarse un peine de dientes anchos porque los
finos tiran del pelo y pueden romperlo. Algunas personas se cepillan el cabello con fuerza antes de
acostarse; otros se peinan con frecuencia.
Variaciones en el desarrollo
Los recién nacidos tienen lanugo (el cabello fino que hay sobre el cuerpo del feto, también
llamado lanilla) sobre los hombros, la espalda y el sacro. Suele desaparecer y después empieza a
hacerse visible la distribución del pelo sobre las cejas, la cabeza y las pestañas en los niños
pequeños. Algunos recién nacidos tienen pelo en el cuero cabelludo; otros no, pero crece a lo largo
del primer año de vida.
El vello púbico suele aparecer al principio de la pubertad, seguido a los 6 meses
aproximadamente del crecimiento del vello axilar. Los niños presentan vello facial en fases tardías de
la pubertad.
En la adolescencia, las glándulas sebáceas aumentan su actividad debido al aumento de las
concentraciones hormonales. Debido a ello, las desembocaduras de los folículos pilosos aumentan
de tamaño para acomodarse a la mayor cantidad de sebo, lo que puede hacer más graso el pelo del
adolescente.
En los adultos mayores, el cabello suele ser más fino, crece con mayor lentitud y pierde su
color como resultado del envejecimiento de los tejidos y la disminución de la circulación. Los varones
pierden a menudo el pelo del cuero cabelludo y
pueden quedarse completamente calvos. Este
fenómeno puede producirse incluso cuando un varón
es relativamente joven. El pelo de la persona mayor
tiende a ser más seco de lo normal. Con la edad, el
vello axilar y el púbico se hacen más finos y escasos,
al contrario que en las cejas, donde se hace erizado y
grueso. Muchas mujeres presentan vello en la cara, lo
que puede preocuparlas.
Valoración física
La valoración física del cabello se comenta en el capítulo 30. Los problemas son la caspa, la
pérdida del cabello, las garrapatas, la pediculosis, la sarna y el hirsutismo.
CASPA. La caspa, que se acompaña a menudo de prurito, aparece como una descamación
difusa del cuerpo cabelludo. En los casos graves afecta a los conductos auditivos y las cejas. La
caspa puede tratarse habitualmente de manera eficaz con un champú comercial. En casos graves o
persistentes, el paciente puede necesitar el consejo de un médico.
PÉRDIDA DEL CABELLO. La pérdida y crecimiento del cabello son procesos continuos. Es
normal un cierto adelgazamiento permanente del cabello con la edad. La calvicie, común en los
varones, se considera un problema hereditario para el que no hay remedio conocido salvo llevar una
peluca o hacerse un costoso trasplante quirúrgico capilar, en el que se coge cabello de la espalda o
los laterales del cuero cabelludo y se trasplanta a la zona calva. Aunque se han desarrollado algunos
medicamentos, sus resultados a largo plazo son desconocidos.
GARRAPATAS. Las garrapatas, pequeños parásitos grises marrones que pican en los tejidos
y absorben la sangre, transmiten varias enfermedades a las personas, en particular la fiebre
exantemática de las Montañas Rocosas, la enfermedad de Lyme y la tularemia. Para extraer la
garrapata, use unas pinzas romas o dedos enguantados y agarre la garrapata lo más cerca posible
de la piel. Tire suavemente de la garrapata en dirección perpendicular para extraer la garrapata.
Tenga cuidado de no torsionar ni estrujar el cuerpo del insecto. Si la cabeza se rompe y permanece
en la piel, use unas pinzas para extraerla de la misma forma que para extraer una astilla. Lavar la
zona con jabón antibacteriano. Colocar la garrapata en un bote de alcohol en caso de que el médico
encargado quiera identificar el tipo. Las siguientes prácticas para quitar la garrapata son ineficaces o
peligrosas: aplicar calor con una cerilla y aplicar sustancias como vaselina o gasolina (Gammons y
Salam, 2002).
PEDICULOSIS. Los piojos son insectos parásitos que infestan a los mamíferos. La infestación
por piojos se llama pediculosis. Cientos de variedades de piojos infestan a los seres humanos. Tres
tipos comunes son Pediculus capitis (el piojo de la cabeza), Pediculus corporis (la pulga del cuerpo)
y Pediculus pubis (ladilla).
Pediculus capitis se encuentra en el cuero cabelludo y tiende a permanecer oculto en el
cabello; de forma análoga, Pediculus pubis permanece en el vello púbico. Pediculus corporis tiende a
pegarse a la ropa, de forma que cuando el paciente se desnuda puede no verse el piojo en el
cuerpo; estos piojos aspiran sangre de la persona y depositan sus huevos en la ropa. El profesional
de enfermería puede sospechar su presencia en la ropa si: a) la persona se rasca con frecuencia, b)
hay arañazos en la piel y c) hay manchas hemorrágicas en la piel donde el piojo ha aspirado.
Los piojos de la cabeza y púbicos depositan los huevos en el cabello; los huevos parecen
partículas ovales, parecidas a la caspa, agarradas al pelo. También pueden observarse picaduras y
erupciones pustulosas en las líneas del pelo y por detrás de los pabellones auriculares.
Las pulgas son muy pequeñas, blancas y grisáceas y difíciles de ver. Las ladillas de la zona
púbica tienen patas rojas. Los piojos pueden contraerse a partir de ropa infectada y del contacto
directo con una persona infestada.
El tratamiento incluye a menudo pediculicidas tópicos como las piretrinas, permetrina y
lindane. El tratamiento actual de elección recomendado para el piojo de la cabeza es Nix porque es
el menos tóxico (Frankowski y Weiner, 2002; Goldsmith, 2003). También disponemos de productos
naturales ofrecidos por las tiendas de comida sana. Moses (2003) aconseja usar estos extractos
vegetales naturales en primer lugar porque no son tóxicos y son seguros para los niños y las mujeres
embarazadas o en período de lactación, baratos y eficaces (p. 11). Sin embargo, hay que recordar a
los pacientes que no son necesarios productos naturales para cumplir los estándares de la Food and
Drug Administration. Algunos remedios caseros aconsejan aplicar una sustancia oleosa como el
aceite de oliva o la vaselina para asfixiar al piojo. Esta práctica, según los Centers for Disease
Control and Prevention, puede ser peligrosa o producir infecciones (Goldsmith, 2003, p. 23).
No es necesario extraer las liendres (huevos) tras aplicar el tratamiento para evitar la
propagación porque la mayoría de la gente los elimina por razones estéticas (Frankowski y Weiner,
2002). Disponemos de peines de púas finas para las «liendres». La transmisión se produce por
contacto entre las cabezas y se aconseja lavar en agua caliente los productos para el cuidado del
cabello y la ropa de cama de la persona infestada.
SARNA. La sarna es una infestación cutánea contagiosa por el ácaro del picor. La lesión
característica es un surco producido por el ácaro hembra cuando penetra por las capas superiores
de la piel. Las madrigueras son lesiones cortas, onduladas, marrones o negras y como enhebradas
que se observan con mayor frecuencia entre los dedos, en los pliegues de las muñecas y los codos,
por debajo de las mamas y en la región de las ingles (Stewart, 2000). Los ácaros producen un prurito
intenso que se acentúa por la noche porque el mayor calor de la piel tiene un efecto estimulante
sobre el parásito. Las lesiones secundarias causadas por el rascado son vesículas, pápulas,
pústulas, excoriaciones y costras. El tratamiento consiste en una limpieza a fondo del cuerpo con
jabón y agua para eliminar las escamas y los restos de las costras, y después la aplicación de una
loción escabicida. Hay que lavar toda la ropa de cama y de vestir en agua muy caliente o hirviendo.
Para que esté sano, hay que cepillar el cabello a diario. El cepillado tiene tres funciones
principales: estimula la circulación de la sangre en el cuero cabelludo, distribuye el aceite a lo largo
del pelo y ayuda a arreglarlo.
El pelo largo puede presentar un problema para los pacientes confinados a la cama porque
puede enredarse. Debe peinarse y cepillarse al menos una vez al día para evitarlo. Un cepillo con
cerdas rígidas es el mejor estimulante de la circulación en el cuero cabelludo. Pero las cerdas no
deben ser tan afiladas que dañen el cuero cabelludo del paciente. Es aconsejable un peine con púas
romas e iguales. Un peine con púas afiladas podría dañar el cuero cabelludo; los peines demasiado
finos pueden tirar del pelo y romperlo. A algunos pacientes les resulta agradable tener el pelo atado
de una forma cuidada en la parte posterior o trenzado hasta que disponga de otra ayuda o se sientan
mejor y puedan cuidarse a sí mismos. El trenzado también impide que el cabello de los pacientes
confinados a la cama se enrede o enmarañe.
Las personas de piel oscura tienen a menudo el cabello más grueso, seco y ensortijado que
las de piel clara. El cabello muy rizado puede sobresalir del cuero cabelludo. Aunque los tallos del
cabello ensortijado o rizado parecen fuertes y enjutos, tienen menos resistencia que los tallos rectos
y pueden romperse con facilidad. Muchas personas de raza negra tienen un cabello rizado natural
que puede enredarse y enmarañarse en poco tiempo (Jakcson, 1998). Los sujetos de raza negra
suelen lavarse el cabello con menor frecuencia que otros grupos étnicos porque su pelo es más
seco. La aplicación de champú puede dañar su cabello.
Algunos estadounidenses de raza negra tienen el pelo liso. Aunque esté liso, el cabello tiende
a enredarse y enmarañarse con facilidad, en especial en la espalda y los lados del paciente si este
está confinado a la cama. Otros estadounidenses de raza negra se arreglan el pelo en pequeñas
trenzas (figura 33-9). A estas trenzas no hay que ponerles champú ni lavarlas. Pero si es necesario
deshacerlas, el profesional de enfermería debe obtener el permiso del paciente para hacerlo.
Algunos pacientes de raza negra pueden usar sólo aceite que se aplica entre las trenzas y se
masajea en el cuero cabelludo. El aceite impide que las trenzas se rompan y que el cuero cabelludo
se seque. No todos los sujetos de raza negra estadounidenses tienen el pelo rizado o ensortijado.
Algunos tienen el pelo liso natural. Mantener el cuero cabelludo y el cabello limpios e hidratados
sigue siendo importante y necesario.
La técnica 33-6 describe cómo cuidar el cabello de los pacientes.
Lavado del cabello
El cabello debe lavarse tan a menudo como sea necesario para mantenerlo limpio. Hay varias
formas de lavar con champú el cabello de los pacientes dependiendo de su salud, fuerza y edad. El
paciente que está suficientemente bien para tomar una ducha puede ponerse champú en el pelo
mientras la recibe. Al paciente que es incapaz de ducharse se le puede poner champú mientras está
sentado en la silla delante de un lavabo. Al paciente tumbado sobre la espalda que puede moverse a
la camilla se le puede aplicar champú sobre una camilla con ruedas que se acerca a un lavabo. El
paciente que debe permanecer en la cama puede recibir un champú con agua que se le aplique en
ella. Otra forma es usar un producto comercial, parecido al bag bath, llamado «head bath». Consiste
en un gorro especial (parecido a un gorro de ducha) que se coloca sobre el cabello. El gorro contiene
champú y acondicionador, y al masajear suavemente el gorro se limpia el cuero cabelludo. En
algunas instituciones puede haber esteticistas voluntarias con sillas de champú portátiles para
ayudar a cuidar el pelo.
Los lavapelos para recoger el agua y dirigirla al lavabo u otro receptáculo suelen ser de
plástico o de metal. Puede usarse un cubo o un lavabo grande como receptáculo para el agua con el
champú. Si es posible, el receptáculo debe ser lo suficientemente grande para mantener toda el
agua con el champú de manera que no haya que vaciarlo mientras se lava el pelo.
El agua usada para el lavado debe ser de 40,5 °C para que un adulto o un niño se sientan
cómodos y no se dañe el cuero cabelludo. El paciente aportará generalmente un champú en crema o
líquido. Si queremos que el champú destruya los piojos, debe usarse un champú medicado. También
disponemos de champúes secos. Eliminarán parte de la suciedad, el olor y el sebo. Su principal
desventaja es que secan el cabello y el cuero cabelludo.
Cuidado de la barba y del bigote
Las barbas y bigotes también precisan un cuidado diario. El aspecto más importante de los
cuidados es mantenerlos limpios. Las partículas de alimento tienden a acumularse en los bigotes y
en la barba, y es necesario lavarlos periódicamente. Los pacientes también pueden desear que se
les recorte el bigote o la barba para mantener un aspecto bien aseado. Los pacientes varones se
afeitan a menudo, o son afeitados, después del baño. Con frecuencia los pacientes aportan sus
propias maquinillas de afeitar eléctricas o sus cuchillas. Véanse en el cuadro 33-3 los pasos
para el afeitado de la barba con una cuchilla de afeitar. Si el paciente está tomando anticoagulantes
(p. ej., warfarina, heparina), hay que usar
una maquinilla eléctrica.
OJOS
Los ojos no requieren normalmente una higiene
especial, porque el líquido lagrimal lava continuamente los
ojos, y los párpados y las pestañas impiden la entrada de
partículas extrañas. Pero son necesarias intervenciones
especiales en el caso de pacientes inconscientes y pacientes
que se recuperan de una intervención quirúrgica ocular o han
sufrido lesiones, irritaciones o infecciones oculares. En los
pacientes inconscientes puede faltar el reflejo de parpadeo y
puede acumularse un exceso de lágrima a lo largo del
párpado inferior. En los pacientes con traumatismos oculares
o infecciones oculares es común la secreción o drenaje
excesivos. Las secreciones excesivas en los párpados
deben eliminarse antes de que se sequen sobre ellos y
formen costras. Los pacientes que llevan gafas, lentes de
contacto o un ojo artificial pueden necesitar la instrucción y
ayuda de un profesional de enfermería.
Cuidado del ojo
Las secreciones secas que se han acumulado en los párpados hay que ablandarlas y
limpiarlas. Ablandar las secreciones secas
colocando una bola de algodón estéril humedecida
en agua o salino normal estéril sobre los bordes de
los párpados. Limpiar las secreciones ablandadas
desde el canto interno del ojo hacia el externo para
evitar que las partículas y el líquido drenen hacia el
interior del saco lagrimal y del conducto
nasolagrimal.
Si el paciente está inconsciente y carece del
reflejo del parpadeo o no puede cerrar los párpados
completamente, hay que evitar la sequedad e
irritación de la córnea. Pueden recetarse colirios
lubricantes. El cuadro 33-4 da sugerencias para
proporcionar asistencia ocular al paciente
comatoso.
Es esencial que el profesional de enfermería tenga precaución al limpiar las gafas para evitar
romperlas o rayar las lentes. Las lentes de las gafas pueden limpiarse con agua templada y secarse
con un tejido blando que no raye la lente. Las lentes de plástico son fáciles de rayar y pueden
precisar soluciones de limpieza y paños de secado especiales. Cuando no se llevan puestas, todas
las gafas deben colocarse en una funda bien etiquetada y guardarse en el cajón de la mesilla de
noche del paciente.
Muchos pacientes necesitan aprender información específica sobre el cuidado de los ojos.
Algunos ejemplos son:
Evitar remedios caseros para los problemas oculares. Las irritaciones o lesiones oculares a
cualquier edad debe tratarlas un médico e inmediatamente.
Si se introducen en el ojo polvo o suciedad, limpiarlos con abundante agua limpia y tibia como
tratamiento urgente.
Tome medidas para protegerse frente a la vista cansada y protegerse la visión, como
mantener una luz adecuada para la lectura y obtener lentes que no puedan astillarse para las gafas.
Programe exploraciones oculares periódicas, sobre todo después de los 40 años, para
detectar problemas como las cataratas y el glaucoma.
Evaluación
Usando los datos recogidos durante la asistencia, el profesional de enfermería juzga si se han
alcanzado los objetivos deseados. Ejemplos de resultados deseados para evaluar la eficacia de las
intervenciones de enfermería son:
OÍDOS
Los oídos normales requieren una higiene mínima. Los pacientes que tienen un exceso de
cerumen y los pacientes dependientes que precisan prótesis auditivas pueden necesitar la ayuda del
profesional de enfermería. Las prótesis auditivas suelen quitarse antes de una intervención
quirúrgica.
Limpieza de los oídos
Los pabellones auriculares se limpian durante el baño en la cama. El profesional de
enfermería o el paciente deben retirar el exceso de cerumen que es visible o que causa molestias o
dificultades auditivas. El cerumen visible puede ablandarse o quitarse retrayendo el pabellón
auricular hacia arriba y atrás. Si esta medida no resulta, es necesaria la irrigación. Hay que aconsejar
a los pacientes que nunca usen horquillas, palillos de dientes ni aplicadores con punta de algodón
para quitarse el cerumen. Las horquillas y los palillos de dientes pueden dañar el conducto auditivo y
romper el tímpano; los aplicadores con punta de algodón pueden hacer que la cera se impacte
dentro del conducto.